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Momentos... este momento

momentos... este momento


por Alfonso CortĂŠs Ogando

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momentos... este momento

Momentos...este momento, de Alfonso Cortés Ogando. Primera edición, junio del 2009. Todos los derechos reservados ©Alfonso Cortés Ogando, México, 2009. D.R. www.cortésogando.com cortesogandoalfonso@yahoo.es Prohibida la reproducción parcial o total de las imágenes o textos, en cualquier medio impreso, electrónico o de cualquier índole, sin permiso por escrito del autor. Foto de portada: @ Alfonso Cortés Ogando Realización: Palmera Comunicación, S.A. de C.V. Edición: Catalina Herrera Diseño: Francis Xavie y Rosario Fernández Impreso en Estampa Artes Gráficas Ciudad de México


Momentos... este momento

Alfonso Cort茅s Ogando Edici贸n del autor

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Ă?ndice

momentos... este momento


Nostalgia

12

Silencios

31

Amores

38

Suspiros

58

Soledades

76

Encuentros

109

Sentires

120

7


Dedicatoria

momentos... este momento


Te dedico este libro a ti, precisamente a ti. Gracias por permitirme asomarme a tu alma. Alfonso

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momentos... este momento

Pr贸logo


Momentos ...este momento en que tú y yo estamos unidos por el segundo a segundo que está transcurriendo, es el momento que nos une en la eternidad de sentirnos uno solo, en el Universo y en la Creación. Sin ti, sin mí, la eternidad no existiría. Gracias, hermano mío, gracias, hermana mía, por existir. Sólo así puedo yo existir.

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nostalgia


Esta nostalgia, esta tristeza que gota a gota va destilando el amargo sabor del miedo que da estar en el Universo tan misterioso e ininteligible. Soy como una pequeña partícula en un micro espacio, con una soberbia cósmica; ¡Despierta, no pienses, sólo siente!, ¡No hables, sólo conquista el silencio!, ¡Deja tus ropajes, permite que 
el aire acaricie tu desnudo cuerpo! Recógete con humildad y siente la grandeza y el profundo misterio del Todo; no lo razones, sólo siéntelo. Cuando dudes de lo que en realidad eres, asómate en una noche estrellada y trata de medir su inmensidad...


momentos... este momento

No importan los golpes que la vida te dé nunca pierdas tu poesía y tu magia.

a

La luna ilumina tus sueños que al amanecer el sol desvanecerá; no hay magia más difícil que la de soportar la realidad.


Qué canto tan bello pájaro celestial fugaz fue tu pasar y en ello entendí tu prisa de eternidad. Quizá viniste a decirnos mamá, papá, os espero allá; ese allá tan lejano pero a la vez tan cercano feliz encuentro, pajarito, pronto tendremos.

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momentos... este momento

Esta nostalgia que mi memoria no recuerda y que me enferma dulcemente el alma, es la razón de mi llorar. Cantar al viento ser bálsamo universal, angustia gigante del alma que pide escuchar el grito de su ansiedad.

a Por decir y expresar lo que siento el erudito me criticará y el envidioso nunca me lo perdonará; pero de ambos os juró que aprenderé.


Todo lo evaluamos todo lo juzgamos todo lo criticamos sin tener la medida de la realidad. Nuestros juicios son producto de nuestro egoísmo de nuestra profunda ignorancia. Aprendemos técnicas, estudiamos leyes y fórmulas y con ello nos sentimos superiores. Sí, superiores en saber cosas, y con ello mientras más se hincha nuestra soberbia, más nos hundimos en la ignorancia. Confundimos la arrogancia que nos da ser instruidos con la humildad de la sabiduría.

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momentos... este momento

Fuerzas metafísicas que marcan con su energía un tiempo y un espacio; ininteligibles para mi razón son estos conceptos que no sé por qué en este momento siento.

a

Cuando un amigo a ti acude es motivo de gran fiesta. Es momento de arrodillarte y agradecérselo a Dios.


Si eres feliz... Qué bueno. Si sufres, aún mejor pues renacerás en lo que eres.

a

Señoras y señores de madurez repletos seres sabios que todo lo saben, ¡qué falsos os contemplo! Miradas os brindáis llevando en ellas una pícara complicidad del que sabe sabiamente pecar. ¡Qué falsos os contemplo! 19


momentos... este momento

Sueño yo, el mundo sueña. Todos soñamos y tú, por desgracia, ¿también sueñas? La vida es de nuestro sueño la burlona pesadilla, que nos hace sentir a veces reyes, a veces sabios y al final, cuando al espejo de la muerte aterrorizados nos miramos vemos que tan sólo somos un torpe sueño y que no tenemos razón de nada de lo que soñamos, pues sólo soñamos lo que es de nuestro personal y pasajero interés.


Triste mañana de domingo… Pero si ayer… fue tan luminoso, tan lleno de ilusión con una esperanza eterna de amor y armonía, ¡Oh, triste amanecer! Dramático existir de la dolorosa realidad; absurdo de la maldad humana que va más allá de la crueldad; raya en lo absurdo de la potencialidad del resentimiento. Cobardes que justifican cualquier atrocidad en sus mentes enfermizas. No sé qué sentir por ellos, si coraje por mi dolor o compasión por su ceguera. Jesús bebé, Jesús niño, Jesús hombre muere todos los días producto de la ignorancia humana. Y a pesar de todo… a mi dolor le alivia, como una brisa del Cielo, el recuerdo de tu Ser, de tu bondad, de tu cariño de niño, de alma pura y sin maldad. 21


momentos... este momento

Los apegos, los apegos ÂĄMis apegos! QuĂŠ infeliz me hacen, disfrazados todos ellos de metas supremas; engaĂąo del pensamiento que opaca la inteligencia Superior.

a

Hoy he descubierto que necesito de todos para darme cuenta de que no necesito de nadie.


ÂżNo te ha pasado que alguna vez en la noche, cuando dormitas ligera y profundamente a la vez, sientes como si una fuerza poderosa y extraĂąa de tu pecho arrancase la vida...? ÂĄTu vida! Y quedar sin aliento aterrorizado por esa vivencia, o mejor dicho por ese ensayo de la madre muerte.

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momentos... este momento

Todos estamos desahuciados, sólo que no sabemos cuándo habremos de partir. Sería maravilloso que como un regalo divino, de repente todos los seres humanos nos ilumináramos y así pudiésemos visualizar: el año, el mes, el día y la hora en que habremos de morir. Entonces seríamos más compasivos, dejaríamos de juzgar y dividir, dejaríamos que las cosas de Dios las resolviese Dios. Y la única ambición que reinaría sería la de ayudar al prójimo. Disfrutaríamos la alegría en el llanto y el dolor en la sonrisa.

