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AÑO 2, N° 6

ABRIL 2010

Letra Viva BOLETÍN INFORMATIVO DE LA RED DE ESTUDIANTES Y CIUDADANOS POR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE (REDESCHILE)

Contacto y Suscripción virtual

boletinletraviva@gmail.com http://elblogdeletraviva.blogspot.com LLAMADO AL ENCUENTRO RED-CONSTRUYAMOS INICIATIVA REGIONAL, VECINAL Y POPULAR Nos hemos reunido personas de distintas actividades, ámbitos y áreas de conocimiento, dirigentes sociales y de organizaciones solidarias, y hemos concluido en la necesidad de enfrentar la catástrofe del 27 de febrero unidos, para construir de una manera nueva, justa y digna nuestras vidas. Deseamos un encuentro que permita sentirnos más unidos y unidas, un encuentro para hacer lazos de amistad, para compartir nuestros problemas y sus soluciones. Queremos un encuentro de autogestión del que nazcan, con la suma de nuestros conocimientos y capacidades, soluciones concretas y demandas necesarias.

través del Estado. Esperamos la respuesta de un Estado que sea presente, que escuche a su gente, que cuide los intereses de su pueblo ante todas las cosas. El Estado es responsable del bienestar del país todo. Pero los negocios y el lucro gobiernan más que la gente, en un país repleto de valiosos recursos, con ricas tierras y abundante mar, con posibilidades para todos y todas. Debe ser el Estado el que intervenga con decisiones más justas. Eso exigimos soberanamente como gente trabajadora que construye con sus manos este país: más Estado para los problemas sociales y menos para los negocios de unos pocos.

Sentimos que debe superarse la ayuda asistencialista, que no basta para dar respuesta a los problemas que nos han dejado los sucesos desde el 27 de febrero. El asistencialismo dejará las cosas como estaban y seremos otra vez indefensos ante los hechos naturales, ante los males de una sociedad desorganizada y desmoralizada, o bajo el apetito voraz de unos pocos. Las soluciones que necesitamos darnos tienen que mirar al futuro y plantear nuestras aspiraciones en conjunto. El principal y verdadero problema ha sido la ausencia de una sociedad organizada, capaz de protegerse y construir en comunidad.

Queremos la construcción de condiciones de seguridad para todos y todas, para nuestras familias, para nuestros barrios. Queremos la estabilidad y la posibilidad cierta de mejorar, es decir, queremos digámoslo así- un hogar para todos y todas, que es posible.

Pensamos que vamos hacia un cambio de mentalidad. Hasta ahora ha imperado una forma ajena a nuestras vidas reales. Las prioridades de una vida individualista y consumista están lejos de nuestra felicidad, porque la felicidad se construye con nuestras propias manos, con nuestros sentimientos verdaderos y las profundas esperanzas. En la medida que nos encontramos, hacemos comunidad y autocuidado.

La catástrofe nos ha enseñado de esta necesidad y nos mueve a organizarnos para esta construcción. Muchos y muchas han perdido ayer demasiado, muchos y muchas siguen perdiendo aún más. Sin embargo, podemos levantarnos. No nos sirve para ello la soledad ni el egoísmo que nos impone el actual sistema económico, porque este país es suficientemente rico para crear, crecer y compartir.

También sabemos del centralismo, del olvido de las regiones y provincias, lo que hace más necesario todavía lo que hagan las comunidades, en este caso, las zonas directamente perjudicadas. Eso significa recuperar el tejido social, la organización vecinal y laboral, la agrupación de nuestros científicos y nuestras científicas, de profesionales y artistas locales, de nuestros trabajadores y nuestras trabajadoras, para fortalecer esta red humana. Los habitantes de las regiones podemos tomar decisiones y debemos exigir la consideración debida del país a

Vemos la necesidad de unirnos, de reconocernos, porque a pesar de ser diferentes, tenemos mucho en común y, todavía más, podemos ser uno en hermandad solidaria, para conseguir esa casa grande de todos y de todas

Vemos, como ustedes, que nos falta encontrarnos y sentirnos juntos. Estos momentos de crisis nos abren los ojos y deben abrir ahora los corazones de todo un pueblo. RED-CONSTRUYENDO

Publicación fundada el 1 de abril de 2009 en Santiago de Chile. Advertencia: nadie nos paga por hacer esto, de hecho, estudiamos y/o trabajamos igual que ustedes. No recibimos influencia de grupos o partidos políticos. Si quieres enviar cartas, denuncias, avisos de actividades o lo que se te ocurra, escríbenos a nuestro correo, blog o a los grupos de Facebook. LEE, APRENDE, ORGANÍZATE… Y ACTÚA…!!


LETRA VIVA

Declaración de Principios de la Red de Estudiantes y Ciudadanos por la Asamblea Constituyente (REDESCHILE) La Soberanía del Pueblo por sobre cualquier otra soberanía El Pueblo es el único e irrevocable soberano de su destino, por lo que ningún grupo de personas puede pasar a llevar el derecho inherente de las sociedades humanas a su libre autodeterminación. La participación del pueblo en las decisiones del país debe ser algo natural y el pueblo ha de defender este derecho. La Constitución Política ha de ser redactada y aprobada bajo la ejercitación de la Soberanía del Pueblo.

“...Quienes participen en la dirección y organización de los movimientos que han de liberar las cadenas que oprimen al pueblo, han de demostrar un desinterés total en la obtención de beneficios personales, familiares o económicos…”.

El Amor y la Fraternidad Universal como motor de toda Revolución La búsqueda del cambio y la renovación política y social que persigue el movimiento debe tener una visión que de dirección a sus acciones Revolucionarias. La sociabilidad nacional basada en la Fraternidad y el Amor debe ser la meta máxima de toda organización que busque el cambio de las estructuras viejas y caducadas hacia la construcción de un mejor futuro El Bienestar del Pueblo por sobre cualquier interés personal Quienes participen en la dirección y organización de los movimientos que han de liberar las cadenas que oprimen al pueblo, han de demostrar un desinterés total en la obtención de beneficios personales, familiares o económicos. La dirección y participación activa en estos movimientos debe guiarse por la Voluntad de ayudar y el Amor a una causa superior a cualquier interés personal. La Unidad y el Respeto a todos, por sobre la separatividad y la imposición La Unidad de todos los integrantes y participantes de un movimiento dependerá absolutamente del Respeto entre todos quienes lo integran: el respeto a la diversidad. Esto incluye todo aspecto de diversidad humana: de pensamiento, de capacidades, de nivel cultural, social, económico, sexual, étnico, etáreo, etc. Nadie podrá imponer su voluntad y la actividad que cada uno realice será por motivación propia. La Unidad será lo más importante por lo que han de velar los que integran un movimiento: la Unidad por sobre las diferencias. Solo en la Unidad se encontrará la Victoria. La Libertad, Justicia e Igualdad Estos tres principios han sido siempre violados por quienes, en vez de velar por la felicidad y bienestar de sus pueblos, los oprimen y dominan para beneficio personal. Y han de ser fuego inspirador de toda movilización y acción revolucionaria. La Libertad de pensamiento y acción, la Justicia e Igualdad social deben ser defendidas y promovidas tanto por quienes gobiernan como por el Pueblo. En caso de que se violen estos principios, el Pueblo tiene el derecho y el deber de manifestarse en exigencia y defensa de éstos hasta que se respeten.

Estos simples principios guiarán la acción de REDESCHILE y sus características de organización. El grado de responsabilidades que asuma cada integrante dependerá del grado de compromiso, disponibilidad personal, y de respeto a estos principios. No existe ninguna influencia partidista en la configuración y dirección de esta organización, ni ha de tenerlo. Toda persona que quiera participar puede hacerlo, sin importar su ideología y actividad externa mientras respete los principios anteriormente señalados

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AÑO 2, N° 6

Editorial: edición aniversario Un año se pasa volando, y en cierta forma la celebración de un año de este boletín no se debe tanto a su calidad como al hecho de que el año que tiene de vida ha pasado más rápido que las ganas y tiempo para editarlo y darle forma. Aprovecho la ocasión para agradecer a todos quienes han colaborado en los ya seis boletines que han salido a la luz: sin ustedes, el proyecto no se entiende: estamos para escuchar, no para censurar, plagiar ni reírnos de lo que piensan, sino todo lo contrario. El actual escenario en nuestro país está envuelto en dos grandes noticias: la llegada al poder político de la derecha y su modelo neoliberal y reproductor de desigualdades y el terremoto geológico y social que ha vivido nuestra sociedad. Quizás no sea coincidencia que se hayan dado juntas: ambos son desafíos para que nos despertemos y repensemos el modelo de sociedad que queremos vivir. La lucha por la constitución democrática sigue al margen de los nuevos escenarios: esperamos que se produzca a través de nuevas voces, nuevas visiones de país… y para ello, nuestro esfuerzo seguirá para que sean quienes lean este boletín quienes tengan esa opinión y mirada para refundar el país. A ustedes, los verdaderos dueños de “Letra Viva”, le es dedicado esta tribuna.

Las Frase del Mes (enero-abril): “Los niños se ahogaron, pero no pasó más que eso” ” José Antonio Viera-Gallo, ex Ministro Secretario General de Gobierno y Coordinador de Asuntos Indígenas, refiriéndose a un allanamiento de la Policía con uso de gas lacrimógeno a una escuela rural Mapuche, en cuyo interior habían 32 niños ————————————

"Los padres, familiares y amigos de los hermanos Vergara Toledo tienen todo el derecho a 'celebrar'... o recordar su muerte". Sebastián Piñera, a propósito de la conmemoración del Día del Joven Combatiente. 29 de marzo de 2010. ———————————— Sebastián Piñera: Este terremoto no estaba dentro de los planes de mi gobierno Periodista: Señor, un terremoto no esta en los planes de ningún gobierno...

