Page 1

1 5

DE

ENERO

DE

1 907

MEMORIAL DEL

Estado Mayor del Ejテゥrcito de Chile Publicado bajo la direccion del Departamento Central PUBLICACION BIMESTRAL

CUADERNO I. Aテ前 1 1 .

SANTIAGO DE CHILE TALLERES DEL ESTADO MAYOR JENERAL

1907


La Carta Topográfica de Chile

La lectura de un artículo publicado en el "Scottish Jeográfical Magazine", por el Coronel Duncan Johnston, C. B. B. E., nos ha dado la idea de escribir unas pocas líneas sobre el tiempo empleado esclusivamente en las triangulaciones de primer orden de algunos países europeos, esto sin tomar en cuenta el tiempo empleado en seguida para el levantamiento topográfico. Un pequeño exámen del cuadro siguiente, donde figuran los paises por orden de exactitud en los trabajos, bastará para formarse una idea de la labor e importancia que demanda una triangulacion.


— 4—

ÉPOCA

Superficie del país

Kil. c. 1867-70 16 0.4 39854 Dinamarca (III) 1867-77 197 0.4 14993 Sajonia 1884-91 186 0.6 536464 Francia (3. a vez) 1832-91 690 0.6 348658 Prusia (B) 1853-63 179 0.7 321437 Noruega. 1860-82 137 0.7 348658 Prusia (A) 1861-67 1 0.7 19514 Würtembeg 1817-24 20 0.8 39854 Dinamarca (I) 1890-92 102 0.8 64679 Grecia 1868-88 670 0.9 625518 Autria-Hungría 1853-73 219 0.9 29456 Béliica 1861-84 235 0.9 504554 España ... a 1860-72 157 0.9 536464 Francia (2. vez) 1863-88 514 0.9 286682 Italia 1861-67 40 0.9 41346 Suiza 1884-91 56 0.9 174226 Sumatra 1873-83 51 1.0 29854 Dinamarca (II) 1861-78 68 1.1 131508 Isla de Java 1818-60 69 1.1 16057 Mecklemburgo 1832-84 304 1.1 447864 Suecia..... 1830-88 998 1.2 4876523 Rusia 1864-86 139 1.3 78954 Portugal 1875-86 36 1.5 131353 Rumania a 1792-1865 571 1.7 536464 Francia (1. vez) 1804-54 337 1.8 75871 Baviera i el Palatinado 1787-1865 552 1.8 314339 Gran Bretaña Chile 759000

Años de trabajo en la Taangulaclon

ESTADO

Número de triángulos Error medio angullr

TABLA DE TRAGULACIONES DE ALGUNOS PAISES

3 10 8 59 10 22 6 7 2 20 20 23 12 25 6 7 10 17 42 52 58 22 11 73 50 78 43


— 5 — Al examinar el cuadro, vemos que países incomparablemente más pequeños que el nuestro han necesitado, como en Francia en una ocasion 73 años; Prusia (B) 59 años; Mecklenburgo 42; Baviera 50 i Gran Bretaña 78 años. El caso de Gran Bretaña es digno de considerarse, cuandodespues de 78 años de laboriosos trabajos, los sabios como Sir Jorje Darwin, The astronomer-Roj'al, Sir David Gill i otros hombres de ciencia que han tomado parteen el trabajo, no quedaron conformes con los resultados obtenidos i solicitaron del gobierno que se repitiera nuevamente la triangulacion, exijiendo mayor exactitud. Debemos tomar mui en cuenta la diferencia que existe en Europa en cuanto se relaciona a la prevision de los gobiernos,, las facilidades de comunicación, el enorme personal empleadoen estos trabajos i la ayuda del país entero. La orografía de Chile nos presenta dificultades colosales, las que exijen un trabajo penoso para vencerlas. Por esperiencia propia podemos decir que hai casos que demandan paciencia i grandes privacionas. Un observador, aislado en Mía cumbre distante, tiene que esperar a veces semanas entejas i hasta tarde de la noche, para ver una sola señal. Lasdificultades en terrenos boscosos son mui grandes i sin límites. Neblinas, humos i titilaciones a causa, del calor, son otras de los tantos enemigos de un observador. En invierno sucede a veces que hai necesidad de esperar varias semanas antes de poder hacer una sola observacion. La ciencia modernaexijemuchomayorexactitud que en el pasado i sería de desear que en esta materia, Chile pudiera mostras resultados científicamente exactos como los otros paises. Cuanto dinero se gaste, compensa con los resultados i beneficios obtenidos. La carta debe ser barata porque las necesidades lo exijen i sobre todo en un país que se desarrolla i entra en esplotacion. La guerra, de Sud-Africa dio a los ingleses una leccion de los males que causan los mapas defectuosos, haciendo ver que los buenos mapas son tan necesarios en la paz como en la guerra. Casi no existe cuestion política o administrativa que no pueda, resolverse satisfactoriamente con buenos mapas i muchas disputas internacionales i aun guerras, han tenido su oríjen en tratados que se fundaban en cartas defectuosas. Estos trabajos son necesarios para la injeniería, trazado de ferrocarriles, caminos, canales, etc, i para los fines comerciales i de agricultura. Con una buena carta, el fisco ahorraría millones de pesos, que actualmente invierte en los estudios para proyecto de ferrocarriles, los cuales muchas veces dan resultados negativos.


— 6 — La carta es de la mayor importancia militar, aun en tiempo de paz, para la instruccion i maniobras, para los problemas de la defensa nacional i de las operaciones militares. Las buenas cartas de navegacion, el valizamiento i alumbrado de las costas son necesarios para el tráfico marítimo, para el desarrollo comercial, industrial i de pesquería. Con verdadera envidia vemos que en otros paises se empleaen estos trabajos varias secciones militares, asesoradas por un personal científico bien escojido i preparado, sin decir nada de la entusiasta cooperacion de todos los demas hombres de ciencia i de las bondades del presupuesto. Cuando el país esperimente las ventajas de la carta, será el dia en que se encontrarán los medios de subsanar las dificultades del presupuesto i se verá que los gastos se compensan con los beneficios obtenidos. Segun nuestros cálculos, la Carta Topográfica de Chile, en escala de 1 : 25,000, necesitaría unos 50 años de trabajo, distribuyendo el levantamiento en la forma que a continuacion se espresa. 1.° Se debería aumentar el personal i elementos del Departamento de Levantamiento Topográfico del Estado Mayor Jeneral, en tal forma que se pudiera trabajar simultáneamente en el Norte, Centro i Sur de Chile. 2.° La hidrografía de la costa i la rejion insular correspondería a la Marina, 3.° Una comision mista, militar i marina, quedaría a cargo de la rejion magallánica. 4.° Se formaría un cuerpo a lo menos de unos 5 astrónomos competentes, los cuales se repartirían en las distintas comisiones para que tomaran a su cargo las observaciones astronómicas. Esto sería para un levantamiento de absoluta precision, que sirva hastaparael trazado de canales i ferrocarriles; pero si no necesitaramos tanto por el momento, en todo se podría hacer un trabajo excelente en menor tiempo i con ménos costo. Damos solamente una idea jeneral para no ser demasiados estensos. Una comision de jefes de marina ha trazado el plan jeneral para la hidrografía, consultando buques especiales, dinero i un personal hidrográfico como en los paises europeos. Lo mismo existe en el Ejército en lo que se refiere al levantamiento topográfico. La Seccion Catográfica del E. M.


Procedimiento de ataque de los japoneses (Tomado del resúmen de la Prensa Estranjei a.—Madrid.—Junio 1906)

El comandante von Lüttwitz (1) ha publicado, amplíándola, la conferencia dada el pasado invierno en el casino militar de Berlin sobre los procedimientos de ataque de los japoneses, publicacion que saludamos con júbilo, porque de este modo las importantes experiencias tácticas que proporciona el estudio de la campaña de la Mandchuria podran ser conocidas de todo el ejército. El autor nos presenta en su libro, basado en las noticias e informes de los oficiales que fueron enviados a, seguir aquella campaña, una serie de cuadros de gran interes, en los que, con habilidad suma, hace resaltar lo que verdaderamente tiene importancia, dejando a un lado todo lo superfino i accesorio. De este modo, sin hacer una historia detallada de la guerra, le ha sida posible escribir un libro en extremo instructivo. En sus minuciosas descripciones no da una completaidea de cómo se ha desarrollado la táctica de ataque de losjaponeses desde las orillas del Yalu hasta la batalla de Muk(1) Procedimientos de ataque de los japoneses en la campaña de 19041905, por el baron yon Lüttwitz, comandante en el Gran Estado Mayor aleman.—Berlin, 1906.—ES. Mitler &. Sohn.—Precio, 3,25 marcos.


—8— den i los combates posteriores, haciéndonos ver la extraordinaria diversidad de formas que dieron a sus procedimientos de ataque, acomodándolos perfectamente á las condiciones en que se encontraban en cada caso. Toda infantería, al comierzo de una campaña, emplea en e1 combate aquellas formaciones que ha aprendido a practicar en la paz. Por esta razon no es oportuno que en los reglamentos se haga resaltar mucho la importancia que tienen las formaciones en sí mismas; el objetivo principal de la instruccion ha de consistir en enseñar a acomodarlas a distintas situaciones tácticas i a las condiciones del terreno en que se opere. En el Yalu los japoneses presentaron bajo el fuego del enemigo líneas espesas de tiradores i fuerzas en órden cerrado en la misma forma que estaban acostumbrados a emplear en sus maniobras de tiempo de paz. No obstante el magnífico campo de que dispusieron los rusos en aquellos combates para sus fuegos, las tropas japonesas no sufrieron grandes bajas. La artillería ruso se vio obligada a guardar silencio cuando la infantería japonesa marchaba al ataque, i esta última arma era seis veces supeTior en número a la. infantería rusa. Llegaron despues los combates de la península de Kincheo con ocasion del ataque del ejército de Oku a la posicion, fortificada de Nanschan, i ya entonces las cosas pasaron de un modo mui distinto. El fuego de los rusos destrozó por completo el ala izquierda japonesa i hubo que buscar el buen, éxito del ataque en el movimiento envolvente del ala derecha, apoyada por el fuego concentrado de mas de cien cañones de campaña i de la escuadra. Perdieron aquí los japoneses cerca de 4,500 hombres de un efectivo de 36,000, mientras que en el Yalu, con una fuerza próximamente igual, solo tuvieron fuera de combate unos 1,000 hombres. Es cosa que habla mui alto en favor del sentido.práctico de los japoneses ver cómo dedujeron ya consecuencias de los mismos combates del Yalu. No volvieron a presentar ante el enemigo durante toda la campaña tropas en orden cerrado, i resolvieron también cambiar su uniforme de color oscuro de tiempo de paz. por otro que resultara menos visible y en campaña. El comandante Lüttwitz en las observaciones que hace en la última parte de su libro, vuelve otra vez a hablar de este asunto i dice que la necesidad de usar un uniforme lo menos visible que se pueda es una consecuencia natural del empleo de la pólvora sin humo.


—9— Problema es este que no admite espara de ninguna clase. El ejército que primero lo resuelva de una manera radical i práctica, puede contar, desde luego, con una gran superior dad al combatir a un enemigo que no se haya decidido a abordar i resolver este problema. La larga duracion de la guerra asiática dió lugar a que Embos adversarios, en el curso de la campaña, pudiesen Cambiar o completar su uniforme, pero en una guerra europea faltará tiempo para ello. El que tenga la desventaja de entrar en campana con un uniforme mui visible, no podrá compensar. despues esta primera falta cometida. Es tiempoya de sacar esta cuestion del terreno de tanteos i ensayos. El autor prueba de una manera convincente en su libro, que este problema va estrechamente unido al del equipo de la infantería, puesto que los japoneses desde el primer momento enviaron al ataqué las fuerzas de esta arma, descargándola antes del peso de sus mochilas. En una guerra de. posiciones como lo ha sido la japonesa, no hai grandes inconvenientes en hacerlo así, pero no sucedería lo mismo en una guerra de movimientos i maniobras como serán en jeneral las nuestras, en las que es necesario que el soldado de infantería no se vea obligado en momento alguno a abandó nar una parte cualquiera de su equipo, que. con seguridad no volvería a recuperar. En el combate de Telitsze (Wafanku) los japoneses tenían que atacar una posicion fortificada provisionalmente por los rusos. Las fuerzas de una i otra parte eran aproximadamente iguales, i los japoneses debieron su victoria a contar con doble artillería que el enemigo i a un movimiento envolvente ejecutado sobre el flanco izquierdo por una brigada de refuerzo. Al avanzar sobre Liaoyan, los problemas tácticos que se les presentaban eran cada vez mas difíciles. Los rusos habian aprendido a acomodar perfectamente al terreno sus trabajos de fortificacion i hacían fuego con su artillería desde [posiciones a cubierto que no era posible batir, aunque tambien es cierto que dicha artillería completamente oculta, no podia dificultar tanto como hubiera debido hacerlo, i era su mision, el avance de la infantería japonesa. En combates posteriores las tropas que iban al asalto de posiciones tenían que vencer los obstáculos que las alambradas establecidas por los rusos oponían a su marcha i la lucha fué adquiriendo poco a poco el carácter completo de una guerra de sitio, La artillería japonesa casi nunca consiguió batir a la rusa, solo a la terminacion de la campaña l l e g ó a tener piezas con escudos protectores, i por deficiencias de su ganado


— 10 — de arrastre era mui poco maniobrera, viéndose forzada a permanecer a larga distancia del enemigo. No estuvo, pues, en condiciones de batir eficazmente a la infantería rusa que se mantenía oculta detrás de sus atrincheramientos, pero en cambio prestó grandes servicios a su propia infantería impidiendo a la contraria salir de sus posiciones. Cuando esta al fin se dejaba ver, obligada a ello por el avance del enemigo, entónces la artillería del ejército japonés dificultó siempre mucho con sus fuegos la accion de los infantes rusos. Los japoneses en sus posiciones frente a Mukden no aispusieron de artillería pesada hasta despues de la toma de Puerto Arturo, i aun con el auxilio de esta no consiguieron, como esperaban, batir con eficacia las posiciones rusas hastaponerlas en estado de dar el asalto. Las piezas de grandes calibres empleadas con tal objeto presentaban un abigarrado conjunto de cañones conquistados a los rusos i de otros japoneses utilizados contra Puerto Arturo: el servicio que. prestó esta artillería i las esperiencias que con ella se hicieron no son a propósito para derivar consecuencias jenerales respecto de la utilidad de la artillería pesada en el ejército de campaña. La misma imperfeccion con que estaban construidos ios projectiles i las espoletas no permiten fundar opiniones, sobre este particular. En conjunto puede decirse, lo mismo por lo que se refiere a la artillería de campaña que a la de posicion, que la guerra del estremo Oriente viene a ser como una advertencia saludable contra las exajemciones basadas en las esperiencias de polígono, habiendo quedado vencida la opinion de los que sostenían que hoi en la guerra la artillería es la que con la eficacia de sus fuegos da el golpe de gracia i hace inclinar la balanza diciendo del buen éxito de las batallas, cosa que se ha demostrado no ser cierta, si bien el valor que como arma tiene la artillería no ha sufrido quebranto alguno en los campos de la Mandehuria (1). Los jenerales japoneses no se equivocaron en apreciar los efectos de su artillería de campaña, como en no desconocer la importancia de la cooperacion de la artillería de grueso calibre en el ejército de campaña. Si el arma dé artillería en el estremo Oriente no ha dado todos los resultados que de ella se esperaban, esto mismo debe ser un acicate para que

(1) El inspector dé sanidad Kórting da los siguientes datos: el tanto por ciento de heridos por la artillería en, el ejército ruso fué el 13,25, i en el japonés el 10,5. En la guerra de 1870-71 el tanto por ciento de baja por fuegos de artillería sólo llegó al 8,4.


— 11 — en la parte técnica, lo mismo que en los procedimientos de tiro i en lo que se refiere a material, se trate de llegar a una perfeccion completa. Para estimarla en poco no hai motivo de ninguna clase, como sería tambien falso que como consecuencia de los pocos servicios prestados por la caballería en esta campaña se sacasen consecuencias desfavorables respecto a lo que puede esperarse de ella en una guerra europea. Con mucha razon se dice en el libró de que nablamos, que por faltarles a los japoneses una caballería propia para la guerra i una artillería a caballo, no pudieron sacar fruto completo de sus victorias. En esta campaña los dos ejércitos han tenido en gran estima el empleo de las ametralladoras, que prestaron servicios estraordinarios lo mismo en el ataque que en la defensa de posiciones fortificadas. Indica la importancia que dan a esta arma los japoneses ver cómo se proponen ahora incorporar orgánicamente a cada batallon de infantería i a cada rejimiento de caballería 4 ametralladoras. Parece como si se vieran volver a la vida los antiguos cañones que en el siglo XVIII formaban parte de los rejimientos. La infantería japonesa merece se haga constar en su elojio que ha sabido acomodarse de una manera admirable a las condiciones en que se presentaban los diferentes problemas que tuvo que resolver en el ataque, problemas que cada vez ofrecían mayores dificultades de resolucion. A todo ataque procedió siempre ira reconocimiento detnido de la posicion, i allí donde no era posible un movimien to envolvente en grande escala, por lo ménos aisladamente i en determinadas partes del frente enemigo, se esforzaban en llevar a cabo un movimiento de esta cíase. La infantería empleó procedimientos distintos cuando el primer ejército antes de Liaoyan libraba combates en la montaña o cuando el segundo ejército se batió en la llanura i en las alturas de Kauliang.en estos combates, como tambien en los posteriores, vemos emplear saltos largo i cortos, líneas de tiradores espesas i otras mui claras que poco a poco iban reforzando, avances en pequeñas secciones i empleo desde el primer momento de un frente con larga línea de fuego. Las reservas seguian el movimiento del modo i manera que les era mas favorable para efectuar su avance. Como hicieron los ingleses en la guerra de los boers presenta ron tambien los japoneses formaciones en órden abierto en muchas líneas, unas detrás de otras. La pala se ha usado mucho i en todas ocasiones para fortificar una posicion conquistada, pero no siempre fué empleada como principio fundamental para el ataque. La infantería del primer ejército no se cubre i pre-


— 12 — fiere hasta el último momento efectuar rápidos i decididos avances. En los otros ejércitos, la forma del terreno i la eficacia del fuego enemigo, produciendo bajas numerosas, antes de tiempo, obligó a que se hiciera mucho uso de la pala en todas las posiciones desde las que se rompía el fuego, i al avanzarlos tiradores servian estos abrigos de refujio a las reservas. Cuando leemos que a pesar de esta remocion de tierras el total-de bajas del segundo ejército en Liaoyan, desde el 80 de agosto al 4 de Setiembre, fué de mas de 10,000 hombres, es decir, el 20% de su efectivo, se piensa enseguida en los grandes sacrificios que hubiera sido necesario pedir a aquellas tropas para que efectuas en su avance sin tomar precauciones de ninguna clase. En estos combares quedó demostrado tambien que la pala de infantería debe tener el mango mas largo de lo que hoi lo tiene. Los japoneses aprovechaban a menudo la oscuridad de la noche para efectuar sus movimientos de ataque, ya fuera para avanzar hasta colocarse en posicion desde donde sus fuegos alcanzaran el máximum de eficacia, o qué habiendo llegado durante el dia a dicha posicion aguardaran en ella a que viniera la noche para lanzarse al asalto al arma blanca. La gran proximidad en que, frecuentemente i durante largo tiempo, se encontraban los frentes de combate de ambos ejércitos favorecía el empleo de la bayoneta, tanto mas cuanto que los japoneses saben manejar mui bien el arma blanca. Quedó demostrado en estos combates, que ofrece muchas ventajas emplear una bayoneta de cortas dimensiones; la nuestra armada en el fusil es demasiado larga i resulta, el arma, en total, de mucho peso, es inmanejable i se dobla fácilmente. Por mui frecuentes que han sido en el estremo Oriente los combates a la bayoneta se ha querido sacar la consecuencia de que en el porvenir esta clase de combates desempeñaran un papel mui importante en todas las campañas, i habiendo oído ya entonar himnos de júbilo dedicados a la resurreccion de dicha arma. Creemos firmemente que no hai Fazon alguna para ello. Aun haciendo caso omiso del valor fanático de los japoneses, es cosa clara que tratándose de atacar posiciones fortificadas no hai mas remedio que decidirse a ir al asalto de ellas. Dentro de las, condiciones en que se hacen las guerras europeas siempre encontraran aplicacion, en mayor o menor escala, los juicios que ya en el año 1865 consigno por escrito Moltke. "El avance a la bayoneta es el medio definitivo para derrotar por completo ai contrario; ningún militar i re


— 13 — nunciará al empleo de esta arma i nunca seran bastantes todos los esfuerzos que se hagan para despertar i fornenpar la confianza del soldado en el manejo de la bayoneta. pero teniendo siempre presente que lo prepara i hace posibleel curso del cómbate i la eficacia de los fuegos. Si la espresion. cerrar sobre el enemigo a la bayoneta" no se tomase en sentido figurado sino en su significacion literal de correr por propio impulso a buscar el combate hombrea hombre, pocos berian los ejemplos de esta clase que podrían presentarse desde los tiempos en que el arma de fuego vino a subtituir a la pica i a la espada corta. Si a los relatos franceses de numerosos ataques a la bayoneta efectuados durante la campaña de 1859 en Italia, se les despojase de sus dramáticos atavíos, pronto se descubriria la simple i prosaica verdad, esto es, que en la gran mayoría de los casos el enemigo, quebrantado por las pérdidas sufridas, huyó, evitando así el combate cuerpo a cuerpo". Es indudable que tambien nosotros nos podemos encont r a r accidentalmente en las mismas condiciones en que Se encontraron los japoneses en la Mandchuria. Ya el mariscal Moltke, como hemos visto, acentúa la. idea de que jamas : se despertará i fomentará bastante la confianza que el soldado debe tener en el arma blanca, pero nuestra infantería ha de considerar siempre el poder del fuego de su fusil como medio seguro para conseguir la victoria. Guardando toda clase de respetos a la heroica bravura de los japoneses, hai que precaverse de imitarlos ciegamente huyendo de exajeraciones, para no merecer de nuevo el juicio condenatorio espresado por el Emperador Guillermo el Grande dirijiéndose al príncipe de Hohenlohe en 1861: "La esgrima de bayoneta es un error moderno con el que no se consigue nada en la guerra i en la paz se pierde el tiempo inútilmente. Enseñar al soldado a dirijir golpes de bayoneta i a defenderse de ellos, lo mismo en marcha que a pié firme, es ejercicio mas guerrero i mejor que instruirlos en un vistoso número de artísticos asaltos." Obsérvese, ademas, que en una gran guerra europea difícilmente nos encontraremos en condiciones de dar combates de posicion en estensiones tan grandes como ha sucedido en la Mandchuria. Habrá, sí, combates de posicion en partes aisladas del frente total, pero no en todo él. En un pais de suelo-mui cultivado se aumenta la movilidad de los ejércitos de modo que el que ataca no necesita detenerse ante las fuertes posiciones tomadas por el defensor, como sucedia en Asia, en donde la guerra, mirada en conjunto, es una serie de combates de desfiladero, librados en una comarca relati-


— 14 — vamente estrecha, que limitan alEste las montañas i al Oeste el desierto. Por esta razon se emplearon siempre las fuerzas en combates i ataques frontales que resultaban indecisos, procedimiento que no seguirán, sin duda alguna, los jefes de ejércitos que peleen en Europa, pues lo que a estos interesa ante todo es conseguir grandes i rápidas victorias. En las condiciones en que esta hoi dia el capital, las mismas razones que han obligado a los japoneses a verificar su avance con estrema lentitud, porque al menor revés sufrido hubieran encontrado cerradas las bolsas de Londres i New York ( l ) , obligarian en una gran guerra europea a todo lo contrario, es decir, a buscar por todos medios una rápida i definitiva solucion. Tampoco se podría combatir aquí, como lo han hecho en Asia, sobre un terreno neutral en donde ninguno de los. adversarios tenia interes en que se causasen los menores daños posibles. Solo cuando se considera el curso total de la guerra i el conjunto de las condiciones que han influido en ella se puede dar su verdadera significacion a los fenómenos aislados que salen a luz en el estudio de esta campaña. Estos fenómenos aislados lo examina cuidadosamente el comandante von Lütwitz en su libro, dándoles la importancia que realmente tienen i haciendo ver de qué diferente manera se lleva hoi el ataque con las modernas armas de. fuego, i cómo, signiendo el ejemplo de los japoneses, ha de procederse de modo distinto en cada caso segun varíen los datos del problema que haya de resolverse. Al final de la obra se dice lo siguiente: ''Pero sin embargo el gran secreto de la victoria de los japoneses consistirá siempre en el buen espíritu de las tropas que soportaron, sin quebrantarse, grandes pérdidas, i en el ardoroso empeño de atravesar lo mas pronto posible el espacio que les separaba del enemigo para mosi r a r su superioridad en el combate hombre a hombre. Allí en donde lo mismo el jefe que el soldado tienen un espíritu tan «levado pierde mucho de sus horrores el ataque, cada vez, mas difícil por el constante perfeccionamiento de las armas de fuego." Los japoneses han demostrado en esta ocasion que es. todavía posible el movimiento de ataque, cosa que los jefes ingleses habían rechazado apoyándose en las esperienciás de su campaña contra los boers. El Ejército japonés no ha sujetado sus movimientos a (1) Véase el interesante estudio sobre esto de Helfferich: "El dinero en la guerra ruso-japonesa".—Berlín, 1906. ES. Mitler &. Sohn.


— 15 — ninguna clase de esquema. Los procedimientos que empleaban eran distintos, no solo dentro de cada ejército, sino entre las divisiones que lo formaban i aun dentro de estas mismas. El que ejercía el mando se le indicaba de una manera clara el objeto a que habian de dirijirse sus esfuerzos, pero el procedimiento era de su esclusiva responsabilidad. Han aprendido en la guerra a estimar el ancho campo que dejan sus reglamentos, tomados de nosotros, como así lo hace" resaltar el comandante von Lütwitz, i hai que agradecerle que mencione este acuerdo, abrigando nosotros la firme esperanza de que el nuevo reglamento de infantería que estamos aguardando confirmará, como lo hace el actual, la libertad en elejir las formaciones que hayan de emplearse, principio que ha evidenciado su importancia de una manera brillante sobre los campos de batalla de la Manchuria. Militar Wochenblatt (mes de Abril).


Estracto del nuevo reglamento táctico de la infantería alemana [Tomado del Resúmen de la Prensa Militar Estranjera Madrid Julio de l906)

Acaba de darse a la infantería el nuevo reglamento táctico. En él se consigna que hoi, como antes, la infantería es el arma principal, i que este hecho indiscutible se pone de relieve en el reglamento, porque durante en los largos períodos de paz se acostumbra a relegar a segundo término esta importancia capital que tiene la infantería en la guerra. El reglamento de 1871 fué reemplazado por el de 1889, sirviendo de base principal para la reforma la adopcion del fusil de repiticion. Establecido el servicio de dos años, i siendo necesario que en ese período de tiempo la instruccion del soldado sea completa i se aprovechen las esperiencias deducidas del las ultimas campañas, se nombró una comision, presidida por el jeneral von Bock u. Polach, jefes del 14° cuerpo de ejército, con el encargo de redactar un nuevo proyecto de reglamento. E1 pensamiento base de la reforma ha sido llevar la instruccion individual hasta el punto de conseguir una severa disciplina i enseñar al soldado el menor número de formaciones posible, siendo éstas en estremo sencillas. El actual reglamento concede todavía menos finalidad propia que el de 1889 a las formaciones en órden cerrado. Estas no tienen otro objetivo que proporcionar material disciplinado para la instruccion en órden abierto i de combate, que es lo principal.


— 18 — La instruccion de recluta i, en jeneral, toda la instruccion del soldado resulta ahora más natural, menos forzada, pero conservando siempre la antigua enerjía al hacer los movimientos. El objetivo de educar a los sub-oficiciales jefes de grupo i a los mismos tiradores como hombres que piensan i ejecutan actos por propia refleccion e impulso, es no sólo una aspiracion como antes, sino precepto reglamentario cuyo cumplimiento se exije. El desfile en columna de honor no se hace en forma tan exajeradamente mecánica como se hacía.. Se ha aumentado la distancia entre las filas (80 cm, en vez de 64 cm.) para que la marcha sea mas cómoda. Se han suprimido las conversiones, el cargar llevando el arma sobre el hombro i los desfiles al paso lijero. Tambien queda desterrado el risible espectáculo de que un jefe de seccion, para mandar su tropa, esfuerse la voz como si hubiera de hacerse oir de todo un batallon. Todo el tiempo que se ahorra en perseguir una uniformidad exajerada se invierte ahora, en la instruccion de combate, que adopta tambien formaciones más sencillas i más movibles que antes. La compañía se fracciona en grupos de 4 hileras, estos grupos son mandados por las clases i por los soldados distinguidos; la importancia de los jefes de grupo i su responsabilidad ha aumentado considerablemente; en órden cerrado estos jefes de grupo van en fila esterior. Como la compañía se divide primero en grupos i despues en secciones, puede una seccion tener un grupo más o ménos que otra. Que esto perjudique a la buena visualidad es cosa a lo que no se da importancia alguna, los reglamentos se escriben para la guerra. Para un desfile de honor se pueden igualar las secciones, pero en las formaciones ordinarias se observan las prescripciones del reglamento. La columna de compañía antigua, que era formada por las secciones en línea una detrás de otra, se considera que es de poca movilidad i de difícil manejo; La actual columna de compañía la constituyen las secciones formadas en columnas de grupos i colocadas las unas al lado de las otras. Distancias entres los grupos, 9 metros. Los jefes de seccion se colocan 4 metros delante del grupo de cabeza. Los apreciadores de distancias a ojo. Schatz, a la inmediacion del jefé de seccion. Al pasar de la línea a la columna., o viceversa, no lleva el paso.


— 19 — Formaciones de la compañía a 1.ª Línea.—2. Columna de compañía.—3. a Columna de a secciones.—4. a Columna de medias secciones.—5.a Columna de grupos.—6. Columna de marcha. En el reglamento anterior la instruccion del batallon en órden cerrado ocupa 3 pájinas de un volumen de 3 o ; en total unas 79 líneas, pero en el actual reglamento todavía se ha ¿implicado i reducido esta parte. Ya el jefe no lo manda a la voz, sino dando órdenes. Si en casos mui especiales quiere mandar algun movimiento de uniformidad, advierteanteslaformacion diciendo: compañías, en tal columna.

Formaciones del batallon Las compañías en columna, de secciones o en columna de compañía. Las compañías en columna de secciones o en columna de com2.a, línea de columnas pañía. La instruccion de rejimiento i la de brigada con el despliegue de combate de ambas unidades ocupaba en el antiguo reglamento ménos de 6 pájinas, en el actual se ha reducido i implicado todavía esta parte de la táctica.

1. a , columna profunda

Orden abierto La instruccion individual del tirador comprende: diferentes clase de despliegue en guerrilla.—Concentracion i .reunion.—Movimientos.—Aumentar i disminuir los intervalos.— Avance a saltos i arrastrándose.—Ocupar una posicion.— Caigar el fusil en todas las posiciones i durante la marcha.— Apuntar empleando distintas alzas i a cubierto.—Trabajos de pala aun estando en la posicion de tendido en el suelo.— Apreciación de distancias.—Visibilidad de los blancos segun el traje, el terreno en que destaquen i la luz.—Clases de fuego. — Cesar el fuego.—Trasmision de órdenes. El grupo se compone de 8 soldados i el jefe. Intervalo entre los tiradores, dos metros, si no se marca otro. La instruccion es siempre en el campo. A la de los jefes de grupo se dedica una especial atencion. Deben adquirir práctica en el empleo de anteojos para reconocer el blanco i observar el efecto de los fuegos.


— 20 — Han de saber apreciar las distancias medias de 800 a 1.200 metros, conocer las mayores i dar bien las voces de mando. Cuidan constantemente de la posicion del alza, de como se distribuyen los fuegos sobre el blanco i del consumo de municiones. Por regla jeneral, en el frente que ocupa la seccion a que pertenece el grupo, no son en todas partes iguales las condiciones del terreno para cubrirse o para efectuar mov imientos. El fuego del enemigo hará difícil el que toda la seccion se mueva al mismo tiempo i que sea uniforme la direccion de su fuego. Por estas razones el jefe de grupo debe poder dirijir el fuego con independencia; aprovecha toda ocasion que se le presente en el ataque para aproximarse al enemigo, sin que necesite recibir órdenes para ello, i apoya con sus fuegos todos los movimientos de los grupos inmediatos. La cuestion tan debatida hasta ahora, de si el jefe de grupo debe hacer fuego, la resuelve el actual reglamento diriendo: Los jefes de grupo hacen tambien fuego sobre el ene-, migo, siempre que lo permitan sus obligaciones de jefe, como ocurrirá cuando se mantenga el fuego largo tiempo desde determinada posicion. Seccion La seccion es la. base de todo el orden abierto. Ella es la que, por regla jeneral, sirve de unidad para todos los movimientos i para la direccion del fuego. Por tal razon este capítulo es de mayores tension que en él antiguo reglamento i se ha redactado de nuevo. El jefe de seccion ordena: la formacion de la línea de tiradores, la dirección de marcha i los intervalos con arreglo a los objetivos del combate. En la defensa prepara la posicion elejida i toma todas las medidas necesarias para romper el fuego. En el ataque avanza hacia el enemigo, procurando tener| el menor número de bajas posible, para alcanzar la superiorilad del fuego. El movimiento de avance lo lleva a cabo con toda su líne de tiradores todo el tiempo que permitan las' condiciones del terreno. Respecto a la marcha por terreno descubierto dice el glamento: Si hai que atravesar una zona al descubierto esto es imposible por el fuego del enemigo, ordeníi el avance por medias secciones o por grupos con grandes intervalos i con distancias tambien distintas, pero siempre tomando dis-


— 21 — posiciones para que al ocupar sus fuerzas el terreno señaladoa vanguardia i abrir el fuego vuelva a tener la seccion unida i en la mano. El avance a saltos protejidos por el fuego de las tropas inmediatas, es la forma más rápida i más sencilla de acercarse al enemigo. Donde presente éste grandes dificultades, se fracciona el frente en pequeñas partes, que en forma irregular, hasta hombre a hombre, avanzan a saltos, se deslizan por el terreno i en cuanto lo permite el fuego del enemigo vuelven atenderse. El mejor medio para avanzar es alcanzar la-superioridad en el fuego. No hai que exajerar al principio que manda se utilicen las condiciones del terreno. Si se exajera se desvía la atencion del enemigo, que es en quien debe estar siempre fija, se tuerce i cambia la direccion del ataque i se entorpece la accíon de las fuerzas inmediatas. En ningun caso el afan por cubrirse ha de perjudicar la unidad de la accion total. A la voz de "tal seccion en guerrilla" los jefes de grupo salen a la carrera i forman el esqueleto de la línea de tiradores. Sólo en casos especiales puede usarse el fuego por descargas, por ejemplo, si se ha sorprendido el enemigo i se conservan las tropas en la mano. La espresion "fuego rápido" estásubtituida por la "máxima intensidad de fuego." Para hacer cesar éste no se utilizará el silbato. El medio mas eficaz para impedir la mezcla de las unidades en el combate consiste, en un esfuerzo constante dentrode cada grupo por cerrar los intervalos i unirse a sus jefes a medida que se van produciendo las bajas; los grupos que han sufrido muchas se unen a los inmediatos. Estas uniones tendrán lugar al hacerse movimientos, efectuándose poco a poca i conservando los intervalos. Toda confusion i amontonamientos de hombres, no sirven mas que para aumentar el número de bajas. Compañía El jefe de la compañia regla el empleo i la accion de las secciones, ordena que fuerzas han de desplegar en guerrilla i da instrucciones a los demas. Si se encuentra en la línea de guerrillas elije i designa el blanco i da la orden de romper el fuego; la direccion de él corresponde al jefe de seccion. Puede desplegarse al mismo tiempo toda la compañía. Los sostenes se colocan a la distancia que permitan las condiciones del terreno i la fase del combate. En terreno que


— 22 — no pueda abarcarse con la vista se establecen puestos intermedios. La línea de guerrillas se refuerza, o alargando el frente o embebiéndose los sostenes en ella. Los que estan en guerrillas indican, gritando, a los que llegan, la graduacion del alza. Ha de ejercitarse la compañía en unirse rápidamente formando nuevas divisiones, por grupos i secciones, distintas de las que antes tenía Instruccion de combate En jeneral se mantienen las ideas del reglamento anterior dándoles mayor amplitud, como consecuencia de las esperiencias de las últimas campañas. Los ejercicios han de ser siempre de unas tropas contra otras. Cuanto mas rozamientos i dificultades se tengan que vencer, tanto mas se aprenderá. Se da gran.importancia a los ejercicios denoche. Durante ellos se haran pocas prácticas de combate i muchas marcha fuera de camino, con órden i silencio, para llegar a punto determinados. La instruccion de tiempo de paz tiene por objeto elevar valor moral de los hombres, para que despues, en la guerra marchen al salto de la posicion enemiga sin reparar en sacrificios i cueste lo que cueste. Una infantería bien instruida i mandada con enerjía, aun en condiciones desfavorables i siendo inferior en número a enemigo, tiene probabilidades de alcanzar la victoria. La artillería forma el esqueleto de la línea de combate De la posicion que ella ocupe depende en su mayor parte agrupacion de las demas fuerzas. Por esto, al elejir posicion para esta arma, es cosa esclusiva del que manda, dejando sólo al comandante de la artillería una cooperacion consultiva. La distancia entre dos escalones que formen las fuerzas ha de ser tal, que el haz de proyectiles de la infantería o un tiro de Schrapnell no pueda herir dos líneas al mismo tiempo jeneral de 300 a 200 metros). El dejar el equipo para combatir, tiene ventajas e incovenientes. Autorizados para ordenarlo estan desde jefe de rejimiento arriba. La condicion mas eminente del que manda es el ansia de tomar sobre sí responsabilidades.


— 23 — La victoria conseguida encuentra al jefe en la primera línea. Ataque Dentro del espacio designado para dar el ataque, se evita en lo posible atravesar zonas al descubierto, o se envían por lillas pocas fuerzas con grandes intervalos, mientras que el grueso se acerca a cubierto al enemigo. Pero si esto no puede nacerse, se va decididamente al asalto, arrastrando todos los peligros del avance al descubierto. Se rechaza, como en el reglamento anterior, el principio equivocado de admitir una posicion principal desde donde hacen fuego las tropas del ataqpe. Hai que luchar por conseguir una superioridad en el fuego accidental, de momento. La lonjitud de los saltos de avance depende de la eficacia del fuego enemigo, del terreno i de la forma en que se desarrolla el combate. Al ir al asalto tocan todos los tambores i cornetas i se da el grito de ¡Hurra! Queda prohibido sujetar a esquema determinado la instruccion de las tropas para el ataque, en tiempo de paz. Ataque a una posicion forticada Se ejecuta de noche. Se prepara cuidadosamente la marcha, poniendo señales en el camino. Se da un conocimiento claro i exacto de la direccion de marcha. Existe prohibicion absoluta de disparar las armas i se emplean brazales blancos para reconocerse. La destruccion de las defensas accesorias la realizan los injenieros durante la noche. Al romper el día abren el fuego la infantería i las ametralladoras para contener al enemigo en sus atrincheramientos i dar el asalto. Cuando se tienen noticias detalladas i completas de la posicion, de les caminos que a ella conducen i de las defensas accesorias establecidas, tambien se da el asalto por la noche. Antes se dejan las mochilas. Las tropas llevan una gran provision de munisiones i víveres por si el ataque dura varios días. Movimientos envolventes En el antiguo reglamento se dedicaban trece líneas a esta materia, en el actual se trata con mas detalles.


— 24 — Defensa Se hacen resaltar las esperiencias de la guerra ruso-japonesa. Condiciones principales de la posicion: Campo de tiro despejado i grande, libertad de movimiento, apoyo por lo menos para una de las alas. Primero se elije la posicion para la artillería. La infantería se sitúa, a ser posible, 600 metros delante de aquella. Las posiciones fortificadas pierden gran parte de su valor si el enemigo puede saber en donde estan dispuestas las defensas. Posiciones a vanguardia de la principal no se consideran por regla jeneral convenientes. Sólo si se t r a t a de, ganar tiempo pueden establecerse, pero colocando en ellas pocas fuerzas que las abandonan sin combatir despues de efectuado el despliegue del enemigo. La defensa se establece por grupos de batallon con intervalos entre ellos. Las ametralladoras en las alas de los grupos. Fuerte reserva principal para terminar la defensa con un empuje victorioso sobre el enemigo, i su colocacion, en escalones detrás de una ala. Caminos cubiertos para el avance de los sostenes. Disponiendo de suficiente número de municiones se abre el fuego a mas del.200 metros si lo merecen los blancos que se presenten. Un contra ataque fuera de tiempo puede ser causa de la pérdida de la posicion. Si la reserva principal está escalonada con intencion de caer sobre un flanco del enemigo, debe ejecutarlo cuando el movimiento de ataque esté en plena actividad. Durante la noche gran empleo de patrullas; ilumicacion del terreno a vanguardia, silencio completo para oir los ruidos que haga el enemigo. Combate para ganar tiempo Gran despliegue de artillería.—Combate de infantería, tambien a grandes distancias i con frente mui estenso.—Simulacion de ataques para engañar al contrario i ocultarle los designios que se tengan. Persecucion Las tropas victoriosas estarán rendidas defatiga. La naturaleza querrá hacer valer su derecho al descanso. En tales


— 25 — momentos el que manda debe pedir i exijir con dureza lo imposible, Retirada Las otras armas deben hacer toda clase de esfuerzos por salvar a su infantería. La artillería, sin cuidarse del fuego enemigo, no debe dudar, i si es preciso pierde sus cañones. La caballería carga repetidas veces aunque sólo consiga ganar tiempo. Combate en pueblos i en bosques En el antiguo reglamento se trataba mui brevemente esta materia. Creíase entonces que los pueblos habían perdido su importancia en el combate por el gran efecto de los fuegos de la artillería. Como las últimas guerras han demostrado que pueden ser puntos importantes de apoyo en la línea de batalla, el nuevo reglamento les dedica una especial atencion. El bosque, para las tropas que han aprendido a pelearen él, no es un impedimento, sino por el contrario, un medio ausiliar de gran fuerza. El reglamento actual t r a t a del combate de la infantería en union de las otras armas. El reglamento de 1889 nada decía de esto. Es de gran importancia el principio que se sienta i desarroya de la union indisoluble de la infantería i la artillería en el combate. Combates contra artillería i caballería: se dice lo mismo que en el antiguo reglamento. Contra ametralladoras: Estas máquinas de guerra causan bajas desde mui lejos. Presentan un blanco difícil de batir, i para conseguirlo hai que hacer fuego sobre ellas a corta distancia. Consideracion final: Las tropas estarán en condiciones de ejecutar cuanto de ellas se exija, si aprenden i se apropian por medio de una práctica constante los principios de este reglamento. Su instruccion será completa cuando puedan dar de sí todo lo que la guerra pide i cuando en el campo de batalla no tengan necesidad de borrar de la memoria nada de lo que aprendieron en la paz. (De datos existentes en el E. M. C)


REGLAMENTO DE

Fortificacion de Campaña Por creerlo de interes jeneral i en atencion a que demora un largo tiempo la impresion de este trabajo, por el exceso de material con que cuenta la Imprenta del Estado Mayor Jeneral, incertamos aquí los primeros párrafos del citado Reglamento.

PRÓLOGO ^ de Fortificacion de Campaña da la 1 El Reglamento base o idea jeneral para la precisa ejecucion de los trabajos de campaña, i la manera de aprovechar mejor los abrigos que, artificiales o naturales, se presenten. 2. El acertado empleo de todos los recursos que la fortificacion de campaña proporciona, requiere profundos conocimientos tácticos, tanto de los medios de combate del enemigo, como de loe suyos propios; exacto conocimiento de los rifles i cañones en uso, su trayectoria, fuerza de penetracion etc., i al oficial le bastará dar una sola ojeada en el campo para formarse juicio cabal del mejor aprovechamiento que


— 28 — del terreno puede hacerse, de los trabajos que deban ejecutarse, de los recursos de que dispone i de los que las comarcas pueden proporcionar, del trabajo que pueda obtenerse de cada hombre empleando las diversas herramientas, etc. etc. 3. Este reglamento para las tropas técnicas no puede ser aprovechado por las otras armas; la infantería, caballería i artillería deben tener cada una, un reglamento especial para los trabajos de campaña. Los injenieros deberán ejecutar sus trabajos en todas las condiciones, aun en las mas desfavorables, i deberán conocer perfectamente los de las otras armas para poder servirles de guía o dirijirlos. Los trabaios de fortificacion deben ejecutarse siempre siguiendo ideas tácticas i, en lo posible, tal como se. haría en la guerra, a fin de preparar el ojo práctico del personal. 4. La ejecucion de trabajos sin semejarlos a la guerra (mal tiempo, terreno duro, tropas muí cansadas, etc.) da una idea falsa sobre la resistencia del soldado i de lo que de él puede obtenerse. I.—OBJETO I EMPLEO DE LA FORTIFICACION DE CAMPAÑA

5. Debido a la eficacia del fuego de las armas modernas, la fortificacion de campaña ha alcanzado una gran impor tancia. Ella levanta i mantiene el espíritu i la moral del soldado durante el combate, i da la posibilidad de ejecutar, con fuerzas inferiores en número, tenaces resistencias; o, a lo menos, economiza las fuerzas del frente de batalla, permitiendo concentrarlas en el punto en que se ha de dar el golpe decisivo Los trabajos deben, en lo posible, estar concluidos antes que el enemigo se presente delante de la posicion, a fin de que no logre descubrirla. 6. Aun en el ataque las herramientas encontrarán útil empleo en la organizacion defensiva de las posiciones conquistadas. II.—ELECCION I DISPOSICION DE LAS POSICIONES DEFENSIVAS

7. La situacion de la guerra determina la eleccion de las posiciones defensivas. Por este motivo, la mayor parte de las veces, la línea jeneral de defensa se señalara antes en la carta. 8 La estension o frente de una posicion debe estar en relacion directa con el número de hombres que han de ocuparla i con el objetivo mismo del combate.


— 29 — Por medio de la proteccion o escalonamiento de las alas con arreglo a una posicion profunda, se ensaya favorablemente la posicion del recinto. Pequeñas posiciones profundos dificultan la proteccion, i las reservas no podrán acudir oportunamente al lugar en que se las necesite. 9. La principal exijencia o requisito es campo de tiro despejado. Terreno plano con pendiente cayendo lijeramente hacia el enemigo es el mas propicio: para alcanzar la mayor eficacia del fuego de la infantería; terreno despejado hasta donde alcance la vista es el mas favorable para el combate de la artillería. : Concentracion de los fuegos en el punto elejido para el ataque principal, i la posibilidad de mantenerlos hasta el momento decisivo, son de la mayor importancia. Es ventajosa una posicion en que el atacante, en el momento decisivo, se vea obligado a suspender el fuego de su artillería por temor de dañar sus propias tropas. 10. Bosques o terrenos ocultos en el frente o en las alas son mui peligrosos. 11. Poderosos obstáculos naturales delante del frente, inducen al enemigo a envolverlos i dificultan los contra ataques de la defensa. Pueden emplearse cuando los caminos hacia los lados están cerrados o fuertemente defendidos, o bien, cuando el objeto sea solo ganar tiempo obligando al enemigo a marchar por los flancos de la posicion. Fuertes obstáculos en el frente son mui útiles si solo se trata de sostener por mucho tiempo una localidad. 12. Terreno i camino despejados en el interior de la posicion, facilitan la conduccion i movimientos de las tropas. Caminos difíciles u obstáculos son mui peligrosos detras de la posicion. 13. La eleccion de la posicion la hará el encargado de ello, acompañándose, en lo posible de oficiales de artillería e injenieros agregados al Estado Mayor Jeneral. Algunos puntos débiles en el frente son inevitables, i no por eso se desechará la posicion. En posiciones de gran frente se reforzarán los puntos débiles por medio de defensas accesorias. 14. La posicion se elije siempre bajo el punto de vista de ataque que el enemigo emprenderá i, siempre que se pueda, despues de ejecutados los trabajos de reforzamiento, deberá mirarse en sentido inverso. 15. Cuando se resuelve defender una posicion, deberá distinguirse: si se quiere librar en ella la lucha suprema, o si solo se desea ganar tiempo.


— 30 — A continuacion se dan los modelos de la fortificacion de campaña. III.—CONDUCCION DE LOS TRABAJOS DE FORTIFICACION

Jeneralidades 16. Antes de comenzar los trabajos de fortificar, una posicion se deberá considerar detenidamente las diferentes posibilidades de ataque de parte del enemigo i la distribucion que de las propias tropas se hará. 17. La organizacion i ocupacion de posiciones avanzadas (para los puestos avanzados por ejemplo), no se recomienda, pues conducen casi siempre a la derrota de estas tropas que se ven inmediatamente obligadas a refujiarse en la posicion principal. Escepciones provienen de casos especiales de combate, en que se tienden celadas al adversario, o en que, para dificultar el avance del atacante i facilitar al defensor el conocimiento exacto i oportuno de la verdadera direccion del ataque, se organizan i ocupan dichas posiciones. 18. El tiempo disponible para la ejecucion de los trabajos de fortificacion está sometido a las consideraciones jenerales de la situacion. P a r a obtener la mayor eficacia del fuego deberá primeramente despejarse el campo al frente de la posicion i marcarse cuidadosamente las distancias; despues, en segundo término, la construccion de los abrigos i organizacion de los medios defensivos. Importante es en estos elejir un modelo tal, que sin dificultades permita aumentar despues su poder defensivo. 19. La mejor proteccion de una posicion contra el fuego de la artillería enemiga está en que ella, sea hábilmente disimulada. Todas las posiciones son susceptibles de disimularse o de arreglarse de manera que el enemigo no las descubra a gran distancia. Esto que es el principal requisito se consigue adaptándola cuidadosamente a la forma del terreno, sin producir resaltes. Los parapetos i demas tierras removidas deben ser lo mas bajo posible, teniendo cuidado de revestirlos inmediatamente, de modo que su superñcie semeje en todo al suelo en que se han levantado; debe asimismo evitarse los ángulos i partes salientes i, en jeneral, las líneas rectas prolongadas. Lejos, pueden construirse máscaras i falsas posiciones con el fin de engañar al enemigo o dificultarle la observacion del tiro. Debe evitarse que una posicion se destaque sobre un.


— 31 — fondo claro o sobre el horizonte; cuando esto se tema i no pueda ocultarse por medio de máscaras colocadas a retaguardia, la posicion para infantería deberá adelantarse hacía el enemigo. Suele ser conveniente, para obtener buen campo de tiro, aproximar la posicion a la de la propia artillería, (véase Núm. 20). La posicion para las piezas de artillería se encuentra inmediatamente detras de la cumbre, de tal modo que solo se vea la boca del cañon. Enérjicos fuegos de artillería se logra ocultar de la observacion del enemigo dando a las piezas esta colocacion. En aldeas, estancias, bosques, etc., se aconseja a menuda no establecer la posicion en el borde o linde mismo, sino mas adelante. Las aldeas, etc., sirven en los casos principales para ocultar las reservas. La linea de fuego no se debe ocupar anticipadamente, sino hasta que se determine claramente el ataque de la infantería enemiga i entonces se t r a t a r á de sorprenderla por un enérjico fuego. Tambien se debe, para estar a cubierto de las sorpresas, ocultar los observatorios de modo que no denuncien la posicion. Su mejor colocacion es cubiertos bajo la tierra aun cuando en este caso su campo de observación es mas reducido. Fuera de la posicion puede también emplearse los observatorios cuando estén enmascarados o empleen espejos. En posiciones en que haya que soportar el fuego de la artillería antes del ataque de la infantería, se puede colocar a cubierto determinadas tropas en abrigos a retaguardia de la posicion, siempre que se unan a ella por caminos ocultos. 20. Las posiciones para infantería son, en lo posible, delante de la artillería, de modo que sus fuegos protejan a esta última, (Regl, para la Art. de Camp. IV 282); pero de manera que no tengan que esperimentar pérdidas durante el duelo de ambas artillerías. Para la colocación de la infantería se tendrá mui presente que no estorbe el fuego de la artillería. 21. Los abrigos mas jeneralmente usados por la infantería son: zanjas para tiradores i fosos de proteccion para las tropas de primera línea i para las reservas, (Regl. p. la Inf. II 85). Las zanjas para tiradores deben ser de una forma tal que la tropa pueda ocuparlas rápidamente, llegadoel caso de romper el fuego sobre el enemigo, i con igual rapidez ocultarse a la vista i fuego del adversario. Caminos cubiertos que unan las zanjas con los fosos deproteccion deberán buscarse en el terreno, a falta de ellos,


— 34 — o tropas lijeras que carecen de artillería; tienen, pues, gran valor las obras cerradas con parapetos altos i poderosos obstáculos, Aun el empleo de murallas i casas es de importancia. Cuando se dispone de mui pocos hombres se ocupa solamente el punto principal, obstaculizando los otros para que el enemigo no pueda aprovecharlos i, en lo posible, flanqueándolos. En la noche, se vijilarán cuidadosamente los obstáculos, se arreglarán las señales de alarma, i se establecerán los servicios de reconocimientos i avisosTraducido del aleman por Luis Otero M., Teniente de Injenieros Militares a Prueba en el E. M. J.


Enseñanzas tácticas de la guerra ruso-japonesa (Tomado del Resúmen, de la Prensa Militar Estranjera Madrid.-Julio de 1906)

ANÁLISIS DE UN ESTUDIO DEL CAPITAN BREVETÉ NlESSEL, DEL EJÉRCITO FRANCES

Introduccion Si por consecuencia de la falta de noticias completas i ciertas sobre los efectivos i la composicion de los ejércitos contendientes, de lo defectuosas de las cartas, i de la carencia total de datos exactos acerca de las intenciones del mando, sería prematuro sacar en la actualidad conclusiones de los acontecimiento de la guerra ruso-japonesa para todo lo que se refiere a la estratéjia i a la historia, no ocurre lo propio en las cuestiones que son del dominio de la táctica; sin estar absolutamente seguros de lo que se diga, se tienen ya bases bastante sólidas para sacar enseñanzas interesantes i útiles. Entre las diversas fuentes de informacion, los periódicos rusos proporcionan un importante conjunto de documentos de un valor indiscutible, porque ellos emanan de testigos oculares de los acontecimientos i muchas veces de oficiales que han tomado parte en las operaciones.


— 36 — Desde ahora puede decirse que la guerra ruso-japonesa ha disipado los fantasmas nacidos del estudio incompleto de la guerra anglo-boer. Dos verdades se han sacado de ella; el papel preponderante que en la conclusion de las operaciones tiene el mando, i que la ofensiva vigorosa, sin temor de ningun jénero, cuando el objetivo vale la pena, es siempre posible. Desde el punto de vista moral, ha demostrado que los combatiantes de carácter bien templado son capaces, hoi dia. como ayer i como en todas las épocas de la historia, de soportarlos temores del combate i de vencer los instintos de la conservacion personal que despiertan naturales enervamientos, en los peligros eminentes. Los progresos del armamento i su poder destructivo son contrarrestados por una utilizacion mas completa del terreno i el empleo de las formas tácticas apropiadas, que nada tienen de común con la dispersion hasta el último trance, que se habia querido preconizar despues de la guerra anglo-boer CAPÍTULO PRIMERO INFANTERÍA La consecuencia inmediata e indispensable de loa progresos del armamento ha hecho exijir a la infantería una utilizacion del terreno, como abrigo contra el fuego i contra 1a vista, mas completa que lo era en las guerras del siglo XIX. Esta utilizacion es la que ha conducido a la flexibilidad de las formaciones de la infantería, a su fluidez i a su amoldamiento al terreno, que son las características de la táctica moderna de esta arma. Es, por lo tanto, por el estudio de la utilizacion del terreno por lo que conviene empezar. Utilizacion del terreno i trabajos de fortificacion.—Con esta utilizacion del terreno tuvieron estremado cuidado los japoneses, como atestiguan todas las descripciones de combates hechas por los rusos, sin que por ello se escluyeran nunca el vigor en ejecucion. No solamente los de primera línea, sinil tambien las reservas eran hábiles para aprovecharse de terreno, haciéndose invisibles por todos los procedimiento que los pusieran a cubierto. La primera línea en particular no despreciaba ningun abrigo ni nada que pudiera cubrirlos, agrupándose de nuevo durantes los altos; en terreno descubierto se hechaban siempre i cuando estaban bajo del fuego, avanzaban bien por pequeños escalones o por reducidos grupos. Los refuerzos destinados a la primera línea, tomando


— 37 — tambien formaciones flexibles, les permitía utilizar de salto en salto todos los abrigos; en jeneral, se formaban en líneas poco densas que uniéndose poco a poco a la primera línea la refuerzan en sus propios abrigos. Las reservas japonesas se mantienen en formaciones densas todo el tiempo que se lo permita su distancia del enemigo o los caminos. Se desenfilan con el mayor cuidado i rara vez permanecen visibles. Mientras se creen reguardados permanecen en columnas. Apesar de la excelente utilizacion del terreno por parte de los japoneses, hai que tener presente que en varias ocasiones en que sus reservas se vieron obligadas a tomar formaciones densas bajo el fuego de la artillería o de la infantería a grandes distancias, el resultado fué la dispersion de las reservas o el retroceso en desorden hasta los abrigos mas próximos. . Del lado de los ruzos la utilizacion del terreno estuvo incontestablemente mas descuidada al principio de la guerra; el asombro demostrado por los rusos acerca de la poca visibilidad de sus enemigos es la mejor prueba. Poco a poco fueron haciendo del terreno una utilizacion mas juiciosa, i a partir de julio de 1904 llegaron a rivalizar en este punto con sus adversarios. Sin embargo, conforme a ciertos testimonios, la infantería rusa tenía una tendencia a hacer uso, en muchos casos, de líneas tan densas que los soldados se molestaban unos a otros al tirar. No tiene ésto nada de asombroso, porque una de las características naturales del soldado ruso es la de tener siempre a estrecharse en el peligro, a apelotonarse alrededor de sus jefes. Esta es una confirmacion a lo observado ya durante la guerra de los siete años, en las campañas del primer Imperio, i medio siglo mas tarde en Crimea. Esta necesidad de la utilizacion intensa del terreno para Ocultarse i ponerse a cubierto, ha conducido a los dos adversarios a hacer un gran empleo de los atrincheramientos, aun en la ofensiva, e igualmente para las fracciones en reserva, cuando el terreno no era suficiente para reguardarlas i estaban obligadas a permanecer en una zona batida o en peligro de estarlo. El empleo costante de los trabajos de fortificacion no parece haber entorpecido nunca las tendencias ofensivas de los japoneses, ni haberlos obligados a permanecer pegados a sus trincheras. Cuando tenian que permanecer tendido bajo el fuego, los japoneses sabian, sin levantarse, cavar sus abrigos. De cada dos hombres uno trabajaba echado de lado, mientras que el otro hacia fuego; cuando el primero habia elevado el terreno un poco delante de él, tiraba a su vez i su camarada se ponia a trabajar.


—38 — En terreno descubierto, cuando los japoneses no tenian tiempo para hacer estos abrigos, se echaban en el suelo, no solamente los soldados sino tambien los oficiales. Los oficiales rusos no procedieron siempre de igual modo, muchas veces permanecían al descubierto. Con ello se ocasionó grandes pérdidas i tenia ademas el inconveniente de atraer las balas a la proximidad del imprudente, que delataba así la presencia de su tropa. En el verano sobre todo, cuando llevan sus blusas de tela blanca, los oficiales rusos se hacen visibles de una manera exajerada. El empleo de la pólvora sin humo, unido a la utilizacion completa del terreno por la infantería, hace mui difícil la apreciacion de los efectivos i conduce casi siempre a grandes errores. Segun el dicho de un periódico, un solo batallon de la guardia japonesa obligó durante las batallas del mes de octubre, del rio Scha, a desplegar a toda una division rusa. Formaciones i movimientos.—No hemos encontrado en uno ni otro campo vestijio de un desparramamiento semejante al de los boers. Todas las relaciones de combate nos presentan a los tiradores formados en líneas delgadas, i moviéndose en escalones o en pequeños grupos segun los casos. La progresion de esfuerzos es posible aun bajo un fuego violento, durante mas o menos tiempo, a condicion de disponer de éste i dé ser apoyado por el fuego. Se encuentran numerosos ejemplos de marchas de avance en líneas densas, loe hombres a un paso de intervalo, i hasta codo con codo. En este caso, la cadena es reforzada poco a poco por afluencia de líneas sucesivas que vienen a doblarla o prolongarla. No parece que su llegada determine un avance, es mas bien una preparacion para aumentar el fuego. Bajo el fuego, los despligues se hacen a la carrera, de un abrigo a otro casi siempre por grupos de 15 a 20 hombres, separándose durante la carrera i agrupándose en el abrigo siguiente. Los saltos son de unos sesenta pasos por término medio. En jeneral los oficiales van los primeros con algunos, hombres, las clases conducen al resto. Estos movimientos a la carrera son mui fatigosos, las detenciones en cada abrigo son casi siempre largas para permitir a los hombres tomar aliento. En resumen, el movimiento de avance consiste en un fuego constante de escalones mas o menos fuertes, en que la mayor parte tiran mientras que los otros marchan. Del lado de los japoneses, parece que un gran número de las compañías de primera línea e empeñaban desde el principio todas enteras i sin conservar sostenes: esto evidente


— 39 — mente con objeto de adquirir a tiempo la superioridad del fuego. Las reservas japonesas se movían en formaciones densas, hasta en columnas, disimulando el mayor tiempo posible su presencia con los repliegues del terreno. Cuando se veian obligados a avanzar en terreno descubierto, abrían poco a poco sus formaciones i acaban por atravesar la zona a retaguardia de la cadena, colocadas en una fila con uno o dos pasos de intervalo entre los hombres. En los saltos se echaban al suelo i practicaban escavaciones para cubrirse siempre que tuvieran que descansar allí mismo. Tiro.—En jeneral, el fuego por descargas fué poco empleado por los japoneses, salvo a mui grandes distancias, o por fracciones en reserva casi siempre sustraidas a las emociones de la lucha, o tambien en las persecuciones, para volver a tener en la mano a los hombres después del asalto i evitar el despilfarro de las municiones. En el combate de infantería, sobre todo a las distancias inedias i próximas, los japoneses recurrían con preferencia al fuego con direccion violento, en el cual gastaban municiones sin cuenta. Segun las noticias rusas, los resultados materiales obtenidos en todos los casos estuvieron mui lejos de estar en relacion con los gastos de municiones. En principio los rusos empleaban el fuego por descargas siempre que podían, es decir, sobre todo en el combate agrandes distancias i en la persecucion. Hacían tambien gran uso del fuego rápido en los períodos críticos del combate. En los casos de combate prolongado, utilizaban el fuego a discrecion, en el cual los hombres tiraban como mejor les parecía sobre el enemigo que tenían enfrente: en estos casos la intensidad del tiro Variaba con la del fuego del adversario. Por una i otra parte el fuego casi siempre se abría a gran distancia, a 1,500 metros i mas contra la infantería. He ha comprobado que los efectos de la fusilería se convertían en violentos a patir de 1,200 metros. A las distancias medias era casi imposible a los individuos aislados el levantarse sin atraer inmediatamente el fuego contrario. En semejantes casos, sobre todo frente a protecciones que disimulan al adversario a la vista, es preciso hacer ejecutar el fuego por ráfagas, por fracciones importantes para apagar momentaneamente el fuego del enemigo, i aprovechar esta tregua para ejecutar un movimiento por otras fracciones. Cualquiera que fuese la violencia de los efectos del fuego, no seria suficiente para hacer evacuar una posicion o reducirla completamente al silencio, tiradores bien cubiertos, aunque se encuentren a pequeñas distancias.


— 40 — Segun varias referencias de orijen ruso no ha habido por parte de los rusos ni de los japoneses verdadero tiro individual. Los oficiales se esfuerzan por hacer batir por una lluvia de balas una zona profunda. En los dos ejércitos la instruccion individual del tirador era insuficiente. Lo prueba por parte de los rusos el hecho de que las alzas no eran modificadas con las peripecias de la lucha. Es muí difícil, aun por medios de silbatos, hacer cesar el fuego en ciertas circunstancias críticas cuando los hombres han perdido su sangre fria o en que el tiro se ha convertido en desordenado, por ejemplo, en el momento en que se rechaza un ataque i cuando se efectúa el fuego de persecucion. Cuando el asaltante llega entre 150 i 75 pasos del defensor, el fuego de este último resulta absolutamente ineficaz. Los hombres mas bravos se ponen nerviosos i la facultad de querer se debilita por el fracaso del tiro. En las distancias de combate que permiten realmente apuntar a los hombres aislados, aun los soldados aguerridos por varios meses de campaña, se encuentran fuera de condiciones para utilizar la precision de su arma i no pueden tirar mas que a lo que tienen delante. Al principio, los rusos se imprecionaban mucho por la violencia del tiro de los japoneses, pero poco a poco se fueron acostumbrando, i en varias reseñas de combates se dice que el momento en que el fuego del enemigo se hacia desordenado, como dejaba de causar pérdidas, la moral de los combatientes se exaltaba. De una i otra parte, el consumo de municiones por la infantería fue mui considerable, lo que produjo muchas veces serias difilcultades en el municionamiento. Frecuentemente i en circunstancias críticas las tropas rusas carecieron de cartuchos. Este hecho se produjo mas raramente en el ejército nipon. En el momento del combate cada infante japones se desembarazaba de su mochila i recibía los cartuchos necesarios para completar los 200. Ademas, el municionamiento, de las cadenas de tiradores estaba cuidadosamente organizado; segun ciertos corresponsales, el sistema de empacado japones permitía a un sólo proveedor trasportar de una vez 700 cartuchos. Desembarazamiento del campo de tiro.—Una de las particularidades del teatro de la guerra, en la Mandchuria, era la existencia en verano, de cultivos mui estensos de gaolian especie de mijo, cuyos tallos alcanzan mas de dos metros de altura i que por consiguiente impiden el ver bien. Segun las relaciones rusas, siempre que tenían tiempo p a r a ello, se segaban los cultivos de esta naturaleza, en el fren-


— 41 — te de las posiciones ocupadas. En Lio-Yan, a fines de agosto, tenían en ciertos sectores, despejado el campo de tiro hasta los 800 i aun 1.200 metros de la posicion. Siempre que no procedieron de esta suerte, tropezaron con graves inconvenientes. Los japoneses, en efecto, utilizaban mui acertadamente estos cultivos para ocultar sus preparativos de ataque, o para rechazar ventajozamente los movimientos ofensivos del adversario. Ejecucion de los ataques.—La guerra ruso-japonesa muestra, tanto del lado ruso como del japones, violentos ataques i contra-ataques llevados a fondo i coronados de éxito, ataques ejecutados con arreglo a las ideas existentes en la mayor parte de los ejércitos europeos i segun los métodos indicados en los reglamentos de maniobras. Es, pues, interesante ver en que condiciones se efectuaron estos ataques. Los japones procuraban siempre adquirir, ante todo, la superiodidad en el fuego de la infantería a distancia eficaz, es decir entre 800 i 600 metros, antes de iniciar sus ataques. Los rusos obraban de misma manera en la mayor parte de los casos. La artillería cooperaba enérjicamente a esta preparacion. La lucha por la adquisicion de la superioridad en el fuego, tenia lugar en todo el frente, aun en los puntos en que no se se pensaba realizar ningun acto decisivo. Durante muchas veces cinco i seis horas i aun mas. El ataque se presentaba bajo la forma de líneas sucesivas que venían a doblarse unas en otras i avanzaban, sea por pequeños grupos, sea por escalones mas fuertes, que llegaban a ser hasta de compañía. Todas las fuerzas detenidas en primera línea hacian un fuego violento i los avances siempre eran precedidos, igualmente, de un fuego rápido. Los abrigos se utilizaban con el mas esquisito cuidado. En terreno descubierto se echaban a tierra a cada, detencion: los avances se liacian a la carrera. He aquí en que términos M. Reginald Kann describe en la Revue de Paris un ataque llevado a cabo por la infantería nipona. Se t r a t a de la toma de una posicion rusa por la 3.ª i 5. a divisiones japonesas (ejército del jeneral Oku) el 31 de agosto, durante la batalla de Liao-Yang. Este ataque habia sido preparado los dias 29 i 30 por un continuo fuego de artillería i por una serie de esfuerzos preliminares que habian llevado las tropas del asalto a la última posicion cubierta. "El 31 por la mañana, hacia las ocho, la artillería, reforzada con el resto de las baterías de brigada independiente, cubría las trincheras rusas con una nube de proyectiles p a r a


— 42 — facilitar el asalto.a La infantería japonesa (3. a division e izquierda de la 5. ) esperaba, en los abrigos abiertos, a 1.000 metros próximamente de la posicion, la orden de avanzar. La primera línea tenia un efectivo de cerca de tres batallones; los nombres colocados codo con codo en las trincheras. El terreno que habia que recorrer era descubierto, no ofreciendo otra proteccion que algunos repliegues del suelo. Para el ataque se habian fraccionado las lineas en pequeños grupos de12 a 20 hombres, colocados cada uno bajo el mando de un oficial o clase. Se fijaba a cada, uno de los grupos el punto a donde debia llegar; esta es la única indicacion que debia recibir del mando. "A las doce i diez, exactamente, los infantes japoneses dejaron en tierra la mochila i el ataque jeneral comienza. La primera línea salta fuera de las trincheras. Los jefes degrupo se lanzan adelante, corriendo con todas sus fuerzas hasta el repliegue del terreno mas próximo, donde se arrojan a tierra. Sus fracciones les siguen sin observar ningun orden, teniendo cada hombre por única preocupacion el llegar lomas pronto posible al lugar donde podrá echarse a tierra. Algunas de las fracciones han tenido que atravesar campos de mijo; su marcha se ha efectuado lentamente, pero no habiendo sido apercibidos, estos infantes han podido avanzar a voluntad i sin peligro hasta el límite opuesto del cultivo. Otros, al contrario, han franqueado un espacio descubierto, corriendo todo lo rápidamente que sus cortas piernas les permitían. "La marcha continúa de esta manera por saltos sucesivos, con detenciones mui largas para tomar aliento; los individuos siguen al jefe, el jefe escoje otro abrigo mas avanzado i el camino para llegar a él. Frecuentemente, para aprovechar obtáculos favorables situado fuera de su eje de marcha, se ven grupos oblicuar a derecha e izquierda, seguir el mismo camino que otra fraccion vecina i volver en seguida a su direccion primitiva. Tambien desde la primera detencion la alineacion se rompe, bien pronto se ven los pelotones diseminados sobre el glasis, unos tendidos en tierra, otras arrastrándose, otros en plena carrera. Los grupos se adelantan i se desbordan mutuamante. Los 900 metros que hai que recorrer hasta las defensas accesorias de los rusos son franqueados de esta suerte, i únicamente allí es donde, lo quereata de la primera línea japonesa, se reorganiza, al abrigo de un talud de tierra levantado por los rusos para protejer sus alambradas. "La formacion—o mas bien la ausencia de formacionadoptada durante esta marcha ha tenido por primer efecto impedir completamente a los asaltantes el empleo del fuego;


— 43 — los grupos de infantes, adelantándose los unos a los otros, se interponían entre sus compañeros i los rusos; tirando se hubiese corrido el peligro de hacer mas daño a las propias tropas que al enemigo; por otra parte, los rusos ocultos detras el parapeto de sus trincheras, ofrecían un objetivo difícil de percibir. Para distinguirles convenientemente, hubieran tenido jos japoneses que dejar su posicion oculta, i esto a costa de pérdidas tales, que el movimiento, no hubiese podido proseguir. Por lo tanto, todo el ataque fue ejecutado sin hacer uso del fuego; en una palabra, no se hizo un sólo disparo por. los infantes japoneses. "Cuando la primera línea de los asaltantes recorrió la mitad de la distancia que la separaba de su objetivo, la segunda línea deja a su vez las trincheras donde habia permanecido abrigada i se lanzan sobre el glasis, marchando i utilizando el terreno como la primera, La tercera línea sigue a l a segunda i así las demas. Seis líneas sucesivas atravesaron el terreno sembrado de muertos i heridos i sucesivamente vinieron a ocultarse detras del talud protector, distante 100 metros de la línea enemiga. Durante este tiempo, voluntarios habian cortado los alambres ante las mismas bocas de los" fusiles rusos; arrastrándose consiguieron abrir paso a através de las defensas accesorias, pero mui pocos de estos héroes se. reunieron a sus compañeros. "Cuando todo el mundo estuvo reunido, armaron la bay o n e t a . Desde mi observatorio vi toda la línea como iluminada por los reflejos del acero al salir de las vainas. Una vez mas, los oficiales abandonaron el abrigo al grito de Banzai, repetido por todos los asaltantes. La masa entera se precipita sobre las trincheras. Entonces, del lado de los rusos, la larga línea gris de los tiradores siberianos se incorporan a su vez, envia una última descarga al enemigo i desciende a la carrera por el revés de la montaña. En otros puntos los rusos esperaron al enemigo, el combate se empeñó a la bayoneta i los japoneses fueron rechazados. Muchas trincheras no pudieron ser tomadas a viva fuerza, pero los últimos defensores, amenazados de ser copadas, se replegaron durante la noche......" A pesar de lo largo de la preparacion de los ataques i de la lucha por la adquisicion de la superioridad en el niego, sucedió a menudo que el asaltante se equivocaba sobre el valor de sus preparaciones o que llegaban refuerzos al defensor precisamente en el momento en que se emprendía el ataque o, en fin, que la artillería de la defensa entraba útilmente en accion. En este caso, el ataque era amenudo rechazado por el


— 44 — fuego i el asaltante se retiraba en desorden hasta los abrigos de donde habia partido, donde no podia hacer mas que pegarse al terreno. Era necesario entonces una nueva preparacion, i en jeneral la llegada de tropas frescas para permitir renovar el ataque. Se citan ejemplos característicos de ataques rechazados en el asalto, echarse a tierra las tropas asaltantes i ser en seguida coronados de éxito sus esfuerzos. Pero el fuego no lograba siempre rechazar un ataque bien preparado, apoyado largo tiempo por el fuego de la artillería i llevado a fondo. En este caso, si no se habia conseguido deprimir suficientemente la moral del defensor, se llegaba al alcance de las bayonetas i se empeñaba el combate cuerpo a cuerpo. En estos casos, únicamente despues de una lucha al arma blanca, mas o ménos larga, se obtenía la decision. Cuando los rusos veian que su fuego a corta distancia no detenia el impulso del asaltante, pasaban, frecuentemente, al contra-ataque saliendo de sus abrigos i avanzando a la bayoneta contra el asaltante. Por regla jeneral, en estos casos los japoneses no esperaban el choque i daban inedia vuelta bajo la presion de una fuerza moral superior. En efecto, una tropa que, capaz de continuar marchando bajo un fuego que por falta de presicion le causa pocas pérdidas, da media vuelta ante la sola amenaza del arma blanca, muestra el predominio de los factores morales en el combate. Este fenómeno ha sido observado, mas o menos frecuentemente, en todas las guerras desde la invencion de las armas de fuego; es interesante ver como estos hechos se reproducen todavía en el dia. La guerra ruso-japonesa encierra tambien ejemplos de violentos ataques decisivos, llevados a fondo casi sin tirar, despues de haber sido bien preparados por el fuego de la infantería i de la artillería a condicion de ser apoyados durante el mayor tiempo posible por el fuego de esta última. Uno de los trances mas duros en el combate moderno es el retirarse bajo el fuego despues de un ataque infructuoso, pues el defensor tiene la moral exaltada, reconquista su sangre fria, i su fuego-de persecucion, de una intensidad i ejecutado casi como en el campo de tiro, puede causar pérdidas mui graves. Segun las relaciones conocidas hasta el presente, los japoneses evitaban a todo precio esta retirada bajo el fuego. Si el ataque era demasiado duro i no parecía factible, se detenían en el mismo sitio, aun a las distancias medias de combate (entre 1.000 i 800 metros), cavaban abrigos i esperaban la llegadadelanoche para emprenderun brusco ataque o replegarse definitivamente.


— 45 — Utilizacion de la noche.—Por una i otra parte, se hizo un uso mui frecuente de los combates nocturnos, sobre todo despues de las batallas de Octubre sobre el rio Cha. Cuando se trataba de grandes unidades, divisiones i cuerpos de ejército, estos combates tenian lugar inmediatamente despues de anochecido o al amanecer. No obstante, un cierto número, se llevaron a cabo en plena noche i dieron lugar a choques largos i mui encarnizados. De las diversas relaciones de estos combate3 se desprenden un cierto número de enseñanzas. La mas característica, es la posibilidad de ejecutar por la noche ataques decisivos, en los cuales el arma blanca vuelve a adquirir todo el valor que tenia antes de los perfeccionamientos realizados en las armas de fuego. Cualquiera que sean los inconvenientes que puedan ofrecer los combates de noche, i por difíciles que sean de dirijir, no puede negarse que constituyen el único medio de apoderarse a. viva fuerza de puntos de apoyo que no ha podido preparar convenientemente la artillería, o cuyas avenidas están demasiado batidas por el fuego del enemigo para poder ser atravesadas con esperanza de éxito durante el dia. Es, pues, cada vez mas indispensable tener en cuenta estos combates i, por consiguiente, estudiarlos i prepararse con anterioridad, en razon de sus dificultades especiales. Los rusos se han resentido de una defectuosa instruccion en este punto. Así lo ha confesado francamente, en una conferencia pública dada en San Petersburgo, el teniente coronel Selivatchev, perteneciente al rejimiento Petrovski, que se encontraba en Rusia atendiendo a la completa curacion de una herida recibida precisamente en el combate de la colina Putilow. Empleo de la bayoneta.—Cada uno encuentra en los acontecimientos, argumentos con que apoyar las tesis que les son mas gratas. Así sucede, que en Alemania, en jeneral, quieren ver en la guerra actual el triunfo de la táctica del fuego. No puede negarse el valor material i moral del fuego en el combate de la infantería. Como ya se ha dicho anteriormente, el ataque decisivo no puede tener probabilidades de éxito mas que cuando el asaltante ha adquirido previamente la superioridad en el fuego de infantería. Pero debe tenerse presente, que la guerra ruso-japonesa muestra un empleo de la bayoneta mas amplio i mas frecuente de lo que se había visto desde la guerra de Italia en 1859, i esto, tanto en la guerra de sitio en PuertoArturo como en la guerra de campaña. Las estadísticas médicas de las heridas son todavía insuficientes para permitir un juicio definitivo, pero las publicadas hasta el dia atri-


— 46 — buyen el 80 u 85 por ciento de las heridas a balas de fusil, el 8 por ciento a los proyectiles de artillería i el 7 por ciento al arma blanca; con lo cual se demuestra, si estos datos son ciertos, un efecto destructor causado con arma blanca casi igual al de la artillería. No ha llegado todavía, como algunos han creido, el momento de suprimir la. bayoneta como un peso inútil. Sigue siendo necesario enseñar su manejo para dar al soldado confianza en ella e implantar en su espíritu la idea de que el fuego no bastará para obtener la decision, i que tendrá que servirse del arma Talanca. Tal enseñanza esta mui atendida en Rusia, donde el infante lleva siempre armada la bayoneta, aun en las marchas. Esto puede ser excesivo; pero así se evita el que falte a veces tiempo para armarla en el momento crítico. Segun un relato ruso, las fracciones japonesas contra las cuales el Tejimiento siberiano de Barhaoul efectuó un contra-ataque el 24 de Julio, en Takikiao, no tuvieron tiempo de armar la bayoneta. Casi todos los combates de la guerra ruso-japonesa muestran que, en el ataque, la bayoneta es el argumento resolutivo que decide el éxito. Se llegaba frecuentemente al alcance de la bayoneta, i el cuerpo a cuerpo tenia lugar entonces realmente. Los rusos efectuaban a menudo contra-ataques al arma blanca en el momento en que el asaltante llegaba a un centenar de pasos. Estos contra-ataques, muchas veces coronados de éxito, ponen de relieve todo el valor moral de la bayoneta. A pesar de la resolucion i el encarnizamiento de sus ataques, a pesar de su indudable desprecio a la muerte, los japoneses cedian con frecuencia ante esta amenaza. La causa de ello, es sin duda debida a la superioridad física del ruso desde este punto de vista. Se debe nacer presente tambien, que en semejante caso los oficiales rusos daban el ejemplo, marchando a la cabeza i siendo los primeros en entablar la lucha, como lo demuestran numerosos ejemplos. En los combates nocturnos, la bayoneta adquiere todo el valor mortífero que tenia en el pasado, i es la que jugó el principal papel ayudada por la culata, de la cual los rusos siempre han hecho uso. Todos los testigos oculares que vieron la colina Putilow en la mañana del 17de Octubre, a con-, timiacion del combate nocturno, estan de acuerdo para declarar que la casi totalidad de los 1,300 cadáveres japone-í ses que allí se encontraron fueron debidos al arma blanca. Naturaleza montañosa del terreno i abandono de las mochilas.—Las condiciones de una gran parte del teatro de la guerra tuvieron al principio, i aun conservaron siempre


— 47 — una importancia mui marcada. Toda la parte de la Mandchuria situada al Este de la vía férrea esta cubierta de montañas, a menudo rocosas i escarpadas, donde los movimientos de las tropas ofrecen una verdadera dificultad, Esto era para los japoneses, pueblo montañés, una ventaja indudable sobre los rusos, no habituados a la montaña, donde no habían tenido ocasion de maniobrar. Por otra parte, los japoneses iban casi siempre alterados al combate, no llevando mas que el fusil i los cartuchos. Los rusos, al contrario, se separaban difícilmente de su equipo, que les abrumaba i les causaba, sobre todo en verano, una enorme fatiga. De aquí una movilidad mucho mas grande en los primeros. La esplicacion es fácil de dar: los japoneses han sabido, por decirlo así, conservar siempre la iniciativa de las operaciones i la ofensiva; podían dejar las mochilas, seguros de encontrarlas mas tarde. Los rusos, batiéndose sin cesar en retirada, no podían hacer otro tanto. Conviene hacer observar, no obstante, que cuando los rusos efectuaron algun movimiento marcadamente ofensivo, algunas veces dejaron, igualmente, las mochilas en tierra. Valor de los cuadros.—Iniciativa.—La gran causa de la inferioridad de los rusos en el combate de infantería reside en el menor valor de sus cuadros subalternos, peor instruídos, faltos de confianza en sí mismos i menos susceptibles de iniciativa que los japoneses. Les costará trabajo a los rusos hacer desaparecer esta causa de inferioridad. En efecto, siempre han tenido la tendencia de agruparse, de apelotonarse alrededor de los oficiales en las circunstancias críticas; es un instinto de la raza. Hace falta un guía al soldado ruso, que entonces marcha siempre detras de su jefe. El reclutamiento de los sub-oficiales es difícil, a causa del gran número de analfabetos. Vijilados, jeneralmente, mui de cerca en tiempo de paz por los oficiales, los sub-oficiales tienien poca iniciativa en la conduccion de las tropas en el combate. Ciertamente, es a esta causa a la que se debe atribuir el empleo de formaciones demasiado densas en el ejército ruso i el gran uso del fuego por descargas. La necesidad impone a los oficiales esponerse mas de lo razonable. En los japoneses, al contrario, la intelijencia individual es mas viva, i la instruccion de los soldados i de los cuadros subalternos mas desarrollada. Segun la confesion de todos los observadores, casi no hai analfabetos en el ejército japones. Los sub-oficiales estaban provistos de planos. En el combate tenían la direccion inmediata del fuego i de los grupos de tiradores. Los oficiales podían cuidarse mucho mas i


— 48 — consagrarse a su papel de direccion superior en lugar de absorverse en los detalles. Esta iniciativa de los soldados i los cuadros subalternos es absolutamente indispensable en el combate moderno de la infantería. Los jefes, no solamente de batallon, sino de compañía i aun de peloton, tienen sin cesar que tomar decisiones con toda independencia i bajo su responsabilidad. Les es indispensable un sentido táctico mas desarrollado que en otro tiempo. Aun el mismo soldado, muchas veces está abandonado a sí mismo; es necesario, pues, que haya comprendido el pensamiento del jefe i quiera realmente secundarlo. Aspecto del combate de infantería.—El capitan Krasnov, describe como sigue el aspecto del combate de infantería i el estado de ánimo de los combatientes. "En la guerra, la vida humana se desarrolla de una manera tan terrible i tan anormal que llega uno a preguntarse si realmente está vivo. ¿Es esto la realidad o una pesadilla angustiosa? En el combate, particularmente en una gran batalla donde la muerte se estiende por todos lados i troncha millares de existencias, se tiene un vasto campo de observacion para ver lo que la guerra hace de un hombre. Yo recuerdo la sensacion de molestia que se siente inmediatamente, a los primeros disparos, al silbido de las primeras balas, al zumbido de las granadas. La cabeza se trastorna i parece que el dia se oscurece; i sin embargo es necesario ir allá abajo, al frente, a la guerrilla. Al principio no se distingue bien el terreno ni. los objetos vecinos. El horizonte parece restrinjjido. Quisiera uno esplicarse estos fenómenos.—"¡Qué! ¿será esto que tendré miedo?" se pregunta.—Se mira si hai jente en derredor; no se quisiera estar solo. Ya estamos en la guerrilla; los soldados están tendidos i hacen fuego. Unas veces lo efectúan rápidamente, otras disparan con lentitud. ¿A dónde tiran i sobre quién? no se ve. Las alzas estan levantadas; esto quiere decir que se tira a gran distancia. Pero el enemigo se oculta i no se le distingue. Despues de haber recobrado ánimo se preguntan, con un tono que se quiere hacer tranquilo, si los soldados ven a quien estan haciendo fuego. . —"Hace un momento seles ha visto; ahora estan ocultos, responden los soldados tranquilamente"—Observad las caras. Todo el mundo tiene aire serio, concentrado, pero tranquilo. Algunas veces las balas dan en la cresta del parapeto levantando la tierra; mas a menudo pasan por encima de las cabezas, con un silbido prolongado. Al principio se siente uno invadido por pensamientos penosos, despues las sensaciones se borran; no se perciben las balas, no se. piensa mas en ella.No se piensa mas en nada. Las horas pasan. I a menudo un


— 49 — oficial, que manda compañía o seccion, se llega a usted i le pregunta si cree que se puede o no hacer venir el carro-cocina. El morir no es una. razon para no comer. En efecto, cada vez se siente mas hambre. Las balas continúan silbando. "No se tiene nada qué comer; pero se pide galleta a los soldados. "I acurrucado en la trinchera, se hace él desayuno. Comiendo se siente mas calma, i cuando se ha terminado una lata de conserva, es llegado el momento de levantarse para observar lo que hacen los japoneses. No se hace mas caso a las balas i el norizonte parece mas claro. Allí están los japoneses. A 1,500 pasos se ve una serié de pequeños puntos. No se les hubiera notado, no se les distinguiría si no se les viese marchar de sitio en sitio i si en el aire calentado por el sol no se levantase un vapor apenas perceptibie, no humo, sino mas bien un temblor del aire semejante al que produce la evaporacion en el campo. —"Tiran mal, dice un teniente sentándose casi a descubierto en la berma. Las balas silban en gran número; pero casi todas pasan mui altas. Los japoneses no escatiman los cartuchos. —"Tirar mas despacio, muchachos, dice un oficial a los soldados.-Economizad vuestros cartuchos.—Apuntad,bien al pié del blanco, como se os ha enseñadp... "Este estado de ánimo agradable i relativamente tranquilo se prolonga hasta que comienza a haber heridos. El i enemigo ha eorrejido su tiro. De pronto un robusto reservista palidece i cae al fondo de la trinchera. Un proyectil le ha atravesado la cabeza. Otro dejala trinchera i se dirije Suspirando al camino de salida. La situacion se vuelve mala i penosa. Empiezan los presentimientos ¿Me tocara a mí ahora? piensa uno. Las balas siguen silbando por decenas, por centenas. Tan pronto hai dos o tres heridos a la vez como se pasan horas sin que haya ninguna baja. No se observa quién está herido; solamente el número de soldados que permanecen silenciosos e inmóviles como conjelados, va sin cesar en aumento. Se evita el mirarlos. Las conversaciones i las bromas han cesado. Las caras parecen mas pálidas involuntariamen te el tiro se acelera. Un subteniente hace observaciones, rectifica las alzas; pero su voz, aunque tranquila, suena sordamente. Pasa mucho tiempo. La accion permanece en suspenso en el sector de nuestra posicion. De pronto llega jente. Un esplorador acude; se distingue al comandante del batallon. "Llega la órden de avanzar... La guerrilla se incorpora, no toda a la vez, por grupas... Los soldados corren, tan pronto agrupándose como dispersándose." Las balas silban.


— 50 — Cada vez mas a menudo los cuerpos permanecen acostados sobre el terreno; a los heridos se les retira o se les aparta a un flanco. Parece que bajo esta lluvia de plomo es imposible sostenerse i seguir avanzando. Sin embargo, los soldados se ponen en pié i marchan. Ahora todo el mundo está pálido i contraído. La vida o la victoria, he aquí lo que se lee en todas las caras... ¡Adelante! Los semblantes palidecen mas aún, los ojos están ardientes, se cubren con brazadas de gaolian. Se deslizan a través de las desigualdades del terreno, caen i vuelven a levantarse. No hai ahora ni soldados activos ni reservistas, no hai mas que tropas que corren a la victoria. El paso se hace cada vez mas rápido. Despues se tienden. Están tendidos al descubierto i haciendo fuego. La mayor parte tiran sin apuntar. Muchos no han levantado alza, otros la han dejado a la distancia anterior. Pero tambien el enemigo tira sin apuntar, las balas silban por encima de las cabezas. Su nerviosidad se acrecienta, i busca el alivio en un tiro desordenado i falto de eficacia. El poco efecto del fuego enemigo reanima a nuestros hombres. La compañía vecina avanza un salto, despues la nuestra. Las balas chocan con violencia. No se piensa en nada. No se observa nada. No se ve quién cae ni quién avanza, ni aun sí queda mucha jente. Los puntos oscuros (el enemigo) aun mentan dé tamaño ante nosotros. Se distingue las gorras amarillas, los capotes negros, las piernas con las polainas blancas. Las balas ya no silban lastimeramente. Pasan rá pidas, marcadas, con un ruido seco i potente. Se siente que estos pequeños pedazos de plomo son capaces de destrozar todo lo que encuentren. No hace calor i, sin embargo, todo el mundo está sudando. Los semblantes están mortalmente pálidos, los movimientos son bruscos. I súbitamente el enemigo huye. "Bien pronto deja de oirse los disparos de fusil i el silbido de las balas. Se ve huir a los japoneses como pequeñas siluetas oscuras; "compañía, ¡victoria!" gritan los oficiales con tono seguro i firme. Su voz resuena con un timbre varonil i audaz. "Llega la orden de detenerse i atrincherarse. El fuego de fusilería cesa. Solo la artillería tira todavía i las granadas pasan zumbando por encima de las cabezas; los soldados cavan una trinchera para abrigarse. Se habla poco. Los camilleros conducen los heridos. Algo separado se abren las fosas para los muertos. Cuando esta oscureciendo un borrico viene a traer té frío i cartuchos. "Después se pasa la lista. Se oye responder sordamente "Presente. Presente. Muerto.. Herido, yo le he visto caer.


— 51 — Despues se reanudan las conversaciones. Se animan. En los sobrevivientes, el ánimo está de fiesta; se siente deliciosamente el placer de vivir. No se tiene tiempo de pensar en los muertos; esto tiene lugar mas tarde." CAPÍTULO II CABALLERÍA El papel de la caballería, en jeneral, ha sido difícil por la naturaleza del terreno de una gran parte del teatro de. la guerra. Por otro lado, la caballería rusa no se ha encontrado nunca, aisladamente, con la caballería japonesa, que, inferior en el número i en calidad, permanecía siempre en estrecha relacion con su infantería. Por eso la caballería ha tenido, al menos en apariencia, un papel poco marcado i del cual la prensa apenas ha hecho mencion, i sin embargo, este papel ha sido importante i los periódicos rusos proporcionan detalles interesantes para juzgar de empleo de tal arma. En lo que sigue se t r a t a del papel de la caballería i de su empleo táctico, que puede ser de dos maneras: a caballo o pié a tierra con el fuego, o mas bien la combinacion de estos dos procedimientos entre sí i con la artillería a caballo. MISIONES ESTRATÉJICAS Esploracion a grandes distancias. — La esploracion a gran distancia por la caballería no ha faltado en el ejército ruso. Frecuentemente fueron enviadas masas importantes lejos de la vanguardia, con el objeto de enterar al jeneralísimo de los movimientos de las columnas enemigas. Tal fué, entre otros ejemplos, el caso de la brigada de cosacos de Transbaïkalia, del jeneral Michtchenko, que, para vijilar la marcha de las columnas del ejército del jeneral KuToki, penetró en Corea hasta 150 kilómetros del Yalú. El servicio de descubiertas en el ejército ruso se hacia como previenen los reglamentos de todas las caballerías europeas. Los reconocimientos de oficiales fueron muchas veces llevados a cabo con una audacia notable, aunque a menudo con planos insuficientes, en terreno mui difícil i en país hostil. Estos reconocimientos, efectuados jeneralmente con efectivos de cuatro jinetes a un peloton, i algunas veces mas, duraban con frecuencia muchos dias. En las comarcas mui montañosas se hicieron a pié algunos reconocimientos, a gran distancia, por oficiales de caballería obligados a


— 52 — abandonar sus caballos a causa de las grandes dificultades del terreno. Al principio no se vio en los japoneses la esploracion de la caballería a gran distancia. Su caballería permanecia estrechamente ligada a la infantería. No se destacó hasta principios de febrero de 1905. Despues de la batalla de Mukden, la caballería nipona mantuvo bastante audazmente el . contacto con los ejércitos rusos durante su retirada hacia el norte. El servicio de descubierta estaba casi enteramente confiado al espionaje, notablemente organizado antes de la campaña. Hasta la batalla de Mukden no se vio jamas, por decirlo así, reconocimiento de oficiales o de patrullas de caballería japonesa a gran distancia. Proteccion de los flancos de los ejércitos.—Hasta el momento de la batalla de Mukden, la caballería rusa aseguró eficazmente la seguridad estratéjica dé las alas de su ejército. Durante todo el verano, hasta Agosto, los jenerales Michtchenko i Rennenkampf, con sus divisiones sostenidas por una proporcion variable de infantería, defendieron palmo a palmo la zona montañosa situada aí Este de la via férrea, dificultando los movimientos de las vanguardias o destacamentos, con que se cubrían los japoneses. Para la caballería fué ésta una mision ingrata i modesta, la cual parece cumplió mui satisfactoriamente. Por parte de los japoneses hace falta llegar a la batalla de Mukden para ver, por primera vez, una gran masa de caballería operar independientemente. El movimiento del jeneral Nogi fue ocultado primero i cubierto despues en la direccion. del Norte, por una division provisional de caballería, compuesta de seis rejimientos, teniendo como núcleo una de las brigadas independientes, mandada poreljeneral Akiama; los demás rejimientos se sacaron de, las divisiones de infantería. Esta division de caballería llevaba consigo varias baterías de montaña, un fuerte sosten de infantería i numerosas ametralladoras (veinticuatro, segun al Novoié Vrémia). No llegó a combatir a caballo contra la caballería del ala derecha rusa, de la cual no se ve el empleo, i parece haber cumplido bien la mision que se le habia confiado. Empleos tácticos de la, caballería.—Entre los rusos, el empleo táctico,de la caballería ha consistido esencialmente en la combinacion de los dos medios de accion de que dispone el combate a caballo por el choque o su amenaza, i el comísate por el fuego, pero con un predominio mui marcado de este último. Habia para ello dos razones:


— 53 — 1;ª Enjeneral, la caballería japonesa evitaba con cuidado el combate a caballo i permanecía en relaeion mui es-. trecha con su infantería. Aun después de la batalla de Mukden, a continuacion de la cual la caballería japonesa pareció mostrarse mas audaz, no hubo casi ejemplos de combates a caballo, a menos de tener una superioridad numérica mui marcada. 2. a Los cosacos de Transbaikalia, proporcionalmente mui numerosos en el teatro de la guerra, sobre todo al principio de la campaña, eran mas bien infantes montados que jinetes. He aquí lo que acerca de ésto dice el capitan Krasnov. "Desde luego, por la naturaleza de su servicio i por las condiciones de los hombres f caballos, los cosacos de Transbaikalia son la infantería montada ideal. Sus caballos son pequeños, sin grandes aires, pero robustos, poco difíciles de alimentar i resistentes. Están habituados a vivir en taboun (piaras de caballos). Se pueden dejar centenares juntos sin necesidad de trabarlos; no se escapan. Estos caballos marchan bien i rápidamente en terreno montañoso, no se hieren con las piedras; pero son pesados i poco manejables. "Los cosacos de Transbaikalia, de los que una tercera parte son de raza bouriate i dos terceras partes medio-bouriate, nacen, se crían e instruyen en las montañas cubiertas de bosques i escarpadas de su provincia. Es un pueblo activo, pero rudo. Muchos de ellos son cazadores de profesión, grandes tiradores, prácticos en las marchas por bosques, pero no son verdaderos jinetes... Aun el mismo oficial transbaikaliano no es jinete. No comprende, no aprecia al caballo. Le es necesario para que le conduzca. Ño se le ve ocuparse de su caballo, acariciarle, halagarle. Los oficiales procedentes de la caballería regular o de los cosacos de Europa, intentaron introducir sus ideas hípicas en estos grupos; llevando caballos de sangre, pero su ejemplo no fue imitado"... Combate pié a tierra.—El combate pié a tierra de la caballería fué siempre mui frecuente. Era sostenido vigorosainente por los rusos que no temían, con la carabina en la mano, medirse ccn la infantería i aun atacar los pueblos ocupados por ella cuando no contaban sus guarniciones con grandes medios de defensa. Es importante hacer constar acerca de esto, que el reglamento de maniobras de la caballería rusa indica mui claramente la posibilidad i la necesidad de efectuar en ciertos casos el combate ofensivo pié a tierra. La espresion material se encuentra en el hecho de que los dragones estan provistos de bayoneta; en cuanto a los


— 54 — cosacos, que no la tienen, el reglamento especifica que en el momento del asalto desenvainen el sable. En el combate pié a tierra, la caballería rusa utilizaba en gran .escala su artillería a caballo, jeneralmente mui maniobrera i considerada como tropa escojida. Hasta el presente no se habia dicho que se hubiesen agregado compañías de ametralladoras a la caballería. Sin embargo, cada uno de los Tejimientos de Daghestan i de Térek-Kuban, poseia dos ametralladoras conducidas a lomo que los coroneles hábian adquirido a sus espensas i que seguramente habrán prestado buenos servicios. La caballería empleaba el combate pié a tierra, bien durante el curso de sus misiones estratéjicas, bien en relacion con la infantería en muchos casos. La caballería rusa debe a este modo de obrar, el haber disputado palmo a palmo, durante todo el verano, la rejion montañosa al Este de la vía férrea, a las avanzadas de los jenerales Nodzu i Kuroki, i defendiendo despues, a fines de Agosto, los pasos del Taitseho, agua arriba de Sikwantun, dio tiempo al jeneral Kuropatkin para reunir en su izquierda fuerzas suficientes para contener el movimiento envolvente del jeneral Kuroki. La caballería japonesa recurría tambien, mui a menudo, al combate pié a tierra. Segun noticias de los rusos, lo ejecutaban bien i sabian operar en relacion con la infantería. Constituía, en suma, una buena caballería divisionaria. Combate a caballo.—No se menciona ningun ejemplo de combate a caballo en grande escala, sea contra caballería, sea contra infantería. Esto no so debe solamente al terreno o al cuidado con que casi siempre evitaba la japonesa el choque con su rival, sino tambien a que una gran parte de la caballería rusa (todos los cosacos del Extremo Oriente) est a b a poco preparada a obrar por el choque en filas cerradas por razon de la naturaleza de sus caballos. Combinacion de los dos modos de obrar.—La guerra ruso-japonesa ofrece algunos ejemplos de haber combinado la cabañería el combate a pié con el de a caballo en el curso de sus marchas estratéjicas. Solo esta íntima combinacion del combate a pié de ciert a s fracciones con el combate a caballo, o sencillamente su amenaza, sobre todo cuando se dispone del apoyo de la artillería a caballo i de ametralladoras, la permite llevar a cabo con fruto los cometidos estratéjicos que la incumben. Sucede lo mismo cuando opera en relacion con la infantería. Si en este caso la accion a caballo no es posible, su amago no resultará inútil, i a mas la ayuda de sus carabinas puede ser de gran provecho.


— 55 — No tenemos la pretension de haber agotado todo lo que se puede decir sobre la caballería con ocasion de la guerra actual. Pero creenlos haber dicho bastante para poder darse cuenta de la importancia del papel que conserva siempre esta arma, tanto desde el punto de vista estratéjico, como en combinacion con las otras armas sobre el campo de batalla. Su empleo cargando, tínicamente tuvo lugar en acciones de detalle; ya hemos indicado las diversas causas a que era necesario atribuir tal modo de obrar. Por nuestra parte, creemos firmemente que la caballería rusa ha prestado grandes servicios i puede que haya evitado al ejército desastres mucho mas graves que los que ha sufrido. Lo que se debe tener presente tambien, es la gran importancia e innegable valor del combate pié a tierra de la caballería. A pesar de que las ideas sobre este punto hayan sido seriamente modificadas en el trascurso de los últimos años, esta importancia i este valor son mui superiores a los que se le atribuye en jeneral. La guerra actual ha probado del modo mas positivo que la caballería pié a tierra es perfectamente capaz de sostenerse durante un cierto tiempo frente a una infantería superior en número, sobre todo cuando la primera está apoyada por artillería o ametralladoras. Este valor del fuego de la caballería es un factor que no se debe ni puede despreciar. Bulletin de la Presse et de la Bibliographie militaires (Bruselas, 30 de Abril i 15 de Mayo.) (Se continuará)


Ideas sobre material de Artillería Introduccion Una seria preparacion metódica de las fuerzas militares de un país es el único medio que verdaderamente puede ponerlo a salvo de dificultades esternas i aun internas que pueden amenazar o entorpecer sériamente su organizacion. Esta preparacion comprende dos materias igualmente importantes: 1.° la que se refiere a la preparacion moral i militar del pueblo i 2.° la referente a la adquisicion de un material de guerra que corresponda a las verdaderas necesidades de la nacion. Es, pues, deber de todo Gobierno que vele por los verdaderos intereses del pais, asegurar esta preparacion de la mañera mas eficaz i económica que sea posible, lo cual se cons i g u e sólo entregando él estudio de esas materias a un personal preparado en los asuntos que tenga que resolver. El único camino que conduce a preparar sériamente el pais para la posibilidad de un conflicto armado, es de efectuar esta preparacion durante el tiempo de paz; la instruccion rápida i forzada del soldado empezada en los momentos mismos en que debiera empezar la movilizacion, jamás podrá llegar a la perfeccion que se alcanza en una instruccion constante i metódica hecha en tiempo de paz, la cual es la única que permite una pronta entrada en accion del Ejército, ganando así sobre el adversario una ventaja que casi siempre es decisiva.


— 58 — Igual cosa puede decirse en lo que respecta al material de guerra: si bien es cierto que los armamentos comprados a última hora ponen al pais, a los ojos de muchos, en un relativo estado de defensa, éste no puede ser sino mui deficiente pues tendran que faltar innumerables detalles que sólo pueden exijirse cuando para la compra han precedido estudios bien profundos. Las Fábricas, ademas, a que se recurre en estol casos, no pueden tener listo el material que se desea, de modo que siempre se está obligado a aceptar material fabricada para otros, o bien el que los demas han desechado. Este es el casó en que debido a la imprevision de nuestros anteriores Gobiernos, hemos estado siempre nosotros. Hoi dia que se hace necesario un cambio radical en nuestro material de artillería, conviene demostrar los defectos principales de que adolece el actual, sujiriendo al mismo tiempo algunas ideas referentes al que mas nos convendría adoptar teniendo en vista las necesidades impuestas, tanto por la nal turaleza de nuestro suelo, como por los adelantos técnicos i la exijencia de la táctica. Tomando en cuenta la trascendencia que pueden tener los errores que se cometan, i al mismo tiempo los enormes gastos que esas adquisiciones imponen al pais, puede apreciarse la necesidad de que se hagan estudios profundos i detallado que jamas pueden calificarse de excesivos. Si se considera el esmero con que otros paises mas adelantados i mas rico que el nuestro, estudian esos puntos, ponién dolos en manos de personas especialmente preparadas; cuando vemos los largos años que tardan en resolver problemas tan delicados, comprendemos mejor la importancia de matería que, hasta hoi dia, han sido entre nosotros resueltas sin estudio ninguno, sin un personal competente, i entregados por compléto a la mayor o menor seriedad de ajentes o represantantes de fábricas que jeneralmente sólo persiguen los beneficio propios. Los distintos materiales que hasta hoi ha poseido nuest r a artillería, no han correspondido jamas ni a las necesidades del pais, ni a las exijencias tácticas, ni tampoco a los adelantos técnicos. El ha sido siempre la eterna preocupacion de las personas que estaban en estado de comprender sus de ficiencias, al mismo tiempo que es la muestra mas clara i evidente de las condiciones anormales en que fué comprado o del desconocimiento absoluto en materia de artillería del personal encargado de su adquisicion. Gracias solamente a que jamás hemos tenido ocasion de ponerlo a prueba, se ha ahorrado el pais de las tristes consecuenaias que podian haberle traído los errores cometidos.


