Issuu on Google+

La reuniĂłn de los vampiros

Por MarĂ­a del Mar Prieto Novela de fantasĂ­a y misterio Todos los derechos reservados


Capitulo 1-La reunión vampírica Tras ocho largas horas de viaje en coche por caminos difícilmente transitables llegaron a su destino, la mansión donde se celebraba la reunión vampírica. Robin bajó del coche y se quedó mirándola, la visión de la mansión le dejó petrificado de terror. Era una vieja mansión completamente destartalada rodeada por un jardín descuidado y abandonado lleno de esculturas que en algún tiempo debieron ser hermosas pero que la falta de cuidado y el desgaste del tiempo las habían convertido en figuras tan horrendas que parecían sacadas del infierno. Pero el aspecto exterior era lo que menos le preocupaba a Robin, su principal preocupación era acabar siendo el plato principal de una reunión vampírica por mucho que sus padres le hubieran dicho que no corría ningún peligro por ser hijo de vampiros. Merlín y Leia, los padres de Robin, bajaron del coche y apenas se inmutaron ante la visión tan terrorífica que ofrecía la mansión pues lo consideraban completamente normal, así los humanos no se atrevían a acercarse y por tanto era la mejor medida de seguridad para un vampiro. Merlín caminó con pasos firmes y seguros hacia la puerta principal y golpeó tres veces. Robin se coloco detrás de su madre y esperó a que la puerta se abriese. No había pasado ni dos minutos cuando una hermosa y joven vampira les abrió la puerta. - Bienvenidos a mi humilde morada -dijo- Me llamo Sakura y soy la anfitriona de esta reunión. Espero que os lo paseis bien y encontréis todo de vuestro agrado. Seguidme, os llevaré con el resto de invitados. Siguieron a Sakura por un largo pasillo de paredes color lila claro hasta llegar a la entrada de un inmenso salón. Sakura paró y giró hacia ellos. - Perdonad -dijo Sakura, con voz dulce, amable y tranquila- no os he dejado tiempo para presentaros, así que si queréis podéis hacerlo - Yo me llamo Leia, este es mi esposo Merlín y este pequeñín es mi hijo Robin -dijo Leia con voz alegre y tranquila- que todavía no es un vampiro. Sakura se acercó a Robin y le dijo: - No te habrá hecho mucha gracia venir aquí ¿Verdad? -le comentó Sakura con voz tranquila y cariñosa- A esta reunión solo viene los vampiros llamado light, que somos los vampiros que no hacen daño a los humanos y que son todo lo contrario a los vampiros sangrientos. Así que no corres ningún peligro, pero igualmente comprendo que no quisieras venir. No me separaré de ti en toda la noche, así que no te pasara nada. Robin se quedó embobado mirándola, era una chica muy guapa y encima encantadora. Sakura le sonrió y le cogió de la mano, y con suave gesto le indicó que le siguiese. Entraron en el salón y se acercaron hasta la mesa donde estaban servidas ricas y variadas viandas, cada uno cogió un plato lleno y Sakura le indicó que se sentarían en la mesa solitaria para dos de la esquina. Merlín y Leia que habían entrado detrás suyo estaban charlando con los diversos vampiros que había alrededor de la mesa mientras iban picoteando de las variadas viandas que habían servidas. Cuando Robin se sentó, Sakura comenzó a hablar con él. - Espero que encuentres todo delicioso, puedes comer sin preocupación es comida humana normal. No tomaré sangre, así que no estarás incomodo. Mientras comemos puedes aprovechar para preguntarme lo que quieras, así seguro que te olvidas de que estás rodeado por no muertos - le dijo Sakura con una sonrisa. - ¿Por qué el nombre de Sakura? ¿La idea de la reunión fue tuya? ¿Vives sola? ¿Que....? preguntó Robin- Tantas preguntas de golpe no, que me agobio -le interrumpió Sakura con una sonrisa y un gesto alegre- Intentaré responderlas en orden. Como sabrás, cuando te conviertes en vampiro es como si renacieses de nuevo y por tanto debes dejar de lado tu antigua identidad y tu antigua vida (aparte que llamaría la atención el hecho de ir cumpliendo años y no envejecer) así que adoptas un nombre nuevo que por lo común suele ser el de un personaje de ficción, y escogí el nombre de Sakura por ello. En cuanto a la reunión, no fue idea mía. La verdad no me gusta tener que celebrarla pero me tocó hacerlo así que no pude negarme. Piensa que si pasa


