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EL PARQUE DE LOS ULTIMOS REGRESOS

GUILLERMO LOPETEGUI

irme cumplí con la rutina de dejar una fotocopia del recibo de anulación del matrimonio, en el lado de la cama perteneciente a mi ex – mujer, lo pegué con cinta plástica sobre su almohada. Lo positivo de todo este asunto es que el conflicto de mi casa coincide con mi Retiro de la Administración, y en caso de estar solo la Terminal de Vivienda autoriza a que nosotros, los Retirados, elijamos el lugar donde acabar nuestros días. Por supuesto que la posibilidad de elección no es para cualquiera; por supuesto que nadie elige el Padrón Clásico, por considerarlo una especie de páramo o fantasma de la Villa que alguna vez fue. En el interior del país el asunto es más difícil: la campaña está dividida en granjas, y en los cascos de las antiguas estancias –hoy desaparecidas- funciona una sucursal de la Central de Informática que se encarga de supervisar la denominada Parte Agrícola; aquí también tiene su centro de acción la División Demolición-ReconstrucciónDemolición, que se practica con los viejos caseríos antes de proseguir con su tarea sistemática de echar abajo los pocos edificios que van quedando en la Parte Vieja, construidos muchos de ellos a principios del siglo pasado. “Tecnología en Comunidad”, es como llaman ciertas potencias a este plan destinado a desarrollar los países “en expansión” como éste. Una forma de unir esfuerzos; una forma de olvidar la guerra que al fin no vino, si bien los misiles quedaron allí, clavados en las fronteras; herrumbrándose; apuntando a ese plomo abovedado en donde es casi imposible aventurar amaneceres o constelaciones. “En el caso de perturbación mental por anulación de sociedad conyugal, dirigirse a uno de los Bares Disipatorios más próximos a su circuito.” Como Retirado de la Administración tengo la libertad de elegir el sufrimiento, la pesadilla, el consuelo en la soledad, o de lo contrario tomarme una de esas bebidas que preparan en los Bares Disipatorios. El líquido de color indefinido es obligatorio para los Anulados que no pertenecen al Bunker administrativo; yo prefiero llevarme los sufrimientos, como me llevo todo ese poema del que no leí ni una palabra. Mi amigo lo fue escribiendo cuando ella ya no estaba en su vida. Las causas de la separación no importan tanto, en todo caso lo singular fue la persistencia de la escritura: un verso dedicado a la mujer que renacía de su pulso, en los giros de la lapicera y en los golpes que iban crucificando en el papel, el ritmo de los pensamientos; una imagen cotidiana durante veinte años. El auto oficial me lleva al fin de la ciudad. Releo los datos que él dejó para mí, celosamente guardados en la Central de Informática, para ser retirados una vez que se cumplieran sus exequias. Y la letra condensada va formando palabras, frases que lentamente reorganizan otra mañana bajo la que “ella cultiva jazmines y rosas. Empezó no hace mucho y me regaló uno de aquellos jazmines: el primero que floreció en la tierra, junto a su dormitorio”. El condensamiento computarizado también hace referencia a una gata que se plegaba a los deseos de la mujer “de estar allí, sentada en el banco de plaza, de frente a los bosques que se extienden a los fondos de la casa”. El motor se detiene frente a la vivienda que elegí, de las tantas que agonizan en el Padrón Clásico. Es de las más chicas, pero igual surge o se hunde en esa maleza por encima de la que se ven los tejados desprendiéndose de a poco. Sucede así o con la mayoría de techos bajo los que casi nadie vive. El chofer-de los tantos de la Administración- me entrega el letrero de acrílico escrito con la palabra “RETIRADO”; lo tengo que colgar en “lugar visible”. Abro el portoncito y juego con la llave de la puerta entre dos dedos. Seguramente el auto ya dobló por lo que primero es avenida olvidada, luego naciente autopista 27

EL PARQUE DE LOS ULTIMOS REGRESOS  

El parque de los últimos regresos reúne grandes producciones narrativas de Guillermo Lopetegui.

EL PARQUE DE LOS ULTIMOS REGRESOS  

El parque de los últimos regresos reúne grandes producciones narrativas de Guillermo Lopetegui.

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