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H

CONVENCIÓN LIBERAL Celebrada

en

Santiago

EL 28

DE 1BSB

SANTIAGO

IMPRENTA Y

ENCUADERNACIÓN

CALLE

DE

LA

HANDERA, 19

1890

Jé.

ROMA


JU.A.

Celebrada

en

Santiago

EL 28 DE NOVIEMBRE DE 1838

S-ñ.TsTTIAGKZZ>

IMPRENTA Y

ENCUADERNACIÓN

CALLE DE

LA

BANDERA, 19

1896

ROMA


LA CONVENCIÓN

LIBERAL DEMOCRÁTICA Celebrada en Santiago el 28 de Noviembre de 1896

a gran Convención celebrada por el partido Liberal De mocrático tradicionalista en el Teatro Politeama en los

días 28, 29 y 30 de Noviembre último,

es uno

de los más

grandiosos actos de nuestra vida pública y merece quedar para siempre grabado en la memoria de nuestros conciuda danos.

Ratificáronse allí las conclusiones de la memorable Con vención de Talca de 5 de Noviembre de 1 89 3 y afianzáron se los puntos más definidos de nuestro programa, en nom ,

bre de los últimos

penosa de

nuestra

principios científicos y de la experiencia política, económica y administra-

historia


4

tiva. El principio de autoridad; el régimen representativo presidencial del pueblo y para

del

gobierno pueblo, co fundador ilustre de nuestro partido; el mo lo anhelara el sistema protector, como norma del poder público, en todos los

del

ramos

trabajo nacional,

lla augusta Asamblea la más ción. Más de ciento nes

recibieron de parte de aque y solemne confirma

amplia

delegados concurrieron á las sesio

de la Convención, y el número de subió

tes

sesenta

en

alguna de

la inmensa labor realizada

la

zos

del Directorio General del Partido.

palabra

asisten

evidente del éxito que coronó los esfuer

son

La

espectadores

ellas á mil seiscientos. El entusiasmo

y el orden que allí reinaron y

prueba más

el

sincera y elocuente del Presidente del Direc

torio y de la Convención, don Anjel Custodio Vicuña, fué recibida con entusiasmo unánime. El discurso magistral del

probado tribuno y del politico eminente, tiene todo el brillo fuego de las grandes piezas oratorias, toda la profundi. dad del estudio, toda la oportunidad que caracteriza al es tadista y al hombre público.

y el

El señor Vicuña, que fué el aliña de la Convención de tres años y delineó con precisión nuestros ideales,

Talca hace trazó

esta vez con mano maestra

la doctrina del Liberalismo

Democrático. El

viejo

liberal don Aniceto

Vergara Albano,

hizo

en un

notable discurso el proceso del parlamentarismo triunfante en 1891, manifestó sus inconsecuencias y errores después de

un

minucioso

más avanzadas

examen

de la

disposiciones

legislación patria

y de las

constitucionales europeas. Sn


palabra

convencida

produjo

un

efecto inmenso

en

la Asam

blea. El delegado por Concepción y Presidente del Directorio de metrópoli del sur don Darío Verdugo Urrejola, con frases chispeantes y oportunas hizo también la critica del sistema parlamentario y tuvo justas exclamaciones de condenación para él oportunismo reinante. El Secretario General del Partido, don Efraím Vásquez Guarda, estudió con gran acopio de datos, el problema del sufragio, tan debatido en las democracias modernas, é indi la

có las reformas necesarias para evitar entre nosotros la co rrupción electoral y alcanzar mayor progreso en nuestro sistema eleccionario.

Las bases de la política económica que instituye el más ferviente anhelo del Liberalismo Democrático, fueron estu diadas por el delegado por Iquique y ex-Ministró de Estado

Balmaceda, don Juan E. Mackenna y Santiago don Luis Navarrete. Examinó el señor Makenna las condiciones productoras del pais é indicó las medidas de protección necesarias para estimular la industria nacional. Su palabra elocuente fué acogida con los aplausos generales de la Asamblea. Don Luis Navarrete,. en uno de los más notables discur sos que se hayan producido entre nosotros, estudió después de la administración

por el

delegado

por

las bases científicas del sistema protector y refutó brillante mente los sofismas de la escuela del libre cambio. La refor ma

aduanera, el incremento de la población, la formación

del

capital chileno,

la educación industrial, el socialismo de

Estado, fueron los tópicos de

este

discurso, que aceptó

con


entusiastas

aplausosla

6

Convención. De ahora

Liberalismo Democrático inscribirá de

último,

y

en

adelante el

bandera el lema

Económica de Chile.

Independencia Por

en su

como

digna coronación

de

esta

labor

ver

patriótica, el notable periodista y distinguido orador, delegado, don Anselmo Blanlot Holley trazó con caracterizó rasgos maestros la historia de nuestro partido, con profunda lójica la evolución realizada y descubrió las ambiciones y las intrigas que se han opuesto en el último período político á la marcha del Liberalismo Democrático. daderamente

Constituye

Holley uno de los políticos contemporáneos y se la historia futura quiera reconstituir inspirarse en esas páginas elocuentes y

el discurso del señor Blanlot

más notables documentos

guramente, cuando lo pasado, habrá de sinceras.

Tal fué, reseñado

en sus

líneas más generales, el resultado

de la Convención del Partido Liberal Democrático celebra da

en

la

la

capital de

República

en

Noviembre del presente

año.

La doctrina de mente

este

establecida,

perseguimos

y á

y

gran

creemos

partido

ha

quedado

hacer obra útil á la

definitiva causa

que

correligionarios dando á la publi aquella Asamblea y los discursos á

nuestros

cidad las Sesiones de

que anteriormente nos hemos referido. El futuro desarrollo de los acontecimientos y el fallo de los ciudadanos verdaderamente patriotas, nos harán justicia y demostrarán tarde ó

quiénes

son

temprano ante la faz de la República, los que tienen en sus manos la bandera del Li-


beralismo Democrático, —esa bandera que ayer

cayó plegada

ensangrentada, que hoy es de nuevo levantada por más nume rosos defensores y flamea ya para honra de las instituciones chi

y

lenas y para dicha de esta dador amó sobre todas las

patria, á cosas

la cual

de la vida.

<&§$^t^<g$$&&

»

nuestro

ilustre fun


I

MANIFIESTO Que

el Directorio General del Partido Liberal Democrático diri

ge á

sus

Directorios

Departamentales y á

todos

sns

correli

gionarios políticos,

i

ebehos

todos

una

palabra á los Directorios departamentales correligionarios políticos, después de

nuestros

y

a

los

graves acontecimientos que, con motivo de la elección del actual Presidente de la República, han preocupado al pais y agitado hondamente á nuestros grandes partidos. Ha cabido al Liberalismo Democrático

una acción escepcional y trascendental evolución y ha sido verdade sensible para este Directorio el que ella no se haya veri-

preponderante ramente

en esta


í

9

-

ficado dentro de la unidad y cordialidad de todos

políticos nes

y que el

dolorosas, que

representantes

en

partido haya una

el

tenido que

conducta

prudente

nuestros

esperimentar

y discreta de

Congreso pudo oportunamente

amigos escisio

nuestros

haber evi

tado. A nadie que

haya seguido de cerca el desenvolvimiento de agrupación, ha podido ocultarse que, desde el funciona miento del actual Congreso, el círculo parlamentario que, á cos ta de tantos sacrificios llevara nuestro Partido á la Representación Nacional, experimentó una desviación, no muy sensible en su comienzo, pero que á poco empezó á despertar legítimas alarmas nuestra

y recelos en el seno mismo de nuestro centro directivo. Saludables advertencias, protestas prudentemente formuladas,

respetuosas

representaciones

de

nuestros

correligionarios,

no

fue

parte á detener el entronizamiento de una política avasalla dora y absorbente, qne llevaba envueltos jérmenes de discordia ron

para el

porvenir.

Sólo el anhelo de mantener, al la unidad de

precio

de

cualquier sacrificio,

filas y de conservar la disciplina, que habia sido hasta entonces el secreto de nuestros triunfos y de la pre ponderancia que alcanzaba el Partido, pudo mantener en reserva nuestras

las acentuadas manifestaciones de descontento que

aquella políti despertaba; pero acontecimientos de todos conocidos, hicieron esas agitaciones interiores, largo tiempo comprimidas, se que produgeran á la luz de la más amplia publicidad. El Comité parlamentario, no satisfecho de haber radicado en su seno todo el poder de nuestra dirección, tomaba bajo su res ponsabilidad el establecer acuerdos y concertar pactos con los co ca

mitées radical y liberal doctrinario, respecto de la elección de cadidatura determinada á la Presidencia de la República. Esta

peligrosa usurpación produjo

en

algunos

de

una

nuestros

di-


10

y en la generalidad de nuestros correligionarios, profun contrariedad, que vióse luego traducida en una respetuosa re presentación dirigida al Directorio General, en la que se pedía la consulta del Partido para resolver el problema de la elección presidencial. Se indicaba al efecto la necesidad y urgencia de convocar á nuestros amigos políticos á una convención pública, en conformidad con lo prescrito por nuestra constitución orgá

rectores

da

nica.

representación iba abonada por un millar de firmas, entre figuraban las de nuestras más eminentes personalidades, y conjuntamente con ella se acompañaba otra de idéntico carácter, suscrita por el Directorio de nuestro partido en Talca. Ambas La

las cuales

fueron

desestimadas,

con

violación de

insólito descomedimiento de

nuestros estatutos

nuestros

congresales,

y

con

el

que compo

aquel acto la mayoría de nuestra Junta General. procedimiento atentatorio no se armonizaba con la forma regular y correcta que había presidido hasta entonces las delibe raciones de nueslro Directorio, y mucho menos con las obligadas consideraciones y miramientos que se debían á correligionarios que habían prestado valiosos servicios á la causa y contribuido poderosamente á la organización de nuestro Partido. La convocatoria á una Convención era una exigencia indecli nían

en

Este

nable,

no

ya sólo de

nuestros

estatutos, sino del Partido entero,

que aspiraba á resolver por si la Presidencia de la República.

designación

del candidato

a

la

Era natural que el Liberalismo Democrático deseara avocarse resolución que iba á afectarle en sus más vitales intereses y

una

á determinar

su

suerte en

el

porvenir.

Esa Convención habria consultado

ampliamente

todos los inte

y voluntades y asegurado la estabilidad y unidad de nuestro Partido. Su veredicto habria sido acatado sumisa y respetuosa-

reses


mente

por

nuestros

correligionarios, cualesquiera que simpatias ó compromisos, indignidad en el hombre en aceptar la

sido anteriormente

Hay manifiesta imposición de otro turalmente

se

hubieran

sus

hombre ó de

rebela

espíritu

su

indebida

círculo desautorizado, y na contra del atropello y absor

un

en

ción humillantes que aquel acto importa. Pero, si vé que sus de rechos son respetados, que el fallo que lo contraría emana de auto ridad competente, que es la voluntad correctamente consultada de un partido la que manda y ordena, entonces fácilmente se incli na, acata el veredicto

pronunciado, lo acepta y defiende como porque sabe que ese es su deber y que sólo al precio de noble obediencia pueden existir las agrupaciones políticas.

propio, esta

primero importa para él el servilismo del alma, la abyección partidario; lo segundo constituye la disciplina y el honor de los partidos. La imposición hiere, divide, anarquiza las colectivi dades; la consulta las une, dignifica y enaltece. No lo comprende así el grupo parlamentario, y su denegación Lo

del

esta vez

para

sistencia que

convocar

el Partido,

encontrara

desde

marca

entonces

el punto inicial de la re la mayoría de nuestros

en

copartidarios. El diario El Liberal Democrático fundóse para servir de

autorizado de se

mantuvo

rectorio

esa

hasta

General,

los directorios Se

creyó

y al efecto

.resistencia; una nueva

esta vez en

la que,

con

órgano prudente circunspección

reunión á que fué citado concurrencia

con

los

nuestro

presidentes

Di

de

departamentales.

que no sería estéril una nueva tentativa de concordia, comisionó á los señores vice -presidentes de nuestro

se

Partido para que hicieran en esta ocasión un último llamamiento á la cordura y al patriotismo del grupo parlamentario. Pero

dos,

no

estos

generosos esfuerzos fueron otra más alternativa á nuestros

quedando

vez mal interpreta correligionarios po-


12

líticos que la muy dolorosa: ó de someterse incondicionalmente á

situación humillante y aceptar con innoble pasibilidad el des de sus derechos, ó acudir en amparo de nuestros Estatutos vulnerados, en defensa de las doctrinas democráticas,

una

conocimiento

levantar bandera para que han sido el alma de nuestro Partido, y salvaguardiar el honor y los intereses del Liberalismo Democrá tico. La vacilación

no era

posible

y

se

apeló

á la resistencia.

II

Pocos días

después

Directorio General

el

objeto

de dar

de

estos sucesos,

convocaron

cuenta

de

á la estimación de todos Esta asamblea

de los

señores

aprobó

su

en

una

cometido y de

nuestros

Castillo y

los vice

al Partido á

todas

-

presidentes

gran reunión

someter su

del con

conducta

amigos políticos. sus

partes la levantada actitud

Vicuña, y determinó el nombramiento

de un Directorio provisional que presidiera la nueva organización del Partido que debía enfrentarse á la facción parlamentaría, co locada de hecho fuera de nuestra Constitución y Reglamento.

El primer acto de este Directorio fué dirigir á nuestros correli gionarios de toda la República un Manifiesto, en el que exponía y justificaba la razón de su conducta, detallando á la vez los antece dentes que habían generado este nuevo orden de cosas. Se pedia también el pronunciamiento de nuestros copartidariós de las pro vincias respecto de la actitud asumida por el Liberalismo Demo crático de la capital. Las adhesiones

departamentales no se hicieron esperar, y el quedó consagrado de esta suerte por la ge aceptación de nuestros correligionarios.

Directorio Provisional neral


-

-

13

III

El

problema presidencial

vino á

primer término apremio natural de una situación política ya avanzada, en la que todos los parti dos precipitaban su acción, tomando posiciones definitivas en el

á

nuestro estudio

consideración,

y

imponerse con

en

todo el

campo electoral. consultas á

Repetidas merosas

amigos de las provincias y nu capital, nos dieron el absoluto la aspiración de todos nuestros correligio á la primera Magistratura de la República

convencimiento de que narios era la de exaltar candidato

un

nuestros

reuniones verificadas

propio,

en

la

salido de nuestras filas. Indicábase á la

vez

alto puesto, el nombre querido y respetable de una de nuestras más altas personalidades y que, en concepto ge neral, podía reunir en torno de sí todas las fuerzas vivas del Par para ocupar

este

tido. Haciéndonos merosa

eco

de nuestros

de

este

sentimiento, y previa

amigos políticos,

don Adolfo Eastman

como

crático á la Presidencia de la Todo hacía dos bandos rable

en

acogida,

presagiar

este

una

Directorio

reunión

nu

proclamó

á

candidato del Partido Liberal Demo

República. designación produgera

que esta

en

los

que estaba dividida nuestra agrupación, una favo y que la unión de ellos iba esta vez á restablecerse

á la sombra de

un

hombre puro,

había tenido

intachable, que ninguna partici

disenciones y que era prenda para todos de armonía y absoluta cordialidad. Pero los acontecimientos vinieron á manifestarnos en breve

pación

en nuestras

plazo que estos supremos anhelos de unión y de concordia eran estériles, que todo vínculo de partidarismo había desaparecido en el grupo parlamentario, que posponía un nombre de sus filas á un


14

candidato extraño, impuesto por el partido radical y por los cír culos personales segregados del liberalismo. hacía improbable el buen éxito de la Esta actitud candidatura

inesperada proclamada, y

esa

circunstancia y la penosa

impresión

unificar nuestro Partido pudieran produ que las dificultades para cir en el ánimo del señor Eastman, fueron, á no dudarlo, la pode que lo determinara á declinar habían discernido sus amigos políticos.

rosa causa

La renuncia del señor Eastman tico

en una

el alto puesto que le

dejaba al Liberalismo Democrá no podía prolongarse sin grave

delicada situación, que

desmedro de

sus

Encontrábase

intereses. él

en

presencia

de la lucha activa de las demás

agrupaciones políticas

y de dos Convenciones

das por las corrientes de la opinión.

poderosas

La Convención de

que

se

públicas, organiza disputaban el predominio

Enero, generada por los grupos parlamen

restringidas, con base de delegaciones arti preparadas y con un candidato determinado de ante mano, no ofrecía garantías de seriedad: estaba en pugna con las prácticas populares de nuestro Partido y no podía responder á ninguna de las grandes aspiraciones del Liberalismo Democrático. La Convención de Abril se habia organizado en bien distinta forma. Su base amplia, representativa, compuesta de convencio nales por derecho propio, estaba más en armonía con nuestras

tarios

en

condiciones

ficialmente

doctrinas y tendencias. La absoluta libertad que se reservaban los partidos para trabajar en ella por el candidato que mejor consul tara sus intereses y aspiraciones, justificaba ampliamente ia deter minación que tomó nuestro Directorio de aceptarla en conniven con el grueso del Partido Liberal, que la habia convocado.

cia

Reunióse esta gran Asamblea el 5 de Abril, disputándose sus favores diferentes candidatos amparados por sus respectivos par-


is

tidos. El Liberalismo Democrático enalteció por

sufragios

nombre de

segunda

vez con

filas, y el señor don Adolfo East man fué aclamado por un respetable número de adhesiones. El veredicto de la Convención proclamó á un eminente ciuda dano que, si bien no pertenecía á nuestra agrupación, era el que por su reconocida probidad, por su inteligencia, por la acentua sus

un

sus

ción de su carácter y por la deferencia que habia manifestado en diversas ocasiones á nuestro Partido, el que despertaba mayor suma de afectos entre nuestros correligionarios, Esta circunstancia y el

participación nuestro

mado

en

Partido; y el

señor

acto

de honor que envolvía la la suerte de

público, fijaron

don Federico Errázuriz

quedó procla

candidato del Liberalismo Democrático á la Presi

como

dencia de la

compromiso

solemne

aquel

República. IV

La situación

política

ciones de Enero y de

del

país quedaba, después

de las Conven

Abril, perfectamente definida. Dos

encon

tradas y poderosas corrientes se disputaban el futuro predominio en el Gobierno y echaban mano de todos los elementos que esta ban á

su

alcance para

prevalecer

en

la

opinión

de

nuestros con

ciudadanos.

Componían

la

primera,

el Partido

Radical, la agrupación parla

mentaria del Liberalismo Democrático y una insignificante frac ción de liberales, fuerzas que, en conjunto, determinaron la forma ción de la Alianza Liberal. La

segunda

la constituían el Partido Liberal y el Liberal De

mocrático, á los que se agregó luego el poderoso concurso del Partido Conservador. Estos elementos unidos formaron la Alian za

I

Liberal-Conservadora.


Se ha creído que

esta

16

evolución

política,

la más trascendental

historia, ha sido sólo el producto artificial de combinaciones partidaristas; pero, si bien se considera, ella era el

que

registra

nuestra

resultado

natural de la situación del

dos,

como una

y

lógico y presentaba exigida por

se

era

una

imposición

país

y de los

parti

de los acontecimientos

necesidad indeclinable de

nuestra

vida

na

cional. no ha podido ser constituida heterogéneas, calculada para producir

La Alianza Liberal-Conservadora suma

de fuerzas

por

una

una

situación transitoria.

impulso que ha combinado esas fuerzas ha venido de más arriba, obedeciendo á una ley histórica que en vano se procura El

desconocer. El pais había menester de un régimen de Gobierno que corres pondiera á la excepcional situación que hoy alcanza. Vigorizar la autoridad pública, reconstruir nuestra administración, restablecer la moralidad quebrantada en todos los servicios públicos, amparar la fortuna fiscal contra el derroche

sistemado y las frecuentes de

predaciones de círculos inescrupulosos, acudir en defensa de la Patria, hoy herida de muerte; implantar un régimen acentuado de protección á nuestras anémicas industrias, único medio de al canzar nuestra emancipación económica. Todos estos grandes problemas exigían para su realización del aunamiento de las fuer nuevo zas sanas del pais y de la implantación de un y vigoroso régimen de Gobierno. Esos principios y tendencias, clara y elocuentemente expuestos en el Manifiesto que dirigiera al país el señor Errázuriz, constitu yen el acervo común de todos los partidos que forman la Alianza Liberal-Conservadora. Y debe ser altamente satisfactorio para el Liberalismo Democrático el que todos ellos estuvieran anterior mente consultados en la constitución política que diera á nuestro


93. Podía

en

Talca el 5 de Noviembre del

legítimo orgullo, amparar un orden de cosas respondía cumplidamente á sus tradiciones, á su programa y

que á

él,

17

Partido la Convención celebrada con

bandera.

su

Estimados asi el alcance y significado de la pasada contienda electoral, bien se comprende el encarnizamiento y porfía con que los partidos se disputaban el predominio del poder. El botín de la victoria

no era esta vez el muy vulgar y mezquino de los em pleos públicos ú otras pequeñas granjerias que el mando procura: había un propósito más alto en todos ellos, un ideal más noble, una aspiración más patriótica. No se ocultaba á las dos Alianzas que lo que estaba en juego era nada menos que un cambio de ré gimen en los destinos del país, y que el triunfo de las urnas elec torales importaba una modificación sustancial en su suprema di

rección-. V

agitación política, mantenida largos meses clubs, en las grandes asambleas y, sobre todo,

La los to,

en

la prensa,

en

el Parlamen

en

dio, por fin, en los comicios del 25 de Junio, el triunfo á la Liberal-Conservadora, quedando consagrada solemnemen

Alianza te

por el veredicto

popular

la candidatura del señor don Federico

Errázuriz. Pero

este

bremente

resultado claro y

preciso

de la voluntad del

país,

consultada, fué deliberadamente enturbiado por

li

proce

indignos que arrojarán imborrable mancha sobre la autoridad que veladamente le prestó su amparo. Un mes entero de nuevas conmociones, de ansiedades y espectativas, preocupó aun la opinión, hasta que la reunión de los dimientos

colegios

pueblo

electorales de

Julio vino segunda

y á consagrar por

CONVESCIÓN

á ratificar la vez

designación del su predi-

el candidato de

-


18

de la

lección. Y cabe recordar aquí, para castigo en esta noble y desinteresada participación que

pondió al

Liberalismo

calumnia, la

jornada corres sus votos Democrático, al desequilibrar con

anterior. el calculado y artificial empate de la elección no desmayó Vencida nuevamente la Alianza Liberal,

en sus

pueblo tenazmente le ne poder disputar propósitos esa verdadera conjuración parlamentaria que gaba, y organizó tan hondas pertubaciones debía producir. Su alta dirección y su prensa oficial notificaron públicamente de

que el

un

de las

urnas

ni el de

país que no reconocían el pronunciamiento del Presidente los Colegios Electorales, y que la designación Nacional. la República debia ser entregada al Congreso al

de

inconcebible aventura, que entraña una severa lección y i reveladora enseñanza para el pueblo, iba encaminada pro recuerdan nuestros ducir la intervención más monstruosa que del su anales eleccionarios. Ella importaba la negación absoluta el desconocimiento más audaz del régimen repu. Esta

una

fragio popular, blicano y la consagración

á firme de

la

omnipotencia

del Con

greso. El Parlamento, sus

armas,

no

ya

en su

contra

pio mandante, contra origen y existencia.

ensayaba esta vez Ejecutivo, sino contra su pro del pueblo, á quien debe su

creciente absorción,

el Poder

la voluntad

mayoría de una de las ramas del Cuerpo proclamación del Presidente de Legislativo, á la la República, entregando de esta suerte el país al trastorno y insólitos no anarquía, hubo que ceder y aceptar procedimientos Ante la

amenaza

de

consultados Sólo al

pais

no

de la

concurrir á la

en nuestra

precio

de

Carta Fundamental.

esta

pudo comprar el Congreso Pleno de tranquilidad de la República.

humillante concesión

el deber constitucional de asistencia al

nuestros

representantes, y asegurar la


19

VI

Es de

temer

mentario

que el

que esta absurda exageración del alcanzado aún el máximum de

haya

su

país tenga

nuevas

voz

de la Alianza

res

que mantienen

Se habla de

Liberal, insinúa propósitos poco tranquilizado

planes

en constante

de

género

Esta actitud de la Cámara de del actual

Congreso, experimentado y

contienda

de

nuestra

censuras

vida nacional.

previas

al actual

de obstáculos á la marcha de

Diputados, dada la composición producir un conflicto aún

sería ocasionada á

que las dos

entre

alarma

obstrucción,

Gabinete y de poner todo la Administración,

no

régimen parla

desarrollo y que presenciar dentro de poco, por su causa, y más sensibles perturbaciones. Ya la prensa que lleva la no

podría ramas

de fatales consecuencias: la

ser

de

Representación

nuestra

Na

cional. Derribado el Gabinete en

el

mente, Dada

no se

Cámara

baja,

esta

esta

seria exaltado

lucha, franca

divisa. actitud

probable emergencia, ¿qué

asumir al Ministerio?

de

en nuestra

Senado, y recíprocamente. El término de

¿Cuál al Presidente

¿Se resignaría el país á presenciar Gabinetes, desfilando en el poder

bre el vidrio de

de la

esta

sucesión interminable

como

kaleidoscopio? 90 pudimos presenciar

correspondería República?

las

fugaces

vistas

so

un

A fines del año

el

peligroso espectáculo Ejecu tivo, que trajo para el país. Pero nuestra Repreen aquella memorable ocasión, las dos ramas de sensación Nacional estaban perfectamente aunadas, con mayorías acentuadas y todavía», con el prestigio de opinión que les daba un de

una

porfiada tan

contienda

desastrosas

entre

el Parlamento y el Poder

consecuencias


20

mandato, renovado posteriormente á la elección del Presidente de la República. Pero hoy sería sólo una de las dos Cámaras la que asumiría la responsabilidad del grave conflicto, con una mayoría apenas apreciable, y que todavía tiene en su disfavor el pronunciamiento na cional, que con elocuencia abrumadora le ha significado que no es ella, ni con mucho, reflejo de la mayoría del país. ¿Cuál sería entonces el poder de opinión, la autoridad moral que resguardaría sus procedimientos? ¿Cómo podría cohonestar su resistencia al primero de nuestros poderes públicos, si éste se encuentra amparado por el Senado y por la manifiesta voluntad del país, recientemente consultada? Es altamente sensible para nuestra dignidad de Liberales Demo cráticos tener que consignar aquí que, tanto en la anterior como en la nueva jornada que se prepara, ha correspondido toda iniciativa á los representantes que llevara nuestro partido al Congreso en la elección del 4 de Marzo del 94. Han sido ellos los más fervoro

amparadores de estos vedados procedimientos que, llevados importan un criminal transfugio, un ultraje á nuestras gloriosas tradiciones y arrojan una mancha indeleble en la ban sos

al

acto,

dera. Los partidos políticos no son compañías de Indias para la esplotación del pueblo y subvenir á las necesidades"materiales de sus congregados. Ellos no viven sólo de pan: viven de ideas, de doc trinas, de fidelidad á sus programas, del respeto á su pasado y, sobre todo, de la lealtad y del honorl

VII

Afianzado el señor

régimen

constitucional

con

la elección del Excmo.

don Federico Errázuriz á la Presidencia de la

República,

se


21

abre para el

país

una

nueva

miento, y para los partidos olvido de

sus

era

de actividad y de

engrandeci

campo de labor, dentro del disenciones y la imperiosa necesidad de su recons un vasto

titución, Es condición de

vida, sobre todo para el Liberalismo Demo unidad,, hoy sensiblemente quebrantada, y dentro del orden político, afianzado por la reciente victoria, reco crático, volver á

brar

influencia y

su

Anhelamos en

esa

muchos de

cia de

su

este

preponderancia

de

unificación, que ya

nuestros

tiempos, produce espontáneamente

otros

se

departamentos, porque sin ella la existen puede peligrar, y aún desaparecer por el

gran Partido

fraccionamiento sucesivo de los elementos que lo componen.

Ninguna consideración puede servir de obstáculo á esta patrió aspiración de nuestros correligionarios. No es la vez primera que han surgido en nuestras filas estas corrientes encontradas de opinión, para desaparecer en seguida en la común confluencia de nuestros grandes intereses. Esta unificación debe verificarse dentro del honor de todos, sin exclusiones odiosas, y sólo al recuerdo del gran ciudadano que que nos dio á todos un mismo hogar y una sola bandera. No se diga de los Liberales Democráticos, vencedores en esta tica

jornada, ñeros de

que

en

la

embriaguez

del triunfo olvidaron á

sus

compa

sacrificios, ni mucho menos que los que fracasaron

en

almas el odio y el rencor. Una larga y ruda experiencia recordarla á la vista de los prime ros, lo fugaces que son esas victorias, si una noble y generosa la contienda alientan

conducta

guadas

no

son

las

en sus

á los segundos, que esas pasiones men de segura é inevitable ruina para los par

afianza; y

presagio

tidos. Por lo que á nosotros toca, hemos visto

tranquilos,

sin innobles

intemperancias,

llegar esa supimos

como

victoria en

otro


el sacrificio, sin abatimientos ni cobardes apos-

tiempo soportar tasías. No

oculta que dentro de las ventajas obtenidas y del de nuestros amigos políticos, el buen éxito de

se nos

pronunciamiento la

lucha electoral que

nueva

nos

estaría de

aguarda

nuestra

parte,

la organización y que los que tan poderosamente contribuimos á de nuestro Partido en la Convención de Talca, salvamos la ban dera del Liberalismo Democrático

en

la honorable

del 4

jornada

de Marzo y hemos todavía prevalecido en la elección presidencial del 25 de Junio, tenemos legitimo derecho para esperar nuevos y

favorables resultados. Pero tiva de

esta

victoria,

nuestro

la desunión y la discordia talvez defini

en

Partido, constristaria

no

menos nuestros

ánimos,

derrota alcanzada dentro de la unión y cordialidad per manente del Liberalismo Democrático. una

que

Hacemos

suprema apelación á estos sentimientos de nues les invitamos á reunimos á la sombra de

una

correligionarios, y solo hogar y de un

tros un

Este

Directorio,

mismo campamento. al Partido á

convocar

verificará

blica, que

se

obedece á

ese

en esa

al

en esta

solo y generoso

gran Asamblea

Partido Liberal

quedará

Democrático,

una

Convención

Noviembre

capital en propósito, y

pú próximo,

espera confiado que

cimentada la unión á firme del y

con

ella

su

futura

gloria

y

en

grandecimiento. Santiago, á 8 de Octubre de 1896. Ángel C. Vicuña. Vergara Albano. Guillermo Machnna. Epifanio del —

ceto

—Anselmo Blanlot des

Munizaga.

rrdzabal Vera. —

Holley.— Darío Ángel G. Concha. Ramón Carvallo

Félix Mackenna.— Alberto

Ani

Canto.

Sánchez M. —José Antonio

Domingo Godoy. Orrego. Gregorio

Valdivieso Araos.

Val-

Miguel

Cerda

Felipe

1ra-

Ossa.

Alcérreca.


-

—Javier

Villar—Diego

Martínez

Alejandro Maturana— Pedro de la Cuadra— Jiodolfo

-

Contador.—Robustiam

Vera.

-

Barros —Carlos Machemm— Domingo

Caslro.-Belisario Vial-Demetrio Carva>

lio— Paulino Cádiz.— Agustín Laiz.

