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Resolviendo Problema Puebla llega al Interliga con problemas económicos resueltos Puebla viajó a Estados Unidos luego de resolver los problemas de pagos atrasados al plantel por parte de la directiva, y además contará con el especial impulso anímico que le da su estratega José Luis Sánchez Sola para enfrentar el Interligas. "Chelís" seguro pasará algunos sustos en el arco con Jorge Villalpando y sus salidas alocadas, pero la solidez defensiva que tiene con el espigado central uruguayo Alejandro Acosta y el veterano Álvaro Ortiz nivelará la situación. Felipe de Jesús Ayala y Luis Miguel Noriega frenarán los avances rivales y recuperarán balones para darle al uruguayo Andrés Nicolás Olivera, quien deberá orquestar sus avances, donde ahora será el charrúa naturalizado mexicano Álvaro "Bola" González, de regreso en el club, el encargado de marcar los goles. Por su parte Chiapas, con Luis Fernando Tena, buscará responder a la confianza que recibió de la directiva tras irse los felinos sin una sola victoria en casa en el Torneo Apertura 2009, y mantendrán sus esperanzas en la portería con el veterano Óscar "Conejo" Pérez. Ello complementado con el orden que da a la zaga el argentino Javier Gandolfi, quien ahora será ayudado por Diego Ordaz y Cristian Álvarez, refuerzos recién conseguidos por la directiva. Con Alan Zamora y Alejandro Arguello intentará tener rápida recuperación del esférico y que otro de sus refuerzos, Edgar Andrade, cedido a préstamo por Cruz Azul, ayude al brasileño Danilo Verón "Danilinho" y al joven Ezequiel Orozco a terminar con la falta de contundencia.


Ofrece Calderón compromiso para dar al país más seguridad El presidente Felipe Calderón subrayó que el gobierno de la República se esforzará hasta el último día de su mandato para que México sea un país más justo y con seguridad para su población, así como una tierra de oportunidades. Al participar en la XIV Feria Nacional de Empresas Sociales Expo Fonaes 2011, el mandatario manifestó su convicción de que ese es el camino hacia la patria ordenada y generosa que merecen los mexicanos, informó la agencia Notimex. Ante el secretario de Economía, Bruno Ferrari, y más de mil 600 productores el titular del Ejecutivo federal dijo que uno de los desafíos más importantes que vive el país es el de la seguridad, por lo que se combate con toda determinación a los grupos criminales que pretenden dañar a la sociedad. Subrayó que por eso "no sólo estamos enfrentando con la fuerza de las instituciones a esos criminales, sino también al mismo tiempo fortaleciendo las instituciones de seguridad y justicia, y limpiando y depurando policías y reconstruyendo el tejido social". Es precisamente en este punto en el que el Fondo Nacional de Apoyo a Empresas Sociales (Fonaes), cumple una función al dar oportunidad de trabajo a la gente y un espacio de realización personal, señaló el mandatario federal. Entendemos, dijo, que debemos implementar programas que permitan a las personas y a las comunidades ampliar su perspectiva de futuro. Ello, resaltó, porque una comunidad más equitativa y con más oportunidades de progreso es menos vulnerable al flagelo del crimen. Una sociedad más justa es más fuerte y sin duda más segura, indicó. Calderón Hinojosa dijo que está convencido que cada emprendedor social, cada persona y grupo con ganas de trabajar y con el ánimo de hacerlo duro y con una nueva idea, es la clave "para hacer de México el gran país que queremos que sea". Señaló que no hay por qué empeñarse por buscar soluciones mágicas al problema del país, ya que para salir adelante se tiene que aprender de las personas más humildes y de las familias más pobres que emprenden empresas sociales. Comentó que éstas contribuyen a combatir la pobreza, no sólo a través de dádivas, sino de trabajo porque mejoran el bienestar de las familias e impulsan el desarrollo sustentable y equitativo de México. El presidente de México destacó que en los casi cinco años de su gobierno se ha proporcionado financiamiento por más de seis mil 500 millones de pesos en beneficio de más de 26 mil empresas en Fonaes que generan más de 150 mil trabajos. Mencionó que al inicio de su administración se fijó una meta que ya se superó, ya que se llegó a 983 de los mil 251 municipios más pobres y a ese ritmo lo que falta antes de que termine la actual administración contarán con servicios de ahorro y créditos accesibles, muchos de ellos a través de las Cajas Populares de Fonaes. Indicó que nueve de cada 10 empresas que han sido apoyadas por el Fonaes para el desarrollo de sus programas siguen operando después de los tres primeros años, lo que es relevante porque se dice que una empresa pequeña fracasa en el 70 o 80 por ciento de los casos en ese lapso. Durante la ceremonia, el presidente Calderón entregó reconocimientos a las 10 empresas sociales más exitosas por su calidad y variedad del producto o servicio que ofrecen y el volumen de ventas realizadas.


