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Marzo 2012 . Revista de la Facultad de Psicología

Nota Editorial Libremente se complace en presentar la edición número dos “Amor, sexualidades y erotismo”, palabras provocadoras en sí, llenas de deseo incitan el despertar de esa parte de escritura oculta o no, en cada uno de nosotros. Como bien podemos escuchar en Carmina Burana “El enamorado se encuentra absorto en su trofeo, con los sentidos embriagados por la emoción sensual de esa íntima experiencia capaz de sublimar todo lo que de picardía tuvieron sus lances de seducción y se ha olvidado del resto del mundo” . Las mejores obras a lo largo de la historia de escritores, poetas, músicos, en fin artistas, son producto de “eso” a lo cual no se le puede asignar un nombre, simplemente se siente y vaya que se siente. Sólo queda dejar en sus manos el disfrute de cada una de estas páginas colmadas de inspiración, pasión y placer.

Directorio Libremente Karla Montero Eduardo Verde Estefanía López José Luis Mata Ximena Moranchel Ivan Rivas Gilberto Sánchez Javier Butanda Mayte Pardo

Portada : Edgar de la Torre Vizcaíno


de: Donato C. Todo el tiempo veo lo que me lleva a ti, es un día en que el calor lastima, pero mi herida es más grande por ti, me duele saber lo que sufrirías y es que este monstruo camina con licencia, con penitencia. He avanzado varias cuadras, me repito que te amo y que no estoy equivocado, aunque pienso que las paredes de cada edificio se ríen, me reprochan lo que han visto por aquí; pero solo soy yo, así tan real. Ahora doy la vuelta para cruzar el viejo patio y tengo presente el primer día que te vi, es tanto lo que espero, que quiero encontrar mi perdón. Yo me he propuesto hacerte feliz mientras este a tu lado, cuando mi zapato se atora con un escollo, me safo y veo al viejo guardia esperando. Seguramente para darme un nuevo motivo por el que me negara el paso, creo que hace lo que hace por deporte o venganza con los que todavía podemos andar. Lo escucho, pero hace tiempo que no me importa y se queda detrás. Vuelven los fantasmas que hacen estallar mi mente, vuelve todo en cuanto se refiere a ti. Ahora veo tus ojos, esos que me das cuando me abrazas y me enseñas que todo puede estar bien; siento tus brazos con tus labios cuando cruzo mas de la mitad del camino, hoy lo hago por ti, caminar por esta calle como tantas otras por que tu necesitas que lo haga. Llevo conmigo tus palabras y tu papel, no hay nada mejor que el sacrificio aunque nadie lo pueda ver, pues es más lo que haría por ti. Cerca estoy de llegar sobre la acera que divide la avenida y la cochera de mi meta, un edificio de color blanco y enrejado que no se ve como la felicidad, pero tu huella en mi hace olvidar lo natural de cada lugar y me dispongo a entrar. Parece un mal sueño con una bestia del otro lado de la ventanilla que ignora mi voz y espero, por que no hay nadie mas aquí, me siento un extraño con fragilidad que quiero ocultar. Por fin, reciben tu papel dejando estampa del momento y sitio, es todo lo que quiero por ahora, lo guardo y me voy; si supieran que mi risa podría estallar, más sin embargo solo empiezo a caminar. Es un completo día paralelo a tu día en otra parte, pero el cielo se puede despejar y en dos horas más ahí estaré y pediré, que no dejes de hablar.

Por Edgar de la Torre Vizcaino

¡Yo no quiero amar! Largo viaje

Sentí en mi p echo el aleteo de las pequeñ as aves azora das Sentí en el ro stro la suavidad d e tu mirada Sentí el fuego líquido que escurría de tu cabello cada vez que mis manos emprendían el largo viaje y regresaban trayendo not icias de todos los ri ncones de tu cuerpo. Por Andrés Z urita Zafra

Te odio tanto, porque yo no quería convertirme en la estúpida persona que ahora soy. No me lo propuse. Yo nunca hubiese querido que pasara así. ¡Pero tú tienes la culpa! Eres como el peor de los vicios que no me deja. No sabes cómo me detesto por tener este horrible sentimiento. Yo que tanto te despreciaba por tu inocente forma de ser. Tu ingenuidad me ofendía y tu personalidad tan cursi, era todo un tormento para mí. Me molestaban las personas tan tontas como tú. Tan esperanzadas en que todo es y seguirá siendo rosa. Arruinaste mi solitaria y perfecta vida. Te odiaba antes y ahora me odio a mí. ¡Concentré tanto mi energía en ti! Y mi odio, extrañamente se transformó; ¡me indujo a algo tan ilógico y tan espantoso, como es el amor¡ Y ahora estoy, como jamás quise estar. ¡No acepto mi condición actual! ¡Es algo estúpido y sin razón; yo no quiero amar¡ Por Brenda Estephanie Mata Rangel

Por Edgar de la Torre Vizcaíno


A mi lado he encontrado tu sonrisa, la de tus ojos, de tu boca y tu corazón. Lo he sentido latir tanto como el mío propio. El silencio tan solo delataba el compás de ambos corazones. Te quiero abrazar, unir tu pecho con el mío, para que los latidos sean acompasados. Y lo hago, ahora el sonido en uno solo, pero más fuerte. Al abrazo le uno un beso, como preámbulo de un buenos días, que los dos estamos esperando. Junto al beso, caricias incontenidas, pasión que no se controla y que solo tiene una sensación, la del amor que té profeso. Ahora eres mía. El amor antes compartido, quiere ser dominado. Eres mía, quieres ser mía y deseas que te domine. Lo que te quiero, hace que de esclavitud pase a ser dominante, porque tú lo quieres, tú lo reclamas y deseas. Quieres doblegarte al amor y me estas pidiendo ser dominada. Yo te amo y cumplo tus deseos. Eres mí posesión. Queriéndote deseo doblegarte, dominarte. Hacer que sin dolor; seas hoy, el juguete de amor que estas pidiendo, reclamando, gritando por ser mi amada esclava. Y no hay nadie más esclavizado que yo. El amor que te siento hace que sea objeto de tus deseos, que los convierta en míos propios, que dominándote a ti, sea yo, el ente dominado. Amándote a ti, también sea yo, quien sea amado. Tus ojos me piden amor, caricias, sensaciones y que nos perdamos en el laberinto de las pasiones. Yo quiero concederte esos deseos y muchos más. Besándote, saboreando tus labios extiendo tus brazos hasta unir las muñecas. Con una suave cinta las ato, y tirando de ella, te conduzco allí donde los dos deseamos unirnos. Hasta la ducha, donde se limpian los sueños, donde el agua acaricia la piel, alimentando nuestros sentidos. Donde te quiero amar, vida mía. Ato el extremo de la cinta al soporte que la ducha tiene en el techo. Estas de pie, tan solo con una camiseta y con los dos brazos atados hacia el techo. Un calambre recorre todo tu cuerpo, dejando una agradable sensación a su paso. Tu risa nerviosa y tus ojos reclamando caricias, nos sumen en un mundo del que no deseamos salir, pleno de sensaciones, deseos y cariño. Abro la llave, la lluvia artificial, cae sobre ti, estimulando tu piel en su caricia. Agradeces el agua templada mientras empapa tu camiseta, que hace que esta se te pegue, como una segunda piel, haciendo que resalte el busto. Tus pechos acompañan la respiración agitada, se mueven firmes y deseando liberarse de la prenda que los oprime.