23

Alcirreca.-Josi

Luis Claro.— Arturo

Secretarios: Alberto Castillo— Efraím Vásauez GuardaAgustín Correa Bravo. -


II

DELEGADOS i

la

los Convención Liberal Democrática, nombrados por

Directorios

Departamentales

IO.UIQUE

Señor Juan Eduardo Mackenna »

Enrique del Campo

Señor Rodolfo Castro »

Felipe

Alcérreca

ANTOFAGASTA

Señor Emilio Sartcri » Eduardo Marx TALTAL

Señor

José

Luis Claro


25

-

TOCOPILLA

Señor J. Arturo Olid CHAÑARAL

Sefior »

Olegario

Cruz

Alfredo Vera FREIRINA

Señor Anacleto »

Lagos

Horacio Lara VALLENAR

Señor Pedro Dueñas O. » Sótero Donoso SERENA

Señor Zenon Freiré » Félix Mackenna ELO.UI

Señor »

Julián Concha Lucindo

Bysivinger

OVALLE

Señor Pedro Barros » Ramón Silva » Julio Laiz V. » Rolando Palacios COQUIMBO

Señor Francisco Aníbal Ravest » Alberto Valdivieso Araos


26

COMBARBALÁ Señor Pablo Silva Arturo Arce » ILLAPKL

Señor

H.

Miguel Elias

»

Ceballos

Naranjo

PUTAENDO

Señor »

Juan de la C. Soto Horacio Botarro PETORCA

Señor Ramón

Espejo

Idilio Santander

»

LIGUA

Señor »

Molina Risaldo Cerda

Alejandro ANDES

Señor Luis »

Justo

Verdugo Pastor Contador

VALPARAÍSO

Señor » »

» » »

»

»

Alejandro Maturana Epifanio del Canto

Marco Aurelio Stuardo Villar Ricardo Zañartu Héctor Williams N. Enrique Tagle Castro

Javier

José

Victorino Várela


27

0.UILLOTA

Señor Godofredo Bustamante » Emilio Merino

Carlos^Scuti Orrego Diego Vial

» »

CASABLANCA

Señor Rolando Solar » Juan Francisco Ovalle LI MACHE

Señor Flavio Zuleta Andrés Nieto ...

SANTIAGO

Señor

Agustín

Alcérreca

»

Anselmo Blanlot

»

Victor

Holley

»

Bianchi Miguel Castillo Alberto Castillo

b

Federico Castro

»

Agustín

m

>

» i,

» » » v

»

t » » *

»

Aquiles

Correa Bravo

paulino Cádiz Eladio Carvallo Guerrero

Domingo Godoy Eliseo López Rey Guillermo Mackenna Adolfo Mujica Luis Navarrete Santiago Peña y Lillo Ángel C. Vicuña Aniceto Vergara Albano José Antonio Varas

Robustiano Vera Belisario Vial


-

28

VICTORIA

José María Carrasco Pedro Fierro Latorre

Señor »

MEL1PILLA

Señor Manuel J. Benítez » J. Elíseo Pérez

Lindor Alvarez Alberto Castro

» »

MAIPO

Señor Macario Sierralta

Nicolás

>

Ugalde

CACHAPOAL

Señor Pedro Nolasco Mira

Alejandro

j

Carrasco

CAUPOL1CAN

Señor Rafael Román A. Díaz Muñoz »

Miguel

Pedro Gallinato Andrés Soto L. de Guevara José 2.° Pumarino Pablo 2.° Hinojosa

>, .

» »

SAN

FERNANDO

Señor César A. Sanhueza »

> »

» >

Recadero Fuenzalida Rodolfo Wolleter Juan Paulino Daza Luis A Molina Agustín Ramírez A.


29

-

CL'RICÚ

Señor » »

Gregorio Cerda Ossa Manuel Astorga Pereira Sabino Muñoz

Juan N. Valderrama

»

VICHUQUÉN

Señor Demetrio Guerrero » Ambrosio Sánchez M. LONTUÉ

Señor Ramón

Raposo

Julio Ojeda Fontecilla

»

CUREPTO

Señor

José Miguel Barriga

Domingo

»

Vicuña

LONCOMILLA

Señor Ramón

Jiménez

Ruperto izquierdo

»

CAUQUENES

Señor » » »

Joaquín Lavín Urrutia José Miguel Ojcda

Guillermo Castillo M. Ramón M. de la Fuente LINARES

Señor Luis Patino Luna » Manuel Jesús Bernales » »

Juan José Recabarren L. Fenelón González


-

jo

ITATA

Tagle

Señor Ramón

Castre

Eduardo Mackenna Abercio Vial Roberto Vera

»

» >

CONSTITUCIÓN Señor Mariano Latorre

Ismael

»

Beytía

PARBAL

Señor Manuel A. Cañas Letelier > Ángel G. Concha SAN CARLOS

Señor Demetrio Carvallo Cañón

Inocencio Palacios

»

CHILLAN

Señor Roberto Barañao » Luis E. Gómez »

Sótero

Salgado

»

Miguel

A. Zañartu

BULNES

Señor Rafael Avaria »

Ismael Poblete VL'NGAV

Señor Luis A. Ballesteros »

Edmundo Mardones Solar CONCEPCIÓN

Señor »

Benjamín Darío

Videla

Verdugo Urrejola


51

TALCAHUANO

Señor »

Agustín Ricardo

Ferrer

Espinosa

COELEMU

Señor Pedro María Saavedra »

Pedro León Linón LAUTARO

Señor Pedro Luis Verdugo » Duverildo Chávez C. RERE

Señor Darío Sánchez M. » Rufino J Méndez » Manuel A. González » Senén Figueroa ANGOL

Señor David Alvarez » Zoilo J. Román LAJA

Señor Ponciano Dávila Vicuña » Elias Alcalde ML'LCHEN

Señor Erasmo Astroza » Julio Ojeda Fonttxilla NACIMIENTO

Señor Adolfo »

Ramón

2° Mujica Amagada


-

3*

ARAUCO

Señor ,

Frontaura José Manuel Eduardo León LEBU

Aliaga Olivares Ovalle Mariano Saavedra

Señor Ramón ,

CAÑETE V. Señor Arturo Laiz

Guillermo Silva

-

,

COLLIPULLI

Señor

Taforó Enrique Hernández

Arturo Chacón

«

MAR1LUAN

Señor Tito Lizoni Mac-Clure

Jorge Guzmán

»

P.

TRAIGUÉN Señor Luis Girard M. » Juan A. Salazar P. IMPERIAL

Señor Alberto Gándara Luis Alvcar M. ¡> TEMUCO

Señor Amador Marín P. »

Víctor M. Vega


33

-

VALDIVIA

Señor Pedro Martín a Juan Arellano Yécorat unión

Señor »

Miguel Irarrázaval V. Salustio Larraín CARELMAPU

Señor Saturnino Castro »

Amador

Mujica

OSORNO

Señor Carlos Mackenna » Efraím Visquez Guarda LLANQUIHUE

Señor »

José Ramón Ballesteros Florentino

Pantoja

ANCUD

Señor Víctor Sotta Frost » Samuel Ovalle del Canto CASTRO

Señor Alfredo Coq-Port » Ambrosio Letelier OUINCHAO

Señor José C. Canales » Aladino UUoa

CONVENCIÓN


\^^\^lf^\fkf^^^i^^^^

III

PRINCIPIO DE AUTORIDAD

GOBIERNO

PRESIDENCIAL

SUS ION

PU1AKKA

28 DE NOVIEMBRE

YA* las

9 de la noche se abrió la y cinco delegados.

sesión,

estando presentes ciento

sesenta

Presidió el

señor

Ángel

Custodio

Vicuña,

Presidente del Direc

torio General del Partido y delegado por Santiago. La Mesa Directiva la constituyeron los señores:

Miguel Castillo, Aniceto

Vergara Albano, Juan Mackenna, presidente del Directorio de Iquique,


-

35

Manuel

del Directorio de

José Benítez, presidente Mclipitla, Barros, presidente del Directorio de la Victoria, Emilio Merino, presidente del Directorio de Quillota, Darío Verdugo U., presidente del Partido, Concepción, Ismael Poblete, presidente del Directorio de Bulnes, Miguel Arturo Zañartu, presidente del Directorio de Chillan, Arturo Laiz, presidente del Directorio de Cañete, Amador Marín, presidente del Directorio de Temuco, Luis A. Molina, presidente del Directorio de San Fernando, Manuel A. Cañas Letelier, presidente del Directorio del Parral, Joaquín Lavín Urrutia, presidente del Directorio de Cauquenes, Flavio Zuleta, presidente del Directorio de Limache. Pedro

Y los secretarios

generales:

Efraím

Vásquez Guarda,

Alberto Castillo, Correa Bravo, y Alberto Valdivieso Araos.

Agustín

Usaron de la

palabra Ángel

los

señores:

Custodio Vicuña,

Aniceto Darío

Vergara Albano, Verdugo Urrejola.

y

Procedióse después á la elección del Directorio General, nom brándose para que efectuara el escrutinio, una comisión compues ta

de los señores

presidentes

de

los Directorios

presentes y de los secretarios de la Convención, Guarda, Castillo y Valdivieso Araos,

departamentales Vásquez

señores


-m j«_

_

las

con

comisión para que presentara Se eligió asimismo otra de los señores. de la Asamblea, que quedó compuesta

clusione:

Miguel Castillo, Juan

E. Mackenna,

Holley, Vásquez Guarda,

Anselmo Blanlot Efraim

Robustiano Vera, y Luis A. Molina. de la noche. Terminó la sesión á las 11.30

*-&"?*"•

——


Don

テ]gel Custodio

Vicuテアa


-

37

Discurso del Presidente de la Convención, señor Ángel C. Vicuña (Al ponerse de pie

el señor

Vicuña,

es

aclamado coa entusiasmo

por la Asamblea. La manifestación

se

Indescriptible

prolonga largos instantes )

Señores: vez que durante el trascurso de tres años, obedeciendo al mandato de mi Partido, subo á esta gran tribuna del Liberalis

Segunda

mo

Democrático,

Al ocupar este puesto de

honor, cúmpleme dar, á nombre del Santiago, la más

Directorio General y de los correligionarios de afectuosa bienvenida á todos nuestros amigos acudido

hoy

á solemnizar

políticos que han presencia este acto republicano de la República. (¡Muy bien!) ésta, señores delegados, os sea

con su

desde los más

apartados puntos permanencia en excepcionalmente grata, y que toda Que

vuestra

vez

que el recuerdo del ho

á asaltar vuestra memoria, en gar y de la familia ausentes venga contréis dulce compensación al considerar que este sitio es tam vosotros un propio y vasto hogar, aquí reunidos, formamos una inmensa

bién para estamos

que todos los que familia estrechada

afecto, por la idea, por la solidaridad de pasados sacrificios de patrióticos intereses. (Aplausos y por el común sentimiento por el

prolongados.) ¡Cómo

se

bres desde la

han vez

de Noviembre de nos

transfigurado los tiempos, los partidos y los hom primera en que nos congregamos en Talca el 5 1893,

y el

momento

actual

en

que

nuevamente

encontramos!

Ayer, dispersos por jurias de la suerte; sin dara la

hospitalidad

de

los

acontecimientos, objeto de todas las

más un

patria pueblo

y

hogar

que los que

altivo y generoso; y

nos

hoy,

in

brin dis-


58

-

frutando de

amplísima libertad,

derechos, levantando

nuestras

-

posesión

en

tiendas

en

el

de todos

centro

nuestros

mismo de la

República y coronando el grandioso edificio de nuestra colectivi política... cuya sola proyección parecía en aquel entonces un temerario ensueño! (Grandes aplausos y manifestaciones.) dad

Que

esta

alternabilidad de

nuestros

destinos

nunca sea

olvidada

todos por el Liberalismo Democrático. Ella encierra para él y para nuestros

Partidos

una severa

lección y

una

gran

enseñanza.

(Pro

funda ansiedad.) Es me

difícil,

en

la vida de las modernas

democracias, clavar á fir

la rueda de la fortuna.

Los acontecimientos se suceden en ella con tal rapidez, que escapan á toda previsión. Los partidos y los hombres surgen ó se abaten al menor viento propicio ó de contrariedad. El favor po pular, inestable por naturaleza, los humilla ó los exalta; los coro na en

el

Capitolio

sin que á menudo quiera la causa de

ó los sus sus

precipita ruidosamente desde la altura legitimen ó expliquen si desastres ó victorias. (Grandes aplausos y faltas ó virtudes

manifestaciones.) De aquí que la gran virtud de los partidos vencedores, la pri mera ley que debe presidir sus actos en el poder, es la del respe to y la tolerancia para con el vencido. (Bravos y aplausos que se prolongan largos instantes.) Es menester hacer justicia hoy para recibirla mañana. Sólo á este precio pueden existir las democracias. (Aclamaciones entusias tas de toda la Asamblea interrumpen al orador.) II

Pero suerte

ese

favor de la

opinión no es absoluto para determinar la importaría desconocer la responsabi-

de los Partidos. Esto


~

39

lidad que les afecta, la libertad en que se mueven y también la in fluencia de la verdad y de la justicia sobre los actos humanos. Las

agrupaciones políticas

que deben

veleidades de la multitud, tienen

estas

su

preponderancia

una

existencia

sólo á

efímera, y

el

menor contratiempo las derrumba para siempre. No así las que reconocen como fuente de su vida, grandes y fundamentales ideas. La adversidad puede momentáneamente aba

tirlas; pero ellas

alzan de

se

su

ruina, depuradas por la desgracia,

aleccionadas por la experiencia, llenas de tud. (Repelidas manifestaciones.) Así el Liberalismo levanta

nueva

Democrático, después de

y robusta

sus

juven

inmensos de

sangre vivificara su organismo, en medio del respeto y la consideración públicas, con una pujanza y vitalidad que no alcanzara en sus mejores tiem sastres,

pos.

se

(Estallido

de

hoy poderoso,

aplausos y vivas

como

si

nueva

al Partido Liberal

Ello lo debe á la verdad de los

Democrático.) grandes principios que le sirven

de base, á la sinceridad y fidelidad con que los ha sustentado y á procedimientos de que ha echado mano para ha

la pureza de los

cerlos

prevalecer (Manifestaciones de Hay

todavía

en

la" conciencia de

nuestros

conciudadanos.

asentimiento.

otra

razón, de

Aplausos comprimidos.) considerable importancia,

que

ex

plica su vasto desarrollo y la inmensa reacción que en tan corto espacio de tiempo ha experimentado nuestro Partido, y es la co rrespondencia de los principios liberales democráticos con las ne cesidades vitales del país. (Asentimiento general.) La verdad y la bondad de las doctrinas no bastan por si solas para constituir el fundamento de una agrupación política. Es ne cesario que ellas respondan á exigencias calificadas de la vida na

cional, jy apasionen por corrientes de

(¡Muy

bien!

su

interés de actualidad á las

opinión que se disputan Aplausos contenidos.)

el

predominio

grandes poder.

del


40

Hay una diferencia sustancial entre la escuela política y los partidos. Aquélla vive v se alimenta de la propaganda, éstos de la acción. La primera es en sus procedimientos, paciente, perseve rante; se acomoda á las más inesperadas situaciones, sin perder de vista su lejano objetivo; pero su marcha es reposada, lenta, imperceptible á veces: su fin es la sociedad. Los segundos son más resueltos en sus movimientos: van di rectamente

á la realización de

sus

ideales,

enardecen

se

con

los

obstáculos que les embarazan el camino; luchan, se agitan; se apoderan por asalto de todos los elementos que pueden contri buir á De

su

exaltación:

su

fin

confusión

se

ha

esta

es

el Gobierno.

originado

un

grave daño que ha

este

partidos v estorbado sn cre cimiento. Han faltado entre nosotros esas grandes agrupaciones, tan indispensables para el juego regular de la política.

rilizado

en

parte la vida de

Se han dado programas un

nuestros

comprensivos, abarcando religioso, político, económico, cien

en extremo

orden vastísimo de ideas:

tífico, filosófico y social: programas que de unión

garlas

y

en

las

en vez

de constituir lazos

colectividades, sólo han servido

romperlas. {Aplausos prolongados.

Una

vez:

para

¡Esa

desagre

es

la

ver

dad!) Es difícil agrupar á los hombres dentro de sistemas y

tan

vastos

complejos. El Liberalismo Democrático ha salvado

que ha

este error

fundamental

á la

organización de nuestras agrupaciones polí ticas, conformándose, en su profundo buen sentido, á la vida mo derna de los partidos.

presidido

La Convención del 5 de Noviembre de

1895

dio 4

nuestra

agrupación una constitución sencilla, pero admirablemente com binada, constitución que sólo contiene grandes y fundamentales principios.


Estos

constituyen hoy

Liberalismo Democrático

4i

la razón de una

su

existencia; han dado al

fisonomía propia que lo distingue

de todos los demás

partidos; han determinado propiamente su personalidad y su individualización. (Movimiento). Se ha pretendido, por móviles de ocasión de un sospechoso oportunismo, desnaturalizar esta verdad, desconocer la índole pe

culiar de

nuestra

colectividad,

acentuar

en

ella

un

sectarismo in

que la habria llevado á su disolución y muerte; pero esfuerzos han venido á estrellarse contra nuestras tradicio

transigente estos nes

y la voluntad manifestada resueltamente de

ligionarios. (Aplausos repetidos y

voces

de ¡Cierto,

nuestros

corre

cierto/)

Debe ser para nosotros altamente satisfactorio el haber salvado la autonomía del Partido de estos ímpetus anarquizadores, y he

integridad de nuestro programa sobre todas las ar enemigos. (Bravos y aplausos.) Hoy llega el momento de hacer notoriamente públicos estos hechos, y de declarar, en presencia de vosotros, que constituís la autoridad única del Partido y que representáis todas sus fuerzas vivas, que los procedimientos á que ajustó su conducta el Direc torio General fueron siempre patrióticamente inspirados, que no ha obedecido en sus actos sino al honrado propósito de amparar nuestros estatutos y salvaguardiar las grandes doctrinas é intere ses que le fueron encomendados. (Grandes aclamaciones. Vivas al Directorio General.) El Directorio General se hace hoy un deber y un honor en pe dir, por conducto de su presidente, que la primera de las conclu cho triunfar la

tes

de encubiertos

esta Asamblea, sea la absoluta ratificación del programa que diera al Partido la Convención del 5 de Noviembre

siones de

político de

1893. (Bravos y aplausos.)

pondrá de manifiesto, ante la totali correligionarios, quiénes son los legítimos de-

Esta solemne declaración

dad de

nuestros


42

de las tradiciones y doctrinas del Liberalismo Demo en la dolorosa disidencia que hoy desgarra su aclama seno, han rendido culto á la lealtad y al honor. (Grandes ciones. Se renuevan los vivas al Directorio General.)

positarios

crático; quiénes

de Talca es hoy la Resguardados á su sombra, esperamos tranquilos á nuestros calumniadores. (Manifestaciones de toda la Asamblea, que seprolongan largo rato.) La bandera que enarboló la Convención

misma que sostienen

nuestras manos.

III

La

de las

primera

grandes

doctrinas

consagrada

en

ción que diera á nuestro Partido aquella memorable el afianzamiento del principio de autoridad.

la Constitu

Asamblea,

es

que nos legara una guerra civil des inmensa que hoy corroe nuestra adminis tración y todos nuestros servicios, el restablecimiento en todo su vigor de la autoridad pública, se impone como una necesidad in En medio de los

graciada,

de la

declinable de La

trastornos

anarquía

nuestra

relajación

de

vida nacional.

este

principio alcanza hoy términos inverosí

ya sólo en el Gobierno, sino también en la sociedad, en el hogar, en el taller y hasta en la escuela. Una anarquía sin frenos, estéril en sus resultados, arruinante en

miles,

no

excesos, impopular á puro no hablar sino de las necesidades pueblo sin hacer nada por aliviarlas; desorden en la adminis tración, espíritu de insubordinación en las masas, sistema organi zado de insulto contra todo lo que es bueno, santo y respetable, hé aquí, me decía un gran liberal, cual es el estado quejhoy al canza ia República. (Aplausos repetidos). El país tiene hoy necesidad inmensa de autoridad. sus

del


A

salvador

este

la estabilidad de

principio

sus

engrandecimiento Con

lo

su

4J

-

debió Chile

instituciones,

su

su

robusta

proverbial

organización,

moralidad y

su

nacional.

debilitamiento han coincidido todos los males que y que hacen hasta desesperar de su porvenir.

hoy

aquejan,

Este daño inmenso de

palpan

y

confiesan;

situación todos lo ven, todos lo

nuestra

pero el

amor

de los otros, el

propio de los unos, los más, hacen que

escepticismo de umversalmente sentida, se mantenga ración de un estéril patriotismo.

sólo

como una

los intereses esta

verdad,

secreta

aspi

Cumple al Liberalismo Democrático proclamarla con sincera y pública manifestación, y hacer pesar su preponderante influencia en la opinión de nuestros conciudadanos, para procurar la saluda ble reacción que á este respecto el país reclama. (¡Bien! Bravos y aplausos). El principio de autoridad, concretado á sus propios y naturales límites, no es antagónico del principio de libertad. Antes, al con trario, éste sólo vive y prospera á conocen un

coexistencia

mismo es

origen,

se

su

benéfica sombra. Ambos

derivan de la misma

fuente, y

re

su

necesaria para el progreso y bienestar de toda la

nación. Si de la autoridad no fluye la libertad en sus más amplias y le gítimas manifestaciones, es porque se ha exagerado el principio y degenerado en despotismo. Así también, si la libertad se sus trae

á la autoridad,

salva

su

natural

barrera, y

y licencia. (Aplausos redoblados). Se hace indispensable deslindar estas ideas

se

convierte

en

anarquía

sión y claridad, para

prevenir

perpetuarlo,

campo para

sus

toda

preci

los que pre

en que hoy vive el país, porque encuentran á su sombra inmenso ambiciones é intereses. (Grandes aplausos).

tenden cohonestar el desorden inmenso y anhelan

con

las declamaciones de


Otro de los

grandes principios consagrados

en

la Convención el

se

que programa político, de Talca nuestra Carta Fun refiere i la forma de Gobierno establecida por como

base de

es

nuestro

damental. nuestro Partido, consultan Consecuente con las tradiciones de Constitución, aceptó aquella do la letra y el espíritu de nuestra conforme el Régimen Presidencial como el mis gran Asamblea

republicano que nos rige. la forma que se ha pretendido Régimen Parlamentario, en á crear conflic entre nosotros, será siempre ocasionado implantar no

con

el sistema

El

tos

y

derecho de disolución

perturbaciones, en tanto que el facultad privativa del Presidente

de la

sea una

Pero

leza de

derecho de disolución

ese un

poder

reconoce

que

del Parlamento, y que

el mismo

tiene,

no

Seria

un

Presidente de la

sobrevivirle algunos Por

otra

parte, ni

aflos

en su

nuestras

consienten

bitos

políticos, organización en

como

en

la natura

las

Monarquías,

un ca

contra un

Congreso que debe

mandato.

costumbres

una

con

origen popular que el

verdadero contrasentido verá un las postrimerías de su Gobierno,

permanencia. República, en expidiendo decreto de disolución

rácter de

República.

armoniza

no se

públicas

ni nuestros há

forma de Gobierno que

exige

una

los Partidos de que absolutamente carecemos. tan debati Podría extenderme largamente sobre esta cuestión sido aún estudiada en su verda da, y que, en mi concepto, no ha es de vista. Pero mi hoy otro bien distinto, dero

punto

propósito

el de analizar, á la luz de los hechos, lo querealmente sig nifica entre nosotros esta al parecer interminable contienda. en el fondo Bien entendido el problema, y mirando lo que hay

cual

es


de

nuestra

entre

situación,

uno se

45

persuade

que

dos formas distintas de Gobierno,

esta

no

pretendida

lucha

existe ni ha existido

entre nosotros.

Lo que realmente hubo ayer, fué una preeminencia de poder y de mando del Presidente de la República sobre las Cámaras; y lo ue realmente hay hoy, es una pretensión de predominio, de ab sorción, de supeditación de estas últimas respecto del primero. (¡Cierto! Bravos y aplausos).

q

Esta rivalidad permanente no tiene lugar ni puede tenerlo den de los regímenes Presidencial ó Parlamentario, correctamente

tro

establecidos. Una y otra forma de Gobierno han sido admirable calculadas para mantener el equilibrio y la armonía entre

mente

los

poderes públicos. Esa armonía suele resentirse

ciones

alguna

vez

dando ocasión á situa

pero esta ruptura reviste caracteres transito rios que, por lo común, tienen en uno y otro sistema fácil é inme diata solución.

inesperadas;

En Chile el conflicto

todo Gobierno

se

normal, permanente, imposible.

es

hace ya

de tal suerte, que

No existió ni

pudo existir este conflicto en tanto se conservó integridad la Constitución de 1833. Ella había reves tido al Ejecutivo de una fuerza omnímoda, dejando bajo su ab soluta dependencia los demás poderes públicos. Propiamente, él generaba la Judicatura, el Parlamento y el Municipio, y en el he en

toda

su

cho, le estaban Este

exceso

estrictamente subordinados.

de

poder

debia traerle

con

el

tiempo

las naturales

consecuencias. La omnipotencia del Ejecutivo empezó á desper tar resistencias, irritaciones, recelos que fueron acentuándose en la opinión de una manera formidable. Se inició

que

no tuvo

entonces

más

una

verdadera cruzada de todos los

objetivo

que

cercenar

las facultades

partidos, exageradas


_4<¡ del Presidente de la

República.

el Parlamento, y podría mismo, ya que éste lo alentó en

luego

-.

Este

en

de reforma

espíritu

prendió

que en el Ejecutivo comienzo, ó le opuso sólo

aseverarse su

tímida resistencia.

Dictáronse,

desde entonces,

una

serie de

leyes

Presidente; la ley electoral

la que abolió

anarquizador incompatibilidades que quitó al Ejecutivo en el Congreso sus más ilustrados y fieles cooperadores; la de ins trucción; la que reorganizó el Consejo de Estado, y tantas otras encaminadas todas ellas á destruir este poder avasallador del Jefe de la Nación y á acrecer la omnipotencia del Congreso. la reelección del voto

acumulativo;

con su

la de

esta

reforma

sido altamente

se

hubiese detenido

provechosa

para el afianzamiento y desarrollo de

en sus

justos límites habría públicas y para

nuestras

libertades

nuestro

progreso,

procedió sin discreción, con falta absoluta de pruden cia, y con una imprevisión lamentable. El Parlamento no se con tentó con desarmar al Ejecutivo de aquellos usurpados privilegios Pero

se

que le

habian

atentó

contra

odioso, sino que, salvando toda barrera,

hecho

la

propia

República, arrebatándole

legítima

y

autoridad del Presidente de la

facultades que le

necesarias para el ejercicio de Se cayó en el estremo opuesto. De

tamente

omnipotente, para dirigir la En

un

sagiaba. fender entre

hizo

un

con

privativas y

absolu

funciones

un poder exagerado, casi Ejecutivo débil, desprestigiado, inhábil

administración y el Gobierno. no el pueblo habia robustecido

cambio, el Congreso

autoridad

tuado

se

son

sus

los

despojos del

Presidente de la

República,

y

su

acen

de absorción y

predominio que nada bueno pre aquél quiso tardíamente resistir la invasión y de prerrogativas constitucionales, estalló el grave conflicto

espíritu

Cuando

sus

los dos Poderes, conflicto que,

no

encontrando solución

en


47

el

patriotismo

ción armada. Vencido

en

la dura

ley

tar

y sometida rival. ra

y la

-

después á

llevó poco

prudencia, (Aplausos prolongados). nos

la revolu

los campos de batalla, tuvo el Ejecutivo que acep del vencedor. Su existencia llegó á ser más efíme

todo

en

al buen querer de

momento

su

implacable

El Presidente de la mecanismo mos

República ha casi desaparecido de nuestro gubernativo, y su anulación, durante estos cinco últi

años, ha puesto

en

evidencia cuál

es

el

origen

inmenso de la situación

de

mal

este

.

V Es

este

el

período

que

se

ha dado

en

llamar del

Régimen

Par

lamentario. Pero

este

especioso

nombre

no

corresponde,

señores,

entre no

¿En qué hemos podido conocer ese régimen? ¡En su aplicación? ¿En sus resultados: Esa admirable forma de Gobierno, una de las grandes concep sotros, á la

ciones de otras

que representa.

cosa

ciencia

nuestra

política, ha labrado la prosperidad de un grado de progreso, de libertad y en la historia. ¿Y por qué en Chile sólo

naciones, llevándolas á únicos

engrandecimiento

ruinas y desastres ha amontonado?

¿Es

esta

cuestión de meridia

nos?

¡Nó,

señores!

Es porque el entre nosotros,

encubrir

Régimen un

con un

nombre

(Grandes aplausos). En realidad de verdad, el

país

de toda forma de

Los Gabinetes

Parlamentario sólo ha sido convencional

remedo,

se

una

ficción,

explicable en estos

una

una

aparatosa fórmula para

situación que

no

lo

es.

últimos cinco años, ha carecido

gobierno

han sucedido

reconocida, en

el

poder,

sin que

jamás

ha-


48-

-

yan tenido una mayoría calificada en el Parlamento, y han vivido de su tolerancia, cuando no de su cansancio. Los partidos políti

fraccionados, agrupados de

el orden

político, podían haber da do origen á un Gobierno Parlamentario correctamente generado. Esos Gabinetes tampoco han obedecido á un pensamiento pre sidencial. Han sido propiamente autónomos, y aún sus miembros han acentuado entre sí una independencia absoluta, determinando una especie de federación ministerial, en la que gravísimos proble cos

de

bien distinta

otra

mas

nacionales

una manera

han resuelto por la voluntad de

se

sin acuerdo ni consulta de las

tes

Esto

es

lo que

á

tas calles y

en

las

no

de las par

plazas,

latente y

periodo de revolución

en un

el que, si han faltado los cadáveres en los hemos encontrado en nuestros hoga

res, resultanes del hambre y la

talleres, que

una

otras.

revelan los hechos.

nos

vivido, señores, veces manifiesta, en

Hemos aun

en

el orden económico, mal

en

miseria;

en

la

paralización

responden hoy al movimiento

de los

y vida que el traba

remunerado procura; en el fondoide nuestras regiones mineras, donde al ruido del combo y de las máquinas, sucede hoy la elabo

jo

ración silenciosa de la dos é

incultos,

naturaleza;

porque el

nuestros corazones

capital

en no

nuestros

acude á

chilenos, donde

de

una

á

campos

una

van

grandes esperanzas... (Grandes manifestaciones repiten por largo tiempo).

nuestras

que

se

abandona

fecundarlos... y

en

muriendo y

aplausos

VI Involuntariamente tro

espíritu

un

entre nuestro

que somos;

un

sentimiento de

doloroso contraste,

pasado

entre

la

que hemos llamado

y

nuestro

una

presente,

patriotismo mortificante entre

trae

á

nues

comparación

lo que fuimos y lo

prosperidad que alcanzó Chile en el período del Ejecutivo, y estos cinco últimos aflos de


postración,

49

-

de inmenso retroceso, que hemos denominado del Go

bierno Parlamentario. Hemos dicho que este país debe su engrandecimiento al régi de autoridad, á la inteligencia é iniciativa de sus grandes

men

presidentes. Éstos lo organizaron; le dieron ron un

orden y moralidad

recido

ejemplo; equilibraron

en

sus

sabias

instituciones; afianza

la administración de que

no

hay

pa

finanzas, implantando un sistema una hacienda pública floreciente y

sus

de economías, que dio vida á holgada, y que consolidó nuestro crédito

mundo; crearon la enseñanza nacional; escapando á su previsión ninguno de

en

los mercados

la beneficencia

pública,

del no

los servicios que la cultura

y el adelanto de una nación reclaman. (Aplausos generales). La seguridad pública fué objeto de preferente atención, y con siguieron afianzarla sobre sólida base: restablecieron la disciplina del

ejército,

la subordinación

en

las masas, y

en

la

sociedad,

ese

moderador

equilibrio que la hace amar la paz, el trabajo y el or den. (Nuevos aplausos y manifestaciones.) Bajo el punto de vista material, ferrocarriles, telégrafos, exposi ciones, cárceles, escuelas y construcciones de todo género para mejorar la higiene pública ó promover el desarrollo de nuestras incipientes industrias. Ellos también fueron los inspiradores de esa política internacio nal, firme al par que moderada, celosa del propio derecho y res petuosa del de los demás; que enalteció el nombre de nuestro pais haciéndolo acreedor al respeto de sus vecinos y á la conside ración de las naciones europeas. Tres

grandes

guerras exteriores

fueron parte para amenguar su prestigio, y sí para caracterizar el patriotismo de nuestra raza; su bravura para acudir en defensa

no

sus derechos y de su honra y para hacer del nombre chileno emblema de heroísmo y de victoria. (Estruendosas aclamaciones.}

de

convención

4


5o

omnipotencia parlamentaria, y todo ese inmenso prosperidad y grandeza pasadas, está ya amenazando ruina. (Profunda sensación.) Nuestra administración pública en desorden y presa de una co rrupción increíble; la magistratura judicial profundamente desmo ralizada; la deuda pública acrecida en doscientos millones, y dismi nuida la fortuna privada en más del doble de esta colosal cifra. El vandalaje organizado en nuestros campos, y amagando la vida en el Cinco años de

edificio de

mismo de nuestras ciudades, y todavía, éstas consumidas por diarios incendios, que acusan un malestar terrible, una llaga enorme en la sociedad. (Aplausos generales y prolongados.) centro

el gobierno; desorden en la sociedad; permanente alar hogares; hambre en el pueblo y en las masas signos de visible inquietud, fermentos poco tranquilizadores que se traducen en el presente por la embriaguez, el robo, el asesinato y el incen dio. (Nuevos aplausos y manifestaciones. Se nota en la Asamblea gran ansiedad.) He aquí, señores, el cuadro de nuestra actual situación; este es el pasivo que nos han dejado estos cinco años de Régimen Parla Caos

ma en

en

los

mentario de Gobierno.