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Sabríamos entender la nostalgia del alma, esa nostalgia que se manifiesta en una leve sonrisa y una fugaz lágrima. La nostalgia por el verdadero hogar ya que sabemos que en esta existencia no está. Y en el silencio de nuestro ser esperaríamos la llegada de la Sinfonía Divina que en su momento nos envolverá para siempre. Entonces... entonces la muerte sería un evento más en la existencia del Ser. Entonces sabríamos como es Dios y en donde está, entonces entenderíamos lo que nos atormenta y nos llena de terror y de crueldad.

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momentos... este momento

Nacer, vivir, morir ¿acaso eso es todo? Me pregunto: Al nacer ¿quién nació en mí? Al vivir ¿no hay una misión? Al morir ¿en quién voy a nacer? La respuesta esta en el Todo llamado universo, llamado cosmos, llamado energía superior; llamado Dios, el incognoscible al cual nunca llegaré por la razón; sólo el silencio absoluto me hará sentirlo. ¿Cuántos dioses hay? dime cuántos seres humanos han existido y existirán; entonces sabrás cuantas interpretaciones de Dios hay. El Dios a mi medida... ese Dios no existe, tan solo lo he creado, quizá, para sentirme místico

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o para encubrir mis errores teniendo a quien pedir perdón, en vez de observar con conciencia mi presente, mi aquí y ahora. Permitiendo que mis emociones me confundan, creyendo que lloro de arrepentimiento cuando en realidad, sólo le temo a lo que vendrá en consecuencia del Juicio Divino. ¿Me arrepiento? No, sólo tengo miedo y mis emociones me confunden hundiéndome aún más en la mediocridad; creando a un Dios cruel y justiciero. 27


momentos... este momento

Tu punto de vista mi punto de vista, tus creencias, las mías, tu Dios, el mío. ¡Cuánta vaguedad! Y de ésta partimos salomonicamente a dar consejos, y vemos al incrédulo con recelo le calificamos de pervertido, pecador, infiel y le condenamos. Pensamos que creemos en Dios, pero sólo creemos en una Institución:

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La Iglesia, la cual nos hace razistas, crueles y separatistas; cuando las Religiones deberían servir para unirnos, para apoyarnos a convivir, a sabiendas de que según el lugar en que hayas nacido a Dios le llamamos con diferentes nombres, y le veneramos de mil formas distintas. Pero al fin, créeme es el mismo Dios. Ese Dios maravilloso que está en ti, ¡déjale salir! Y ama a tu prójimo. La santidad no vendrá de tu Religión, Viene de tu alma, de tu amor, de tu compasión por ti y por todo.

29


momentos... este momento

Dios, aquí nos tienes a todos reunidos rezándote con mucha devoción, aunque más que devoción es miedo. ¿Por qué nos acordamos de Ti sólo cuando entramos en pánico? Creo que a veces, más que adoración hacia Ti, es porque sabemos de tus milagros... y esperamos que destruyas a quien nos asusta tanto. Nos seguimos engañando, perdónanos y líbranos de que esa combinación de devoción-miedo vaya a germinar en nosotros en una emoción cruel, y te tomemos a Ti como bandera para convertirnos en una horda de odio y crimen.


silencios 31


momentos... este momento

La mejor palabra es la mirada, la mejor presencia es la ausencia. El mejor cobijo es el aire que te envuelve. La mejor oraci贸n es el silencio.

a

El silencio no lo tiene el que calla sino el que siente.


Al son del tic tac de mi corazón, en el silencio sepulcral de mis entrañas, van pasando una a una las etapas de mi existir; y al final de la función tan sólo un comentario de mi boca entorpecida sale: ¡qué pobre es!

a

Que se escuche la música con su infinito eco, para que revienten del alma sus tímpanos en mil notas de bondad y desesperación.

33


momentos... este momento

A veces pensamos que tenemos mucho que decir entonces es cuando tenemos que estar callados; pero si tu conciencia te hace sentir, entonces compártenos tu amor y felicidad desde el hermoso sonido de tu silencio.

a ¿Cuántas veces tenemos que pecar para sentirnos santos? Esta química eléctrica de nuestro programado cerebro nos ciega de la realidad, sólo se serena en el dolor y la culpa. ¡Hay que despertar! ¡Hay que despertar! ¡Ya cállate!... Sólo el silencio te hará sentir para así despertar.


Esta obsesión por expresar lo que en el alma llevo, estos deseos de tomar por los hombros al amigo, al hermano y llorar juntos es lo que me impulsa a seguir viviendo.

a

Gotas del silencio que una a una mi alma van penetrando. Notas que no se escuchan pero que te van envolviendo en una callada danza que es mitad tristeza y mitad oración. Noche profunda, flauta que llora ¿En qué punto de la infinita creación 
estoy llorando estos versos?

35


momentos... este momento

¿Cuánta riqueza puedes tener? Toda la que puedas, hasta el límite que no despierte tu crueldad; hasta el límite en que te puedas ver como realmente eres y nunca a través del espejismo de la soberbia.


Papá, hace tiempo quería hablar contigo sin la distorsión que da cuando el hijo ve al padre como un ídolo y no como un ser humano. ¿Cómo decirte amigo? ¿Cómo decirte mis sufrimientos íntimos y mis errores? Sin el temor de la autoridad del padre; qué gran estorbo es ser padre o hijo, ya que como tantas otras cosas sólo sirven para dividir, para separar al mejor amigo que hubiese tenido: Tú. Tus destellos de humanidad, de humildad y de sencillez por mis miedos no los pude saborear y aprovechar. Por eso ahora voy al pasado para poder recordarte en esos momentos que mostraste tu integridad, tu valor y tu seriedad de ser humano; pero sobre todo cuando en tus ojos mostrabas ese temor por el futuro del hijo que tanto amabas. Este recuerdo me hace bien, me finca en mi hoy y me ayudas a ser yo. 37


amores

momentos... este momento


Eres manantial inmenso que alimenta mi alma, eres el remanso en donde mi mente en su desesperaci贸n descansa. Eres calladamente todo eres, eres estas palabras que son de mi ser lo m谩s preciado.

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momentos... este momento

Cuando me hablan de la mar viene  a mi mente la mujer, cuando me hablan de la mujer viene a mi mente la mar;
 sin embargo a ninguna de las dos puedo definir
 sólo las puedo sentir, amar, respetar y cuidar.
 Son madre
 son compañera
 son hija
 y al ser todo esto y más, la mente se queda vacía. 
Tienen la sabiduría de lo impredecible, 
llenas de ternura,
 de fuerza, de sensualidad,
 te cobijan, te mueven,
 son serenas y a la vez misteriosamente tormentosas.

>>


Ambas bailan la danza
 que sólo ellas pueden danzar,
 tan cercanas pero inalcanzables.
 Te envuelven, te llenas de ellas; 
mas nunca las podrás poseer...
 Porque lo infinito no se puede atesorar. 
Cuánta dulzura, cuánta fuerza;
 cuánto misterio, cuánta magia.
 Son tantas cosas y mientras más son 
más cuenta te das
 que a la mujer y a la mar
 mientras más las quieres definir,
 sólo las puedes sentir.