Me acerco a ti mientras el agua comparte nuestro cuerpo. Mis manos acarician tu espalda, hasta llegar al cierre de la prenda. Suelto el sujetador y tus pechos se liberan firmes y excitados, ansiosos por ser acariciados y besados. Deseo que nos concedemos. Y mientras acaricio tus pechos, mis labios se unen a los tuyos en un apasionado beso, sin dejar de acariciarte. Tu respiración es cada vez más fuerte y agitada. De un tirón, la camiseta queda rasgada, dejando libre el contacto con tu piel. En las caricias, mis manos son el preludio donde luego estarán mis labios. Caricias apasionadas que notan como tiembla tu cuerpo. Besos en tu piel agitada y empapada por el agua que ahora nos moja a los dos. Jadeos más intensos, cuando un nuevo beso roza otra parte de ti. Ya mis manos bajan por tu cintura, seguidas de mi boca. Al final de la espada se entretienen, notando cada impulso de tu cuerpo. Mi boca se dirige lentamente allí donde a gritos reclamas el beso. Despacio para hacértelo desear, mientras escucho el llanto mezclado con los gritos, pidiendo placer. Y quiero dártelo, ¡lo deseo tanto! Disfruto acariciando tu espalda, toda ella, mientras mi boca llega donde los dos queremos que llegue. La prenda íntima es como el velo que hace más agradable el beso. El agua une aún más nuestros cuerpos y corazones. Tus gritos se unen a los espasmos de la agitación, que cada vez la sientes más fuerte. Y llega la explosión, intensa, larga, esperada y deseada. Suelto la cinta y me abrazas fuertemente, cerrando los ojos, juntando los cuerpos y diciéndome el oído, mil palabras de amor. Me he despertado: Mi cuerpo está bañado en sudor. Mi cara regada por las lágrimas de no seguir el sueño. Mi corazón también llora, porque nota tu ausencia. Un cuerpo y alma agitados y deseando dormir, para volver a encontrarte en el sueño. Un corazón triste, por no volver hacerlo. Una mente, que solo dibuja tu presencia. Un amor, que solo lleva tu nombre. Y yo, que te quiero más que a mi vida... alma mía.

Drc CHoopa

Por Steve Richard

La enseñanza de tu pecho Sentir tu pecho en mi pecho no es cualquier cosa es cosa de números y abecedario tus pechos me quitan de la boca las palabras luego me enseñan a hablar con la paciencia de quien enseña a un niño a caminar. Por Andrés Zurita Zafra


Por: Ramsés Jabín Oviedo P. El sentimiento que nace sigiloso en lo hondo e intrigante de la atracción, la atracción hacia algún determinado Otro, que hace implacable que exista una búsqueda por conectar y edificar una relación entre ambos seres, posee tal suerte que dona al entendimiento lo siguiente: la adaptación a la idea del amor es natural. En esencia, amor no es una decisión; amar, evidentemente, sí lo es. Pero, ¿por qué carajos se ama? El que ama tiende a concentrarse en las formas más genuinas del bien. Es un suceso secreto de la percepción, pues el amor, en sí, tiene un sentido de auténtica complejidad que, sin embargo, sólo él puede inexplicablemente determinar al ser: el ser-humano es con otro […]. A pesar de la virtuosa intencionalidad que conforma el amor, la consecución del acto resulta representar, en primera causa, el estado de su existencia. Por eso mismo es ‘increíble’ una “verdad evidente” como el amor […]. Propiamente la substancia del amor, durante sus múltiples interpretaciones, ha hecho del carácter del hombre una convergencia de persuasiones, de jergas románticas, de alternancias poéticas, etc., cuya claridad sólo el entendimiento del alma las comprende bajo las formas de la existencia suya. Con esto, queda por sentado que los juicios que se dan del amor son singularísimos. […] Aún con lo dicho, es preciso salvar las causas del amor en el humano; o sea, pues: ¿qué es lo importante del amor? Metafóricamente, en que es una contraseña del sentido de la vida. Es eso. No se duda en su magnánimo poder; sólo que dicho poder es fáctico en aras del humano, del amante. […] En el regular conocimiento del amor, el fundamento que le subordinan ha tratado sorprendentemente de aclararlo, como si fuese una confusión infinita, pero parcialmente el amor acoge algo conmovedor: si seguimos vivos, es por un conjunto de decisiones de generaciones fallecidas, que nos han permitido evidenciar la semblanza de la humanidad en nuestras voces. Por lo tanto, se puede hablar de que el amor es una causa objetiva de la presencia humanal. Su ‘labor’ existencial es perpetuarse. […] Así mismo, la comunicación del amor se debe abordar desde una categoría abarcante, la cual tiende a liberar al sujeto de las presuntas carestías existenciales… Detrás del acto de amar crecen las neuropercepciones, que vienen siendo la química del cuerpo cuando la totalidad del ser se enamora. […] El placer, en sentido filosófico, es un una

razón que ‘constituye’ al amor. Por eso la mayor esperanza del sexo es el orgasmo, donde el concepto de intemporalidad reina indeciblemente. En este sentido, en nuestra conciencia emerge el profundo patrimonio erótico de la vida. […] En general podemos aprehender al amor cual paradoja vivencial, pues sus efectos habilitan la contradicción: cuando acaece tiene dos propiedades fundamentales: la curativa y la destructiva. En ocasiones nos sujeta al abismo inconsolable, donde habita el caos original, por sus grados de inteligible nostalgia con el amado. El amor puede entenderse, dialécticamente, como la conciliación real que supera la contradicción. O sea: el amor es el milagro del propio infierno que vive […]. El amor destina su naturaleza al hombre como un acto de salvación, para que conozca que existe un devenir que subsiste en las estructuras más puras del ser. De esa manera pueden justificarse las imperfecciones, las cuales están en el amor porque se requiere ellas. Es más, en la intimidad no es extraña la justicia; puesto que los amantes se extienden tal como son. Sin embargo, el único rival del amor como acto es la muerte. Por eso, una significación desgarrada del amor es aquello que no tiene muerte […]. Por otra óptica, la valorización del amor es proporcional a la suma (consciente o inconsciente) de sus experiencias que le preceden y de las cuales es posible aprender. Con la conciencia en esto, su alteridad presume poseer hábitos harto valerosos. La enseñanza existencial que, en su momento de sapiencia lisonjea la visión del Universo, torna en el amor una naturaleza perfectible […]. En cuanto a sus ‘entusiasmos’ relativos del amor, estos jamás pierden su aprovechable energía, su magnánimo juego, su libertad transparente, su figura de lo bonito, su vínculo con la trascendencia, en tanto tienden a la felicidad. Aunque en cierta inclinación, su admiración no sea explícita […]. Amar, no obstante, puede ser harto detestable para la voluntad del individuo, porque sigue otra que quizá rivalice a las propias esperanzas del amante. Por eso mismo no comprender un amor ha sido una trágica coartada que los sentidos no le aprueban a la razón. Luego entonces, el amante dilucidará el gran dilema: ¿amar o no amar? Y esta disyuntiva puede funcionar como complejo privilegio que alberga el ser-para-el-otro; que es un fin desnudo en la construcción histórica del hombre.

Amada Mía Pasarela. Una pasarela de caderas y la quietud de ellos por los tacones que suenan. Por Israel Zúñiga Rodríguez.

En esta noche de luna llena Mis manos he de pasar sobre tu piel, De este tu cuerpo, el aroma he de oler, Y robar ese beso que tanto deseo: Ese rojo beso con sabor a agria uva Amada mía En esta noche de clara luna, Recorreré tu cuerpo, tal como es mi deseo; Y a tu diestra mano, un beso. Y, como un ladrón, rondar… En la oscuridad de tu entrepierna.

En el aire bailaremos… Como el viento con tu cabello, Hasta salir por una ventana, Hasta desaparecernos. Amor mío Con mis dedos tu cuello recorreré Despertaré con el aroma de tu vida Tu cuello tocar, besarlo, Penetrar con mis colmillos Y con mis ojos solamente tu sueño veré, Y con el vino de tu sangre diré “salud”. Por José López


¡Escucha! Mi bella indolente, ¿oyes eso? Es el silencio que has dejado con tu partida. La ausencia de ti, que me permite crearte a mi modo. Tú con el goce de tu mirada en tu andar tranquilo, me miras pero no me nombras. Bello silencio que simboliza tu cuerpo desnudo. Escuchó el silencio junto a la hulla de de tus pasos, dejados en mi mente. El roce de tus labios con los míos, ¿Qué estarás pensando? Basta con el silencio para crear a la más sublime de las diosas. Tú que eres indiferente a mis anhelos, no queda más que nombrarte y desfigurarte: matar a la sombra de la falta y escribir en tu cuerpo la gramática de mi deseo. Yo que me desconozco te miro, pero tú no me llamas a tu lado, no haces más que azotarme con el látigo de tu indiferencia. Escucha cómo te nombro, porque yo no escucho mi voz; yo grito al silencio. Tú eres todas las mujeres y la única que hay en mi mente. A la que grito y me oye, pero que no escucha el silencio de su ausencia. Quiero besar tu cabello y tocar tu mirada. Mi bella indolente, yo me ahogo en el mar de tus ojos pero no muero y tú no me nombras. Yo miento pero tú me seduces, eres adorno y máscara. Te imagino cruel apariencia, te busco pero nunca estás en donde yo creo, más que en mis sueños. Prefiero no despertar para estar contigo, pero despierto y caigo al abismo de tu apariencia y enuncio tu belleza. Me sonríes, bella indolente y yo tiemblo, ante esos fríos ojos que me dejan sin aliento, que me encierran en las notas de la lluvia al caer, la erótica canción que cumbre el silencio. Lluvia que te empapa con el delicado fulgor de mis anhelos. Ante inasequible melodía, te invito a bailar un tango del deseo. El sonido de tu voz me embriaga, pero tú no me nombras. Es tu aroma que acaricia mi cuerpo. Me saben a durazno, tus labios al morderlos. Mi bella indolente, no te vayas, porque basta con el sonido de tu ausencia, para que yo sea tuyo, para que te ame, y busque tu voluntad, como mi propio deseo. Te miro y eres tan hermosa como un pecado que nadie cometería. Pero eso no es suficiente, eres silencio y muerte. Me das miedo, no existes, más que como un capricho de mi alma, pero he de admitir que por ti yo me he perdido y tú no me has esperado. Tú no me has nombrado y ahora exploro estados desconocidos de mi consciencia. ¿Estás ahí, mi bella indolente? Porque yo ya no te escuchó, más que a la belleza del silencio.