Componen lo

es

sino

en

su

el

activo

una

nombre, que

decantada libertad en

el fondo

intervención

antigua, manejada por manos irresponsables, libertad que ha convertido la del ciudadano desconocido

en un

y á

esos

no

que la más inescrupulosas é otra cosa

función más augusta

mercado vil, dado vida á

entre nosotros

electoral, que

no es

sindicatos

un caudillaje antes políticos que cons

tituyen una amenaza permanente para los intereses nacionales. (Granáis manifestaciones. Vivas repetidos y entusiastas). Así

compendiada históricamente la acción é influencia del Pre República y del Congreso en la dirección suprema del pais, yo pongo como juez de la contienda entre uno y otro, al sidente de la


5*

conciudadanos, hago apelación á ese no. siempre en el corazón de los chi lenos aún en medio de sus desgracias y desastres, y aguardo con fiado su veredicto. (Agitación en la sala, que se resuelve en unánimes aplausos y manifestaciones.)

patriotismo

de todos mis

ble sentimiento, que sobrenadó

Vil

autoridad, Gobierno del país por principio República, protección inteligente, eficaz y de industrias nacionales, he aquí, señores, los grandes

Afianzamiento del

de

el Presidente de la cidida á las

ideales del Liberalismo Democrático. Uno solo de ellos bastaría naciones para justificar la existencia de (¡Cierto! Muy bien! Aplausos.) otras

un

en

partido,

gran

esta bandera, abdicar de estas doctrinas y principios impudente oportunismo; amparar este régimen de orgia financiera, política y parlamentaria en que vivimos, con el pretex

Abandonar

por

to

un

incalificable de que él

cia,

es un

un

ultraje

y santo Patria. (Estallido de

aplausos.

rato. Gran ansiedad en

largo

Este

régimen

cia cuando lanzaba testas

hecho consumado por la violen

á todo lo que hay de sobre la tierra: la lealtad, el honor, la

inferir

es

un

un

de

respetable

virtud, el

Vivas al orador que la Asamblea)

también

se

amor

á la

prolongan por

hecho consumado por la

violen

Partido, aconsejado de noble desesperación,

en su contra en

que

también

era

nuestro

noble,

acrecentaron

Diciembre del 92 el

rigor

de

aquellas

armadas pro

males é infortunios;

sus

era

hecho consumado por la violencia cuando el Libera

lismo Democrático

se

alzaba

como un

solo hombre

en

la Conven

ción de Talca para formular contra él su más esplícita condena ción; y era también un hecho consumado por la violencia cuando el 4 de Marzo de á la

1894, el triunfo de las

Representación

Nacional

nuestros

urnas

actuales

electorales llevaba

diputados

y

sena-


52

-

el solo y sagrado encargo de combatirlo y de vencerlo. dores, {Entusiasmo inmenso. Los aplausos y los vivas al orador se repiten con

más estruendosos con

.

Muchos convencionales

los sombreros al señor

ponen de pie y saludan

se

Vicuña.)

Señores: si el día de mañana, cuando formemos en torno

nor

de la tumba del fundador de

nuestro

guardia de ho Partido, la figu

del gran ciudadano, evocada por el amor inextinguible de los se alzara de su ataúd y divisara á lo lejos á los que burla ron su confianza en los campos de batalla, mantenerse á respetuosa

ra

suyos,

distancia, consagrándole quizá mientos

un

recuerdo, tendría

un

generoso olvido.

do

con

ciera de

su

Pero al

en

medio de

para ellos encontrar

sus

tardíos remordi

de perdón y alrededor de sí, manchan una

palabra

hipócrita llanto su losa de piedra, á aquel mismo que hi depositario del testamento de su vida y que hoy, prevalido muerte,

falsifica

su

obra, traiciona

su

mandato, esteriliza

su

inmortal sacrificio é infiere cobarde

ultraje á su nombre y á su memoria, alzaría su brazo justiciero y vengador para señalarlo al ludibrio de los suyos y al desprecio de la posteridad y de la historia. (Tempestad de vivas, aplausos y manifestaciones La concurrencia se levanta como un solo hombre. El entusiasmo es indescriptible. El señoi Vicuña suspende por algunos minutos su discurso.) Y luego, con esa bondad indefinible que fué en vida el secre to de su poderosa atracción, abriría su ancho senoá todos esos grupos de leales, que diferencias de procedimientos sólo dividen, para fundir al calor de su generoso pecho la unión inquebrantable del Liberalismo Democrático. (Inmensa agitación, aclamaciones pro longadas. Vivas á la unión del Partido y a la Convención. El orador ts felicitado por toda la Mesa Directiva. La platea y hs palcos pro .

rrumpen antes de

en vivas

ocupar

su

unánimes al

asiento.)

orador, que recibe

una

ovación inmensa


Con Aniceto

Vergara Ale-ano


-

53

Discurso de don Aniceto Vergara Albano (Delegado

por

Sautiago)

Señor Presidente: Señores

Delegados:

La

proximidad de la elección presidencial; el temor de los par tidos opositores de que el Gobierno intervendría, violando la li bertad electoral en provecho de un candidato oficial, y el ar diente y prolongado conflicto entre el Congreso y el Poder Eje cutivo sobre atribuciones

constitucionales, formaron

en

1890 la

nube siniestra de odios, rivalidades y ambiciones que obscureció el horizonte antes sereno y brillante de la Patria. (Atención). Esa nube

se

convirtió bien pronto

en una

tormenta

de

fuego

que, devorando los beneficios obtenidos y el crédito internacio nal que nos dieron cincuenta y ocho años de cordura y de paz

interna, destruyó el orden público, socavó las instituciones y borró, juntamente con las tradiciones de respeto al derecho de

propiedad, el principio fundamental del sistema republicano, la independencia recíproca de los grandes poderes en que la so beranía de la nación delega sus facultades. (Grandes aaplausos). Los efectos desastrosos que

en

todas las esferas de la actividad

y económica ha causado la guerra civil de 1891, los sufre y siente ya el pais entero. Corramos el velo generoso del olvido sobre la sangre vertida, las persecuciones y venganzas,

social, política

en masa de los funcionarios civiles, del ejército y marina, y aún sobre los daños inferidos á la propiedad pri

la destitución de la

vada, para contemplar solamente cuánto hemos perdido en la estimación y crédito de que gozábamos en América y Europa,


54

-

cuánto ha decaído el

armonía

en

espíritu público

la sociedad y la

por la discordia y falta de

familia, y cómo el desarrollo de los

y de las empresas industriales se ha paralizado ó pertur bado por esa incertidumbre en el porvenir que crea siempre to do cambio violento. Basta observar que la revolución triunfante

negocios

un programa de reformas, de la uniformidad de propó exige un nuevo régimen, y que creyendo que el ani quilamiento de sus adversarios sería suficiente para restablecer el orden, la obediencia á las leyes y para desarrollar el progreso, se encontró con la relajación de los elementos de autoridad que son indispensables para vigorizar la acción del Gobierno, con la anar quía y desmoralización de los servicios públicos. (Aplausos entu siastas). Pero se objetará que los grandes resultados de la revolución consisten en el régimen parlamentario y en la comuna autónoma, estableciendo así el imperio de la opinión pública y la descentra

careció de sitos que

lización administrativa. Veamos

canismos

qué hay

son en

la

de verdad

en esto

práctica deficientes

y cómo

estos nuevos me

para fundar

un

Gobierno

estable y

vigoroso, El régimen parlamentario es incapaz de servir por sí solo los múltiples intereses que forman la vida de un pais, porque carece de las condiciones de estabilidad y de unidad de propósitos que demanda la Administración, á fin de lograr el acierto' en los pro cedimientos y en las resoluciones de que ha menester el progreso

social. Por

(Aplausos). esto

beranía

la Constitución de los diversos

1833 delegó

el

ejercicio

de la

so

poderes

que enumera y proclamó la doc trina democrática desde que, definiendo la forma del Gobierno, dijo que el de Chile era popular representativo. Es

en

un

axioma de derecho que el mandatario debe

responder

al


55

mandante por el ejercicio de en el sistema republicano no se nario

con

acción efectiva

en

ponsable de sus actos. El régimen parlamentario unión

el

facultades; comprende que sus

la

nace

de

exista

aquí

administración sin que

sirve

en

las

monarquías

que funcio

un

sea res

de

lazo de

hereditario y vitalicio y la opinión públi ca, representada por el Parlamento que lo inspira y dirige por medio de un gabinete tomado de su seno; de aquí viene el pro entre

monarca

verbio: «El rey

repúblicas

el

jefe

reina,

pero

no

gobierna»;

de Gobierno tiene acción

mientras que en las directa en la admi

nistración y, en consecuencia, le afecta responsabilidad. Nuestra Carta Política creó un Poder Ejecutivo con

vastas

atribuciones, colocando á su cabeza un funcionario con el título de Jefe Supremo de la Nación, al cual impuso responsabilidad, aunque limitada, á quien dio el derecho de elegir un Ministerio que, junto con autorizar sus actos, le representa ante el Congreso. Seria inútil que recordara las numerosas disposiciones de la Cons titución que prescriben el acuerdo, la relación estrecha que deben guardar entre si el Congreso y el Ejecutivo para la formación y

ejecución de las leyes. Concordando los preceptos de nuestro Código Político, se ve claramente que no ha establecido la pre ponderancia, mucho menos la absorción de un poder por el otro, que el sistema seguido es de conciliar, asegurar la independencia de cada poder dentro de la esfera que le es propia, confiando para cualquier conflicto de atribuciones en la deferencia mutua y en el espíritu de unión que debe distinguir á los más altos funcionarios del país. Para que el Gobierno pueda cumplir su misión, necesita con sagrar su tiempo al estudio de los negocios, tener un plan de tra bajos públicos, y no puede vivir sometido á las constantes alte raciones que sufren las mayorías parlamentarias por los cambios


-

5<¡

-

de grupos ó de individuos que dan ó retiran su confianza al Ga binete. Esos movimientos, á la vez que esterilizan la accción

administrativa, desacreditan el régimen parlamentario, mostrando su impotencia para dirigir los elementos que forman el progreso gradual y constante de que vive la sociedad. (Aplausos). La confusión de las funciones legislativas y administrativas anula también la fiscalización parlamentaria, creando con frecuen cia intereses contrarios á la justicia y al bien social. Los mismos partidos políticos sufren el desprestigio que trae la paralización ó perturbación que se opera en el gobierno con las interpelaciones, censuras y demás recursos para cambiar gabinetes, pues llega un momento en que la opinión, cansada de estos cambios y persua dida de que nada se hace por el bien del país, sino en provecho de círculos que trabajan por su personal interés, les retira su con fianza y los anatematiza con su reprobación. (Vivas al orador). El régimen parlamentario, tal como ha querido implantarse

entre

nosotros, ha encontrado ya

mismos que lo

su

condenación de parte de los

proclamaban. El jefe de la última administración, que aceptó sumiso el papel de someterse á la voluntad variable é irresponsable del Congreso, pidiendo á los presidentes de ambas cámaras, en cada crisis ministerial, la lista de parlamentarios que debían reemplazar á los salientes, concluyó al fin por sublevarse contra esta imposición y eligió, fuera del Congreso y sin su apo yo, el Ministerio con que terminó su periodo de gobierno. Dos Congresos han ensayado en los cinco últimos años el ré gimen parlamentario, pero con tan mala fortuna que, en vez de crear la prosperidad, la armonía y el bien social, en lugar de abrir fuentes nuevas al trabajo y á la producción, en vez de consolidar las libertades públicas por medio del respeto ciego á las leyes y de cumplir las promesas de efectuar ^fuertes economías en los gastos públicos, suprimiendo empleos y comisiones remuneradas


que

no eran

dustrias,

necesarias,

la restrición del

57

ha

producido la estagnación en las in crédito, sin el cual la minería, la agri

se

cultura y el comercio

no pueden producir los recursos destinados precio de nuestros consumos; se han relajado los ser vicios públicos, y la desmoralización administrativa se extiende sin correctivo, desde que la ley es letra muerta siempre que se trata de castigar los abusos de funcionarios ó de individuos que sirven la política dominante. El favor, la influencia de la familia ó la posición social del culpable, bastan para anular la responsa bilidad y para dejar impunes delitos que ofenden la moral social. (Estruendosos aplausos). Se objeta que el régimen parlamentario es un hecho consu mado, que sus adversarios deben respetarlo y aún seguirlo en su

á saldar el

desarrollo, hasta

que

se

reforme la Constitución y

se

declare que

debe

imperar el sistema representativo, ¿pero se ha aprobado alguna reforma constitucional referente á este punto ó presentado siquiera algún proyecto después del triunfo de la revolución para consignar en la Carta política la preponderancia del Congreso so bre los demás poderes? En esta materia nada se ha hecho, ni si quiera estudios para fijar las reglas de conducta necesarias á fin de dirimir en el futuro, conflictos análogos al que sirvió para producir la guerra civil. Mientras esa reforma derogatoria de los principios sobre que reposa la Constitución no se efectúe, el Par tido Liberal Democrático y los que estiman la independencia re ciproca de los grandes poderes del Estado, dentro déla esfera que le es propia, como atributo esencial del sistema republicano, ha brán de sostener que el régimen de absorción del Ejecutivo por el Congreso, es el resultado efímero de un acto de violencia. (Muy bien). Otra de las miento

pedían

conquistas

que

con

los sostenedores de la

más entusiasmo y apresura revolución, fué la ley de 22


58-

-

de Diciembre de

1891, llamada de la

desconocerse que

puede yor expansión

este

comuna

anhelo de dar á los

y más facultades en la

en

autónoma. No

municipios ma

la administración de los inte

justicia y 'que es, no sólo un me dio de descentralizar el gobierno de los pueblos en aquello que sino también una escuela en tenga atingencia con su vida propia, la que los ciudadanos aprenden á manejar sus intereses y á con tribuir al adelanto de su ciudad ó provincia.— Pero esta partici pación exigía medidas de prudente precaución, que se relacionan clima, de la industria con los accidentes peculiares del suelo, del á que está consagrada cada región, y sobre todo, un estudio pre visor de los hábitos y del grado de cultura moral é intelectual de reses

locales, está basado

los habitantes

de cada localidad. Acaso por

haberse dado excesivo desarrollo á la

estas causas,

formación de

ó por

comunas en

las aldeas y campos, ó por haber distribuido las rentas que tenian antes las provincias y departamentos en fracciones insuficientes

para estimular el progreso

local,

el hecho

comprobado

por la

ex

que la ley asignó á las comunas, no se invierten en los empleos que ella creó; que el progreso de los grandes centros ó ciudades principales se halla paralizado, y que

periencia

es

que los

recursos

de servir para formar hábitos de gobierno propio y de orden muchas comunas se han convertido en centros políticos y otras alientan las discordias lugareñas en las poblaciones pequeñas.

lejos

ocial,

(Grandes aplausos.) El Partido Liberal Democrático lo forman hoy los que han luchado por las soluciones de libertad y de igualdad civil en las variadas materias que dividen á las agrupaciones políticas, y todos los que, alentando recta de las clases

esas aspiraciones, buscan la participación di trabajadoras é industriales en la política como contrapeso á la oligarquía imperante y como elemento de opinión que reclama el estado de nuestra sociabilidad. Representáis, seño-


res

59

-

convencionales, el partido histórico que dio las grandes bata

llas y obtuvo que

se incorporasen en la legislación la libertad de supresión del fuero eclesiástico, las incompatibili dades parlamentarias, la emisión libre del pensamiento por la prensa, en la tribuna y el meeting, la igualdad de la tumba por medio de la ley que secularizó los cementerios. Fué ese mismo partido el que estableció el registro y el matrimonio civil, el que redujo el periodo presidencial para debilitar la influencia y atri buciones absorbentes del Poder Ejecutivo' y el que cooperó con decisión y energía á todas las reformas que, sea en la Constitución Política ó en las leyes secundarias, se han realizado durante los

conciencia,

la

últimos treinta

años.

Aunque dividido y fraccionado en diversas ramas, ha servido el partido liberal de centro á las administraciones que gobernaron desde 1861 hasta 1891, y tiene, hoy que el país reclama un go bierno vigoroso que lo salve de la anarquía y de la miseria, el derecho incuestionable de constituir la base de prestigio y de in fluencia popular que necesita la Administración. (Vivas al Partido Liberal.) Nuestro programa está escrito y consagrado en las reformas y en

nes

gio

los progresos de todo orden que durante cinco administracio levantaron tan alto el crédito de Chile, afianzaron su presti

{Al se

crearon la prosperidad, la riqueza y vanagloriábamos con justicia antes de

internacional y

ción de que civil del 91.

pone

nos

terminar

directiva

su

discurso el señor

pie aclamando al orador; lo felicitan calurosamente).

de

Vergara Albano,

la ilustra la guerra

la concurrencia

los caballeros que forman la

mesa


Don Darlo Verdugo Urrejola


"i? '."


6i

-

Discurso de don Darío Verdugo Urrejola (Delegado

por

Concepción]

Señor Presidente:

Señores

Apartad

vuestras

Delegados:

miradas de

esta

regazo adorable que llamamos la nuestros

melancólicos recuerdos,

nuestras

y todos los ideales é ilusiones que

Siempre llega de Madre y de como

á nuestro

Patria,

bálsamo,

más gratas esperanzas, á la vidal

corazón, mientras palpita, el nombre luz, como armonía, como refrigerio,

como ternura

egoísmos ceden, sacrificios se hacen, hasta

de por medio el

halagan

como

Todos los los

tribuna, y mirad más bien ese Patria, que compendia todos

santo amor

y como besos de todas las pasiones las locuras

se

amor. se

inclinan, todos

perdonan

cuando está

á la Patria,

V por amor á Chile y á las instituciones que le dieron su gran deza y su fama, y por impulsar sus progresos, y por afianzar su tranquilidad, á cuya sombra habíamos crecido, viendo deslizarse, al través de

¡nuestros

dilatados valles, los ríos de la

prosperi

dad que llevaban el trabajo y la felicidad á todos los hogares. ..por eso corrimos cuando sonó la hora triste del desvarío patriótico! —

cuando, como á los hijos inquietos, que abandonan las dulzuras positivas del hogar, por correr en pos de las doradas mariposas de juvenil fantasía, vimos á una porción de nuestros hermanos aban donar las inefables dulzuras de la paz, rompiendo los lazos de la fraternidad ejemplar, que había realizado tantos prodigios, sólo del parlamentaris por ir tras esa brillante y juguetona mariposa mo!! Corrimos, repito, á defender resueltamente nuestras vie—


principio de autoridad y el orden público, peigigante, cuyo— espíritu, con todos sus afectos—sentimos en medio de nosotros en este re

jas instituciones, sonificados

el

caudillo

en ese

más delicados

cinto. el azul tras ¡Sí, Espíritu Inmortal, que nos contempláis desde el menudo polvo de nuestras parente y perenne, á donde no llega humanas contiendas, no miréis los vacíos que se notan en nues naturales efectos de un fracaso tras filas: son vacíos

pasajeros! inesperado, simples terquedades del despecho y del amor propio herido, y no más que deplorables sugestiones de las malas com mañana, al acercarnos al fuego de pañías!! Pero mañana! vuestras cenizas, al empezar el himno de vuestra apoteosis, al em pezar el

canto

mañana

de la

resurrección,

un

clamor irresistible

se

levantará

almas, y como se disipan las brumas de la al brillar el sol, brillará la unión del Partido Liberal-De

del fondo de

mocrático al

nuestras

pie

de la misma

bandera que ayer

cayó plegada

y

campos de batalla, y que hoy se levanta ya en el campo de la opinión pública, realzada con la aureola de vuestro titánico martirio y aclamada por los gritos de un pueblo que pide pan, que pide autoridad, que pide orden para gozar de

tnsangrenlada

en

los

los beneficios de la libertad!!

(Atronadores aplausos).

Todo pregona nuestra inmortalidad, señores, y que no somos meros continuadores del mono que nos divierte: no importa que se enciendan las hogueras y que se levanten los patíbulos; no im

porta que funcione la guillotina y

corran raudales de sangre; no que la metralla esparza la destrucción y la muerte... Las brutalidades todas de la fuerza no alcanzarán jamás hasta la región

importa

principios y de las ideas, en donde el espíritu hu enorgullece y siente su propia grandezal! (Aplausos y vi vas á Concepción). Nó, para orgullo de la humanidad, no está á merced ni del sa-

hermosa de los mano se


-65

-

ble ni de* las confabulaciones el mundo de las

corresponden

á la verdadera naturaleza de las

ciones reales de la sas, pero para

sociedad, pueden

caer en

la tarde

como

vivir la las

ideas; las que

cosas

no

y á las aspira vida de las ro

fugaz hojas marchitas,

para

ser

juguetes del viento y del olvido. Allí tenéis el espectáculo: con los bulliciosos clarines de la vic toria, y

con un

alborozo sin

Tierra Prometida

á

esa

igual,

como

tierra de los

si

se

hubiera

grandes

llegado

racimos

bandera de la

se

á la

izó la

prosperidad y del progreso, ó sea la del anhelado parlamentario, que era lo último que nos faltaba para ser grandes y felices en este apartado rincón del mundo.... Izada esa bandera, el gobierno y administración del Estado que, según la Constitución que nos rige, está confiada al Presidente de la República (art. 72 de la Constitución), pasó á quedar á merced del sistema parlamentario, cuyo resorte fundamental como lo decía ha ce poco en la Comisión Conservadora un distinguido orador (don Julio^Bañados Espinosa, en la sesión de 27 de octubre) es el solem ne y constante diálogo entre el Gabinete y el Congreso (Risas comprimi das). La República, como es sabido, durante la pasada Administración fué gobernada, no por el Presidente, sino por el sistema de la diá logos solemnes y constantes entre el Gabinete y el Congreso. A los Pre sidentes de hfRepública se les ha dejado, según ese sistema de los diálogos solemnes y constantes, un interesante y envidiable papel que representar: el papel de oyente pasivo y sumiso de diálogos!!... (Grandes risas). Y en esas condiciones denigrantes, en que se deja al jefe Supre mo de la Nación (art. 50 de la Constitución) como un rey de burla, como un Ecce Home amarrado de pies y manos y con una caña hueca nada más que para firmar, como emblema de toda su auto ridad... ¿quién sitio un tonto grave puede aspirar á ser pasivo y sistema


64

-

sumiso

y el

oyente de los diálogos

-

solemnes y constantes entrt el Gabinete

Congreso? (Risas).

Incuestionablemente sí que,

con

el

entronizamiento de los

el país, ten diálogos parlamentarios para gobernar y administrar dremos, en lugar de estadistas respetables que impulsen nuestros adelantos, una plétora de oradores baratos, ó de canarios, como del con dijo un entusiasta, hasta para facilitar á los demás países tinente. Y

se

llevó á tal

extremo

la

pasión,

en

la luna de miel del par

gobernar y administrar pais, el diálogo entre el Gabinete y el Congreso, y se quiso organizar un trllogo, dando cabida al ejército deliberante.... (Aplausos y risas). ¡Ah! señores, felizmente el trilogo no se ha ensayado; pero contemplad cómo nos tiene el diálogo parlamentario imperante; al iniciarse el diálogo se tocó á zafarrancho general, y el país en tero quedó como una tabla rasa, en la que se improvisó todo para que el parlamentarismo floreciera lozano y vigoroso: se im provisó un Presidente de la República, se improvisaron hombres de Estado, se improvisaron militares, se improvisaron jueces, se improvisaron profesores, hasta especialistas experimentados se improvisaron! (Grandes aplausos). Obtenida esa cómoda situación, empezó á funcionar el diagolo constante y solemne entre el Gabinete y el Congreso, y el Presi dente de la República escuchando, y el parlamentarismo cundien do en el país de un modo alarmante; porque para mantener el diálogo constante y solemne, que es el resorte fundamental del parlamentarismo, el Congreso necesita dejar de legislar, ó legislar á medias, para preocuparse de las pesadas tareas de la administra

lamentarismo, que bien

se

estimó poco, para

este

ción del

Estado, y el Gabinete necesita estudiar las volubles co rrientes dominantes del Parlamento y esperar órdenes para aten-


der el

65

Gobierno, no según el criterio de los que cargan con la responsabilidad (artículos 74, 77 y 78 de la Constitución), sino se gún el sabor de mayorías movedizas, irresponsables y, por lo mismo, inescrupulosas. Y mientras el diálogo parlamentario se desarrolla y la retórica muestra sus más ricas galas, los positivistas y los prácticos, que no son los menos, hacen de las suyas con los caudales públicos, y surgen las fortunas misteriosas y los grandes peculados; y to dos quieren mandar, porque á nadie le falta un diputado que lo patrocine; y por todas paites estallan los diálogos: en la Adminis tración, en la Magistratura, en el Ejército, en la Instrucción y, so bre todo, en las Tesorerías; y el que paga los gastos de los diálo gos, es este pobre Job que se llama Chile!! (Atronadores aplausos). Ahora bien, señores, en donde todos quieren mandar; en donde cada grupo de congresales pretende imponer rumbos á la cosa pública, dando vida á esa plaga de las oligarquías; en donde á los que se

representan la autoridad se les echa á la calle; en donde no desarrollar un plan concienzudo de Gobierno; en donde

puede

y salir, subir y caer, un desfile permanente; en don diálogo y pedir la palabra; en donde la gente seria y de valer se retira y se aleja de las tareas del Gobierno, por no exponerse á los costalazos parlamentarios, dejando el campo á los políticos de pacotilla; en donde, en fin, al Jefe Supremo de la

todo

es entrar

de todo

es

Nación, al representante de la Patria, festivo

papel del compra huevos,

se

le hace representar el

constantemente

haciendo combinaciones ministeriales, que

son

en

movimiento,

recibidas

con

los

esquina por ellos...!! ahí reina la chacota y el desbarajuste, y ahí también, en medio de la risa y de la alegría, se preparan los grandes cataclismos sociales, que cuestan torrentes de lágrimas y de sangre á los pueblos!!

gritos parlamentarios

Mas,

en

cambio de

convehción

de: á la otra

esa

Babilonia

en

todas las esferas de la Ad5


-

66

ministración, el parlamentarismo,

asi, ¿quién puede quejarse

como es

de

ricos y felices, con ese caballo conversión metálica! (Atención). Y

en

felicidad de que cerca de nosotros ¡Ah, el oro!... ¿No veis sobre

Troya

este

notorio, que

país,

en

se

nos

ha

dejado

denomina... la

donde

tenemos

y brille el oro? nuestras cabezas cómo

la

suene

se

cier

las nubes negras de las crisis? ¿No veis las angustias del obre sin trabajo y sin pan? ¿No veis los hogares asediados por la

nen

ro

incertidumbre y el temor?

Pero, al

menos

podemos consolarnos,

con

la gran

conquista

obtenida para siempre: la libertad electoral! ¡La libertad electoral!... la libertad electoral!...

¿Sabéis la con indispensable, pero absolutamente indispensable, para que famosa conquista no peligre, y no sea completamente ilusoria?

dición esa

Pues oidlo bien: seria Moneda

un

babieca de

necesario

tener

permanentemente en la no tuviera conciencia

primer orden, que

de su puesto, ni de sus deberes constitucionales; que le fuera in diferente tener la cabeza arriba ó abajo; que mirara lo que suce

diese

en el país como si fuera en la luna; que no tuviera otra preocupación favorita que el caballo, los patines ó la bicicleta: con un Presidente así, no hay duda, no correría el menor riesgo La gran conquista (Risas). Mas, ¿qué ciudadano con sangre en las venas, y con un nom bre que respetar, y con criterio para juzgar, y sabiendo que le

está

confiada

la

administración y

gobierno de Estado (art. 72 de la responsable por los actos de su administra ción (art. 74 de la Constitución), va á resignarse á mantenerse en la presidencia como un babieca, sin voluntad propia, y como una viga común? Y, sin embargo, no hay otra disyuntiva, dentro de nuestro par lamentarismo sui generi: ó un Presidente babieca para asegurar la Constitución)

y que

es


67

-

ó

consciente, que tiene que optar por un Congreso de los libremente elegidos, bailando en la cuerda durante su periodo constitu

conquista, ser gobernado

gran entre

y llevárselo ó

cional,

el

elegir

la situación

esa es

intervenir,

-

Presidente

un

Congreso recurriendo á la vieja intervención; parlamentaria de un Presidente honorable; ó

ó bailar

en

la

cuerda; ó el abuso, ó el ridículo: hé ahí

la sólida é indestructible base sobre la cual

descansa la libertad

electora], que ha conquistado para siempre el parlamentarismo. Y tantas desgracias, y tantos millones, y no más... y no más que para esto!!