41


momentos... este momento

Tus ojos mujer son dos lunas, son dos soles, y son el viento dulce bálsamo del verano que amorosamente seca las lágrimas de mi corazón. Son como dos luceros que en sus destellos ofrecen el néctar dulce... divino del tesoro de tu castidad.


Aroma de un alma buena que sólo busca cariño y comprensión. Rosa por siempre, tierna y perfumada; risa cristalina, cascada de alegría, cascabel que canta con el viento. Ojos que son rocío fresco de la mañana. Ser maravilloso que se resiste al dolor.

a

Aún separados, 
 siempre juntos en la misma mar.

43


momentos... este momento

Tus ojos son el lago de mis sueĂąos, profundos, mĂ­sticos, llenos de tesoros; tienen del cisne la elegancia, de la selva su embrujo y del ciervo su inquietud. Brillan serenamente inquietos y pregonan la eterna verdad que con las palabras no se puede decir... Son humildes, traviesos y a veces coquetos; cuando me miran me baĂąan de fe y de amor... Hasta veo dulce la muerte y para siempre desaparece el dolor al sentir de un ĂĄngel tanto calor.

>>


Son la luz de tu rostro, de esa carita que se asemeja a la obra de un maestro, pálida y transparente marcada con el calor de Dios. Tus manos, dos rosas en esplendor ¿qué tienen? Pues cuando las toco me dan un raro temblor; son tan pequeñas, que dos regordetes pajarillos parecen juguetones, cálidos y hermosos, que vuelan en aras de algo bello de algo que existe desde Dios y con Dios. Algo... que se llama amor.

45


momentos... este momento

Qué felicidad es ver el sol brillar, escuchar al aire susurrar, ver las hojas de los árboles cómo bailan un vals misterioso, con un tintineo contagioso. La gente va y viene y en ellos recorro senderos hermosos sencillos y apacibles. De repente la tarde quiere llorar, como si quisiera con sus gotas la maldad ahogar... gotas mágicas, inundémonos de ellas para así lavar nuestra ignorancia.


A mi madre
 Cuando la mujer muere
 hay una tristeza llena de esperanza,
 ya que ofrenda su cuerpo
 como alimento al Universo
 y el aire se llena del aroma de su esencia.

a

Hojas de ilusión y amor caen de tu dulce parpadeo y así, solas, se mecen en la mar mística de tu ojos. Son tus ojos mi luna, mi sol, mi verano y mi bálsamo; el néctar dulcemente amargo que embriaga mi alma de amor. 47


momentos... este momento

Deseo tu amor deseo tu cuerpo y de ellos dos tu beso. Anhelo tus ansias deseo tus caricias y la gloria de tus entrañas. Eres el cálido clamor del sol de verano que hace madurar mis ansias de hombre. Soñar con tu mente respirar de tu aliento rezar en tu beso llorar en tus pechos. Deseo estar en ti tu cuerpo al mío unirlo y el mío en ti fundirlo. Deseo vivir en tu espera y en tus brazos morir. Sentir tus ternuras oír tus susurros y beber de tu llanto.

>>


Tomar de tu boca el néctar de amor. Deseo en tu cuerpo poner el sabor de mi ser... Depositar en él de mi amor la semilla para hacer realidad nuestros sueños en tus entrañas mujer.

a

Lo que ahora te voy a decir no son sino los anhelos, los deseos y los sueños de mi alma. Pero es tan difícil que no sé cómo explicarlo... Mas que sirva esto para empezar: te quiero. 49


momentos... este momento

Misteriosa y bella limpia sensualidad qué hermosa te adivino. ¿Por qué no me muestras tu rostro?

a

Más que tus labios recuerdo tu áurea sonrisa. Más que tus ojos tu dulce mirada pálidos rayos de plata. Más que tu cuerpo el arrebol cálido de tus mejillas. Qué pena que no te recuerdo, que consuelo el tratar de hacerlo.


Todos los días una flor florece. Aún en el más crudo invierno un rayo de luz ilumina tu alma. Cuando la serenidad del silencio invade tu cerebro, el aire tiene un aroma con sabor a eternidad y lo cotidiano se vuelve bello, nuevo y resplandeciente. De forma natural brotan el amor y la felicidad; y la prisa del tiempo se convierte en presente.

a Dios mío, cuánta fragilidad… Cuánta fragilidad. 51


momentos... este momento

A Mari Jose Tú que estás creciendo, despertando en tu cuerpo a nivel de mujer, siente y disfruta esos cambios de la sabia naturaleza. Mas nunca permitas que esos cambios cambien lo que realmente eres; nunca pierdas la sabiduría de tu inocencia; nunca pierdas la frescura de esa niña maravillosa que llevas dentro. Nunca renuncies a ella… Pues ella siempre estará en tu Ser. Lo único que cambia es tu cuerpo. Nunca pierdas la sorpresa de cómo miras los sucesos del día a día ya que cada amanecer son distintos. Velos siempre como si fuese la primera vez que esa imagen llega a ti; sólo así conseguirás el milagro, que pocas logran, de poder ver la realidad.

>>


Siempre humilde, siempre sencilla, siempre dulce, siempre compasiva, siempre siendo un Ser serio… Esa seriedad que sólo se logra cuando te respetas a ti misma, cuando estás contenta contigo de ser como eres.

a

Esta obsesión por expresar lo que en el alma llevo, estos deseos de tomar por los hombros al amigo, al hermano y llorar juntos es lo que me impulsa a seguir viviendo. 53


momentos... este momento

¿Cómo es posible que vendas amor? Si tu carita y tus ojos van pidiendo amor y compasión.

a

Amar es tan fácil. Mira, que no cuesta trabajo, simplemente despiertas y amas. Amas como respiras sin esfuerzo y sin darte cuenta. En cambio el odio es tan cansado. Te inventas pretextos para hacerlo todo un guión y justificarlo; envenenas tu cuerpo y tu alma. Tu cuerpo se contractura, se duele y se enferma; tu alma se marchita.


Cuando quieras ver a los que odias asómate al espejo y ahí los encontrarás... Te darás cuenta que en realidad no existen; sólo existen tus miedos que distorsionan la claridad de tu alma. Cuando crees que alguien te hace daño o te ofende date cuenta que tan sólo se está hiriendo a sí mismo. Así que no te enfades ni juzgues; sólo observa y siente compasión por esa persona y por ti. Pues ella sólo refleja lo que tú eres.

55


momentos... este momento

Era aquella escena un retablo de amor de pálida y dulce esperanza... Deseo y quiero verte: hermosa cual túnica translúcida casta, llena de ilusión capullo bello y firme con los aromas primeros que da la temprana primavera.


A mis hijos Dos luceros que miran a la misma mar dos luceros que brillan sin par dos luceros de bondades acumuladas de sentires universales. Dos luceros que iluminan mi soledad, dos luceros que iluminan: esperanza y amor. Dos luceros que en su brillar son 
 humildes y sinceros. Dos luceros en cuya luz ves la eternidad y el misterio de la vida en ellos se adivina. Dos luceros que nunca se apagan.