algo malo, la culpa será mía y hay demasiados invitados como para vigilarlos a todos. Vivo sola, así que no he contado con ayuda extra para hacer la comida ni para el tema de la seguridad. - ¿Por qué piensas que puede pasar algo malo? ¿La sangre que sirves no la has preparado tú? Has comentado que no te ha ayudado nadie con la comida pero no con la bebida -le pregunto Robin con aire de bastante curiosidad. - Vaya, veo que estás atento -le elogió Sakura con una amplia sonrisa- Pienso que puede pasar algo malo porque los vampiros sanguinarios nos odian y quieren que desaparezcamos. Le sería muy fácil entrar aquí y hacer cualquier cosa. La sangre no la he preparado yo, siempre la traen dos vampiros ya ancianos que tienen una granja propia, así que solo se sirve sangre animal. Yo en las reuniones anteriores no he tomado porque no la he analizado. Esta charla me está abriendo el apetito ¿Qué tal si vamos a por dos platos más y el postre? Cuando acabemos el postre si te apetece te enseño la mansión. Robin asintió con la cabeza, tenía mucha curiosidad por saber cómo era la mansión de Sakura pero sobretodo quería alejarse de los vampiros y estar a solas con Sakura. Sentía que ella era una no muerta muy especial, no solo por el hecho de que no se había separado de él porque creía que estaría muerto de miedo, sino por el hecho de que le trataba como si fuera un ser querido en vez de un estorbo, ya que tenía que pasarse la noche alejado de sus compañeros para estar cuidándole. - Umm... juraría que no había pegamento en el suelo, así que no sé porque te has quedado ahí quieto mirándome -dijo Sakura un tono dulce y con una expresión dubitativa mientras guiñaba un ojo- te he cogido dos platos llenos de comida y algo de postre, espero que te guste. Cuando acabemos de cenar comenzaremos el recorrido por la mansión. Robin se volvió a sentar en la mesa junto a Sakura. Observó las viandas que le había traído para él, tenía un aspecto delicioso. Seguro que Sakura era una excelente cocinera pues las anteriores viandas estaban buenísimas. Robin empezó a comer cuando Sakura lo hizo, no quería parecer descortés comiendo antes pero acabó todas las viandas que tenía mucho antes que Sakura - Veo que te han gustado las viandas que he servido, la verdad he dedicado mucho tiempo a prepáralas, pero merece la pena dedicar el tiempo a hacer buena comida. Los demás vampiros están por el postre. Así que tenemos hasta que acaben el café para recorrernos la mansión y enseñarte mi habitación. ¿Qué tal si nos ponemos en camino? -dijo Sakura poniéndose de pie y alargando una mano con una sonrisa. Robin le cogió de la mano y caminó junto a ella. La primera habitación que vieron fue la cocina, era bastante pequeña pero tenía todo lo que una cocinera desearía tener. Estaba todo muy bien ordenado y limpio, sencillamente estaba todo perfecto. Robin se quedó maravillado, nunca en la vida había visto una cocina tan maravillosa, a pesar de ser tan pequeña, era muy acogedora. - Como verás, para mi cocinar es un arte que requiere de unas buenas herramientas, así como que todo esté en orden y pulcritud. Por tanto la cocina debe de ser un santuario -dijo Sakura con una voz suave y alegre- espero que el resto de la casa la encuentres tan hermosa como la cocina. Siguieron caminando y viendo las diferentes estancias de la mansión. Robin se quedó asombrado, en todas las estancias era difícil ver un solo defecto, pero sobretodo se quedó sorprendido cuando visitaron la última estancia de la casa. Todas ellas radiaban belleza y cuidado, pero esta última junto con la cocina parecían radiar aún más. La última estancia era la habitación de Sakura, era pequeña pero estaba todo muy ordenado. En las paredes había dibujadas hadas de diferentes clases y colores. La cama era bastante sencilla, pero al lado de ella había una pequeña cesta con un gatito de pelo negro durmiendo. El único mobiliario que había era una gigantesca estantería llena de libros y un pequeño armario. Cuando acabó de ver la habitación, Sakura le dijo que el gatito se lo había encontrado vagando por el bosque en muy mal estado y desde entonces lo había adoptado, y se había convertido en un amigo fiel con el que compartir la vida.