— 59 — Pero ahora que las circunstancias han cambiado, hoi que . todo puede hacerse en la forma normal, despues que algunas esperiencias nos .han demostrados los errores cometidos, hoi que ya empieza a notarse la entrada en un nuevo período en que se trabaja por darle al Ejército una organizacion seria i permanente, que corresponde a sus verdaderas necesidades, ha llegado la hora de dedicarnos a estudiar nuestros pasados errores, corrijéndolos i dándole a todos los órganos del Ejército, la organizacion que vaya encaminada a dar los mejores resultados en el fin para que fué creado. Muchos años de estudio le costó a Francia la adopcion el actual cañon con retroceso automático, que fué el precursor del cambio jeneral de armamento de artillería en casi Rodos los paises europeos. Despues de decidirse Francia por la adopcion de su material, empezaron los estudios i ensayos en Alemania, en donde, despues de cinco o seis años de efectuar estos i a pesar de estar ya decidido el material que se adoptará, aun en Octubre de este año, no habia sido entregado a todos los Rejimientos. i Antes que la Alemania adoptaron el nuevo material, con diversas modificaciones, muchos otros paises entre los cuales se encuentran la Suiza, Rumania, Bulgaria, Suecia, Rusia, Dinamarca i aun Inglaterra que, a pesar de tener Fábricas nacionales, encargó la construccion de un gran número de baterías a los fabricantes alemanes. Entre los paises SudAmericanos que se han preocupado de este asunto, pidiendo propuestas para la compra de cañones modernos, figuran el Perú i el Brasil. La. adopcion de un nuevo material lleva en sí importantes reformas, no sólo en la organizacion del arma sino tambien en su empleo en el campo de batalla. Estando todos los principios militares sometidos a leyes naturales invariables, no pueden ni aun los adelantos introducidos en la técnica, destruir algunos de los que rijen las diierentes materias. La adopcion de nuevos armamentos está pues sometida a exijencias de diferente órden, de las cuales nadie puede desentenderse sin esponerse a cometer graves errores. Por esto, al estudiarse la conveniencia de la adopcion de una nueva arma, no sólo deben tomarse en cuenta las ventajas que ella aporta como arma destructora, sino tambien i mui especialmente, las que se refieren a su manejo i trasporte a los sitios en que debe prestar sus servicios. Esta es una de las condiciones mas importantes i mas difícil de satisfacer; i sólo el tiempo i largas esperiencias prácticas vienen a demostrar cuáles son los materiales que reunen todos las cualidades


— 60 — que deben exijirse. Debido a esto es difícil llegar adoptar un nuevo armamento que satisfaga en todo sentido las exijencias requeridas i que al mismo tiempo no tenga los defectos que puedan perjudicar su empleo. Largas i serias esperiencias prácticas sólo las pueden efectuar países que posean los medios pecunarios i necesarios, que tienen fábricas nacionales dirijidas por profesionales, i que disponen del tiempo i de la esperiencia necesaria para llegar a resultados verdaderamente prácticos. Nosotros, sino tenemos esas grandes ventajas, podemos en cambio aprovechar las espenencias de los otros que, aunque no siempre son adaptables anuestras condiciones, no por eso podemos despreciarlas. Sólo trataremos de esponer aquí los principales defectos dé nuestro material en uso, al mismo tiempo que trataremos de dar algunas ideas que juzgamos útiles para la resolucion del problema importante que se nos presenta, teniendo en vista, no sólo las condiciones que exije la naturaleza de nuestro pais, sino tambien los adelantos de la técnica. Demostraremos tambien Ja necesidad que hai de dar a nuestra artillería una organizacion que esté mas de acuerdo con las necesidades nuevas impuestas por la introduccion del material moderno, estudiaremos la municion i las cualidades que deben exijirse de ella i por último, insinuaremos los beneficios que nos traerían el completar algunos servicios complementarios que, a pesar de lo indispensables, hasta hoi nos son completamente desconocidos. PRINCIPALES DEFECTOS DE QUE ADOLECE NUESTRO ACTUAL MATERIAL DE ARTILLERÍA

No podemos entrar a desmostrar aquí, los innumerables detalles que se han notado como deficientes en los diverso! modelos de material de que está provista nuestra artillería: nos limitaremos a señalar aquellos defectos especialmente sobresalientes que mas hai que tomar en cuenta i que mas urje remediar en caso de adquisiciones nuevas. Ante todo aparece como la falta mas grave i casi incomprensible, la diversidad de calibres en los distintos materiales. Si el ideal que se persigue, no sólo en calibre sino en materia de proyectil, es llegar a la unificacion de él, se comprenderá cuan grave es el error de haber adoptado diversos calibren para materiales que persiguen un mismo objetivo i que deben emplearse simultaneamente. Los resultados que traería un error cualquiera en el atraso de las columnas de municiones u otras circunstancias difíciles de prever durante una campaña, no hai para que demostrarlos. La posibilidad de que una


— 61 — parte de la artillería quede sin municion durante el combate, aumenta en relacion a la cantidad de Baterías de diferentes calibres; siendo esto tan fácil de evitarse no se comprende que no se haya tenido en cuenta al adquirirse los materiales. E1 error en la adopcion del material de montaña como base de nuestra artillería, es fácil de comprenderse al ver la superioridad de las cualidades balísticas de los materiales de campaña i, si a esto se agrega el pequeño calibre de la mayoría, de nuestra artillería, vemos que no podemos hacer frente con éxito a ningunas de las artillerías en uso en ningun otro pais. El Shrapnel, que es el único proyectil de que está dotada nuestra artillería, se ha probado que no satisface ya las necesidades de una campaña conducida bajo los principios modernos i con las armas actualmente en uso. Es un proyectil destinado sólo a batir blancos vivos descubiertos que actualmente son una escepcion. Los aparatos de puntería estan atrasados, no sólo con respecto a los adelantos actuales, sino que son aun posíeriores a la época en que se compró el material; con ellos se dificulta enormemente el empleo de las piezas detras de abrigos haciéndose casi imposible el tiro indirecto que hoi dia es casi la regla. Con eso se dificulta la instruccion de la tropa i se perjudica enormemente el efecto total. Lo mismo puede decirse de la graduacion de las espoletas, que, por no estar hecha en relacion con las divisiones del alza, dificultan i retardan la direccion del tiro. Respecto al trasporte i reemplazo de.la municion, na han existido nunca principios fijos, lo cual podría ser de mui serias consecuencias si hubiera que improvisarlo a última hora. La lentitud del tiro ha venido, por fin, a desmostrar la absoluta necesidad de poner nuestro material a la altura de los progresos que los últimos inventos han introducido en esta arma que cada dia va siendo de mayor importancia para el éxito de la guerras. CUALIDADES QUE DEBEN EXIJIRSE DE UN MATERIAL DE CAMPAÑA

Despues de resuelto el tipo del material que se adoptará, dos son las cualidades que influyen mas directamente i que deben tomarse mas en cuenta en el material de campaña; primero, las que se refieren a la movilidad, i segundo, las que se refieren al efecto. Si la artillería quiere cumplir con su mision, es decir estar en estado de apoyar en toda circunstancia la accion de la in-


— 62 — fantería, debe poseer la suficiente movilidad para seguir a ésta última, en toda clase de terreno. A menudo se verá el caso en que esta arma tenga que tomar avance sobre la Infantería jeneralmente por malos caminos i terrenos difíciles, ya sea para asegurar el despliegue del grueso o para prestar apoyo a otras tropas que lo necesitan. Si está agregada a la Caballería, debe, tambien, estar en estado de acompañarla en sus movimientos a su mismo aire de marchasin que los obstáculos del terreno le pongan inconvenientes. De ésto se desprende que, para que el rol de la Artillería tenga el resultado que debe esperarse de ella, debe poseer, ante todo una gran capacidad de movimiento que permita su empleo en toda circunstancia i terreno. Debe siempre tenerse presente que la pieza con mejores cualidades balísticas, deja de cumplir con su tarea desde el momento en que, por el exceso de su peso, llega tarde al sitio en que debió empleársela. Renunciar a llevar una parte siquiera de la municion que debe acompañar a la pieza, con el objeto de aumentar su movilidad, lo mismo que disminuirle las cualidades balísticas con el mismo objeto, será tambien una falta, pues una pieza de campaña debe estar siempre en condiciones de abrir i sostener el fuego, aun cuando el carro de municiones no haya podido llegar a la posicion. La. capacidad de movimiento depende ante todo, del peso total de la pieza, éste no debe sobrepasar un cierto límite máximo. Este peso máximo depende naturalmente de la naturaleza del terreno, de la calidad de los caminos del país, del probable campo de operaciones, de la capacidad del material decaballosdequesedispongaidel empleo táctico del material, es decir, si es artillería a caballo, montada o de montaña, o bien si está destinada a batir solo blancos vivos descubiertos, u obras de fortificacion pasajera o permanente, De las esperiencias recojidas en las últimas campañas, se han tomado ciertos datos que pueden servir como base para fijar ese peso máximo. Actualmente el peso de los materiales existentes en casi todos los países varía alrededor de 1.800 k. para la artillería montada, i 1.700 para la pieza de artillería a, caballo; en él está contado el peso completo del equipo de campaña de la tropa. Dentro de esos límites de pesos relativamente bajo, se han llegado a conseguir excelentes cualidades balísticas, gracias a las fuertes presiones que desarrollan los gases de las pólvoras actuales, unido a la bondad de los aceros que se emplean en la construccion. . Para la artillería de montaña no se han llegado a fijar aun con tanta certeza esos datos; pero puede tomarse como


— 63 — punto de partida el peso que puede acarrear con facilidad una muía. La parte mas pesada del material desarmado no debe por eso sobrepasar de 100 klgs. En cuanto al efecto que debe exijirse, depende de otras circunstancias. En cuánto se tiene en vista un probable combate, los primeros esfuerzos de la Artillería deben ir dirijidos a obligar al enemigo a desplegarse lo mas pronto posible. Mientras mas temprano se ve el enemigo obligado a mostrar sus fuerzas, mas favorable es nuestra propia situacion. El enemigo por consiguiente, se esforzará por conseguir lo contrario, es decir, conservar el mayor tiempo posible sus formaciones de marcha; sólo serias pérdidas los obligaran a someterse a nuestra voluntad i la artillería es el medio que se empleará con este objeto. Pero el efecto de la Artillería va unido a la correcta apreciacion de la distancia, i ésta a su vez a la facilidad de observacion de los disparos aislados. En esto influye el estado del tiempo. Dado el progreso alcanzado en los medios para facilitar esta observacion, ya sean los anteojos destinados al observador, o la nube de polvo que se desprende del proyectil en el momento que estalla al chocar contra el suelo o contra cualquier objeto resistente, se pueden hacer fáciles observaciones a 3.500 metros i mas. Por consiguiente a esta distancia debe estar en estado la Artillería de producir al enemigo, en orden cerrado o en columna de marcha, tantas bajas que se vea obligado a desplegarse. Terminado el despliegue, la Infantería enemiga tiene aun que recorrer la distancia para llegar al sitio desde el cual puede emplear con eficacia su arma, es decir de 800 a 1.000 metros. Este avance se hará en lo posible procurándose abrigos desapareciendo así temporalmente a la vista. En este intervalo de tiempo debe la Artillería imponerle tantas bajas que se obligue al enemigo a emplear en el combate parte de sus reservas. Sólo será posible producirle esas pérdidas empleando un proyectil de trayectoria mu i rasante entre las distancias de 1.500 a 3.000 metros con gran efecto en sentidode la profundidad i ademas teniendo la posibilidad de poder aumentar poderosamente la rapidez del tiro en cortos momentos favorables del combate. Pero mui raras veces podrá la Artillería dedicarse desde el comienzo del combate a batir las fuerzas de Infantería enemiga, por la oposicion que le opondrá la Artillería. Empezará, pues, la lincha de ambas Artillerías, siendo en este caso la que tenga mayor alcance i la que posea un proyectil mas poderoso, la que pueda empezar primero a cumplir con la parte mas importante de su mision.


— 64 — El combate de las Artillerías se empezará, jeneralmente a. la distancia de mas o menos 3.000 metros eri, la. cual se debe estar en estado de disminuir seriamente el poder del enemigo. MATERIAL QUE MAS CONVIENE AL PAÍS

Hasta hace mui poco tiempo ha prevalecido entre nosotros la idea errónea de que el tipo del material que debe formar el núcleo de nuestra Artillería debia ser aquel que pudiera llevarse a lomo de muía. Las razones que pueden haber guiado a la Superioridad militar para darle un desarrollo tan grande a la adopcion del material de montaña, no pueden haber nacido mas que del desconocimiento de las cualidades que deben exijirse de la artillería de campaña actual, o bien de la simple contemplacion de nuestro suelo, que por lo accidentado, lo han creido intransitable para otra clase de Artillería. Pero tratándose de asuntos de tanta importancia i trascendencia, hai que tomar en cuenta muchos otros detalles i consideraciones de diverso orden, que estudiado mas a fondo, pueden llevarnos a mui distintas conclusiones. La absoluta inferioridad del material de montaña colocado frente al de campaña, nadie se atrevería a ponerlo en duda; el cañon mas corto i menor peso de la pieza completa, son factores que técnicamente influyen desfavorablemente en las cualidades balísticas, i por consiguiente en el alcance i en e1 poder ofensivo jeneral de la pieza. Es cierto que nuestro territorio es excesivamente montañoso, como casi no lo posee ningun país del mundo, i en caso de una guerra, tendríamos forzosamente que atravesar montañas; pero seria el error mas grande pensar que la parte principal de las operaciones, fueran a efectuarse en terrenos difíciles. I si no lo hacemos nosotros, no podemos tampoco suponer que el enemigo nos fuera a obligar a combatir en un terreno en que de todas maneras la ventaja estaría de parte nuestra. El material que debe adoptarse tiene que estar en relacion con las ideas que tenga la superioridad respecto a la manera en que se va a conducir la campaña i al terreno en que se desarrollaran las operaciones. Debe tambien tomarse mui en cuenta el poder del material de que dispongan nuestros probables enemigos. En elcaso de tratarse de una campaña defensiva el fact o r casi decisivo vendría a ser la naturaleza del terreno que haya que defender; pero aun en ese caso dependerían en gran parte las decisiones nuestras de las intenciones del enemigo i


— 65 — por consiguiente de su material. En todo caso seria un error mui grande suponer que el enemigo fuera a elejir para atacarnos aquellos terrenos que no le permitieran sacar todo el provecho útil de sus armas i en los cuales no pudiera tampoco mover fácilmente sus columnas de aprovisionamiento Pero, poniéndonos en el caso mas probable de optar por la ofensiva, seria un error mas grave aun, la sola intencion de pretender que pasara el grueso de un ejército con todas sus columnas de municiones i bagajes, por caminos de la cordillera en que la artillería montada o a caballo no pueda traficar con toda facilidad. Si esta arma no estuviera en estado de, vencer todos los obstáculos del terreno, con menor razon podrían vencerlos todos los bagajes i columnas, sin los cuales no podría pensarse en la conduccion da una campaña. Los alimentos, el vestuario, el equipo sanitario, etc., son tan necesarios durante una campaña, como las , municiones i aun como los mismos soldados. I aun poniéndonos en el caso de una campaña o bien de simples combates que se llevaran a cabo en países montañosos, no se elijirian aquellos sitios mas difíciles para tomar las posiciones de artillería. El solo tiempo que ,se pierde en llegar a ellas, puede ser de fatales consecuencias para el-resultado final. Ademas el gran ángulo muerto que dejan las posiciones mui altas, son una gran desventaja aun para las Laterías que por su altura, parezca que estan situadas favorablemente con respecto al enemigo. Fuera de todas estas razones que aconsejan la adopcion de una mayor cantidad de baterías montadas o a caballo, que las de montaña, tenemos la esperiencia de otros países que, por su situacion i condiciones semejantes a las nuestras, podríamos tomarlos como ejemplos para esa materia. En este caso se encuentran la Suiza, Noruega, Bulgaria, Sueeia i otros. Una vez resuelto el punto de que la mayor parte de nuestro material debe ser solo montado o a caballo, se nos presentan las dificultades de arrastre que provienen del mal astado de nuestros caminos. Creo que no debemos pensar en adoptar materiales- del mismo peso que los que estan en uso en las naciones europeas; eso es claro, nuestros caminos no lo permitirían. No podemos tampoco pensar en quitarle.peso con perjuicio de las cualidades balísticas, ni tampoco desposeer a la pieza de una paite de la municion que lleva consigo para el caso que el carro de municion no pueda llegar a la posicion desde,el primer momento. El único medio pues, que nos queda para disminuirle el peso a un material apropiado para nuestro te-


— 66 — rritorio, i que lo deje en estado de traficar fácilmente por nuestros caminos, es la adopcion de la artillería a caballo i no la montada. Los ejércitos europeos, por el enorme precio de los caballos i su alimentacion, no podrían pensar en resolver así esa dificultad que además , no se les presenta porlas buenas condiciones de sus caminos. Quitándole a la pieza el peso de los cinco, sirvientes i par te de su equipo, se disminuye el peso total de ella en 300 kilos a lo menos. No es solo el mal estado de nuestros caminos lo que se opone a que podamos ádoptar materiáles tan pesados como los de las naciones europeas; se agrega a eso el tamaño relativamente pequeño de nuestra raza caballar, a la cual no puede exijírsele la misma capacidad de arrastre que el que puede exijírsele a un animal de tamaño normal. La disminuclon de peso que resulta de la supresion de los sirvientes montados, repartida entre los seis caballos es mas o menos de 50 kilos a cada uno. Otro inconveniente que se presenta para la adopcion de la artillería montada en nuestro país es la imposibilidad de que los sirvientes puedan soportar, sentados en la pieza o en los armones, la vibracion del material i las violentas sacudidas que se producen durante una larga marcha. Para dar una idea de esto, basta señalar el hecho de que en nuestro actual material de la artillería a caballo ni siquiera las harandas de fierro colocadas encima del armon, han podido resistir el efecto destructor de las fuertes sacudidas que seproducen durante la marcha, aun en los caminos que aquí pueden calificarse de buenos. Frente a todos estos inconvenientes que presenta la introduccion de la artillería montada, tenemos que la a cabailo solo presenta el del mayor gasto producido por el mayor número de caballos. Este gasto, si bien es cierto, que en ningun caso seria susceptible de suprimirse por completo puede por lo menos reducirse mucho en la forma siguiente: los grupos destinados a hacer las veces de artillería montada, que no necesitan por consiguiente un material de caballos que reunan las mismas cualidades exijidas para el caballo de las otras baterías, podría reclutar su caballada entre aquellos animales que anualmente son desechados en éstas i en la caballería. Al caballo de sirvientes de las batérías que desempeñaran el papel de artillería montada, no habría para qué exijirle las mismas cualidades de ajilidad i rapidez que necesita poseer el que está destinado a las baterías que deben seguir a la caballería. Como, disminucion de peso para el material a caballo,


—67 — podría aprovecharse tambien la que resulta de la menor resistencia que se da a la cureña desde que, introducido él frenno automático, no tiene ésta que soportar todo el retroceso del cañon; Esta circunstancia es la que se ha aprovechado para dotar a los materiales de campaña, de escudos metálicos de proteccion. Habría solo que decidir si la ventaja que resulta de la supresion de dichos escudos, es mayor que la que se aprovecha con la disminucion del peso. A juzgar por las esperiencias i los estudios hechos en los países que están en camina de adoptar el nueva sistema de artillería, la adopcion de los escudos se considera como indispensable. Hasta ahora nuestra superioridad parece que nunca ha presentado propuestas a las fábricas, detallando los requisitos i condiciones que deben exijirse del material que se desea comprar; hasta ahora no se dan cuenta los constructores, ni de la naturaleza de nuestro territorio ni del mal estado de nuestros caminos. Si algun dia se enviaran datos o se pusieran condiciones para la construccion de un material especial que satisfaga a nuestras exijencias, estamos seguros que las fábricas interesadas en proporcionarlo, se esforzarian en presentarnos en via de ensayo, mas de un modelo, entre los cuales no seria difícil encontrar el mas adecuado a nuestras necesidades. El último país Sud-Americano que sabeínos que ha hecho algo en ese sentido, fué el Perú cuyo gobierno presentó, a principios de este año o fines del otro, a fábricas alemanas i francesas, propuestas para la construccion de un cañon, ciñéndose a los datos balísticos i al peso dado por ellos. Del resultado de las pruebas nada hemos sabido. Por lo que hemos dicho respecto a la clase de artillería que debe tener preponderancia en nuestro pais, no se crea que somos completamente contrarios a la existencia de artillería de montaña, que seguirá siendo siempre un poderoso e indispensable auxiliar del Ejército, en un pais de las condiciones del nuestro. Pero su empleo no puede ser en las tropas destinadas a las operaciones principales, sino en aquellas formaciones que tragan objetivos secundarios, como ser la defensa de los flancos en la marcha del ejército, o la defensa de territorios determinados en sitios montañosos de importancia, i muchos otros que son difíciles de prever, pero que tendran que presentarse durante una campaña. MUNICION La primera condicion de la artillería de campaña es est a r en estado de batir eficazmente todos los blancos que se


— 68 — le presenten en la guerra campal. Estos blancos son dé dos clases: blancos vivos descubiertos i blancos vivos colocados detras de abrigos de campaña. Esta es una causa, debido a la cual todas lar artillerías del mundo estan provistas de dos clases de proyectiles a lo ménos; los principales de ellos son el Shrapnel i la granada. El primero de estos proyectiles puede batir eficazmente todos los blancos descubiertos que se presenten dentro de los límites de su alcance. La salida de sus balines hacia adelante, en el momento de la esplosion de la carga de pólvora colocada en la parte posterior del proyectil, lo pone en estado de dejar fuera de combate cualquier blanco que se presente sin proteccion, siempre que estalle a la altura i distancia que prescribe el Reglamento; pero no sucede lo mismo tratándose de blancos colocados detras del mas sencillo abrigo pasajero de campaña. El Shrapnel seria completamente eneficaz para batir cualquier blanco colocado detras de semejantes abrigos, pudiéndose gastar enormes cantidades de municiones sin que se consiguiera ni romper el abrigo ni tampoco herir los individuos colocados detras de ellos. Esta es la circunstancia que ha hecho de necesidad absoluta la adopcion de un proyectil que pueda destruir esa clase de obras de defensa. El que reune estos requisitos es la granada. Persiguiendo este fin, se ha llegado a idear dos diferentes sistemas que reunen mas o menos las condiciones que se exijen de ella, el primero llena su objeto, gracias al solo efecto destructor que ella posee, mientras el segundo llega a. herir directamente el objetivo despues de atravesar los abrigos que lo ocultan. Para el primero se necesita un esplosivo mui poderoso, el segundo requiere una construccion especial que le dé una gran fuerza de penetracion. Francia ha adoptado el primero, Alemania el segundo. Si se le da mayor importancia al efecto destructor del proyectil como mina, se le provee solamente de espoleta de percusion, construyéndolo con paredes relativamente delgadas con el objeto de dejar un espacio grande para la carga esplosiva; pero lo suficientemente sólidas para resistir con seguridad la presion de los gases en el interior del ánima, e impedir que se rompa antes que la carga de esplosion haga, su efecto. En este proyectil, la presion del aire producida por el desarrollo de los gases, es lo que debe efectuar la destruccion del blanco, dejando al mismo tiempo fuera de combate a la tropa que se encuentra detras de los abrigos. Esta Granada ha dado buenos resultados, pero tiene la desventaja que en explosiones producidas dentro del ánima.


— 69 — no hai cañon que pueda resistirlas, siendo de esa manera un peligro para los propios sirvientes. En cambio, si se quiere conseguir buenos efectos contra blancos cubiertos por medio de las partículas que se desprenden del proyectil despues de la esplosion, debe construirse éste lo suficientemente consistente para que esté en estado de producir una cantidad relativamente grande de partículas que puedan poner fuera de combate a un hombre. Ademas el hueco debe poder contener una cantidad de esplosivo que sea suficiente para imprimirle a estas partículas una velocidad radial que aumente el efecto. El Shrapnel arroja sus balines hacia adelante con una dispersion relativamente pequeña, pues lo que de él se exije es un efecto en sentidodela profundidad. En la Granada al ángulo de dispersion es mucho mayor debido a la carga de esplosiou que está colocada en el eje del proyectil. Como esta Granada hai que emplearla tambien por percusion contra blancos resistentes, debe estar construida de un fuerte material que sea lo suficientemente sólido para que no se destruya en el choque, produciendo su efecto despues de haber penetrado en el blanco. Se ve que, mientras una Artillería no posea ningun medio para destruir las obras de fortificacion pasajera, que estan cada dia mas en uso, no será capaz de producir ni la mitad del provecho que debe esperarse de ella, pues le será imposible destruir las posiciones del enemigo i preparar así el ataque de la Infantería. Su papel se reducirá a gastar inútilmente enorme cantidad de municion sin provecho para nadie. Actualmente, cuando el ideal en materias de armamentos tiende a simplificarlos i a unificar las armas dentro de ciertos límites, se hacen diferentes ensayos tendentes a juntar en un solo proyectil, los efectos del Shrapnel i de la Granada. , Hai fábricas que han llegado a obtener el Shrapnel brisante que reúne las cualidades exijidas, pero que aun no ha sido lo suficientemente ensayado para poder asegurar los resultados que llegará a dar en la práctica. Dos han sido los sistemas empleados para llegar al resultado obtenido: primero se ha construido el proyectil trartando de que el ángulo de dispersion sea pequeño, dándole a la carga de esplosion una colocacion especial i rellenando el hueco que queda con segmentos de acero. La observacion del proyectil se asegura por medio de sustancias especiales que lleva en el interior, destinadas a producir humo en el momento de la esplosion. El número de partículas no es menor que la cantidad de balines del Shrapnel comun i el ángulo de dispersion apenas si es mayor, de modo que el efecto en sentido


— 70 — de la profundidad es bastante considerable. Al atravesar este proyectil el escudo de protecion de una pieza, la espoleta, obra inmediatamente despues del choque, de manera que al estallar pone fuera de combate a todo el servicio de la pieza, lo cual no se ha podido conseguir del Shrapnel comun. Adenaas del anterior se ha construido otro proyectil que reune ambas cualidades, compuesto, de un Shrapnel común en cuya cabeza se halla colocada una carga brisante, de tal modo que no perjudica la funcion del proyectil al ser usado como Shrapnel, i en cambio le asegura, al estallar por percusion, mucho mejor observacion. Ademas la carga brisante estalla instantáneamente al chocar contra cualesquier objeto resistente, dándole así al proyectil todo el efecto de un proyectil brisante. Al ser empleado por tiempo obra este proyectil como en Shrapnel ordinario. Sabemos que actualmente la Alemania, despues de tener adoptado difinitivamente su material de Artillería, hace activos ensayos para dotarlo de un nuevo proyectil. Estos ensayos no sabemos aun en que sentido van encaminados: si a unificar el proyectil o a darle una forma que le asegure una trayentoria mas rasante i un alcance mayor, i por consiguiente un efecto mas considerable. Es posible que persigan ambos objetivos. Si el problema de la unificacion de la municion no llegara a resolverse favorablemente, tendríamos que resolvernos a adoptar el Shrapnel i la Granada, pues de otro modo los servicios que la artillería está destinada a prestar en el combate, dados los principios empleados actualmente, quedarán completamente anulados. Esto ha venido a confirmarse definitivamente, despues de las experiencias que ha dejado tras si la guerra ruso-japonesa, debido a las cuales se han manifestado opiniones que estan todas de acuerdo en declarar la ineficacia del Shrapnel para batir los blancos que se presentan con mas frecuencia en la. guerra campal. Los japoneses pasaron poco a poco al empleo de las Granadas brisantes, i los rusos que poseían piezas modernas con retroceso automático, pero que sólo iban provistas de Shrapnel, tuvieron que emplear en muchas ocasiones cañones antiguos, pero con los cuales podían hacer uso de las Granadas. NECESIDAD DE INTRODUCIR EN NUESTRO EJÉRCITO UN OBUS LIJERO DE CAMPAÑA

Durantelasoperacionesdeunacampañanosólo se presentan blancos descubiertos o colocados detras de abrigos lijeros-


— 71 — de campaña que pueden ser batidos fácilmente por el cañon comun. Con frecuencia se presentarán blancos resistentes i fuertemente cubiertos. Tropas colocadas, por ejemplo, debajo de abrigos horizontales o detras de terraplenes de ferrocarril, en cortes de líneas férreas o de caminos, detras de zanjas o puentes sólidos, no podrán ser batidas eficazmente con las Granadas de "laArtillería de campaña, e igual cosa sucederá cuando se trate de degtruir puntos de apoyo, ya sean naturales o artificiales, en posiciones de defensa. Debido al aumento de potencia de las armas de fuego actuales, esta clase de blancos en los campos de batalla se harán cada vez mas frecuentes i el Ejército debe poseer medios suficientemente poderosos para batirlos como corresponde. Sólo con la introduccion de un arma que posea un proyectil poderoso arrojado con grandes ángulos de caida se puede llegar a batir semejantes objetivos. Los bosques, edeficios i toda clase de abriga que ofrezca el terreno, tendrán que ejercer una atraccioncada vez mas poderosa sobre las tropas, especialmente sobre aquellas que ya han estado espuestas al fuego enemigo. En ellos buscarán siempre la manera de sustraerse al efecto destructor del fuego enemigo, lo cual conseguirán, sin duda, mientras no poseamos la manera de producirles en ellos las mismas bajas que se le producirían estando fuera. Se han llegado a manifestar opiniones sobre la conveniencia que habría en reemplazar por completo el cañoñ de campaña por obuses, en vista de la importancia de la unificacion del proyectil i de la gran movilidad que ha llegado a dársele a esta arma; pero debido al limitado número de proyectiles que pueden llevarse, siendo estos t a n pesados, no se podrá llegar al resultado deseado. Ha habido en cambio otras opiniones enemigas en absoluto a la introduccion de obus lijero, creyendo posible que esos blancos resistentes pueden ser batidos por la artillería pesada del Ejército, lo cual no lo dudo será posible en Europa, pero no aquí en donde no poseemos ese material ni los caminos necesarios para moverle. Si deseamos pues, que nuestra artillería pueda desempeñar el papel que le corresponde en campaña, tendremos que dotarla de una pieza que tenga el poder de arrojar esos poderosos prpyectiles con grandes ángulos de caida, es decir un obus de campaña. Este debe poseer la misma movilidad de la artillería de campaña. Con la introduccion de esta nueva pieza nuestra artillería vendría a quedar con dos calibres distintos i dos clases de proyectiles, siendo esta la única solucion del problema que viniera a satisfacer las verdaderas exijencias


— 72 — de una campaña, al mismo tiempo que pondriaala artillería en estado de batir todos los blancos que se presenten en un campo de batalla. En materia de armamentos nada puede hacer la cantidad que se posea, sino que ante todo, debe tomarse en cuenta la posibilidad de que llene sus tareas con éxito para lo cual se necesita que sea adaptable al terreno, que sea igualmente poderoso o superior al del enemigo, i por últimos que los encargados de hacer uso de él, lo conozcan lo suficiente para sacar el máximun de efecto útil. , ORGANIZACION DE LA ARTILLERÍA DE CAMPAÑA

La adopcion de material de tiro rápido vendría a resolver un punto en que siempre ha habido diverjencia de opiniones entre los artilleros: esté es el importante asunto del número piezas que debe tener una batería. Hasta hace mui poco tiempo la lentitud del fuego de los materiales en uso, no permitía la disminucion en el número de piezas de las baterías. La mayor parte de los paises habian. adoptado la seis piezas por ser éste el número de cañones que , permitía una entrada en accion eficaz, al mismo tiempo que se podia dirijir el fuego sin entorpecimientos que redundaran en una gran desventaja. Son mui frecuentes durante los ejercicios de paz i mas naturalmente durante la guerra, los casos en que una o dos de las piezas de la batería no pueden llegar a tiempo a la posicion; por consiguiente, si la batería tiene solo cuatro piezas, solamente dos o tres llegaran a estar en estado de abrir el fuego, el capitan se veria en la absoluta imposibilidad de empezar a tiempo oportuno el fuego eficaz. Se encontraria asi frente a cualquier enemigo en posicion, con una notable desventaja. Sólo aumentando a seis el número de los cañones era posible asegurar desde un principio la entrada en accion del número de piezas suficiente para satisfacer todas las exijencias. Esta notable desventaja desaparece desde el momento que se introduzca un material cuya rapidez de tiro supera a los existentes; en mas del doble. Actualmente, dos piezas estan en estado de reemplazar con ventaja los cuatro o cinco que antes eran necesarias para asegurarle a una batería la eficacia del tiro desde el primer momento al entrar en accion. Con esto ha desaparecido la mayor desventajas que se oponía a la adopcion de las baterías pequeñas: estas son mas fáciles de manejar i se adaptan con mas facilidad al terreno por no exijir posiciones tan estensas como las otras, acortan las columnas de marcha, i lo que para nosotros es de mas


— 73 — importancia i podríamos decir decisivo, nos permiten darles en tiempo de paz la misma organizacion que tendrán en tiempo de guerra. Frente a todas las ventajas que ofrecen las baterías de cuatro piezas, solo tienen dos pequeños inconvenientes que son fáciles de remediar: primero el número de piezas que pueden ponernos al frente nuestros probables enemigos, i segundo, el aumento del número de Capitanes que téndria que traer el aumento de las baterías con el fin de igualar al número de piezas, enemigas. La primera de estas desventajas no es nada, si se la compara con la enorme ventaja que aportaría el hecho de tener para todos nuestros Capitanes acostumbrados desde la paz a manejar las mismas baterías que tendrían que conducir en la guerra. Este es uno de los principios o axioma que deben primar en asuntos militares. Ademas para igualar el número de piezas de nuestro contendor, se podría facilmente aumentar el número de baterías del Grupo, lo cual seria aun una ventaja para nosotros. Colocadas al frente igual cantidad de piezas, tendríamos siempre mayor número de baterías lo cual se traduciría en una gran ventaja, pues empezando a un mismo tiempo el fuego, tendríamos mayor número de probabilidades de obtener pronto resultados eficaces. El inconveniente del aumento de Capitanes no es tampoco mui grave e irremediable: en caso que con el número que fija el escalafón no alcanzaran a ser mandadas todas las baterías, se podría dar el mando de algunas de ellas a los Tenientes mas antiguos. En cuanto a las Planas Mayores no habría que modificarlas ni aumentarlas mientras no se aumenta el número de grupos de cada Rejimiento, sino la cantidad de baterías dentro de cada Grupo. Otra circunstancia que influye favorablemente en la idea de adoptar baterías de 4 piezas, es el largo interminable que tendrían las columnas, estuvisiera dotarse a la artillería de una cantidad de municiones que estuvieran en relacion con la rapidez del tiro del material actual. Este mayor gasto de municion trae consigo la necesidad de aumentar el número de. carros que debe llevar la batería de combate, llegando a hacerse de absoluta necesidad la introduccion de un carro por pieza en vez de uno por seccipn. Un servicio que deja bastante que desear en nuestra artillería, o mas bien puede decirse que es completamente desconocido, es el que se refiere al aprovisionamiento de municiones, fuera de las que la baterías de combate lleva consigo. Dado el mayor número de municion que se hace necesario llevar con las exijencias impuestas por el material de tiro rá-


— 74 — pido, se impone la organizacion de las columnas lijeras de municion, dentro de cada Rejimiento. ALGUNOS DATOS DE LOS MATERIALES DE ARTILLERÍA EN USO EN OTRAS NACIONES, I DEL NUESTRO NACION

Alemania Inglaterra... Francia Italia. Holanda Noruega... Rusia Suiza Estado Unidos. Arjentina......... Brasil, Bifcamarca...... Japon Perú Chile

Peso de la pieza Velocidad con equipo de inicial campaña

1670 Kg. 1698 „ 1583 „ 1720 „ 1750 .„ 1773 „ 1484 „ 1780 „ 1724 „ 1650 „ 1360 „ ( ? ) 1935 „ 1647 „ 1329 „ 1700 , ;

465 m. 500 „ 530 ., 480 „ 500 „ 500 „ 589 „ 485 „ 518 „ 460 „ 490 „ 500 „ 490 „ 480 „ 400 „

Peso del Shrapnel

6,85 Kg. 6,50 „ 6,50 „ 6,70 „ 6,00 „ 6,50 „ 6,56 „ 6,35 „ 6,81 „ 5,80 .„ 5,50 „ 6,75 „ 6,00 „ 5,30 „ 5,00 „

Calibre

770 m/m. 762 „ 750 „ 750 „ 750 „ 750 „ 762 „ 750 „ 762 „ 750 „ 750 ,, 750 „ 750 ,, 750 „ 700 „

R. Valdes, Teniente de Artillería Prueba en el E.. M. J.


La organización de la artillería a pié Los cuerpos de artillería a pié tienen la tarea de instruir jdurante la paz el personal de artilleros que son necesarios .para las siguientes formaciones del Ejército: 1.° Para la artillería pesada del ejército de campaña. 2,° Para la ocupación de las baterías de las plazas fuertes. 3.° Para la organización eventual de la artillería de " sitio? i 4.° Para la ocupación de puntos fortificados provisionalmente. Si se contemplan, aunque sea a la lijera, las distintas situaciones en que nuestras fuerzas militares pueden encontrarse colocadas en caso de guerra, se llega mui pronto a adquirir la convicción de que ninguno de los cuatro puntos mencionados se puede dejar a un lado por una dirección militar previsora, pues todos ellos tendrían una gran importancia, cualquiera que fuera el territorio en que se desarrollaran las. operéiciones. En efecto, el empleo correcto de la fortificación de campaña en grande escala es del dominio de la mayor parte de los ejércitos de los países vecinos i el cañón de campaña no ofrece un buenefecto con tra tropas col ocadas en cubre-cabezas o blindajes construidos pon cierta perfección, así como tampoco contra obras de barrerá, ya sean permanentes o provisionales, con las cuales nuestro Ejército tuviera que chocar, al avanzar hacia el teatro de guerra enemigo.


— 76 — Es cierto que no se conoce públicamente el resultado delos trabajos de armamento, que seguramente se hacen todos los años en nuestras plazas fuertes de Valparaíso i Talcahuano, pero basta con pensar en el número de artilleros que las baterías de costa van a necesitar en una movilizacion, para estar en situacion de afirmar que los que existen en la paz serian insuficientes i que habrá necesidad de una numerosa reserva, que no puede formar un cuerpo, cuyo reclutamiento no se funda en la conscripcion. Hai, pues, motivos paracreer que ni la Armada ni el Rejimiento de Artillería de Costa podrán suplir la falta que dejo anotada. La existencia de plazas fuertes en algunos teatros de guerra estranjeros, así como la posibilidad de que se construyan otras de carácter provisional, justifican sobradamente la organizacion de una artillería de sitio, mientras que la, creación de algunos puntos fortificados en la costa o en la cordillera, imponen la obligacion de tener artilleros para servir las piezas que deban colocarse en los mencionados puntos. Estas i otras razones de mayor o menor importancia dejan establecido que hai necesidad de una artillería a pié, que se encargue de atender las deficiencias que existen hoi dia en nuestra organizacion, fundando su reclutamiento en el servicio obligatorio, para cumplir así con los ideales que persigue un buen cuerpo de reemplazo. No es mi ánimo hacer observaciones sobre si hai o nó necesidad de una artillería de costa para que sirva a nuestra Armada, pero sí, debo decir, que si faltan oficiales en el ejército, cómo se ha dado cuenta, i si no hai en el Ejército algun elemento orgánico necesario, es justo que la Marina atienda sus servicios con su propio personal, sin distraer un gran número de oficiales del Ejército en un cometido ajeno a su profesion. En todos los países donde hai artillería de marina, ésta, se encuentra al mando de oficiales de la Armada. Mucho se ha dicho respecto a que nuestro servicio de fortificaciones debe volver por completo al Ejército, cuando éste cuente con una buena escuela, en la cual el personal de construccion pueda ser preparado convenientemente. Está en la conciencia de nuestra oficialidad de que esadevolucion de las fortificaciones, debera producirse en una época no lejana, pues, sólo una anomalía en la situacion del Ejército, .pudo producir una medida tomada en desacuerdo con los principios de organizacion que rijen en casi todos los ejércitos europeos. Cuando tal cosa haya sucedido, no es de dudar que no soló


— 77— el servicio de las fortificaciones, sino la organizacion de la artillería a pié habran encontrado una solucion satisfactoria. Las unidades de guerra que la artillería a pié debe movilizar son mui distintas de las que pueden existir en tiempo de paz, a causa de las exijencias de economía en los gastos del Ejército i porque los servicios del artillero, considerado aisladamente, son los mismos en cada clase de artillería a pié. Lo que varía la formacion de las unidades son ciertas disposiciones complementarias, que el calibre de laspiezas el papel dé la unidad hacen necesarias. Si en tiempo de paz deben existir batallones de artillería a pié, compuestos de compañías destinadas a instruir artilleros para el manejo de las diversas clases de materiales, la guerra exije la constitucion de batallones compuestos de baterías de obuses, de morteros, de cañones largos, de los calibres apropiados para cada empleo. Los batallones se reúnen en Tejimientos i brigadas. Una vez constituidas estas unidades superieres, se les destina a los distintos fines que ya dejamos consignados, advirtiendo que entre la artillería pesada del Ejército de campaña i la artillería de sitio existen algunas diferencias pero que no son esenciales, así como también entre la artillería de plaza i la de posicion. La instruccion del artillero a pié debe, pues, tomar en cuenta los diversos roles que a éste le tocarán desempeñar al frente del enemigo, a fin de estar dispuesto para servir debidamente cualquiera de ellos. El servicio de la pieza varía con cada calibre i con cada clase de artillería e impone a las tropas de artillería a pié un largo aprendizaje, al cual se debe agregar el trabajo del arrastre, con el que sedebe contar cuando se t r a t a de la artillería de sitio i de la artillería pesada del Ejército de campaña, i tambien, aunque en menor escala, en la artillería de plaza i de posicion. Estas tareas éxijen de la artillería a pié un servicio completamente propio i especial que inducen a separarla en absoluto de la artillería de campaña, para constituirla como arma aparte. Fuera de los ejercicios doctrinales, como base de la disciplina, los ejercicios en las piezas de diversas clases i calibres, el tiro i la construccion de baterías, deben ser seguidos por ejercicios de marcha con piezas enganchadas, así como de ejercicios de armamento i de ataque. La ejecucion del tiro debe tomaren cuenta el papel de la artillería hacia tierra i hacia el mar, lo que imprime al tiro un carácter particular, de que carece el resto de la artillería.


— 78 — Como los fines a que se dedica la actual artillería de cost a , como guarnicion de los fuertes i de los buques, no corresponden a las exijencias de una artillería a pié i como nuestro Ejército no puede carecer de esta arma, es indispensable pensar cuanto antes en su organizacion, la que no se puede retardar por mucho tiempo. Por supuesto que la nueva organizacion no tiene para qué tomar en euenta los dos batallones de artillería de costa que hoi existen, pues, bastará con disponer del personal de oficiales, el cual seria reemplazado por oficiales de marina. Los gastos que se deberán orijinar no pueden ser mui crecidos, puesto que para comenzar seria suficiente un batallon, que podría servir de base para nuevas formaciones. F. J.

DIAZ

Capitan, Jefe de la Seccion Cartográfica del E. M,


2 capítulos de El Oficial Educador Por JORJE DURUY

El cuaderno II del MEMORIAL del Estado Mayor Jeneral del Ejército de Chile, publicó el capítulo La Educacion por el Ejército, del libro Psicolojía de la Educación por el Doctor Gustavo Le-Bon, "Presidente de una academia de Psicolojía en Francia i uno de los hombres mas en vista entre los hombres de ciencia en Europa", en el cual capítulo éste constata, entre otras cosas, que hai necesidad de trabajar en Francia por levantar el carácter de la raza, reconfortar sus enerjias i su voluntad, inculcarle el espíritu de solidaridad i disciplina social, inspirarle el amor al cumplimiento del deber i el hábito de otras virtudes, venidas a menos en su pais, segun el eminente autor citado, por el exceso de sedentarismo en la gran mayoría de las clases mas instruidas de la sociedad, que siente hoi repugnancia por la actividad militar i que, no contenta con sustraerse ella misma a la contribucion de sangre, tambien empieza a incitar a las masas contra la disciplina i los ideales patrióticos perseguidos por el Ejército. Para prevenir i contrarrestar los males que puedan emanar de estas propagandas subversivas contra el orden tradicional, propone él Doctor Le-Bon, que se dé a los oficiales franceses la alta mision de regeneradores del espíritu nacional. Pero como éstos, segun él, no son idóneos para esta mision, estima indispensable procurar una preparacion especial del espíritu de éstos, que los deje aptos para el ejercicio de su accion benéfica sobre las masas.


— 80 — Parece que en Chile no existen todavía los motivos de alarma que orijinan la prédica del Doctor Le-Bon, uno de los mas distinguidos apóstoles que abogan por la rejeneracion del espíritu nacional frances; pero, no obstante, no hemos creido fuera de lugar traducir para los lectores del MEMORIAL, dos o tres capítulos del libro El Oficial Educador, por Jorje Duruy, otro apóstol, en el cual éste desarrolla—ampliando la forma—las doctrinas espuestas antes por él mismo, someramente, como conferencista, alos alumnos de la Escuela Politécnica de Francia, en quienes procura inculcar la convicción del nuevo deber social que los ti ampos han traído a los oficiales, así como también procura infundirles amor por ejercit a r a conciencia i con eficacia ese deber. Estos capítulos traducidos, dan, en forma sencilla, algunas ideas claras sobre la manera cómo debe ejercitarse la accion moral e intelectual de oficial sobre el soldado, haciendo así del Ejército, lejendaria base del órden social, tambien la mejor escuela rejeneradora o eonsolidadora del carácter i de las virtudes de voluntarios i conscriptos; i, en consecuencia, del carácter i virtudes cívicas i privadas del hombre, como patriota i como factor útil i consciente de la sociedad actual. Puedan esas nobles ideas ser provechosas a los compañeros, amantes de nuestros soldados i de nuestros conscriptos, que aun no hayan tenido tiempo de leer El Oficial Educador, u otro libro semejante, que considere la disciplina militaren relacion con el ambiente social del dia o del futuro. Son aquellas, puede decirse, natural, compendiado i práctico complemento aplicatorio de las teorías espuestas en el capítulo referido sobre La Educacion por el Ejército. Hijinio Espíndola M. Capitan, a prueba en el Estado Mayor Jeneral.

27 de Diciembre de 1906.


— 81 — CAPÍTULO VIII LA ACCION MORAL DEL OFICIAL SOBRE EL SOLDADO CÓMO DEBERÁ EJERCER ÉSTA.—SUS EFECTOS BENÉFICOS.

Esponiéndoos lo que he llamado el deber de hermano mayor (1) del oficialrespectodelsoldado, he establecido—i espero que jiistificado a vuestros ojos—un primer carácter de la misión del oficial educador. Me quedan por determinar los otros. La accion ejercida por aquel sobre el soldado será doble: moral e intelectual. ¿A cuál de estos dos eletnentos deberá corresponder la preponderancia? Respondo sin vacilar: al elemento moral. I hé aquí las razones sobre las cuales fundo la preeminencia que a éste atribuyo. Los efectos de la accion moral son mas fáciles de conseguir. Dicha en buena ocacion, con el tono, el acento que conviene, el no sé qué que nace sentir su desborde del corazon i le permite, por lo mismo, encontrar sin dificultad el camino de aquel a quien se dirije—una palabra, una simple palabra basta a menudo para conseguir el efecto de tal accion. Para obtenerla, nada de técnica especial, nada de estudios previos por el oficial. Todo lo que le pido es estar penetrado de la idea de que él es el tutor natural de su subordinado; que debe ejercer sobre éste su tutela con una solicitud igual a la que se siente apegado a emplear en el cumplimiento dé los otros deberes de su profesion. Yo le pido todavía—i espero que no encontrará que ésto sea exijirle demasiado, por mas que; la fe sea cosa que no se impone—yo le pido, yo le ruego creer que el ejercicio de esta tutela será para él mismo una fuente de alegrías mui puras; i para aquel que la recibirá—con una docilidad conmovida i agradecida, de la cual estaréis sorpren didos i encantados,—el principio de esta disciplina interior, basada sobre el afecto, la sola que sea verdadera, la única que sea segura. Me parece supérfiuo demostraros como, bajo el punto de vista moral, esta disciplina lo conduce a la otra—la cual no es sino la costumbre, obtenida del soldado (1) Aínesse, primojenitura.


— 82 — por el temor, de observar maquinalmente una regla obedecida i odiada. Pero yo no podría llamar, con bastante cuidado, vuestra atencion hacia el hecho de que esta misma disciplina interior, es de un precio inestimable, bajo el punto de vista netamente militar; porque ella permite al jete, que dispone de esta palanca todo poderosa, pedir a sus hombres milagros de abnegacion,—i obtenerlos. La accion moral es,, pues, a mis ojos, mas esencial que la accion intelectual. Mas fácil de ejercer, ella es al mismo tiempo mas útil todavía que la otra, por los efectos que le permite procurar. Porque la moralidad, el buen sentido, la rectitud, los sentimientos del honor i del deber, el amor a la patria, el carácter, en una palabra, del joven soldado, del ciudadano de mañana, importan mas al pais que su instruccion propiamente dicha. II I ahora bien, ¿cómo podrá ejercerse esta accion? El instrumento os será suministra do por conferencias familiares, pláticas (1) sencillas, sin aprestos, al menos aparentes, porque yo no os prohibo del todo, al contrario, os lo recomiendo, pertrecharos de antemano, desde la Escuela misma, de una provision de pequeños temas morales, cuyo desarrollo os será mas tarde tanto mas fácil, cuanto que vuestro pensamiento los habrá conocido desde mas largo tiempo, ¿Creeis vosotros que los jóvenes sacerdotes salen del seminario sin llevarse un cierto número de esquemas, sobre los cuales su palabra se aplicará con mas facilidad, cuando ellos suban al pulpito para predicar? He dicho-, señores, que la mision del oficial, tal como la concibo, es un apostolado: obrad, pues en consecuencia, a fin de prepararos para llenarla mejor, lo cual hacen quienes se consagran al sacerdocio. Pero se me dirá:—"Esos temas no seran sino una coleccion de vulgares lugares comunes. ¡I es de bagaje semejante del que deseais que se provea el espíritu de los jóvenes que forman parte de la selecta intelectualidad del pais!" Efectivamente, es de lugares comunes de lo que se trata. ¡I no me averguenzo de emplear esta espresion desacreditada! I no creo ofenderos, al aconsejaros mantener en reserva algunos, en un rincon de vuestro espirita, como se echan ordi(1) Entre las ecepciones que en castellano tiene la palabra entretien. Se ha preferido la traduccion "plática" como mas adecuada a la índole de estas conversaciones entre el oficial i sus subordinados.


— 83 — nanas monedas de cobre al bolsillo cuando se sale. Si no se echaran en éste sino monedas de oro o billetes de banco, se estaria en malas condiciones para dar limosna a los desgraciados, que no piden tanto, pero que piden, sin embargo, cualquier cosa!. I asimismo, no son ideas raras, sutiles o refinadas las que necesitan los corazones humildes, para los cuales os pido ser caritativos Es el bueno, el tosco pan. el pan casero de la moral eterna el que les falta. Ahora bien, este pan es siempre parecido a sí mismo; desde que la humanidad lo ha usado, en todo tiempo i en todo lugar, ella se obstina, can razon, en encontrarlo nutritivo. Llevad, pues, con vosotros las rebanadas de este pan! I que la alta cultura de vuestros espíritus no os induzca a la tentación malsana de encontrarlas groseras i de desdeñarlas al darlas! Ofreceos a vosotros mismos algunos pedazos de tarde en tarde: vuestra ciencia no lo Tomará a mal. I en cuanto a las que distribuís a los otros, decid que, si la sustancia no es de calidad tan rara como la de tal pajina de Renan, las ideas no valen solo por sí mismas, sino Tambien por lo que agrega a su fuerza la emocion de aquel quelas espone i la intensidad de su fe en ellas. HONOR, DEBER, VALOR, PATRIA: otros tantos lugares comunes. Yo os juró, sin embargo, que h,ai una manera que no es ni banal ni comun de desarrollar estos lugares comunes. Para rejuvenecerlos, para hacer pasar un lampo de fresca belleza por su verdad, vieja como el mundo, os bastará poner un poco de vuestras almas en el acento de vuestras palabras. I su antigüedad venerable volverá a florecer, así como se reanima de repente, al frescor húmedo de una gota de agua, la vida latente enesos infusorios desecados que se creia muertos. Le Lac de Lamartine, La Tristesse d' Ólympio de Victor Hugo, no son sino un mismo lugar comun. Pero el jénio de dos grandes poetas lo ha tocado; i el plomo se ha transformado en oro puro. * * * Estas conferencias familiares, pláticas o charlas, sencillas i sin preparacion, deberán estar llenas de cordialidad.—No será para vosotros ocasion de esponer ante vuestros soldados arduos problemas de moral, suministrados por casos escepcionales, i resolverlos por medio de sutiles raciocinios, de los cuales ellos no entenderán ni jota—sino de esplicarles amistosamente lo que encierra de nobleza o de bajeza una accion dada, elejida espresamente entre aquellas de las cuales ellos pueden ser testigos diariamente. Vosotros les enseñáis así, poco a poco, a pesar el valor moralde sus actos, de sus pensamientos mismos—costumbre saludable que, cuando haz


— 84 —

echo en vosotros del deber i del honor la lei interior a la cual obedecemos invariablemente, se llama la virtud. Por otra parte, no debereis creer que esas pequeñas demostraciones, no os exijirán un poco de esa finura de observacion que requiere todo análisis psicolójico. ¿Queréis una prueba de ésto?—Los soldados, como los colejiales—a los cuales se parecen por tanta consideracion—no tienen escrúpulo en chuparse algo (1), cuando la ocasión se presenta. I si hai un axioma bien establecido en la moral del cuartel, como en la del colejio, es el de que el chupar no es robar. Demostrar a estos niños grandes que los dos hechos tienen a los ojos de la moral un peligroso aire de familia; que la moral no se engaña afirmando su parentezco; que la práctica de lo primero puede conducir a quien a ella se entrega de una manera no accidental—i venial en consecuencia—sino fre-. cuente, a la práctica deshonrosa de lo segundo; esplicar por qué graduacion, insensible i fatal, la costumbre de las pequeñas capitulaciones conduce a la ruin conciencia, que se resigna a la bancarrota definitiva i a la total caída: ¿no es este punto, señores, un lindo tema de psicolojía elemental, alrededor del cual un espíritu dotado de alguna delicadeza de observacion, podrá desplegar a pedir de boca su injeniosidad? Cien otros ejemplos podrían colocarse al iado de éste. Esta accion moral no es, pues, de ninguna manera indigna de intelijencias desenvueltas. Ella puede, ella debe ser atravente para quienes se empeñen en ejercerla como conviene. I únicamente la encontraran fastidiosa i desagradable, quienes, juzgándola inferior a sus méritos, probaran simplemente por este orgulloso desden, que carecen de lo que es preciso poseer: del corazon para comprenderla, i de flexibilidad de espíritu para practicarla con éxito. III Becomendándoos, como un instrumento eminentamente adecuado para el cumplimiento de vuestra futura labor de educadores, esas pequeñas conferencias-charlas, cuya ocasion os será presentada frecuentemente por el servicio, no olvido que, reglamentos militares i conferencias de instructores en nuestras escuelas militares, preconizan desde largo tiempo este medio de accion sobre el soldado. Pero, recorred esos reglamentos, esas conferencias de oficiales instructores. (1) Chipper, en el orijinal frances: patraquear, guiñar, echar a la máquina, chuñarse, ratear, rapiñar, hurtar?


— 85 —

nosotros vereis en ellos la accion moral, bajo esta forma, aconsejada demasiadas mas veces que prescrita—aconsejada, asimismo con una cierta flojedad, que parece indicar una confianza bastante limitada en su eficacia. Pretendo que testa obligacion, mui demasiado elástica i algun tanto facultativa hasta el presente, debe ser transformada en una obligacion estricta e imperiosa, a la cual el oficial no sabría sustraerse, sin atraerse por parte de su conciencia el reproche de haber faltado a un verdadero deber, de la profesion que ha, abrazado voluntariamente. A esta pequeña innovacion querría ver agregarse otra, rque, si no me engaño, facilitaría poderosamente la accion moral que el jefe debe ejercer sorbe sus hombres. Ella consistiría mui sencillamente en multiplicar las relaciones del oficial con el soldado. Estas relaciones son demasiad o raras, estraordinariamente poco frecuentes. De ahí resulta que estos hombres no se conocen bastante; i, cosa mas grave, que no habiéndose tratado el uno con el otro, se desconocen recelosamente muchas veces. Si en la vida civil, simples malas intelijencias entre dos personas pueden tener por resultado prevenciones recíprocas, juicios injustos que ellas formulen mui demasiado a la, dijera la una respecto de la otra, ¿quién no comprende a qué consecuencias deplorables pueden conducir estas mismas desintelijencias, produciéndose en el rejimiento, entre hombres, de los cuales uno, el oficial, está investido del derecho formidable de castigar a los otros sin apelación? Una justicia que hiere a ciegas, es una justicia que, en buen derecho, se hace excecrar. Ahora bien, no es posible ver claro, hacer equitativamente proporcional el castigo a la falta, sino cuando se puede determinar exactamente los móviles, a menudo oscuros i complejos en los casos graves, a los cuales el culpable ha obedecido. ¿Cómo establecer la jeneracion moral del delito, i elejir en consecuencia con seguridad la tarifa de reprepion razonable aplicable al hecho criminoso, si no conoceis del delincuente sino el nombre i su rostro; i si no sabeis nada de sus oríjenes, de sus antecedentes, del medio en que ha crecido, de las enseñanzas i de los ejemplos en que se ha saturado? Segun ésto, notadlo bien, son tantos aquí los elementos, que no tenéis el derecho de desatenderlos, si quereis ser verdaderamente justos; porque ellos pueden modificar, en un sentido favorable al culpable, la opinion irreflexiva que habeis tenido a raiz de su acto; e inclinar a mayor induljen-


— 86 —

cia el primer impulso de vuestra severidad. I si, por otra, parte, el soldado no conoce a su jefe; i si este jefe no se ha tomado el cuidado de revelar a su subordinado un poco de su propio carácter i de sus ideas, al mismo tiempo que él estudiare el carácter i las ideas de este hombre; ¿cómo queréis vosotros que este soldado comprenda tal sentencia, tal reprimenda, tal movimiento del humor del oficial; i que él sienta el por qué de un elojio o de una blasfemia? I a su turno, él se formará de su jefe, sin conocerlo bien, - un juicio erróneo. El lo creerá malo, inicuo, cuando ese jefe no sea sino vivo i apasionado por el bien del servicio. El lo odiará, quizas, cuando habría podido amarlo. I estos dos hombres permanecerán en presencia uno de otro, cada uno por un lado i distantes, misterio el uno para el otro, estraños el uno al otro, aunque viviendo una misma vida, cuando la necesidad comun a la cual ambos se consagran, exijiria, para ser bien llenada, la íntima i fraternal compenetracion de sus almas. No es necesario, señores, sino que ésto sea así en adelante. El servicio os procurará sin duda ocasiones de estudiar a vuestros hombres; i vosotros no dejareis escapar mas estas ocasiones, que aquellas de iniciar a los mismos en el conocimiento de vuestro propio carácter i de vuestras ideas, en lo que ellos tienen necesidad de saber, así sea siquiera para que no desagradeis a su ignorancia. Pero estas ocasiones, nacidas del servicio, son demasiado raras para mi gusto. El servicio es ademas cosa demasiado importante para que convenga introducir en él, si acaso no es con suma discreción, cualquiera otra preocupacion que la del fin a que se tiende: el adiestramiento militar del joven soldado. Guardaos, pues, de creer que vuestra tarea haya acabado cuando el servicio esté concluido. Es precisamente entonces cuatido ella comienza; es en este momento, no temo afirmarlo, en el cual la funcion del oficial educador revístela plenitud de su eficacia bienhechora. IV En el servicio, es bueno, es necesario asimismo, que el carácter de jefe—i de jefe muí firme—lleve al oficial hasta el carácter de tutor, de amigo, de hermano mayor de sus soldados. Terminado el servicio, hai que llenar largas horas, ociosas i vacías. Yo las considero como eminentemente favorables para la accion moral. Es el momento en el cual el oficial puede i debe aparecerse al soldado desocupado, como el


— 87 —

buen consejero, el director de conciencia que aparta de las malas tentaciones, nacidas del aburrimiento. El jeneral Lyautey, a mavor abundamiento, señala los periodos de descanso durante las maniobras, durante las marchas i, en la caballería, las horas interminables consagradas a las ceremonias diversas de la cura de un caballo enfermo, como capaces de suministrar al oficial excelentes ocasionps para entrar en contacto con sus hombres. Yo diría otro tanto por las visitas a la cuadra, a la enfermería, a la sala de castigos misma: en todas las circunstancias, en las cuales no me ha sido evidentemente demostrado que la dignidad del oficial se opone a que haga de cuando en cuando acto de presencia cerca del soldado. ¡Qué de ideas sanas podrá sembrar el oficial en el curso de las conferencias, cuyo pretesto le procurarán estas visitas! Entónces el soldado conocerá a su jefe, no ya solo por la rudeza imperiosa del mando, sino por el ejercicio de una tierna autoridad, llena de solicitud para todas sus necesidades, ansiosa de descubrirlas, de curar i de sanar sus pequeños sufrimientos íntimos, de ahorrarles el pudor de revelarlos; adivinándoles en una media palabra. El oirá con una sorpresa conmovida a este teniente, a este capitan interrogarlos sobre su pueblo, su familia, el estado de las siembras i las promesas de la cosecha, sobre el oficio que él tenia allá lejos, sobre sus proventos para el porvenir. El descubrirá que este jefe, cuya voz breve le aterrorizaba antes en las maniobras, tiene también otra, compasiva i fraternal; que pueden salir de esa boca temida otra cosa que órdenes i amenazas, i algunas veces también injurias: buenas palabras de tal afeccion, que no se le dirijen casi desde que está en el Tejimiento, i que le hacen falta. Una gratitud infinita colmará su Humilde corazon. En adelante pertenecerá en cuerpo i alma a ese superior que, caritativamente, ha venido a socorrerlo en su desaliento moral, que lo ha reconfortado. El será quien no discuta jamas una órden, quien tenga fé en su jefe; aquel que sienta la necesidad dé hacerse matar por servir a éste en el campo de batalla. No conozco sala de castigos, "chucho", (1) ni tampoco consejo de guerra que sea capaz de realizar, en materia de disciplina, lo que ese oficial habrá obtenido, sin esfuerzo, de la simple bondad. Entended por ésta no esa bondad, infecunda e-inerte, que se contenta con desear tibiamente el bien de otro, sin hacer nada por realizarlo. La bondad de que hablo es. una bondad despierta, activa, injeniosa para provocar las oca("Biribi?")


— 88 — siones que le permitirán gastarse jenerosamente en actos. I ésta es la que os recomiendo, como el talisman mas maravilloso de que un oficial puede disponer para ganar el afecto i la abnegacion de sus hombres. No se me escapa que esta accion moral, tal como la concibo, tiene el inconveniente de imponer al oficial un suplemento sensible de trabajo, puesto que es, precisamente, a las horas que son para él las de un descanso a menudo bien ganado, cuando deberá, sobre todo, intervenir. Pero hai, señores, ocupaciones que son como un reposo, porque traen consigo yo no sé qué de sano i de reconfortante, que se traduce en alegría física i moral, i no en fatiga, para aquel que las desempeña. Es la satisfaccion del deber cumplido; la alegría de la conciencia que circula en nuestras venas como un tónico jeneroso. Cuando llegueis retrasados a vuestro alojamiento, por haber permanecido demasiado tiempo en el cuartel, conversando con algunos de vuestros hombres sobre sus pequeños asuntos, sentiréis en vuestros corazones un dulce calor que os consolará ampliamente de encontar fria vuestra sopa. I la señora del teniente, i la señora del Capitan, estoi seguro que no os reconvendrán cuando le hayáis esplicado por qué habeis dejado pasar la hora de comida. No os dejeis decir, pues, que no podéis llenar la tarea que os pido asumais. Esta tarea no os parecerá pesada sino lijera, si la amais. I como no la amaríais, cuando hayais gustado las alegrías que ella procura!. Este sacrificio de un poco de vuestro tiempo, de una parte de vuestro reposo o de vuestros placeres, qué satisfactorio será hacerlo en favor de una causa tan bella como es la salvacion de esos muchachos! Pensad en los enemigos que los acechan i contra los cuales es preciso que os empeñeis en defenderlos, porque, abandonados a sí mismos, a los malos consejos, al nastio, a. la atroz monotonía de las horas ociosas i vacias de que os haNaba hace poco, ellos.no tienen fuerza para luchar. Nadie ni nada hai allí para retenerlos. (1) ¿A dónde quereis que ellos (1) Es una vergüenza que no haya en cada caserna o cuartel una sala de recreo, donde el soldado pudiera procurase el pasatiempo de jugar algunos juegos inocentes con sus camaradas, leer si lo desea, escribir sus cartas.' I esto es lo que ha comprendido una mujer jenerosa, Mme. Germond, creando el primero de esos admirables "Hogares del Soldado", donde el militar franco puede encontrar un asilo distinto de la taberna o del lupanar. (Nota del auto:).


— 89 — vayan—si no a donde tomaran la costumbre de ir: a la taberna asesina, donde bajo el ojo indiferente de la lei se cumple el suicidio lento i seguro de nuestra raza? A esteenemigo, el alcohol, i a su aliada, la prostituta, agazapada en la sombra cerca de la taberna, ó pasando i repasando siniestramente frente a su puerta resplandeciente, qué alegría combatirlos i vencerlos! Ahora bien, esta es una victoria a la cual, entre otros efectos saludables, puede aspirar la accion moral, tal como yo confío a vuestras inteligencias i a vuestros corazones el cuidado de ejercerla. (Continuará).


La importancia del Tren Militar La nueva organizacion de la unidad del Tren en el Ejército trae hoi como tema militar de actualidad este importante ramo al tapete de las discusiones i de la preocupacion del elemento que se interesa por el bien del Ejército. Se comprenderá mejor su grandísima importancia cuando mejor se conozca el papel que juega el Tren en el engranaje de las diferentes unidades del Ejército. El Tren es el que lleva i entrega a un Ejército en operaciones todo lo que necesita para su propia existencia, o mejor dicho, es el que alimenta, amuniciona i recoje heridos de un Ejército .que se bate, de manera que las tropas puedan dedicárse de lleno a su papel tínico de combatir, entregando todo lo que a su espalda deja, como innecesario en la accion, al Tren ipara su gobierno, etc. En la paz se encarga esta unidad de mantener en buen pie el material i en educar el personal i ganado que en la guerra va a llevar hacia las tropas sus elementos mas indispensables de vida. . Su empleo en la guerra es trasportar desde los depósitos de víveres que instala la Intendencia, víveres i elementos para cuatro dias que entrega a los Bagajes de los Rejimientos. El Tren i la intendencia tienen contacto en su empleo pero distinta organización, diferentes fines i en una palabra es otra


— 92 — unidad. Le corresponde tambien al Tren recojer heridos en el campo de batalla, en camillas primeros i en carros despues, hasta la plaza prinqipal de curaciones donde se los entrega al personal médico. Se asocia, pues, con el servicio sanitario ayudándole en su labor mas difícil. La accion del Tren, como se vé, es tan esficáz i útil, que merece se le califique de unidad indispensable en un Ejército, lo que no se discute ni se duda. Esta accion tiene su máximo de desarrollo en los teatros de operaciones donde la comarca no puede dar los alimentos i elementos para las tropas que operan, ya por pobreza del suelo o bien por operar en territorio enemigo; entonces el Tren alimenta i abastece las necesidades del Ejército por medio de columnas que cargan víveres traidos desde la base de operaciones por las vías marítimas o férreas, o bien recursos requisicionados por fuerza por empleados superiores de la Intendencia. Los servicios de esta naturaleza que los japoneses tuvieron en la Manchuria en la última guerra, como los que tuvieron los alemanes en Francia el año 70 i en jeneral en todas las guerras ofensivas, nos demuestran que la moral i enerjía de un Ejército se basa en estos servicios. En el propio territorio ellos son ayudados en parte por la facilidad de reunir recursos al rededor de las tropas mismas como por la facilida'd i seguridad de trasporte, no siendo su importancia tan capital como en la guerra ofensiva. La' enerjía ofensiva de un Ejército, como la resolucion i empuje en la direccion superior, aumenta i se afirma sobre: sólidas bases cuando bien se sabe que al soldado no le faltará el pan, ni municion, ni servicio i atencion médica en las desconocidas eventualidades de una guerra ofensiva. Si vamos nosotros a poner en caso de guerra al rededor de 100.000 hombres ¿estamos seguros de poder alimentarlos en una guerra ofensiva? ¿Contamos para ello con el servicio de Intendencia i servicio de Tren? Las dificultades habidas en nuestras maniobras de paz para alimentar 2.000 hombres en nuestro territorio es una preciosa enseñanza i nos da idea de lo que sería alimentar 100.000 bocas i 40.000 animales en territorio estranjero. Nos hemos preocupado mucho i mucho hemos progresado en la táctica de las armas, pero mui pocos con las unidades que juegan su- rol detras de. las tropas que se baten. Cada vez que queremos saber en qué pie se encuentran nuestras fuerzas para la defensa nacional, examinamos la instruccion del personal de oficiales i tropa, el estado del armamento, el numero de hombres que pondremos en accion, pero jamás pensamos si podemos alimentar-


— 93 — i amunicionar esa jente en una larga campaña o si podemos prestarle las atenciones médicas en debida forma. ¿Podria la direccion superior de un Ejército, con clara idea de su responsabilidad, decir que ese Ejército está preparado para la guerra en cumplimiento de su mision de defensa nacional, cuado le faltan esos servicios? El gran principio en los nuevos reglamentos alemanes es la conservacion de la fuerza i de la moral de las tropas, i recalca en todas sus pajinas el alto deber de los jefes i oficiales de conservarlas i mantenerlas en la mano para gastarlas con eficacia en el gran momento. I para conservar esa fuerza i esa moral ¿será bastante con evitar sacrificios inútiles en marchas, vivaques i todos los actos de una campaña? ¡Que desaliento mayor para los jefes i oficiales que han dado ese cúmulo de imensos sacrificios en el cuidado i conservacion de sus tropas cuando le falte la alimentacion para sus hombres iganado o bien las municiones en el momento crítico! ¿Cuales serían las consecuencias de una epidemia en un Ejército de 100.000 hombres mal alimentados con poco o mal servicio médico? Una epidemia es enemigo mas poderoso que aquel con quien se bate. ¿No seria ya llegado el momento de entrar de lleno a impulsar con toda enerjia la organizacion del Tren, Intendencia i Sanidad? La organizacion de las Compañias de Tren está hoi paralizada por falta de material i Tren sin material es como artillería sin cañones; es entonces perdido el esfuerzo e inútil el sacrificio i buena voluntad del personal encargado de organizarlo. Por otro lado la organizacion del Tren exije la reorganizacion de la Intendencia bajo la base de la movilizacion i su funcionamiento en campaña, pero no con carácte de guarnicion que hoi tiene. La dotacion completa de los Bagajes rejimentarios a las unidades de tropa lo exije tambien el buen funcionamiento del Tren. Sin ambas cosas no puede haber Tren en el Ejército. Las palabras del Mayor Bronsart von Schellendorff del gran Estado Mayor aleman que siguió las operaciones de la guerra ruso-japonesa darán mas prestijio a lo que aquí se espone: "La disciplina i órden mantenidas por los japoneses en sus líneas de etapas, en sus trasportes terrestres i marítimos, en sus columnas de alimentacion i amunicionamiento se podrían calificar de espléndidos i no habría como calificarlas si tomamos en cuenta las dificultades del terreno i su avidez productiva, sin que porestofaltarajamás a su Ejército aun en sus líneas mas avanzadas ni una venda, ni un grano de arroz o café. I no fué obstáculo, en esa raza incomparable,


— 94 —

ni la gran dispersion de sus tropas, ni el acrreo en mar primero, por ferrocarril despues, en carros i toda clase de vehículos i hasta a lomo de camellos mas tarde. Quien ha visto ese brillante servicio comprende el porqué de esa moral i actividad guerrera jamás debilitada i se esplica, la razon de tanto éxitos." J. Palacios, Teniente 1,° de Inf, Comd. de laComp. Tren Núm. 2.


Método de instruccion para los viajes de Estudio en el "Ejército Aleman" Estos viajes, se hacen todos los veranos en cada uno de los Tejimientos. Duran algunos dias i son dirijidos por los Comandantes o un oficial superior. Su objeto es: 1.° Preparar los.oficiales en el comando de destacamentos fuertes, desde una compañía hasta una brigada. 2.° Para prepararlos en los servicios de oficiales ordenanzas en tiempo de guerra. 3.° Para que aprendan la manera de manejar tropas de otras armas; i 4.° Para desarrollarles las aptitudes en la orientacion i lectura de cartas. El viaje debe ser, una leccion táctica sobre el terreno, en la que han de estudiarse, toda clase de operaciones, como ser: Defensa de una frontera, guardia de comunicaciones, guerra de fortaleza, operaciones en plena campaña. En este ultimo caso se estudian por separado, las marchas, el servicio de reconocimiento i de seguridad, los acantonamientos, aprovisionamientos, el combate de infantería i especialmente su manera de atacar, los asuntos relativos a los trenes rejimentarios, de aprovisionamiento, de municiones, el empleo de los útiles portátiles en los trabajos de campaña; el del servicio Sanitario, las relaciones de infantería con la artillería en sus protecciones recíprocas en el combate. Se estudian además, las marchas de las columnas, su capacidad, profundidad estencion de los vivaques, etc.


— 96 — El Director del viaje, debe elejir un terreno poco conocido dejos oficiales i que permita cambiar los temas para poder estudiar el empleo de las tropas en llanuras, terrenos accidentados, montañosos, pasajes de rios i desfiladeros. El número de oficiales, no debe exceder de diez (10) a fin de que cada uno de ellos, pueda tomar una parte activa en las operaciones. La duracion del viaje no debe ser mayor de diez dias. El Director da el tema jeneral i designa a la vez, a. cada uno de los oficiales, una tarea detallada para cada dia de servicio. Los temas deben ser reproducidos en número suficiente de ejemplares para dar uno a, cada oficial. El Director establece con anticipacion su itinerario de marcha, para que los comandantes de Tejimiento, preparen a tiempo sus alojamientos i alimentacion en los diversos sectores que se recorran. Los oficiales i tropa se designan en los cuerpos por la orden del servicio. Antes de la partida el Director debe reunir sus oficiales para darles todos los datos relativos al trabajo i administracion del destacamento. El viaje puede tener el aspecto de una maniobra de simple o doble accion, contra un enemigo figurado, que obra conforme a la voluntad del Director, pudiéndose descender hasta el estudio de la accion de la compañía i pelotón, si el terreno así lo requiere. La preparacion en dos partidos, no ofrece interés cuando se t r a t a de hacer trabajar a oficiales jóvenes i ademas su proceder hace mas difícil la tarea de la direccion, de modo que es preferible recurrir a las maniobras de doble accion sólo cuando se quiera estudiar la marcha de pequeños destacamentos independientes. Diariamente i antes de la partida, debe darse a los oficiales, el tema jeneral del dia i las tareas particulares que incumban a cada uno. Con estas tareas parten al terreno a j e c u t a r su desarrollo. Debe cuidarse, de dar a los oficiales, situaciones simples relacionadas con el tema, para que obren en el terreno llenando las precauciones, que en realidad, se tomarían en la guerra, redactándose, ala ves las órdenes del caso. Concluido el servicio, vuelven los oficiales a reunirse con el Director, en el punto que se haya designado. Las maniobras, de doble accion, se hacen mas o menos, en las mismas condiciones, reservándose la crítica para despues de los trabajos. De cuando en cuando, se suspenden momentáneamente las. operaciones con el objeto de reunir los oficiales i examinar las situaciones adoptadas. En éste momento se pueden cambiar las funciones de los ejecutantes.


— 97 — Los oficiales se preparan en el servicio de oficiales ordenanzas, dándoles: 1.° Misiones que lo habitúen a tramitar las órdenes con claridad i precision. 2.° Haciéndoles redactar informes i llevar el diario de guerra de las operaciones. 3.° Haciéndoles ejecutar reconocimientos i perfeccionándoles en la lectura de cartas. Durante el descanso debe conversarse sobre las operaciones ejecutadas i los partes redactados en ellas. Así los oficiales no hacen en esta clase de viajes, sino lo que ejecutarán en la guerra, consiguiéndose con ésto, rapidez en las desiciones, iniciativa en el mando i enerjía. Para terminar con las cuestiones relativas a los viajes de estudios tácticos de los oficiales alemanes, debemos hablar un poco acerca de los viajes especiales de la caballería. Estos son de dos clases: grandes i pequeños i tienen lugar anualmente, durante la época de verano. El Ministro de Guerra prusiano indica, cada año, los cuerpos de ejército que deben tomar parte en dichos ejercicios. En los grandes viajes, ingresan tambien los jenerales i oficiales superiores de caballería i artillería a caballo bajo la direccion del inspector jeneral del arma. Estos viajes son deordinario de doble accion. Los pequeños viajes, son ejecutados por oficiales superiores i subalternos, bajo la direccion de los Comandantes de Rejimientos o de Brigada i segun los mismos principios empleados en los de infantería. Su objeto principal es desarrollar en los oficiales, cualidades de iniciativa, de buen.golpe de vista i de una pronta i rápida decisión. El trabajo consiste en resolver cuestiones sobre el terreno mismo, por medio de órdenes e informaciones. Antes, solo se estudiaba en estos viajes, la accion de la caballería contra la misma arma, pero desde hace algun tiempo se ha observado que esto es insuficiente, pues sólo prepara a estos oficiales, en el rol que deben desempeñar en tiempo de guerra i entonces se ha dispuesto, que se ocupen asi mismo i con cuidado, del modo de combatir de las otra» armas para cuyo efecto, van tambien oficiales de infantería, artillería e injenieros. Desde 1904, los oficiales de los destacamentos de ametralladoras, se incorporan a estos viajes, que es una verdadera preparacion para la guerra i para las maniobras. El plan de los trabajos, debe tener por objeto hacer pensar a los oficiales de Caballería, las resoluciones, que correspondan a una situacion de guerra i esto no se puede producir sino estudiando en


— 98 — el curso del viaje, una operacion completa. Además, es necesario, estableciendo este plan, escojer cuidadosamente la zona donde se hará el viaje, en razon de que todos los terrenos no son igualmente adoptables a este trabajo. Al efecto, el Director del viaje, se traslada con su ayudante, despues de haber confeccionado su plan de trabajo, al terreno, a fin de que una vez que haga un estudio profunda de él, adopte el plan definitivo para cada dia. En estos mismos viajes se lleva un Sub-oficial i algunos jinetes con banderas para simular el enemigo. Se ejecutan maniobras, ya simples o de doble accion evitando hacer cumplir a los oficiales, misiones que no corresponden a su grado. El terreno donde se ejecute la operacion, no debe ser mui reducido, para dejar a cada cual la facilidad de poner en juego todas sus facultades. Se puede estudiar pequeñas operaciones de detalle, pero relacionadas con el tema jeneral. El primer dia de viaje, una hora mas o menos antes de la partida, se da a todos los oficiales, una nota impresa que dea conocer la situacion jeneral. Segun esta nota, en los pequeños viajes, los oficiales deben preparar un informe oral, que de a conocer la apreciacion sobre la situacion jeneral; la conclusión supuesta para la accion del destacamento i un proyecto de órden para el movimiento de las tropas; en seguida uno de los oficiales, hace relacion de su informe para cambiar ideas al respecto. Despues la Direccion hace terminar, por un oficial, los reconocimientos, que deban enviarse, la manera de prepararlos en este rol i cómo deben conducirse. Efectuado esto se ponen en marcha, debiendo el Director hacer conocer sucesivamente, bajo forma de preguntas hechas a cada uno, las faces de la operacion. Si la vista del enemigo fuera necesaria, lo hará figura r con banderolas. En las maniobras de doble accion, cada fartido, recibe algunos jinetes provistos de banderolas. Si hai oficiales de artillería e infantería presentes, corresponden a ellos estudiar las cuestiones relativas a estas armas. Por lo demás, los viajes especiales de caballería, se asemejan a los de oficiales de infantería. Prestándose una debida atencion a los reconocimientos, para los cuales cada oficial debe tomar en su escuadron los jinetes necesarios. Para los reconocimientos debe entregárseles, en sobre cerrado, los datos relativos a la mision de cada oficial. Segun estos datos i el estudio del terreno debe cada uno redactar su parte de una manera bien sencilla. El instructor, hace la crítica de estos trabajos, en presencia de los oficiales, ya sea en el terreno mismo o en el vivac.


— 99 — Es de regla, que cada oficial, presente a su capitan, una vez terminado el viaje, un informe sobre las cualidades de los hombres i de los caballos. En resúmen, los viajes de caballería tienen por objeto: 1.° Desarrollar en el oficial la facilidad de juzgar una situacion táctica del momento i determinar rápidamente su decision. 2.° Aumentar la intelijencia, enerjía, iniciativa i unidad de propósito. La falta de unidad de propósito, entraña en efecto, la falta de unidad de accion, lo que trae por consecuencia azares que pueden ser funestos en la guerra. Angol, 1.° de Febrero de 1907. Traducido de la L' armé Militaire. Arturo Rojas A, Teniente Coronel i Comand. del Re;. Húsares Núm. 3.


Servicio sanitario del Ejército Japones [Del "Army and Navy Journal" de 3—XI—1906.]

El Cirujano Jeneral Shigemichi Suzuki, de la Armada Imperial Japonesa, que concurrió a la reciente reunion anual de la Asociacion de Cirujanos Militares, ha enviado al Boletín de la Asociacion una interesante estadística relativa al servicio médico del ejército japones, en la guerra con Rusia. El espone que fué incapaz de responder a muchas cuestiones relativas al servicio médico del ejército, que le fueron propuestas durante la reunion de la asociacion, a causa de que entónces no estaba en su poder la informacion definitiva del ejército. Esta informacion le ha llegado ya, i él, la ha traducido ¡completado. Los siguientes datos son interesantes para el servicio médico en jeneral: "La duracion de la última guerra Ruso-Japonesa, fué de un año i nueve meses; durante este tiempo hubo muchos combates, ventiuno fueron grandes batallas, i mas de cincuenta choques mas pequeños. El número de los heridos fué 220,812, de los cuales murieron 47,367.—Entre ellos diecinueve cirujanos murieron i 104 fueron heridos; 450 hombres del cuerpo médico del ejército fueron heridos o muertos. "De los enfermos, 236,223 fueron admitidos en el hospital, entre ellos 27,158 casos infecciosos; este número es pequeño en proporcion al de otras enfermedades.—El número total de los enfermos i heridos fué de 457,035; siendo éste sólamente


—102— el número en el frente. Fuera de éste, el número de enfermos en la patria, fué 97,850, haciendo un total jeneral de 554,885. Hubo tambien 77,803 heridos i enfermos entre los prisioneros rusos, haciendo así un nuevo total jeneral de 632,688, no estando incluidos en este total los casos vulgares, tratados por los cirujanos divisionarios. "El personal requirió para la asistencia, cerca de las primeras líneas, de los heridos i enfermos enumerados, 4,517 cirujanos, 639 farmacéuticos i 33.597 hombres de cuerpo sanitario; se agregaron ademas 540 médicos i farmacéuticos i muchos miles de enfermeras de la Sociedad de la Cruz Roja japonesa, i los médicos voluntarios i enfermeras prestaron una ayuda mui necesaria—tanto en la patria como en el teatro de operaciones, estando en razon de un hombre sanitario por 113 pacientes, en el servicio.— "Los materiales requeridos para el tratamiento de los pacientes, fueron suministrados por los abastecimientos médicos del ejército; se dice que las agujas de suturas usadas sumaron 300,000, i el gasto total—incluyendo los aparatos de desinfeccion, etc.,—subió a 7.100,000 yen.—Las drogas empleadas mas amenudo lo fueron en forma de tabloides. "Los resultados del tratamiento de los heridos i enfermos no son todavia completamente conocidos, pues hai casos que aun permanecen en los hospitales; pero en la fecha actual, Abril 1906. 63,23 por ciento, de todos los casos admitidos, sanó completamente, i el 7,491% murió. En tiempo de paz, el porcentaje de altas es 75 i el de muertes 1,181%, así es que en esta guerra la convalescencia ha sido un poco menor que en el tiempo de paz; pero la mortalidad es siete veces mayor. Comparando, sin embargo, con la proporcion en la guerra Chino-Japonesa (de alta 50.94%, muertos 14.24%) el resultado es mejor.—Entre los heridos en la última guerra, los sanados formaron un 71,58% i los muertos un 6,83%, a comparar con 54,81 i 7,6o respectivamente en la guerrra ChinoJaponesa.— "La proporcion de los muertos en el campo i los muertos por enfermedades, parece ser considerada como el modelo de los resultados de la sanidad militar en el mundo civilizado. Se ha establecido que la proporcion de los muertos i heridos en la guerra moderna en Europa es de 1 a 1.18, miéntras que el resultado de nuestra última guerra fué de 1 a 0.37, de donde nuestra tasa de muertes por enfermedades es un tercio de la de Europa. La proporcion de heridos, enfermos, muertos, i muertos por enfermedades, en la guerra Chino-Japonesa, i la de la última guerra son las que siguen:


— 103 — Guerra Chino-Japonesa.—Guerra Ruso-Japonesa. Heridos Enfermos Muertos id. por enfemedades

1.— 6.93 1.— 12.09

1.— 115 1— 0.37

"La diferencia en la proporcion es obvia. El buen resultado en la última guerra fué debido principalmente al. pequeño número de enfermedades infecciosas.—El Kakke (beri-beri) fué una gran perturbacion para el ejército; cerca de la cuarta parte de los casos admitidos lo fueron de esta enfermedad. Si las autoridades del ejército hubieran procurado prevenir la aparicion del Kakke entre los soldados, como las autoridades de la Armada lo hicieron hace muchos años (en la Armada no hubo realmente Kakke durante toda la guerra), el record sanitario del ejército habria sido mejor que el que queda demostrado." Por la traduccion. H. Espíndola, Cap. alumno de la Academia de Guerra.


LA REORGANIZACION DEL

ESTADO MAYOR I N G L E S De la "Revue Militaire des Armées Étrangéres".

I El COMANDO SUPERIOR EN INGLATERRA. LAS PRIMERAS MEDIDAS RELACIONADAS CON LA REORGANIZACION DEL ESTADO MAYOR. Llevada a cabo la reorganizacion del Estado Mayor Ingles (por órden del 12 Setiembre de 1906), el actual Ministro de Guerra M. Haldane, acaba de terminar de una manisra acertada la realizacion de las reformas que preconizaba, hace tres años, el Comitéde "reoganizacion delEjército" presidido por lord Esher. Este comité pedia, como ya ha sido espueto (*): la reorganizacion del comité de defensa, la creación del Consejo del Ejército, de la Inspeccion Jeneral del Ejército i de los inspec(*) Ver 2 ° . Semestre 1905, páj; 14 i Siguientes.


—106 — tores de armas, i por último, la reorganizacion del servicio de Estado Mayor sobre principios absolutamente modernos. M. Arnold Forster supo llevar a cabo o por lo ménos emprendió esas reformas durante los tres últimos años (1903 1905) que. permaneció en el Ministerio de Guerra. Organizó el Ministerio, creó el Consejo del Ejército asegurando su buen funcionamiento, nombró los primeros inspectores de armas, i finalmente, por su "órden al Ejército", del 6 de Enero de 1905, reemplazó el sistema de cuerpos de Ejército por la. creacion de siete grandes comandos militares que correspondían mejor a la constitucion de las fuerzas inglesas i a su reparticion sobre el territorio del Reino Unido. Este Ministro fué mas feliz en la realizacion de los deseos formulados por el comité Esher que en la ejecucion de sus proyectos personales (*) (adopcion del servicio corto, creacion de un ejército metropolitano i de un ejército de servicio esterior, etc.). Pero "la órden" del 6 de Enero no se limitaba solamente a una nueva agrupacion de las fuerzas; constituía una verdadera reorganizacion del comando superior i de la administracion del Ejército Ingles, sentando además las bases del servicio de Estado Mayor. En cada uno de los siete comandos creados, debia en adelante dividirse este servicio, en dos ramas distintas: La primera, llamada Estado Mayor Jeneral (Jeneral staff), bajo las órdenes del jefe de Estado Mayor. La segunda, llamada Estado Mayor administrativo (administratit staff), bajo las órdenes de un oficial jeneral o superior. "La órden al Ejército" precisaba del modo siguiente las atribuciones de cada uno: En tiempo de paz, el Estado Mayor Jeneral debia encargarse de la preparacion de la guerra, de la instruccion de los oficiales i tropa, de las maniobras, de la defensa territorial, de los planes de concentracion i del servicio de informaciones. En tiempo de guerra, de las operaciones, del servicio de informaciones i de Tos movimientos de las tropas. Todo el resto del servicio se repartía en las distintas ramas del Estado Mayor Administrativo, la movilizacion, los trasportes terrestres o por ferrocarril i otras operaciones referentes al empleo de las tropas hasta el momento de la concentracion, le estaban encomendadas especialmente. (*) En cada uno de estos grantles Comandos el comandante en jefe ejerse el mando superior de la tropa de todas las armas i el comando territorial de los "distritos" i "grupos de distritos"


— 107 —

Esta organizacion se puso inmediatamente en práctica, i desde esta época, el Estado Mayor propiamente dicho, o Estado Mayor Jeneral completamente libre de todo aquello relativo a administracion, se ha dedicado esclusivamente a los asuntos de preparacion para la guerra. En la órden del 6 de Enero se habia sentado solamente el principio de la separacion del nuevo Estado Mayor en dos ramas diversas. El reclutamiento de los oficiales; su número definitivo, las ventajas que podría otorgárseles en los ascensos, quedaban aun por determinarse. Sin embargo, la idea fundamental de la nueva organizacion (la separacion de los diversos servicios) encerraba en sí trascendentales consecuencias i bastaría para señalar el verdadero alcance de la reforma. Esa órden mostraba, en efecto, que despues de un profundo estudio de la materia, M. Arnold Forster no habia creído en la eficacia del sistema consistente en confiar a un mismo personal dos cosas de un orden tan diferente como ser las que se refieren a la preparacion para la guerra i la solucion de asuntos administrativos; notó que se hacía necesaria una division del trabajo, con el objeto de que los oficiales encargados de la preparacion de la guerra i de los estudios militares superiores, estuviesen libres de toda otra tarea i del servicio consiguiente que ella necesariamente acarrea. liste es el principio que domina en la reforma emprendida por M. Arnold Forster. Vamos a ver que para darle fin, para poder vencer todas las resistencias i redactar los Reglamentos, prescripciones i órdenes definitivas que regulan de una manera precisa la constitucion del Estado Mayor Ingles, han sido necesario casi dos años de constantes esfuerzos. II DISCUSIONES I POLÉMICAS

El Estado Mayor Jeneral parece no haber gozado jamás de una gran popularidad en el Ejercito ingles, aun cuando parecía casi limitar su rol a labores de cancillería, de escolta o de representacion. Pero los sentimientos a que daba lugar se volvieron casi hostiles cuando los partidarios de la nueva organizacion, adoptando las ideas del Comité Esher, quisieron hacer de esa institucion "el cerebro del Ejército", "la escuela del Comando Superior", el regulador destinado a coordinar el mando i la administracion, etc. etc.


— 108 — Se protestaba en alta voz, en los cuerpos de tropas, contr a las nuevas atribuciones i contra el poder ilimitado con que se iba a investir a esa institucion privilejiada. "La mayor parte de los oficiales esperimentadoshabian tenido quejas de tal o cual jefe de Estado Mayor que habia juntado en su mano todos los asuntos referentes ai mando, ocultando así a su jeneral a la vista del público como se oculta un verdadero objeto de arte. (*)" Los oficiales de fila se preguntaban con temor lo que les reservaría esta nueva creacion que, en la "órden al Ejército" del 6 de Enero, no podia verse aun sino el jérmen. Instintivamente se sentían temerosos con todas las novedades, pues culpados de todos los desastres Sud-Africanos, ellos sentían que todas las nuevas reformas se iban a hacer a costa de ellos. "Una verdadera avalancha de órdenes,.de instrucciones, de exámenes, de prueba i otras cosas mas, se descargaban sobre sus hombros, i estos oficiales, verdadera base i elemento trabajador del Ejército del Imperio no sabian ya qué hacer". La reorganizacion del Estado Ma,yor Jeneral i el impulso intelectual que ella simbolizaba, no dejaba de producirles cierta inquietud, pues "el nuevo sistema, sea cual fuere su valor, iba a permitir que una jeneracion nueva de jenerales se dejase caer sobre los Tejimientos. Como estos jenerales desprovistos de todas las molestias administrativas, i sus pretendidos oficiales de Estado Mayor debían en adelante consagrar toda su atencion a la instruccion de las tropas, el látigo con que hasta aquí se habia castigado a los oficiales de fila, iba hacerse mas doloroso aun (**)". Sin embargo esos oficiales eran los que salían mas directamente protejidos con el nuevo proyecto. Una cantidad de oficiales de Estado Mayor, bien instalados en sus puestos de oficina i de representacion, han mirado seguramente sin entusiasmo la nueva faz que su servicio amenazaba tomar. De todos modos los adversarios de la trasformacion ponian en juego todos sus efuerzos i todas sus influencias para frustrar la reforma comenzada. Han llegado a creer en.determinados momentos, que "la orden" del 6 de Enero no se llevaría a efecto, que la reorganizacion del Estado Mayor Jeneral quedaría en un estado embrionario i vago que le quita(*) Reppigton, National Strategy. (**) Reppington, National Strategy.


— 109 — ría su eficacia i que por fin, no pasaría de ser un engaño i un asunto para burla. Pero los partidarios de la reforma no se desconsolaban. El crítico del Times, coronel Reppington, ponía su gran autoridad al servicio de las nuevas ideas haciendo una campaña de las mas ardientes a la cual la publicidad del diario i la gran fama del autor le aseguraban Una resonancia considerable En sus estudios tan notables por la fuerza de sus argumentos i por el ardor de las convicciones que los inspiraban, el coronel Reppington daba al War-Office indicaciones i consejos de la mayor trascendencia sobre la forma de llevar a buen fin la reforma comenzada. Tranquilizaba la susceptibilidad de los oficiales de fila que comenzaban a encontrar indiscreto e intempestivo el celo reformador que se iba a probar en ellos. Adversario encarnizado de un Estado Mayor de parada o de papeleo, condenaba de antemano las ideas que pudieran llevar a formar un Estado Mayor de pedantes; sostenía sobre todo la necesidad absoluta de no formar con el nuevo servicio, una institucion cerrada, sino por el contrario completamente abierta para dar acceso en ella a todas las capacidades i a todas las intelijencias. ¿Qué es lo que necesitamos, despues de todo? Necesitamos acordar un premio a la intelijencia, ihacer del Estado Mayor Jeneral una carrera abierta al talento, para atraer así al mejor personal de nuestro Ejército, encuéntrese donde se encuentre, sea cual fuere su empleo actual". "Necesitamos hacer del Estado Mayor Jeneral el representante por exelencia de la capacidad i de la esperiencia militares manteniéndolo siempre en contacto con el Ejército". "Necesitamos crear una Escuela del Comando superior, nos falta una serie de selecciones sucesivas i no interrunpidas al mismo tiempo queun sistema de ascenso rápido para los oficiales de Estado Mayor." "Necesitamos establecer doctrinas sanas i bien definidas sobre todos los asuntos militares de importancia, al mismo tiempo que debemos hacer pasar a todos nuestros futuros jenerales por el crisol de estas enseñanzas profesionales; necesitamos en fin asegurarnos un grupo selecto de oficiales aun jóvenes, a quienes podamos confiar en tiempo de guerra, los comandos mas altos de nuestro Ejército." "Toda solucion que conduzca a estos grandes resultados


— 110 — puede aceptarse; toda aquella que marche en contra debe ser rechazada.(*)" Poco a poco estos estudios i polémicas aclaraban el asunto i sembraban ideas. Ellas permitían a los espíritus imparciales notar las ventajas i los inconvenientes de las diversas soluciones, mostrándoles aquellos que convenían mas al Ejército ingles. "El Consejo del Ejército" penetrado de la necesidad de llevar a término la reforma, concluía con ponerse de acuerdo, en su sesion del 9 de Agosto de 1905, sobre ciertos principios cuya realizacion inmediata iba a perseguir M. Arnold Forster. Algunos dias ántes de abandonar el poder, el ministro hacía dar, en efecto, un paso importante a la cuestion, sin que, apesar de todo, la juzgase aun bastante madura para adoptar una solucion completa i definitiva. III EL MEMORÁNDUM DEL 11 DE NOVIEMBRE DE 1905 En vez de publicaruna "órden para el Ejército" que,—como algunos lo esperaban,—hubiese puesto término de un solo golpe a la reorganizacion del Estado Mayor comenzada ocho meses antes, el Ministro se limitaba, en una carta dirijida al Jefe de Estado Mayor Jeneral, a indicar a este último los principios que debian servir de base al reclutamiento i a la constitucion del nuevo servicio, invitándole a tomar todas las medidas ejecutivas que él. juzgara necesarias! Las directivas dadas por M. Arnold Forster al Jeneral Lyttleton ( Jefe de E. M. J. ), que no eran otras que las concluciones adoptadas por el Consejo del Ejército el 9 de Agosto del año anterior, pueden reunirse como sigue: 1. Los oficiales de Estado Mayor Jeneral se elejirán tomando en cuenta su valor personal únicamente, i no en vista de los puestos que anteriormente puedan haber ocupado; 2. Su número porel momento será poco elevado; 3. Los oficiales de Estado Mayor Jeneral serán nombrados por períodos de cuatro años; 4. Al fin de cada período de cuatro años a partir del primer nombramiento, se decidirá para cada oficial, si es de interés para el Ejército, su futura permanencia en el Estado Mayor; (*) Reppington, National Strategy.


— 111 — 5. Los oficiales pertenecientes al.Estado Mayor deberán ser objeto de un ascenso acelerado, con cuyo objeto se determinarán mas tarde condiciones precisas. 6. Por principio sus funciones están definidas en la órden del 6 de Enero de 1905, que reorganiza el mando Superior dándole un alcance mayor si fuera posible; 7. El Estado Mayor no formará un ''cuerpo especial"; 8. La posecion de la patente de Estado Mayor (*) aunque seria de desear que todos la tuvieran, no constituirá una Condicion absolutamente indispensable para poder ser admimitido en el Estado Mayor Jeneral. Estos principios debian ser puestos en práctica inmdiatamente, i como el jeneral Lyttleton no tuvo "ninguna duda sobre el objeto que se perseguía alcrear un Estado Mayor Jeneral i de las funciones de que este Estado Mayor Jeneral debia estar investido", M. Arnold Forster agregaba las disposiciones complementarias siguientes: La razon de ser del Estado Mayor Jeneral será asegurar la concordancia de ideas en las decisiones que se tomen referentes al Ejército. Desde que se establezca esa unidad de miras, no se volverá a ver. como ántes, que cada oficial tenia sobre cada tema sus opiniones particulares. El Estado Mayor se compondrá de los elementos mas capaces del Ejército a quienes se asegurará un ascenso que esté en relacion con su mision, ya que los destinos del Ejército estarán siempre entre sus manos. Este personal formará una escuela intelectual militar (a school of miñtary thonght) que deberá marchar a la cabeza o por lo menos a l a misma altura de las que existen en los Ejércitos estranjeros. Los oficiales de Estado Mayor Jeneral serán los mas competantes i los mas enérjicos del Ejército debiendo encontrarse en la edad mas vigorosa. Sus tareas pueden definirse como tareas de guerra o depreparacion para la guerra. Se procederá con prudencia en la seleccion del nuevo personal. Los comandos serán poco numerosos al principio i a los oficiales que formen la primera partida, se les exijirá por lo menos una estadía preliminar de un año. A fin de asegurar la homojeneidad del Estado Mayor Jeneral todos los nombramientos i promociones que se hagan en (*) latente recibida al terminar un curso en el Staff College, especie de Academia de Guerra que prepáralos oficiales que deberán formar el EstadoMayor. (Nota del Traductor).


— 112 — e1 futuro serán propuestas a eleccion del Ministro por el jefe de Estado Mayor Jeneral, sin que en ello tenga que intervenir ni e1 Comité de ascensos, ni tampoco el Consejo del Ejército. Sin embargo el Consejo del Ejército dirijirá la formación de la lista para la primera serie. E1 Jefe de Estado Mayor Jeneral tendrá facultades sobre los oficiales que compongan el Estado Mayor cuya instruccion él seguirá i vijilará con el mayor cuidado. Debe estar libre en lo posible del trabajo de oficina i ser el único consejero militar del Ministro de Guerra sobre todas las cuestiones que se refieran ala estratejia i a las operaciones militares. Los oficiales que forman el Estado Mayor estarán sometidos a un ascenso rápido que deberá acordarse a todos aquellos que, despues de haber cumplido un período reglamentario de cuatro años, sean propuestos para cumplir un ssgundo período. A pesar de todo, a causa del sistema de ascensos actualmente en práctica, habrá tiempo para estudiar las medidas de aplicacion especiales para los oficiales de infantería i caballería. M. Arnold Forster terminaba su Memorandum anunciando, que en el futuro, se hará tal vez permutar entre ellos los oficiales de las diferentes armas, en vez dé especializarlos como se ha hecho hasta hoi dia. IV. ORGANIZACIoN DEFINITIVA DEL ESTADO MAYOR JENERAL. MEDIDAS TOMADAS POR M. HALDANE

A fines de l905,lacaida del Ministerio Conservador trajo el retiro de M. H. A. Forster. Su sucesor, M. Haldane, no se ha desinteresado de la cuestion]del Estado Mayor Jeneral i por una órden al Ejército de fecha 12 de Setiembre de 1906, acaba de terminar la reorganizacion. La órden del 12 de Setiembre es una verdadera decision ministerial que corta el asunto regulando de una manera definitiva el rol, el reclutamiento i la composicion del Estado Mayor Jeneral; ni el testo de la orden ni las consideraciones que la acompañan encierran . disposiciones ó ideas nuevas. La órden constituye, propiamente dicho, /a ejecucion definitiva del sistema sobre las bases ya admitidas. En el Memorándum que acompaña a la órden, M. Haldane, usando los argumentos antes espuestos por M. Forster i completándolos por medio indicaciones particulares surjidas por el estudio de la materia, espone la razon i el objetivo de la nueva organizacion.


— 113 — Reconoce la necesidad de tener en el Estado Mayor oficiales encargados únicamente de estudiar las operaciones militares i sus medios de ejecucion, de donde nace la necesidad de tener un Estado Mayor Jeneral encargado especialmente de los estudios militares superiores i de la preparacion de la guerra, al mismo tiempo que un Estado Mayor Administrativo encargado —en la paz como en la guerra— de las funciones administrativas que hoi dia son tan absorbentes. Los oficiales de Estado Mayor estarán además al corriente de la evolucion militar de los diferentes paises. Estudiarán de una manera profunda los perfeccionamientos científicos i materiales que se producen en el mundo i que tienen una importancia capital en la táctica de los Ejércitos. Este estudio formará la base de los trabajos del Estado Mayor Jeneral en el Ministerio de la guerra a fin de que la reorganizacion militar inglesa esté siempre a la altura de las circunstancias nuevas. En cuantoa los oficiales destacados en los diferentes comandos, que salen directamente del Estado Mayor Jeneral Central, obrando en comunidad de ideas con él, representan, junto a los diversos órgano de mando, el pensamiento directivo del Ejército. Los oficiales del Estado Mayor Jeneral tendrán un ascenso especial, pues siendo ellos los mejores cerebros del Ejército i consagrándole todo su tiempo i su trabajo, merecen ser recompensados particularmente; en segundo lugar por que esta medida tendrá, bajo el punto de vista jeneral del Ejército una importancia capital. Es necesario en verdad, que en algunosaños la mayor parte de los comandos superiores esten entre las. manos de antiguos oficiales de Estado Mayor Jeneral. Solamente entónces se podrá obtener la comunidad de doctrina i la uniformidad de miras que son la única garantía de éxito en tiempo de guerra. Un Estado, Mayor Jeneral es una institución destinada esencialmente para la guerra. Por esto, pues, en el espíritu de cada uro de los oficiales debe estar siempre presente la guerra con sus ccniiciones i sus exijencias. Pero consagrándose a estos estudios teóricos, es necesario que no pierdan de vista el contacto de las tropas i su servicio. Por analojía, pues, con lo que se hace en la mayor parte de los Ejércitos estranjeros, las funciones del Estado Mayor Jeneral tendrán nna duracion limitada a cuatro años, "despues de los cuales los oficiales deberán volver, por lo menos durante un año, a un cuerpo de su arma. Composicion del Estado Mayor Jeneral.—El Estado Ma-


— 114 —

yor Jeneral tendrá de ahora en adelanté la siguiente composicion: 1. En el Ministerio de la Guerra el Estado Mayor Jeneral quedará como estaba, repartido en tres secciones: de operar ciones militares, de servicio de Estado Mayor i de instruccion militar. El total de oficiales empleados actualmente en estos diferentes servicios, formarán parte, desde hoi, del Estado Mayor Jeneral (con ecepcion de cierto número de oficiales de injenieros empleados en el servicio jeográfico que depende de las operaciones militares). El efectivo de los oficiales agregados al Estado Mayor del Ministerio es de 57, a saber: 35 en las operaciones militares; 9 en el servicio de Estado Mayori 13 en la instruccion militar. 2. En cada uno de los Comandos metropolitanos, un número variable de oficiales a saber: a,) En los cuatro comandos de Aldershot, del Este, Sur i de Irlanda: el Jefe de Estado Mayor del comando i un oficial de Estado Mayor (en Aldershot, dos); los jefes de Estado Mayor de las Divisiones, los jefes de Estado Mayor de las Brigadas de infantería i de caballería. b) En los comandos menos importantes del Norte, de Escocia i del Oeste (Gales), el jefe de Estado Mayor únicamente. c) En el distrito de Londres: el jefe de Estado Mayor i un oficial agregado. d) Ademas los jefes de Estado Mayor de los once comandos de la defensa de las costas, en todo 52 oficiales. 3. Cierto número de oficiales agregados en empleos especiales, 11 agregados militares; el director i los 7 profesores del Staff College; el director i cuatro profesores de la escuela de Woolwich; él director i 7 profesores de la Escuela de Sandhurst. 4. Por último en las colonias, 30 oficiales agregados a los Estados Mayores de los diferentes comandos en cantidad variable que depende de su importancia. Total: 171 oficiales para las cuatro categorías. Las funciones correspondiente a los oficiales de Estado, Mayor estan definidas como sigue: en el Ministerio de Guerra., a) Departamento de operaciones militares.—Plandeoperaciones ofensivas i defensivas fuera del reino.—Distribucion estratéjica del Ejército.—Plan de defensa de las colonias.—, Cuestiones relativas a la defensa de las Indias, escepto la, defensa de sus costas.


— 115 — Servicio de informaciones.—Estudio de los paises estranjeros, de sus Ejércitos, de sus territorios i de sus recursos.—Correspondencia con los agregados militares.—Lectura de periódicos i de la literatura militar estranjera.—Cables sub-marinos i telegrafía sin hilo.—Servicio jeográfico. b) Servicio de Estado Mayor.—Organizacion, formacion e instruccion del Estado Mayor Jeneral.—Exámenes de incorporacion al Staff College i a las Escuelas Militares.—Instruccion en estos establecimientos.— Instruccion superior de los oficiales i exámenes en vista del ascenso.-Exámenes de idiomas estranjeros—Seccion histórica. c) Instruccion Militar.—Organizacion en tiempo de guerra.—Efectivos de guerra.—Defensa de la capital.—Estudio de los planes de defensas locales.—Planes de concentracion. —Instruccion de todas las armas, redaccion de los reglamentos de maniobras.—Reparticion de los fondos para la instruccion j maniobras.—Escuelas, nombramientos del personal i vijilancia de la instruccion.—Telegrafía eléctrica i señales. En Jos Comandos i en las colonias. Proyectos de defensas especiales.—Organizacion en tiempo de guerra.—Instruccion de las tropas.—Instruccion de los oficiales.—Exámenes.— Viajes de Estado Mayor.—Preparacion i ejecucion de los proyectos de concentrancion de maniobras i de operaciones de campaña.

Reclutamiento del Estado Mayor Jeneral.—Los oficiales que se designarán para las diferentes funciones del Estado Mayor se toman de una lista especial de aptitud que comprende a todos aquellos que pueden tener los requisitos necesarios para el cumplimiento de sus empleos. Esta lista llamada ''lista de Estado Mayor Jeneral" se forma i se revisa de tiempo en tiempo por el Army Council i el Comité de ascensos; no se da a la publicidad. Por regla jeneral nadie puede estar inscrito en ella si no tiene ocho años de servicio i si no posee la patente de Estado Mayor. Pero la posesión de la patente no es absolutamente indispensable si el oficial ha demostrado ántes ser poseedor de las aptitudes requeridas. Pe todos modos, los oficiales admitidos en el Estado Mayor sin poseer la patente, deben, si son de un grado inferior a Teniente Coronel, pasar al final de su primer período, un año por el Staff College, en donde serán admitidos por derecho i sin exámen.