57


momentos... este momento

suspiros


Sin darte cuenta tú, cuando me lees o sientes mis imágenes, está mi alma entrando en tu Ser, con el deseo infinito y callado de recorrer juntos los senderos del misterio y del amor. Fundidos estamos todos en un mismo anhelo, en un mismo suspiro. Quizá al sentirte a ti, quizá al sentirme a mí encontraremos el camino de la realidad, y ahí…Ahí es donde encontraremos a Dios

59


momentos... este momento

Ahí está la luz, ¿es que no la veis?

a

La dulzura que decanta la belleza del alma; mujer auténtica seria en la ternura de la sencillez, la sutileza de la paciencia, la humildad del saber estar, calladamente, como la rosa del desierto que perfuma el cosmos. Sin quererlo tú, eso eres para mí.


En la bóveda de mi ser se está adentro y en el infinito a la vez. Cantares silenciosos aromas sin flores
anhelos eternos que brotan en la mirada y en donde más brillan es en el cerrar de los ojos. Estar sin estar para saber que el Ser es eterno, único y silencioso.

a Creo que esto no es una caricia... No sé qué será pero es algo más. Sí, es algo así como tenerlo todo y a la vez no necesitar nada. Es poseernos íntimamente. Es una oración llamada amor.

61


momentos... este momento

El suspiro… es el aliento del alma, nada tiene que decir sólo tiene su sentir, el sentir total del Ser. En él, en un instante se resumen de todos los tiempos sus vivencias; y todos los saberes y las técnicas sin respuesta se quedan. En el suspiro el cuerpo se aquieta las emociones se disuelven y el Ser en su esplendor reina en la eternidad del silencio.


Alguna vez dije y como niño exclamé que mi alma pretende hacer apostolado de amor... Tan sólo de respuesta tuve un suspiro absurdo un egoísmo extraño que en su mediocridad se evaporó.

a

Recibe una eterna oración de este viejo joven del cual algún día te acordarás y al universo con desesperación gritarás: ¡pero qué niño era! Era tan bueno...Y Dios te premiará; porque seré cualquier cosa pero malo, nunca. 63


momentos... este momento

Sueño con tener dinero, dicha y abundancia, y en ello me obsesiono convirtiéndolo en la meta de mi vida... Así sigo y sigo y el hambre de los días de ayer hoy está satisfecha. ¿Por qué entonces aún me siento vacío? Vacío y triste de ver cómo al pasar de los años sólo me he conformado con migas.

a

Yo no soy mi cuerpo yo no soy mis pensamientos, sólo son parte de mi Ser. Yo no soy mi cuerpo yo no soy mis pensamientos. ¿Entonces por qué me controlan?


De la carne quieres que hable, pero, ¿para qué? Si no la sabes sentir tan sólo de su lujuria eres prisionero. De la carne no se habla, tan sólo se siente: de ella hacia adentro. Y cuando fundes el sentir de adentro hacia fuera es cuando realmente la puedes sentir... Y la lujuria deja de ser lujuria y todo se convierte en amor... En ternura. ¿Me entiendes? O quieres que de mi espíritu te dé sus caricias... Desde hace mucho que ya las tienes. ¿Ves como no sabes sentir?

65


momentos... este momento

Cuantas caretas tengo: la de todo un señor, la del pobrecillo que sufre mucho, la del que todo lo sabe, la del que “yo no sabía nada”. Y al final estoy solo, perdido en la confusión pues nada de eso soy.

a

Disfraces, disfraces sólo disfraces y llegaré a la muerte sin saber quién soy.


Lamento por no quererte como realmente eres; sólo te poseo a través del enamoramiento, más te he negado el amor de verte libre. Cuando pregono que te quiero y rasgo la guitarra en ello hago un himno a mi egoísmo ¡poesía barata! Amor es verte como eres y en ello comprenderte, amor es verte libre y en tu libertad extasiarme.

a Dime cómo sientes a la mujer y sabremos cómo es tu alma.

67


momentos... este momento

¡Qué más te puedo decir! Háblame, por favor.

a

“Estoy enfadada escudriño en mis entrañas, ¿de dónde viene este enojo? Quizá de temores ancestrales que hoy en mi piel afloran”. Hoy hermosa te veo, hermosa y llena de gracia; en ti veo la dulzura de la mujer seria y verdadera, cristalizándote en un ser auténtico y bondadoso.


¡Cómo extraño a los hijos que no tuve! Aunque sé que en mí están y alrededor de mí rondan alegremente; cuidando a sus hermanos encarnados llevándose bien aconsejándose y amándose danzando la danza de lo infinito. Gracias hijos míos.

a A Ximena Niña bonita Niña ojos de miel, gracias por mirarme con tanta dulzura.

69


momentos... este momento

¿Cómo me vería sin este ropaje de seda? Vestido tan sólo con la envoltura sencilla del obrero. Posiblemente afloraría de una manera airosa y llena de gracia la Sabiduría, desplazando a la soberbia… Ese fantasma que nos roba el amor y la felicidad.

a Que este mundo sabio y de tecnicismo perfeccionado no me quite el sentimiento de la oración. Pues de ser así, qué demencia de este correr a ninguna parte.


Qué inmenso es el horizonte... Dime pues, ¿qué haces aquí?

a

No lo puedo explicar me faltan las palabras, sólo tengo un sentimiento profundo y misterioso; dame el Don de ser compasivo conmigo mismo.

71


momentos... este momento

La compasión es la hermana mayor del amor. Compasión es amor sin ataduras, sin posesión. Compasión es amar sin el temor de perder lo que amas. Compasión es cuando te amas a ti mismo a través del respeto hacia tu cuerpo y tu Ser. Compasión es no confundirte con la soberbia que adorna tu cuerpo y tu entorno y apaga tu luz interior. Compasión es llenarte de emoción consciente, de ese ser que aún no nace, o de ese ser que no conoces, pero que sabes que existe y que es parte de ti. Compasión es pensar, sentir y enviar tu energía al que sufre... al que ríe... al cruel... al bondadoso... Compasión es no decir te quiero sino amar desde la soledad y el silencio de tu Ser.


Quisiera arrebatarte, quitarte el dolor y devolverte la tranquilidad. Pero quién soy yo para tan tremenda hazaña… El sólo desearlo me hunde en la cruda realidad de la impotencia. Sólo Dios, algún día podrá y así será , serenar nuestras almas. Esperemos pues, esperemos que a Él hemos de llegar; y este juego inexplicable y misterioso de la vida terrenal se nos ha de aclarar, y el Ser encontrará la felicidad que ahora llevamos en nosotros y que no sabemos ver.

