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brindis de la ceremonia Sesenta aĂąos de la carrera de Letras en el Tec de Monterrey

1958 — 2018 21.09.2018


brindis de la ceremonia Sesenta aĂąos de la carrera de Letras en el Tec de Monterrey

1958 — 2018 21.09.2018


los siguientes textos corresponden a los que se leyeron durante la velada del 21 de septiembre de 2018, en conmemoraciรณn del aniversario de la carrera de literatura en el tecnolรณgico de monterrey.


MARĂ?A DE ALVA LEVY directora de la carrera (LLE 1990)


B

uenas noches.

Escribo estas líneas apenas veinticuatro horas antes de encontrarnos. En mi mente los veo ya. Tantas y tantas personas queridas. Qué privilegio el mío de poder conocer a muchos de ustedes. Y como presencias inolvidables entre nosotros los que nos han dejado. La Maestra Rosaura, mi primera jefa en el Tec y con quien me escribí innumerables mensajes para que me contara y me diera los nombres de quienes fundaron la carrera, los primeros maestros, Luis Astey, Alfonso Rubio... Su último mensaje fue apenas un día antes de ingresar al hospital por última vez. El Maestro Fidel Chávez, quien fue mi director de carrera, cómo olvidar esos largos libros de la posguerra española que amaba, su taza de café y las cartas del Tarot que nos echaba o la lasaña que nos hizo para la graduación. El Maestro Ramón Martínez, que se autodenominaba “El Perro” y que con singular alegría ponía apodos a todos los estudiantes y mantenía eternas conversaciones con nosotros sobre literatura mexicana, con aquel humor inigualable que lo caracterizaba. Gracias a ellos y los demás. Han pasado tantos años desde que fui estudiante de Letras que si no lo recuerdo tal vez invente. En mi cabeza se levanta una maraña de imágenes. La profesora Blanca López entrando al aula cantando canciones en náhuatl, las bancas verdes frente a la Carreta para leer por las tardes de otoño, un escándalo de palomas en el tercer piso de Aulas I, noches de desvelo estudiando gramática transformacional, varias fiestas en departamentos por el Bronx sobre la calle de Químicos, una tarde de invierno bromeando con los profesores en las oficinas, un encuentro de escritores mexicanos. Ahora todo me parece como un carrusel que no deja de moverse. 04


Hoy estamos aquí finalmente porque hay una memoria común, una historia personal que se llenó de versos, libros, palabras, una comunidad que entendió nuestra voraz necesidad de libros. Y esa persona que fuimos y que quedó entre estas aulas y estos jardines, la llevamos dentro como un talismán precioso. Qué suerte la nuestra de llevar dentro el rumor de los libros y su murmullo que nos acompaña donde vayamos. Por último, no me queda más que agradecer infinitamente que esta convocatoria la hayan hecho suya. Que hayan querido venir a encontrarse con los suyos, con los nuestros. Gracias a los profesores y profesoras de la carrera que abrazaron el evento y trabajaron en él, a nuestros alumnos de carrera que nos contagiaron con su entusiasmo y, sobre todo, muchas gracias a Caro y Fanny que hicieron esto posible con su trabajo. Que tengan una linda noche. 05


BRENDA BERENICE VALENCIA estudiante (SEXTO SEMESTRE)


S

iempre que me subo a un taxi cerca del Tec, los taxistas me preguntan con mucha emoción qué estudio. “Letras, Letras Hispánicas”… Hay un breve silencio incómodo y luego me preguntan con una mezcla de apenada curiosidad y decepción: “¿Y cómo qué se hace con eso?”. Usualmente contesto algo similar a “Se pueden hacer muchas cosas pero yo quiero…” y aquí procedo a insertar alguna actividad que creo les dará más tranquilidad sobre mi futuro mientras pienso, “Se pueden hacer muchas cosas pero yo quiero leer”. Hoy que veo a tantas personas reunidas por el amor a la palabra, la literatura y a esta carrera, recuerdo que eso es lo que nos une a todas: todas queríamos y queremos leer. Qué simple suena y qué apasionante es. En estos días platiqué con ustedes y me dijeron que eligieron estudiar Letras porque no se imaginaban otra forma de ser felices. No elegimos esta carrera para complacer a alguien ni para hacer dinero. Estamos aquí porque amamos leer y no nos imaginamos limitar nuestra lectura a un ratito libre o a una visita a la playa. Y esto es algo que he visto en cada persona que estudia Letras: unas ganas insaciables de leer, de seguir aprendiendo. Supongo que es la mezcla entre estas ganas de saber más, de cuestionar y de construir, lo que le da forma a nuestra vida estudiantil. Estamos constantemente inconformes pero es sólo porque sabemos que a este mundo le falta mucho para ser el lugar justo e incluyente que necesitamos. Creo que en el Tec no hay un evento de activismo feminista o LGBTQ en el que no estén involucradas personas de Letras: tanto estudiantes como profesores y directoras. La Sociedad de Alumnxs, nuestra SALLE, y Vox Orbis han servido como espacios de reflexión para continuar nuestra eterna plática sobre literatura pero también para hablar de mucho más, de todo lo que nos mueve y nos hace querer seguir soñando 08