— 116 — Por principio los oficiales son designados por cuatro años; volverán enseguida durante un año, por lo menos, a las tropas en caso de ser un grado inferior al de Teniente-Coronel. Escepcionalmente, i en interes del servicio, pueden ser mantenidos por un período mas largo i aun designados por un nuevo período de cuatro años. Todos los primeros comandos van precedidos de una estadía preliminar de un año que, en caso de nombramiento definitivo, se cuenta dentro de el primer período de cuatro años. Despues de abandonar el Estado Mayor Jeneral, la mantencion de un oficial en la lista de aptitudes es objeto de una decision especial del Ministerio de Guerra, despues de consultar al Jefe de Estado Mayor Jeneral. Como suplemento del efectivo regular de que ya se ha hablado i detallado, un cierto número de oficiales pueden, si fuere necesario, ser agregados al Estado Mayor Jeneral ya sea en el Ministerio de Guerra o bien en los comandos. CONCLUSION

El principio dominante en la creacion del Estado Mayor Ingles, el que caracteriza mejor la nueva institucion, es la separacion de los dos servicios, i de los dos personales; Uno,el Estado mayor Jeneral, encargado únicamente de los estudios i de los trabajos que se refieren directamente a la guerra; el otro, el Estado Mayor Administrativo, encargado únicamente de los asuntos de administracion i de los detalles del servicio diario que ellos llevan en sí. La prensa inglesa ha hecho notar que para la organizacion del Estado Mayor, los dos ministros que acaban de sucederse, se han inspirado sobre todo en el ejemplo de los Ejércitos Aleman i Japones. Despues de mas de dos años que funciona, sin haber tenido oficialmente, el título el Estado Mayor, ha prestado ya algunos servicios. Su creacion i sus primeras tareas señalan el comienzo de una época nueva. Se pueden constatar ya, con signos ciertos, los efectos de un nuevo impulso. Las conferencias en las guarniciones, los trabajos de los oficiales, los temas de maniobras i los viajes de Estado Mayor, demuestran que existe una instruccion táctica aun én cierne, pero que perfeccionándose de dia en dia. Bajo la influencia del nuevo Estado Mayor se verá sin duda, poco a poco, crearse una doctrina. Esta se desarrollará por los mismos estudios a los cuales tendrán ocasion i el deber de consagrarse los oficiales que lo componen.


— 117 — Se verá aumentar rápidamente el número de esos oficiales capaces de trabajar i de reflexionar, a quienes el Ministro de la Guerra debe alentar en toda circunstancia. Al terminar el Memorándum el Ministro agregaba que el Estado Mayor será juzgado en vista de los hombres que produzca. "Si ellos demuestran ser únicamente teóricos i unos pedantes, si pierden el contacto con el ejército, o si no ejercen su autoridad sino para ocuparse en detalles administrativos que no les incumben, la nueva organizacion tiene que marchar a un fracaso seguro." "Si, por el contrario, saben asimilarse a la verdadera ciencia de la guerra, si son capaces de esparcirla al rededor de ellos, su influencia aumentará i tendrán que imponerse, como ha sucedido en Alemania i en el Japon. Ni la especulacion a outrance, ni tampoco el pedantismo —contra los cuales el Ministro de la Guerra trata de precaver a los oficiales del nuevo Estado Mayor—son defectos anglo sajones, por lo cual, en las sabias recomendaciones del Ministro de la Guerra no hai que ver sino un exceso de precauciones. El organismo, cuya creacion ha sido teminada por M. Haldane puede decirse que vive i funciona; ya ha comenzado a hacer sus pruebas i las primeras manifestaciones de su actividad permiten augurarle un porvenir seguro. Traduccion de R. Valdes, Teniente de Artillería a Prueba en el E. M. J.


La artil eria en el combate de ayer i hoi Hoi la cuestion principal táctica consiste en saber cómo deberá ser instruida i empleada en adelante en el combate, la artillería armada con el nuevo cañon de retroceso sobre la cureña. En los estudios que sobre este problema se lleven a acabo, conviene dirijir la vista a nuestros vecinos del Oeste; no por que todo lo que hagan sea digno de imitacion, sinó porque hace ya bastantes años que manejan el nuevo cañon i disponen, por consiguiente, de un conjunto grande de esperiencias. 'ROHNE-Militar-Wochenblatt-3-4-06

(Tomado de la "Revue d' Artillerie")

Despues de la adopcion del cañon de tiró rápido, la táctica de la artillería ha tomado un nuevo rumbo. En otro tiempo, segun los antiguos reglamentos, (1) la primera preocupacion de los artilleros era buscar i combatir a la artillería (1) Véase el Soldado año VII número 2 i siguientes: empleo de la arti, llena en el combate. N. del T.—


— 120 — enemiga esforzándose por adquirir, cuanto ántes, la supremacía en el fuego; nuestros reglamentos de hoi dia nos dicen que en el combate de preparacion, es decir, desde el empeño de la accion debemos facilitar la marcha de la infantería i apoyar sus ataques parciales, con lo cual seremos inducidos a trabar una serie de luchas sucesivas con la artillería contraria. Se puede preguntar, qué es lo que nos ha llevado a apartar nuestra vista del cañon enemigo para dedicar toda nuestra atencion a la infantería. ?Miéntras mas perfeccionado es el cañon mas puede sufrir con él la infantería; parecería a primera vista que el perfeccionamiento del material léjos de hacer desaparecer el duelo de las artillerías, debería hacerlo mas necesario aun. Por otra parte, antes como ahora la infantería necesitaba de la artillería para avanzar i la union íntima de las dos armas estaba establecida en los antiguos reglamentos como un principio fundamental. ¿De dónde viene, pues, que nuestros reglamentos actuales parezcan hacer de ello una verdad nueva, i que lo que era necesario ayer, lo sea mucho mas hoi dia?. Hoi como ayer la artillería tiene sólo un fin: sostener a la infantería. Es la infantería la que conduce el combate, la artillería no está allí nada mas que para ayudarla en su tarea i para lograr este resultado debe rechazar a la infantería i -artillería enemigas. De estos dos objetivos ella queda naturalmente autorizada para escojer aquel sobre el cual pueda obrar mas eficazmente, i toda la nueva orientacion de su táctica proviene de que le es infinitamente mas ventajoso en la actualidad, obrar sobre la infantería, pues, su accion sobre la artillería es hoi mucho mas incierta que antes. Con los antiguos procedimientos de tiro, determinacion de una horquilla pequeña i continuacion del tiro con la misma alza, mientras fuere eficaz, la artillería podia producir efectos sobre una línea de tiradores contínuao sobre las reservas reunidas, pero se encontraba, por decirlo así, impotente para batir las múltiples pequeñas líneas de tiradores escalonadas sobre un gran frente que es lo normal, hoi dia, en la marcha de avance de la infantería. Para poderlas batir habría sido necesario dividir la batería designando, digamos, a cada pieza un objetivo particular, procedimiento al cual no estábamos habituados i que por otra parte no habría dado ningun resultado positivo. Con el cañon de tiro rápido por el contrario, se bate uniformemente en un tiempo mui corto una zona de terreno ancha i profunda impidiendo, por consiguiente, todo movimiento a las tropas que se encuentran en ella, cualesquiera


— 121 —

que sea su formacion. Nada habría impedido, sin duda, adoptar el mismo procedimiento de tiro con el cañon de 90 milímitros, (1) pero veamos cuánto tiempo se habría empleado para obtener el mismo resultado o cuantas baterías habrían sido necesarias para producir ese resultado en el mismo tiempo. La velocidad máxima de tiro de la batería de seis piezas de 90 milímetros era de 12 disparos por minutos o sea dos disparos por pieza, cada pieza habría necesitado cuatro minutos para hacer los 8 disparos de un fuego progresivo i para disparar los 32 proyecctiles de un fuego progresivo en 30 segundos, es decir, para producir el efecto de una batería de 75 milímetros, (2) habría sido necesario disponer de 16 piezas de,90 milímetros suponiendo a todas las piezas cargadas i listas para hacer el fuego en el momento que se ordenara ejecutar el fuego progresivo. Se puede, pues, decir, sin exajeracion, que habría sido necesario disponer por lo ménos de tres baterías de 90 milímetros para producir sobre la infantería el mismo efecto que una batería de 75 milímetros; i se ve por consiguiente, la enorme cantidad de artillería que habría sido indispensable poner a disposicion de la infantería para sostenerla en sus ataques parciales tan eficazmente, como hoi dia. No habríamos tenido ni suficiente número de baterías en el cuerpo de Ejército, ni espacio de terreno para emplazarlas. Esto es lo que esplica el porqué dejábamos a la infantería casi sola iniciar el combate de preparacion, i nosotros reservábamos nuestra accion para el ataque decisivo en el que el frente era mas reducido, los objetivos mas vulnerables i por consiguiente nuestro tiro mucho mas eficaz. Durante aquel primer período de la batalla no teníamos sino un fin: buscar a la artillería enemiga, combatirla i tratar de tomar sobre ella la superiodidad del fuego. Veamos en qué condiciones nos encontrábamos para empeñar esa lucha: Los elementos de puntería del antiguo material hacían mui difícil el empleo del tiro indirecto que no era sino la exepcion; el tiro directo era la regla i por consiguiente la artillería estaba siempre mas o ménos visible. Sin duda esta visibilidad disminuyó grandemente despues de la adopcion de la pólvora sin humo, pero en difinitiva una batería para hacer fuego no se podia, ocultar completamente i constituía siempre un objetivo fácil de encontrar. (1) Cañon antiguo, semejante al nuestro-N. del T. (2) Nuevo cañon con retroceso sobre la cureña.


— 122 — Aparecía una batería enemiga, inmediatamente se le tomaba por objetivo i como en aquel entonces no se podía obtener la superioridad del fuego sino por el superior número de piezas, se apresuraba a llamar a una segunda batería para que reuniese sus fuegos a los de la primera. El enemigo, naturalmente, hacía otro tanto i así se llegaba a los grandes despliegues de artillería, esas masas que trababan el duelo de las artillerías. Una vez comenzado, se le llevaba hasta el último estremo i no se terminaba sino con haber reducido a la inferioridad a una de las dos artillerías que se veía obligada a suspender parcialmente sus fuegos. Como las baterías del antiguo material estaban desprovista de todo aquello que permitiera poner a los sirvientes al abrigo del fuego enemigo durante el tiro, una batería empeñada en accion debia disparar i disparar todo el tiempo i cuando ella no hacía mas fuego, se podía con perfecto derecho deducir o que estaba desmontada o había vaciado sus cajas de municiones por completo; i por consiguiente, que estaba fuera de combate por un tiempo determinado. Así se desarrollaba ese duelo de las artillerías del cual se ha hecho por largo tiempo una faz particular e inseparable del combate i a la cual se ha atribuido toda clase de propiedades tácticas, tal es como facilitar el despliegue de las otras armas, dar al Comandante en Jefe el tiempo para tomar sus posiciones, etc., etc., todas cosas mui ciertas seguramente, pero que no son sino la, consecuencia de esta verdad primordial: el duelo de las artillerías contituía en aquel tiempo para nosotros el vínico medio de utilizar eficazmente nuestro material en esta primera parte del combate. Veamos en qué condiciones nos encontraríamos hoi dia si quisiéramos proceder igualmente, suponiendo, bien entendido por cierto, a nuestro adversario dotado de un material comparable al nuestro. Con la independencia de la línea de mira que permite el uso constante del tiro indirecto, una batería de 75 milímetros bien dirijida deberá estar completamente oculta i por consiguiente habrá una dificultad mui grande para encontrar a la artillería enemiga. Esta artillería se descubre al hacer fuego, ¿qué vamos nosotros a oponerle?. En jeneral un número de baterías igual a las contrarias sin olvidar entre tanto cómo una batería de 75 milímetros puede batir un frente superior a aquel que ella ocupa hai interes en no empeñar en la accion sino el menor número posible de baterías i no el mayor como ántes, por


— 123 — consiguiente gran parte de la artillería permanecerá provisoriamente inactiva. En fin, siendo el tiro de la artillería, actual forzozamente intermitente no se puede deducir que una batería está fuera de combate porque haya suspendido sus fuegos; ella solo se abstiene de disparar momentáneamente porque así lo quiere i puede reanudar su tiro de un instante a otro. Una vez obtenido mas o ménos fácilmente el reglaje contra una batería oculta pasamos al tiro progresivo: la batería se calla ¿Iremos nosotros a redoblar indefinitivamente nuestro tiro con la esperanza de destruirla? Evidentemente que nó. El personal está abrigado detras del parapeto i no tiene gran cosa que temer de nuestro ímpetu; no haríamos otra cosa que vaciar nuestras cajas de municion sin obtener gran resultado. Procederemos, por consiguiente, de la misma manera que la batería contraria, nos callamos, listos si a reanudar el fuego tan pronto como ella lo pretenda hacer. Bien se ve por esto cuan difícil es indicar el fin de la lucha de las artillerías i lo incierto que es predecir su resultado. Naturalmente esto solo tiene lugar en el caso que las baterías contrarías utilicen todas las propiedades de su material i se oculten completamente, pues si una de ellas se deja ver nos encontraremos inmediatamente en las mismas condiciones de antes. En este caso nos apresuramos a dirijir sobre esa batería imprudente un tiro progresivo, un tiro con alza única, abrumador: en otros términos hacemos sobre ella la concentración de nuestros fuegos, no como antes por la concentracion del fuego de muchas baterías pero si por la repeticion del tiro de

una sola. En todos los casos el resultado es el mismo: para esta batería la lucha de la artillería ha terminado; la hemos .dejado fuera de concurso. Eso sí que esto, sin duda, sólo será una exepcion pues, si algunas baterías se dejan sorprender en los primeros encuentros, las otras aprovecharán pronto la esperiencia adquirida, i se ocultarán completamente a nuestra vista. Se ve por consiguiente que es completamente imposible considerar la lucha de las artillerías bajo el mismo aspecto que antes i poder convidar a las baterías del adversario a ese combate singular, a ese duelo de las dos artillerías del cual una u otra salía forzosamente victoriosa. Hoi dia las artillerías contrarias se buscan, prueban sus fuerzas, se libran ataques cprtos, violentos pero jamás decisivos. La artillería mas hábil llega, es cierto a paralizar momentáneamente a su adversario, pero para esto es necesario


— 124 —

que lo vijile sin cesar i por consiguiente ella no puede aprovecharse de su superioridad para consagrarse a otras misionos. Se llega, pues, con esto a una concepcion mucho mas

racional sobre la lucha de la artillería. Esta deja de ser una faz particular i distintiva de la batalla, librada solo con la artillería para ser un episodio, una consecuencia del combate de la infantería a la que estamos obligados a seguir paso a paso desde los preliminares de la lucha hasta la accion decisiva. I en efecto, puesto que la artillería enemiga escapa hasta cierto punto a nuestra vista i a nuestro tiro, ¿no es natural concentrar toda nuestra atencion sobre la infantería que no puede escapársenos i contra la cual somos suficientemente potentes? Sin duda esta infantería se ocultará tambien, se disimulará detras de los obstáculos, pero llega siempre un momento en el cual deberá mostrarse: cuando quiera disparar i este momento no lo indicará nuestra propia infantería. Es ella en efecto la que con sus movimientos en avance obligará a la infantería enemiga a descubrirse para hacer fuego i es justamente en éste momento cuando la batiremos rápida i enérjicamente, pues, es el único en el cual podremos tener efecto sobre ella. Se comprende, pues, la necesidad que hai de seguir constantemente los movimientos de nuestra infantería i de no perderla de vista un sólo instante, marchar con ella tomados de la mano por decirlo así. Este enlace de las dos armas en el campo de batalla, esta union íntima de artillería i de la infantería reconocida en todos los tiempos como una necesidad de órden táctico, llega hacer hoi dia para nosotros los artilleros una. necesidad de órden técnico puesto que esta infantería que nos hace aparecer nuestros objetivos es la que nos permite poderutilizarlasmáravillosas propiedades de nuestro cañon. Pero la artillería enemiga no permanecerá inactiva, procederá como nosotros i abrirá sus fuegos sobre nuestra infantería o sobre las baterías que le acompañan; es entonces cuando empeñaremos la lucha con ella i nos esforzaremos si no a destruirla por lo ménos a neutralizarla manteniéndola respetuosa a nuestros fuegos. Los artilleros tenemos, pues dos misiones que cumplir: combatir a la artillería enemiga i sostener a nuestra infantería, I estas dos misiones que no son como antes sucesivas sino simultáneas, no pueden ser desempeñadas por las mismas baterías por lo que hai necesidad de separar la artillería en dos grupos: el uno encargado de mantener a rayas las baterías enemigas i el otro de acompañar a la infantería.


— 125 — Todo lo que acabamos de decir concerniente al empleo del cañon de 75 milímitros es hoi dia universalmente reconocido i no hai ya discusión seria al respecto. No sucede lo mismo con lo que pasaremos a ocuparnos. ¿Como debe entenderse esta separacion de las artillerías en dos agrupaciones i la mision de una de ellas de acompañar a la infantería?: Se designa a menudo bajo el nombre de artillería de cresta (artilleríe de créte), a la encargada de luchar con la artillería enemiga i bajo el de artillería de infantería, (artilleríe d' infanterie) la que tiene por mision acompañar a las tropas de infantería. (1) Tomando a la letra esta designacion teórica, ciertos oficiales parecen creer que el empleo técnico del arma será solo reservado a la artillería de cresta, que permanecerá agrupada en manos de sus Jefes i que el resto de la artillería deberá ser dividida en fracciones enteramete independientes, sin ninguna union táctica entre ellas i repartidas entre los diversos grupos de infantería combatiente, en forma tal que desempeñe el rol de ametralladoras o de cañon de batallon. Esta artillería dividida en pequeños grupos, de secciones i aun en piezas aisladas, encontrará, se dice, fácilmente itinerarios a cubierto i podrá así seguir ala infantería paso a paso en sus movimientos de avance, dándole el apoyo material i moral de que tiene necesidad. Si el apoyo material i moral para los infantes consiste en ver marchar a los artilleros a su costado, es indudable que este modo de emplear la artillería es eficaz; si al contrario, necesita de una intervencion constante por medio de sus ráfagas lanzadas con oportunidad es mui de temer que aquel apoyo no les haga falta. ¿Como admitir por consiguiente que estos pequeños grupos podrán, cambiando constantemente de lugar, encontrar siempre posiciones que les permitan ver lo que pasa en la línea de tiradores i suponiendo que las encuentren, como admitir que sus Jefes, que amenudo serán oficiales de reserva i aun sub-oficiales estarán tan al corriente de las necesidades del combate para intervenir en el momento que se desee?. En su último estudio sobre las enseñanzas de dos guerras recientes, el Jeneral Langlois enumera las obligaciones de la artillería en el combate de preparacion. (2) (1) Sobre este punto se puede consultar la mui importante obra del señor Jeneral Langlois: Consequences tactiques des progrés de 1' armement pájina 75, publicada en Parts el año 1903 por la casa editora Charles Lavauzelle. (2] Enseignementes de deux guerres recentes. París. Charlres,— Lavauzelle, páj. 83.


— 126 — La artillería debe intervenir: 1.° Cuando la línea se detiene i hace fuego; Es el fuego enemigo que la detiene, es necesario, pues, que con los suyos la artillería obligue a los tiradores enemigos a pegarse al suelo, i dejando de disparar permitan se renueve el movimiento de avance. 2.° Cuando nuestros tiradores remueven la tierra para construirse abrigos. Es preciso que durante esta pausa la infantería enemiga no pueda disparar; 3.° Cuando los escalones que vienen de atras alcazan a la línea para reforzarla. Es necesario que sea facilitado este movimiento por una disminucion de los fuegos de la infantería contraria; 4.° Cuando las reservas del enemigo llegan á la primera línea para reforzarla. Este movimiento se hace por lo jeneral a descubierto puesto que la primera línea para ver. se habrá colocado delante de la cresta. La artillería debe detener esas reservas en su movimiento de avance e impedirles llegar hasta la línea. ¿Ahora bien, para posecionarse dé estas diferentes faces del combate de infantería i para poder intervenir de modo eficaz, es menester pisarles los talones a los tiradores o bien estar atras en una posicion dominante viendo bien todo el terreno de la lucha? ¿Es preciso tener secciones i piezas aisladas o baterías bien en la mano de sus Jefes? ¿En fin, estos Comandantes de batería pueden preocuparse de su personal i de su tiro a la vez que de la vijilancia del campo de batalla? La respuesta no habrá de ser dudosa, una mision tal, no puede ser desempeñada sino por baterías completas bien emplazadas para batir el conjunto del campo de ataque i por comandantes de grupos que vijilen atentamente la marcha del combate i que indiquen a sus capitanes el momento en que deben intervenir i el en que debe cesar su intervencion. Esto nos induce a considerar de otro modo la division de la artillería en artillería de cresta i artillería de infantería. En vez de formar con uno o varios grupos una artillería de cresta que por mui bien emplazada que esté puede difícilmente pretender imponer silencio a todas las baterías que se descubran en su frente i repartir el resto de la artillería disponible entre los diversos grupos de infantería combatiente, destruyendo así todas las unidades de Comando i toda union con los órganos de abastecimiento, creemos que esta separacion de las dos artillerías debe hacerse en los grupos mismos, en los cuales el Jefe podrá así, aplicando el principio


— 127 — de la economía de las fuerzas, utilizar del modo mas apropiado a las circunstancias, los elementos de que se dispone. Tomemos, por ejemplo, los dos grupos de una artillería divisionaria.. Teniendo la division en jeneral, dos Tejimientos en primera línea se podrá designar un grupo a cada uno de ellos. El Comandante de la artillería divisionaria indica al Comandante de grupo la mision i los objetivos de cada Tejimiento i limita así esplícitamente el terreno sobre el cual cada uno de los grupos deberá ejercer su accion. No pasando, por lo jeneral, el frente de combate de un rejimiento de 700 a 800 metros, se vé que en casi todos los casos cada grupo podrá encontrar una posicion conveniente que le permita vijilar toda la estension de su frente. Segun las circunstancias el Comandante del grupo destinará una o dos baterías al combate de infantería dando a la otra o a las otras las funciones de contra baterías (contre batterie). Siempre que el terreno lo permita conservará sus baterías, manteniéndolas en todo caso ocultas, tan agrupadas como sea posible, de tal manera que pueda facilmente comunicarse con ellas i reducir a simples correcciones de deriva los múltiples cambios de objetivos que se imponen en el trascurso de la lucha, cuya enumeracion hemos dado mas arriba. Será esa, en efecto, mas .que ninguna otra, la ocasion de utilizar esta característica tan soprendente de nuestro material (l) que consiste en asegurarla trasmision del pensamiento del Jefe con la enunciacion de una sola cifra. Lejos de hacer en este momento el apunte individual, como se está tentado a creer, se tendrá mas que nunca recursos en el apunte colectivo. La intervencion de la artillería en este período del combate de infantería debe ser repentina i de corta duracion ¿Cómo asegurarlo mejor que con estos Comandos: a la derecha, izquierda tantos milésimos, aumentar o disminuir en tanto, en vez de dar lugar a conversaciones i tanteos que traen por consecuencia siempre un cambio de objetivo? El Comandante del grupo repartirá así en todo el frente el efecto del tiro de sus baterías, sosteniendo a los batallones, los unos despues de los otros e interviniendo de propósito con su contra batería, si la artillería enemiga se descubre en el frente designado a su grupo. Las baterías de infantería tienen en efecto una mision (1) Cañon de campaña de tiro rápido (75 mm. de calibre) modelo 97.


— 128 — importante que llenar, así es que es menester impedir a toda costa que su accion pueda ser perturbada por los fuegos de una batería enemiga i no se estará seguro de ello sino en el caso que tras ella i en la mano del mismo Jefe haya una contra batería lista a intervenir. Una batería de cresta alejada, sin union táctica con ellas, no las libraría del apuro de un modo tan rápido i seguro como una batería del mismo grupo que no las pierde de vista, i que no tiene otra mision que vijilar i parar los golpes que las amenacen. He aquí cual nos parece debe ser el modo de emplear 1a artillería divisionaria en el combate de preparación. El permite, en efecto, sostenerlo mas eficazmente posible los ataques parciales que la infantería debe realizar en esta faz de la batalla, en la cual se encuentran limitados a los emprendidos por un Tejimiento, es decir, por la unidad mas debil a la que se puede designar en la lucha una mision precisa i completa. El Comandante del Tejimiento comunica sus intenciones i la mision de cada, uno de sus batallones al Jefe del grupo i es a éste a quien corresponde apoyar en seguida a esos batallones utilizando del mejor modo posible los elementos deque dispone e interviniendo en favor de cada uno de ellos a medida que las circunstancias lo hagan necesario. Si la artillería está desde un principio repartida entre los batallones, admitiendo que todas estas fracciones de artillería estuviesen bien emplazadas i bien dirijidas, podría mui bien suceder que el apoyo de algunas de ellas fuera supérfluo en ciertos puntos, insuficiente en otros, sin que haya un medio que les permita apoyarse mutuamente. Aquí como en todo lugar el principio de la economia de las fuerzas se impone; pues bien, para economizar las fuerzas no se las debe dividir sino tenerlas agrupadas en la misma mano. Si este es el rol de la artillería divisionaria se puede preguntar ¿cuál viene a ser el de la artillería de cuerpo? Se está a menudo tentado a creer que el rol de la artillería de cresta será reservado a la artillería de cuerpo, que podrá por consiguiente renovarse los grandes despliegues de artiHería de otros tiempos i obrar de nuevo en masa. Sin duda el confiar a las baterías divisionarias la mision de acompañar a la infantería, seria admitir que la artillería de cuerpo se encargara enteramente sola de mantener a raya a la artillería enemiga; pero esto seria admitir que el antiguo duelo de las artillerías fuera aun posible i que el enemigo dejándose hipnotizar por este despliegue de artillería se apre-


— 129 — surara a poner en línea de combate todas las baterias que tuviera disponibles con lo que como ya hemos dicho no debe contarse. La gran ventaja de la actual artillería consiste en poder batir un frente superior a aquel que ella ocupa. Si el enemigo sabe utilizar sus baterías no opondrá a las de nuestra artillería de cuerpo sino aquellas indispensables para dominar el frente que ocupa i empleará las restantes contra otros objetivos del campo de batalla. La artillería de cuerpo no tendrá, en jeneral, otra mision que reforzar o relevar a las artillerías divisionarias debilitadas i deberá, por consiguiente, combatir siguiendo en todo los principios establecidos para estas últimas. Se puede preguntar en este caso ¿por qué no se repartiría inmediatamente el total de esta artillería entre las divisiones o mejor dicho por qué no se suprimiría la artillería de cuerpo? Esta resolucion adoptada por los alemanes desde hace varios años no parece imponerse. Por otra parte, talvez seria importuno recargar prematuramente las divisiones reforzándoles su artillería de una manera permanente, podría mui bien suceder que una division en un momento dado no tuviese suficiente artillería i que otra, por el contrario, tuviese mas de la que necesita, nos veríamos obligados a quitar auna division parte de su artillería para dársela a la vecina, lo que seria poco práctico, en cambio que el recurrir a la artillería de cuerpo es siempre fácil i con ello se obtiene el mismo resultado. En resúmen, no es necesario tomar mui a la letra esta division en artillería de cresta i artillería de infantería, sobre todo hai que guardarse bien de ver allí dos artillería de naturaleza diferente que tengan tendencias i procedimientos de combate distintos. La artillería, toda entera, no tiene sino un objetivo, sostener a la infantería desde los preliminares del combate hasta el acto final, luchando, para ello,con la artillería e infantería, contrarias. Esto trae consigo una reparticion de las baterias, reparticion variable en los diferentes puntos del campo de batalla, variable tambien en los diferentes momentos de la lucha i regulada sin cesar por el Comandante jeneral de la artillería, segun los principios de la economia de las fuerzas, no perdiendo de vista que el combate de infanterías es el fin i que el de artillerías es sólo un medio. De aquí resulta que los oficiales de artillería de todos los grados estan en la obligacion íntima de conocer imprecindi-


— 130 — blemente a la infa ntería, estar al corriente de su táctica i procedimientos de combate a fin de comprender en cada momento de la lucha lo que ella hace i lo que quiere hacer. E. Thionville, Chef d' escadon d' artlllerle.

Por la traduccion. Juan C. Pérez R. T, Teniente 1.° de artillería


DESCRIPCION

I EMPLEO

DE UN

OBSERVATORIO DE BATERIA

Damos a continuacion la descripcion i empleo de un observatorio de batería; tomado de la "Revista de Artillería (Francesa)" correspondiente al mes de Noviembre de 1906. Creemos, que si no se adopta, por lo menos debemos hacer presente la forma cómo los artilleros franceses, instalan un observatorio cuando no lo tienen natural. A. Viaux, Teniente a prueba en «I Estado Mayor Jeneral.

El dispositivo, (1) del que damos aqui la descripcion tiene por fin formar un observatorio de batería que eleva al capitan comandante de manera que su cabeza esté exactamente (1) Véase figuras al último del folleto.


— 132 —

a la altura exijida por el desenfilamiento entre 3 metros 50 i 6 metros i no presente ninguna parte visible por encima de la máscara (obstáculo) Se ha tratado de hacerlo lo mas confortable posible, estable i fijo para que el capitan pueda permanecer largo tiempo sin fatigarse, sin preocuparse de su equilibrio, con la facilidad no solo de observar sino que de poder ejecutar medidas exactas con los anteojos de batería i de tomar las notas necesarias. Este observatorio, construido sin ninguna modificacion del material, pues se lleva sobre uno de los cófres de la batería sobre el cual es fácil de trasportarlo en marcha, debido a su poco peso. El dispositivo consiste escencialmente de un mástil A. B. C. (fig. 1) que lleva en su estremidad superior un asiento S, sobre el cual se sienta el observador, i que puede prolongarse a la altura deseada, sobre la lanza vertical de un cófre, en cuyo largo se corre el aparato. Este mástil cilindrico corre libremente entre dos collares metálicos I). E. fijos en lalanzaF. del cofre i puede sermovido en sentido vertical por medio de un conjunto de poleas. Un sosten G. I. que se apoya sobre la lanza i mástil por medio de ganchos en el suelo por medio de una punta de fierro que sirve de apoyo, para que no se venga al suelo el aparato aunque la masa del cofre lo hace casi imposible. El freno bien apretado acaba de asegurar la estabilidad del sistema, sin que sea necesario acuñar las ruedas, pero si se hace será mejor. La fijeza absoluta se obtiene apretando el mástil en sus collares por medio de los tornillos de presion que tienen estosúltimos i suprimiendo el juego de la articulacion de la lanza del cofre por medio de pequeñas (cuñas). Para la facilidad del trasporte, el mástil se construye de dos piezas unidas por encima de la plataforma B., por medio de un simple empalme. La pieza superior lleva dos soportes para el pié del anteojo i barra de apoyo trasversal en la cual se sujeta el (o los dos) asiento para el observador (o los observadores). El conjunto de poleas está constituido por una cuerda fijada en el collar inferior i por dos poleas la una A. colocada en la estremidad inferior del mástil, la otra H. en la estremidad superior del sosten. Los collares se fijan en la lanza por simple presion por medio de lazos i de pernos. El todo pesa cerca de 30 kilogramos. Para dejar listoel aparato,és necésário.efectuar las siguientes operaciones, reunir las partes del mástil, fijar el anteojo,


— 133 — introducir el mástil en los collares, colocar el sosten, pasar la cuerda por las poleas, apretar el freno a blóque i acuñar la articulacion de la lanza. Estando el mástil abajo, la plataforma B. descansa sobre «1 argollon del cófre. El observador F. sube con la ayuda del balde, i una pequeña tarimilla fija en los puños de la lanza, afirma el asiento i se sienta. En esos momentos tiene los ojos a mas o ménos 4 metros sobre el nivel del suelo. Se hace suspender a la altura que se desee, por dos sirvientes los cuales tiran la cuerda del conjunto de poleas, lo detienen i aprietan los tornillos de presion de los collares. Tiene entónces los ojos a una. altura del nivel del suelo de mas o ménos 5mts. 70. El montaje (instalacion) del aparato requiere mas ó ménos dos minutos. Si el terreno es mui inclinado hai que asegurar la verticabilidad de la lanza del cofre por medio de surcos cavados para las ruedas. El observatorio ha dado buenos resultados sobre todo como fijeza, i estabilidad en los terrenos mas accidentados i con los vientos mas fuertes (1). Es bueno señalar dos inconvenientes: 1.° Elcapitan queda completamente descubierto, cuando todo el personal de la batería está cuidadosamente protejido por el material, 2.° Durante la marcha por terrenos dificultuosos (accidentados), los collares pasando por bajo de la lanza del cofre, estan espuestos a golpes si no se tiene la precausion de protejerlos por medio de una caja sólida que los cubra durante el trayecto. P. Joly, Capitan de Artillería.

N. B.— A veces hai necesidad de utilizar un árbol como poste (mástil) de observacion: El siguiente dispositivo facilita esta operacion:

(1) El mástil debe tener mts. 0,115 de diámetro si es de pino, para evitar e1 balanceo debido a su flexibilidad, se deduce el diámetro mínimum de un mástil construido de otra madera o un mástil de tubo metálico. La manera de atarlo en el cofre es sencilla como lo indica la figura.


— 134 —

Un sirviente ájil trepa al árbol, engancha una polea, que se lleva en la batería i por la cual hace pasar una cuerda de caballos. Prolonga esta cuerda con otra i ata en una de las estremidades un pequeño asiento sobre el cual es sienta el capitan comandante. Los sirvientes elevan a este útimo a la altura deseada.


ESTADOS

UNIDOS

Necesidades de la Artillería de Costa •

(Traducido del "Army and iíavy Journal", New York, 1. ° —XII—1906)

Uno de los mas importantes tópicos que el Presidente Rooseveltt considerará en su mensaje al congreso, será la deplorable condicion de la defensa de nuestras costas. Deplorable, no tanto por la carencia de fortificaciones, cañones o maquinarias, aunque mucho queda por liacer en estas tres materias todavía, sino especialmente por la carencia de los hombres necesarios para mantener los cañones i maquinarias en servicio en tiempo de paz, sin decir nada de manejarlas si la guerra estallara. El Presidente parte de la base que la seguridad i proteccion de nuestros intereses, requiere que se completen las defensas de nuestras costas, i que 1os planes del Consejo de Defensa de la Costa Nacional recibieran el jeneroso apoyo del Consejo. En su mensaje por aparecer, el Presidente confirmará su proteccion, haciendo especialmente hincapié en lo que concierna a la lei pendiente, pidiendo la reorganizacion de la Artillería de Costa. El Comité de Negocios Militares del Senado, ha informado favorablemente un proyecto de lei para separar la Artillería de Campaña de la Artillería, de Costa,,fundándose en que ellas son dos ramas diversas del servicio. El proyecto dispone el ingreso gradual durante cinco años de 296 oficiales


— 136 — i 5043 hombres para la Artillería de Costa i 858 para la Artillería de Campaña. El grave inconveniente para la Artillería de Costa ha sido asegurar i conservar electricistas preparados, injenieros i artificieros, siendo que muchos de ellos abandonan el ejército al cumplir sus contratas, para obtener mejor remuneracion en la vida civil. El trabajo de preparar constantemente nuevos hombres, es estremadamente cansado para los oñciales, i desalienta a aquellos que estan esperanzados en impulsar la Artillería de Costa hasta un alto estado de eficiencia. Una esposicion privada de la condicion de las defensas de costa de veintiocho puertos fortificados, demuesta que para guarnecerlas con una dotacion de oficiales i hombres, es decir, cada hombre en su propio puesto, se necesitaría, 40,675 hombres i 1,634 oficiales. Hai actualmente utilizables en los diferentes fuertes, 1.0,713 hombres i 357 oficíales, escasamente los suficientes para preservar los cañones i las maquinarias del moho ¡Consideremos New York, por ejemplo, con los fuertes Totten, Schuyler, Slocum, Wadsuvorth, Hamilton i Hancok, equipados con grandes cañones, torpedos, reflectores, etc. Se necesitaría 224 oficiales 5,662 hombres para guarnecer estos fuertes solamente, sin proveerlos de cualquier relevo. Esto es, mas de los dos tercios de todos los oficiales i la mitad de todos los hombres, ocupados en la fecha del cuidado de las defensas de costa de todo Estados Unidos! Otras ciudades presentan estadísticas interesantes. Defienden a San Francisco los fuertes Foster, Miley, Barry, Mason, Winfield Scott i Mac-Dowell. Para guarnecer estos se necesitaría 175 oficiales, i 4,268 hombres. Hai solamente utilizables cuarenta i dos oficiales i 1,400 hombres. Los planes de defensa de la costa, piden el gasto de $3.119,242 para completar las defensas de San Francisco, de los cuales $ 439,600 son destinados a cañones, emplazamientos i carros; $ 459,955 para minas defensivas submarinos; $ 334,952 para una estacion central jeneradora de fuerza; $ 193,064 para una estacion jeneradora de fuerza de reserva; $ 198,000 para reflectores; $ 19,680 para modernizar antiguos emplazamientos; i $ 1,473,991 para "control del fuego". Costará $ 1.473,991 instalar un sistema completo de comunicaciones realmente en San Francisco, i es un hecho significativo que esta instalacion; para el "control del fuego" será la única recomendada al Congreso este año, porque no hai hombres utilizables para encargarse de otras, si fueran instaladas. I, de pasada, puede notarse que para los Fuertes Mason i Mac-Dowell en San Francisco, no hai hombres del todo utilizables.


— 137 — Portland es otra plaza de importancia en la costa del Pacífico. Los Fuertes Columbia,, Stevens i Canby defienden Columbia River. Se necesitarían sesenta i siete oficiales i 1446 hombres para guarnecer adecuadamente esas defensas. Diez oficiales 1246 hombres son utilizables. El Consejo Nacional estima que $ 1.041,382 son necesarios para completar estas defensas; pero a la fecha no hai resolucion del Congreso, siéndole siempre pedido destine siquiera algo para este objeto, en tanto que diez oficiales i 240 hombres, hacen el trabajo de sesenta i siete oficiales i 1,446 hombres, i los hombres enrolados $ 13 o $ 18 mensuales llenaran puestos como injenieros, artificieros, jefes de piezas, electricistas, observadores, apuntadores, etc.! Seattle, Zacoma i Olympia, Whas., son ciudades importantes en las costas del Pacífico. I, ¿como se ha dotado de defensas su costa? Puget Sound, está defendido por los Fuertes Worden.Csey i Flager. Estos fuertes, son manejados por la magnífica guarnicion de 27 oficiales i 902 hombres, donde ahora se necesitan 129 oficiales i 3,180 hombres ¡Esto establecido, hai solamente un oficial para treinta i dos hombres siendo que la proporcion deberia ser un oficial para veinticuatro hombres. Los planes de defensa, de la costa, exijen elaborar un sistema de defensas para Puget Sound. Un gasto de $ 5.519,349 se estima necesario para completarlas. De esta suma, solamente son $ 3.413,600 para los nuevos fuertes, incluyendo cañones i carros. Pero en la situacion actual, Puget Sound, no ganará nada. Autorizadamente, puede sentarse que el Comité de Adquisiciones del Senado, ha tomado el partido de que, miéntras no haya la dotacion suficiente de hombres para el cuidado de los cañones i maquinarias actualmente en posicion, no es útil adquirir los costosos cañones i maquinarias adicionales. Por la traduccion.

H. Espíndola, Capitan, alumno de la Academia de Guerra.


2 Capítulos de El Oficial Educador (Conclusion)

LA ACCION INTELECTUAL I SU DOBLE FORMA

1.° Las pláticas familiares con el soldado; i 2.° Las conferencias en el rejimiento.

He dicho, señores, que la accion del oficial educador debe ser doble: moral e intelectual. Subordinada, segun mi opinion, a la accion moral, que juzgo mas importante, todavia, la accion intelectual no es por ésto de descuidar. Miro la segunda como el complemento necesario de la primera. I es la union armoniosa de estas dos acciones combinadas, concurriendo con un celo igual al mismo resultado, lo que sólamente dará a la funcion cuyos caractéres pretendo determinar, la verdadera utilidad social que no creo quimérico atribuirle. Para esta accion intelectual, como para la accion moral, el instrumento os será proporcionado por las pláticas de que os he hablado: sencillas, familiares, cordiales—i hechas mas frecueptemente entre oficiales i soldados. Las creo tan propias para formar la intelijencia como el corazon de vuestros subordinados. Muchas nociones útiles podrán ser fácilmente trasmitidas por vosotros a sus espíritus en el curso de esas


— 140 — pláticas, por poco qué os querais tomar la molestia de recordar i de aplicar el precepto ya citado de uno de los vuestros, el capitan Mahon, de artillería, quien, en "Pingot i yo" dice excelentemente: "Todo hombre culto tiene su deber intelectual". Este deber le prohibe acaparar los conocimientos para no hacer nada con ellos; él impone a cada uno una labor de enseñanza proporcionada a la estension de su cultura". Vosotros soi privilejiados de la instruccion. No tengais vanidad por este hecho. Aprovechad al contrario, con modestia, de las ventajas que él os confiere. Seria una estraña ilusion creer mas lejítimo vuestro previlejio, que lo que eran en otro tiempo los de la nobleza, a los ojos de la razon i de la equidad. Vosotros constituís una aristocracia nueva, fundada sobre el derecho del saber, como la otra lo estaba sobre el derecho del nacimiento. Pero una aristocracia no es lejítima ni respetable, ni merece durar sino cuando, consciente de loa grandes deberes que les corresponden, justifica su privilejio por servicios incesantemente prestados a la comunidad. Si la aristocracia francesa ha precidido—i perecido con justicia—es porque, hacia el fin del antiguo réjimen, ella habia dejado de prestarlos i ya no compensaba mas, por su utilidad social, el peso demasiado grande con que gravitaba sobre la nacion. Si la aristocracia inglesa, al contrario, ha durado,— i durado con justicia—es porque los presta siempre. El cuerpo social de que forma parte, no tiene, pues, nada que eliminar, porque, en lugar de desempeñar un rol de parásito, ella llena una mision de la cual la colectividad inglesa saca partido en fuerza, honra i provecho. Hijos, como sois la mayor parte, de la burguesía, vosotros os habéis "dado la molestia de nacer", i casi al mismo tiempo, delante de vosotros se ha abierto por sí misma la puerta del tesoro de la ciencia redentora. Se os ha dicho:— "Entrad i tomad; este ahorro del espíritu humano es vuestro; tomad de él todo cuanto podais llevar sobre vosotros" Este es, señores, un favor insigne, un favor enorme que la vida os ha hecho por puro capricho—porque nada aseguraba entónces que erais dignos de el—; i que ella rehusa no menos arbitrariamente a otros, cuya intelijencia, cultivada, puede ser que fuese igual o sobrepasara a la vuestra; j i r o a los cuales la dura pobreza acechó i secuestró desde su entrada en este mundo. Demostraos, pues, reconocidos por este favor, invitando a compartir el bien inestimable que habéis reci,bido, a esos desheredados, a esos proletarios del espíritu, a quienes nada o casi nada ha tocado de este bien; i de los cuales un gran número seguramente, lo merecen t a n t o como


— 141 — Tosotros i hubiesen hecho tan buen uso de él como vosotros mismos. Si vuestros corazones estan, como no quiero dudarlo, abiertos al sentimiento de la justicia i de la solidaridad humana, me aprobareis que emplee con vosotros este lenguaje amistoso i rudo. Se despertará en vosotros el jeneroso deseo de reparar, en provecho de hermanos ménos felices, la desigualdad social con que os habeis beneficiado. I la contribucion de diezmo de su saber—que reclamo al oficial instruido, en favor del soldado ignorante,—no os parecerá sino el pago de una deuda hácia la vida, contraída al nacer por el primero de estos dos hombres. II Pero, se me dirá, ¿cuáles podrán ser los temas de esas pláticas, en los cuales pretendeis que vuestro oficial educador encontrará la ocasion de deslizar una multitud de conocimientos útiles en el espíritu de sus inferiores? No os será necesario ir a buscar demasiado léjos esos temas, porque la vida de cada dia se encargaría de ofrecéroslos abundantes i variados, con la condicion, sin embargo, de que vuestro espíritu vijile, i no los deje escapar cuando pasen delante de él. Un trozo de este pan—no mui tierno, se dice,—un vaso de ese vino que el Estado distribuye con una sabia parsimonia a los soldados; una caja de conservas exijida como refuerzo por el rancho corriente de la compañia; el canal que se cruza i que conduce las pesadas embarcaciones, cargadas de hulla hasta la borda; el bosque que se atraviesa i cuyos árboles, cortados por el leñador, son acarreados por los grandes bueyes lentos al aserradero vecino, donde los troncos serán cortados en tablas; la montaña, donde se desliza entre las yerbas la cinta de plata de los torrentes, cuya impetuosidad disciplinada moverá las máquinas—esclavas que han rescatado a su amo, el hombre, de sus trabajos mas rudos; el mar que sé divisa desde lo alto de la ribera escarpada; con los barcos que navegan hácia los cuatro ámbitos del mundo, i cuyas blancas velas, desplegadas como alas, o cuya larga cabellera de humo, arrastrándose detras de ellos sobre las olas, evoca la imájen de los paises de ensueño, misteriosos i lejanos a donde van; una tempestad que se forma, un trueno que retumba, el receptáculo flotante de las nubes, que revienta, i por los arroyos, los esteros, los rios restituye al inmenso Océano el agua que fecunda la tierra: innumerables son, señores, los objetos que podrán servir de pasaporte a vuestra accion intelectual. I cuántas cosas interesantes que


— 142 — decir sobre cada uno de ellos, si vosotros sabeis abarcarlos, esprimiéndoles todo el jugo que contengan! Estraer esa sávia, nutriendo con ella los espíritus de vuestros hombres, es una operacion delicada, lo reconozco; pero la cual será, al mismo tiempo que la dificultad, el encanto de vuestra funcion de educadores. Un trozo de pan o de carbon, un vaso de vino, un árbol, una montaña, un torrente, el mar, un buque a vapor, una borrasca: no veis todo lo que hai, en cada uno de los objetos que designan estas palabras, de hechos que iluminar, de ideas que desenvolver—el maná, en fin, el bienhechor maná de conocimientos por difundir, que aquellos os suministrarán? —¡Qué! pensareis quizas, tambien una caja de sardinas! I os sonreireis. Sonreíd, señores. Rabelais enseña que la alegría es cosa sana, i Rabelais tiene razon. Pero yo no me retracto: es todo un mundo lo qu'e contiene esa caja, que probablemente no creeríais tan llena. Juzgad mas bien: 1.° Las costumbres de los peces. I os hago notar que son—las de la sardina en particular, animal estravagante i fantástico—mui curiosas; 2.° La vida de los pescadores.—Ahora bien, yo la encuentro en esta caja. Encuentro en ella asimismo los admirables versos de Víctor Hugo, "Les Pauvres Gens", de los cuales será mui oportuno citar algunos al hablar de los pescadores; 3.° El aceite. I de este aceite, veo surjir el olivo; i con el olivo la Provenza, la Grecia, Marsella, Fócida, el Mediterráneo; un poco de jeografía pintoresca no fastidiará del todo al vuestros hombres i les enseñará muchas cosas que ignoran. 4.° El plomo i el estaño: excelente ocasion de esponerles un resúmen de química elemental sobre los metales, las aleaciones las minas, etc. ¿Tenia yo razon al deciros que esa caja. de conservas encierra una enciclopedia?

De objetos como los que acabo de enumerar, como de mil otros análogos cuya lista seria demasiado larga para trazarla, os apoderareis a medida que se presenten. Los guardareis en reserva en un rincon de vuestra memoria, donde los encontrareis en el momento requerido, es decir en la primera ocasion que se os ofrezca de conversar con vuestros hombres. Provocareis amistosamente a vuestros valientes muchachos a cambiar algunas reflecciones con vosotros sobre esos temas tan sencillos. Vosotros les preguntareis lo que ellos piensan, lo que ellos saben de esto, de aquello—i les direis lo que pensais-


— 143 — lo que sabeis vosotros mismos de las mismas cosas. Es un gran arte el arte de interrogar. Sócrates sobresalia en él. Desenvolvía como nadie las bandas que fajan la momia, quiero decir que él sabía maravillosamente ayudar un pensamiento oscuro a formar conciencia de sí mismo, a despertarse al contacto de las ideas. Aprended poco a poco este arte. Quien lo posea no tiene gran cosa que hacer para convertirse en un buen educador. En cuanto a las esplicaciones que sereis arrastrado a procurar, despues de haber interrogado, deberán ser mui claras i —este punto es esencial—absolutamente desprovistas de todo aparato dogmático, como de todo rebuscamiento en la espresion: lo que no quiere decir absolutamente que os prohiba hablar bien, si teneis este don, siempre que esto sea con sencillez. Porque es a franceses a quienes os dirijireis; i todo frances, así mismo el de cultura apénas rudimentaria, es sensible al encanto de una palabra elegante, fácil i clara. La solemnidad dogmática i las espresiones rebuscadas, serian precisamente contraproducentes para el caso, alarmando a vuestros oyentes. En efecto, la curiosidad de los espíritus sencillos vive como avergonzada de sí misma. Por una nadería se espanta i desalienta. Si teneis la habilidad de satisfacerla sin intimidarla si os aplicais a disimular, en vez de ostentarla torpemente; la inmensa superioridad de vuestra cultura, si vuestro saber se hace, como conviene, modesto para hablar a los humildes, esta curiosidad vacilante i temerosa, como es la suya, volverá a tener confianza, se atreverá poco a poco a espresar los deseos de conocer i de aprender que lo atormentan sordamente. Ella hablará, interrogará a su turno, os dirijirá los cómo i los porqué del niño. Tendreis en ella un auxiliar precioso. ¡Guardaos, pues, mucho de poner en fuga esa aliada! III

La accion intelectual podrá ejercerse todavia por medio de conferencias i estas conferencias, constituyendo una especie de enseñanza post-escolar en el Tejimiento, serán de una utilidad mui apreciable para jóvenes que, en su mayor parte en materia de instruccion, no han recibido ninguna otra desde que abandonaron la escuela primaria. Es cosa triste ver un campo que queda en barbecho: invensiblemente se piensa en la mies que habia podido producir i que tal vez yace allí sepultada con las potencias inutiliza-


— 144 — das de ese suelo cuya fertilidad es estéril. Pero ¿cuánto mas triste todavía el espectáculo que ofrecen esas intelijencias, a las cuales se ha concedido un principio de. cultura, i que, bruscamente privadas de toda disciplina, pernianecen abandonados a sí mismos? ÍSobre estos terrenos es lá mala yerba la que brota mas fácilmente. La instruccion ciertamente que es un beneficio, pero el beneficio es proporcional a la suma de instruccion concedida. Es un problema determinar si una instruccion puramete rudimentaria posee las virtudes que atribuimos con razon a esta palabra instruccion, cuando se aplica a una cultura, si no refinada, al ménos ya bastante desarrollada, para que aquel que la ha recibido haya podido beneficiarse en una cierta medida por la accion moralizadora del saber. La gran cuestion para un pueblo no es—como parece creerse hoi dia—contar demasiados hombres que sepan leer Un hombre que sepa leer no es por esto un ciudadano. ¿Qué me importa que se haya enseñado a leer a millones de franceses, si ellos no se sirven de la instruccion maravillosa puesta en sus manos, sino para embrutecerse i desmoralizarse a gusto, envenenando sus espíritus con estúpidas i perniciosas lecturas? Lo que se necesita es tener bastantes hombres que desde el humil de grado de instruccion a que la escuela primaria les haya hecho subir, esten, tan pronto como lo han alcanzado, deseosos de elevarse un grado más, i despues otro grado todavia en el saber. Lo que se necesita es que no haya detencion brusca i definitiva, sino ascension continua en la montaña hacia la luz—la cual está en la" cumbre solamente. Entonces, la instruccion podrá, por fin, mantener las magníficas promesas que hoi dia son, no solamente prematuras sino que—es necesario decirlo—en gran parte engañosa, puesto que el progreso del espíritu público, que ella debería procurar no está de ningun modo en relacion con la enormidad del esfuerzo hecho por el país en obsequio al desarrollo de la educacion nacional. La causa de este doloroso error la conoceis al presente: ella reside parte en ese vicio capital de nuestro sistema de enseñanza. Es mui injusto que se impute a la instruccion misma. Si nuestras costumbres políticas, son violentas i brutales; si la intolerancia reina; si la bajeza creciente del gusto público se manifiesta por tantos rasgos que aflijen, la instruccion nada tiene que ver en esto. Está pronta a justificar todo el bien que de ella piensan los hombres, entre los cuales yo soi quien, en lugar de proclamar su bancarrota, se obstina, a pesar de todo, en tener ié en su virtud. Pero que se facilite su tarea; que se la ayude!


— 145 — Que no se le pida dar hombres, ciudadanos, mientras se le quite las criaturas, que le han sido dadas, ántes que ella haya podido hacerles tomar el gusto por su leche!, Pienso que he dicho bastante sobre tan grave cuestion,, para que comprendais que, sí la obra excelente esbozada en la escuela i funestamente interrumpida cada año por millares de jóvenes franceses antes que se haya podido dar sus frutos, es vuelta a tomar i continuada en "el Tejimiento, un remedio sencillo i eficaz se habrá aplicado con esto mismo al mal que sufrimos.

Las conferencias servirán pues, aparte de las pláticas' familiares i frecuentes de que he hablado, para administrar ese remedio. Los jóvenes franceses ingresados al Tejimiento—i por él pasan casi todos—saldrán con un bagaje de conocimientos incrementado, i deberán asi al servicio .militar un aumento devalor no solamente moral sino intelectual. Notad, os lo ruego, que la operacion se salda con una ganancia positiva para el pais. Pero hé aquí que, delante de este hermoso sueño—empleo esta palabra para dar gusto a los adversarios de mis ideas que no dejaran de aplicársela—una objesion se opone. 1 como no se tiene, pronto hará doce años, el honor de ser profesor en una escuela militar sin haber aprendido, que la ofensiva está recomendada, voi pues directamente a esta objecion, como he hecho antes contra otras que se han cruzado anteriormente en mi camino. No se dejará de decirme:—"El oficial no ha sido hecho para esta labor que se exije de él". El oficial—institutor, el cuartel-escuela, pura quimera!" Prevista por el jeneral Lyautey, por el capitan Mahon, esta objecion fácil, ha sido vigorosamente refutada por ellos. Replicaré a mi turno. Haré notar desde luego que no he pretendido absolutamente que esas conferencias debiesen ser exijibles a los oficiales. Lo que pretendo, sencillamente, es que ellas son una cosa buena i útil en sí—cosa en la cual no es malo que el oficial piense, se prepare i ensaye,, libre de no continuar si le es demostrado, despues de pruebas hechas lealmente, que le faltan las dotes necesarias. Sólo deberá dedicarse a la práctica de estas conferencias aquel que esté seguro, de ser escuchado i acompañado por su auditorio, de conseguir lo que se desea, en una palabra. Porque importa a la autoridad moral del oficial sobre sus soldados, que no aparezca delante de ellos con ese aire, desplanado, vacilante e intimidado, que acom-


— 146 —

paña casi siempre, en el hombre obligado a hablar ante un auditorio un poco numeroso, la ineptitud para hablar en público. Tan útiles como pueden ser esas conferencias, esta utilidad no sabría compensar la pérdida de una mínima partícula del prestijio del oficial a los ojos de sus subordinados. Lejos de mí, pues, la intencion de esponer la autoridad moral del jefe a pruebas de las cuales podría salir aminorada. Esta autoridad la quiero, al contrario,mtacta, incontrastable, porque la considero, mejor que los castigos, como el fundamento i la salvaguardia de la disciplina. Lejos de mí, igualmente, esta opinion un poco primitiva de que, para tener un buen Ejército, es necesario hacer oir a los soldados demasiadas conferencias. Pienso que la instruccion es un gran bien, mas de ningun modo soi su fetiquista; "Ciencia sin conciencia no es sino ruina del alma, ha dicho Éabelais, i siempre lie admirado bastante la profundidad i la exactitud de este pensamiento. Excelentes oficiales, mui abnegados en sus deberes profesionales, podrán no tener ningun gusto por esta forma de acción intelectual, i no creer en la utilidad de esas conferencias: es su derecho e importa que ese derecho sea respetado. Esto dicho, constató que otros oficiales son, sobre este punto, de un parecer del todo diferente. Tal es el capitán de fragata Leconte de Rouyon, que no ha creido perder su tiempo ni el de sus marineros disertándose, en 1897, a la tripulacion del Almirante Charner de los deberes recíprocos de los subordinados i de los superiores; i me permito felicitarlo, de pasada, por haber tenido la idea de recojer i publicar esas conferencias, de una elevacion de pensamientos tan bella. Tales son los señores teniente Welteri capitán Pilliard, del 89P Tejimiento de infantería, a quienes se persuadirá difícilmente, lo imajino, que hacen una labor inútil, al hablar como lo han hecho recientemente, del Transvaal, del Valor moral, del Alcoholismo, a los asistentes a ese Hogar del Soldado de París, fundado en 1893 por una mujer de gran corazon, una mui buena francesa, Mme Luis Germond, que tiene derecho a la gratitud i al respeto de quien quiera que ame al Ejército de otra suerte que de palabra. Tales, en fin, ese otro oficial, el capitan Demongeot, del 128° de línea—autor de un libro lleno de ideas independientes i jenerosas, "Ciudadano i Soldado"— que, en 1900, en el Congreso de la Educación Social pedia que se hicieran a los soldados conferencias por sus jefes. "La educacion del cuartel", deeia él, "debe concurrir a


— 147 — la formacion del hombre i del ciudadano; el Ejército, necesario, debe encontrar en sí mismo el correctivo del mal que hace fatalmente". Con este serio i vigoroso pensamiento, que recomiendo a vuestras meditaciones, henos aquí lejos del arranque, de una lijereza un poco egoísta, que Art Roe (el capitan Mahori) pone en boca de un oficial, respondiendo a un cantarada que acaba de espresar delante de él la idea de que su profesion es un apostolado: "Todo eso es mui bonito, pero ademas es irrealizable; i después, eso hace perder demasiado tiempo!" Si fuese cuestion de imponer esas conferencias a los oficiales, yo comprendería que se reprochara a ese proyecto de tender a transformar el oficial en institutor. Ahora bien, las tareas que oficial e institutor tienen que llenar son distintas, i seria una torpe necedad querer confundirlas. Pero desear sencillamente que el oficial trabaje, si él siente gusto por esta labor, por impedir que el fruto de la obra empezada por el institutor se pierda totalmente,—no es injertar en su mision, que es ante todo militar i que debe permanecer tal, una funcion parásita, destinada a perjudicar el buen cumplimiento de la otra. I todos los epigramas del mundo, todas las humoradas del jénero de la que acabo de citaros de Art Roe, impedirán que el mismo subteniente, teniente o capitan puedan sobresalir en la direccion netamente militar de sus reclutas i, si el corazon se lo dicta, manifestarse de vez en cuando a esos animosos muchachos bajo un aspecto por el cual os aseguro que su prestijio no tendrá que sufrir en lo menor; el aspecto de un hombre instruido, culto, de un "sabio", como ellos dirán, i de un sabio sin soberbia, al cual agradecerán en lo hondo de sus corazones por haber sido tan jeneroso de su saber para sus ignorancias. No es nada temerario afirmar que el jefe se aprovechará de todo lo que el hombre habrá ganado así en la reconocida consideracion de sus soldados.

En resúmen, hai tres grados, a mis ojos, en la funcion educadora del oficial: 1.° La accion moral, que considero como una obligacion estricta de su profesion—obligacion de un caráter tan imperioso que no conozco razones que pudiese alegar lejítimamente para sustraerse a ella; 2.° La accion intelectual por medio de pláticas familiares i frecuentes, de las cuales estimo que no puede dispensarse


— 148 —

sin faltar a un deber: deber ménos imperioso que el primero, pero que, un oficial amante de su profesion i cuidadoso de desempeñarlo honradamente, deberá tenerlo mui seriamente en cuenta; 3.° La accion intelectual por medio de conferencias, la cual debe permanecer espresamente facultativa. I no puedo dejar de declarar que encontraría absurdo i vejatorio un reglamento que prescribiera estas conferencias indistintamente a todos los oficiales. Casi tan sensible como un reglamento semejante, me parecería una nueva doctrina que tendiera a establecer i que repartiera, bajo el punto de vista del mérito profesional, i por consecuencia de los ascensos, los oficiales en dos categorías: oficiales conferencistas i no—conferencistas. Estimo que el oficial mas escrupuloso puede, sin la menor inquietud de conciencia, escusarse de recurrir a este modo particular de la accion intelectual, por la razon fácil i perentoria que éste exije una aptitud que todo el mundo no está en situacion de poseer. Si no os sentis en posesion de esta actitud; si sencillamente, estais respecto a estas conferencias en una predisposision de ánimo irónico i falto de gusto, guardaos de hacerlas! Les haréis mucho mal en uno u otro caso. Yo mismo no sé si, para conseguir éxito, la fé no es todavía mas necesaria que una cierta Facilidad de elocucion. El mal humor i el escepticismo no han creado nunca nada. I es a una obra de creacion a la que os invito. V

¿Los soldados estarán obligados a asistir a estas conferencias? El réjimen de la libertad absoluta—para el soldado de asistir a ellas, como para el oficial de nacerlas—parece atrayente a primera vista. Por mas aficion personal que yo sienta de ordinario por las soluciones liberales, no creo, sin embargo, que la asistencia a las conferencias pueda dejarse facultativa. No me parece admisible que, cuando un oficial haya empleado tiempo de sus descansos para preparar una de esas conferencias, sus hombres sean libres de acudir o no a escucharle. Esta libertad acordada, implicaría para ellos el derecho dé irse cuando les pareciera de hacer ruido en la sala al entrar o al salir: cosas todas no solamente molestas para el conferencista, sino que poco compatibles con el respeto debido por ajentes militares al jefe que ha consentido benevolamente, sólo en interés de éstos, sin que nadie lo obligue, sin


— 149 — que nada lo recompense, en asumir la tarea suplementaria que desempeña, buscando instruirlos. De aquí deduzco que los soldados serán apremiados a seguir las conferencias. Es cosa, deplorable que un coronel pueda ser, como el de una guarnicion próxima a Paris, obligado a estampar en la orden de su Tejimiento una advertencia como esta:—"La conferencia de anoche no pudo tener lugar por falta de auditorio. De-hoi en adelante, aun cuando dichas conferencias continuen siendo facultativas, cuando ellas no reunan un número de hombres suficiente, la compañía entera quedará arrestada el sábado siguiente". Notad que ese coronel fué obligado a recurrir a un subterfujio para hacer obligatoria la presencia de los soldados en las conferencias hechas en su rejimiento. Seria mas sencillo establecer que los soldados estan obligados a asistir. Todavia me apresuro a agregar que me parecería deseable i así mismo esencial, que no fuesen para ellos como para los oficiales una lata (*).. La condicion misma de su utilidad es que sean atrayentes, que constituyan un verdadero recreo para aquellos a quienes estan destinadas. ¿Como obtener este resultado? La receta es mui sencilla. Bastará para ello: 1.° No multiplicar desmedidamente esas conferencias; 2.° No confiar, como lo he dicho, la tarea de hacerlas, sino a los oficiales que tengan a la. vez gusto i aptitudes por este modo de accion intelectual; 3.° Vijilar con cuidado la eleccion de los temas, que no deben por ningun motivo ser áridos o abstractos; 4.° Procurar que sea dado a estas conferencias un carácter mui marcado de "lecciones de cosas", como se dice en las escuelas. (**) Corresponderá a los coroneles i tenientes-coroneles, asistidos por los jefes de batallon o de escuadron, asegurarse si se han satisfecho esas cuatro condiciones de éxito de las conferencias. Esta alta direccion me parece ser precisamente la parte que conviene a esos oficiales superiores en la accion intelectual ejercida en e1 réjimiento sobre el soldado. (*) Corvée lo que se hace a disgusto i sin provecho. (**) Encuentro en un número de diario la informacion siguiente: "Ayer, en el muelle del Louvre, en presencia de una multitud de curiosos atraidos, una compañía del 104 de linea, conducida por su Capitan, bajó a visitar las cloacas de la Capital."—Esplicar en su mismo sitio el funcionamiento de uno de sus órganos esenciales de una gran ciudad; hé aquí una exelente "leccion, de cosas" a la cuál los soldados se habían guardado bien de faltar.—Nota, del autor).


— 150 — Determinacion del número de esas conferencias, eleccion de los temas i de los conferencistas, supervijilancia ejercida sobre la ejecucion misma de las conferencias; todo esto encuadra bien dentro del rol del coronel, jefe de cuerpo, pensamiento directo del rejimiento. Él tiene evidentemente, un método que encontrar, una organizacion que crear, para que este nuevo servicio dé los buenos resultados que se tiene el derecho de esperar. Esta organizacion la concibo como tal en sus grandes líneas: Io Alta direccion de las conferencias: al coronel, asistido por los oficiales superiores del rejimiento; 2. Ejecucion de esas conferencias: mas particularmente a los oficiales subalternos, subtenientes, tenientes, capitanes, lo que no impedirá, por supuesto, a tal oficial superior, que deseara dar el buen ejemplo, tomar él tambien la palabra; 3.° Conferencias espresamente facultativas para el oficial; 4.° Presencia a las conferencias obligatoria para el soldado. Se podrá discutir tal o cual de los artículos de este pequeño proyecto de organizacion de las conferencias en el rejimiento. Me inclinaré modestamente si se me prueba que estoi equivocado. Pero hai un punto sobre el cual me mostraría ménos accequible. Creo firmemente que estas conferencias pueden interesar al soldado, que se puede obtener, en ciertas condiciones que he indicado, que sean para él mismo una distraccion que le agrade vivamente. Acabo de hablaros de un rejimiento en que cierta conferencia no pudo verificarse por falta de auditorio. No se dejará de deducir que la prueba está hecha i que el principio mismo de las conferencias en el rejimiento está ya juzgado. Este no es absolutamente mi parecer, i protesto enérjicamente contra esta condenacion sumaria. Estoi convencido que la ausencia del auditorio a la conferencia en cuestion, se esplica por razones que no debilitan en nada la opinion que acabo de espresar. Yo apostaría: o que el tema anunciaba, por su aridez misma, una sesion fastidiosa, cuya amenaza puso en fuga al auditorio que un tema mejor elejido habría atraído;—o que los soldados que no han juzgado oportuno acudir ese día tenían una razon cualquiera para enfurruñarse con el oficial que debia tomar la palabra delante de ellos, i que han atrapado con una prontitud de pilluelos maliciosos la ocasion de hacer contra él, sin peligros para ellos mismos, una pequeña manifestacion de desagrado;—o, en fin, que ellos conocían quizás, por haberlo ya oído, al conferencista como un orador desprovisto del don de interesar e inhábil en el arte de tratar los temas al alcance de sus oyentes.


— 151 —

Estad seguros que una a lo menos de estas tres causas defracaso ha determinado el incidente, que, en otras condiciones no se habría producido. Si el tema i el conferencista hubiesen sido bien elejidos, si los hombres, imprudentemente dejados libres de asistir a estos ejercicios, o de faltar a ellos,, no hubiesen tenido cualquiera razon particular para hacer una jugarreta a, uno de sus oficiales—la conferencia habría tenido lugar delante de un auditorio suficiente i habría tenido éxito. Deduzcamos de este pequeño hecho las enseñanzas que él trae. Encuentro tres, precisamente confirmativas de las ideasque he enunciado respecto a estas conferencias. La primera es que conviene hacerlas obligatorias para el soldado. "La Segunda es que el interes de que deben revestirse está íntimamente ligado a la eleccion, juiciosamente hecha, del i de aquel que lo tratará. La tercera, que todo tema árido, abstracto, debe ser proscrito rigurosamente en provecho de temas atrayentes que contengan en su simple enunciado la promesa deun momento que pasar para quien oiga su desarrollo. La idea pura tiene algo deaustero que puede ser ladelicia de los espíritus muí cultos, pero que desconcierta, al contrario e impacienta a los espíritus rústicos i sencillos. ¿Quereis fijar la voluble atencion de esos espíritus? Comenzad por materializar la idea, si puedo decirlo, presentándola no en su desnudez—que ellos no sabrían gustar mejor que la de un hermoso mármol griego ó romano—pero revestida i ataviada, aunque fuese de adornos que vuestro gusto encontrara un tanto groseros; presentadla a ellos, en una palabra, bajo un aspecto fácil de percibir por los sentidos—los cuales se encargarán de trasmitirla a la intelijencia. La, "leccion de cosas" que nuestra pedagojía emplea hoi con tanta razon i éxito, no es sino la aplicacion juiciosa al cultivo de los espíritus juveniles de una observacion de la psicolojía antigua: "nada entra al dominio de la intelijencia que no haya pasado antes por el de los sentidos. Será pues, mui útil que las conferencias hechas a los soldados por los oficiales sean acompañadas de imájenes, de cuadros murales, de proyecciones. Hai en ciertos Tejimientos un break destinado al servicio de los oficiales. No veo por qué cada Tejimiento no seria poseedor de un pequeño material destinado a hacer las conferencias interesantes como sesiones de linterna májica para esos niños grandes que son los. soldados. La adquisicion de estos materiales no sería ruinosa, i el placer sano que ella procuraría a los soldados, la economía de infames "aperitivos", que ella le ayudaría a realizar, compensarían con largueza el gasto.


— 152 — VI Que se me pregunte cuáles podrán ser las materias de estas conferencias, i responderé que basta un poco de refleccion para descubrir que los temas son verdaderamente innumerables. En el programa de que he hablado anteriormente, he indicado algunos, agrupados bajo cuatro rubros principales: temas militares i patrióticos; temas cívicos; temas económicos; temas morales. Hai en esta nueva enumeracion con qué atender a las conferencias de varios años de un oficial; i esta tan lejos de mi la pretension de haber agotado la materia, que me parece que apenas la he desflorado. Los temas pueden ser suministrados en gran número por la industria o el comercio—segun la rejion, segun la ciudad donde el rejimiento está de guarnicion.—La agricultura, la hijiene agregan un contijente importante al de la industria i el comercio. ¿Se me objetará que es estraño pedir a un oficial una conferencia sobre un asunto suministrado por la agricultura o la hijiene? Yo respondería que no es del todo necesario haber pasado por el Instituto Agronómico o la Escuela de Medicina para esponer en términos jenerales los métodos nuevos de agricultura o los principios de la hijiene usual. Basta para ésto un espíritu abierto, no hipnotizado por la contemplacion de un punto único del horizonte intelectual. ¿Se insiste en sostener que un oficial no es capaz de hablar competentemente, previa preparacion suficiente, de los abonos químicos o de la profilaxia de la fiebre tifoidea? Bien quiero no insistir, puesto que no estoi del todo convencido de esta incapacidad, que la encuentro ofensiva para aquel a quien se supone le afecta. Pero si estas materias no pueden ser tratadas por el oficial, que otros, que especialistas las traten, pues, en su lugar i que nuestros soldados no sean privados, bajo un mal pretesto, de todo provecho que puedan obtener de conocimientos cuya utilidad, pienso, no será objetada por nadie! No falta en Francia institutores, profesores de colejio o de liceos, agricultores instruidos, ni médicos que aceptarían con alegría, si se les quisiera invitar, para asistir de cuando en cuando al oficial en su preceptorado intelectual sobre el soldado. Se bien que esta colaboración del civil i del militar—aunque tenga en vista el bien jeneral;—que esta- introduccion del "cucalon" (?*) en los asuntos del Tejimiento, levantará protestas. Hai ajentes que, leyendo la proposicion que acabo (?*) "Pekín" en el orijinal frances.


— 153 — de enunciar, sentirán temblar sobre su base la "ciudadela cerrada en el seno de la nacion''-i esclamaran que el "espíritu militar" no sabría resistir este golpe. No lo creais, señores, i dejad lamentarse a la fila de los hijos llorosos de Jeremías, como es su oficio hacerlo desde hace siglos, al contemplar toda piedra que se disgrega i que cae de la vieja muralla sacrosanta de las tradiciones, sobre la cual montan obstinadamente la guardia, sin querer comprender que es preciso resignarse a las ruinas que acarrea el tiempo i trabajar con éste en las renovaciones que él exije. Aparentemente, no hai ' un hombre sospechoso de tramar la destruccion del espíritu militar, como el coronel comandante del 93° rejimiento de infantería, en la Roche—sur—Yon.—I bien, o.tengo el gusto de haceros conocer que este oficial superior no ha vacilado en organizar recientemente; con el concurso del profesor departamental de agricultura, conferencias a los soldados de su rejimiento sobre los nuevos métodos de cultivo. I esos soldados, hijos de agricultores en su mayor parte, han quedado encantados de esas conferencias, hechas intelijentemente, no en una sala de cuartel, sino durante una marcha, en el terreno, en pleno campo, con el ejemplar mismo de trébol, de alfalfa, de trigo o de betarraga bajos los ojos. I ellos han encontrado, los valientes "pioupious", que esta jornada era menos monótona talvez que de ordinario, que seria una cosa admirable tener de cuando en cuando otras semejantes a aquella, en las que se iría a respirar el buen olor de las compañías familiares, donde la teoría, la maniobra tendrían tregua por un momento, donde se les enseñaría a ellos, campesinos de ayer i campesinos de mañana, no sólamente a defender el territorio sagrado de la patria con el fucil, el cañon o el sable, sino a dar valor al campo patrimonial, a hacerlo producir diez veces mas de lo que nunca dió, menos sabiamente cultivado. El prestijio de los oficiales no ha sido destruido a los ojos de esos soldados, porque era un hombre de "jaquette" quien les enseñaba todas estas bellas i buenas cosas. Hai todavía disciplina, señores, en el 93º de línea, creedlo! I hai en él jóvenes franceses, sometidos sin que se les haya consultado a la mui dura lei del servicio militar obligatorio, que saben que se pueden aprender en el rejimiento cosas que mas tarde se está bien contento deconocer i que, sin él, se habría ignorado desgraciadamente.

La medicina usual, los viajes, las esploraciones, la vida colonial, os suministraran tambien asuntos perfectamente


— 154 — apropiados para el auditorio delante del cual tendreis que tratarlos. Esponer los efectos perniciosos del alcoholismodemostrar lo que éste hace del individuo i del pueblo que a él se entrega—cómo este reclutador maldito de la cárcel i del manicomio agota las fuentes mismas de la raza; ¿no es ésta, señores, una admirable materia que tratar delante de esa juventud de entre la cual el monstruo estrae un tributo tan detestable? Ah! qué hermosa conferencia por desarrollar, i qué dulzura decirse, al hacerla, que se salva sin duda creaturas humanas que el vicio inmundo habría cojido, degradado i conducido por una pendiente fatal, hacia el crimen o hacia la locura, si las palabras que advierten i preservan no hubiesen sido pronunciadas a tiempo delante de ellas!—I el relato de las proezas de nuestos esploradores, la pintura de los paises misteriosos por los cuales se ha paseado audazmente la bandera de Francia, la descripcion de nuestro magnífico imperio colonial, el inventario de sus riquezas, en gran parte inutilizadas por falta de colonos; ¿no son estos puntos temas sobre los cuales la intelijencia, la imajinacion i el patriotismo de un oficial pueden aplicarse con fruto? Preparar defensores al pais es seguramente una tarea mui bella. ¿Creeis vosotros que la de prepararle colonos sea hoi sin utilidad i que Francia no pueda encontrar su conveniencia en la iniciacion metódica de su juventud en los encantos, en los peligros, en el poderoso interes de la vida colonial?

I hé aquí otros asuntos, de órden completamente diferente que yo me reprocharía no recomendar a vuestra atencion mas séria: las intituciones de prevision, de asistencia social, las mutualidades, las cooperativas de consumos i de produccion, los seguros etc. En el tiempo en que vivimos, cuando para gran honra de nuestra sociedad, una corriente tan fuerte de ardiente, de compasiva solidaridad la atraviesa, no concibe que un espíritu, por poco jeneroso que sea pueda sin permanecer indiferente a ese esfuerzo que hace la humanidad para emanciparse al fin de la dura lei de miseria i de sufrimiento que, desde millares de años, pesa injustamente sobre la inmensa mayoría de sus miembros. Pero la instituccion del hermoso reinado de la justicia a aquel de una cruel e inicua fatalidad, es cosa tan difícil de realizar, que el mal se mezcla estrechamente al bien, las ideas falsas i peligrosas a las ideas sanas, en los métodos propuestos para mejorar la suerte de la muchedumbre innúmera que trabaja mucho i que padece mas. Ahora bien, todo


—155 — hombre conquistado por los principios de la mutualidad esta por ésto mismo vacunado, si puedo decirlo, contra las utopías del colectivismo i del anarquismo.—Mutualidad, coopreparacion son el sólo remedio eficaz que pueda oponerse, con espectativas de éxito, al socialismo revolucionario, que seduce a los ignorantes por la aparente simplicidad de las solucionbrutales que preconiza. Como demasiados espíritus escojidos—mui libres, de ningun modo timoratos, ni retrógrados—¿estais vosotros asustados de los progresos de la nefasta propaganda de esta doctrina? ¿Sentis horror de la abominable cárcel, que el colectivismo nos promete como don de feliz advenimiento? ¿sentis el deseo detrabajar endefensadeestaideadepatria, de que el reniega i que ademas insulta? ¿Quereis, en unapalabra, preservar a Francia de esa pesada mano que intenta oprimirla para arrancar i destruirtodo lo que ha hecho su encanto, su gracia, su nobleza i su grandeza? En lugar de consumiros en lamentaciones estériles, sobre la mala ventura de los tiempos, de soñar no sé qué resurreccion del pasado, tan quimérico como la quimera colectivista cuya malignidad os alarma, administrad, pues, el antídoto a esos millares de jóvenes que envenenan doctrinas detestables; aplicaos, con corazon resuelto, a la obra de la profilaxia social, cuyo instrumento tendreis entre las manos en el rejimiento! Al introducir a vuestros oyentes—soldados hoi i, no lo olvideis,ciudadanos mañana—en esemundo de losproblemas economicos i sociales, a los cuales nadie tiene el derecho de permanecer estraño; al oponer el lenguaje de la razon—deuna razon mui humana, en ningun modo pusilánime—i las demostraciones procuradas por los hechos debidamente estudiados, a las afirmaciones huecas i engañosas de los demagogos, haréis al pais todavia otro servicio que el de inmunizar su juventud contra el virus colectivista. Por que vosotros no podreis tratar estas cuestiones sin que otro mal social que sufrimos no se os paresca: mal tremendo que no ataca como el alcoholismo a la salud física sino a la salud moral, si puedo decirlo, de nuestro pueblo i paraliza poco a poco, entorpecida por una especie de sueño letárjico, esta raza francesa cuya exuberante vitalidad i arriesgada intrepidez hicieron en otro tiempo la admiracion del mundo. Esta plaga, quedebe ser atacada vigorosamente por todo hombre que lleve en el corazon el amor a Francia i que sufra al encontrar en ella uno de esos indicios de senilidad que,para las naciones, tan seguramente como para los individuos, anuncia la decadencia; esta plaga mortal.es funcionarísmo,


— 156 — Infiltrado en nuestras venas, ha hecho de nosotros insensiblemente un pueblo en que los resortes de la enerjía i de la voluntad se rebajan cada dia mas miserablemente; en que el ciudadano, pordiosero i mendicante, disgustado de la accion viril i arrogante, no sabe concebir ambicion mas alta que obtener del estado bienhechor la pitanza gana da sin esfuerzo que alimentará su improductiva laxitud. Ahora bien, al esplicar el mecanismo de las instituciones de prevision i de la mutualidad, enseñareis a vuestro auditorio lo que un número mui grande de ellos ignora: a saber, que no es necesario, para conseguir en la. tarde de la vida la garantía de una lejítima seguridad, arrojarse ávidamente sobre la granjeria de los empleo del Estado, a fin de asegurarse uno de esos "retiros" (o jubilacion) cuya cifra, sin cesar engrosada, pesa en forma tan gravosa sobre nuestros presupuestos. Hacer entrar esta idea en el espíritu de nuestro pueblo, es trabajar eficazmente para sanar la llaga del funcionarismo que nos corroe i nos agota,porque no es dudoso que el cebo de la jubilacion inherente a las funciones tan ardientemente buscadas, cuyo distribuidor es el Estado, esplica en gran parte el ardor con que se les codicia. VII Mui bien, me direis vosotros; pero antes de hablar a los otros, tendremos gran necesidad nosotros de estudiar estol asunto. 1 Nada mas justo, señores. Todos estos problema de economía social son complejos i árduos; i esta infinita complejidad misma, prueba la. locura de los espíritus que creen que ciertas fórmulas tienen la virtud májica de resolverlas con una palabra. Admiro a esos hombres que, esgrimiendo la palabra altisonante i el jesto imperioso, frente a esta terrible cuestion social,—la cual, por otra parte, no es una sino múltiple—se figuran que les bastará decir:—"Sésamo, ábrete!", para que ella sea, en efecto, resuelta. ¡No se trata, ai! de abrir una puerta para que la felicidad de la humanidad se evada de la cárcel en que está encerrada! ¡Si las cosas fueran tan sencillas, hace largo tiempo que esa cautiva habria tomado las de Villadiego! Lo que hace falta es hacer entrarcada dia pacientemente, un poco mas de aire i de luz—entended por estas palabras justicia, piedad, amor, alegría, en fin. en el viejo edificio social, en donde todo no está por destruirse pero en donde demasiadas cosas deben ser cambiadas, si se quiere que resulte habitable para todo el mundo, en lugar de serlo, como hoi, para una parte solamente de la comunidad


— 157 — que él alberga. Ahora bien, la sociolojía, para hacer una ciencia mui jóven—se puede decir que ella cuenta a lo mas medio siglo de existencia—no es menos una ciencia al presente constituida, i que se enseña. Si un dia os place, como lo deseo, documentaros sólidamente sobre las materias de que ella trata, a fin de entregaros entre vuestros soldados a la útil propaganda de ideas justas i sanas que los precaveran contra las perniciosas utopias, id a llamar a la puerta, que se os abrirá liberalmente, del Museo Social fundado por un jeneroso filántropo, el conde de Chambrun. En ese laboratorio de estudios sociales, encontrareis una biblioteca conteniendo las publicaciones relativas a los hechos económicos que tienen un interes social en todos los países del mundo: salarios, relaciones entre el capital i el trabajo, huelgas, cooperacion, participacion en los beneficios, mutualidad, asociaciones, sindicatos, casas obreras, retiros, etc. Saldreis de allí armados de todas armas para la cruzada que os pido emprendais. (1). Trabajar en defensa de la idea de la patria, de la idea de libertad, que la propaganda colectivista se esfuerza infatigablemente en destruir; casi no veo en el momento tarea que me parezca mas digna de solicitar la abnegacion de los buenos franceses i de los buenos ciudadanos. Creo haber probado, señores, que un campo inmenso está abierto a la accion intectual como a la accion moral del oficial educador. Me resisto a creer que está por encima de las fuerzas de nuestro admirable cuerpo de oficiales tomarla a su cargo i sembrar a manos llenas el buen grano. Por la traduccion. H. Espíndola, Cap, alumno de la Academia de Guerra.

[1] Recomiendo tambien mui vivamente la lentura de las numerosas i excelentes publicacion;s hechas bajo los auspicios del "Comité de defensa i de Progreso social"con pucstos de hombres tales como los señores Georges Picot, Paul Leroy—Beaulien, Cheisson, etc., todos escritores de una alta competencia en materia de cuestiones económicas i sociales. [Nota del autor].


Figuras pertenecientes al artĂ­culo "Descripcion de mi Observatorio de BaterĂ­a"

Fig. I.


Fig. 3.


Fig.4


Figuras pertenecientes al artĂ­culo "Descripcion de un Observatorio de BaterĂ­a"

Fig.1.


Innovaciones en el material de Artillería (1)

Este trabajo tiene por objeto dar una idea Jeneral de las moditieaciones introducidas en la artillería de campaña, despues que se ha hecho necesaria la adopción de las piezas con retroceso automático. Este adelanto que, por su importancia puede compararse al que se efectuó con el paso de la artillería de cargar por la boca, a los sistemas de retrocarga, o bien a los progresos alcanzados por los cañones rayados frente a los de ánima lisa traerá indudablemente importantes cambios en los métodos de combate i el empleo de la artillería; pero a pesar de que todo cambio o progreso en los armamentos trae siempre esas modificaciones, siendo ellas materia de largos estudios prácticos sobre los cuales solamente el tiempo i las esperiencias pueden decidir, nos limitaremos por ahora, a esponer, sin entrar en los detalles que distinguen a los distintos tipos de cañones, los cambios e innovaciones Jenerales, que se refieren al material nuevo. Junto con los inventos que han ido dando poco a poco mayor certeza i mas largo alcance a los proyectiles de la artillería, han marchado tambien los ensayos destinados a [1] Obras consultadas: Wille, Wafíenlehre; Layriz, Moderne Feldartillerie Roskotcn, Moderne Feldkanonen, Kriegstechnische Zeitschrift. Roskoten, Die Unabhangige Visierlinie, Dr. Czapski, Das richten mit Visier Fenrohr in vergleich zu dem mit Visier und korn.


—160 —

asegurar mas i aprovechar mejor esas cualidades balísticas, por medio de construcciones en la cureña que le dieran mayor estabilidad al cañon durante el tiro. Ensayos han sido éstos, que han alcanzado hoi dia un éxito que parece satisfacer completamente casi todas las exijencias, ya sea de los técnicos, como tambien del personal que hará uso del material en los campos de combate. Se ha llegado a conseguir la inmovilidad casi absoluta de la cureña, lo cual permite disparar grandes cantidades de proyectiles sin que sea necesario apuntar la pieza despues de cada disparo, variando los puntos de impacto en una cantidad tan insignificante que nada puede influir en el efecto del arma. Al mismo tiempo que se hacía indispensable aumentar la rapidez del tiro, se trataba de perfeccionar los aparatos de puntería con el objeto de aprovechar, con un efecto mayor, dentro del enorme consumo de municiones, cada tiro aislado. El servicio de la pieza, con estos medios que le aseguraban al cañon una estabilidad casi perfecta, se hacía más tranquila i fácilmente, al mismo tiempo que la necesidad de protejer al personal i al mismo cañon con su conjunto mas delicado, hicieron de absoluta necesidad dotar a cada cañon de escudos protectores de acero, lo cual se facilitó, a pesar del aumento excesivo de peso, gracias a la diminucion del de la cureña, que por no recibir la fuerza del retroceso con la misma enerjía que ántes, podia construirse con dispositivo mas lijero. Tenemos pues, que considerar tres factores principales que son los que caracterizan las innovaciones introducidas: 1.° El sistema del retroceso; 2.° Los aparatos de puntería; 3.° Los escudos protectores. Empezaremos con: EL SISTEMA DEL RETROCESO.

Casi desde que empezaron a usarse los cañones en los campos de batalla, se ha tratado de limitar o disminuir en lo posible el retroceso de la pieza con el objeto de conseguir una rapidez mayor de tiro. El estrechamiento del calibre con el objeto de limitar el retroceso tenía su límite en la diminucion del efecto del arma, cuyas cualidades balísticas se perdian a medida que los proyectiles se construían mas pequeños. Había pues, que buscar la solucion del problema por otro lado i el único que se presentaba era introducir modificaciones en la construccion de la cureña.


— 161—

De los sencillos compresores de madera o cuero que emplean todos los carruajes para disminuir el movimiento de las ruedas por medio de la presion, que se aseguraba poruña manivela convenientemente situada, se pasó a los frenos de cuerda o sea el sistema llamado de enrayar. Este consistía en la colocacion de una cuerda sujeta por un estremo en la cureña i enrrollada por el otro en un tambor formado por la misma rueda en su masa. Al retroceder la pieza por efecto del disparo, la cuerda se enrrollaba, efectuando así la detencion, mientras que al ser llevada a la posicion de fuego, la cuerda perdia su tension. (Fig. 1.) Este sistema aumentaba algo la rapidez del tiro pues se limitaba en parte el desplazamiento del cañon, pero siempre los sirvientes estaban obligados a hacerlo avanzar a mano. Los ensayos persiguiendo la inmovilidad se continuaron: Se colocó al fin de la cureña, o bien en unos soportes que partian de los muñones del cañon, una especie de cuñas que se enterraban en el suelo, pero como la fuerza del retroceso seguía existiendo, tenia que manifestarse en otra direccion, con lo cual se producían saltos o movimientos laterales alrededor de la contera, sobretodo cuando el cañon en el momento del disparo, no se encontraba exactamente en la misma direccion del eje de la cureña. Esto perjudicaba la rapidez del servicio i tambien la resistencia del material. (Fig. 2 i 3.) Se ideó entonces la colocacion de un objeto elástico, entre esa contera o pala del retroceso i la cureña, que, al mismo tiempo que recojia la fuerza del retroceso, hacía por sí mismo volver la pieza a la posicion que tenia en el momento del disparo. Estos fueron los frenos de resortes i tambien hidráulicos colocados en la cureña misma, que le permitían recojerse i alargarse en el momento del tiro. De ambos sistemas, se jeneralizó mas el de resortes, del cual es una muestra el que tenemos hoi dia en uso en Chile. (Fig. 4 i 5.) Sin embargo esto no daba por resultado la estabilidad completa del cañon; a pesar de quedar la pieza en su mismo sitio, siempre se producía algun movimiento que hacía indispensable apuntarla cada vez. Esto vino por fin a subsanarse cuando se inventó la construccion de un freno, es decir, de un objeto elástico destinado a neutralizar las fuerzas del retroceso, colocado, no como en el sistema anterior entre la cureña i el suelo, sino entre el cañon i la cureña, de modo que al efectuarse el disparo, era el cañon sólo el que se deslizaba hacia atras, sin que le trasmitiese a la cureña sino una parte pequeña de su enerjía. En seguida por otro mecanismo era de nuevo llevado a su posicion anterior al disparo. (Fig. 6.)


— 162 — Este sistema para anular el retroceso se habia empleado ya antes en los cañones de costa i de la marina pero con un freno tan corto que sólo permitía su uso i daba buenos resultados en esos cañones cuya construccion fija les suprimia todo movimiento. Los frenos hidráulicos en uso no pasaban de 2 a 3 calibres de largo lo cual no era suficiente para que toda la enerjía del retroceso fuera anulada. Con esta clase de freno se llegaron a. contruir tambien piezas de campaña, las cuales por carecer de la firmeza de las de costa i marina, no satisfarían aun las exijencias de los constructores. Un modelo de este sistema es el que emplearon los rusos en la última campaña. Pero, para que la cureña conservara la estabilidad absoluta fué menester llegar a la construccion de un freno mucho mas largó aun; de 2 a 3 calibres hubo que aumentarlo hasta 15 i 20, lo que da un largo en las piezas de campaña de mas o ménos 1 m. El cañon ejecuta pues, al dispararse un movimiento de retroceso sobre un riel llamado cuna,, que tiene el mismo largo que el freno automático. Este riel o cuna va colocado sobre la cureña. La materia elástica que va dentro del cilindro que forma el mecanismo del retroceso es una mezcla de partes mas o menos iguales de glicerina i agua; en otros sistemas se ha empleado el aire comprimido pero, aunque la teoría es buena, en la práctica siempre se presentan inconvenientes graves para su empleo. El líquido va contenido dentro de un cilindro hueco en el cual se desliza un émbolo. Este émbolo va unido por uno de sus estremos al cañon, el cual al moverse i arrastrarlo consigo, ejerce la presion sobre el líquido en uno de los lados del cilindro. (Fig. 7.) El efecto del freno automático para sujetar el cañon en su movimiento de retroceso es ayudado por el mecanismo destinado a llevar el cañon de nuevo a la posicion normal. Este mecanismo consiste en un muelle espiral colocado al rededor de la barra del émbolo que al retroceder el cañon, es comprimido hasta la quinta parte de su largo primitivo. Este muelle es el que hace volver el cañon deslizándose suavemente hacia adelante mediante cierta válvula que se encuentra con este objeto en el émbolo. LOS ESCUDOS. La estabilidad de los nuevos cañones facilita la colocacion de escudos protectores de acero como abrigo para los sirvientes. La idea de dotar de proteccion a las piezas de


—163 —

artillería de campaña era ya antigua, pero su realizacion no habia llegado a tener resultados. Las ventajas de los escudos están a la vista; disminuyen las bajas durante el combate dándole a la artillería mayor resistencia aun contra infantería a distancias cortas, lo que le da una gran superioridad sobre esa arma. Les permite a los sirvientes, que no tienen que ocuparse en mover constantemente la pieza, permanecer sentados trabajando con tranquilidad, con lo cual se puede sacar mayor provecho del arma. Estas ventajas, especialmente al aumento de la capacidad de resistencia por la disminucion de las bajas, son tan grandes, que nadie podrá renunciar a la adopcion de los escudos en los cañoneos modernos. Miéntras no se invente un nuevo proyectil o se empleen otros procedimientos de tiro con los cuales se consiga destruir los escudos, es decir, miéntras el Shrapnel siga siendo el principal proyectil de la artillería, no podrá ésta pensar en abandonarlos escudos como proteccion contra sus balines. Junto a estas ventajas no dejan tambien los escudos de presentar algunos inconvenientes. Ante todo debe considerarse que aumentan el peso de la pieza, tanto mas, cuanto mayor sea la proteccion que se exija, es decir, miéntras mayor sea el espesor i el tamaño del escudo. A la técnica es a la que corresponde decidir el término medio a que debe llegarse entre las exijencias impuestas por la movilidad, la protección i el efecto. A los escudos se les ha dado una resistencia que pueda protejer contra los balines, partículas del proyectil i el fuego de la infantería. Contra proyectiles de artillería que den de lleno no puede exijirse proteccion. Los ensayos prácticos han dado resultados satisfactorios con un espesor de 3 a 6 mm. con lo cual elpeso de la pieza se aumenta en una cantidad de 40 a 60 kg. En la mayoría de los materiales en uso se han decidido por un espesor de 4 a 4.5 mm. Las partículas grandes de proyectiles de artillería los atraviesan, pero ellas son tan escasas que no vale la pena de aumentar por eso el peso del cañon. El aumento de 40 a 60 kg. puede soportarlo la pieza de campaña sin que haya que sacrificar otras ventajas, pues, debido, como lo he dicho, a la menor resistencia que puede dársele a la cureña, ésta puede ser mas liviana. Sentadas las bases para el espesor i el peso que pueden tener los escudos, mencionaremos algunos otros principios que deben tomarse en cuenta para su construccion: el largo debe ser tal, que cubran hasta los pies de los sirvientes, por


— 164 — consiguiente deben llegar hasta el suelo. Para que no estorben, al encontrarse el material en marcha, deben estar construidos de manera que puedan doblarse. Deben, ademas, ir colocados tan atras como sea posible, es decir, en el lado posterior del eje. El aumento del peso no es el único inconveniente de los escudos: ellos por su altura aumentan la visibilidad de la pieza,, la cual, indudablemente, obligará a ocupar siempre posiciones completamente cubiertas. Esto se facilita grandemente con los sistemas tan perfeccionados de aparatos de puntería. Los inconvenientes que pueden presentar los escudos, no son, pues, tan graves que puedan aconsejar la no adopcion de ellos. APARATOS DE PUNTERÍA.

La operacion de apuntar, es decir, colocar en una misma línea el alza, el punto de mira i el objetivo, no solamente es menos sencillo de lo que a primera vista parece, sino hasta cierto punto, imposible efectuarlo sin que se produzcan siempre errores de mayor o menor importancia. Al fijar nuestra vista sobre un punto cualesquiera, graduamos el poder visual del ojo sobre ese punto únicamente, de tal modo que podremos ver con claridad i nitidez los objetos colocados en el mismo plano del objeto que se observa, pero no aquellos situados a mayor o menor distancia de él. Estando pues, el alza, el punto de mira i el blanco colocados todos ellos en situaciones tan distintas con respecto a nuestro ojo, es imposible que al observar uno de ellos, tengamos en vista tambien a los demas sin que de ello nazca siempre algun error. Si a esto se agregan otras circunstancias como ser la luz, las grandes distancias, la colocacion apenas visible de los blancos, el escaso número de apuntadores instruidos de que se disponga despues de algun tiempo de combate, vemos claramente la imperfeccion del acto de apuntar, del cual tanto depende la forma en que puede aprovecharse el material. En vista de esto, los esfuerzos de los constructores debían ir dirijidos a encontrar medios mecánicos con que suplir la imperfeccion del ojo humano. El primer paso dado en este sentido fué la introduccion de las alzas que llevaban un nivel (Fig. 8,) unido en la espiga que, dando una independencia completa al acto de apuntar i no necesitando tomar en cuenta la mayor o menor visibilidad del objetivo, aseguraban la exactitud de la puntería dando una base completamente segura para la continuacion del


— 165 — tiro. Por este sistema solamente es necesario darle al cañon la, primera elevacion empleando la puntería directa, despues continúa dándosele la elevacion por medio del nivel. El apuntador tiene solamente que procurarse de la puntería horizontal. Las ventajas introducidas con la adopcion de estas alzas, son las siguientes: 1. Despues de apuntada por primera vez la pieza, el apuntador no necesita tomar sino la puntería horizontal. Dando el nivel la puntería en altura se evitan los errores de la vista i se consigue mayor exactitud; 2. La graduacion del nivel calculada para una pieza se puede trasmitir mecánicamente a todas las demas de la batería lo que da mayor uniformidad a la puntería i mas certeza en el tiro; 3. Se facilita la vijilancia del apuntador, i 4. Se simplifica la instruccion jeneral del tiro. Sin embargo, el error producido por las imperfecciones de la puntería directa por el alza i la mira, siempre existían. Las alzas telescópicas .eran el único medio que podia emplear la técnica para correjir esas deficiencias. Pero mientras no fué posible construir los anteojos prismáticos que permitían darle al instrumento un tamaño apropiado para ese empleo, los ensayos no habian dado resultados satisfactorios, sobre todo tratándose de cañones de campaña. El largo que debia dárseles a los antiguos anteojos hacia imposible que pudieran aplicarse a un material espuesto a los movimientos que le imprimía el retroceso durante el tiro. Como decia, el invento de los anteojos de prisma, agregado a la absoluta estabilidad de la cureña en la cual se colocan actualmente los aparatos de puntería, facilitan la adopcion de las alzas telescópicas en los cañones de campaña. El alza va colocada en un soporte a la izquierda de la cureña o cuna i ella queda firme en el momento en que el cañon ejecuta su movimiento de retroceso. (Fig. 9.) La línea de mira, que antes pasaba por el alza i el punto de mira, ha sido reemplazada por la visual que pasa por el eje óptico del anteojo señalado por dos retículos que se cortan, o bien por otro sistema igualmente sencillo. Por este sistema, el ojo observa solamente el objetivo, i se evita así el error natural indicado al tratar del antiguo procedimiento. Con este adelanto se ha venido a simplificar enormemente la instruccion de los apuntadores, facilitándose la vijilancia, i dándole mayor exactitud al tiro contra blancos difíciles de observar.


— 166 — Numerosas son las construcciones de las alzas telescópicas. El fundamento de todas ellas es el alza con nivel en la espiga, formando una curva e incliniada hacia un costado para contrarrestar la desviacion lateral de los proyectiles causada por el rayado del cañon. En la parte superior de esa espiga va colocado el anteojo prismático. Siendo cada dia mas frecuente la toma de posiciones cubiertas se hacia necesario simplificar i dar mayor exactitud a los medios para apuntar indirectamente. El uso de las placas de puntería, destinadas a medir el ángulo que formaba el objetivo con un punto cualquiera en el terreno que fuese observado desde la batería, comunicándolo en seguida a todas las piezas, se habia jeneralizado i hecho de absoluta necesidad. Perfeccionándose siempre los aparatos de puntería ha llegado a construírseles formando parte integrante del alza, con lo cual es el alza misma la que está en estado de medir esos ángulos. Con la introduccion de este nuevo progreso se construyeron las llamadas alzas panorámicas, que además de poseer las ventajas indicadas, el anteojo es susceptible de un movimiento de rotacion que le permite observar cualquier punto del terreno sin que el ocular se mueva i por consiguiente sin que el apuntador tenga que cambiar de sitio. Por este medio puede apuntarse la pieza mecánicamente tomando como punto de observacion, objetos que pueden estar colocados aun detras del apuntador. Sólo es necesario haber medido ántes desde la batería el ángulo formado por el objetivo i la situacion del punto de referencia. Esto puede hacerse por medio de una de las piezas o bien por los anteojos de grupo o batería que deberán estar provistos de algun mecanismo destinado a ese objeto. En cuanto a los mecanismos destinados a dar la puntería horizontal i vertical, no hai modificaciones mui importantes. En el sistema para dar la puntería horizontal exacta se notan dos corrientes distintas: una que consiste en dar al cañon los movimientos laterales finos por medio del jiro de la cureña móvil sobre un pivote como en nuestro material actual, la otra empleada por la casa constructora Schneider Canet, que consiste en hacer mover toda la cureña sobre el eje de la pieza. Esta construcción tiene la. ventaja de que la fuerza de retroceso se ejerce siempre en lá misma direccion del eje de la cureña, es decir, perpendicular al eje de la pieza, lo que no siempre sucede en, el otro sistema, causando ésto pequeñas desviaciones laterales. En cambio, la puntería se dificulta cuando la posicion está formada por un terreno duro, o cuando las ruedas se


— 167 —

entierran en otro que sea mui blando. Ademas el enorme peso de la pieza, al cual se agrega el de los dos sirvientes que la sirven, es un inconveniente que retarda las operaciones de apuntar. Siendo el efecto del movimiento lateral producido por el otro sistema mui insignificante, su empleo se ha jeneralizado mas que el otro. Una de las ventajas mas grandes que se han introducido en los nuevos sistemas de aparatos de puntería, es la rapidez para apuntar que se produce con la adopcion de la llamada "línea de mira independiente." Esta innovacion consiste en la separacion o independencia que se ha conseguido en los aparatos para darle a la pieza la elevacion real dada por la distancia, mientras que otro mecanismo independiente de aquel, le da—por medio de la puntería directa, o con el nivel—la elevacion que corresponde al ángulo del terreno. Este sistema ha sido adoptado por primera vez en el material de artillería frances. El sirviente sentado a la izquierda o sea el apuntador, le da a la pieza por medio de una manivela colocada en situacion conveniente, la elevacion necesaria para que la línea de mira pase por el objetivo, o bien en el tiro indirecto, coloca el nivel en la graduacion que corresponde a esa elevacion. El alza está graduada en 0 i queda así. Simultáneamente, el sirviente colocado a la derecha, le da al cañon por medio de otra manivela que está a su alcance, mecánicamente, leyendola distancia en una tabla especial colocada en el cañon, la altura ordenada. En cambios de distancia le basta graduar por medio de su tabla de distancias, el número correspondiente, sin que el ángulo del terreno, dado por la manivela de la izquierda, tenga que cambiarse. Sistemas mas perfeccionados, han llegado a conseguir que el alza ejecute por sí sola el movimiento de graduarse, a medida que se le va dando al cañon la elevacion necesaria. Un nivel colocado perpendicularmente a la espiga i paralelo al eje de la pieza, permite correjir el desnivel de las ruedas. Las ventajas de este sistema consisten en la rapidez para apuntar que se consigue por la reparticion del trabajo del apuntador entre los dos sirvientes, rapidez que viene a hacerse mas apreciable si se adopta el sistema de tiro introducido por los franceses, que al parecer será el que va a servir de norma para las modificaciones que se introduzcan en ese sentido.


— 168 — PROCEDIMIENTO DE TIRO

Consideremos ante todo que los nuevos materiales tienen por característica la rapidez de tiro, la cual les permite llegar a mas de 25 disparos en el minuto por cada pieza Si se desea aprovechar completamente esta ventaja de las nuevas construcciones, sin la cual no habría para qué adoptarlas, deben buscarse las bases para el procedimiento de tiro en el fuego rápido. Sabemos que la primera parte del tiro consiste en determinar la distancia (formacion de la horquilla); repartir el fuego i graduar las alturas de esplosion. La segunda parte la forma el fuego de efecto. La mas importante es esta última. La primera, es decir, la determinacion de la distancia, e t c . no es compatible con el fuego rápido, deben observarse los tiros aislados i por el poco efecto que durante ella pueden conseguirse, debe tratarse de acortarla en lo posible. Desde el momento del primer disparo, que traiciona la posicion de la batería, aun cuando se encuentra cubierta, hasta que comience el fuego de efecto, son momentos peligrosísimos para la artillería durante los cuales se encuentra completamente indefensa. Este es el motivo por el cual se t r a t a de , restringir en lo posible esos instantes de efecto nulo. Esto puede conseguirse en parte por medio de una cuidadosa preparacion del fuego. La esploracion oportuna del blanco hecha con un buen anteojo por el mismo comandante de batería que debe adelantarse a la toma de posicion, la determinacion del ángulo del terrejio con ese mismo anteojo ántes de la llegada de la batería, la apreciacion de la distancia con errores no mayores de 50 m., la rápida reparticion del fuego que se facilita horquillando con una sola pieza, son medios que, aunque retardan algo la apertura del fuego, aseguran en cambio mayor eficacia desde el primer momento de la entrada en accion. Otro medio de llegar a ese mismo fin, que tambien va abriéndose caminó entre las opiniones de personas autorizadas, es el siguiente: formacion de una barquilla mayor, ya que cada tiro para estrecharla requiere la pérdida del tiempo que se emplea en la observacion: Regulacion de las alturas de esplosion simultáneamente con la formacion de la horquilla con alturas de esplosion bajas. Este procedimiento que escluye el tiro llamado de precision, consiste en cubrir en el menor tiempo posible i con gran cantidad de proyectiles, un espacio determinado de terreno.. Lo que en este sistema se disminuye en el efecto de cada tiro aislado se suple con la


— 169 —

mayor cantidad de municion. El tiempo en estos casos tiene mas valor que los proyectiles. Así se viene a aprovechar todas las ventajas del material de tiro rápido. Este procedimiento no escluye tampoco, cuando hai tiempo i la observacion es favorable, estrechar los límites en que se esparce el fuego hasta llegar al tiro de precision. Este es el procedimiento llamado de "esparcimiento" adoptado por los reglamentos de tiro del ejército frances que parece será la base de que se parta, para establecer las nuevas reglas de tiro que deberán adoptar los ejércitos armados de material de tiro rápido. CARROS DE MUNICIONES

Nos queda aun que mencionar algo referente a las modificaciones que ha introducido la necesidad de protejer a los sirvientes, en lo que se refiere a los carros de municion. La proteccion de los sirvientes en la pieza por medio de los escudos de acero no sería completa si no se asegurara la misma proteccion para todos los individuos, sin lo cual el aprovisionamiento de municiones no podría efectuarse en la mismas condiciones de seguridad. Para esto se prestan bien los carros de municion, que por medio de un blindaje adecuado pueden ofrecer proteccion a los sirvientes ocupados del aprovisionamiento de la pieza. Segun ésto no puede pensarse en la colocacion de los carros detras de la línea de fuego, exijiendo en cambio que vayan situados inmediatamente al costado de la pieza. Esto tiene indudablemente sus desventajas: dificulta los movimientos en la posicion i espone a los sirvientes a los peligros que les acarrearía un proyectil que diera de lleno en el carro de municiones. Pero estos proyectiles no son tan frecuentes, especialmente cuando la posicion es oculta, habiendo demostrado los resultados obtenidos en la práctica, que el efecto no es tan desastroso como parece a primera vista. En esto se vé que la colocacion del carro de municiones al costado de la pieza será la única forma que pueda darse a la pieza en posicion. El blindaje de los carros deberá ser lo suficientemente grande para protejer a los individuos colocados detras, por consiguiente debe llegar hasta el suelo. En la construccion se distinguen dos sistemas principales. Uno lleva el blindaje en el fondo del carro i en la cubierta que se abre en forma de puerta hácia ámbos costados. Al llegar el carro a la posicion hai que inclinarlo, es decir, colocarlo de modo que su parte inferior quede al costado del


— 170 —

enemigo. La tapa se abre ofreciendo a los sirvientes proteccion aun contra el fuego de los costados. Siendo este el sistema mas ventajoso, tiene el inconveniente que a las dificultades presentadas por el acto de desenganchar se agregan las de levantar el carro inclinándolo para que ocupe su posicion de fuego. En el otro sistema el carro permanece en su posicion normal, el blindaje está colocado en forma de escudo protector en el respaldo de los asientos, ademas lleva blindada la parte posterior del carro, i completa la proteccion en la parte inferior la tapa que se abre hácia abajo i que alcanza hasta el suelo. La manera de llevar los distintos carros de municiones se diferencia en dos clases: se llevan los proyectiles aislados, tendidos o verticalmente, o bien se juntan de a cuatro o seis dentro de cajas o canastos de mimbre. Cuando van aisladamente, cada proyectil tiene reservado su sitio dentro del carro. En este caso se sujetan por medio de anillos de metal, suela o goma. En los carros que se inclinan para ofrecer proteccion, los proyectiles quedan horizontales en la posicion de fuego de modo que pueden ser sacados hácia atras, miéntras que durante la marcha cuelgan verticalmente. Estas son, en rasgos jenerales, las mas importantes modificaciones que ha sufrido la artillería de campaña en los últimos tiempos, modificaciones tan radicales, que han obligado a todos los gobiernos que se preocupan en el adelanto de la institucion militar, a reformar completamente los que estaban en uso. o a procurarse materiales nuevos. Esperamos que pronto se vean tambien en nuestro pais realizados en ese sentido los deseos de todos nuestros artilleros.