73


momentos... este momento

Tengo ganas de llorar por el que sufre, por el que arduamente trabaja y no logra su hambre quitar; por el que cree que ama y sin embargo vive en la amargura; por el que posee y cree que con ello llena su soledad. Tengo ganas de llorar por el engañado, pero aún más por el que engaña; tengo ganas de llorar, por el que sufre y no sabe adivinar de donde el dolor viene; tengo ganas de llorar, por el que lucha y sueña y no se le permite ser;

>>


tengo ganas de llorar, por el que dejó de soñar víctima de la crueldad de su semejante; tengo ganas de llorar, por el que sólo alivio obtiene de la anhelada cura para el mal que le agobia. Tengo ganas de llorar… serenamente llorar, porque en el llorar he encontrado la forma más bella, dulce y profunda de orar. Tengo ganas de llorar, porque el misterio de la existencia nunca desaparezca. Tengo ganas de llorar... por mí…

75


soledades

momentos... este momento


Necesito estar a solas, me queda poco tiempo y tengo una misión importante: ¡Saber quién soy! Al despertar del sueño, en el silencio y vacuidad del pensamiento mi Ser tiembla en la incertidumbre de no saber quién en realidad es.

77


momentos... este momento

Esta nostalgia que mi memoria no recuerda y que me enferma dulcemente el alma, es la razón de mi llorar. Cantar al viento ser bálsamo universal, angustia gigante del alma que pide escuchar el grito de su ansiedad.

a

Detente, para…basta; quisiera estar a la vera de una playa solitaria… Yo y mi desnudez, permitiendo que 
la brisa del cielo me abrace, me ampare, me mime, me acaricie… y pueda en esa comunión fundirme con la mar-cielo.


Sombras luminosas como espadas hirientes locuras febriles de un espíritu ambulante. ¿A dónde voy por este sendero oscuro? ¿De dónde vengo que no entiendo ese lucero? Vida y muerte luz y sombra. Tragedia inaudita del por qué aquí vine y cobardía, pues no quiero irme.

a De tu vida el último aliento, será el momento más importante de tu existir pues los Cielos cantarán por la alegría de tenerte. 79


momentos... este momento

Tu poder, que confundes con mando, podrá arrollarme podrá herirme podrá de la parte de mi Ser su cuerpo matarlo; pero aún así no podré odiarte pues sé que el agresor no eres tú, son tus miedos que nublan tu Ser que no te permiten verme como soy que no te permiten verte como eres. ¡Somos tan iguales! Que siento que somos seres deambulantes, que viajamos con el espanto que da el no darnos cuenta que en uno hay un Ser maravilloso. Compasión tendré de mí, para así compadecerme de ti; trataré de escuchar mi cuerpo, que ahora tu agredes y sólo así sabré escucharte.


Cuántos versos armoniosos llenos de ritmo llenos de rima y de pureza literaria, del que tiene la técnica preciosa de la palabra… Y que a veces no son mas que artificios, trampas de caramelo para aprisionar y lograr poseer y entonces, sí, decir ¡Cuánto te quiero! Vaya un te quiero tan ruin como bien arregladito.

81


momentos... este momento

¿Qué le pasa a este hombre? ¿Qué le pasa a mi alma? ¿Qué le pasa a este sentir que a veces me hace morir, al pensar que tengo que vivir? ¿Qué mocedad ha sido ésta que nunca tuvo alegría, sólo soledad... dolor? Y en su callado suspiro la esperanza de no morir... de besar en ella al firmamento... Mas ella ¿en dónde está Señor? El alma en su desesperación siente de su destino el furor.

>>


El tiempo a mí viene... pasa y al pasar calladamente traspasa mi sensibilidad... la sensibilidad del que sólo sabe sentir. El sentir que controla mi ser para entregarlo a un dulce querer, ¡pero dónde estás...! Dónde estás mi dulce y oculto querer. Calma, duerme, descansa. Muere para el mundo y espera... Que el camino ya la tiene y aunque lenta, a ti viene.

83


momentos... este momento

Abismo del alma profundidad inconquistable, abstracto donde el pensamiento se vuelve volátil y tenue. Sólo me queda cerrar los ojos y suspirar una oración en lamento. Técnica del pensamiento lógica de la lógica qué infantil y primarias os contemplo.


Recuerdo brumoso... lleno de desilusión, anhelo de aquel presente tan alto en su cúspide de ensueño. Impotencia y síndrome de complejo aquella negativa por años me brindó. ¡Quién volviera a ser niño! Y aquel presente abrazar en el nido de mi inocencia. Hoy, para qué le quiero: aquella infantil ilusión con los años se esfumó.

85


momentos... este momento

Qué herida tan doliente es tener trece y ochenta años a la vez.

a

El tiempo corre inmisericorde, la felicidad con él se ha fugado. ¡Qué espanto! Pensar que nos queda toda una eternidad sin la realización de nuestros sueños.


Cuando la mujer sabe que está muy buena, corre mucho peligro; pero cuando siente su sensualidad no sólo hace poesía sino que entra en sí. Pues la sensualidad es parte esencial del Ser y de estar muy buena del cerebro. La sensualidad es humildad, es ser grande; lo otro es soberbia al no tener conciencia que lo muy bueno perecerá. La sensualidad es ternura, lo otro es crueldad; en la sensualidad uno se cobija, en la muy buena se desahoga... Y así quedas... en la vacuidad. Vacío, sin sabor, sin esencia. 87


momentos... este momento

Observo mi cuerpo cual arbusto silvestre en un cuarto oscuro, creciendo en la soledad sin conciencia expuesto a las tormentas de mis emociones; mis pensamientos creciendo en lo absurdo y en la locura de la inconsciencia. Hoy observo ese no existir y mi Ser, con un cansancio sereno va sintiendo poco a poco la existencia, se va viendo a sĂ­ mismo. Y el amanecer de la realidad me va iluminando poco a poco con la belleza de su sencillez y humildad.


Dolor de una pena ausente...traición de espanto, enemigo invisible que mi razón no entiende; tristeza extraña, pesada, doliente... ¿en dónde está tu causa? ¡Aflora espada hiriente!

a

De repente me dieron ganas de estar en el ruedo y lidiar un torito bravo en una faena cadenciosa, lenta, eterna... Para brindártela a ti y a los presentes. Una faena, la faena cadenciosa, lenta y eterna... En donde pudiese comulgar con todos mis ausentes. 89


momentos... este momento

Quiero ser y a la vez no ser por el miedo de ser un farsante, de querer ser lo que en realidad no soy. Vivo, pienso, me miro y no alcanzo a determinar mi vida, ni a localizarla en cuanto a espacio y tiempo. ¿En qué se justifica mi vida? No lo sé, quizá por ello aquí escriba lo que mañana no entenderé. Mas eso no importa, al menos busco y lucho por lograr verme a mí mismo tal cual soy en este momento y no como fui ayer o como mañana seré... pues quizá no existí ayer y mañana muerto estaré.


Qué alegría más grande cuando sabes el por qué tus lágrimas al aire brotan, qué fácil es así consolar tu dolor. Qué pena...ni siquiera puedo escribir, qué pena...lloré solo hace un momento y no supe atinar sobre mi dolor.