(La concurrencia

aclama al

orador).

pues, señores, que todos los hombres honrados que aceptaron las ideas de la revolución, se detengan al ver los' frutos amargos que producen, y miren el abismo á donde vamos preci Se

explica,

y vuelvan los

pitándonos,

ojos,

buscando la salvación, el

principio

de autoridad. Nuestro

Partido,

tanta sangre

en

y

entretanto, fiel á

tantas

lágrimas!

no

su

ha

historia, empapada entendido jamás, ni

en

po

drá entender mientras exista, que á balazos y á sablazos se inter prete y reforme racionalmente una Constitución; nuestro Parti

que lo forman los que han sufrido hambre y sed de justicia, y los que por sus opiniones se han encontrado sin hogar y sin Patria!! no ha aceptado jamás, ni aceptará mientras exista, que do

el

imperio

como

de la fuerza bruta tenga

poder

bastante para sancionar

existente, dentro del orden legal, lo que

existe sino

no

co

Partido, finalmen

mo

imposición,

sino

te

formado

el crisol de los sufrimientos que lo han engran sin sentirse degradado como s¡

decido

en

no se

abdicara de

como

corruptela;

nuestro

prosternará jamás,

sus

ideales,

ante

esos

ídolos de barro de los hechos

consumados y de las soluciones de teoría por medio de ¡a Queda siempre á los hombres altivos con conciencia de

nidad,

como

á los

grandes partidos

que

aspiran

á

una

fuerza! su dig

existencia


definida y honrosa,

simpático

tra eco

68

sublime y elocuente recurso, que encuen todas las almas levantadas: ese recurso es la

un

en

protesta permanente é

implacable

ante

todas las violencias triun

más leal y consecuente que ha sido santificada, como la nuestra, con

fantes, permaneciendo cuanto

tanto

con

la idea,

tantos mar.

tirios y con tantos heroismosl (Aplausos). El Liberalismo-Democrático, señores

digámoslo tan alto que no puede absolutamen te, sín borrar la razón de su existencia y sin volver las espaldas á su ilustre fundador, acatar el sistema parlamentario considerándolo como fuente legitima de derechos y de deberes; no puede acoger se á sus prácticas perniciosas, ni aprovecharse de sus beneficios momentáneos, ni patrocinar sus teorías desorganizadoras, ni en nada contribuir á que prevalezca!... —

se

oiga hasta

en

los confines de la tierra

nuestro Jefe, en el inmortal documento depide de Chile y de sus amigos, nos dice: «El régimen parlamentario ha triunfado en los campos de batalla, pero esta Y por cierto que ninguno de nosotros, victoria no prevalecerá h que nos preciamos de tener en el corazón un altar para esa me moria querida, pedemos contribuir á que prevalezca ese régimen funesto, sino á levantar cada vez más alta la bandera %.que cayó plegada y ensangrentada en los campos de batalla, hasta hacerla fla

Debemos recordar que

en

que

se

mear en

las

cumbres, para honra de las instituciones chilenas y para

dicha déla Patria...

Pensemos, señores, hoy

con

más convencimiento que ayer,

distinguido correligionario señor Julio Bañados Es pinosa (página 783, tomo II, de su obra intitulada: Balmace da) "que la última revolución y sus causas obliga á los vencidos á constituir un partido de doctrinas que proaire imponer sus ideas, no por las armas, sino por luchas tranquilas de opinión de propagan da y en las urnas." (Profunda atención.) como

nuestro


69

-

-

"Desde ran

luego, dice el mismo autor, los revolucionarios procu implantar á firme en Chile el Gobierno parlamentario."

"Los caídos

agrega el misino señor Bañados E., que el conflictos de poderes, nuevas revoluciones

piensan,

único medio de evitar

nuevos

es la implantación del sistema representativo." divergencia.de ideas, concluye el citado autor, relacionada íntimamente con el mecanismo constitucional del país, con la orga nización de los poderes públicos y con el juego de las instituciones, da

y

nuevas

crisis,

"Esta

derecho á constituir

un

Hé ahí la razón de

ser

presidencial, nuevos

en

toda

de

con

su

amplitud,

conflictos de Poderes,

sis" y el

desgobierno

bandera distinta." Partido Liberal

Democrático;

Representativo,

ó netamente

nuestro

el sistema

nuestra bandera:

hé ahí

como

grupo

como

nuevas

constituido

"único medio de evitar

revoluciones y nuevas cri régimen de Gobierno; y

como

único medio también de concluir

con

la

plaga

de

ese

afano

que lo absorbe todo, sin satisfacer á nadie, y con evidente y notable perjuicio para el comercio, para la agricultura, para la industria y para todas las fuentes de la ri so

é incesante

politiquear,

queza nacional. Lucharemos resueltamente,

como nuestro Jefe, por el recono cimiento solemne de los fueros constitucionales del Poder Ejecu

tivo, para gobernar y administrar libremente el Estado, guardan do y haciendo

guardar

do, por lo mismo, de

la Constitución y las leyes, y respondien su administración: lucharemos por el

afianzamiento del dicha de la

principio de autoridad y por hacer revivir, para su indispensable prestigio, porque estamos serviremos á una aspiración nacional, que se ma

Patria,

convencidos que nifiesta cansada ya

con los títeres del parlamentarismo, que nos han traído la desmoralización que nos invade, el desconcierto que reina, la anarquía que cunde y la pobreza que nos espanta! (Gran

des

aplausos.)


Y lo que

70

puede sorprender, porque expansiones y con sus arranques, sino la autoridad con su imperio y con su prestigio, la que ha presidido, la que preside y la que presidirá siempre los destinos palpamos,

señores,

ha sido la libertad

jamás

no nos

con sus

sociedead; porque la sociedad, para contribuir eficazmente al desarrollo de los variados y encontrados intereses que nacen en de la

su

seno, y para

avanzar en

las vías del

progreso

vimiento libre de cada interés

particular

diversas

en sus

manifestaciones, reclama y exige el orden que consiste dentro de

en

el

mo

circulo,

su

sin

lesionar ni estorbar á nadie; y el orden, para ser efectivo y tener garantías que inspiren la confianza que alienta todas las activida

des, reclama y exige también el soberano principio de autoridad, que es la sombra, mil veces bendita, que nos resguarda próvida mente

de los abrasadores rayos del sol de la libertad, que sin esa bienhechora, producen esos incendios colosales del anar

sombra

quismo que sólo se extinguen con diluvios de sangre! (Aplausos.) Ahora bien; ¿acaso somos por eso los cortesanos del despotis mo?

¿Cortesanos del despotismo vamos á ser los que hemos sido victimas del peor de los despotismos, del despotismo de la victo ria coronada de bayonetas? ¡¡Nuncall Pero preferiremos siempre las violencias dolorosas del de la

anarquía;

temos

porque

despotismo á los desbordes preferiremos que mate uno y

aterradores no

que

ma

todos.

Y al defender los liberales democráticos el

principio de

autori

dad, defendemos, nó el despotismo, sino el orden, sin el cual la sociedad

desaparece

levantar la fuerza

en

como

existencia armónica y organizada, para y al defender el orden, que

lugar del derecho;

es la paz, porque es el reconocimiento y amparo de los derechos de cada uno, defendemos la libertad, que es el más sagrado de

nuestros

derechos,

para rechazar las

para romper las cadenas que

imposiciones

y

tutelages que

nos nos

esclavicen, y

opriman;

y al


-

defender la

7i

-

libertad, que viene á redimir vidumbre, defendemos la democracia,

á los hombres de la

aspira al saber, rechazando, junto con que

ser

hermoso

reinado de la virtud y del los pre privilegios de la cuna y del dinero, las insolencias dema gógicas de las chusmas ensorberbecidas, que se imaginan que la democracia es el reinado de los tunantes y de los descamisados

tendidos

sin Dios ni

leyll (Grandes aplausos interrumpen al orador). Finalmente, señores, los liberales democráticos no queremos,

por lo mismo que

amamos

á la Patria sobre todas las

cosas

déla vi

da, más desgobierno, ni más revoluciones, ni más conflictos, ni más crisis que nos despretigien y arruinen; por eso queremos po deres públicos dignos de regir los altos destinos de Chile, verda deramente libres y verdaderamente responsables, sin usurpaciones que perturban y sin invaciones que esterilizan: que el Poder Ju dicial haga la antigua justicia, que era nuestra gloria, á los grandes

pequeños, á los poderosos como á los débiles; que el Legislativo nos dé leyes que no lleven el sello de la lige reza y de la imprevisión, sino sabias y respetables, que consulten nuestras necesidades y que impulsen nuestro progreso; que el Po der Ejecutivo sea lo que debe ser según la Constitución que nos rige, y que en realidad gobierne y administre el Estado, guardan do y haciendo guardar la Constitución y las leyes y haciendo revivir el necesario prestigio del principio de autoridad. Hé ahí, liberales democráticos, la bandera á cuyos pies cayó aplastado nuestro querido campeón por servirla y por defenderla; esa es la bandera que nosotros estamos obligados* á hacer preva lecer, á costa de todos los sacrificios y sin plegarla jamás ni ante la fuerza de las bayonetas, ni ante los rigores del infortunio, ni ante los halagos del poder, ni ante las tentaciones del oportunis mo!!! (Aplausos y vivas al delegado de Concepción.) como

Poder

á los


74

Francisco Mesa

José Antonio Valdés Munizaga Ángel G. Concha Zenón Vicuña Alberto Castillo Darío Sánchez Massenlli

Enrique del Campo Miguel Irarrázaval Vera Jorge Figueroa Demetrio Carvallo C. Efraim

Vásquez Guarda

Pedro Nolasco Peña

Felipe Alcérreca Agustín Correa Bravo Pedro Barros

Gregorio

Cerda y Ossa.

Rodolfo Castro Francisco Aníbal Ravest Luis Navarrete

Manuel J. Benitez Lindor Alvarez Víctor Sotta Frost

Zenón Freiré

Robustiano Vera

Agustín

Boza Lillo

Belisario Vial

Guillermo N. Silva Carlos Mackenna Alberto Valdivieso Araos

Demetrio Guerrero

Alejandro

Maturana


75

Eladio Carvallo Guerrero Arturo Laiz

José Luis Claro Félix Mackenna

Domingo de la Cuadra Agustín Alcérreca Pablo Silva Martínez Contador

Diego Juan

Francisco Ovalle

Miguel

Arturo Zañartu

Ramón

Aliaga

Olivares

Adolfo Mtiiica Elíseo

López Rey

Paulino Cádiz

,

Víctor

Aquiles

Bianchi.

Santiago, 29 de noviembre de 1896. Emilio Merino. Manuel Antonio Cañas Letelier. Alberto Valdivieso Araos. Pedro Barros. —

f. Benitez.— E. Váiquez Guarda. Agustín Correa Bravo. Ismael Poblele. /. E. Mackenna. Arturo Laiz V. Darío Ver

Manuel

dugo Urrejola.

Alberto Castillo.

Miguel Arturo

Zañartu.

Gregario

Cruz.

El Presidente de la Convención nuevo

En

proclamó,

en

consecuencia, al

Directorio General del Partido Liberal Democrático,

seguida

hicieron

uso

Juan

de la E.

Efraim

palabra

los

Vásquez

Guarda y

Luís Navarrete. La sesión terminó alas

11

señores

Mackenna,

de la noche.

delegados:


\0


Don Juan E. Mackenna


i^ WíW'^'í» ''v

?se%pzr.


-

77

Discurso de don (Delegado

Juan

E. Mackenna

por I q ñique)

Señores convencionales:

Nuestros sus

de

correligionarios

Tarapacá

me

seno

de

esta

y cuyo alivio

no

se

sentimientos

el

han

encargado

ex

Asamblea, que se difíciles y solemnes para nuestro pais. inaugura La política, como las finanzas, están aquejadas por profunda per turbación, y todos claman por un bienestar que parece alejarse ca presar

en

en momentos

da dia más de

nosotros

sin

esfuerzos de

especiales

Una común seo

de

dejar

aspiración

encarnadas

divisa

de progreso para la

en

inmediato

tan

patriotismo, nuestro

República y el de mejores aspira

programa las

ciones por el bien del pais, nos congrega en estos instantes, en vísperas de la renovación de los poderes representantivos y al día siguiente se puede decir de la ardua y laboriosa campaña pre

sidencial,

en

la cual cupo á

Partido decidir de la suerte de

nuestro

la batalla

empeñada. Propósitos de la más

de solaridad común

nidos de

trabajo

v

alta

importancia,

nos marcan en

tendencias

imperiosas

la hora presente rumbos defi

de asociación de voluntades para salvar al

de visicitudes y de

perturbaciones económicas porvenir (Aplausos).

pais

que comprometen

tranquilidad y Todos sentimos los efectos de la crisis económica que amenaza alterar la marcha progresiva del pais y detener el curso de su ri su

su

queza territorial. En presencia de las graves alarmas que esta si tuación produce, estamos en la obligación de concurrir con nues tros

mayores esfuerzos á la

mejor

manera

de solucionar

este

pro-


-78blema, que

se nos

presenta

como un

enemigo

terrible para todos

los chilenos. En la hora solemne de las os

deberes

entonces nos

hermana

grandes crisis,

cuando el conflicto de

el de los intereses y los principios, debemos todos, amigos y adversarios, á la salvación

se

con

de la Patria

(Grandes aplausos). ¡Qué hermoso espectáculo seria el que ofreciese nuestro parti do promoviendo en esta Asamblea un movimiento de unificación nacional para propender, como en los momentos de una confla gración que amenazara nuestra soberanía, á conjurar tos peligros de la situacióu política y financiera y alcanzar el bienestar públi co y social por medio de medidas previsoras y de huen gobierno que tiendan á proteger nuestras instituciones y á impulsar las in dustrias y las fuentes de producción (Muy bien!— Aplausos prolon

gados). lograrlo hay dos grandes reformas que llevar á efecto: primera hacer desaparecer de nuestro sistema de Gobier no, el régimen parlamentario, germen de todas las anarquías y de todas las esterilidades en la labor- pública. Y es la segunda, tener como bandera una protección decidida á las industrias nacionales ó fáciles de inmplatarse en nuestro pais. Con referencia al sistema parlamentario de Gobierno, sólo diré dos palabras después de los brillantes discursos que habéis oído Para

Es la

la sesión de anoche. No deseo

en

cuerdos, siendo bien conocidas invocar el

patriotismo

á

traer

nuestras

la memoria penosos re materia, sino

ideas sobre la

de todos los chilenos,

amigos ó adversarios

políticos. Queremos sólo triunfar por la convicción y

con

las enseñan

de la

experiencia recibida, La ciencia de gobernar más aquella que procura la felicidad zas

sabia y

de los hombres

de los

por medio del

digna pueblos

es

tra-


-

79

fecundo de los

poderes públicos, y ese trabajo fecundo no parlamentos á la manera que en nuestro país se practica, fomentando todas las pasiones y dándose pábulo á to

bajo

obtiene

se

en

los

das las pequeñas

rios,

con

ambiciones,

con

oratorias interminables

caídas permanentes de Ministe imposible toda admi

que hacen

nistración y todo servicio

público. (¡Bravo!) experiencias recogidas por gobernantes

gobernados du mejor que todo otro razonamiento, que estos acomodos parlamentarios, importa dos de Monarquías europeas, no se avienen ni producen los bue nos frutos en una República Libera I- Democrática, en que hay Presidentes elegidos por el pueblo, sometidos á deberes y á res ponsabilidades constitucionales, y en que hay ministros respon sables de sus actos como agentes de confianza de aquéllos; siendo, Las

los últimos años, les

rante

habrá

consecuencia, necesario hacer desaparecer todo el mecanismo Carta Fundamental, para poder mantener un régimen

en

de

nuestra

en que aparece el Congreso arbitro de la marcha política del país,

parlamentario Sin

tigio mos nes

sin

quererlo,

que rodeaba

de hacer sentir

su

duda,

antes

acción eficaz

público, reemplazando esa acción por los vaive irresponsables, impulsadas por diversas impre intereses, que no permiten Un día tranquilo para encami

acierto las laboriosas

Aplausos). Hacemos

hombres

fervientos

públicos

tareas

de la Administración.

(¡Cier

t

en

entre nosotros cuanto

la

y

así buena parte del pres que le daban los medios moralizadora en todos los ra

del servicio

nar con

de

supremo y único

ha perdido Ejecutivo y

se

al

como

de asambleas

siones é

to!

y

demostrado

el

votos

más

antes,

en

para

que,

elevado toda

su

inspirándose

patriotismo, se pureza y rigor,

gobierno representativo, tal como se encuentra Gran República de Estados Unidos, rivalizando

nuestros

establezca el sistema

establecido el

en

Congreso

y

'-


T! —

el

Ejecutivo

en

las nobles

frecuentes caídas de

8o

tareas

de hacer el bien de la

Ministerios, sin vanidosas

ciones de partidos que se dividen y subdividen dades ó conveniencias del momento. Esta es,

correligionarios,

reformas que

una

bierno de la

dan llenar sin

su

las necesi

según

de las más urgentes é

imperiosas

que llevar á efecto en nuestro pais, y debemos que el Partido Liberal-Democrático sea el soste

bandera

República

chocarse,

sin

hay

congratularnos nedor de

una

Patria,

arengas, sin frac

cometido

llamada á y á en

sin invadir

producir

la seriedad

en

el Go

que los poderes públicos pue la obra del engrandecimiento nacional

permitir

sus

atribuciones

reciprocas

y sin pertur

bar la labor inmensa que cada cual está llamado á satisfacer. Sin esta reforma, nuestro pais seguirá destrozado por la anar quía política, y los espíritus mejor inspirados en el servicio públi co, observarán con dolor que los mejores esfuerzos de la inteli gencia y del patriotismo quedan estériles en medio del torbellino de las pasiones é inquietudes de parlamentos irresponsables. (Ma nifestaciones de asentimiento), Otra de las grandes reformas que reclama el país es la protec ción abierta, decidida y constante en favor de las industrias na

cionales. Sólo

con

buenas finanzas

Aunando los esfuerzos

se

puede hacer

buena

política.

beneficio del progreso económico é industrial, se trabajaría por la mayor extensión de las libertades públicas y el perfeccionamiento de las instituciones que nos rigen, porque el pueblo más libre, más adelantado y más civilizado, es el más

en

próspero y el más independiente en la influencia extranjera ¿Por qué nuestros partidos, en lugar de ser meramente políticos, no habrían de imitar el ejemplo honroso y provechoso de los partidos de la gran república norteamericana, donde si bien siempre

comercial


llevan

una

denominación

política,

son

sólo

partidos

de

significa

ción fundamental económica? Allí sólo existen dos

ambos,

cuando

van

partidos,

el

republicano

á las urnas, llevan

de interés vital para la nación: el de la ó el del tipo de la moneda comercial. La reciente campaña

presidencial

como

y el

protección

de

demócrata, y un principio

bandera

á las industrias

aquel pais,

lo ha demos

trado.

vencedor, Mr. Mac-Kinley, ha representado desde protección á las industrias nacionales. No es entonces la victoria depresiva del caudillo de un partido, ó de un programa exagerado que no podrá cumplirse, sino el triunfo del trabajo fecundo para todos, el triunfo de la riqueza y de la garantía de las industrias y de los capitales, triunfo que enaltece al vencedor y á los vencidos, y, sobre todo, que levanta á ese pueblo al primer rango de las naciones sensatas y previ El candidato

largos

años la

soras.

quisiera que del seno de esta Convención surgiera un pen semejante, de comunidad de propósitos y de resolución firme para hacer triunfar en el próximo período electoral, de marzo del 97, representantes de nuestras ideas que puedan ha cer efectivas en el Congreso las aspiraciones del pueblo, á fin de la tranquilidad y el que cesen los peligros de la crisis y renazca Yo

samiento

bienestar por el progreso de

nuestras industrias y el

desarrollo de

(¡Muy bien! Grandes aplausos). Esta sería una iniciativa patriótica y el cumplimiento de un de ber nacional, pues ningún chileno que se interese por la prosperi dad del país puede permanecer indiferente en presencia de la si tuación económica que envuelve á la República. El crédito se encuentra restringido, la propiedad no representa la mitad de su valor, la agricultura y la minería atraviesan por un la

riqueza

territorial.

-

convención

6


82

el pueblo, de ruinosa decadencia, no existe trabajo para estañen paralización casi el comercio y las pequeñas industrias de han sido suspendidas, la moneda completa, las obras fiscales

periodo

oro

se nos

emigra. ¿Cuál es el porvenir que poco halagüeñas perspectivas?

ofrece,

como

nación,

con tan

ella la emigra con La crisis precursora de la guerra del 79 y nuestras fá trabajadores, la clausura de

ción de nuestros

bricas y de

gremios

nuestras

faenas

agrícolas

é

industriales y la inercia

comercial.

;Será posible que dente

nos crucemos

de brazos

de ruina para el pais? la tenemos el deber de velar por

delante de

esta evi

amenaza

;No

suerte

del

pueblo

y los

destinos nacionales? de procurar la prosperiNuestra misión en la vida pública es la el deber primor ridad nacional, porque de este modo se satisface su esplendor dial de dotar á la patria de un progreso constante, y

y

su

riqueza

forman

nuestro

propio

bienestar.

(Aplausos).

los errores cometidos en estos parte, debemos corregir restablecer el esta últimos tiempos, én el orden económico, para fué el timbre de do de prosperidad y de activa iniciativa que del ilustre Presidente honra y de patriotismo de la administración en las jorna Balmaceda, nuestro Jefe fundador y nuestro apóstol hace seis anos. (Repeti das políticas que venimos realizando desde Por

otra

aplausos y manifestaáones). el patriota magistrado ini era de trabajo y de progreso que la guerra civil ciara con tan felices auspicios, se interrumpió por los males que hoy deploramos. Decía el al ha país legado que en la Con señor Balmaceda las siguientes memorables palabras candidato á la Pre vención que lo proclamó en Valparaíso como es opor sidencia de la República en Enero de 1886, palabras que

dos

La

tuno

dejar aquí consignadas:


-8.

-

«Y pues que hablo de industria nacional, debo agregar que ella es débil é incierta por la desconfianza del capital y por nues tra común resistencia para abrir y utilizar sus corrientes bené

ficas. á ejemplo de Washington y de la Gran República del Nor preferimos consumir la producción nacional aunque no sea tan perfecta y acabada como la extranjera; si el agricultor, el minero y el comerciante construyen sus útiles ó sus máquinas de posible construcción chilena en las maestranzas del país; si ensanchamos y hacemos más variada la producción de la materia prima, la elaboramos y transformamos en sustancias ú objetos útiles para la vida ó la comodidad personal; si ennoblecemos el trabajo in dustrial, aumentando los salarios en proporción á la mayor inteli gencia de aplicación por la clase obrera; si el Estado, conservando el nivel de sus rentas y de sus gastos, dedica una porción de su riqueza á la protección de la Industria Nacional, sosteniéndola y alimentándola en sus primeras pruebas; si hacemos concurrir al Estado con su capital y sus leyes económicas, y concurrimos to dos, individual ó colectivamente, á producir más y mejor y á consumir lo pue producimos, una savia más fecunda circulará por el organismo industrial de la República y un mayor grado de ri queza y de bienestar nos dará la posesión de este bien supremo de pueblo trabajador y honrado: vivir y vestirnos por nosotros mismos». (Grandes aplausos, la Asamblea aclama al Exmo. señor

«Si,

te,

Balmaceda). Al Presidente

que el

Balmaceda,

país posee en imprimir á la República

zas

con

los mismos elementos de

la actualidad, le cupo la noble

rique

tarea

de

progreso extraordinario que hoy es motivo de admiración para nacionales y extranjeros. Tuvo la resolución de establecer leyes que radicasen los capíun


84

-

tales

extranjeros país explotasen. Inauguró su Gobierno con

siendo la

estas rentas

primeras

La existencia

millones, y Esta

al

progresión

89 1 á 60 En 1890 la

en 1

de las industrias que

12

y al año

millones,

nacionales

un

dinero y

después

en

existencia

en arcas

millones ha

considerable, 22

millones.

fiscales

era

de 16

subían á 25 millones.

ascendente

millones los

valores

37

siguiente

aumento

de 45 millones y las últimas de

en

año

garantía

entradas ordinarias de

de pesos y extraordinarias de

bían obtenido

-

y fuesen

el

en

se

repitió

de

año en

año,

llegando

ingresos.

en

fondos

y los gastos, que ascendían á das ordinarias,

disponibles

67 millones,

se

era

de 31 millones con las entra

hacían

progresivo desarrollo de la hacienda pública pais, comunicándole vigor y florecimiento, un plan dilatado y múltiple de obras materiales se ejecutaba en todas las esferas de la actividad nacional, de obras reproductivas y trascendentales para el progreso y riqueza, llevando la abundan cia y el regocijo á todos los centros de población, á todos los ho gares, á todo los gremios y á todos los corazones. Y en medio de aquel cuadro de actividad, de trabajo y de pro ducción, ningún nuevo impuesto se creaba, y, por el contrario, se suprimían contribuciones diversas. El Presidente Balmaceda abolió el impuesto de 4 por ciento de alcabala sobre trasmisión de las propiedades raices; las patentes de privilegio, los descuentos de montepío; la contribución de he A la vez que este trascendía á todo el

rencia;

la

contribución sobre haberes mobiliarios; estableció la

la liberación de

maquinarias

oficios; suprimió

para sacos, tocuyos y

Municipalidades

y herramientas

para las

artes

y los

recargos aduaneros sobre el

géneros

cáñamo y el yuto burdos de algodón; cedió á las

las contribuciones sobre industrias y

profesiones,


8S

-

-

y el

pueblo contribuyente tuvo un alivio de tres millones de pe sos en disminución de impuestos, Amortizó la deuda pública y disminuyó el papel-moneda; aglo meró pastas metálicas

en

la Casa de Moneda y dio al crédito del

país un prestigio jamás alcanzado. ¿Por qué, con los elementos de producción que el Presidente Balmaceda tuvo á su servicio, que no han desaparecido, no somos hoy el mismo pueblo próspero y trabajador de la época de su gobierno? (Se renueva la manifestación. Grandes y entusiastas aplau sos.) ¿Acaso hemos cambiado de naturaleza? Nó; somos el mismo pueblo laborioso y dispuesto para el tra bajo, pero nos han arruinado leyes violentas é imprevisoras. Se hace necesaria la iniciativa de todos; de gobernantes y represen tantes legislativos, de partidos y ciudadanos, para promover un movimiento de resurrección industrial que salve

la

situación,

á

fin de que el

país tenga prosperidad amplia y estable, cuya pro ducción nacional se desarrolle y se prolongue á través de los años, y en períodos posteriores se baste á si mismo, en cualquier emergencia, por extraordinaria y grave que sea. (Atención. Mani festaciones de asentimiento.) Asi como atendemos á la higiene pública para preservarnos de los flajelos, debemos propender á la protección de las indus trias nacionales y a la difusión de la instrucción evitarnos los desastres de las crisis económicas.

Hoy por hoy, ni la minería

es

industrial

industrial, para

en nuestra

Patria.

por las instituciones ni por asociaciones de

No existe la industria minera fomentada

de crédito destinadas á

su

solo

impulso,

que la desarrollen en escala ascendente y constante. Necesitamos organizar escuelas industriales y de manufacturas para asegurar la subsistencia y la condición social de la mujer

capitalistas


86

en nuestro país, no tiene porvenir en el trabajo, y para for obreros para nuestras fábricas, para los talleres, para los bu ques de la armada y para los ferrocarriles.

que, mar

En este orden

sociológico

el

somos

país

más atrasado: por cada

alumnos de la escuela de Artes y Oficios, número de estudiantes de medicina ó de leyes. 100

hecho que todos

¿Significa este

aspiran

á

tenemos .

el doble

.

ser

abogados

ó mé

dicos? Es evidente que nó: manufacturas la que

es

no

la ausencia de escuelas industriales y de que tengamos mayor número de

permite

futuros obreros industriales. En el orden de

producción general y de desconsolador el resultado que la observación práctica de nuestra estadística. trias,

En medio en en

nuestra

no es menos

cobre y el pais.

siglo

hemos

producido

nuestras se

indus

obtiene

con

más de 400 millones de pesos una lámina de este metal

hemos manufacturado

no

Nuestras sierras poseen

mármol, el manganeso y ellas obtenemos Un ilustrado

en

abundancia el

otras

el

hierro,

pastas valiosas, y de

productos elaborados inspector de aduanas

azufre,

el

ninguna

de

propagandista fabril,

ha

entre nosotros,

y

formulado el cálculo de que anualmente enviamos al exterior lana en bruto por valor de más de un millón de pesos y la reci

bimos elaborada saldando De él

en

se

facturase

en

en

tejidos pagando

Es asi otros

tres

millones,

el

país,

una

nos

produciría

que, al presente, por ser elaborada pérdida de igual cantidad. de

por ella más de

diferencia de dos millones de pesos. deduce que si ese millón de pesos en lana se manu

metálico

como somos

paises

más

una

en

utilidad de dos el

millones, extranjero, irroga una

tributarios de la industria

previsores.

manufacturera


87

.

Nuestro

país produce el extranjero por valor

del

-

cáñamo y, sin embargo, consumimos de dos millones de pesos en sacos

vacíos, Siendo dueños de

desde Talcahuano á de

una zona

de carbón de

Magallanes,

millones de pesos de

cuatro

piedra que

introducimos del

este

producto

tan

se

extiende

exterior más necesario para

las industrias. Los

der

de nuestro territorio agrícola no compensan el con azúcar que hacemos anualmente, pues ha solido exce artículo extranjero en cerca de un millón de pesos al

trigos

sumo en

este

valor de

nuestro cereal.

De manera, que siendo un pais tan rico en productos naturales, representamos excesiva pobreza en productos manufacturados,

¿Cómo

es

industriosa

razonable

en

entonces que subsistamos como nación tales condiciones de desigualdad productiva?

Sólo y únicamente por la del

riqueza natural y mineral del litoral

norte.

riqueza tiende á agotarse, y dia llegará en que no producción á nuestras necesidades más imperiosas. Desde luego se impone la conveniencia de dar vida y desarro llo á las industrias que elaboren los productos de nuestro suelo, adoptando medidas de protección para los similares extranjeros, y, si es posible, provocando la competencia de los últimos, por que aún no podríamos ejecutar lo que hizo la Inglaterra en el si glo XIV, de proscribir los productos de otros paises de su terri Pero

bastará

esta

su

torio para estimular y proteger los nacionales. Los partidos, los gremios, el pais entero debe proponerse pro seguir, por propia iniciativa, el desarrollo industrial; y el Gobier no,

como

protección

á las

industrias, esla

en

la

cargar á los industriales nacionales cuanto sea diversos ramos del servicio público. {¡Bravo!

obligación

menester

de

en

para los

Aplausos generales).


88

— .

Locomotoras, rieles, carros y coches para ferrocarriles, jes para escuelas, paños para el uniforme del ejército y de rina, deben hacerse en nuestros propios talleres.

mena

la

ma

Aún el Ministerio de Industria y Obras Públicas carece de ini en relación á los fines para que ha sido organizado, y más

ciativa

que todo, no tiene estabilidad á consecuencia de las continuas crisis del Gabinete. Se le ha circunscrito á la dirección de obras

tirle acción

alguna,

protección y dad á

nuestra

como

tomento de las

riqueza

fiscales, sin permi esperarlo de su misión, en la industrias que comuniquen prosperi

era

de

territorial.

Reducido á la esfera

política

del Gabinete, que

un

accidente

derriba á cada paso, el Ministerio de In dustria y Obras Públicas ni siquiera dispone de tiempo suficiente para promover trabajos nuevos en zonas industriales que recla

parlamentario cualquiera

man

el

concurso

poderoso

de los ferrocarriles.

El Ministerio de Industria y Obras Públicas, debería mantenerse alejado de los vaivenes de la política, y esta medida tendrá que ser un complemento de las diversas reformas que tiendan al de

sarrollo de la industria nacional, para que el Gobierno pueda dis poner de un centro de estudio y de aplicaciones prácticas cons tantes.

(¡Cierto! Muy bien!)