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LETRA VIVA

El Derecho a la Educación según la Constitución Política de 1980 Escribe: Verónica Alejandra Lizana Muñoz

valizana@gmail.com

“Que no seas capaz de escribir sobre cualquier tema es un buen indicio, no un motivo de desaliento… No creas en los que escriben sobre cualquier cosa... Las obsesiones tienen sus raíces muy profundas, y cuanto más profundas menos numerosas son. Y la más profunda de todas es quizá la más oscura pero también la única y todopoderosa raíz de las demás, la que reaparece a lo largo de todas las obras de un creador verdadero… porque no te estoy hablando de los fabricantes de historias, de los fecundos fabricantes de teleteatros o de best-Sellers a medida, esas prostitutas del arte. Ellos si pueden elegir el tema… Cuando se escribe en serio, es al revés: es el tema que lo elige a uno…” (Sabato, Abaddón, 2006: 104)

S “...es interesante analizar como la responsabilidad de educar a la nueva generación de ciudadanos/as chilenos/as radica en el capital cultural, social y económico de sus padres, madres y apoderados/as… “

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egún la Constitución Política de 1980, el Derecho a la Educación tiene como propósito fundamental “…el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida.” Sin embargo, esta responsabilidad recae en los padres, madres y apoderados/as, puesto que “…tienen el derecho preferente y el deber de educar y de escoger el establecimiento de enseñanza para sus hijos/as…”; correspondiéndole al Estado otorgar “especial protección” al ejercicio de los mismos. Asimismo, se estipulan como obligaciones estatales “…promover el acceso gratuito a la Educación Parvularia y garantizar el financiamiento fiscal al Segundo Nivel de Transición…” Además, se manifiesta que la Educación Básica y Media son obligatorias, por lo que se debe financiar un sistema gratuito para tales efectos, y asegurar su acceso a la comunidad nacional. De este modo, al Estado le corresponde “…fomentar el desarrollo de la educación en todos sus niveles, estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística, la protección e incremento de nuestro patrimonio cultural.” Por su parte, la comunidad debe contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la educación. Además, se explicita la libertad de enseñanza, es decir, el derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales, “…una libertad que no tiene otras limitaciones que las impuestas por la moral, las buenas costumbres, el orden público y la seguridad nacional.” Y la guinda de la torta, “…la enseñanza reconocida oficialmente no podrá orientarse a propagar tendencia político partidista alguna.” Finalmente, este texto manifiesta que una Ley Orgánica Constitucional establecerá los requisitos mínimos, las normas, aplicaciones y exigencias para la Enseñanza Básica y Media. Como también, para el reconocimiento oficial de las instituciones educativas, donde “…el Estado debe velar por este cumplimiento.”

Este marco jurídico deja atrás o sepulta el modelo del “Estado Educador, Benefactor o de Compromiso”, que durante el siglo XX desarrolló, fortaleció y legitimó, a lo largo de todo Chile, un sistema público de escuelas primarias, secundarias e instituciones formadoras de docentes. Por el contrario, esta Constitución de inspiración neoliberal, instala un régimen económico fundado en el predominio del capital… entiéndase como un elemento fundamental para producir, acumular, acrecentar y/o concentrar las riquezas, dineros o valores en algunos sectores de la comunidad… En consecuencia, esta Constitución sienta las bases para la transformación del rol del Estado, e inaugura un conjunto de políticas subsidiarias o suplementarias, que tienen como prioridad proteger y regular el funcionamiento del Sistema Nacional de Educación. Si bien esta visión no desestima el Derecho a la Educación, es interesante analizar como la responsabilidad de educar a la nueva generación de ciudadanos/as chilenos/as radica en el capital cultural, social y económico de sus padres, madres y apoderados/as… Este capital refiere a los bienes materiales y simbólicos aportados de manera sistemática por los/las progenitores/as, tutores/as o mejor dicho, “por los/las consumidores/as de los bienes, servicios y productos educacionales”. Los que por una parte, están disponibles en el mercado, y por otra, fluctúan o evolucionan según las ofertas y demandas del mismo… En este sentido, la Educación como cualquier otro sector económico responde a las operaciones comerciales de los inversionistas privados. Aplíquese a las personas que invierten su capital en un negocio para obtener ganancias, utilidades o intereses… una actividad lucrativa que ofrece, vende, compra o permuta “productos de cierta calidad para un grupo determinado de consumidores/as”. (Continúa en la página 5)


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(Viene de la página 4)

Por lo tanto, no es extraño que el patrimonio sociocultural y el poder adquisitivo de las familias; los niveles de escolaridad de los padres, madres y apoderados/as; y las (in)capacidades para acceder, permanecer y egresar de una institución educativa se entiendan como “variables predictivas del éxito o fracaso escolar”. Cuando estos antecedentes se analizan de manera aislada, es decir, sin considerar las condiciones materiales y simbólicas que estipulan las políticas públicas sobre Educación… implícitamente se está aceptando que el Derecho a la Educación pertenece al orden de las responsabilidades individuales y/o familiares, donde el Estado no tiene injerencia, ni participación en éste. Ahora bien, si analizamos que “…el Estado debe promover el acceso gratuito y garantizar el financiamiento fiscal de la Educación Parvularia, Básica y Media puesto que son obligatorias…”, estas políticas subsidiarias se desentienden de sus responsabilidades con la educación pública. Estamos hablando de “un sistema gratuito”, que actualmente alberga a los sectores de la población con altos índices de vulnerabilidad y concentra los peores resultados académicos. Estos establecimientos educacionales, “altamente estigmatizados, desprestigiados y ad portas de desaparecer por falta de estudiantes…” encierra un conjunto de problemáticas complejas. Las que se relacionan principalmente con las dificultades estructurales, normativas y administrativas de las Municipalidades y Corporaciones Municipales sin fines de lucro. Como también, con las proyecciones personales, académicas, profesionales y sociales de los actores educativos. Asimismo, la Constitución Política de 1980 explicita la importancia de la libertad de enseñanza… entiéndase como una facultad para vender y comprar sin estorbo alguno, pero las prácticas pedagógicas están condicionadas a las limitaciones que impone la moral, las buenas costumbres, el orden político y la seguridad nacional. Una libertad bastante curiosa, puesto que los/las docentes deben reproducir el discurso oficial y “…no podrán orientar o propagar sus tendencias político partidistas.” De este modo, las prácticas de enseñanza y los procesos de aprendizajes se conciben como experiencias apolíticas, asépticas y neutrales. Y las instituciones educativas deben propiciar un ambiente “libre de

contaminaciones ideológicas u opiniones políticas”, ya que éstas constituyen un agravio para el orden y la seguridad nacional. Por fortuna, las elecciones de presidentes/as, diputados/as, senadores/as y alcaldes/as se realiza en periodo de vacaciones… Estas ideas retrógradas me interpelan como profesora, puesto que entiendo la libertad como una facultad para actuar de manera responsable… un derecho para profesar, manifestar, defender y propagar mi ser, hacer, decir, pensar, conocer y convivir… una libertad de conciencia, espíritu y pensamiento para enfrentar mi ejercicio profesional, puesto que las condiciones materiales y simbólicas de la Educación siempre están comprometidas con una visión de mundo y de ser humano… Además, me gustaría recordar que el Gobierno de Chile ha ratificado los acuerdos internacionales sobre el Derecho a la Educación… una obligación fundamental de los Estados Latinoamericanos, que asegura la igualdad de oportunidades, y mejora de manera sustantiva y significativa, las condiciones de vida de los/las ciudadanos/ as… Vamos a cumplir 30 años, que Augusto Pinochet Ugarte impuso este marco jurídico mediante un plebiscito bastante irregular. Esta consulta pública fue ampliamente cuestionada por la comunidad nacional e internacional, puesto que no existían los Registros Electorales; estaban prohibidas las campañas políticas; estaba restringida la libertad de expresión y la de reunión, entre otras imposiciones arbitrarias. La Constitución Política de 1980 constituye una herencia obsoleta y reaccionaria de la Dictadura Militar, que ofende nuestro espíritu democrático; vulnera nuestros compromisos con la equidad de clase, género y etnia; y menoscaba nuestros proyectos personales, académicos, profesionales y sociales… Por ello, comparto plenamente las declaraciones de los movimientos ciudadanos que exigen una Asamblea Constituyente… una instancia representativa, democrática y pluralista, donde podamos dialogar, de manera adulta y responsable, sobre nuestros derechos y deberes constitucionales.

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LETRA VIVA

¿Los/las ciudadanos/as chilenos/as somos iguales ante la ley…? Escribe: Verónica Alejandra Lizana Muñoz

“… como señaló Camus: uno/a no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen… El/la escritor/a debe ser un/a testigo insobornable de su tiempo, con coraje para decir la verdad, y levantarse contra todo oficialismo que, enceguecido por sus intereses, pierde de vista la sacralidad de la persona humana…” (Antes del fin… Sabato, 1998: 73)

valizana@gmail.com

“...¿Para quiénes está pensada esta ley… quiénes podrían ser sus posibles destinatarios/as… a quiénes podrían aplicarles o imponerles estas medidas…? …”

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n el año 2005, el Gobierno de Chile introdujo varias modificaciones a la Constitución Política de 1980. Entre éstas, se releva “…la eliminación de los/las senadores/as designados/as y vitalicios/ as; la facultad de remover a los/las comandantes en jefe; la reforma a las atribuciones del Consejo de Seguridad Nacional; y la entrega de la ciudadanía chilena a los/las hijos/as de progenitores/as chilenos/as, nacidos/as en el exterior…” Nuestra Carta Fundamental explicita que “las personas nacen libres e iguales en dignidad y derecho…” Entendiéndose que nuestro Estado de Derecho está al servicio de los seres humanos… sus deberes están orientados a promover el bien común; crear las condiciones sociales para que la comunidad se realice espiritual y materialmente; proteger la seguridad nacional; e integrar a todos los sectores de la población, de modo que aseguren el derecho a la participación ciudadana y la igualdad de oportunidades ante las instituciones socialmente establecidas. En materia de derechos y deberes constitucionales, se explicita que “los/as ciudadanos/as chilenos/as somos iguales ante la ley…” es decir, en territorio nacional “…no hay personas ni grupos privilegiados…”. Del mismo modo, “… las leyes y autoridades no podrán establecer diferencias arbitrarias…”, quedando prohibida la aplicación de todo apremio ilegítimo. En otras palabras, se trata de impedir toda forma de violencia, esto es, torturar, agredir, maltratar, abusar, acosar, negar y/o discriminar a los/las integrantes de la comunidad nacional, por razones de clase, género o etnia.