Noticias de Pensamiento Lateral 1) Link: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/adrian-paenza-matematica-maiposudamericana-entrevista_0_587941431.html Noticia:

En los estudios de Canal 7, Adrián Paenza pide que lo espere unos minutos mientras grababa un bloque de su programa Científicos Industria Argentina. Lo que vendrá después será una demostración vívida de lo que se logra con el pensamiento lateral, uno de los latiguillos de este autor récord para la industria editorial argentina. Estaban en el estudio un mecánico y un obstetra. Habían llegado para hablar de ciencia. Su invento había merecido el premio Innovar, la veloz convocatoria de un laboratorio sudafricano y el aval de la Organización Mundial de la Salud. Nada menos. Lo curioso es que su instrumento, pensado para facilitar el parto, salió de Lanús, de la mente inquieta de un mecánico de Lanús: Jorge Odón. Este hombre que no tiene altos estudios contó en cámara que cuando algo lo obsesionaba se iba a dormir con la idea fija. Buscando soluciones. Por la tarde, había ganado una apuesta sacando un corcho de una botella vacía sin romperla, para lo que usó el viejo truco de inflar una bolsa de nylon dentro de la botella y luego tirar. Ya en la cama pensó que el mismo procedimiento podría adaptarse para sacar un bebé, en un parto complicado. Al día siguiente se levantó y fue a ver al obstetra. Y allí nació este invento cuyas características pueden ver acá. No es un cálculo matemático, pero el espíritu de esta situación, la obsesión y el ingenio de un mecánico que ha llegado a la ciencia por un camino alternativo, es lo que impulsan los libros de Paenza. Esa fue su apuesta hace ocho años, cuando en el diario Clarín empezó un recorrido que no tiene nada de abstracto. En todos estos años con sus libros ha modelado una manera distinta de acercarse a la matemática y, a través de ella, al ejercicio de pensar. Más de un millón de ejemplares vendidos, presentaciones multitudinarias en la feria del libro y escuelas, donde sus escuchas lo vivan como a un rockstar demuestran que algo está logrando. “Yo valoro muchísimo lo que hicimos con Carlos Díaz y Diego Golombek en Siglo XXI. Ellos vieron una cantidad de cosas que yo no veía”, reconoce Paenza, que acaba de mudarse de editorial. El pase a Sudamericana, su nueva casa, y sobre todo