Llamo la atención de

nuestros

correligionarios i los datos que República recién publicada. los artículos principales interna

revela la Estadística Comercial de la Tomemos dos

en

algunas partidas

de

1895:

«En la importación de mercaderías, las cifras más altas corres pondieron á los azúcares, por $ 5.510,020; á los animales vacu nos, por $ 4.602,130; al carbón de piedra, por $ 4.578,067; á los géneros blancos de algodón, por $ 2.154.337; á los sacos vacíos, por $2.3 1 1,681; á los quimones, por $ 1.980,594; álos cafionesde


-89 hierro y

-

surtidos, por $ 1.379,728; al aceite para lámparas (mineral

vegetal), por$! 1.374,397; á los tocuyos, por $ 1.110,937; á los por $1.036,846; á los rieles, por $ 1.035,255; á la

casimires,

madera para

construcción, por $ 1.011,360;

á las velas de esper-

y composición, por $ 1.033,657.» Vienen en seguida las mercaderías inferiores á

ma

pesos, el té por 884,612, y

el

acero

en

barra y

un

millón de

planchas

por

$862,963. Tenemos los que

se

en

todas

yor parte, serían do

con

leyes

Tomen se

en

reportarían una

cifras

en

el

susceptibles

cerca

año

cuenta nuestros

al

país, en extranjero

de

.? 30.000,000 de artícu los cuales, en su ma

último,

de fabricación

y medidas protectoras

evitar el envío al ó

esas

han internado

esas

nacional,

correligionarios,

el

curso

de

esos

favorecien

industrias. los beneficios que

de pocos años, si

se

pudiera

30 millones de pesos anuales

buena parte de ellos. curso de sólo diez años

$ 300 millones que, como savia generosa, llenarían de vida á nuestro país y que, bajo diversas formas y aplicaciones, desarrollarían la riqueza pública y privada. En el

{¡Cierto! Prolongados aplausos.) Es eso lo que ha pasado en Estados Unidos, país al que visité en mi juventud, en el año de 1867, y el que he vuelto á ver en [892 en medio de los adelantos y maravillas de riquezas fabulo sas, y hasta ahora la protección á la industria nacional es un pro grama permanente de los partidos políticos, Debemos, pues, reaccionar, y reaccionar con energía. Hemos perdido un tiempo precioso, y si ahora estamos pobres y arruinados, es sólo por el fruto de una política estéril y de nuestra eterna imprevisión. Los paises son como los niños. Hay que imponerse sacrificios


por

algunos

años

útiles á

sean

¿Qué

se

sus

diría,

90

más tarde para formarlos y educarlos, para que y á la Patria. (Se repiten los aplausos.)

padres

señores, de

un

padre

de familia que, por

no

gas

tar, por no imponerse privaciones y algunas pequeñas molestias, dejase á sus hijos incultos, ignorantes é incapaces para llenar sus deberes

en

la vida?

¿Y qué podremos decir de este país, de gobiernos y legislado res que consumen ingentes riquezas, millones de millones de pe año, que hablan mucho de virtudes y de patriotismo, y pueblo no tiene, ni higiene para evitar la desastrosa y extraordinaria proporción de mortalidad que domina en nuestro al

sos

donde el

ni

país,

industrias,

seguro para

Hagamos

su

ni suficientes

garantías

para la

vida,

ni

un

pan

un

sen

hogar?

votos, señores, porque

nazca en

todo Chile

timiento nuevo; que el amor á la Patria signifique de una ra práctica en los poderes públicos, como en cada uno de

mane noso

incesante por el bienestar de nuestros conciuda danos y por el engrandecimiento del pais. (La asamblea aclama al tros, el

señor

trabajo

Mackenna.)

Que hagamos' poca política, que hablemos poco y que cada uno

sólo

tenga emulación por bien de los demás.

trabajar,

y haciendo

su

propio

bien, haga el

Fomentemos

hagamos

de

con

nuestro

mano

industrias nacionales y dotado de fuerzas motrices

generosa las

privilegiado pais,

todas direcciones, un gran centro de industria manufacturera. ¿Cuánto tendremos que gastar? Eso nada importa, porque como la semilla bien cultivada, ella está llamada á rendir ciento por en

uno.

Amparemos también á la agricultura, la madre de todas las industrias, y arraiguemos en nuestro suelo esa masa valiente y mbulante de trabajadores que emigra algunas épocas por mi-


91

llares por falta de campo de acción

en nuestro

propio país. (¡Muy

bien!) Me cupo el honor

en

el año

1890 de poner mi firma, como Balmaceda, al primer

Ministro de Colonización del Excmo. señor

decreto que

se

dictara para establecer

nacional, habiendo sido repartidas

en

Chile la colonización

mil

hijuelas entre fami pobres de nuestros nacionales. (Vivas al señor Mackenna. Gran entusiasmo.) Que se emprenda esa buena obra, porque cada pequeño pro pietario es un buen ciudadano y un elemento poderoso de pro como

lias

greso y de civilización. Que abandone el Estado la

grandes industriales, y

forme, de

se

venta

que muchas

año en

año,

una

de tierras

veces

nueva

en grandes lotes á adquieren á vil precio, falanje de pequeños pro

las

pietarios, cada uno de los cuales con un grano de arena que agre gue á la riqueza pública, llegarán muy pronto á formar una mon taña.

y correligionarios, condensando en dos pala capitales de este discurso. Para propender al engrandecimiento de la República y hacer la

Termino,

señores

bras las ideas felicidad de ma

seria

mos

en

nuestros

conciudadanos, necesitamos hacer

una

refor

el sistema de

llevar á todos los

parlamentario

es

gobierno que rige actualmente. Debe espíritus el convencimiento que el sistema

ruinoso para la buena marcha de todas nuestras la acción de los poderes públi

instituciones, y que él impide que cos se

haga sentir también de una país. (Grandes aplausos.)

manera

eficaz y

provechosa

en

bien del

Debemos también proteger con mano abierta y generosa todas nacionales, única manera de prepararnos para el por venir, de rodearnos de bienestar y de aprovechar las riquezas con las industrias

que la Providencia ha favorecido

nuestro

suelo.


Creo que las

estas

ideas

pueden

dejo aquí consignadas

como

92

consultar la felicidad nacional, y la expresión de nuestras convic

aplausos. La Asam ciones y de nuestro patriotismo. {Prolongados B señor Mackenna es blea aclama al futuro senador por Tarapacá. se prolemga toda la Mesa Dirutiva. La manifestación

felicicitado por por espacio

de varios

minutos).


Don Efraim

Yaspez Guarda


<\V

flpp^T;


93

Discurso de don Efraim

Vásquez

Guarda

(Delegado por Osorno)

Señores:

El sistema eleccionario

el punto de

derecho

positivo

constitucional que más reformas ha sufrido de parte de

nuestros

es

nuestro

cuerpos colegisladores. Numerosas son las leyes de elecciones que hasta hoy se han venido dictando, destinadas todas á facilitar la emisión libre del

sufragio, Pero

la

práctica se ha podido experimentar generalmente la disposiciones, sí bien es menester dejar constancia hemos progresado considerablemente de veinte años á es en

vaciedad de de que ta

te

sus

parte. Es indudable que á

este

los

adquiridos

res,

en

nuevos

hábitos

progreso han contribuido, no solamen por la generalidad de los electo

razón de la difusión de la instrucción

paña perseverante, tenaz, que, así y en los cuerpos libertad electoral.

tings

en

legislativos,

pública,

la prensa se

sino la

como en

ha hecho

en

los

cam mee-

favor de la

Desgraciadamente, es sensible observar que no siempre los públicos han sostenido con firmeza sus doctrinas de li bertad; pues muchos, al tener participación en el poder, dejaron ios principios á la puerta de sus gabinetes de Ministros de Esta hombres

do, para quemar lo que habían adorado y adorar lo quemado. (¡Cierto! Bravos.) Con todo, la generalidad ha tratado de asegurar, en

posible relativamente,

la libertad del

sufragio,

que habían

cuanto

era

ya que compren-


94

dían que las vicisitudes de la política ponen á los hombres i las veces en situaciones inesperadas y que no se puede asegurar, en un instante dado, si lo que hoy se conceptúa desde arriba un obstáculo á la ambición, que es el acicate más fuerte en la politica, sea mañana un camino expedito para satisfacerla. (Aplausos). una ley de elecciones depende de un procedimientos encaminados á formar los regis tros electorales, las garantías aseguradas al elector, las sanciones penales, son puntos secundarios. Lo esencial es el voto, es decir,

Todo el mecanismo de

eje:

el

Los

voto.

que los cuerpos que el sufragio de los electores forma, sean tra fiel de la voluntad de éstos; que, garantizando el predomi

sunto

nio de la sible es, no, la

dé á las minorías

participación, si po en primer térmi de sufragar por quien le agrade, sin otra responsa conciencia, y, en segundo, que la cédula que emita

mayoría,

se

matemática, y que asegure al

libertad

bilidad que su el ciudadano en las

urnas sea

una

votante,

escrutada.

de la

proporcionalidad de los factores electorales, he de insinuar rápidamente, si bien quizás el hacerlo ante la ilus tración de vosotros huelga, que son seis los sistemas principales que acepta hoy la ciencia política: eí escrutinio por simple mayo ría, el voto nominal, el voto limitado ó de lista completa, el voto Respecto

unominal de lista Entre por lista

con

círculo único, el

con voto

nosotros

transferible los que

completa,

se

exacta

de la volumtad

veces, cuando

distribución

(1)

se trata

no

puede

de

acumulativo y el escrutinio

han puesto

el de lista

incompleta

Científicamente hablando, el sión

voto

(i). en

práctica

hacerse matemáticamente,

Assib Brasil— Democracia

el

voto

acumulativo no da la expre cuerpo electoral, ya que muchas número indivisible de candidatos, la voto

del

un

son

y el acumulativo,

Representativa.


Es poco

buyan

sus

menos

que

95

imposible

fuerzas de tal

manera

suponer que los

que las

mayorías

partidos distri no pierdan ele minorías, á con

mentos de que disponen positivamente y que las secuencia de esto, no asuman representaciones indebidas.

Atendida

nuestra incipiente educación política, dada nuestra fal organización electoral, creo que el voto acumulativo debe mantenerse aún en nuestra ley de elecciones, pues él facilita con

ta

de

siderablemente á las minorías

su

participación

indirecta de la

cosa

pública. es que el voto acumulativo presenta el caso de que en á los cuerpos de elección popular candidatos que en ocasio han obtenido menor número de sufragios que otros que han

Verdad tren nes

quedado fuera, ral.

Así,

en

cuando ambos

son

de distinta

las eleciones de Marzo de

agrupación

electo

1894, hemos visto que

en

algunas agrupaciones ha habido candidatos que han sido elegidos diputados mediante seiscientos electores, mientras que en otras, estos seiscientos no bastaron á asegurarle la diputación á otros. Como eran unos y otros de distinta agrupación, y había conside rable diferencia entre los inscritos respectivamente en ellas, resul taba la anomalía de que, siendo igual el múmero de votantes que obtenía cada candidato, salía uno elegido y el otro derrotado. (¡Cierto! ¡Muy bien!) Por lo

demás,

si esto

es un

absurdo, debemos reconocer que está

aceptado por la Constitución del Estado, desde que ella establece que los diputados son «miembros elegidos por los depertamentos sus en votación directa», es decir, que cada departamento elige diputados. De esto fluye también la consecuencia de que la actual ley de elecciones, que establece las agrupaciones, es abiertamente incons titucional, pues los departamentos, en realidad, no pueden hoy dia

elegir

sus

representantes, puesto que

es

la Cámara la que al


-

9«-

sufragios que los elegi respectivo de mayor nú mero de votos con el mayor número de población del departa mento. Según esto, al que obtiene más sufragios le toca represen tar al departamento más poblado. No se divisa razón plausible por qué el legislador toma en cuenta la población y no el número de inscritos, ya que asi ha bría alguna razón de lógica en la ley. (Aplausos). La que rige actualmente permite, no solamente que un depar tamento no elija su genuino representante y que le toque en fin

los

dos

el número de

asigna, según obtengan y estableciendo

se

suerte

sea

otro,

eleción,

le

sino

que

el orden

autoriza

para que, sin tomar parte

en

la

adjudique su diputado,

aunque sea provisionalmente. Siendo común la elección é indivisible la agrupación, puede se

que un departamento, por pérdidas de registros ó por causal, no pueda tomar parte en la elección del dia seña lado. Pues, en tal caso, los demás departamentos de la misma agrupación se han encargado de elegirle representante. Presentan sus poderes los candidatos que han obtenido los primeros luga res dentro del número que la agrupación debía elegir y la Cáma acontecer

otra

declara

diputado presuntivo por el departamento que no tomó la elección, al candidato que, según el número de sufra gios que ha recibido y atendida la población de los departamen tos, le corresponde. El caso ha ocurrido ya entre nosotros. Un de ra

parte

en

partamento durante tres años ha tenido de diputado á uno que no habia recibido en él ningún voto, porque no habia habido elección ordinaria ni extraordinaria

(Sensación.) propósito comentar la ley de elecciones en vi gencia, sino tocar de pasada algunas de sus grandes anomalías, paso á ocuparme del objeto que me he propuesto especialmente. El voto del elector, ¿debe ser público ó secreto? Como

no es

Tal

la cuestión,

es

mi


97

No faltan

partidarios de uno y otro sistema y es lo cierto prevalecido en la generalidad de los países la idea de que secreto, por lo menos en la elección de primer grado.

que

ha

Los sostenedores de

bles,

sistema aducen

este

muy atendi

razones

al parecer, pues dicen que así el elector vota por

ocurre, sin tener que responder de ello sino á su asi se sustrae á las exigencias ó imposiciones de que así tanbién los ca á su voluntad. Sin

embargo,

zones son

timoratos

espíritus

es

convenir

preciso

de sentimiento y

pueden

pueden

sea

quien

se

conciencia,

le

que

superiores; espansión fran

sus

dar

en que algunas de estas ra dar paso á actos reprobables

la moral.

ante

Los elementos que

entran

hoy principalmente

á decidir de

dos, independientes ambos de

la

voluntad del elector

son

ración

lo que el legislador debe procurarle: el di la autoridad ó de los superiores, asi en el

nero

propia,

que

es

y la

orden

presión de público como

en

el

su

inspi

particular.

Antiguamente, el peor enemigo de la independencia del su fragio era la intervención de la autoridad. Hoy día lo es la del dinero. (¡Bravo! Aplausos generales.) Cuando se piensa y se medita en lo que cuesta cada elección entre nosotros, se nes

de elección

asombra

popular,

de cómo

uno

que

son

se

entienden las funcio

verdaderas cargas para el

elegido

y no lechos de rosas, y coge al espíritu cierta tristeza por el por venir de la Patria. (Entusiastas aplausos).

Todos tes

los

censuramos en

donde

puedan oírnos,

en la prensa, en todas par intervención desmoralizadora del

meetigns,

esta

dinero; pero todos contribuímos á fomentarla; de tal muchos

tancias,

espíritus, paralogizados no

estiman

un

mal el

que lo gastan en demasía, convención

acaso

manera, que por momentáneas circuns

gastarlo,

como

si,

ante

sino que

censuran

á los

las más claras nociones 7


98

-

de la ética, la venalidad

rable, según La

menos censu

la cantidad.

presión

otros

provocada

-

así fuera más ó

de la autoridad

tiempos,

en

que

se

no

tiene ahora la fuerza que

tronaba

en

contra

tuvo en

de la intervención

oficial. Vemos ahora, por ejemplo, en las funciones públicas, que de orden variado trabajan ostensiblemente muchas ve

empleados

contra

ces en

de la

los ha nombrado.

política (¡Cierto!)

que ampara el Gobierno mismo que

que, yéndose tras de la independencia de públicos, se ha saltado de un extremo á otro, muchos más digno este último de censura; y el empleado de Go bierno hoy toma á gala y encuentra más estímulos en luchar en

Casi

puede

decirse

los funcionarios

contra

de la autoridad.

análoga, si bien en proporción inferior, ocurre en los em pleados de carácter privado, donde el subalterno va en contra del patrón, á veces por el errado concepto de una independencia mal aquilatada que pugna con los sentimientos del corazón. No necesito decirlo siquiera, pues debe colegirse á la sola in sinuación, que impugno como inmorales, asi la presión del dinero, como la de la autoridad pública y privada, si bien estimo que ésta tiene ciertas razones de justificación. (¡Muy bien!). Cosa

Pero también estimo contrario á la moral que el que paga di por un servicio que pide, sea burlado en su hacienda, y que

nero

los

empleados que participan de la responsabilidad de sus supe sean cómplices de los adversarios de éstos. Muchas gentes aconsejan al pueblo que reciba dinero de los ad versarios; pero que voten, en seguida, por el candidato que aqué llos recomiendan ó por su inspiración propia. El hecho de que sea inmoral la compra del sufragio no auto riores

riza á que de burlar

se

cometa otra

en sus

inmoralidad, mayor si cabe, cual es la demás; de manera que el pueblo,

intereses á los


-

dentro de

99

-

lógica y dentro de estos procedimientos ya esta blecidos, y casi sancionados como correctos, y de estas enseñan zas de gente que se cree más educada, va descendiendo día á dia esta

honradez por

en

un

plano

inclinado cuyo término

no me es

dado

calcular.

Aunque

parezca escándalo á las personas

apegadas á

ciertas

sen

siblerías y á cierta moral manía, yo entiendo que el que recibe dinero por prestar un servicio, que al fin y al cabo no es un cri men, tiene la

obligación

de

votar

conforme

con

las

opiniones

del

lo da.

se

que

Castigúese, enhorabuena, la venalidad, impóngasele severas quiere y logra desviar la opinión pública por medio

penas al que del

cohecho,

pero

no se

así más

despreciables, (Aplausos).

tada.

ampare á los que, sobornados y siendo

traicionan

en

seguida

una

obligación

pac

en parte principal, a crear la situación venal entregado actualmente el pueblo, han sido las cele bradas incompatibilidades parlamentarias casi absolutas que domi nan en nuestro organismo político. Hoy dia no pueden entrar á las Cámaras sino las personas que una situación pecuniaria enteramente desahogada ó las tengan que van tras las situaciones que pueda crearles el puesto, para lograr el cual lo sacrifican todo. Para el hombre de estudio, para el hombre preparado que ca rece de recursos, las puertas del Congreso contienen la desespe rante leyenda del infierno del Dante: necesita ceder el camino al que puja más en la almoneda de las urnas. (¡Cierto! Vivas entusias

Lo que ha

á que

se

venido,

halla

tas). Cuanto de antidemocrático

hay en esto no he menester de Bajo el pretexto de la independencia del individuo, en ra de su fortuna, se prescinde de las condiciones morales é in-

cirlo. zón


100

telectuales de los que no tienen más apoyo ni otra ejecutoria que el estudio y la preparación para la cosa pública, Volviendo al punto principal, conviene que declare desde luego que yo Y

zarme, sino

mi

en

el

opino porque

bien

un

electoral

general

público entre nosotros, propósito de singulari sentido, al que va ligado,

sea

como un

deseo hondamente

como un

concepto,

voto

declaración

no se tome esta

en nuestros

hábitos electorales.

á la altura del que el acto de votar sea elevado de un deber sagrado, donde nada tengan que ver las influencias ajenas á la voluntad del sufragante; y si éste no es Es

preciso cumplimiento

por sí sólo el camino que ha de tomar, al me que no viole obligaciones naturales, que nacen de los sentitimientos y que por lo mismo son dignas de respeto.

capaz de discernir nos

Si

es

verdad

dirija

se

en

que

es

sus actos

muy

por

su

digno de aplausos que una persona impresión propia, á veces yendo en

del jefe ó del patrón, también es preciso confesar que es profundamente inmoral que, por espíritu de lucro solamente, el elector olvide deberes sagrados para con aquellos de quienes reci contra

be beneficios. Los que

imaginan que asi se estimula la venalidad, permitiendo corrompedores de cunciencia asegurarse de la eficacia de compromisos que con ellos han contraído sus sobornados, se

á los

los

hallan

pues, en tal caso, sucederá á lo más que las elector venal subirán á puntos tan altos que no resistan sino las fortunas fuertes. (Profunda sensación). en un

exigencias De

error;

del

esta manera,

que debe

tingente

á la

vez

se

asegurará

el carácter democrático

el voto; y asi el pobre, que es el que da su con personal al ejército, su tributo de sangre á la Patria y tener

sufre mayores cargas, podrá interesarse mejor que ahora por que un Gobierno honrado é inteligente que le asegure la vida en

haya

condiciones fáciles y

holgadas.


101

Se

me

objetará

tes, que limita la votar

muchas

que el voto público tiene grandes inconvenien independencia del elector, por cuanto no podrá

veces en

contra

del

superior

y que coíoca

en

tal

situación á los caracteres

pusilámines. Mas, al lado de estas desventajas é inconvenientes, ¡cuánto más no eleva el nivel moral del individuo, que sabrá comprender la grandeza del acto de votar, de su derecho de ciudadano, sin otra sujeción que el libre albedrio, engendrado ó por la simpatía per sonal ó por el interés público. (Prolongada manifestación. ¡Cierto! ¡Bravo!) Levantándose el derecho del

voto á

la condición de

un

deber

nacional, habría de estrellarse en su contra cuanto intento corrup tor se arbítrase; y desaparecerían entonces esas escenas vergon zosas que se presencian cerca de las urnas, en que, entre la puja por una parte y la rebaja por la otra, se prostituye el más caro de los derechos del ciudadano.

objeción que tiene cierta fuerza es la de que los emplea públicos no tendrían libertad alguna y de que correrían peli de perder sus puestos, ó, por lo menos, de no obtener ascen

Una dos

gro

sos en su carrera.

Pero ella

no

.tiene

la

importancia

aparente

con

que

se

la pre

senta.

Desde

luego, debe establecerse como una regla que el emplea público tiene obligaciones morales para con el Gobierno al cual sirve. Es uno de los muchos rodajes que componen la má quina administrativa. Es entonces natural suponer que se halla, en ciertos respectos, ligado con ella. No tiene, es verdad, una obligación real, positiva, valedera en derecho, que lo ate al Go bierno; pero no por eso deja de ser una obligación, que es tanto do

más intensa moral.

en

el

individuo,

cuanto

más elevado

es su

carácter


No

puede

concebirse

que lo componen

se

un

hallen

102

en que los elementos pugna. De ahí á la desor

buen Gobierto entre

si

en

ganización administrativa, el camino es muy corto. (¡Cierto! Aplausos). Con todo, quiero establecer y aceptar que sea necesario asegu rar al empleado público la libertad absoluta de su derecho de su fragio y garantírselo. Para eso, bastaría con que la ley estableciese para los emplea dos públicos cierta inamovilidad temporal, dentro de los períodos eleccionarios. Podría estamparse en la ley que ninguna simple separación de empleado público se hiciera, por ejemplo, dentro de dos ó tres meses después de verificarse la elección, va que es natural suponer que los ánimos se calmen en ese plaso y vuelvan á su centro na

turalCuanto á los

empleados de orden particular, ya que la ley no allá, podría establecerse cierta garantía donde el subalterno no pudiese ser lanzado de su puesto, durante un plazo prudencial, que seria también fijado, sin que se le asegurase su cesantía por ese mismo plazo.

puede llegar

tan

Tales son, señores convencionales, las ideas que entrego á la consideración vuestra; ideas que, expuestas á la ligera, pueden ad quirir forma real, no obstante, si nuestros legisladores procuran depurar el voto de los ciudadanos de los vicios que hoy lo amen guan. En

(Aplausos entusiastas). presencia

de

nuestra

base

democrática,

como,

partido

con

viene que nosotros, más que nadie, procuremos perfeccionar el carácter moral del hombre del pueblo, no en términos artificiales é

incompletos,

manera

como es

tal que él sepa

el derecho de

comprenderlo

y

sufragio ahora, sino de aquilatarlo, para expan-


sionarse y

sustraerse

io3

-

así á la acción de la

venalidad,

que

reprime

todo noble sentimiento. Pénese el cohecho electoral severamente, de modo que la jus ticia pueda llenar sus deberes eficazmente, y se habrá conseguida '' .

dar y

un

paso más en el progreso de nuestras costumbres públicas á establecerse el voto público que debe ser el ideal de la

llegar

democracia. i

(La

Asamblea aclama al orador. Grandes vivas á la

libertad electoral. Entusiastas y

prolongados aplausos).


«

J^ ¿1«*

¡

*^1

*>rtrr&£*l<**te4h*iS, ¿i

Don Luis Navarrete

' •


io5

Discurso de don Luis Navarrete

Delegado por Santiago "La conducta de los adrerg&rioi Justifica los medios."— Woverley.

Señor Presidente: Señores

Delegados:

La doctrina de la evolución enunciada por el más

grande de contemporáneos y aceptada por la ciencia moderna como incontestable, quiere que presida el desarrollo de todos los fenómenos una ley única que impera tanto en los dominios de las ciencias físicas como en los de las ciencias biológicas y socia les. Es la ley del progreso: de lo simple á lo compuesto, de lo homogéneo á lo heterogéneo, de lo imperfecto y lo menos im perfecto, del centralismo á la descentralización, del socialismo de Estado al individualismo, del poder autocrático á la libertad, de la protección al libre cambio. (¡Bien! Grandes aplausos). Tal es la fórmula que recibe amplia confirmación en el estudio de la organización social y de la historia de la industria y del co los filósofos

mercio.

principios de la humanidad y en salvaje, cada individuo se basta á

En los

los

pueblos

en

actual

si mismo y es órgano único y aislado que centraliza todas las funciones necesarias á su existencia. Las primitivas sociedades nos ofrecen después un es estado

tado industrial rudimentario, pero

Agrupados

en

los hombres alrededor de

entre sí las diversas

vías de futura un

funciones sociales.

y, á veces, la división del

trabajo,

organización. jefe absoluto, repártense Existe ya la cooperación


io6

Poco á poco se diseñan aptitudes diversas y el hábito ó la cos tumbre señalan á cada uno su particular Urea, se divisa la dife renciación de las funciones sociales y se opera la división del

la industria y el de que determina el crecimiento de sarrollo del comercio. Lo que sucede á los individuos, se observa tambitn en las co lectividades: cada uno produce, cada cual consume, defiende su

trabajo (i)

á la imprescin y busca su consumo, sujetos siempre dible concurrencia vital, que ordena el triunfo del más apto. Lu"

producción cha duo

un

pueblo

contra

contra

sus

conservación ó Se

so.

los demás

semejantes, siguiendo el

constante

á la nación ó al

ataca

pueblos,

como

indivi

batalla el

obedeciendo al instinto de la

impulso

individuo,

propia

de mayor progre

y estas dos J

entidades i

principios, se defienden. Proclamar la libertad de que se nos combata por cumplir la ley científica, que dar indiferentes ante el peligro para proporcionar casos de obser nombre de los mismos

en

vación á los sabios de

una

escuela,

es

ir derecho al

abismo,

bur

lando el mismo más fuerte ó

principio que se invoca, que quiere el triunfo del del más inteligente. (Bravos y grandes y prolongados

aplausos). Sostener manos

del

en

teoría que el pobre está predestinado á perecer en y el débil ante el fuerte, seria contrariar á la

poderoso

naturaleza, que puso, al lado de la pobreza, la previsión, y junto á la debilidad, la inteligencia, para que prevaleciera la fuerza del talento sobre la fuerza puramente física. bación. Aplausos). Mirad á

No

[1) tri«.

ese niño, con su puede cumplir aún su

Paul

(Manifestaciones

de apro

existencia rudimentaria é misión de luchar por la

Biaurioard, Dictioaaire d'Economie Poltíique.

incompleta. vida, necesita

Articulo

I/InduB-


107

para guiar primeros pasos, educación para hacer frente al mundo que lo espera; aún no es posible dar libre vuelo á su pensamiento ni dejarlo desamparado ante una sociedad com"

protección

sus

puesta de individuos que,

como

él, batallan por la vida. Sólo le

dais

libertad, emancipándolo, cuando ha alcanzado la plenitud de su desarrollo físico, moral é intelectual. (¡Muy bien! Aplausos en' tusiastas y generales). ¿Por qué se pretende entonces ya que la evolución social es paralela á la evolución individual que ese pueblo nuevo ó esa nación joven, que recientemente se incorporan á la humanidad, marchen solos, sin guías ni protección, por el sendero del trabajo y puedan competir con las viejas nacionalidades? (Grandes aplau sos -que se renuevan por largo rato). La misma doctrina de la evolución, que descubre leyes análo gas en la célula y el organismo, nos indica que debemos educar y preparar á los pueblos para la concurrencia universal, por igua les causas que educamos al individuo célula del organismo so —

cial

y lo preparamos antes de lanzarlo á la batalla de la vida. (Nuevos bravos y aplausos. Se nota gran ansiedad en la Asamblea). ¿Qué son las sociedades para la ciencia? Organismos. —

La

producción,

riquezas,

son

ciones de

el

consumo,

el cambio y la

funciones vitales de la

sociedad,

repartición

de las

idénticas á las fun

nutrición, de relación, de producción, necesarias para

la existencia de todo individuo.

[Libertad ciencia, y labra

para tales funciones! imitadores chilenos

sus

nos

gritan

los corifeos de la

apresuran á repetir esta pa que los deslumhra como un fuego fatuo y los arras se

mágica precipicio. (Grandes y repetidos aplausos). La libertad comercial es en economía política con relación á los pueblos, lo que la libertad del pensamiento con relación á los individuos en filosofía; la última conclusión de la teoría especulatra

al


tiva,

io8

el ideal de las naciones ya formadas y

envejecidas

en

dustria y el comercio, pero inconveniente, imposible de á países que atraviesan aún el período de adolescencia y canzan su

viva al

mayor esfuerzo

productor. (Se repiten

los

la in

adaptar al

no

aplausos y

se

orador)-

Nos dejamos arrastrar por las teorías de la escuela cosmopolita, combatida para siempre por Federico List hace medio siglo; el nombre abstracto de Humanidad nos seduce, y olvidamos en el estudio de los mos

problemas políticos y económicos que nos debe primeramente á la Patria! Que no desvíen nuestro criterio

los llamados resultados últimos de la ciencia, que nuestros eco nomistas adoptan como artículos de fe ó como primeros princi

pios, á

porque si examinamos las lecciones de la

periodo leyes de

un

las

de desarrollo inicial la economía

frase elocuente de

en

historia, llegamos

que la aplicación práctica de habria sido funesta, según la

política publicista, (2)

notable

y en que los precep hubieran estimado sabios y necesarios. (Entusias tas manifestaciones de la Asamblea interrumpen al orador). tos

opuestos

un

se

cHabéis sucumbido

ante

los esfuerzos de los

concurrentes

más

hábiles, exclama uno de los fanáticos apóstoles del libre-cambio, José Challey-Bert, y llegado muy pronto á una situación imposi ble, cuyo peso no podéis resistir.