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Al respecto, nuestro Estado de Derecho garantiza “…la igualdad ante ley…” mediante el asesoramiento legal, la defensa jurídica y las garantías procesales… Aplíquese a las instancias, procedimientos e investigaciones, que deben establecer condiciones racionales, justas y públicas dentro de un debido proceso…. y a los/ las operadores/as de justicia, que no pueden presumir, ni suponer la responsabilidad penal

de los/las procesados/as o investigados/as. Si bien, se explicita “…que ninguna persona será juzgada por comisiones especiales, sino por los tribunales de justicia competentes…” Lo interesante es analizar la diferencia que se establece con los/las integrantes de las Fuerzas Armadas, y de Orden y Seguridad Pública, puesto que “…este derecho se regirá en lo administrativo y disciplinario, por las normas pertinentes de sus respectivos estatutos…” Entonces, en qué quedamos… Si los/las ciudadanos/as chilenos/as somos iguales ante la ley… ¿Por qué estos/as funcionarios/as públicos/as cuentan con normas especiales y estatutos exclusivos para procesarlos/as o investigarlos/as…? Si nuestro sistema jurídico no puede establecer diferencias arbitrarias, puesto que en territorio nacional no hay personas ni grupos privilegiados… ¿Por qué estos/as empleados/as fiscales cuentan con condiciones excepcionales y procedimientos propios al momento de investigar su desempeño administrativo y disciplinario…? ¿Cuáles son las razones que podrían justificar o explicar estas diferencias…? Y lo más insólito… ¿Por qué se explicita el paralelismo entre la justicia civil y la militar en nuestra Carta Fundamental…? Por otra parte, nuestra Constitución Política explicita que la vida privada, la honra personal y familiar, y las formas de comunicación de los/ las ciudadanos/as chilenos/as se respetarán y protegerán… Sin embargo, “… el hogar podrá allanarse… las comunicaciones y documentos privados interceptarse, abrirse o registrarse en los casos y formas determinados por la ley…” Según la Ley Antiterrorista, Artículo Nº 14, “… durante la audiencia de formalización e investigación, el Ministerio Público podrá pedir al juez de garantía decretar las siguientes medidas… recluir al imputado/a en lugares públicos… establecer restricciones al régimen de visitas… e interceptar, abrir o registrar sus comunicaciones telefónicas e informáticas, y su correspondencia epistolar y telegráfica…” Y la guinda de la torta: “… en ningún caso estas medidas po-


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drán adoptarse en contra de los/las Ministros/ as de Estado, subsecretarios/as, parlamentarios/as, jueces/as, los miembros del Tribunal Constitucional y del Tribunal Calificador de Elecciones, el Contralor General de la República, los Generales y los Almirantes...” Estas disposiciones inquisitivas no se condicen con lo declarado en nuestra Carta Fundamental, puesto que en ella se dice claramente que se respetará y protegerá nuestro derecho a la integridad física y psíquica, libertad de conciencia e igualdad ante la ley… Esto devela varias situaciones problemáticas… Si nuestro sistema jurídico debe garantizar un debido proceso, que no presume ni supone la responsabilidad penal de los/las procesados/as o investigados/as, entonces… ¿Por qué la Ley Antiterrorista estipula que se podrán decretar medidas especiales, restrictivas, cautelares… e incluso, violar la privacidad individual y familiar, o encarcelar a una persona mientras está siendo procesada o investigada…? Y lo más curioso… nuevamente nos encontramos con excepciones, puesto que estas medidas, en ningún caso, podrán ser aplicadas a los miembros del poder legislativo, ejecutivo y judicial… o a las autoridades políticas y militares… Por lo tanto, ¿Para quiénes está pensada esta ley… quiénes podrían ser sus posibles destinatarios/as… a quiénes podrían aplicarles o imponerles estas medidas…? Asimismo, el Artículo Nº 15 de la Ley Antiterrorista, señala que “…en la investigación, el Ministerio Público dispondrá de medidas especiales de protección para los/las testigos… y para su cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos/as o personas ligadas por relaciones de afecto…” Al respecto, los/las operadores/as de justicia podrán solicitar “… que no conste en los registros, sus nombres, apellidos, profesión u oficio, domicilio, lugar de trabajo o algún otro dato que sirva para su identificación…” Para las notificaciones y citaciones, “…su domicilio será fijado en el tribunal, órgano encargado de hacerlas llegar reservadamente a su destinatario...” Durante este procedimiento, los/las testigos o peritos protegidos/as, “…deberán comparecer a un lugar distinto donde funciona la fiscalía, cuya ubicación no se dejará constancia en el registro respectivo…” Idea reafirmada en el Artículo Nº 16, puesto que se podrá decretar “…la prohibición de revelar la identidad o los antecedentes que conduzcan a la identificación de los/las testigos protegidos/as...” Como también, queda prohibido fotografiarlos/las o captar su imagen a través de cualquier otro medio. Las personas que proporcionen esta información serán sancionadas “…con la pena de reclusión menor en su

grado medio a máximo…” Y si esta información es difundida en algún medio de comunicación social, “…a su director/a se le impondrá una multa de diez a cincuenta ingresos mínimos…” Y como si fuera poco… el Artículo Nº 19 explicita que estas medidas de protección “… podrán ir acompañadas de medidas complementarias, como proveer de recursos económicos suficientes para el cambio de domicilio…” El Artículo Nº 20 señala que después del juicio “…el tribunal podrá autorizar a los/ las testigos protegidos/as a cambiar de identidad…” Y el Artículo Nº 21 estipula que “…el Ministerio Público podrá disponer, que determinadas actuaciones, registros o documentos sean mantenidos en secreto… disposiciones que podrán ampliarse hasta por un total de seis meses...” Las personas que revelen estos antecedentes “… serán castigadas con presidio menor en sus grados medio a máximo…”. Por lo tanto, la Ley Antiterrorista implementa un sistema inquisitivo, abusivo y desproporcionado… En primer lugar porque presume o supone la responsabilidad penal de las personas mientras son procesadas e investigadas, las que podrán ser privadas de su libertad, es decir, recluidas o encarceladas. Incluso, se podrá decretar la restricción de sus visitas, e interceptar o registrar todas sus formas de comunicación… En segundo lugar porque impide el legítimo derecho a la defensa, ya que dispone de medidas de protección, especiales y complementarias, para los/las testigos, personas que podrán inculpar, denunciar, incriminar o atribuirle un delito terrorista a otra, sin revelar su identidad… Y en tercer lugar porque impone el secreto sumario, aplíquese a las actuaciones, registros o documentos mantenidos en secreto, cuyas disposiciones prolongan de manera excesiva la duración de los procedimientos e investigaciones… Por consiguiente, esta ley se opone a los principios básicos y condiciones necesarias de un proceso racional, justo y público, y le otorga competencias exageradas a los/las operadores/as de justicia. Para finalizar me gustaría agregar que nuestra Carta Fundamental señala: “Chile es una república democrática…”. Aplíquese a un Estado de Derecho que respeta y protege los Derechos Humanos, quedando objetado todo sistema de dominación que intenta imponer la superioridad de un grupo por sobre otro. Una situación bastante paradójica, puesto que nuestro sistema jurídico no se aplica de manera igualitaria a todos/as los/las integrantes

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de la comunidad nacional… y en nuestro contexto democrático sigue vigente la Ley Antiterrorista, cuyos aspectos orgánicos, sustantivos y procedimentales fueron heredados de la Dictadura Militar. Me gustaría recordar que la aplicación de la Ley Antiterrorista… Ayer… significó más de 3000 opositores/as muertos/as, centenares de torturados/as, presos/as, relegados/as y exónerados/as políticos/as, detenidos/as, desaparecidos/as, exiliados/as, quemados/as, etc. Esta asociación ilícita implementó una política de exterminio, permanente y sistemática, hacia todo intento de oposición. Estamos en deuda con estas personas, puesto que nos mostraron los principios básicos y las condiciones necesarias que subyacen en una república democrática… Hoy… significa dirigentes, organizaciones y comunidades mapuches asediadas por la progresión de la violencia, una escalada de muertos/as, heridos/as, procesados/as, investigados/as, encarcelados/as, perseguidos/as… Hoy se aplica la Ley Antiterrorista a nuestros indígenas… a los/las descendientes de las agrupaciones humanas que existen en nuestro territorio nacional desde tiempos precolombinos… Una situación vergonzosa, puesto que un Estado de Derecho debe garantizar los derechos sociales, políticos, económicos y territoriales de los grupos originarios, adoptando medidas adecuadas y pertinentes para devolverles sus tierras…

Mañana… nos aplicarán esta ley a todos/as aquellos/as que defendamos nuestros derechos fundamentales o denunciemos nuestras inequidades de clase, género y etnia…

¿Dónde está la Patr ia Grande? Escribe: Opare Mun

La patria son quienes adivinan tarea para ese gran salto, Tian An Men y Paris, todo junto, son los que la pondrán en el firmamento nacional, ese que enorgullecerá nuestros libros escolares nuestros sellos y emblemas, hombres de la talla de Camilo Henríquez, Carrera, Rodríguez, Balmaceda, Allende. Los liberales sean de las variantes que sean, terminan siendo combatidos y aislados. Por definición, ese modelo daña a la nación, está diseñado por el afán de controlar acopiar y despreciar actores dentro del desarrollo productivo. Quien quiera conducir tan sentidos destinos, deberá de ser un patriota que entienda que el fin de los regímenes esclavos está cerca de una vez, o tarde o temprano según el énfasis lo requiera. La misión urgente es recuperar la convicción en cada uno de nosotros para encontrar a esos hombres y mujeres de verdad que deben conducir este proceso, tal vez mas de unos cuantos es carne de estatua, pero ahora es cuando resulta indispensable que los asuntos del país, sean abordados por quienes siempre debieron. Se ha terminado un camino que muchos piensan doloroso, algunos `porque visualizan pena y desastre, otros decepción porque vieron luz en el final del camino pero algo, siempre muy conveniente, se los apagó. Necesitamos un largo periodo, (sino eterno) de gobiernos decentes, destacados, verdaderos atletas del desarrollo, no por su gimnasia financiera, sino por su gimnasia social, necesitamos hombres y mujeres que quieran hacer la dura tarea de directores técnicos de un gran equipo, donde quepan todos por antonomasia, no por interés; gente que por sus tareas y obligaciones, arrase a su paso con la miseria, la abulia de la explotación, la ignorancia. Necesitamos hombres y mujeres que nos guíen a la liberación. Mientras más pronto prohombres, así como Evo Morales, se hagan cargo de sus territorios, mas pronto controlaremos y desplazaremos de nuestras tierras al neoliberalismo, o liberalismo duro. Mas rápido aflorará nuestro universo creador, nuestra sabia Chilena, nuestro sello de crecimiento popular y sostenido como lo soñaron tantos como Allende.


Chile, un país de ter remotos y la constr ucción.