la aparición de Daniel Schavelzon como su agente literario ya empiezan a mostrar algunos cambios, aunque mínimos. Tal vez el nuevo título de la serie evidencie algo de este trance. Pasó delMatemática… ¿estás ahí? que publicó Siglo XXI a un nuevo reto que ahora se titula¿Cómo, esto también es matemática?. El desafío sigue siendo invitar a pensar, a enfrentar problemas y mantener la ventas, claro está. Pero hay más opiniones-ensayo en los que Paenza desgaja los temas que lo interpelan, con la Educación a la cabeza. Y a juzgar por la presentación del libro en el Maipo, con entradas agotadas y la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el ministro de Educación Alberto Sileoni, Manu Ginóbili, Víctor Hugo Morales y el propio Adrián Paenza, todo hace pensar que los 6 ejemplares de esta revolución matemática pronto serán más. Pero veamos qué dice Paenza sobre esta serie infinita que excede protagonismos en un laberinto al que todos, mecánicos, científicos y estudiantes, están invitados a entrar. El libro mantiene la línea de los anteriores, con ejercicios que invitan a resolver problemas en situaciones menos abstractas que la matemática, ¿qué esperás que resuelvan tus lectores? Sería arrogante si dijera lo qué espero de otras personas. Para mí ya es una caricia en el corazón que lo lean, que lo usen las escuelas como libro complementario de texto. No sabés lo que significa para mí! Nada es más representativo que eso, que los chicos y maestros usen mis libros, todo el resto pasa a un segundísimo plano. ¿Qué puede resolver? Que no todo es igual. Y no quiero contarle a la gente que esto le va a servir para tal o cual cosa, porque son casi todos problemas ficticios. Pero de algún modo te educa. Has roto dos mitos nacidos a la par de Internet. El primero es que si está disponible en la red, no se vende en otro soporte; el segundo, que los usuarios no necesitan de intermediarios… Por formación y por principios sostengo que todo lo que tiene que ver con la educación, con el acceso a las fuentes de formación e información, tiene que ser gratuito. Es la única manera de distribuir equitativamente no solo la riqueza material sino la intelectual. El acceso no puede depender del poder adquisitivo. La única manera que yo conozco, y que no existía antes, es permitir el acceso libre a los libros. Además, yo escribo los libros en tiempo en el que yo estoy trabajando en la facultad, sigo siendo profesor asociado al departamento de matemática. Si se rompió el mito, es interesante que así haya sido, porque no fue premeditado. ¿Cuánto ayudó tu fama a la venta de los libros?


Vivo la mayor parte del año en los EE.UU, pero aquí corro el riesgo de enfermarme de importancia. Escucho muchas cosas que no es que no me las merezca, nadie se las merece. La fama es una cosa, el prestigio es otra. Yo no aspiro a ser famoso, y me cuido de ello pidiéndole a la gente que me rodea que me haga confrontar con eso. Pero tengo una trayectoria, en febrero voy a cumplir cuarenta años de estar en la televisión. Y como periodista empecé en junio del 66, son 45 años, mucho tiempo. Prefiero preguntarme por qué se venden los libros en España o en Alemania. Pero la verdad es que no se. Seguramente contribuyó el hecho de la gente me conociera, pero hay otros factores. ¿En algún momento sentiste que esta carrera de divulgador que empezó con el periodismo iba a privarte de la posibilidad de ser un investigador? No, yo no tengo las condiciones para eso. Yo nunca fui un científico que hubiera podido trascender por lo que hiciera. Siempre fui un matemático mediocre. Un investigador, un matemático publica y produce teoremas, resuelve problemas a cuestiones que no se sabían. Yo nunca lo hice, salvo en mi tesis. No puedo ser juzgado como un científico. Pero habrás tenido esa expectativa… La tuve, pero elegí ser periodista. La tarea del matemático requiere una dedicación full time, pensar 16 horas por día en determinados problemas. Pero a medida que pasa el tiempo, el grado de concentración que tiene un adulto se diversifica. No es lo mismo que un chico. Ahora yo no puedo pasar un día sin atender el teléfono, sin contestar los mails. No puedo desatender las pelotitas que tengo en el aire porque se me van a caer todas. Un retiro espiritual, ni pensarlo, me volvería loco. Mirá, te estoy hablando y tengo mi teléfono acá y lo primero que hago cuando termino la grabación es venir a ver quién me llamó. ¿Cómo haría para investigar en esas condiciones? El fenómeno editorial, desde el primer volumen, que tiró 4 mil ejemplares, a este millón que es una cifra sideral, fue acompañado por presentaciones show, que se coronan ahora en el Maipo, un teatro de revista… Una única vez. Pero ya en la Feria del libro llenabas salas con mil personas en un ambiente efervescente, poco común para el mundo de los libros. ¿Te