Hipótesis sobre la concentracion de los ejércitos alemanes i franceses (I) [Véase ilustrativa al fin]

¿Cómo se ejecutaría la concentracion de las fuerzas alemanas i francesas en la frontera de Lorena, si la guerra llegase a estallar entre ámbas naciones? La respuesta exacta se encuentra en las cajas de fierro de los Estados Mayores de Berlín i de París, i solo a unos cuantos nacionales de cada pais les es posible conocerla. Sin embargo, el exámen de las redes férreas estratégicas de ámbos países i el estudio del emplazamiento de los terraplenes de desembarque, que ha sido indispensable establecer mui de antemano en uno i otro lado, permiten conjeturar sobre este punto con mas o ménos aproximacion. CONCENTRACION ALEMANA

En el triángulo formado por las plazas de Metz, Strasbourg i Mulhouse, terminan 12 líneas férreas que unen la Alsacia i Lorena con todas las rejiones de los cuerpos de Ejército del imperio. Numerosos terraplenes de desembarque han sido allí establecidos. Es seguro que en esta red ferroviaria pueden establecerse 10 líneas de trasportes, todas a doble vía, esceptuándose solamente algunos tramos en la Alemania del sur. De los 23 cuerpos que forman el Ejército Aleman, es indudable que 4 quedarían estacionados en la frontera rusa, sin poder marchar hácia el occidente al mismo tiempo que los (1) De las lecciones de un curso.-Este trabajo es casi todo una traduccion. (2) Datos tomados de una publicacion del Gol. Pelpelet-Narbone.


— 172 — otros, i no podrían reunirse al ejército de operaciones sino en el caso de declaracion formal de no intervencion por parte de la Rusia. I todo ésto, apesar de los recientes quebrantos militares i políticos de esta última nacion. Los 5 cuerpos de ejército estacionados en la frontera francesa desde el tiempo de paz se trasladarían a pié a su destino, recorriendo, a lo sumo, cinco etapas. De las 10 líneas de trasportes, las 4 mas setentrionales se destinarían, cada una, al trasporte de dos cuerpos de ejército; las otras 6, a un sólo cuerpo de ejército cada una por estar estas tropas mas alejadas de la línea de concentracion. Esta espléndida situacion estratéjica se mejorará próximamente, si es que ya no lo esté: a pedido e instigacion de la autoridad militar, dos nuevas líneas se construyen para unir la Lorena alemana con la línea del Rhin. Se cree que estas dos líneas estén destinadas al trasporte rápido de 2 de los 5 cuerpos que, como acabo de decirlo, deberán efectuar a pié sus movimientos de concentracion. ¿Qué hipótesis se puede hacer, entónces, sobre la concentracion de las fuerzas alemanas i sobre el fin de sus primeras operaciones. Antes de entrar en este jénero de suposiciones, es indispensable hacer notar que se pueden distinguir fácilmente tres grupos distintos de andenes de desembarque (2): 1). Grupo de la zona Thionville-Metz-Remilly, donde todo está previsto para recibir en escalones fuerzas mui considerables. 2). Grupo de la zona central Benestroff-Sarrebourg. 3). Grupo de la Alta Alsacia, de Molsheim a Mulhouse. Conocidos netamente estos tres grupos, no es difícil pensar que el esfuerzo principal de la Alemania se efectuaría sobre el abra del rio Meusa, al norte de Verdun. Los alemanes dispondrían en este caso de cuatro ejércitos: A). Un ejército de cortina, (couverture), compuesto de tres cuerpos, ejecutaría un simulacro de ataque sobre Nancy para hacer creer en una ofensiva ulterior por el abra del rio Mosela i atraer así las fuerzas francesas hácia el rio Sielle. B). Un ejército de operaciones, compuesto de 7 u 8 cuerpos, reunido entre Thionville i Remilly, haría un movimiento envolvente por el rio Woevre i la parte superior del Meusa, avanzando rápidamente hácia Dun i Vouziers. C). Un ejército auxiliar, de 4 a 5 cuerpos, concentrado desde el primer momento detras del ejército de cortina. El tendría por mision:


— 173 — 1). Apoyar las demostraciones del ejército de cortina para atraer las fuerzas francesas hácia el rio Sielle. 2). Contener la ofensiva francesa, si ella llegase a tener lugar por el lado de Nancy i Lunéville en direccion de Sarreguemines i Bitche. 3). Lanzarse sobre la retaguardia francesa, si las fuerzas de esta nacion quisiesen arrojarse sobre el flanco del ejército de operaciones durante su pasaje del rio Meusa. D). Un 4.° grupo, de 4 cuerpos, defendería los Vosges meridionales i la alta Alsacia contra una ofensiva francesa. Si este plan existiese, no seria en definitiva sino que, la ejecucion de la maniobra sobre la retaguardia, tan preconizada recientemente por algunos escritores militares. CONCENTRACION

FRANCESA

¿Cuál podría ser la actitud de la Francia al frente de esta situacion? El Estado Mayor francés cuenta actualmente con una red férrea estratéjica costituida de tal manera que le permite el ámplio desarrollo de sus concepciones i que puede satisfacer todas sus necesidades. La ofensiva alemana no puede partir sino de Alsacia i Lorena. El imperio aleman no habría derrochado una centena de millones para convertir el Reichsland en una especie de gran estacion militar para lanzar despues su ofensiva por la frontera norte, atravesando la Béljica, o al sur de Belfort, por la Suiza. Es evidentemente por el frente Thionville-Sarrebourg por donde la Francia se ve amenazada. Los franceses tratarán de evitar, en primer lugar, dejarse cortar del centro de los grandes recursos del pais, es decir, de la direccion de Langres-Bourges. El centro de gravedad de las fuerzas francesas se constituiría en su derecha. Concentrando el principal ejército en el flanco derecho de los Vosges oblicuamente al abra del rio Mosela, quedarían las fuerzas en comunicacion con Langres i se colocarian sobre el fianco de los ejércitos alemanes. El exámen de los ferrocarriles franceses muestra que tal ha sido el pensamiento del Estado Mayor francés. Así podemos reconocer tres zonas de concentracion para sus ejércitos: 1.a). La zona del Argonne, a la cual llegan 4 líneas de trasportes. 2.a). La zona de Lerouville, con 6 líneas.


— 174 —

3.a). La zona de Luneville, con 2 líneas. 4. a ). La zona de los Altos Vosges, con 2 líneas. Todas estas líneas son a doble vía. El mayor sajon von Stockasch da los siguientes detalles, como probables, de la concentracion francesa: 1). El ejército del Argonne, se concentraría entre St. Menehould i Montmedy, comprendería 4 cuerpos. 2). El ejército del Mosela, desembarcado en la trasversal de Lerouville a Luneville, constaría de 8 cuerpos, comprendiendo los dos cuerpos del ejército de cortina (6.° i 20.°). 3). El ejército de los Vosges, de 3 cuerpos, i concentrado entre Belfort i Remiremont. 4). El ejército de reserva, de 2 cuerpos, concentrado en Chalons a igual distancia del Argonne i del Mosela. El 14.° i 15.° cuerpos, escalonados a lo largo de la frontera alpina, no podrian ser retirados sino en caso de absoluta seguridad de la neutralidad de la Italia. El 19.° cuerpo quedaría en Algeria i no seria posible contar con él sino despues de muchos dias del comienzo de las hostilidades. El somero estudio de esta situacion estratéjica muestra el empeño por el mantenimiento del equilibrio de las fuerzas i de los elementos de combate de ámbas potencias a uno i otro lado de los Vosges. E. MIZON. Mayor, Jefe de Departamento del Estado Mayor Jeneral.


LA BAYONETA (Tomado del Journal de Sciences Militaires, Noviembre de 1906).

CONSIDERACIONES JENERALES

La guerra ruso-japonesa ha rehabilitado la bayoneta que habia sido, por decirlo así, declarada en falencia, debido a la adopcion de las armas de repeticion. Es cierto que el fuego conserva siempre su rol preponderante, pero ello no es mas que un medio; él prepara la ejecucion final, es decir, la accion de la bayoneta que es la que marca la victoria. Si se consulta las estadísticas médicas establecidas por las guerras modernas se constata que a medida que las armas de fuego se perfeccionan, el tanto por ciento de los heridos producidos por las armas blancas se disminuye. I aun hai lugar de constatar que el mayor número de heridos que constituyen el tanto por ciento en cuestion, es ocasionado por el sable de suerte que resta mui poco a favor de la bayoneta. En apoyo de este acerto damos a continuacion el tanto por ciento de heridos producidos por las armas blancas en algunas campañas: Campaña de Italia de 1859—16,7% en los ejércitos austríacos i fraceses; Campaña de Dinamarca de 1864—4% en el ejército danes. Campaña de Bohemia de 1866 — 5,4% del lado prusiano i 4,9% del lado austríaco. Campaña franco-alemana, batalla de Saint-Privat 1% del lado aleman. Guerra turco-rusa de 1877—1878—0,9%. Por fin, segun una relacion establecida por el médico jefe del ejército japones el tanto por ciento real de los heridos producidos por la bayoneta del lado nipon ha sido de 7%. ¿Cómo puede esplicarse semejante tanto por ciento? Evidentemente por la intervencion de diferentes factores tales


— 176 —

como el menosprecio a la muerte por ambos lados; combate de noche frecuente; la práctica por los rusos de la antigua máxima de Souvorov: "La bala es loca la bayoneta es sabia." Cualquiera que sea la causa de este frecuente empleo de la bayoneta durante la guerra ruso-japonesa este es asunto digno de refleccion. En Francia como en cualquiera de las otras grandes potencias la bayoneta habia caido de tal modo en descrédito que cuando se fabricó el fusil modelo 1.886 a repeticion, fué cuestion séria la de suprimir esta arma que, en adelante se consideraba inútil. La esgrima a la bayoneta fué igualmente descuidada i considerada sobre todo como un ejercicio de ajilidad. La bayoneta con la cual los ejércitos de la Revolucion habian cazado al enemigo del suelo frances, con la cual los ejércitos napoleónicos habian cosechado tantas victorias, con la cual el ejército del Segundo Imperio habia triunfado en Crimea, en Méjico i en Italia no era mas que un arma de parada. El poder del fuego llegó a ser tal que se creia que por si solo bastaría para asegurar la decision sobre el campo de batalla. Se pensaba sí que aun habia amenazas de cargas a la bayoneta, pero en todo caso, nada de combates cuerpo a cuerpo, nada de refriega. Ahora, rusos i japoneses nos han probado que estábamos en un error i que miéntras sobre la tierra existan hombres que tengan absoluto desprecio por la muerte, la decision será forzosamente resuelta por la bayoneta.

UNA OPINION ALEMANA

Los alemanes se preocupan igualmente de esta cuestion de la bayoneta reavivada por la guerra ruso-japonesa; el Militär-Wocheblatt ha publicado sobre este asunto un artículo del cual estractamos los pasajes siguientes: "La guerra ruso-japonesa ha hecho renacer la cuestion del combate a la bayoneta. El hecho de que, en el cuerpo a cuerpo, el japones, ájil, apesar de su pequeña estatura, se haya mostrado superior al ruso que es grande i fuerte, pero mucho menos diestro i algunas veces aun pesado en sus movimientos, ha llamado de nuevo la atencion sobre la preparacion i la enseñanza del combate a la bayoneta Este fenómeno de la guerra del Estremo Oriente proviene, sobre todo, del carácter de la lucha en posiciones atrincheradas. "En estas luchas, que duraban, a menudo, varios dias i varias noches los japoneces estaban obligados a avanzar


— 177

paso a paso a costa de grandes dificultades hasta las obras rusas. Se trataba de franquear la zona batida por el fuego eficaz del defensor, pues el asaltante encontraba alambradas o talas que estaba obligado a destruir o, al travez de los cuales, era preciso abrirse paso. De su lado el defensor buscaba todos los medios para impedir al asaltante que franqueara estos obstáculos; habia recurrido no solamente al fusil, a la metralla o a la granada de mano, sino tambien al contraataque que ejecutaban sea atravesando el conjunto de estos obstáculos sea contorneándolo. Como en estos combates a corta distancia el asaltante i el defensor disponian de los mismos medios, seguía despues una lucha que quedaba indecisa durante horas i llegaban a menudo al choque cuerpo a cuerpo "Rusos i japoneses se habían preparado al combate a la bayoneta desde el tiempo de paz Por otra parte, lo que ha rendido por término medio la infantería rusa en el combate al arma blanca no responde a lo que se creia poder esperar dada la preferencia casi proverbial de los rusos por los choques cuerpo a cuerpo. El defecto ha consistido en la educacion superficial que únicamente se concretaba a la masa de las tropas. "Entre los japoneses, era de otra manera, Abstraccion hecha de las cualidades de la raza (rapidez, ajilidad i aptitudes naturales) la educacion entera del soldado japones lo ponian, en las mejores condiciones para combatir al arma blanca "Debemos, pues, no solamente mantener la esgrima a la bayoneta sino tambien desenvolver en lo posible este ejercicio. Es de prever que la guerra del porvenir presentará, bajo mas de un aspecto, un carácter bastante análogo, a aquel de la guerra de Manchuria: una lucha larga i penosa para las posiciones fortificadas, lucha, que a pesar de todos los medios de la técnica, moderna del tiro: se terminará forzozamente por el choque, por el combate a la bayoneta". Es por esto que es preciso dar un lugar suficiente a la esgrima de bayoneta i ejercitar a la tropa para aumentar la fuerza moral i la habilidad individual del soldado.

UNA OPINION INGLESA

Los ingleses mismos están de acuerdo en que las cargas a la bayoneta son aun posibles, el Army and Navy Gazette escribe bajo el título: " El valor de la bayoneta":


—178 — "Despues de nuestra guerra del Sud-Africa, se llegó a creer que los antiguos métodos de ataque habían cambiado enteramente i que la bayoneta. .en particular habia perdido su valor i que la decision no podia ser producida sino por los fuegos de artillería i de infantería. Aun antes de la guerra con los boers las cualidades incontratables del nuevo fusil de almacen, con una gran parte de su trayectoria mui rasante, habían tenido por consecuencia hacer bajar la bayoneta en el concepto de los militares. Resultaba de esto que la escrima a la bayoneta no era considerada sino como un sport destinado a dar soltura i ajilidad al soldado. "La idea de que los hombres pudiesen alguna vez lanzarse al ataque i llegar a un combate cuerpo a cuerpo parecia una utopía. Un eminente escritor militar declaraba categóricamente que fuera del cañon no habia mas que una sola arma, el fusil de repeticion. Numerosos militares han reconocido que esta asercion era prematura i que la bayoneta tiene ahora cierta tendencia a tomar su antiguo lugar " Despues de haber recordado las numerosas cargas a la bayoneta llevadas a cabo por los rusos i los japoneses en Manchuria, el autor del artículo del Army and Navy Gazette continúa: "En China, durante la insurreccion de los boxers, miéntras nuestras tropas tenían delante de sí un enemigo a menudo, diez veces superior en número el efecto moral de la bayoneta era de los mas evidentes. A las grandes i medianas distancias, los boxers disparaban con cierta sangre íria. pero tan pronto como ellos veian aproximarse nuestras líneas erisadas de bayonetas, perdían valor, disparaban mal i, en el momento que la carga llegaba sobre ellos, o bien tomaban la fuga, o eran degollados en sus puestos. "La bayoneta tiene mas gran valor en el ejército ingles que en los otros ejércitos. Nosotros tenemos a menudo que luchar contra razas indíjenas inspiradas por el fanatismo; nuestras tropas no habrían podido detener su esfuerzo impetuoso si ellos no hubiesen sido armados sino de fusiles de almacen sin bayoneta Aun en Sud-África—bien que los combates cuerpo a cuerpo fuesen mui raros—el solo hecho que nuestros soldados se preparacen para el ataque a la bayoneta bastaba para llenar de terror a los boers Estudiemos pues, con todo cuidado las operaciones que se han desarrollado en Manchuria a fin de saber como se ha usado la bayoneta i qué efectos ha producido; volveremos a dar a la bayoneta el lugar a que tiene derecho en el armamento de nuestra infantería i enseñaremos a nuestros soldados la manera de


—179 —

servirse de ella. A causa de los intereses que nosotros tenemós que defender en el mundo, la bayoneta es un arma que no podemos ni desterrar ni despreciar".

EJEMPLOS TOMADOS DE LA GUERRA RUSO-JAPONESA

En Estados Unidos, despues de la guerra anglo-boers, el alto comando del ejército habia decidido la supresion de la bayoneta. Así, el fusil modelo 1908 actualmente en fabricacion, debia ser provisto de un simple cuchillo-puñal. El empleo frecuente de la bayoneta durante la guerra ruso-japonesa ha modificado la decision arriba mencionada; en consecuencia la distribucion del fusil M. 1903 ha sido aplazada a fin de que esta arma pueda ser provista de una bayoneta. En una palabra, en todas las potencias la bayoneta ha sido rehabilitada por la guerra ruso-japonesa. Este artículo seria incompleto si no citásemos varios casos concretos. Fué, desde luego, la carga—lejendaria en adelante—ejecutada el 1.° de Mayo en el combate de Turentchen por el 11.° rejimiento de tiradores de la Siberia oriental, en línea de columnas de compañía a intervalo cerrado, a bandera desplegada, i a los acordes irresistibles de la música. Esta carga fué, es verdad, una heroica locura, pero fué gracias a ella que el pequeño cuerpo de proteccion ruso escapó al desastre completo i pudo replegarse.

Durante la batalla de Da-shitchao, el 24 de Julio de 1904, el rejimiento de infantería de Barnaoul tuvo que sostener un combate a la bayoneta.—"En lo mas reñido del combate— escribe M. Némirovitch Dantchenko—este rejimiento recibió Ja carga de frente con impetuosidad a la derecha por tres escuadrones i a la izquierda por la infantería japonesa. La 11. a compañía del rejimiento de Barnaoul rechazó la caballería con fuego de salvas, pero las otras compañías recibieron al enemigo a la bayoneta. Los japoneses cargaban cantando i gritando: Nipon banzaï! Hubo una refriega terrible. Los soldado del rejimiento de Barnaoul comenzaban a replegarse; pero, socorridos por el 2.° batallon, pusieron en fuga a los japoneses i los persiguieron con sus fuegos de fusilería... Un batallon del rejimiento de Tomsk, que ocupaba una cresta a la derecha de la villa de Liandsouangtoun, fué cañoneado


— 180 — vigorosamente, hácia medio dia, por dos baterías, despues atacado a la bayoneta por quince compañías japonesas que surjieron de súbito de un campo de gaolian, i tuvo que replegarse abandonando sus heridos... Los parajes en donde habian tenido lugar los combates a la bayoneta estaban llenos de cadáveres japoneses ". "Hácia las 4 de la tarde—escribe el capitan Eletse, corresponsal militar del Novoié Vrémia—teníamos la certidumbre de que el grueso de la infantería japonesa estaba concentrado en frente de nuestra posicion de la villa de Tsiantchjantsé. Nosotros sacamos la conclusion natural de que el enemigo quería romper nuestras líneas justamente frente al Tejimiento siberiano de Barnaoul, quien en los combates precedentes, habia dado pruebas de estraña bravura. Nos apercibimos igualmente que el enemigo reforzaba su línea de fuego con una brigada de infantería por lo ménos. "En este momento, el fuego de la artillería redobló su intensidad como si fuese el preludio del ataque decisivo. Pero el jeneral Oku, no quería arriesgar este ataque en pleno dia a causa del fuego mortífero de nuestra artillería i resolvió no hacerlo sino a la caída de la noche. "En efecto a las 7.80 de la tarde el cañoneo adquirió una nueva intensidad i despues de la puesta del sol los nipones se lanzaron con impetuosidad a la bayoneta sobre el Tejimiento de Barnaoul. "El jeneral Zaroubaeff habia, en prevision dé este ataque, reforzado el Tejimiento de Barnaoul en tres batallones. Los bravos soldados de este Tejimiento sostuvieron su gloriosa reputacion de reciente fecha. "Todas las cargas de los japoneses fueron rechazadas por el fuego i la bayoneta. "Cuatro veces, los soldados del rejimiento de Barnaoul, cual leones furiosos, ejecutaron contra-ataques a la. bayoneta, i largo tiempo en medio de la oscuridad de la noche resonaron sus formidables ¡hurras! Se oyó el choque de las bayonetas que se cruzaban i los jemidos de los porfiados nipones traspasados por el acero. "El rejimiento de Barnaoul esperimentó fuertes pérdidas, pero no retrocedió una pulgada. Las ondas enemigas que venian a quebrarse contra las bayonetas del Tejimiento de Barnaoul ponian en descubierto un gran número de fusiles i cartuchos que arrojaban los nipones. "Hácia las 10 de la noche, el fuego de la artillería comenzó a extinguirse de los dos lados, pero el fuego de fusilería continuó hasta horas avanzadas de la noche .


—181—

El 31 de Julio de 1904, en el combate de Simoutcheng, una colina atrincherada (del maziso montañoso) fué opuesta a los rusos por los japoneses, i el coronel de Estado Mayor Popovitch-Lipovatse recibió orden de ponerse a la cabeza de cinco batallones de infantería i de tomar esta importante posicion a la bayoneta. "A las 5 de la tarde—refiere este oficial superior—fué dada la señal del ataque i los batallones avanzaron simultáneamente. "Los japoneses nos recibieron con un fuego mortífero; una verdadera lluvia de balas i shrapnels caia sobre nosotros. Se notaba mui bien que los japoneses procuraban batir nuestros batallones-de primera línea con fuegos de fusilería i fulminar nuestras reservas con fuegos de artillería. Nuestros batallones marchaban siempre sin detenerse un sólo instante. "Nuestros soldados lanzaron un formidable ¡hurra! la primera cresta del maziso montañoso era tomada. Los soldados del Tejimiento de Voronége cayeron a la bayoneta sobre el enemigo. Daba gusto ver con qué empuje nuestros soldados tomaban los atrincheramientos de los nipones que ellos defendian a bayonetazos. "Como los japoneses* no habían puesto bayoneta al fusil ántes del ataque, pagaron cara esta neglijencia. No teniendo tiempo en el momento de la carga de sacar sus bayonetas i colocarlas en el fusil, fueron reducidos a defenderse a culatazos o a huir. Era, aun cómico ver los esfuerzos que hacían los soldados del Mikado para dar de golpes en las piernas de nuestros soldados. Dos compañías japonesas fueron extersminadas hasta el último hombre por nuestras bayonetas...".

"En Liao-yang, el 30 de Agosto de 1904—refiere M. Tasbourine, corresponsal de La Niva—los tiradores de la primera division (1.° i 4.° Tejimientos) que ocupaban trincheras alrededor de la villa de Maiétoun, resistieron todo el dia a los vivos ataques de los japoneses. Los soldados tenian la órden de no romper el fuego sino cuando los asaltantes hubieran llegado a doscientos pasos de ellos. A las 3 P. M. una súbita calma sucedió al cañoneo. Los soldados tomaron sus puestos de combate, cerrando nerviosamente el seguro de sus fusiles temiendo apoyarse involuntariamente en el disparador. En el gaolin inmóvil se sentía una especie de rumor; hombres


— 182 —

vestidos de kaki aparecían i desaparecían de pronto, se detenían, se arrodillaban i enviaban algunos disparos. "En fin, el banzaï estridente de los nipones i otros gritos semejantes a nuestros ¡hurras! i las voces de mando de los jefes resonaron, despues toda una masa de infantes se lanzó adelante. "Los nipones avanzaban a la carrera sin disparar, gritando a, a, a! Se lanzan sobre nuestras trincheras en las cuales todo está en silencio. Los rostros amarillos no están mas que a cien pasos de las trincheras, cuando de repente de estas últimas emerje una cabeza guarnecida de una gorra de oficial, que con voz seca manda: pli! (fuego) i el estrépito de una nutrida salva rasga la atmósfera. "Los nipones caen por decenas sobre el sitio, varios dan aun algunos pasos bamboleantes...La voz del oficial ruso manda por sugunda vez pli! i nuevas filas de japoneses caen sobre los cadáveres de sus camaradas, caen, se levantan i continúan su carrera hácia las trincheras Los asaltantes son diezmados, pero como no les es posible replegarse corren como locos. Algunos pasos solamente los separan de las trincheras pero los nuestros ejecutan un fuego rápido terrible; la mitad de los tiradores suben sobre el parapeto i disparan a boca de jarro. Ni un sólo japones llegó al pié de las trincheras. "Una salva resonó pero esta vez disparada por los japoneses ocultos en el medio de un campo de gaolin. Varios de nuestros tiradores caen mortalmente heridos sobre el parapeto, los demas vuelven a descender a las trincheras. "Los disparos cesan. Detras del gaolin flota una bandera con disco rojo sobre fondo blanco; los tallos de gaolin se ajitan i de nuevo una ola humana se desliza hácia las trineneras aplastando a los heridos japoneses. Esta ola es diezmada por una nueva salva rusa, vacila un instante, despues continúa el avance. En las trincheras el fuego rápido resuena como un redoble de tambor Los soldados del Mikado caen, los unos heridos por las balas, los otros rendidos por los esfuerzos sobrehumanos, en tanto que algunos arrojan sus fusiles, se arrodillan i levantan los brazos al cielo como para implorar la muerte, despues se inclinan adelante, pareciendo dar sus adioses a la tierra. "Varios heridos, haciendo un supremo esfuerzo para levantarse, vuelven a tomar sus fusiles i los descargan al airé sin objeto. "Aquellos que la muerte ha respetado no están mas que a veinte pasos de las trincheras...... Delante de ellos corre un soldado japones con los piés desnudos i el cuello desabrochado;


— 183 — su pequeña gorra de franja amarilla echada atras deja ver su frente, cubierta de cabellos negros como azabache. Blandiendo su fusil sobre su cabeza parece gritar con todas sus fuerzas. Al lado de él corre otro japones llevando en la mano derecha una banderola i ocultando la cabeza en su antebrazo.izquierdo la inclina hacia adelante. 0 bien está herido o tiene miedo de mirar la muerte de frente. "Los asaltantes estan al pié de las trincheras. Se oye una voz de de mando rusa lanzada con eco ronco. El tiroteo cesa, los ¡hurras! resuenan i los tiradores surjen sobre el parapeto. Se traba una lucha atroz; asaltantes i defensores están juntos i confundidos i las bayonetas completan en silencio su obra de muerte. El japones que cargaba a pié desnudo, ensartado en la bayoneta de un tirador ruso se desploma hácia adelante teniendo siempre el fusil sobre su cabeza. Con el peso de su cuerpo que rueda por el suelo hace caer el fusil del tirador ruso que a su turno recibe de un enemigo un formidable culatazo i no vuelve a levantarse. "Las bayonetas rusas se abren camino a traves de la masa japonesa, i nuestros tiradores ganan mas i mas terreno. La ola japonesa se desgrega, se hunde i retrocede. Algunos nipones se defienden débilmente i caen otros, arrojan sus fusiles i huyen, pero aquellos que las bayonetas han respetado son fusilados por la espalda. "Nuestros tiradores cargan a su turno, atrepellándose a los pies de los cadáveres o saltando sobre ellos. De cuando en cuando un cuerpo inmóvil, se levanta para disparar o para dar un golpe de bayoneta. Parece que los muertos se vengan. "Despues de haber rechazado completamente a los asaltantes los tiradores rusos se detuvieron. se tendieron en el suelo i lanzaron algunos disparos hasta el momento en que resonó una salva ejecutada desde el medio de un campo de gaolin. Los japoneses habían recibido refuerzos. Los nuestros se replegaron sobre sus trincheras deteniéndose algunas veces para disparar. El ataque de los japoneses fué rechazado, pero de los 240 rusos que ocupaban este sector de trincheras, apénas 31 quedaron sanos i salvos".

UN ATAQUE DE NOCHE

"Igualmente en Liao-yang, durante la noche del 30 al 31 de Agosto, refiere todavía M. Tabourine, los japoneses resolvieron apoderarse a toda costa de una altura. A media


— 184 — noche, comenzaron el ataque de nuestros atrincheramientos construidos delante de esta altura i ocupado por el 2.° rejimiento. "Los últimos cañonazos acaban de ser disparados i un profundo silencio comienza a reinar. Repentinamente se oye en lontananza el ruido sordo de numerosas tropas en marcha. Bien pronto una muralla humana se perfila en el fondo sombrío del horizonte i un fuego de salva ruso, desgarra la atmósfera. La muralla se aproxima i no se vé mas que cabezas i espaldas. Esta muralla humana parecia invulnerable, pues no se veia caer a nadie. "Dos nuevas salvas rusas resonaron. Las primeras filas japonesas no están sino a una docena de pasos de las trincheras, un segundo mas i ellos escalarían el parapeto. "De pronto, varias sombras se hunden, i despues toda una masa enemiga desaparece, haciéndose oir lamentos que, parecían salir de bajo-tierra. Los pozos de lobo que habían sido cavados delante del atrincheramiento, acababan de hacer su obra. Las filas siguientes, ignorantes de lo que pasa delante de ellos, avanzan siempre i caen al mismo lugar que sus predecesores, reventándolos con su peso. Los pozos de lobo son bien pronto colmados por los cuerpos. Sin embargo, los nipones avanzan siempre. Ahora ya no se hunden, pues los pozos están llenos de carne humana hasta el nivel del suelo. "Este es el momento psicolójico del ataque; el enemigo ha franqueado todos los obstáculos i parece que nadaba de poner freno a su salvaje enerjía. Los hombres de la última fila pasan por sobre los cuerpos de sus camaradas, llegando al pié de los atrincheramientos rusos, tropiezan, caen i van a escalar el parapeto. Pero queda un obstáculo aun: la bayoneta,! , Las láminas de acero se doblan, penetran en los cuerpos, algunos tiradores rusos se sirven de piedras a guisa de proyectiles, otros arrancan los fusiles a los nipones enloquecidos i los ultiman al arma blanca. Los hombres luchan pecho a pecho; los que están desarmados se arrojan los unos sobre los otros, estrechan sus cuerpos, se aplastan i arrojan a tierra. Los ¡hurras! se debilitan, pues las blusas grises llegan a ser ménos i ménos numerosas; pero los soldados del Mikado son rechazados. Una compañía de ametralladoras fué igualmente, atacada durante esta misma noche por los japoneses, estrechados de cerca los sirvientes que ven la bayoneta al cañon, hicieron un contra-ataque i rechazaron a los asaltantes."


— 185 —

ATAQUE. NOCTURNO A UNA ALDEA

Durante la noche del 11 al 12 de octubre de 1904 (nuevo estilo) el coronel Martynoff recibió órden de arrojar a los japoneses de la aldea de Djandaoul, (situada sobre la ribera izquierda del Sha-ho) a las 10 de la noche, el destacamento del coronel Martynoff, comprendiendo dos batallones del rejimiento de Zaraisk i cuatro del Tejimiento de Morshan, se aproximó a la aldea sin ser apercibido por el enemigo gracias a la profunda oscuridad de la noche. Los batallones rusos formados en línea de columnas de compañía avanzaron simultáneamente sobre Djandaoul, de frente i de flanco sin disparar un solo tiro. Recibidos con un vivo fuego de fusilería ejecutados de una manera desordenada por los pequeños puestos japoneses; las columnas de asalto rusas hicieron, apesar de esto, por todos lados irrupcion sobre la aldea, siempre sina disparar; i. a la bayoneta, dieron fin con los nipones. La 4. compañía del rejimiento de Zaraisk entró la primera en Djandaoul. Los rusos cayeron repentinamente a la bayoneta sobre el grueso de las fuerzas japonesas que, apesar del fusilamiento de sus puestos avanzados vivaqueaban tranquilamente en medio de la ciudad, haciendo coser conservas i tomando té. Los japoneses fueron presa del pánico. "Los unos—escribe M. Lodyjenskii, corresponsal militar del Russkoié Slovo,— corrían a tomar su fusil que blandían como locos, i caian por centenas a los golpes de bayoneta de los nuestros; los otros se salvaban en los campos o se ocultaban en las casas chinas. Al alba, nuestros soldados rejistraron estas últimas i mataron a la bayoneta cierto número de nipones. Los demas fueron salvados por los chinos que los ocultaron en los lugares secretos."

DELANTE DE PORT-ARTHUR (Relacion de M. Némirovitch-Dantchenko, publicada por la Rousskoié Slovo)

"El 26 de Julio (nuevo estilo), los japoneses hicieron esfuerzos desesperados i marcharon a la muerte por millares para quebrantar el coraje de nuestras tropas. Siete cargas furiosas que ejecutaron contra los Youpilaz, se quebraron


— 186 —

contra las murallas vivientes que formaban nuestros soldados. Cinco nuevas cargas ejecutadas con la mayor impetuosidad contra las colinas verdes, fueron rechazados por lo» rusos con un vigor tal que los japoneses tomaron la fuga, arrojando sus fusiles i sus cartuchos i quitándose el calzado para salir mas pronto de este verdadero infierno. En una sola jornada 7,000 muertos i heridos fueron abandonados por los nipones sobre las pendientes fatales de nuestras posiciones "El 27 de Julio, los japoneses ejecutaron aun cuatro cargas contra Ioupilaz i seis contra las colinas verdes... A menudo los rusos abandonaron sus atrincheramientos para ir al encuentro de los asaltantes i los arrojaban por las pendientes El 30 de Julio, a las 2 de la mañana, en una noche profundamente escura, los japoneses pensando que iban a sorprendernos lanzaron 6,000 hombres sobre el 13.° cuerpo de fusileros rusos. Aunque obligados a batirse en la proporcion de uno contra doce los soldados de este Rejimiento sostuvieron dos ataques furiosos; i echaron al enemigo a la bayoneta, a culatazos i a pedradas i con todo lo que hallaron a la mano. Los japoneses bajaban las pendientes en las tinieblas, pronto volvían a trepar para no dejar en reposo a nuestros soldados agotados por el insomnio, por lucha i por las marchas. Los puntos de acceso de nuestras posiciones estaban llenos de cadáveres i rojos de sangre. Durante los cortos instantes de calma los lamentos de los heridos hacían mas lúgubre esta escena nocturna, En fin, los japoneses hicieron venir nuevos batallones que cubricion toda la montaña i ejecutaron una tercera carga. El heroismo tiene tambien sus límites; el 13.º Tejimiento fué obligado a retroceder, pero el 14.° Tejimiento cargó a su turno con impetuosidad sobre el enemigo que celebraba demasiado pronto la victoria lanzando gritos de triunfo, i lo arrojó en el abismo de donde acababa de sujir tan impetuoso i amenazante."

Todas las relaciones que hemos dado hasta aquí emanan de oficiales rusos o de corresponsales militares agregados al ejército del jeneral Kouropatkine. Reproducimos en seguida uno debido a la pluma de un corresponsal del Times, que seguió las operaciones del sitio de Port-Athur con los japoneses.


— 187 —

A S A L T OD E LN A M A O K A Y A M A (20-21 Setiembre 1 9 0 4 )

"El asalto, por los japoneses, del Namaokayama, una de las cimas de las montañas de Métre, constituye uno de los episodios mas curiosos del sitió de Port-Arthur. "El 20 de Setiembre dé 1904 a la 3.30 P. M., la artillería japonesa tronó sobre toda la línea con una intensidad mayor que las precedentes, i el ruido hizo creer que el l.er rejimiento de infantería iba a dar el asalto a Ja cresta del Namaokayama tan pronto como él fuego hubiese cesado. "La artillería rusa reabrió nuevamente el fuego. "Un poco ántes de las 5 de la tarde, se notó cierta ajitacion entre los soldados del l.er rejimiento que comenzaba a remover sus miembros entorpecidos. Las compañías se formaban en dos filas en todas las partes del terreno al abrigo de los fuegos rusos. Los. sub-oficiales alineaban i numeraban sus hombres como si se tratase de una parada, miéntras que los oficiales, formando pequeños grupos hablaban del asalto inminente i se estrechaban las manos ántes de marchar a la muerte. El coronel del rejimiento, un veterano que habia tomado parte en una cincuentena de encuentros estaba sólo, revestido de su capote negro, las manos cruzadas a la espalda i considerando con la mayor atencion la cresta de la altura. Varios oficiales—probablemente los comandantes de compañía—se aproximaron a su coronel, lo saludaron, pronunciaron,algunas palabras despues fueron a colocarse a la cabeza de sus compañías en este momento en reposo.

La bandera del rejimiento fué sacada de su envoltura i a esta señal cada compañía desplegó su banderola. "Era éste un espectaculo grandioso. Las bayonetas brillabon al sol, i los soldados alineados en dos filas, él arma al pié, los brazos cruzados i lo alto del cuerpo inclinado hacia adelante esperando la órden de cargar. Las numerosas banderolas ajitadas por el viento en tanto que el trapo de la bandera del rejimiento chocaba con fuerza contra el asta. Por última vez la artillería japonesa se puso a disparar con shrapnels sobre la cima del Namaokayama, con una intensidad tal que los rusos debieron adivinar que él ataque era inminente.


— 188—

"Durante una media hora los soldados japoneses quedaron inmóviles con la vista fija sobre la vertiente escarpada que bien pronto recibirían la órden de escalar. "Despues, la artillería japonesa cesó bruscamente el fuego i, sin otra advertencia llevando la banderola de la compañía a la cabeza se dirijió hácia la colina. Las compañías se pusieron en marcha, no en largas columnas de tiradores sino en órden cerrado, es decir, en líneas desplegadas en dos filas, las bayonetas cruzadas, los capitanes, sable en mano a algunos pasos de distancia hácia adelante. "Esta fué una carga de infantería al estilo de ahora cien años que se creia desaparecido para siempre de las campos de batalla modernos. Tres mil hombres avanzaban bayoneta calada, en órden cerrado probando así a los teóricos hasta qué punto se desvanecen sus doctrinas cuando son puestas a prueba. Trepando las pendientes de la posicion, el Tejimiento presentaba un frente de dos compañías, habia, pues, adoptado la formacion de una línea de batallones en masa: dos columnas acoladas fuertes cada una de seis compañías en línea desplegadas sobre dos filas, marchando a seis pasos las unas detras de las otras. La compañía de cabeza de la columna de la derecha tenia por punto de direccion la pieza de grueso calibre en batería sobre la cima de la posicion. "A cada instante se esperaba ver que una salva aniquilase las dos compañías de cabeza, pero los rusos notaron el ataque sino cuando los japoneses estuvieron a algunos pasos de lar trincheras. En este momento un artillero ruso salió de su abrigo i disparó por última vez con la gruesa boca de fuego de un modelo antiguo. Un minuto despues los infantes japoneses degollaban a los sirvientes en los puestos mismos. "Esta infantería, que marchaba al asalto como se ha dicho al estilo de ahora cien años iba ahora a combatir sirviéndose de tretas que estaban en boga en una época aun mas atrasada, sobre los campos de batalla de Dettingen i de Fontenoy. Tan pronto como una compañía japonesa alcanzó la cresta de la altura, los soldados tomando el fusil con la mano izquierda, i en lugar de usar de la bayoneta o disparar, arrojaban con la mano derecha a la cabeza de sus adversarios estupefactos, proyectiles que a primera vista parecían piedras. Pero estas pseudo-piedras producian un humo amaliento.—El secreto tambien guardado hasta entónces por los japoneses estaba por fin descubierto; los proyectiles de que se servian los japoneses no eran otra cosa que las granadas de mano cargadas con dinamita. Cada soldado llevaba tres granadas de esta clase. Los rusus que defendían a Namao-


— 189 —

kayama fueron de tal modo desmoralizados por este inesperado modo de ataque que presentaron bien poca resistencia. En cuanto a los japoneses, ellos sufrieron muchos fuegos cruzados ejecutados desde la colina 203 metros. "En el momento en que la lluvia de granadas llegaba a su máximun de intensidad la posicion de Namaokayama parecía una inmensa hoguera del medio de la cual se elevaba lentamente una nube amarilla producida por el estallido de estos innumerables aparatos. En medio de este humo estallaban obuses japoneses i rusos en tanto que en el borde de la hoguera los asaltantes se ajitaban como diablillos los unos esgrimiendo la bayoneta, los otros disparando sóbrelos rusos que; corriendo, descendían detras de la colina. Otros en fin— esta era la mayoría—no encontrando mas granadas, lanzaban piedras o hacian rodar trozos de roca. Esta estraña escena duró diez minutos a lo sumo. Los rusos estaban muertos o prisioneros, o en seguridad sobre el camino de PortArthur".

MODELO TÍPICO DE UN ATAQUE A LA. BAYONETA

No hai que decir que si las cargas a la bayoneta son rehabilitadas, ellas no podrán siempre obtener éxito sino cuando sean ejecutadas, segun los métodos nuevos. Salvo durante la noche, las tropas encargadas de dar el asalto, no podrán adoptar formaciones compactas, como sucedió, por ejemplo, en el caso de Turentchen; ellos debieron dividirse en pequeños grupos que, caminaron utilizando todos los abrigos del suelo, i converjiendo hácia el punto de ataque. Fuera de esto los japoneses nos han dado un excelente ejemplo del nuevo modo de ataque en pleno dia i bajo él fuego, durante la batalla de Liao-yang. Este ejemplo ha sido espuesto con mano maestra por M. Reginald Kann en su interesante libro titulado: Diario de un corresponsal en la guerra del Estremo Oriente: "Confortablemente instalados detrás de grandes rocas— escribe M. Reginald Kann—dirijimos nuestros jemelos sobre el valle. De repente detras de un talud, una delgada línea amarilla apareció. Era la infantería japonesa que comenzaba el ataque. Para este ataque, se han fraccionado las líneas en pequeños grupos de 10 á 20 hombres, colocado cada uno bajo el mando de un oficial o de una clase. A cada uno de estos grupos se le ha designado un punto de la posicion enemiga


— 190 — adonde deben llegar; es la sola indicacion que recibiera del comando. "La primera línea saltó fuera de las trincheras, los jefes de grupo se adelantan corriendo a toda fuerza hasta el pliegue de terreno mas próximo, dónde se tienden. Sus fracciones le siguen sin observar ningun órden, teniendo cada hombre por única preocupacion el llegar lo mas rápidamente posible al lugar en que se ha de' ocultar... En tanto, delante de toda la posicion rusa se distingue el vestuario kaki que se aproxima por saltos. Los hombres siguen al jefe, este escoje el abrigo de adelante i el camino que ha de seguir para alcanzarlo. A menudo, aprovechando las obstáculos favorables, situados fuera de su ruta se vé grupos oblicuar a derecha e izquierda, tomar la misma ruta que una fraccion vecina i volver en seguida a su direccion primitiva. Así, desde el primer alto, la hermosa alineacion del principio es quebrantada: se divisan las secciones deseminadas sobre el glasis, los unos tendidos, los otros agachados, otros en plena carrera. Los 900 metros que faltan para las trincheras enemigas de los rusos son franqueados de esa suerte, i lo que queda de la primera línea japonesa se repone al abrigo del talud de tierra torpemente elevado por los rusos para protejer sus alambradas. "Cuando la primera línea de asaltantes ha llegado a la mitad del camino de su objetivo, la segunda deja a su turno las trincheras donde se abriga i se lanza sobre el glasis utilizando el terreno i marchando como la primera...... Seis avalanchas sucesivas suben el flanco sembrado de cadáveres i de heridos i uno despues de otro vienen agazapándose detras del talud protector a 100 metros de las trincheras enemigas. Durante este tiempo, los voluntarios cortan las alambradas bajo las mismas bocas de los fusiles enemigos. Arrastrándose, logran abrirse paso a traves de las defensas enemigas, pero bien pocos de ellos vuelven a juntarse a sus camaradas Toda la línea japonesa es iluminada por los destellos del acero que sale de sus vainas. Es la última fase del asalto. Los oficiales una vez mas dejan el abrigo al grito de: ¡banzaï! repetido por todos los asaltantes. Avanzan penosa pero seguramente, a pesar de las alambradas, los pozos de lobo i el fuego inexorable de fusilería; la ola se abate por instantes pero avanza siempre. Hélos allí a algunos metros de las trincheras; entónces del lado ruso, la larga línea gris de fusileros siberianos, se levanta a. su turno i envía una salva última sobre el enemigo, descendiendo a la carrera, por los flancos de la montaña La batalla está ganada; el asalto ha durado exactamente una hora i diez minutos "


— 191—

Pensamos que liemos demostrado suficientemente, por estos diferentes ejemplos, que sólo la carga a la bayoneta, puede, hoi dia como en otra época, traer la decision. SERJIO NIDVINE. Capitan.

Por la traduccion. LUIS MALDONADO. Capitan, oficial a prueba en el Estado Mayor Jeneral.


Artillería pesada del Ejército de Campaña 1. SU ORÍJEN I DESARROLLO

El poco éxito de los rusos en la guerra del 80 imprimió, mui en especial, nuevos rumbos a la cuestion material de artillería en campaña. Sabido es que la artillería de los rusos fué impotente para colocar en condiciones propicias para el asalto a las fortificaciones construidas por los turcos en los alrededores de Plewna. En nuestra campaña del 79 se esperimentó la misma desccepcion. Si bien es cierto que se ha escrito, atribuyendo el poco éxito de los rusos a los errores tácticos cometidos en el empleo de su artillería, no por ello se ha dejado de llegar a la conclusion de que la culpa principal fué del material con que estaba armada la artillería del ejército en campaña. Los cañones, con su trayectoria tendida, no podían dañar a las tropas colocadas tras abrigos construidos de antemano; los que tampoco podían ser destruidos con su poco potente proyectil. Con las esperiencias obtenidas de esta guerra dieron las grandes potencias importancia primordial a la fortificacion de campaña i, como era natural, al estudio de los elementos necesarios para su destruccion. La artillería rusa fué dotada de morteros de 15 cm. en montaje de campaña. En Alemania, al principio se hizo el ensayo de obtener grandes ángulos de caida, disparando los proyectiles de las piezas de campaña con pequeñas cargas de proyeccion. El resultado fué desgraciado, pues, la precision del tiro era mui defectuosa.


— 194 —

Con varios otros ensayos se llegó a obtener, herir las tropas colocadas tras parapetos; pero nó destruir los abrigos. Por fin, se acordó amoldar el obus de 15 cm. de la artillería a pié, a las exijencias de un material que pudiera acompañar al ejército de campaña. Obtenido esto, solo el año 99, se construyó el número de piezas suficientes para la dotacion de un Batallon (4 bat.,) i fueron entregadas al Polígono de Tiro de Tohrn. Con este material practicaban en toda clase de terrenos los diversos Tejimientos que allí se trasladan anualmente durante el período de tiro. Solo en el año 1902, refundidas las esperiencias i correjidos los defectos, que toda clase de prácticas habia dado ha conocer, se comenzó a construir el modelo definitivo con el que ya algunos Tejimientos toman parte en las maniobras anuales de las divisiones i cuerpos de ejército. (Obus 1902). La mayor movilidad de este material sobre el antiguo de la artillería a pié no le ha hecho perder de ninguna manera sus cualidades para defensa i sitio de plazas fuertes, mui por el contrario, las ha aumentado. Alemania, tomando estos elementos de la Artillería a pié, ha dotado ya a su ejército de la nueva rama de la artillería de campaña que tan brillante papel cupo desempeñar en la última guerra ruso-japonesa. Cada año la vemos afianzarse en el terreno conquistado mediante su aplicacion irreemplazable i su movilidad que alcanza, casi, al igual de la artillería montada. Las últimas maniobras imperiales i las de 1905 en que tomé porte así lo han acreditado. 2.

PRIMEROS ÉXITOS

a). Guerra greco-turco de 1897 El importante papel que en las guerras futuras desempeñarían las posiciones fortificadas habia obligado a los turcos, ántes de la campaña del 97, a decidir la creacion de un Tejimiento de obuses por cuerpo de ejército. Cada rejimiento debia componerse de dos grupos de tres baterías cada uno, armadas con obuses de 12 cm. En el momento de la declaracion de guerra, solo existían dos Tejimientos (en el 2.° i 3.° cuerpo de ejércitos); pero, no tenían aun, ni su atalaje completo. El comandante de la artillería en el ejército de Thesalia, persuadido de que los griegos preparaban un fuerte punto de


— 195 — apoyo en las defensas de Larisa. posicion mui favorable, obtuvo el envío de dos baterías de obuses con las que organizó su "artillería pesada de campaña." Las baterías llegaron solo dos dias después de la caida de dicha plaza, abandonada por los griegos, sin combatir. Despues del combate de Pharsalia, se destacó una batería de obuses de la artillería de cuerpo i esta con la otra batería pesada fué agregada a la 2. a Division, que tenia por mision, atacar la posicion de Domokos ocupada por los griegos. Esta batería marchó a la cola de la division, protejida en comun, con la artillería de cuerpo, por un batallon de infantería. La víspera de la batalla de Domokos vivaqueó en la estacion al norte de Pharsalia de modo que, el 17.5.97 para tomar su puesto de combate, debió recorrer aun 24 kilómetros. Los griegos habian organizado en Domokos una posición sólidamente atrincherada, fuerte contra ataques que vinieran del N. i NE. i protejida en algo, contra ataques del NO. por la falta de caminos i la naturaleza del terreno. Trincheras guarnecian la posicion a media falda i la artillería estaba en emplazamientos mui bien elejidos de antemano, sobre todo tres cañones de 10 cm. que abrieron el fuego contra los turcos a 7 kilómetros. Los seis obuses fueron emplazados una hora despues de haberse iniciado la accion, debido a su situacion a la cola de la columna de marcha. La infantería se batia, ya en retirada. Los obuses tomaron el mismo frente que las baterías de la artillería divisionaria i, ocultas las piezas por el trigo aun no segado, abrieron el fuego con pólvora sin humo sin ser apercibidos por los griegos. Los obuses tomaron desde luego como objetivo las baterías del ala izquierda enemiga que se encontraban algo retirada tras las crestas a una distancia alrededor de 3,300 metros, obligándolas mui luego a suspender sus fuegos. Recibida la orden de batir las quebradas que servian de abrigo a las reservas i a los carros de municiones, la esplocion de uno de éstos, demostró que el tiro de los obuses era eficaz. Al dia siguiente se constató esto con mayor evidencia, al recorrer el campo abandonado durante la noche por los griegos. El estrago causado por el fuego de los obuses en el personal i material era mui fácil de distinguir i la disposicion de los cascos, demostraba que la parte tras las alturas habia sido batida con éxito. Dos dias despues se firmaba el armisticio que ponia fin a la guerra. Este encuentro, el único en que los obuses alcan-


— 196 —

zaron a tomar parte, demostró lo que se habría podido hacer, habiendo contado con ellos desde un principio. El resultado obtenido es mucho mas de admirar cuanto que al iniciarse la guerra la batería acababa de organizarse i nunca habia ejecutado ni un tiro de escuela, los que, por otra parte, eran mui raros en Turquía. La batalla de Domokos parece ser el primer ejemplo del empleo efectivo en la guerra, de los obuses pesados. Aquí tambien, es cuando por primera vez se vé a un ejército en campaña, hacerse acompañar por piezas de tiro curvo. b). Guerra anglo-boers El segundo ejemplo nos lo proporciona la campaña que puso fin a la nacionalidad de las repúblicas Sud-africanas: 1). El papel desempeñado por los obuses de que disponían los boers ha sido dado a conocer por el teniente von Wichmann, adicto militar de Alemania, durante dicha campaña. (Militar Wochenblatt. 6.8. 03.) Los boers contaban con cuatro obuses de campaña de 12 cmt., modelo 97 i 10 calibres de largo, estas piezas son mui semejantes a los obuses alemanes antiguos M/98. Su peso en batería era de 1,025 kilogramos. Los obuses de 12 cmt., dice el teniente von Wichmann, prestaron excelentes servicios i fué mui lamentable que su número no hubiera sido mayor. En un pais montañoso o mui quebrado, el obus, es la única pieza que permite batir mejor a las reservas ocultas tras los numerosos accidentes del terreno. Si los boers hubieran contado con un número mas considerable de ellos, habrían podido causar a los ingleses pérdidas de gran importancia: Gracias al empleo del tiro curvo, para el cual son impropios los cañones de campaña, i la posibilidad de disparar desde grandes distancias sobre las reservas que se creían abrigadas tras los accidentes del terreno, se producía un efecto admirable. La gran fuerza de penetracion del proyectil, los hacia mui eficaces para batir, los abrigos; i, las fortificaciones de campaña, no podían ofrecerles gran resistencia. Mediante el tiro curvo ningun objetivo se encontraba ya en seguridad. Los boers pudieron, mas tarde, constatar esto a su propio costo, cuando los ingleses, a sus ves, comenzaron a usar los obuses para la campaña. 2). El mayor Mac-Munn del ejército ingles, comandante durante esta campaña de un grupo de obuses, ha relatado


— 197 —

por su parte, sus esperiencias en el Proceeding oí the Royal Artillery Institution, 4.° trimestre de 1902. He constado dice, que las tropas tienen la mayor confianza en el tiro de los obuses i que marchan con gran ardor al asalto de una posicion si son apoyadas por estas piezas. Durante la campaña se me ha dicho frecuentemente esto mismo por oficiales de las otras armas. Examinando atentamente las profundas trincheras construidas por los boers, se vé que el único medio de batirlas con eficacia, es usar proyectiles que lleven un gran ángulo de caida. En cuanto a la probabilidad de herir con un proyectil por percucion a los hombres parapetados en una trinchera de dos pies de ancho, es tan problemático, que no se la debe tomar en cuenta. La facultad de disparar sin ser vistos, que poseen los obuses en el mas alto grado, así como la posibilidad de cambiar de objetivos sin dificultad ninguna, aumenta grandemente las ventajas que ya le ha dado su trayectoria curva. En resúmen, con las esperiencias de estas guerras, se puede dar en jeneral por establecido, a favor del empleo de los obuses en los ejércitos de campaña: 1.° Su efecto moral es estraordinario, mucho mas si sus proyectiles caen en terreno rocoso. 2.° Permiten bombardear todas las partes de la posicion enemiga, no tan soló las que se presentan a la vista sino tambien i, con igual eficacia, aquellas que únicamente pueden ser observadas desde globos o desde puntos de observacion alejados de la batería. 3.° Es el único medio de poder batir a un enemigo que dispone de trincheras profundas para abrigarse. 4.° Confianza singular que el proyectil del obús parece inspirar a las propias tropas al estallar en la posicion enemiga. 5.° La curvatura de su trayectoria permite continuar el fuego hasta los últimos instantes por sobre las cabezas de las tropas asaltantes obligando, con ello en gran parte, al enemigo a permanecer en el fondo de sus trincheras. 6.° Con la misma facilidad que los obuses dispersan sus fuegos, pueden concentrarlos en un punto dado de la posicion enemiga, cualquiera que sea esta ya oculta o simulada, abrigos, reservas, etc. 7.° El rol de esplorador es desempeñado por los obuses desenmascarando al enemigo, con inmensas ventajas sobre los cañones. 8.° La utilidad del obus en la destruccion de la mamposteria, etc., está reconocida desde su aparicion.


— 198 —

c) Ultimos éxitos El gran éxito obtenido en la reciente guerra ruso-japonesa ha venido ha dejar firmemente establecido la necesidad imprecindible en que se encuentran los ejércitos en campaña, de hacerse acompañar de obuses pesados de campaña (en Alemania: "Artillería pesada de campaña.) Desde el combate en la márjenes del Jalu, los japoneses han debido sus mejores éxitos a las baterías de obuses de campaña de 12 cmts. Emplazadas en posiciones ocultas i disparando con acierto sus potentes proyectiles, han llegado en algunos casos, como aquel a que refiere el señor Mayor Schönmeyer en su correspondencia del teatro de operaciones, a destruir en diez minutos una batería de campaña en descubierto, la que por su parte, se encontraba en la imposibilidad de responder el fuego por lo quebrado del terreno que le impedia ver al enemigo i dispararle por carecer los cañones del gran recurso que para esta clase de terrenos proporciona el tiro curvo. Un ejército, por otra parte, que no posea en campaña artillería pesada, se verá mas de una vez detenido, impotente para destriurlas tan perfeccionadas fortificaciones de campaña modernas u obligado a enormes sacrificios que en muchos de los casos pueden llegar a ser estériles. Nosotros mismos hemos sufrido pérdidas desproporcionadas, dado el total decombatientes i en varios casos mui dolorosas, debido a la falta de un material i proyectil que tuviese poder suficiente para dejar en condiciones propicias para el asalto a las trincheras tras las cuales se parapetaban nuestros contrarios. 3. su MISION

Según el reglamento de servicio de campaña del ejército aleman "Felddienst-Ordnung" de 1900, el papel de la "Artillería pesada del ejército de campaña" es ayudar al ejército de operaciones, en los casos que sea menester, cumpliendo 'a mision que se le haya encomendado, es decir, siempre que se necesite cañones de grueso calibre. Este caso puede presentarse en el ataque o defensa de posiciones preparadas de antemano o posiciones de campaña, atrincheradas, así como tambien contra fuertes barrera, etc. La artillería pesada del ejército de campaña está armada como regla jeneral con piezas de trayectoria curva, dotadas de proyectiles torpedo, granadas i shrapnels. En casos escepcionales o para el uso preferente del shrapnel se le agrega piezas de trayectoria tendida, con objeto defensivo.


— 199 — 4. ORGANIZACION

Cada rejimiento se compone de dos o tres batallones de obuses o morteros i en casos especiales de cañones de 10 centímetros. Un batallon de obuses está formado por cuatro baterías i el de morteros por dos baterías i varias columnas de municiones. La batería de obuses se compone de: 1 carro observatorio 6 piezas..... 12, carros de municion 1 carro de repuestos caballos de oficiales i de repuesto: 1 carros de fragua. 1 ., „ forraje 1 „ ,, alimentos 1 „ „ equipajes

a 2 parejas, ,, 3 „ „ 3 „ a 3 parejas, a 2 parejas, „ 2 „ „ 1 ., ,,1

La batería se descompone como sigue: 1). Batería de combate. 1 carro observatorio, 6 piezas (cada dos una seccion), 6 carros de municion, 1 „ ,, repuesto; 2). Escalon de municiones 6 carros de „ caballos de oficiales i de repuesto; 3). Gran bagaje: 1 carro de fragua., 1„ „ forraje, 1„ „ equipaje, 1, , , alimentos varios. Cada batería dispone de 31 carros en las columnas de municiones, estos vienen en las del cuerpo de ejército o en las de las divisiones de infantería.


— 200 —

Cada uno de los carros de municion trasporta 36 proyectiles, así es que la batería, cuenta desde el primer momento con 216 proyectiles, cifra que se eleva a 432 con la llegada del escalon. Para reponer estos, tiene en las columnas de munision un efectivo de 1,216 proyectiles. Una Batería de Morteros se compone de: 1 carro observatorio, 4 „ para trasportar los tubos, 4 cureñas, 8 carros para trasporte de las plataformas, 8 . id. de municion, 8 con repuestos i accesorios, Los vehículos del gran bagaje, Las columnas de municion respectivas. El bagaje de un rejimiento de artillería pesada de campaña se compone: En la P. M. del rejimiento: 4 caballos de repuesto, 1 carro de equipaje; En la P. M. de cada Batallon: 3 caballos de repuesto, 1 carro de equipaje; 1 id. de provisiones, 1 id. fragua, 1 id. forraje. 5). MARCHAS

La artillería pesada no tiene colocacion especial en la columna de marcha, esta se amolda a lo que para cada caso, determine el jefe de las tropas. Su utilizacion debe ser prevista con anterioridad i, segun sea esta, será la colocacion que se la dé en la columna de marcha. La formacion de marcha es la misma que en la artillería de campaña, la columna por piezas. La profundidad de la columna de marcha .alcanza en una batería de obuses pesados de campaña a: 260 mstros (batería de combate), 360 ,, con escalon de municiones, 440 „ „ gran bagaje.


— 201 —

b.) Baterías de morteros, con los carros de plataforma i escalon de municiones tienen una profundidad de: 500 metros; con el gran bagaje: 560 metros. c) Una columna de municiones tiene: 320 metros de profundidad. 6).

VIVAC

El vivac de una batería tiene 100 metros de frente por 200 de profundidad. M/m. 120 pasos por 260. 7 ) . COMBATE

Principios reglamentarios La artillería a pié sigue, como artillería pesada del ejército de campaña, en jeneral, los principios reglamentarios establecidos para la artillería de campaña i se emplea bajo igual base. Posiciones fortificadas de campaña a).

Ataque

Las intenciones del adversario de presentar combate en posiciones preparadas de antemano, no debe permanecer ignorada del comandante de las tropas. Este debe ser informado con la anterioridad suficiente para que pueda tomar oportunamente sus disposiciones. Las baterías de obuses siguen a considerable distancia en tanto que su empleo no sea probable. Su colocacion puede variar entre la cabeza de la columna de infantería o a la cola de la columna de marcha en cuya situacion se encontraría distanciada de la cabeza, segun el caso: 13 kilómetros tras una division de infantería, 23 ,, „ un cuerpo de ejército, 40 ., ,, columnas de municiones i trenes. En cuyas circunstancias las baterías tienen que ejecutar grandes marchas ántes de entraren accion. En cambio intercalándolas entre las tropas de combate se aminora grandemente esta distancia por recorrer. Para la reparticion de las tropas en una division de infantería i bajo la suposicion de que la artillería pesada de campaña sea incluida en el grueso, tras las primeras tropas


— 202 —

dé infatería i un rejimiento de1/2 artillería de campaña, la distancia por recorrer será de 8 kilómetro, i la que separa la batería de su carro observatorio, que marcha a la cola de la vanguardia, será de 31/2 kilómetros. Si hai algun combate en perspectiva los encargados de dirijir el desarrollo de la accion deben tomar las mejores providencias para la acertada colocacion de la artillería pesada en la columna. Para ello es menester aclarar de antemano la situacion del enemigo. Esto no es siempre fácil de obtener, cuando mas, es posible por medio del reconocimiento, determinar la situacion jeneral de la posicion enemiga i mui a menudo el asaltante solo puede, mui confusamente, darse cuenta de su estension, naturaleza i pormenores; mucho mas difícil es aun calcular su verdadero poder. El reconocimiento, a causa de esto mismo, debe ser llevado a cabo con la mayor prolijidad posible i a fondo, abarcando hasta los menores detalles. El comandante de la artillería pesada deberá ampliar, por su parte, este reconocimiento cuanto sea menester para sus baterías, ántes i durante el ataque a la posición por las tropas de la vanguardia; sobre todo mui prolijamente i cuanto ántes el de la posicion por ocupar, el del propio emplazamiento i el terreno para el despliegue de las baterías. Con esto se asegurará su rápida entrada en accion i se garantiza la buena direccion, observacion i tiro. Abrigos se deben construir a medida que el tiempo lo permita i aun durante el combate se debe continuar reforzándolos i completándolos. El total de la municion de que dispone la batería debe ser trasladada al emplazamiento tan pronto como sea posible, volviendo los carros de municion vacios, inmediatamente al punto de reunion que se les haya designado con anterioridad. Se debe hacer avanzar las columnas de municion en tiempo oportuno para que alcancen a llegar repuestos a las baterías durante el combate. La direccion del fuego se centraliza para toda la artillería, su deber primordial es tratar de obtener cuanto ántes la superioridad de fuego sobre la artillería de la defensa. La artillería pesada trata, en particular, de batir las baterías similares del adversario, sobre todo aquellas que impiden el avance de nuestras tropas i dificulten la preparacion para el asalto. Luego, concentrando sus fuegos en el punto que se haya designado para el asalto, debe abrir la brecha por la que se precipitará 1a infantería en el momento oportuno.


— 203 — b). Defensa

En la defensa, la artillería pesada de campaña debe tratar de llenar su mision apoyando i reforzando a la propia artillería de campaña. Para aumentar el poder de sus fuegos le es indispensable reconocer prolijamente con anterioridad las propias posiciones i abarcar igualmente en este reconocimiento las que probablemente ocupará el enemigo. Las baterías deben colocarse en situacion de poder batir con eficacia las del adversario mediante una hábil utilizacion del terreno disponible i la construccion inmediata de abrigos. Por lo menos se deberá construir máscaras, en caso de que no se llegue a disponer de abrigos completos por causa del terreno o por falta de tiempo. El emplazamiento del observatorio para el comandante de batería se buscará lo mas próximo posible al de ésta con el objeto de que la batería pueda continuar bajo el manda directo de su comandante, puesto que será naturalmente mas hacedero en este caso detener al asaltante en su rápida marcha hácia su objetivo que cuando se encuentra en la batería solo un oficial subalterno (comandante-auxiliar) encargado de dar los comandos que desde su observatorio alejado le trasmite el comandante de batería. Tambien es de suma importancia disponer en la proximidad de las piezas de un gran acopio de municiones. Mejorar los caminos a retaguardia de la posicion, medir las distancias en especial hácia las probables posiciones que ocupará la artillería enemiga i hácia los puntos por los cuales desembocará la infantería para el asalto son precauciones de gran utilidad, puesto que la defensa deberá necesitar mui pronto dichos datos. Al comandante de las tropas corresponde dar la orden parael primer disparo. Se debe evitar abrir el fuego a grandes distancias o sobre pequeños grupos de tropas, puesto que con ello se obtendría facilitar al enemigo el reconocimiento de nuestra posicion. Por el contrario, se debe romper el [fuego inmediatamente contra la artillería enemiga en marcha. Tan pronto como la infantería enemiga se lanza al asalto debe ser tomada como blanco por todas las baterías de la defensa, tanto cañones como obuses ¡morteros, manteniendo constantemente bajo un no interrumpido fuego todo el terreno del asalto de tal modo que el enemigo se vea obligado a retroceder. La denodada perseverancia de las baterías dará»


— 204 —

al combate un feliz desenlace, siendo altamente honroso llevar la lucha hasta la pérdida gloriosa de la última pieza. Ataque a fuertes barrera i campos fortificados Al lado de los batallones de obuses se colocan batallones de morteros para facilitar la destruccion de las fortificaciones. Todo lo dicho para los batallones de obuses se aplica a los de morteros; pero sí, se debe tener en cuenta: a), que es menester preparar su emplazamiento de antemano. b). que su restrinjida movilidad exije buenos caminos. c). i que, aun llegadas las piezas a la posicion, es menester, para romper el fuego, la construccion de plataformas i abrigos. Los abrigos que se construyan deben tener en vista la necesidad de resistir ventajosamente a la artillería de la defensa. Acallar los fuegos de la artillería enemiga es aquí, tambien, la primera mision de la artillería pesada de campaña. Cañones con proteccion acorazada deben ser tomados bajo un fuego abrumador, sobre todo, por los morteros hasta neutralizarlos. Igualmente su accion se debe dirijir a la destruccion de las obras de flanqueo. Las dificultades que se presenten para el ataque a un campo fortificado, pueden obligar a valerse de la oscuridad para aproximarse a el, como en el caso de posiciones fortificadas de campaña. Si esto se hace necesario, se debe ya el dia ántes aproximarse a la zona batida por los fuegos enemigos. Las baterías, a cubierto por la oscuridad, serán llevadas durante la noche a los emplazamientos buscados i preparados de antamano pudiendo así romper sus fuegos e iniciarse la accion con la primera claridad del dia. J. CARLOS PEREZ. Teniente 1.° de artillería, oficial a prueba en el E. M. J.


Enseñanzas tácticas de la guerra ruso-japonesa (Tomado del Resúmen de la Prensa Militar Estranjera)

ANÁLISIS DE UN ESTUDIO DEL CAPITAN BREVETÉ NlESSEL, DEL EJÉRCITO FRANCES

Conclucion

Artillería pesada.—Los japoneses se sirvieron de la artillería pesada desde la primera batalla, o sea desde el paso del Yaití; los rusos tuvieron algunas baterías en Liao-Yang, en Agosto, i a partir de Octubre de 1904 poseyeron bastantes. Hai en la prensa una tendencia a suponer que una gran parte del éxito favorable japones es debido al empleo de la artillería pesada. En realidad, no es posible todavía sacar de los sucesos de la guerra ruso-japonesa enseñanzas ciertas sobre esta cuestion. Las victorias de los japoneses al principio de la guerra fueron debidas esencialmente a su superioridad numérica, sobre todo en artillería de campaña; despues, a su espíritu ofensivo i a su mayor aptitud maniobrera. Bastan algunas cifras para mostrar la poca accion de la artillería pesada en las batallas. En la del Yalú, a 15,000 rusos i 46 cañones se oponen 54,000 japoneses i 258 piezas de campaña; no es, necesario, por tanto, recurrir a la presencia de 20 obuses para esplicar la victoria.


— 206 —

En Wafahgú,. 36,00 rusos, i 94 cañones luchan contra 42,000 japoneses con 200 piezas; no influye aquí la artillería pesada. En Kintcheo, los japoneses no tenían artillería pesada, i los rusos 78 piezas de grueso calibre de modelos un poco anticuados, es verdad, pero eran 45,000 japoneses contra 10,000 rusos, i 200 cañones de campaña contra 32. Posteriormente, nada ha ocurrido que pueda servir para nuevas consecuencias, aunque los rusos i los japoneses emplearcm artillería pesada en Liao-Yang, i en Octubre en el rio Scha. Durante todo el invierno, en el curso de los cañoneos a lo largo de este rio, no se puede atribuir nada decisivo a la artillería pesada, i tampoco durante la batalla de Mukden. Los japoneses hicieron un violento uso de la artillería pesada contra el centro ruso en el Scha, entre Schahopu i la colina Putilow, para preparar sus ataques de infantería; utilizaron tambien obuses de 28 centímetros. Segun todos los relatos rusos, los efectos deeste cañoneo fué insignificante sobre las trincheras. Las fuerzas rusas permanecían tranquilamente en los abrigos i no salían para hacer fuego mas que cuando la infantería, japonesa estaba a poca distancia i no podia ser apoyada por el tiro de la artillería. Todos los ataques de los japoneses fueron victoriosamente rechazados, a pesar de que la artillería pesada, rusa, habia sido retirada de sus posiciones en prevision de una retirada posible. La artillería pesada rusa, representada por un obús de 15 centímetros mui pesado i de mediano alcance, fué útil, sobre todo porque la artillería de campaña,, como no disponía de granadas esplosivas, no podia preparar el ataque de las localidades. Consunto de municiones.—El consumo de municiones por la artillería ha sido mui considerable en los dos ejércitos. Sin embargo, no parece que las baterías se hayan visto obligadas a, suspender el fuego o a retirarse por falta de municiones. Puede ser que la escasez de municiones haya concurrido, con la fatiga de las tropas, a producir los finales indecisos de las batallas de Liao-Yang i del rio Scha; pero esto no es mas que una simple hipótesis. Faltan todavía datos estadísticos completos respecto al consumo de municiones; no obstante, ciertas referencias de detalle merecen ser citadas, puesto que permiten formarse una idea acerca de tal estremo. Los partes rusos mencionan una batería que tiró durante una de las jornadas de Liao-Yang 800 disparos por pieza, lo


— 207 — que representa 66 disparos por hora i pieza para una jornada de doce horas de combate. Una de las baterías del coronel Pachtchenko, hizo, segun un parte oficial, 522 disparos por pieza en la batalla de Takikiao en 24 de Julio. En la carta de un oficial, citada por el Rousskii Invalid, se dice que el I i III cuerpos de Siberia habían hecho en conjunto 108,000 disparos en las jornadas del 30 i 31 de Agosto en Liao-Yang. Esta cifra representa una media de 420 disparos por pieza al dia. En lo concerniente a este asunto, respecto de la artillería japonesa, se carece de datos. Pero es cierto que el. consumo de municiones fué tan considerable como en la artillería rusa. Todos los partes concuerdan en este punto. En la batalla de Kintcheo las baterías japonesas habian disparado de tal mamanera, segun parece, que en el momento decisivo, los carros i armones estaban casi vacíos, de modo que en caso de derrota no hubieran podido protejer la retirada de la infantería. Numerosos relatos rusos dicen que la artillería japonesa tiraba sin escasear, no solamente sobre las tropas en movimiento o sobre las posiciones ocupadas, sino tambien sobre pequeños grupos, sobre jinetes, cuando creian que éstos podían ser algun Estado Mayor. CAPÍTULO IV DETALLES TÉCNICOS DE DIVERSOS ÓRDENES

Ametralladoras.—Por primera vez las ametralladoras, tales como se las costruye hoi dia, han sido sometidas a prueba en una gran guerra. En los dos ejércitos han usado la, bala, de la infantería, i eran empleadas esencialmente para reforzar el fuego de la infantería. Los efectos no han sido análogos a los de la artillería, ya que su falta de alcance les impedia la lucha a grandes distancias. Al principio de la guerra, los rusos tenían en la Mandchuria dos compañías de ametralladoras, agregadas cada una a un rejimiento de cazadores de la Siberia oriental. Poco a poco fueron aumentando su número; por órden imperial de Setiembre de 1904 se manda dotar con una compañía de ametralladoras a cada division de infantería. Segun- las últimas noticias, llegaron a existir 23 compañías de a 8 piezas, repartidas entre las divisiones de infantería i la brigada de cazadores i 11 secciones de a dos ametralladoras afectas a la caballería.


— 208 —

En 1903, el ejército japones poseía dos destacamentos de ametralladoras de a 6 piezas, una sistema Maxim i otra Gatling, agregadas, respectivamente, a uno de los rejimientos de la 1.a i 2.a division. aEn el verano de 1904 se hizo lo propia para la guardia i la 3. , 4.a, 6.a, 7.a, 8.a i 12-ª division, posteriormente se hizo estensivo tal acuerdo para otras. Se ha podido observar con frecuencia la cooperacion de las ametralladoras en el combate por el fuego que hacia la caballería japonesa, pero esto no prueba que tuviera afecta la caballería tales máquinas, porque la caballería japonesa operaba, en jeneral, en union mui estrecha con su infantería. En Puerto Arturo las ametralladoras se emplearon mucho por ámbas partes. Las de los rusos fueron pedidas a la flota. Durante el invierno de 1904-905, en el rio Scha los japoneses utilizaron en gran escala las ametralladoras para la defensa de las localidades; sin embargo, no es posible determinar ni el cómo estaban agrupadas ni tampoco quienes las servian. En resúmen: la esperiencia de la guerra ruso-japonesa ha. demostrado que un personal perfectamente instruido es absolutamente necesario para el buen funcionamiento de las ametralladoras. Desenvolvimiento de las tropas técnicas.—En el ejército ruso las tropas técnicas tuvieron en el transcurso de la guerra un desenvolvimiento considerable. La esplicacion se encuentra en la falta de vías de comunicacion de todas clases en el teatro de operaciones. El cuadro que sigue da una idea del aumento que tuvieron esta clase de tropas durante el primer año de la guerra: Número de compañías Antes de la En Diciembre Aumento de 1904 guerra

Zapadores Telegrafistas. Pontoneros Minadores.... Caminos de hierro Aerostacion Destacamentos de parque

6 2 1 1 20

25 16 9 1 32 4 6

19 14 8 1 12 4 6

Mas tarde fueron organizados dos batallones de pontoneros de Siberia oriental, una compañía de telegrafistas, i el IV cuerpo de ejército trajo con él un batallon de zapadores.


— 209 —

El mayor aumento ha correspondido a los telegrafistas, i todavía en Mayo de 1905 se crearon dos destacamentos a caballo, el uno con material rodado i el otro con material de carga. Se ignora si las tropas de injenieros japoneses sufrieron aumento durante la guerra. No es probable, en todo caso, que pudiera ser comparable al de las tropas técnicas rusas, a causa de su mayor proporcion en tiempo de paz. En el Japon cada division poseía normalmente un batallon de injenieros de 3 compañías, que se reservaba en absoluto para los trabajos técnicos, en razon a la habilidad de la infantería i de la artillería para la ejecucion de los trabajos de fortificacion pasajera que les incumbe. Be los atrincheramientos.—Por una i otra parte, en la ofensiva i en la defensiva los atrincheramientos han jugado un papel mui importante. Se ha dicho que el rasgo característico i orijinal de la táctica japonesa era la reunion, en un grado desconocido hasta el presente, del espíritu ofensivo i del empleo de los trabajos de fortificacion en el curso de la accion. Verdaderamente es preciso tener en cuenta la exajeracion de ciertas apreciaciones de los corresponsales de los periódicos;pero tambien es necesario hacer constar que jamas el ámplio empleo hecho de la fortificacion del campo de batalla ña perjudicado el espíritu ofensivo siempre tan acentuado en los japoneses; pues el resultado de tal empleo, ha sido dar a sus ofensivas, tenaces i violentas, un sello de método i de prudencia verdaderamente orijinal. Este fenómeno no se ha producido de un modo espontáneo por las necesidades del campo de batalla, sino que ha sido la consecuencia de la enseñanza oficial i de las prescripciones reglamentarias. Los japoneses, en efecto, preconizan en sus reglamentos el empleo de la fortificacion pasajera en todas circunstancias. La infantería está preparada con cuidado desde los tiempos de paz; a este objeto se destina todos los veranos a cada rejimiento de infantería una seccion de injenieros con un oficial. El exámen de las obras japonesas demuestra que se componian de numerosos blindajes lijeros, que les resguardaba de las balas del shrapnel, i de observatorios blindados. Se han encontrado croquis en gran escala del terreno próximo, con indicacion de las distancias i de los puntos notables del terreno. Por las dos partes parece que se emplearon trincheras estrechas, profundas, casi completamente enterradas, con darapetos tan poco visibles como era posible.


— 210 — Segun la descripcion de los trabajos rusos en Dachitsao, hecha en el periódico El Inválido Ruso estas obras se componían de trincheras de combate colocadas en la cresta, i de trincheras provisionales colocadas a retaguardia de aquellas. Las últimas eran casi siempre blindadas i unidas a las primeras por comunicaciones desenfiladas. El reglamento japones recomienda igualmente el empleo de comunicaciones desenfiladas o en zig-zag entre las lineas de trincheras sucesivas. Se construían trincheras, no sólo por las tropas empeñadas en primera línea, sino tambien por las reservas, siempre que tuvieran que permanecer algun tiempo en el mismo punto. Bajo el fuego, los japoneses trabajan echados; de cada dos hombres, uno cavaba miéntras que el otro continuaba tirando. De las defensas accesorias se ha hecho mucho uso. Las empleadas con mas frecuencia fueron las alambradas i los pozos de lobo; estos últimos, evidentemente, porque a pesar del tiempo necesario para su establecimiento, podían establecerse en todas partes. Se ha recurrido poco, en jeneral, a la tala de árboles por la falta de éstos, salvo en las inmediaciones de los poblados, en el invierno de 1904-1905, para la organizacion ofensiva durante el período de contacto sobre el rio Scha. Los poblados fueron siempre utilizados como puntos de apoyo. Protejian bastante de los balines de shrapnel; pero las lindes fueron muí castigadas por las granadas esplosivas. Para ponerlas en estado de defensa se emplearon los procedimientos clásicos: aspilleras i defensas accesorias para completar las cercas. La organizacion defensiva de los poblados se facilitaba frecuentemente por estar la mayoría rodeados de muros de tierra muí resistentes de dos metros o mas de, altura. Esta clase de puntos de apoyo jugaron muchas veces un papel importante; por ejemplo, el reducto de Sandepú i la estacion de Inkéu que no pudo ser tomada por el jeneral Mitchetko en Enero, etc. Durante los estacionamientos prolongados, se hizo un gran uso de los trabajos de fortificacion de tipo semi-permanente. Los rusos organizaron de esta manera sus posiciones en Liao-Yang; estas obras les proporcionaron un apoyo mui útil, durante las batallas de Agosto i Setiembre, i les permitió en las jornadas del 1.°, 2 i 3 de este último mes,'el retirar del sur de Liao-Yang el primer cuerpo de Siberia, así como tambien el cuerpo destinado a reconstituir la reserva jeneral i a oponerse al movimiento envolvente del ejército del jeneral Kuroki.


— 211 —

En Puerto Arturo las obras de tipo semi-permanente jugaron igualmente un papel importantísimo en la organizacion i defensa de las posiciones avanzadas i opusieron seria resistencia. No obstante, siempre terminaron por ser tomadas a viva fuerza; miéntras que los fuertes permanentes provistos de fosos profundos, de sólidas obras de flanqueo i de abrigos de hormigon, no cayeron sino despues de haber empleado las minas. Minas terrestres.—Los rusos han hecho durante la primavera i el verano del año 1904 un empleo frecuente de las minas terrestres en sus diversas organizaciones defensivas, no solamente en Puerto Arturo, sino ademas en ciertas posiciones de campaña. Segun las prescripciones reglamentarias, estas minas, cargadas con 8 a 16 kilógramos de pólvora o de piroxilina, se disponian a una docena de pasos una de otra, en dos o varias filas separadas por unos cuarenta pasos i situadas a una distancia de 200 pasos de la posicion que se quería protejer. Se las hacia esplotar por medio de detonadores eléctricos, cuidadosamente enterrados; se colocaban a una profundidad variable entre 1,40 metros i 2 metros, segun la carga i el terreno. Empleaban 80 trabajadores de 4 a 5 horas para establecer 20 minas i los detonadores correspondientes. En terreno pedregoso estas minas producían efectos materiales bastante sensibles; establecidas en tierra no podían apénas hacer mas que un efecto moral. Presentan el inconveniente de producir embudos que pueden servir de abrigo al asaltante. Las fogatas han sido bastante empleadas, particularmente en Kintcheo (donde la lluvia puso la mayor parte fuera de servicio) i delante de Puerto Arturo i tambien en la organizacion de las posiciones al sur de Liao-Yang. Globos.—Los globos se han empleado como medio de observacion i parece que han sido útiles. Segun relatos de la prensa, los japoneses utilizaron globos en las avanzadas, en Agosto de 1904, en Haitcheng, i dicen que con ellos reconocieron la existencia de los atrincheramientos rusos. Por su parte, los rusos tambien se sirvieron de ellos en Liao-Yang, en el rio Scha i en las operaciones al sur de Sandepú. Los globos rusos podían elevarse hasta 1,000 metros; se admite en Rusia que con una velocidad de viento de 8 metros por segundo, el globo esférico no puede ser utilizado; el globo Cometa se encuentra en el mismo caso, a partir de una velocidad de 12 metros. Segun la fuerza del viento subían uno o dos observadores.


— 212 —

Para que los reconocimientos con globos den resultado útiles, es necesario que los observadores estén bien preparados con anterioridad de su papel i deben ser escojidos, segun la mision que tienen que cumplir, entre los oficiales de Estado Mayor, de artillería o de injenieros. Por su parte el jefe debe indicar claramente lo que tiene necesidad de saber, i orientar, anticipadamente a los observadores sobre la situacion jeneral. El globo puede ser conducido con una velocidad de 4 kilómetros por hora con tiempo normal; con la de 6 a 7 kilómetros cuando no hai viento o cuando éste no es contrario. Con tiempo normal, se pueden observar en buenas condiciones hasta 8 kilómetros. De noche, los fuegos de los vivaques de las grandes unidades son visibles hasta a 20 kilómetros. Durante las batallas del rio Scha, los rusos recurrieron a ascenciones de noche para descubrir la disposicion de sus adversarios, pero fué inútil porque los japoneses vivaqueaban sin fuego. El sol de cara es mui incómodo, sobre todo por la mañana i por la tarde cuando tiene poca altura sobre el horizonte. El fuego de la artillería se convierte peligroso para los globos a partir de los 5,000 metros.. Aunque los japoneses se esforzaron siempre en tirar contra los globos llevando su artillería delante especialmente con tal objeto, los globos rusos no se encontraron bajo el fuego mas que tres veces: en una sola ocasion, un globo fué agujereado por tres balas de shrapnel. Telegrafía, señales.—Todas las noticias de la guerra concuerdan en hacer resaltar el cuidado i la rapidez con que los japoneses unian por el telégrafo o el teléfono sus cuarteles jenerales entre sí i con las tropas. Telegrafía eléctrica, óptica, teléfono, señales a brazo, todos los medios de trasmision fueron empleados con profusion en los dos ejércitos. La telegrafía sin hilos no parece haber sido utilizada sobre el terreno. Sin embargo, en Marzo de 1905, una compañía rusa fué organizada i destinada especialmente para servir los aparatos de telegrafía sin hilos. Entre los medios de trasmision, el teléfono es el que ha sido mas utilizado, por las grandes ventajas, que presenta; rapidez i sencillez en su colocacion, lijereza del aparato i del hilo, no exijir su empleo ninguna, preparacion, estando, por decir agí, al alcance de todo el mundo. El sólo inconveniente que se le puede poner es el de no dejar rastro gráfico; esto es posible obviarlo asignando a cada puesto dos ajentes, de los


— 213 —

cuales uno ha de ir escribiendo las noticias u órdenes trasmitidas que le dicte el que escuche en el aparato. Las señales a brazo por medio de banderas fueron igualmente mui empleadas. Desde el principio de la campaña, los periódicos hacen notar cómo se sirvieron no solamente las tropas japonesas, sino tambien los espías chinos a sueldo, que no temían durante los combates el hacer señales desde el medio mismo de las posiciones rusas. El ejército ruso, comprendiendo tambien su importancia, dictó unas instrucciones en 4 de Octubre de 1904, reglamentando su empleo. Segun este reglamento, las señales se hacían por medio de dos «banderas. Se adoptó el sistema semafórico de la marina a causa de la gran sencillez del alfabeto (una sola señal por cada letra), mui fácil de aprender i que aseguraba la rápida trasmision. Cada unidad estaba provista de 4 banderas con las que se podían hacer funcionar 2 postes; todas las clases de los destacamentos de esploradores debían conocer el manejo de las señales. El empleo de tales señales es absolutamente indispensable para las referencias del tiro de artillería oculta detras de las crestas. Rusos i japoneses llegaron por este procedimiento a dirijir el tiro de sus baterías a 500 i 600 metros de distancia. Se utilizaba tambien para tal objeto el teléfono, pero en este caso se esponian a que el hilo fuera cortado por un proyectil i las trasmisiones interrumpidas. Esploradores montados de infantería.—-En todos los relatos de combates de oríjen ruso se hace mencion de esploradores montados de infantería, lo que claramente indica el mucho empleo que se ha hecho de ellos, así como el que han prestado grandes servicios. Antes de la guerra existían ya destacamentos de esta clase en varios Tejimientos de tiradores de Siberia oriental i en el curso de las hostilidades se Organizaron poco a poco en todos los Tejimientos de infantería i de tiradores. Estos destacamentos tenían 120 hombres por Tejimiento. Estaban montados en caballos del país provistos de equipo chino. Los hombres iban equipados absolutamente como infantes, sin sable, con el fusil i la bayoneta. Su valor variaba mucho de un cuerpo a otro. Han sido mui empleados hasta en union con la caballería; pero sobre todo han prestado grandes servicios a la infantería aislada. Presentaban la ventaja de permitir ligar la caballería a los movimientos estratéjicos.


— 214 — CAPÍTULO V COMBINACION DE LOS ESFUERZOS I DEL MANDO

En atencion a los numerosos relatos de combates que se han hecho, hai datos suficientes para asegurar de un modo aproximado cómo se combinaron los esfuerzos de las diferentes armas i en qué forma se ha dejado sentir la accion del mando. De los capítulos que preceden, se deduce ya con toda naturalidad la importancia de las relaciones en la combinacion de los esfuezos. Esta combinacion i la. relacion material i moral entre las unidades próximas i los diversos escalones jerárquicos, se han hecho mas necesarias que nunca en el combate moderno, en razon de la estension de los frentes, de la variedad de los terrenos en que hai que operar i de la iniciativa considerable que exije a los que en ella toman parte. Todas las armas tienen necesidad las unas de las otras en el momento de la lucha, pero mui particularmente en la combinacion íntima de los esfuerzos de la infantería i artillería es donde radica la característica del combate moderno, cuyos factores son, como siempre, el fuego i el movimiento. Combinacion de las tres armas.—En contradiccion a lo que muchos han creido ver en la guerra ruso-japonesa i a lo que se cree todavía en ciertas esferas, los acontecimientos de la Mandchurria han mostrado de la manera mas evidente la preponderancia capital que hoi mas que nunca ejerce la iníanteria. La infantería es el número; es la que produce mayor efecto útil sobre el enemigo i la que sufre mayores pérdidas. Desde el punto de vista activo, como desde el pasivo, es el órgano esencial del ejército. Las estadísticas médicas demuestran que ella sola producé con su fuego, de 80 a 85 por 100 de pérdidas, próximamente un 7 por 100 con la bayoneta. Así, pues, mas de los 9|10 de los efectos son debidos a la infantería. Solo ella puede operar siempre, en Todas las circunstancias i sobre todos los terrenos, tanto de noche como de dia, gracias a su flexibilidad, que le permite conformarse a todas la situaciones, por difíciles que sean. Puede asegurarse, sin duda alguna, que el Japon ha conseguido.sus victorias merced a la enerjía, flexibilidad i tenacidad de su infantería. Se puede añadir tambien con toda seguridad que, posteriormente a la batalla de Liao-Yang, la artillería de campaña japonesa fué numéricamente inferior a la de igual clase rusa.


— 215 —

El fuego de la infantería, como modo de accion, ha tomado desde la guerra de 1870-71 una importancia capital. Los perfeccionamientos del fusil únicamente han hecho variar la distancia de 300 i 400 metros a que se obtenía la superioridad decisiva del fuego, por la de 600 a 800 metros. Pero lo mismo hoi que en 1870, aun con el apoyo de la artillería, el fuego no es suficiente para conseguir un efecto decisivo contra un adversario resuelto. Este no cede mas que por el ataque al arma blanca o ante su amenaza. La bayoneta continúa como último argumento, i en el trascurso de esta guerra ha sido mucho mas empleada que desde hace medio siglo. Los ataques al arma blanca efectivos i reales han sido numerosos, sin duda alguna. La bayoneta ha conservado toda su autoridad moral, cómo lo demuestra el resultado varias veces conseguido en los contra ataques rusos; pues el solo movimiento de avance de éstos, era suficiente para hacer rotroceder, sin esperar el choque, a un enemigo que el fuego no habia podido detener. La parte que corresponde a la artillería es, sin embargo, considerable. Tal arma es la colaboradora indispensable, sobre todo en la ofensiva. La artillería obra por concentracion local de sus fuegos, ,,que vienen a sumarse a la accion del dé la infantería, i a la amenaza que causan la maniobra i el movimiento de avance, produciendo las rupturas de equilibrio de donde dimanan las decisiones. La superioridad numérica de la artillería japonesa, al principio de la campaña, ha jugado un papel capital, cambiando, ademas, con el mal empleo que de la suya hicieron los rusos. La preparacion de los actos decisivos se obtiene esencialmente por la combinacion del fuego de artillería e infantería i con la amenaza del ataque de la artillería, que obliga al defensor a decubrirse para tirar, i por consiguiente, da lugar a que pueda apreciársele. Esta preparacion debe, obligatoriamente, ser secundada por la reunion de las dos armas, a fin de que resulte lo bastante intenso para obligar al defensor a ocultarse, neutralizando al propio tiempo sus fuegos en forma que permita al asaltante progresar sin grandes pérdidas. Esta preparacion es casi siempre mui larga; dura jeneralmente horas, i a veces dias, No llega a ser suficiente, hasta el momento en que la infantería adquiere de un modo efectivo i definitivo la superioridad del fuego, i en que la artillería del atacante ha conseguido tener ocupada a toda o a la la mayor parte de la artillería de la defensa. En el último momento, el ataque es, en jeneral, precedido de violentas ráfagas de la artillería que duran de media hora a una.


— 216 —

Pero esta preparacion no es suficiente; es preciso que a la infantería asaltante preste apoyo su artillería durante el movimiento de avance. Este apoyo es, sobre todo, indispensable en el ataque de posiciones sólidamente atrincheradas, i en el de las localidades, si se quiere evitar que el ataque se estrelle contra obstáculos no batidos o que han dejado de serlo. En tales casos, la granada rompedora es absolutamente indispensable, i la carencia de ella en la artillería de campaña rusa se hizo sentir de un modo cruel. La preparacion del ataque, ya se ha dicho, es casi siempre mui larga, sin que nunca se tenga la seguridad de que sea completa. Es posible, en efecto, equivocarse acerca del verdadero grado de progreso alcanzado en el ataque, i ademas el defensor puede recibir en el momento oportuno refuerzos considerables en infantería i artillería, que cambien por completo la faz de los sucesos. La artillería debe, por tanto, estar siempre dispuesta a volver a empezar, i la infantería a conservar el terreno conquistado. El ideal seria tener un tiro de artillería lo bastante preciso para que pudiera preceder a las tropas de asalto i batir el objetivo hasta el momento de ataque al arma blanca. En algunos de los asaltos de Puerto-Arturo, continuó su tiro hasta el momento en que las columnas de ataque estaban en el foso. Pero en la jeneralidad de los casos de la guerra en campo abierto, la artillería se ve obligada a alargar su tiro mucho ántes, cuando el asaltante está todavía a 300 o 400 metros, limitándose a batir la retaguardia de la posicion, para impedir la entrada en línea de las reservas i causar grandes pérdidas al defensor cuando empiece su retirada. , Cuando no se combinan las dos armas para obtener a la vez la neutralizacion de la mayor parte de la artillería adversaria i efectos poderosos sobre la infantería, el ataque fracasa. Un ejemplo interesante de esto, es el combate de LiaoYang, el 19 de julio, en el que cuatro ataques dé los japoneses, ejecutados con la mayor enerjía i despues de una seria preparacion, fracasaron, porque en el momento del asalto la artillería japonesa cesó o disminuyó notablemente el fuego, lo que permitió a la artillería rusa dedicarse a combatir a la infantería enemiga. La combinacion del fuego de la artillería i de la infantería no es suficiente para procurar la decision en la ofensiva contra un advesario resuelto; esta decision es esencialmente debida a la maniobra i al movimiento de avance. Pero en la defensiva permite a menudo destrozar los ataques cuidadosamente preparados i ejecutados a fondo con entera abnega-


— 217 —

cion. El sitio de Puerto Arturo ofrece numerosos ejemplos, así como las batallas de Liao-Yang, del rio Scha i de Mukden. La artillería no sirve únicamente para preparar o para rechazar el ataque. Permite tambien salir de un trance apurado sin muchas pérdidas. Convierte en débil un ataque ya quebrando con esfuerzos anteriores; se le puede llevar rápidamente sobre una posicion de repliegue que se descubre en seguida. De esto se han visto ejemplos en Dachitsao, el 24 de julio, i en la ruptura de combate por la caballería del jeneral Samsonoff al sur de Ponsiku, el 12 de octubre. Inversamente, la artillería no puede, en absoluto, pasarse sin la proteccion de la infantería. Sin escudos, sobre todo, como estaban los artilleros rusos i japoneses, es imposible ponerles en posicion o en batería conduciendo los avantrenes bajo el fuego decisivo de la infantería; esto no quiere decir «que deba siempre dársele un sosten especial. Se sabe que la destruccion de la batería Pokotilo durante la batalla de LiaoYang, fué porque cayó bajo el fuego de la infantería; la pérdida completa del grupo Smolenski, en la mañana del 14 de octubre sobre el rio Scha fué debido a la misma causa. En semejantes casos, es imposible hacer nada útil con los troncos de tiro. Las piezas no pueden ser movidas mas que a brazo, i estos brazos solo la infantería puede proporcionarlos en número suficiente. Lo mismo ocurre bajo el fuego de la artillería. A pesar de todo su poder, el fuego no basta para obtener la decision, i son necesarios, ademas, la maniobra i el movimiento de avance, porque empleando solo el fuego es suficiente ocultarse para nacerse casi invulnerable: es este un hecho resueltamente demostrado. Cierto que no puede negarse el valor del fuego en el combate moderno, pero tambien lo es que la maniobra i el movimiento de avance son los factores preponderantes en el éxito a causa de su valor moral, casi siempre superior a los efectos del fuego. Sin embargo, estos efectos del fuego se han convertido cada vez en mayores con los progresos del armamento, i no es ya posible prescindir de ellos. A esta potencia del fuego, se debe que desde el mes de octubre de 1904 se emplearan en gran escala las operaciones de noche, casi siempre con gruesos efectivos, pues éstos llegaron hasta la division i a veces aun mas. El arma blanca na recobrado todo su antiguo valor. Se hace, pues, posible, apoderarse de localidades cuyo ataque no haya sido preparado por la artillería. Los rusos han reconocido que no estaban suficientemente preparad os para la ejecucion de los combates de noche; en los japoneses esta preparacion era, por el contrario, mucho mas cuidadosa.


— 218 —

La potencia del fuego fué tambien la que indujo a los dos ejércitos a remover tanta tierra, lo mismo en la ofensiva que en la defensiva, i esto sin perjudicar al espíritu ofensivo de las tropas japonesas. La caballería operó poco como tal, pero solo su amenaza ha sido útil aun en la batalla, donde aseguró la proteccion de los flancos i vijiló los grandes intervalos existentes entre las fracciones del ejército. Esta arma ha rendido al ejército ruso preciosos servicios hasta el fin de enero. En febrero i marzo, durante la batalla de Mukden, no parece que haya coadyuvado en el ala derecha rusa todo lo que se esperaba, sin que se pueda positivamente indicar el motivo. Pero numerosos incidentes muestran que el valor moral de la caballería continúa siendo considerable; la insuficiencia de la caballería es lo que ha contribuido, es gran parte, a que fuese incompleta en sus resultados la persucion japonesa despues de Mukden. El efecto de pánico que produjeron el 10 de marzo en los convoyes rusos uno o dos escuadrones que escoltaban una batería que no disparó mas que algunas granadas, demuestran lo que hubiera podido hacer una caballería numerosa i audaz, durante las primeras horas de la retirada. El mariscal Oyama espresa formalmente su pesar, por haber carecido de caballería en aquella ocasion. Lo que precisa no olvidar, principalmente, en la guerra actual, a propósito de la caballería, es su poder de combate por el fuego, sobre todo cuando cuenta con el apoyo de la artillería o de las ametralladoras. La combinacion de este modo de combate con la rapidez en los despliegues i la amenaza de la accion a caballo, asegura siempre a la caballería el monopolio de ciertas misione» estratéjicas de la mayor importancia. Necesidades de las relaciones.—Una vez mas, la guerra ruso-japonesa proporciona múltiples ejemplos de la necesidad de las relaciones entre los diversos escalones jerárquicos de una misma unidad i entre las grandes unidades próximas. Necesidad de las reservas.—La prensa ruso-japonesa ofrece numerosos ejemplos de ataques llevados a cabo casi hasta el fin, con el mayor sacrificio, i fracasados, sin embargo, a consecuencia de faltar un último esfuerzo. A menudo tambien se hace imposible conservar una posicion conquistada si es objeto de un contra-ataque, cuando hai reservas de refresco para relevar a las tropas de asalto, estenuadas física i moraímente por el enorme esfuerzo que han tenido que hacer.


— 219 —

A toda infantería que ataque i se halle bien atrincherada a corta distancia del enemigo, le hace falta una reserva para renovar el ataque si es rechazada en el asalto. Ruptura del combate.—La ruptura del combate, operacion considerada en jeneral como muí delicada, parece efectuarse bastante fácilmente, cuando las tropas están con órden i no han sido puestas mui a prueba. Para efectuarlo bien, la ruptura del combate exije la proteccion de una artillería instalada en posicion avanzada i de repliegue. En el combate de detalle, se obtiene el mismo resultado por medio de escalones que se protejen mútuamente con el fuego. Al principio de la campaña los rusos no sabian efectuar la ruptura del combate, lo que les ocasionó pérdidas mucho mayores que lo que era necesario en el paso del Yalu i en Wafangu. Al parecer, tal, defecto, por lo ménos en parte, es imputable a un amor propio excesivo. En el relato del hecho de Wafangu, el jeneral Stakelberg afirma que ciertos rejimientos se negaron a ejecutar la órden de batirse en retirada, de donde resultó que fueron arrojados por el enemigo i sufrieron muchas mas pérdidas que las indispensables. Importancia de la, unidad de mando.—Al entrar en accion las reservas, sucede con frecuencia, sobre todo cuando la lucha dura varios dias, que las líneas tácticas naturales se quiebran i las tropas empeñadas en una misma accion pertenecen a unidades diferentes. En estos casos, los interesados sienten por sí mismos la necesidad de la unidad de mando, i con tal objeto, marchan a menudo a colocarse, por su propio movimiento, bajo las órdenes del oficial jeneral mas próximo. Modos de empeñar las grandes unidades i empleos de las reservas.—Conviene ser prudente en el modo de tratar este capítulo, pues los hechos; aunque todos bien conocidos en su conjunto, no lo están suficientemente en el detalle para permitir formar juicios definitivos. De todos modos se puede decir que del lado ruso, el mando superior, representado hasta el mes de marzo de 1905 por el jeneral Kuropatkine, tuvo siempre el cuidado de conservar gruesas reservas del ejército a su disposicion inmediata, para atender a lo imprevisto, i de reconstituir estás reservas en el curso de la batalla cada vez que habia tenido necesidad de emplearlas. En cuanto a los japoneses, al principio, su superioridad numérica considerable les permitía conservar gruesas reservas escalonadas a retarguardia de las alas, sirviéndose de


— 220 —

ellas para tratar de envolver al contrario con la prolongacion sucesiva de su frente. Desde el mes de julio, la proporcion del efectivo de los dos ejércitos no les permitió ya conducirse así. A partir de esta fecha, los japoneses obraron siempre en virtud de un plan prevenido, basado en la poca movilidad que demostraba el adversario, i que consistía en marchar con un gran frente constituido por todas sus fuerzas. Cada ejército tenia un frente determinado para atacar, i este frente era considerable. Tambien se veia empeñar las divisiones en combinacion, cada una con su o sus objetivos particulares, i en el combate las brigadas mismas combatían a menudo en igual forma. Cada columna tenia su reserva particular que. se empleaba, en caso de necesidad, en socorrer la columna próxima, pues la solidaridad era grande en todas partes del ejército nipon. No parece que en el ejército japones se haya conservado reserva de ejército, i ménos todavía reserva a la disposicion del comandante en jefe, el mariscal Oyama. Pero en el curso de los acontecimientos, los ejércitos se reforzaban mútuamente. Durante las batallas de octubre, sobre el rio Scha, una parte del ejército del jeneral Kuroki apoyó al del jeneral Nodzu; durante las operaciones de Mukden, el jeneral Oku parece que sucesivamente cedió tres de sus divisiones al jeneral Nogi, encargado del movimiento envolvente, del cual se esperaba obtener la decision. En suma, el método japones i el modo de empeñar grandes unidades que de ello se deriva, corresponde al sistema empleado en las maniobras imperiales alemanas de todos estos últimos años. El sistema de la confianza en sí i en los otros, es el que conduce a tomar deliberadamente la iniciativa de la maniobra i tratar de imponer su voluntad al adversario, partiendo de una situacion ventajosa, atacando a fondo, sobre todo el frente, haciendo cada uno lo mas posible, i contando con las tropas vecinas. Tal confianza permite asignar, sin temor, frentes de accion considerables a cada ejército i aun descuidar grandes intervalos, limitándose a disponer sean vijilados por pequeños destacamentos, para poder, no disponiendo de gran superiodidad numérica, desbordar una o las dos alas del enemigo por medio de una maniobra preconcebida. Con tal modo de proceder resultan desde el principio violentos combates en que toda la artillería i una gran parte de la infantería toman parte, para obtener la superioridad numérica en el fuego i sorprender la moral del enemigo, incierto por desconocer el punto de ataque. Para un mismo numero de batallones i de cañones presentes hai muchos mas empeñados que en otra accion mas intensa.


— 221 —

Esto no es posible mas que en el caso en que el mando, en todos los escalones, tenga confianza, no solamente en sus propias concepciones, sino tambien en la forma en que ellas serán ejecutadas por los subordinados. Existe una relacion innegable entre esta confianza i el efectivo conservado en reserva, que es forzosamente tanto mas grande cuando se crea que ha de haber que hacer frente a acontecimientos imprevistos o para reparar errores. Los japoneses no tenían los ataques violentos de frente. Bien lo demostraron en Kincheu i en Puerto-Arturo, i en los violentos combates librados por el ejército del jeneral Nodzu en Liao-Yang contra el III cuerpo de Siberia i el X cuerpo, i en las batallas sobre el rio Scha. Pero siempre buscaron el movimiento envolvente aun ariesgo de estender enormemente su frente. En el Yalu emplearon esta maniobra que repitieron enWafangu. En Liao-Yang las columnas de la izquierda del ejército del jeneral Oku, buscaron desbordar la derecha del ejército ruso, miéntras que Kuroki se esforzaba en rodear la izquierda. El ejército del jeneral Oku efectuó la misma, maniobra en la batalla del rio Scha. En fin, la operacion de Mukden consistió esencialmente en la tentativa de un movimiento envolvente contra los dos flancos del ejércitos ruso; durante este movimiento las dos alas japonesas se encontraron, en los primeros dias de marzo, a mas de 140 kilómetros una de otra. Las batallas de Liao-Yang, del rio Scha i de Mukden recuerdan, por la enorme estension de los frentes i la poca armonía del conjunto, las primeras campañas de la revolucion. A esta exajeracion de los frentes i a la falta de reservas por parte de los japoneses es debido, verosímilmente, la poca decision en Liao-Yang i sobre todo en el rio Scha. Lo propio ha ocurrido en Mukden. En esta última batalla los rusos sufrieron absolutamente la maniobra japonesa. Esta consistió en pronunciar, algunos dias antes, una violenta ofensiva con su derecha, sobre la izquierda rusa para atraer las reservas jenerales. Obtenido este resultado, solo una simple demostracion se hizo con un mínimo de fuerza (ejército del jeneral Nodzu) contra el centro ruso sobre el rio Scha, con gran refuerzo de artillería pesada i de violentos ataques, de frente, que han sido siempre rechazados, para retener el mayor número posible de hombres. Al mismo tiempo, la izquierda japonesa (ejercito del jeneral Oku) tomaba una violenta ofensiva sobre ambas orillas del rio Hun contra la derecha rusa (segundo ejército, jeneral Kaulbara), la cual quedó detenida i fué obligada a retroceder poco a poco en la direccion de Mukden. Bajo la proteccion de esta ofensiva por una parte, i por otra, de una


— 222 —

masa de caballería sostenida por numerosas ametralladoras, i la artillería i alguna infantería lanzada al oeste de Mukden, se ejecutaba el movimiento envolvente del ejército del jeneral Nogi, detras de la derecha del segundo ejército ruso. El mando ruso no tuvo, al principio reservas suficientes que oponer a este movimiento, que no fué contenido mas que al cabo de varios dias, cuando amenazaba ya la retirada de la derecha i del centro ruso. Este movimiento envolvente, por último, acabó por ser detenido i el centro ruso conducido sin grandes pérdidas al norte del rio Hun el 8 i el 9 de marzo. En este momento un paso mal vijilado en Konisan (20 kilómetros al este de Mukden) cayó en poder de una de las vanguardias del jeneral Kuroki, que se apresuró a mandar jente i a progresar al Norte del rio Hun. El jeneral Kuropatkine, que se preparaba para pasar a la ofensiva contra el ejército Nogi, agotado, temió por la retirada de su centro i dió, en la tardé del dia 9, la órden de evacuar a Mukden i replegarse sobre Teieleu. No se ha demostrado de ningun modo que los japoneses tuvieran en Mukden una grande superioridad numérica, aunque es probable que pusieran en filas mucha mas fuerza que la que los rusos creían posible (1). Lo que hicieron, arriesgando todo para ganar todo, llevando a primera línea hasta el Ultimo cañon i el último fusil, para ello evacuaron su zona de retaguardia i osadamente desguarnecieron su centro sobre el rio Scha. Sobre todo, han aprovechado lo mejor posible todos los recursos, contando para ello con la inercia rusa. Los rusos permanecieron a la defensiva sin otro fin que la conservacion del terreno, i sin saber reconquistar la iniciativa de las operaciones. Los procedimientos empleados por los japoneses eran en estas condiciones de naturaleza tal, que forzosamente habia de reportarles ventajas mareadas. Resta por saber lo que ellos hubieren hecho contra una ofensiva firmemente deseada i conducida a, fondo, por él grueso de las fuerzas rusas, sobre un punto dado. Entretanto, los japoneses siempre han querido i sabido conservar o recuperar la actitud ofensiva. Cuando los rusos (1) Parece bien probado, que los japoneses mantenian sus unidades de primera línea, no solamente al completo sino mas aun del completo, i las reforzaban, aun en el curso de la batalla, por medio de los destacamentos sacados de los batallones de marcha, que seguían al ejército desde muí cerca. Ademas, reducían al mínimo las mermas en hombres. El relevo de los heridos estaba asegurado por destacamentos de colíes chinos o coreanos. La seguridad de sus convoyes les permitía no dejar" ninguna escolta o confiar su proteccion o tropas ausiliares chinas (Thoungouses).