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l 46% de la energía sísmica del planeta es liberada por Chile. El terremoto de Valdivia, en 1960 (9.6 de la escala Richter), ha sido el mayor del mundo. Investigadores de Chile, Francia Bulgaria (2), de la Universidades de Chile y de Concepción en los años 2007, 2008 y 2009 advirtieron que debía producirse un terremoto en nuestra zona, sin una feEscrben: cha precisa. Ana Dall`Orso Sobrino y Ed-

gardo Condeza Vaccaro Ante el terremoto del año 1939, rápidamente, el Presidente de la República Aguirre Cerda, creó la Corporación de la Reconstrucción y Auxilio además de la CORFO y el Presidente Jorge Alessandri el Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción. Con la función principal: atender la recons- edgardocondeza@vtr.net trucción de las zonas devastadas por el terremoto de 1960. Esa comprensión de que ante situaciones excepcionales era indispensable destinar y canalizar recursos extraordinarios, a través de Instituciones específicamente destinadas a ello, permitió levantar y reconstruir las zonas comprometidas en el corto y mediano plazo. Es urgente una Institución Nacional de Reconstrucción, descentralizada, con sede en Concepción o Talcahuano. Que incluya investigadores especialistas. Pero no basta reconstruir lo caído. Se trata también de aprovechar esta situación para mejorar o cambiar lo existente en las ciudades, áreas verdes, caminos, puentes, agua potable, electricidad, comunicaciones, mayores recursos para Bomberos, Carabineros y Policía de Investigaciones, en ocasiones con nuevos planes urbanos, etc. Que permita mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En todo lo anterior es muy importante la opinión y la participación ciudadana. Después del terremoto de Talca del año 1928 nace en Chile la Ingeniería Sismo-Resistente y se dicta la Ordenanza General de la Construcción. Luego y durante mucho tiempo, el Ministerio de la Vivienda y el de Obras Públicas proyectaron con sus especialistas las obras y se licitaba la construcción. Los Inspectores de Obra revisaban todo su desarrollo. Por ejemplo, revisaban que cada fierro correspondiera al existente en el plano, antes de que sobre ellos se vertiera el hormigón. Las Municipalidades por medio de ingenieros, independientes del negocio inmobiliario, revisaban los proyectos de cálculo y obligaban a cumplir las normas antisísmicas para ser aprobados. A partir del año 1980, se estableció que la responsabilidad de hacer cumplir las normas era de los ingenieros calculistas contratados por las empresas inmobiliarias. Solamente en el año 2005 esto se cambió, sin efecto retroactivo y en forma insuficiente: la revisión de los planos debía ser realizada por un ingeniero independiente seleccionado de un registro público. Sería conveniente revisar los cálculos de las construcciones de esos 25 años. A lo menos las de uso público como colegios, hospitales y las vulnerables como las viviendas económicas... Hay que retomar el principio que las municipalidades se obliguen a examinar los proyectos de cálculo, revisar e inspeccionar los edificios durante su construcción. En Chile existirán nuevos terremotos. Hay hacer más exigentes las normativas estructurales y sísmicas. Los suelos inestables amplifican las ondas sísmicas. Es necesario que las municipalidades tengan mapas de microzonificación sísmica y de las características principales de los suelos para construir en forma segura. Los concejales Olea y Calderón han propuesto que exista un Registro Nacional de Viviendas que incorpore el historial de daños y los cambios en sus estructuras. Estamos de acuerdo con aquellos arquitectos e ingenieros que estimaban que no debía construirse en altura más de 8 pisos, en Concepción. Muchos daños y dolor podrían haberse evitado.


LETRA VIVA

El Neopinoc hetismo (o de cuando la democracia duele) Escribe: Bernardo Toro J. berjotorov@gmail.com

“desde ahora, el tiempo apremia en exigir decisiones para poder formular y concretar una plataforma paralela, mediante la cual el Chile verdadero, el que está maniatado a un orden jurídicoinstitucionaleconómico que parece consolidarse, pueda encontrar nuevas alternativas”...

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uizá uno de los momentos más determinantes dentro del llamado proceso de ‘transición’ ha sido el del día 23 de agosto de 1992, cuando el ya fallecido empresario ultraderechista Ricardo Claro apretó la tecla play de una radiograbadora Kioto, desatando uno de los escándalos más bochornosos y complicados de la etapa post-Pinochet. Si destacamos la veracidad de las investigaciones del periodista Ascanio Cavallo, este destaca, en un excelente Capítulo de su libro La Historia Oculta de la Transición (“Dos huachitos y un general”), todo el proceso interno vivido tras el llamado ‘Piñeragate’. Para recordar, se trata del hecho referido a cómo el ahora electo presidente-empresario trató de boicotear a su entonces correligionaria RN Evelyn Matthei, a través de la intervención del ejecutivo Pedro Pablo Díaz, en la entrevista que la entonces diputada daría en el programa ‘A eso de…’, con la conducción de Jorge Andrés Richard; y de cómo los militares (encabezados por el tirano) interceptaron la conversación entre el multimillonario y Díaz, desatando un huracán que enterró –por mientras- la precandidatura presidencial de Piñera y –para siempre- la de la Matthei. Pero, Cavallo sacó entonces dos detalles tanto o más relevantes que dicho suceso, y que cobrarían relevancia con el reciente proceso electora; por un lado, la itinerante vida electoral del derechista, quien logra grandes dividendos durante la tiranía militar (al alero del saqueo de los grandes grupos económicos, que tan bien retrata la periodista María Olivia Monckeberg, como hermano del ex ministro del trabajo de la tiranía y también ex presidenciable -en 1993- José Piñera), quien gracias a los vínculos DC de su familia (el arzobispo y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Bernardino Piñera, tío suyo, es cercano a dicha colectividad), formando parte de la campaña del No al tirano en 1988, y tratando de trascender apuntalando en 1989 (vaya paradoja) la candidatura presidencial del entonces no tan conocido Eduardo Frei Ruiz-Tagle, fracasada por el liderazgo inter-

no de Patricio Aylwin (y la ‘maquinaria’ partidista de la que sería víctima el propio Gabriel Valdés), tras lo cual Andrés Allamand le disuade de llevar sus millones a la derecha y apoyar la candidatura del ex ministro de hacienda del tirano, Hernán Büchi Buc. Y el segundo hecho, de un Piñera que, al tratar de llegar a fondo en la investigación de la oscura mano tras su delación, es amenazado por los sectores más fascistoides de la derecha y del militarismo, tras el no tan simulacro de secuestro de su hijo Juan Cristóbal por presuntos ex CNI. Entonces, el ambicioso millonario entiende que se enfrenta a la disyuntiva de títere: tiene el dinero de sobra y la imagen pública de pertenecer al sector más ‘liberal’ de Allamand y no del pinochetismo, pero detrás de su figura siempre va a dominar la línea política del sector más reaccionario del país. Otro ejemplo. El año pasado se aprobó, dentro de la legislación nacional, el Estatuto de Roma de 1998, que regula la Corte Penal Internacional (CPI), institución que implica todo un avance en materia de derechos humanos, al ser la primera que pone en práctica la aceptación de la persona humana como sujeto de Derecho Internacional, al sancionar a los particulares que sean responsables de violaciones a los derechos humanos, a través del cometimiento de delitos como el ‘genocidio’, ‘crímenes de lesa humanidad’, ‘crímenes de guerra’, y ‘crímenes de agresión’. El 11 de septiembre de 1998, el entonces ministro del Interior José Miguel Insulza firmó en Roma, a nombre del gobierno nacional, el mencionado Estatuto; pero, como establecía entonces el numeral 1 del artículo 50 del remedo que tenemos por Constitución Política, el del Congreso Nacional la atribución exclusiva de aprobar o desechar los tratados internacionales que presente el Presidente de la República para su ratificación. Desde 1998 hasta el 2009, la derecha se negó sistemáticamente a entregar sus votos en el Parlamento para la inclusión de Chile como miembro del sistema (Continúa en la página 11)


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internacional penal de derechos humanos (hasta el momento de su aprobación, Chile era el único país latinoamericano que no era parte del Estatuto de Roma), bajo el pretexto de que era violatorio a la ‘soberanía nacional’, concepto caduco en el Derecho moderno, bajo el pretexto de que mermaba la competencia propia de los tribunales nacionales en la persecución de los delitos; argumento falaz, toda vez que el propio Estatuto de Roma establece como principio de competencia de la CPI el del Juez Natural: sólo conoce cuando no ha existido sentencia previa o capacidad de juzgar por parte de un tribunal del país donde se cometió el crimen o donde el sujeto que se acusa es nacional. Estos ejemplos reales, mencionados como dos puntuales (pero muy simbólicos) ejemplos, dejan bastante que decir respecto de cuál es la intención verdadera de la derecha en cuanto a la conducción protagonista de los destinos de Chile. Por un lado, cuando se busca realmente informar de qué ocurre en el país cuando los poderes fácticos actúan, recurren a la amenaza o sencillamente al matonaje (basta recordar la actitud de Chilevisión, canal del candidato triunfante, respecto del periodista Iván Núñez cuando éste pretendió preguntar a Piñera sobre sus acciones en LAN y la incompatibilidad de su futuro papel de Presidente de la República); por otro, torpedean toda posibilidad que Chile se inserte plenamente en el respeto amplio y práctico de los derechos humanos. Cuando el UDI Jovino Noboa, en sus primeras declaraciones como miembro del comando político vencedor en las Presidenciables, señala que “después de 30 años, mantener procesos abiertos sin un resultado final no satisface ni el interés de la justicia ni el interés de las víctimas y de alguna forma también perjudica la imagen de las instituciones”, muestra la real cara de la derecha, la que ha sido respaldada para volver a La Moneda y ‘blanquearse’. Por eso, el temor real de retroceso de la ‘seudodemocracia’ nacional pareciera tomar cariz real. Como muchos, creo firmemente

en la democracia, la misma que creo se debe impulsar a través de procesos claros y abiertos como la Asamblea Nacional Constituyente. Pero, dicho proceso idealizado pretende ampliar los caminos de los derechos humanos en nuestro país, y de ninguna forma retrotraerlos. Y cuando la democracia permite también la llegada de sectores que la desprecian, duele en realidad. Los próximos meses tendremos nuevo gabinete, y quizá nuevos actores irrumpiendo en el protagonismo desde el Ejecutivo. Sobrará tiempo para concluir porqué la misma derecha que fue derrotada en 1988, la misma ultraderecha, está a punto de ceñir la banda tricolor con la piocha de O’Higgins en uno de los suyos. Pero desde ahora, el tiempo apremia en exigir decisiones para poder formular y concretar una plataforma paralela, mediante la cual el Chile verdadero, el que está maniatado a un orden jurídicoinstitucional-económico que parece consolidarse, pueda encontrar nuevas alternativas para lograr los espacios que, por lo pronto, parecen volver a cerrarse, como en esa muy oscura y larga noche de 17 años. Notas:

1-Estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 2-Autor de, entre otros libros, La Historia Oculta del Régimen Militar, con Óscar Sepúlveda y Manuel Salazar. 3-Editorial Grijalbo, Santiago de Chile, 1998. Originalmente, dicha investigación salió en capítulos coleccionables de la extinta revista Hoy, entre 1997 y 1998. 4-Páginas 171 a 183. 5-Cavallo, Ascanio, La Historia Oculta de la Transición, p. 173. 6-Ibíd., p. 182. 7-Ley N° 20.352, de Reforma Constitucional, que autoriza al Estado de Chile para (Continúa en la página 12)

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Reconocer el Estatuto de Roma, que crea la Corte Penal Internacional, publicada en el Diario Oficial de 30 de mayo de 2009. 8-“Cualquiera de los actos (…) perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal” (inciso 1° del artículo 6° del Estatuto de Roma). “9-Cualquiera de los actos (…) cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque” (numeral 1 del artículo 7° del Estatuto de Roma). “10-Infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949, (… y) Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armados internacionales dentro del marco del derecho internacional” (literales a y b del numeral 2 del artículo 8° del Estatuto de Roma). 11-“Se entiende por ‘ratificación’, ‘aceptación’, ‘aprobación’ y ‘adhesión’, según el caso, el acto internacional así denominado por el cual un Estado hace constar en el ámbito internacional su consentimiento en obligarse por un tratado” (literal b del artículo 2° de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados). 12-“La Corte no procesará a nadie que haya sido procesado por otro tribunal en razón de hechos también prohibidos en virtud de los artículos 6, 7 u 8 a menos que el proceso en el otro tribunal: a) Obedeciera al propósito de sustraer al acusado de su responsabilidad penal por crímenes de la competencia de la Corte; o b) No hubiere sido instruida en forma independiente o imparcial de conformidad con las debidas garantías procesales reconocidas por el derecho internacional o lo hubiere sido de alguna manera que, en las circunstancias del caso, fuere incompatible con la intención de someter a la persona a la acción de la justicia” (artículo 20 del Estatuto de Roma). 13- La Nación, miércoles 20 de enero de 2009. Versión digital: www.lanacion.cl.