Capitulo 2 – Todo se complica Cuando regresaron al comedor se encontraron un panorama desolador. Todos los vampiros yacían en el suelo inconscientes. Sakura se sentó en el sofá y empezó a llorar desconsoladamente. ¿Qué había pasado? Apenas había estado unos minutos fuera, como había podido ocurrir. Sakura dejó paulatinamente de llorar, ella era la única esperanza que tenían los vampiros para salir de la inconsciencia había que encontrar la causa y por ende la cura, pero sobretodo tenía que hacerlo por Robin. Robin, donde se había metido ese pequeño. Sakura hizo un intento por levantarse cuando escuchó la voz de Robin a su lado. - No encuentro a mis padres, los he buscado por el comedor pero no están -dijo Robin llorando- No sé donde están. - Robin, tus padres seguro que están bien, quizás se han ido al baño o sencillamente han ido a buscarnos -dijo Sakura con voz tranquilizadora- ya vendrán no te preocupes. Nos quedaremos aquí esperándoles. Sakura abrazó y consoló a Robin. Habían pasado unos cuarenta minutos cuando se oyeron unos pasos que se acercaban en la lejanía. Sakura cogió un cuchillo de la mesa y le dio otro a Robin mientras le decía que se escondiese. Sakura se colocó en una esquina que le permitiese ver quien llegaba sin ser vista. Al poco rato pudo ver quien llegaba ¡Eran los padres de Robin! Estaban armados y parecían muy asustados. Cuando estuvieron a unos diez metros, Sakura le dijo a Robin que los pasos que se oían eran los de sus padres. Nada más oírlo, Robin soltó el cuchillo y salió corriendo a abalanzarse sobre sus padres, que al verle empezaron a llorar de alegría. Robin les comentó que estaba bien y que Sakura había velado de que no le pasase nada malo. Cuando por fin acabaron de hablar, Sakura les indicó que entrasen en el comedor. - ¿Sabéis lo que ha ocurrido? Cuando vuestro hijo se terminó el postre me lo lleve para enseñarle la mansión y al volver nos encontramos con esto -dijo Sakura con voz seria y tristePor favor, ayudadme a encontrar la causa y por ende la cura. -Te ayudaremos encantados -dijo Merlín con un tono serio pero alegre- Has cuidado de nuestro pequeño y nosotros tampoco queremos que mueran el resto de vampiros, y por supuesto queremos encontrar al culpable. Con respecto a lo sucedido poco podemos decirte, estaba desarrollándose la cena con normalidad, cuando de repente empezaron a desplomarse uno a uno los vampiros hasta que solo quedamos nosotros dos. -Está claro que sea lo que sea, debe de estar en este comedor porque es lo único que todos tenemos en común. La comida, aire y cubiertos quedan descartados porque nosotros no estamos afectados. Quizás esté en la bebida, ni Robin ni yo hemos probado la sangre. Aparte solo había cinco garrafas y es algo que todo el mundo toma, mientras que la comida había mucha más y diferentes cosas con lo cual si alguien quería envenenar a los vampiros le era más fácil hacerlo por la sangre sabiendo que era lo que tomaríamos todos -dijo Sakura con aire serio- vosotros tampoco habéis tomado sangre ¿Verdad? -No, nunca tomamos sangre delante de nuestro pequeño. Coincido contigo en que sea lo que sea que causo esto debe estar en la bebida, creo que lo mejor sería analizar la sangre para ver que contiene y así podamos tratarles -dijo Leia con voz tranquila y seria. -De momento sería conveniente trasladarlos al sótano, ahí estarán más fríos y creo que será lo mejor. Más tarde cogeremos una muestra de sangre para analizar -dijo Sakura con voz tranquila y clara- Está claro que esto es obra de un vampiro pues no he dejado entrar a nadie más, pero los ancianos que trajeron la sangre no son los culpables pues están entre las víctimas. Coged una víctima, yo llevaré uno a rastras porque somos impares ya que Robin no puede cargar con un vampiro, y seguidme os llevaré hasta el sótano. Una vez allí, Robin y yo nos quedaremos cerca de la puerta e iremos colocando los vampiros que nos traigáis. Al acabar de hablar, Sakura cogió a un vampiro de complexión delgada y lo levantó suficientemente para ir llevándolo a rastras, y que sólo tocasen el suelo los zapatos. Leia y Merlín la seguían llevando a un vampiro y Robin les seguía entre medio de Sakura y sus padres. Cuando acabaron de colocarlos a todos, el rostro de Sakura mostró una muesca de sorpresa.