— 223 —

han deseado atacar, ellos mismos han ejecutado inmediatamente violentas contra ofensivas (batallas del Scha i de Sandepu), aunque ellos no tuviesen la superioridad numérica. En sus éxitos, se. encuentra una vez mas la prueba del valor moral de la ofensiva, lo mismo en táctica que en estratejia. Se halla siempre en el movimiento de avance i los éxitos del uno compensando los fracasos del otro, miéntras que en la defensiva, el boquete hecho en un solo punto léjos de las reservas trae el hundimiento de todo lo dispuesto. CONCLUSIONES

La guerra ruso-japonesa demuestra que, a pesar de todos los perfeccionamientos del armamento i de la técnica moderna, el hombre es el primer elemento de combate. Como en todas las épocas, los factores morales conservan una importancia predominante. El valor i el espíritu del sacrificio son preciosos, pero no bastan: eran iguales en los dos ejércitos. Pero solo el sentimiento de una instruccion militar suficiente de todos los elementos del ejército, da la confianza en sí i en los demas, que es el factor indispensable de la ofensiva i de los éxitos que solo ésta puede ocasionar. Solo esta confianza recíproca permite al jefe hacer diliberadamente, i seguro de ser obedecido, el sacrificio de miles de vidas humanas, cuando el fin a alcanzar lo exije, i a los que lo ejecutan, hacer el sacrificio de su propia vida, porque están seguros de que no será dada inútilmente. La instruccion i la educacion militar son inferiores en los rusos. Se ha comprobado con frecuencia en ellos la pasividad, la espectacion exajerada de las órdenes en los períodos críticos, la falta de armonía con las tropas próximas i de confianza en las demas; en fin, en ocasiones, una falta de instruccion profesional aun en los altos escalones de la jerarquía. Sin exajerar el valor de los japoneses, no es ménos cierto que en ellos la educacion i la instruccion de los cuadros subalternos i de los hombres son mui esmeradas. Sus soldados son hombres intelijentes, despejados, teniendo en gran parte una buena instruccion primaria. Los oficiales rustís quedaron admirados de la tranquilidad i de la actitud digna de los prisioneros japoneses. Estas cualidades han dado a los japoneses una ventaja enorme, facilitándoles la iniciativa en todos los grados de la jerarquía, aun los mas modestos, i les han permitido reclutar fácilmente en las filas de la tropa, los ofi-


— 224 —

cíales i los cuadros subalternos de complemento obligados por las creaciones nuevas i las pérdidas considerables, debidas al fuego i a las enfermedades. Conviene, ademas, observar que las cualidades indiviles, aun siendo un factor esencial del éxito, no lo resuelven todo en la guerra. Antiguamente el hombre valiente, fuerte, vigoroso, sabiendo manejar sus armas, encontraba casi en estas cualidades la garantía de su seguridad personal i tenia en sí mismo una gran confianza. Hoi dia, en el combate por el fuego a gran distancia, que es el caso mas frecuente, la seguridad individual no existe, i la seguridad relativa no puede obtenerse mas que por una accion superior de la colectividad, sobre la enemiga que está enfrente. No se logra el sentimiento de esta seguridad si no se tiene confianza en sí mismo i en su propio valor, i aun en el valor i el sentido táctico de los que están cerca, i si no se está firmemente convencido de que ellos están dispuestos a perecer para protejeros. Desde este punto de vista, no deben ocultarse los peligros que causará al principio de una guerra la presencia de numerosos reservistas, sobre todo graduados i oficiales, poco adiestrados, insuficientemente conocidos, i no compenetrados con el conjunto. De esta ignorancia recíproca de los individuos, es de donde se deduce la frajilidad de todas las tropas improvisadas, como lo serian, sobre todo, las unidades de reserva i territoriales. Por esto el mariscal Bugeaud, uno de los maestros del arte de la guerra i uno de los que han conocido mejor el estado de ánimo de las colectividades armadas, decia que una tropa no puede ser buena "si los hombres no han comido por largo tiempo la sopa juntos." Los rusos han demostrado un gran valor, una gran resistencia a las fatigas, la aptitud para seguir por todas partes a sus oficiales i a soportar pérdidas serias sin diseminarse; pero sus oficiales eran obligados a estar delante para conducirlos. Su pasividad natural, que es uno de los elementos de su fuerza de resistencia, les hizo esperar demasiado las órdenes i les hizo pegarse demasiado a los abrigos i a las obras de fortificacion construidas con tanto trabajo. Presentaban, principalmente, lagunas morales e intelectuales que influían sobre su valor en el cambate. La masa del pueblo, i por consiguiente del ejército ruso, no parecía, segun confesion de los periódicos rusos, de comun acuerdo i firmemente persuadida de la necesidad absoluta de la guerra i de su importancia capital para el porvenir de su patria. Ademas, las incesantes retiradas habían relajado entre las jentes, al final de la guerra, los resortes de la voluntad.


— 225 —

Por otra parte los japoneses, al contrario, el pueblo entero fué, con antelacion de algunos años, cuidadosamente preparado a la idea de la guerra actual; creia firmemente que su solucion era una cuestion de vida o muerte para la nacion. De aquí ha derivado un verdadero fanatismo patriótico entre los soldados de que los oficiales, penetrados de las duras tradicciones samourais, exijian esfuerzos estremos, desde el punto de vista moral i físico, i estos esfuerzos, los jefes no retrocedían ante ningun medio de obtenerlos. Por lo demas, no se crea que la bravura japonesa sea la de los bárbaros. Estaba, por el contrario, esencialmente caracterizada por mucho método i por una prudencia excesiva,. La prueba de ello está en el enorme consumo de municiones. Los japoneses evitaban el arma blanca siempre que podían. Los jenerales estaban a cubierto, los oficiales se dejaban ver posas veces. Pero esto no escluia en ellos ni el espíritu ofensivo mui desarrollado ni en un momento dado, un notable desprecio a la muerte. Dieron prueba de una tenacidad estraordinaria, una vez empeñada la accion, i no retrocedían ante el sacrificio deliberado de las vidas humanas, porque tenían la conciencia de la importancia de la mision i del valor del fin que se proponían. Su ofensiva no era el resultado de un entusiasmo ciego, sino de una reflexion prudente. Esto es lo que espresa bien la órden de 19 de noviembre de 1904 del jeneral, Oku, citada por el Rouskii Invalid: "El secreto de la victoria reside en el valor, en la resistencia, en la constancia para perseguir un fin de antemano asignado. Los jefes deben hacer comprender a sus subordinados, que todo retraso, toda indecision aumentan sus pérdidas; la decision i el arrojo, al contrario, las reducen, He ahí, por qué es preciso ir siempre resueltamente adelante, sin dejarse detener por ninguna dificultad, hasta que el objetivo asignado haya sido alcanzado."


El Tren i la Intendencia ALIMENTACION

EN LA PAZ I EN LA

GUERRA

Para que las tropas se dediquen de lleno a su mision de combate tienen que independizarse de sus bagajes i de toda indumentaria que estorbe o moleste su libertad de accion en el combate. Su alimentacion, servicio médico, amunicionamiento, etc., debe estar por esa razon, i tambien para su mejor administracion i funcionamiento, en manos de otras autoridades. De aquí tiene su oríjen el Tren militar que se encarga solamente de la conduccion, gobierno i entrega de todo lo que las tropas dejan a su espalda, en las operaciones i que le son a ellas indispensable para su existencia en campaña. Aquí entra el concurso de el servicio de Intendencia que no se debe confundir con el de Tren; la Intendencia instala en depósitos o almacenes los víveres de boca para el número de hombres i animales que operan i al Tren corresponde sólo la conduccion o acarreo militar de esos elementos hácia las tropas. Antiguamente eran las tropas mismas las que se encargaban de estos servicios, distrayendo para ello gran cantidad de jente i oficiales quienes por primera vez en la guerra se estrenaban conduciendo bajo su responsabilidad estos servicios. Las deficencias que tenia forzosamente esta clase de servicios, obligó la creacion en la paz de la unidad del Tren para que en la guerra tenga la preparacion suficiente a tan importante mision. Con la organizacion del Tren se disciplinaron i militarizaron todos los servicios que funcionan a retaguardia de un Ejército. Hasta entonces esto habia sido un campo de desórden en medio de la mezcla de soldados de diferentes unidades, con paisanos contratados en las necesidades de última hora; el material era una colección de diferentes


— 228 — carros i vehículos improvisados como Tren militar al estallar la guerra. A todo esto se unia la actividad de los comerciantes proveedores del Ejército que trasportaban por vías del Estado i sin pagar fletes los víveres i subsistencias del Ejército que nada tenia para su alimentacion propia. Esta situacion junto con las apremiantes necesidades de una guerra, imponía la necesidad de aceptar a precios absurdos víveres i forraje de malas calidades que traían el descontento i los reclamos diarios de las tropas. Aumentaba mas este desorden a los al rededores mismos de las tropas combatientes, las luchas i rivalidades entre los proveedores mismos que veian con mal ojo las ganancias de otros colegas; de aquí venían los robos en los convoi del ferrocarril i los atrasos i miles de inconvenientes en el arrastre con carros, etc. La organizacion del Tren salvó esta situacion apremiante, ella obligó a la organizacion del servicio de Intendencia en la guerra i con ello murió para siempre el maladado sistema de proveedores. El Tren no puede funcionar sin el servicio militar de Intendencia, ésta le entrega a los carros del Tren la alimentacion de las tropas i éste se lo acarrea militarmente i en órden a las tropas mismas. Un servicio de alimentacion propio, bien preparado en la paz, en proporcion a las fuerzas que se disponen en la guerra, permanentemente listo con abundantes elementos de alimentacion, en buenos edificios administrativos con bodegas para depósitos, etc., nos dará mas garantías hoi que el sistema de comerciantes proveedores que nos harán sentir la falta de alimentacion en las primeras faces de la guerra. Los empleados de Intendencia se prepararían para la guerra prácticamente comprando ellos mismos la alimentacion en maniobras. Con esto se aprende el consumo i la produccion del pais. En la paz se instalan los depósitos de guarnicion donde se almacenan i se tienen listos víveres i elementos de boca para el mismo número de hombres i animales que se movilizan en caso de guerra; esto da a los contadores la práctica en la vida comercial, les da el ojo i habilidad del comerciante esperto en precios i en calidad, se les desarrolla tambien el interes por el conocimiento de las producciones estranjeras especialmente las limítrofes. Toda esta práctica se complementa con los viajes técnicos de Intendencia dirijidos por el Intendente de la division i ayudado por oficiales de Estado Mayor General de larga esperiencia. Se practican tambien anualmente ejercicios técnicos de Tren en combinacion con la Intendencia i la Sanidad militar, estos son los ejercicios mas interesantes que dejan mas provecho que las maniobras mismas.


— 229 —

En efecto, en las maniobras de paz no pueden tener estos tres servicios su completo desarrollo, pues su grande i principal empleo está en la guerra misma, i si se quisiera hacerlos funcionar como en la guerra durante las maniobras, costaría un fuerte desembolso de dinero mui superior a lo que cuestan las maniobras. De los 19 batallones de Tren que tiene el Ejército aleman sólo se movilizan anualmente los que asisten a las maniobras que dirije el Emperador. Los demas batallones hacen sus ejercicios técnicos ya nombrados bajo la direccion de la Inspeccion de Tren. Estos batallones no asisten a las maniobras de sus cuerpos de Ejértos respectivos, pues en ellos se hace la llamada alimentacion de paz; pero, los oficiales se agregan a los Comandos de las Diviciones para que sirvan de oficialesordenanzas o bien para tomar el mando de las columnas de Gran Bagaje reunidas por Divisiones o ya para preparar las necesidades de las tropas en los dias que corresponde vivaquear. Alimentacion de paz durante las maniobras se llama a la que se saca de la comarca en que se opera. Las tropas se alimentan en acantonamientos i vivaques i en las marchas En los acantonamientos sé alimentan en las habitaciones que alojan, cuyos propietarios deben dar, por lei, alimentos a hombres i caballos cobrando despues una pequeña cantidad de dinero al Estado. En los vivaques que se efectúan pocas veces se alimentan por provisiones que hace directamente a las tropas la Intendencia, consistentes en conservas, víveres secos, paja, leña, etc.—Las tropas cargan estos elementos en sus propios bagajes tomándolos en los puntos indicados como almacenes de víveres. En las marchas llevan el almuerzo frio en su morral.—Entre nosotros no se podría establecer la alimentacion de acantonamiento por haber pocos centros poblados del territorio, por la poca comodidad de las habitaciones del campo i de la pobreza suma en que ellos viven; por otra parte, el clima nuestro favorece el alojamiento al aire libre o vivac en todos los meses de verano con grandes ventajas hijiénicas sobre los ranchos del campo. La alimentacion en la guerra se toma por principio de la comarca en que se opera hasta donde sea posible i se tienen listas por el Tren las columnas de alimentacion para cuando la comarca no pueda ya dar alimentos, como será siempre en la guerra ofensiva. La alimentacion en la guerra marca tres faces distintas: a). Cuando el pais da la alimentacion que necesitan las tropas que operan; b). Cuando sólo la da en parte, i c). Cuando no da nada.


— 230 —

En el primer caso, las tropas reciben alimentacion de acantonamiento o bien la reciben de la que cargan sus propios bagajes (carro de víveres i de forraje rejimentarios). Estos carros se llenan por compras que se nacen en el camino por los Contadores o por provision que hacen las autoridades del pais con el control de la Intendencia o bien por requisiciones; en este caso con intervencion directa de la Intendencia. Escepcionalmente i sólo en casos urjentísimos, por requisiciones que hacen las tropas mismas bajo la estricta vijilancia de los oficiales. Las columnas de aprovisionamiento i ausiliares de id. que conducen las tropas del Tren permanecen cargadas e intactas a retaguardia de las tropas a las órdenes de la Division. En el segundo caso, las tropas reciben su alimentacion, en parte por la de acantonamiento i en lo que les falta lo toman de su propio bagaje. Los carros de víveres i forrajes rejimentarios se llenan en la misma forma espuesta en en el primer caso; pero como no será suficiente, se toma lo que les falte de las columnas de aprovisionamiento i ausiliares de id. quienes reciben órden de la Division de adelantarse hácia las tropas i completar los carros de víveres i forrajes rejimentarios con víveres de boca. En el tercer caso, que es el mas difícil, las tropas se alimentan enteramente por medio de las columnas nombradas del Tren, las que entregan a los carros rejimentarios su alimentacion completa para el dia siguiente. Las columnas de aprovisionamiento i ausiliares de id. cargan a su vez los víveres en los depósitos que instala la Intendencia arretaguardia de las tropas i siguen a éstas como almacenes movibles. Una vez vacías las columnas del Tren retroceden al próximo depósito de víveres de Intendencia (1) cargan conforme al plan de carga diario que regula i ordena en forma práctica el órden en que se llenarán las numerosas columnas vacías del Tren. Por principio estos depósitos deben quedar tan atras de las tropas como su seguridad lo permita, sin que jamas puedan sufrir los vaivenes que esperimentan las tropas que operan, ni molesten su libertad de accion. Este lijero resumen de la alimentacion en la paz i en la guerra del Ejército aleman basta para dar idea de la necesid ad de reglamentar entre nosotros este servicio. Para ello es indispensable el Reglamento de alimentacion en tiempo de guerra i la reforma del servicio de Intendencia teniendo en vista las necesidades en la movilizacion. [1] Punto de etapa terrestre.


— 231 — No nos faltó a nosotros en la guerra del Pacífico empleados competentes, pero carecían de la practica en el terreno. Nada se habia previsto a causa de la falta de conocimientos de las necesidades de las tropas i que la parte técnica del servicio de alimentacion no se poseía en detalle. No siempre recurrían los empleados de la Intendencia a la ayuda de los comandantes de tropa, pues tambien les faltaba a ellos los conocimientos del caso. Hoi es mui distinto: se exije completo conocimiento a los comandantes de tropa i sus unidades «obre el servicio de alimentacion. Sobre todo se exije de los oficiales de Estado Mayor, que en toda circunstancia deben «star preparados en la práctica de dirijir personalmente en el terreno la alimentacion de una Division o Cuerpo de Ejército. JAVIER PALACIOS. Tent. 1.0 de Intt. en la Comp. Tren N.° 2.


Tendencias actuales de la caballería alemana SU EMPLEO

ESTRATÉJICO

El principa] argumento invocado contra el empleo de la caballería, como instrumento de batalla, es el perfeccionamiento del armamento moderno i su poder de destruccion. En Alemania hai algunos oficiales, que discienten sobre el empleo táctico de las masas de caballería; pero ninguno discute la importancia de su rol estratéjico. Por el contrario, un artículo anónimo publicado en la Neu Militerische Bläter, ''dice que: si la caballería, no tuviera que desempeñar ningun rol, en los campos de batalla, no debería aun disminuirse, porque nunca seria suficientemente fuerte para el cumplimiento de su mision estratéjca." Si el poder del armamento moderno, dice por otro lado el jeneral von Benhardi, hace hoi mas difícil que otras veces, el rol de la caballería Sobre el campo de batalla, hai en cambio nuevos factores que le abren un ancho campo de accion. Como oríjen de este fenómeno indica el enorme aumento de los ejércitos europeos, cuyos movimientos han llegado a ser mas complicados, de tal modo que, emprendida una operacion es casi imposible modificarla en su orientacion. Ademas la existencia de estas masas, acrece la importancia de las comunicaciones, por causa del empleo intenso de las vías férreas i telegráficas, una caballería emprendedora puede encontrar la ocasion de hacer, una buena tarea, dedicándose a estas comunicaciones. "La importancia de una esploracion estensa i exacta Crece con estos factores i esto que es particularmen-


— 234 —

te exacto, para las primeras batallas, subsiste como regla segura para las operaciones posteriores." Se puede preveer en efecto que en los períodos consecutivos, siempre habrá que manejar masas considerables de tropa. Por otra parte, la importancia del elemento operador aumenta mui notablemente i ello trae por consecuencia el acrecimiento mismo del mérito de la operacion. Tan poco es ménos indispensable ocultar al enemigo, sus propios movimientos, para dificultar. la oportuna orientacion del adversario. La esploracion estratéjica i la cortina protectora que debe formar la caballería, si bien es cierto que se han hecho mas difíciles por las condiciones de las guerras actuales, han aumentado, en cambio, enormemente de importancia. "El rol estratéjico de la caballería, dice el jeneral von Kleist, se puede resumir en una palabra, esploracion." Tiene ademas muchas otras misiones de importancia, como ser: molestar la movilizacion del enemigo; destruir líneas férreas; ejecutar requisiciones, etc. Pero, de una manera fundamental, la palabra esploracion. dá la nota alta de la accion estratéjica de la caballería. Solamente por la esploracion, puede obtener el comando superior, datos positivos sobre el enemigo, porque la caballería anuncia, lo que ha visto, miéntras que los datos provenientes de otras fuertes, ajentes, espías, prisioneros, estudio de la prensa, son casi siempre díceres. El servicio de campaña aleman se espresa de igual modo"Únicamente la esploracion inmediata, por la investigacion i observancion del enemigo, da concluciones efectivas, sobre todo por la reunion de datos, constatados en gran número de puntos distintos. La mayor prueba de la importancia, que los autores,del Reglamento dan al servicio de la caballería es el artículo 568 que se refiere a los principios, que deben rejir las maniobras especiales, en tiempo de paz." Se debe organizar las maniobras de varios cuerpos, haciéndoles practicar ejercicios de esploracion i de seguridad a grande escala, tal como correspondería este servicio, a las divisiones de caballería en una guerra. La campaña de la prensa alemana en favor de un aumento considerable de la caballería, manifiesta la importancia dada a la fuerza de esta arma i a los servicios que de ella se espera. En el ejército aleman, se quiere una caballería poderosa, como lo prueba el siguiente párrafo del jeneral von Kleist uno de los inspectores del arma. "Los que creen que se


— 235 —

puede salir del apuro, con un mínimun de caballería, no han estudiado jamas el mecanismo, de los movimientos de un ejército. Aun en .el caso de que esta arma debiera renunciar a aparecer en el campo de batalla, siempre habrá necesidad de unafuerza numerosa i buena. Debilitar la caballería i aumentar con esas economías la artillería e infantería, seria cortar las alas al águila para, que le crecieran las garras. Ejércitos compuestos de artillería e infantería, podrán oponer largo tiempo una resistencia pasiva, pero .jamas podrán hacer sentir su superioridad en el momento preciso. Podrán detener al enemigo, pero no procurarán una victoriadecisiva. Una numerosa caballería lanzada delante del ejército, que busque i mantenga el contacto con el enemigo, despues de haber barrido por el combate a la adversaria, tiene por objeto para los alemanes, permitir al comando superior, la iniciativa, de lo que fluye, implícitamente la ofensiva. Esto no debe estrañarnos i corresponde perfectamente a la idea primordial, al leit motiv de la enseñanza militar alemana. Tenemos siempre i en todas partes la ofensiva i así impondremos nuestras maniobras al adversario, lo que ya es unaprimera prenda de éxito. Angol, 10 de Abril 1907. ARTURO HOJAS. A. Teniente Coronel i Comandante del (tejimiento Húsares Núm. 3. Traducido del frances.—(Continuará).


CANJES RECIBIDOS HASTA EL 15 DE MAYO ALEMANIA

Militar Wochenblatt, N.os 43—44—45—46—47—48—49, ARJENTINA

ESPAÑA

Eevista de Caballería, Abril.

Eevista jeneral de Marina, Abril.

Revista Militar, Enero i Febrero,

Boletín Centro Naval, Diciembre (1906) Marzo i Abril. BRAZIL

PORTUGAL

Annaes do Club Militar Naval, Enero.

Revista Marítima,

Eevista Militar,

Enero i Febrero.

Marzo.

Revista Militar, Enero.

VENEZUELA

BElGICA

La Belgique Militaire,

Eevista Militar i Naval, Marzo.

15 de Abril.

CHILE Revista de Marina, Febrero.

URUGUAI

Eevista Centro Militar i Naval, Diciembre de 1906.

ECUADOR

Revista Militar, Diciembre (1906) i Enero.

Marzo i Abril.


Estudio sobre las planchetas adoptadas por la Seccion Topográfica del Estado Mayor Jeneral El levantamiento topográfico de la carta del pais se ha iniciado con planchetas cuadradas, de 40 centímetros por lados, que representan, ala escala de 1 por 25000, cuadrados de 1.0 kilómetros de lados en la superficie de la. tierra. Este sistema de representacion tiene, como los demas, sus ventajas i sus inconvenientes, pero, es preciso adoptarlo en definitiva ya que una parte importante del trabajo se ha ejecutado en esta forma. Sin embargo es conveniente orientar cada. plancheta segun el meridiano astronómico de su centro e indicar, en sus bordes, los minutos consecutivos de la latitud jeográfica i de la lonjitud respecto de Greenwich. El objeto del presente estudio es de indicar como se debe arreglar el canevas de cada plancheta, cuales son las coordenadas jeográficas de sus centros i los intervalos que separan los paralelos i los meridianos distantes de un minuto de arco. COORDENADAS JEOGRÁFICAS DEL CENTRO DE UNA PLANCHETA

1 la latitud jeográfica i la lonjitud del centro de las coordenadas del Observatorio de Santiago; s la distancia,, contada sobre un meridiano cualquiera, Sean

una plancheta;


—238

entre los paralelos la distancia, contada sobre el paralelo medio de la plancheta, entre los meridianos 1, lo; a el semi eje ecuatoria l terrestre i e el achatamiento. Se tienen las fórmulas

En toda la estension de Chile, la diferencia 1 — lo queda menor que 6o, luego se pueden despreciar los términos en e2, en el valor de o. La primera fórmula da el arco s en funcion de la latitud jeográfica cp, pero se puede tambien deducir de ella el valor de cp en funcion de s. El cálculo se hace entónces por aproximaciones sucesivas. Es así como se han calculado, en la Tabla I, las latitudes de una serie de puntos situados sobre el meridiano del Observatorio, de cien en cien kilómetros, desde 2,000 kilómetros al Norte hasta 2,000 kilómetros al Sur de Santiago. La segunda fórmula da el arco de paralelo o en funcion de la lonjitud jeográfica. Se han calculado, en la misma tabla I, los valores de mas arriba. Los valores de de arco en la hipótesis de d

para la Serie de puntos definidos se han espresado en segundos kilómetro i los de

en cen-

tímetros de un mapa a la escala de 1/25000, en la hipótesis de d 1 = 1'. En la misma Tabla I se encuentran tambien los valores de

en centímetros, en la hipótesis de


— 239 — CANEVAS. DE UNA PLANCHETA

Con los datos de la Tabla I relativos a distancias de cien en cien kilómetros se puede deducir, en seguida, por interpolación, los datos análogos para otros puntos intermedios. Así, en las Tablas II i III se ha hecho la interpolacion para dos series de puntos comprendidos entre cien kilómetros al Norte i cien kilómetros al Sur de Santiago. El sistema de proyeccion que se adopta para el dibujo de una plancheta es casi indiferente i se puede demostrar que los . paralelos de cada plancheta son representados prácticamente, en toda la estension de Chile por rectas perpendiculares al meridiano central de la plancheta. Consideremos, por eiemplo, la proyeccion ortogonal i sea la latitud de un punto cualquiera de la plancheta; el radio del paralelo de este punto es próximamente igual a i su plano torma, con el de la plancheta, el ángulo luego el radio de curvatura del paralelo proyectado es

por otra parte esta proyeccion es evidentemente

simétrica respecto del meridiano actual. Eeferimos los puntos de la plancheta a dos ejes rectangulares: uno O X tanjente al paralelo del centro O de la plancheta, el otro 0 Y tanjente al meridiano central. Sea y0 la ordenada del punto en donde el paralelo considerado "corta O Y e y la ordenada de otro cualquiera de sus puntos, deabeisa x, se tendrá

En la rejion mas austral de Chile, es igual a 1,3; por otra parte x es menor que 5 kilometros luego el producto es siempre menor que 2,5 metros próximamente. A la escala de 1/25000 esto representa 0,1 mm. o sea una cantidad inapreciable prácticamente. En consecuencia las ordenadas de los puntos de un mismo paralelo pueden ser consideras como constantes. En cuanto a los meridianos, ellos están tambien representados prácticamente por rectas; ademas los meridianos


— 240 —

de los bordes de cada plancheta son casi paralelos al meridiano central. En efecto, se deduce de los valores de

conte-

nidos en la Tabla I que, en la parte mas austral del pais, las abcisas de los dos estrenaos de un meridiano situado en un borde de la plancheta sólo difieren entre sí de 0; 6 mm. En la parte central, próxima de Santiago, esta diferencia alcanza sólo 0,2 mm. En resúmen se puede considerar el canevas de una plancheta como formado prácticamente por dos series de rectas en dos direcciones perpendiculares. Designaremos una plancheta cualquiera por el número de kilómetros, al Norte o al Sur. que separa el paralelo de su centro del paralelo del Observatorio i por el numero de kilómetros, al Este o al Oeste, contados sobre el paralelo del centro entre este punto i el meridiano de Santiago. Así, por ejemplo, la plancheta N. 25, 0. 15 signica que el centro de ella se encuentra a 25 kilómetros al Norte i a 15 kilómetros al Oeste del paralelo i del meridiano de Santiago. Recordaremos que, segun la convencion aceptada comunmente, la lonjitud de un punto A respecto de otro B es positiva cuando A se encuentra al Este de B i es negativa en caso contrario. Por ejemplo, las coordenadas jeográficas del Observatorio son: respecto de Greenwich. Aplicaciones numéricas

DETERMINAR LAS COORDENADAS JEOGRAFICAS DEL CENTRO DE UNA PLANCHETA

Sea, por ejemplo, la plancheta N. 25, 0. 15. La Tabla III dá inmediatamente


— 241 — En seguida, el número de segundos de lonjitud contenidos en un arco de paralelo de 1 kilómetro es

Por consiguiente, si tí/es la lonjitud del centro de la plancheta respecto del Observatorio se tiene Luego la lonjitud buscada es II DIBUJAR EL CANEVAS DE LAS PLANCHETAS DE UNA MISMA FAJA

Las planchetas de una misma faja tienen sus centros sobre un mismo paralelo i', por consiguiente, su canevas es comun. Basta entónces dibujar, con cuidado, uno de ellos i reproducir los otros mecánicamente. Para fijar las ideas supondremos que se trata de construir el canevas de las planchetas de la taja N. 25. En la Tabla III se encuentran los largos, en centímetros de la plancheta, de 1/ de latitud i de V de lonjitud; estos valores son:

Por otra parte, la latitud del centro es

Los 10",4 corresponden a 28 de la plancheta.


— 242 —

Se multiplican ahora los valores de

por los nú-

meros consecutivos i se forma el cuadro siguiente: 1 2 3 4 5 6

cm.

cm.

7,393 14,786 22,179 28,572 36,965 44,358

6,214 14,428 18,642 14,856 31,070 37,284

Se adopta para el paralelo — 33°.13', próximo del centro, el número 22,cm 179 próximo de20;si a este se agrega l,cm28 cm se obtiene la división 23, 46 que corresponde al centro de la plancheta; encmseguida los dos bordes, Norte i Sur, tendrán las divisiones 3, 46 i 43,46. Se forma, por consiguiente, el nuevo cuadro siguiente en el cual se apuntan sólo los décimos de milímetros: Paralelos

Borde Norte — 33°. 11' 12 13

Centro

cm.

3,46 7,39 14,79 22,18 23,46

14 15

Intervalos entre los meridianos cm.

6,21 12,43 18,64 24,86 31,07 37,28

29,57 36,97 Borde Sur 43,46 Lo mas hacedero parece ser el empleo de una regla de forma cuadrada i de unos 50 cm. de lados; cada lado estaría dividido en centímetros i milímetros i los intervalos entre paralelos i meridianos podrían apuntarse en los lados opuestos de la regla. III DETERMINAR LAS LONJITUDES JEOGRAFICAS DE LOS CENTROS DE LAS PLANCHETAS DE UNA MISMA FAJA

Consideremos, como ejemplo práctico, la faja N. 25. Las


— 244 —

camente los valores de d 1 a la lonjitud del Observatorio se obtienen las lonjitudes de los centros de las planchetas respecto de Greenwich. Finalmente es cómodo espresar los segundos de la lonjitud en centímetros de la plancheta; estos últimos valores se designan por Se obtiene asi:

A. OBRECHT, Consultor Técnico del Estado Mayor Jeneral.


-

245

-

TABLA I

d1 do

s km.

o

''

'

'

''

2000 —15 23 16,1

cm.

33,538 —54.13.7

1900 —16 11 29,8 1800 —17 11 43,2 1700 - 1 8

5 56,2

1600 —19

0

9,0

—54.13.4 —54.13.0

33,846

—54.12,1

1400 —20 48 33,5 1300 —21 42 45,2

34,196

1100 —23 31

7,6

—54.11,0 —54.10,7

1000 —24 25 18,3

34,386

34,797

700 —27

7 48,0

600 —28

1 57,1

500 —28 56

—54. 9,9

300 —30 44 21,6 200 —31 38 28,8 100 —32 32 35,6 0 —38 26 42,0

200 211

35,255

235 247

—54. 9,5 —54. 9,1 —54. 8,6

—54. 7,7 —54. 7,2 —54. 6.8 —54. 6,4

7,124

7,378

7,090

7,378

7,055

7.379

7,018

32

35,761

271

36,316 36,615

284 299 313

37,255 37,5.98 37,956 38,330 38,722

327 343 358 374 392

34 35 37 39

7,380

6,979

7,381

6.938

7,382

6,896

7,382

6,852

7,383

6,807

41 42 44

7.384

36,928 —54. 8,2

7,377

45 47

6,760

259 36,032

5.7

400 —29 50 13,9

180

35.502

800 —26 13 38,5

7.156

223 35,020

—54.10,3 900 —25 19 28,6

170

34,586 —54.11,7

cm.

7.376

190

—54.11,4 1200 —22 36 56,6

159

34,016 —54.12,8

do d1

149 33,687

—54.12,4 1500 —19 54 21,4

ds d

49 7,385

6,711

7,385

6,661

7,386

6,609

7,387

6,555

7,388

6,500

7,389

6.443

7.390

6.384

7,391

6,324

7,392

6,262

7,393

6,198

50 52 54 55

57 59 60 62 64

d1 representa el número de segundos de lonjitud jeográfica contenidos en un do

arco de paralelo de un kilómetro. d s es el largo de 1' de latitud sobre el meridiano de la plan-cheta. d do ES el largo de 1'de lonjitud sobre el paralelo de la plancheta. d1


— 246 — TABLA

I (Continuacion).

s km.

o

'

''

0 —33 26 42,0 100 —34 20 47,9 200 —35 14 53,4 300

—36

400 —37

8 58,4 3

'

—54. 5,9 —54. 5,5 —54. 5,0 —54. 4,5

2,9

''

di do ''

38,722 39,132 39,560 40,008

500 —37 57

6,9

600 —38 51 10,4 700 —39 45 13,3 800 —40 39 15,8 900 —41 33 17.7

1000 —42 27 19,1 1100 —43 21 20,1 1200 —44 15 20,5 1300 —45

9 20,5

1400 —46

3 19,9

—54. 3,5 —54. 2,9 —54. 2.5 —54. 1.9 —54. 1,4

—54. 1,0 —54. 0.4 —54. 0,0 —53.59,4 —53.59,0

1500 —46 57 18,9

1700 —48 45 15,1 1 8 0 0 — 4 9 39 12,5 1900 —50 33

9,3

2000 —51 27

5,6

428 448 468

—53.57,4 —53.56,8 —53.56,3

cm.

7.394 7,395 7,397 7,398

40,965 41,477 42,012 42.572 43,158

43,771 44,412 45,084 45,788 46.526

512 535 560 586 613

641 672 704 738 774

47,300 —53.57,8

cm.

489

—53.58,4 1600 —47 51 17,3

do d1

7,393

40,476 —54. 4,0

ds d-

6,198 410 65 6,133 66 6.067 67 6,000 69 5,931 71

7,399

5,860

7.400

5,787

7.401

5,713

7,403

5,738

7,404

5,561

7,4u5

5 483

7.406

5,403

7,407

5 322

7,408

5.240

7,409

5 157

7.410

5 073

7,411

4 987

7.412

4 900

7,414

4,812

7,415

4,723

812 48,112 48,900 49,861 50,803 51,794

853 896 942 991

73 74 73 77 78

80 81 82 83 84

86

7,416 4.633

87 88 89 90


— 247 — TABLA

S km.

II

d1 do °

'

"

100 —32 32 35,6 90 - 3 2

38

80 - 3 2

4 3 24,9

70 - 3 2

48 49,6

60 —32

54 14,2

50 —32

0,3

'

'' 38,330 38,368

5

38,407 38,446 38,485

38,524

38,602 38,642 —5.24,6 38,722

38,802

42 55,8

38,843

40

38,884 —5.24,6

50

—33

59

38,966

9,6

4 34,2

80 —34

9 58,8

90 —34

15 23,3

—34

20 47,9

39.007 —5.24,6

100

6,224

7,393

6,217

7,393

6,211

7,393

6,204

7,393

6,198

7,393

6,192

7,393

6,185

7,393

6,179

7,393

6.172

7,394

6,166

7,394

6,159

7,394

6.152

7,394

6.146

7,394

6,139

6 7 6 7 6

6

—5.24,5

42 39,090

—5.24,6 39,132

42

7 6

7 7

41 39,048

7 6

41.

—5.24,6 70 —34

7,393

41

—5.24,6 60 —33

6,230

41 38,925

53 45,0

7,393

41

—5.24,6 —33 48 20,4

6

41

—5.24,6 30 —33

7

40

—5.24,6 20 —33 37 31,2

6,236

40 38,762

6,6

7,392

6

40

—5.24,6 10 —33 32

6,243

40 38,682

26 42,0

7,392

7

40

—5.24,6

0 —33

6,249

39

—5.24,7 10 —33 21 17,4

7,392

6

39 38,563

20 —33 15 52,8

6,256

39

—5.24,7

10 28,1

7,392

39

—5.24,6

—5.24,6 30 —33

6,262

39

—5.24,7

3,5

7,392 39

—5.24,6

—5.24,6 40 —33

do d1 cm

38

—5.24,7

59 38,9

ds d cm

7,394

6,133

6 7

6


— 248 — TABLA III

S km.

d1 do °

'

"

—32 35 17.9

95 85

—32

40

42.6

75

—32

46

65

—32

51 31.9

55

—32

56 56.5

45

—33

7.2

'

''

7

38,387

25

—33

38,426

15

—33 18 35,1

5

—33 23 59,7

38,465 38,504

38,543 38,582

35

—33

45 38,1

45

—32

51 2,7

38,742 38,782

38,904 —5.24,6

1

38,945

—34

7 16,5

85

—34

12 41,1

95

—34

39.027 —5.24,6

7,393

6,214

7,393

6,208

7,393

6,201

7,393

6,195

7,393

6,189

7,393

6,182

7,393

6,176

7,393

6.169

7,394

6,163

7,394

6,156

7,394

6.149

7,394

6.143

7,394

6,136

6 7 6 7 6

6

42

7 6

7 7

42 39,111

7 6

41 39,069

—5.24,5 18 5,6

6,221

41

—5.24,6 75

7,393

41 38,986

51,9

6,227

41

—5.24,6 —34

7,393

41

—5.24,6

65

6

41 38,863

56 27,3

7

40 38,822

—5.24,6

—33

6,233

40

—5.24,6

55

7,392

6

40

—5.24,6 —33 40 13,5

6,240

40 38,702

—5.24,6

25

7,392

7

40 38,662

48,9

6,246

39 38,622

—5.24,6

—33 34

7,392

6

39

—5.24,7

15

6,253

39

—5.24,7

29 24,3

7,392

39

—5.24,6

—5.24,6

5 —33

6,259

39

—5.24,7

13 10.4

7,392 39

—5.24,6

45.8

—33

do d1 cmcm.

38

—5.24,6 35

cm.

38,349 —5.24,7

21.2

2

d1 d

6 7


Práctica de una estacion jeodésica de primer orden (Conferencia dada en el Estado Mayor Jeneral el 13-VI-07.) PREPARACION, EJECUCION I CONSECUENCIAS QUE SE DEDUCEN DE ELLA

Las ideas jenerales referentes a trabajos jeodésicos del Estado Mayor Jeneral son .ya del dominio de los señores oficiales, sin embargo, los detalles de su ejecucion, aquellos que determinan en parte los elementos concretos de que debe constar una Seccion Trigonométrica en nuestro pais, no siempre pueden estar al alcance de los interesados. En esta virtud, quiero distraer vuestra atencion con una mui sencilla i natural relacion de los acontecimientos que se producen en. el curso del tema en cuestion. Mi objetivo es pues: poner de relieve las concretas exijencias de los trabajos que se practican en el terreno i que naturalmente no se encuentran en los testos de Jeodesia. Lamparte teórica de estos trabajos se adquiere en estudio de gabinete, pero la parte práctica no se obtiene sino con la esperiencia personal en el terreno mismo. I. Preparacion

La preparacion de una estacion jeodésica, está subordí-


— 250 —

nada a la situacion del punto trigonométrico correspondiente i en consecuencia el trabajo preparatorio cambia constantemente. Este cambio en la situacion del punto orijina, para cada estacion,'la confeccion de una minuta detallada de cada uno de los elementos que necesariamente deben concurrir a asegurar el éxito de la estacion. Aparentemente semeja una cosa de importancia dudosa la preparacion en referencia, sin embargo, el éxito de la estacion misma depende, en primera linea de las buenas o de las malas disposiciones que se hayan tomado en cuenta para la confeccion de los itinerarios. La omision de un detalle, aun cuando parezca nimio, orijina serias perturbaciones; perturbaciones que pueden llegar a comprometer el éxito de la estacion. Es pues, por consiguiente necesario, que el jefe se penetre de las necesidades propias del trabajo que ge. va a ejecutar, deducidas en lo posible, de una práctica esperiencia personal. El trabajo preparatorio lo podemos clasificar en: 1). Trabajo preparatorio teórico-técnico; 2). Trabajo preparatorio administrativo. El trabajo preparatorio teórico-técnico se refiere: A). A la eleccion del punto trigonométrico donde deberá practicarse la estacion. La eleccion del punto trigonométrico está subordinada a la marcha del trabajo, pero mui principalmente, es el tiempo i las condiciones de accesibilidad del punto, el que incondicionalmente regla esta eleccion. Esta circunstancia es la que orijina, los frecuentes cambios de sectores. B). A la formacion del dispositivo de las direcciones horizontales i de las distancias zenitales. El dispositivo de las direcciones horizontales, se hace en vista del número dé direcciones i del peso que se quiera asignar a la estacion, mediante combinaciones binarias que se agrupan por series. . El peso del término medio de las direcciones por observar, representa el grado de exactitud que debe asignarse a cada direccion o a cada estacion, en vista del número de observaciones angulares i, es dado por la mitad del número de direcciones multiplicado por el número de observasiones angulares para cada combinacion (P=1/2np).


— 251— Estos dispositivos, mediantes sencillas operaciones aljebráicas, o mejor mediante la simple consulta de una tabla confeccionada al efecto, determinan las mencionadas combinaciones binarias i el valor angular del índice del círculo. El dispositivo practicado en tal forma, i que rije los trabajos jeodésicos del Estado Mayor Aleman i los del Instituto Jeográfico Militar de Florencia, desde hace 30 años, permite distribuir de un modo uniforme los errores de carácter periódico como son los debidos a la graduacion i a la escentricidad del círculo; i tambien elimina los errores accidentales que se cometen: en la colimacion i en la lectura; los unos dependientes de la limitada potencia del anteojo, del grueso de los hilos del retículo i del aspecto de la señal; los otros de la imperfeccion de los aparatos de lecturas, de la potencia limitada del ojo, i de la situacion de observador i del medio óptico de que está provisto. C). A las verificaciones del instrumento referentes a los microscopios, a los niveles i a los e/es. Estas verificaciones deben hacerse con suma paciencia, delicadeza, i conciencia. Los microscopios dan oríjen a las siguientes rectificaciones: a). Ajüstar los microscopios a la vista, esto es, enfocar los hilos del retículo disponiendo convenientemente los reflectores con el fin de iluminar bien el campo. b). Enfocar la, superficie del limbo, con el fin de ver con nitidez la graduacion del círculo i situar los hilos paralelos a las rayas de la graduacion. Para lo primero se opera aflojando los tornillos de los anillos del microscopio i luego con lentitud se acerca o se aleja del limbo todo el cuerpo del microscopio, hasta que las rayas dejen de verse dobles, esto es, hasta que se produzca la nitidez de la imájen; para lo segundo se hace jirar todo el cuerpo del microscopio, alrededor de su propio eje, hasta colocar los hilos paralelos a las rayas, obtenido lo cual se ajustan los tornillos de los anillos. c). Disponer el eje óptico de los microscopios sobre un plano normal al limbo. Si esta condicion no se cumple, esto es, si de la medida inicroinétrica de los estremos del campo, practicado en diversas rejiones del círculo, se encuentra que la diferiencia entre el valor del intervalo de la izquierda i el de la derecha es siempre del mismo signo, es necesario entonces modificar tijeramente la inclinacion lateral del microscopio. d). Regular el aumento de los microscopios hasta conseguir que un número entero de vueltas de los tambores corresponda exactamente al valor de la menor division del limbo.


— 252 — Si se da una o dos vueltas (segun sea el teodolito de 10 o 20 centímetros) i los hilos no alcanzan a recorrer el valor de la menor division, quiere decir, que el aumento del microscopio es demasiado débil i en consecuencia es necesario disminuir la distancia que separa las lentes objetivos i ocular, 1 vice versa. e). Colocar la línea de fé de los microscopios en una línea que diñera 180°. Para practicar esta correccion se pone en accion el tornillo micrométrico de la alidada, se colima uno de los microscopios con un número exacto degrados; se observa en el otro microscopio, i si no coincide con el diámetro, se pone en movimiento el tornillo que pone en accion el peine del micrómetro hasta hacer coincidir la línea, de fé con el diámetro. f). Poner en cero el índice de la graduación del tambor cuando los hilos están en la posicion inicial, esto es, cuando coincide con la línea de fé. Esta correccion se practica manteniendo firme, con una mano, la cabeza del tornillo i con la otra se hace jirar el tambor hasta que el cero coincida con el índice de la posicion inicial previamente establecida. Las verificaciones de los niveles i de los ejes se refieren: 1.° A regular el largo de la burbuja; 2.° A poner horizontal el eje secundario; 3.° A poner vertical el eje principal4.° A verificar si el'eje óptico del anteojo es normal al eje secundario. La segunda i tercera operacion en conjunto, constituyen la nivelacion instrumental la. cual se practica mediante el nivel de montar en la forma siguiente: 1). Si el largo de la burbuja del nivel de montar es mayor que la mitad de la graduacion del nivel, es necesario disminuir su lonjitud, haciendo pasar al tubo mayor cantidad de líquido, mediante movimientos suaves dirijidos en sentido vertical. Por la inversa, si la burbuja es pequeña, se hace salir líquido del depósito complementario del nivel. 2). Puesto el nivel de montar sobre el eje secundario, se le coloca en la direccion de dos tornillos del nivel, operando con estos se centra la burbuja; se verifica si el eje del nivel i el eje secundario se encuentran en un mismo plano, si no se encuentran se hace la correccion con los tornillos laterales i, queda rectificado el nivel en azimut; luego se hace la rectificacion en altura, verificando si el eje del nivel i el eje secun-


—253 — dario son paralelos, mediante la inversion del nivel de 180°; si la burbuja permanece centrada, el nivel se encuentra rectificado i en consecuencia ámbos ejes son paralelos; si la burbuja se separa entonces se corrije la mitad, mediante el tornillo del nivel, se invierte i se corrije nuevamente hasta que la correccion se haya verificado, de este modo queda en consecuencia rectificado el ángulo que formaban los ejes, secundario i de nivel. 3). Para poner el eje secundario perpendicular al eje principal, se sitúa el nivel en direccion de dos tornillos, se centra la burbuja mediante los tornillos del soporte, se jira el instrumento 180° i si la burbuja ha salido de su centro se corrije la mitad del error con los tornillos de correccion del soporte del eje secundario; de este modo el eje secundario queda normal al principal i como aquel es ya paralelo al eje del nivel, resulta que el ángulo que formaban ámbos ejes queda rectificado. Corrijendo en seguida la otra mitad del desvío de la burbuja, con el tornillo del soporte correspondiente, se pone horizontal al eje secundario i por consiguiente el eje principal queda definitivamente sobre la vertical haciendo jirar 90° al eje secundario, es decir, disponiéndolo en la direccion del tercer tornillo del soporte i centrando la burbuja. Por último, hechas todas las correcciones, se rectifica el nivel fijo mediante el tornillo de correccion. 4). Se verifica si el eje óptico del anteojo es normal al eje secundario, dirijendo la visual a un punto, sin mover la posicion del círculo, luego se invierte el anteojo i se colima un segundo punto; en seguida se da a todo el aparato un jiro de 180° i se repiten ámbas colimaciones, si coinciden, ámbos ejes son perpendiculares, en caso contrario se corrije el error haciendo mover en sentido horizontal al bastidor que contiene los hilos, en el valor de la inclinacion de ámbos ejes. D). A instrucciones especiales que se deben impartir a cada uno de los heliotropistas, referentes a los puntos que deberán ocupar, al itinerario que deberán seguir, al punto que deberán dirijir la luz con indicacion del dia, hora, duracion máxima de la estacion i señales para la comunicion con Ja misma.

El trabajo preparatorio administrativo se refiere a la ejecucion del cálculo de los elementos que se necesitan para llevar a término la estacion proyectada.


— 254 —

La situacion del punto de estacion, las probabilidades de un mal tiempo, el número de direcciones que abarque, las dificultades que orijinan los caminos, los recursos que se encontrarán en el trayecto i en los puntos mismos, son los factores que reglan el cálculo preparatorio administrativo. Este cálculo se proyecta en vista de las siguientes refecciones: ¿Cuál es la duracion de la escursion? ¿Es practicable el camino que conduce al punto? ¿Qué antecedentes se conocen referentes al camino? Existe el itinerario i la reseña de esploracion? Si existe es fácil hacer el cálculo referente a víveres, forraje, ganado i personal; pero sino existe la tarea se dificulta, por la deficiencia o por el exceso de los elementos calculados; en situaciones dudosas conviene exajerar las dificultades ántes que vencerlas con un deseo de simple buena voluntad, deseo que en el mejor de los casos no mejora una situacion difícil puesta en el trayecto de la escursion. Para la solucion de una situacion que consulte un término medio de las dificultades, tenemos a la vista como un resultado de las reflecciones precedentes, los antecedentes siguientes referentes al punto trigonométrico de "Yaretas," por ejemplo: El camino desde la entrada de la hacienda de San Vicente, es poco practicable, se pierde despues de dos horas i se marcha por cerros durante dos dias, con frecuentes subidas i bajadas hasta alcanzar 3,800 metros de altura barométrica;la rejion es estéril, se carece de pasto, el agua es relativamente escasa, no existe ningun rancho en el trayecto de la montaña, no se encuentra pues ninguna clase de recursos, será necesario acampar donde le toque, el guia deberá tomarse a la entrada de la hacienda. La duracion de la marcha de ida i vuelta, sumarán cuatro dias, i seis dias—cuando hai agua—que deben calcularse como máximum para la ejecucion de la estacion, en espera de tiempo favorable, hacen un total de diez dias de escursion. Con tales antecedentes se formula el proyecto preparatorio que sirve de base para la confeccion del cálculo administrativo definitivo de la estacion. CALCULO PREPARATORIO PARA DIEZ DÍAS. PERSONAL I GANADO

1 Observador. 1 Anotador que lleva el rejistro. 1 Ayudante controlador del rejistro i jefe del bagaje (a veces necesario).


— 255 —

1 Heliotropista que señala la direccion a cada estacion de heliotropo i que hace las funciones de cuartel maestre. 1 Mariscal. 1 Soldado auxiliar que conduce la mula de carga del observador. 1 Soldado auxiliar que conduce la mula de carga del anotador i del ayudante. 1 Soldado auxiliar que conduce la mula, de.carga del, teodolito i heliógrafo. 1 Soldado auxiliar que conduce la mulas de carga de víveres para oficiales. 2 Soldados auxiliares que conducen las mulas; de carga de víveres de tropa. 1 Soldado auxiliar que conduce cinco mulas de pasto. 1 Soldado auxiliar que conduce cinco mulas con cebada. 1 Soldado, auxiliar que conduce la carga de agua. 1 Soldado auxiliar que conduce un caballo i dos mulas de repuesto. Si hubiera de ejecutarse el verdadero cálculo, esto es, consultando la conduccion del forraje que corresponde a la racion de maniobras "71/2 kilos por caballos i 7 por mulas tendríamos el siguiente resultado: 17 caballos i 1.9 mulas en diez dias consumirían un peso total de 1,405 kilos de forraje. Cada caballo,' con escepcion de los de oficiales, conduce su propia ración para un dia, por consiguiente es necesario quitar a 2,405 kilos los 105 kilos 'que conducen los catorce caballos de tropa. Quedan por consiguiente 2,300 kilos de forraje por conducir a lomo de mula. Una mula en trabajo de montaña de 12 o mas horas, como máximum recibe 80 kilos de peso fuera del atalaje, por consiguiente, se necesitarían 29 mulas para conducir los 2,300 kilos, pero como ya tenemos 10 tomadas en cuenta, nos faltarían 19 mulas i 4 hombres para su conduccion; este nuevo factor orijina la verificacion de un nuevo cálculo destinado a proveer a la alimentacion de las nuevas mulas i caballos i a agregar todavía nueva cantidad para conducir el forraje necesario para estas últimas, i así en seguida, el cálculo se trasformaria en una serie decreciente. La progresion para el caso presente se "cumple" observando que para la duracion de diez dias de escursion, cada bestia conduce su propia comida. ¿Quién conduce entónces los demas elementos? ¿Quien el forraje necesario para los caballos montados i para las mulas que conducen víveres, equipo e instrumentos, etc?


— 256 —

Al cálculo de forraje sigue el de víveres i luego el de instrumentos. Los instrumentos que concurren a una estacion son: 1 2 2 2 1 1 1 1 1 1 1

Teodolito. Barómetros aneroides. Hipsómetros. Termómetros. Heliógrafo con trípode. Anteojo. Quitasol (éste debería cambiarse por una carpa). Huincha metálica. Cronómetro. Reflector. Anteojo.

Hecho el cálculo de la estacion principal, se procede a calcular las exijencias para cada estacion de heliotropo en la misma forma que la anterior. Planteado el problema en las condiciones espuestas, su solucion no se hace posible, sino haciendo sacrificios de dinero i en las siguientes formas: a). Disminuyendo el tiempo que debería permanecerse en la estacion. b). Disminuyendo la racion de forraje. c). Reduciendo el personal i bagajes. d). Almacenando el forraje i haciendo regresar inmediatamente las mulas. Al párrafo a) debe observarse que si se reduce el número de dias que debe permanecerse en la estacion, se corre el riesgo de perder sin ningun resultado, tiempo, sacrificios i dinero, pues, la duracion de la estacion está subordinada a la jenerosidad atmosférica; si ésta no permite divisar los puntos trigonométricos en corto tiempo, seria necesario entonces abandonar el punto i resolverse a perder todos los sacrificios hechos. Las pérdidas de dinero que se orijinan al Fisco, se derivan de los sueldos, gratificaciones, etc., del personal de la Seccion, durante 15 o mas dias, si desgraciadamente no se cuenta con el inmediato repuesto de ganado para repetir inmediatamente la estacion; pero como los entorpecimientos derivados del tiempo son mui frecuente, es necesario, entonces, no reducir


— 257 —

la duracion de la estacion sino permanecer en ella el máximum de tiempo compatible con los recursos de que se dispone. Al párrafo b) debo observar que es posible pero, no recomendable, la reduccion a ménos de la mitad de la racion de forraje hasta llegar como mínimum a 1 kilo de pasto i 1 de cebada por cada animal; esta reduccion le orijina un quebrantamiento tal al ganado, que lo imposibilita para la ejecucion de un nuevo trabajo, otras veces una. parte del ganado queda enfermo i a consecuencia de tales quebrantos se orijina la muerte. Semejante reduccion se aconseja solamente, en caso que el terreno permita ramonear restos de "coiron" o raices que el hambre obliga, a la pobre bestia, a rascar la tierra para descubrirlas. La estacion "Yaretas.' se practicó en las condiciones que espresa este párrafo i la de "Lagunas" i Peuquenes en peores condiciones aun. Al párrafo c. observo que la disminucion del" personal, en trabajo de cordillera se imposibilita, debido a las dificultades que ofrece la montaña que hai que atravesar i al cuidado que es necesario prodigar al ganado. Cada mula de víveres, de equipo i de instrumentos debe ser conducida siempre, por un jinete montado, la negacion de esta necesidad, orijina retardos en la marcha, mayores fatigas a los soldados i accidentes frecuentes que obligan a emprender la retirada ántes de haber llevado a término la estacion. Al párrafo d) observo por fin, que es conveniente almacenar forraje, en el punto de estacion en cantidad suficiente para el número de dias que se deba permanecer en ella, siempre que se encuentre agua. En todo caso deberá tenerse presente sí, que si la estacion se termina ántes del plazo, el forraje sobrante deberá necesariamente perderse, por cuanto no se dispondria ya de las bestias de carga necesarias para su traslacion. Este procedimiento es el único que mejor satisfacelas condiciones del problema administrativo i, a pesar de la pérdida de forraje, es el que consulta mejor la bien entendida economía. Para la ejecucion del cálculo definitivo administrativo, de trabajo de Otoño, hemos tomado por base los puntos a) i b) obligado por fuerza mayor, en vista de los escasos elementos con que a la fecha de la estacion pudo contar la Seccion Trigonométrica, para la ejecucion activa de los trabajos.


— 258 —

En efecto: el personal, ganado, víveres i forraje para las mencionadas estaciones fué calculado dentro de un marco forzado por las circunstancias i en la forma siguiente: Para la estacion 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

Observador. Anotador. Ayudante. Cuartel maestre i heliotropista. Mariscal. Soldado auxiliar conductor de la mula de equipo del observador. Soldado auxiliar conductor de la mula de equipo del ayudante i anotador. Soldado auxiliar conductor de la mula de teodolito i heliotropo. Soldado auxiliar conductor de la mula de víveres para oficiales. Soldado auxiliar conductor de la mula de víveres para tropa. Soldado auxiliar conductor de la mula de agua. Soldado auxiliar conductor de la mula de forraje.

Para las estaciones de heliotropos de cada uno de los puntos hubo que asignar: 1 Heliotropista. 1 Auxiliar montado, conductor de la mula de heliotropo i reflector Mangin. . Por consiguiente, cada estacion de heliotropo se redujo o la mínima espresion i a una duracion de 5 dias solamente, de los cuales 4 se emplearían en marcha. En RESÚMEN, los elementos que concurrieron a la estacion en referencia, en ganado, personal, i forraje quedó compuesto en la siguente formar 1 Jefe observador. 1 Ayudante. 1 Anotador. 4 Heliotropistas. Personal. 1 Mariscal. 6 Soldados auxiliares. 4 Auxiliares civiles. l9 Caballos. Ganado. 10 Mulas.


— 259 —

Como las dependencias de la Seccion en el campamento no deben abandonarse, es necesario dejar para su custodia a un Sarjento 1.° i a un soldado. Se condujo 185 kilos de cebada como racion de fierro para el ganado que, distribuidos entre los 29 animales correspondió un peso de 6.3 kilos para cada boca, esto es, ménos de la racion reglamentaria para un dia, de modo pues que la racion correspondiente a los otros cuatro dias debia ser arrancada de las entrañas de la tierra. Una escursion conducida en tales condiciones de antemano debería darse por fracasada, sin embargo, debido a circunstancias mui especiales de buena suerte, las estaciones alcanzaron completo éxito. II. Ejecucion de la estacion Siempre que se pueda evitar el uso del ferrocarril para el trasporte del ganado e instrumentos (en trayectos cortos) debe hacerse, en atencion a las irregularidades i retardos que orijiná este deficiente servicio i al mal tratamiento que, ademas de la poca seguridad, reciben los instrumentos, ganado, etc. Las etapas hai que regularlas en vista del itinerario confeccionado, de tal modo que se tenga absoluta seguridad de llegar a alcanzar el punto en el dia i hora fijado. Al poner término al camino conocido i al entrar en franca montaña, es necesario tomar un guia. Con el fin de no retardar la marcha de la columna, conviene que el Ayudante se adelante algunas horas, a fin de contratar a este hombre, (el vaquero de la hacienda jeneralmente), que no siempre se encuentra a la mano. En las rejiones donde se marcha dos o mas dias a atrayes de la montaña, la presencia del guia es absolutamente indispensable, sin su concurso la estacion tiene necesariamente que fracasar. Por esta circunstancia es necesario dejar mui contentos a estos hombres, mediante una remuneracion buena i un tratamiento mejor, en atencion a que sus servicios en el mismo punto serán necesarios no sólo para la esploracion i estacionamiento, sino tambien para el servicio de los heliotropistas en las estaciones ulteriores.


— 260 —

Durante la marcha en montaña, deberá tenerse presente que la ubicacion de los alojamientos debe hacerse en puntos donde haya agua para el ganado i combustible para la alimentacion del personal, en todo caso el vivac debe quedar instalado antes que se oscuresca; el itinerario de marcha debe subordinarse pues a alcanzar este objetivo. Durante la marcha, el personal deberá contentarse con hacer un almuerzo frio pero la comida conviene que, siempre que se pueda, sea caliento. Un cuidado preferente deberá tenerse en la instalacion segura del ganado durante la noche, pues un sólo animal qué abandone el campamento, orijina inconvenientes tanto mas graves cuanto mas internado en la montaña se encuentra la columna, por consiguiente, lejos de todo recurso. Es pues indispensable establecer el servicio de vijilancia durante la noche i rondar el mencionado servició a fin de que él no resulte ilusorio. En mas de una ocasion, la fuga de una mula ha modificado el itinerario normal, obligando a abandonar en mitad de la montaña una de las cargas, incluso albardon, las que pueden llegar a perderse si el guia, a su regreso, estravía la primitiva orientacion del camino. El alma pues de estos trabajos, es constituida por la enerjía animal, si ésta se quebranta, no podrá alcanzarse el objetivo que persiguen las escursiones. Si un caballo se cansa, o perece despeñado, al tratar de salvar un precipicio i no se conducen caballos de repuestos, el jinete queda en una situacion crítica; a la grupa no es prudente conducirlo porque terminaría por poner fuera de servicio a un caballo mas i entonces serian dos los auxiliares que quedarían a pié—¿qué hacer en tal situacion?—resolverse por aceptar la solucion que consulta el menor de los daños, esto es, proveer al hombre de víveres i equipo i despacharlo en marcha de regreso a pié, en busca de elementos que le permitan incorporarse al campamento de oríjen. La ausencia del hombre i del caballo orijina una complicacion en la ejecucion de la marcha í de la estacion misma, pues, la mula que ha quedado sin conductor Orijina retardos i mayores fatigas al personal, porque con frecuencia estos animales, cuando se ven libres de sus conductores, unas veces se desvían de la ruta i otras se trepan sobre pricipicios esponiéndose a rodar junto con el jinete que corre en su busca. El aseo, el abrigo i la atencion en darles de beber moderadamente a los animales, debe ser objeto de una muí especial i constante vijilancia; impedir que se force la marcha, es tambien una atencion primordial. En todo caso, la velocidad


— 261 —

de la columna deberá regularse por el animal mas flojo. En pendientes fuertes i a grandes alturas, los animales se detienen voluntariamente a cada instante i se niegan a moverse, en tal caso, hai que gastar paciencia i esperar que el animal haya tomado aliento. Por regla jeneral, en senderos regulares i con ganado.en buenas condiciones se eleva 300 metros en cada hora; en pendientes mui fuertes puede alcanzarse hasta 500 metros durante las dos o tres primeras horas solamente, pero orijinando al ganado un esfuerzo exajerado. En marchas de bajada, se consigue una mayor aceleracion, equivalente a poco ménos de1/3 del tiempo gastado para la ascension. En marchas en montañas, el peor enemigo del ganado lo constituye un mal albardon, éste con el roce que le orijinan las constantes subidas i bajadas termina,, despues del 2.° o 3.º dia, por producirles heridas que con la prolongacion del trabajo llegan a tomar un carácter grave. Aparte de esto, mayor daño les orijina aun, la falta o la bebida de agua excesivamente helada, que a veces la sed les obliga a ello, cuando se alcanzan alturas superiores a 3,000 metros. El personal cuenta en cambio, con el sol, el viento, los matorrales i los precipicios como sus inseparables enemigos. Es insoportable una marcha de 10 o mas horas espuesto a los rayos solares, a traves de esos interminables cajones, contando como proteccion única la gorra de campaña; los matorrales i los árboles dotados de espinas, que con frecuencia cierran el paso, constituyen tambien, otro enemigo para el vestido que rompen i para el sable que enredan. En un paso peligroso es necesario marchar prevenido i listo para saltar a tierra; el sable, en tal caso, constituye tambien un estorbo peligroso, en cambio una huasca o una, fusta, le prestan útiles servicios para complementar las ayudas de las piernas, ayudar el ganado flojo i fustigar a los perros que le cierran el paso en lugares habitados. Los terrenos cubiertos de árboles i los pasos estrechos, obligan al personal de conductores a descargar las muías i a conducir la carga, por corto trecho a lomo de hombro, para volverlos a cargar; cuando esto se repite fatiga i desmoraliza excesivamente al personal. A veces el grande alto, para almorzar i dar descanso al ganado, fuerza mayor obliga a hai'erlo lejos de toda sombra i espuesto a los mas fuertes rayos de la hora zenital. Este alto orijina una nueva operacion de carguío, con las molestias consiguientes. Al rededor de los 2,000 metros la vejetacion semanifiesta, marcadamente raquítica, en consecuencia, a los 3,000 o mas


— 262 —

metros no se encuentra leña ni pasto; la segregacion de la abrupta roca es la que tapisa el suelo. En tal caso es necesario proveerse del combustible necesario ántes de abandonar la zona de recursos, para cuyo efecto deberá contarse con una, mula de repuesto, destinada a este servicio. El carbon de vacuno que se encuentra a veces a grandes alturas, mui especialmente en los portezuelos o en las hondonadas, constituyen un combustible de primera clase, el que debe ser aprovechado en cada circunstancia. Cuando la estacion deba practicarse en la cordillera i a gran altura; en la penúltima etapa conviene robustecer el abrigo interior del personal, mediante ropa de lana, a fin de evitar los fuertes refrios que orijinan los cambios bruscos de temperatura. Para el abrigo i proteccion de la cabeza, contra los fuertes vientos, conviene cambiar la gorra de campaña por la de trabajo de cordillera, que permite el total abrigo de ella, dejando al descubierto solamente la parte útil de la cara. El uso de esta gorra se impone para el servicio del observador, por cuanto la bicera de la gorra de campaña compromete la estabilidad del instrumento. Para la ejecucion de las observaciones conviene, siempre que sea posible, ubicar el vivac en un sitio próximo a la pirámide a fin de constituirse en centinela de ella durante todo el tiempo que dure la estacion. Con el fin de aprovechar el mayor número de horas solaros, e1 estacionamiento del instrumento i correcciones, deberán hacerse ántes que el sol aparezca en el horizonte. El Heliógrafo deberá estar en estacion mui cerca de la pirámide i listo para señalar la direccion a las distintas estaciones de heliotropos. Situado el teodolito en la pirámide, la primera operacion, es proyectar el eje verticar del instrumento sobre el centro del tubo de la misma, operacion que se practica mediante el trazado sobre la superficie de la pirámide, de dos direcciones normales, cuya interseccion debe coincidir con el centro del tubo; la aguja del eje vertical del instrumento se hace coincidir con los trozos, mediante alineaciones rectificadoras. Luego, para asegurarse que el instrumento no ha sufrido con el trasporte, se repiten las verificaciones, i correcciones referentes a los microscopios a los niveles i a los ejes, de que en la preparacion teórico-técnica se ha hecho mencion. En estas correcciones no deberá buscarse una exactitud absolutamente rigurosa, con sacrificio excesivo de tiempo, en atencion a que todos los errores ménos el afecto al eje principal, se eliminan mediante el-dispositivo dado a las direcciones.


— 263 —

Obtenida la contestacion de las estaciones de heliotropos, se da comienzo a las observaciones azimutales independientemente de las que corresponden a las distancias zenitales, las que deben practicarse al rededor del mediodía, con el fin de que los errores debidos a la refraccion, ejerzan la mínima influencia en la modificacion de la trayectoria luminosa. La marcha de las observaciones está subordinada al dispositivo del rejistro, el cual sin temor de equivocarse, va indicando al observador la posicion del índice del círculo que corresponde a tal o cual direccion, así como la situacion del anteojo a la derecha o a la izquierda. El número de observaciones angulares que se hacen a cada direccion, depende del número de visuales i del peso que se ha asignado a la estacion, aquel número está en razon inversa del número de direcciones. La observacion de cada direccion azimutal exije: 1.° La colocacion del círculo horizontal en la graduacion que corresponde al índice; con tal objeto se afloja la tuerca de presión del círculo, se hace jirar cojéndolo por dos rayos opuestos i una vez fijo el índice, se ajusta la tuerca; 2.° Se afloja el tornillo de presion del cuerpo i el del anteojo, se hace la puntería en direccion, dirijendo la visual por la parte superior del anteojo acodado; se apreta el tornillo de presion del limbo, se cambia de sitie i se dirije la visual a traves del eje óptico del anteojo; se hace la colimacion aproximada, se apreta el tornillo de preson del anteojo i por último se rectifica la colimacion mediante el manejo de los tornillos micrométricos. 3.° Observa el microscopio A, canta la lectura que le acusa el limbo en grados i sestos de grados; pone en accion los hilos del microscopio hasta situar la raya mas próxima de la izquierda entre ámbos hilos, se canta la lectura del tambor del microscopio, se vuelve a poner en movimiento los hilos i se repite la operacion con la raya mas próxima de la derecha. Hecha la lectura en el microscopio A se pasa al microscopio B que difiere 180° i se procede de igual manera. Por último sé dan las lecturas de los estremos de la burbuja del nivel. Al comenzar las observaciones debe tenerse cuidado de situar el cero del nivel al lado del ocular del anteojo a fin de que en la inversion de éste se compense la derivacion de las direcciones. La segunda serie se refiere a las observaciones de las distancias zenitales, las que quedan determinadas con la direccion de dos o mejor cuatro visuales a cada punto; la una con


— 264 —

el anteojo a la derecha, la otra con él a la izquierda. Para cada observacion deberá anotarse la hora. Por último se hacen las anotaciones medias: barométricas, termométricas e hipsométricas. La bondad de las observaciones está subordinada a las condiciones en que se practica la estacion. Las condiciones atmosféricas son las que regulan esta bondad: cuando el cielo está puro, la atmósfera calma, la temperatura agradable i la luz del heliotropo aparece nítida, entónces las observaciones alcanzan el máximum de bondad; pero cuando por el contrario a un cielo nebuloso i brumoso se une un fuerte viento, una temperatura estrema i la itnájen en consecuencia no aparece nítida ni estable, las observaciones alcanzan el mínimum de exactitud. Un viento fuerte produce vibraciones en el instrumento equivalentes a seis o mas divisiones de nivel o sea 30 o mas segundos; estas mismas vibraciones son las que dificultan una colimacion exacta i si a estos errores que es necesario eliminar mediante una carpa protectora, se unen los errores del observador influenciado por los rigores de la temperatura i su estado nervioso, se llega a resultados poco satisfactorios. No debe pues trabajarse en malas condiciones, es preferible dejar que se pierda una estacion dañada por las inclemencias del tiempo, ántes que tomarla en cuenta, so pretesto de evitar la repeticion de una nueva estacion. III. Consecuencias que se deducen El análisis de las operaciones referentes a la preparacion i ejecucion de una estacion jeodésica, sujiere las siguientes indicaciones útiles: 1.° La mayor parte del personal debería tener conocimiento práctico de la situacion de los puntos trigonométricos, con el fin de llegar a ellos sin dificultad i poder descubrir en el horizonte los otros puntos del mismo orden; en consecuencia, la renovacion del personal debería hacerse produciendo una rotacion normal de una velocidad equivalente a un cuarto por año como máximum. 2.° En el archivo de la Seccion deberían encontrarse todas las reseñas, memorias, etc. de los caminos que conducen a los puntos trigonométricos a fin de que esos datos concretos sirvan de base para la confeccion del programa i del cálculo administrativo de la estacion.


— 265 —

3.° Debería contarse con todos los elementos en ganado, personal e instrumentos a fin de encuadrar la duracion de una estacion para 5 o 6 visuales, en 10 dias cuando se depende del sol o en menos si se consigue buenos resultados en los trabajos practicados con reflectores en dias nublados o durante la noche. 4.° El personal que deberá concurrir a la estacion conviene sea el míninlun compatible con las necesidades propias de cada circunstancia. 5.° En puntos difíciles donde la naturaleza niega los recursos, es necesario almacenar el forraje indispensable para la alimentacion del ganado i hacer regresar inmediatamente las mulas, a fin de evitar un recargo inútil de ganado consumidor. Si la estacion ha durado menos tiempo, el forraje sobrante tendrá necesariamente que abandonarse, por cuanto ya no se dispondría de mulas. En todo caso este abandono de forraje resulta mas económico que alimentarlas con el forraje conducido solo para ellas. 6.° Normalmente, cada estacion de heliotropo debería constar de un heliotropista, de un ayudante de heliotropista i de los auxiliares que exija la naturaleza del punto. La falta de atencion de este servicio penoso, debido a la perseverancia constante que se requiere, orijina el fracaso de la estacion. 7.° Las condiciones morales i disciplinarias del personal de tropa, deben ser absolutamente buenas, en vista de la libertad individual de accion que caracteriza esta clase de trabajos, i de los intereses que le están asignados. Una falta de puntualidad orijinada por una borrachera, estravío del camino u otra circunstancia, ademas de orijinar el fracaso de la estacion o destruccion de un instrumento, quebranta el entusiamo que debe caracterizar a este jénero de trabajos. Los mayores quebrantos físicos deberán vencerse, pues con ayuda de esta cualidad moral. 8.° En los puntos donde el agua para el ganado, queda a una distancia i diferencia de nivel imposible de alcanzar, deberá permanecer en estacion, no mas de 30 horas. El agua helada enferma a los animales, en consecuencia, hai que hacerles beber a sorbos cortos i en pequeña cantidad. 9.° Deberá conducirse un número prudente de mulas i de caballos de repuesto, a fin de remediar cualquier inconveniente producido por un accidente, cansancio, lastimadura grave, muerte o fuga de algun animal. El olvido de esta circunstancia orijina seguro fracaso a la estacion i a veces fatigas


— 266 —

peligros al personal. ¿Qué resolucion se tomaría si durante la marcha en montaña se quedaran fuera de servicio dos mulas i un caballo por ejemplo? Los tres animales habria que abandonarles, el forraje correspondiente a dos cargas habria que botarlo, i el soldado? i los dos albardones? Dejar al soldado abandonado no seria posible, conducirlo a la grupa tampoco convendría, porque fatigaría doblemente al caballo; no habria mas remedio, pues, que abandonar otra carga de forraje, ensillar la muía i asignársela al soldado. La falta de forraje orijinaría la retirada inmediata de la columna, en consecuencia, la estacion habria fracasado. A las estaciones de heliotropos que debian concurrir a los demas puntos, habria necesidad de comunicarles retirada mediante el despacho de una estacion heliográfica al punto de estacion; si esto no se hiciera posible, los pobres heliotropistas tendrían forzosamente que permanecer sobre la cumbre, el máximun del tiempo asignado para la retirada. 10.° Cuando no se tenga absoluta seguridad del camino, deberá siempre tomarse un guia, la ausencia momentánea de este hombre, retarda la marcha o hace fracasar la escursion, si no se lo encuentra o se niega a prestar sus servicios. Se acoseja remunerarlos con largueza durante el trabajo preparatorio de esploracion, a fin de que en el trabajo de estaciones presten de buena voluntad sus servicios. Tambien se recomienda tratarlos con familiaridad, alimentarlos bien i alojarlos mejor; en caso contrario, "corren la palabra" i cuando sus servicios se hacen necesarios no se les encontraría. En ausencia del guia no es recomendable lanzarse solo, en busca de un camino que no se conoce bien, pues, se espone a peligros i a las consiguientes consecuencias. 11.° Los trayectos peligrosos es necesario recorrerlos a pié i en los pasos estrechos, se hace necesario descargar i conducir los bultos a lomo de hombre. Si durante la marcha en montaña se produce una neblina, que oculte los puntos de referencia del rumbo, es prudente detenerse i esperar se haja despejado para reanudar la marcha. 12.° Vivires deberán llevarse siempre en abundancia para prevenir casos fortuitos; el combustible de cualquier clase que sea, deberá tomarse en la última etapa del camino, a fin de evitar un nuevo esfuerzo al ganado, pues en cordilleras aun las menores distancias se hacen penosas debido a los accidentes del terreno i a las inclemencias del tiempo. 13.° No debe escatimarse personal, con el objeto de no


— 267 —

recargarlos con un trabajo excesivo i permitir, en consecuencia, establecer en los alojamientos, el servicio de vijilancia del gauado. 14.° Para prevenir desgracias en el personal, es necesario proveerse de un botiquín i, prudente seria que por lo menos un practicante acompañara la columna. Si un accidente casual le rompe una pierna o le sobreviene una violenta enfermedad qué se hace? 15.° El uniforme reglamentario de campaña no es práctico para la ejecucion de esta clase de trabajos, seria, en consecuencia, útil cambiar la gorra por un sombrero de campaña adecuado, el sable por revólver i huasca. A fin de que los animales beban i coman, en cada circunstancia durante.las largas marchas, se hace perjudicial el uso de la palanca, en consecuencia, conviene usar solamente el filete. 16.° Con el fin de asegurar la bondad de las observaciones en la estacion, se hace necesario dotar a la seccion, de una carpa de modelo ya mencionado, destinada a la proteccion del instrumento i del observador contra las inclemencias del tiempo, así mismo es necesario mejorar la construccion de las pirámides i sus respectivas plataformas. 17.° Para atender en buenas condiciones una estacion de heliotropo, se necesita agregar al personal de la estacion, un ayudante de heliotropista, esta necesidad se impone cuando el trabajo haya de prolongarse hasta horas avanzadas de la noche. 18.° Para que los trabajos marchen con mayor actividad se hace necesario el concurso de dos o mas comisiones trianguladoras, a fin de que dentro de una misma escursion puedan practicarse dos o mas estaciones, aprovechando así de un modo mas racional i económico las estaciones de heliotropos. Pero para que esto se verifique es de rigor dotar a cada comision de un teodolito universal de modelo único, a fin de que todas las observaciones angulares tengan el mismo peso instrumental, en caso contrario, no habria homojeneidad en la ejecucion de los trabajos i los resultados no corresponderían a los altos fines científicos que se persiguen. Con la medida formulada se obtendría un coeficiente económico traducido en tiempo i dinero equivalente a un tercio. El gasto que orijinaría la adquisicion de dos o mas teodolitos de modelo único seria compensado con largueza mediante la economía que produciría la ejecucion de una sola temporada.


— 268 —

Doi término a esta conferencia, haciendo presente que, el personal de oficiales afecto a esta clase de servicios, si es cierto que se familiariza con uno de los tres mas grandes factores que concurren a la guerra: el conocimiento del terreno, no es ménos cierto que la índole misma de esta clase de trabajos, los priva del contacto inmediato de los otros servicios de Estado Mayor durante las tres cuartas partes de año. Por otra parte, el quebranto de las enerjías físicas i de la salud, que orijina la vida activa de un constante servicio de campaña, practicado en condiciones penosas, aconsejan tambien establecer una rotacion normal del personal de oficiales, fijando en número de 4 años como máximun su permanencia en la seccion. Esta rotacion—viable hoi dia mediante el sistema de abrierta i franca instruccion—permite proporcionar a los oficiales un mayor contacto con las tropas i con los demas importantes trabajos de Estado Mayor, al propio tiempo que facilita el paso por estos útiles servicios a un mayor número dé oficiales. ERNESTO MEDINA F., Mayor Jefe de la Seccion Trigonométrica del E. M. J.


LA BATALLA DEL PORVENIR I. Antes de la decision Por

Son las 7 de la noche. En la altura de Quatre—Champs erse detiene el Estado Mayor del Comandante Superior del 3. Ejército. Aquí en este mismo lugar se habia quebrantado, hace dos horas mas o ménos, la última resistencia seria del enemigo. El suelo remojado por la lluvia continua de todo el dia, se presenta a la vista removido e intransitable por los surcos dejados por la Artillería, la caida de las granadas i shrapneles i las grandes masas de caballería. Las siluetas de cadáveres vestidos con sus trajes gris-verde se destacan desde lejos por entre los arbustos i las yerbas; se nota entre ellos pequeños montones de caballos muertos, piezas abandonadas, carros volcados en todo lo que puede dominarse con la vista. Por todas partes se oyen gritos desgarradores de dolor i desesperacion dé centenares de heridos. En el camino real que conduce al pié de la colina marcha infantería; el compas de su marcha i sus cantos patrióticos se oye con gran claridad.


— 270 —

La lluvia ha cesado, i bajo un cielo cubierto de nubes se divisa en el horizonte las sombrías siluetas de las torres i edificios de una ciudad, Vouziers, i en esa direccion se siente todavía el ruido seco del tiroteo deerla infantería. El Comandante en Jefe del 3. Ejército con su Jefe de Estado Mayor se encuentra desmontado, observando atentamente la ancha llanura que forma en el rio Aisne. Espesas humaredas indican los lugares en que ántes del combate habian existido los pueblos Ballay, Vandy i Chestre. Detras del Cuartel Jeneral i auna respetuosa distancia se encuentran los oficiales de Estado Mayor, ayudantes i oficiales a las órdenes: parte sentados i parte de pié reunidos en pequeños grupos, conversando en voz baja. Un oficial de Estado Mayor señala sobre un plano con lápices de color la situacion momentánea de las tropas. En una cantera al pié de la colina se encuentran los ordenanzas vijilando los caballos de sus jefes i oficiales; ahí se encuentran tambien el demas personal subalterno: los ordenanzas, los cornetas i la escolta de caballería del Comando del Ejército; una masa de jente i caballos. De repente suena el pito de un automóvil que se acerca en la direccion—Beaumont, es del Gran Cuartel Jeneral dice el J. de E. M.. después de reconocer su bandera. Luego despues se detiene el automóvil i un oficial de uniforme de E. M. se dirije al encuentro del Comandante en Jefe i le dice: "El cuartel jeneral pide a Vuestra Excelencia que de noticias sobre el combate i la situacion jeneral tal como V. E. la aprecie." El Jefe de E. M. llama al oficial de E. M., que estaba marcando sobre el cróquis la situacion momentánea. Aquí ve usted, dice el Comandante en Jefe, lo quesabemos del enemigo i las posiciones que nuestras tropas ocupan en este momento. Las patrullas de caballería habian informado ayer sobre la presencia de numerosas columnas enemigas cercanas a Le Chesne; inmediatamente ordené al amanecer, al Cuerpo de la Guardia i al 4.° Cuerpo que avanzasen desde Vendresse i Chémery a ámbos lados del canal de los Ardennes El enemigo, al parecer fuerte de dos a tres Divisiones fué completamente sorprendido cerca de Le Chesne; se batió valientemente i al último con su retaguardia en el punto en que nos encontramos; se ha retirado cerca de Vouziers sobre el rio Aisne. De nuestro ejército están: el Cuerpo de la Guardia i el 4.° delante de Vouziers, el 2.° en marchahacia Semuy, talvez habrá pasado Le Chesne; de los dos Cuerpos del ala derecha no tengo hasta este momento ninguna noticia, supongo que es-


— 271 —

tan aproximándose al rio Aisne entre Rethel i Semuy; hasta el medio dia no tenian enemigo al frente. El enemigo el cual he batido, tal vez, no ha tenido la intencion de empeñar combate, fué sorprendido con nuestro ataque. Los numerosos prisioneros son en su mayor parte del 5.° Cuerpo, sin embargo, se encuentran tambien algunos del 2.°, i relatan uniformemente que habían sido trasportados por ferrocarril desde Reims hasta el rio Aisne i que desde este punto han marchado durante tres dias hacia Le Chesne. El enemigo ha sacrificado para desprenderse de nosotros una parte de su retaguardia, haciendo volar prematuramente el puente de Vouziers imposibilitando así una enérjica persecucion de nuestra parte; pero haré avanzar todavía las vanguardias sobre el rio Aisne i dispondré que se construya en la noche cerca de Vouziers algunos puentes de material lijero. Mi division de caballería recibió la órden de pasar el rio al sur de Vouziers para mantener el contacto con el enemigo. A los Cuerpos del ala derecha, que supongo estén cerca de Rethel i mas al oeste de este pueblo, ya he mandado órdenes para mañana. Segun estas órdenes deben preparar su rancho tan pronto tengan conocimiento de ello i descansar dos horas; en seguida emprenderán nuevamente la marcha hacia al sur por Juniville i Monte St. Rémy, para envolver al enemigo batido, si este pretendiera refujiarse en Reims. Para este objeto han quedado los dos cuerpos bajo el mando del 3.° Depende de sus informaciones los movimientos que, probablemente, tendrá que ejecutar nuestra ala izquierda. Si no chocara nuestra ala derecha con fuerzas enemigas, me resolvería avanzar con todo el ejército en direccion sur oeste hacia el rio Mame. El oficial del Gran Cuartel Jeneral que habia seguido con suma atencion las esplicaciones del Comandante en Jefe; ahora, le contesta: V. E., este movimiento correspondería perfectamente a las intenciones del Gran Cuartel Jeneral. El 4.° ejército en el ala derecha de nuestros ejércitos ha informado que llegará hoi con sus vanguardias hasta la línea Breteril-Montdidier-Moyon; igual informacion tenemos del 2.° que alcanzará la linea La Fére i Laon. La caballería de ambos ejércitos ya ha avisado, desde hace dia, la presencia de numerosas fuerzas enemigas al oeste de Reims detrás del Aisne. Su ala derecha ha tomado contacto con la fortaleza de Reims, su izquierda sobrepasa Compiégne, al parecer hasta St. Just. Es mas que probable que pretenda resistir nuestro ataque en dichas posiciones; ménos conocida es para nosotros la situacion del enemigo al Este de Reims, pero espera-


— 272 —

mos tener luego noticias que aclaren la situacion. El l. er ejér cito ha logrado por fin forzar, aunque con grandes sacrificios, el paso entre las fortalezas Verdun i Toul, i debía llegar hoi su vanguardia al rio Ornain. Este éxito del l. er ejército nos ha llegado mui a tiempo, teníamos al principio la idea de romper el ala izquierda del enemigo con nuestro 4.° ejército. Este último movimiento no alcanzó el éxito deseado, parece que el 4.° ejército se encontraba todavía frente a frente con el enemigo. Por el contrario, debemos esforzarnos en conseguir por un avance enérjico del l.er ejército sobre Vytry Le Français envolver las posiciones enemigas en el ala derecha; las fuerzas i posiciones que ocupan al Oeste de Reims no se puede precisar aun. En la noche de ayer a hoi se avistaron tuerzas enemigas cercas de Ste, Ménéhould; esta colocacion tal vez la han elejido con el propósito de mantener el contacto con Verdun i las fortificaciones permanentes de mas al sur. Despues del éxito evidente nuestro l. er ejército al sur Ste. Ménéhould, el enemigo no podrá mantener sus posiciones del ala derecha. Si el enemigo no quiere abandonar en todas sus partes sus primeras ideas respecto a las operaciones ya formadas, tendrá por lo menos que retirar su ala derecha detras del rio Marne. Este rio, en union con el canal, forma un obstáculo tan importante que el ataque llevado a cabo por este lado presenta grandes dificultades, siendo la mayor la de la fortaleza de Reims que flanquea cualquier avance que se pretenda; el enemigo quedaría en la situacion mui fovarable de llevar al ataque sin ser impedido, grandes masas de tropas con gran sorpresa, contra nuestro flanco derecho formado por el 4.° ejército. Conforme con las apreciaciones del Gran Cuartel Jenerai caben a V. E. las siguientes tareas: avanzar con su ejército sobre el rio Marne al Sur Oeste de Reims, el ala izquierda mas o ménos apoyándola en el rio Saulx; ataque, si el enemigo lo acepta; proteccion contra Reims. Para la solucion de estas tareas serán puestos a disposicion de su ejército otros 5 batallones de obuses de grueso calibre, que ya vienen por ferrocarril i que pondran ser desembarcados entre mañana i pasado en los alrededores de Rethel i talvez un poco mas adelante. V. E. podrá de acuerdo con la Direecion de los Ferrocarriles militares i la Inspeccion de Etapa combinar las medidas que crea necesario tomar; con otro apoyo mas inmediato no podrá V. E. contar. En el Gran Cuartel Jenerai se tiene la esperanza de que el 3.er ejército llegue pasado mañana, es decir, el 12 de Agosto, con su vanguardia al rio Marne; este mismo dia llegará el l. er ejército a los alrededores i al sur de Vytry-Le Français i


— 273 —

podrá continuar su avance el día 13, en que los otros, tres ejércitos, comprenderan su ataque. El Gran Cuartel Jeneral permanecerá esta noche en Stenay. ¿Podré llevar la comunicacion dellugar que ha elejido para su cuartel Jeneral en esta noche? ¿Ha regresado el Comandante del Cuartel Jeneral? Pregunta el J. de E. M. a los oficiales que están mas atras. A la órden, mi Jeneral, le contesta un oficial de uniforme de capitan de Hulanos. Aquí a bajo en Quatre Champs no fué posible encontrar un alojamiento apropiado, pues, cada, habitatacion hasta en el techo está lleno de heridos, lo mismo he encontrado en Moival; pero en Chatillon hai toda clases de comodidades. La escolta de infantería está ya arreglando el local, i como no confio en la poblacion, he hecho tomar prisioneros al alcalde i al cura. El gran bagaje del Cuartel Jeneral ya debe estar cerca de Chatillon, de modo que V. E. a su llegada encontrará su alojamiento listo i las oficinas instaladas. Pues, vamos a Chatillon, dijo el Jeneral en Jefe del Ejército al Teniente Coronel del Gran Cuartel Jeneral. Mi tarea la he comprendido i poniéndose grave agregó: si el enemigo mantiene sus posiciones detras del rio Marne, mi ejército lo atacará de tal modo que apesar del gran obstáculo frontal que le proteje no podra desprender ni un solo batallon para llevarlo contra nuestro l. er ejército. Mientras tanto habia caido la noche, en lugar de las espesas i renegridas nubes de humo, se ven ahora rojas llamaradas que indican los lugares en que existieron pueblos ricos i florecientes. En el camino real se siente todavía el ruido que produce la marcha de columnas interminables de carros, que con sus ruedas producen un ruido ensordecedor; continuamente se deja oir el pito del automóvil, cuya marcha lenta i llena de precauciones, se puede observar desde mui lejos por la claridad que producen las luces de las linternas de acetileno. Ya eran mas de las 10 de la noche cuando el Jeneral en Jefe llega a Chatillon, ya el Comandante del Cuartel Jeneral que con anticipacion se habia adelantado, encuentra que todo lo ordenado estaba cumplido, de tal modo que las oficinas podian funcionar en el acto, i pndiendo dar, tambien, a los hombres i caballos el descanso necesario. Las calles del pueblo se encontraban alumbradas por linternas i lámparas, i en las partes oscuras que habían quedado del camino se habían encendido fogatas, grandes indicadores daban a conocer donde se encontraba el alojamiento de los jefes, oficiales i la direccion de los caminos.


— 274 —

En la escuela i la casa del cura, se habían instalado las oficinas, i por todas partes se veian mesas con sus titiles de escritorio, cartas topográficas i diversas tintas de colores para marcar las situaciones de las tropas; todas estas especies traídas en los carros del gran bagaje. En la estacion de los ferrocarriles ya estaba en plena actividad la accion telegráfica, pues, el enemigo al retirarse había destruido las líneas i sus aparatos i el Comando del Ejército solo habia podido obtener comunicacion con el Comando del 2.° cuerpo de ejercito en Le Chesne; éste a su vez, se habia comunicado por medio de señales heliográficas con el 3.er cuerpo en Chabogne i con el 10 en Rethel. El cuerpo de la guardia i el 4.° habian enviado desde los alrededores de Vouziers oficiales de E. M. para la comunicacion de noticias i recepcion de órdenes. Estos oficiales habian estado durante todo el dia en el combate, su vuelta de Vouziers a Catillon la habian efectuado a la caida de la tarde, teniendo presente que talvez tendrían que esperar horas enteras para el despacho de las órdenes; en seguida debían regresar a sus Comandos Jenerales cerca de Vouziers para redactar i entregar las órdenes i volver a montar sus caballos, continuando al amanecer las marchas con sus tropas. El ayudante del Comando en Jefe había tomado las preocupaciones del caso, a fin de facilitar el descanso de estos oficiales, miéntras esperaban ser llamados para la entrega de las órdenes; sus caballos fueron en el acto recibidos por los ordenanzas i puestos a. comer; a los oficiales se les indicó una casa donde se encontraban listas camas de paja con algunas frazadas i comida en abundancia; pero como sus fatigas eran mui grandes, los oficiales apenas hubieron comido algunos bocados, se quedaron dormidos. Mientras tanto los demas oficiales del Cuartel Jeneral del Ejército que no tenían por el momento obligacion alguna que cumplir, habian hecho lo mismo. La noche en un Cuartel Jeneral, ha demostrado la esperiencia, que es lo de mayor valer para el E. M.; un sueño continuo i de varias horas para el personal es mui escaso, pues ello solo pueden aprovecharlo algunos pocos; por esto hai que acostumbrarse a domir por pequeños instantes, lo que no permite que dentro el personal haya jente nerviosa. El oficial de E. M. mas antiguo, llamado en el lenguaje militar I. A. es encargado de redactar las órdenes de avance para el dia siguiente, despues de. haber oido las instrucciones detalladas del J. de E. M. en el trayecto desde Quatre-Champs á Chatillon. La mayor dificultad én la redacción de las órde-


— 275 — nes, está en la situacion revuelta en que se encuentran las tropas de la guardia i del 4.° ejército, que están reunidos en un espacio mui estrecho cerca de Vouziers, i como no es posible el dejar solo a los Comandos Jenerales de los Cuerpos, el que tomen por su propia iniciativa estas disposiciones el cuartel jeneral en este caso debe dictar órdenes terminantes; pero para hacerlo debe el jefe conocer la colocacion exacta de ambos cuerpos i para esto hace llamar a los oficiales de E. M. de los cuerpos que, apenas hacen 10 minutos, se han entregado al descanso, a fin de que le indiquen la colocacion exacta de las tropas i le contesten a todas las preguntas, que son: si los puntos de Voncq, Vandy i de Primat. estan todavía en pié; si los cuerpos pueden disponer inmediatamente de sus trenes de pontones o si ya se ha tomado medidas para la construccion de puentes con este material i por último donde se encuentran en este momento el I i II escalon de sus columnas de municiones i de trenes. Despues de los cálculos mas minuciosos de tiempo i espacios, se arreglaron en seguida los movimientos de ambos cuerpos de ejército de tal modo que pueda efectuarse la partida dé las tropas de sus respectivos vivacs i de las largas columnas de abastecimiento, sin atropello ni cruzamientos. Para los otros cuerpos 10, 3.° i 2.° no se hacia necesario instrucciones tan minuciosas, porque a estos ya se les habia indicado sus respectivos caminos de marcha i se les podia dejar a su iniciativa, tomar las disposiciones que creyeran mas convenientes, tomando en consideracion que los Comandos de cada cuerpo tratarían de evitar en todo momento la mezcla de sus tropas con las de los vecinos. Sin embargo, debia meditarse la probabilidad de un choque del 3.° i 10 con fuerzas enemigas, que talvez podría hacerles combiar la direccion. Naturalmente no se podian anticipar órdenes para este u otros casos que pudieran presentarse; pero siempre era necesario tomar en consideracion estos casos a fin de evitar ser sorprendido i tener que dar medidas repentinas i tardías en cuanto al acarreo oportuna de municiones i víveres. La conduccion de tropas tiene mucha semejanza con el juego de ajedrez, pues, así como en este juego no se puede hacer avanzar una pieza sino despues de un maduro exámen, así tambien no se puede dar órdenes i disposiciones terminantes i prematuras, porque habría en muchos casos que revocarlas produciéndose con esto la desconfianza en los grados inferiores. Sin embargo, ántes de dar un paso debe meditarse sobre el probable resultado en sus menores detalles. Si el enemigo efectúa un cambio én sus intenciones el plan premeditado


— 276 — habrá fallado i para dar un nuevo paso otra vez habrá que estudiar el juego en todas sus consecuencias hasta llegar a poner en jaque mate al enemigo. Alrededor de las 11 P. M. el Jefe que hemos llamado I. A., ha concluido su trabajo i se traslada a la pieza del Jefe de E. Mayor despertándolo; éste examina las órdenes i disposiciones tomadas, despachándolas en seguida con su firma sin necesidad de presentarlas a su Jeneral en Jefe; pues éste ya le habia indicado sus intenciones sobre los movimientos que debian efectuarse en el dia siguiente; porque, él tiene plena confianza en los trabajos que ejecuta su Estado Mayor i mui especialmente en la persona de su Jefe de E. M. que es el único responsable de que las órdenes i disposiciones sean en todos sus detalles fácilmente comprendidas, ejecutadas i mui exactas con respecto a la situacion real. Ya el oficial encargado de la alimentación de las tropas ha concluido, tambien, su trabajo, razón porque habrá necesidad de despertar al Comandante en Jefe, quien debe personalmente imponerse i estudiar las medidas tomadas. No debe abandonarse en los momentos de grandes penurias i sufrimientos de las tropas, la importancia que tiene su alimentacion. Porque es mui cierto, que cuando se exije el máximun de esfuerzo físico i moral, es menester contar con su propio cuerpo como un aliado i no como un adversario. Ño siendo Chatillon ocupado por tropas, este oficial ha encontrado suficiente número de provisiones para el Comando Jeneral por lo que no hubo necesidad de tomarlas de las columnas de aprovisionamiento. A la sencilla comida que se sirve a esta hora no es de obligacion que todos asistan, a los que por su trabajo no pueden dejar su oficina se les manda a ella. A media noche el Jeneral en Jefe podrá entregarse al sueño, miéntras que el Jefe de E. M. tiene todavía que oir a varios oficiales i empleados superiores del Comando. Antes todos es el oficial de comunicacion de la Inspeccion de Etapa, que ya se habia puesto en comunicacion telegráfica con esta Inspeccion en Montmedy, para obtener datos mas detallados sobre los 5 batallones de obuses, los cuales, como hemos dicho, han sido puestos a disposicion del Comando del 3.er Ejército. La Inspeccion de Etapa habia conseguido intercalar en el itenerario de trenes militares, de acuerdo con la Direccion de los Ferrocarriles militares en Longuyon, los convoyes necesarios para su trasporte, de modo que el l.er tren deberá llegar al dia siguiente, el 11 a las 8 A. M. a Rethel i el último a la misma hora el dia 13. Segun comunicacion de dichajdireccion habían en Eethel dos rarnplas apro-


—277 —

piadas para su desembarque, como igualmente una en Attigny i otra en Vouziers. Si se desea que el desembarque termine en la mañana del 13, es necesario aprovechar las cuatro ramplás a la vez, aunque su situacion en relacion al territorio de las operaciones sea o no favorable; pues,—como los trenes debian seguir con itinerario de una hora i como el desembarque del material de un solo tren necesita por lo menos de 3 a 4 horas,—si se hubiera empleado [una sola estacion, se habría alterado el itinerario de todos los demás trenes. La masa total de los obuses debia ser empleada, al parecer, en el ala derecha contra la fortaleza de Reims i al desembarcar los 5 batallones en Rethel no solo se habrían producido alteraciones en el servicio de los trenes, sino ademas se habría demorado su desembarque hasta el 18 por la mañana, segun cálculo aproximado; de tal modo que una gran parte de las baterías no habrían llegado a tiempo para ser empleadas contras las fortificaciones de Reims, apoyando con su fuego el avance del Ejército, ordenado ya para el 13. Rethel,- Attigny i Vouziers no estaban situados en el territorio de Etapa sino en el de operaciones de las tropas, por tanto no habia en ninguno de estos lugares, autoridades que pudieran arreglar i protejer el desembarque; ni Comandos de Etapa, de estaciones, ni tropas de Etapa. Era, pues, necesario trasmitir una órden al 10 i 3.er cuerpo de las guardias que nombrasen jefes de sus respectivas unidades de mando para el cargo de Comandantes de Etapa i de Estacion i pusiesen a sus disposiciones tropas hasta que se estendiera el territorio de Etapa hasta dichos lugares. Al mismo tiempo se comunicó esta resolucion a la Inspeccion de Etapa, solicitándole así mismo el pronto relevo, tanto del personal superior como de las tropas. A la una de la mañana fueron despachados los telegramas correspondientes i mientras se hacia la redaccion de los telegramas el J. de E. M. se disponía a oir del Intendente del Ejército su esposicion sobre la alimentacion de las tropas. El ejército habia, hasta ahora, solo en parte, vivido de los víveres traídos por las columnas de aprovisionamiento, porque el territorio entre los ríos Meusa i Aisne en que se realizaban las operaciones, era rico en toda clase de recursos, pero una vez pasado el rio Aisne, se entraba a un territorio pobie i escasamente poblado: el de los bosques de Ardennes; cuyos habitantes viven solo con lo que puede darles el suelo; se podia ya preveer que no habían recursos de ninguna especie para la alimentacion de un ejército tan numeroso. A esto debe agregarse que los Ardennes debian ser trasmontados a marcha forzada por las tropasique ademas encontrarian las


— 278 —

columnas pesadas de aprovisionamiento, grandes inconvenientes a causa de los abruptos i mal tenidos caminos que con las últimas lluvias habian quedado intransitables. Era, pues, indispensable economizar en lo posible a las columnas de aprovisionamiento, i auxiliares, las repetidas marchas i contra marchas acamando los víveres por ferrocarril hasta la mayor proximidad de las tropas. Por estos motivos se comunicó a la Inspeccion de Etapa un gráfico jeneral de los movimientos que debian efectuarse en los dias siguientes; se le pedia ademas esplotar la línea férrea sobre Rethel-Vouziers i preperar la instalacion de almacenes en esta larga línea; indicándole tambieu que, probablemente, seria de un gran valor para asegurar las operaciones del ejército, la esplotacion de la parte de la línea comprendida entre SteMénélsould i Suippes. Era de gran necesidad proveer las panaderías de campaña de los cuerpos de ejército de harinas, porque, probablemente, no encontrarían la suficiente en el territorio que debian atravesar; esta noticia se comunicó tambian a la Inspeccion de Etapa para que a su vez despachara convoyes con este artículo. El ejército estaba ya próximo a entrar en grandes combates, por lo tanto era tambien necesario asegurar el reemplazo de municiones; la instalacion de depósitos de municiones i el avance de las columnas de municiones de Etapa que podian servir para completar la municion gastada en las columnas de municiones de los cuerpos del ejército. Inmediatamente de haber dado el J. de E. M. las instrucciones referentes a estos servicios al Intendente Jeneral de Ejército; le tocó su turno al cirujano jeneral. Su esposicion dio lugar tambien a una serie de telegramas con la Inspecciou de Etapa; pues, no era solo suficiente la preparacion de los lazaretos de campaña para la recepcion i curacion de heridos sino que el cuidado principal estaba, en avanzar lo mas rápidamente posible dichos lazaretos para dejarlos en condiciones de recibir nuevos heridos i repartirlos en todos los lazaretos de la comarca para evitar las epidemias. Para el primer objeto era necesario hacer avanzar los depósitos de lazaretos de reserva con todo su personal sanitario i para lo segundo, avisar a la comision de trasporte de heridos que tienen listos i en puntos adecuados trenes de sanidad, i pequeñas embarcaciones en el rio Meusa. Miéntras tanto, los ayudantes-habian arreglado en union de los empleados de justicia de campaña, asuntos relacionados con castigos, ascensos, órdenes para el servicio interno, etc., etc. Ya habian llegado las 2 de la mañana; el trabajo del


— 279 —

J. de E. M. i sus cooperadores llegaba a su término, falta únicamente despachar las órdenes redactadas por los distintos medios de comunicacion; las órdenes referentes a las operaciones por medio del telégrafo, todas las órdenes e instrucciones como documentos a las autoridades mas cercanas por medio de ciclomotor i jinetes i a las que se encontraban mas distantes, por medio del rejistrador del Cuartel Jenerai al correo de campaña. Ya se distinguían los primeros rayos del dia cuando la actividad en las oficinas habia llegado a su fin i todos se dedicaban al descanso con escepcion del oficial, escribientes i ordenanzas nocturnos, encargados de recibir los telegramas, avisos, informaciones i otros documentos. Todo lo que el oficial para su desempeño no lo estima de urjencia, lo deja para ser resuelto mas tarde; las comunicaciones de importancia i que exijen una solucion inmediata las lleva al dormitorio del J. de E. M. i este a su vez, resuelve si podrá despacharlas por si mismo i bajo su propia responsabilidad o si es necesario ponerlas en conocimiento del Jeneral en Jefe. En el período, antes í despues de grandes acontecimientos, apénas hai descanso durante la noche para el personal del E. M. i P. M. del Comando de un Ejército de operaciones i tanto mas poderosas son las exijencias, mayores son tambien las escitaciones nerviosas que sufre el personal, cuando ya se aproxima la hora de una gran decision. Por la traduccion E. M. III Division.


Relacion de la Batalla DE

Hei-kou-tai i de algunas acciones preliminares [Traduccion del capítulo 83 de Cassell's history of the Russo-Japonese war.) La presente traduccion creo que en cierra algun interes especial, por cuanto demuestra con hechos concretos varios asuntos que ya han sido publicados por esta misma revista con el título de Enseñanzas tácticas de la guerra ruso-japonesa. De estas enseñanzas las que quedan suficientemente demostradas son: 1.°) la utilidad de los ataques nocturnos. 2.°) Las malas consecuencias que acarrea la prematura publicacion de un plan de ataque. 3.°) La falta de unidad de mando en el ejército ruso que contribuyó en gran parte a sus desastres. A pesar de que el autor de esta historia parece ser un poco partidarista, ya que califica con duras palabras las faltas de los rusos, no por eso deja de reconocer sus buenas cualidades.

Resumiendo la historia de las operaciones en la rejion del Sha-ho, desde el punto en el cual la.dejamos en el último capítulo, encontramos que la invasion de Mishtchenko no habia alterado en nada las posiciones de los ejércitos enemigos.