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rei y Piñera son las dos caras de un mismo puñado de maricones represores, privatizadores, saqueadores de los recursos naturales, dueños de todo hasta de las almas (Mercurio, Copesa, canales de TV), ejecutores de las políticas impuestas por el FMI, el Banco Mundial y ahora la OCDE contra los trabajadores del planeta. Fariseos del vaticano y del opus dei (imagínate lo que sería el universo si fuera dirigido por ellos!) Promotores del lucro insaciable base y principio del sistema capitalista (ahora “neoliberal”); qué importa la crisis del clima! Qué importan los bosques, el fondo marino, el agua, la diversidad de semillas (verdadera cultura). Que siga la fiesta; la banca chilena obtuvo utilidades históricas en plena crisis a costa de la usura; estrujando a los miles de estudiantes que sueñan con terminar una carrera mientras estos maricones estudiaban gratis en las prestigiosas Universidades chilenas (que sí eran universidades y prestigiosas) de los años 60! Estrujando a los trabajadores con sus malditas tarjetas de crédito con intereses más elevados por ser “grupos de mayor riesgo” estrujando a las PIMES (incluido el Banco del Estado). Estos maricones compraron empresas estatales utilizando información privilegiada a precio de huevo con dinero del Banco del Estado que nunca devolvieron! Ahora la característica de estos capitales (que crecieron exponencialmente desde los años 80) es que son especulativos (no productivos); se multiplican ilusoriamente creando burbujas que producen crisis financieras como la actual (que todavía nadie ha podido ponderar) y que hay que paliar con el dinero de los contribuyentes mundiales. Estos maricones desmantelaron la salud pública y ahora una simple enfermedad deja endeudada hasta a los descendientes de los trabajadores cuyo sueldo no alcanza hasta fin de mes. Estos maricones crearon una nueva constitución (ojo no pongo mayúscula a esta palabra) inmodificable que perpetúa sus privilegios y no fue ratificada por el Soberano y declaran el fin de la transición. Estos maricones entregaron los recursos naturales chilenos a las trasnacionales y a sus compinches criollos (royalty: 3%) patriotas de pacotilla! Si el aire fuera comercializable ya estarían vendiéndolo (pero me disculpo por el exceso porque eso ya está en el terreno de la especulación y no es un hecho “objetivo”).

Escribe: Ariel mundosarcastico@gmail.com

Basta de silencio cómplice ante estas alternativas; la del que se aferra todavía a sus negocios estando a punto de ser presidente o la del que salva al dictador ladrón y sanguinario de las manos de la justicia internacional. La del dueño de todas las tarjetas de crédito o la del privatizador del agua y los recursos naturales cuando su padre asesinado había nacionalizado el 50% del cobre chileno? La del mentiroso que ahora habla de reforma tributaria para encantar a los cándidos adherentes de MEO o la del que ahora se cree de izquierda y habla de asamblea constituyente? Tendremos una vez más que optar entre el servilismo y la nada? Vienen cuatro años más de sufrimiento pero para los que soñamos con reconstruir el movimiento popular es nada porque no hemos cambiado la utopía por la ponchera, el vino tinto por el whisky en Cancún, la solidaridad por la competencia, la limosna (bonos) por la dignidad.

Paz y amor para los que sufren y aman; para los que recuerdan en esta fecha a Aquel Que Vino de mundos superiores donde se ha superado la codicia y el egoísmo y se ha comprendido el Amor.

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Santiago con ojos ajenos

P Escribe: Rossana Cárcamo veronicarocase@gmail.com

ara los que vivimos fuera de Chile, la realidad cotidiana del país nos llega con cuenta gotas: la vamos a buscar al Internet, le preguntamos a la familia y a los amigos, o en algunas ocasiones la prensa internacional se hace eco de un determinado suceso, y ahí entonces tenemos otra vez a nuestra tierra, en los noticiarios o en los diarios del mundo entero. Cuando oí hablar del Transantiago, no entendí muy bien “para dónde iba la micro”, pero a lo largo de las semanas y los meses me fui armando un panorama con opiniones de todos lados. En general, la mayoría eran negativas sin embargo, ¿sería verdad o estarían exagerando? El año pasado -luego de seis años de ausencia- regresé a nuestro país y disipé dichas incógnitas y constaté otras verdades. Confieso que el aspecto de nación emergente que ofrece la Concertación, tras casi veinte años de post-dictadura, me hizo pensar que las poblaciones callampas y las casuchas al lado del río Mapocho ya no existían, pero a menos de dos horas de haber aterrizado en Santiago, mis ojos rebobinaron las imágenes captadas en la juventud, y las compararon con esas visiones que raudamente desfilaban al ritmo del cuentakilómetros, del auto de mi amigo… Santiago desvelaba su lado pobre y dolorido para recibirme, para decirme que casi nada había cambiado, que todo era un maquillaje: autopistas con peaje electrónico, gigantescos centros comerciales, ostentosos parkings, modernos buses y mucho color verde. Con curiosidad observé como en estos años, la ciudad se había expandido y nuevas construcciones asomaron sus ventanales, jardines y garajes, en lugares que antes eran peladeros o barrios residenciales, de la misma manera que el servicio de transporte subterráneo se extendió hacia los 4 puntos cardinales. ¡Vamos señora, muévase! Oiga no me empuje, ¿cree que soy de plástico? ¡Señorita, cuidado póngase detrás de la línea amarilla! Córrase un poquito p’allá, por favor

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Así podría enumerar las incontables frases que durante 14 días escuché y pronuncié en diferentes trayectos en el Metro de Santiago, en distintos horarios. No puedo negar que me asombró

tanta modernidad, que me costó acostumbrarme a tener siempre conmigo la tarjeta BIP, y sobretodo a cargarla en esas filas que nunca avanzaban. Que no entendía lo del metro Express y la línea verde y la roja, hasta que como en los chistes de “Humbertito”, una amiga me explicó todo lo necesario para sobrevivir en ese enjambre de rieles, túneles, puentes, escaleras y vallas de contención. En un par de ocasiones -con la naturalidad que me caracteriza- pregunté a las personas que esperaban como yo en el andén, si esto era así antes del Transantiago, y todas las respuestas fueron en tono de quejas: _No señorita, todo cambió desde que pusieron la cuestión esta de los buses. _!Chii! uno tiene que levantarse más temprano pa’ llegar a la pega _En la escuela no creen que uno llega atrasado porque el Metro viene lleno y no puede subirse _Si ahora hace calor, ni le cuento en el verano… _Aquí todos los días alguien sufre un accidente, a uno lo empujan, lo pasan a llevar con las mochilas, los maletines… Viajar en la pisadera de los buses estaba tan remoto en mi memoria, que experimentar nuevamente esa sensación de riesgo, no me dejó indiferente. Pasar de mano en mano, desde el fondo del pasillo, la plata del boleto, hasta llegar al chofer, ya no era necesario porque ahora ellos gozan de un sueldo fijo. No obstante, varias veces me quedé esperando el siguiente recorrido, pues simplemente las micros, no paraban en el paradero. ¿Me encontrarían muy gorda, para hacerme un huequito entre los otros pasajeros?, ¿iban atrasados?, ¿la ley de tránsito les impone un límite de personas a bordo? En fin vaya usted a saber. Lo que si me consta, es que no capté rostros felices, percibí el estrés de extensas jornadas laborales, y la obediencia con que se acata lo que dicen los cuidadores de las vías del Metro. Me entristeció corroborar que un uniforme o un chaleco reflectante, hace que un ser humano se sienta superior a otro, aunque gane un sueldo miserable. Para ser honesta me chocó sentirme como ganado, caminado a paso corto y apretado entre rejas de metal, avanzar en fila india o en formación militar, para aguardar el turno de


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subir a un vagón. Me dio asco que me llegaran esas gotas de agua, que enormes ventiladores soplaban en los andenes o en las escalinatas. Fue molesto soportar los alientos, los olores, el sudor propio y el ajeno; hacer equilibrio con las piernas para no caerme en cada frenada, sino quería apoyarme en las otras personas. Esa odisea la soporté dos semanas –el tiempo que duró mi viaje a Chile- pero ¿cuánto tiempo más resistirán los Santiaguinos?, ¿será que la costumbre se impuso a la razón?, ¿o seguirán creyendo que la alegría ya viene y pronto habrá una solución? Hace bien volver al terruño aunque sea por poco tiempo, para palpar en carne propia los avances y las zancadillas que cada gobierno de la Concertación les ha dado a sus ciudadanos. Pero por desgracia, no todos los chilenos que viven en el extranjero pueden hacer lo mismo, pues todavía existen muchos compatriotas que son castigados con el flagelo del exilio, aplicado sorprendentemente por un país que se dice democrático. ¿Será acaso, porque ellos no tienen derecho a usar el Transantiago? ¡Señoras y señores pasajeros tengan ustedes un muy buen viaje!

Aviso importante: A partir de esta edición, se encuentra disponible en Internet el nuevo blog del boletín Letra Viva, a fin de que puedan publicar sus artículos, opinar, informar de actividades, etc. etc. etc. La dirección es: http://elblogdeletraviva.blogspot.com Como el sitio está recién empezando, todas las sugerencias son bienvenidas. Artículos más opinados y valorados serán publicados en la edición de junio de este boletín.

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Una reflexión en torno al significado de la Democracia en el proceso de formación del Estado en la Historia de Chile. ¿Qué se enseña por democracia? A modo de presentación.

Escribe Luis Reyes Konnig Texto completo, referencias incluídas, en http://estudioshistoricos. org/edicion_3/reyeskonings.pdf

“… Desde entonces, queda por preguntar qué tipo de Estado tenemos en Chile, y hacia cuál Estado queremos apuntar...”