preocupa la posibilidad de saltar esa frontera mínima que hay entre la divulgación y el entretenimiento llano? Hasta ahora no vi el riesgo. Tal vez sea inconsciente. O soy un inconsciente. Maradona decía siempre que si uno piensa en la situación de un penal en una final del mundo a lo mejor no lo tira. Michael Jordan también me lo decía, si tomara noción de que me están mirando mil millones de televidentes, no podría tirar al aro… Pero supongo que estarás al tanto del armado de estos shows… Sí. Y yo quiero seducir. Quiero mostrar que la matemática tiene un aspecto lúdico, atrapante, que permite tocar cuerdas impensadas. Y ese es un descubrimiento maravilloso. La posibilidad de sentarte frente a algo para lo que vos habías decidido que no eras capaz, que no sabías que eras capaz. Y quiero compartirlo con otros porque me pasó a mí. ¿Por qué tenemos que sentirme menos si no se nos ocurre esto? ¿Cuál es el problema de que algo no nos salga? Eso me preocupa en relación a la comunicación, mostrar que somos falibles, aceptarlo. Podríamos disfrutarlo. Está claro en el libro, hablás de la condena social al no sé, ya estás haciendo psicología… Pero porque estuve dando clases muchos años de mi vida. He visto todas las frustraciones que genera eso. Es necesario entender que la tarea del docente no es solo dar respuesta, esa es una parte muy menor, lo atrapante es generar preguntas. ¿Esa vulnerabilidad que genera el no se, el temor al error, es una característica creciente entre los estudiantes? No solo entre los estudiantes, entre las personas. Nosotros tenemos temor todo el tiempo. Ante cualquier decisión, comprar una casa, casarnos, tener un hijo… ¿quién nos preparó para eso? Hay que tomar decisiones, riesgos, cambiar de trabajo, enojarte con alguien, desenojarte. Las personas arrogantes, que suenan autosuficientes, son ficticias, encubren mucho temor. Temores tenemos todos. Ahora, como apasionado por los cambios sociales que produce la tecnología, ¿dirías que la respuesta rápida que Internet tiene para todo disimula de algún modo esos temores o que atenta contra la reflexión? Internet abre nuevas preguntas. Cuando tenemos un problema podemos pedir la respuesta, pero ese es un conocimiento prestado. Ahora, si vos lo pensás, lo tenés


para toda la vida. Pero si te acucia una duda, y sabés que en Internet la vas a saldar, sería estúpido no hacerlo. Ahora, si estás tratando de desarrollar algo que te permita entrenar y abrir caminos que en tu cerebro no están siendo explorados, no sirve ir a buscar el resultado. Si vos ya sabés cuál es el método, el camino, no tiene sentido hacer siempre el ejercicio, porque aburre. Pregunto de otra manera: ¿La tecnología nos da más resultados que posibilidades de reflexión? Nos permite plantear nuevas preguntas. El desafío ahora pasa por otro lugar. Yo te podría decir, se resolvió el problema de Las damas… Qué frustrante, ya sabemos cómo no perder… Sí, es frustrante, pero tiene un lado bueno, apasionante. También utilizando técnicas de computación y algoritmos se decodificó el genoma humano. Se conocía la secuenciación pero no había capacidad algorítmica para poder descubrir los patrones… Tal vez dentro de veinte años veamos cómo tratábamos los virus, las bacterias, o el mismo cáncer, para el que nos inyectamos veneno. O ir al dentista. Pasamos de las extracciones a la cura de caries, a la prevención de caries y tal vez, en un futuro, no haya más caries… Preferís pensar en los nuevos desafíos más que en el riesgo que entraña la superabundancia de información y el acceso fácil a cualquier respuesta… Sí, creo que el riesgo es menor. Y si no, mira los chicos, la cantidad de estímulos y desafíos que tienen a una edad a la cual yo jugaba a las bolitas. No digo que aquello estuviera mal, al contrario. Pero no había televisión cuando yo nací… En este libro, quizá a pedido de Schavelzon, gana espacio la opinión, en un recorrido nuevo sobre temas que te interesan y que se acercan al ensayo con o sin vinculación con la matemática. ¿Un nuevo camino? El me pidió un hilo conductor y yo le respondí que a los escritores de cuentos no se los pediría y entonces escribí una suerte de prólogo, que él le pareció larguísimo pero le encantó. Claro, los textos sobre Finlandia, la educación, el tránsito…