-Ya sé quién puede ser el culpable -dijo Sakura con voz seria- aquí falta un vampiro que ha venido a la cena. Han asistido muchos y por tanto no es que me acuerde de todos los rostros, pero de este sí que me acuerdo, fue él quien dijo en la anterior reunión que este año se hiciese en mi casa. Sabía que mi casa no tiene medidas de seguridad decentes porque vive a tres kilómetro de aquí. Al ser un vampiro podría asistir perfectamente a la cena. Hace unos años un amigo mío me comentó que tuviese cuidado con él, creía que era un vampiro sanguinario que se había infiltrado para poder matarnos a todos, ya que le había visto atacando a un humano. Vamos a coger una garrafa de sangre y vamos a llevarla a una persona especial que nos puede ayudar. Cuando acabó de decir esto, Sakura sacó un walkie-talkie de un bolsillo y empezó a llamar a un tal Fenrir. Fenrir aceptó la transmisión y le dijo que podían venir a su casa sin problemas. -La casa de Fenrir está unos 200 metros de esta, es mi compañero de trabajo y le conozco de antes de ser vampiro. Él nos ayudará a analizar la muestra de sangre y a encontrar el antídoto. Coged esas linternas que están colgadas en barandilla de la escalera, hay pilas sin empezar encima suyo. Iremos por un sendero bastante seguro, pero es conveniente llevarlas para ver lo que hay.

Capitulo 3-Fenrir El sendero por donde Sakura les llevó parecía ser una antigua calle abandonada, debido a que estaba hecha de cemento pero la falta de uso había provocado que las malezas que crecían en los laterales inundase todo el sendero. Apenas tardaron unos cinco minutos en llegar. La casa de Fenrir parecía exteriormente tan terrorífica como la de Sakura, parecían además ser de la misma época. Sakura llamó al timbre y un hombre de unos 27 años salió a abrirle. Llevaba una melena larga que le caía sobre la espalda, su cara y su piel era muy blanquecina pero tenía un aspecto muy jovial. El hombre posó su mirada sobre Robin y sus padres y comenzaron a hablar con Sakura. - Sabes que me encanta verte por mi casa, sobretodo cuando vienes con un algún postre rico para regalarme pero ni se te ocurra volver a despertarme -dijo Fenrir con un tono serio que se notaba que era en contexto de broma- Tengo todo el laboratorio a punto para hacer el análisis así que vamos a ello. Siguieron a Fenrir por una serie de enrevesados pasillos de paredes color amarillo oscuro hasta llegar al sótano. El sótano era una especie de laboratorio central, había microscopios, centrifugas, estufas,... Sakura les explico que junto a Fenrir había fundado un laboratorio que se encargaba de analizar diferentes muestras, para los diferentes hospitales de los alrededores y que así se ganaba la vida. Les comentó que mientras Fenrir observaba si veía por el microscopio alguna cosa rara en la sangre ella la analizaría y haría un cultivo con ella, para ver si lograba identificar que contenía. Hizo un análisis exhaustivo de la sangre que tardo dos horas en hacerse, cuando salieron los resultados, Sakura los imprimió y corrió a enseñárselos a Fenrir. Cuando Fenrir los vio su cara cambió mostrando sorpresa, terror y preocupación haciendo que los padres de Robin se preocupasen. Cuando Sakura acabó de hablar con Fenrir de los resultados se dirigió a Robin y sus padres con expresión seria. -Me temo que no traigo buenas noticias, sabemos cuál es la causa pero es muy difícil de tratar, han sido envenenados con un compuesto muy difícil de eliminar de la sangre y que provoca la muerte en tan sólo dos días, existe tratamiento pero requiere de mucha cantidad de antídoto dijo Sakura con voz seria-. -Sakura y yo nos encargaremos de preparar los antídotos, no sé si tendremos lo suficiente pero habrá que ir a buscar más mañana -dijo Fenrir con un tono serio- e iremos a administrarlo a tantos como sea posible. Pero necesitaremos que nos ayudéis a inyectar el preparado en vena para que sea más efectivo y con suerte mañana estén todos despiertos. Espero que funcione.