Por Hugo Adrián Bizuet Hernández

Por Andrés Zurita Zafra

Vagabundo “Solo los retardados y los enamorados pierden la memoria “ Apenas las luces huían del cuarto como pequeño ratones, la noche empezaba a caer, yo solo reclinándome en una vieja mecedora con una botella de whisky en la mano con el cabello sucio y con unas viejas gafas me hundía en lo oscuro de mis recuerdos en memorias que de adulto te obliga a olvidar. era un niño de apenas diez años insolente y descalzo que solo le bastaba para ser feliz un buen plato de comida que mi madre no me podía dar, lejos de lamentarme me hice tan duro como la hambruna que me arrasaba. Era un adulto en un cuerpo de niño, tan maduro como cualquier anciano, tan ebrio como cualquier borracho, tan soberbio como todo los hombres lo único que me volvía débil era la mujer el contonear de sus cuerpos me creaba un escalofrió que solo se saciaba con una buena masturbada, una actividad usual para mí en ese entonces, tanto los senos como todo su cuerpo me daba un deseo que apenas lograba contener. Más allá de las revistas viejas de mi padre donde se podían ver con tanta brutalidad esos cuerpos desnudos que me hacían sentir aun un niño, descalzo y desnutrido con un pene aun no lo suficientemente grande para follar, mis días se volvían tan monótonos viajaba a la ciudad solo para comer las sobras de los restaurantes donde los meseros me miraba como un simple perro callejero des-

pués me quedaba solo sentado en la calle viendo a lo que la televisión llamaba humanidad miraba a las mujeres caminar y deseaba ser quien las llevara de la mano tomándolas para verla terminar en un beso . El ruido de La ciudad, del pasar de los coches era una sinfonía para mí era muy diferente al silencio de mi casa, vieja y rota, donde mi madre nunca estaba, yo sabía que su cuerpo ahora se había vuelto solo una mercancía para los hombres. Yo nunca quise volverme como esos hombres pues yo sé que era el producto de un cliente que se negó a pagar y mi madre se vengó teniendo un recuerdo eterno de él. Pero eso era mi niñez donde los hombres solo caminan para matar el tiempo pues si se pararan quizás morirían, por eso nunca desde eso días deje de deambular y buscar a esa mujer para acompañar llevándola de la mano, me convertí en el recuerdo de ese hombre desconocido, solitario que solo frecuentaba prostitutas para sentir el calor de su coño. con una botella de whisky a cuestas no me costaba fantasear que fornicaba con la mujer de mis sueños, acompañándola de la mano como siempre había deseado meciéndome en la oscuridad y recordando mi eterno vagabundear. E.V.


Todo me fue tan breve, como el silencio que envuelve tu ser en la penumbra… donde desfallezco Todo me fue tan corto, al sentir tu cuerpo frio entre mis brazos… fue tan poco -Tan breve el tiempo, tan poco el aire, tan lejos túTodo me fue tan mío, como la caricia que me otorgas al mirarme… Esa que mata Todo me fue tan nuestro, todo excepto el viento, el miedo y el hasta luego -Tan mía, tan lejos, me abrazas y mueroIKAL. ÁAKAB

“QUIOTE” POR ANDRÉS ZURITA

No hay Dios pero estas tú, aún a pesar de toda tu carga innecesaria de confusión de dolor de risas nerviosas de noches de suicidio de apatía. No hay Dios pero estás tú y eso es suficiente para un idiota ateo o escéptico de saltos extraños como la felicidad o el hastío de lo inseparable que la soledad regala. Y si hubiera Dios y no estuvieses tú, el cielo se oscurecería y perdería todo ímpetu y toda acción perdería todo sentido… amarte es inventarme razones para contemplar el cielo sin romper a llorar. CARLOS ANDONI SILVA COCOM

1era nota: Cuando me voy mirando tus ojos me siento llorar, cuando vuelo en el cielo y en bellas formas me siento diferente pero no suelo suceder así... y me siento caer, pierdo el control por una bella canción, cuando me conozca no correré, y ser diferente para hacerte feliz en todo lo que quieras, más aun no me conozco del todo... 2da nota: Cuando trato lo mejor a veces no veo lo que quieres y necesitas, cuando me canso y quiero dormir, me pongo a pensar... En mis dientes y en las calles, en los rostros pero a veces no puedo recordar lo que me hace esperar más. La vida dulce de tus pasos y las noches en tus ojos y las cosas en ti. En el camino largo no te dejare ir, pero si no intento nunca sabré lo mejor de tus palabras, la vida dulce de tu corazón y la sonrisa de tus pasos, en las caras cuando piensan algo nuevo, los gestos, las calles, el brillo inigualable de tu caminar y en esas cosas que hay en ti. 3er nota: Quisiera tenerte decirte que lo siento y que no entiendo este amor ni las armas. Quisiera encontrarte decirte que una parte de mi te necesita, dime un secreto para regresar como antes. Ven a decirme que una parte de mi decía que era fácil ver brillar a alguien pero nadie dijo que era fácil verte ahí, preparado para empezar. TENGO MIEDO DE MIS DEDOS EN LOS RENGLONES CUESTIONANDO LAS PALABRAS LENTAS DEL CORAZON... decirte que te amo, que vuelvas a casa a empezar es muy especial verte brillar, nadie dijo que sería fácil. Tan solo creo q yo, regresare al principio... BRENDA ÁVILA VELÁZQUEZ


AMOR, SEXUALIDADES Y EROTISMO El amor, la sexualidad y el erotismo, nos marcan una tierra desgastada con un panorama desolador, que tan solo aunado a la despersonificación del individuo, nos avisa de la falta de verdaderos motivos en nuestros actos y la efiméridad de estos en nuestra vida, ante un vacío emocional cada vez más grande, que nos propone mas que replantear, tomar decisiones, ¿que es lo que estamos haciendo? Ó ¿Qué deberíamos hacer al respecto? solo un momento, una decisión, nos separa del conflictuar con la razón y las emociones, que tomamos como una pelea sin sentido

casi innecesaria, que desde tus preferencias, hasta tu libertad para externarlo, crean de este modo, una sociedad reprimida, que busca satisfacer sus instintos de formas grotescas he inhumanas, que derivan en las transgresión a los otros individuos y en la proliferación de un pensamiento impulsivo y descerebrado, que como una droga, tan solo busca satisfacer el momento. Marcándonos el punto culmine de una civilización “pensante” sometida ante el ahorcamiento de sus más primigenios placeres. Esto que propone actos con una responsabilidad mas allá de nosotros mismos, saber que en la acción sexual, mas de uno puede salir afectado, el

saber que el amor, es una cosa tan banal, al lado de algo que no se puede ni siquiera nombrar ni definir mas allá del amar mismo, y el saber que nuestros gustos son propios y el no prostituirlos. Es más bien el simple hecho de equilibrar y tener el valor de querer distinguir, que es lo que estamos buscando, aquella razón que nos puede llevar a un verdadero progreso y el saber convivir con los demás con ello, de forma que sea parte integral de lo que venimos siendo y no la parte que nos venga consumiendo. JOSÉ DE JESÚS BÁEZ ARELLANO

mirada. Volveremos a hablar ese lenguaje mudo que sólo nuestros ojos conocen y que creíamos (o esperábamos) haber olvidado. El tiempo desaparecerá y el espacio, junto con todo en él, se desvanecerá a nuestro alrededor. Sin pedirlo, sin esperarlo, sin desearlo, vendrá un instante que no será largo y no será corto sino que, simplemente, será. Toda la perfección posible, fugitiva de la existencia, se reunirá con nosotros en el mismo punto, haciéndonos olvidar el dolor del pasado, borrando la noción del presente y derrumbando la preocupación por el futuro. Por ese eterno ínfimo momento volveremos a ser tú y yo, seremos todo lo que fuimos y lo que una vez soñamos bajo la mirada de la voluble luna.