«¡Consolaos y esperad!» según el mismo, las nobles enseñanzas de la escuela de la libertad. (¡Muy bien! Aplausos). Amarga burla hecha en nombre de una nueva escolástica á los Tales son,

más

débiles,

interés de

á los

menos

nuestra

propia

aptos, que

no

aceptamos, y que, por

conservación y de

nuestra

(2) Bagxhot, Leyes científicas del desarrollo de las naciones.

integridad


109

nacional rechazamos

con teda energía. (Estallido de aplausos. Gran Asamblea). El perverso sistema higiénico, el desorden de las costumbres, el abuso del alcohol, hacen que hoy día sobrevivan en Chile sólo los individuos más aptos. La raza chilena se perfecciona constan temente, y por este motivo, como lo observa un escritor inglés (3) el pueblo es fuerte y robusto. Pero no sería lógico que para obtener mejor selección aún de nuestro tipo técnico, predicáramos mayor desaseo, fomentáramos el vicio y popularizáramos la em briaguez so pretexto de que así morirán los débiles y sólo sobrevi virán y se reproducirán los robustos. (Aprobación general. Grandes aplausos). Y si para lograr el triunfo contra el medio físico, debemos to mar medidas de previsión, y no dejarnos desviar por aparentes axiomas, ¿por qué aceptamos los sofismas de la escolástica Ubre cambista europea y de sus repetidores chilenos? Cuando sabemos

animación

en

la

que la lucha por la existencia es más encarnizada para el indivi duo contra los individuos de su misma especie, que contra el me dio físico, y mayores han de ser las medidas de previsión que pre

adoptar para que la nación tranjeros ó no sea vencida en cisa

triunfe de las

sus

batallas del

competidores ex trabajo. (Aplausos

renovados.) Descrita ha sido ya la historia del progreso industrial y

comer

Inglaterra, Francia, Alemania, Estados Unidos y otras na cionalidades y sería inoficioso repetir sus interesantes detalles. Pero hay hechos constantes que deben servir de norma á los estadistas de los pueblos jóvenes. El desarrollo inmenso que en los países europeos y que en la gran República norte-americana cial

en

alcanzan la industria y el comercio,

(3) Ahson

Ubibl

Hancock,

no

Historia de Chile-

es

la obra

súbita de

un


dia de

libertad;

edades de

constantes

esfuerzos, de esclavitud

obre

de sacrificios intelectuales fueron la base de la

riqueza actual. Las generaciones pasadas, mediante el ahorro y el trabajo, la acumulación de capitales y las invenciones del ingenio, han con tribuido poderosamente á formar el bienestar moderno, (¡Muy bienl ra,

Grandes

aplausos).

siglos de libertad son los últimos; los siglos de esclavitud los primeros. Antes del descanso y del bienestar, han pasado las penurias del trabajo, así como antes de los goces de la edad ma dura, los sacrificios de la juventud. (Bravos entusiastas y repetidos). Entre paises igualmente adelantados se impone la libre concu rrencia como ventajosa para el progreso común, pero entre na ciones de desigual progreso comercial ó industrial, la lucha no puede sostenerse. Vencerá el más apto y desaparecerá ó se arrui nará el más débil. La ley del progreso, el principio de la selección natural, son fatales como las leyes físicas. Se abandona un cuerpo en el espacio, y cae. Se abandona un pueblo en su lucha con los extraños, y sucumbe. (Grandes manifestaciones de la Convención. Algunos delegados aclaman al orador). ¿Debe dejarse perecer un pueblo que, por ser demasiado nuevo ó por otra causa cualquiera, se encuentra atrasado en su industria, en su comercio, en su navegación, y que por otra parte, posee Los

abundantes

recursos

materiales y morales para

su

desarrollo y

su

progreso? ¿Qué pueden desear respecto de nosotros, guiados por sus pro pios intereses patrios, los economistas de Europa, si ellos mis mos se adelantan á decir que la moral económica es profunda mente egoísta? (4). (Aplausos generales y repetidos). Ellos persiguen un noble ideal, representan los intereses de los [>) Ivas Qdtot, La Science Economique.


países el

en

más ricos de la

terreno

tierra;

de la discusión

III

nosotros usan

queremos luchar; pero hasta armas! Somos unos

desiguales

oprimidos, un puñado de hombres de trabajo, industriales, comerciantes, agricultores y mineros, que buscamos la salvación común, que nos unimos ante el peligro y nos coaligamos ante el adversario. Perseguimos una doctrina que nunca ha sido enuncia da completamente, condenada por eminencias modernas, porque cuantos

que ella será la base de nuestro futuro engrandecimien (Tempestad de aplausos que se prolonga largo rato). Pedimos protección para alcanzar mayor grado de progreso y entonces competir con los más poderosos, en nombre de los mis creemos

to.

mos

principios

lución

con

fundamentales de la selección natural y de la evo se proclama el libre-cambio. (Bravos y grandes

que

aplausos). Si fuéramos

ingleses, seguiríamos á Smith y Cobden; si fran Leroy Beaulieu; pero somos chilenos y debemos ser pro teccionistas, justamente para alcanzar la libertad soñada. (¡Muy bient Entusiasmo inmenso en la Asamblea). No establezcamos comparaciones que resultarían desfavorables entre naciones que tlnen industria propia, capitales propios, ins tituciones de comercio colosales, con Chile, pueblo joven, con industria incipiente, sin capitales, sin comercio nacional; allá la ceses, á

es avanzada, existe la educación comercial é industrial, aunque dentro del mismo régimen de libertad hay

cultura intelectual

desgraciados, proletarios, anarquistas, y se vive en huelga perma nente; aquí ni el pauperismo nos amenaza ni nos invaden las de más plagas sociales frecuentes en los pueblos más avanzados. (Asentimiento general). En cambio, los inagotables tesoros con que dotó la naturaleza á nuestro territorio no pueden explotarse por falta de capital

esa

moderna

palanca

que ha trasformado el mundo

en

este

si-


falta de educación por carencia de brazos preparados, por industrial y comercial, y porque la libre competencia ahoga en es la verdad! Grandes germen toda tentativa individual! (¡Esa

glo

aplausos). Antes de indicar las medidas que el sistema

protector nos seña de oportunas, examinemos las condiciones productoras

la

como

la

República. Chile tiene

superior

una

extensión de

á la de cada

Rusia; la densidad de tro

una

753,216

población

su

es

Inglaterra

Pueden establecerse

tórrida á la das ó

de 72, la de

Béljica igual superficie.

territorio, por

nuestro

su

de

misma diver

casi todas las industrias que la civilización moderna. Chile se extiende desde la zona

sidad de climas y de

imagina

es

de 150 habitantes por en

cuadrados,

Europa, excepto

de 4 habitantes por kilóme

cuadrado, al paso que la de Francia

202, y la de

kilómetros

de las naciones de

frías,

zona

polar,

contiene

guano; minas de

producción, y

regiones secas ó pluviosas, cali" depósito de salitre, yodo, bórax y plata, hierro, manganezo, plomo, la-

en sus

extensos

cobre,

oro,

pizlázuli; las pintorescas llanuras del gran valle central, con su suelo regado, su benigno clima, sus tierras de fácil cultivo y de primera calidad; los inmensos mantos de carbón de piedra de Arauco y Concepción; los bosques exhuberantes de ricas maderas; la abun dancia de la pesquería en los archipiélagos australes, las innume rables caídas de agua de potencia enorme, que pueden servir de base á las instalaciones industriales; las excelentes condiciones de la mayor parte de los productos agrícolas, utilizables como mate ria prima para la industria fabril; la benignidad del medio, favora ble al desarrollo de la

ganadería;

sin las variaciones étnicas que cas

la misma unidad de

se

observan

en

americanas; nuestro extenso litoral marítimo,

puertos, y hasta

esas

montañas

majestuosas

nuestra

las demás

razaf

repúbli

con sus numerosos

coronadas

nieve y


113

cielo azul que favorece las

especulaciones 'de la inteligencia: que dotó la previsora naturaleza á nuestro territorio, perdido en un rincón del mundo. (Grandes aplausos y manifestaciones. Muchos se ponen de pie y vivan al orador). Somos herederos de una de las regiones más ricas de la tierra, y sin embargo, vivimos lánguidamente. Nuestra misma situación geográficas, á larga distancia de los principales centros fabriles y manufactureros, nos coloca en ventajosas condiciones de ser un pais de inmigración y de proveer por nosotros mismos á nuestros propios consumos, Pero nos faltan hombres y capitales, educación y preparación industrial, estimulo, impulso y protección del Estado y de los par ticulares á las empresas individuales. (Bravos y aplausos) ese

tales

son

los ¡..mensos bienes

con

Posee el Estado 4.100,000 hectáreas de tierras

terrenos

de coloniza

esperan el surco del arado y la mano del hombre para rendir ciento por uno. ¿Cuál ha sido la obra del Gobierno para llenar ese vacío in

ción,

menso? En

vírgenes

que

sólo

1894 llegaron al país 395 inmigrantes, y —

A Estados Unidos

de

inmigrantes;

á la

y

nuestra

y ocho años.

ante

,

la

afluyen anualmente más de medio millón Argentina más de sesenta mil; la República

Norte americana ha recibido

inmigrantes

189 5

en

poco más de 600, un puñado de hombres, cifra irrisoria rarefacción de nuestra población. (Visible ansiedad),

en

años

75

vecina de los

Andes,

medio

dieciocho millones de dos millones

en

trein

hemos

logrado obte ner 35,000 escasamente. (Gran sensación en la Asamblea). El continente europeo desborda año por año sobre los inesplorados territorios de América, África y Oceania, cerca de un mi llón de hombres ¿Qué aprovechamos de ese torrente humano que abandona una patria que ya no puede sustentarlo y va á in vadir las regiones nuevas? ¡Cuántas manos industriosas, cuántas ta

convención

Nosotros,

en

siglo,

8


114

inteligencias entusiastas, cuántos obreros útiles que con la expe riencia de un pasado penoso, la educación recibida y talvez un capital acumulado, van á dar mayor vida á pueblos jóvenes y de nueva, la última palabra de la civili (Grandes aplausos y manifestaciones). Uno de los esfuerzos preferentes de todo partido político que aspire al engrandecimiento de la Patria, ha de ser el fomento de una buena y numerosa inmigración por medio de la propaganda que dé á conocerá Chile en el extranjero ó por medio de primas y garantías de todo género ofrecidas al inmigrante, y, sobre todo, haciendo concesiones extraordinarias á los que aporten capitales propios ó vengan á establecer nuevas industrias. (jBien! ¡Bravo! Aplausos generales). El incremento de la población, sea por la. inmigración ó por

siertos, llevándole la buena zación!

la disminución de de

higiene,

nuestra enorme

favorecería de dos

mortalidad á

maneras nuestro

causa

de la falta

progreso: propor

cionando mayores fuerzas vivas para la explotación de la nacional y aumentando el consumo. (Aplausos renovados).

riqueza

No olvidemos que la República Argentina y los Estados Unidos deben gran parte del desarrollo de su producción, de su industria y de su comercio, á la labor del inmigrante europeo. Así como necesitamos que la Europa nos suministre hombres para la futura explotación de nuestro suelo, debemos también pe dir á los países en donde abunda el capital acumulado en siglos de ahorro y de trabajo, que nos auxilien con crédito ó nos pres ten dinero á cuenta del porvenir. (Aplausos repetidos y entusiastas).

Somos tributarios del á 600 millones de pesos

extranjero por una cantidad que excede (5), que nos impone un gravamen de 36

millones por servicio anual de intereses. (5) 3in ser posibles los cálculos exactos, por no existir fuente segura de in formación, estimamos el capital extranjero invertido en Chile en mis de 6M


No tienen á las

forman los

se

pueblos imprevisión. Los salvajes viven al día, emoción en la (Gran Asamblea). humildes aldeas de Francia existen cajas de ahorro á depositarse las utilidades supérfluas del labrador

barbarie,

la

vivimos nosotros!

En las más

donde

en

capitales propios en un dia, sino que se ob ahorro, tiempo y trabajo. Caracteriza

adelantadas el hábito de la economía ,y á los

razas

como

de mucho

después

estado de

en

ti;

van

y del obrero, y

forma por medio de la acumulación y de la capital nacional, que más tarde sirve

se

el verdadero

capitalización

de base á las sociedades anónimas y á las empresas busca lucrativa colocación de

cos

renta

en

industriales,

títulos de créditos ó efectos

ó

públi

fija.

ese hábito civilizador y traba porque el Estado, que en los pueblos jóvenes debe de ejer las funciones de un padre previsor, proteja la fundación, hasta

Fomentemos nosotros también

jemos cer

en

los más

República, de cajas de ahorro á depositar el centavo que (Entusiastas manifestaciones. La Asam

apartados pueblos

nacionales, á donde vaya el

hoy

dia lleva á la taberna.

blea

significa

su

adhesión al

millones de pesos;

son

rizadas que hemos Deuda

de la

artesano

orador).

pocas las informaciones oficiales 6

pública externa

Propiedad

y

$236.941,000

-

150.000,000

capitales salitreros

Ferrocarriles salitreros

50

Otros ferrocarriles

20.oro,WO

particulares

5.000 000

de seguros. En letraB

Bancos

hipotecarias

mayor

con

casas

.

.

5O.0OO.OCO 10

000,000

de comercio al por

más de 150,000 de cada

una en

extranjeros

Capital de 250

000,000

25.0O0.U00

Compañías de navegación

El resto

publicaciones

podido obtener

otras inversiones

30.000,000

auto


n6

-

extranjero, y ha de ser preocu garantizar, por los medios á su al

Entre tanto, debemos acudir al

pación preferente cance, las zas

del Estado

colocaciones europeas en empresas chilenas. Las fuer del pais son suficientes para pagar un tipo de

productoras

interés relativamente alto, y ya que no poseemos capital propio, nos resignaremos á aceptar la concurrencia del extraño que ven de la espe ga á dar vida á la industria y al comercio sin el móvil

culación desenfrenada. (Bravos y aplausos generales). Podremos entonces beneficiarnos, capitalizando las utilidades

trabajo nacional, por la diferencia entre el bajo interés que se en las plazas europeas y el inmenso provecho de que son susceptibles las empresas chilenas. (¡Muy bien! Grandes aplausos). Todos pregonan la protección á la industria del país, refirién del

obtiene

dose sólo á la manufacturera y

fabril, y nadie levanta

su

voz

en

digno también de protección: el comercio nacional. (Henovados aplausos). Hace treinta años, las principales casas de comercio establecidas en el pais eran chilenas. Hoy el país es una factoría extranjera. (Sensación). Loque llamamos alto comercio de importación y exportación, no nos pertenece. Extranjeros son los compradores y revendedo res de nuestros productos, y extranjeros los dispensadores del cré dito y los giradores de letras, no porque nos falte espíritu comer cial ó carácter emprendedor, sino porque carecemos de educación en ese importante ramo de la actividad humana que representa siempre una de las grandes fuerzas efectivas del país. Fomente mos y protejamos el comercio nacional, base indispensable de la industria y fuerza reguladora de la producción y del consumo. Y que algún día podamos exclamar al ver el adelanto comercial: chi lenos son los directores de nuestros mercados, los aseguradores de la propiedad y la riqueza, y nuestros productos nacionale son favor de

otro

elemento económico


i¡7

-

llevados á las

playas extranjeras, según la expresión del actual Je Estado, protegidos por la bandera tricolor, divisa del heroismo y enseña de nuestras glorias. (Entusiasmo indescriptible entre los convencionales. Grandes manifestaciones al orador). La civilización, que crea nuevas necesidades, determina también fe del

que la producción de un pueblo siga una evolución semejante, estableciendo nuevos medios de explotación de la riqueza natural. Lanzado el

país por el inclinado plano del progreso moderno, no puede vacilar ni detenerse sin precipitarse en el abismo de la mi seria y de la decadencia. Cuando agoniza nuestra agricultura y el comercio, que debe ser nacional, no es usurpado por nuestra pro pia culpa, ¿dejaremos abatirse la industria manufacturera y fabril que daba ya

El

señor

sus

frutos de abundancia y bienestar? se ha referido ya á las condiciones

Mackenna

produc

déla República y á sus inmensas riquezas no explotadas ni estudiadas suficientemente. La fuerza motriz nos la proporciona toras

la misma naturaleza

con sus

caídas de agua, y el carbón es abun nos sobran; hasta el ácido

dante para suplirla; las materias primas sulfúrico, base de la química industrial, sobre las

puede

elaborarse fácilmen

mismas solfateras de los volcanes andinos.

(Aplau redoblados). el la el la mate motor, herramienta, reactivo, Tenemos, pues, ria prima y el obrero para transformar el país en un vasto taller, en un laboratorio, en una instalación fabril de primer orden. (\Cierto\ \Muy bienl Aplausos). La agricultura languidece visiblemente desde hace algunos años y no es de aquellos ramos de la actividad susceptible de protec ción inmediata. No así aquella industria que elabora la materia prima y que transforma y multiplica nuestra riqueza. Bajo el antiguo régimen agrícola, Chile se estagnaba, el espíri tu público abatido no preveía siquiera las futuras conquistas de la te

sos


libertad;

abuelos dormían la siesta del

coloniaje,

vivían

rutina, á las costumbres tradicionales, y soportaban el retiro de los campos, á medio incultos, la ausencia de la

apegados en

nuestros

u8

á la

sociabilidad y la necesidad del progreso.

(Generales manifestaciones. Aplausos repetidos). El empuje inmenso que desde medio siglo á esta parte adquirió la industria, nos sorprendió con el mismo espíritu de paciencia y resignación. Quisimos progresar, y de la civilización moderna, sólo imitamos el lujo, las comodidades y el derroche, preocupán donos poco del porvenir. Inventamos el crédito, y nos lanzamos al agio sin capitales propios. Adoptamos los usos y costumbres europeas y hasta las instituciones políticas del último grado de progreso, imposibles de aclimatarse en países inexpertos. Toma mos la coronación del edificio social, sin establecer previamente la sólida base que nos indica la experiencia. (Estallido de aplausos. Se viva al orador que es interrumpido en su discurso). Las crisis políticas inusitadas, antes de que prevaleciera en los partidos políticos este espíritu de reformas; las crisis econó micas, motivadas también por el afán de imitación extranjera; el desacierto en las finanzas; el desgobierno en la administración: tales han sido los funestos resultados de nuestra inexperiencia. (¡Muy bien! Bravos y aplausos). Pero hay un momento de nuestra historia económica en que parecen

tomar un

vuelo

nunca

visto la industria y el comercio

chilenos: cuando la

baja persistente del cambio internacional, fa voreciendo á los productores, sin el recargo equivalente de los fletes, ni de los salarios, ni de los gastos de producción, ejerció la influencia de las

un

verdadero agente protector;

porque

disminuían

importaciones de los artículos manufacturados en el extranjero y se estimulaba la exportación de los productos nacionales en pa go del exceso de consumo. (Aplausos generales).


ii9

cosas debió ser benéfico para el pais, y si pudieron resentirse bruscamente las transacciones, más tarde ese régimen económico anormal tendía á nivelarse por si mismo sin necesidad de leyes inoportunas, expoliadoras y arti ficíales, que han producido la mayor de las crisis que recordamos. (Bravos estrepitosos. Gran manifestación en la Asamblea).

Semejante

por

estado de

instante

un

Nosotros

somos

debe ser, sin

creemos que el Estado habilitador de los industriales

socialistas de Estado,

perjuicio de su crédito,

chilenos; que el Estado debe fomentar la enseñanza, ó si es posi ble, proporcionar la educación industrial, manufacturera y fabril

aquellos ramos que pueden implantarse en Chile; que el Estado debe proteger directa ó indirectamente la industria y el comercio chilenos; que el Estado debe estimnlar, dedicando á

de todos

este

objeto

una

parte de los impuestos, á los industriales chilenos; exposiciones nacionales en que

anualmente que debe organizar se diciernan primas de dinero y

noríficos.

(Se repiten

las

no

diplomas ho orador).

recompensas ó

manifestaciones.

Vivas al

los individuos, no pueden consumir mucho producir mucho, y cuando el progreso impo nuevas fuentes de pro ne necesidades nuevas, es preciso buscarse ducción ó perfeccionar las ya existentes. (\Muy bien\ Bravos y

Los

pueblos,

como

sino á condición de

aplausos). Un país pobre,

en las condiciones en que se encuentra Chile, necesita para realizar estos fines de salvación pública del apoyo del Estado, de las garantías del Estado, de la dirección del Esta do. Un Gobierno debe ser, ante todo, decía Gambetta, motor de

la opinión pública, protector de todos los de progreso, órgano de rechos legítimos é iniciador de todas las energías que constituyen el

genio

nacional.

(Grandes aaplausos).

nuestros propios medios que que nos bastemos con la lihavamos alcanzado el bienestar— las futuras conquistas de

Una

vez


bertad económica

se

120

impondrán

por la fuerza misma de los

acon

tecimientos, y la concurrencia franca y sin vallas determinará más tarde el adelanto del pais por las mismas causas que debe hoy oca sionarlo el sistema protector. (Aplausos generales y entusiastas). El medio más directo y eficaz que posee el Estado de proteger la industria neros

nacional, consiste

en

imponer

fuertes

impuestos adua

manufacturadas que puedan la autorizada opinión de Stuart

á los artículos ó mercaderías

fabricarse

el

en

país. Pero, según

los derechos protectores no podrían consideraciones de economía política, sino

Mili,

justificarse en

el

por puras

caso nuestro

y,

conforme á la

propia expresión de aquel filósofo, en una nación joven y progresista, cuando se vaya á aclimatar una industria ex tranjera apropiada al país. (Manifestaciones de adhesión. Aplausos estrepitosos interrumpen al orador). La superioridad de un pueblo sobre otn >, en una rama del tra bajo, se inclina casi siempre al primero en dedicarse á ella, que no puede tal vez poseer ventajas que le sean propias, pero le bas ta con la habilidad adquirida y la experiencia. No es posible esperar que capitalistas propios ó extraños, por su cuenta y riesgo, se aventuren, con conocimiento de un perjui cio

cierto,

ga de

é introduzcan

una

fabricación

nueva

gastos hasta que el

y soporten la

car

pais haya adquirido su educación práctica y sobrepujado á rivales peritos de antemano. Con el fin de hacer frente á los gastos de semejante experiencia, el derecho protector, sostenido durante un periodo de tiempo razonable, es para una nación nueva el modo de imponerse que presenta meno res inconvenientes (6) Al mismo tiempo que alentamos nuevas empresas, debemos avanzar con la educación industrial, impulsada por el poder pú(6)

sus

J. Stdart

Mill, Principios de Economía Política.


lo que

121

y práctica. Las causas de por cierto con el solo esta blecimiento de tarifas aduaneras elevadas. Necesitamos recorrer á

blico,

nuestra

nos

falta de

inferioridad

no

experiencia desaparecerán

pasos de gigante lo que nuestros competidores hicieron hace si lentamente. (Unánimes aplausos. Vivas repetidos al orador).

glos

Las bases necesarias de

nuestro

futuro desarrollo y del progreso

de todas las clases sociales, son, pues, una buena y fecunda inmi gración, escogida entre el elemento industrial europeo; la forma ción de capital nacional por los medios indicados; la educación industrial y comercial de todas las clases sociales; la protección discreta y decidida del Estado y de los particulares á la industria y al comercio chilenos; la adopción de una tarifa aduanera protec cionista; las primas de dinero á los industriales y obreros del el ahorro fiscal y el

escrupuloso manejo de las finanzas del Aplausos repetidos). Somos soldados de una bandera de gloriosas tradiciones, y de bemos continuar la obra de progreso que iniciara el más grande de los Presidentes de Chile. (Inmenso entusiasmo. La Asamblea se pone de pie y viva al señor Balmaceda. El orador es aclamado por la concurrencia). Tiempo es ya de que la acción fecunda de los partidos políti cos se aparte de la politiquería militante y vaya á robustecer la obra de los Gobiernos en orden al bienester y al engrandeci miento permanente de la Patria. (Grandes aplausos y manifesta ciones). Somos proteccionistas en nombre de los principios de la cien cia moderna, en nombre de nuestra propia conservación, y que remos que el Estado dirija nuestro desarrollo y estimule nuestro progreso. (Aclamaciones generales y entusiastas. Vivas al orador). El socialismo de Estado ha existido y existe en sus más amplias y extensas manifestaciones en los países de la vieja Europa, que país;

Estado.

(Entusiasta

adhesión de la Asamblea.


hoy declaman contra la intervención del Poder público. Es hecho comprobado que los portentosos descubrimientos, invenciones y adelantos de este siglo, han requerido para su aplicación el es fuerzo y el poder colectivo, representado por el Estado. Ferroca rriles, telégrafos, correos, caminos, medios de trasporte, sanidad é higiene pública, saneamiento de las ciudades, instrucción, fabri cación y circulación monetaria, reglamentación del trabajo, has sido otros tantos elementos del socialismo de Estado en aquellos paises de tradiciones y riquezas acumuladas (7). Reaccionemos, pues, despleguemos ante la opinión pública de la

salvemos al Dais de la crisis que

bandera;

nuestra

postración

que atrofia

sus

inmenso entre los convencionales. Las al

lo

consume

y

fuerzas

productoras. (Entusiasmo tribunas se ponen de pie y vivan

orador).

Correligionarios: En

8 10

un puñado de patriotas se levantaron contra la opre después de larga y penosa jornada afianzaron para siempre la nacionalidad chilena y conquistaron la independencia civil Je la República. (Grandes aplausos). Alcémonos hoy contra la escuela de las teorías preconcebidas, demos la batalla con la seguridad del triunfo, porque grande es

sión,

1

y

nuestra

para

fe y mayores los elementos naturales con que contamos la esclavitud. Así conquistaremos la independencia

vencer

económica de Chile y afianzaremos para siempre la nacionalidad comercial é industrial de nuestra Patria. (Inmenso entusiasmo. Acla

maciones

repetidas y entusiastas. Vivas al orador). lograremos también cumplir, cada uno en su puesto, defendiéndonos y preparándonos, la ley de la lucha por la exisSólo así

(7)

Doctos José A.

T«ert, La

crisis.


tencia,

en

la cual sucumben los

123

imprevisores

y

triunfan los

me

jor preparados. Liberales democráticos: No olvidemos que la unión es la fuerza! Dejemos á un lado transitorias divisiones de círculo, é inspirándonos en la memoria del ilustre

Balmaceda, en este gran día, en que todos hemos sen palpitar emocionados nuestros corazones junto á la urna que encierra sus cenizas, propongámnoos la unificación de nuestras fuerzas! (Gran ovación. La Asamblea entera se pone de pie y viva á tido

Balmaceda y al

orador).

Fuertes y unidos podremos con más éxito que he tenido la honra de trazaros! Fuertes y

perseguir

los ideales

unidos, cooperando juntos á la labor del actual Go

cuyo programa merece vuestro aplauso, podremos alcan zar para la Patria nuevos dias de gloria y de prosperidad. (Acla maciones generales. La Mesa Directiva de pié felicita al orador).

bierno,


JUSTIFICACIÓN DEL LIBERALISMO DEMOCRÁTICO

ANTECEDENTES DE LA DIVISIÓN DEL PARTIDO EN 1895 Conclusiones de la Asamblea

XEKCKRA

SUSION

30 DE NOVIEMBRE

fe

abrió la sesión á las 4 de la tarde, presidida por el Señor Custodio Vicuña. Asistió la misma Mesa Directiva de

Ángel

los dias

anteriores,

y concurrieron ciento

sesenta

y cinco dele

gados. Hizo

uso

de la

palabra

gado por Santiago.

el Señor Anselmo Blanlot

Holley,

dele


Se dio tar

cuenta

125

del informe de la comisión

las conclusiones de la

encargada

informe que unánimemente.

Convención,

más

de presen se

inserta

adelante, y que fué aprobado En seguida, el delegado por Concepción, don Darío Verdugo Urrejola, propuso á la Asamblea un voto de aplauso al Presidente de la Convención, don Ángel Custodio Vicuña, y al Directorio Provisional, por sus trabajos en la pasada campana política, y por los grandes servicios prestados á la causa liberal-democrática. "Hay un rasgo dijo, del señor Vicuña, que pone de relieve su moral y contribuirá á enaltecerlo más

personalidad

en

el concep

correligionarios. Su más ferviente anhelo es hoy que se reconstituya la unidad quebrantada del Liberalismo-Democrá tico, y para llegar á este resultado ha creído que debía eliminar to

de

su

nombre de la lista de

sus

prendimiento de

su

nuestros directores. Este rasgo de des le honra altamente y pone de manifiesto la altura

carácter. Yo

me

hago

en este

momento

intérprete

de los

sentimientos unánimes de la Asamblea' y declaro que sólo esta consideración ha podido influir en nuestro ánimo para privar nos

del

concurso

activo de

nuestro

presidente

en

la dirección del

Liberalismo-Democrático.

Concluyó ción las

tres

el señor

Verdugo Urrejola sometiendo á la Conven siguientes, que fueron aprobadas por

indicaciones

unanimidad. i.a La

todos los

Convención da actos

un voto

de

del Directorio General

presidente, señor Ángel C. Vicuña, no ha dirigido nuestro Partido.

su

2.a La

Convención acuerda que

sus

aplauso

y de

Provisorio, y que

con

todo

presidentes,

aprobación especial,

en

á á

acierto y ti

vices y miem

honoiarios, tienen los mismos derechos que los miembros activos del Directorio, cuando concurran á las sesiones de éste. bros

j.a La Convención acuerda que la representación

en

el

Direc-


torio General de los senadores y

diputados, en ningún caso pue da exceder del tercio del número total de miembros de que se componga dicho Directorio. En el

caso

diera de

este

de que el número de senadores y diputados exce Directorio queda facultado pan aumentar el número de sus miembros hasta establecer la anterior propor

tercio, el

ción, La sesión

se

levantó á las 6 de la tarde.


Don Anselmo Blanlot

HollĂŠ;


-

I27

-

Discurso del señor Anselmo Blanlot

Delegado (Al

ponerse de soa

pie

el señor

Blanlot,

por

es

Holley

Santiago

recibido por

una

ealra general de ap.au

y con Tivas manifestaciones de adhesión de toda la

Asamblea).

Señores convencionales: Habéis oído expresar

en

elocuentes términos á miembros dis

tinguidos de esta augusta Asamblea, cuáles son los fines que per sigue la colectividad política en cuyas filas militamos, cuál la tradición histórica que tenemos el deber de conservar. El respeto al principio de autoridad, sin lo cual la

pierde

la base

angular

que le sirve de

fundamento; el

sociedad amor

al

distintivo de toda entidad que busque el bien y el pro greso en la esfera de la legalidad; la protección al trabajo nacio nal en todas sus manifestaciones, á fin de dar vida propia y esti

orden,

mular las fuentes nes

adecuadas á

del pais; la adopción de institucio organismo político y que, consultando

productivas

nuestro

aspiraciones democráticas, sean á la vez prenda de estabili gubernativa y garantía de nuestras libertades y de nuestros derechos: hé ahí los tópicos que sirven de norte al Liberalismo Democrático y que justifican sobradamente su existencia. (Aplau sos generales). Largos años han de trascurrir aún para que la evolución polí tica dé cima al cumplimiento de cualquiera de esos problemas y haya necesidad de buscar nuevos horizontes á nuestros anhelos y esas

dad

á

nuestra

Cada

actividad,

una

de las ideas enunciadas afecta los más vitales intereses

nacionales y tiene

complejas

ramificaciones

en

elcuerpo

social,


riar

propósitos, infranqueable á y aplausos). Dentro de la

propia congregación

arrastran

y

voluntad sos.

hay que vencer resistencias, contra herir ambiciones, que se oponen como barrera los esfuerzos más decididos y abnegados. (Bravos

graves y difíciles de

ropajes

128

llevarlas á término

Para

entera

salvar, porque en

Asentimiento

presentan

ocasiones á los

espíritu sano y de la Asamblea).

y

dificultades,

surgen

se

mismos

convencido.

con

que

las más

engañosos actúan

con

(Entusiastas aplau

Los atentados más inauditos

blos

se

han cubierto

con

contra las instituciones de los pue el nombre de razón de Estado. La tiranía

tiempos modernos, se llamó (Bravos repetidos. Aplausos generales. Acrece el entusias mo de la concurrencia). El personalismo lepra que carcome los partidos ha encontra do también una espresion que sirve de manto á las más odiosas usurpaciones: disciplina. (Se renuevan los aplausos). Permitidme, señores, que antes de entrar al fondo de las cues tiones que me propongo desarrollar, me detenga un momento en esta palabra, que tiene para nosotros un alto significado de ac

demagógica

más desenfrenada de los

salud pública.

tualidad y que ofrece á nuestra meditación las causas ciertas de los disentimientos que han producido la ruptura de nuestro Par tido. Si fuera tiene

necesario definir

algo que para toda conciencia recta yo diría que disciplina es la conformidad de nuestros derechos v con nuestras obligaciones.

acepción clara,

nuestros actos con

(¡Cierto! ¡Muy bien!). En

este

que de ella otra.