Sakura y Fenrir sacaron varios productos y empezaron a elaborar un antídoto según estaba escrito en un libro. Mientras ellos estaban preparando el producto, Robin y sus padres se sentaron a observar como trabajaban. Sakura le dijo a Fenrir quien creía que era él culpable, Fenrir le comentó que siempre había sospechado que no era trigo limpio. Cuando acabaron de comentar sobre el tratamiento y el posible culpable, Fenrir les comentó a Robin y sus padres la historia de cómo conoció a Sakura y porque eran tan amigos. -Todo empezó cuando yo tenía 27 años, Sakura y yo vivíamos en la misma aldea. En aquel entonces yo llevaba una maldición en las venas por parte de mis abuelos, que mis padres no tenían. Hasta entonces no había manifestado ningún síntoma. Esa maldición se conoce con el nombre de licantropía y es bastante diferente en síntomas externos a lo que dice la mitología popular. Determinadas noches e incluso días, no sé porque razón me comporto como un lobo pero sin ninguna transformación física. Ese año comenzó siendo como cualquier otro, pero de repente había mañanas que me despertaba en la cama muy cansado físicamente, recordando una especie de lo que en aquel entonces creía que era un sueño, en el cual era un lobo vagando por la noche. Una de esas mañanas un niño que iba al colegio, empezó a gritarme diciendo que era el hijo del demonio, porque me habían visto matando animales como si fuera un lobo la noche anterior. La noticia se propagó por todo el pueblo. Mis padres optaron por convertirme en vampiro como ellos con la esperanza de que eso rompiese mi maldición, pero no fue así. Unas noches más tarde volví a convertirme en lobo, pero ya habían montado unas patrullas vecinales para matarme. Y estaría muerto de no ser por Sakura, ella me vio y me salvó escondiéndome en una cueva del bosque. Al día siguiente nos fuimos del pueblo. Nunca creía que volvería a verla, hasta que un día volví al pueblo. Ella ya tenía los 25 años y apenas la reconocí cuando la vi, aunque ella sí lo hizo. Me invitó a entrar en su casa y me quede unos días con ella. Y bueno, el resto de la historia ya la podéis imaginar. No voy a las reuniones vampíricas porque me consideran un engendro de la naturaleza. -Yo ya he acabado y veo que tu también así que podemos ponernos en marcha hacia mi casa dijo Sakura con tono alegre y serio- Fenrir, quiero que tu vengas. Fenrir suspiró pero aceptó, quería demasiado a Sakura y sabía que todo lo hacía por su bien.

Capitulo 4 Al llegar a casa de Sakura todos bajaron al sótano y siguieron las instrucciones de Sakura, consistía en picharles en el brazo e inyectarles el antídoto cada 6h.A la tarde del día siguiente muchos vampiros empezaron a despertar. Se encontraban completamente descolados, solo recordaban que habían estado cenando la noche anterior pero nada más. Cuando se habían despertado todos, Leia comento lo que había sucedido y que gracias a Sakura y Fenrir seguían vivos. Sakura expuso las razones por las que creía que ese vampiro era el culpable. Los vampiros empezaron a hablar educadamente muchos creían que a pesar de que las razones que Sakura eran completamente validas no había prueba alguna, otros en cambio, el hecho de que hubiera desaparecido misteriosamente era una prueba suficiente que demostraba su culpabilidad. Tras mucho debatir llegaron a la conclusión de que sería bueno colarse en su casa y colocar cámaras en la ropa para ver si era verdad que era un vampiro sanguinario y de ser así seria prueba suficiente para condenarle Al día siguiente estando ya todos recuperados, se marcharon a casa. Robin se despidió de Sakura con lágrimas en los ojos, le dijo que la iba echar en falta porque nadie le había tratado tan bien aparte de sus padres y que aparte del incidente se había divertido mucho con ella y que intentaría escribirle todos los meses. Cuando termino de despedirse, se acerco a Fenrir y le pregunto en voz baja que porque no salía con Sakura si se notaba que le tenía mucho aprecio. Fenrir le contesto que nunca se había atrevido porque temía que se rompiese su


amistas y que para él eso era lo más valioso del mundo

Epilogo Unas semanas más tarde Fenrir se atrevió a decirle a Sakura lo mucho que significaba para él y que quería intentar ser más que amigos. Sakura acepto y desde entonces viven juntos en la mansión de Sakura muy felices Unos meses más tarde las grabaciones de las cámaras comprobaron que era cierto que era un vampiro sangriento y se acordó por mayoría atacarle en la oscuridad y ponerle un microchip de localización para evitar que pudiese acercarse a cualquier vampiro light para atacarle, no le pusieron ningún castigo más. Se tomo la medida de crear una red de información y seguridad para evitar que pudiese volver a ocurrir Unos años más tarde, cuando Robin acabo de cumplir los 20 volvió a visitar la casa de Sakura. Se acerco a Fenrir y le felicito por haber atrevido a declararse. Se quedo una semana en casa charlando sobre que ese mismo años había decido convertirse en vampiro y los miedos que tenia sobre ellos. Unos años más tarde, Robin se mudo a vivir cerca de Sakura y Fenrir ya que eran los vampiros en los que confiaba y trabajo con ellos en el laboratorio. Los padres de Robin pasaron el resto de su eternidad yendo a visitar siempre que podían a su hijo en su nuevo hogar


La reunión de los vampiros