— 282 —

Por este mismo tiempo, tambien, un estenso i premeditado movimiento efectuado por los rusos no fué enteramente descuidado por los japoneses i debemos convenir en que un inmediato resultado de él, fué la manifestacion de un aumento de vijilancia en su ala izquierda. Por algun tiempo difícilmente podia esperarse una segunda invasion, pero Liao-Yang, no obstante,.quedó como el objetivo natural de un gran ataque ruso i esta idea fué llevada a la práctica por medio de un serio movimiento contra esta ciudad, que se manifestó por presion de la derecha rusa, a la que por muchas semanas solo movimientos mui pequeños le habia sido posible hacer hacia vanguardia. En efecto, hacia el fin de la tercera semana de Enero, la izquierda japonesa habia sido arrojada en una direccion S. E., hacia la aldea de San-de-pu, como para desembarazar a Liao-Yangcon el objeto de llevar un ataque de N. E. Pronto se vio de un modo claro, que estos movimientos eran enteramente justificados. A mediados de Enero Kuropatkin hizo ciertos importantes cambios en la disposición de sus fuerzas, con la evidente intencion de habilitar su derecha para que tarde o temprano efectuara un serio movimiento de avance. De acuerdo con una autoridad militar alemana las fuerzas rusas en esta seccion de la línea eran las siguientes: el 1.°,a 8.° ai 10 cuerpo de ejército, la 6.a Division de Eeserva, i la 2. i 5. Brigada de Rifleros, haciendo con la caballería de Mishtchenko un efectivo de fuerza combatiente alrededor de 85,000 hombres, con 350 cañones. Estas tropas constituían el segundo ejército ruso, bajo el mando del jeneral Gripenberg, i estaban agrupadas a lo largo de la ribera derecha del Hun-ho. Este rio corre en una direccion S. E. desde el S. de Mukden. En esta época del año está helado con una capa de 3 piés de espesor, sobre la cual pueden atravesar sin peligro carros pesados de carga. El curso del Hun-ho en esta rejion tiene un lecho bien definido con orillas escarpadas i que sobresalen mui a menudo 15 a 20 piés sobre el nivel del hielo. Cuarenta i ocho kilómetros del estremo de la llanura de Mukden se enuentra el pequeño fuerte Chag-tau, que se dice, fué ántes próspera ciudad comercial, pero ahora se compone de 2 pequeños villorrios en cada una de las riberas del rio, la ciudad fue arrastrada por una crece hace algunos años. La autoridad alemana ya citada hace de Changtau el punto mas austral ocupado por los rusos en este período. A una distancia de 6, 5 u 8 kilómetros al S. de Changtau se encuentran Hei-kou-tai i San-de-pu, esta última una gran aldea de algunas 100 casas. San-de-pu es descrita por un escritor en el limes, como una de las tantas aldeas veci-


— 283 —

nas, que no son otra cosa que una coleccion de granjas con una caravanera para viajeros de invierno. Cada granja está rodeada por altas murallas de ladrillos bien unidos con marga mezclada con paja picada. Estas murallas pueden ser prolijamente a tronerad as, tienen cerca de 3 piés de espesor i forman una espléndida defensa contra las balas. Las casas i las granjas tienen todas sus ventanas i puertas abiertas dentro degrandes corrales; las murallas de atrás son mui espesas i construidas con el mismo material de que se componen las anteriores. "Con raras escepciones, cada casa está techada con paja. Los militares, especialmente los japoneses habrían, por lo tanto, cubierto el techo con una gruesa capa de lodo o tierra para preservarlo del incendio. Los tejados son de pesadas vigas que descansan sobre postes, de este modo pueden soportar grandes pesos. Todos los edificios son bajos i de un solo piso. El campo vecino a San-de-pu es completamente llano i despejado, exceptó las aldeas i cementerios, donde se encontraban arboledas, que ahora han sido quemadas, empleándolas como combustible. Las aldeas están separadas por 3 kilómetros apenas i su poblacion varía entre 20 i 100 familias." De la descripcion se deduce que las fuerzas japonesas, principalmente en Hei-kou-tai i San-de-pu, estaban bien colocadas para hacer una fuerte resistencia a. un ataque ruso llevado siempre en grande escala, yaque el campo en jeneral es favorable para el movimiento de grandes cuerpos de tropas, permitiendo así a los rusos desplegarse desde el primer momento con maravillosa rapidez para, el ataque i en estensas líneas, pero dando en cambio a los japoneses la facilidad de poder llevar tropas frescas a reforzarlos puntos amenazados i rechazar al atacante. Debemos citar una última nota de la fuente de informacion anterior para hacer ver que la línea de retirada rusa, en caso de fracaso era un tanto ventajosa, pues no solo terminaba en los cerros de arena al Sur de Mukden, sino que tambien se podia efectuar a traves de aldeas muchas de ellas "entaramente fortificadas con trincheras de tierra, construidas por bandas de ladrones que habían hecho su aparicion en esta rejion dos años despues de los Boxer. Estos ladrones defendían a los aldeanos, previa paga', de otras bandas ladronas." Ulteriores circunstancias favorecían un cambio de intencion por parte de Kuropatkin para restituir el prestijioa las armas rusas: habia recibido, primero refuerzos completamente suficientes para compensar los aumentos hechos


— 284 —

a las fuerzas del Mariscal Oyama, como consecuencia de la caida de Port-Arthuro; i su caballería i artillería parecia mostrar una marcada superioridad sobre su adversario. Con la llegada de los refuerzos, Kuropatkin se hallaba en situasion de poder agregar, por lo menos, un cuerpo de ejército a su derecha, i mui luego despues, a mediados de Enero comenzó francamente la demostracion de un gran esfuerzo para librar una accion decisiva en la llanura entre el Hun-ho i la línea férrea. Es casi seguro, como lo hemos visto, que tedas las operaciones venideras estarían encuadradas dentro de un proyecto bien perfecto i acabado. El jeneral Gripenberg con 4 cuerpos de ejército i gruesas fuerzas de caballería i artillería de campaña, como tenia, haría bien en efectuar un movimiento ofensivo en la llanura de Hun-ho, ya que el jeneral Linievitch i una parte del ejército del jeneral Kaulbars protejian las líneas rusas al Sur de Mukden. El resto de la fuerza del jeneral Kaulbars atacaría la derecha japonesa i el jeneral Kuropatkin mantendría en el centro el cuerpo principal para reforzar sus alas cuando fuese necesario. Un plan ruso efectuado de este modo i en esta rejion habría obligado a los japoneses a ponerse en retirada la que hubiera sido dificultosa. Como principio, la publicacion de tales proyectos será, históricamente hablando, enteramente útil i sin valor alguno justificado. Pero el presente ejemplo encierra un interes especial. El bosquejo anterior que debio ser reservado fue recibido por el Echo de París de su corresponsal en San Petersburgo, i publicado en su número del 18 de Enero. Los ejemplos de la prediccion en detalle de una inmensa operacion militar son mui escasos, i debemos estar seguros que no fué deseo de Kuropatkin el qué sus movimientos fueran pronosticados en tan inconveniente forma. Es verdad que el mismo se habia dado fama con haber publicado la gran batalla del Sha-ho por una absurda e innecesaria Orden del Dia, pero, las dañosas consecuencias de este prematuro pronunciamiento reprimieron en Kuropatkin la repeticion de semejante error. Por otra parte, hubo poco o nada en mostrar aquello, no obstante que el jeneralísimo ruso estaba preparándose para tomar la ofensiva en una forma tal como la indicada, sin embargo, juzgó la presente, suficiente obstáculo para hacer mas difícil i arriesgada la tarea. Segun todas las circunstancias no es difícil creer que en San Petersburgo se hizo un deliberado esfuerzo para obligar a Kuropatkin a efectuar un avance antes que estuviese total mente preparado para ello como él hubiera deseado. En esta


— 285 — hipótesis solo puede esplicarsela estraordinaria claridad empleada por el corresponsal del Echo, de París en San Petersburgo. ¿Es posible que solo el deseo de hacer a Kuropatkin una mala jugada o de forzar su mano, hubiese motivado la prematura publicación de tan importantes nuevas, la mismo que el hecho de que el jeneral Gripenbergcomenzara el ataque con 4 cuerpos de ejército de la derecha rusa, mientras los movimientos hacia el orienté habían sido finjidos solo por una parte del ejército del jeneral Kaulbars? No solo la existencia de evidentes intrigas contra Kuropatkin caen dentro de la consideracion de esta narracion. La relacion interna de la capital rusa estabaí ahora haciéndose tan seria como que los dos grandes duques i la minoría de los burócratas estaban anciosos de una diverjencia, para de este modo, distraer la atencion de un populacho enteramente disgustado por la contemplacion exaltada de sus propios miserables asuntos. Esta consideracion del probable influjo sobre la soldadesca de Kuropatkin nos hace recordar el hecho que el 22 de Enero fué el "Domingo de sangre," de lo que algo se ha dicho en un capítulo previo. No está positivamente probado que como un resultado de aquella horrible hazaña, el Czar telegrafiara a Kuropatkin que contra todo peligro tomara la ofensiva, sin embargo, el hecho que 3 dias mas tarde el 2.° ejército ruso efectuara el movimiento que hizo dió cierto viso de verdad a esta suposicion. Pero volvamos del terreno de lo teórico a lo práctico: la marcha a vanguardia del 2.° ejército ruso fué iniciada el 25 dea Enero i seguida por columnas en el siguiente órden: La 1. columna, constituyendo el ala derecha, se componía de la caballería i de la 6.a Division. Se cargó al S. E. i cruzó el Hunho en dos puntos, solo 24 o 32 kilómetros al N. E. de LiaoYang. Su direccion de marcha fné casi directa al 0. hacia un lugar llamado La-pu-tai, situado casi en la mitad de la carretera entre Liao-Yang i San-de-pu. La. 2.a columna, compuesta del 10 cuerpo de ejército, marchaba por el camino de Hei-kou-tai a Lau-tung-kou, el que se encuentra entre Laa pu-tai i San-de-pu. La 3. columna, compuesta del 8.°'cuerpo de ejército i 2.H brigada de rifleros, marchaba a San-depu, cruzando el Hun-ho un poco al a S. de Chang-tau; Sande-pu fue tambien el objetivo de la 4. columna, queafué constituida por el l.er cuerpo de ejército siberiano i 5. brigada de rifleros i enviadadesde Chang-tau. La 5.a columna, consistiendo en el 1-er cuerpo de ejército europeo i constituyendo el a la izquierda del 2.° ejército, guardaba contacto con el 3.er ejército bajo el mando del jeneral Kaulbars.


— 286 —

El tiempo estaba intensamente frio, tanto que no parecía probable movimiento alguno hasta dentro de dos dias, segun telegrafió para esta relacion el corresponsal del Times en Tokio. Pero la tropa, rusa se habia habituado enteramente a los rigores del invierno manchuriano, i, desde el punto de. vista de la marcha, la arcilla del distrito era mui preferida en su estado de conjelacion con una regular capa de nieve a los lodazales i pantanos de la estacion lluviosa. Dejaremos constancia, de que el ejército del jeneral Gripenberg avanzó con mucho, vigor en esta amarga mañana de Enero i que a, traves de cada gran columna pasaba una corriente de satisfaccion ya que una vez mas habría un lance de provecho en combatir con el enemigo, en vez de cambiarse tiros i esclamaciones con él, sobre el corto espacio ele terreno que los estuvo separado el mayor tiempo de sus respectivas "madrigueras." Un movimiento mui notable tambien, fue aquel señalado por la casi simultánea pasada de 4 de estas 5 columnas a través del helado Hun-no. Lo menos 2 de estas columnas tendrían un total de 20,000 hombres entre caballería, infantería, i artillería i nosotros en este pais nos creemos afortunados si podemos contar con una simple fuerza de aquel tamaño para importantes maniobras. La morar impresionista, resultante de un movimiento de un cuerpo de tropas que, segun un cálculo bajo debe haber tenido 70,000 hombres i talvez mas, no es poco. Con ménos de 35,000 hombres Lord Kitchener remató al tirano Dervish en Omduman; habia solo 11,000 infantes, 2,000 de caballería i 60 cañones al lado británico en Tel-el-Kebir; i, remontando a otra época, con 67 a 68,000 hombres dió Wellington la batalla de Waterloo. Antes de seguir las columnas de Gripenberg en su marcha de avance es importante dejar bien esclarecido, tanto como sea posible, la naturaleza de la empresa en la cual estaban envueltos. Las palabras "tanto como sea posible" están usadas deliberadamente, ya que como quiera que se vea, habia una subjenerí agria diferencia de opinion entre Gripenberg i el mismo Kuropatkin sobre el objeto real de la operacion. Pueda ser que esta misma diferencíanos lleve pronto a, lo sustancial de los asuntos relacionados con esta curiosa accion, acentuando aun mas la suposicion de esta diferencia el hecho citado arriba de que Kuropatkin se empeñó en la operacion casi can desanimado como procedió al relevo de Port-Arthuro con la fuerza que bajo el mando del jeneral Stakelberg recibió semejante considerable ofensa en Telissa. Es forzoso, decir que el mismo comandante en jefe, consideró en todo


— 287 —

caso este avance nada, mas que como un movimiento preliminar i en su descripcion de 1a comision encomendada al jeneral Gripenberg dice que este último habia sido encargado con la comision de efectuar una invacion con una considerable fuerza." Examinemos esta importante cuestion ahora que estamos a las entradas del campo de operaciones, pues mas tarde cuando el fuego haya asumido una gran pronporción se concentrará en él todo el interes. Echemos una rápida ojeada a la direccion de las varias columnas tanto como a la idea jeneral que parece, resultar mal en todas sus partes, pero, sin embargo, era esfuerzo no mal concebido. En primer lugar la idea sujerida por Kuropatkin de una invasion mas bien que un deliberado intento para; forzar una accion decisiva parece mas aceptable por el hecho de que la fuerza empleada no era superior a 2 cuerpos de ejército. Solamente por medio de una marcada preponderacia en esta seccion de la línea se podia haber esperado vencer el ala izquierda del mariscal Oyama para encontrar de este modo un descensopracticable hacia Lio-Yang. Si se pone que el total de fuerza debe haber sido entre 300 i 350,000 hombres, habría seguramente procurado colocar mas de una cuarta parte de ellaen la posicion donde, segun los cálculos técnicos tendría lugar la lucha decisiva. Es completamente concebible que esto es lo que última mente se proponía hacer i habría hecho con alguna esperan za de éxito si no se hubiese apresurado primero con esta demostracion inútil i ademas cargado con las consecuencias de la audacia de su subordinado. a La direccion dada a la 3. i 4.a columnas, no favorecía la idea de un intento para librar una gran batalla. Esta direccion favorece mas bien la intencion de conseguir un pequeño éxito por medio de presion al pequeño puerto japones de San-de-pu con 2 cuerpos de ejércitos, siendo la 1.a i 2.a columnas empleadas parcialmente, parte en invadir pequeñas posiciones i parte en dar oportuno aviso de la aproximacion de los refuerzos japoneses desde el E. o S. Tal programa justamente llevado a efecto no habria sido una hazaña mui espléndida, pero habría resultado muí útil, ya que habria animado a todo el ejército i concedido un valioso espacio despejado para el desenvolvimiento de planes de mucha mas grande importancia. Probablemente Kuropatkin al lanzar a Gripenberg con 70 u 80 mil hombres a traves del Hun-ho no pensó que todo plan como el indicado desaparecía inmediatamente despues que. el jefe del 2.° ejército ruso hubo puesto el rio entre él i su jefe. Casi desde el principio Gripenberg obró como


— 288 —

si hubiese sido enviado no solamente a arrojar a los puestos avanzados del enemigo sino a seguir con su avance i provocar sin mas demora una enérjica batalla. Sigamos ahora los movimientos de las varias columnas tan detalladamente como nossea posible dada la pobre fuente de informacion, de que disponemos para estudiar esta particular batalla. En la suposicion de que no se podía razonablemente1 esperar combates serios por muchas semanas, casi todos los corresponsales de-diarios estaban a mui larga distancia del frente, los representantes de periódicos rusos miéntras acompañaron al jeneral Gripenberg, hicieron naturalmente, reticencia sobre el objeto de una operacion tan desventajosa desde el punto de vista para los atacantes. Por otra parte, los despachos del Mariscal Oyama, aunque claros i eminentemente militares, podría decirse que apenas han hecho justicia a las marcadas cualidades de resistencia i espíritu de recuperacion desplegado siempre por los japoneses, cuando se hubo manifestado la índole del movimiento ruso. En realidad aun es poco decir que de todas las batallas de la presante guerra que, siguiendola designacion oficial japonesa, llamaremos. 1.a batalla Hei-kou-tai, es la ménos iluminada por las narraciones de inviduos que so encontraron en ella o por las pintorescas descripciones de el Knights of the Pen. No obstante los 16° de frio marcados por el termómetro el 25 de Enero, el pasaje del Hun-ho fué efectuado con suficiente rapidez para facilitar un perfecto fuego vivo- desde la ribera opuesta antes de anochecer. La 1.ª columna tuvo un choque con el enemigo mui luego después de cruzar en Maminkai i Khialatosa, combatiendo al último a, la bayoneta Pero el 1G cuerpo de ejército, constituyendo la 2.a columna, tuvo una tarea mucho mas firme para capturar a Heikou-tai (queaparece en algunas relacione como Kheigutaya), 'a pesar de que debe haber excedido mucho en número a la pequeña guarnicion de aquel puerto, i el mismo Kuropatkin sostiene el testimonio de la valiente oposicion que hicieron . hasta.la 10 de la noche, hora en que. encontrando sin duda mucho mayor resistencia, desaparecieron en la oscuridad. En otra aldea llamada Tu-ta-tse, en el Hun-ho, cerca de 1,5 kilómetros al S. de Chang-tau, el avance ruso tuvo una vigorosa oposicion, pues los japoneses no se retiraban miéntras no hubiesen dado cuenta del 50% del enemigó. En la lucha por la posicion de estas varias aldeas los rusos tomaron cerca de 100 prisioneros. En la mañana del 26 de Enero de 1905 la batalla asume otro aspecto. Por esta fecha el 10 cuerpo de ejército ruso


— 289 — estaba en completa posicion de Hei-kou-tai i del campo vecino, i habia comenzado a tomar medidas para defender la plaza misma contra un contra ataque japones. En esto se veía un prematuro indicio de la intencion existente de Gripenberg de asumir un rol independiente i de rechazar los riegos de una batalla regular en vez de adherirse a loo principios fundamentales de una demostracion. Como se ha, esplicado arriba, hai razon para creer que la idea orijinal era que el 10 cuerpo de ejército, despues de capturar a Hei-kou-tai, se apoderara del camino de San-de-pu—Liao-Yang, donde a lo ménos habría sido fácil adquirir alguna informacion útil de la fuerza i probables movimientos en esta seccion, al mismo tiempo oponiéndose al ataque sobre San-de-pu. Permaneciendo en Hei-kou-tai el 10 cuerpo del ejército ruso atraía simplemente un ataque japones, que no tardaría en llevar a efecto Oyama, preocupado en arrojar la guarnicion de Hei-kou-tai, preocupacion que ahora avivaban por completo las urjentes exijencias de la situacion. Hacia el mediodía del 26, no obstante que nevaba, lo cual empedia grandemente los molimientos de las tropas, considerables fuerzas japonesas avanzaban estrechando la distancia pobre Hei-kou-tai i comenzaban los preparativos para su rescate. Reconstituiremos la última parte del combate en esta, plaza. Entre tanto la 1. a columna o un destacamento de la a 2. , habia ocupado Sa-erh-pau (el que en algunos casos se llamaba Sha-ho-pu i que parece ser idéntica con el Tao-pao del despacho del jeneral Oyama) con 1 rejimiento de infantería i una brigada de caballería con 12 cañones. Como Sa-erhpau se encuentra solo alderedor de 8 kilómetros al S. de Heikou-tai, los rusos se habían ahora, establecido fuertemente en esta línea i las manifestaciones de los preparativos para. una larga batalla a cada hora aparecían mas claro. Prestemos atencion a los movimientos de la 3ª i 4. a columnas en los alrededores de San-de-pu. Durante el 26 continuó el movimiento ofensivo de los rusos contra aquella, plaza, sufriendo alguna interrupcion hacia la tarde, cuando la columna de refresco de tropas japonesas, mandadas desde el S. i S. E. por el Marical Oyama entró en escena, e intentó vanamente arrojar a los rusos de sus posiciones. El combate alrededor de San-de-pu fué en estremo serio, i debió tener sumamente comprometido al 8.° cuerpo de ejército, el que habia llegado solo recientemente de Rusia, i no habia estado previamente en accion. Este cuerpo, ocasionalmente, fué mandada por el jeneral Miloff, i se componía de 2 divisiones, una la 14, nombrado despues jefe de ella el veterano Dragomiroff, la otra famosa 15 division, que defendió


— 290 — Malakoff en la guerra de Crimea. Fué un terrible bautismo de fuego para estas tropas no esperimentadas, pues la guarnicion japonesa resistió con la tenacidad de gatos salvajes en San-de-pu, la cual habia sido anteriormente fortificada con mucha habilidad. A las 7 de la tarde los rusos habían tomado posicion de la mayor parte de la aldea, habiendo perdido 24 oficiales i 1,600 hombres muertos i heridos en la refriega. Pero ahora, a su pesar, se encontraron ellos mismos detenidos en el rincon N. E. de San-de-pu por una gran reducto con una triple fila de obstáculos que habia sido seriamente averiado por el fuego ruso i fué batido con artillería de campaña a fuegos vivos. Era claro que esta dura nuez no podría ser rota sin preliminar bombardeo i como la prolongada estadía en la porcion capturada de la aldea significaba un espléndido blanco para los cañones del reducto, prendieron fuego a algunas de las casas i se retiraron mas o ménos en buen órden. La importancia de esta brillante defensa de San-de-pu contra un atacante mui superior puede apenas ser verdaderamente estimada. Si los rusos hubieran logrado establecerse en este punto, no hai lugar a discusion que las siguientes operaciones habrían tomado un rumbo mui diferente, desde que, con la ocupacion de Sa-erh-pau i Hei-kou-tai, los rusos habrían entonces ganado una nueva batalla tan claramente útil que Kuropatkin habría sido inducido a tomar ventaja de ella, aunque sus órdenes hubiesen sido propasadas. Pero con la ocupacion de San-de-pu por los japoneses, las posiciones rusas eran incompletas o precarias, o las dos cosas a la vez. Antes de cerrar los rejistros del 26 de Enero, debemos volver por breves momentos la atencion hacia la recaptura de Hei-kou-tai por los japoneses. La intención orijinal de éstos habría sido desplegarse para el ataque en la línea de Su-ma-pao (una aldea en el camino San-de-pu—LiaoYang, a 3,5 o 5 kilómetros al S. E. de San-de-pu) a Sa-erh-pau, pero esto era. frustado por el simple hecho de que, como indicamos arriba, los rusos estaban ahora manteniendo fuertemente la última plaza. En efecto, los despliegues se efectuaron a lo largo del camino San-de-pu—Lia o-Yang, asimismo en la línea , Su-ma-pao—Wu-chia-tzu (una aldea a 18 o 16 kilómetros al N. de Liao-Yang), con el objeto de rescatar a Sa-erh-pau como tambien a Hei-kou-tai. La doble tarea no era fácil para uno, pues los rusos habian colocado 30 cañones hábilmente aldedor de Hei-kou-tai, i con ellos enfilaban a los atacantes de Sa-erh-pau. La tarde del 26 vió a los japoneses silenciosos, combatiendo vanamente por desalojar a los rusos de estas dos posiciones.


—291 — El 27 fué un dia de dura i amarga batalla, i una de las que por su estraordinaria tenacidad se mostró desastrosa para los japoneses. Desde luego se mostró de un modo evidente que, no obstante que estos habían tomado la ofensiva, no era en suficiente número para obtener un éxito feliz. A pesar de que San-de-pu quedaba incluido en la ocupacion japonesa, numerosas fuerzas rusas se habían agrupado alrededor de la plaza i los japoneses habían puesto dura resistencia al cerco. Hasta ahora, ellos no solo tomaron, valerosamente a San-de-pu mismo, que estaba vigorosamente bombardeado, sino que rechazaron al 8.° cuerpo europeo i l.er cuerpo de ejército siberiano, i al mismo tiempo renovaban vigorosamente el ataque contra Hei-kou-tai i Sa-erh-pau. Pero sufrieron rudamente, con especialidad en Su-ma-pao, donde una fuerza rusa consiguió dar caza i destruir un destacamento japones. Por este desastre, los japoneses obtuvieron una temprana compensacion al dia siguiente. "Una porcion de rusos," decia el parte oficial japones "quedó sepultada en Su-ma-pao." En la mañana del 28 ellos hicieron fuego por retaguardia del centro japones. Los japoneses vuelven i atacan, i materialmente aniquilaron a los rusos, rindiéndose solo 200." En resúmen, el 27 i 28 tuvo lugar en la batalla muchos desesperados encuentros a mano armada, sus alternativas i pequeñas acciones se señalaron por ambos lados. Dos jenerales rusos, Mishtchenko i Koudratovitch, fueron lijeramente heridos, i los japoneses en San-de-pu sufrieron bastante con los continuos bombardeos. Durante el 28 Sa-erh-pau fue capturado por los japoneses i la, posicion de la infantería rusa al S. de Hei-kou-tai fué tambien tomada. Pero el Mariscal Oyama no estaba de ningun modo satisfecho con los progresos hechos. Como él apuntó en su despacho con referencia al combate del 28, el objeto japones no había sido atacar, sino, contener el enérjieo avance ruso lo que no fué conseguido, i la ocupacion rusa del territorio en la orilla izquierda del Hun-ho, por si solo constituia una muestra de superioridad. Las fuerzas japonesas recibió órden de llevar a efecto un combate nocturno, i durante toda la noche del 28 al 29 de Enero estos efectuaron una serie de ataques con ese espíritu que había distinguido muchos anteriores ataques japoneses del mismo carácter. "Todas las columnas del partido atacante," escribía el mariscal Oyama, "esperaban la aniquilacion. Intentamos serios movimientos de ataque, pero sufrimos duramente por la infantería enemiga, i especialmente, por sus cañones, pero todas las columnas continuaban el ataque con todo su empuje. El enemigo era incapaz de resistir nuestro vigoroso ataque, i principio a retirarse a


— 292 — las 51/2 de la mañana. Nuestras fuerzas cargando contra Heikou-tai ocuparon la plaza definitiva i enteramente a las 91/2 Aquel combate nocturno i la recaptura de Hei-kou-tai deciden la batalla, i lo que resta de la operacion no tiene mas importancia sino el recuerdo de la retirada rusa a traves del Hun-ho, i relaciones un poco confundidas de hechos menores, sobresaliendo las quiméricas tentativas de parte de algunos comandantes rusos al crear una diversion por pequeños e ineficaces contra ataques. Por su culpa, al tomar tomar posesion de San-de-pu, los rusos habian sido obligados a hacer de Hei-kou-tai la llave de su posicion, i esa llave una vez perdida, no hacia sino que concurrir a una retirada jeneral. Hacia la media noche del 29 de Enero el total de la 1.a de las dos columnas del 2.° ejército ruso habian cruzado el rio. i solamente hacia el N. de San-de-pu se notaba algun intento por los rusos para mezclarse en la lucha. En alguna estension los japoneses habian perseguido de cerca a los rusos a traves del rio, pero era necesario ser prudente obligado por el gran número de aldeas fortificadas en su ribera, de la existencia de las cuales hemos dado cuenta oportunamente en el curso de este capitulo; algunas serias resistencias causaron a los perseguidores fuertes pérdidas. Deba ser recordado asimismo que los japoneses no tenian gran fuerza en so estremo izquierdo, i debian estos mismos haber estado sumamente agotados por la reciente lucha. No es, por lo tanto, sorprendente encontrarlos en los primeros dias de Febrero en pequeña s posiciones, aunque en el peor de los casos, en beneficio de aquellos que habian ocupado ántes de la pasada del Hun-ho por el jeneral Gripenberg. Es claro, no obstante, que la izquierda habia sido reforzada, considerable i permanentemente i cuando el 3 de Febrero un destacamento ruso se aventuró a hacer otro ataque contra Hei-kou-tai se encontró con un furioso recibimiento i tuvo que retirarse, dejando 160 muertos. No es exacto el parte oficial de las pérdidas de los rusos en esta gran operacion, pero es casi seguro calcularlas en no ménos de 10.000 hombres, como lo hicieron los japoneses. Los mismos japoneses admiten una mui dura lista, 82 oficiales i 760 hombres como muertos, i 8,014 como heridos, incluyendo 271 oficiales, i 526 desaparecidos. Hubo no menos do 505 casos en los que oficiales i tropa se vieron obligados a abandonar la línea de fuego para no quedar muertos de frio, i cerca de la mitad de los heridos fueron tambien atacados por éste te, debido a la conjelacion de la sangre alrededorde las heridas lo que al fin era espuesto para el caso de ser vendados. Al ocuparse del servicio médico admirablemente


— 293 — organizado del ejército japones da lugar para pensar que los heridos cuidados por los infortunados rusos deben haber sufrido terriblemente debido a la demasiada larga esposicion i a la gran distacia donde estaba el punto a que eran conducidos. Con referencia a los japoneses, "desaparecidos"' es doloroso verse obligado a agregar, con la autoridad del corresponsal del Times en Tokio, que causó la mas profunda indignacion en el Japon, segun relaciones de testigos oculares chinos, el hecho de que 12(5 heridos japoneses amarrados juntos, como malhechores, habian sida exhibidos a traves de las calles de Mukden el 4 de Febrero en medio de proclamas de una victoria rusa. Era de suponer que tal relación iba a ser oficial i públicamente desmentida por las autoridades militares rusas, pero estás permanecieron inalterables. Tal accidente habria sido, por su puesto, una fea mancha para el honor de una nacion civilizada, i es casi increíble en el estado de aquellos "desaparecidos" ya que los rusos habian siempre recibido tan particular i hermoso tratamiento de manos de sus magnánimos adversarios. La inmediata consecuencia de la batalla de Hei-Kou-tai fué principalmente de un carácter personal. Deja traducir que el jeneral Gripenberg habia, el 26 i 27 pedido refuerzos para, ponerlo en estado de continuar la batalla en la que se había visto envuelto, i que el jeneral Kuropatkin no sólo habia negado aquellos refuerzos en el campo de batalla sino que al enviarlos habrían debilitado su centro i despejado el camino para un inmediato avance japones sino también eldia 28 trasmitió al 2.° ejército una órden perentoria de retirada. El resto de la situacion del jeneral Gripanberg habria sido brevemente relatada por sus propias palabras a un corresponsal de la Nov/e Vremya: "En la mañana del 28 rechazamos felizmente 4 deseperados ataques japoneses, pero era incapaz de avanzar, debido no solamente a la falta de refuerzos, sino tambien al hecho de que no habia recibido permiso para, proceder así. La victoria estaba en nuestras manos, i no puedo deciros, cuan ansiosamente esperaba hombres i autorizacion para avanzar. . Ni uno ni otro vino. En la mañana del 28 el jeneral Kuropatkin nos ordenó retirarnos en vista de un posible ataque del centro japones. No me corresponde a mí criticar, pero debo decir que los japoneses no habrían intentado hacer ningun ataque serio sobre el centro del jeneral Kuropatkin. Es difícil describir mis sentimientos al recibir la órden del jeneral.


— 294 — En la noche del 29 nos retiramos, llevando consigo tados nuestros heridos i siempre recojiendo bayonetas quebradas. Los hombres se retiraban de mala gana con lágrimas en los ojos. Decidí que me era imposible permanecer por mayortiempo al frente, i al dia siguiente me dirijí yo mismo al jeneral Kuropatkin, pidiéndole me relevara de mi comando. El aceptó." K. GUTIÉRREZ E., Teniente 2 . ° .

Rejimiento Buin. 15-III-1907.


Tendencias actuales de la Caballería Alemana Procederes que reglamentan su empleo estratéjico Continuacion Ya que hemos demostrado la importancia que se dá en Alemania el empleo estratéjico de la Caballería, como tropa protectora, vamos ahora a estudiar las ideas que dominan sobre este punto; ver su reparticion i los procederes reglamentarios que prescribe el servicio en campaña. Se observa a primera vista diferencias bastantes sensibles entre el proceder francés i el aleman, pero un estudio conciensudo demuestra que estas diferencias son mas aparentes que reales. Las prescripciones reglamentarias francesas, separan netamente el servicio de esploracion del de seguridad, que son en pricipio confiados a manos diferentes. Miéntras que las Divisiones de Caballería ejecutan la esploracion, la seguridad es procurada por las brigadas de los Cuerpos de primera línea i por los destacamentos mistos de proteccion (vanguardia, ñanguardia, retaguardia) que son encargados de la seguridad inmediata i que concurren igualmente a asegurar la caballería agregada a las dimisiones de la infantería (a razon de un Escuadron por division) i bajo el nombre de caballería Divisionaria. La caballería contribuye, pues, indirectamente a la seguridad por su contacto con el enemigo i por los datos que suministra.


— 296 — Esta separacion de los dos servicios de exploracion i de seguridad, permite a éste último hacerse mejor, mantenerse en toda circuntancia i no depender de las aventuras que pueda correr en cualquier momento lacaballeriaesploradora. Por lo demas, no impide a ésta cooperar a la seguridad por su presencia que molesta i paraliza, la caballería adversa, i retarda la marcha de las columnas. Tampoco deja la caballería de seguridad de hacer servicio de reconocimiento a distancias reducidas; esto da márjen a un comando timorato, que no tenga gran confianza en sus subordinados, ceder facilmente a la tentativa de emplear mucha tropa en el servicio de seguridad, de naturaleza defensiva, pasiva si se quiere en detrimento de la esploraeion órgano esencial de iniciativa i ofensiva i por tal motivo se recomienda obrar con prudencia en la. reparticion de las tropas. La idea ofensiva del Ejército Aleman; su horror de quese introduzcan en los reglamentos prescripciones que tiendan a limitar la iniciativa o libertad de accion de los ejecutantes i sobre todo la marcada confianza que reina entre los miembros del Ejército hace que jefes i subordinados cuenten mutuamente los unos con otros i que vivan en recíproca confianza. De esta situacion los alemanes se aprovechan para no dar regias positivas sobre la forma en que debe hacerse el servicio de esploracion sino que solo se limitan a dar directivas a fin de que se interprete correctamente su espíritu. Conviene ante todo notar que el servicio en campaña aleman divide la caballería en dos grupos: a) Kavalleríe Divisionen: que son las divisiones de caballería, a las que incumbe esencialmente el servicio de esploraeion. b) Divisiouskavalleríe: que es la caballería afecta a las divisiones de infantería. Despnes de un corto tiempo 1890 a 1892 durante el cual la caballería anexa a las divisiones de infantería, en tiempo de guerra, habia sido separadas de ellas i agrupadas en brigadas de Cuerpos (Korps Cavallería) ha sido repartida nuevamente entre las divisiones. Lo mismo se ha hecho con la Artillería aun en tiempo de paz i como ya lo estaba el Cuerpo de Injeniero resulta que los elementos combatientes estan todos sin escepcion alguna agrupados en dos o tres divisiones de infantería segun los Cuerpos de Ejército, lo que simplifica considerablemente el trabajo de los Estados Mayores paro la trasmision de órdenes. Para todo lo que se refiere a la táctica, el Comandante de Cuerpo de Ejército aleman no tiene así sino que entenderse con dos o tres subordinados directos que son los Comandantes de Division.


— 297 — Este sistema responde tambien a la tendencia mas i mas marcada en el Ejército aleman de marchar sobre un ancho frente por columnas de division. Los roles de estas dos categorías de caballería se penetran singularmente como lo prueban los artículos 120 i 121 (Felddienst—Ordnung). Artículo 120.—La esploracion en grande escala corresponde a las divisiones de caballería. Precediendo de lejos al Ejército constituye el medio esencial de aclarar la situacion i hacer saber donde está el enemigo. Artículo 121.— El servicio de esploracion de las caballerías de las divisiones se mueve segun los mismos principios en límites menos vastos; pero debe ser suficiente en todas las circunstancias del combate i ser mantenido de un modo no intorrumpido por todos los medios posibles. Se cuenta entre sus misiones permanentes la esploracion sobre los flancos i contra los flancos del enemigo i la proteccion de las otras armas contra la sorpresa. Como se ve por estos dos artículos el reglamento aleman aplica la misma palabra (Aufklärung) (esploracion) a los dos servicios que los franceses mantienen de una manera distinta: el ejecutado en un radio estenso por las divisiones de caballería que los franceses califican esclusiva mente de esploracion; i el que se efectúa a distancias relativamente cortas de las columnas de todas armas por la caballería destinada a su seguridad, servicio que los franceses dividen en seguridad de primera línea i seguridad inmediata. . Esta unificacion de ambos servicios está aun mas señalada por el artículo 140 que tratando de la seguridad de columnas durante la marcha dice: "una buena esploracion constituye el primer paso hacia laseguridad". El artículo 143 dice igualmente " para asegurar una esploracion completa i por tanto la seguridad, la masa de caballería debe ser lanzada adelante de las vanguardias procurando así al conjunto mas calma i regularidad en el movimiento. Estos dos párrafos no pueden referirse más que a la caballería de las divisiones de la que la mayor parte es lanzada adelante para ejecutar lo que los alemanes llaman servicio de esploracion de la caballería de las divisiones i los franceses servicio de seguridad de primera línea; miéntras que el resto suministra la caballería necesaria a las vanguardias i a la seguridad inmediata. Así lo indica el final del artículo 140". No es posible omitir (para la seguridad en marcha) medidas de seguridad inmediata. Como se vé franceses i alemanes concuerdan en su conjunto, en sus disposiciones que solo difieren en puntos de detalle.


— 298 — En cuanto a Ja ejecucion de la esploracion por medio de patrullas de oficiales, por pelotones i aun escuadrones de descubierta unos i otros lo comprenden i practican de igual manera. ARTURO HOJAS A. Teniente Coronel I Comand. del Rej. Husares Núm. 3.

Traducido del frances (continuará).


CRONICA ESTRANJERA JAPON EDUCACION MILITAR DEL PUEBLO JAPONES

Milit'ár Wochenblatt publica un interesantísimo estudio acerca de la educacion militar Hel pueblo japones, del cual se desprenden para todos los paises grandes enseñanzas por lo que evidencia, el papel del factor moral en la guerra moderna. En distintas ocaciones se ha emitido la opinion de que los japoneses debían parte de sus victorias en la grerra contra Rusia, a las concepciones prácticas que presiden a la educacion de la juventud en las escuelas, en las cuales se tienen en cuenta ya las necesidades de la instruccion militar. Dentro de este orden de ideas, es de gran valor un informe de Tokio que trata ámpliamente de la educacion popular en el Japón, presenta a plena luz sus principios fundamentales i permite ver los resultados alcanzados hasta el dia por el Ejército. En el tiempo anterior al Meidji (1868) las mujeres de los samurai aprendían la esgrima para defender las propiedades de sus esposos en ausencia de éstos. Para templar el corazón de sus hijos i preservarlos de todo miedo o superticion de cosas horribles, estas madres les enviaban a media noche a los cadalsos o a los campos de batalla a buscar las cabezas cortadas, o bien Jes obligaban a hechos parecidos a fin de que los espectáculos sangrientos no les espantaran. Hoi, el hijo del campesino como, el descendiente del samurai, participan con igual entusiasmo de los ejercicios militares obligatorios en todas las escuelas del Gobierno i en los establecí-


— 300 —

mientos de enseñanza privados, que tambien han seguido la corriente militar. Se ve, aun a niños de seis a siete años, seguir con entusiasmo detras de cualquier rapaz que levante el estandarte del Sol Naciente con paso militar i durante algunos kilómetros, sin que el sol ni el frio les arredren. Estos resultados se han alcanzado gracias a una eleccion minuciosa de ejercicios corporales i de juegos militares reglados i prescritos en las escuelas. Bien será decir, que las leyes del pais ponen a la disposicion de cada escuela una parcela de terreno para que los chicos trabajen i evolucionen al aire libre. En esos campos i bajo la direccion i vijilancia de los maestros, se forman dos bandos o partidos que se distinguen por el peinado, cada uno de los cuales busca el vecer a su adversario entrando en su terreno, no en lucha corpórea brutal, sino mediante ejercicios i evoluciones. Miéntras los pequeños se dedican a esta parte, digámosla así, táctica; los mayores se consagran al manejo del arma, al servicio de campaña, a levantar croquis a ojo i a otras prácticas elementales de Arte militar. Al fin del año escolar una mencion honra i estimula al que ha mostrado mas celo i habilidad. Aun durante la instruccion escolar, que allí se sigue con procedimientos eficaces e intensivos, se da a los chicos conferencias teóricas acerca de la importancia del Ejército, sobre el valor individual del soldado, acerca de los deberes militares de todo buen ciudadano, de las virtudes i glorias de los jenerales japoneses, etc. Ejemplo (el "maestro pregunta i le contestan los dicípulos a coro): —¿Cuál es el hombre mas feliz del mundo? —El samurai que saca la espada para defender a su Patria. —¿Cuál es el hombre mas glorioso de la tierra? El almirante Togo—contestan llenos de gozo i entusiasmo los rapaces. Importa observar aquí que todo este sistema de educación preparatoria de la juventud no es exajerada, ni comienza demasiado pronto. Jeneralmente los japoneses envían voluntariamente sus hijos a la escuela. La instruccion es gratuita en las escuelas primarias i en las superiores, i la duracion total de la instruccion no excede de cuatro años. Las familias acomodadas sólo tienen que desembolsar por los hijos que frecuentan los colejios de primerao segunda enseñanza, dos yens. En todo el Imperio, los ejercicios corporales no comienzan hasta el segundo año escolar, i la instruccion militar, propiamente dicha, sólo comprende a los chicos que entran en el tercer año escolar.


— 301 — Sin embargo, se recomienda por las autoridades que en las vacaciones se reunan los jóvenes en asambleas, para evolucionar i practicar militarmente, facilitándoles para ello terrenos i fusiles Murata. Las vacaciones en los colejios japoneses son del 1.° al 31 de Agosto, 26 de Diciembre a 8 de Enero, 27 a 31 de Marzo. En el mes de Agosto último, 670 chicos del Keio-Gigiku, uno de los coiejios particulares mas importantes, marcharon a una aldea cercana a Tokio i practicaron maniobras preparadas de antemano i dirijida por oficiales. Las exijencias de órden intelectual de las nuevas jeneraciones, interesadas en elevar la cultura del pais a compas de todos sus progresos, ha hecho decaer el estado sanitario de los jóvenes, a medida que con la edad avanzan en estudios. I esto constituye una seria procupacion nacional i ha de reflejarse en el desarrallo de los ejercicios corporales i en las prácticas militares, de suyo hijiénicas i vigorozadoras. No hai duda que la juventud japonesa se prepara hábil i cuidadosamente para la guerra, dando al elemento moral el valor que la condicion de las luchas modernas le conceden. Claro es que ello viene de la prediccion patriótica de sus elementos directores, desde el Mikado al Cuerpo de oficiales. La tal preparacion forma un estado espiritual en el pais, que le habilita para todos los sacrificios que la marcha ascendente del imperio puede imponerles en el porvenir, tanto mas cuanto que esa iniciacion en la vida guerrera va seguida del servicio militar que completa i robustece las cualidades individuales i da su mayor relieve al fin patriótico de toda la raza. ALEMANIA NUEVO SABLE-BAYONETA

Un nuevo sable-bayoneta ha sido puesto en servicio para que lo usen, la artillería a pié, los zapadores, las tropas de ferrocarrileros i de telegrafía, 98/05. Es mas corto que el antiguo i parecido al sable-bayoneta 98|02 usado por la infantería i cazadores. El destinado para los zapadores i ferrocarrileros tiene el lomo con dientes. Este arreglo permite emplearlo no solo como arma de combate sino para cortar i aserrar. La vaina que es de cuero está guarnecida en sus dos estremidades con un forro de láminas de acero. Seitengewehr.


— 302 — EMPAVONAMIENTO DE LAS VAINAS DE LOS SABLES

Esta operacion que habia sido ordenada por el gabinete con fecha lo de junio 05, fue suspendida en agosto 06, porque el procedimiento empleado no habia dado buenos resultados. Una decision reciente dispone que todas las vainas de los sables o espadas deben estar empavonadas para el 1.° de julio de 1907. La nueva operacion consiste en cubrir la vaina previamente desniquelada, con una capa de esmalte de color mate. (Revue militaire de armées etrangeres). MODIFICACIONES INTRODUCIDAS AL REGLAMENTO DE TIRO DE LA INFANTERÍA

El reglamento 2—XI—05 ha sufrido algunas modificaciones; ella» se refieren principalmente a la dotacion de municiones i a las posiciones del tirador. El número de cartuchos destinados anualmente para la instruccion ha sido elevado de 28.000 a 28,875paralas compañías con efectivos fuertes i de 25,000 á 25,650 para las compañías con débiles efectivos. Éste suplemento de municiones debe ser destinado al tiro de combate. En cuanto a las posiciones del tirador han sido simplificadas. El tirador de rodillas puede disparar colocando una o las dos rodillas en tierra, sentarse sobre el talon derecho, apoyar el codo izquierdo sobre la rodilla derecha; como le sea mas cómodo.—(Revue militaire des armées estrangéres.) ESPAÑA MODIFICACIONES EN LA ORGANIZACIÓN MILITAR

Un decreto real del 17-1—07 ha introducido ciertas modificaciones en la organizacion militar del territorio español. El territorio de la Península ha quedado dividido en 8 rejiones militares, a la cabeza de cada una está un teniente jeneral con el título de. capitan jeneral de la rejion, revestido con todos los poderes i prerrogativas de un comandante de cuerpoa de ejército. La 1. Rejion tiene sú asiento en Madrid i comprende las provincias de Segoyia, Avila, Toledo, Ciudad Real, Guadajara, Cáceres, Badajoz i Cuenca.


— 303 — a

La 2. , Sevilla: comprendiendo, Cordue, Cárdiz, Huelya, Jaén, Granada, Málaga, i Almería. La 3ª Valencia: Castellon de la Plana, Alicante, Murcia, Albacete i Teruel. La 4.aa, Barcelona: Jerona, Lérida i Tarragon. La 5. a, Saragoza: Huesca, Navarra, Logrona i Soria. La 6. , Burgos: Alava, Guipuscoa, Biscaya, Santander i Valencia.a La 7.a, Valladolid: Leon, Salamanca, Zamora i Oviedo. La 8. , La Garona: Lugo, Orensa i Puentevedra. Los cuarteles jenerales de los antiguos cuerpos de ejército, constituiran los estados mayores de las capitanías que los reemplazan. PRESUPUESTO DE LA GUERRA PARA 1 9 0 7

Corresponde para este año 159.123,997 pesetas, suma que excede en 11.946,193 pesetas a la votada para 1906. EFECTIVOS DEL EJÉRCITO EN 1 9 0 7

Infantería, el efectivo de los rejimientos en la Penínsulaha sido elevado de 517 a 675 hombres i el de los batallones de cazadores de 400 a 466. Caballería, el efectivo de los rejimientos subió a 302 hombres i 341 caballos. Artillería, los rejimientos montados de 367 hombres han aumentado a 464; los rejimientos lijeros de 440 a 527. Injenieros, el efectivo de los rejimientos de zapadores i telegrafistas ha sido fijado en 410 en lugar de 357; el de la compañía de aerostacion en 132 en lugar de 100. A consecuencia de estas diversas modificaciones el efectivo de paz se encuentra aumentado en mas de 15,000 hombres. (Revue militaire des armées étrangéres). FRANCIA LAS AMETRALLADORAS

El presuesto de guerra de 1907 de 500,000 francos hasido aumentado a 5.559,000 en la partida especial destinada a la construccion de ametralladoras. Con estos cinco millones se comprarán 1,000 ametralladoras i suponiendo que asta cifra se mantenga en el presupuesto dorante varios años


— 304 —

(5 a 6) se tendria la dotacion suficiente calculada para proveer al ejército activo i de reserva, plazas i unidades territoriales que necesitarían en total de 5 a 6,000 ametralladoras. (Estudios Militares.) INGLATERRA MODIFICACIONES REALIZADAS EN EL EJÉRCITO INGLES A CONSECUENCIA DE LAS ÚLTIMAS GUERRAS

Vestuario.—Despues de la guerra del Transvaal, las tropas en traje de campaña están uniformemente vestidas de khaki de color pardo. Los antiguos uniformes brillantes han sido conservados para el tiempo de paz. Para todas las armas i servicios i para todos los grados, el traje es el mismo: el de caballería no se distingue del infante sino por el sable que reemplaza a la bayoneta. Este traje consiste en una gorra con visera de fondo plano ancho para arrojar el agua al esterior, un saco amplio, pantalones con franjas i brodequines (botines con caña cubriendo el tobillo i abrochados con cordones.) Las partes brillantes han sido escluidas con el mayor cuidado, todo, comprendidos los botones, es del mismo tinte; las insignias sobre la manga diferencian solo a los oficiales i a los suboficiales, el número del batallon o del rejimiento se lleva sobre el hombro. Equipo.—Para el equipo se ha buscado el desembarazar al hombre de todo aquello que no le es inmediata i directamente indispensable. Es, pues, tan reducido como es posible, i se compone únicamente: Del abrigo (capoto, etc.) arrollado sobre las espaldas; Del saco de provisiones que se lleva sobre el lado izquierdo, conteniendo una media racion de víveres del dia, i un dia. de víveres de reserva; De la cantimplora, a la derecha; De la marmita individual, en la cintura; De los cartuchos, llevados: 50 en bandolera, 50en cuatro cartucheras del cinturon (2 de 15 cartuchos i 2 de 10); En cuanto a los útiles de limpieza i efectos de reemplazo, son. llevados en los carruajes. Municiones de infantería.—En razon de la importancia. mui justificada atribuido al tiro en todas las armas, el número


Canjes recibidos en el bimestre 15 de Mayo --15 de Julio ALEMANIA

Diario Oficial del Ministerio de Guerra,

Militär Wochenblatt,

Mayo 8,9,17,22,23,27,28,29 i 30; Junio 2, 4, 7, 8 i 9; Julio 1. ° .

Nfims. 50 a 72 i anexos.

Revista Científica Militar,

Kriegstecknick Zeitschrift

Obras primiadas en el Certamen Internacional.

X año — cuadernos 1, 2, 3, 4 i 5.

FRANCIA Revue d' Infanterie,

Revista Técnica de Infantería i Caballería. Mayo.

PORTUGAL

Mayo i Junio.

Le Spectateur Militaire, 1. º i 15 de Mayo i 1. ° de Junio.

Revue du Caballerie,

Revista de Infantería, X año—Núm. 6, Junio.

Revista de Engenheria Militar,

Abril.

XII año—Núm. 4, Abril.

Revue du Cercle Militaire,

BÉL.JICA

18 de Mayo 1. ° i 8 de Junio.

La Belgique Militaire, ESPAÑA Resúmen de la prensa militar estranjera,

Abril 21 i 28; Mayo 5, 12 i 25.

ITALIA

Enero, Febrero i Marzo.

Rivista Marittima,

Revista de Caballería,

Rivista di Arligliería e G enio,

Mayo.

Abril.

Abril con suplemento.—Mayo.

Al frente


SALUDO En el 97 aniversario de n u e s t r a emancipacion política el Memorial del E s t a d o Mayor s a l u d a con regocijo al Ejército i A r m a d a Nacional, a t o d a s las instituciones militares, a la prensa nacional ia la militar mundial, especialmente a la qué nos h o n r a con sus canjes a quienes enviamos n u e s t r a gra-

titud. LA REDACCION.


— 305 — de los cartuchos es el mismo para la infantería, la infantería montada o la caballería. Hasta el presente, ese número se repartía como sigue: Cartuchos sobre el hombre....... 100 En los carruajes rejimentarios 100 En las columnas de municiones 100 En el parque de artillería. , 50 Total 350 Pero, desde el principio del combate, la mitad de las municiones rejimentarias eran distribuidas, de tal suerte, que el hombre se empeñaba con 150 cartuchos: 100 en sus cartucheras i 50 sueltos en su bolsa de víveres. Hoi, en vista del consumo mui elevado de la guerra de la Manchuria, ese número ha parecido insuficiente. En consecuencia, se trata,, de modificar las cartucheras de manera que se aumente en una mitad su capacidad. Besaltará que, normalmente, el hombre llevará 150 cartuchos i en el momento del combate, 200, de los cuales 50 en su bolsa. (Revista del Centro Militar i Naval, Uruguai.) HOLANDA. ELNUEVO MATERIAL DE CAMPAÑA DE TIRO RÁPIDO

La Casa Krupp acaba de entregar a la Holanda un pedido de 204 piezas de campaña de tiro rápido. Dicho material posee: Calibre, 75 milímetros; Peso del tubo de la pieza, 350 kilógramos; Peso de la pieza con la cureña, 950 kilógramos; Peso del avant-train cargado, 800 kilógramos; Peso de la pieza, 1,750 kilogramos; Peso de las cajas, 1,800 kilógramos Peso del proyectil, 6 kilógramos; Número de balines del shrapnel, 270; Peso de la carga, 445 gramos; Peso de la carga del shrapnel, 75 gramos; Alcance máximum, 6,400 metros; Alcance útil, 5,600 metros; Velocidad inicial, 500. metros; Número de tiros en las cajas del armaron, 64; Número dé tiros por pieza en la batería, 248; Espesor de los escudos, 3 a 4 milímetros; Rapidez de tiro, 20 por minuto. (Le Monde Militaire).


Leí de Organizacion Militar De la Confederacion Suiza Dictada por la asamblea Federal el 12 de Abril de 1907 (Traduccion del Capitan de Injenieros i Comandante de la Compañía Santiago N.° 2, señor Santiago Castro Baeza.—20 de Mayo de 1907)

LA ASAMBLEA FEDERAL DE LA CONFEDERACION SUIZA

En virtud de lo dispuesto en la Constitucion Federal de 29 de Mayo de 1874 i visto el Mensaje del Consejo Federal de 10 de Marzo de 1906. Decreta: TÍTULO PRIMERO OBLIGACIONES MILITARES

I.—Estension de las obligaciones militares ARTÍCULO PRIMERO. Todo suizo está obligado al servicio militar. Las obligaciones militares comprenden: El servicio personal—Servicio militar propiamente dicho; El pago de una suma por eximision.—Impuesto militar.


— 307 —

ART. 2.° El ciudadano debe prestar el servicio desde los veinte a los cuarenta i ocho años de edad. Los voluntarios menores de veinte años aptos para el servicio seran admitidos; pero sin modificacion de la obligacion establecidaSe esceptúan de esta regla las disposiciones sobre el servicio militar de los oficiales i las sobre el reclutamiento anticipado en caso de guerra. ART. 3.° El que no haga su servicio debe pagar el impuesto que fijará una lei especial hasta que cumpla 48 años de edad. II.— Reclutamiento ART. 4.° El reclutamiento de los hombres sometidos al servicio se efectúa por disposiciones del Gobierno i con el concurso de las autoridades cantonales. El Consejo Federal organiza las comisiones de reclutamiento i dicta las reglas de procedimiento, para que se verifique cuando aquellos cumplan diez i nueve años. ART. 5.° En el momento del reclutamiento se clasifica a los hombres en tres categorías: aptos para el servicio, aptos para los servicios complementarios e incapaces. La decision relativa a la capacidad o aptitud puede aplazarse a un plazo máximum de cuatro años. Al mismo tiempo tiene lugar la distribucion por armas. ART. 6.° Los reclutas pueden presentarse al llamado, o en el lugar del domicilio actual, o en el de su oríjen i durante el tiempo del reclutamiento están sometidos a la jurisdiccion i leyes militares. ART. 7.° Cada hombre recibe, como lejitimacion militar, una libreta de servicio que contiene todas las indicaciones relativas a los deberes i cumplimiento del servicio militar. Dicha libreta no debe emplearse como documento de lejitimacion civil. III.—Obligacion del servicio militar ART. 8.° Los clasificados como aptos para el servicio militar están obligados al servicio personal, que comprende: A). El servicio de instruccion; B). El servicio activo, o sea la defensa de la independencia de la patria contra enemigo estranjero i el sostenimiento de la tranquilidad i el órden en el interior (art. 2.° de la, Constitucion Federal de 29 de Mayo de 1874).


— 308 —

ART. 9.° El servicio personal comprende ademas la observancia de las prescripciones concernientes al control, cuidado e inspecion del vestuario, armamento i equipo personal, los ejercicios obligatorios de tiro, i, en jeneral, el cumplimiento de .los deberes militares fuera del servicio. ART. 10. Todo militar tiene la obligacion de aceptar un grado, cumplir los servicios que este grado exija i encargarse de un comando. El que está investido de un grado debe cumplir sus obligaciones. ART. 11. El militar en servicio recibe: Sueldo, rancho, alojamiento i una indemnizacion de marcha. El sueldo se fija por medio de una lei federal; lo demas por disposiciones de la Asamblea Federal. ART. 12. Los miembros de la Asamblea Federal quedan eximidos del servicio de instruccion durante el desempeño de sus funciones. ART. 13. Quedan eximidos del servicio personal durante el período de sus funciones o tiempo de sus empleos: 1.° Los miembros del Consejo Federal i el Canciller de la Confederacion. 2.° Los eclesiásticos no incorporados como capellanes 3.° Los directores-médicos, administradores permanentes i enfermeros de los hospitales públicos. 4.° El personal de las penitenciarías i los ajentes de policía (art. 62). 5.° El personal del cuerpo de guarda-fronteras, el cual puede ser movilizado en caso de guerra para las necesidades de la defensa. 6.° Los funcionarios i empleados indispensables, en caso de guerra, a las empresas de trasportes i de la administracion militar, los cuales seran fijados de antemano por una disposicion del Consejo Federal. ART. 14. El personal de los cuerpos de policía i guardafronteras como asimismo los funcionarios i empleados designados en el inciso 6.° del artículo anterior deben, no obstante, asistir a un curso de reclutas (instruccion individual). ART. 15. La Confederacion reembolsa a los cantones las tres cuartas partes de los gastos que resulten de los nombramientos de reemplazantes a los empleados de instruccion pública llamados al servicio en calidad de oficiales o suboficiales. Se esceptúan los cursos de repeticion. ART. 16. El militar que por su conducta privada sea considerado indigno de su grado o del servicio en el Ejército será escluido del servicio personal por sentencia del Tribunal militar.


— 309 — ART. 17. El militar condenado por delito grave es escluido del servicio personal por resolucion del Departamento Militar. ART. 18. Quedan tambien escluidos del servicio los oficiales i sub-oficiales sometidos a la tutela para administrar sus bienes, los declarados en quiebra o aquellos que hayan sido condenados por malversacion de fondos, cesando la esclusion cuando desaparezcan las causas que han dado motivo a ella. ART. 19. Los oficiales o sub-oficiales declarados incapaces serán exhonerados de sus grados i sometidos al pago del impuesto militar. La autoridad militar que les nombró está obligada a dar curso a toda propuesta de retiro formulada por el Comandante de Division o Cuerpo de Ejército i ratificada por el Ministerio de Guerra. El retiro" de los oficiales superiores se efectúa a propuesta de la Comision de Defensa Nacional. IV.—Servicios, complementarios ART. 20. Los hombres reconocidos como aptos para los servicios complementarios seran destinados a ellos desde su reclutamiento. Dichos servicios son: trabajos de injenieros, servicio sanitario, de administracion, de informaciones i de trasportes. Los destinados a dichos servicios no hacen el de instruccion i pagan el impuesto militar durante el tiempo que no permanecen en actividad. El Consejo Federal dicta las disposiciones concernientes a los servicios complementarios. V.—Obligaciones especiales del Estado ART. 21. Una lei de la Confederacion asegura a los militares contra las riesgos de las pérdidas financieras, enfermedades i accidentes orijinados por el servicio militar. ART. 22. Las familias que a consecuencia del servicio militar quedan en la indijencia reciben del Estado recursos proporcionados. Estos son incompatibles con los de la cáridad pública. ART. 23. Los socorros se entregan a los beneficiados por la comuna en que residan i en caso de vivir en el estranjero por la comuna de oríjen.


— 310 — La autoridad comunal fija la importancia i naturaleza de los socorros i toma las medidas necesarias para dar cuenta al Ministerio de Guerra. ART. 24. .Los 3/4 de los gastos de la comuna serán abonados por la confederacion i eí 1/4 restante por el Canton. ART. 25. En caso de dudas resuelve el Consejo Federal. ART. 26. No se puede reclamar la restitucion de recursos concedidos. ART. 27. Si un civil es muerto o herido a consecuencia de un ejercicio militar, la Confederacion se hace responsable del daño a menos que se pruebe fuerza mayor o responsabilidad de la víctima. Si el accidente ocasiona la muerte, la Confederacion responde a los herederos. ART. 28. La Confederacion responde de los daños causados a la propiedad a consecuencia de los ejercicios militares. ART. 29. La confederacion puede a su turno reclamar los daños de los responsables en caso de culpabilidad de los autores de accidentes o perjuicios. VI.—Obligaciones de las comunas i de los habitantes ART. 30. Las comunas estan obligadas a: 1.° Proporcionar a la tropa i caballos el alojamiento, rancho i forraje que han menester, i a los carros el lugar para aparcar. 2.° Verificar los trasportes militares requisados. Por lo cual reciben las indemnizaciones que establecen las leyes. ART. 31. Las comunas deben proporcionar gratuitamente: 1.° Locales para el reclutamiento, para las visitas sanitarias, i para las inspecciones del armamento i equipo personal. 2.° Locales para las oficinas de los Estados Mayores, cuerpos de guardias, lugares de detencion i enfermerías. 3.° Sitios para la reunion de las tropas i locales para la movilizacion. ART. 32. Para la creacion de campos de tiro o de ejercicios, el Consejo Federal puede autorizar a las comunas para que apliquen la lei de espropiacion por causa de utilidad pública. ART. 33. Los propietarios no pueden oponerse al uso de sus terrenos para los ejercicios militares,; los daños que resulten seran pagados por la Confederacion. El procedimiento lo dicta la Asamblea Federal.


— 311 — ART. 34. Cada diez años o cuando sea necesario se procederá a levantar el censo Comunal o Cantonal de la existencia de caballos i mulas útiles para el servicio. Los propietarios tienen la obligacion de presentar su ganado en los sitios indicados por la autoridad bajo la responsabilidad de los gastos que se orijinen por omision o neglijencia. El control de los caballos, mulas i carros queda, confiado a la autoridad comunal. TÍTULO SEGUNDO ORGANIZACION DEL EJERCITO

I.—Clases del Ejército

ART. 35. El Ejército comprende tres clases: 1.° La Selecta. 2.° La Reserva (Landurch). 3.° Reserva territorial (Landsturn). Pertenecen a la primera los militares de veinte a treinta i dos años cumplidos; a la segunda los de 33 a 40 i a la última los de 41 a 48 años cumplidos. Se agregan tambien a esta última clase los licenciados por inaptitud para las clases I i II pero que puedan ser de utilidad en la III i tambien los voluntarios que tengan conocimientos en el tiro i posean las condiciones físicas necesarias. En la caballería la duracion del servicio de la I clase es de 10 años. ART. 36. Los capitanes sirven en la I clase hastd 38 años cumplidos i pasan enseguida a III clase. Los oficiales superiores sirven en la I i II clase hasta la edad de 48 años. Todos los oficiales quedan en la III clase hasta los 52 años de edad pudiendo no obstante aceptarse sus servicios hasta una edad superior. Se puede ordenar el pase de oficiales de la I a la II clase i de ésta a la III. ART. 37. El pase de una clase a otra se efectúa el 31 de Diciembre. En caso de guerra se puede alargarla permanenciaen una clase o pasar la II a I i la III a II para completar las correspondientes clases segun las necesidades.


II.—Elementos del Ejército ART. 38. El Ejército comprende: 1.° Los Estados Mayores. 2.° El Estado Mayor Jeneral. 3.° Las Armas, a saber: a). Infantería (fusileros, carabineros, ciclistas, ametralladoras). b). Caballería. (Dragones, guías, ametralladores a caballo). c). Artillería. (Artillería de campaña, artillería de montaña, artillería a pié, parque). d). Injenieros (oficiales injenieros, zapadores, pontoneros, ferrocarrileros). e). Tropas de fortalezas (artillería de fortaleza, ametralladores, zapadores de fortalezas, injenieros de fortalezas). f). Tropas del servicio sanitario (médicos, farmacéuticos, soldados de sanidad). g). Tropas del servicio de veterinaria (veterinarios, mariscales herradores). h). Tropas de servicio de administracion (oficiales comisarios). i). Tropas del tren (tren de Ejército, tren de línea, conductores de convoyes). 4.° Los servicios auxiliares, a saber: Justicia militar, capellanes, correos i telégrafos de campaña, servicio de etapas i de ferrocarriles, servicio territorial, secretarios de Estado Mayor, asistentes de oficiales, servicio de automóviles, jendarmería del ejército. 5.° Los servicios complementarios (art. 20). La Asamblea Federal puede modificar o completar esta numeracion. ART. 39. El Ejército se sub-divide en: 1.° Unidades de tropa: compañía, escuadron, batería, convoi de montaña, ambulancia, columna sanitaria, destacamento de obreros ferrocarrileros. 2.° Cuerpos de tropas: batallon, grupo, rejimiento, brigada, lazareto, destacamento de subsistencia, parque móvil, parque de depósito. 3.° Unidades de Ejército: division, cuerpo de ejército, guarnicion de las fortificaciones.


— 313 —

III.—Estados Mayores. Estado Mayor JeneraI ART. 40. Un decreto del Consejo Federal fija la organizacion del Estado Mayor del Ejército el cual está agregado al comando en jefe. En tiempo de paz el servicio del Estado Mayor Jeneral está afecto al Estado Mayor del Ejército. ART. 41. Los comandos de unidades de ejército i cuerpos de tropas tienen un Estado Mayor. Las atribuciones de los oficiales i secretarios de Estado Mayor se fijaran por el Departamento militar (Ministerio de Guerra) en vista de los informes i peticiones de los respectivos comandos. Se esceptúan las prescripciones relativas a los Estados Mayores de los batallones de fusileros. Por regla jeneral los oficiales encomendados al servicio de ayudantes de Estado Mayor vuelven a las tropas despues de cuatro años. ART. 42. El Estado Mayor Jeneral se compone del cuerpo de Estado Mayor Jeneral i de los oficiales de ferrocarriles. 151 jefe del servicio de Estado Mayor Jeneral es el jefe del Estado Mayor Jenera]. ART. 43. Para ser admitido en el Estado Mayor Jeneral es preciso tener el grado de capitan o teniente 1.°, apto para el ascenso a capitan, i haber seguido con éxito un curso de escuela de Estado Mayor I. Los capitanes que han hecho el curso II de la, escuela central i que estan en aptitud de servir en el Estado Mayor Jeneral no estan obligados a hacer la primera parte de la escuela de Estado Mayor I. ART. 44. Los oficiales de Estado Mayor Jeneral vuelven por regla jeneral a las tropas despues de un primer período de cuatro años i se debe procurar que ejerzan un comando en cada grado. IV.—Fraccionamiento del Ejército ART. 45. Los cuerpos de tropa se forman: Infantería: el batallon de 3 a 6 compañías; el Tejimiento, de 2 a 4 batallones; la brigada, de 2 a 3 Tejimientos. Caballería: el Tejimiento de 2 a 3 escuadrones de dragones; la brigada de 2 a 3 Tejimientos i una compañía de ametralladoras a caballo. Artillería: el grupo, de 2 a 4 baterías de artillería de campaña, de montaña o a pié; el Tejimiento, de 2 a 3 grupos.


— 314 —

Injenieros: el batallon de 2 a 4 compañías i el tren necesario. Tropa de fortaleza: el grupo de artillería de fortaleza, de 2 a 6 compañías de tropas de fortaleza. Tropas de sanidad: el lazareto, de 3 a 6 ambulancias i del tren necesario. Tropas de administracion o subsistencia: el destacamento de subsistencia de varias compañías de id. i del tren necesario. ART. 46. La division se forma con cuerpos i unidades de tropas de las diversas armas. El cuerpo de Ejército se forma con varias divisiones i con segregación eventual de tres cuerpos i unidades de tropas. ART. 47. El Comandante de una plaza fortificada tiene la alta direccion de la defensa de ella i el comando de la guarnicion. Dispone en tiempo de guerra de todos los recursos de guerra de la plaza. La guarnicion de la plaza comprende: el Estado Mayor del comando con los jefes de artillería e injenieros, los comandantes de sectores i fuertes con sus guardias i tropas permanentes. Para prevenir sorpresas se puede organizar guardias rejicnales con los militares que residan en los alrededores de la plaza. ART. 48. En la organizacion, instruccion i equipo de las tropas reclutadas en rejiones montañosas se debe tener presente las necesidades de la guerra de montaña. ART. 49. Los Estados Mavores i las unidades, reciben los oficiales, sub-oficiales i soldados de las otras armas o de los servicios auxiliares que sean necesarios en calidad de agregados i bajo su dependencia pura todos los asuntos del servicio. ART. 50. El servicio de administracion incumbe a los cuarteles-maestres, de los cuerpos de tropas i a los comisarios de las unidades de Ejército. Los primeros se elijen de entre los oficiales de tropa conservándoles en su arma respectiva. ART. 51. Los oficiales no incorporados quedan disponibles a las órdenes del Consejo Federal. ART. 52. La Asamblea Federal fija: 1.° El número i composicion de las unidades de tropa de las diferentes armas así como la dotacion de material que les corresponde. 2º El número i la constitucion de los cuerpos de tropas i unidades del Ejército, como igualmente la composicion de sus Estados Mayores i dotacion de material.


— 315 — 3.° El número de batallones i escuadrones que debe proporcionar cada Canton. ART. 53. Sobre la base de las anteriores decisiones el Consejo Federal fija el órden de batalla del Ejército. Y.—Servicios

auxiliares

ART. 54. La justicia militar se ejerce por. los tribunales divisionarios i suplementarios, por él Tripunal de Casacion i el Tribunal Militar estraordinario. El auditor en jefe tiene la alta direccion de la administracion de justicia militar. Los oficiales de la justicia militar deben poseer una instruccion jurídica calificada i haber servido en las tropas. La justicia penal militar se rije por una lei especial. ART. 55. Los capellanes se destinan a. los cuerpos de tropa teniendo en cuenta la relijion dominante de esta. Tienen el grado de capitanes. ART. 56. Los correos de campaña estan encargados de atender el servicio postal de las tropas siempre que éstas sean lo suficientemente numerosas para afectarles dicho servicio. El telégrafo de campaña sirve al Ejército. Los empleados de ámbos servicios se agregan a los Estados Mayores i tienen asimilacion de oficiales o de sub-oficiales segun su categoría durante su permanencia en el servicio. ART. 57. Los servicios de etapa i de ferrocarriles estan destinados a establecer las comunicaciones entre el servicio territorial i el Ejército. Se ocupa del aprovisionamiento i trasporte de los hombres i el material que evacua el Ejército i proteje las líneas de etapas. ART. 58. El servicio territorial se encarga de todo lo concerniente a los intereses militares en tanto que el Ejército se los haya tomado a su cuidado, prepara el aprovisionamiento i recibe el personal i material que evacue el Ejército. Tambien puede tener a su cargo la defensa de ciertos lugares que estén fuera del radio de las operaciones. ART. 59. Los secretarios de Estado Mayor tienen a su cargo las oficinas de los Estados Mayores. Tienen el grado de sub-oficial ayudante o teniente. ART. 60. Los oficiales montad osde las unidades de tropa i de los Estados Mayores tienen derecho a ordenanza o asis-, tentes que se encargan del cuidado de sus caballos, armamento i equipo personal. No gozan de este previlejio los oficiales de artillería de campaña, montaña i tren.


— 316 — Los asistentes de oficiales reciben su instruccion en las tropas del tren i hacen su servicio en los Estados Mayores o unidades a que estan agregados. El Consejo Federal dicta las demas prescripciones relativas a los asistentes. ART. 61. Para el servicio de automóviles u otros trasportes análogos se aceptan voluntarios o se destinan militares de las tropas todos los cuales quedan sujetos a la lei militar durante su servicio. ART. 62. La Asamblea Federal debe organizar una jendarmería de campaña usando las policías, la cual se encarga del correspondiente servicio en el Ejército de campaña. VI.—Cuadros

ART. 63. Los grados en el Ejército son los siguientes: a). Dragoneantes (1). b). Sub-oficiales.—Cabo, sarjento, furriel, sarjento primero, sub-oficial-ayudante. c). Oficiales subalternos.—Teniente 1.°, teniente 2.°. d). Capitanes. e). Oficiales superiores.—Mayor, teniente-coronel, coronel, coronel divisionario, coronel comandante de cuerpo, jeneral. El titular de un grado lo conserva aunque no ejerza el comando.. ART. 64. El rango se determina por la antigueded en el grado; en igualdad de esta por la edad. Un comando accidentalmente vacante se ejerce por el subalterno inmediato sino media nombramiento espreso. Para la provicion efectiva se designa siempre al subordinado inmediato que haya recibido la instruccion para el desempeño del empleo superior. ART. 65. Los cuadros deben mantenerse siempre con sus efectivos completos. Las tropas de depósito deben tener cuadros suficientes. ART. 66. Todo nombramiento o promocion debe subordinarse a la posesion por el candidato de un certificado de competencia espedido en conformidad a las prescripciones sobre la materia. El Consejo Federal tiene la facultad de anular toda designacion que quebrante la presente lei i las ordenanzas dictadas sobre el ascenso. (1) Distinguidos o aventajados.


— 317 — ART. 67. Los certificados de competencia para los grados de dragoniantes i sub-oficiales los espidenlos comandantes de las unidades i escuelas en que los candidatos hayan hecho los cursos prescritos. ART. 68. El nombramiento de los mismos corresponde a los comandos de los Estados Mayores i de las unidades i se verifican segun las necesidades i por antigüedad. ART. 69. Los certificados de: competencia para el nombramiento de los oficiales subalternos i capitanes los espiden los comandos de las unidades a que. pertenecen tan pronto como hayan terminado satisfactoriamente los cursos prescritos i se someten a la aprobacion de los comandantes de division, de cuerpos de Ejército o de fortificaciones, segun los casos. ART. 70. La Comision de defensa Nacional espide loa certificados de competencia para el nombramiento i promocion de los oficiales superiores i ella así mismo los propone al Consejo Federal. ART. 71. Las promociones al grado de teniente 1.°, se verifican segun las necesidades i por antigüedad. Las de los grados superiores por mérito en vista de las aptitudes. ART. 72. El Consejo Federal dictará las demas prescripciones relativas al ascenso. VIL—Caballos de servicio

ART. 73. La Confederacion da facilidades a los oficiales para la adquisicion, adieztramiento i alimentacion de sus cabalgaduras. ART. 74. Los tenientes coroneles i los oficiales de un grado mas elevado que ejercen un comando sen la clase I tienen derecho a una gratificacion anual para un caballo de silla. Igual derecho se concede a los oficiales de Estado Mayor Jeneral incorporados en el Estado Mayor del Ejército o en los Estados Mayores de la clase I. Durante el servicio activo, propiamente dicho, estos mismos oficiales reciben una gratificacion diaria por cada uno de los demas caballos que tienen derecho a tener i la misma gratificacion se concede a todos los oficiales montados. Los caballos para los cuales se concede una gratificacion estan sometidos a una valorizacion i se les deprecia en una época determinada o al fin de los servicios. Todo lo anterior es materia de reglamentacion por el Consejo Federal.


— 318 — ART. 75. Los oficiales, sub-oficiales i soldados de caballería de la clase I deben tener un caballo de silla útil para el servicio. Los oficiales que. le soliciten pueden obtener un caballo del Estado en las mismas condiciones que los soldados. ART. 76. Los caballos de la caballería son proporcionados por el Estado o por los Soldados. Se les adiestra en los cursos de remonta, se les valoriza i en seguida se entregan a los dueños. ART, 77. Al recibir un caballo el interesado deposita en arcas fiscales la mitad del precio de tasacion o recibe del Estado igual suma si el caballo era de su propiedad. La mitad, pagada- por el hombre, o, en el segundo caso, retenida le es reembolsada en diez anualidades. , ART. 78. El caballo queda en poder del hombre tanto tiempo cuanto dura su permanencia en la clase I (Selecta). Fuera del servicio los gastos de alimentacion i cuidado son de su cargo i puede emplearlo en todo uso que no, compronieta sus cualidades militares. En cadallamado al servicio el hombre se presenta con su caballo. ART. 79. El hombre es responsable de la pérdida del caballo o de todo daño que sobrevenga por su culpa. , En caso que no lo cuide como es debido o que su situación le impida conservarlo, debe restituirlo i el hombre pasa a otra arma o se le exime o licencia del personal. ART. 80. LOS caballos de caballería se consideran de propiedad del Estado i por consiguiente no pueden ser enajenados por los tenedores. Son tambien inembargables. El hombre que cumple diez años de servicio adquiere la propiedad del caballo. ART. 81. El alojamiento, cuidado, alimentacion i empleo del caballo fuera del servicio estan sometidos al control de oficiales del Ejército. ART. 82. La Confederacion tiene el derecho de tratar con personas ajenas al Ejército sobre la adquisicion de caballos de caballería, bajo reglas análogas a las precedentes. ART. 83. Las cuestiones que puedan suscitarse referentes a los caLallos de caballería se resuelven por el Departamento Militar i en última instancia por el Consejo Federal. ART. 84. Un decreto del Consejo Federal estipulará las condicianes de detalle del presente capítulo. ART. 85. Los oficiales se procuran sus caballos para su servicio.


— 319 — Los caballos i mulas para las escudas i corsos de intruccion son proporcionados por el Estado. ART. 86. En el servicio el Estado atiende a la alimentacion de todo el ganado. VIH.—Armamento i equipo personal. Armamento de los cuerpos i material de guerra ART. 87. La Asamblea Federal dicta las disposiciones concernientes al armamento i equipo personal i de los cuerpos, i a. la dotacion de material de guerra, en jeneral. El Consejo Federal tiene la atribucion de reglamentarla fabricación de los diversos objetos. ART. 88. El soldado recibe gratuitamente el armamento i equipo personal. Los reclutas reciben armas i efectos de equipo nuevos o en buen estado. El armamento o equipo inutilizado o perdido debe reponerse sin dilacion. ART. 89. La Confederacion proporciona las bicicletas i sus accesorios a los ciclistas previo el pago de la mitad de su valor. Un decreto determinará las demas prescripciones concernientes a este servicio. ART. 90. Por regla jeneral el recluta recibe su armamento i equipo del Canton de reclutamiento o por el del domicilio. ART. 91 Por regla jeneral el hombre guarda en su poder, durante todo el tiempo que pertenece al Ejército, su armamento i equipo, debiendo conservarlos en buen estado bajo su responsabilidad. Es prohibido el uso de dichas especies fuera del servicio. ART. 92. El armamento i equipo son de propiedad de la Confederacion; no pueden pues venderse. No pueden tampoco ser embargados ni secuestrados. ART. 92. Los hombres que manifiestan incapacidad para conservar i cuidar sus efectos debe restituirlos al Estado; igual restitucion se obliga a los licenciados ántes de cumplir su término. ART. 94.—El hombre que ha cumplido todo, su servicio personal pasa a ser dueño del armamento i equipo. ART. 95. Los oficiales se costean su vestuario. Pero el Estado les indemniza, segun una tarifa establecida. La Confederacion les proporciona equipo i armamento dersonal i a los oficiales montados el equipo de montar.


— 320 —

ART. 96. El equipo de Cuerpo lo proporciona el Estado a los Estados Mayores i a las unidades repone las pérdidas del servicio i repara el material deteriorado. Los gastos ocasionados en el. servicio cantonal son de cuenta del Canton. ART. 97. Por regla jeneral el equipo de Cuerpo se guarda en el lugar de reunion de las unidades. Cada Estado Mayor i cada unidad tienen sus sitios distintos; el material se acumula de tal manera que procure la mayor facilidad para desapartarlo. Los carruajes destinados a completar el equipo se obtienen por arrendamiento. ART. 98. La Confederacion debe tener constantemente listo el aprovisionamiento de municiones i esplosivos para las necesidades de una campaña. ART. 99. El armamento i equipo personal entregados a los hombres se inspecciona una vez al año. Las inspecciones tienen lugar: 1.° Durante la escuela o curso para los soldados dragoneantes i sub-oficiales llamados al servicio. 2.° En las Comunas para el mismo personal que no ha sido llamado al servicio. Los inspeccionados no reciben sueldo ni rancho. En las escuelas o cursos la inspeccion incumbe a los oficiales ayudados por jente del oficio; en las Comunas al Comandante de la Circunscripcion con el concurso de oficiales. El armamento lo inspeccionan los revisores de armas o sus reemplazantes. Los efectos deteriorados deben ser reparados o repuestos sin dilacion. ART. 100. La inspeccion de la II i III clase se aprovecha para, completar i revisar el control al incorporar los hombres a dichas clases. ART. 101. El equipo de cuerpo de las unidades de tropas se inspecciona cada dos años por sus comandantes; el restodel material de guerra se revisa por Jefes de Departamento Militar o por delegaciones del mismo. Estas inspecciones tienen por objeto el cerciorarse si el material está cuidadosamente almacenado i listo para una movilizacion rápida. (continuará)


MATERIAL DE ARTILLERIA (Conferencia leida en el Estado Mayor Jeneral por el capitan señor Pedro Charpin R.)

I.—Necesidad de tratar el tema Este mismo tema ha sido tratado varias veces, mas aun, lo ha sido en esta misma sala, pero su importancia es tan grande, no sólo para los profesionales del arma, sino para la defensa nacional que, de desear seria que esta conferencia no fuera la última, como no lia sido la primera sobre tal materia. Es indispensable que todos los artilleros, cada uno en su esfera, contribuyan a su solucion. Los comandantes deseccion con las observaciones que les hayan merecido los nmltiples detalles de la pieza, que tan familiar les es por el continuo e inmediato roce que tienen con ella; los comandantes de batería i de grupo tienen un campo mas vasto, la movilidad i traccion, el tiro i funcionamiento de la piesa en el fuego no Tienen ya para ellos misterio alguno; mas arriba nos encontramos con los jefes que dominan las cosas desde mas alto, que conocen las ventajas i defectos técnicos del material, sus condiciones i deficiencias tácticas, que lo han estudiado desde el punto de vista de su potencia i efecto, que conocen su grado de dependencia respecto de nuestro propio suelo i de los territorios vecinos; si cada uno contribuye en tal forma a suministrar los datos que la superioridad ha menester para resolver este delicado problema, no hai duda que los tendrá, i sobradamente buenos, para hacer una acertada eleccion i para que podamos decir que ella se debe al concurso de todos, de teniente a jeneral.


— 323 —

Es ese concurso el que se puede i debe exijir, so pena de que, de un momento a otro, resultemos con un material inadecuado i del cual estaremos condenados a servirnos, nosotros i muchas otras jeneraciones. De ese esfuerzo i discusion deberá resultar la proporcionalidad, tipo i calibre de nuestro material. Que nuestro silencio no. vaya a justificar errores de los cuales hasta ahora no hemos sido responsables i por circunstancias que no es del caso especificar, pero de los cuales sí lo seríamos mañana, si no nos apresuramos a proporcionar nuestro concurso. Tal es pues, nuestro objeto. II.—Defectos de nuestro material i de su actual organizacion. Estudiando desapasionadamente nuestros yerros pasados, es como podremos prevenirlos en el futuro. En otras partes acompañan a estos rearmamentos las discusiones mas sostenidas por parte de los profesionales, que discuten el pro i el contra de cada factor con las razones que les sujiere sus conocimientos i su práctica, es una verdadera cuestion abierta en que se ve a inferiores refutando a jenerales i a jenerales dignándose responder a tenientes. Así, en los últimos años, vivísimas han sido las polémicas en toda Europa, especialmente en Francia ;i Alemania i, si se hojean las revistas militares, a diario se verán los nombres de Langlois, Rhone, Reichenau, von Alten, etc., al lado de otros nombres, todavía ignorados, los artilleros del porvenir, discutiendo desde lo mas opuestos campos de la artillería moderna. Nosotros hemos procedido de una manera mui diferente, se ha hecho del material, permítaseme la espresion, una cuestion casera, personal si cabe; se puede decir que aquí el estudio crítico de un material ha constituido una falta de disciplina, un ataque contra el Rejimiento que se ha identificado con el modelo de su uso. Consecuentemente con tal manera de apreciar las cosas, se defiende a brazo partido un material i repele como ataque personal las críticas que se le hagan ¿Es aceptable tal procedimiento? no sólo es inaceptable, sino altamente dañoso para los intereses mismos que cree cautelar. Proviene de una limitacion desgraciada en la apreciacion del papel que les corresponde en el conjunto del Ejército. Una artillería no llena el objeto para que fué instituida con sólo cumplir ciertas condiciones de eficacia i movilidad en polígonos i maniobras. La organizacion de la artillería debe estar encaminada a contrarrestar el poder ofensivo de la artillería que ha de ser su contraria; los rejimientos no están destinados a combatir solos i para sí, la artillería tiene un papel mucho mas importante que el que le


— 324 —

asigna tal egoísmo: es un auxiliar precioso e irreemplazable de la gran masa del ejército, constituida principalmente por la infantería i, al considerar nuestro actual material i nuestra actual organizacion debemos preguntarnos. ¿Es con ellos capaz la artillería de llenar cumplidamente su importante papel? ¿Está en estado de sustraer a nuestra infantería del poder cada dia mas cierto i mas mortífero de la artillería adversa? ¿Es capaz de prepararle el terreno para su ataque decisivo, limpiándoselo de las estensas i perfectas obras con que la fortificacion actual, siembra de una manera tan profusa, el campo de batalla? En las contestaciones a tales preguntas es donde se encontraran las repuestas que plantean el problema i que deben servir de base i punto de partida de la discusion. Desgraciadamente las respuestas a tales interrogaciones son, hoí por hoi, rotundamente negativas. El Ejército está mutilado o, mas axactamente, su brazo izquierdo, como modestamente quiero designar a la artillería, es demasiado débil, demasiado corto, para que pueda desarrollar la acción que debe suministrar i que la infantería ha menester para no fracasar o para no alcanzar la decision a costa de su completo sacrificio o aniquilamiento. La afirmación es grave pero cierta. Desde el punto de vista técnico basta la simple enumeracion de los adelantos de la actual artillería, descritos por el señor teniente Valdes en una conferencia anterior i por el mayor Aguirre en su completa descripcion del cañon Krupp de 7,5 cm. M/904, basta, digo, para darse cuenta de que no hai un solo organismo vital de nuestra.pieza, que reúna las condiciones que hai derecho de exijir: espoleta, proyectil, aparatos de puntería, rapidez del fuego, alcance (1) potencia, nada, absolutamente nada, corresponde a, la técnica del dia, a las características de las piezas con que todos ios países proceden al rearmamento de su artillería. De la técnica pasemos a la unidad de calibre, de modelo i construccion. Lo único que poseemos es la unidad de sistema, ya que todo procede de la fábrica Krupp, pero en esos cuatro centenares de cañones que poseemos qué diversidad mas completa. Tenemos, para un material de campaña, dos calibres diferentes i lo que es mas grave aun, dos calibres diferentes dentro del mismo material de montaña. Estos tres modelos de pieza: campaña de 7, divisible de montaña, 7, i montaña 7,5, son de 9 construcciones diferentes: (1) Nos referimos al predominio del cañon de montaña 7,5.


— 325 — Construccion

Cañon de campaña 7 1894 1895 Id. divisible de 7...

Id. de montaña 7,5 Total

1894 1895 1898 1901 1890 1895 1998

9

(2)

Estas fechas no significan tan sólo períodos de construccion i de entrega diferentes; si se estudian las filiaciones correspondientes a esas 9 construcciones, se encontraran diferendas en el peso de la pieza i del' proyectil, en el número de balines de éste, en la graduacion máxima de la espoleta, en el alcance mismo de las piezas, sin contar las modificaciones introducidas en los accesorios, de tal manera que, sin equivocarme, puedo decir, que tal vez uno, quizá dos oficiales de nuestra artillería conocen los variados tipos que en una movilizacion tendríamos que recibir. A este total a que llegamos podemos agregar nuestro viejo material de campaña i la salvedad de que necesariamente habrá de agregársele un obus. Ahora pasemos a su organizacion: aquí llevamos la palma de la orijinalidad, que no nos puede disputar ningn pais de la tierra militarmente organizado, ni aun la China, ni siquera la Turquia Actualmente el ejército de Chile, cuenta en su organizacion con 4 Tejimientos de artillería de montaña i con uno de artillería de a Caballo, destinado a fraccionarse en dos grupos i a acompañar, lójicamente, a la caballería, es decir que, haciendo caso omiso de la ausencia de un obus, contrariamente a las proporciones adoptadas en todas partes, contrariamente a las esperiencias recojidas en todas las guerras, incluso la nuestra propia de 1879, el ejército no contará en el campo de batalla con un sólo rejimiento de campaña, es decir, con ni una sola pieza de la artillería que en todos los ejércitos, sin escepcion, forma el núcleo de la línea de combate. (2) Fried Krupp. Chile Feld u Gebirgsmaterial 1889-1902.


— 326 —

En resúmen nuestro material no responde al floreciente estado de nuestro ejército, ni por su técnica, ni por su unidad, ni por su organizacion i proporcion. Esto es lo que queremos que se subsane en el rearmamento del pais. II.—Calibres que debe adoptarse para nuestra artillería de campaña, montaña i obuses El primer punto que hai que resolver es el referente a calibre. Respecto de él hai principios que es óbvio repetir i que, si entramos a considerar, es por las circunstancias de encontrarnos con que nuestra artillería de montaña posee dos calibres i porque el hecho de haberse recibido en 1901 cañones afectados de tal dualidad hace dudar de si realmente ello será debido a fuerza mayor o a otros factores que conviene eliminar a toda costacen las adquisiciones futuras i en forma que no nos quede ni el mas remoto temor de que semejante desventaja se pueda perpetuar. Respecto a esas adquisiciones caben dos observaciones: una referente a la dualidad misma de calibres i, cuyos inconvenientes son de tal manera notorios, que apenas si los enuncio, para manifestar que hai circunstancias que la justifican, pero en casos mui diversos del nuestro; así, la presencia de abrigos horizontales i verticales en el campo de batalla, el desarrollo de la fortificacion de posicion o el aprovechamiento de las poblaciones como puntos de apoyo, ha exijido e impuesto el sacrificio de la tan preciosa unidad de calibre, para introducir piezas que tengan eficacia contra dichas obras; pero, tales piezas deben justificar su presencia precisamente por diferir esencialmente del material de campaña, en su empleo i efecto, que no es el caso nuestro, con las piezas 7 i 7,5 destinada a un mismo i solo objeto. La otra observacion se refiere a la tendencia a disminuir el calibre i que es de la que me voi a ocupar mas latamente... Si estamos de acuerdo en aquello de uniformar el calibre ¿por cuál obtaremos? Es cierto que a menor calibre corresponde jeneralmente mayor movilidad, factor importantísimo para nosotros, pero tambien proporcionalmente se disminuye la potencia balística, la potencia ofensiva del arma i lo que voi a mostrar es el calibre mínimo en que se han detenido todos los paises en esa tendencia a disminuirlo, en demanda de mayor movilidad.


— 327 —

Ya en 1892 el jeneral Langlois (3) ejecutando el cálculo de la reduccion ínfima del calibre compatible con el máximo de efecto apetecible, llegaba a la conclusion de que no se puede ir mas allá de los 7.4 milímetros, o sea el límite, que en el hecho ha aceptado i, en 1903, el jeneral V. Alten, resumiendo en su estudio sobre nuevos cañones dice: "El cañon de pequeño calibre no tiene porvenir" (4). Esta es la teoría, veamos ahora, algunos resultados tomados de tiros comparativos con cañones de diversos calibres. Dos tiros mencionados por el comandante Sellstrom (5,) efectuados con cañones Krupp de calibre 6 i 7,5, dan las siguientes proporciones para tiros efectuados en las mismas condiciones: Gr. a 2,000 m. con cañon de 6 cm. 36 impactos por disparo 7 5 80 Schr. a'2,00o"m'con " de " 6cm. 120 ," ',', " 7k

162

Mas recientemente en Suiza (1903) en una serie de 12 tiros, para comparar los efectos del cañon de 5 cm. con el 7,5, se obtuvo como resultado un solo tiro favorable al de 5, dejando de manifiesto la superioridad del cañon de mayor calibre. Es de advertir que en estas esperiencias se disparó siempre doble, tiple i cuádruple número de tiros con el de 5. Hai tiros en que el cañon de 7,5 con 8 proyectiles obtuvo doble efecto, que el de o con 43. (6) Si la práctica concuerda con las conclusiones mas arriba citadas, cuánto mas se fortifican ámbas, al considerar los calibres adoptados umversalmente, despues de largos i con cienzudos ensayos. De una tabla publicada por el señor mayor Medina en 1905 tomamos los siguientes datos sobre las artillerías de campaña en uso: Alemania Austria Rusia Estados Unidos (3) (4) (5) (6)

Calibre 7,7 Calibre 7,6

1892 Langlois. L'artillerie de campagne. "Das Kleinkalibrige Granatgeschutz hat keine Zukunft." Artillería de campaña 1903. Revue tnilitaire Suisse. Julio 1903.


— 328 —

Francia Japon.... España.. Suiza Dinamarca i todos los estados menores de Europa

Calibre 7,5

Arjentina posee 7,5 a cuyo propósito copiaré algo, mas adelanto, i de todos es conocidos el prolijo estudio hecho por los peruanos del cañon Schneider Canet, tambien de 7,5. No se ve pues, en tan larga lista, ningun calibre de campaña inferior a 7,5 i no es porque nos haya faltado dilijencia para buscarle ''pendant" al nuestro de 7 cm. En tales investigaciones nos encontramos con los párrafos siguientes, del comandante arjentino ya, citado, que nos muestran que, si en muchas cosas hemos avanzado, en otras hemos estacionado... Dice, refiriéndose al material de campaña 7,5 para nosotros destinado i por ellos adquirido en 1892: "Como es notorio, estaba elejido para nuestros vecinos los chilenos el nuevo material Krupp que por una casualidad mui feliz, ha venido a engrosar nuestra artillería; i no puede ménos de reconocerse que ellos, en la creacion de este nuevo tipo, han procedido con un acierto que les hace mucho honor, hasta el estremo de podérsele señalar como el precursor de la artillería del porvenir-" I mas adelante: " Cabe pues a los chilenos el honor de haber sido los "pioniers" de la artillería del norvenir i como nosotros hemos conseguido una parte de su material, a nosotros tambien toca el honor de habernos adelantados en la renovacion de nuestro material de artillería a todas las naciones de Europa." ¡Cómo saben a ironía, despues de 15 años, tales alabanzas! Para terminar el punto referente al calibre 7,5 me haré cargo de una objecion mui natural, cual es la del aumento de peso correspondiente. Es cierto que en regla jeneral, a un aumento de calibre corresponde un aumento del peso, factor que hai que tener mui en cuenta, pero no es ménos cierto que con un estudio detenido se puede conseguir una disminucion i así en el mismo cuadro ya citado, se observa que algunas fábricas, entre otras la de Ehrhardt, han conseguido piezas de calibre 7,5 de un peso notablemente inferior a la de la nuestra de 7, i su pieza de modelo 1903 pesa sólo 1,300 kilogramos. Lo cual muestra que el problema no es sin solucion i que talvez estimulando el injenio de los constructores por medio de un concurso, no será difícil reunir en una pieza, la potencia balística de la de 7,5 a la lijereza de la de 7.


— 329 —

Decididos por el calibre, 7,5 para nuestra artillería de campaña i montaña, vamos a considerar en la misma forma el obus porque debemos optar. Por ahí se ha publicado que es mui probable que adquiramos el obus de 10.7, no sé que base tenga la noticia, ni menos todavía, si fuera efectiva, las bases en que se haya fundado la eleccion. En un párrafo ya antiguo, pero cuyos principios no ha hecho sino reforzar la esperiencia, encuentro las siguientes ideas: "Para satisfacer a las condiciones de efecto i movilidad, la artillería debe poseer dos calibres. Pero deben diferir considerablemente para que no haya mal entendido posible en su aplicacion i que una diferencia esencial sea visible en sus efectos." (7) Esta es la falta que se le achaca al obus lijero aleman: introducir una. duplicidad i la complicacion consiguiente, no justificada por las diferencias ántes enunciadas. Es cierto que, con respecto a este material habrá que tomar aun mas en cuenta su peso i movilidad; pero si debemos pasar por los inconvenientes que entraña tal adopcion, vale la pena de hacer la comparacion entre los efectos alcanzados con un lijero aumento en el peso. Si tal hacemos veremos que entre el obus Krupp de 10,5 i el de 12 de la misma casa, cuyos pesos son de 1,872 i 1,941 kilógramos, respectivamente, o sea una pequeña diferencia de 69 kilogramos hai diferencias de consideracion en sus datos balísticos. Peso del proy.

Obus de 10.5 Id. de 12.0

N.° de balines

Alcance

14 kg. 21 id.

420 6.200 650 6.400 A mas abundamiento, entre 17 paises que cita (8) Roskoten, sólo uno, la República Arjentina tiene esclusivaniente el espresado calibre 10.5. He aquí los calibres adoptados por esos paises: Arjentina Austria Alemania Béljica....

10.5 .. 10.5 i ademas de 12 o. 15 cm..

(7) Decker. (8) Roskoten.—Moderne Roskoten.— Feldhaubitzen 1907.


— 330 — Inglaterra.. Bulgaria Dinamarca. Holanda Rumania.... Suiza Serbia

12 cm.

Francia Japon Rusia Portugal

12 i15cm.

Suecia 15 cm. España Se ve pues, claramente la tendencia seguida, i la singularidad con que aparecen nuestros vecinos del oriente, debe hacernos reflexionar maduramente ántes de decidirnos por un calibre inferior a 12. IV.—Proporcion de de estas tres artillerías En la eleccion del tipo i proporcion del material (campaña, montaña i obuses) hai que tener mui en cuenta la topografía del terreno donde deberán moverse, i el armamento del enemigo. Eespecto de este último, las consideraciones i conclusiones son sencillas: si no supiéramos que ensayan i estudian la adopcion de los últimos sistemas o ya los tienen en uso, deberíamos tener la certeza de que tarde o temprano concluirán por estar al dia en esa materia i es en vista de esa certeza que nuestro material debe responder a los últimos adelantos. Nos queda la restriccion concerniente al terreno. A este respecto i creo que de ahí proviene la desproporcionalidad de nuestra artillería, reinan entre nosotros algunas ideas que me atrevo a calificar de erróneas. Se cree por algunos, que vamos a combatir dentro de la inmensa mole de los Andes que nos intercepta por tierra toda salida i que, por eso, sólo artillería de montaña puede operar i sólo de tal artillería necesitamos. ¿Es ello efectivo? Dos requisitos, ineludibles debe llenar un terreno destinado a servir de teatro de operaciones i sin los cuales es ilusa toda idea de empresas militares en busca de un objetivo decisivo i que corresponden a las necesidades ineludibles de subsistir i de moverse. Terrenos que no reunan tales requisitos


— 331 —

sólo deben considerarse como obstáculos obligados de tránsito, para llegar a los valles en que la cultura, traducida en caminos i recursos, nos dé la seguridad de la presencia del enemigo i donde nosotros podremos tambien aprovechar de los mismos recursos i elementos. Las decisiones no tendrán lugar pues dentro de la cordillera i habrá que seguir hablando del pasaje de los Andes, como ya se ha hablado i como se recuerda el paso de los Alpes, de los Pirineos i de los Riesengebirge. A ese propósito no resisto a la tentacion de evocar a San Martin haciendo su invasion, por terrenos sin recursos i teniendo que movilizar 11,000 animales de carga para una veintena de dias i para su diminuto ejército. ¿No es cierto que abisma el pensaren el número de animales que habría de movilizarse, no digo para operar en tales terrenos, sino tan sólo para marchar por senderos? Es cierto que la salida de los desfiladeros, que constituyen los caminos de travesía, no se efectuará sin combatir i es precisamente lo que justifica i abona entre nosotros la subsistencia de la artillería de montaña, en los momentos en que todo el mundo procede a su destierro, despues de haberla reducido a su mas ínfima espresion. Si las altas montañas que nos flanquean sólo son obstáculos por pasar i no campos de operaciones ¿cuáles son éstos? Al Oriente se estiende uno de los países mas llanos de la tierra, donde la pampa tiene horizontes en un todo parecidos a los del mar i los campos de vista i de tiro se dilatan en igual forma. Es cierto que todavía allá como aquí i en los otros paises americanos la red de comunicaciones no es completa ni de gran bondad, pero ésta no es una cuestion en que se deba vivir al dia, hai que adelantarse al porvenir, si no se quiere mañana estar nuevamente rezagado. Estos pueblos nuevos se trasforman con increíble rapidez i si echamos una ojeada al futuro, esa ojeada nos mostrará multiplicadas las buenas vías de comunicacion i multiplicadas las líneas férreas. Pero como se me pudiera tachar de querer lejislar sobre hipótesis, voi a terminar estas consideraciones sobre la Arjentina, con este párrafo, tomado de un oficial de la misma nacionalidad: "Por la esperiencia que tengo adquirida en 14 años de servicios en la artillería de mi pais sé que una artillería montada, debidamente atalajada i conducida, puede pasar sus cañones por donde pasa, la mejor caballería". Respecto del Perú las condiciones del terreno no nos permiten ser tan optimistas sobre la facilidad para el arrastre de artillería de campaña, aunque tengamos la esperiencia de


— 332 —

marchas efectuadas en 1879 con piezas mas pesadas que la de actual construccion. Pero, para darnos cuenta de las dificultades que ofrece su topografía especial a un cañon moderno, me bastará trascribir dos párrafos del minucioso informe de la comision encargada de experimentar el cañon de campaña Schneider Canét 7.5 m. 1901 dicen, refiriéndose a las pruebas de traccion verificadas en terreno montañoso i con pésimos caminos: "Cuatro caballos i de preferencia mulas, son suficientes para arrastrarlo en casi todos los caminos". I en sus conclusiones: "En los arenales de Conchan, aunque las ruedas se enterraban casi hasta la mitad de los rayos, el material, tirado por 6 caballos, rodaba sin mucha dificultad". (9) Es de advertir que cuando fueron hechas estas esperiencias, el Perú no contaba con artillería de campaña i hubo que tomar los caballos de aquí i allá, sin preparacion especial para tal ¡sistema de arrastre i, menos todavía, la tenían los conductores que, Dios sabe, si ántes habían montado a caballo. Así, pues, sólo nos queda Bolivia, donde hoi por hoi, sea difícil llegar con artillería arrastrada. Para llegar al material i proporcion por adoptarse, procederemos como anteriormente, indicando primero las condiciones de la teoría i de la práctica i concluyendo con las lecciones que nos ofrece el proceder uniforme de casi todos los países. Antes señalaremos el gran error de nuestra actual organizacion. Ya hemos enunciado a la lijera que no existe pais de la tierra, ni aun la Turquía, que presente una organizacion semejante a la nuestra. Disfrutamos actualmente de una proporcion de 80% de artillería de montaña, de un 20% de artillería a caballo i de un 0% de artillería de campaña destinada a la línea de combate, ya que los grupos a caballo tienen un destino mui diferente. ¿Pero cuál es, se me dirá, el pecado orijinal de esa artillería para pedir que se altere su proporcion? No otro que su escaso alcance i potencia balística. Por un momento se creyó que el alcance pasaba a un plano de segundo órden, puesto que ningun resultado práctico se alcanzaba con una trayectoria indefinida ante la limitacion fatal de la vista humana i de los campos de tiro de que se puede disponer; hoi dia, gracias a los adelantos de la técnica, esas dos limitaciones no existen: las alzas telescópicas han (9). Boletín del Ministerio de Guerra. Lima 1906.


— 333 —

decuplicado la potencia visual del hombre, i los perfectos aparatos de puntería hacen eficaz el tiro por sobre los obstáculos i limitaciones del campo de tiro. Que el cañon de montaña no puede competir con el de campaña en alcance i poteneia, es cuestion de simple comparacion entre los datos balísticos de piezas de igual calibre i sistema, hai una escepcion de que me haré cargo mas adelante. Algunos exaltados han llegado a calificar al material de montaña de parodia de artillería i han equiparado su poder ofensivo al de la infantería armada con el fusil de repeticion i de largo alcance, exajeracion hai en tales conceptos, pero así i todo, nos dan una muestra del peligro que envuelve su esclusivo predominio. Ya entre nosotros mismos, los mayores Bennett i Medina, han estudiado, segun los datos balísticos mismos de la casa constructora, la ineficacia de nuestro cañon de montaña 7.5 i los defectos de que adolecen los otros materiales. La exactitud de los cargos, confirmados por la mencion especial acordada a dichos trabajos en certamen público, hacen lamentar que no se les diera publicidad, i vinieran a correjir el rumbo que llevaba nuestro armamento, pues el certamen fué en 1900 i todavía en 1901 seguíamos aumentando nuestro eterojéneo e inadecuado stok. A pesar de que nos bastaría tomar al acaso cualquiera esperiencia compara ti va entre cañones de campaña i de montaña, voi sólo a recordar un caso tomado denuestras propias esperiencias. En los tiros, llamados de Batuco, para decidir entre los cañones Krupp i Bange, se puede ver cuadros como éste, no ya entre los cañones de diversos sistemas, sino para piezas de montaña i campaña de una misma fabricacion. Así, a 1,500 m. i con el mismo número de disparos, la proporción para los cañones Bange es de 146 impactos por 1.447 i para los Krupp de 357 por 1,636 (11). (Tiro con granadas). Esta es la razon por qué Suiza, el país montañoso por exelencia i que nos evoca un territorio enclavado en las cumbres de los Alpes, sólo cuenta con dos baterías de montaña. Ahora en su rearmamento ha encargado a la casa Krupp un total jeneral de 36 piezas con retroceso automático (12). Pero quiero citar un ejemplo aun mas decisivo: todos conocen las condiciones topográficas de la China i Manchuria, (11). Informe de la comision. (12). Revue Militaire Suisse. Año 1907.


— 334 —

teatro de las hazañas japonesas, pues bien el Japon tenia de 114, sólo 39 baterías de montaña, i este pueblo citado como eminentemente práctico procede en estos momentos al rearmamento i reorganizacion de su artillería, adoptando un cañon de campaña de mayor alcance aun que el actual i, lo que es mas concluyente todavía, arma con material de campaña todos sus Tejimientos de montaña, dejando sus cañones para organizaría sólo en tiempo de guerra i como baterías autónomas que se agregarán a las divisiones (13). Si tal hace el Japon despues de la experiencia recojida en una campaña, en que se atribuye gran parte del éxito a la artillería ¿qué decir de la persistencia en conservar un material cuyo alcance teórico es de 4,000 m. i cuya eficacia en la práctica se detiene al rededor de los 2.500 metros? Anteriormente dije, al tratar del alcance del cañon de montaña que habia una escepcion, que la constituye el cañon divisible. Aparte de que esta pieza está lejos de reunirías condiciones de movilidad i estabilidad de la de campaña, creo que debemos desconfiar de nuestras esperiencias de polígono i maniobras, para darle el papel de núcleo que se le quiere asignar. Hai que pensar en las circunstancias de la gnerra, debemos ponernos en el caso de tener que armarla i desarmarla en el combate, despues de horas de un tiro sostenido en que el calor ha dilatado la pieza hasta lo mas; debemos figurarnos lo que significa tal operacion cuando por las bajas sufridas no pueda cada uno desempeñar la funcion que le es habitual, sino que cada uno deberá hacer lo que corresponde a dos, o un conductor, lo que incumbe a un sirviente. Pero, quiero ponerme en el caso ilusorio de la no existencia de bajas ¿que influencia tendrá la emocion del combate? Para figurársela, basta recordar las equivocaciones i entorpecimientos que suele producir la sola emocion de una revista i.cuando cada soldado tiene sobre. sí un superior que lo ausilia eficazmente.

Este es el verdadero punto de vista de la cuestion i en él deben haberse puesto los artilleros del mundo entero para no adoptar las grandes ventajas teóricas de un cañon que reune en sí el poder del cañon, de campaña a la flexibilidad del de montaña. Sé que será difícil ir a la reforma, completa de nuestra actual organizacion, pero creo de mi deber proponer francamente la proporcion que se desprendere las consideraciones anteriores i es que, debiendo crearse.. a artillería montada, ésta entre en nuestra adquisiciones la proporcion de un 60%. (13). Revista de Artigleria Genio; Mayo; 1907.