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momentos... este momento

Cuánto temor, cuánto miedo… de poder decir que te amo... No, no es un poema de amor para la mujer amada; es como una oración universal que siente mi alma por el ser humano, incluyéndome sobre todo a mí. Se cimbra el Ser ante el temor de hacer lo que la razón le dicte, a su manera, de una forma ordenada y bien programada; en vez de sólo sentir este sentimiento sencillo, sin ataduras… que es poder decir: te quiero. La gente acostumbrada está a la agresión, al odio, que cuando le dices que la amas, sin mayor razón que la natural capacidad que tiene el alma para amar, se estremecen, se ocultan; te ven raro… y se preguntan: ¿qué me irá a pedir? Nada…nada… nada.


Hay amarguras que nunca se acaban, que son como lanzas de dos puntas: la que va hacia afuera, venenosa; y la que va hacia adentro, suicida. lanzas producto del razonar absurdo, del creer que todas 
las guerras son tus batallas... Hieren a lo que quieren y 
desorientan a los que miman. Pensar que tus sin razones han sido tus pecados es no comprender al ser humano... ¡y eso sí que es pecado! Qué fácil es ser maestro del tierno y un poco desorientado, ...qué error tan tremendo es esa cátedra de engaño.

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momentos... este momento

La tristeza ha florecido en flores negras que han abierto la llaga de la desesperanza; ahora no sólo estamos tristes también estamos llenos de dolor y miedo. Vientos obscuros arremeten llenándonos de pavor y desamparo; el Cielo se nubla y en la penumbra negra del día deambulan famélicos de amor nuestros espíritus... En un caminar lerdo y fantasmal en su no-mirada se refleja la negrura que la crueldad del hermano nos ha dado.


Hoy al jugar al azar descubrí que jugaba para perder; en ello unas monedas se fueron. Pero este hecho me hizo observar otras pérdidas que por miedo he provocado. Salí creyendo que todos me miraban, pero en realidad el único observador era yo. Me doy cuenta cómo he inducido mi propia derrota al sentir que no merezco lo que anhelo. Sólo sueño con la meta temiéndole al camino; eso no es tener meta ni ilusión, es confirmar mi estupidez y autocompasión, buscando cualquier tipo de dolor para sublimar la soberbia del idiota que cree que sufre mucho.

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momentos... este momento

La mecánica de la maldad... anda suelta... fría, calculadora y cruel; creando un ambiente de zozobra, miedo y desamparo. Llegan y te dicen: tú me perteneces, y tanto es así que si no me das lo que necesito y quiero ¡te mato! Todo esto es de espanto ¿a dónde hemos llegado? ¿Qué hemos hecho de nuestro hogar...? Una trampa sin salida llena de terror y dolor. Somos una mancha en la inmensidad del infinito, una vergüenza universal... una mancha negra que corroe y ensucia la Creación.


En la medida de tus miedos serĂĄ tu crueldad.

a

Locura total de la mente cuando no logra descifrar las penas del alma. SĂ­, he tenido un dolor... un dolor universal que no puedo explicar.

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momentos... este momento

No pido perdón
 pues pedirlo
 es justificar lo que creo que soy;
 tan sólo me observo
 y en ello comprendo
 que al ser como soy
 puedo transformarme,
 a través de ver
que yo no soy mis emociones...
 Ellas tan sólo están ahí
 y si las observo, despertaré.


Te he dado de mi alma su fuerza arrolladora su estampida de emociones. ÂżY tĂş...? SĂłlo con hambre de pan.

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momentos... este momento

A ti, que hoy te ayudo te pido perdón, pues no sé si me mueve tu dolor o me motiva mi soberbia.

a

Millones de veces acudí, millones de veces se rieron de mí. ¿Cómo quieres que mi alma no tenga angustia? ¿Cómo quieres que mi alma no tenga soledad? Si ya no sabe de qué otra manera vivir.


Viento fuerte 
y transparente aleja de mí el dolor y en el momento que tú lo decidas a aquella nube llévame con mi canción.

a

Si tú ríes yo me alegro; si tú sufres pongo cara de dolor. Vaya veleta que soy, ni te entiendo ni te comprendo sólo soy servil buscando tu aprobación. 101


momentos... este momento

Catarata de sensualidad es la que hace que mis poros ante la eternidad se abran, en espera de ese verso mágico que serene esta ininteligible ansiedad.

a De repente 
me agobia la nostalgia por esa vida no lograda por esa cascada de sueños que vertida al abismo del olvido me va haciendo viejo 
y sin gracia. Momentos de lucidez síquica... que me aterran 
al mirar a mi pasado y ver cuan ingenua ha sido mi existencia.


Para ser poderoso no hace falta ser Presidente de un Pa铆s. El poder se da a todos niveles. La gente se siente importante porque tiene el poder, no importa que sea ignorante. El hecho de estar arriba de otros, de controlarlos, es lo que da la satisfacci贸n.

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momentos... este momento

Cualquiera puede ser maestro del prójimo, si tiene humildad. Si tienes una mirada de cariño, de comprensión, de no-juicio. En ese momento cualquier ser humano se te abre, sin ningún reparo, porque siente en tu mirada el cobijo que él siente para sí mismo. Es decirle: “Te doy el cobijo que te estoy pidiendo”. Lo que le puedes decir es: “No te preocupes, no pasa nada. Ya pasó. Es normal. Le sucede a cualquiera. No es tan grave”. Necesitas decirle que no va a marcar su vida porque él es mucho más que ese error o que ese acierto. Simplemente hay que observarlo. Y pasará...


Esto te demuestra lo necesitada que está la gente. Necesitada de que alguien le demuestre y le diga: “Vales la pena, es hermoso el estar a tu lado. No hace falta que cantes ópera, ni que escribas libros de filosofía o que seas un bailarín fuera de serie. No. Así como eres, eres maravilloso. ¡Qué maravilloso es estar a tu lado!”. Y en el fondo, es que tú eres igual. Le estás diciendo: “Entiende lo que te quiero. No pretendo ayudarte, solo tú puedes hacerlo”.

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momentos... este momento

Mamá, dime, ¿por qué los Reyes Magos le trajeron a mi amigo, el de la casota de a lado, su coche de pedales y a mí no me trajeron nada? … mami, yo también soy bueno como él. La desesperanza invade al ser humano a tierna edad; y todos dicen: nadie tiene la culpa son cosas que se dan. Posiblemente los Reyes Magos se embriagaron de poder con el padre del niño vecino y ya no pudieron llegar con él. Tú que tienes el poder y el dinero, ¿cómo permites la desesperanza del angelito que vive a tu lado?