Sí, porque también quiero mostrar otras cosas. Si no, parece que solamente sirve para jugar a las escondidas o para hacer truquitos de magia. Tomar decisiones educadas forma parte de nuestra vida cotidiana, pero no todos lo sabemos. Te lo preguntaba porque noto un salto hacia una escritura activista, a explicar y marcar algunos puntos sobre temas coyunturales. ¿Es así? Lo haré en la medida que no sea artificial. Si yo siento que estoy forzando algo de la matemática para ponerlo al servicio de una idea política, lo dudaría. Sentiría que estoy haciendo una trampa entre comillas. Si yo elogio a Cristina y digo que ha sido muy importante en para el ministerio de Ciencia y tecnología lo digo porque lo pienso. Si tuviera la capacidad para explicar ciertas cosas lo haría, lo que no haría es forzar los contenidos para llevar agua a mi molino. Te voy a dar un ejemplo. En el 89 me llamó (Fernando) Niembro, que era interventor de Canal 11, para que hiciera una columna de lo que yo quisiera en el noticiero. Le dije: “Vos no querés llamarme a mí para eso, vamos a tener un conflicto”. El primer microprograma que hice preguntaba por qué todos querían comprar los canales si daban tanta pérdida. Había algo raro. En el segundo programa demostré que no se podía dividir por cero. Imaginate el noticiero de las 7 de la tarde en un país que se incendiaba y yo hablando de eso. Eran los temas de mi agenda, una agenda rara. Te darás cuenta de que estaba loco hace mucho. En el plan Educar, en relación a las laptops tuviste una participación crucial trayendo la idea de Negroponte. Ahora que el Gobierno Nacional y el de la Ciudad reparten netbooks, ¿qué otra acción en este sentido propondrías? Lo primero que te digo es que no me convocaría a mi mismo porque yo estoy más en contacto con la universidad que con la primaria y la secundaria. Está bien, pero escribís sobre educación en este libro, hablás de Finlandia… Eso sí puedo decirlo. El grado de capacitación de los docentes finlandeses amerita que revisemos esa experiencia. El problema con los docentes actuales es que han sido formados en la escuela analógica y tienen alumnos digitales. Los maestros tienen miedo, están preocupados. Hay que reeducar a los maestros porque estamos en una etapa de transición. Los próximos docentes ya habrán vivido esto. Todo esto no va a ser trivial, y en algún punto tendremos que aceptar las pérdidas y frustraciones. Y también hará falta elegir la forma de impartir el conocimiento de una manera distinta a la que vemos en Argentina, en los Estados Unidos y en el