— 335 — La artillería de montaña entraría con un 30%, con lo que todavía quedaríamos con una de las proporciones mas elevadas del mundo i por último, un 10%, creo que por ahora podría darse a los obuses, con lo que, i partiendo del total de cañones que poseemos actualmente, quedaría esta arma representada por 40 obuses; los suficientes para constituir 6 baterías de 6 piezas cada una. Antes de terminar este capítulo voi a tocar lijeramente dos observaciones que se me pueden hacer: Una es respecto a la dificultad de arrastre de la artillería montada; no conozco todavía los resultados de la actual prueba de traccion, pero ya he citado autoridades peruanas i arjentinas sobre ese punto, i todos ustedes han visto como ha cumplido su mision, desde que fué creada, la artillería a caballo; por mi parte la he visto llegar a suelo arjentino, por el paso de Uspallata, sin que un solo caballo se resintiera de fatiga o puna. Es cierto que en la artillería montada hai que tomar en cuenta los sirvientes ¿pero es indispensable que vayan siempre encochados? La infantería marcha mui bien con el recargo de su armamento i equipo, ¿por qué no lo harian nuestros artilleros para sólo aprovechar del vehículo en las cortas estensiones, en que es exijido un avance rápido? La otra observacion se refiere a la remonta, felizmente acaba de publicarse el censo ganadero de la República i ahí verá el que quiera estudiar el punto que, por 39,000 mulas de todas condiciones i edades, poseemos 640,000 caballares. V.—Organizacion i distribucion

Para la distribucion de esos por % propuestos, se podría organizar 4 rejimientos de artillería montada, uno por division ; estos rejimientos compuestos de tres grupos, tendrían dos de artillería de campaña i el tercero de montaña, destinado a segregarse en caso de movilizacion para constituir unidades autónomas, tal como Se hace o se proyecta en otras partes, Japon, por ejemplo. De esta manera las cuatro divisiones podrían contar tar con. artillería de montaña en número suficiente paradotarlas vanguardias de sus columnas de primera línea. Los dos grupos de artillería a caballo formarían parte de la segunda i tercera division. I, por último, el batallon de artillería a pié, de guarnicion en la segunda division, depediente del comando superior del ejército, en caso de movilizacion, quedaría en situacion central para ser empleado oportunamente donde conviniera.


— 336 — VI.—Conclusion

Lo que necesitamos pues, ántes de dar paso alguno en el armamento, es decidirnos por un calibreipor una proporcion razonable para las tres artillerías que habernos menester. Hai que pensar en que el rearmamento del pais costará muchos millones, que la nacion no estará en disposicion de proporcionar por tercera vez i que en tal sentido vamos a dar un paso definitivo, sin vuelta posible. Creo que estas ideas, que tienen su oríjen en la comparacion de la forma en que todos los países llevan a cabo la reorganizacion de su artillería, traerán su beneficio: si son acertadas, porque no dejarán de influir en los llamados a resolver el problema i, si son erróneas, que en buena compañía yerro, no dejarán, estoi cierto, de estimular el deseo de discusion en la preparada oficialidad con que, felizmente, cuenta el arma de artillería. PEDRO CHARPIN R., Capitan en el E. M. J.

Santiago, 22 de Agosto de 1907.


Arreglo de los microscopios DE UN TEODOLITO JEODESICO Vuelta del tornillo micrométrico i correccion correspondiente de las lecturas Los microscopios empleados para leer los círculos divididos, están construidos jeneralmente de una manera análoga: nn objetivo, próximo del círculo, da una iinájen amplificada de las divisiones en el plano focal del microscopio i, en este plano, un sistema, formado por dos hilos paralelos entre sí i a las divisiones del círculo, puede trasladarse por medio de un tornillo micrométrico; un tercer hilo fajo es perpendicular a los dos primeros. Una puntería consiste en trasladar el sistema de los dos hilos paralelos sobre la imájen de una division del círculo, hasta que esa division quede exactamente en el medio del intervalo de los dos hilos. Antes de proceder a una observacion se debe averiguar si el microscopio está bien enfocado i si los hilos son paralelos a las divisiones. Para enfocar el microscopio se mueve el ocular hasta que los hilos se vean bien claramente i, enseguida, se mueve todo el microscopio, sin tocar el ocular, hasta que las imájenes de las divisiones sean bien visibles. La correccion de la orientacion se efectúa junto con la anterior. Sin embargo, para evitar el efecto de un pequeño error de orientacion o de enfocamiento, se hace siempre la puntería en la proximidad del hilo fijo i se elije la division del círculo


— 339 — mas cercana del centro del campo de vista. Este centro está indicado por una pequeña apertura en el borde de un rectángulo que limita el campo de vista. El tornillo micrométrico lleva un tambor con divisiones; éste debe arreglarse de tal modo que marque cero cuando se hace la puntería sobre el centro mismo. Con este objeto el tambor puede jirar independientemente del tornillo. En un teodolito jeodésico el círculo lleva jeneralmente dos microscopios, a 180 grados uno del otro; los designaremos por A i B. Los dos microscopios deben estar de acuerdo. Para conseguirlo se coloca una division cualquiera 1 del círculo—con preferencia un grado entero—en el centro del microscopio A; el tambor de éste marca entónces cero. En el microscopio B la division 1+180° debe encontrarse en el centro de éste i el tambor debe marcar próximamente cero cuando se hace la puntería. Si esto no sucede se corre con un tornillo adecuado, toda la placa metálica que lleva la indicacion del centro, hasta que este coincida con la division 1 + 180°; en seguida se mueve el tambor de B, independientemente del tornillo micrométrico, hasta que la lectura sea cero. Una lectura, en un microscopio, es la determinacion del intervalo que separa la imájen de cierta division del círculo del centro del campo de vista. Este intervalo se. mide con el tornillo micrométrico i se aprecia en vueltas o fracciones de vuelta; por consiguiente es preciso conocer exactamente el valor de una vuelta en funcion del intervalo de las imájenes de dos divisiones consecutivas del círculo para poder espresar la lectura con relacion a estas divisiones. El paso del tornillo micrométrico queda naturalmente invariable, pero el intervalo de las imájenes de las divisiones depende de las distancias respectivas del círculo i del objetivo del microscopio; como estas distancias pueden variar, el valor de una vuelta del tornillo, con relacion a las imájenes de las divisiones, será tambien variable i es preciso determinarlo cada vez que se procede a una serie de' observaciones. Para fijar las ideas, consideraremos los microscopios A i B del círculo horizontal de Bamberg N.º 9304: las divisiones del círculo son de 10' en 10' i las imájenes de dos divisio-


— 340 —

nes consecutivas corresponden a dos vueltas del tornillo; por otra parte el tambor del tornillo estádividido en cinco intervalos grandes i cada uno de estos en 30 pequeños, luego loe primeros corresponden a un minuto i los otros a dos segundos. En cada microscopio el tornillo está a la derecha del observador i las divisiones del tambor aumentan cuando los hilos se trasladan de derecha a izquierda; por otra parte la numeracion de las divisiones del círculo, en el plano focal del microscopio, aumenta de izquierda a derecha. En este mismo plano está colocad o un peine cuyos dientes tienen un ancho igual al paso del tornillo o sea a cinco intervalos grandes del tambor. El peine sirve para contar las vueltas del tornillo; por ejemplo: cuando una division del círculo dista del centro del peine de una cantidad mayor que el ancho de un diente se debe agregar cinco intervalos grandes a la indicacion del tambor. Sean, en el microscopio A, /la numeracion—en grados i decenas de minutos—de la primera division del círculo a la izquierda del centro 0 del peine; N el número de los intervalos grandes, n el de los pequeños comprendidos entre I i 0. Si un intervalo grande del tambor corresponde a un minuto i a segundos, la lectura La de la posicion del círculo será

Para determinar a se hace una puntería sobre la division 1 + 10' situada a la derecha del centro O; el tambor indica, entónces el mismo número de intervalos grandes i otro número m de intervalos pequeños; sin embargo, la distancia de 0 a I + 10' es igual ahora a 10 — N intervalos grandes, menos m pequeños i esta distancia debe quitarse de la lectura. 1 + 10', luego la lectura círculo es

Como esta espresion debe ser igual á L se obtiene


— 341 —

El término es mui pequeño respecto de 10 i se puede siempre despreciar cuando el microscopio está convenientemente arreglado; luego se tiene, con suficiente aproximacion,

Lectura simultánea de los microscopios Ai B Sea Lo la lectura correspondiente del microscopio B; el número N de los intervalos grandes, en el tambor de este, será igual al anterior. Ahora un intervalo grande será igual a un minuto i segundos. Sean p i q los intervalos pequeños correspondientes a las punterías sobre las divisiones izquierda i derecha; se tendrán como mas arriba

Se adopta como lectura resultante de la posicion del círculo el término medio de La i Lb — 180° Sea L esta lectura, se tendrá

Ahora

El último término es siempre mui pequeño en la práctica i puede despreciarse; sean entónces


— 342 —

Se obtiene

Cuando se apunta una division a la derecha el número de los intervalos grandes es negativo; sea D la suma de los intervalos pequeños en los dos microscopios se tiene

representa el valor medio de un intervalo grande del tambor en los dos microscopios A i B i su valor es

Antes de proceder a una série de observaciones se averigua i se corrije el enfocamiento de los microscopios i la concordancia de sus lecturas. En seguida se determina el valor de un intervalo grande del tambor, apuntando en cada microscopio, las dos divisiones a la izquierda i a la derecha del centro del peine. Para esta observacion se coloca el círculo de tal manera que las dos divisiones esten próximamente equidistantes del centro. La misma determinacion se repite al fin de la série. Durante las medidas se observa una sola division en cada microscopio—la que se encuentra mas próxima del centro, a la izquierda o la derecha—en el primen caso el número de los intervalos grandes es positivo i, en el segundo, negativo. Como se toma siempre la division mas próxima del centro el número de los intervalos grandes es siempre menor que 5, este número está indicado directamente por el tambor en el caso de una puntería a la izquierda i es el complemento a 5 de la indicacion del tambor en el caso de una puntería a la derecha. Solo accidentalmente se observan las dos divisiones de la izquierda i de la derecha, con el objeto de comprobar la constancia del valor de un intervalo grande, i se aprovechan para esto las posiciones del círculo en que las divisiones son equidistantes del centro del peine.


— 343 — Las fórmulas de reduccion son: izquierda derecha es la division apuntada en el microscopio A, en grados i decenas de minutos, N es un número de minutos igual al de los intervalos grandes del tambor, I o D son las sumas de los intervalos pequeños leídos en A i B; estas sumas representan segundos; e es el valor medio, en segundos, de un intervalo grande del tambor en los dos microscopios. Su valor se deduce del conjunto de las observaciones hechas con este objeto i, en cada una de estas observaciones se aplica la fórmula .

10 En jeneral el valor de e es una fraccion de segundo. A. OBRECHT, Contutor Técnico del E. M. J.


RESOLUCION de un tema de Organizacion TEMA: Reseña de la organizacion i trabajos de las autoridades superiores de mando i de la administracion, a saber: a). El Ministerio de Guerra; b.) El Estado Mayor Jeneral; c.) Las Inspecciones; d.) Los Comandos de Divisiones; i e.) La Direccion de Material de Guerra. RESOLUCION DE LA TAREA:

a.) La manera como está constituido el Ministerio de Guerra en nuestro país, si bien en la forma es, semejante al de Alemania—que es el que ha servido de modelo—tiene sin embargo, diferencias bien apreéiables i verdaderamente fundamentales. Así, por ejemplo mientras en Alemania el Ministerio no es sino-esclusivarnente—el gran órgano en que reside la direccion de la ádministracion del Ejército i la mas alta autoridad en todo lo que sé refiere a organizacion, armamentos, fortificaciones, etc., sin que tenga lacultad alguna de mando acá, .en Chile, ocurre algo mui diverso; pues, aunque el Ministerio por sí tampoco tiene atribuciones directas de mando, tiené, no obstante, puntos bien marcados i estrechos de contacto con las autoridades de mando; i aun puede decirse que imprime el rumbo a la direccion jeneral de


— 345 — las tropas i a su servicio; puesto qué, segun lo dispone el decreto supremo de 12 de Mayo del presente año, que, reorganizó los servicios susperiores del Ejército, las autoridades de mando (Comandancias de Divisiones) dependen directamente del Ministerio. Naturalmente tiene que existir esa diferencia, porque la construccion orgánica de nuestro pais, tambien se diferencia notablemente de la que tiene el Imperio Aleman. Ocurre así que en Alemania el mando superior del Ejército reside en la persona del Emperador i todas sus decisiones, a ese respecto, son comunicadas a las autoridades de mando personalmente, o por intermedio del Jefe del Gabinete Militar a quien corresponde, tambien, recibir las proposiciones o solicitudes que hacen los Comandantes de Cuerpos de Ejército para presentarlas al conocimiento i resolucion del Emperador, sin perjuicio de la comunicacion directa que entre éste i aquellos existe. Puede, pues, decirse que reside en el Gabinete Militar la manifestacion de la voluntad suprema del Emperador en todo lo que se relaciona con el mando del Ejército; asimismo en lo referente a la direccion del ascenso de los oficiales, promociones, llamados al retiro-, etc., esto, sin perjuicio de la parte que podríamos llamar mecánica de dichos asuntos, lo que es del resorte de la Seccion del Personal del Ministerio de Guerra. En Chile todo lo referente al asceso, promocion i retiro de oficiales corresponde esclusivamente al Ministerio de Guerra (Departamento del Personal); i la imparticion de las órdenes respectivas, del Gobierno al Ejército, se efectúa tambien por el Ministerio. Otra de las diferencias que existen entre nuestro Ministerio de Guerra i el Aleman consiste en que el Estado Mayor Jeneral i las Inspecciones Jenerales de las Armas, que en Alemania obran absolutamente independientes del Ministerio i únicamente dependen de un modo directo del Emperador, acá en Chile tienen esos institutos una dependencia directa del Ministerio (N.° 11 del decreto 702 de 12 de Mayo). No han podido nuestros actuales reglamentos asimilar en absoluto nuestra organizacion superior a la existente en

Alemania, porque ello no era posible dentro de la lejislacion actual por que se rije la República. Puede entónces definirse nuestro Ministerio de Guerra, del siguiente modo: Es el ajente natural del Presidente de la. República i el encargado de la manifestacion de la voluntad suprema i de trasmitirla al Ejército, ya por medio de decretos supremos o ya por medio de órdenes Ministeriales,—siempre que estas se encuentren dentro de las disposiciones conté-


— 346 —

nidas en los Reglamentos supremos; es, tambien, el Ministeriode Guerra la mas alta autoridad administrativa del Ejército i asi mismo en todo lo que se refiere a organizacion, instruccion, armamentos, fortificaciones, etc. Para la ejecucion de los diferentes trabajos el Ministerio cuenta con los siguientes órganos: Departamento Central; Departamento Jeneral de Guerra; Departamento del Personal; Departamento Administrativo; Departamento de Justicia i recompensas, i Dos secciones: de Remonta i de Sanidad. AI Departamento Central, o Sub-secretaría, le corresponden todas las funciones que la lei de Ministerios le encomienda; i, ademas, las cuestiones que atañen al personal de oficiales del Ministerio, asuntos referentes a condecoraciones, a las impresiones de órdenes, circulares, etc., que se reparten al Ejército. Todo lo espresado, i ademas la comucacion de la minuta del despacho Ministerial al Diario Oficial para su publicacion, etc., etc., corresponde a la 1.a sección, de las dos en que se divide este Departamento. A la 2.a seccion le corresponde la preparación de los mensajes que deben pasarse al Congreso, i todo el trabajo que se refiere a cualquiera cuestion que haya que presentarse al Poder Lejislativo, ya sea datos que de algunas de las Cámaras se pidan al Ministerio u otros. Ademas tiene a su cargo todo lo ¡eferente al personal civil del Ministerio, i la administración de los fondos para gastos menudos de oficina del mismo. En el Departamento Central se reune todo el trabajo elaborado por los distintos Departamentos i secciones, como ser: decretos, órdenes, oficios, etc,para que el Sub-secretario, que es el Jefe del Departamento, lo presente al Ministro para la firma, o bien para firmar él mismo aquellas piezas que son de su resorte o que puede firmar con la fórmula "Por el Ministro", como ser: trascripciones de decretos, telegramas, trámites, etc. Aunque esta centralizacion del trabajo elaborado por los diversos Departamentos pareciera significar cierta preeminencia del Departamento Central con respecto a lo demas, sin embargo, no es así, pues, los Departamentos no tienen otro Jefe directo que el Ministro, i el referido Departamento Central no es sino el punto de reunion de todo el trabajo, para facilitar así la labor de oficina.


— 347 —

Todos los Jefes de Departamento son, pues, de igual categoría, no influyendo en absoluto la superioridad de empleo o antigüedad, pues en la direccion de sus trabajos respectivos, cada uno funciona independientemente i por consiguiente sin la menor injerencia de otros Jefes de distinto Departamento. Corresponde tambien al Departamento Central, segun el Reglamento del Servicio de Oficina, la tramitacion de todo el despacho despues de firmado por el Ministro, lo que se efectúa por la oficina de partes, previo rejistro en el libro respectivo.

Al Departamento Jeneral de Guerra, divido en cinco secciones: 1). Ejército; 2). Infantería; 3). Caballería; 4). Artillería; 5). Injenieros, le corresponde todo el trabajo concerniente a la redaccion de los proyetos de leyes; reglamentos que se refieren a la organizacion i constitucion del Ejército; trabaja los reglamentos tácticos i las reformas que fuesen necesario hacerles, en vista de las informaciones que deben proporcionar los respectivos Inspectores; efectúa, así mismo, todos los trabajos que se. relacionan con la distribucion o dislocacion de las fuerzas del Ejército, tanto en paz como en guerra; i es tambien materia de su incumbencia; el estudio de las cuestiones de armamentos,material i fortificaciones. Todo el trabajo de este Departamento está distribuido entre las cinco secciones ya nombradas, enlaformaque determina el Reglamento para el Servicio de Oficinas Militares, i dicha distribucion obedece al siguiente principio: las cuestiones principales de carácter jeneral i comun a todo Ejército son estudiadas i trabajadas en la 1.a seccion (Ejército); las cuestiones especiales o de interes particular a cada una de las armas de que se compone el Ejército, se estudian i trabajan en la seccion respectiva de cada arma; i, las demas cuestiones de carácter jeneral tambien, pero de un orden, si se quiere, no tan importante o de tanta entidad como las otras, estan repartidas entre las cuatro secciones que pudiéramos llamar de las armas; así por ejemplo; la seccion Infantería se ocupa de los asuntos referentes a música, i de la instruccion primaria del Ejército; la seccion Caballería del servicio interno, del de guarnicion, reclutamiento del cuerpo de oficiales i bibliotecas militares de los cuerpos; i la seccion Artillería de las cuestiones del tren, de los depósitos del mismo, de las jenerales referentes a la defensa nacional, del museo militar i de los institutos técnicos del Ejército. Como se vé, corresponde a


— 348 —

cada una de estas secciones un trabajo que es de interes jeneral i comun para todas las armas, circunstancia que obliga a los oficiales que prestan sus servicios en el DEPARTAMENTO JENERAL DE GUERRA a tener una preparacion superior, como la que debe exijirse a un oñcial de Estado Mayor, en el que se suponen conocimientos jenerales i comunes a todas las armas del Ejército i de todos los servicios de éste. EL Departamento del Personal tiene a su cargo un trabajo de la mayor entidad i responsabilidad, como que a sus labores estan ligados el porvenir i la carrera de los oficiales del Ejército. La seleccion del personal de oficiales, tanto para su colocacion en los diferentes puestos, cuanto para el ascenno, es efectuada por este Departamento, de modo pues que sobre su jefe gravita enorme responsabilidad, i requiere de su parte un tacto i espíritu de justicia a toda prueba. Puede decirse que el Departamento del Personal reune en sí—con respecto al ascenso, promocion, colocacion i retiro de los oficiales—las funciones que en Alemania desempeñan el Gabinete Militar i la seccion del Personal del Ministerio de la Guerra. En efecto, no solo le toca a nuestro Departamento del Personal recibir las calificaciones de oficiales, dirijir por medio de ellas la seleccion de éstos para los fines ya espresados i efectuar el movimiento jeneral del personal, sino que, tambien le toca ejecutar la parte que ya he llamado mecánica, o sea la confeccion del escalafon, de las listas a él anexas, i ademas efectuartodo el trabajo que dichos asuntos orijinan i las disposiciones supremas a que dan lugar. Para la ejecucion de sus trabajos el Departamento del Personal está dividido en dos secciones que, ademas de las labores ya enunciadas tienen las siguientes, tramitacion de solicitudes de oficiales referentes a asuntos que no tengan relacion con materias que correspondan a otros Departamentos. Ademas tiene a su cargo el Archivo Jeneral del Ejército que. tenga un valor histórico. Las labores del Departamento Administrativo fueron diseñadas con cierta amplitud por el suscrito en la resolucion de la tarea N.° 1, aprobada por el Estado Mayor, de manera que no cabe volver sobre lo mismo i bastará con que esprese: que, a este Departamento le corresponde todo lo referente a los negocios económicos del Ejército, alimentacion, ves-


— 349 — tuario, inversion de fondos, caja, contabilidad i alojamiento; debiendo confeccionar los reglamentos necesarios para dichas cuestiones, Para el trabajo concerniente a las referidas materias.el Departamento Administrativo se divide en las siguientes secciones: 1). Caja i Contabilidad; 2). Alimentacion; 3). Vestuario; 4). Alojamiento; i, 5). Eeparaciones i conservacion de cuarteles.

El Departamento de Justicia i Recompensas, tiene a su cargo el estudio i tambien la redaccion de los Códigos Militares, así mismo debe preparar los reglamentos, i sus reformas, sobre castigos disciplinarios i reclamos. Son tambien de su resorte los estudios sobre la preparacion de leyes relativas a pensiones i recompensas. Sea divide este Departamento en dos secciones: 1. ). Pensiones i recompensas, que tiene a su cargo el estudio de todos los asuntos que se relacionan con el llamado a retiro o calificacion de servicios de los oficiales; forma el presupuesto de los pensionados (anexo del Presupuesto de Guerra); tambien la colocacion en puestos de la administracion a los oficiales i sub-oficiales i redacta las leyes i reglamentos relativos a, pensiones. 2. a ). Seccion Justicia.—Como su nombre lo indica, se ocupa principalmente de la confeccion de reglamentos relacionados con la justicia militar; lo referente a la;ejecucion i cumplimiento de penas, en lo que hace a su reglamentacion, castigos disciplinarios, i los demas que taxativamente señala el Reglamento del Servicio de Oficinas Militares.

La Seccion de Remonta. Corre a cargo del trabajo referente a remonta del ganado del Ejército i supervijila la accion de los depósitos de remonta; así mismo, quedan bajo su vijilancia i dependencia, en cuanto a Inspeccion de Remonta que tambien lo es.

Ea Seccion Sanidad comprende la Direccion de Sanidad, i, en consecuencia, tiene a su cargo el control superior del servicio médico e hijiénico del.Ejército; forma la. estadística; jeneral sanitaria; i estudia especialmente el reclutamiento del


— 350 —

continjente en lo que se refiere al exámen médico de los conscriptos i materias nuevas que con relacion a este negocio se presenten; vela i dirijeel aprovisionamiento de los botiquines de los cuerpos de tropas i de los hospitales militares (cuando los haya). En jeneral, todo lo que se refiere al servició médico es de su dominio.

Como se vé, la labor í del Ministerio es estensa: por demas i hasta cierto punto complicada por la multiplicidad de los trabajos no solo administrativos i organizatorios, sino tambien por la parte que—en Chile—le corresponde en la direccien del servicio de las tropas, como hemos señalado. A cada Departamento del Ministerio corresponde un Jefe que tiene la categoría de Comandante de Brigada; los Jefes de seccion tienen categoría de Comandantes de Rejimiento. En las secciones de los Departamentos sirve un número determinado de oficiales del Ejército i deben ser del escalafon del Estado Mayor. Forma tambien de su seno el Ministerio las siguientes comisiones, segun lo determinado por el N.°íl9 del Reglamento Orgánico del Ejército: 1). 2). 3). 4).

La comision de prueba de armamento mayor; La comision de prueba de armamento menor; La comision examinadora de empleados superiores; La comision calificadora de servicios.

EL ESTADO

MAYOR JENERAL

b). Funciona bajó la dependencia; directa del Ministerio de Guerra, segun lo dispone el decreto, seccion 1.a, N.°702 de 12 de Mayo último. Segun esa misma disposicion suprema las labores-del Estado Mayor Jeneral del Ejército de Chile se condensan en lo sigúiente; estudia i preparar los elementos necesarios para afrontar cualquiera situacion probable de conflicto armado, comó ser: cartas, planos, estudios de vías


— 351 —

de comunicacion i proyectos de los planes de operaciones posibles; debe procurar la instruccion del personal por medio de viajes tácticos, tareas, viajes de Estado Mayor, conferencias, trabajos históricos i los demas propios de su instituto. La Academia de Guerra i el batallon de ferrocarrileros funcionan bajo la superior direccion del Estado- Major Jeneral. El objeto i la mision del Estado Mayor no es punto que deba tratarse en esta tarea puesto que lo único que se pide es una reseño, de su organizacion i trabajo, por esto estimo que seria salirme de las líneas marcadas por el Estado Mayor Jeneral, si hiciera a esos puntos estensiva la tarea. La organizacion del Estado Mayor Jeneral puede diseñarse de la siguiente manera: a su cabeza se encuentra colocado el Jefe del Estado Mayor Jeneral del Ejército, que, segun el Reglamento Orgánico debe ser del empleo de Jeneral i solo eventualmente Coronel. Las dos grandes divisiones del Estado Mayor consisten en: Estado Mayor Jeneral i Estados Mayores de la tropas, dependientes estos últimos del 1.° en cuanto a su trabajo técnico i aun bajo otros aspectos, pero están colocados bajo el mando i direccion inmediata de los Comandantes en Jefe de las Divisiones respectivas. La division interna del Estado Mayor Jeneral para el desarrollo i estudio de los trabajos de su resorte comprende cuatro Departamentos que, a su vez, se subdividen en secciones, pudiendo subdividirse los que a la fecha no lo están; ademas hai una seccion suelta. Los departamentos son: 1.° 2.° 3.° 4.° 5.°

Central. Informaciones Trasportes Levantamiento La sección de Historia

C; I.; T.; L.; i H.

De los referidos Departamentos los únicos que están orgánicamente subdivididos en secciones son, el de Levantamiento que consta de tres (Trigonométrica, Topográficaa i Cartográfica) i el de Informaciones que consta de dos (1. i 2."). La facultad de subdividir los otros departamentos está radicada en el Jefe de Estado Mayor Jeneral para facilitar el trabajo sin que ello importe una reforma orgánica.


—352 —

Cada Departamento funciona bajo las órdenes del Jefe del grado de Coronel, escepcionalmente Teniente-coronel, con la situacion de Comandante de Brigada. Las secciones tienen como Jefe a un oficial del grado de Teniente-coronel o Mayor i tienen la situacion de Comandante de Rejimiento. El trabajo del Estado Mayor Jeneral se encuentra dividido entre los departamentos, como sigue: Departamento Central.—A este Departamento le corresponde repartir el trabajo entre los demas segun las indicaciones del Jefe de Estado Mayor Jeneral, i servir de intermediario entre los otros departamentos i el espresado Jefe para los efectos del movimiento diario de correspondencia. Un oficial de este Departamento tiene a su cargo los trabajos de secretaría del Estado Mayor Jeneral.—Tiene ademas a su cargo este Departamento todo lo referente a calificaciones del personal; relaciones con el esterior; trabajos sobre movilizacion i defensa territorial, i como así mismo la recepcion de los trabajos encomendados por el Estado Mayor Jeneral a oficiales o comisiones. El Departamento de Informaciones, confecciona los trabajos relacionados con él estudio de los Teatros de Guerra, sobre la situacion militar de los países vecinos; así mismo las memorias i relativas a las proposiciones sobre reformas reorganizatorias del Ejército i ejecuta los viajes de reconocimientos. El Departamento de Trasportes estudia todo lo referente a las líneas férreas i marítimas del pais i confecciona los itinerarios que sean menester para el movimiento de tropas tanto en la paz cuanto en guerra. El Departamento del Levantamiento se ocupa principalmente de las operaciones relativas al levantamiento de la. carta militar del pais; de triangulacion de 1.° i 2.° órden. La carta se levanta en escala de la 25,000 en la parte plana i 1 a.50,000 en la alta montaña. Las secciones de este Departamento se ocupan: La Trigonométrica fija la. situacion de los diversos puntos valiéndose de i audiciones i cálculos que sirvan de fundamento a los trabajos Jeográficos futuros. La Seccion Topográfica ejecuta la representacion del terreno en sentido vertical i horizontal, arreglada a las escalas ya indicadas. La Seccion Cartográfica trabaja en la reproduccion i publicacion de las hojas de planchetas;confecciona i publica la carta del Estado Mayor en escala de 1 por 100,000; igualmente confecciona i publica la carta Jeneral del pais en


— 353 — secala de 1 por 200.000; i, ademas efectúa los trabajos necesarios especiales destinados a servir en.las maniobras, viajes tácticos i de Estado Mayor. La Seccion de Historia debe efectuar todos aquellos trabajos históricos que sirva para el estudio militar de las campañas llevadas acabo, principalmente las del mismo pais; esta seccion acumula i recopila cuanto dato sea menester para su objeto i los documentos del caso; efectúa los estudios i trabajos necesarios para el cumplimiento de su cometido; i, redacta i publica sus trabajos. Estados Mayores de las Tropas.—Este punto será tratado al hablar de los Comandos de Divisiones. LAS INSPECCIONES

c). Para que la aplicacion de los reglamentos tácticos se efectúe uniformemente en todo el Ejército, es menester que haya un control efectivo que normalice i enriele, por decirlo así, dentro de cado uno de los Comandos, la correcta ejecucion de los principios que sirven de base a los reglamentos por los cuales se verifica la instruccion táctica en todos los cuerpos. La práctica demuestra que aun aquellos principios mas simples llevados al terreno de la ejecucion varían notablemente segun sea el medio donde tienen su desarrollo; lójico es entonces crear autoridades de control para verificar si en cada Comando se aplican de igual modo las doctrinas reglamentarias, i esas autoridades son las inspecciones. Pero, no solo el papel de fiscalizad ores de la correcta aplicacion de los reglamentos tienen los inspectores, sino que les está encomendado, tambien, el estudio de esos mismos reglamentos cuya ejecucion controlan, para que, en vista de la esperiencia que es natural suponer adquieren, puedan proponer las reformas o adiciones necesarias a los reglamentos en vijencia. Bien importante es, pues, el papel de los Inspectores i para desempeñarlo debidamente i con el fruto que se debe, es menester un conocimiento profundo de los reglamentos i de la Táctica respectiva, especialmente. Hai en nuestro Ejército un Inspector Jeneral del Ejército que funciona bajo la dependencia del Ministerio de Guerra, i cuyas atribuciones consisten en supervijilar la uniformidad de la instruccion de las tropas i unidades del Ejército; dirije


— 354 — el trabajo de los cuatro inspectores de las armas a quienes tiene bajo sus órdenes; toma el mando en los ejercicios de unidades superiores a una Division- i, en jeneral, debe resolver i estudiar cuanto asunto le someta el Gobierno. Tiene el Inspector Jeneral la facultad de iniciativa para proponer reformas siempre que ellas no tiendan a variar el sistema jeneral del Ejército. La Constitucion del Estado al establecer el requisito de que, para que las órdenes del Presidente sean válidas es menester que lleven tambien la firma del Ministro respectivo, no ha investido a estos de facultad alguna de mando, únicamente son los secretarios de Estado en el ramo correspondiente. Es por eso tan clara nuestra lejislacion que no hai temor de que pueda haber conflictos de atribuciones, puesto que, dentro de esa claridad evidente no hai motivo que las provoque. Así, pues, debe sentarse como un axioma que, toda órden de trascendencia, i que no se encuentre comprendida entre las disposiciones reglamentarias en vijencia o que se contradiga con ellas, debe impartirse por medio de decreto supremo, pues el Ministro de Guerra no puede dar órdenes que se encuentren en pugna con las disposiciones de los reglamentos o no estén contempladas en estos. Corresponde, pues, el mando de las tropas dentro de su Zona, al Comandante en Jefe de ella, i este mando se estiende segun el N.° 114 del Reglamento orgánico a todas las tropas distribuidas en su territorio,—pertenezcan o nó a su unidad de mando—i, a todas las personas militares aisladas, i los Comandantes de armas, ya de guarnicion o ya de plaza fuerte, le están subordinados. Solo se limitaelmandodelos comandantes de Division en los casos especiales de inspecciones i algunos otros que el Reglamento orgánico contempla. El Comandante de Division dirije en jeneral la instruccion de oficiales i tropas, dirije todos los asuntos referentes al reclutamiento justicia militar, servicios económicos, manda i administra los servicios a su cargo, etc. Para la ejecucion de los trabajos que le corresponden, el Comandante en Jefe tiene a sus órdenes un Estado Mayor completo i los servicios anexos necesarios. Tal como está constituido el Comando de nuestras Divisiones corresponde enteramente al de los Cuerpos de Ejércitos en Alemania, tomándose con seguridad en cuenta que, siendo nuestra mayor unidad estratéjica la Division debe constituirse su Comando en forma anóloga a la de la mayor unidad estratéjica del Ejército Aleman que es el Cuerpo de Ejército.


— 355 —

A la cabeza del Estado Mayor de nuestras Divisiones está elJefe de Estado Mayor, del empleo de Teniente Coronel o Mayor, con situacion de Comandante Cuerpo. El Estado Mayor de la Division se divide en las siguientes secciones: I. Seccion—Estado Mayor (sub-dividida en A i B); II. III. IV. a. b. c.

Seccion—Ayudantía; Seccion—Auditoria; Seccion—Intendencia de Division; —Sanidad; i Veterinaria.

A la primera seccion corresponden los trabajos propios del Estado Mayor; a la segunda el servicio de guarnicion, órdenes, estados i todos los demas que por no repetir lo indicado en el Reglamento de Servicio de Oficinas, no enumero. A la tercera seccion le corresponden los asuntos legales, sumarios, informes sobre puntos oscuros en materia de lejislacion i en jeneral todo lo referente a fiscalía. Las funciones de la Intendencia de Division fueron esplayadas con cierta amplitud por el suscrito, en la tarea anterior,por cuyo motivo estima redundante volver sobre ellas. El servicio del Médico Militar i del Veterinario es el correspondiente a la profesion respectiva, lo que no puede prestarse a dudas ni confusiones.

LA DIRECCIoN DE MATERIAL DE GUERRA

e). Funciona bajo la dependencia directa del Ministerio de Guerra i es la mas alta autoridad en lo que se refiere a fabricacion i administracion del Material de Guerra. La Direccion del Material se divide en tres secciones que pueden denominarse: 1.a Inspeccion de Institutos técnicos; de la cual dependen la fábrica de municiones, la maestranza, el museo militar i la fábrica de pólvora; 2.ª Inspeccion de Depósitos de Armamentos, dependiendo de ella los depósitos de Armamentos; i 3.ª Inspeccion de Tren, de la cual dependen los Depósitos del tren.


— 356 —

El armamento i material que la Direccion entrega a los cuerpos deja de ser de su responsabilidad pasando a serlo de los que lo resiben. El Director del Material tiene , facultad para entenderse directamente con las autoridades de mando. Otra de las atribuciones del Director es la de contratar los empleados que no requieran nombramiento supremo. Depende del Director el Revisor de armamento mayor i menor Diversas atribuciones mas, que seria materia de larga enumeracion, corresponden al Director del Material, i muchas son sus obligaciones, que, por no dar desmedidas proporciones a esta tarea que ya es bastante estensa, i porque seria una repeticion exacta—ya que otra cosa no podría ser—del Reglamento de servicio de la Direccion del Material de Guerra, omito de continuar detallando. Como complemento de este trabajo acompaño un lijero gráfico formado por el suscrito reflejando la concepcion que él tiene de la forma como está constituida en la actualidad la organizacion de nuestro Ejército. (1) Iquique, 29 de Setiembre de 1906. ALBERTO LARA E., Capitan de primera clase, oflcial de Estado Mayor,

(1) Véase ilustrativa al final.


Tendencias actuales de la Caballeria

Alemana

(Continuacion) REPARTICION DE LA CABALLERÍA ENTRE LA ESPLORACION I LA SEGURIDAD

Veamos ahora como loa alemanes reparten su caballería entre el servicio de esploracion i seguridad i que efectivo consagran a cada uno de estas dos servicios. Todos los escritores militares i los reglamentos están de acuerdo en que la mision esencial de la caballería es la esploracion i que el servicio de seguridad i el de proteccion de las columnas contra los reconocimientos oculares del enemigo no vienen sino enseguida. Quieren a este respecto consagrar a las divisiones de infantería solamente la caballería que se ha menester para el servicio de esploracion. El Jeneral von Benhardi estima que en condiciones ordinarias bastan dos escuadrones para este servicio si se utilizan en union con los ciclistas para el servicio de estafetas. El Jeneral von Bock avanzando mas en esta idea cree que a Una division de infantería debe agregársele un rejimiento de caballería a cuatro escuadrones i ademas un escuadron de Cazadores (Jäger zu Pferd) para el servicio de estafetas i el de jinetes de comunicacion.


— 359 —

En las maniobras imperiales de 1902 a 1903 cada division de infantería dispuso de un Tejimiento de caballería i algunos escuadrones de Cazadores estaban ademas afectos a los cuerpos de tropas i Estados Mayores para el servicio de estafetas. En las maniobras de 1902 los cinco escuadrones de Cazadores fueron agrupados en un Tejimiento provisorio i unido a una division de infantería. Segun el manual Séhnert cada division recibiría tres escuadrones i un cuadro de dicha obra indica que ciertos rejimientos movilizaran seis escuadrones de guerra para poder así fraccionarse por mitad en caso necenecesario. A pesar de la reconocida aversion de los alemanes para el empleo de unidades de reserva o aumentadas con reservistas al principio de una campaña.esto no.es imposible i así lo sostiene un artículo del Neu Militäriche Blätter N.0 1819 de 1903. El autor de ese artículo estima que seis escuadrones bastan de ordinario para un cuerpo de ejército, pero agrega que quisiera ver dos escuadrones .constituidos normalmente en cada division de infantería i otros dos a disposicion del comando del cuerpo de ejército para ser agregados a una u otra de sus divisiones segun las necesidades del momento. Los seis escuadrones serian movilizados por el mismo Tejimiento para poder disponer del mayor numero posible de rejimientos para las divisiones de caballería encargadas de la esploracion. Declara el autor que la esploracion no seria jamas suficientemente fuerte i que su insuficiencia numérica tendría consecuencias de tal manera graves, que los inconvenientes que resultara n de la insuficiencia del efecti v o o déla calidad de la caballería devisionaria serian de menor importancia. Todos estos datos no dan una conclusion clara; pero se puede admitir sin engañarse como máximum la cifra de cuatro escuadrones por division que pide el Jeneral von Bock, i como mínimum los dos que índica von Benhardi. En todo caso, en lo qué concierne a los rejimientos de caballería destinados a la esploracion, cuya calicíad debe ser irreprochable, se puede admitir que como en 1870 serán movilizados solamente a cuatro escuadrones de guerra para que el quinto escuadron quede como depósito. Los diezisiete escuadrones que existían en 1905 están destinados a refundirse en los nueve rejimientos de cinco escuadrones que deben crearse en 1910 en cuya época la caballería alemana constaráde ciento dos Tejimientos a cinco escuadrones. Como existen 48 divisiones de infantería vemos que la caballería consagrada a la esploracion podrá variar de 54 a 78 Tejimientos a cuatro escuadrones, es decir, de 216' a 312 escuadrones. Con esta masa de caballería los alemanes formarán de ocho a trece divisiones de fuerza variable.


— 360 —

Estudiemos ahora la opinion de los eseritores alemanes en los servicios de esploracion i seguridad segun sus propios reglamentos. OPINIONES DE LOS ESCRITORES MILITARES

Para el Jeneral von Keist una esploracion bien dirijida por el hecho mismo de su existencia procura la seguridad i en cierto modo el secreto mismo de las operaciones. No es, segun él porque la caballería tenga que oponer, en jeneral, una larga resistencia al adversario, sino porque su potencia defensiva no bastaría para ello. Para que su rol se cumpla basta con que prevenga a tiempo a su retaguardia. "La Caballería, dice, es el ojo i no el escudo del Ejército. La infantería tiene el escudo. La caballería procura la seguridad por sus informaciones. De los procedimientos franceses que von Keist encuentra mui esquemáticos, dice: "Podemos seguir el ejemplo de los franceses i no esperar qué las divisiones de caballería se ocupen de ocultar los movimientos del grueso de los ejércitos, sino cuando se les haya prescrito esta mision de una manera especial. No se puede por lo demas separar netamente la esploracion de la seguridad porque la patrulla que busca datos sobre el enemigo puede impedir al mismo tiempo a las patrullas adversarias que se den cuenta de nuestros movimientos. ¿Debe hacerlo? Veremos mas tarde que los reconocimientos de oficiales que operan lejos de sus propias tropas i al alcance del enemigo deben, en principio, hacerse ocultamente si se quiere que den resultados favorables, pero todas las patrullas que ee mueven a corta distancia del grueso atrailladas, por decirlo así, deben hacer seguridad i esploracion: este es el caso de la mayor parte de las1 patrullas de caballería que pertenecen a las divisiones de infantería las cuales deben impedir el paso a toda patrulla enemiga i no titubear en cruzar armas con quien quiera detenerlas. El Jeneral von Benhardi va a darnos una manera de ver mas precisa i mas ciará. Quien quiera tratar de llenar estas dos misiones (esploracion i seguridad de primera línea) con una sola i misma operación, es decir, por una sola i misma tropa, llegaría seguramente en la mayoría de los casos a fracazar en una i otra i entónces la caballería enemiga seria dueña del campo. La esploracion exije la concentracion de fuerzas i para esto es preciso que la caballería exploradora rechace del terreno a la caballería adversa, para romper el velo que éste mantiene i abrir así ancho campo a los reconocimientos: entonces puede llegar a los flancos del enemigo, i en algunos, casos a abandonar, completamente el frente de su


— 361 —

propio ejército. Para tender, por el contrario, una cortina que oculte los propios movimientos es preciso estenderse en ancho, repartirse sobre todo el frente donde el enemigo pueda tratar de vislumbrar, i mantenerla seguridad de sus propios flancos; las necesidades de este servicio e3tán, pues, en absoluta oposicion con la que la esploracion reclama. Esta manera de ver tiene naturalmente adversarios: estos son los que buscan el triunfo del arte para resolver simultáneamente ámbas misiones; piensan que sería supérfluo buscar en combates con la caballería enemiga porque los duelos de caballería no traerían sino la ruina de ámbos adversarios. Segun ellos, seria necesario pensar desde el principio del servicio de seguridad, i con este objeto avanzar en una cierta estension. Si las circunstancias obligaran a combatir se concentrarían rápidamente i despues del combate ocuparían nuevamente el ancho de terreno necesario para ocultar el frente de su ejército. La esploracion segun ellos debe ser asegurada por patrullas lanzadas hacia adelante, que eviten el encuentro de las patrullas enemigas, se deslicen entre ellas, ocupen puntos de observacion sobre los flancos i la retaguardia enemiga i alcancen así su objeto a pesar de los adversarios. Tengo por un grave error dice el Jeneral von Benhardi creer que se pueda alcanzar resultados suficientes empleando sistemáticamente tal modo de obrar: "los resultados de la guerra no se escamotean, necesitan obtenerse en buena lucha. "He aquí una observacion bien categórica dequela seguridad no puede ser, en todos los casos, mantenida por las mismas tropas encargadas de la esploracion. Encontramos en esta misma cita una afirmacion no ménos positiva de que la esploracion no puede hacerse en correctas condiciones sin luchar i que en consecuencia la caballería de esploracion tendrá necesariamente que observar una actitud resueltamente ofensiva la cual no se modificará ni aun con un primer éxito obtenido contra la caballería adversaria. El mismo Jeneral von Benhardi estima que para esta caballería el combate será todavía conveniente en los casos siguientes: en la seguridad i proteccion del grueso en los puntos en que el adversario posea una fuerza tal que le permita practicar por su parte la esploracion i la ofensiva, en la esplbracion, siempre que el rodeo necesario para orillar el servicio de seguridad enemiga quite mucho tiempo i por fin cuando la, caballería enemiga presente de nuevo combate. Es preciso a menudo romper la línea del servicio de seguridad; de la infantería enemiga para penetrar hasta sus masas principales i descubrir sus operaciones. Hai casos, en fin, en que hai que romper rápidamente i de una manera definitiva la resistencia que el


— 362 —

levantamiento de un pueblo oponga a la accion de la esploracion. Aquí no encontramos tan clarala separacion del servicio de esploracion i de seguridad, pero se entrevé tambien este último servicio como distinto del primero, pues la caballería de esploracion no concurre mas que indirectamente a la seguridad por los éxitos tácticos que obligan a la caballería enemiga a desocupar el terreno poniéndola así en la imposibilidad de proceder por su parte a un acto tan vigoroso como es la esploracion. Como dice von Benhardi: "No se puede impedir ver a la caballería enemiga sin arrojarla definitivamente del terreno quitándole la posibilidad de que pueda romper el velo de seguridad tendido por nuestra caballería". Ño se puede negar que una caballería numérica i materialmente inferior hará bien en evitar el combate; pero en principio la caballería debe tratar de combatir con la cabañería enemiga, con el fin de dominar desde el primer momento el terreno entre ámbos ejércitos, de tal modo que la caballería enemiga no se atreva a hacer frente i que la superioridad efectiva i moral en toda la zona de movimiento entré los dos ejércitos sea adquirida de antemano por nuestra caballería. ARTURO ROJAS A. Teniente-coronel, Comandante del Rej. Húsares núm. 3.

Traducido del frances. (Continuará).


BIBLIOGRAFÍA Ha vista la luz pública un trabajo histórico que lleva por título Estudio de Historia Militar de Chile, Campañas de Arauco (1541-1810), debido a la pluma de nuestro intelijente capitan de Ejército don Fabio Galdamez L. Sin tiempo suficiente para poder desarrollar un juicio crítico sobre tan importante obra, debemos limitarnos a consignar que ella es el primer trabajo de tal naturaleza que se produce en Chile, que ha visto la luz publica. Nuestra historia Militar corre consignada en un carácter jeneral sin encerrarse en el verdadero marco que determina la acepcion de dicha palabra i gracias a la injente labor del señor capitan Galdamez, podemos contar hoi con el primer trabajo de esta|naturaleza. Felicitamos mui de veras al autor i no dudamos que por la índole e importancia de la obra toda la oñcialidad se apresurará a adquirir tan interesante estudio. Damos a continuaciacion el Prólogo: "El estudio de las campañas de Arauco, deprovisto talvez de la utilidad que ofrecen las campañas modernas, está sin embargo justificado dentro del de la Historia Militar de nuestro pais." "Una raza que sostuvo durante tres siglos i medio una guerra sin interrupcion, merece, indudablemente, un estudio especial sobre los recursos con que contaba, sobre los medios de que se valió para mantenerla i sobre las causas que influyeron en su duracion." "El conocimiento de las costumbres, de las cualidades i vicios dé esa raza, tiene aun en la actualidad, un no despreciable interes para los oficiales, porque esas costumbres con sus cualidades i vicios, permanecen casi inalteralbles en nuestro pueblo."


— 365 —

"Durante la colonia i cuarenta años despues de la independencia, los políticos i los guerreros buscaron en vano el medio o la "fórmula" para pacificar su territorio. El honor de solucionarla i llevarla con éxito a la práctica, le cupo a uno de los Jefes mas distinguidos de aquella época, el Jeneral Saavedra. El sistema de que se sirvió para la pacificacion de Arauco i los medios empleados para terminar, sin derramamiento de sangre i sin sacrificios económicos, una guerra secular que constituía ya un peligro; internacional, son por sí solos hechos dignos de estudio, si no hubiera que agregar la probidad, el desinteres i la enerjía de carácter, que han colocado al Jeneral Saavedra, como un ejemplo i como una figura de provechosas lecciones para la juventud." "Aparte de las razones anteriores, el Estado Mayor Jeneral ha tenido en vista, al ordenar el estudio de las campañas de Arauco, la sencillez de las diversas situaciones que ellas presentan, siviendo así de escuela a oficiales encargados de escribir la Historia Militar completa del pais. Se estudia por fin, la evolucion de nuestro Ejército en un largo período de la historia." "Habríamos adoptado, sin variante alguna, el método seguido por el señor Coronel Ekdahl en la enseñanza del ramo en la Academia de Guerra, si el efectivo, el armamento i organizacion de las fuerzas contendoras, nos lo hubieran permitido; sin embargo, nos hacemos un honor en declarar, que hemos tratado en lo posible de imitarlo." "Las fuentes históricas de que nos hemos valido son: "Coleccion de documentos inéditos para la historia de Chile" recopilados por el señor Medina. "Civilizacion de la Araucanía" por el señor Guevara. "Coleccion de historiadores i documentos relativos a la independencia de Chile" (autores varios). "Documentos i correspondencia relativos a la ocupacion de Arauco" por el señor Jeneral Saavedra. "Costumbres Araucanas i Política en Arauco," por el eminente literato don Pedro Ruiz Aldea. "Crónica de la Araucanía" por el señor Lara. "Historia Jeneral de Chile" por el señor Barros Arana, etc. "Sobre aquellos hechos que la tradiccion no ha conservado, o en que los historiadores no están contestes, nos hemos permitido hacer deducciones encuadradas en lo posible dentro de la lójica de la historia."


— 366 —

"Para estudiar las diversas reformas que esperimentó el el ejército español durante la colonia, hemos tenido que recurrir a fuentes meramente españolas, por no existir otras i porque las.fuerzas coloniales seguian mas o ménos de cerca los adelantos de la metrópoli en este ramo." "Las ideas sobre las diversas situaciones i las críticas hechas a una campaña o batalla, son enteramente personales, como era natural i sin mas divisa que el deseo de que puedan ser útiles como un simple estudio".


CRONICA ESTRANJERA ALEMANIA ESPERIENCIAS DE PENETRACION CON LA BALA S.

Segun el periódico aleman Schiesswesen, se han obtenido los resultados siguientes con esperiencias practicadas en un establecimiento privado. Segun el Reglamento de tiro aleman, la bala S, penetra 60 cm. en madera de pino a una distancia de 100 mts. La penetracion aumenta en seguida para alcanzar su má-vimun, es decir, 80 cm., a la distancia de 400 metros. En las esperiencias relatadas por el órgano citado, con velocidades iniciales de 815, 845 i 860 mts., se ha obtenido 57, 42 i 32 cm. de penetracion en madera de pino, a una distancia de 100 metros. Respecto a la posicion i direccion de la bala, se observó que, en el primer caso, la parte anterior de esta hacia un ángulo de 40 grados con la línea de tiro; en el segundo, la bala estaba casi completamente dada vuelta i en el tercer caso, completamente. En el segundo i tercer caso la parte posterior de la bala estaba mui achatada, lo que prueba que esta última no se habia dado vuelta llegando al término de su trayecto en la madera. Otras diez balas de un perfil diferente al de la bala S. (punta no afilada), de largos i calibres diferentes han sido disparadas en las mismas condiciones; estaban deformadas pero habían conservados todas su direccion. El Rousskü Invalid, añade a este respecto. Ninguna de las balas actuales en servicio tiene su centro de gravedad tan mal colocado como la bala S., él se encuentra bastante atras del centro de figura.


— 369 — La bala S., a corta distancia, produce en los cuerpos vivos una herida de un diámetro de 23 milímetros, mas que la bala dum-dum que producía un diámetro de 16 milímetros. En las esperiencias de tiro contra escudos de fierro de un espesor de 15 milímetros, la bala S., que posee una fuerza viva de 370 kilográmetros, penetra alrededor de 12 milímetros, produciendo una abertura de cerca de 16 milímetros de diámetro. La antigua bala modelo 88, que poseía una fuerza viva de 280 kilográmetros, no penetraba en fierro mas que 2 milímetros. Las esperiencias han demostrado que la penetracion es directamente proporcional a la velocidad. Mientras que la bala M/88 con un largo de 30 milímetros, un peso de 17,7 gramos i una velocidad inicial de 610 metros ha penetrado en fierro 2 milímetros, una bala del mismo calibre con 12,5 gramos de peso, un largo de 26 milímetros i con 834 metros de velocidad inicial ha penetrado 6 milímetros. Una bala del mismo calibre, con forma ojival tambien, de 20 milímetros de largo, 9,6 gramos de peso i 834 metros de velocidad ha dado una penetracion de 8 milímetros. Pero una bala de punta afilada., de 10 gramos con 845 metros ha penetrado 10 milímetros. Este aumento de penetracion de 2 milímetros debe ser atribuido a la forma puntiaguda de la parte anterior de la bala. Por el contrario, una bala de 9 milímetros de calibre con nna velocidad inicial de 745 i una fuerza viva de 424 kilográmetros, ha dado una penetracion de 8 milímetros con una abertura de un diámetro de 22 milímetros. Hasta aquí relata el Rousskü Invalid.

LOS ENSAYOS DE UNIFORMES DE CAMPAÑA

Se ha ensayado desde hace varios meses en distintos cuerpos de infantería uniformes de campaña de color gris plomo i gris verde. El resultado de estos ensayos ha sido, segun el Danzers Armee Zeitung, que el color gris verde ha superado con mucho al gris plomo. En la mayor parte de los terrenos, los hombres vestidos con uniforme de aquel color, eran apenas visibles aun a pequeñas distancias; sobre todo cuando las partes de cuero del equipo llevaban el mismo tinte. Mientras que, en las mismas condiciones, los hombres vestidos con uniforme de color gris plomo se destacaban fácilmente.


— 370 —

Las esperiencias comparativas entre los dos colores nombrados van a continuar en el invierno i se espera poder dar en la primavera un juicio definitivo.

LAS TROPAS DE FERROCARRILEROS

Se anuncia que serán aumentado considerablemente. Actualmente forman una brigada de tres Tejimientos. Se formará próximamente una division compuesta de dos brigadas que tendrán por asiento, Berlin, una, i en otra ciudad del oeste de Alemania, la otra. Beljique Militaire. GLOBOS

El Ministro de la Guerra de Prusia ha ordenado, la construccion de un dirijible, segun los planos del dirijible frances Patrie. El nuevo dirijible, cuya construccion será vijilada por el comandante prusiano Gross, jefe del batallon de aerostacion, se dice que servirá de modelo, a una serie que se piensa construir i que serán agregado a las plazas fuertes. Este modelo de dirijible que tiene el defecto de demorar mucho tiempo en los preparativos para la ascencion, será perfeccionado por el comandante ya citado. Beljique Militaire.

JAPON LOS AUTOMÓVILES

Segun el órgano japones Osaki As&khi Soumboun, él Estado Mayor ha decidido el empleo de los automóviles, para, el servicio de los trasportes. Estos automóviles. en campaña, reemplazarán, en la medida de lo posible, la traccion, animal i.el ferrocarril. Ademas, los automóviles contribuirán igualmente al servicio de telégrafos i teléfonos durante la batalla.


— 371 — LAS AMETRALLADORAS

Segun el mismo órgano, la última guerra ha demostrado de una manera evidente la importancia enorme de las ametralladoras durante el combate, el Estado Mayor japones ha decidido aumentar en 1500 el número de éstas, de suerte que cada compañía pueda recibir dos o tres. CREACION DE UN DESTACAMENTO DE VÍAS DE COMUNICACION

El Estado Mayor japones ha igualmente decidido crear una Brigada que será encargada, en tiempo de guerra, de asegurar el servicio de las vías de comunicacion i la alimentacion de las tropas en marcha. Esta Brigada llevará el nombre de "Destacamento de vías de comunicacion" i comprenderá tropas de zapadores i de intendencia. (Bevue d'Infanterie) LAS MANIOBRAS DE 1 9 0 7

Tomarán parte en ella 4 Divisiones. Esta cifra es considerada por el Estado Mayor Jeneral como el mínimun necesario para la instruccion del comando i de los estado mayores. Maniobras con estos efectivos, por los grandes gastos que orijinan, no se harán mas que una vez al año. Beljique Militaire REFACCION DEL MATERIAL DE ARTILLERÍA I SU REORGANIZACION

El Japon ha pedido 2000 trozos de acero a Krupp, para formar su nuevo material de artillería de compaña; estos trozos serán horadados i fabricados en el arsenal de Osaka. 500 habían sido ya entregados en la primavera del año último. Este nuevo cañon disparará un shrapnel cuya espoleta será graduada hasta 7,500 metros: Bajo el punto de vista de la organizacion, todos los de . artillería de campaña serán esclusivamente armados de piea zas de campaña (al principio de la.guerra, las 5.a, 9. . 10," i 11ª division tenían 6 baterías de montaña i la 7.a division de 6 baterías tenia 2). Se prevee solamente en tiempo .de gue-


— 372 —

rra la creacion del número de baterías necesarias, segun el terreno, i estas baterías serán agregadas, a mas de las baterías de. campaña, a las divisiones que tengan necesidad de ella. ITALIA ESPERENCIAS DE UNIFORMES GRISES I NUEVO EQUIPO

En las últimas grandes maniobras se ha esperimentado nuevos tipos de uniformes i equipo presentados al ministerio de la guerra por el señor Brioschi de Milan. El color gris del traje ha dado una invisibilidad bastante notable. En la rejion montañosa del lago de Garda a 400 metros, aun con anteojos, era imposible distinguir los hombres que se movian en medio de rocas. En cuanto al equipo, es mui liviano, entre otros elementos, la nueva va cartuchera vacia pesa 350 gramos en lugar de 850. Desgraciadamente nada se dice del resultado de estas esperiencias respecto a la solidez, comodidad, etc. Jahrbücher für die Deutsche und Armee Marine INGLATERRA MANIOBRAS DE EJÉRCITO

Las maniobras tendrán este año una importancia considerable. Las operaciones se desarrollarán, en Setiembre, en el districo de Buckinghamshire, en el polígono formado por las ciudades de Thame, Bicester, Buckingham i Leighton Buzzard. Tomarán parte en ella 20,000 hombres bajo la direccion del jeneral Sir John French. La importancia de las maniobras como coronamiento del trabajo del ejército es indiscutible, pero por desgracia en el ejército ingles, donde los hombres se incorporan en todo momento i son mandados continuamente a las Indias, los oficiales no han podido jamas adquirir por la esperiencia de sus camaradas del continente los conocimientos necesarios sacados de las maniobras, anuales. Pero Sir Jonn French qué tanto ha hecho en los últimos tiempos por el desarrollo de la iniciativa de los oficiales, espera tener la satisfacción de ha-


— 373 —

cer sentir su influencia en el curso de las operaciones durante la campaña. Serán tomadas las medidas necesarias para que las faltas del año anterior no se repitan (batallones incompletos i falta de municiones). Maniobras de gran importancia tendrán lugar en el Este; lord Methuen operará como un adversario que se hubiere tomado a Portsmouth i atacado a un ejército movilizado sobre la llanura de Salisbury. EL jeneral Sir John Hamilton mandará su propia Division i una brigada de caballería, de Jeormanry corno tropa de ejército i algunas baterías de la Hoyal Horse Artillery. Ejercicios preliminares tendrán lugar en el mes de agosto, las tropas del Este se concentrarán en Ringwood; las maniobra» comenzarán a principios de Setiembre. El terreno tan variado en los alrededores del rio Avon ofrecerá a los oficiales la ocasion de emplear sus talentos tácticos i él presentará dificultades para el paso del rio. Habrá igualmente operaciones de sitio en Plymouth llevadas a cabo por la 8.a brigada de infantería. Beljique Milítaire. NEMECIO VALENZUELA Oficial de Informaciones en el E. M.


Canjes recibidos en el bimestre 15 de Mayo -15 de Julio ALEMANIA. Militär Wochenblatt,

Diario Oficial del Ministerio de Guerra, Mayo 8, 9,17,22,23, 27, 28. 29 i 30 Junio 2, 4, 7, 8 i 9; Julio 1.º .

Núms. 50 a. 72 i anexos.

Revista Científica, Militar

Kriegstecknick Zeitschrift

Obras primiadas en el Certámen Internacional.

X año — cuadernos 1, 2, 3, 4 i 5.

FRANCIA Revue D' Infanterie.

Revista Técnica de Infantería i Caballería. Mayo.

PORTUGAL

Mayo i Junio.

Le Spectateur Militaire, 1.º í 15 de Mayo i l.º de Junio.

Revue du Caballeríe. Abril.

Revue du Cercle Militaire.

Revista de Infantería. X año—-Núm. 6, junio.

Revista de Engenheria Militar, XII año—Núm. 4, Abril.

BÉLJICA

18 de Mayo 1.º i 8 de Junio.

La. Belgique Militaire, ESPAÑA Resúmen de la prensa militar estranjera.

Abril 21 i 28; Mayo 5, 12 i 25.

ITALIA

Enero, Febrero i Marzo.

Rivista Marittima,

Revista de Caballeria,

Rivista di Arligliería e Genio,

Mayo.

Abril

Abril con suplemento.—Mayo.

Al frente


Canjes recibidos en el bimestre 15 de Julio--15 de Setiembre EUROPA ALEMANIA

Diario Oficial del Ministerio de Guerra.

Militar Woehenblatt,

Junio 26, 27, 28, 29. Julio 2, a 20.

Núms. 73 a 96 i anexos.

Kriegstechnick Zeitschrift X año—cuadernos 6 i 7, Junio-Julio-

Armées-Verordnungsblatt. 9 de Julio de 1907 i anexos.

AUSTRIA Metteitungen über Gegenstände des Artillerie und Geniewesens Año 1907, cuaderno 7 (Julio).

BÉLJICA

Revista de Caballería, Julio.

Revista Científica Militar. Revista Técnica de Infantería i Caballería. Julio, Agosto.

Revista Jeneral de Marina. Junio, Julio.

Memorial dé Injenieros del Ejército. Junio, Julio.

La Belgique Militaire,

Revista Estudios Militares.

Mayo 19, Junio 16 í 30, Julio 7, 21 i 28.

Mayo, Junio.

ESPAÑA

La Ilustracion Militar.

Resúmen de la prensa militar estranjera,

Junio.

Abril, Julio.

Boletín de Administracion Militar. Julio i Agosto.

INGLATERRA The Army and Navy Chronicle. Julio i Agosto.

La Nacion Militar. 28deJulioi-5 de Agosto.

FRANCIA Revue d' Infanterie, Junio. A la vuelta


El Ferrocarril Lonjitudinal ENTRE

Aconcagua i Tacna Habíamos pensado en estudiar esta cuestion desde el punto de vista militar, con el propósito de refutar perentoriamente ciertas ideas peligrosas en boga, que le atribuyen al poder marítimo de la Eepública, la antojadiza cualidad de ser la base i la llave de la Defensa, Nacional. Por la influencia de este falso concepto, se ha llegado a sostener que, antes que la construccion del lonjitudinal a la frontera norte, importa mas reforzar la escuadra, con algunos acorazados i otros elementos. A nuestro juicio, estas cosas se dicen por que los profanos en el arte militar es fácil que no tengan una idea exacta de lo que es la Defensa Nacional i del papel que juegan las instituciones armadas en la política de simple conservacion i en la de espansion o imperialista. Desarrollar estas ideas habría sido nuestro tema; pero, cuando pensábamos en el, recordamos que el Sr. Jeneral Boonen Rivera, en 1889, publicó un estudio sobre la materia, rebatiendo, precisamente, las mismas peregrinas teorías que informan el criterio de algunas intelijentes i porfiados escritores de hoi.


IV. I esto ¿cómo se puede conseguir? únicamente doblegandola resistencia del contrario i destruyendo los medios con quecuenta para defenderse o atacar. Por consiguiente, la guerra, mirada desde el punto de vista militar, solo tiene, por objeto procurar la destruccion de los elementos bélicos del enemigo ya que estos constituyen sus medios de accion para resistir. Los principales elementos bélicos de las naciones se sabe que consisten en sus fuerzas militares i navales, i por lo tanto, sólo su destruccion procura la victoria final. Para alcanzar esto último, se puede adoptar dos temperamentos: tomar la ofensiva o mantenerse a la defensiva. En el primer caso, una marina, por fuerte que sea, contra un ejército solo podría mantenerlo a cierta distancia de sí, a ménos de que se tratara de un caso particular, como ser una isla o una península, cuya comunicacion con la tierra firme pudiera ser barrida por la artillería de las naves. Pero ni aun en este caso puede la marina por sí sola tomar posesion de semejantes partes del territorio si están defendidas por fuerzas del ejército, a fin de procurarse unaprenda que rezarsa de los gastos que ocaciona toda guerra, i por lo tanto, para ello siempre tendrá que recurrir a fuerzas de desembarco o sea a fuerzas del ejército, que se encarguen del desempeño de dicho cometido. ¿Habrían podido las escuadras aliadas tomar posesion de la península de Crimea, en la campaña de Oriente de 1854, sin el concurso del ejército? La contestacion de esta pregunta está en las victoriosas batallas libradas por este último en Alma, Inkermann, i por fin, en la rendicion misma de Sebastopol que dieron el resultado buscado, operaciones todas que no pudo impedir la escuadra rusa del Mar Negro, a pesar de su brillante victoria de Sinope. En cambio, en el mar Báltico, donde las escuadras aliadas se presentaron sin llevar tropas de desembarco, despues de destruir las fortificaciones que defendían el puerto de Bomarsund, no pudiendo emprender operacion alguna de importancia, tuvieron que retirarse sin presentarse delante de Kronstadt, que les habia sido designado como objetivo. La campaña de 1865-66 de España contra las repúblicas del Pacífico., demuestra igualmente que una escuadra, por mareada que sea su preponderancia, nada puede por sí sola i que se halla completamente impotente para obtener la solucion de la custion disputada sontra fuerzas terrestres por reducidas que éstas sean, pues sus operaciones se concretaron a molestar el comercio, a bonbardear un puerto indefenso-


V

para ir, por fin, a estrellarse de 2 de mayo del866 contra las baterías del Callao, servidas por el ejército terrestre. En la guerra franco-alemana, la inmensa superioridad dela flota francesa, ni un solo dia pudo demorar las operáeiones del ejército enemigo que invadía su patria, i despues de recorrer pasivamente las costas alemanas tuvo, por último, que desembarcar sus equipajes i sus cuadros de oficiales a fin de contribuir a la organizacion de las nuevas fuerzas terrestres que Francia ponia en pié para luchar una vez mas contra su victorioso adversario. . I en la campaña del Pacífico, queacaba de pasar, no han sido ni Iquique, ni Angamos las victorias que trajeron la paz de Ancon, sino San Francisco, Tacna, Chorrillos i Miraflores, ganadas por el ejército, jornadas que destruyeron las fuerzas en que descansaba la resistencia del Perú. De los ejemplos citados, todos sacados de las guerras contemporáneas, se deduce, pues, que la marina es solo un medio auxiliar para facilitar la accion del ejército terrestre, que es el llamado forzosamente a solucionar los graves problemas de la defensa nacional. Sin el ejército de operaciones, la marina chilena, a pesar dé sus brillantes victorías, nada habría conseguido, pues solo habría podido bloquear, durante mas o ménos tiempo, los puertos enemigos, pero sin poder tomar posesion de ellos, ni destruir la resistencia del adversario. La ausencia de la marina i la privacion de este poderoso apoyo, habría dificultado grandemente las operaciones del ejército chileno en 1879-82; pero deducir de ello que las imposibilitara del todo, seria un verdadero absurdo. En efecto, Almagro, para invadir a Chile, así como Pedro de Valdivia, se valieron del camino por tierra, i a pesar de las dificultades del trayecto, alcanzaron, por fin, el propósito que perseguían. El ejército, durante la campaña, emprendió, en varias ocaciones, operaciones mas difíciles que la que habría sido la travesía del desierto mismo, como lo prueban las realizadas en la alti-planicie i en las. sierras del Perú. í, por fin, basta considerar las operaciones de los ingjeses en Abisinia(1867-68) i en él Suelan actualmente.para convencerse de que si los desiertos sqji los obstáculos.mas difíciles de vencer para un ejercito, Napoleon,—Máximes de guerre, pág. 1—París, 1874) no constituyen, sin embargo, obstáculos insuperables, pues segun Napoleón, por donde pasan dos hombres puede pasar un ejército entero. Difícil no quiere decir, por cierto, imposible. De las coneideraéiones anteriores se deduee pues, que la defensa nacional corresponde esencialmente al ejercito, quien


VI

dispone únicamente de los medios materiales necesarios para hacer triunfar la voluntad soberana, i que la marina solo constituye un auxiliar mas o ménos poderoso del ejército i que, por lo tanto, debe subordinarse a las necesidades del mismo. , En efecto, una nacion cuya fuerza es esencialmente marítima, ejerce solo pequeña influencia en los negocios internacionales como lo prueba la conducta de Inglaterra en los sucesos políticos de 1885, que estuvieron a punto de producir un rompimiento entre esa potencia i Rusia por la cuestión de Merv. Inglaterra sola, sin ejército terrestre, i sin ningun aliado que se lo proporcionara, a pesar de sus terminantes declaraciones de que jamas permitiría que Rusia se instalara en Merv a las puertas de la India, viéndose sin los medios materiales para oponerse a dicha ocupacion, tuvo no solo que resignarse a ello sino tambien a tolerar los avances ulteriores del jigante moscovita hácia el Indus, objetivo perseguido por la política rusa en Asia. Se ve, pues, que en realidad es el poder militar terrestre el que mas pesa en la balanza de las relaciones internacionales. I como hemos demostrado, el ejército es la gran palanca de la ofensiva, cuando se adopta este camino para solucionar un conflicto entre naciones. Pero si las ventajas del ejército sobre la marina son grandes en el terreno de la ofensiva, todaviason mayores cuando hai que resignarse a la defensiva, en caso de guerra esterior, i esto sobre todo tratándose de uaa nacion que como Chile, deslinda sobre varias de sus fronteraseon rivales o enemigos. En efecto, si alguna vez hemos de tener guerra con alguna potencia esto solo podrá ser, o bien con una de las grandes naciones europeas o bien con alguno de nuestros vecinos, ja que por desgracia, segun Federico II, vecinos es sinónimo de enemigos. (Federico II,%Príncipes généraux, pag. 2). En el primer caso, nuestra escuadra seria infaliblemente destruida, pues no podemos pretender equilibrar nuestras fuerzas navales con la de ninguna gran potencia, que podrá enviar, sin grandes sacrificios, una fuerza doble o triple a la que la que nosotros pudiéramos movilizar. Las colonias inglesas, francesas i alemanas situadas en la Polinesia, constituirían bases de operaciones para las escuadras de dichas naciones en caso de un conflicto cos nosotros, que les permitirían sostener sus escuadras sin gravámen excesivo i sin grandes dificultades, pues" dichas colonias no dis-


VII

tan mas de diez a quince días de navegacion a vapor de nuestras costas, i en ellas tienen ya sus dueños establecidos arsenales i carboneras. (3). Pero en caso de guerra con la República cualquiera gran potencia europea (4) encontraría en el Perú un alia Jo seguro, i por consiguiente, su territorio constituirla su base de operaciones. En semejante emerjencia. la defensa nacional solo podriá desarrollarse por tierral tendría que asumirla el ejército nacional, i el teatro de operaciones forzosamente seria el territorio limítrofe respectivo, o sea nuestras provincias del norte. Las líneas de comunicacion espeditas entre todos los puntos del territorio i el futuro teatro de operaciones, seria entonces el asunto de mayor importancia, i como éstas no podrían ser marítimas, puesto que estarían cortadas por' el enemigo, necesariamente serian terrestres por medio de los caminos que unan el teatro de operaciones con la base de operaciones de nuestro ejército, es decir, con las provincias cent r a s de la República. Basta considerar qué papel correspondería entonces auna vía férrea que uniera la línea del valle central con el teatro mismo de operaciones que seria, sin disputa, la provincia de Tarapacá. Los ferrocarriles forman en el dia la principal línea de comunicacion con su base de operaciones para los ejércitos modernos en campaña, puee son las únicas arterias que pueden satisfacer sus necesidades, en reclutas, pertrechos, víveres, etc. Por esto es qv.e la importancia de los ferrocarriles estratéjicos a medida que aumentan las necesidades de los ejércitos, adquiere mas i mas valor para la defensa de una nacion. I si alguna vía férrea puede llamarse estratéjica, sin duda lo es la que uniendo los territorios del norte con el centro i sur de la República, asegure la concentracion oportuna de todas nuestras fuerzas en el punto atacado. Se ha manifestado en el Senado por algunos miembros de esta alta corporacion, el temor de que semejante vía férrea pudiera ser destruida por el enemigo, por medio de patrullas enviadas desde su escuadra,i por lo tanto, que llegado el momento, seria inútil. No divisamos cómo podría esto suceder, pues una de las precauciones elementales para la conservacion de toda la línea estratéjica consiste en ocupar con piquetes mas o ménos (3). El Imperio del Japon debe añadirse a las suposiciones del señor Jeneral Boonen Riverg, pues este nuevo factor internaciodal está llamado a actuaciones trascendentales en la política del Pacífico. (4). O asiática.


VIII

fuertes, todas las obras de arte, como ser túneles, puentes, viaductos, cuya destruccion por el enemigo importaría una suspension larga de la esplotacion de dicha línea. (Vorbeck, Lettow. Leitfaden für die Unterriecht in der Tactik—Berlín, 1884, pág. 71). En cuanto a los puntos de la línea no ocupados i en los cuales el enemigo pudiera causar depredaciones, esta» serian reparadas con la misma facilidad con que diariamente se remedian las que ocurren continuamente en toda vía férrea en esplotacion, pues solo podrían consistir en el levantamiento de rieles, durmientes o destruccion parcial de terraplenes, puesto que para llevarlas a cabo el adversario solo contaría con medios reducidos i durante el corto tiempo que mediara entre el aviso i la llegada de las fuerzas encargadas de la conservacion de la línea. I esto en el supuesto de que la línea se construyera a orillas del mar, pues en caso de internarla a 30 kilómetros déla costa estaría ya al abrigo de toda escursion enemiga, que para emprenderla necesitaría de 48 horas de tiempo i de libertad de accion, lo que es sumamente difícil de conseguir en la guerra. El hecho práctico que existe en abono de la seguridad relativa de las líneas que corren paralelas a las costas, es que la flota francesa es 1870, a pesar de la importancia que tenia bajo el punto de vista estratéjico, no pudo conseguir la destruccion de la línea ferrea prusiana paralela a la costa del mar Báltico que corre a seis kilómetros de la playa en uhaestension de mas de trescientos kilómetros. ' Son, pues, infundados los temores manifestados a este respecto por algunos señores senadores. La union de la provincia de Tarapacá con el valle central por una linea ferrea, es de la mayor importancia para asegurar la defensa de nuestras ricas provincias del norte, objetivo probable de todo enemigo esterior, ya que su defensa forzosamente, como dejamos demostrado, ha de confiarse al ejército i no a la marina". El artículo trascrito, del señor Jeneral Boonen Riyera, redactado en 1889, tiene valor absoluto en el dia del hoi; i aun cuando a lo manifestado por. ese distinguido e ilustrado jefe de nuestro Ejército, pudiera agregarse uno que otro argumento mas, preferimos abstenernos, pues lo principal queda dicho.


LA INFANTERIA 1). Formaciones i fuegos contra ataques de caballería. 2:. Deber que le corresponde de apoyar las cargas de su propia caballería (1)

. Los hechos de la historia militar han venido estableciendo principios i ofreciendo deducciones sobre el poder de combate de la infantería frente a la accion táctica que le corresponde a la caballería; i se ha llegado a establecer que, si un paralelo ya no es posible entre las dos armas tratándose del combate, la necesidad de sus esfuerzos comunes, es indispensable en la guerra para garantir el éxito. (1) Conferencia dada por el señor Mayor M. Anabalon Urzúa, en el E. M. J. el 5 IX. 1907.


— 375 — Las dos armas han hecho grandes progresos buscando sus ideales precisamente en el sentido lójico que les ha dado los buenos resultados que han obtenido; eso sí, se dice que una, la infantería, se ha levantado por sí sola i la otra, aunque son propios sus esfuerzos, ha sido, sin embargo, obligada—podríamos decir—a producirlos, por los grandes triunfos alcanzados por aquella en el arte de la guerra. A raiz de los progresos realizados en el armamento de la infantería, han nacido nuevos métodos de combate i crecido en favor de ella el factor de la proporcionalidad i de la decision, hasta obtener como propias—segun lo comprueban las estadísticas médicas de la última campaña de Oriente—las 8-9/10ª partes de las bajas producidas en el combate. Esta preponderancia táctica de la infantería ha ido empujando, sin duda, a la caballería del campo de batalla; pero ella ha contestado con los éxitos obtenidos en su rol estratéjico como resultado de su trabajo i firmeza en los principios e ideales conque la bautizara su verdadero creador, manteniéndose desde hace un siglo i medio i a traves de memorables campañas, alrededor de aquellas sabias enseñanzas que, como un dogma de fé impuesto a todas las épocas, han llegado hasta nuestros días. Sin embargo, siguen los autores militares i los reglamentos mismos tratando del cómbate entre, estas dos armas cómo si tuvieran la real conviccion de que nunca podrá descuidare; la una de la otra. Se reconoce la ventaja del infante sobre el jinete i se predica su superioridad, aun ante varios, si sabe dominar, sus nervios i aprovechar bien el almacen de su fusil i manejar éste con habilidad , como arma blanca. En las obras mismas en que la caballería ha de inspirar sus propósitos, los tácticos del arma la advierten que la infantería miéntras conserve su calma i sepa aprovechar las condiciones del fusil moderno, es invencible para la caballería. I miéntras tácticos i reglamentos así lo establecen i tratan de su rol en el campo de batalla, reducen su accion a situaciones ocasionales confiadas a la velocidad de los caballos, a la audacia i buen ojo de los jefes, así corno a la fuerte impresión moral que produce, en el infante el estrépito de una carga, factoren probables en que la caballería funda principalmente el éxito de sus ataques, La concentracion del. fuego de la infantería, la prontitud con que ella, puede formar una barrera de fusiles i la influencia mas fácil, eficaz i poderosa de los que la mandan, reducen efectivamente, por principio, a circunstancias mui espresas la accion de la caballería.


— 376 —

Pero, aparte de tales circunstancias, tiene naturalmente esa arma muchos recursos con que tentar a la infantería provocándole raía vacilacion o una interrupcion o cambio cualquiera en los movimientos empezados, contrarios a las necesidades efectivas de la situacion obligándole a que, obedeciendo a sus tentativas, le ofrezca ya un éxito perdiendo el desarrollo de sus fuegos en otra direccion en que su influjo pudiera ser decisivo, ofreciendo con sus propios agrupamientos, blancos especiales a la infantería o artillería adversarias o, por último, posibilitándole el ataque mismo. Ante estos recursos que la caballería; tiene de por sí o los encuentra ofrecidos por las situaciones a que puede llegar la infantería en el combate, i en vista del ninguno o escaso valor táctico que los impugnadores de esa arma le aseguran a su accion, cabria preguntar, sin embargo: ¿habrá perdido efectivamente la caballería su influjo poderoso en el campo de batalla?... I con los hechos de la historia contestamos, nó! Es verdad que en razon inversa a sus progresos en el rol estratéjico que es su caraterística, ha marchado hasta hoi su influencia táctica de otras épocas; pero existe su actividad en el campo de batalla, dificultada, sin duda, por el perfeccionamiento de las armas modernas de la infantería, de sus formaciones en relacion con el terreno i del cultivo que éste viene alcanzando en el mundo que restrinje i limita su empleo. "El arma de caballeria es demasiado valiosa para que no haga nada", dice el Jeneral von Schmidt, i la infantería no ha de quedarse del lado de los que piensan que han pasado los dias de su actividad. Mientras haya otras armas que la apoyen, miéntras las fases del combate puedan ofrecerla una ocasion a la presteza de sus caballos i al empleo terrible de sus lanzas, la caballería estará presente en el campo de batalla como fantasma de muerte de la infantería. Toca a esta arma prepararse con tiempo para contrarrestar con éxito sus ataques; cuenta para conseguirlo con los mejores medios que le dan ena superiodidad reconocida sobre ella; queda Bolamente por ejercitar el trabajo que debe darle por resultado el uso i empleo mas ventajoso de esos medios. La caballería se advierte por lo jeneral a distancias grandes o medias. Las sorpresas, que ella llama, se presentan a distancias mui cortas o reducidas. Esa aparicion inesperada de la caballería no la debe distinguir la ínfatería con la palabra sorpresa si ella ha de significarle desventaja, condicion en que por esa circuntancia no se debe considerar la infantería; esta debe sentir esa orgullosa conviccion para entonar su moral en los casos de peligro.


— 377 —

Las formaciones de ataque de la caballería serán mas frecuentes en profundidad que en estension frontal; para contrarrestar ámbas tiene la infantería sus formaciones cerradas, jeneralmente en dos filas, por excepcion en cuatro, pues debe tenerse' presente que al lado de la suficiencia de sus fuegos se impone la necesidad de un frente mas o menos estendido que guarde alguna proporcion con el, que trae el ataque que debe rechazar. Á las oleadas producidas por los escalones de ataque sucesivo de la caballería en esta formacion, la infantería opone su rompe-olas de estrechas formaciones con fuegos intensos; pero debe tener presente que el éxito no lo encuentra con la formacion misma, sino con el sentimiento de la seguridad, de la firmeza moral, del orden i del valor del fusil si lo ha sabido apreciar i si lo sabe esplotar en el momento propieio. "Infantería que no está conmovida no necesita, o mejor dicho, no ha tenido nunca necesidad de una formacion especial contra la caballería desde el tiempo que lleva una arma de fuego", dice Balck; "ni será ese el momento elejido para caer sobre ella" dirán los del arma, cuando un principio les previene que en tales casos es invencible; mientras que sus fuerzas o formaciones son secundarias si está conmovida o Vacilante. Es para la infantería una severa advertencia lo que escribe un observador que cargó contra cuerpos franceses en Vionville: "en el primer momento, dice, la infantería pierde el tino por completo, se olvida que tiene un fusil, se desbanda i lleva el desorden hacia atras impidiendo con su fuga misma el amparo de los escalones posteriores"; i en el segundo momento, agrega, "la infantería vuelve en sí de su terror, dispara sus armas pero mas bien de miedo que con conciencia". Por regla jeneral, las tropas de infantería no deben abandonar el terreno o la situacion en que la encuentra un ataque de caballería; en cualquier formacion se la puede recibir. Sería un error tratar de reunir tropas colocadas en tiradores en primero línea o como reservas detras de ellos, adelantar o atrasar sus alas desde el momento que pueden dirij ir sus fuegos con ángulos enormes en la direccion del peligro, o pueden otras tropas de los escalones posteriores acudir con sus fuegos en su proteccion; como seria tambien un error presentarle formaciones cerradas teniendo siquiera el peligro de ofrecer un blanco a propósito a la infantería o artillería enemigas, situacion a que pueden inducirla mil tentaciones que la caballería podrá en juego como fruto de sus propios recursos.


— 378 —

Nuestra actual columna de compañía ofrece ahora una facilidad i una rapidez estraordinaria para tomar una formacion que responda al peligro de un ataque dé flanco. Con ella es hormas aceptable la idea de von Scherff que trata de probar que es mas favorable i promete mas éxito un ataque sobre el frente que no sobre el flanco de la infantería, fundándose tanto en la prontitud de sus formaciones como en la libertad con que ella puede dirijir sus fuegos en esa direccion. Es necesario en todo caso reducir al mínimum las voces de mando i estimular en alto grado la iniciativa. Se debe acostumbrar a las tropas a que a una breve" órden o indicacion-se tome el frente que exije el peligro i que éste sea anunciado por cualquiera de la compañía o del batallon ya que no es posible que el que manda pueda observarlo o verlo todo.

.

La formacion misma no está sujeta a otra lei que la de la necesidad i del tiempo de que se dispone; puede ser en dos o en cuatro filas. Sin embargo existe esa consideracion especial que nos induciría a optar por la formacion en dos filas i aun entuertos casos en una, i es la de presentar, como hemos dicho, a la caballería un frente mas o ménos estendido que guarde alguna proporcion con el que ella toma para su carga, ya que el fuego de una fraccionan que todos los fusiles 21/2 ocupan de preferencia con el fuego de Trente, dejaría sobre los flancos de un adversario de fueza equivalente, un sector sin fuegos que crece en relacion con su acercamiento, si creemos que a las distancias mayores el espacio batido sobre el blanco pudiera ser mayor, ya por el desvía-natural de los proyectiles o, especialmente, por los" ángulos con que puede dirijirse 1a infantería, cuando el peligro no impone la necesidad absoluta del fuego de cada tirador sobre su frente respectivo. Unida a esta consideracion está, para los casos jenerales, lo del valor del fuego del fusil frente a los espacios ocupados en el terreno por infantes i jinetes; así, la infantería coloca veinte fusilestiradores en dos filas—en el espacio ocupado por ocho jinetes de frente en fila de contacto, correspondiendo entónces 21/2 fusiles o sea 25 disparos por mito por cada jinete corrido. Colocando la infantería en 4 filas se doblarian estos factores sin otro resultado, quizás, que un riesgoso perjuicio de la proporción del frente i un consumo desmedido de la municion. I es fácil deducir como crecen esos factores cuando la caballería presenta su carga en sus formaciones abiertas en que los jinetes a dos o tres pasos, distraen cada uno, alrededor de siete fusiles presentándosele la infantería en dos filasunidas.


— 379 —

Balck nos presenta un solo ejemplo de despliegue contra ataques de caballería (fig. I).

Supone un batallon en columna profunda amenazado desde medio derecha. Para rechazar el ataque le opone formaciones en dos filas. Despliega la l. aacompañía por la izquierda, la 3.ª por la derecha i la 2.ª i la 4. las deja como escalones sobre los flancos para prevenir un peligro en esas direcciones. Siguiendo al autor podríamos determinar para este mismo batallon un despliegue en dos filas hecho rápidamente sobre el


— 380 —

frente, manteniendo como en el caso anterior algunas fuerzas en escalones (fig. II).

En tal caso la 1 .ª compañía efectúa un despliegue comun; la 2. a i 3.a salen sobre los flancos mas allá, de la direccion de las alas de la formación anterior, i la 4ª queda en espera. Estas formaciones firi«scalones tienen sus impugnadores que las combaten citando hechos de la historia como el de la infantería francesa al repeler el ataque de la brigada Bredow i de los dragones de la guardia en Vionville, en que los escalones entre sí sufrieron grandes pérdidas con el efecto de sus propios fuegos. Sin embargo, es una consideracion esencial apreciar las distancias que separan a las unidades o fracciones. aEn este ejemplo las distancias reglamentarias alejana de la 1. línea a mas de 35 i 70 pasos respectivamente a la 2. i 3. a compañías lo que exije la pérdida de mas de 10 i 20 segundos de tiempo. Si el casó es imperioso no tendría otra solucion que sacar sobre los flancos respectivos a las compañías como lo pre-


— 381 — senta esta figura; si hai tiempo, lójicamente, se podrían estrechar esas distancias por lo ménos hasta dar mayor tranquilidad a los tiradores de los escalones anteriores i libertad suficiente para los fuegos i la direccion de las compañías, ventaja a que responde la formacion en escalones, como asegura tambien la atencion de tos flancos i la independencia del mando, ya que, como dice Balck, jeneralmente corresponde a los comandantes de compañía, frente a la inminencia de un ataque de caballería, disponer los medios para repelerlo sin otra órden que un aviso previo del batallon que anuncie la direccion del peligro. Otro caso seria el de un despliegue sobre los flancos, en que es mas. fácil cumplir con la idea de algunos autores* que -recomiendan disponer en lo posible de las tropas de mas a retaguardia de una unidad a quien va dirijido un ataque, a fin de poder desprender las fracciones de cabeza i emplearlas en otro direccion más apremiante que la caballería quisiera ocultar con su movimiento o actitud. Siguiendo al batallon en columna profunda i estando las compañías en columnas de pelotones como lo presenta la figura III, converjen simultáneamente los primeros i últimos de cada compañía;

los del centro siguen la conversion del de cabeza i quedan como escalon o, segun el caso, lo cubren i hacen fuego en 4 filas.


— 382 — Si en los 18 pasos con que cuentan los pelotones para entrar en línea—desalojados los pelotones del centro—no cabe el efectivo de que disponen los que ejecutan la conversion, las fracciones sobrantes cubren a retaguardia el ala de su respectivo peloton en la línea de los escalones i descansan sus armas o toman parte eu el fuego segun convenga. La regularidad de la formación es lo de menos; la mejor disposicion de los fusiles i el mas rápido aprovechamiento del tiempo es lo esencial. Si este ejemplo encuentra a las compañías en columna de compañía como lo indica la figura IV. los pelotones del ala. amagada hacen en esa direccion una conversion simultánea de las escuadras; los pelotones centrales

corren adelante a ocupar los claros de compañía, converjen i, como en el caso anterior, quedan a retaguardia las fracciones que no tuvieran espacio suficiente; los pelotones del ala interior converjen tambien simultáneamente con los del ala esterior i conservan sus puestos como escalon, o, segun al caso, toman parte en el fuego. En toda circunstancia los despliegues son rápidos i ordenados, siempre con algunas fuerzas en espera especialmente cerca de los flancos.


— 383 —

Tratándose de tropas instruidas que inspiren suficiente confianza al jefe, se dice que todo este razonamiento que aboga por el fuego en dos filas de la infantería para rechazar los ataques de la caballería, es indiscutible, como lo son tambien las razones que justifican el fuego en cuatro filas con tropas reclutas que pueden escapar al dominio del que las manda i perderse la mayor utilidad de los fuegos, mientras que en la mano del jefe los resultados serán bien distintos. Formaciones nuevas rechazaron, en tales condiciones, el ataqtie de buena caballería en Sapignies con pérdida de 32% de los jinetes i 80% de los caballos. Durante el trascurso de la batalla existen períodos difíciles para la infantería creados ya por las condiciones desventajosas en que se combate, ya por la actitud siempre amenazante de la caballería. Se presentan jeneralmente en el momento de la decision, cuando las reservas han sido consumidas o detras de las tropas que marchan a impulsar el último avaace ya no hai escalones o no tienen ¡la vida suficiente para parar con éxito los golpes de la caballería. Es en ese momento supremo en que la infantería debe acudir imprescindiblemente a la línea de fuego; cuando debe llegar allí para dar la última estocada; cuando sin su auxilio no hai victoria, i avanza resuelta con su último empujé, i se encuentra con su tenaz adversaria que audaz e irresistible en los últimos momentos de la lucha, le cierra porfiadamente el paso. I la infantería debe triunfar i salir airosa de este trance difícil i llegar con sus refuerzos a la línea que es donde la llama la situacion. Prescripciones autorizadas previenen a la infantería no olvidarse nunca que es frecuente en la guerra tal situacion i que debe conservar hasta el último momento fracciones cerradas que se ocupen.; con la caballería dejando libre las fuerzas calculadas para el momento dé la decision; o, todavía, en casos estremos, tomar de dichas fuerzas la paite indispensable para recibirla i continuando con el resto tratando de llegar a la línea con el mayor número de fusiles; i, en todo caso, sin interrumpir ni un sólo instante el movimiento de avance que ello ya significaría el éxito para la caballaría, i con ello la pérdida de la ocasion oportuna de sus refuerzos. Los principios mismos en que la caballería funda sus éxitos probables en esta fas de la batalla, son una saludable advertencia para la infantería. Pero el período crítico, la verdadera crisis de la infantería se halla en la retirada despues de un ataque rechazado; cuando escaseadas las municiones, debilitada por las bajas la direccion inmediata de las tropas, cuando llegado el des-


— 384 —

gaste físico a sus estremos por los avances i los últimos esfuerzos hechas en favor de la victoria, debe retirarse bajo los fuegos del enemigo victorioso que persigue i del ataque incansable i tenaz de la caballería que por todos lados le dirije sus lanzas i amenaza aniquilarla i convertir en derrota su retirada. Ante esta situacion la mas angustiosa i terrible de una batalla que exije de la infantería toda su disciplina i enerjías, toda su presencia de ánimo i su talento, debe salir tambien airosa cubriendo con sus pechos todos los elementos en accion i sus, restos mismos para responder con ellos a ulteriores exijencias de la campaña. Si no hai tropas frescas que la reeojan, o son insuficientes para rehacerse a su espalda, si su propia caballería ha sido arrojada del campo de batalla o no ha podido auxiliarla, debe salvar i salvarse por sí sola, juntándose en grupos los dispersos tiradores para reunir progresivamente algunas fuerzas apreciables que le permitan respirar en la primera ventaja que le ofrezca el terreno. Detenerse antes clavándose sobre una línea en presencia de la tenacidad de los que persiguen creyendo así salir de su angustia, sería quizás, un error; así nos lo dicen algunos ejemplos de la historia: la retirada de tres compañías rusas frente a un nutrido fuego de persecusion de los turcos combinado con ataques de flanco de su caballería en la batalla de Scheinowo. Las compañías habian conseguido ya cierta cohesion; una se detiene i hace frente, pierde todos sus oficiales 1 eleva al 50% las pérdidas de su batallon. Poniendo en relacion ahora las fuerzas de la infantería contra las de caballería encontramos el paralelo conociendo el valor del fuego del fusil dentro de cada unidad o fraccion i partiendo de la hipótesis de que la duracion del fuego fuera solo de un minuto. En tal caso, un peloton aun habiendo reducido hasta sesenta su dotacion primitiva de fusiles o sea de 500 a 600 tiros por minuto—dentro de los últimos 500 metros solamente—basta para un escuadron; una compañía en circunstancias favorables podrá hacer frente con éxito a un Tejimiento, i así sucesivamente. Una compañía del Rejimiento aleman N,° 27, rechazó en Beaumont el 5.° Eejimiento de Coraceros franceses; en Jena, un batallón se retira i sintiéndose incapaz de continuar su marcha forma un estrecho cuadro con 240 fusiles a que habia quedado" reducido i rechaza, increíble, ocho ataques sucesivos de 9 o mas, eso sí que diezmados Rejimientos franceses, ante los cuales por la escases de municiones se ordenaba disparar sólo a 80 pasos. Sin embargo, frente a estos ejemplos vemos en Königgrätz a un escuadron de Húsares que sorprende i toma prisioneros la mayor parte de un batallon austríaco; en Custozza trea


— 385 —

pelotones de lanceros cruzan por él frente las filas de una brigada de infantería italiana que estaba desplegada para el combate, caen en seguida sobre otra brigada que venia aun en columna de marcha i, aunque con enormes pérdidas como se comprende, logra su objeto interrumpiendo el avance de los italianos que quedan lejos del campo de batalla.—Todos estos hechos son circunstancias estraordinarias, naturalmente, porque ofrecen una hermosa leccion a la infantería. En todo caso ella no deberá contentarse nunca con poner frente a la caballería los fusiles estrictamente necesarios que los cálculos¡numéricos exijirian; siempre debe calcular su capacidad en condiciones de obtener seguramente el éxito. Algunas contradicciones i vacilaciones existen respecto al modo de apuntar de la infantería al recibir con sus fuegos a la caballería. Hai autores que recomiendan la posicion tendida porque el caballo salta al tirador, porque es mayor el espacio barrido por el fuego, porque es mas difícil al jinete herir al tirador i porque, si la infantería enemiga dispara a la vez se reducirán enormemente las bajas. La posición arrodillado ofrece igualmente la probabilidad de ser saltado por el caballo, talvez con mas facilidad i le da al tirador mas libertad i confianza que estando tendido. La posicion de pié aumenta la confianza del tirador, le da mas dominio i libertad pudiendo entonces usar su fusil como arma blanca si se llega el caso i atender con mas ventaja a su defensa personal. Ademas esa muralla de hombres i fusiles en medio de un fuego intenso i eficaz, muchas veces ha hecho abrirse las líneas de ataque de la caballería, haciendo imposible al jinete reducir el instinto del caballo que ve i rechaza el peligro. Lo que decide, sin embargo, el modo de apuntar es la situacion en el terreno, de la infantería atacada en relacion con su mision del momento i la situacion del enemigo i estado del combate. Conservan, por ejemplo, su posicion tendida o arrodillada los tiradores mismos i aun sus reservas próximas,' cuya atencion principal no les permita un cambio de posicion, pero sí dirijirse con ángulos enormes sobre su adversario. La posicion de pié o de rodillas, o la combinacion de ámbas, se impone lójicamente para los escalones posteriores que están en condiciones de poder efectuar un despliegue i cambio rápido en la direccion que le exije el peligro sin correr talvez el riesgo de ser mortificados a la vez por fuegos enemigos. Para la ejecucion de los fuegos contra, la caballería i para obtener los resultados que la infantería debe esperar de su fusil, no hai consideracion mas esencial que la del dominio moral. La posicion debe tomarse en el acto i dejar el tiempo suficiente para dominar allí los nervios; un apuro violento;


— 386 —

una precipitacion loca, producirá resultados contraprodu centes. "Nunca ha sucedido todavía quela infantería dispare" demasiado tarde contra la caballería , dice von Waldstätten. I efectivamente, ante la probabilidad de obtener impactos desde las distancias grandes, tentados por el blanco enorme que presenta la caballería vale la pena apreciar ante los factores técnicos del tiro, las circunstancias morales que den a a la infantería el dominio de sus hombres para que puedan aprovechar bien el fuego de sus fusiles a las distancias cortas. "A la caballería que viene al galope no le causa ningun daño la bala que vuela por el aire sino la que está dentro del cañón del fusil i que se guarda para las distancias cortas", escribe el jeneneral Dragomirow. Acostumbrar así a la infantería se obtiene ademas la ventaja que no la conmoverá tan fácilmente la aparicion inesperada de la caballería, la sorpresa como se la llama. Como rechazo de caballería a distancias cortas debemos recordar, entre otros, el citado ejemplo de Jena i el de la 5.a compañía del Rejimiento alemán N.° 46 que rechazó en Sedan un ataque de caballería desde los 140 hasta los 80 pasos. Como clase de niego contra la caballería no hai otro que le ofresca mejores resultados a la infantería que el fuego de tiradores, en donde cada hombre desarrolla a voluntad toda la potencia de fuego de su fusil i de su propia habilidad. Sin embargo, una salva se cree mui necesaria para asegurarse el que manda de que tiene en el puño a la tropa: "la salva es el freno i la corta distancia garantiza el éxito", dice Balck. Se debe todavía tener presente que, aun llegando la caballería a la barrera misma formada por la infantería i aun pasando a sus espaldas, no por eso la infantería está perdida; queda todavía el combate cuerpo a cuerpo en que el infante lleva la ventaja. Para el empleo del alza nuestro nuevo reglamento de infantería deja indicada la posibilidad del cambio de alzas cuando presenta un ejemplo de fuego de salva con alza de 900 metros, i enseguida otro ejemplo de tiradores haciendo fuego oblicuo a medio izquierda con alza de 700 metros. El primer caso es de perfecta aplicacion porque todo fuego, de salva o nó a distancias medias i grandes, debe ser lójicamente con alza graduada; pero el segundo ejemplo de fuego de tiradores a 700 metros, debemos creer que esta indicado no por la infantería que recibe directamente el peligro sino para la que puede intervenir desde otra direccion, porque todo fuego dentro de las distancias cortas no podrá hacerse sino con alza tendida.


— 387 —

Es verdad que el Reglamento aleman consulta el cambio dé alzas aun dentro de las distancias cortas, pero autores distinguidos de ese Ejército lo han criticado diciendo que, aunque es posible conseguirlo con tropas bien instruidas, debe, sin embargo, evitarse. I es de creer que esa crítica hecha sobre nuestro reglamento o mas bien dicho a nuestro sistema, tendría en realidad razones mui superiores, aplicada por una parte a nuestro temperamento, jeneralmente nervioso, i por otro al valor de nuestras reservas que por hoi no nos augura toda la confianza que exijiria el caso en cuestion. El fuego de tiradores contra ataques de caballería debe ejecutarse, pues, con alza fija, como creo que lo ha venido ejercitando toda nuestra infantería; las razones son obvias, i a ella debemos agregar todavía los factores técnicos del tiro que lo justifican: la trayectoria do un disparo a 500 metros no levanta en su flecha máxima a mayor altura que la de un jinete. Supuesto el caso de empezar el fuego de tiradores con alza fija mas allá de los 500 metros, pero dentro de los 800, se debe en tal caso subir la puntería en relacion con la distancia calculada. Rohne abogando por el alza fija en un notable trabajo sobre el efecto del fusil de infantería contra un ataque de caballería que recibe fuego desde los 800 metros con alza tendida, prueba un efecto que representa el 46% de bajas de hombres i un 71% de pérdida en los caballos. A propósito es de anotar la observacion que ofrecen los acontecimientos pasados: que en los ataques de caballería las bajas en los caballos fian sido—con rarísimas escepciones—siempre el doble o mas de las de los hombres; i. aunque esto nada tendría de estraño por razones del blanco, se ve que los resultados se han conseguido sin que se haya preconizado la reparticion del fuego entre jinetes i caballos, como nosotros lo hemos solido exijir en la enseñanza. Hemos visto hasta aquí una parte de lo que se refiere a cuánto la infantería necesita conocer o ejecutar para ponerse a salvo de ese enemigo irreconciliable, de esa su pesadilla o fantasma del campo de batalla, la caballería; veamos ahora algo de lo que ella necesita de su propia infantería poniéndola entonces de su lado i considerándola su amiga necesaria e inseparable. El principio del apoyo mutuo de las armas en el combate ha tenido siempre quejosa al arma de caballería, que ha venido creyendo, talvez con alguna razon, que la infantería no ha correspondido a todos esos sacrificios que por ella espe-


— 388 —

cialmente, en la campaña i en la batalla, siempre está dispuesta i lista a ejecutar con toda esa nobleza de sentimientos i de principios que distinguen su carácter. La caballería exije reciprosidad; pide el apoyo inmediato de la infantería para sus ataques en el campo de batalla i ofrece pagar con creces su accion auxiliadora. El estado de ánimo de las tropas atacadas por la caballería, la situacion vacilante que las domina, el número excesivo de fusiles que se le pueden oponer, o la distraccion de otras tropas en presencia de su ataque que obra tan poderosamente en el teatro de la accion, raras veces ha sabido aprovecharse, aun por mui buena infantería; la nueva i jeneralmente ventajosa situacion que por esto se le ofrece, ante la cual pueda concentrar sus fuegos sobre blancos mas favorables, ganar terreno hacia adelante u organizar en buenas condiciones su retirada, es obra producida por la accion de la caballería, i hai el deber de saber esplotarla con ventaja. Autores eminentes han criticado a la infantería su falta de ojo i accion, i la recuerdan que es especialmente su deber seguir con atencion el trascurso de una carga de caballería, i avanzar al ataque debiendo estar con su bayoneta o con sus fuegos encima del adversario ántes que éste recobre los sentidos, para sacar todo el provecho que la felicidad del ataque le ofrece o recojerla oportunamente si fuera rechazada, tarea que, en todo caso no es difícil desde el momento que ella misma se encarga de prepararla. Por lo menos se debe impedir que la infantería adversaria se cebe sobre la caballería sin que los fusiles de su propia infantería se ofrezcan para salvarla provocando al enemigo a dirijir sobre sí los fuegos. "Es cuestion de iniciativa de los que observan i saben mandar", dice un autor.—Fácilmente se comprende que si la infantería logra siquiera repartir los fuegos del adversario o influir de algun modo enérjico en el ataque de su caballería, la operacion alcanza todas las probalidades del éxito. La reciprocidad no existiría sin estos comunes ideales: asi como la caballería siempre está lista para socorrer a tiempo en las situaciones difíciles a que en el combate está espuesta la infantería- así como ella no vacila en apurar la victoria lanzándose al ataque tan pronto sus ojos de águila ven flaquear al enemigo en presencia de nuestros batallones, o así como ella ofrece sus lanzas i sus pechos en los momentos supremos de una retirada, así la infantería le pertenece i debe estar siempre a una vista con ella, prepararle o contribuir a 1 a preparacion de sus atapues, apoyarla.en sus cargas siguiéndola tanto con sus fusiles como con su corazon que así, seguramente, encontrará la infantería el medio de mostrar


— 389 —

el alto significado moral de la reciprocidad i del compañerismo que da los buenos resultados, junto a una otra direccion en que esplotar con ventaja su capacidad dé combate. Resumiendo podríamos concluir diciendo que nuestra infantería habiendo alcanzado sin duda alguna grandes progresos, necesita todavía mucho trabajo i especial preparacion en los ejercicios que necesita ensayar para apoyar con éxito a la caballería aprendiendo a sacar de sus ataques los grandes resultados que le ofrece. Por otro lado necesita practicar ejercicios pue la habitúen a la presencia repentina de la caballería i, especialmente a dominar los nervios estando frente a sus ataques de los cuales no la salva sino su fusil i el orgulloso convencimiento de la superioridad i del dominio moral. Estos son principios innegables, pero hai que grabarlos en el corazon de los infantes; hai que inyectarlos en su sangre hasta que reconozcan por naturaleza que sus momentos críticos frente a la caballería no tienen otra solucion. Se debe enseñar a disparar repentinamente desde las mas cortas distancias i a conservar siempre en el cañon del fusil un disparo para el momento supremo. Cada hombre debe adquirir la firme conviccion de que la salvacion propia no se encuentra ni un paso mas atras de la línea en que se debe resistir; que el apoyo no se busca mirando o corriendo hácia atras, sino que se ha de recibir de los compañeros que como ellos ven el, peligro i tienen el deber de concurrir a rechazarlo. Lo esencial es que el trabajo tienda a dominar los nervios, probándole a los hombres que solo así se es fuerte, haciéndoseles comprender i convenciéndoseles que nunca sus espectativas son desfavorables frente a la caballería; no consagrar un principio haciéndoles adoptar una distancia fija para la ruptura del fuego, que esto los haria concebir una idea errónea de su poder; muéstresele las desventajas de la caballería frente á la infantería, por sus armas, por su blanco y por las grades continjencias á que esta, espuesta durante sus ataques, muchos de los cuales terminan lejos de los fusiles del infante por los estragos que le causan sus fuegos y las dificultades y tropiezos que entre aquellos mismo se producen. Un ataque de 17 escuadrones de Coraceros franceses fracasa en Vionville frente al fuego de cinco compañías prusianas, á consecuencia de que los escalones posteriores de la caballería llegaban á engrosar el taco producido por las líneas anteriores como consecuencia de los fuegos oportunos y bien dirijidos de la infantería. La caballería de Ziethén fracaza en Kollin en sus cargas a lo largo del bosque de Krzeczhorz ocupado por infantería austrica.


— 390 — Se debe, pues, buscar la ocasión de hacer practicar los ejercicios que la infantería necesita conocer prácticamente; es de rigor que ella tenga una idea clara de lo que son los ataques de caballería; bien se pueden combinar los ejercicios con provecho evidente para las dos armas; ésta puede cruzar a la vista de aquella, grandes espacios de terreno presentándole la forma real de su ataque con todo el estruendo imponente de sus armas y caballos, ante el cual pueden los infantes hacer cálculps mas ó memos prácticos del tiempo y deducir su vedadera capacidad. Drogamirow recomienda hacer pasar caballería á toda carrera por entre hileras de infantería abiertas hasta tres pasos, y Balck aplaudiendo la idea espresa que tales ejercicios contribuirán á que la infantería no pierda tan luego la cabeza en la guerra como sucederá con aquella que con la caballería se encuentra por primera vez en el campo de batalla. El ejemplo citado de los tres pelotones austríacos en Custozza que detuvieron el avance de dos brigadas de infantería italiana, se atribuye precisamente al escaso contacto que aquella infantería desgraciada habia tenido con su propia caballería durante la paz. Aprovechemos la lección y sírvanos mientras tanto de esperiencia ese y tantos otros hehos del pasado. M. ANABALÓN U. Mayor Jefe 1.º sec Informaciones.


Sobre Remontas i Criaderos Informe sobre tres criaderos, de caballos i un depósito de remontas en Alemania, pasado por los Tenientes l. os SS. BLANOHE i VILLALOBOS, el 30 de Setiembre de 1906, a la Comision Militar de Chile en Berlín.