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n un texto de estudio entregado hace un par de años por el Mineduc para el desarrollo del programa de Historia y Ciencias Sociales de Primer año de Enseñanza Media en todo el país, se podía leer la siguiente definición de “Democracia”: “La palabra democracia significa literalmente <poder del pueblo>”. En esta definición, como podemos apreciar, este manual no se alejaba mucho de la definición más simple y clásica de Democracia, aquella que ha sido conocida y memorizada prácticamente por todos quienes han pasado por el sistema formal de educación en nuestro país. Sin embargo, más adelante el texto señalado intentaba de alguna manera “modernizar” el concepto, complementándolo con variados elementos de distinta naturaleza, a los que se les otorgaba el carácter de “indispensables”. De esta manera, el texto señalaba: “Toda democracia posee algunos atributos o características permanentes (sin ellos no existe la democracia como tal). Estos son: en el ámbito de los valores: la dignidad, libertad e igualdad de las personas; en el ámbito de los principios: la autodeterminación de los pueblos y el respeto, promoción y garantía de los derechos humanos; en el ámbito de las leyes: el gobierno de las mayorías con respeto a los derechos de las minorías, el pluralismo político e ideológico, la constante búsqueda pacífica de solución a los problemas, las elecciones libres y periódicas de las autoridades, y la existencia de un Estado de Derecho (con espeto por la Constitución y las leyes)”. Finalmente, y para matizar semejante conceptualización (casi ideal) de Democracia, el texto de estudio agregaba ciertos atributos “variables” de la misma, los que representarían instrumentalmente un “dato cualitativo” de la “implementación de la democracia en la realidad”. Estos elementos variables corresponderían a: “La Intensidad y frecuencia de la participación ciudadana, la representatividad de las estructuras de poder, los mecanismos de control hacia las autoridades,

los mecanismos que garanticen el respeto a los derechos humanos y la posibilidad efectiva de organización y expresión de las minorías". Un primer elemento que podemos concluir de la conceptualización entregada por el Estado de Chile para la enseñanza y el aprendizaje de la democracia, es que aquella sobrepasa los ámbitos meramente políticos o de las elecciones de ciertas autoridades, y se debe complementar con variadas dimensiones sociales, como los valores y principios, la participación efectiva de todos, no sólo de las mayorías, el control activo de la ciudadanía hacia sus autoridades, entre otras. Sin embargo, más interesante aún, desde nuestra perspectiva, es el hecho que se reconozcan y distingan ciertos elementos propios de un sistema democrático como “permanentes” y otros como “variables”. Existiría por lo mismo un reconocimiento implícito de dos dimensiones del concepto de Democracia. Habría una dimensión conceptual – teórica, y existiría paralela una dimensión práctica. De este modo, surge una inquietud por revisar y reflexionar acerca de cómo se ha producido la relación, o tensión, entre ambas dimensiones (la teórica y la práctica) en el desarrollo histórico de nuestro país. Las breves páginas que siguen corresponden a un intento por plantear alguna duda acerca del carácter democrático de la historia de nuestro país, carácter que incluso ha sido catalogado (y repetido innumerables veces) como “ejemplar” en el contexto sudamericano. En este punto vale señalar que, si bien se está en la convicción que no sólo Chile ha sido etiquetado de país “democrático” estando en la realidad bastante lejos de aquello, sino que en gran parte de los países de América del Sur sucedería algo similar, se ha decidido acotar este ensayo al ámbito de nuestro país por, principalmente, dos motivos: por una razón “subjetiva” (nuestro interés personal está más cercano a la historia de Chile que en el plano sudamericano en general, razón por la cual nos sentimos más preparados y seguros en este plano de análisis) y por una razón que podríamos catalogar como “objetiva” (esto es, nuestra mayor accesibilidad a textos y referencias para la historia de Chile). Nuestro foco de atención estará puesto en la primera de las tres coyunturas significativas del siglo XIX (las otras dos corresponden al movimiento reformista de 1848 y a la crisis oligárquica de fines de siglo) en cuanto a instauración o intento reformador de un régimen político en particular se refiere, esto es, nos concentraremos en el proceso de Independen-


AÑO 2, N° 6 cia y organización del Estado nacional. La “excepcionalidad” chilena. No corresponde a una novedad de ningún tipo afirmar que tras el colapso del sistema colonial de la monarquía española, a comienzos del siglo XIX, en todas las nacientes repúblicas americanas siguió una etapa de reorganización y búsqueda de un ordenamiento político adecuado. Sobre este punto existe un relativo consenso historiográfico. Esta organización política correspondía, además, a un proceso simultáneo o paralelo de rearticulación económica, donde se debían dejar atrás, entre otras cosas, los gastos incurridos por las guerras propias de la emancipación. Así lo han señalado, por ejemplo, Thomas Skidmore y Peter Smith al señalar que: “En la década de 1820, las nuevas repúblicas hispanoamericanas se enfrentaron con enormes problemas mientras se embarcaban en la independencia, la violencia física de las guerras causó el desastre económico”. Ahora bien, un poco más polémica, y definitivamente más discutible (aunque no lo fue durante largo tiempo) es una corriente de análisis que afirma, entre otras cosas, que en ese contexto de búsqueda y organización nacional inmediatamente posterior a la Independencia, nuestro país habría sido algo así como un “ejemplo excepcional”, donde rápidamente, mucho antes que en el resto de los nacientes países americanos, se impuso un orden político y un régimen democrático, que ordenando al país bajo una Constitución y unas leyes apropiadas, logró alejar a Chile de la “anarquía” característica de sus países vecinos. Así por ejemplo, Alberto Edwards reconoce que Chile vivió aquella etapa que denomina como anarquía, pero que se debe considerar como un “remedo de aquel orden de cosas netamente sudamericanas”, pues ésta se habría desarrollado sólo “durante los siete años que transcurren entre la caída de O’Higgins y la revolución de 1829”, y sería en realidad un periodo de “Gobiernos “sin forma””, una etapa de nuestra historia donde, a pesar de no producirse un excesivo “derrame de sangre”, sí debe reconocerse que “la desorganización social y política se presentaba de día en día más alarmante”. Tanto enfatiza Edwards esta impresión, que llega a calificar el periodo como de “universal desorden”. Jaime Eyzaguirre, por su parte, también se refiere a este periodo caracterizándolo como un “contraste con el desorden endémico de los demás países hispanoamericanos”, en cuyo escenario nuestro país presentaría “una sorprendente estabilidad política���. En otra obra, el mismo autor realiza una dura crítica al periodo de la “anarquía”, señalando que “en todas partes el caudillaje y la opresión se ensañan sobre los pueblos emancipados y mientras más se pronuncian las palabras libertad y democracia, más escarnio se hace de ellas en la

vida práctica”. Más reciente, Bernardino Bravo Lira recoge esta idea señalando que nuestro país “no se ahorró la anarquía (…) Pero, a partir de 1830 logró escapar a este sino y esto, sin contar con el respaldo de una casa reinante. Se convirtió así en el único, entre estos países, que logró restablecer el Estado de derecho y el primero que lo hizo bajo formas republicanas”. Es en esta dirección hacia adonde apunta el historiador conservador Simon Collier cuando señala que “la historia del siglo XIX chilena fue, realmente, una excepción notable respecto al modelo más común en Hispanoamérica”, y llega a calificar a Chile como “el modelo de república de Latinoamérica”. Para Collier, el periodo de desorden político institucional llevado a cabo desde la abdicación de Bernardo O’Higgins hasta el triunfo pelucón en Lircay, sería una exageración de la historiografía nacional, y señala que “la “Anarquía” (…) fue muy limitada en comparación con la confusión que por entonces reinaba en el otro lado de los Andes”. Para este historiador, se debería tener en consideración que “políticamente, las luchas que siguieron a la independencia reflejaban desacuerdos en el conjunto de la clase alta más que profundos conflictos en el cuerpo social global. Los campesinos pobres permanecieron pasivos durante el periodo y también posteriormente”. De esta forma, dentro de un contexto de cierta armonía social, Chile habría logrado “la estabilidad política” inaugurada en los años treinta del siglo XIX, y con ello “una de las más remarcables creaciones del siglo XIX latinoamericano”. Esto correspondería al llamado “Estado en forma” planteado por Edwards y que se convertiría, según la interpretación de Gabriel Salazar, en “un axioma “oficial” que han debido respetar, aprender y asumir todos los chilenos”. Dentro de la perspectiva conservadora, es en este contexto de orden político, institucional y también social, dentro de un esquema donde una elite debía asumir el deber de disciplinar y educar al resto de la sociedad, donde destacaría la Constitución de 1833 como un hito e ícono no sólo del orden mencionado anteriormente, sino que además como guía legal para el desarrollo democrático de nuestro país. Así lo manifestaba por ejemplo Antonio Huneeus al celebrarse un siglo de la promulgación de dicha carta fundamental: “La constitución de 1833 ha culminado en la doble misión propia de un código político. Consolidó el derecho; y educó a las generaciones en hábitos de democracia y disciplina”. El punto de partida de Huneeus es aquel

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“...El estallido de la ‘burbuja Madoff’, y la actual crisis económica mundial, pareciera haber dejado claro hasta dónde el mercado, literalmente, especula con los seres humanos…”