mundo en general, donde hay una superabundancia de temas con una profundidad muy bajita. Por ahí tenemos que elegir 5 o 10 temas por año y darlos bien, volverlos más entretenidos. ¿Cómo? Modificaría los contenidos, los discutiría, los consensuaría, los volvería dinámicos. Y discutiría con docentes y autoridades quién les enseña a enseñar y qué enseñar para que cada vez que enseñemos algo sepamos por qué lo hacemos. ¿Te vas a convertir en un ensayista, autor de otra clase de libros que no sean los matemáticos? Me lo han propuesto muchas veces. Por ejemplo, a raíz de haber conocido a mucha gente trascendente del país, periodistas, deportistas, políticos… podría escribir las historias que he tenido con cada uno de ellos, pero al mismo tiempo elijo no hacerlo porque sería violar la privacidad. Ese libro me lo ofrecieron muchas veces, pero no lo haré. Hoy disfruto de este privilegio, tampoco pienso en jubilarme, para qué, si mi vida es maravillosa. Me pagan para que hable con los científicos que están en la frontera del conocimiento, que van cambiando todo el tiempo. Es extraordinario lo que me pasa.

Argumento: el texto anterior es una entrevista que se le hizo a Adrián Paenza, donde nos menciona como fue su incursión por el mundo de las matemáticas y como a través del proceso del pensamiento lateral logra salir a delante, rompiendo ciertos paradigmas y siendo creativo.

2) Link: http://www.capital.es/2011/11/27/un-millon-de-genios-innovando-para-miempresa/ Noticia:


Un millón de genios innovando para mi empresa ¿Quién dijo que sólo las élites son creativas? el avance de internet 2.0 demuestra que hay mucha materia gris, brillante e ingeniosa, entre el común de los mortales. las compañías lo han visto y ya innovan ‘exprimiendo’ sus cabezas. Si le vuelven loco los juguetes de Lego, es creativo y, además, quiere catapultarse a la fama y ganar un buen pellizco de dinero, váyase a la velocidad del rayo a esta página web: http://lego.cuusoo.com. Allí encontrará una plataforma online en la que presentar ese abanico de proyectos que lleva pergeñando media vida y con el que en ocasiones deleita, y en otras aburre, a familiares y amigos. Desde un superhéroe que es más veloz que un guepardo (y que, claro, también puede volar), hasta una nave espacial que navega por el tiempo violando las leyes de la Teoría de la Relatividad, pasando por la caravana con aire hippy con la que sus padres le llevaban a recorrer Europa en vacaciones. El juego es simple: se crea un juguete y se comparte. Y si más de 10.000 fans de la Red, de cualquier esquina del mundo, le dan su apoyo, la empresa danesa se compromete a analizar con lupa su modelo. ¿Si les gusta a tantos fanáticos de los bloques de plástico, no seducirá también al resto de compradores cuando aterrice su guerrero o su nave espacial o su caravana a los escaparates de las tiendas? Si al final el juguete es incluido en la gama de productos oficiales de Lego, la compañía le premiará con el uno por ciento de las ventas. “El resultado está siendo muy positivo. Hemos lanzado ya al mercado el primer producto hecho por la gente, un submarino japonés que puede sumergirse hasta seis mil kilómetros bajo el agua”, dice David Graham, director de Desarrollo de Negocios de Lego. El ejecutivo no esconde su entusiasmo con la creatividad de los fans: “Estamos recibiendo ideas, muchas de adultos, que de otra forma no conseguiríamos o quedarían olvidadas en las cajones de los departamentos de la empresa. Por eso, no es descabellado prever que en el