BEBERBECK Este criadero se encuentra a orillas del rio Weser i a 8 kilómetros de Hofgeismer; su fundacion o mejor dicho su orijen no se puede precisar con claridad; pero, atendiendo a algunas narraciones, se puede decir que existia en el año 1884 un castillo llamado Zapfenburg, en el mismo sitio que actualmente ocupan los restos del castillo Sababurg i sus dominios. Como muchas otras posesiones i castillos señoriales de aquella época, Sababurg tambien con las guerras i principalmente con la de 30 años i con la de 7 años despues, sufrió sus demoliciones, seguidas de refacciones, etc. Asi trascurrieron los años, hasta que en 1670 el convento Beberbeck o Berubicke, de órden del Langrave Carlos I, pasó con Sababurg a formar un solo dominio de administración, dedicándolo especialmente a la agricultura i bajo el


— 393 —

nombre de Beberbeck, cuya esplotacion i administracion estuvieron alternativamente en manos de arrendatarios i empleados de gobierno, hasta el año 1878, en que entró definitivamente bajo la administracion de empleados prusianos, hasta la fecha. Se puede decir que el edificio actual del criadero i sus dependencias son los mismos que poseiaen el año 1724, con las reparaciones i ensanchamientos que las circunstancias han ido imponiendo en el trascurso de tantos años. El criadero tiene por objeto la produccion del media sangre ingles i proporcionar a los campesinos, como todos los demas criaderos del Estado, potros mui mestizos, de buenas formas, a bajo precio i que armonicen con el trabajo a que en la provincia los labradores los dedican. En Beberbeck a un potro fina sangre Chamant, comprado en Francia en 130,000 marcos, se le titula el rejenerador de la sangre inglesa en Alemania; i sirvió en el criadero desde 1879 hasta 1892 i desde este año hasta l898, en que falleció, se le dedicó únicamente a la reproduccion del fina sangre. Tambien es mui nombrado el media sangre Optimus, nacido en el criadero, en el cual sirvió desde 1883, durante 11 años, pasando enseguida al criadero de Trakehnen. En el criadero se dice que así como Chamant daba nobleza a la sangre, Optimus daba buenas formas. Actualmente el criadero posee 3 potros fina sangre inglesa: 1.° San Tropez, de 1.68 metros de altura, alazan i nacido en Francia en 1890 i cuya compra costó 55.000 marcos. 2.° Birkbahan, de 1.77 metros de altura, alazan i nacido en Graditz, en 1890. 3.° Hagen, de color alazan, nacido en 1897, ganador del Derby en Hamburgo en 1900. Ademas, posee tres potros de media sangre, nacidos en el criadero: dos son alazanes i uno mulato oscuro. El número de yeguas de crias es de 100, de las cuales 9 son hijas de Chamant; 17 dea Optimus; i 74 poseen la sangre de estos reproductores en 2. i 3. a jeneración Beberbek cuenta ademas con varios potros media sangre, de 4 años de edad, que son los que se reparten en los campos en el tiempo de la monta i por la cual los propietarios de las yeguas que son cubiertas pagan 15 marcos por cada monta, de ¡os cuales 5 son pagados anticipadamente i el resto si la yegua resulta preñada. La época de la monta en el criadero es desde el 1.° de Febrero hasta el 1.° de Julio; i en los campos, desde Enero hasta el 1.° de Julio.


— 394 — Los potros media sangre pueden recibir hasta 100 yeguas i los finos en el criadero hasta 40. En la época de nuestra visita, el criadero tenia ademas: 13 potros media sangre de 3 años, 20 potros media sangre de 2 años, 32 potros media sangre de 1 año, 30 potros media sangre de 4 meses. Los potrillos estan divididos en grupos de 15 a 20; cada grupo tiene un criador para su vijilancia í aseo. Los potrillos de cuatro meses reciben ya una racion de G libras de avena i mas o menos 1 litro de leche de vaca. Algunas disposiciones jenerales de órden administrativo, que hoi existen, son mas o menos los mismos que rejianen el año 1793, con pocas modificaciones. He aquí las principales; a) Las yeguas con crias deben de estar en pesebreras bastante espaciosas para que puedan moverse libremente sin ser atadas. b) Los potrillos son divididos en secciones o grupos segun sexo. c) Yeguas defectuosas deben rechazarse siempre que el numero no exeda de 30. En yeguas de esta clase la jenealojia influye para la eleccion en favor; como pelo se exije el colorado, alazan, negro i mulato. d) Los potrillos para recibir su racion de avena son atados a la pesebrera galpon. e) Los potrillos deben ser separados de las yeguas a los cuatro meses i reciben una racion de 6 litros de avena para ayuda de su desarrollo, especialmente en el primer año. Con igual fin, son trabajados en grupos sueltos en pistas circulares que con ese objeto existen en el criadero. f) Durante el verano permanecen noche i dia al aire libre. g) Especial atencion merece el cuidado de los cascos. h) Al tercer año los potros son colocados en pesebreras i montados por jinetes livianos i sometidos progresivamente al trabajo hasta que puedan galopar sobre los 1000 metros i salvar los obstáculos de la cancha. Respecto del destino posterior de los animales, una comision especial se pronuncia sobre el particular, destinándolos a potros reproductores o a ser castrados; estos últimos son rematados junto con las yeguas que no han sido elejidas para la crianza. Anualmente, en la primavera tiene lugar en el criadero un remate de animales de 4 años i demás que el criadero mismo no necesita. Beberbeck se compone de dos secciones: Beberbeck, donde estan los potrillos i Sababurg, donde estan las potrancas.


— 395 — El criadero cuenta con el siguiente personal civil, que por lo jeneral lo componen oficiales retirados e individuos que han hecho su servicio como tropa: 1 Director, 1 Inspector, 1 Veterinario, 1 Secretario, 1 Mayordomo, 1 Maestro de forraje en Beberbeck i otro en Sababurg, 22 cuidadores primeros, 22 segundos i 50 mozos. El criadero explota agricolamente el terreno con tanto cuidado i esmero, como la crianza caballar, i por su propia administracion.

TRAKEHNEN Este es el nombre del criadero principal de Alemania, por cuanto es el que produce el mejor caballo militar; se encuentra en el estremo oriental de Prusia i a mui pocos kilómetros de la frontera rusa. Su fundacion tuvo lugar en el año 1732, con una estension aproximada de 17,000 cuadras cuadradas, de las cuales se aprovecha mas o menos la mitad para el cultivo i el resto como praderas i potreros. Trakehnen pasó por espacio de muchos años sin tener influencia alguna en la verdadera crianza caballar; permaneció por mucho tiempo como simple criadero real, siendo en el año 1739 regalado por Federico Guillermo 1.° asu hijoFritz. Poco mas tarde se tuvo la feliz idea de utilizar los potros de este criadero para el ennoblecimiento de la raza caballar de la rejion; idea que encontró oposicion en Federico el Grande, que, en atencion a economías, ordenó disminuir la subsistencia en Trakehnen. Apesar de la dicha oposicion, se empleó a escondidas unos 20 potros para el cruzamiento con yeguas de la rejion, tras el objeto de acrecentar la crianza caballar, lo que encontró gran apoyo en el rei Federico Guillermo, quien opinó por que enseguida pasara Trakehnen a dominio del Estado. Debido a este gran apoyo se fué levantando poco a poco el fomento de la raza caballar (militar); así ya en 1791 se pudo comprar fácilmente en Prusia 200 remontas, de 1792 a, 1794 de 600 a 700 remontas; en 1795 hasta 1,000 i en 1797 se pudo comprar con toda facilidad mas o ménos 2,000 remontas; gran impulso que ha ido en acrecentamiento hasta la fecha. Trakehnen consta de doce secciones, de las cuales la primera, que es la mas importante, lleva este nombre; las otras once son las siguientes: Bayohrgallen, Gurdozen, Danzkehner, Jonasthal. Tankenischten, Burgdorfhof, Birkenwald, Kalpakin, Guddin, Yodszlauken i Mattschkehnen.


— 396 — Las cinco primeras secciones son destinadas para el mantenimiento de las yeguas madres, a saber: La 1.a contiene de 80 a 90 yeguas de todos colores, representandose en jene-a ral allí el mas noble i liviano tipo de caballo militar; la 2. contiene de 60 a 70 yeguas de todos colores; la 3. a de 90 a a 10o de color aúnicamente negro; la 4. de 60 a 70 de color mulato, i la 5. de 50 a 60 solo alazanas. Trakehnen presenta anualmente afines de Julio, ante una comisión especial de 60 a 70 potros de tres años de edad i que han sido ya montados durante un año. La comisión es compuesta del Inspector Jeneral de criaderos, de un miembro de la comision de compra de remontas, de dos directores de criaderos i de un miembro de algun criadero privado; su mision consiste en elejir del número de potros presentados los mas aptos para la reproduccion en la rejion; los que no son elejidos como tales son castrados i al poco tiempo despues rematados. Los potros elejidos por la comision permanecen por algun tiempo en preparacion, ensayados i probados en carreras de reproductores. Las yeguas que anualmente son elejidas por la misma comision como reproductoras, son montadas a los dos años de edad, en el otoño, ya en el picadero o en el esterior, permaneciendo enseguida durante dos años en preparacion i ensayadas en carreras; a algunas de estas, mas o menos unas doce, se le deja durante tres años en continua preparacion para carreras de animales de media sangre, que tienen lugar ya en Könisgsberg ó en Instérburg; las restantes son destinadas para el trabajo de la agricultura ó adiestradas como caballos de silla o coche. A aquellas yeguas que se escitan con frecuencia se las hace cubrir a los tres años de edad, las demas se cruzan por primera vez a los cuatro años. El tiempo de la cubricion principia anualmente en la 2.a quincena de Diciembre, durando hasta fines de Mayo. Todas aquellas yeguas que no se preñan son usadas para la silla, coche ó para el trabajo de la agricultura. Las yeguas preñadas sólo se emplean en aquellos trabajos que por su calidad no pueden acarrearles fatales consecuencias i en tal caso sólo se las usa hasta fines de otoño. De las secciones que posee Trakehnen, cuatro son destinadas para la crianza de las potrancas durante los años de su dasarrollo i que son las siguentes: KalpaKin. BirKenwalde. Burgdorfhof i TauKenischen.,


— 397 — Los potrillos que servirán mas tarde como repruductores son mantenidos durante el tiempo de su desarrollo en Guddin, Jodszlauken i Mattischkelmen. En el mismo Trakehnen se encuentran ademas de las yeguas de que hemos hablado, los potros principales i algunos potros i yeguas de tres años de edad; por lo jeneral dos de cada sexo de estos últimos estan en continua preparación. Los potros que por algun motivo no sirvan para la reproduccion son rematados en la primavera i otoño. Anualmente, despues de la reparticion de los potros media sangre, para la cubricion en los campos, i despues de haberse elejido mas o menos 50 yeguas para la reproduccion,es el resto presentado al Inspector Superior de las caballerizas del rei, parala eleccion de 20 a 30 animales, afín de remontarlos caballos de las caballerizas imperiales; despues se elije los caballos para los trabajos de la agricultura, de los cuales no se vende ninguno; los restantes son rematados, la mayor parte a fines de Abril i los demas a fines de Setiembre. El criadero está bajo la dirección de un Director, contando ademas con el siguiente número de empleados superiores: 1 Veterinario Mayor, 2 Veterinarios l.os, quienes tienen la directa inspeccion hipolójica de todo el criadero, i de los mariscales aprendices; 1 Inspector Mayor, quien tiene 3 inspectores económicos como ayudantes i un Inspector Agricultor, para la inspeccion i direccion de la agricultura; 1 Cajero i ademas varios empleados de oficina. El Veterinario Mayor, el Inspector Mayor i el Inspector Agricultor, forman la comision del criadero i reemplazan al Director en su ausencia. Cada seccion del criadero tiene por jefe a un administrador, a excepcion de Birkenwalde i Burgdorfhof que cuentan con un administrador comun. Los administradores de Kalpalkin i Jonasthal son al mismo tiempo Inspectores Económicos. Cada cuatro secciones están bajo la directa inspección de un Inspector Económico. El Director del criadero tiene para su directa ayuda al tercer Inspector Económico. Cada administrador tiene la inspeccion minuciosa de los potros i del personal para el servicio del criadero, teniendo para su ayuda a un empleado superior en rango a estos últimos. . En el mismo Trakehnen hai un empleado de estos últimos, con la única mision de vijilar el. depósito donde se encuentran los potrillos, de entré los cuales se eléjirá mas tarde a los leproductores.


— 398 — En Trakehnen, un maestro de forrajes (Futtermeister) tiene a su cargo la preparación de los potros i yeguas nuevas. En la seccion principal reside el siguiente personal: 1 Inspector, 1 Veterinario Mayor, 2 Veterinarios, 1 Director, 3 Inspectores Económicos, 1 Inspector Agricultor, 1 Tesorero, 1 Secretario, 1 Empleado de almacen, 1 Administrador de obras, 9 Administradores, 2 Maestros de forraje, 1 Doctor del criadero i 9 Maestros de escuela. Hai ademas en Trakehnen: 1 enfermera de hospital, 1 boticario, 3 escribientes, 12 guardianes mayores, 100 mayordomos, mas o menos 50 jinetes (muchachos) 30 obreros, 15 mayordomos, 3 cuidadores de bosques i potreros, 12 guardianes nocturnos, 12 pastoreros, 55 gañanes, 117 jardineros, mas o menos, 370 individuos que trabajan en cuadrillas, 20 a 40 trabajadores de potreros i 15 a 70 jornaleros. Hai aun todavia: una fábrica de ladrillos i tejas, una pequeña fábrica de aserrar, 1 molino de viento, una carrocería, una carpintería, una talabartería, cuatro herrerias, un museo hipolójico, un hotel i una botica. Para el próximo período de cubricion, tenia Trakehnen 9 potros fina sangre, de los cuales dos son nacidos en Inglaterra, 4 en Graditz, (1) 1 en Rusia, 1 en Francia i 1 en Nordkircher. Los potros reciben mas o menos 300 yeguas particulares, teniendo que pagar el dueño de la yegua de 15 a 30 marcos por cubricion. Para el mismo período tenia tambien, 9 potros media sangre, todos nacidos en el criadero. Durante el tiempo de la paricion, en la primera semana, no se suministra alimento alguno a les potrillos, sino sólo leche. Al noveno dia despues de la paricion se hace cubrir nuevamente a las yeguas. Con los cascos de los potrillos se tiene especial cuidado, haciéndoseles el primer arreglo a las tres semanas de edad. Se nos dijo que el año pasado (1905)* el producto habido se calculó en un 82 por ciento.

GRADITZ Es el nombre del criadero que se encuentra situado no lejos de Torgau i en la ribera derecha del rio Elba. El Elector Joaquin III de Sajonia, en el año 1680, tenia a (1) 2 de estos eran hijos de Chamant.


— 399 — Graditz i los dominios de Repitz, Döhlen i Bleesun como adecuados para la crianza caballar. Desde 1681 hasta 1688 se destinaron definitivamente esas posesiones para la crianza, haciéndose algunos trabajos con dicho objeto e introduciéndose notables mejoras; pero, es tan solo en el año 1691, que Graditz, mediante compra de los terrenos vecinos, fué agrandado notablemente en sus dominios, recibiendo al mismo tiempo una organización de mas porvenir. Este criadero fué mas tarde, en 1718, mui favorecido por el Rei Augusto el Fuerte de Sajoniá, quien ordenó se hicieran en él considerables mejoras. En 1815, despues que Napoleon requisicionó toda la existencia caballar i habiendo Torgau, i por consiguiente Graditz, Basado del dominio Sajon al prusiano, el Rei Federico Guillermo III dío al criadero nueva vida con elementos traídos del criadero Trakehnen i algunos animales comprados en el estranjero. Desde esa época hasta la fecha, ha ido Graditz progresando considerablemente hasta alcanzar, por su fina sangre inglesa, la reputacion que tan merecidamente se ha conquistado. El criadero tiene por objeto principal la reproduccion del fina sangre inglesa, contando, ademas, con cinco lindos potros media sangre, para la cubricion de las yeguas de los campos. El criadero consta de las siguientes secciones: Repitz, Dohlen, Pläseon, Romerhof i Graditz; las tres primeras son solamente para la media sangre; la cuarta para los potrillos finos i la quinta para las potrancas finas. En el tiempo de nuestra visita (Agosto de 1906) habia la siguiente existencia: POTROS FINOS Ard Patrick.—De 1.63 metros de altura, negro, nacido en Irlanda en 1899; fué comprado por el criadero en 420,000 marcos; en premios ha ganado hasta la bonita suma de 700,000 marcos, entre los cuales se cuenta el del Derby ingles. Galtee More. —Nacido en Irlanda en 1894, de color mulato. Habenichts.—De 1.60 metros de altura, alazan, nacido en Graditz en 1895 i ganador del Derbv aleman en Hamburgo. Bannibel.—De 1.64 metros de altura, alazan, nacido en Graditz en 1891. Marines.—De 1.64 metros de altura, mulato, nacido en Inglaterra en 1896; fue comprado por el criadero en 90,000 marcos.


— 400 —

Pathos.—Mulato, nacido en Graditz, en 1901. En Römerhof habia tambien cuatro potros fina sangre, habiendo nacidos tres de ellos en Inglaterra i uno en Francia. El número de yeguas finas alcanzaba a 55, de las cuales mas de la mitad han sido compradas en Inglaterra a precios exorbitantes; por una de estas se pagó la cantidad de 65,000 marcos. El criadero ha comprado tambien en Francia varios ejemplares; pero la mayoria en Inglaterra, completándose el total de yeguas de cria con 150 de media sangre. El precio de la monta varia segun el potro; así, por una de un potro media sangre, se paga 12 marcos, i por una de fina sangre desde 20 hasta 300 marcos, i no cualquiera yegua puede ser cubierta por estos últimos. Graditz canjea monta con criaderos particulares de Alemania, haciéndolo por excepcion con Hungria. Los potros finos cubren anualmente hasta 40 yeguas. La época de la monta principia anualmente en el criadero el 15 de Febrero, terminando el 15 de Junio; durante este tiempo se da a los potros 14 libras de avena i 8 en el resto del año. Los potros media sangre, cubren yeguas desde el 15 de Enero hasta el 1.° de Julio, recibiendo entónces 14 libras de avena i 8 de arvejas. Las yeguas reciben poco antes de la parición, i en los primeros dias de ella, la cantidad de 10 libras de avena i 6 en el resto del año. Tanto como el tiempo lo permite, permanecen las yeguas i potrillos en potrerillos pequeños, perfectamente bien cercados; el pasto es allí por demás abundante i limpio, debido únicamente a la frecuencia con que los animales son cambiados. El criadero tiene 1200 cuadras cuadradas, produciéndose en él heno i paja en abundancia para el consumo; la avena la compra en grandes cantidades a los particulares, surtiéndose con mas aceptacion de avena rusa i húngara, debido a su exelente calidad; mantiene por término medio en almacen de 30 a 35,000 kilos. El trébol picado que reciben los animales, llama verdaderamente la atencion, por su limpieza i fragancia. Diariamente, i por espacio de una hora i media, se hace montar a los potros, ya en las canchas de preparacion o en el picadero, en caso de mal tiempo. Los potros media sangre o los fina sangre, nacidos en el criadero, para que puedan sor destinados a la reproduccion se necesita que hayan sido aprobados como tales por una comision compuesta:


— 401 —

Del Inspector Jeneral de criaderos del Estado De un miembro de la Comision de compra de remontas. De dos Directores de criaderos i De un miembro de un criadero particular. Las yeguas elejidas para la reproduccion deben ser tambien aprobadas por la misma comision. Las yeguas finas, antes de los cuatro años de edad, no reciben potro alguno, mientras que las media sangre reciben a los 3 años. Es mui relativo el tiempo que duran las yeguas como reproductoras; ha habido algunas que han servido hasta 23 años. Muchos de los potros nuevos, que teniendo buenas formas i demas condicione sexijidas a los reproductores, que no tienen sin embargo suficiente libertad en los movimientos de espalda, son puestos en un coche de dos ruedas i trabajados en él durante algun tiempo para subsanar este defecto; debido a este sistema se obtiene mas elevacion en los movimientos de la parte delantera; este método se emplea principalmente con los media sangre. En el criadero se hace montar, al año de edad, a los potrillos, pero sí, por jinetes mui livianos. El tanto por ciento de paricion, de las 55 yeguas, es por lo jeneral de 35 a 36: 9 dias despues de la paricion se hace cubrir nuevamente a las yeguas. Graditz es mui conocido por sus caballos de carrera; en el tiempo de nuestra visita tenia 40 caballos repartidos en distintos hipódromos; (Karlhorst, Hoppegarten, Amburgo, Colonia, etc.) cinco tenia en el mismo criadero, a pesebrera. Este año, despues del invierno, seran enviados a prueba 5 potrillos a Inglaterra, para su preparacion. El criadero posee una nave de 40 pesebreras para colocar todos los animales (caballares) estraños que a él ingresen, a fin de que permanezcan allí aisladamente i en observación durante unas 4 a 5 semanas, para evitar enfermedades contajiosas. Para la paricion existe una gran nave compuesta de 28 esplendidos boxes con piso de arena suelta la que es extraída hasta 80 centímetros de la superficie en caso tde mala paricion, procediéndese al mismo tiempo a desinfectar la pesebrera. Para probar si las yeguas estan en calor, hai pesebreras especialmente arregladas con sus paredes tapizadas con colchones de paja para que, en caso que la yegua cocee, el potro no sea dañado.


— 402 —

Los caballos que el criadero no aprovecha son vendidos eu subasta pública en dos épocas: el 15 de Noviembre los finos i a fines de Marzo los media sangre.

Depósito de remontas "Kattenau'' Los depósitos de remontas en Alemania, deben su oríjen al Rei Federico Gnillermo III quién, en 1801, tuvo la idea de comprar, en los campos, caballos nuevos, los que enseguida hizo colocar en depósito hasta que cumplieran cuatro años de edad, evitando así que animales nuevos, fueran hechados a perder en los campos, sistema por de mas ventajoso porcuanto así se les pudo usar, mas tarde, en mui buenas condiciones. A fines del siglo XVIII, hízose sumamente difícil proporcionarse caballos militares, debido a que la crianza caballar se redujo casi por completo en Prusia, por cuyo motivo hubo de remontarse la caballada lijera del ejército con caballos comprados en los campos que estan bajo el dominio de Rusia, Austria i Turquía; lo contrario sucedio con la remonta de la caballada pasada que no fué comprada en otras naciones sino en Hannover, Oldenburg, Schleswig, Holstein i Mecklenburg. Como este sistema de remonta no produjera buen resultado i, atendiendo a que era sumamente cara, debido a los fuertes derechos de aduana i transporte i ademas, por las muchas molestias en el traslado de los animales, se propuso entonces a Federico el Grande la organización de la crianza caballar. Por aquellos tiempos, los Tejimientos tenían que comprarse ellos mismos sus remontas, haciéndose por este motivo una gran competencia con los que se encontraban a inmediaciones de las comarcas en que habia crianza caballar; lo que orijinó en 1797 una órden por medio de la cual se prohibió este sistema de remonta i se puso a prueba la compra de remontas en lote i se las repartió anualmente en Octubre a los Tejimientos; disposición que fué mas tarde la base de la organización de los llamados hoi dia "Depósitos de Remontas. El 2.° gran paso de este fomento tuvo lugar en 1820, habiendo sido ya iniciado, como antes dijimos, en 1801, por Federico Guillermo III con las siguientes palabras: fundar depósitos de remontas "Kavallerie Remonte Depots zu Gründen."


— 403 —

En un principio fueron los remontas entregados al cuidado de propietarios particulares, pero luego se llegó a la convicción de que este sistema costaba mas caro que si fuera del Estado, por lo cual se resolvió tomarlo por cuenta de este último. El primer depósito fué fundado en 1821, en Treptow, en Pomeramia; el segundo en 1822 en Littanen, en este mismo año se fundó tambien el de Sperling en Masuren; el cuarto, en 1823, tambien en Littanen i el quinto i mas importante de todos hasta la fecha, fué fundado en 1826 i cuyo nombre es Kattenau i del cual nos ocupamos en el presente informe. Lo anteriormente dicho no significa que Alemania cuente solo con 5 depósitos de remontas, pues tiene hoi dia depósitos 18.

KATTENAN Consta de cuatro secciones: Antiguo i Nuevo Kattenan i Antiguo i Nuevo Budopönen, las que abarcan una estension de mas o menos 1821 hectáreas de las cuales son 1202 para la siembra; 5 a 6 para jardines i huertos, etc., 200 para potreros de dos cortes; 160 para potreros de un corte; 47 de terreno húmedo (pantanos); 23 a 24 de terreno sólido para el invierno; 48 a 49 de terreno no utilizable, 70 a 71 entre patios, terreno para construcciones, fosos, canales, caminos, acequias, caballerizas, etc., etc., i poco mas o rnenos 40 de terreno para el movimiento de los remontas. Kattenan tiene el siguiente personal: 1 administrador, 1 secretario, 2 inspectores económicos, 2 veterinarios mayores, 4 maestros de forraje, 6 capataces, 33 cuidadores de remontas, 1 cuidador de potrillos, 30 labradores, 4 artesanos, 40 trabajadores al dia i 6 pastoreros. Tan pronto como se fundó el depósito, fué ocupado sólo

por 50 remontas, cantidad que al poco tiempo despues se duplicó i ha ido dicha suma en aumento, hasta llegar en la actualidad a mantenerse en él anualmente mas o menos 800 remontas, todavía aun esta suma suele aumentarse en la primavera hasta 500 remontas mas. En un principio el depósito alimentó en el verano a los remontas sólo a potrero i en el invierno con la racion de 3 kilos de cebada, 5 de heno i 8 de paja, sistema que se conservó por mucho tiempo, hasta que en 1897 el Teniente Jeneral vonDamnitz, "Inspector de Remontas", ordenó que durante


— 404 —

el tiempo que los remontas permanecieran en depósito se les acostumbrara poco a poco al trabajo diario "Die Jungen Eemonten an vegelmässige Arbeit zu gervöhnen." Como resultado de la anterior órden, se hizo construir en todos los depósitos i secciones, pistas circulares de 500 a 1000 metros, en las cuales se hace trabajar sueltos a los remontas, de 1% a 2 horas diarias; trabajo que consiste en paso, trote i cuando el terreno no es mui duro, tambien en galope. Se nos dijo que diariamente se trabajaba de una sola vez mas o menos 200 remontas i sin que jamas suceda la menor desgracia; a nosotros se nos mostró en trabajo unos 100 i realmente nos convencimos de lo que poco antes se nos habia dicho i, a decir verdad, es admirable ver la tranquilidad con que los animales marchan en la pista, la que tiene un ancho de unos 15 metros. Este trabajo diario trajo como inmediata consecuencia el pensar en mejorar la alimentacion de los animales; así en el verano, despues de un conveniente trabajo, se les dió 11/2kilos de cebada, pasto verde i 3 kilos de paja i en el invierno 31/2 kilos de cebada, 5 de pasto i 6 de paja. El depósito mantiene como cifra fija anualmente mas, o menos, el siguiente movimiento: 750 remontas; 30 potrillos nacidos de aquellas yeguas que la Comision de Compra de Remontas haya comprado como tales; 120 caballos para el trabajo de la agricultura; 50 bueyes con el mismo objeto anterior; 112 vacas para el sustento de la leche i 150 ovejas. Desde 1876 hasta la fecha, el depósito alimenta perfectamente bien a sus remontas, cuyo término inedia anual desde 20 años atras se calcula en 850, con forraje cultivado en su propia hacienda i sólo en mui raras ocasiones se ha visto en la necesidad de comprar cebada debido únicamente a que la produccion no ha sido suficiente. El alimento anual de cada remonta, como término medio, cuesta al depósito 250 a 300 marcos. Kattenan súrtese en BU mayor parte con remontas comprados en los criaderos privados que se encuentran cerca de Trakehnen i que son muchos, por lo que se comprende la buena situacion del depósito. La mayor parte de los animales comprados son descendientes de los potros Frakehnen, por lo que Kattenau proporciona el mayor tanto por ciento de caballos para los Tejimientos de la guardia, fama que conserva ya bastante tiempo, i, debido a esto, los caballos mas deseados en el ejército aleman son los que proporciona este depósito, por


— 405 —

cuanto se surte ademas de un criadero privado de Littanen que goza de mucha reputacion por la nobleza de sus reproductores. Por la gran exijencia, de la Comision de Compra de remontas, sobre descendencia, hechuras, marcha, altura, etc., se tiene que con el tiempo serán los animales notablemente mejorados. Tan pronto como se termina el contrato de compra de una remonta, ''en la féria de remontas"se coloca en el cuello de los caballos una correa convenientemente hebillada, laque lleva el número de orden de compra. En el depósito se nombra a los remontas por el número que va pendiente de la correa, como asimismo en cualquiera revista que se pase; así por ejemplo, si pasa una revistaindividual el Jeneral Jefe de los depósitos de remontas se da lectura acto continuo de presentar el animal, al número de orden del remonta en el rejistro de revista, al número de compra, descendencia, lugar de nacimiento, nombre del criador, talla, color, precio de compra i a que arma ha sido destinado (caballería o artillería). Como se ve, una lectura de esta naturaleza es de lo mas importante para formarse una idea cabal de la nobleza del animal i de su desarrollo, etc. En el trabajo diario se coloca a la cabeza de cada grupo de remontas i a la cola del último, aun individuo montado que por lo jeneral monta caballos de los mismos remontas, lo cual no significa que en el depósito se monta a todos los caballos; se nos dijo que segun cálculo solo se montaba Tin 5% durante todo el tiempo que permanecían ollí i con el objeto ya dicho i ademas para el pastoreo de los mismos. Cada depósito o seccion tiene por lo jeneral de dos a cuatro pequeños corrales frente a las pesebreras i a una distancia conveniente de éstas; allí pasan los remontas casi dias enteros ya en el verano o invierno mas crudo, dejándoseles tambien a veces en la noche, a fin de acostumbrarlos a toda clase de temperatura; cada corral tiene capacidad para 20 a 60 animales. En las pesebreras se puede colocar de 20 a 25 remontas, las que están construidas a los lados del gran patio en que se encuentran los corrales. Las pesebreras tienen sus destinaciones fijas segun color de los caballos que en ellas se coloquen i su destinacion; así por ejemplo, se dice pesebrera de coraceros, por estar colocados allí los animales destinados a coraceros. A pesar de que los caballos se encuentran sueltos en las caballerizas, cada uno sabe perfectamente bien el lugar que le-


— 406 —

corresponde en el comedero para los efectos de su racion, pues así han sido acostumbrados desde el dia de su ingreso al depósito. Para todos aquellos animales débiles o que no comen ordinariamente bien, hai en las mismas caballerizas un lugar con sus comederos respectivo destinados para ellos. Cada caballerizo tiene bajo su vijilancia para, los efectos de la alimentacion, aseo, etc., 25 remontas i es digno de ver la confianza que estos animales tienen en aquél a quién distinguen mui bien, i vice-versa. Por regla jeneral, hai entre dos pesebreras un pequeño espacio desocupado con salida al patio por medio de una ancha puerta, en donde se presentan en revista de cuando en cuando a los remontas; el espacio tiene la forma de una pieza "Musterkamner''. Los pequeños corrales son cerrados con barras de fierro redondo i limitados por caminos por sus cuatro costados, facilitándose así la entrada rápida a ellos para los fines a que pueda haber lugar; cada'uno tiene en uno de sus lados esteriores un bebedero, con su desagüe respectivo, el que se mantiene constantemente con agua fresca i bien limpia que es extraída de norias i llevada por cañerías o por canoas a aquellos. El piso de los corrales es adoquinado o afaltado, teniendo para su blandura una gruesa capa de arena con cascajo que se mantiene perfectamente bien aseado i repartido igualmente por todo el piso. El desagüe tiene es hecho por medio de resumideros, al fondo de los cuales existe una cañería para llevar las aguas a una acequia que pasa por entre cada dos corrales construidos paralelamente. El piso tiene el declive suficiente para que las aguas u orines caigan al resumidero. Las pesebreras son suficientemente altas, anchas, ventiladas convenientemente i con una puerta de salida al patio de los corrales. Los comederos no son otra cosa que una larga canoa de piedra o fierro galvanizado, convenientemente alta i afianzada a la pared trasera. Toda la servidumbre recibe su sueldo, habitacion gratis i racion en dinero; los casados deben enviar en el verano, a sus mujeres a trabajar en el campo, i tienen ademas, derecho a la alimentacion de una vaca i dos corderos, recibiendo tambien el combustible necesario de luz i leña i una estension de terreno para su cultivo. En nuestra visita tuvimos ocasion de examinar, diferentes remontas en las que nos llamó la atencion su buena confor-


— 407 —

macion, talla, musculatura, lomo, etc., etc., especialmente en ios destinados para los rejimientos de la guardia (caballeria i artillería) i para coraceros a caballo no pertenecientes a la guardia. Se nos proporcionó el siguiente dado acerca de que se exije como término medio en remontas de tres años de edad, atendiendo al arma i rejimientos a que fueren destinados: Coraceros-pevímetro 1.881/2 Artillería „ 2.30 Hulanos „ 1.8127/3 Húsares i Drg. „ 1.73 /10

m. 1.621/2 de altura 0.20% grueso de la canilla „ 1.62 2 „ 0.221/2 „ 1.572 /3 „ 0,20 ,, 2 . 5 2 / 5 » 0.193/10

Ahora, si ademas de estas cifras, se toma en consideracion el desarrollo que mas tarde experimentaran los remontas, como asimismo su grado de nobleza, se observa claramente que, con el tiempo, se verá en el ejército una caballada hermosa noble, musculada i bien desarrollada, lo que en gran parte se deberá al infatigable Jeneral Inspector de remontas, quien, como ya lo hemos hecho notar, dijo en el año 1897: "Acostumbrar los remontas al trabajo", (del Jungen Remonten an vegehriassige Arbeit zu gewöhnen) encerrando en estas palabras el tema de hoi dia en todo ejército moderno i bien instruido: preparar progresivamente para mas tarde a los nuevos remontas como buenos caballos para el ejército i para la guerra. El trabajo diario de los remontas en todo tiempo, i en el invierno sobre nieve, nos pareció del todo conveniente por cuanto se contribuye notablemente, en annonia con el buen alimento, no solo al desarrollo de los músculos sino que tambien al mejoramiento i endurecimiento de los cascos, (uñas) sistema mui conveniente, dado el fin que hoi se persigue "formar caballos militares" i que difiere por completo del que se empleó en un principio, que consistía solo en tener estacionados a los remontas la mayor parte del tiempo, en pesebreras muchas veces sucias, cubierta de pajada mojada i talvez con olores amoniáticos; grave error, puesto que así el desarrollo se perjudicaba i lo que era aun peor que en lugar de procurar la solidificacion del casco de los animales, se contribuía a resblandecerlos. En el depósito se acostumbra por completo a los animales a la fusta, que constantemente llevan consigo los cuidadores, hasta tal punto que, diariamente, cuando se acerca la hora de llevarlos a la pista circular, para su trabajo, los guias hacen sonar sus fustas i es digno de ver como los animales se reúnen cerca de la puerta de salida de cada corral o


— 408 —

pesebrera, esperando allí con toda tranquilidad que se las abra, para dirijirse en seguida a paso tranquilo a la pista de trabajo. La compra de remontas para Kattenau hácese anualmente desde principios de Abril hasta despues de Junio, mantiéneseles un año en depósito i son entregados a los rejimientos, a una Comision que estos envían, a principios de Julio de cado año. El depósito proporciona anualmente remontas mas o menos para 20 Tejimientos. En la compra, el mayor precio que se paga es de 1,400 marcos, principalmente cuando se cree que el remonta puede servir mas tarde como caballo de cargo (Chargenpferd) para oficial. Se nos dijo que el caballo mas chico que se habia comprado fué como de 1.52 metro de altura, debido únicamente a sus sobresalientes cualidades de hechuras, musculaturas, nobleza, etc., etc. Al preguntar nosotros sobre las pérdidas que el depósito tendría en los remontas, se nos contestó que ella no exedia anualmente de un dos por ciento. En nuestra visita a Kattenau nos llamó la atencion el minucioso orden i aseo en todas sus dependencias; notamos ademas que todo marchaba allí militarmente; los que nos hizo formarnos una alta idea de su Administrador, señor Barthels. Se nos dijo que Kattenau se consideraen Alemania como el primer depósito, debido a la capacidad i constancia de su Administrador en el ramo en que sirve i ademas en todo lo que se relociona con la agricultura. Las habitaciones del Administrador, están de tal modo bien situadas, queél puede constantemente ver desde allí todos los costados de los patios.

RESUMEN Como en todos los ramos de la administracion alemana, tambien en los criaderos i depósitos reina un órden completo en todas sus dependencias siendo cuidados con esmero i órden, lo que causa desde el primer momento una impresion por demas favorable. La disposicion jeneral de los edificios es dejando en el centro un grande espacio, donde a ambos lados están las pesebreras, en el entretecho de estas, el almacen de forraje, en el des-


— 409 —

van, (en un estremo,) la casa del director, al lado opuesto, edificio para oficinas, almacenes, botica, etc. El gran espacio que queda al centro está dividido en pequeños corrales, en donde por lo jeneral los caballos permanecen durante todo el dia; en todo lo que se relaciona con el piso, desagüe, etc., es como lo dicho en la descripcion de los corrales de Kattenau. Ademas de lo anteriormente nombrado, poseen galpones (cocheras) para carruajes, pesebreras suplementarias, picaderos cubiertos i descubiertos, pistas de trabajo, cancha de carrera (preparacion), picaderos cubiertos circulares para el trabajo ala cuerda, etc., casas, de uno o dos departamentos, o casitas pequeñas destinadas a los empleados. Las pesebreras, son sólidas construcciones de ladrillo, con comederos de manipostería, revestidos de una masa o mezcla jaspeada, tan brillante i lisa como el mármol; el piso es de cemento o de ladrillo a fuego. Graditz posee una gran nave de pesebreras para los animales destinados a ser rematados, con divisiones de mamposteria de 2.30 metros de altura en la parte delantera del comedero i de 1.80 en la parte posterior; en cada una de estas divisiones hai espacio para dos animales, separados por bateflancos de fierro hueco que pendían del comedero i de un pilar de fierro colocado en la parte trasera del comedero i hácia el centro de la nave. Las pesebreras destinadas a los potros i yeguas con cria, son bastante espaciosos. Las yeguas sin cria están divididas en secciones de 20 a 30, siempre que no se coceen, i mantenidas en pesebreras galpon; los potrillos son tambien mantenidos en pesebreras semejantes. Cada seccion tiene su cuidador i admira observar el conocimiento e interes con que hablan i dan datossobre el criadero, conocen de cada animal su jenealojia, lospremios que ha ganado, los hijos que ha tenido, el dinero que por ellos se ha pagado, etc. En vista de los datos anteriores es fácil imajinarse el cuidado i esmero con que los criaderos i depósitos reclutan su personal, pues estos últimos son antiguos soldados, es'decir, que ya han hecho su servicio militar. El director de cada criadero o administrador.de cada depósito de remontas, es un oficial retirado o de reserva, por lo jeneral capitan, debido a lo cual todo marcha allí militarmente. Los potrillos son pequeños, lo qué permite tener constantemente los animales bajo la vista del cuidador; por otra


— 410 —

parte, teniendo el terreno así dividido i por la frecuencia con que los animales son cambiados, los potrerillos se conservan en buen estado. En verano se da siempre a los animales una racion de forraje seco con avena; talvez por eso es que parecia no llamarles mucho la atencion el bonito trébol de los potrerillos, sin embargo el cuidador nos dijo que era durante la noche cuando comían con mas gusto, por cuanto estaban libres de los moscos i que tan pronto como el tiempo lo permitía las yeguas i potrillos permanecían en los potrerillos, i en el verano se les dejaba allí noche i dia. En los criaderos i depósitos, los caballerizos visten un uniforme mui sencillo i elegante, que consiste en una blusa de paño azul negro con cuello vuelto, bolsillos i con botones blancos con la corona imperial; gorra con visera gacha, del mismo paño de la blusa, llevando en la parte delantera un caballo i corona imperial (blancos) insignia; pantalon de borbon color amarillo i como botas negras con vueltas amarillas completan el uniforme. SEÑOR JENERAL JEFE DE LA COMISION MILITAR DE CHILE EN EUROPA

Terminada la interesante visita que hemos efectuado a los criaderos reales: Berbeck, Graditz, Trakehuen i depósito de remontas Kattenau i de haber oido de boca de sus empleados la evolucion que los criaderos i depósitos al traves de los años han efectuado hasta conseguir su objeto, nos ha venido a confirmar en una anterior idea: Que en Chile se deben fundar a la brevedad posible depósitos de remontas i adjunto a uno de ellos, con un potro fina sangre, dos media sangre i algunas yeguas chilenas bien escojidas empezar modestamente a trabajar por la crianza del caballo militar. En la actualidad, el caballo militar, no decimos tan solo el tipo sino remonta para el ejército, el pais no lo produce. Desde unos cinco años a esta parte, los caballos han subido un ciento i mas por ciento en precio, no por mejora de la raza sino por la escases de ellos. Los agricultores no dedican atencion alguna a la crianza caballar (militar), porque segun ellos no produce ganancia. El Gobierno debería arbitrar medidas tendentes a hacer desaparecer la crisis por que atraviesan hoi dia los institutos montados, por cuanto no hallan como emplear el dinero, por demás exciguo,qne reciben para remonta del ganado, debido únicamentea lagran escases de caballos que entre


— 4ll —

nosotros, por desgracia, dia por dia, se va haciendo mas intensa. Los depósitos de remontas son indispensables para Chile i su ejército, pues el material de caballos debe ser adquirido i repartido a los Tejimientos por una autoridad responsable i competente. Con el sistema actual de remonta, es decir, que cada instituto montado remonta su caballada como le parece mas conveniente, no se puede continuar, por que ademas de ser inconecto, es tambien poco menos que absurdo, pues además de la rivalidad que crea entre los Tejimientos, las unidades que estan en la 1.a division, por estar en una zona que no es agrícola, quedan en situacion del todo desventajosa con respecto a los que estan en la zona central i austral. Es ya principio aceptado, que los Tejimientos reciban caballos de 4 años de edad para que sean allí educados. Los depósitos de remontas, como en el ejército aleman, tendrían entre nosotros por objeto comprar caballos de tres años, mantenerlos un año a pesebrera, diariamente hacerlos trabajar sueltos en pista circular i enseguida repartirlos a los Tejimientos. Durante el año que los remontas permanecieran en depósito, recibirían un forraje nutritivo que en combinación con el trabajo diario, su aseo, etc., contribuiría poderosamente a su desarrollo, el que mas tarde se completaría en los rejimientos, de lo cual resultaría que a la vuelta de algunos años el ejército contaría con buena caballada digna de todo ejército moderno e instruido. Un personal idóneo con sus cuidados completaría el método; es bien sabido que el buen tratamiento influye en gran escala al buen adiestramiento de los remontas. Dada la estension de nuestro territorio i en atencion a las zonas en que el país por su naturaleza está dividido, creemos que la ubicacion para los depósitos debería ser mas o menos la siguiente: uno en Magallanes i el otro en la provincia do Colchagua o Aconcagua. Firmado. BARTOLOMÉ BLANCHE E. I VICENTE VILLALOBOS B. Tenientes Comandados en el Real Instituto de Equitacion de Hannover (Alemania.)


Leí de Organizacion militar De la C onfederacion Suiza Dictada por la Asamblea Federal el 12 de Abril de 1907 (Traduccion del Capitan de Injenieros i Comandante de la Compañía Santiago N.° 2, señor Santiago Castro Baeza.—20 de Mayo de 1907)

(Continuacion)

TITULO TERCERO INSTRUCCION DEL, EJÉRCITO

I.— Instruccion Preparatoria, ART. 102. Los cantones tienen la obligacion de velar por que la juventud masculina reciba en las escuelas la instruccion de jimnasia. Esta enseñanza se dá por maestros especialistas instruidos en las escuelas normales, i los cursos, por maestros titulados. La Confederacion ejerce la. alta vijilancia de la ejecucion de estas disposiciones:


— 413 —

ART. 103. La Confederacion fomenta i ayuda todas las instituciones, i en jeneral, todo esfuerzo tendente a desarrollar las aptitudes físicas de la juventud despues de su salida de las escuelas, como asimismo toda obra dirijida a preparar la juventud para el cervicio militar. En la época del reclutamiento tiene lugar un examen de las aptitudes de los llamados desde el punto de vista de la educacion física. La Confederacion dicta las prescripciones relativas a la enseñanza de la jimnasia i organiza los cursos de maestros. ART. 104. La Confederacion subvenciona las asociaciones, i en jeneral, todo esfuerzo que tenga por objeto la instruccion miltar preparatoria de la juventud ántes de la edad de entrar al servicio. Cuida asimismo que se de preferencia a la instruccion de tiro i proporciona las armas, municiones i equipo necesario. II Grupo de instructores. Disposiciones Jenerales. ART. 105. Se instituye un cuerpo de instructores para la direccion de la instruccion de reclutas i cuadros de las escuelas especiales. La Asamblea Federal queda encargada de fijar el número para cada arma. ART. 106 Los cuerpos de instructores de cada arma dependen del jefe del Servicio del Departameto Militar. En cada distrito hai un instrucctor divisionario que dirije la instruccion de los cuadros de infantería. ART. 107. Los instrucctores pueden ser destinados a la instruccion en armas diferentes ala propia como asimismo a las escuelas especiales u otras análogas, a la administrcion militar. Se les emplea por turnos en dichas diferentes funciones segun sus aptitudes i las necesidades, del servicio. Los oficiales intructores quedan incorporados al ejército i ascienden como los demas oficíale». ART. 108. Igualmentd se les destina a la instruccion de fortalezas quedando bajo las órdenes del jefe de Artillería. ART. 109. La instruccion de las unidades de tropas i unidades de ejército corresponde a los respectivos, comandos. ART. 110., El Departamento Militar, determina los fines de la instruccion. Sobre esta base los respectivos comandos confeccionan los programas i los someten a la aprobacion .de. los superiores, inmediatos.


— 414 —

ART. 111. Las escuelas centrales i las para oficiales de Estado Mayor, deben organizarse de modo que granticen absoluta uniformidad de instruccion. ART. 112. Las épocas para los cursos de instruccion i en particular para las escuelas de reclutas deben fijarse teniendo en cuenta las menores molestias que se puedan ocasionar a los militares en el ejercicio de sus profesiones civiles. ART. 113. En la Escuela Politécnica Federal debe existir una seccion de ciencias militares, destinadas a proporcionar conocimientos a los oficiales, especialmente a los instructores. ART. 114. Como regla jeneral, todo servicio creado debe establecerse; el Consejo Federal señalará las escepciones. ART. 105 El tiempo necesario para la organizacion i licenciamiento no se cuenta en la duracion de los cursos o escuelas, asignándose como regla jeneral, para esta operacion, dos dias en la infantería i caballería i tres en las demas armas. ART, 116. Las autoridades militares tienen la facultad de llamar los tambores, cornetas enfermeros, armeros i mariscales-herradores necesarios para los cursos i escuelas. ART. 117. Terminados los cursos i escuelas, los comandos respectivos deben enviar a la superioridad un informe sobre el resultado de la instruccion acompañado de un juicio del Inspecctor. III Instruccion de los reclutas ART. 118 Las escuelas de reclutas estan destinadas a formar soldados. Sirven ademas para la instrucción practica de los cuadros. Su duración es: Para la „ ,, „

Infantería e Injenieros 65 dias Caballería 90 " Artillería i tropas de fortaleza 75 „ Las tropas sanitarias, veterinarios, administracion i tren 60 „

ART. 119. Los tambores, trompetas, armeros, mariscales-herradores, i asistentes de oficiales, reciben su instruccion del oficio ya en escuelas o cursos especiales. En el segundo caso hacen solamente 40 dias de la escuela de reclutas. Los enfermeros ademas de la escuela de reclutas, hacen un curso de hospital


— 415 — IV Cursos de repeticion

ART. 120. Los cursos de repeticion en la Selecta son anuales i duran once dias para todas las armas con cscepcion de la artillería i tropas de fortaleza en las que la duracion es de catorce dias. No obstante, los soldados, dragoneantes i cabos, no siguen sino-siete cursos i ocho en la caballería; los sarjentos diez-cursos incluyendo los hechos en los grados inferiores. ART. 121. En los cursos de repeticion de la I clace se alternan los ejercicios de las pequeñas unidades con los de las mayores. ART. 122. En la Landwehr (Clase II) todas las armas, con escepcion de la caballería, concurren a un llamado de once dias cada cuatro años. Sin embargo, los soldados cabos i dragoneantes, no asisten sino a un curso de repeticion. Los llamados de la clase II hacen su servicio en la clase I. ART. 123. En caso de reorganizacion de las unidades, cambio de armamento o en otras circunstancias análogas, la Asamblea Federal puede crear cursos especiales i fijarles la duracion. Puede tambien llamar fracciones de la clase III para tareas especiales por nn tiempo de uno a tres dias. En caso de urjencia se puede llamar a toda la clase III de determinadas rejiones. V Tiro obligatorio i ejercicios voluntarios ART. 124. Los Sub-oficiales, dragonantes i soldados de las clases I i II armados de fusil o carabina, i los oficiales subalternos de las mismas clases, tienen obligacion de hacer anualmente en alguna sociedad de tiro, los ejercicios prescritos. El que no cumpla esta exijencia será llamado a nn curso especial de tiro sin derecho a sueldo. ART. 125. Las sociedades de tiro en que se hacen estos ejercicios recibirán una subvencion del Estado quien por su parte instituye cursos de maestros de tiro. ART. 126. Del mismo modo la Confederacion concede subvenciones a toda clase de sociedades o instituciones que tengan por objeto el desarrollo de las aptitudes militares, bajo la condición de someterse alas prescripciones que se dicten i al control de parte de la autoridad militar.


— 416 —

VI Instruccion de los Sub-oficiales ART. 127. Los soldados i dragonantes propuestos para el empleo de Sub-oficiales deben asistir a un curso de instruccion de Sub-oficiales que dura 20 dias en la infantería, servicios sanitarios, de administracion i de tren; 35 dias en la caballería, injenieros i tropas de fortalezas. Estas propuestas se hacen en los cursos de reclutas por los oficiales de tropas e instructores i en los cursos de repetición por los oficiales de las unidades. ART. 128. Los cabos recien ascendidos hacen un curso de reclutas en sus empleos. Los Sub-oficiales propuestos para una escuela de oficiales no tienen dicha obligacion. ART. 129. Los sub-oficiales propuestos para el empleo de furriel deben asistir a un curso de 30 dias. Los furrieles recientemente nombrados asisten como tales a un curso de reclutas. Los Snb-ohciales propuestos como secretarios de E. M. asisten a un curso de escuela de secretarios de E. M. que dura 30 dias. VII Instruccion de los oficiales ART. 130. Los futuros oficiales se instruyen-en una escuela de oficiales que dura: 1.° 80 dias en la infantería, caballería i tropas de fortalezas. 2.° 105 dias en la artillería e injenieros. 3.° 60 dias en el tren. 4.° 45 dias en los servicios sanitarios, de administracion i veterinaria. Las escuelas de artillería e injenieros pueden dividirse en dos períodos. ART. 131. Para ser llamado a una escuela de oficiales se necesita ser Sub-oficial. El llamamiento tiene lugar a propuesta de: Los oficiales e instructores en las escuelas de reclutas. Los oficiales de unidades de tropas, en los cursos de repeticion. Los Sub-oficiales llamados a las escuelas de sanidad i veterinaria rinden exámenes previos do médicos, veterinarios i farmacéuticos. Los jefes de estos servicios hacen el llamado sin necesidad de propuesta de escuela anterior. ART. 132. Los tenientes recien ascendidos hacen una escuela de reclutas en sus empleos; los médicos i veterinarios lo hacen en otras armas.


— 417 — ART. 133. Los oficiales de tropas designados como cuartel-maestres reciben su instruccion técnica en una escuela que dura 20 dias; i los recien nombrados asisten en sus empleos a la mitad de una escuela de reclutas. ART. 134. Los oficiales designados para ascender asisten a las siguientes escuelas: 1.° Los oficiales subalternos designados para el ascenso a capitan en las armas de infantería, caballería, artillería, injenieros i de fortalezas, a una escuela central I de 30 dias. 2.° Los tenientes primeros de las mismas armas i de la administracion i tren, auna escuela de reclutas como comandantes de unidad. 3.° Los capitanes, auna escuela central II de 50 dias divisible en dos períodos. Para el llamamiento a estas escuelas es indispensable un certificado de competencia. Los capitanes de sanidad, veterinaria, administracion, comisarías i tren, pueden ser llamados auna escuela central II, ART. 135. La Asamblea Federal instituirá ademas escuelas de tiro i cursos de táctica para oficiales. Los oficiales pueden ser llamados a escuelas de armas diferentes a las que pertenecen, i tambien a servicios especiales. ART. 136. La Asamblea dictará las prescripciones especiales para el funcionamiento de escuelas destinadas a los empleados de correos i telégrafos i para los oficiales del servicio de etapas i guardia territorial. VIII Estado Mayor Jeneral ART. 137. Para la instruccion del Estado Mayor Jeneral se destinan las siguientes escuelas: 1.° Escuela de Estado Mayor I de 70 dias para futuros oficiales de Estado Mayor Jeneral (art. 43); se divide en dos períodos. 2.° Escuela de Estado Mayor II de 42 dias para los capitanes (art. 43). 3-° Escuela de Estado Mayor. III de 21 dias para los oficiales que han pasado por las escuelas I i II. Se puede enviar oficiales de tropas a dichas escuelas i tambien se pueden instituir otros cursos. ART. 138. Anualmente, i por turnos, se llamaa cierto número de oficiales del Estado Mayor Jeneral i tambien a los de tropas para que se ejerciten en trabajos de E. M. ART. 139. Los oficialeádel E.M.J.,agregados a los E.M., toman parte en los ejercicios de estos últimos i deben tambien asistir a escuelas i cursos de reclutas de las diferentes armas.


— 418 — ART. 140. Los oficiales de ferrocarriles i otros funcionarios de estos servicios asisten a un curso de 20 dias, segun las necesidades, a los trabajos de E. M. o cursos especiales. IX Ejercicios de los Estados Mayores ART. 141. Los Estados Mayores se llaman cada, dos años a ejercicios tácticos que duran 11 dias. Estos cursos los dirijen alternadamente los Comandantes de Divisiones i de Cuerpos de Ejército i los oficiales asistentes son designados por el Departamento Militar. ART. 142. Así mismo, cada dos años tienen lugar ejercicios estratéjicos que duran 11 dias i cuya direccion se confia a un oficial superior designado por el Departamento Militar. En estos ejercicios toman parte los Comandos de Cuerpos de Ejército, Division i plazas fortificadas con sus E. M. i otros oficiales designados por la Superioridad. ART. 143. Los oficiales injenieros pertenecientes al arma, asisten por turno de llamado aejercicios especiales de su profesion. IX Inspeccion ART. 144. Se inspeccionan: 1.° Los cursos de repeticion, por el superior inmediato al Comando del curso. 2.° Los ejercicios dirijidos por los Comandantes de Cuerpo de Ejército; por el Jefe del Departamento Militar. 3.° Las escuelas i cursos dirijidos por los Comandantes de las plazas fortificadas: por el Comandante del Cuerpo de Ejército a que ellas pertenecen. 4.° Las escuelas organizadas por Cuerpos de Ejército, Divisiones o Guarniciones de fortificaciones: por los jefes de dichas unidades. 5.° Las demas escuelas las inspeccionan los Comandantes de Cuerpo de Ejército, los divisionarios o algun jefe designado por el Departamento Militar. ART. 145. En caso de impedimento del Inspector titular, el Departamento Militar designa al.reemplazante. TÍTULO CUARTO ADMINISTRACION MILITAR

I Confederacion i ¡Cantones ART. 146. La direccion- superior de la Administracion pertenece al Consejo Federa quien la ejerce por intermedio del Departamento Militar i éstedelega en las autoridades mi-


— 419 —

litares cantonales, la que corresponde a los respectivos cantones. AET. 147. El Consejo Federal dicta los Reglamentos necesarios para la ejecucion de la presente lei; aprueba los de servicio i ejercicios con escepcion de los correspondientes a la Administracion Militar que deben ser aprobadas por la Asamblea Federal. ART. 146. El Consejo Federal divide el territorio de la Confederacion en distritos de division limitándolos en cuanto sea posible de modo que los hombres de las unidades de una Division pertenezcan al mismo distrito i teniendo en cuenta ademas que dichos límites, coincidan con los de las fronteras cantonales. ART. 149. Los Cantones se dividen en distritos correspondientes, por regla jeneral al radio de reclutamiento de un Rejimiento de Infantería de la clase I. En caso de dificultades para semejante division, los distritos se circunscribirán al radio de batallones o compañías. ART. 150. Las autoridades Cantonales deben exijir que cada ciudadanos en edad de hacer servicio justifique que ha cumplido las obligaciones que le corresponden, sirviendo como comprobante la libreta de servicio. Las autorizaciones de residencia o domicilio otorgadas por la autoridad civil se controlan por las autoridades militares. ART. 151. Las autoridades Cantonales deben tener un rejistro de los hombres a quienes corresponde el servicio; dicho rejistro sirve de base para el control militar. El control de los hombres que pertenecen a los servicios complementarios, lo ejecuta la autoridad cantonal. Las autoridades militares federales i cantonales como asimismo los Comandantes de E. M. i de unidades tienen el control de sus tropas. El Consejo Federal dicta las disposiciones particulares i vijila su cumplimiento. ART. 152. Es deber de los Cantones nombrar los Comandantes de distritos encargados del control, dividiéndolos en

secciones segun las necesidades. ART. 153. Loa Cantones forman, las compañías i batallones de infantería i los escuadrones, la unidades i batallones de la guardia territorial i los servicios complementarios. Cuando los efectivos de un canton no bastan para la formacion de batallones', compañías o escuadrones, compete a la Asamblea Federal el dictar las resoluciones convenientes. ART. 154. La Confederacion forma las unidades, cuerpos i servicios auxiliares.


— 420 —

ART. 155. La Confederacion destina a las unidades, cantonales la tropas de las otras armas que necesiten. ART. 156. Los cantones nombran los oficiales de las unidades i los oficiales de infantería de los E. M. de los batallones de fusileros que forman. El Consejo Federal nombra los oficiales de los E. M. de los batallones i los oficiales de las compañías formadas por varios cantones. Nombra tambien los demas oficiales que no han sido nombrados por los cantones. ART. 157. Cuando un canton no dispone del personal necesario para los puestos de oficiales o sub-ofíciales, el Consejo Federal se encarga de destinarle los que le corresponde tomándolos de otros cantones en calidad de supernumerario. ART. 158. La Confederacion suministra, el armamento, equipo de cuerpo i material de guerra en jeneral. Los cantones suministran el equipo personal de las tropas cantonales i federales, en conformidad a las prescripciones dictadas por la Confederacion. Siempre debe existir un aprovisionamiento disponible paralas necesidades de un año e igualmente una reserva, dearmas i equipo personal. La Asamblea Federal fija las sumas que deben abonarse a los cantones, para el suministro, reemplazo i conservacion del equipo personal. ART. 159. Los Cantones administran i conservan en buen estado el equipo de cuerpode las unida des i cuerpos cantonales. El resto queda al cuidado de la Confederacion. . Las armas i efectos quitados a los militares se conservan i almacenan en forma que puedan utilizarse rápidamente en caso de una movilizacion. Los efectos devueltos por los licenciados, ántes de cumplir su servicio, pasan a constituir una reserva de equipo. ART. 160. El Consejo dicta las prescripciones necesarias para el llamamiento al servicio el cual se ejecuta por las autoridades cantonales. ART, 161. Las peticiones de excension del servicio se reglamenta por el Consejo Federal i las conceden las autoridades cantonales i federales. Las relativas a oficiales previo informé del superior directo. ART. 162. Cuando un Canton no lien a sus obligaciones, la Confederacion lo hace por él a su costa. ART. 163. La Confederacion dispone del equipo personal i armamento, así como del material de cuerpo i de guerra i con la reserva de los anteriores derechos se concede Jas mismas atribuciones a las autoridades cantonales para las necesidades del servicio.


— 421 — ART. 164. Los víveres i líquidos destinados a la alimentacion de las tropas en servicio quedan excentos de todo gravamen o impuesto cantonal o comunal. Los monopolios.cantonales o comunales no se ejercen sobre los objetos destinados al Ejército. Los establecimientos o talleres militares como asimismo toda propiedad destinada al Ejército, queda libre de todo impuesto cantonal o comunal. Los cantones no pueden imponer derechos o pretender conceder permisos para todo trabajo destinado a la defensa nacional. ART. 165. Quedan asimismo libres de todo impuesto o patente, las bicicletas destinadas al uso militar. ART. 166. Los cantones se encargan de pagar a la Confederacion la mitad del impuesto militar i perciben el resto. II Administracion Militar de la Confederacion ART. 167. La Gancilleria del Departamento Militar depende del Jefe del Departamento i se encarga de espedir las decisiones del Departamento i del Consejo Federal, lleva la correspondencia i tiene a su cargo los archivos. El secretario de la Comisión de defensa Nacional forma parte de la Cancillería. ART. 168. El Departamento Militar tiene a sus órdenes el siguiente personal con calidad de jefes de los servicios que se enumeran: El Jefe de Servicio de E. M. J. Los jefes de los servicios de Infantería, Caballería, Artillería, Injenieros i Fortificaciones (Jefes de Armas). El Cirujano en Jefe. El Veterinario en Jefe. El Comisario de Guerra en Jefe. El Jefe de la seccion Técnica Militar. El Jefe de la Intendencia del Material de .Guerra., El Jefe del Servicio Topográfico. El Director de Remonta. A todos los cuales se les asigna el personal,de funcionarios i empleados necesarios. ART. 169. Los Jefes .de Servicios del Departamento Militar tienen las siguientes atribuciones jenerales: 1.°. Los informes i proposiciones sobre, los asuntos de su incumbencia que deban trasmitirse al Departamento. 2.° La preparación de los Reglamentos, Ordenanzas i proyectos de Leyes.


— 422 —

3.° La Confeccion del Presupuesto anual de sus servicios i la rendicion de las cuentas del mismo. Los Jefes de Servicios firman su correspondencia con las otras autoridades en nombre del Departamento, ejecutan las decisiones de éste con entera libertad i reparten el Presupuesto asignado a sus dependencias. ART. 170. El servicio de E. M. J. tiene las siguientes atribuciones: 1.° La preparacion de la Movilizacion i Concentracion del Ejército en caso de guerra i, en términos jenerales, se ocupa de la preparacion para la guerra. 2.° Tiene la obligacion de emitir los informes i proposiciones sobre todas las cuestiones que interesen a la defensa nacional, al Ejército i al E. M. J. 3.° Debe dar las indicaciones necesarias para la ejecucion de los ejercicios de las grandes unidades i de los E. M. superiores. 4.º Tiene a su cargo la organizacion i direccion de las escuelas i cursos de oficiales i secretarios del E. M. J.; otorga certificados de capacidad para los capitanes i secretarios de E. M.; resuelve las peticiones de excencion del servicio de los mismos. 5.° Previa consulta con los comandos de los cuerpos de tropas propone los oficiales de E. M. i secretarios. 6.° Cuida de mantener el efectivo de planta del servicio de E. M. J. 7.° Se ocupa de la preparación para la guerra de los siguientes servicios: ferrocarriles, etapas, territorial, correos i telégrafos de campaña velando por la instrucción del personal de oficiales de dichos servicios. 8.° Recoje las informaciones del propio ejército i de los países vecinos, sobre estadística i jeografía militar. 9.° Administra la Biblioteca Militar i las colecciones de planos i cartas militares del Ejército. 10.° Proporciona informes i emite proposiciones que tengan relacion con la confeccion de las cartas militares. ART. 171. Las atribuciones de los Jefes de los Servicios de Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros i Fortificaciones son las siguientes: 1.° Estudio de las cuestiones que interesen al arma. 2.° Administracion de las unidades i E. M. formados por la Confederacion como asimismo los servicios auxiliares. 3.° Supervijilancia de la instruccion del arma; organizadon jeneral, i en lp posible, direccion de las escuelas i cursos, bajo las reservas que establece el art. 109.


— 423 —

4.° Resolucion en las peticiones de excencion en cuanto éstas no dependan de cantones. 5.° Empleo del personal instrurtor. 6.° Estudio i tramitacion de los asuntos concernientes a oficiales (nombramientos, promociones, incorporaciones, licencias), certificados de aptitud para el ascenso de subalternos i capitanes. Iguales atribuciones tienen los Jefes de: Servicio Médico para las tropas sanitarias. Servicio de Veterinaria para las tropas de veterinaria. Servicio de Comisaría para las tropas i oficiales de su dependencia. ART. 172. El servicio de Infantería: Organiza i dirije las escuelas centrales i administra la instrucción militar preparatoria i el tiro. ART. 173. El servicio de Caballería: Compra, adiestra i entrega los caballos i depósito de remonta. ART. 174. El servicio de la Artillería: Administra, instruye i reparte las tropas de tren i asistentes de oficiales. ART. 175. El servicio de Injenieros: Dirije, de acuerdo con el E. M. J., los trabajos de oficiales injenieros desde el punto de vista de la preparacion para la guerra: administra el servicio de minas, provisionalmente de esplosivos, útiles i materiales de destruccion de las obras de fortificacion que deben ejecutarse en la guerra. AHT. 176. Él servicio de las Fortificaciones: Cuida, perfecciona i administra las fortificaciones permanentes. Depende de dicho servicio: las administraciones de fortificaciones i oficina de tiro de la misma i los guarda-fortaleza encargados de su cuidado i vijilancia. ART. 177. El servicio de Sanidad: Vijila el conjunto del servicio, incluso el servicio voluntario auxiliar, los seguros militares i la inspeccion médica de los inútiles. ART. 178. El servicio de Veterinaria: Dirije los trabajos de este servicio: vijila la tasacion i depreciacion de los caballos; interviene en los reclamos que se susciten resolviéndolos; instruye e incorpora los mariscales herradores. . ART. 179. La Comisión de Guerra: Es el órgano central del servicio de contabilidad i víveres del Ejército. Reune, administra i provee los víveres; tiene a su cargo los almacenes i los cuarteles; dirije el servicio de la


— 424 —

imprenta militar i controla los inventarios del material de guerra. ART. 180. La Seccion Técnica Militar tiene a cargo la provision i perfeccionamiento del material de guerra. Proporciona el equipo personal que no entregan los Cantones; elabora los reglamentos relativos al equipo i material deguerra; recoje el material inutilizado. Los talleres militares, fábricas de pólvora i polígonos de ensayo de cañones i armas portátiles i el control de las municiones estan sometidos a la Seccion Técnica. ART. 181. La Intendencia del Material de Guerra se ocupa del almacenaje, inventario i reparticion del material de guerra que recibe de la seccion técnica; entrega a los cantones el material de las unidades que les corresponde i cuida el que no es repartido; dirije el Servicio de Arcenales i depósitos federales de municiones i esplosivos i recoje el material i municiones de las escuelas; administra el equipo personal almacenado i entrega el correspondiente a los oficiales i por fin, vijila i controla los depósitos de equipo cantonales i el equipo personal repartido. ART. 182. El Servicio Topográfico está encargado de la triangulacion del pais, levanta i suministra las cartas para el Ejército, pudiendo tambien encargarse de la confeccion de cartas o planos que no tengan un fin militar. ART. 183. La Remonta de caballos, se encarga de la adquisicion, adiestramiento y entrega de los caballos de oficiales. Proporciona tambien caballos para el servicio de instruccion. ART. 184. El Concejo Federal puede decretar la fusion de ciertos servicios o modificar sus atribuciones. III. El Comando ART. 185. La Administracion Militar de la Confederacion debe estar organizada de tal manera que permita a los Comandos de unidades de Ejército, cuerpos i unidades de tropa ejercer la influencia necesaria para la aptitud i preparacion para la guerra. ART. 186. Los Comandos de unidades de Ejército, cuerpos i unidades de tropas, deben velar porque los efectivos esten siempre completos tanto en personal como en vestuario, armamento, equipo i material. ART. 187. Los Comandos de unidades de Ejército deben cerciorarse personalmente de que las tropas reciban la instruccion reglamentaria destinada a hacerlas aptas para la guerra. Pueden pedir al respecto informes a sus subordinados.


— 425 —

Deben controlar personalmente o por medio de sus jefes de E. M. las medidas dictadas por las autoridades militares relativas a la movilizacion i llamamiento de los contingentes. ART. 188. Los informes i proposiciones de los comandantes de tropas se envian a la autoridad militar superior, por conducto regular. Dichas proposiciones se tendran presentes al formar los presupuestos, y al dictar las instrucciones relativas al reclutamiento, directivas de instruccion o convocacion a las escuelas o cursos. ART. 189. Un reglamento dictado por el Consejo Federal establecerá las reglas relativas a la calificacion i empleo de los oficiales, determinando la esfera de actividad de cada cual i sus relaciones de servicio con los comandos. ART. 19O. El Consejo Federal señala la gratificacion de mando de los comandos de unidades de ejército. ART. 191. Una Comision de Defensa Nacional compuesta de Comandantes de Cuerpo de Ejército; del Jefe de E. M. J. i del Jefe del Servicio de Infantería, delibera, bajo la presidencia del Jefe del Departamento Militar, sobre las cuestiones que interesen a la defensa del pais. Esta comision cesa en sus funciones desde el momento que se nombra el jeneral del Ejército. AET. 192. Cuando la Comision de Defensa Nacional se ocupa de ascensos, incorporacion o retiro de oficiales superiores, forman parte de ella los divisionarios i los jefes de los servicios interesados que no pertenecen a ella. Las proposiciones emanan del jeneral desde que ha sido nombrado. ART. 193. La Comision de Defensa Nacional debe recibir las relaciones de calificacion de oficiales superiores i capitanes, para examinarlas i controlarlas. ART. 194. Una vez al año por lo menos, deben reunirse los Comandantes de Cuerpos de Ejército bajo la direccion del Jefe del Departamento Militar con el objeto de estudiar las mejoras que convenga introducir en el Ejército. En esta conferencia entran los Jefes de Servicios. TÍTULO QUINTO SERVICIO ACTIVO

I. Disposiciones Jenerales ART. 195. El Ejército tiene la mision de asegurar la defensa de la patria contra el estranjero i el mantenimiento de


— 426 —

la tranquilidad pública i orden en el interior. (Cont. Fed., 29 de Mayo de 1874, Art. 2.°.) ART. 196. La Confederacion dispone del Ejército. Los Cantones disponen de la fuerza armada de sus territorios en tanto que no esté ocupada por la Confederacion. . ART. 197. Los cantones soportan todos los gastos que se orijinen con motivo del servicio activo incluso sueldos, víveres i alojamiento. ATR. 198. El Consejo Federal ordena el llamado para el servicio activo i supervijila su ejecucion. Las tropas reclutadas préstan el juramento militar. ART. 199. El Consejo Federal puede poner las tropas en campamentos i desde que esto se ordena, ningun militar de los llamados puede salir del pais. ART. 200. El llamado al servicio activo o la órden de reunion en campamento de una unidad, obliga a todas las jerarquías, salvo las escepciones espresas. ART. 201. En caso o peligro de guerra, el Consejo Federal puede ordenar el reclutamiento de los jóvenes aptos de 18 i 19 años. ART. 202. En caso de llamamiento para el servicio activo, el Consejo Federal puede someter a las leyes militares a los funcionarios empleados i operarios de la administracion, establecimientos i talleres militares, como asi mismo a los de las administraciones de trasportes públicos. ART. 203. En tiempo de guerra, estan obligados los ciudadanos que no pertenecen al Ejército, aponerse a disposicion de la nacion i servirla en la medida de sus fuerzas; asi mismo, todo el mundo está obligado en tiempo de guerra a someter sus propiedades muebles e inmuebles a la requisicion que ordenen las autoridades militares con derecho a indemnizacion total. II. Comando en Jefe ART. 204. Cuando se efectúa un llamamiento total o de alguna importancia al servicio activo, la asamblea federal nombra el Jeneral que ejerce el Comando Supremo del Ejército, quien recibe órdenes espresas. El Jeneral no puede ser exhonerado de su cargo antes del licenciamento de las tropas sino por proposición formal del Consejo Federal. ART. 20f). El Consejo Federal nombra elJefe del E. M. J. previa consulta al Jeneral. ART. 206. Desde que se ordena el llamado al servicio activo del.Ejército o parte de él i hasta que se nombra el Jpneral, el Comando Supremo lo ejerce el departamento Militar.


— 427 —

ART. 207. En caso de impedimento momentáneo del Jeneral nombrado, el comando recae en el Comandante de Cuerpo de Ejército mas antiguo o en ausencia de éste en el Jefe de E. M. J. ART. 208. El Jeneral dicta todas las medidas conducentes al fin que se debe alcanzar, para lo cual dispone a su vovoluntad de todas las fuerzas delpais en hombres i material. ART. 209. El Jeneral establece el orden de batalla del Ejército sin sumision a esta lei. Puede nombrar o exhonerar temporalmente a cualquier oficial en cualquier Comando. ART. 210. El Consejo Federal erdena el llamado de todas las tropas que el Jeneral estime necesarias. ART. 211. El Departamento Militar dirije el servicio territorial. III. Caballos i Carros ART. 212. La Confederacion tiene derecho de disponer, para la movilizacion del Ejército, de todos los caballos, muías i medios de trasporte del territorio. ART. 213. Si la defensa nacional lo exije, el Consejo Federal decreta la requisicion de los caballos, mulas i medios de transportes con lo cual queda absolutamente prohibido la esportacion de dichos elementos. Se procede incontinente á verificar un control i nadie puede hacer traspaso o venta de su propiedad sin permiso de las autoridades militares. ART. 214. Se procede en tales casos al exámen del ganado i revision de los medios de trasportes bajo el punto de vista de su utilidad para el Ejército. Los animales i material declarados inútiles pueden ser enajenados por sus dueños. Al mismo tiempo se procede a destinar el ganado i material a las unidades i E. M. ART. 215. En el momento de la movilizacion las comunas tienen la obligacion de poner a disposicion de los comandos de plaza los caballos, mulas i material requisado en los lugares de reunion indicados, todo lo cual está prescrito en las directivas para la movilizacion. . El ganado exedente se envía a los depósitos de ganado. ART.. 216, La Confederacion paga, a las comunas, para que estas a su turno paguen a los propietarios la indemnizacion que corresponde por el empleo, depreciacion i pérdida del ganado i material requisado para el servicio.


— 428 —

IV. Esplotacion de las empresas de trasportes en tiempo de guerra. ART. 217. El Consejo Federal o el Jeneral, una vez nombrado, tienen derecho en caso o peligro de guerra de decretar el servicio de guerra de los ferrocarriles. El decreto respectivo confiere alas autoridades militares la facultad de usar las vias férreas, su material i personal de esplotacion asi como la direccion del servicio. El personal no puede abandonar sus faenas i queda sometido alas leyes militares. ART. 218. El Consejo Federal o el Jeneral, una vez nombrado, puede ordenarel establecimiento denuevasvias, construcciones e instalaciones i destinaciones de las existentes. ART. 219. La Confederacion indemniza a las Empresas de trasportes de los perjuicios que les cause en tiempo de guerra. En caso de diferencias entre la Confederacion i las empresas privadas, respecto almonto de la indemnizacion, interviene i resuelve el Tribunal Federal. ART. 220. Las disposiciones anteriores son tambien aplicables a los empresas de navegacion a vapor. DISPOSICIONES TRANSITORIAS I FINALES ART. 221. Mientras se dicten los decretos i ordenanzas que a la Asamblea i Consejo Federal corresponde por la presente Lei, quedan en vigor las disposiciones actuales. Se derogan las prescripciones contrarias a la presente Lei desde que ésta entre en vijencia. ART. 222. El Consejo federal queda encargado, en conformidad a la Leí Federal de 17 de Junio de 1874, de publicar la presente Lei i fijar la fecha de su vijencia. Dictada, el 12 de Abril de 1907.


Ejercicios de tiro de la Infantería Traducido de "La Revue D' Infanterie"

El Jeneral Percin, Comandante del 13° Cuerpo de Ejército ha confeccionado para el año de 1907 un programa sobre la organizacion de los ejercicios de tiro de infantería. En el espresado programa de trabajo, el Jeneral da una serie de pequeños problemas mui útiles i prácticos, dividiendo los ejercicos aplicados, en dos partes que son: Maniobras con fuego simulado o cartuchos a fogueo; i Maniobras con tiro real Pasamos en seguida a dar algunos ejemplos que contiene el programa de trabajo del Jeneral Percin. MANIOBRAS CON FUEGO SIMULADO O CARTUCHOS A FOGUEO I.—"El grupo está en una situacion netamente defensiva. Su mision es impedir el avance del enemigo. Se le ha señalado las posiciones que el enemigo podría sucesivamente ocupar, los caminos que seguirá para ir de una posición a otra, los espacios descubiertos que estaría obligado a atravesar i en los cuales el querrá buscar i alcanzar (N°. 45 del Reglamento de Tiro).


— 431 —

Se hace entonces avanzar la tropa que representa el objetivo, se le recomienda hacer todo rigurosamente conforme a las prescripciones del Reglamento de maniobras, i se le enseña al soldado a disparar, ya sea a la voz de mando sobre el objetivo designado o bien determinando él mismo el momento de hacer fuego, cuando el enemigo avanza. Se le enseña a elejirel objetivo i apuntar en el grupo mas compacto, el mas vulnerable, el mas amenazante; se le enseña enfin, a cesar el fuego por la voz de mando o por si solo cuando el enemigo se ha detenido para abrigarse (II parte del N°. 269 del Reglamento de Maniobras). II.—Se puede aún señalar al soldado, el caso en el cual él debe tener interes en romper el fuego a grandes distancias, i aquel en que por contrario, es preferible retardar la apertura del fuego, para producir la sorpresa i economizar las municiones. (I Parte del número 269 del Reglamento de Maniobras). III.—El agresor, estando detenido. Se encuentra a su vez en situacion defensiva. Se debe prescribir al soldado disparar sobre el enemigo tendido i esplicándole que esta vez el tiro tiene por objeto preparar la continuacion del movimiento hacia adelante. Es la defensiva agresiva prevista en el número 270 del Reglamento de M. IV.—El grupo, estando en una situacion ofensiva. Se le opone una línea de tiradores tendidos, cuyos refuerzos se representan por la llegada de hombres de pié. El Director del ejercicio designa las fracciones que harán un fuego lento sobre la línea enemiga (número 200 del Regí. de M.) i aquellas que tendrán la mision de disparar sobre los refuerzos, sea a la señal del jefe, sea por su propia iniciativa, para impedir el reforzamiento. V.—En el grupo estando aun en una situaciou ofensiva, el jefe le indica el objetivo, la direccion de la marcha i los puntos del terreno que lo jalonan. Las lleva adelante en la direccion indicada, los hace tomar los caminos que le permiten llegar lo mas cerca posible de la posicion sin disparar, puesto que los emplazamientos de donde conviene abrir el fuego es cuando el movimiento hacia adelante es detenido, (número 45 del Regl, de T.) Esta es la realizacion del caso en que el jefe conserva hasta el último momento la direccion de sus tropas. VI.—Se puede elejir, al contrario, un terreno accidentado,, de tal manera que, para aprovechar el abrigo, la tropa sea obligada a fraccionarse en elementos numerosos. Los espacios descubiertos no pueden ser atravesados sino individualmente. Es en esta situacion de dispersion estrema cuando es


— 432 —

sorprendido por el fuego de la infantería enemiga, los tiradores se arrojan cada una uno sobre el abrigo mas vecino; se fraccionan en pequeños grupos irregularmente repartidos sobre el frente de combate. (II Parte del E. de M.) Cada grupo, formado al azar, se mezcla i comprende hombres de las distintas escuadras, i antes que se dispare un tiro de fusil, ya las líneas tácticas estarán rotas. El interés del ejercicio reside en la dificultad de dar las órdenes a los tiradores que llegan también sucesivamente sobre la línea de fuego, que se reparten en grupos irregularmente esparcidos, i que de sus abrigos respectivos no ven todos los objetivos de la misma manera. Es esta una situacion que se presentará frecuentemente en la guerra i que no se piensa jeneralmente en practicar en los ejercicios de polígonos. VII.—Una seccion, habiendo sido desplegada regularmente sobre un frente poco estendido, el capitan ordena reforzarla por prolongamiento. La nueva seccion llega agrupada en la mano de su jefe. Una vez ahí, toma, la clase de fuego que hacen los soldados en posicion i se trasmite a toda la tropa sucesivamente. La operacion no parece presen tarninguna dificultad; i sin embargo, el examen de las líneas de mira de los fusiles, demuestra frecuentemente que la designacion del objetivo no ha sido bien comprendida. El interés del ejercicio reside en correjir los errores cometidos, si ellos tienen lugar. VIII.—La seccion sorprendida por el fuego, ha escapado en su despliegue de la direccion de su jefe; los grupos irregularmente repartidos sobre el frente de combate. El capitan ordena reforzar esta seccion por intercalaciones. Los nuevos refuerzos se intercalan en los intervalos; ellos reciben la indicacion de continuar el fuego de la tropa en posicion. Los jefes de seccion se reparten el comando de la línea de fuego. La comunicacion de los elementos del tiro, de grado, suponiendo entre los hombres un lenguaje comun i sobre todo un lenguaje preciso. La falta de precision de lenguaje es la causa de los mas grandes errores. El interes del ejercicio reside en la constatacion i la correccion de esos errores, si ellos tienen lugar. IX.—Las fracciones que se empeñan progresivamente bajo la protección del fuego de unidades ya desplegadas. En este ejercicio se trata de establecer cierta solidaridad entre los diferentes escalones. Aquellos que están instalados abren el fuego, hasta que los que van avanzar diseñen su movimiento hacia adelante; estos últimos escojen de preferencia el momento en que el fuego de los primeros presenta la mayor intensidad.


— 433 —

X.—El capitan hace prolongar la seccion por una tropa que ha ejecutado una marcha rápida. El ejercicio muestra cómo la direccion es influenciada por la fatiga i el cansancio de los tiradores. . XL-Las tropas que han ejecutado el asalto llegan en desorden sobre la posicion i hacen fuego de persecucion. Aquí se ve que la dificultad de direccion llega a su mayor grado. Las órdenes se pierden en el ruido. No se puede indicar la formación; no se puede dar ni el objetivo ni el alza. XII.—Una compañía ejecuta un combate contra un bosque, soportando las dificultades especiales, desde el punto de vista de la direccion. Después de la toma de un linde i de la persecucion se forma una mezcla de unidades, la tropa así desorganizada se prepara a una nueva resistencia en el linde siguiente. XIII.—Un pequeño puesto que es atacado, se retira a la gran guardia. El movimiento es precedido del repliegue de los centinelas i de las patrullas. El pequeño puesto se divide en dos grupos que se retiran en escalon, teniendo cuidado de hacerlo al frente de la gran guardia. El tiro de esta última sirve de preparacion para el movimiento hacia adelante". Los ejemplos que preceden han sido escojidos, entre miles, de entre el número de aquellos que súrjen naturalmento de las situaciones mas frecuentes en la guerra. En el curso delosejercicios ejecutados diariamente se pueden escojer muchos otros, que recomienda ademas el numero 51dei Reglamento de Tiro. L, SORIANO ROSAS, Teniente 1.°


CRÓNICA ESTRANJERA ALEMANIA CUADRO COMPLEMENTARIO DE CAPITANES

El proyecto de presupuesto para el año 1908 provee la creacion próxima de 225 capitanes supernumerarios, a razon de uno por Tejimiento de infantería o batallon de cazadores a pié, i de una por rejimiento de artillería a pie. El objeto de esta, creacion es descargar en tiempo de paz a los comandantes, de compañía de todos los servicios que no sean del resorte inmediato de la instruccion de las tropas que ellos comandan, tales como los numerosos ejercicios de la reserva i de la landwehr, la instruccion de los voluntarios de un año, de los sub-oficiales, de los aspirantes a oficiales i de las oficiales de reserva i de la landwehr. En tiempo de guerra, estos capitanes supermunerarios, serán llamados al comando deformaciones de reserva, lo que permitirá en el momento de la movilizacion, ocupar menos comandos de unidades activas para constituir los cuadros i los Estados Mayores délas formacio.nes de segunda linea. (Rovue d`Artillerie) MODIFICACIONES EN LA ORGANIZACION DEL EJÉRCITO

Una órden del FGabimete, fechada el 17 de mayo de 1907 indica las modificaciones que se llevarána cabo en la organizacion del ejército por lei de finanzas de 1907. Bastará dar á conocer aqui las mas interesantes. Hai que distinguir las medidas ya realizadas hasta el 1.º de abril i las que no entrarán en vigor sino despues del 1º de


— 435 —

octubre. A la primera categoría pertenecen la mayor parte de las creaciones de empleos nuevos, a la segunda la formacion de nuevos cuerpos de tropa. Las modificaciones mas importantes conciernen a las tropas de comunicaciones, especialmente las tropas de telegrafía que han sido aumentadas en un batallon (4.°) i han recibido una nueva reparticion. A su cabeza está colocada una Inspeccion de telegrafía de campaña con asiento en Berlin. El Inspector, un Jeneral Mayor, tiene bajo sus órdenes dos Inspecciones de tropas de telegrafía: la primera en Berlin, comprende los batallones n.° 1 (Berlin) i' n.° 2 (Francfort—sur-Oder,) la 2a en Carlsruhe, los batallones n.° 3 (Coblenz) i n.° 4 (Carlsruhe). Este último batallonha sido creado despues del 1.° de octubre. Cada uno de los cuatro batallones de telegrafía comprende; 4 compañías i un grupo de animales de tiro. La 4.a compañía de cada uno de ellos está constituida por un destacamento de telegrafía sin hilo. (Funken-telegraphén-Abtielung). En la compañía de esperiencias de las tropas de comunicaciones se ha creado una segunda compañía, llamada destacamento de automoviles (Kraftfahr-Abterlung) destinada a recibir durante el segundo año de servicios, los profecionales que constituirán, en el Beurlanbtenstand, el personal encargado de la conduccion de automóviles en la movilizacion. Se ha creado igualmente una compañía de esperiencias en el batallon de aeróstatas. Un empleo de oficial del servicio de comunicaciones de plaza del grado de mayor, ha sido creado en cada una de las plazas de Strasbourg i Metz. Un maestro mecánico i dos guarda-almacenes han, sido afectados en estas plazas ala administracion del depósito de servicio de comunicaciones. Despues del 1.° de octubre! dé este año, dos nuevas inspecciones de Landwehr deben haber sido creadas en el VII cuerpo en Dortmund i Essen. Un tereer,,batallon, con efectivo débil, se ha formado en el rejimiento de, infantería n.° 172 en Nen-Brisach. a El comité de los injenieros se auinentá'en una 4. seccion que tiene entre sus atribuciones los estados técnicos, principalmente los que convienen a la guerra de fortalezas. Un batallon de zapadores (n.° 23) debe haber sido creado enGraudenz i reunido con:el otro batallon del mismo cuerpo de ejército (n.º 17) bajo las órdenes del comandante de los zapadores del XVII cuerpo; que tendrá igualmente su asiento en

Graudenz.

Revue Militaire des Armées Étrangéres.


— 436 — MODIFICACIONES AL PROGRAMA DE ENSEÑANZA DE LA ACADEMIA DE GUERIíA

Una órden del Jefe de E. M. del Ejército prusiano introdujo a título de ensayo i a partir del 1.° de octubre de este año, importantes cambios en el programa de enseñanza de la Academia de Guerra. Cada oficial no seguirá en lo sucesivo obligatoriamente mas que un cierto número de cursos determinados; los otros cursos serán facultativos i a eleccion del oficial. Los que por ejemplo, estudian las matemáticas, no estarán obligados a seguir todos los demas cursos que se relacionan con ellas (física etc....); la participacion en algunos de estos últimos podrá ser combinada, siguiendo las preferencias de cada uno, con el estudio de las lenguas. Los candidatos deben declarar en el momento en que piden someterse al exámen de entrada, si desean seguir uno o varios cursos facultativos. Esta declaracion no compromete al interesado sino durante el primer año de instruccion, ella se renueva, los años siguientes. El siguiente programa de enseñanza, establecido, segun estas bases, ha entrado en vigor a título de ensayo el 1.° de octubre: A) Cursos obligatorios.—l.er Año: Táctica 4 hora. Historia militar. 4 horas. Fortificacion, 2 horas. Armamento, 2 horas. Servicio de Sanidad Militar. 1 hora. Derecho militar. 1 hora. Historia (de 1648 a 1815), 3 horas. En total 17 horas. 2.° Año: Táctica, 3 horas. Historia militar, 4 horas. Fortificación, 1 hora. Topografía i Levantamiento del terreno, 2 horas. Guerra naval, 1 hora. Medios de comunicaciones,1 hora. Historia (de 1815 a 1871), 4 horas. En total: 17 horas. 3.er Año: Táctica 3 horas. Historia militar, 4 hora. Servicio de Estado Mayor, 3 horas. Guerra de sitio, 3 horas, Historio (despues de 1871), 2 horas. En total: 15 horas. . B) Cursos facultativos.—1." Año: Historia (antes de 1648). 4 horas. Matemática, 4 horas. Física, 2 horas. Frances, (i horas. Ingles, 6 horas. Ruso, 6 horas. Japones, 3 0 liorna. Los oficiales que estudian el japones estnn dispensados de los cursos del servicio de sanidad i derecho militar.


— 437 —

2.° Año: Historia (antes de 1648), 4 horas. Matemáticas, 4 horas. Química, 2 horas. Jeógrafía Física, 1 hora. Frances, 6 horas. Ingles, 6 horas. Euso, 6 horas. Japones, 6 horas. 3.er Año: Historia (antes de 1648). 4 horas. Matemática, 3 horas. Topografía, 3 horas. Jeodesia, 1 hora. Francés, 4 horas. Ingles, 4 horas. Buso, 4 horas. Japones, 6 horas. INSTRUCCIoN DE LA INFANTERÍA

Ha sido tomado en ciertas guarniciones del X.° cuerpo de ejército (Hanover) una medida que tiene por fin aumentar la instruccion de la infantería desde el punto de vista del combate. Se aprovecha la ausencia de los cuerpos de tropa de infantería de una guarnicion durante su estado en los campos de instruccion para hacer ocupar sus cuarteles por las tropas de una guarnicion vecina. Los jefes i las tropas pueden así ejercitarse sobre un terreno enteramente nuevo i se limita en una cierta medida el particularismo táctico que resulta en cada guarnicion del empleo prolongado del mismo terreno por el mismo cuerpo de tropa. Revue Militaire des Armées Étranjéres. NUEVO REGLAMENTO SOBRE EL SERVICIO DE SANIDAD EN CAMPAÑA DEL 27 DE ENERO DE 1907

En lo que concierne a la organizacion jeneral del servicio, el nuevo reglamento no tiene modificaciones que lo diferencien del antiguo: ambulancia en las divisiones de infantería, hospitales de campaña en los cuerpos de ejército, hospitales de reserva para los servicios de etapas, hospitales, hospitales auxiliares, trenes de evacuacion para las relaciones entre el ejército i el territorio nacional. Entre las nuevas medidas adoptadas, es preciso señalar particularmente las modificaciones llevadas a cabo en los medios puestos a disposicion de la tropa; Todo individuo de tropaque pertenece al ejército de campaña, será dotado de dos paquetes de curacion en lugar de uno; La organizacion antigua de los angarilleros ha sido modificada. Cada compañía disponía, hasta aqui, de 4 angarilleros auxiliares que híban en las filas; ellos no salían de ellas sino en el momento del combate, despues de haber depositado su armamento i su equipo en el puesto de socorro; esta-


— 438 —

ban provisto de un brazal rojo i no estaban colocados bajo la proteccion de la Convencion de Jinebra. En su lugar, la compañía recibe 4 angarilleros, no combatientes i neutralizados; La caballería no poseia todavía formacion sanitaria apropiada a sus necesidades. Ella recibe ahora un material especial: sacos de ambulancia, artolas, sobre caballos de carga; un carro de sanidad liviano reemplaza al antiguo carruaje demasiado pesado. Como progresos técnicos citaremos: La creacion para todas las formaciones de campaña de fichas de diagnostico resistentes i de un uso practico; estas fichas dan, para cada herido, el nombre, el cuerpo de tropa, la clase de herida, la manera como ha sido tratada, etc.; dos rayas rojas signifitícan "no trasportable,"una sola, "trasportable," ninguna, "puede marchar." Se ha añadido a los hospitales un personal de cirujanosdentistas; Alimento del número de angarilleros de los hospitales; Instalacion de alumbrado de acetileno en el lugar donde hace la curacion principal; establecimiento en este lugar de tiendas de un modelo particular que pueden ser instaladas por 3 a 4 hombres en diez o quince minutos; Se ha dotado de carruajes Roentgen de campaña a los hospitales de reserva; estos carruajes deben ser llevados hasta el campo de batalla. En fin, la esperiencias de la última guerra i, particularmente, las medidas profilácticas dictadas por la Direccion del Ejército Japones en Manchuria, han conducido a dotar los hospitales de esterilizadores trasportables donde se puede hervir, refrescar, filtrar i airear grandes cantidades de agua,. El fln perseguido con este medio es prevenir el tifus de la manera mas eficaz. Revue Militaire des Armées Étranjére. LA ZEBRA EN EL EJÉRCITO

Segun dice un periódico aleman, las tropas indíjenas del Africa Oriental alemana, han logrado domesticar la Zebra i emplearla como cabalgadura. Si esto es cierto, las tropas empleadas en las rejiones tropicales podrán encontrar un precioso auxiliar en este animal habituado a los climas cálidos i refractario a las enfermedades del caballo. Revista del Ejército i Marina (Méjico).


— 439 — NUEVA CARABINA

Una nueva carabina ha sido puesta en ensayo simultaneamente en ciertos cuerpos de caballería, artillería a pié i aun de infantería (ciclistas). COCINAS DE CAMPAÑA

Ciertos cuerpos de tropa serán dotados durante las grandes maniobras de cocinas rodantes. El jeneral v. Ixebell escribe que habrá que dotar a todo el ejército de estos aparatos, a pesar del alargamiento que esperimentaran los trenes. Revue du Cercle Militaire. INSTALACION DEL VIVAC DE LA ARTILLERÍA CAMPAÑA

Despues de las esperiencias hechas en el curso del año 1906 i que han dado mui buenos resultados, se ha adoptado una nueva manera de instalar el vivac de las unidades de artillería de campaña. Difiere del vivac, hasta aqui reglamentario, en que se sirve de los carruajes mismos de las baterías o de la columna lijera de municiones para instalar las cuerdas para los caballos. Las dos piezas o los dos carros de cada seccion enganchados, son colocados con 20 pasos de intervalo, las ruedas se inmovilizan. Se une enseguida las ruedas del carro (avanttrain) que se hacen frente, por medio de una cuerda para caballos; se hace otro tanto con las ruedas de la pieza; sosteniendo, si hai necesidad, las cuerdas, en su parte media, por una estaca. Los caballos son en seguida amarrados a las cuerdas, con la cabeza vuelta hacia la especie de calle que ellas dejan entre sí. Las Aventajas de esta manera de proceder son multiples: 1.° El número de piquetes que se emplean es mucho menos considerable; uno por pieza basta, lo que permite disminuir el peso llevado por los carruajes; 2.° Los caballos estan en la vecindad inmediata de las piezas que deben atalajar, lo que es precioso en caso de alarma; 3.° El ancho i la profundidad del vivac de una batería son menores;--


— 440 —

4.° El tiempo tan considerablemente necesario para enterrar los piquetes se reduce i la tropa puede mas pronto entrar al descanso. Se notará la analojía de esta forma dé vivac con una de las reglamentarias en la artillería francesa. FRANCIA REORGANIZACION DE LA ESCUELA DE APLICACION DE ARTILLERÍA I DE INJENÍEROS

Un decreto del 8 de Agosto dispone que la division técnica de la artillería de la escuela de aplicacion de artillería i de injenieros sea trasladada a Bourguesitome el nombre de Curso Superior técnico de la artillería. El comandante i la administracion de este curso quedan dependiendo, hasta nueva orden, de la Escuela de Aplicacion de Artillería e Injenieros. El personal comprende: un Teniente-Coronel, director; capitanes, profesores; un contador i personal civil. Revue du Cercle Militaire. 4 = 6 CUATRO IGUAL A SEIS

He aquí algunas ideas del jeneral Langlois relativas a las baterías de 4 piezas. A una boca de fuego nueva, le hadan falta métodos de tiro nuevos i, como siempre, se empezó por las concepciones ménos sencillas i se dedujo de ellas la imposibilidad de conducir el fuego de una batería de 6 piezas. Se decidió a reducir a 4 el numero de las bocas de fuego de la batería; esta solucion permitia conceder a esta unidad hasta 3 carros por pieza, sin hacerla mas pesada, i al mismo tiempo se tenia un provisionamiento importante. Entonces fue cuando los concluyentes resultados obtenidos contra bastidores, en tiros efectuados en polígonos, condujeron a ciertos espíritus a las deducciones mas contrarias al simple buen sentido. 1.° ¡Con 4 piezas se produce tanto efecto como con 6! Lo que viene hacer como si afirmase que 4=6; algunos afirmaban que 4 es superior a 6. Una batería de 4 piezas basta para batir en todas direcciones, 200 metros del frente enemigo. Ahora bien, como el cuerpo de ejército tiene un frente limitado de 5 km. aproximadamente, las 23 baterías de 4 piezas que tiene, son i serán


— 441 —

siempre bastantes i suficientes, ateniéndose, pues, definitivamente, al número de 92 cañones por cuerpo de ejército. 2.° Las concentraciones de fuegos son inútiles; consecuencia de la teoría de los 200 metros de frente. Estas concepciones sencillas e inocentes fueron desgraciadamente refutadas por la esperiencia de la guerra ruso-japonesa. En esta campaña, en ambos bandos, se reconoció que 6 cañones valen mas que 4; se vió el frente de los cuerpos de ejército estenderse mas allá de los límites teóricos, se comprobó que 4 piezas, aun haciendo un fuego mui rápido, eran insuficientes para aniquilar al adversario en un frente de 200 metros, cuando este adversario estaba oculto, debiendo ejecutarse en estos casos concentraciones violentas de fuegos. En resumen, todas las concepciones de nuestros teóricos obtuvieron el mentís mas rotundo i merecido. Tambien, a consecuencia de los sucesos en el Estremo Oriente, los japoneses han conservado sus baterías de 6 piezas, los alemanes hacen lo mismo despues de haber construido un nuevo cañon de tiro rápido, i no disminuyen una sola boca de fuego a cada uno de sus cuerpos de ejército. Henos aquí, bruscamente, frente a la realidad de las cosas; nuestros 92 cañones por cuerpo de ejército no bastan ya, hai que volver al número anterior. I los mismos hombres que habían creado la leyenda, de que 4=6, son los mas fervientes hoi en reclamar el inmediato aumento de nuestra artillería de campaña. Esta operación presenta grandes dificultades si se cambia el número de piezas de la artillería; hai que hacerlo igualmente con las reglas de tiro i perder la ventaja práctica que tenemos sobre los alemanes; si aumentamos el número de nuestras baterías de 4 piezas, donde encontraremos el numeroso personal de oficiales necesarios para el difísil mando de semejantes unidades Las teorías falsas traen consigo, consecuencias molestas. Revista del Ejército i Marina (Méjico). AUSTRIA HUNGRÍA UNIFORME DE LA LANDWCHR

El uniforme de la Landwchr ha sido modificado, con escemion del capote que será de color gris oscuro. El uniforme de los oficiales de las tropas alpinas ha sido considerablemente modificado i se semeja al de la tropa lis-—


— 442 —

ta el punto que llegará a ser difícil, casi imposible distinguirlo a la distancia. El sable habitual ha sido reemplazado por uno de 0.60 metros de largo. APARATOS TELEFÓNICOS

Segun la revista Annce Blatt, la infantería i los cazadores a pié serán dotados de aparatos telefónicos, su adquisicion se hará en un período de 5 años. ENSEÑANZAS DEL TIRO EN LOS LICEOS

Segun la misma revista, Annce Blatt, la enseñanza del tiro en el Obergimnasium de Bnda-Pesth es obligatoria para los alumnos desde la 4.a a la 8.a clase. Ella no comprende, es verdad, sino el tiro reducido i con armas especiales. El tiro real, ejecutado a 200 metros con el arma reglamentaria, pero con cartuchos a bala es facultativo. Los resultados han sido excelentes, el 63%. Revue du Cercle Militaire

ITALIA EL PROYECTIL HELICOIDAL

El comandante Cey Rigote de Bersaglieri, ya, conocido por su fusil, es tambien el inventor del nuevo i poderoso proyectil helicoidal. En estos últimos dias, en una conferencia, dada en Milan a los oficiales de la guarnicion, ha espuesto las propiedades balísticas de la nueva bala en forma de hélice. Según esta nueva teoría,, el proyectil helicoidal, atravesando las capas de aire con la velocidad de los demas proyectiles modernos, 1,000 metros por segundo, hiere al blanco, lio solamente siguiendo una trayectoria mas tendida, sino tambien, por tomar un punto de apoyo en el aire mismo, negun el principio regulador de la hélice en los fluidos, alcanza a distancias superiores. El comandante Cey presentó este nuevo proyectil en Parma el año 1897 a la Comision de armas portátiles, pero por no haber sido tomado en consideracion no obtuvo la correspondiente patente. Se continuaron las esperiencias en Alemania, i debido a tos estraordinarios-resultados obtenidos, puede decirse que sobre este proyectil helicoidal está basada la teoría, median-


— 443 —

te la cual se llegará a suprimir el alza i a dar al arma una potencia mui superior sin aumento de carga. ESPERIENCIAS EN EL MATERIAL KRÜPP

El dia 29 de Abril se terminó el curso anual de la Escuela Central de Tiro. Al dia siguiente i en presencia del Ministro de Guerra, Sub-secretario de Estado i representaciones del parlamento i de la marina, a los que acompañaban gran número de oficiales de artillería i Estado Mayor, se examinó el nuevo material Krupp de 75 mm. Se ejecutó un tiro de eficacia con shrapnel, haciéndose 15 disparos con una sola pieza a unos 4,000 metros contra cinco figuras de blancos rectangulares. Los resultados obtenidos, ya se consideren los impactos ó las penetraciones, fueron excelentes, puesto que se observaron 1,906 impactos, de los cuales 1,723 eran perforaciones i 181 deformaciones. Se admiró el funcionamiento de la pieza durante el tiro i sobre todo, la perfecta estabilidad del montaje, que desde el primer disparo no hizo el mas lijero movimiento. Despues de los ejercicios de tiro se hicieron ejecutar a la batería maniobras i. pasos difíciles de fosos i terraplenes, demostrando poseer el material, manuabilidad, movilidad i solidez. Revista del Ejército i Marina, (Méjico). ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA ESPERIENCIAS RELATIVAS A LA FRABRICACION DEL PAN DE TROPA

Segun la Tribune de New York, la Intendencia del Ejército tiene la intencion de hacer esperiencias respecto a la fabricacion del pan de tropa. La primera esperiencia consiste en mezclar una cierta cantidad de azúcar con la harina empleada. La. proposición seria de 6 libras de azúcar por 100 libras de harina. Se cree que la introduccion de azúcar haráel pan mas nutritivo i mas agradable al gusto. La segunda esperiencia consiste en mezclar una pinta de estracto de malta con 100 libras de harina.


— 444 —

Es interesante saber si el pan aei fabricado guardará sus cualidades de conservacion. A pesar de la presencia de malta o azúcar, se cree en resultados favorables. INGLATERRA Revue du Cercle Militaire. EL INSPECTOR JENERAL DEL EJÉRCITO INGLES

El jeneral French, comandante en jefe en Aldershot, reemplaza al duque de Connaught como Inspector jeneral de las fuerzas militares inglesas. EL RECLUTAMIENTO DE LOS MÉDICOS MILITARES

Para llenar 30 vacantes se han presentado 59 condidatos, lo que demuestra que la carrera médico-militar va adquiriendo cierto prestijio, el desprecio que le tenían las escuelas de medicina inglesas va desapareciendo. Los empleos de médicos del ejército i de la marina son ejercidos en su mayor parte por alumnos de las escuelas irlandesas, los de las escuelas escocesas figuran en pequeño número. LAS REMONTAS DEL EJÉRCITO

El Presupuesto ha recortado las cantidades destinados a este fin 1907 a 1908. Ha bajado de 188,000 libras (4 millones 700,000 fr.) a 135,000 (3.375,000 fr.). Resulta de ello que la artillería a caballo pierde 100 caballos, la artillería de campaña, 500; i la infantería montada 1,300. El efectivo total de caballos i mulas del ejército regular (no comprendido Indias), está reducido a 32,445 en lugar de -34,496 en 1906 a 1907. Al contrario, en el ejército de las Indias, la artillería de campaña recibió un aumento de 2,500 caballos. SERVICIOS DE AEROSTACION

Cada C. de E. ingles, en tiempo de guerra, comprende, ademas de 3 Divisiones, un cierto número de tropas sueltas. Entre estos elementos-las tropas de mjenieros, dan un continjente de un Estado Mayor i 4 Compañías; una de pioniers, otra de pontoneros, otra de telegrasfitas i ahora de aeróstatos.


— 445 — El efectivo de guerra de esta última se compone de 3 oficiales, 4 sub-oficiales, 1 músico, sesenta soldados (60) i 64 caballos, de los cuales 10 de silla i 44 de tiro. El tren de carruajes está formado por un carro para el globo, tirado por 6 caballos, 2 de provisionamiento, 6 de tubos (de 4 caballos cada uno) i uno de forraje (de 2 cab.) estando en estudio los del globo i los de los tubos. En el carro porta globo, se llevan ademas varios instrumentos, las armas, útiles de remocion de tierra i un tambor con 1,200 metros de cable de acero; ademas pueden montar 8 hombres en ese carruaje. Cada uno de los de tubos lleva 9 de hidrójeno en dos capas, con las bocas vueltas hacia atras i conteniendo 4,500 piés cúbicos de gas comprimido. El globo, por lo jeneral, va seguido de 3 carruajes de tubos que contienen en total de 13,500 p. 3 de hidrójeno. (379 mts 3) que es lo necesario para llenar aquel. Los otros tres marchan a retaguardia, con los carros de aprovisionamiento. El carro porta globo pesa cerca de 1,930 kilógramos i 2,210 kilogramos cada uno de los tubos. Hai 4 clases de globos: 1.° De 13,000 p. 8.85 m. diámetro i 72.7 klg. de peso; pueden llevar 3 hs. en ascencion libre. 2.º De 11,500 p. 8.54 m. de diámetro i 56.8 kilogramos de deso. 3.° De 10,000 p. 8.16 m. de diámetro i 47.7 kilógramos de peso éste i el anterior pueden llevar 2 tripulantes. 4.° De 4,500 p. 6.25 m. de diámetro i 20.4 kilógramos de peso i solo puede llevar un hombre. Ademas la compañía dispone de globos-señales o.portar dores de aparatos topográficos de 1,000, 370 i 120 p. CICLISTAS MILITARES

El War Office quiere asegurarse este año del valor práctico de los ciclistas combatientes. Ha ordenado que una serie de maniobras independientes tengan lugar en Yorkshire. Estas maniobras tendrán lugar entre tropas de infantería ordinaria i ciclistas voluntarios. La creacion de batallones de ciclistas independientes permitirá a estos dar todo lo que. puedan, miéntras que hasta aquí no se les ocupaba sino como agregados a los cuerpos de tropas i no eran utilizados sino como esploradores. La, Belgique Militaire.