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¡Podría ser tu hijo, despierta estúpido! Recuerda, podría ser el cochecito con el que soñó todo un año, o la medicina que sus padres no le pudieron comprar y que le salvaría la vida, o los zapatitos para que sus pies no anduviesen descalzos; o lo que a ti se te ocurra. Tomemos conciencia démonos cuenta que la compasión que traemos en nuestro Ser puede hacer milagros. Te doy las gracias pues pudiste leer el pensamiento completo. Aleluya por ti, gracias querido Rey Mago.

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momentos... este momento

En la medida que me he quitado las etiquetas que mis miedos y mi ignorancia me han impuesto, he ido sintiendo la desnudez de mi ser; con asombro me he dado cuenta lo poco que uno tiene, cuando se basa la existencia en metas materiales y superficiales, tratando de estar al nivel de los par谩metros de nuestra sociedad. Cuando en el fondo tan s贸lo hay una profunda ignorancia y una enorme soledad.

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encuentros 109


momentos... este momento

En cada estado o destello de conciencia convergen distintos senderos del Camino de la Vida ... y ahí es en donde te encuentro. En realidad siempre estamos juntos; es nuestra inconsciencia que forma esos senderos virtuales. Sólo hay un camino, sólo hay un yo, ya que mi prójimo, o sea tú, soy yo.


Te observo a ti que aún no has nacido y me veo a mí; te veo a ti que tu cuerpo se ha transformado y me veo a mí; te observo a ti que vives en algún lugar desconocido y te encuentro en mí. Escucho tus alabanzas y palabras de amor y también te las canto a ti; siento tus injurias y ofensas... las has aprendido de mi ignorancia. Tengamos compasión de nosotros mismos.

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momentos... este momento

Podrás apresarme... del cuello la respiración a mi cuerpo quitar mas nunca me tendrás; lo etéreo no se puede apresar. Aún viéndome... nunca me encontrarás mas si me necesitas sin enterarte tú a tu lado estaré.


Vamos a jugar a las adivinanzas tú tendrás que descubrir quién eres, y yo quién soy; quizá por ese camino mágico de la realidad algún día nos encontraremos, en el firmamento profundo y eterno de la Creación. Entonces reiremos y podremos danzar ese baile... ese baile dulce y limpio del infante que todos llevamos dentro.

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momentos... este momento

¡Llora niña! Llora, a ver si así a los demás se nos quita esta cobardía y lloramos también.

a

¿Quién te dijo que enseñar a un hijo es con autoridad y desplante..? ¡Soy tu padre! ¿No sabías que educar a un hijo de una manera humanamente perfecta es a través de la comprensión y el amor? Educar a un hijo es festejar sus errores... y hacerte cómplice de él para que no sufra por esos errores y no los vuelva a repetir. Educar a un hijo es llorar un poco en sus aciertos pidiendo que no lo vaya a invadir la soberbia.


Marcha amigo mío… Marcha que tú no necesitas de mí ni yo de ti; en eso está la grandeza de la amistad.

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momentos... este momento

A donde vamos es desde donde viene la luz. Observa y serás observado... ¿y tú? En el medio observándote cómo observas y cómo te observan. ¿Y el yo...? Se desintegró, era de un cristal tan quebradizo.

a

Cuando con cara de bondad vas pregonando lo que no eres, es cuando se convierte la ingenuidad en crueldad y estupidez.


Algo en la cara tendré; vaya , vaya , vaya y sí que lo tengo, mas no lo que tú en ella quieres ver... Qué desperdicio de alabanzas, de calificativos, de conceptos fantasmales, que tú te inventas para ver en mí lo que no hay. ¡Qué pena! de lo que te has perdido: ver la realidad. Cuando las canas llegan la juventud madura.

a No sólo quisiera despojarme la ropa sino arrancarme esta piel mortal que abrasa mi alma.

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momentos... este momento

Cuando creo que sufro y convencido estoy de ser la víctima, entro en un desgaste emocional. Cuando ya cansado estoy de esta lucha entra la observación serena de mi mente y me doy cuenta que en lugar del sufrimiento todo lo llena la comprensión y la compasión. ¿Y el dolor?, bueno el dolor está ahí mas no hay víctima, y al estar presente el dolor éste es el que dispara la compasión. La existencia encuentra un equilibrio; no hay odio ni alabanzas vanas, pues no hay ni lo bueno ni lo malo sólo reina la compresión al aceptar las cosas como son.


Ama a tu prójimo precisamente por sus errores por sus equivocaciones y su ignorancia que tú juzgas tan severamente; date cuenta que en ello radica su lucha y sus sufrimientos. Y sobre todo deja de sentirte tan importante… ¿Ya ves? Ese es uno de tus errores por eso, es que te quiero tanto, y perdona, pues al pedirte que no juzgues yo te estoy juzgando para quererte.

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sentires

momentos... este momento


En la penumbra fresca de este amanecer, el sol de mi alma ilumina mi ser, sintiendo de esta manera la felicidad de existir. Vaya riqueza tan grande que he heredado, de esta noche tan placentera en donde mis pensamientos han pasado a ser alimento del olvido. Gracias Dios m铆o por esto que se me ha dado, por la no ilusi贸n del desear; tan s贸lo ser feliz en el estar ahora y en este instante.

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momentos... este momento

Caminas con temor… de prisa; queriéndole ganar a tu miedo observas con expectativa: ¡Dios mío qué pasará...! Mas la realidad ahí te espera... simplemente es…

a

No sufras más, no llores de esa manera, piensa que aún le amas... De distinta manera...equivocada. Recuerda, el odio es una forma de amar que te enferma; sé libre y sigue amando; marca tus límites, pero no marchites tu alma.


El pelo relamido con un corte apropiado; la barba bien dibujada y lustrosa, teñida si hace falta; la botas de gamuza o aún mejor de charol; la camisa impecable, de norteño... de hacendado ¡eh! Y a partir plaza mostrando con donaire cómo ser importante. Lo triste es que al anochecer todo se disuelve... no sé si es el agua 
que lava mi cuerpo o es mi Ser que está llorando.

a Para quedar bien contigo hablemos mal del vecino, ¿qué te parece? 123


momentos... este momento

Qué fácil es ser poeta, qué fácil es ser artista, qué fácil es ser el que habla y se conmueve para que tú te conmuevas. Qué fácil es ser todo esto cuando no se tiene hambre. Cuando no se tiene hambre de pan, cuando no se tiene hambre de cobijo, cuando no se tiene hambre de justicia, cuando no se tiene hambre de amor y comprensión... Por eso...os pido perdón, os pido perdón. Cuánta crueldad podemos generar disfrazada de una blanca sonrisa; cómo hundimos al prójimo metiéndolo en la tristeza de la desesperanza, sembrando en su alma la semilla del odio y el resentimiento. ¡Tenemos que pedir perdón! Pues juzgamos el odio que cosechamos en las almas ajenas, para nosotros sentirnos santos. ¡Tenemos que tomar conciencia!


Mírame, mírame bien ¿ves qué importante soy? Por favor créeme, sí que soy importante. ¡Dios! Mi cielo… ¡claro que eres importante! Aunque ahora, en este momento, no sepas por qué lo eres…. Tranquilo, tranquilo, permítete llorar. Entonces sabrás lo grande que eres.