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que define desde el plano político a la “anarquía” como “Adolescencia política”, y que socialmente presupone que “la gran masa de nuestro pueblo era en 1833 completamente inculta”. De esta manera, el orden político establecido en 1833 sería democrático pues “a medida que asciende la marea de la general cultura, el núcleo ancestral que otrora nos dio libertad, leyes y gobierno, comparte el poder político con el electorado libre”. Así, en una interpretación organicista de la sociedad y marcadamente idealista frente a lo que fue el desarrollo de la historia de Chile en el siglo XIX, el autor termina por concluir que “la constitución nos dio para ilimitado porvenir, libertad, orden público y paz social. (…) Y por eso, a su sombra, se desarrolló nuestro país en progreso creciente a través de un siglo en todas las direcciones de la cultura humana”. Es importante tener presente que este autor escribe en las primeras décadas del siglo XX, momento en el cual en ciertos grupos sociales aún es muy marcada esta visión de que la política constituye lo que Enrique Fernández, para esta coyuntura, ha denominado “el deporte de la oligarquía”, y que se basaba en la convicción que “debido a su superioridad moral y a la debilidad intrínseca del “roto”, las oligarquías debían, ante todo, ser ejemplo y guía”. Las interpretaciones críticas. Un autor que hemos estado siguiendo señalaba, como motivo de orgullo, acerca de la Constitución de 1833 que “de todas las constituciones que en 1910 rigieron en el mundo sólo cedía en antigüedad a las de Inglaterra y Estados Unidos”. Pues bien, hemos señalado ya que uno de los indicadores, dentro de una interpretación conservadora, de la efectividad del sistema político establecido por Chile en las primeras décadas del siglo XIX, fue su orden y estabilidad, el que habría permitido una paulatina y creciente incorporación de diversos grupos sociales a la discusión política y que finalmente, habrían terminado por “democratizar” el sistema en su conjunto, todo gracias a la “guía y orientación” de los grupos o elites dirigentes. La respuesta y crítica frente a tales líneas de interpretación la fundamentaremos siguiendo a Gabriel Salazar, quien afirma que “la mera duración de un sistema es (…) una “cosa” sin contenido de valor”. Para Salazar, interpretar y valorar positivamente el sistema político instaurado a partir de la década de 1830 en Chile, correspondería a

una simplificación de la historia, lo mismo que una exclusión de actores relevantes, sino fundamentales, de la misma. Así, frente a quienes apologizan el “Estado en forma” aludiendo a su durabilidad, o las cualidades superiores de su gestor, la respuesta de Salazar es contundente: “La “eficiencia” de un orden político no puede reducirse a la relación entre una acción creadora individual y la durabilidad sistémica de la creación. Reducir el análisis histórico y político al círculo cerrado que une la genialidad del “estadista” a la durabilidad de su “obra” es ignorar por completo la presencia o ausencia de un gran convidado de piedra, tercer gran actor involucrado en ese círculo de poder: la sociedad civil y/o la soberanía ciudadana”. De esta manera, para Salazar, sería necesario incluir algunos de los factores que complementaron la primera definición de democracia que citamos al comenzar esta revisión. Es decir, no sólo se debe someter a crítica el sistema en sí, sino también el modo en que dicho sistema fue instaurado y los resultados que el mismo entrega en relación al cuerpo social en su totalidad. En palabras del autor: “¿De qué modo un orden político es o puede ser eficiente con relación al “tercer actor” (esto es: la ciudadanía)? La observación histórica señala que, al menos, hay dos modos fundamentales: 1) según haya sido la participación de los ciudadanos en el proceso de construcción e instalación del orden de que se trate y 2) según el grado de desarrollo social, cultural y económico que ese orden efectivamente genere para todos los sectores de la sociedad civil”. Más aún, en otra obra, el mismo autor rechaza la supuesta “estabilidad” de que tanto se presume en ciertas tendencias de interpretación historiográfica, y explica que la estabilidad no se explica en relación al “orden”, sino al “equilibrio” de las contradicciones. En consecuencia, gracias al racional uso de la violencia, el sistema se puede perpetuar con “apariencia” de estable. Gabriel Salazar lo explica en los siguientes términos: “La percepción historiográfica actualizada no constata la estabilidad del sistema político nacional como una intrínseca “virtud estructural” que atraviesa toda la historia del país, sino, más bien,


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como ciclos o momentos de estabilidad equilibrándose sobre una tensa inestabilidad fundamental de largo plazo. De modo que, desde esta perspectiva, la estabilidad puede verse como un factor de inestabilidad; e incluso, de violencia política”. Es en este punto del relato donde debemos referirnos a aquellos factores que, en conflicto con las interpretaciones más conservadoras, nos permiten cuestionar el supuesto “afán democratizador” del sistema político predominante en Chile a lo largo del siglo XIX. Dos autores citados más arriba destacan por ejemplo, las disputas entre los poderes centrales y locales, además de un marcado caudillismo en ciertos países, donde incluyen a Chile: “Durante este periodo, surgió un movimiento para consolidar y centralizar el poder, habitualmente con intentos dictatoriales más que con el consenso popular. Así, las primeras dos décadas que siguieron a la independencia contemplaron la aparición de “hombres fuertes” reales o en potencia, como Diego Portales en Chile y Juan Manuel Rosas en Argentina, que impusieron su voluntad sobre sus países y, de este modo, fortalecieron el poder del Estado. La lucha entre el poder local y los centralizadores, ya fuesen militares o civiles, se convirtió en un tema fundamental en la vida política de las nuevas naciones”. Así, vemos que el supuesto “consenso social” no tenía el carácter absoluto o unánime con que algunos investigadores lo han interpretado. Para Hernán Ramírez, por ejemplo, el nuevo sistema representaría la manera en que la aristocracia, como grupo de clase organizado y en cuidado de sus intereses en tanto que tal, violentamente marginó de la participación política a los demás sectores sociales. Ramírez sostiene que la aristocracia, debido a “su conciencia de clase coherente y clara le había dado una concepción unitaria de sus intereses, concepción que aspiraba a realizar mediante la construcción de un régimen centralizado, autoritario, capaz de ser expresión genuina de su condición de clase verdaderamente dirigente. Por lo mismo, no aceptaba ni toleraba ninguna forma de poder marginal o autónomo – ni siquiera el religioso – provisto de capacidad para discutir o amagar lo que consideraba su natural e irrefutable supremacía. Por ellos deseaba controlar

todos los órganos del Estado (…) Según su concepción realista y pragmática de las cosas”. Así, la aristocracia chilena, en el sistema político instaurado en la primera mitad del siglo XIX, habría logrado situarse en una “situación de hegemonía completa”. Matizando un poco la comparación anterior entre los casos chileno y argentino, y entrando ya en el tema de la legitimidad del nuevo sistema, y en sus mecanismos de apoyo y presión social, es necesario acotar lo señalado por François Chevalier, quien sostiene que “al cabo de una época de desorden, y que se veía con frecuencia en varios países, en el decenio de 1820 Chile evitó la fase argentina del verdadero caudillismo. En efecto, si de 1830 a 1837 Portales puso fin a la anarquía de las primeras constituciones utópicas con la restauración de un Estado centralista y autoritario, lo hizo por la vía legal, a la manera del “dictador de jure” de la República Romana, designado para un periodo limitado. Era un régimen más pragmático, que se apoyaba en la iglesia, ciertamente conservador pero de tipo republicano y constitucional. Aunque poco democrático, se ubicó en la nueva lógica de la nación soberana, es decir, en la de una legitimidad radicalmente diferente del Antiguo Régimen”. Por otro lado, y ya desde una perspectiva abiertamente crítica, podemos mencionar lo señalado por Gabriel Salazar, cuando afirma que el régimen establecido en 1833 se basó en el trabajo conspirador de Portales, instalado en la violencia, con una fuerte negación de la participación ciudadana, basado en un poder central que arrasa con los “poderes locales” y asociado con los mercaderes externos en calidad de dependencia. En otra obra ya Gabriel Salazar había sido tremendamente crítico del llamado régimen portaliano, señalando que “se constata también que fue un régimen excluyentemente controlado por las élites mercantiles nacionales y extranjeras (…), socialmente discriminatorio (los pobres no podían ser ciudadanos activos), altamente militarizado, y políticamente autoritario. La modernización mercantil que este régimen impulsó por doquier generó violentas des-

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igualdades sociales y económicas, sin parangón en la historia anterior y posterior del país. Sintomáticamente, también, ha sido el único régimen que incubó y experimentó varias guerras civiles (…) También ha sido el único que involucró al país en guerras exteriores. Además, en su bajo fondo social fue incesantemente asaltado por hordas de rebeldía popular…”. Finalmente, quizás sea oportuno que recordemos que Waldo Ansaldi quien trabaja sobre el tema de la profunda distancia existente entre la teoría y la práctica democrática en los países latinoamericanos en el contexto histórico que estamos tratando aquí. Para Ansaldi, lo que operó efectivamente fue una “lógica liberal con una praxis autoritaria”. Así, y a pesar que “la expresión (…) “democracia” aparece temprano en el lenguaje de los grupos criollos aspirantes al poder”, sería un concepto poco practicado, en cuanto “el largo y tortuoso proceso de construcción de los Estados y las sociedades latinoamericanas posterga y/o resignifica el ideal de la democracia política”. De esta forma, “el liberalismo es entendido en América latina como expresión de la modernidad superadora del antiguo régimen y apunta, implícita o explícitamente, al establecimiento de la democracia política”. Pero Ansaldi advierte que “el enunciado o precepto legal no se corresponde con su observancia práctica. En ese desfase reside, precisamente, una de las claves de la cuestión de la democracia en América Latina”. Para terminar, Ansaldi incorpora un concepto que nos ayudaría a entender esta diferencia o distancia entre el discurso democrático y la práctica autoritaria: el de revolución pasiva. En palabras del autor: “La revolución pasiva es un entramado de continuidades y cambios, de persistencias y rupturas en el conjunto de la sociedad, que la modifican (modernizan) sin transformarla radicalmente. La revolu-

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ción pasiva es un proceso de transformación capitalista que resulta del acuerdo entre las clases o fracciones dominantes (…) con exclusión de las clases subalternas y de los sectores “jacobinos”, con empleo sistemático de la violencia o coerción y con una decisiva intervención del Estado”. Para terminar. Sólo un par de palabras para cerrar esta breve reflexión. Como se ha visto, en nuestro país, con patrocinio de sus instituciones y autoridades competentes en educación, se enseñan y trabajan en clases una serie de características de los regímenes democráticos. Ahora, sobre si dichas características son apreciables en el siglo XIX chileno, o particularmente en su proceso de organización republicana, la discusión está lejos de terminar. Desde nuestra perspectiva, un régimen que, como hemos visto, generó tan fuertes diferencias sociales, con un nivel de desigualdad social y económica tan pronunciado, con tan alto grado de conflictividad (interna y externa), entre otras características, no nos parece que pueda acreditar para ser considerado como democrático. Por otro lado, creemos que la discusión democrática no puede basarse exclusivamente en las condiciones objetivas de un sistema, también se hace necesario incorporar un elemento subjetivo, de percepción de la realidad, el cual, para el caso analizado aquí, nos lleva a pensar o percibir una sociedad más conflictiva y autoritaria, que democrática participativa. Por lo mismo, manifestamos nuestro total acuerdo con Gabriel Salazar, cuando señala que “sin la práctica real de verdaderos valores cívicos, un sistema político puede perdurar por largo tiempo y hasta autodenominarse democrático, pero en esencia no puede ser otra cosa que una cáscara normativa sostenida por valores espurios, garantizada por la misma fuerza armada que le dio origen y equilibrada sobre una masa ciudadana incrédula, desmotivada y marginal”.