POR KARLA MONTERO

Y, de repente, adivinándolo, aguardándolo, queriéndolo; la manecilla recuperará su cadencia, la Tierra su marcha y nosotros la visión de la realidad. Me despreciarás porque me quisiste… te odiaré porque aún te amo… y una vez más nos separaremos porque es necesario.

Si nos volvemos a encontrar o, mejor dicho, cuando lo hagamos… estoy cierto de que no querré dejarte ir, callando a la voz de mi razón, me aferraré nuevamente a ti y volveré gustoso a mi adicción… cierto estoy también de que el dolor te inundará el corazón y arderás en la rabia que la impotencia provoca pues, muy a pesar nuestro; nosotros locos, necios no pudimos ser. Los adoquines, testigos del reencuentro, saborearán nuestras lágrimas vanamente ocultas por la cabeza gacha, las manos tiritantes y el orgullo sembrado tiempo atrás. La nostalgia nos atrapará, nos envolverá en sus conocidos brazos y nos calentará en su seno, tratando de ensordecernos ante los tristes aullidos de pena del alma y de la memoria.

Mas, por un segundo más, nos sacudiremos las máscaras de orgullo y los ojos desdeñosos; por aún menos tiempo dejaremos de fingir valor y hacernos los fuertes. Finalmente, callaremos la mirada y permanecerá muda la boca; en contra de todo te dejaré marchar hacia tu felicidad sin mí y yo, a mi vez, me distanciaré de nuevo, dando un adiós a cado paso de mis pies de plomo, en busca de la vida sin ti. Las gotas saladas estarán ya secas y nosotros ya lejos de ese lugar que nos reclama. Así será la próxima vez que nos veamos y, probablemente, sea así también la siguiente después de esta.

JOSÉ ALEJANDRO JIMÉNEZ CUÉLLAR

Callaremos… temeremos… y finalmente cederemos el mundo con la La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía

Un pedazo de luna en el bolsillo es el mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama.... JAIME SABINES


Reseña del evento inaugural de Libremente Libremente lanza al público su primer número, una edición íntegramente realizada por el equipo que conforma el proyecto que se dio a conocer a fines del año pasado. En esta edición, preparada de manera independiente no podíamos dejar pasar la oportunidad de darnos a conocer ante nuestros lectores y colaboradores, sector conformado en su mayor parte por estudiantes de la Facultad de Psicología, lugar de donde emerge esta iniciativa. La presentación no podía ser de otra forma que celebrando con nuestra propia comunidad, no sólo por el sentido de pertenencia que nos une a ella, sino también por el simple hecho de que Libremente quiere asumir el papel de sitio donde convergen las diversas voces de la Facultad, y por extensión de nuestra Universidad, pero también más allá de los muros de la academia, con la comunidad a la que nos debemos y que alimenta la diversidad que aquí coexiste; intentando también ser plataforma de diálogo, de crítica, en fin, como nuestro nombre proclama, de libertad en el orden de las distintas mentalidades. Para ello preparamos una cartelera donde predominan las artes, actividad que ha demostrado ser un factor importante para que se manifiesten los lazos que hacen de esta comunidad lo que es. Antes de pasar a la narración de los hechos y sus pormenores, debe hacerse un reconocimiento a todos los involucrados en la logística del evento, no todo pudo salir a pedir de boca, sin embargo sabemos que muchas veces estos encuentros no son más que un pretexto para estar con los amigos haciendo lo que más nos gusta, ya sea en la organización o disfrutando de las bandas que se presentaron ese día, el cansancio valió la pena, y también aquellas eventualidades que retrasaron o de plano suspendieron algunas presentaciones. Todo fue una espléndida tarde del 22 de noviembre de 2011; en la semana previa carteles de diseño funky y otros con un estilo retro anunciaban eventos de danza y música, desde las dos de la tarde y hasta que el cuerpo aguantara, bueno, hasta que las puertas de C.U. se cerraran, o que nos corrieran (10:30 p.m., para que me comprendan). Para quienes se enteraron de lo programado, pudieron corroborar que danza no hubo, pero en cambio música sí (y eso

hasta las 8:00 p.m.); y aunque no hayan visto la propaganda, las bandas llamaron por sí solas a sus oyentes. Pero no se enteraron sólo los melómanos interesados en disfrutar un rato de buena música, no, cómo no mencionar aquel incidente con un profesor que estaba dando sus clases y la música o interrumpía su cátedra o bien, distraía la atención de los estudiantes; nunca hubo afán de molestar, sino de establecer una comunión más allá de lo meramente académico sin que ello implicara pasar esto último por alto, pedimos una disculpa si así repercutió la música, no fue voluntario, pero también afirmamos que si se nos niega la oportunidad de hacerlo aquí, con los que consideramos los nuestros, para hacerlos y hacernos todavía más nuestros, entonces ¿dónde?, ¿cuándo?


“Blitzkrieg Bop”, “Seek and destroy”, y algunas más... un setlist que puso a cantar a más de uno a la par que el vocal y los instrumentistas procuraban ofrecer sus mejores ejecuciones. Minutos después se hizo escuchar la fuerza de la voz rebelde, unos cuantos riffs frenéticos, interpretados con una furia sin igual, con esa forma única del punk (así, punk a secas y en seco, sin epítetos) donde bastan unas decenas de segundos para detonar en tus neuronas una buena dosis de inconformismo y confrontarte con la urgencia de una reivindicación y expresión de los ideales de cada quien, por su cuenta y a su manera. Los Muxes sembraron entre parte de la audiencia el desconcierto (¿qué dice?), no hay problema, no podía ser de otra forma, su nombre mismo delata su orgullo, su forma única de ser con eso: la singularidad. Rolas como “Destruye lo que te destruye” y un homenaje a los gustos personales de los miembros de la banda con la rola “Pelones” de Histeria dejaron estupefacta a una sección de la banda congregada, pero esa atmósfera era efecto de lo que bien pudiera hacer un muxe (entre los pueblos zapotecas del Istmo, se le llama muxe a un varón travestido que asume el rol femenino en la comunidad), sí, ya chole con el rollo comunitario, pero tengo noticias: no estamos solos.

Bueno, sin más aspavientos, a pesar de estos inconvenientes, todo salió a flote. Los primeros en presentarse MegaForce, con un repertorio rockero y metalero que prendió a la banda, algunos clásicos y una buena rola de manufactura propia que presentaron allí como regalo. MegaForce (sí leyeron bien, MegaForce, y no como algunos pretendieron oír, Megan Fox) dio una buena muestra de sus excelentes riffs, y alguno que otro remate, una banda que se hizo sentir poderosa, en cada acorde y en cada solo, cada remate, cada puente, ¡uff! La sesión incluyo algunos títulos conocidos por casi todos: “Breaking the law”,

Para finalizar, alguien que viene a celebrar en sus composiciones la armonía, sin dejar de lado la rebeldía, una persona de quien tenemos el gusto de contarlo entre nuestros colaboradores, nos referimos a Onsward de Asher. Una de las composiciones que nos entregó fue “¡AllTo, dESperTAR!”, un llamado en pro del respeto al otro, a la compañera humanidad, compañera mujer y compañeramadre naturaleza con este verso:” ¡Alto!, es tiempo de accionar/¡¡¡Meditar, reflexionar!!!/ Ya no mas brutalidad/ ¡Hey!, hay que despertar…”. El baile, el agasajo, y la reflexión congregadas, ¿qué más se puede pedir? Antes, llamó la atención el acercamiento tímido cuando ofrecimos a la banda presente un muestrario de la producción editorial de la Facultad, no solicitábamos más que una palabra para compartir al micrófono con los allí presentes, esa fue la lógica, dame una palabra y te doy unas letras, no obstante hubo éxito. Ah, ¡qué día, qué tarde, qué noche!, esperamos haya agradado esta presentación, pero igualmente esperamos que esto sea el inicio de una nueva historización colectiva, donde la convivencia sea un hábito que rebase el mero asunto gregario del entretenimiento, para así dar lugar a un encuentro, pues como dice Zizek, los diálogos son frecuentes, los encuentros son raros. Y así llegamos al final.


