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A pesar de 10s pintorescos viajes en carrito y el dinamismo que promovia la nueva prensa, Santiago era una ciudad mon6toria y pricticamente escondida del resto del mundo. Finis Terrae. La capital tenia sabor a mistela. Valparaiso, gracias a1 movimiento maritimo, era m8s bullicioso, mis despierto; si se quiere, mis cosmopolita. Rodeado de cerros, y sin vista a1 mar, Santiago -se dicetenia un cielo azul increible y la cordillera con toda su majestad, nos llenaba de gozo. Claro, 10s carritos aquellos no contaminaban. Tampoco traian 10s nutvos aires que se agitaban en la metr6polis. En el campo de la historieta mundial, cuando Lustig convertia a Von Pilsener en el pionero de la historieta chilena, enEstados Unidos, Winsor McCay publicaba -en un colorido suplemento dominical- las aventuras de ElpequeAo Nemo en la Tierra de 10s Sueizos, considerada "Ja primera obra maestra de 10s comicstta,En pintura, mientras Subercaseaux s e p i a las orientaciones acadimicas, Pablo Picasso iniciaba el cubismo.

EI mundo se estaba relajando. Era, tambiin, un momento propicio para que Chile se riera de Chile con su propia historieta. Y ya era hora. Los dias de Von Pilsener fueron jtoda una Cpoca!.

Von Pilsener  

Von Pilsener. Pedro Subercaseaux. 1993.

Von Pilsener  

Von Pilsener. Pedro Subercaseaux. 1993.

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