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ada de lo que haga piñera, lo dejó de hacer la concertación y viceversa, insisto, esto no pasa por una expresión de deseos, es una constatación de la realidad. No por el trabajo y el voto antinaufragio o por abstención o anulación cambiará el escenario que tenemos en nuestras puertas. Es el resultado de gobernar 20 años; la alternancia liberal, la capitalizó la concertación en su interna, Lagos se la tocó a Frei, Frei se la tocó a Lagos y despejaron en el ultimo minuto en la Bachelet que se guarda para la alternancia de las próximas grandes ligas, el 2014. La concertación sabe que Frei corrió "ñato (que iba a perder) tal vez no imaginaba tal paliza en primera vuelta pero la suerte ya está echada. Si volver a las luchas por la organización y una constitución es un retroceso, debiera desprender que en estos 20 años hemos avanzado, por lo que también sería absurdo o mágico entregar las herramientas si se vienen haciendo bien las cosas. En mi opinión, no hemos avanzado desde el 88 y con la diferencia que ahora no contamos con el capital político ni las promesas de alegría de la socialdemocracia. Concluyo casi siempre en lo mismo, el repechaje es un saludo a la bandera, la verdadera competencia, será derrotar a la alianza parlamentaria derecha- concertación para encajarle una asamblea de notables, en donde no se quede nadie afuera, desde los mapuches hasta los no inscritos. No hay que esperar nada, hay que analizar menos y trabajar más. Estamos correlativamente hablando, igual como el año 66, en términos de convocatoria y credibilidad, lo malo es que no avizoro a ningún Salvador Allende que dirija la pega, parece que en esta ocasión vamos a tener que trabajar en serio. Con las etnias, los ecologistas, los descolgados, los marginados, ellos serán el germen de la nueva constitución. Si en algo tenía razón el MEO, es que los políticos y la política de cúpulas no calienta a nadie, ni con cien ni doscientas estadísticas ni buenas intenciones. Se sobregiraron y ahora los están buscando, les pasa a los que siempre hacen lo que les conviene Los que votan nulo, Hace rato que vienen diciendo que aborrecen esta Constitución, no por casualidad marcarán su voto con asamblea Constituyente, No creo en la concertación, no creo en sus acuerdos, no creo en sus 20 años, no creo en la constitución del 80, La sociedad entera está fracturada y estas elecciones son el escáner de ese daño, los no inscritos y los que votan nulo tienen algo mas

que decir y parece, todo indica que se avecinan esos tiempos. Para el que quiera seguir creyendo que Frei será distinto a Piñera porque se abraza con Tellier, es porque no dimensiona el tamaño del quiebre político que tenemos en la puerta. La concertación es un pez que está en el muelle dando sus últimos brincos y para mediatizar esa agonía le abrió la puerta al PC para encarnizar la oposición, cosa que no es mala, pero esa pelea de parlamentos va a ser ahogada por una asamblea constituyente que ya se cierne como aclamación, el que llegue al sillón, igual va durar lo que las movilizaciones y progreso de la organización social se lo permita. Con un tercio aborreciendo, el otro tercio haciendo oposición, no se si alguien mas pueda resistir otro periodo. Sea quien sea. Los dos están en el muelle, están a punto de entrar en el canasto. El mar ya no lo vuelven a ver.

Escribe: Opare mun

Solo constato realidad, vea las calles en manifestación, vea el cerco del territorio mapuche. Las movilizaciones son a la represión como carne para avispas. Pero la exposición es inevitable, no vamos a concentrarnos ni movilizarnos solo por facebook, no es eficiente. Las marchas por la asamblea constituyente es cuestión de tiempo, y cuando brotan el deseo de cambio de constitución, a la larga los pueblos siempre terminan con una nueva. Tal vez no lo perciba en el ambiente pero ese estadio se va a acelerar con el triunfo autoritario ultraliberal, eso traerá concentraciones, y ojalá fuera un proceso corto masivo e incruento, pienso, es lo que deseamos todos, pero la historia no se detiene, está ahi para que usted o yo la contemos. La asamblea Constituyente es un instrumento que solo le sirve a quienes están siendo arrastrados, manipulados o explotados por el actual régimen, o sea, algo mas de un tercio, contando los no inscritos, los transitoriamente MEO, los nulos de Arrate, que calculo, serán el 5% histórico de toda la vida, en realidad, la izquierda y las minorías etnicas y marginales es a quienes les interesa y le sirve una nueva constitución, lo mas propio es que no solo parezca que queda solo equivocarse, sino que, la opción que persista; es espacio propicio para ( hacer la pega), muchas movilizaciones, para eso ya estamos acostumbrados, no tenemos que desempolvar nada, es cosa de ver el uso de nuestras calles en manifestación o el sitio militar en territorio mapuche. Tal vez lo que perdura y asegura la liberación, es lo primitivo. Será la asamblea constituyente el inicio definitivo de nuestro avance?

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LETRA VIVA

Puesta de sol

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l sol aplastaba el horizonte de forma imponente atrapando todas las miradas sospechosas que rodeaban el lugar.

La sensación de pureza abordaba en el ambiente, cerveza y pitos a los pies del gran monstruo azul que consumía lentamente el imponente sol, le otorgaban a la naturaleza uno de sus mejores escenarios.

Escribe: TOR tobypresidio@hotmail.com

El sonido estruendoso del cañón de un revolver desataba la histeria colectiva del lugar quedando por el suelo la sensación de estar en el paraíso, la sangre empezó a correr por el cuerpo de los inmensos cactus que perdían la alegría y aumentaban la paranoia, más de cien disparos de un alma desenfrenada azotaban la tranquila playa, dejando surfistas, pescadores, un lobo de mar, una pareja de pulpos y la gran cantidad de especies que la necesidad de ser atrapados por la naturaleza les terminaba pasando la cuenta.

Talón de Aquiles

E

l temor al encierro no es suficiente si el deseo y el sabor de lo ilegal consume tus pensamientos, todo esto guiado por la inmensa tristeza que abunda en el alma y hace de los actos más peligrosos un juego de niños.

El transportar grandes cantidades de droga se vuelve una rutina, el fuerte consumo personal y la necesidad de dinero aumenta las ansias y el valor que se necesita para apaciguar el estado mental que por momentos se vuelve incontrolable. Pero estar jugando con fuego, está siempre presente en la mente, pero no logra contrarrestar la lujuria y el poder que transforman a un personaje en un dealer. Ni la policía, ni tu familia te pueden sacar del camino ilegal, el poder del dinero se hace más fuerte, pero sin duda los más importante es que tienes la medicina en casa y volver a la realidad se vuelve muy complicado. Lo único que puede atacar tu mente y sacarte del negocio es el maldito amor, que se apodera de tu alma y se vuelve el dueño de tus pensamientos y se transforma en la mejor droga que puedes probar.

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Nar ices Rojas

A

firmado en un par de muletas macheteaba para saciar su rostro sediento por unas gotas de tinto, no se podía dejar pasar tanta expresión alcohólica, esas muletas escondían mucha historia de los suburbios porteños.

Sin dudar ni un segundo me acerque a pasarle un par de monedas una estrechada de manos cargada de energía fue la señal para que mi cabeza empezara a pensar que esta iba a ser una noche de aquellas, lejos de la urbe alejado de las luces, una noche de verdad. Empezamos a caminar sin cruce de palabras la sed era más fuerte y mi intriga por descubrir la vida del hombre de las muletas ya no tenía limites, la velocidad aumentaba se acercaba el momento, una frenada en frente de una antigua casa porteña, fue la entrada al umbral de un mundo paralelo, el universo de las narices rojas, en el ambiente rondaba la soledad era el lugar donde las penas y amarguras se ahogaban en un mar de copete, al levantar la mirada y volver mi lucidez vino la sorpresa que jamás paso por mi cabeza, el cantinero del universo de las narices rojas era mi querido abuelo que había desparecido y dado por muerto en el golpe militar, era tal el motivo de alegría que merecía un brindis con buen bigoteado con mi abuelo y el señor de las muletas en el mundo de las narices rojas.

Edukasion super ior

U

n saco de guea no para de hablar y las ganas de dormir ya no se soporta, el saco de guea sigue cacareando información de la que se siente muy seguro de manejar, pero al escucharlo no da una gota de interés y credibilidad, su postura de imbécil no puede pasar desapercibida, lo peor es que estas pagando por escuchar a este estúpido personaje que se hace llamar profesor. Al observar a los demás alumnos la cara de lata en sus expresiones va en aumento, algunos haciendo dibujos en sus cuadernos otros mandando mensajes de texto y el resto bostezando, hacen más insoportable esta maldita situación. Miro la hora y todavía queda una larga espera para terminar la tortura de escuchar la mierda de información que balbucea el pelmaso. Se escucha un fuerte grito de una mujer, ya no soporto mas dice este imbécil agoto mi paciencia, desde el interior de su cartera la chica saca un revolver y le da tres balazos en la cabeza y termina con la larga agonía de todo una clase.

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¿Por qué es importante cambiar la Constitución de 1980?

BOLETÍN INFORMATIVO DE LA RED DE ESTUDIANTES Y CIUDADANOS POR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE (REDESCHILE)

Editor irresponsable: Patricio Bravo A

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La Constitución es más que una ley que se invoca de vez en cuando en tribunales o en los medios de comunicación; es el acto por el cual una sociedad funda un Estado, en base a los principios que estima conveniente, sin más limitaciones que las que ella misma se imponga. Asuntos tan importantes como Salud, Educación, Vivienda, Trabajo, Designación de autoridades, Medio Ambiente y otros pueden ser protegidos y asegurados por la Constitución, texto al cual deben someterse todas las leyes y decretos en el país. Una Asamblea Constituyente es un organismo pluralista e integrador, cuyos miembros son elegidos por todo el pueblo, y su objetivo es crear este texto conforme a lo que establecen las bases que los eligen. Tú puedes hacer tu aporte. Organízate y haz tus propuestas… la Asamblea Constituyente la armamos entre todos y es una forma efectiva y real de crear una nueva visión sobre lo que queremos para el Chile del siglo XXI.

10 motivos para cambiar la Constitución: 1.– Ampara un modelo capitalista - neoliberal. 2.– No permite una representación pluralista en el Parlamento. 3.– No asegura una protección efectiva al medio ambiente frente a la depredación económica. 4.– Desconoce a los pueblos originarios y a su derecho a tener territorios propios para vivir. 5.– No otorga derechos políticos a los Chilenos que viven en el exterior. 6.- Impide la elección de las autoridades regionales, provinciales y judiciales. 7.– No asegura mecanismos de protección a todos los derechos que señala reconocer, sólo a algunos. 8.- Desliga al Estado de su deber de cubrir las necesidades básicas de la población y permite delegarlas a empresas privadas, que obtienen ganancias por ello. 9.- No permite que los ciudadanos presenten sus propias iniciativas de ley, ni permite bloquear leyes perjudiciales aprobadas por el Parlamento. 10.- No prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en territorio chileno.

Y LO MAS IMPORTANTE...

ES UNA CONSTITUCION CREADA SIN EL APOYO DE LA MAYORIA, ENTRE CUATRO PAREDES, POR PERSONAS DESIGNADAS POR UNA JUNTA MILITAR Y RATIFICADA EN UN PLEBISCITO FRAUDULENTO

redeschile.ac@gmail.com Facebook: Red de Estudiantes y Ciudadanos por la Asamblea Constituyente


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