futuro sacaremos entre 2 y 4 productos similares al año”, dice Graham Lego no es el único, ni el primero, que apela a la inteligencia colectiva para innovar. Dell ha lanzado la plataforma Idea Storm, que le permite estar en contacto con miles de clientes que suben a la web una media de 300 ideas a la semana. Sugerencias para mejorar la movilidad de los equipos, el software, la propia página de atención al cliente… Que el fabricante de ordenadores ofrezca el sistema operativo Ubuntu, de código abierto, es la consecuencia directa del peso específico que tiene la comunidad de usuarios de Linux en Idea Storm. Starbucks sondea igualmente el ingenio popular. Desde su sitio online My Starbucks Idea, miles de clientes de esta cadena de cafeterías comparten generosamente sus pensamientos, unos más rompedoras, otros no tanto: mejorar el frappuchino con un cierto toque de cookie; abrir minicafeterías exprés en determinados puntos estratégicos; ser más sensibles a las alergias dermatológicas que provocan ciertas bebidas… Todos tenemos talento. Y es que, con independencia de que uno sea ingeniero de la Nasa, fontanero, maestro de escuela o peón de albañil, y con independencia también de que viva en Bangalore, París o Albacete, la ocurrencia más brillante la puede tener cualquiera. Como dijo el cofundador de Sun Microsystems, Bill Joy, “con independencia de quién seas tú, la mayoría de los trabajadores más inteligentes trabajan para otra firma que no es la tuya”. Lo que hacen Lego, Dell y Starbucks es lo que se ha venido en llamar crowdsourcing, un nuevo modo de innovar que se está viendo acelerado por las nuevas tecnologías, sobre todo Internet 2.0, y que se está instalando, sin vuelta atrás, entre las grandes empresas. “La masa, si es lo suficientemente diversa, puede resolver los problemas a los que los expertos no dan solución”, dice el periodista y profesor de la Universidad de Northeastern en EEUU, Jeffrey Howe, que acuñó el término crowdsourcing (un híbrido entre crowd –multitud– y sourcing –subcontratación–). La realidad, sin embargo, es que nos cuesta digerir que la multitud también puede ser sabia. Todavía estamos anclados en la creencia de que sólo las élites son realmente creativas y transformadoras, un pensamiento que contribuyó a armar el filósofo español Ortega y Gasset. ¿Recuerdan el programa ¿Quieres ser millonario?, famoso en medio mundo y que en España se llamó 50 por 15? El concursante, para adivinar la respuesta correcta a las preguntas que se le planteaban, podía elegir entre el comodín del experto y el comodín del público. En la inmensa mayoría de los casos – un 91%–, el público era el que daba en el clavo.


La innovación a través de la inteligencia de las masas aporta grandes ventajas a las compañías, grandes y pequeñas. Puede recortar en varios años el ciclo natural de innovación, permite testar los productos antes de que se coloquen en el mercado, amplía la creatividad y el abanico de propuestas, y, sobre todo, es una vía eficaz para abaratar los gastos en investigación y desarrollo. Esto último es una bendición en la actual etapa de crisis, que se antoja muy duradera, y en la que todos los departamentos, incluidos el de I+D, tienen que apretarse el cinturón. Un ejemplo sacado del mundo de las agencias creativas: tradicionalmente una compañía paga unos 5.000 dólares para que le hagan un logo que suele tardar casi un mes en estar listo. Si este mismo logo lo diseña la multitud, no costará mucho más de 200 dólares (¡qué diferencia con las 250.000 libras que cobró Wolff Olins por el logo de las Olimpiadas de Londres) y estará listo en un par de días. Este nuevo arte de innovar será una revolución, aunque todavía nos cueste entreverlo. “El crowdsourcing reforzará el proceso de globalización y, para bien o para mal, la generación de una mayor eficiencia en el mercado de trabajo”, dice Howe. Procter & Gamble fue uno de los pioneros en dar ese giro copernicano en aras de una mayor eficiencia. Durante el primer siglo y medio de vida, sus innovadores caseros funcionaron. Pero a mediados de los noventa, P&G se estancó. No crecía. No manaban nuevas ideas. Y su cotización se desmoronaba. ¡75.000 millones de dólares se evaporaron! Entonces el nuevo consejero delegado, Alan George Lafley, pidió a sus empleados que se abriesen y derribasen las barreras que separaban a unos departamento de otros, y los muros que aislaban a los empleados de los proveedores y consumidores. El experimentó de que inventasen aquellos que no se ponen bata blanca de laboratorio funcionó: hoy más de las mitad de las ideas provienen de la calle. La multinacional calcula que trabajan para ella unos 9.000 investigadores en plantilla y otros 1,5 millones de investigadores repartidos por el mundo, y con los que se comunica por las redes. Las multitudes españolas. En España, el crowdsourcing apenas ha echado raíces, de momento. Ana María Llopis, fundadora de la red social Ideas4all, detecta “una resistencia en las empresas al proceso democrático puro”. Llopis sabe de lo que habla porque ha implantado un modelo pionero de intrarred para que las compañías afloren el talento que hay entre sus empleados y que ya se aplica con éxito en firmas como Vodafone o Banco Sabadell. Enrique Ayuso, director comercial de Ideas4all, matiza, no obstante, que “los temas de innovación, incluido el crowdsourcing, están cada vez más en las mesas de los comité de dirección de las empresas españolas”. Algo es