Ajenos Dicen que en los días de octubre donde se dibuja el preámbulo del otoño y los llantos de la luna, sucumben las fuerzas de los infortunios que envuelven a los caminos de las voluntades opuestas, voluntades abandonadas unas de otras sin saberlo; y que acontece en este tiempo, una esperanza de tregua para la disparidad, en la mayoría de las veces. Una posibilidad de tenerse para los entrañables, hasta hoy alejados, separados por que no se habían mirado, o por que no se saben, o por que tal vez no les era permitido. Si nos vieran ahora, si volvieran a vernos quien podría asegurar, quien podría decir, que no somos ajenos. Que así como te vieran ahora, partiendo la plaza de palacio a palacio en este centro tan atemporal de la ciudad, la ciudad, el mejor de los testigos pero nunca para ello recurrido. Que te miraran ahora, viniendo tan determinada y ensimismada, con ese vestido de azul y blanco, en estampados de curiosa primavera, de un tramo de tela que te descubre los hombros y las pantorrillas, tus pantorrillas, que lindas son, que siempre han sido. Así como te ven, en ese vestido que cuando rompe el viento, dibuja tu cuerpo prodigioso, entre la ternura y la gracia, que para mí siempre fueron tu ternura y tu gracia, hermoso erotismo de un divino grado. Quien podría decirlo tu estando en el mismo lugar pero de mi tan lejos, así como te veo, como te he visto tantas veces, tu cabello subyugado a la voluntad del aire que sin embargo concede en ti un don de adornos a tus girones, y con los cuales, pese a lo indiferente de tu rostro gritan la mas clara expresión de la belleza y la vida, así como te ven, viniendo en una dirección que amenaza con encontrarme, con detonarme, con colisionarme, si yo, si yo no quisiera cambiar mi curso. Quien lo podría decir, así como me ven, con aire de vencedor pero que no ha ganado nada, axial como me ven, de un aspecto en lo formal y más embarnecido, como nunca me hubiera imaginado, ataviado en un saco negro y jeans, contraste de conjunto, pero ya tan común que no hace condena, ni avala imagen alguna, mas no obstante, sin darme cuenta he adoptado con ello el ropaje que inviste la madurez inevitable, me hace entender como la calidad de la experiencia y la cantidad de la sabiduría venida por la buena o por la mala, te condecora al paso del tiempo, con un manto que te da significado. Pero si voltearan a verme ahora, de cabellera ni muy larga ni muy corta, de estatura ni muy alta ni muy baja, de complexión ni joven ni vieja; si me vieran ahora como soy, si vieran ahora el rostro de este señor, que no expresa nada más que su furia, su hipertensión y hastío, por todo lo que se desperdicia y se desprecia. Siendo en verdad, que lo que mas le envenena, es su propia decadencia. Si me vieran ahora. Si nos vieran quien podría decir que estos dos no eran contrarios, que no se podría imaginar, verlos ahora distintos y separados. Quien podría decir que después de tanto, sean menos que poco. Quien podría de los que ya no vuelven, quien podría hablar de nuestra esperanza, decir que, que era otro el final. Ella?, ella lo podría decir, Yo?, también lo querría decir. Decir lo que fue, decir, lo que se ha ido durante las últimas décadas y lo que ya no habrá. Y que a parte de nosotros mas de uno entre este siglo y el otro también lo hubiera dicho. DONATO C.

“ARPA” POR ANDRÉS ZURITA

Te soñé despierta en la flor de mis años, sin saber si eras un recuerdo o un buen presentimiento, mi pasado ó futuro revuelto y confuso se despierta. Te anhelo de una manera incomprensible y aunque no te conozco hoy, siento que no quiero estar de nuevo sin ti. Y después te encuentro de frente y no responden mis sentidos, me paralizo ante tu existencia, deseando estar en tus brazos y ser parte de tu vida, de tu tiempo y pensar. El encuentro se despeja y despide un aire de reencuentro... Te observo, te huelo, te acecho; pero como la presa que desea ser devorada por su macho, el cual empieza a percatarse de mi existencia. Me observas, me traspasas con tu mirada y me siento reconocida, estás empezando a acordarte de mí… Yo se que eres tu el fantasma de mi existencia incompleta, que llega en el momento preciso, de manera perfecta y bajo la gracia divina, y yo no sé ni que decir, mi timidez me impide expresarlo y huyendo consigo sentirme mejor. Pero tú como mi fiel compañero de travesías, corriste a mi encuentro y dejaste ver que mi ser estaba contigo, y no permitiste que me fuera sin proponer el seguimiento de la aventura, dejando a mi libre albedrío la respuesta. Nos abrazamos, la lechuza sello el momento y supe que el camino a tu lado siempre ha sido privilegiado, bendecido y amado desde el pasado y en el presente te digo Luis Enrique, que la vida a tu lado es una aventura que vale la pena afrontar, porque sé que en el futuro cada vez que tomes mi mano de nuevo, al igual que ahora, me sentiré amada y en paz porque la próxima será cada vez mejor, y ten por seguro que no voy a soltar tu mano. Dicere quae puduit, scribere iussit amor. (El amor aconseja escribir lo que no se puede decir)

BIBIANA CITLALI MÁRQUEZ LAGO


¡Arghhh…! ¡Desconectado otra vez…! ¿Porqué, porqué, porqué…? ¿Guai, Guai, Guai…? ¡Oh mai god, its ofolllll…! ¡Voy a morir…! ¿No ves acaso lo mucho que me derrito por ti…? ¡Háblameeeeeeee…! ¿Clásico, no…? ¡Una se conecta, y encuentras a ese alguien especial igualmente conectado…! ¡Puntito verde…cuánto te amo…! Pero creo que te amo más cuando estás a un lado de su nombre… ¡Simplemente… me derrite…! Y de repente, ¡puf…! El sueño se acaba, así como empezó. La tierra se parte en dos. ¡Se me cierran las salidas…! ¡Muero de desesperación preguntándome donde estás…! ¡Estúpida red social, dándome falsas esperanzas…! ¿No sienten desprecio cuando la página se refresca y el puntito se va…? ¡Qué trágico…! Una pensando que estás allí, esperándome, ansioso por platicar. Yo, acostada en posición fetal, con las manos en la cara, menos mi ojito espía que espera a que el cuadradito con tu nombre se vuelva azul bonito y el globito rojo salte… ¡Igual que mi corazón…! Las horas pasan, y aun así no llegas. Trágicamente, la vida es así… ¡Ay Dios mío, atrápame que allí te voy…! ¿No ves lo mucho que me esfuerzo por llegarle directito al corazón…? ¿¡No ves que yo, una mujer hecha y derecha, de tan buenos hábitos, que se esfuerza por vivir una existencia constructiva, te está pidiendo un simple y mortal deseo…!? ¡Tráemelo, diosito, tráemelo a mis brazos…! ¿Pa’ que otra cosa crees que voy a misa los domingos…? Yo, que tan buena católica he sido, que he volteado a San Antoñito una y otra vez, le he prendido tres veladoras… ¿Hasta cuando…? ¿Sabes queeeé? ¡Ya no te quiero, papito…! ¡No me das lo que quiero…! Mejor le prendo veinticinco veladoras a San Marquitos… San Marquitos Zuckerberg, claro. ¡Él si escucha mis deseos…! ¡De mí y de todas las solteronas que andan al acecho de sus hombres…! ¡Bendito seas, todopoderoso Marquitos…! ¡Laic a tu obra maestra…! Gracias a ti, hallo una motivación para seguir con vida en este infierno llamado vida. Un infierno sin amor… ¡Depresión miiiil…! ¡AY DE MÍ…! ¡No te pongas triste, mi chiquito adorado, sólo es broma…! ¡Tú le pones flou a mi vida…! ¿Sabes…? A veces tengo el ligero presentimiento de que no me amas como yo a ti…Mas todas mis dudas se disipan con cada comentario, cada me gusta, cada imagen que posteas de ti con otras chicas, mostrándoles la suerte que tienen. ¡Adoro este silencio de complicidad entre tú y yo…! ¡Pobres viejas marchitas, moscasmuertas, lagartonas, facilotas…! ¡Míralas allí, dolidas e inmaduras, posteando cada estupidez sobre rompimientos y relaciones basura, como casi nadie hace las veinticuatro horas del día…! ¡No se rinden las muy pirujas hasta conseguir doscientos laics de gente tan ardida como ellas…! ¡Menos mal que yo te tengo a ti, chiquito-bombón… babeando por mí…! ¡Mi corazón late cada vez que me entra un inbocs tuyo a mi cuenta…! ¡Eres un actorazo, fingiéndote molesto y acosado por mí…! ¡Cómo si no te gustara, papito mío…! Pero mis minutos pasan pensando que opinarás de cada cosa que publico, de cada laic que pongo a tus estados, siempre realistas, relevantes y llegadores… ¿Sería lo mismo un cuerpo vacío, carente de alma…? ¿Qué sería entonces un comentario sin un solo laic? ¿Acaso justifica su existencia…? ¿Alguna razón para no ser eliminado…? ¿Ya viste mi baner…? Puse nuestros nombres, bien juntitos, aunque no seamos nada… aún. Jijiji… ¿¡Lo viste, lo viste, lo viste…!? ¡Lo puse en letras rositas y azules, con dieciséis honguitos a su alrededor…! M… ¡Maldita perra…! ¡¿Por qué me etiquetas…?! ¡Me echaste a perder mi profail baner, estúpida…! ¡Envidiosa, arrastrada, moscamuerta…! ¡Púdrete en el infierno…! ¡Jajaja, sólo una broma…! ¡Laic…! ¡Feisbuc… simplemente eres mi razón de ser…! ¡No puede ser…! ¡Ahora si te conectaste…! …Y ahora no… Puntito… se va el puntito… De nuevo… y otra vez se va… ¡Oh…! ¿Estás pensando lo mismo que yo…? ¡CLAVE MORSEEEEEEEEEEE…! ¡Ay mi niño, tú si que sabes ponerle tomate a la ensalada…! Por: ANDRÉS LUNA P.D. ¡Qué difícil escribir desde la perspectiva de una mujer…! ¡Y encima tonta…!