La

sentido, la considero nacen

una

virtud

las demás y sin ella

(Aplausos comprimidos). disciplina del hogar es

no

el respeto,

es

fundamental,

puede el

existir

como

ninguna

amor, que

se tra-


duce

en

129

-

el bíblico precepto: honra á

(¡Muy bien! Aplausos.) La disciplina de la

escuela

tu

padre

la docilidad del

es

toridad del maestro, sin lo cual la enseñanza

y á

tu

madre.

niño á la

au

imposible y la severidad de las costumbres una palabra vana. (Nuevos aplausos). La disciplina social es el acatamiento á las leyes y al derecho el anhelo de nos hacer á los demás ageno; justicia, que prohibe es

lo que

no queremos para nosotros; el sentimiento de benevo que despoja á los más duros caracteres de sus apetitos de sordenados y de sus arrebatos indómitos. (Grandes aplausos y ma

lencia,

nifestaciones)» La disciplina de los partidos, por último, es la lealtad á la doctrina y la abnegación de si mismo. (Nuevos aplausos y vivas). Quebrantar el precepto, que es la ley, por servir las ambicio nes de un caudillo, no es disciplina, es servilismo. Renegar de los principios para .satisfacer aspiraciones personales, es abyección. (Estallido de aplausos. La Asamblea se manifiesta conmovida por ¡apalabra del orador. Vivas repetidos saludan al señor Blanlot). bien, señores, cuando recorro nuestro pasado desde que gran Partido no era más que un gigante roto en cien pedazos, hasta hoy que desafia con su vitalidad el personalismo que lo di Pues

este

vide

en

dos

fracciones

no

encuentro un

colectivo, que pueda presentarnos beldes á los mandatos nime

aprobación.

legítimos

como

de

Los convencionales

sólo acto, individual ó

indisciplinados,

nuestras se

como re

autoridades. (Uná

ponen de pié y vivan al

ora

dor. Vivas al Directorio General). La historia de

que ha quebrantado la unidad de sentido y respecto de determinadas per la unidad de doctrina del Liberalismo Democrático, es la

fuerza, y sólo sonas

prueba

en

esta

desunión,

cierto

más relevante que podamos ofrecer al juicio de nuestros de la inquebrantable firmeza de nuestras convic-

Correligionarios

OONVENCIÓH

9


-

No

me

disimulo que la

-

IJO

ciones y de la justicia de nuestros vivas al orador y al Directorio). tarea

actos.

que

grata, que ha sido atendida por

me

(Se repiten

los

aplausos y

propongo abordar es in Directorio y ocupado

nuestro

nuestra prensa en el espacio de estos últimos tiempos. Pero con sidero que es conveniente resumir someramente lo que se ha dicho y exponer algunas de las reflexiones á que se prestan los

procedimientos

por

nuestros

impugnadores

y por

nosotros

obser

vados, Si

pretendiera

venido

á

rastrear

desde

su

origen

los factores que hah este discurso

determinar la situación del Partido,

fatigaría demasiado grandes rasgos y

los

vuestra

atención. He de

limitarme,

pues, á

á las reflexiones culminantes.

Dificultades nacidas de

una organización incipiente causaron primeras divisiones que agitaron nuestro partido. Felizmente patriotismo y discreción de los correligionarios abrieron ancha

las

el

huesa á las discordias y la colectividad Liberal Democrática se alzó llena de ardor y de fe en la memorable Convención de Tal

(Grandes aplausos. Vivas á Talca y á la Convención.) espíritu de conciliación y de olvido se hizo extensivo aún á aquellas personalidades que, por lesiones de amor propio, por cortedad de miras ó por disentimiento de propósitos, se habían separado de nuestras filas en las horas de lucha ó renegado desús antecedentes en las de persecución y de peligro. Y de este modo, la justa sanción que debe acompañar todos los actos humanos, quedó sin cumplimiento para los débiles ó los desertores que, al amparo de esta benevolencia, pasaron á ocupar un puesto en la dirección superior del partido. (Bravos. ¡Muy bien! ¿plausos entu siastas.) ca.

El

El resultado de

llegados

se

tan grave error no se hizo aguardar. Los recién creyeron hombres necesarios y principiaron, para bo-


rrar

1)1

las huellas de toda

nuestra

do á

emulación, por desconocer la historia de propia colectividad, sepultando en el abandono y el olvi

sus

más

dad! Grandes El

constantes

y fieles servidores.

(Voces: ¡Esa

es

la

ver

aplausos.)

personal de los candidatos para senadores y diputados, sal excepciones, fué elegido del elemento tibio, de entre los que no sufrieron por la dignidad ni se contaron entre los or ganizadores del partido. Los recomendados de la opinión, aque llos cuyos nombres merecieron figurar por espontánea voluntad de los electores, fueron sacrificados en la contienda ó proscritos de la representación nacional, después del triunfo, con la aquies cencia expresa ó tácita de sus mismos compañeros. (Manifestación de asentimiento. Aplausos renovados.) Desde entonces, todo el poder y la vitalidad de la congrega ción se radicó en el gremio parlamentario que, con el apoyo de unos cuantos agentes auxiliares, logró constituir mayoría en el seno del Directorio. (¡Cierto! Esa la historia!) Nuestra actitud fué, no obstante, sumisa. Mientras no peligra nuestra se la integridad de los principios ó la ley orgánica de entidad política, no nos creímos autorizados, sin quebrantar la disciplina, á protestar de la actitud de nuestros representantes ó denunciarlos como usurpadores ante nuestros correligionarios. [Estallido de aplausos. Repelidos vivas interrumpen al orador. Agitadon profunda en la Asamblea.) Llegó al fin la época en que, según las prescripciones del Re glamento aprobado en la Convención de Talca, debía designarse el candidato del Partido á la Presidencia de la República. El momento era propicio para deponer las rivalidades y los re celos en bien comuna Los proscritos habían regresado á la Patria. El jefe genuino del partido, don Claudio Vicuña, olvidando sus quebrantos morales, llegaba á ocupar, sin odios ni ambiciones, vo

honrosas


puesto de luchador y de

su

des

aplausos.

132

patriota

al lado de

Vivas entusiastas al señor don

sus

amigos. (Gran

Claudio Vicuña. La

se pone de pie y prorrumpe en hurras y aclamaciones.) Un solo rapto de inspiración honrada, y la unidad y el porve nir del Liberalismo Democrático se aseguraban para siempre.

Asamblea

(Profunda sensación.) El circulo parlamentario, con imperio el movimiento

dominado por el caudillaje, resistió de concentración y de fraternidad, rechazando la respetuosa solicitud en que los Vicuña, los East man, los Mackenna, los Godoy, los Vergara Albano, cuanto hay

honesto, inteligente y leal

de

dían la convocatoria de

en

la dirección de

este

Partido, pe

Convención interna.

(Generales aplau sos y vivas á los señores Vicuña, Eastman, Godoy y Vergara.) Vosotros conocéis las razones de aquella negativa. La mayoría del Directorio declaró que la Convención no era procedente des de el momento que estimaba inoportuno sustentar una candida tura propia. Al discurrir así se atribuía una facultad de la Con vención misma, pues si ese Cuerpo es el llamado á elegir el candidato, á él le incumbe decidir si es o nó conveniente procla mar el nombre de uno de los prosélitos. (Grandes aplausos.) Sostener lo contrario es dejar en manos de la mayoría del Di una

rectorio la resolución de del

Partido;

albedrio de

es un

enagenar círculo

uno su

de los

actos

soberanía

v

más trascendentales

entregar

su

omnipotente. (Nuevos aplausos

y

destino al

manifesta

ciones.) La violación del

Reglamento

tuvo que cambiar radicalmente trataba ya de cuestiones de simple apre ciación, de conveniencias más ó menos discutibles, sino de la de nuestra

fensa de

actitud. No

se

nuestros derechos atropellados por la autoridad que de bía velar por su integridad y pureza. (Bravos entusiastas.) Los programas son letra muerta, aspiraciones vagas, si las en-


133

tidades que los sustentan dejan arraigarse en su organismo el po der avasallador de sus caudillos. (¡Muy bien! Grandes aclamaciones. Vivas al No

arador.)

posible, sobre todo, que ea esta entidad, formada en gran parte como una protesta contra las injusticia de la suerte y de los hombres, echara raíz indestructible el personalismo, esa era

agresión permanente contra todo derecho, esa injuria contra toda disciplina digna y consciente, esa imposición brutal que le vanta el capricho y la ambición de ídolos de barro sobre las ruinas de las ideas y los despojos del honor. (Inmensa agitación en ¿a Asamblea que se pone de pie y prorrumpe en unísonos aplau sos al orador.) Los vicc-presidentes del Directorio y algunos de sus colegas denunciaron el abuso, apelando á los sentimientos de sus corre ligionarios para salvar los fueros comunes, torpe y criminalmente agredidos. ( Vivas á los señores Castillo y Vicuña, vtce-presidentes del Partido.

aqui, señores, la formación de este Directorio Provisional, agitada existencia no ha sido infructuosa en la labor de pro paganda que se impuso á fin de mantener incólumes los princi pios y las tradiciones del Liberalismo Democrático. Libre ya de toda coerción, el grupo parlamentario se lanzó á velas desplegadas por el atajo de las alianzas con los círculos per sonales, sin consultar para nada los intereses del partido, é inspi rándose únicamente en las conveniencias de sus jefes. Pudimos entonces contemplar á nuestros representantes en íntimo consorcio con los elementos políticos expulsados del Gobierno con nota de malos administradores públicos, y con las mismas personalidades á quienes el pueblo repudió en las elecciones del 4 de Marzo. (Grandes aplausos y aclamaciones que se suceden por largos instantes. Se nota gran ansiedad en la concurrencia.) De

cuya


134

Entretanto,

Directorio Provisional denunciaba

el

con

noble

punibles de los gobernantes y levantaba bande Bravos y aplau ra de regeneración política y administrativa. (¡Bien! sos repetidos.) Esta diversidad de actitudes, refleja las tendencias de cada uno los

entereza

actos

de los bandos

directivos, á la á los

vez

que sirve de punto de arranque

posteriores. Ante la amenaza de una conflagración general, causada por la aproximación de los grupos personales; ante el temor de ver rota toda afinidad de principios y prostituidas y supeditadas las colectividades históricas del pais, todos los hombres de bien, sin distinción de colores políticos, comprendieron que era necesaria la formación de una liga nacional, que sirviera de dique á los y de

explicación

sucesos

asaltos de los merodeadores y amparase la honra y los intereses generales. (Renovadas manifestaciones y aplausos que interrumpen al orador.

Algunos convencionales

se

Dos corrientes simultáneas y

dominio

en

la

opinión

y

en

ponen de

paralelas

pie.) se

disputaron

el Gobierno futuro de la

La solución de actualidad á que ambas fracciones bían llegar, era la designación de candidato á la

así el pre

República.

antagónicas de primera Magis

tratura.

las

Estériles fueron

bandos

gestiones de paz y de conciliación. Los sus arreglos sobre la base de una can fin de arrastrar prosélitos, buscaron, en el

personales pactaron

didatura conocida, y á nombre de un ciudadano

tigio De

para

aquí provino

distinguido

y puro,

popularidad

y pres

(Voces dt ¡cierto! Aplausos repetidos)

su causa.

que rehusaran

tenazmente

la

congregación

de

Asamblea democrática y libre, repudiando el concurso de todo elemento político ó social que no les estuviera subordinado. una

(¡Cierto!) Las agrupaciones

de

ideas, excepción hecha del partido

conser-


135

vador, que, sin pronunciarse oficialmente, simpatizaba con el pa triótico movimiento, celebraron, por su parte, una Convención cuyo veredicto soberano ligaría en compromiso solem á los liberales doctrinarios del país. Juzgo innecesario detenerme en el mecanismo de aquellos

amplia, ne

actos. Basta á mi

ritu que los

propósito inquirir, generó.

La adhesión conservadora vino

como

lo he

más tarde á

hecho,

vigorizar

el

la

espí liga

cívica y á decidir en definitiva el éxito de la contienda. Debo aquí dejar constancia, ya que nuestros adversarios, y se ñaladamente la pequeña fracción que dirige el resto del Libera

lismo-Democrático, nos han acusado de abrigar tendencias con servadoras, que el concurso de aquel Partido fué prestado sin ab juración de principios; más aún, con el reconocimiento explícito de que las

agrupaciones aliadas mantenían en toda su integridad respectivos programas. (Grandes muestras de aprobación. Aplau sos generales y repetidos). El arreglo comprendió dos puntos: uno de procedimiento, otro sus

de doctrina

primero, se pactó el Gobierno en común con equilibradas. En orden al segundo, se declaró que era menester abrir una era de paz, relegando al olvido pasadas disenciones y asegurando la tranquilidad política, social y religiosa. Para evitar recelos acerca de las reformas teológicas alcanzadas, se adoptó este lema: En

orden al

fuerzas

ni innovaciones, ni reacciones. Se reconocieron el afianzamiento del

como

necesidades

principio de autoridad, la pro tección á la industria nacional y la depuración administrativa, Estos anhelos debían sernos particularmente gratos, puesto que constituyen los grandes ideales que perseguimos. {¡Muy bien! Aplausos y vivas prolongados.)

primordiales


-

Nada do

en

la

podía excusar

el

Despreciar su

-

quebrantamiento

Convención del

clusiva de

136

del

compromiso

sella

5 de Abril.

el apoyo del elemento conservador, por razón ex político, cuando en bien de la Patria se armo

tinte

nizaban los pareceres y

se

convenía la fórmula que

mejor cónsul

engrandecimiento y su felicidad, habría sido mostrarse tan personalistas como nuestros propios adversarios y empequeñecer adhesión de una evolución de trascendencia nacional. (Entusiasta la Asamblea. Gran movimiento. Vivas y aplausos.) Los únicos gremios que debían lógicamente quedar fuera de ese gran movimiento, eran aquellos cuya ley y cuya bandera se habían rendido ante las ambiciones de sus jefes y que asu mían de lleno la responsabilidad de los escándalos cometidos en el Gobierno de la República. (Estallidos de aplausos que se pro longan. El orador es vivado con entusiasmo). Consideraciones de diversa naturaleza nos aconsejaban aún de sentendemos de pueriles impresiones y buscar en el fondo de las cosas y no en la denominación de los partidos la alianza más ade cuada á la actualidad social y política del país. Si prescindimos de las personalidades que en nuestro pequeño escenario suelen torcer el rumbo lógico de los partidos, habremos tara su

de convenir tres

grandes

en

que la sociedad

fuerzas:

se

halla sometida á la acción de

impulsiva, otra de conservación, y una entre ambas, que sirve de resultante y de

una

tercera, término medio

tiempos normales el movimiento. representación gráfica del rol que desempeñan ó de ben desempeñar las entidades radical, conservadora y liberal. Si causas extrañas no perturban la marcha de la sociedad, su dirección y su gobierno dependerán de la proporcionalidad y combinaciones de esas tres fuerzas. Y como, por regla general, el predominio de los extremos es transitorio, corresponde ordinatermina

en

Hé ahí la


-

riamente

mantener

elemento liberal. Tal

el

(¡Mui

lo que sucede

es

H7

equilibrio y dirigir la bien! Manifestación.)

nave

uniforme.

no es

impulsan á veces más allá de producen trastornos que alteran cidas. Ocurre, por el contrario,

sus

Múltiples causas justos límites, y entonces

tras de

En

ocasiones,

que la fuerza

á las

asentimiento). flujo y reflujo,

este

dad, cabe

lo se

la paz y las instituciones estable en

demás y el progreso reacciona sobre los adelantos realizados. (Aplausos

supedita

del Estado al

entre nosotros.

Pero el desarrollo social

servadora

con

paraliza y se generales. Mues se

vaivén eterno

al elemento medio

un

en que se agita la socie papel moderador importantísimo,

reprimiendo el ímpetu desordenado vanguardia, ora venciendo la resistencia ora

de los que caminan á que detienen el

de los

paso. De la correcta

de

estas verdades depende el progre pueblos. (¡Muy bien!) Cuanto las contraríe es inoportuno y habrá de producir desqui ciamiento y retroceso. (Bravos). Si nos detenemos un punto en la contemplación del momento

aplicación

sivo desenvolvimiento de los

que hemos tenido que actuar, habremos de convenir sociedad fué lanzada por el acontecimiento revo lucionario de 1 89 1 fuera de su órbita y el principio de autoridad histórico

en

que

en

nuestra

precipitado por los vencedores, como trofeo de victoria, desde lo Capitolio. (Generales aplausos. Vivas repetidos al orador). Para refrenar los desbordes que, como consecuencia lógica de

alto del

la guerra

civil,

se

era, de

hacían

notar

en

todas las esferas de

nuestra ac

consiguiente, menester que el Partido Liberal buscase el equilibrio aproximándose á la agrupación conservado ra. (Aplausos). Pensar en aquellos momentos en la supresión de la facultad de

tividad,


-

138

-

teología en vez de ocuparse de aquietar los espíritus y volverá su quicio la .sociedad descarriada, habría sido un absurdo, impropio de hombres de

Estado, y hasta

un

crimen

contra

las instituciones y el orden público. (Inmensa que se resuelve en una tempestad de aplausos).

la estabilidad de

agitación

en

la

salai

señores, que se conquista fácil popularidad des el estandarte liberal y haciendo al pueblo pomposas de claraciones, pero la virtud republicana tiene austeridades que no Bien

sabemos,

plegando siempre

se

avienen

con

el

oropel

de las

palabras

ó los artificios

de la fantasía.

(Bravos repetidos y entusiastas). Los directores de los partidos deben, sobre todo, en cualquier instante de su vida, hallarse dispuestos á sacrificar la más halagüe ña notoriedad á trueque de servir con abnegación y rectitud los principios á que rinden acatamiento y fe. (jMu\ bien! Aplausos re petidos. El orador es aclamado por la concurrencia). Existe todavía otro aspecto de carácter general en que debe considerarse el punto que vengo dilucidando. Hay una ley inmu table, que asi tiene su sanción en el mundo físico como en el or den moral, en cuya virtud, la fuerza mayor arrastra á la más dé bil. Por

causa de este fenómeno universal los partidos extremos pierden ó acumulan adeptos, según el espíritu que los informa, siempre que entran en consorcio con el elemento medio. (Aplau sos generales).

la alianza

la colectividad radical robustece á ésta, que de mayor impulso, y debilita la agrupación libe ral. Por el contrario, en la alianza con la entidad consevadora,

Así,

es

el

ésta,

con

contingente

menos

progresista, pierde cuanto proporcionalmente (¡Cierto! ¡Muy bien!)

gana el

medio liberal. La

lójica de este raciocino es inconmovible. propia historia y la fisonomía política firman plenamente. Nuestra

del

pais

lo

con


139

Durante la

permanencia de la alianza liberal -conservadora, que la República por espacio de doce años, el partido liberal

gobernó

aumentó considerablemente

sus

fuerzas

en

desmedro del bando

conservador. Podría citar

respetabilísimos nombres de afiliados á la sociedad ultramontana Amigos del Pais, que más tarde ingresaron al liberalismo y ocuparon lugar prominente en su dirección. (Aplausos estrepitosos y prolongados). Lo contrario ocurre en las provincias en que el radicalismo im pera. El liberalismo va fundiéndose en él hasta casi extinguirse por completo. Todo el norte de Chile corresponde á esta obser vación.

aquí

que, si

miembros

de

una

conveniencia de

una

ú

como

favor de la que

en

y

Esa

(Bravos y aplausos. Voces:

Dedúcese de

se

juzgáramos

es

la

con

verdad). criterio

entidad autónoma del

partidarista,

liberalismo,

a

tendríamos que inclinarnos el partido conservador. (Bravos

alianza,

otra

pactara

con

aplausos). He entrado

tes

lo

en estas

expresaba,

nería de

nuestra

serie de

se nos

acusa

consideraciones, porque, de haber

comprometido

como an

la perso

y héchola servir de escabel á la exal

agrupación

tación del conservantismo. E¡ caudillo de la fracción

diendo á

la Convención que

bajo

su

de

personalista

desacuerdos, decía,

nuestros

presidencia

en se

mezquinas

rivalidades ó ambiciones

los de reforma y

de progreso ó generosas

«Si

dentro de nos

un

hubieran

lo declaro

con

partido, alu inaugural de

ha celebrado poco ha: satisfechas, si anhe

no

aspiraciones

mismo rumbo y á la sombra de

perturbado,

nuestro

el discurso

la misma

de

gloría

bandera

toda la sinceridad de mi

alma, yo habría sacrificado, sin trepidar un segundo, tranquilidad, bienestar, porvenir, la más amada de mis convicciones para evitar ó

conjurar la separación ó partida de uno sólo siquiera de núes" correligionarios. Y habría procedido asi porque estoy íntima-

tros


140

convencido de que la discordia es la causa principal de la decadencia y ruina de los partidos políticos. Las luchas internas relajan y destruyen la disciplina, y lo que es más grave aún,

tiiente

apartan de te

su

de los

objetivo las fuerzas que deben únicamen propagación de la doctrina y á la defensa de

verdadero

consagrarse á la

principios

contra

los ataques de los adversarios.

generales no tienen ni pueden tener en la práctica aplicación posible cuando las divergencias provienen, co contradicción abierta y profunda en los mo entre nosotros, de rumbos doctrinarios y del consiguiente intento de profanar el ar «Estas convicciones

del Partido.»

ca santa

Y para demostrar el desacuerdo que

sando

su

sentido,

frase de

una

una

nos

de las

divide, cita, tergiver

proclamas

de

nuestro

Directorio.

Jamás

se

ha lanzado

una

mistificación más burda, ni héchose

semejante audacia. (Grandes aplausos. Aprobación unánime de la Asamblea). El manifiesto á que se alude fué publicado el 8 del pasado mes de octubre y, sin embargo, desde las columnas de la prensa que escarnio de la verdad

sustenta

con

las ambiciones de los caudillos de la

Democrática,

y

en

documentos oficiales de la

lada Alianza Liberal,

se nos

otra

fracción Liberal

impropiamente

titu

ha hecho víctimas de las mismas im

putaciones durante todo el curso de la pasada campaña electoral. (Se repiten las manifestaciones). Se ha querido contener el sentimiento de fraternidad de los verdaderos liberales democráticos, repudiando la unificación de sus adeptos con el artificio vergonzoso de una mentira. (Estalli dos de aplausos y vivas al orador. Se nota gran animación en la sala.) Quizás

exceda de los limites de

todavía por más

vuestra

benevolencia sí ocupo á ello el pro

tiempo vuestra atención. Oblígame pósito inquebrantable que me he propuesto de hacer

luz

en

la his-


toria de

14I

disenciones, hasta desarraigar de esta gran comu personalismo, causa primordial de la anarquía del liberalismo chileno y de todos los desastres que han desgarra do el seno de la Patria. (Bravos y aplausos estrepitosos. La ansiedad continúa). Sostengo, señores, que el Directorio, cuyas funciones acaban nidad

de

nuestras

política

el

expirar, lejos de hacerse reo de inconsecuencia con nuestro político, tal como fué concebido y solemnemente procla

credo

mado

la Convención de Talca, ha sido

en

loso defensor, y

acuso ante

vosotros,

su

como

más ferviente y

desertores de

ce

nuestra

doctrina, á los que han plegado la bandera del liberalismo demo crático, glorificada por el martirio, y renegado de nuestras tra

diciones,

en

homenaje

unánime. La Asamblea

á se

oportunismo

un

pone de pie y viva

bastardo.

(Aprobación

al señor Blanlot.

Los

aplausos rebiten.) La concepción estrecha con que la representación parlamentaria del Partido ha comprendido la actitud que debe observar dentro del régimen institucional vigente y la forma en que ha planteado la defensa de esa actitud, constituyen el desmentido más inaudito de una profesión de fe que debió mantenerse en toda su majes tuosa integridad. (Grandes manisfestaciones. Voces: ¡Esa es la verdad! El entusiasmo es indescriptible). Sostener que para llegar á la reforma constitucional, en el sen se

tido que anhelamos, conviene prosternarse

parlamentarias

y afianzar

su

ante las instituciones

dominación hasta

sus

más

exagera

y repugnante, algo que ofen de á la verdad y el decoro, y que sólo pueden aceptar espíritus nacidos para doblar reverentes la cerviz ante los altares del Dios dos descarríos,

Éxito.

es

(Generales

algo contradictorio

aclamaciones.

Aprobación

entusiasta de la Asam

blea.) Es

vana

disculpa

á la que

se

acude cuando

se

sostiene que el


de los acontecimientos

rigor homenage sus

impone

el

á las doctrinas del vencedor.

Las instituciones de los

de

142

deber de

rendir

pleito

(¡Muy bien!)

pueblos provienen

de

sus

prácticas

y

hábitos.

conquistar por medio de una evolución pacífica perdimos en los campos de batalla, estamos obligados á propender con nuestra actitud, con los actos de nuestros repre sentantes en el Congreso y la propaganda incesante de nuestras convicciones, á sustituir el régimen de Gobierno imperante por el sistema representativo presidencial. (Grandes manifestaciones que se prolongan largo rato. Vivas al orador). El suceso revolucionario de 1891 vino á precipitar, arrastrán dola más allá de sus justos términos, una evolución que se diseña con caracteres bien definidos en el espacio de medio siglo y en virtud de la cual la omnipotencia de los Presidentes fué menos cabándose y desapareciendo. (Generales manifestaciones.) A esa evolución contribuyeron todos los partidos y hasta los mismos representantes del Ejecutivo. Y si es verdad que leyes secundarias y aún reformas constitucionales contribuyeron en Si queremos

lo que

parte á estimularla, no lo es menos que el mecanismo autorita rio creado por los constituyentes de 1833 para evitar la anarquía social y los motines de cuartel, se conserva aún en la letra y el

espíritu En la

de la Constitución

primera

de

estas

vigente.

memorables

sesiones, el

señor

Vergara

recordaba que la reacción en contra del sistema parla mentario había principiado ya á fines de la pasada Administración, en que el Jefe del Estado tuvo que nombrar por sí y ante si su Albano

os

último Gabinete á

de la imposibilidad de armonizar las am políticos del Congreso. (Se renuevan los

causa

biciones de los grupos

aplausos y manifestaciones.) Hé

ahí,

señores, el punto de

partida

de la evolución que

se

tni-


cía

en

no

de la

143

de la

demagogia colectiva que perturba el Gobier República. Dedúcense de aquí tres grandes conclusiones que el liberalis mo democrático, y señaladamente la fracción impersonal, deben recoger como justificación histórica y como regla de procedi contra

miento

.

Es la

primera, que nada durable se edifica en el terreno de la violencia y que obramos bien como chilenos y como políticos al defender á costa de tantos sacrificios la paz y el orden público. (Bravos y aplausos generales.) Es la segunda, que toda aspiración legítima se cumple, y que para ello no hay más que seguir la línea recta, dominando las impa ciencias de los que quieren el triunfo para sí, sin pensar en que el hombre más grande no es más que un átomo en el seno de la humanidad y desdeñando á los que tienen la impudencia de pro clamarse apóstoles de una causa, sin abrigar la energía del sacrifi cio ni sentir la fe de puras convicciones. (Profunda agitación entre los convencionales. Los aplausos y vivas se suceden sin interrupción.) Es, finalmente, la tercera, que los principios que mantienen y rigen la sociedad son inmutables y eternos, y que se debaten en una lucha estéril los que pretenden desarraigarlos ó sustituirlos, olvidando que su origen es tan eminente como el destino de los seres cuya existencia asegura, desarrolla y congrega. Ejemplo lu minoso de esta postrera conclusión es el que presenta el principio entre nosotros, que renace de sus cenizas aventadas por las pasiones délos hombres y busca encarnación en sus legí timos representantes, como único medio de que vuelvan á reinar

de autoridad

la paz y la concordia, el progreso y la justicia en la sociabilidad chilena. (La Asamblea se pone de pie y viva al orador. El entusias mo es

indescriptible.)

Tales son, señores

convencionales, las ideas que ha sustentado


~

144

y servido el Directorio Provisional

en

el

curso

de

su

combatida

existencia.

personales ó incontenibles arrebatos de en quiere arrojar de nuestro lado á los hombres que han lu chado por el engrandecimiento del Partido, aquí estamos todos la solidaridad para ampararlos y defenderlos. Hay entre nosotros Si por ambiciones

vidia

se

de las doctrinas y de la afección y colectiva, á la Patria, primero, y á

nos

debemos,

nosotros

como

entidad

mismos, después,

con

toda la efusión y lealtad de nuestros más íntimos afectos. (La ma nifestación se redobla. Los díkgados siempre de pie agitan sus sombre ros

y vivan al señor Vicuña y al No

dejemos,

señores, que

orador).

nuestra

ingratitud apague

la

voz

elo

del que proclamó nuestros grandes principios en la Con vención de Talca y que ha sido el alma del movimiento reivindicuente

nuestros fueros y de nuestros ideales. (Agitación indcscripla Asamblea. Los vivas no cesan y los aplausos se repiten por

cador de ible

en

instantes. Los señores Vicuña y Blanlot

largos de

una

La tros

ovación

mutua

lealtad que

amistosos

ensancharán

son

aclamados y

objeto

continuada.) nos

guardemos,

la

reciprocidad

sentimientos, harán indisoluble

nuestras

filas hasta

ver

de

nues

unión y unidad del

nuestra

reconstituida la

Liberalismo Democrático y agrupados todos sus adeptos en torno de una misma bandera. (Se renueva la manifestación. Al dirigirse á su

asiento el señor Blanlot

es

saludado por la Mesa Directiva y por los

convencionales, de pie. La ovación

prolonga algunos minutos.)


*f»

*H*

t*M

t|*

tí* *Xa tft, «&. iB, cía tía tfa tía «la

«la cía «1* cía

c*a

tía

VI

CONCLUSIONES PRESENTADAS

Á

LA

CONVENCIÓN POR

LA

COMISIÓN

RESPECTIVA

Señores

Delegados:

La Comisión

de presentaros las conclusiones que de programa de trabajo durante el trienio que el actual Directorio General ha de durar en sus funciones, ha ben

adoptarse

encargada

como

creído más

mención

y

práctico hacer sólo propósitos que carecterizan

exclusivamente la colectividad Li

especial

de

aquellas

ideas

beral-Democrática. Sería inoficioso que que todos los

general

nos

refiriéramos á cuestiones de interés

partidos

aceptan y

A este orden pertenecen la reforma

generación

y

responsabilidad

convención

de

sus

proclaman.

del Poder

Judicial en su miembros; la difusión de la 10


I4t»

pública, haciendo obligatoria la primaria y la apertura planteles de enseñanza industrial; la codificación de leyes ru rales y de procedimiento; el cultivo inteligente de las relaciones internacionales y otros muchos tópicos que no se relacionan con instrucción

de

la faz doctrinaria de los Partidos, En obedecimiento á la

formular las

principios

en

de

tenemos

el honor de

en

todas

sus

partes

la Convención de Talca y que constitu

fundamentales de

2.a Reitera acentuadamente

cipio

indicada,

Partido Liberal Democrático ratifica

i.a El

los acuerdos tomados yen los

norma

siguientes proposiciones:

autoridad, radicando

su

su

programa. de afianzar el

propósitos ejercicio en

sus

el

prin

Jefe Supremo del

Estado.

3.* Para conseguir la implantación del régimen debe

propenderse

á la

adopción

de

y administrativos que, por las vías duzcan á ese fin.

presidencial procedimientos parlamentarios pacificas de la evolución, con

4.a Para asegurar el afianzamiento del predicho sistema de go la revisión de la Carta Fundamental con

bierno, él Partido anhela el

de adaptar sus preceptos á las ideas enunciadas. S.a Es indispensable proteger el trabajo nacional en sus múlti

objeto

ples manifestaciones: favoreciendo las industrias establecidas, pro pendiendo al implantamiento de otras nuevas, buscando mercados a los productos y artefactos propios, estimulando la formación del capital chileno y la introducción de capitales extranjeros, am parando el comercio marítimo y terrestre y echando los cimien tos de instituciones que levanten el espíritu público y aseguren el abastecimiento del país por si mismo. 6.a Para el cumplimiento de los altos fines que el Partido per sigue, se recomienda á su Directorio General que haga cuanto


con

147

el decoro de

compatible integridad de los principios sea

que

su

elevada investidura y con la por la unificación del

profesamos,

Liberalismo Democrático; y 7.a El Partido Liberal-Democrático las ideas contenidas

en

acepta

en

todas

sus

partes

la nota-programa del candidato de la Con

vención Liberal de 5 de abril de 1896, hoy Presidente de la Re pública, Excmo. Señor don Federico Errázuriz.