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momentos... este momento

La vanidad que nos transforma en prepotentes, se convierte en la meta de nuestra sociedad. Esos refinamientos sutiles y vacíos que nos hacen competir con nuestros semejantes para ver quién es más ignorante. Cuánta ceguera, perdemos la conciencia del instante del aquí y ahora por el sueño efímero de ser el más bonito del grupo... Hasta en el último adiós pedimos que nuestra caja sea de madera noble y lustrosa... muerto estaré... pero eso sí bien maquilladito y de fiesta peinado y con ropaje de gala y la gente dirá, ¿quién pudiese estar presente? ¡Pobrecillo que se murió! Sí... y que guapo que se veía en su caja de cristal.


Ayudar no es el egoísmo lucir con vanas palabras, de 
dulzura disfrazada; ayudar es envejecer un poco y con humildad caminar. Ayudar es temblar de emoción pues hay alguien que sabe 
que en realidad existes.

a

El erotismo es la máxima expresión de ternura que dos seres que se aman, se pueden brindar.

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momentos... este momento

De repente la euforia se acaba, la emoción que se contagia con el cansancio se ha ido. Es tiempo de estar solo y en tu soledad la realidad viene a buscar su justo valor. No mientas, no engañes, las almas de la Verdad están ansiosas; piensa...detente, mira y siente y si “ello” es verdad para tu alma entonces locamente ama.


Banderas ondean, banderas van y vienen, ondulan con la brisa de mis emociones. Banderas que no son mías, banderas de luchas inventadas, banderas de lucha de otras almas. Con la frente del ignorante en alto carita de mártir pongo, de un dolor ajeno, de un dolor que no siento. ¡Qué amor tan falso es el que te doy! que sólo quiere controlarte.

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momentos... este momento

A lo lejos se escucha el trotar de un corcel, un trotar rítmico y firme. No le veo el rostro, pero le adivino hermoso, sereno, dominando el sendero. El jinete le viene marcando el ritmo y ambos van creando “un sin prisa” porque saben que llegarán. No hay obstáculos ni miedos. Es un cabalgar libre, sin juicios, disfrutando del goce al estar en el camino, disfrutando el paso a paso… El suspiro a suspiro, que da la emoción de estar en el sendero. Intuyo un largo caminar, no sé de dónde vienen ni a dónde van. Mi ser en su ansiedad, para conocerle,

>>


hacia ese jinete vuela, mas a él nunca llega; todo se disipa, todo se funde en la inmensidad del infinito profundo y misterioso, pero sé que él ahí está. El cabalgar a cada momento más cerca se escucha… Qué emoción tan extraña, al fin le conoceré y todo será claridad.

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momentos... este momento

El Camino… va creciendo en misterio... y en soledad. Su angostura de un sabor amargo o dulce, no lo sé; sólo sé que sabe a eternidad. Y en el fondo de mí un tenue hilo de miedo ante la eminencia del final va jalando mi conciencia al sentir que el tiempo se acaba.


Hoy ha sido un día maravilloso, nos hemos descubierto los unos a los otros. Gracias por la melodía de vuestras almas que ha de llenar la atmósfera de mi existencia. Y cuando de la vida se dé el parto de renacer a una nueva vida, será mi carta de presentación, seguro de que Dios no se resistirá a su aroma de bondad.

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momentos... este momento

Cabalgando va mi alma por el mundo de mis sueños, corcel de mil notas gitanas que con alegría va cantando sus pesares. Serenidad del amanecer de mis ilusiones, torbellino cegador del duende que llega a mi mente, razones de mis sin razones; inspiración divina envuélveme en tu manto arrollador. Repicar ligero y profundo de guitarra, cómo me hace llorar cómo me hace retar con valentía mi pobreza, mi humildad, mi mediocridad; sigue por siempre guitarra mía cantando ese verso casi celestial que las palabras nunca podrán expresar.


Al soñar soñaba sin miedo y sin asombro que en el lecho de muerte estaba. No había temor ni angustia, sólo había una ilusión llena de emoción nueva, al aceptar lo inexorable, al saber que al fin sabría qué hay en ese después. El consuelo de saber que estaría sin estar. La serenidad que llega cuando sabes que nada se puede hacer y que en realidad no quieres hacer nada, con la fe de que esta gestación al fin dará vida a un nuevo Ser.

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momentos... este momento

Vida...muerte, luz...iluminación. Ese es nuestro sendero, paso a pasito a ese encuentro vamos; paso a pasito, y en cada suspiro hermoso sendero más bello te encuentro. Sin prisas pero con ansias espero el momento que en el instante de la expiración se me dé toda la Creación como un regalo Divino.


¡Oh, Dios mío! Cuánto más he de esperar para que a mi añorada niñez le llegue su esperanzadora madurez... Qué sabio seré entonces.

a

He analizado mi situación en esta vida terrenal, y la ingenuidad ha sido mi bandera. Descubro día a día que no soy nadie; sólo un ser insignificante que se siente importante por no ser nada ¡nunca creí merecer tanto!

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momentos... este momento

La muerte es un bello amor al cual han de conquistar; mucho talento, dulzura y bondad para esa conquista has de tener; la corta y longeva escuela de la vida si tú lo quieres te enseñará.

a

Únicamente existe el presente este instante en que respiro... Inspiro, exhalo... sintiendo con ello cómo entra la vida y cómo sale y en cada suspiro de aliento la eternidad se reafirma instante a instante; esperando la expiración en que el cuerpo y los pensamientos queden atrás y sólo exista la pureza del Ser.


Le quité la prisa a mi mente, sorpresas, sorpresas me encontré; tanto correr a ningún lado que la visión de mi ser distorsioné. Ahora lo amargo me sabe amargo y puede mi alma disfrutar de la sinfonía de la lluvia al caer. Los adornos que coleccioné unos llenos de fantasía y otros de mártir sin bandera, todos se han evaporado al poder ver lo que es y no lo que quería ver.

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momentos... este momento

Brindemos porque la magia se dÊ. Brindemos porque el misterio de la vida nos envuelva en su aire místico y nos haga compasivos 
 con nuestros semejantes.


De repente me quedĂŠ callado, ausente... es que me fui por el sendero de tu mirada.

a

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momentos... este momento


Me llaman Alfonso Estos pensamientos son sólo reflejos de mi sombra. Las palabras escritas y lo dicho en ellas no son más que gemidos de mi alma, a los que he puesto sonido y una explicación con la palabra. Como ves, no soy más que un aventurero que va descubriendo que la felicidad y el amor no se buscan ni se encuentran, pues son parte del ser humano. Es difícil expresarse en la ausencia. Quisiera saber tu sentir. Por favor sé libre y exprésate.

Alfonso Cortés Ogando

cortesogandoalfonso@yahoo.es 143


momentos... este momento



momentos