con el siguiente congreso, con la siguiente Mariola, con la próxima vez que podamos ver a Rosa Beltrán y el siguiente viaje a la FIL de Guadalajara y a la de Satillo y a la de Mérida. Ser estudiante de Letras hoy es, yo creo, no tan distinto que haberlo sido en el 58 o en el 68. Sigue siendo exigir seguridad y justicia, sigue siendo rebeldía ante lo injusto y manifestarse en Rectoría y sigue siendo mucha, mucha fe en todas las expresiones de la palabra. Cristina Rivera Garza se ha cuestionado qué tanto nos puede aclarar el mundo un libro si las epifanías que nos da son pasivas. Pero en las personas de Letras, en todas las que están aquí hoy, veo todo menos pasividad. Son ustedes quienes me inspiran, sus trayectorias, sus ideas y su tenacidad por ser quienes son, me hacen querer ser mejor. Estudiar Letras es inscribirte a una tradición que se enfoca más a hacer las preguntas correctas que en obtener respuestas definitivas. Es emocionarte por llegar a una clase en la que -por fin- vas a poder hablar del libro que te transformó a los quince años y del que te transformó ayer, de Castellanos y de Rulfo y de Uribe y de Melchor. Sobre todo es estar rodeada de otras personas que eligieron estudiar lo que aman, que creen en sus sueños y también en los de sus compañerxs. Gracias por elegir este camino y por seguir aquí. Ustedes me recuerdan todos los días que tomé la decisión correcta. 09


BLANCA LÓPEZ DE MARISCAL (profesora emérita)


EL MAESTRO Una luz, una tea, una gruesa tea que no ahúma. Un espejo horadado, un espejo agujereado por ambos lados. Suya es la tinta negra y roja, de él son los códices, de él son los códices. Él mismo es escritura y sabiduría [...]. Conduce a las personas y a las cosas, es guía en los negocios humanos [...]. Suya es la sabiduría transmitida, él es quien la enseña [...]. Hace sabios los rostros ajenos, hace a los otros tomar una cara, los hace desarrollarla. Les abre los oídos, los ilumina. Es maestro de guías, les da su camino, de él uno depende. Pone un espejo delante de los otros, los hace cuerdos, cuidadosos; hace que en ellos aparezca una cara. Se fija en las cosas, regula su camino, dispone y ordena [...] Gracias a él la gente humaniza su querer y recibe una estricta enseñanza. Conforta el corazón, conforta a la gente, ayuda, remedia, a todos cura.

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N

o se preocupen, no voy a dar una clase del recuerdo. El que acabo de leer es un poema del libro X, del Códice Florentino (folios 19-20v). En él el poeta náhuatl define lo que debe de ser un maestro dentro de su cultura. Se trata de un poema que ha guiado la labor docente, en la carrera de Letras Españolas, de muchos de mis colegas y la mía propia durante estos últimos treinta años de nuestra vida profesional. Supongo que en los primeros treinta años debió ser igual. Ser "Una luz, una tea, / una gruesa tea que no ahúma" ha sido un anhelo de todos nosotros en este arduo camino de transmitir y de construir conocimiento. Conseguir iluminar, pero sin dejar huella, sin imponer nuestra propia forma de interpretar y de acercarnos a la literatura, a la lengua y a las ideas, ha sido nuestra meta y nuestra razón de ser maestro, de ser maestra. "Poner un espejo delante de los otros", "hacer que en ellos aparezca una cara", "desarrollarla", ha sido nuestro fin y la razón de ser de la carrera de Letras Españolas a lo largo de todos estos años. Pero no sólo hemos sido un muy importante factor para la educación de nuestros estudiantes, también lo hemos sido dentro de esta institución. Siempre hemos estado luchando para "iluminarla", "abrirle los oídos y el corazón", hacer evidente la importancia de los estudios humanísticos en todo individuo, aun en aquellos que desean consagrar su vida a las ingenierías y a las ciencias exactas. Hemos sido el factor que ha empujado a la institución a "humanizar su querer", desde los primeros años de su fundación cuando Don Eugenio Garza Sada concibió los estudios humanísticos como uno de los valores fundacionales de este instituto. Don Eugenio se acercó a humanistas como Luis Astey, Eugenio del Hoyo, 13