Santiago, á 30 de noviembre de 1896. Miguel Castillo. E. Vásquez Guarda. Luis A. Molina. Robustiano Vera. Anselmo Blanlot Holley. /. E. Mackenna. —


VE

LA CONVENCIÓN

LIBEEAL-DEIOCRÁTICA inte S. E. el Presidente de la

República

El Directorio General del Partido «,ue

ana

Liberal-Democrático, acordó Delegados se acercara i saludar i S. E. el República y le manifestara las conclusiones to

Comisión de

Presidente de la

madas por la Convención. Compusieron la Comisión, los señores:

Ángel C. Vicuña Juan E. Mackenna A. Blanlot

Holley Aniceto Vergara A. Darío Verdugo U.

Presidente de la Convención

Delegado t

>

>

por

Iquique Santiago Santiago Concepción


149

Luis A. Molina

por San Fernán Parral

Delegado

Manuel A. Cañas Letelier

>

Ismael Poblete

.

J. Victorino Várela

Butnes

Valparaíso Pisagua

i

Rodolfo Castro

»

Víctor N.

*

Temuco

Arturo Laiz V.

,

Cañete

Senén

n

Rere

Rufino J. Méndez

*

Rere

Emilio Merino

f

M. Arturo Zañartu

»

Chillan

Ramón Silva

Ovalle

Vega

Figueroa

Manuel

J. Benitez

*

Alberto Valdivieso Araos

»

Cruz

y

Gregorio

Quillota

Melipilla Coquimbo Vallenar.

Dirigió la palabra á S. E. el Presidente de la República, el señor Ángel Custodio Vicuña, expresándole las conclusiones acordadas por la Asamblea, y manifestándole el espíritu que anima á la co lectividad Liberal-Democrática

en

orden

al afianzamiento

del

autoridad, radicando su ejercicio en su genuino re presentante, el Primer Magistrado de la República. S. E. contestó agradeciendo el acto de deferencia de que era objeto y asegurando que en la lucha de las urnas todos los parti dos tendrían amplias garantías á fin de alcanzar su legitima repre sentación y propender al cumplimiento de sus ideales.

principio

de

Agregó chos á

sus

Después Estado.

que los

señores

hogares después de

un

convencionales debían regresar satisfe de haber cumplido sus deberes cívicos,

corto rato,

la Comisión

se

despidió

del

Jefe

del


rv

Don Guillermo Mackenna


^SaPM^^^^^^^^^^^^^^^^P^^

VIII

DISCURSOS Pronunciados

en

la ceremonia de la traslación de los restos del

Excmo. Sr. Don José Manuel Balmaceda

Don Guillermo Mackenna

Señores: El alma de Balmaceda está

blo,

aquí, gloriosa,

admirando á

este

pue

que lo recuerda y que lo ama!

Yo lo diviso y lo mirol

contemplo aquella dulce fisonomía, retrato fiel de su poder grandeza. Me lo imagino bendiciendo á esta familia liberal-democrática ni su sacrificio,' ni sus ense en ocasiones, no ha respetado que, Yo

y de

su

ñanzas!


152

señores, yo, el último de los compañeros de ese grande no el menos fiel y entusiasta, á pediros que el dia

Vengo,

hombre, pero de

apoteosis, rompiendo nuestras debilidades de ayer, salga este lugar, que encierra todo lo que más amamos unidos

su

mos

de

á

nombre y á

su

su

infortunio.

que podemos erigir en su memoria, es aque lla que forme el acuerdo de nuestras voluntades, para hacer triun far sus ideales y principios, que encarnarán, sin duda, la felicidad La

mejor

estatua

de la Patria,

¿Qué

se

hoy

tan

deprimida,

hizo, donde está la pureza de

los cuales Balmaceda fué

cos, de

nuestros

ejemplo

hombres

públi

luminoso y morali

zado r?

hoy la mano firme del estadista que encaminando las situaciones, por más arduas á resultados siempre justos y provechosos para el

divisamos

¿Dónde

todo lo abarcara, que ellas

fueran,

país? ¿Se divisa,

acaso, señores, el camino que

nos

conduzca á resol

dificultades que nos rodean y apremian, esperando solución, que él la habría señalado al instante, con sus brillantes talento é ilustración? ver

las

grandes

Mostradme, mis amigos, un alma que haya tenido culto más sincero y profundo por este Chile, que no supo comprenderle; decidme cuál fuera la causa que pusiera en sus manos esa arma maldita, que nos arrebató al más probo de los hombres y al más

querido Jefe

y amigo. Los extravíos de los

en

pueblos

no

duran

que, abriendo paso á la verdad y á la

errores, para maldecir un virtud y al patriotismo.

Luzca, al fin, que todo

un

para

pueblo

ti, te

injusto pasado

gran

Dia

llega

se conocen sus

y rendir acatamiento á la

el rayo de la justicia, lleno de emoción y entusiasmo,

Balmaceda,

acuerda

eternamente.

justicia,


reemplazando fué sino la

1

lo que

cruz

se

llamara

entonces

expiación,

por lo que

no

del martirio!

¡Dios mío! Si la plegaria de un hombre profundamente creyente llega, como creo, á esa dulce mansión que se llama cielo, ydescansan á tu lado los hombres de honor y de patriotismo, ahí tendréis á nuestro inolvidable amigo, aspirando, si, aspirando por la unión sincera y benéfica de los que,

sacrificamos.

■j-T^r-4-

con

él y por la

Patria,

nos


155

Don Adolfo Eastman

Señores: Tenemos delante de ciudadano y de

un

Jefe

nosotros

los

despojos

mortales de

esforzado y hábil que luchó

un

gran

con entereza

dignidad en defensa del orden público y de las prerrogativas y facultades que la Constitución le concediera. Si el desborde de las pasiones humanas, que en todos los pue blos de la tierra y en distintas épocas de la historia del mundo, se

y

ha

presenciado contra sus grandes hombres, le obligaron á sus para siempre al cariño de los suyos y de sus conciudada nos, no podemos olvidar que nos legó dignos y levantados debe res, que cumplir. Balmaceda, como lo dijo y sintió en sus últimos instantes, amó á su Patria sobra todas las cosas de la vida, y su gran corazón y ta traerse

lento reconocido, le abrieron el camino á los puestos más eleva dos de la República. En medio de la

subió al

poder

en

situación

los odios que le habían se le vio siempre en el sus

actos

hijos

á

ver

y, más

da

su

En

creado la lucha terreno

un

tenaz

y difícil

en

que

disfrazados, de sus contrarios, poco

de la conciliación, tendiendo todos

país dirigiendo

renacer en sus

que todo,

unificación del

política complicada

:886, palpitantes, aunque

la sus

perdida

armonía

entre sus

esfuerzos continuos á la

Liberalismo, cuyos principios habia profesado

to

vida. medio de

su constante labor política, encontraba tiempo, igual actividad, para atender á innumerables necesidades del servicio público, dar impulso sorprendente á la instrucción, mejorando en lo posible la condición del pueblo y dotando al país, en todas direcciones, de servicios destinados al mayor desa-

en su

sin


-

I5«-

riqueza y que hoy ostentan los campos y casi todas las ciudades de la República. Paso por alto, señores, y no quiero ni recordar en este sitio y ante los restos queridos de mi amigo inolvidable, los aconteci mientos luctuosos de 1891. Os manifestaré, si embargo, que siento que el espíritu de Balmaceda nos llama á la concordia y á rrollo de

su

la tolerancia. Su gran corazón nunca demostró odios ni vengan zas para sus enemigos, y sus labios jamás pronunciaron una queja contra tanta

Recuerdo dar!

crueldad é es

injusticia.

señores, que no podemos ni debemos olvi más que nunca, necesita de todo el patriotismo de

este,

Chile, hoy

Le vemos dividido, un tanto agriado, y desconfiado por impresiones que lógicamente trae tras de sí un trastorno com pleto y brusco en su administración y en sus servicios públicos. Las profundas perturbaciones y crisis que han tenido los cen

hijos.

sus

las

tros

económicos de la

algún tiempo

República,

la situación tirante

mantienen y

los

negocios

mantendrán por

hoy presen ciamos. Las emulaciones y recelos que crearon nuestros triunfos en la última guerra del Pacífico, están latentes y pueden más tar de

ser causa

En

de

nuestra

en

complicaciones internacionales. pueblo libre, nunca se

historia de

que

habia

presentado

situación más delicada y más llena de zozobras para la República, Felizmente, Chile es compuesto de una raza viril y esforzada.

Hagamos, pues, porque

la

pasión

nunca se

sobreponga

al

patrio

tismo y á la cordura y que el espíritu de Balmaceda nos guíe por el camino que nos conduzca al bien y á la felicidad y grandeza de esta tierra que nos vio nacer! Así habremos imitado los nobles sentimientos de Paz sobre

esta

ese

gran ciudadano.

tumba, que

la admiración y el cariño

será cubierta

eterno

de

sus

siempre por el respeto, conciudadanos!


157

El señor Anselmo Blanlot

Holley

Señores:

El culto de los muertos es la cadena perdurable que liga con los vínculos de la afección y del recuerdo á los que libran la bata lla déla vida con los que han pagado ya tributo á la naturaleza, á la

vez

que la más elocuente

prueba

de la

aspiración

talidad, que anima el espíritu, que lo fortalece lo

perpetúa

en sus

en sus

de inmor

vicisitudes y

obras.

Borrad de la memoria

sentimiento, y el mundo se convierte generaciones van, indiferentes, sepultándose unas á otras, con sus grandezas y sus miserias, con sus energías y sus trabajos, apagándose el estimulo de los grandes ejemplos y cegándose para siempre la fuente vivificadora de la en un vasto

cementerio

ese

en

que las

esperanza.

Quitad al hombre la certidumbre de la justicia veréis desfallecer

en

los

momentos

de

prueba

postuma,

y sacrificar á

y lo con

veniencias

pasajeras las más arraigadas convicciones. heroísmo, el martirio, la gloria, se alimentan con la savia bendita de lo imperecedero, como la planta con los jugos fecun El

dantes de la tierra. Y

bien, señores, aquí

estamos en

cumplimiento

de

esa

ley

in

mutable que rige los destinos humanos, los representantes de casi toda una generación; aquí, nos hemos reunido para proclamar las virtudes del más ilustre de

nuestros contemporáneos. página en que se consignan los altos he chos de aquel cuyos despojos entraron en la noche eterna por la tenebrosa puerta de la proscripción... Y, sin embargo, las tem pestades que combatieron su existencia se han disipado ya, y sólo quedan en pie sus ideales, fórmula generadora de un gran Partido,

Fresca

se

halla aún la


-

y

su

i58

-

martirio, expresión generosa y acabada de la abnegación

y

del dolor humanos. En el trascurso del tiempo se van despejando poco á poco los acontecimientos de los atavíos que las pasiones de los coetáneos les prestan, hasta que la posteridad puede juzgarlos con criterio

imparcial de

como

justiciero. Así, las sombras que cubrían la gran figura Jefe, se han evaporado ante la majestad de su gloria

y

nuestro

las brumas de la noche

la clara luz del sol.

ante

pueblo con encarnación tan acen drada y tan pura como el propio espíritu en la envoltura material que lo contiene. El sentimiento que inspira se anida en cada ce rebro, palpita en cada corazón, estimulado incesantemente por el amor al hombre y la admiración al procer. La penumbra que separa el juicio de los vivos del fallo de la posteridad, no ha existido para ól, cuyo trágico ocaso se iluminó con tintes de aurora al resplandor de su mismo sacrificio. Por eso, señores, la historia ha pronunciado su veredicto sobre la pira todavía humeante de ingratas memorias. Los principios que nos legara constituyen el evangelio político, Balmaceda vive

no

sólo de

en

nuestro

hombres han

el alma del

Partido,

palpado

sino de

entidades y de cuantos sinceridad lo falaces de las

cuantas

y reconocido

con

á que se ha sometido el Gobierno de la República, Balmaceda fué, en este sentido, el hombre de su época, aunque

experiencias por

su

y

sus

dotes

y de

sus

émulos.

genio

prosélitos Unas

cuantas

hallara por encima de

apostólicas se

ideas fundamentales forman

su

sus

credo. Si hubié

pensamiento político de Bal maceda, diriamos que propendió, dentro de las leyes orgánicas vigentes y del respeto á las tradiciones de gobierno, á la distri

ramos

de

encerrar en una

fórmula el

bución científica de la soberanía

entre

El derecho constitucional moderno

los Poderes del Estado,

proclama,

como

verdad ín-


concusa, la armonizar

separación su ejercicio

Balmaceda defendió

propia

159

de los Poderes

públicos,

único medio de

y de evitar el entronizamiento de la tiranía. este

principio

hasta

con

el sacrificio de

su

vida.

Hé ahí

convicción y

su

gloria.

su

Desde el dintel de la eternidad señala, libre de odios y de ofus camientos, el camino tortuoso y difícil que necesariamente ha de el

seguir

aquel

destaca

ta se

más

el imperio de las nuevas instituciones. En sublime, su personalidad de patriota y de estadis

país bajo

momento en

admirable,

todo el apogeo de su talento y de su virtud. Nada esfuerzo de previsión y como seguridad de

como

convicciones, que

su

Testamento Político. Nada que revele

me

benévolo para con sus más encarnizados adversa rios. Nada que patentice con más vigor sus sentimientos cívicos y su culto por esta Patria, cá la que amó sobre todas las cosas de la vida.»

jor

su

En de

espíritu

aquel supremo legado

sus

luces,

tiene

no

No le amedrenta el odio

injusticias de

de la

de

sus

de

de

consejos,

más que

vista

en

un

enemigos,

sus

su

experiencia,

fin: el bien de Chile. ni

se

duele de las

suerte.

Olvidado de sí mismo, consagra á la Patria el último destello su inteligencia, el voto final de sus aspiraciones. Sed unidos

Apagad

la

advierte á

tea

sus

amigos

de la discordia

que la familia chilena

se

para que la sirváis

dice á

sus

mejor.

perseguidores

para

dé el abrazo de la reconciliación y del

olvido. Hé

ahí, señores, la herencia que

nos

Hé ahí el mandato que debemos Seamos leales á nuestra doctrina,

legó.

acatar.

guardemos

la fe

convicciones, y habremos honrado el martirio de

de

nuestras

nuestro

Jefe.

;


Don

Enrique del Cmnpe


■■va ■:•-

'.Vi?


El señor

leí

Enrique

del

Campo

Señores: Trascendentales y encontradas significaciones encierran' para tumba que ahí se alza y esta grandiosa y solemne

nosotros esa

manifestación

popular de segunda,

objeto. Simboliza la primera, despierta aquélla una lágri ma, ésta una sonrisa; es la de una imagen pavorosa de horas de angustia suprema y de eterno baldón para nuestra patria, que yió sucumbir al mejor y más esclarecido de sus hijos; entraña la otra el providencial é inevitable despertar de la justicia reparadora, los primeros resplandores de la apoteosis que los hijos de Chile han de ofrecer algún dia á los venerandos manes del sublime suicida, del hombre-idea que se llamó José Manuel Balmaceda. Largo, señores, y angustiado ha sido el calvario, lenta y tardía la grandiosa evolución; pero en la memoria de todos los patriotas de Chile está fresco y palpitante aún el doloroso y trágico recuer do del comienzo de la jornada; en sus oídos escuchan todavía, el estallido de aquel pistoletazo con' con resonancias proféticas, que el gran ciudadano se arrancó la vida, para que su espíritu, purificado por el sacrificio, pudiera transformarse en el credo re publicano y democrático ofrecido en comunión á los pueblos una

noche,

y la

que

una

es

aurora;

americanos. Hé

ahí, señores,

nuestro

común y nobilísimo

origen;

hé ahí la

social y política del gran Partido Liberal- Democrático, Obedeciendo á invariable y maravillosa ley fisiológica, nuestra vida ha surgido de la muerte, porque desde la fosa en que descan

generación

saron

por

vez

primera

maceda, hasta el CONVKNt-tÓN

los

sagrados despojos de José Manuel Bal presente, el espíritu del gran repúbli-

momento

II


co, convertido

en

la fe de

162

nuestras

almas, ha hecho

una carrera

aún y más gloriosa que la altísima que desempeñó en el mundo de los vivos. Volveos, si no, y lo veréis por do quíer alzarse en imagen en el eorazon del pueblo chileno; ved cómo más

larga

informa, augusto y majestuoso, nuestro espíritu político nacional; contemplad cómo encarna nuestras glorias del pasado y nuestras halagüeñas esperanzas del porvenir; bajad de la suntuosa mansión del poderoso á la humilde morada del trabajador y veréis que siempre su imagen está presidiendo sus horas de lucha y de la bor; id á nuestra leyenda popular del último lustro y encontraréis que su fuente de inspiración ha sido constantemente ese espíritu gigante, convertido por ella en un mito, y en símbolo del dolor, de la purificación y de la idea republicana. |Oh, sublime y prodigioso poder de la idea, cuando se genera la sangre y en el sacrificio de un hombre! Entonces lo que es en la generalidad de los casos: una pura abs tracción, un espíritu sin cuerpo que no agita los ánimos ni alarma los intereses; es, por el contrario, la eterna y alta verdad que, pre y

encarna en

de

deja

ser

dicada por un redentor que nació para divulgarla, cruza triunfante el aire libérrimo, rompe con el sentido general de su tiempo, y aunque provoque las iras de la superstición y de la ignorancia,

llega

al oído de los

pueblos,

que la acogen y la llevan

en

el

cora

zón y que la modulan como plegaria incensante en los labios... En razón, señores, de esta mágica virtud, nuestro credo Liberal no morirá jamás. Puede nuestra joven sociabilidad experimentar, como tantas otras, el desconsolador y pernicioso influjo de ese pesimismo que va siendo como el sudario en que bajará envuelto á su fosa este siglo-coloso que ya alcanza á sus postrimerías; puede esa atmósfera engañosa que nos envuelve ha cernos aparecer el bien como una utopia y la inspiración como

Democrático

una

flor venenosa; la existencia

como

un

combate estéril y sin


-

i«3

-

esperanza; la tierra como un sangriento campo de batalla y un inmenso cementerio en el que todo se reduce, en medio de una cacería infernal de todos los seres unos contra otros, á cazar ó ser

cazados, á querer deñosamente

sin

motivo, á luchar sin objeto y á arrojar des

palada

una

más de tierra sobre el luchador que

sucumbe; puede la fiebre que así nos trastorna fingirnos vanas qui meras: el bien, la virtud y los puros ideales; pero la idea redentora que, santificada por la sangre de un hombre y enaltecida por su ejemplo, ha caído como simiente bendita en el corazón de un

pueblo, gloria y

no

de

morirá,. sino. que, germinando, producirá frutos de

engrandecimiento

para

su

patria.

Elocuente testimonio, señores, de lo que os digo, es la solem ne ceremonia que hoy congrega á esta muchedumbre iñnumérica y

de esta fosa. ¿Qué la trae hasta aquí? ¿Qué poderosa la ha impulsado, poniéndole el respeto frente y la plegaria en los labios? ¿Qué talismán ha erigido pecho de todos los que aquí nos reunimos un santuario in

reverente en torno

fuerza en

la

en

el

secreta

y

violable de veneración y de cariño? ¿Quién levantó allí el ídolo, quién puso allí la fé? ¡Ah, señores! Es que tras la noche lúgubre y tormentosa de que

os

hablaba hace poco, aparece el gran sol,

aurora; es que la idea resucita triun que la simiente ha fructificado y aquí está; es que las lágrimas se han secado para volar al cielo y comienza el hosanna de alborozo; es, finalmente, que el tercero dia ha llegado y princi

el dia luminoso y

fadora;

su

nueva

es

glorificación del hombre más grande que se inmoló en aras pueblo chileno. ¡Resurge de entre tus cenizas, sombra querida, abandona las de leznables y mortales vestiduras, alza la apolina cabeza, tercia so bre los hombros el manto augusto del Supremo Magistrado, le pia

la

del

vántate tu

en

pueblo;

medio de cómo

tu

nosotros

sacrificio

y verás cómo no

te ama

ha sido estéril para

y su

te

venera

regenera-


I¿4

cíón social y política y cómo tus verdaderos amigos de ayer no han renegado jamás de tu nombre ni de tu doctrina! Por el con están todos, enlazados por el mismo afecto y persi trario,

aquí guiendo el mismo ideal. Cruda y porfiada ha sido la lucha, solación y las ruinas que dejaste tras

y muchas las lágrimas, la de de ti; muchos hogares de

tu muerte, sin lumbre, sin pan y sin abrigo; tus huyeron á buscar en hospitalarias tierras el amparo madre patria, convertida en madrastra, les negara; pero en

siertos lloraron

amigos que la

fieles

tanto estrago y miseria, no murió la fe y se conservó el ideal. Pasados los primeros estallidos de la tormenta, los que cris oyeron tu doctrina se reunieron un dia, como los primitivos tianos en el fondo de las catacumbas, y, después de contarse me

medio de

drosos

entre

las

sombras,

se

refirieron mutuamente

historias de luto y de infortunio. Cuando

sus trágicas dispersaron, retem numerosa falange, re

se

plados por tu recuerdo, formaban ya una suelta á pelear por tu idea que se había conservado en la concien cia del pueblo, en contra de los que un dia pretendieron matarla. alcanzado, sombra querida, te los ofrecen hoy tus compatriotas en las inmarcesibles coronas que vienen á depositar sobre tu tumba. Hoy nuestra voz, que puede resonar altiva y libre, es á la vez Los triunfos que hemos

lección y remordimiento: alecciona á la conciencia nacional de todos los ciudadanos que aman la verdad y la justicia, y atormen ta á los que, separándose de tu luminosa huella, no quieren ver

ti, cegados por la ambición, el espejo sin mácula de la virtud republicana. ¡Bendito sea, señores, el tiempo, providencial y eterno repara dor de las injusticias humanas! ¡Cuántos grandes apóstoles del pensamiento y mártires de su doctrina recibieron sólo de él la gloriosa corona que les negaron sus contemporáneos!

en


-

1

¡Quién hubiera podido dispersas que sostuvieron

.6;

-

decir á las huestes rotas, desalentadas y la bandera del 91, que

cinco

años

más

enarbolarla, triunfal y poderosamente, en la tum ba del Jefe invicto qué, amándola y bendiciéndola, cayó envuelto entre sus sangrientos pliegues! Hoy el hierro de las antiguas ca tarde habían de

ha convertido en el acero de las espadas que han de pe grandes batallas cívicas de mañana; los lamentos de los cautivos en el regocijado canto de los libres, y el fondo oscuro denas

se

lear las

de los calabozos háse dilatado hasta formar horizontes infinitos y luminosos, que hacen pensar en la gloria y en el atrevido vuelo de las

águilas.

esta tumba viene á descifrar para nosotros de los misterios mayores que hay en la vida: el enlace de las causas con los efectos. Bien conocemos todos las unas y los

Por eso, señores,

uno

otros en

nuestra

bién

lo que se relaciona con nuestro común nobilísima cuna estará siempre aquí, y

nuestra

inagotable

Si la historia

toda nes, #

vez

es una

fuente de

origen, y por eso aquí estará tam

para el futuro. tumba lo es igualmente,

inspiración

resurrección,

esta

que será lección y ejemplo para las venideras generacio en ella el testamento de la pasada grandeza de la

que leerán

Patria.

Sea, pues, señores, este simbólico monumento, que el pueblo chileno ha de reemplazar en no lejano día por otro soberbio, áu y magnifico altar de purificación y de concordia. ¡Que nadie acerque á él sin corazón generoso, ni nadie lo abandone sin

reo

se

sentimientos fraternales! Pueden las

pasiones de

los hombres

los rumbos, enardecer ó dividir los

perturbar espíritus en

el

criterio,

errar

medio de la lu

cha; pero toda esta inmensa muchedumbre que aquí está, ama y espera lo mismo, vierte su llanto con idéntico dolor, cifra su fe y su

esperanza

en

el sublime

apóstol

y,

semejante

á

un mar

tempes-


tuoso,

llega

á

aplacar

sus

iras

166 en

esta

playa

bonancible de la

muerte... me escucháis; pensar de otra seria crimen y demencia. ¡Que no se pretenda convertir este sagrado sitio en tribunal inexorable y severo, sino en la salu dable y maravillosa corriente del mitológico rio del olvido; por

Si, pueblo noble é inmenso que

manera

que, si así

no

fuera ¡ay de los

grandes culpables

que

pretenden

jugar con los destinos del Partido Liberal-Democrático!... ¡Memoria veneranda de José Manuel Balmaceda, sé en esta oca sión para los que de veras te aman, vinculo de unión indestructi ble yiprenda de gloria para el porvenir!


•Va

ai*a •*» (Xa iXa

«Xa (Aa «A. «X. «Ka «Sa i#a «JJ* Jía tía lia t#a »*a lía «*a

IX

EL GRAN De

despedida

los

a

BANQUETE

Delegados de toda

OFRECIDO

la

República

POR EL

DIRECTORIO GENERAL DEL PARTIDO (De

la relación de El Diario del i* de diciembre de

por más de

Espléndida ción

con

un

concepto

ayer la manifesta

que el Directorio del Partido Liberal-Democrático feste

á los delegados de provincia. Distinguidos correligionarios

sentativo que para

estuvo

1896.)

sostuvo

proseguir

en

,

de la

Balmaceda,

la lucha

derancia de los ideales

se

causa

del Gobierno

han dado

un

Repre

abrazo fraternal

porfiada y tenaz en defensa y prepon políticos que enarboló por bandera el esta-


168

dista que, Chile. El

con

sacrificio

sublime, honróse á sí mismo, honrando

á

principio de autoridad sin el cual no hay ní puede haber go posible, fué el distintivo que distinguió ayer á los conven

bierno

cionales. Una

vez

más ha

Liberalismo-Democrático que es en que se ha cimentado el en

el

probado

Partido de orden y progreso, base grandecimiento nacional.

Agrupación poderosa, dado

a

firme

con

el elemento balmaccdista

se

ha consoli

la ovación de ayer, para dicha y felicidad de la

Patria. No

ha habido

una

sola

nota

discordante, lo que manifiesta

bien claro las nobles intenciones de que están animados los que

verdadera y sinceramente mantienen flameando en alto el pabellón del Gobierno Representativo en oposición al Gobierno Parlamen tario. En el dia de ayer

se

ha abierto

una

nueva

era para Chile. Han

quedado marcadas las fronteras entre los que sostienen uno y otro régimen político. Presentaba un espléndido golpe de vista el sitio donde debia tener lugar el banquete. Habia sido adornado con banderas, gallar detes, escudos y flores naturales En la testera

maceda

~y

se

otros

ostentaba

de

un

distinguidos

y artificiales.

[retrato

del Presidente señor Bal

miembros del Partido Liberal-

Democrático. Poco

después de las 7 P. M. principiaban á llegar á la Quinta delegados de los diversos departamentos de la Repú

Normal los blica.

A la hora indicada tomaban colocación alrededor de la los miembros que componen

Democrático,

el directorio del

mesa

Partido Liberal-


169

Presidió don Aniceto don

Juan Mackenna y

Vergara Albano, teniendo á su derecha á su izquierda á don Anselmo Blanlot

á

Holley. eran ocupados por los número de ciento ochenta. Es de

Los demás asientos de la Mesa Directiva

delegados departamentales

en

advertir que la concurrencia al

banquete

alcanzaba á cuatrocientas

personas. La

amplia

la hora

improvisada sala se hallaba totalmente ocupada á principio la manifestación, elegante papel de cartulina se encontraba impreso el é

que dio

en

En rico y

siguiente Mt.Ni;

Sopa:

de tortuga.

Gerez.

Pescado: corbina á la

Fiambres:

galantina

española.

Vino blanco Benitez.

de pavo,

mayonesa de salmón,

jamón.

Urmeneta tinto.

Entradas: croquetas de ternera, filete á la milanesa, flan á la fi Tocornal

nanciera.

.

Punch á la

romana.

Legumbres: espárragos

en

salsa verde.

Asado: de pavo. Champagne. Entremets: puding á la francesa, —

torta

amerengada, gelatina

va

riada, queso. Café.

Coñac.

Durante

la comida reinó el mayor

entusiasmo y

alegría

entre

los circunstantes. Una orquesta compuesta de numerosos ejecutando las más escogidas piezas.

profesores

amenizó el

acto

convención

12


En momentos de

Vergara en

170

servirse el

champaña,

el señor don Aniceto

Albano ofreció la manifestación á los señores

delegados

términos entusiastas y elocuentes. A cada instante fué aplaudido y aclamado el orador. A continuación hicieron

Mackenna,

á nombre de

gracias por la manifestación les departamentales. El señor Mackenna

reciendo

de la palabra el señor don Juan E. delegados de provincia, dandos las de que eran objeto los convenciona

uso

los

estuvo

muy feliz

en su

improvisación,

y ovaciones entusiastas y repetidas. También cautivaron al numeroso auditorio y fueron

diversas manifestaciones los

guieron

me

aplausos

en

el

uso

de la

siguientes palabra:

señores

Aquiles Bianchi Tupper Darío Verdugo Urrejola Guillermo Mackenna

Agustín

Correa Bravo

Nicolás Senén

Ugalde Figueroa

Alberto Valdivieso Araos Rodolfo Castro Félix Mackenna

Edmundo Mardones Solar Emilio Sartori Pedro Barros

Santiago Pefiailillo Ramón Aliaga Olivares Luis A. Molina

Ángel

C. Briceño

Horacio Lara

objeto delegados que

de si


171

Don Nicolás

Ugalde y don Luis A. Molina arrancaron grandes ovaciones á la concurrencia por sus elocuentes y patrióticos brin dis. El

primero habló en representación del pueblo, y el segundo grandes rasgos los muy importantes y buenos servicios prestado el señor don Ángel C. Vicuña á la causa que sos

reseñó á que ha

tiene el Liberalismo-Democrático.

no

Recordó que el señor Vicuña, con desinterés.y patriotismo dig de todo encomio, conducía á los verdaderos liberales-democrá

ticos por la senda del deber y de la libertad.

Durante todo el

tiempo

que duró la manifestación

prevaleció

el mayor orden y entusiasmo entre los circunstantes. Fué una fiesta de entera franqueza y sincera amistad.

Terminado cada

uno

de los

amenizaba el

acto

ejecutando

gida,

brindis, las

la orquesta, muy bien diri

mejores piezas de

su

reper

torio. La Canción Nacional fué oída de

pie por la concurrencia, que júbilo indescriptible, no se y aclamaciones, que se prolongaban patriota y fundador del Partido Libe

vivamente emocionada y llena de

cansaba cuando

de lanzar vítores se

recordaba al gran

un

ral-Democrático. Es verdad que todos los oradores estuvieron muy oportunos y

felices

en sus

á que

se

do

brindis, y

con

justicia

se

les tributaron los

aplausos

hicieron acreedores,

La gran manifestación de anoche habrá dejado un grato recuer en el corazón de cada uno de los señores delegados departa

mentales. Poco

después

de las

n

P.

Albano daba por terminado el te

improvisación,

M., el

señor

banquete

que fué frenéticamente FIN

don Aniceto

en una corta

aplaudida.

Vergara

pero brillan

La convención liberal democrática  

La convención liberal democrática. Partido liberal democrática. 1896.

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