algo. Veamos un botón de muestra: Mutua Madrileña ha desarrollado una red social interna orientada a la innovación, que ya utilizan un 88% de sus 2.000 empleados. “Desde su puesta en marcha, se han generado más de 1.100 ideas, de las cuales se han seleccionado doce. Algunas de ellas están implantadas y otras en proceso de implantación”, dice Fernando Bueno, director de Organización de la aseguradora. Una de las ganadoras es una aplicación móvil que para que los asegurados realicen múltiples gestiones con la compañía a través de sus teléfonos. “Esta iniciativa está sirviendo también para detectar talento en la organización y compartir conocimientos poco estructurados o formalizados”, agrega Bueno. Pero el crowdsourcing, no lo duden, tiene sus detractores. Algunos dicen que es como buscar oro en un río: hay que pasar muchos montones de piedra y arena por la batea para encontrar una pepita de brillantez. “Hay muchas ideas poco útiles que sólo le gustan a una minoría”, dice el director de Desarrollo de Negocio de Lego. Henry Ford, el padre de la industria automovilística, solía decir: “Si yo hubiera escuchado a mis clientes, hubiera inventado un caballo más rápido”. O lo que es lo mismo: el común de los mortales no hubiese creado un coche tirado por un motor de combustión. Uno de los ejemplos de fracaso más estrepitoso del crowdsourcing está relacionado con la petrolera BP y el desastre ecológico creado por la mancha de petróleo de uno de sus pozos en el Golfo de México. En un intento a la desesperada, y visto que ni los científicos de la compañía británica ni los del Gobierno de Obama conseguían sellar la fuga de crudo, BP decidió recurrir a la materia gris de la multitud. Más de 123.000 personas, procedentes de 100 países, aportaron 43.000 ideas. Pero las cien personas que tenían el cometido de separar el grano de la paja no encontraron ninguna de valía. A lo sumo, había algunas variantes de tecnologías ya aplicadas. Al final, el esfuerzo fue infructuoso. Los paladines de esta modalidad de innovación salen al quite con el argumento de que la clave es saber filtrar. Y saber a qué puerta llamar. Hay que diversificar para que emerja el pensamiento lateral. “Las empresas deben establecer unos filtros. Por norma, el 90% de las aportaciones serán irrelevantes e incluso contraproducentes”, dice Howe. Pese a todos los pesares, empresas como Lego creen que han encontrado una mina de ingenio. En marzo, la firma danesa lanzará al mercado el segundo juguete de factura ciudadano, una nave espacial en recuerdo de otro artefacto japonés que salió al espacio en busca de materia interestelar en un asteroide y no se desintegró en siete años de viaje. ¡Menuda ocurrencia!


Argumento: el texto habla sobre la estrategia para ocupar a j贸venes con propuestas nuevas, frescas, que rompen con lo com煤n y ofrecen nuevos servicios, nuevos comportamientos.


Resolviendo Problema