Cuento las gotas que se adhieren a tu piel dibujo tu rostro mis manos se deslizan por los quiebres cóncavoconvexos horneo tus pechos a fuego lento tu ombligo me atrae como remolino en el río bajo por el desfiladero de tus piernas. poso mis labios en los pétalos turgentes te estremeces entre la brisa y el rocío y tu voz se descompone de oración a palabra de palabra al sonido gutural de las letras. ANDRÉS ZURITA ZAFRA

“ENVUÉLVEME ENTRE TUS BRAZOS” POR ITZEL DE LA PEÑA


Como siempre ella lo esperaba paciente, desencantada de todos los que la rodeaban, con un vaso rojo desechable en la mano y un delicado a medias en la otra, invadida de una sensación de expectativa temblorosa y con las puntas de los dedos frías de la pura emoción. Así pasaba horas y horas con sus amigos dipsómanos, salpicándose de brandy barato y cenizas de cigarro, pero siempre esperando fiel a que él volviera de las parrandas orgiásticas que frecuentaba. Apenas llegaba el viernes en la noche y destapar la primera botella en su ausencia era empezar el ritual de la voluptuosidad, era el calor que empezaba a inundar las mejillas y casi sentir el aliento cálido y ebrio en el oído. Pasaba horas silentes pensando en los besos, pasos y tropezones en la escalera, mientras todo adquiría una apariencia fugaz y sagrada, luego de ahí al sillón de la entrada para empezar con el rito de las miradas y los besos, para terminar en la verde habitación donde tantas veces se había deshecho en suspiros. Mientras la noche se volvía más oscura y silenciosa y las manos buscaban refugio dentro de la ropa, ella trataba de evocar sus risas hasta que de algún modo el se materializaba como invocado por el nombre que ella susurraba al viento, Antonio, Antonio, san Antonio. Nunca se le hubiera ocurrido pensar que fuera degradante la espera y el anhelo, porque cuando al fin él venía derrochaba caricias y besos que hacían válida tanta devoción. Los ojos de santo que la miraban desde la otra orilla de la cama deshecha y la maravilla de las células y los pulsos cardiacos potencializaban todo en la noche. Un viento oscuro, frio luchaba contra los alientos acelerados, todo a

su lado era la noche. Y para esas noches vivía. Los amigos insistían en que esa vida de alcohólica sumisa que llevaba era suicida, que en realidad moría un poco cada día, pero nadie sabía lo que en esas cuatro paredes se llevaba a cabo, el método casi milagroso mediante el cual él iba sacando lo mejor de los dos, el modo en que las lamidas iban construyendo un cuerpo que deseaba vivir y explotar en el momento del clímax. Así, el aíre se volvía de una humedad tan densa que hubiera jurado ver peces pálidos que habitaban la nocturnidad. Juraba también, que nunca nadie lograría encarnar el deseo del mismo modo en que él lo hacía y por eso estaba dispuesta a esperar, a compartirlo, a hacer todo lo qu sus manos maestras pidieran, era el amor vuelto persona, un hombre con una fuerza vital tan potente que cuando entraba en ella todo cobraba sentido. Nunca sabía explicárselo a alguien más cuando le preguntaban a qué debía tanta idolatría, sólo atinaba a callar y sonreír, mientras pensaba en su maravillosa existencia, tal vez daba otro trago al vaso plástico, tal vez una fumada al delicado, nunca ella misma alcanzaba a comprender del todo el misterio que lo envolvía, ni le interesaba que los días entre semana pasaran adormecidos, que las noches se pasaran en temblores y desvelos, ni que sus amigos la miraran piadosos pensando que se estaba matando por amor, sólo deseaba que él con su letanía de obscenidades, detuviera el tiempo en un instante de calor, en un suspiro, en un aullido, para siempre.

“CIRCACIANAS” POR ANDRÉS ZURITA

Descripción pasional Sobre tus mejillas, gotas corrían, De mis ojos, tu reflejo quitar no puedo, Lo bello rastro de tu cuerpo; De tus senos, de tu cuerpo esa parte, Esa parte de ti que hombre me llama. Hombre soy, me llama así mi anatomía, Eres tu mujer, de redondos senos, De rojos labios, anchas caderas, de largos cabellos; Castaña tu cabellera, Clara tu tez es, delicioso sentir tu piel. ¿El amor hacer en oscuridad? ¿Por qué? Preferible la luz es, Dejar de verte no quiero Ni que las sombras tu cuerpo tomen, Mi cuerpo tome tu cuerpo, Transportarme contigo quiero en un orgasmo, En una misma sensación mezclarnos, En lo que llamamos placer. JOSÉ IVÁN LÓPEZ

CAROLINA MORALES

Llegó la noche Y sus sombras con ella, Sus alados sueños: ¡Bienvenidos luceros! Dormía, descansaba, A tus brazos que pertenecía, Soñaba; Forma no tenía de escapar, Tuyo era por la eternidad. Mi paladar veloz endulzaba tu boca, Y no querían mis ojos ver más que tu presencia, Más que tu celestial figura, La azúcar geografía de tu cuerpo. Mi alma convulsionaba; En un rico pasatiempo se transformaba Tu presencia. Tu corazón mis deseos. Despierto, en una extraña realidad me encuentro; Quiero recorrer tu cuerpo, que sea la única verdad. Me apresuro sin destino a un camino, En un camino desértico me encuentro, Me encuentro en los senderos de la soledad. Déjame probar tu manjar, Probar de tu silueta, Otra vez tu piel recorrer, De recorrer tu cuerpo de nuevo Y en tu camino continuar contigo.