Federico Uribe, Agustín Basave, Andrés Estrada Jasso, Emilio Amores, Alfonso Rubio y Rubio e Isidro Vizcaya, entre otros muchos, para que esta institución, dedicada principalmente a la técnica y la ciencia, tuviera a las humanidades como faro que diera rumbo a las tareas de docencia e investigación. Fue así como nacieron dos carreras dedicadas a las Letras en el Tec, la de Letras Españolas y la de Letras Inglesas. A su vez estas dos carreras han sido origen y principio de otras carreras. De ellas con el tiempo se derivaron la carrera de Licenciado en Comunicación y la licenciatura en Relaciones Internacionales. Y de ellas a su vez han surgido carreras como LCP, LAD y LP. El camino que hemos recorrido ha sido muy arduo, desde aquella lejana tarde de 1977 en la que al pie de las escaleras de Aulas II el Doctor Rangel me preguntó, "¿A poco existen Letras en el Tec?". Hemos tenido que ganar espacios de docencia y visibilizarnos. Esos espacios, a fin de cuenta nuestra pasión, han ido escalando desde las materias como las optativas culturales o las de tronco común que fueron seguidas por los Cursos Sello. Seguramente muchos de ustedes se acuerdan de la materia de Sociedad y Desarrollo en México o la de Sociedad y Desarrollo en el Mundo, ambas diseñadas por el maestro Pedro Treviño, o la de Análisis del Pensamiento Mexicano. Todavía me paran en el súper o en algún restaurante señoras muy formales que me dicen, "¿Te acuerdas de mí? Tú fuiste mi maestra de Análisis del Pensamiento Mexicano, ¡Me encantaba esa materia!", y yo siempre contesto, "¡Claro que me acuerdo! ¿Qué estudiabas?", pero desde luego, no eran estudiantes de Letras. El asunto de ganar visibilidad ha sido mucho más festivo. En complicidad con la Cátedra Alfonso Reyes, la institución 14


ha traído para los alumnos de esas "Materias de Educación General" a grandes personalidades del mundo de las Letras: Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan Goytisolo, Javier Ordóñez, Luisa Valenzuela, Gonzalo Celorio, Mario Bellatin, Guillermo Fadanelli y muchos otros. Los de Letras teníamos siempre el privilegio de asistir a una conferencia privada con aquellos grandes personajes y después nos invitaban a comer con ellos y de ahí se crearon redes y salieron amistades entrañables. Juan Goytisolo quiso irse a conocer la ciudad con los alumnos, estaba entonces la generación de Raúl Verduzco, y Fadanelli me amenazó con venir en pijamas para recibir un premio. No sabía con quién se estaba metiendo el angelito... La Feria del Libro ha sido también una experiencia de primerísima para maestros y alumnos. Aún recuerdo, en 1989, esa primera feria en los estacionamientos del ya inexistente estadio, las carpas, la lluvia, el peligro de que los libros se mojaran, la preocupación de los libreros y la generación de María de Alva corriendo de un lado a otro tratando de salvar la honra de la institución. ¿Y qué me dicen de nuestro primer gran congreso internacional? El XV Congreso Internacional de la Asociación Internacional de Hispanistas en el 2004. Casi se me para el corazón cuando señores de la Casa del Rey nos confirmaron que vendrían a inaugurar el congreso los recién casados Príncipes de Asturias. Recibí a la comitiva de avanzada en la sala de juntas de Don Eugenio (la cual ya no existe). Eran unos señores muy elegantes, de esos que besan la mano, pero a mí nada me sorprende... Rangel no estaba, andaba de viaje, y ya había dado órdenes de echar la casa por la ventana para recibir a los príncipes. Pusimos muchas flores en el Centro Estudiantil. La carta de invitación la escribimos un año antes Aurora Egido (ahora académica de la lengua) y yo, en mi oficina de Aulas II. 15


Aurora me dijo, "¿Cómo nos dirigimos al príncipe en la carta? ¿Querido príncipe? ¿Estimado príncipe? ¿Su Majestad? ¿Su Alteza Real?"... yo ni idea. "Pásame a Gracián", me dijo, y yo tenía un Gracián en mi oficina... así que empezamos la carta como lo hace Gracián... "Majestad". El congreso fue un éxito mediático, vino prensa de todo el mundo hispánico y hasta salimos en el Hola. Desde el punto de vista académico resultó un congreso de primera, con cinco conferencias magistrales, tres mesas de investigadores y más de quinientas ponencias, las cuales pueden ver en la publicación de las Actas en cuatro tomos. Todas estas han sido grandes experiencias de aprendizaje que nos han hecho crecer a maestros y a alumnos. Por todos estos motivos no puedo menos que agradecer al Tecnológico de Monterrey y a todos los que hemos formado parte de la Comunidad de Humanidades. 16


Para terminar, y después de haber oído todo lo que se discutió en la mañana, no puedo menos que decir con Sor Juana: En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas; y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi pensamiento que no mi pensamiento en riquezas. Yo no estimo hermosura que, vencida, es despojo civil de las edades, ni riquezas me agrada fementida, teniendo por mejor, en mis verdades, consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades. Les pido que en señal de agradecimiento brindemos por los sesenta años de Letras en el Tec, y le deseemos a la carrera muchos años más siendo "Una luz, una tea, / una gruesa tea que no ahúma". ¡Muchas gracias!

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Textos María de Alva Levy Brenda Berenice Valencia Blanca López de Mariscal corrección de estilo Fanny Esquivel Jiménez FOTOS Evento del 21 de septiembre por Adrián Alcántara Generación de María de Alva en Aulas I, Cortesía de María de Alva Levy Feria del Libro, Congreso de Hispanistas, Mario Vargas Llosa, Aulas II, Cortesía Blanca López de Mariscal Diseño Fanny Esquivel Jiménez


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60 años - Brindis de la ceremonia  

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