JOSÉ LÓPEZ


Por Mario Tepiltzin Todos los pueblos del mundo han tenido un sistema de creencias respecto a los orígenes del cosmos, de la vida de los pueblos, de las normas y costumbres sociales. De ahí que los mitos sirvan como una explicación y justificación de una forma de ver el mundo, de legitimación de un orden social y político, de explicación de cómo surgieron las normas sociales, morales (por la acción ejemplar de los ancestros o fundadores míticos) y por qué deben ser cumplidas y respetadas. Los mitos son historias sagradas o relatos de las acciones emprendidas por los dioses. Son un sistema de creencias sobre hechos que se piensa sucedieron realmente y que han dado origen a las cosas y a las normas en las relaciones sociales. Claude Lévi-Strauss, el principal investigador contemporáneo sobre la mitología, ha insistido sobre el carácter sistémico de dichas creencias, por lo cual postula que no es posible el análisis de un solo mito, sino que debe analizársele conjuntamente con todas sus variantes. De acuerdo con Mircea Eliade, la investigación de los mitos en el terreno nos ayuda a plantear correctamente el problema, es decir, a situar el mito en su contexto socio-religioso original. En el estudio de la tradición mesoamericana, autores como López Austin y Báez-Jorge recurren a la propuesta de Braudel de la larga duración. El tiempo de larga duración permite revelar cómo los hechos históricos del pasado son la forma de explicar las consecuencias del presente. Se trata de encontrar, por medio de un análisis dialéctico de los ciclos, continuidades o discontinuidades que son causas del presente. Para explicar la presencia de elementos de tradición mesoamericana en los mitos de las comunidades actuales del territorio de México, usaremos la categoría propuesta por Alfredo López Austin de “núcleo duro”. El núcleo duro mesoamericano es una entidad de extraordinaria antigüedad; y muchos de sus elementos perduran en las comunidades indígenas de hoy pese al tremendo impacto de la conquista española.

con agua y de ahí nacieron las flores. Las menstruaciones eran llamadas flores (Fig. 1) y se atribuían a la acción de la luna. Finalmente, Xochiquétzal se deshonró en el paraíso al “cortar una flor” ... Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España. El segundo mito, proviene de la comunidad de Atzompa Guerrero, aunque es contemporáneo, se puede observar la continuidad de elementos culturales de la cosmovisión mesoamericana y que pertenece a estructuras culturales de larga duración: Los dos hermanos que habrían de convertirse en astros (en Sol y Luna), mataron a una serpiente de siete bocas, que salía por las mañanas y devoraba víctimas humanas. Como en otros relatos, le quitaron los ojos y, al final, el sol se quedó con el más brillante. Antes de subir al cielo, se enfrentaron con una mujer rica y poderosa, que tenía dientes en la vagina. Le dieron a comer “chirimoyas”, con lo que cayó dormida. Entonces, el héroe lunar le arrancó los dientes vaginales con un metlapil (mano de moler) y copuló con ella. Cuando despertó y advirtió lo sucedido, la mujer le arrojó un zapato al agresor, con lo que se formaron las Pléyades. Había perdido mucha sangre, y desde entonces, las mujeres sangran una vez al mes porque la luna vuelve a visitarlas … Narración Mixteca, recopilada por Valentina Glockner en Atzompa, Guerrero.

El miedo a la menstruación. El poder sobre la muerte atribuido a la mujer explica las reacciones de las culturas mesoamericanas frente a la menstruación. En los pueblos nahuas del siglo XV encontramos ideas semejantes en relación a los perjuicios que causa la menstruación. Era considerada como algo dañino, como un peligro que puede debilitar o exterminar la vida. Uno de los informantes de Sahagún, afirma que los alimentos se descomponen si éstos son preparados por una mujer menstruando y que la sola mirada a la sangre menstrual daña a los niños. Este fluido tiene también el poder de esterilizar los campos. El miedo a la menstruación resulta de la estructura del pensamiento que, por un lado, obliga a considerar como idénticos el poder de la fertilidad y el poder destructor de la vida: y, por otro, hace participar todo aquello relacionado con la sexualidad de la mujer de esta fuerza destructora. Dos Mitos sobre el origen de la menstruación. El primer mito tiene origen prehispánico y fue recopilado por fray Bernardino de Sahagún, en su ardua tarea de evangelizar a los indios recién conquistados con la ayuda de sus informantes indígenas: Contaban que un día, mientras se bañaba, Quetzalcóatl “se tocó el miembro viril”. El semen que le brotó cayó sobre una piedra, donde nació un murciélago. El animal obedeciendo órdenes de los dioses, fue a morder la vagina de Xochiquétzal mientras ella dormía. El pedazo que le arrancó fue rociado

Fig. 1: Ahuanime o “alegradora”. De las prostitutas se decía que eran vanidosas y que se ataviaban y adornaban excesivamente. Llevaban los cabellos sueltos y se sahumaban con hierbas olorosas. Nótese que en las manos lleva racimos de flores que hacen alusión al pecado de Xochiquétzal en el paraíso terrenal y que simbolizan la menstruación. Códice Florentino, lib. X, f, 39v.


LIBROS

Toma como referencia la teoría psicoanalítica Freudiana para explicar cómo se fue dando la aceptación de la sexualidad, desde la represión total hasta la sublimación por medio del chiste, el albur, teatro y arte en general y por otro lado la educación sexual para poder ir inmiscuyendo en la vida cotidiana y discursos la práctica sexual. Pero a su vez encubriéndolas con eufemismos que crean un reflejo de la realidad de las personas y sus traumas. Lo ejemplifica como una parodia de la vida cotidiana, de las pasiones ocultas que todos guardamos en nuestra ropa interior y en nuestra psique; las cuales le causan gracia al oyente cuando se identifica y por medio de esa acción logra liberar su libido.

Grabado por Angat C.

El texto alude a una explicación y un seguimiento del acontecer simbólico de la sexualidad en México, tomando como partida la imposición de la cultura europea en América, como un nuevo mundo fallido, una imposición del poder donde el sexo se torna a ser una actividad repulsiva gracias a las violaciones ejercidas por parte de los españoles, lo cual desencadena la negativa del sexo como una práctica espiritual retomada por el clero y el gobierno, siendo estos dos en principio uno mismo y difundiendo ese constructo social por medio de la familia.

Por otro lado, la introducción de la psicología y del psicoanálisis a un México “mocho” fue y sigue siendo uno de los factores que incitan a la reinvención de las costumbres sexistas y sexuales por medio de una historización analítica del acontecer mexicano desde su interacción simbólica e interpretación del discurso a través de las más comunes formas de diversión mexicana; cine, baile, teatro, etc. Monsiváis toma estereotipos como el de Cantinflas y el del lépero para definir a lo mexicano. Nos dice también que la educación sexual fue una ardua tarea que tuvo sus contradicciones al principio y lo sigue teniendo, es otra de las cosas que han fallado, por más que los niños y adolescentes reciban educación sexual y ten gan variedad de anticonceptivos se sigue teniendo hijos a corta edad. Otra de las cuestiones que plantea el texto y que me parecen importantes es la afirmación del cuerpo de Michel Foucault. La sociedad burguesa crea una silueta del cómo debe ser físicamente una persona para aparentar y sentirse con éxito socialmente; para agradar, crea un paradigma del ser humano en base a rasgos fijos bien definidos que mucha gente no posee y que crean una dificultad en las relaciones sociales y una cantidad de deseos como objetos a en Lacan que ni siquiera son accesibles. Así, Monsiváis nos habla de una sociedad tecnocrática en el neoliberalismo, un sistema político de países de primer mundo aplicado a un país tercermundista. Una fijación en el dinero a corto plazo y la crisis después. Producto de la globalización que aunque crea una red de comunicación e informática mundial, debilita las relaciones interpersonales y crea todo un modelo de vida inalcanzable, en constante cambio, una modernidad liquida en términos de (Zygmunt Bauman) donde todo tiene que fluir, todo es desechable y está en constante cambio.

Eva Cuando me llamen a cuentas no te delataré cuando me expulsen del paraíso preguntaré: ¿Si no creaste a la mujer para probar con ella los frutos del árbol del mal y del bien, entonces para qué? Por Andrés Zurita Zafra

Por Javier Carbajal Núñez - Facultad de Psicología UMSNH

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libros

Reseña “Nuestro Lado Oscuro”

De Élisabeth Roudinesco (Traducción de Rosa Alapont, Editorial Anagrama, Barcelona, España. 2009). Desde su libro La familia en desorden (editado en México por el F.C.E., 2002), Élisabeth Roudinesco ya prefiguraba el posterior análisis de la perversión que nos presentaría en su ensayo Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos (Editorial Anagrama, 2009); hecho anunciado sobre todo en el último capítulo de aquél libro y que lleva por título “La familia venidera”. En éste pueden ubicarse dos párrafos, en las páginas 203 y 204, donde se cita el estudio de Leonard Shengold acerca del maltrato infantil (Soul murder. The effects of childhood abuse and deprivation); en dicho apartado se hallan fragmentos de confesiones que Shengold recoge en su libro y que la autora cita con el fin de exponer el advenimiento de nuevas configuraciones de las familias, como aquellas conformadas por parejas homosexuales y sus hijos; la cita también tiene el objetivo de advertir que en nada influye la homosexualidad de los padres sobre su desempeño parental, además de que no se afecta la salud mental del menor a cargo de las parejas homosexuales (en una clara crítica hacia los “peritajes familiares” que emprenden los profesionales de la salud mental). Pues bien, ese mismo extracto aparece en la página 225 de Nuestro lado oscuro, pero ahora con el fin de retratar a una de las modernas figuras de la perversión: el pedófilo. Éste tema también se expone en el papel de la ciencia que permita la posibilidad de no sólo cuestionar, sino subvertir los cimientos de la institución familiar burguesa. Es así que a partir de una reflexión sobre el deseo de familia, como anhelo de incluirse en la norma por parte de los homosexuales, quienes eran (o veladamente aún son) considerados en la bibliografía y manuales de nosología psiquiátrica como desviados, y también desde los cuestionamiento derivados de estas situaciones inéditas y que pesan sobre los dos grandes principios fundadores de la familia occidental: la diferencia de los sexos y la diferencia de las generaciones, ambas reconocibles en las instituciones de la parentalidad y la filiación; Roudinesco llega al análisis de la perversión y de las figuras que la encarnaron en la historia de Occidente. En un inicio, la reconocida historiadora plantea que su libro surge como respuesta a una carencia, porque si bien las perversiones han sido objeto de numerosos trabajos, sobre todo psicoanalíticos y sexológicos, aún “no existe historia alguna de los perversos” (pág. 9). En la introducción se plantea su pregunta capital “¿Dónde empieza la perversión y quiénes son los perversos?”, además esboza su método y enfoque, advirtiendo al lector que “entraremos en el universo de la perversión, así como en las vidas paralelas de los perversos, por la metamorfosis y la animalidad, dos temas universales”. Para su reflexión efectúa un recorrido extensamente documentado y deudor de las líneas de pensamiento inauguradas por Bataille y Foucault, y por supuesto del psicoanálisis (Freud y Lacan, principalmente), a través de cinco capítulos, que se corresponden con etapas históricas, desde la Edad Media hasta los albores del este siglo: “Lo sublime y lo abyecto”, “Sade a pesar de sí mismo”, “¿Luces sombrías o ciencia bárbara?”, “Las confesiones de Auschwitz” y “La sociedad perversa”. En ellos pasa revista a los inicios del vocablo en la Alta Edad Media y su inserción en el imaginario popular y religioso de la época, a las prácticas de las mís-

Por José Luis Mata H.

ticas y flagelantes y sus peculiares formas de negar el cuerpo pasando por la historia del primer gran perverso donde ya asoma Sade: Giles de Raíz, Barba Azul; efectuando además un análisis de la relación perversión-perversidad-divinidadpecado-crimen acudiendo a las obras de Michel de Certeau y de J.-K. Huysmans. En el segundo capítulo se examinan el advenimiento de la Ilustración con el eclipse de toda referencia a un orden divino, la interrogación sobre las relaciones entre la Ley y la condición humana y los fundamentos de ésta, enfocándose en su análisis en la respuesta que ofrece a la cuestión el conjunto de la obra del marqués de Sade, modelo y “figura sacra” de la perversión. En el tercer capítulo se revisa la medicalización de la perversión en el siglo XIX con el inicio del auge de los discursos sexológico y psiquiátrico, los inicios de los “tratamientos del alma” retratados como perversos y la oposición que a estas figuras higienistas encarnaba la literatura de Balzac, Hugo y Flaubert (y también de Sacher-Masoch), y la ruptura que marcaría la introducción del pensamiento freudiano en las postrimerías de ese siglo. En el cuarto capítulo reflexiona sobre la encarnación de una ley perversa marcada por la “urgencia” de erradicar toda mancha de perversión en la raza perpetrada por el régimen nazi, en las formas modernas de considerar la perversión bajo el discurso científico dominante, que a decir de la autora puritanamente pretenden difuminar la imagen del mal, nuestra propia negatividad, infligiendo al cuerpo y alma tratamientos que Roudinesco no vacila en calificar de bárbaros; pasan también al desfile las atrocidades cometidas por los nazis en nombre de una ciencia y una ley intrínsecamente perversas dado que hacen del crimen la norma (la vivisección, las cámaras de gas), buscando anular la negatividad haciendo de ella la Ley; para ello se basa en las confesiones de Rudolf Höss, el comandante del campo de concentración de Auschwitz, en el testimonio de Primo Levi y en el célebre reportaje del juicio a Adolf Eichmann elaborado por Hannah Arendt, dedicando un apartado a criticar la postura de los negacionistas del holocausto, a quienes llama también los asesinos de la memoria (según la expresión de P. Vidal-Naquet, pág. 154), historiadores perversos también, y que contribuirían con su borrado de todo recuerdo del exterminio sistemático de seres humanos por parte de otros a la comisión del crimen perfecto: “sin historia, ni huella, ni recuerdo, ni memoria” (pág. 155). Finalmente se convoca a las figuras del pedófilo, el terrorista y el zoófilo, así como el bisexual y el transexual y las diversas manifestaciones del sexo en solitario que vienen a desplazar (¿sustituir?), a juicio de Roudinesco, a las tres figuras aterradoras decimonónicas enunciadas por Foucault: la mujer histérica, el niño masturbador y el homosexual. Todo esto acompañado de una crítica a la vez inteligente y mordaz de autores como Peter Singer y su movimiento antiespecista, el cual procura borrar las fronteras de la animalidad y la humanidad al grado de abogar en pro de las relaciones sexuales entre animales y humanos, enarbolando la bandera de una concepción perversa de la defensa del cuerpo del animal, en laque cabe la idea de que los animales consentirían ser objeto de placer para los humanos; todo sin dejar de lado el episodio freudiano del abandono de la teoría de la seducción, movimiento que fue criticado por supuestamente conceder primacía a la fantasía y obviar los casos muy reales de violaciones de niños, polémica donde la autora toma parte reiterando con Freud que la realidad psíquica es distinta de la material y que es insensato negar los casos de violaciones, abusos y torturas morales (por ello también es que aquí citó al mencionado Shengold).

Por José de Jesús Báez Arellano


TEATRO La Agrupación Teatral Los Desesperados presenta... Volver a Querétaro Comedia a la Antigua de LEGOM Dirección: Uriel Bravo. Fecha: Marzo, jueves, viernes y sabado 20hrs. Lugar:Instituto Queretano de la Cultura y las Artes

Exposiciones Itinerario. Espacios neobarrocos”. Pintura de Goretti Padilla Inauguración: jueves 1 de marzo, 20:00hrs Permanencia al domingo 1 de abril MAQRO Allende sur No. 14, Centro Histórico

Kathputli:Marionetas de Rajasthan. Titeres y percusiones de la india y laúd árabe en vivo. Compañía Banyan de Marionetas. Dirección Diego Ugalde. Sábados 17:00 y domingos 12:00

CONFERENCIAS Teratológica, Suicidio y Eutanasia. Imparte Tanatóloga. Ana Lilia Santacruz Langagne Fecha: 12 de abril del 2012 Lugar: Funeraria Eternum Entrada libre

Santiago de Querétaro “PRESENCIAS” pintura de Manuela Generali Permanencia al 13 de mayo de 2012

QUERÉTARO LIBRE Plaza de Armas. Miércoles de Jazz 20:00 Jueves del recuerdo 20:00 Viernes en Movimiento 20:00 Sábados infantiles 17:00, Domingos en Plaza de Armas 13:00

NO. POR.NO

Primer simposium sobre pornografía y cultura visual. Marzo 22 y 23 del 2012 en la Facultad de Bellas Artes. Entrada libre.

MÚSICA Alterna Fest 2012 Sabado 17 de marzo

Music Blitz & Multiforum Centro Sur presentan: Los Doctors <https://www.facebook.com/LosDoctors> Sweet Fingers <https://www.facebook.com/SweetFingersband> Buffalo <https://www.facebook.com/buffalomusic>

CASITA

Te invitamos a la tradicional Psicofiesta realizada por la Facultad de Psicología. Mantente informado ya que la fecha oscila entre el 22 y 23 de marzo; se llevará a cabo en La Palapa o en el Casino Leonístico... y se le hace un atento llamado a la comunidad estudiantil de Psicología para que apoyen en la organización y coordinación de este gran evento. Informes con su consejero estudiantil más cercano, o en su ausencia en la casita.

Escribe tus dudas y comentarios a: libremente_uaq@hotmail.com

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