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2009 reveló que 97 por ciento de las mujeres entre 15 y 19 años los conoce. Sin embargo, conocer los métodos no implica que se comprenda su mecanismo de acción o que se sepan usar correctamente. Así lo mostró el estudio de Celsam, donde 66 de las mujeres y 63 por ciento de los hombres dijo haber recibido información sobre metodología anticonceptiva y haberla entendido, pero menos de la mitad (49 por ciento de ellas y 42 por ciento de ellos) pudieron describir cómo se usan hasta siete de los 14 métodos que se incluyeron en la encuesta.

Mariana tuvo su primera relación sexual a los 15 años. El promedio de inicio de la vida sexual de adolescentes se ha mantenido alrededor de esa edad en los últimos años. Sin embargo, el porcentaje de ellos que tiene relaciones sexuales ha crecido. La Encuesta Nacional de Juventud 2010 informó que los jóvenes de 15 a 19 años que tienen actividad sexual ha ido aumentando de 22 por ciento en 2000 a 27 por ciento en 2005 y subió hasta 33 por ciento en 2010. En la encuesta de Celsam, que estudia menores de hasta 10 años, la media de inicio sigue siendo 15 años de edad en ambos sexos, pero resalta que 29 por ciento de las mujeres y 38 por ciento de los hombres comenzaron antes de los 14 años. Como dato relevante, según la Encuesta sobre el Consumo de Alcohol, Tabaco y Otras Drogas en la ciudad de México (ECATOD) 2012, alrededor de 10 por ciento de adolescentes se han sentido presionados para tener un contacto sexual, mientras que 32 por ciento de varones y 18 por ciento de mujeres lo han tenido bajo los efectos del alcohol. Con todo, la cantidad de adolescentes que iniciaron su vida sexual sin protección disminuyó sustancialmente. En el caso de las mujeres, bajó de 79 por ciento en el año 2000 a 33 por ciento en 2012, y en los hombres de 47 por ciento en 2000 a 14.4 por ciento en 2012, según refiere la ENSANUT 2012. Entre los motivos para no usar anticonceptivos, apunta Celsam, el principal (alrededor de la mitad de mujeres y hombres) fue que “no lo pensaron”. En contraste, más de la mitad (54 por ciento de mujeres y 62 por ciento de hombres) afirmaron que usan anticonceptivos “siempre”. “Esa cifra no es despreciable”,

Matrimonios y uniones

Carlos Fernández Moreno

La primera vez, ¿cuándo y cómo?

dice Juan Carlos Hinojosa, “pero ¿y el otro 40 por ciento? Todavía es un número importante los que no se protegen”.

Servicios especializados, una necesidad “Llegué al Inper porque tuve amenaza de aborto”, cuenta Mariana. Si bien cuando supo que tendría un hijo sintió “miedo”, nunca contempló la posibilidad de interrumpir su embarazo. A la unidad de adolescentes de este instituto llegan también jóvenes En México persiste un régimen de matrimonio relativamente temprano, en particular en los estratos socioeconómicos más bajos, donde los jóvenes encuentran más obstáculos para la independencia económica. Este dato es uno de los resultados la Segunda Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER 2011), que contiene historias de vida de mujeres y hombres de tres generaciones: 1951-53, 1966-68 y 1976-78. En el caso de las mujeres, la entrada a la primera unión se retrasó ligeramente entre generaciones. A los 15 años casi to-

que sólo piden asesoría sobre métodos anticonceptivos. “Si vienen a preguntarme eso no les voy a abrir un expediente, simplemente se les da la orientación”, explica Josefina Lira, quien considera que los servicios amigables son una pieza clave para abordar la salud sexual y reproductiva de esta población. “No tenemos en el país servicios específicos para ellos, si los hubiera y encontraran ahí un médico sonriente, das ellas son solteras, pero a partir de esa edad las uniones comienzan a acelerarse. Las mujeres de la generación más antigua se unieron más temprano (a los 20.7 años de edad), y las de la generación más joven lo hicieron más tarde (a los 21.3 años). En el caso de los varones, ellos continúan solteros hasta los 17 años. En contraste, los hombres más jóvenes se unieron por primera vez antes que los de generaciones pasadas, pues la mitad de ellos lo hizo a los 22.9 años, mientras que en la generación mayor lo hicieron exactamente un año más tarde (23.9). Esto muestra una tendencia

una enfermera buena onda, otra cosa sería”, opina, pues “los chavos son de empatía, si llegan a un lugar y les haces mala cara, ya no vuelven”. Aunado a esto, el personal adscrito a los servicios de planificación familiar teme por su responsabilidad legal sobre los adolescentes. “Muchos colegas dicen que la Norma Oficial Mexicana de Planificación Familiar no especifica si podemos tener problemas legales al recetarle un anticonceptivo a un menor, sin embargo, yo creo que la Norma deja entrever que sí lo podemos prescribir”. La encuesta de Celsam dice que más de 80 por ciento de los entrevistados tiene acceso a servicios de salud públicos o privados, aunque la mayoría están afiliados al IMSS, ISSSTE y Seguro Popular. Entre las barreras que los jóvenes refirieron para acercarse a los servicios están principalmente el horario (38 por ciento). Acerca de los servicios, la ONU, a través de su Fondo de Población (UNFPA) sostiene que es necesario “cuestionar las leyes y políticas restrictivas que limitan el acceso de las chicas a los servicios, entre ellas, las leyes que estipulan que debe contar con un permiso por escrito del padre, la madre o el esposo, para tener acceso a los anticonceptivos”. Ante esto, Josefina Lira puntualiza que, según datos de la unidad a su cargo, cuando las jóvenes egresan del hospital luego del parto y no se van con un método anticonceptivo, 47 por ciento de ellas se volverá a embarazar en los 12 meses siguientes. En el marco del Día Mundial de la Población, el Conapo reconoció que los retos para México apuntan a normar el derecho a la salud sexual y reproductiva de los adolescentes, además de considerar necesario que “la planificación familiar, anticoncepción, salud sexual y reproductiva para adolescentes sean obligatorios, eficientes y oportunos”. Ajena a la existencia de esta maraña de números sobre algo que le atañe, Mariana planea hacerse cargo de su futuro hijo, pero también volver a estudiar. Su ex novio siguió haciéndolo; aunque le había pedido que se fueran a vivir juntos, al final se desdijo. Ella seguirá viviendo con sus padres y sus seis hermanos, pero uno de sus tíos le ayudará a pagar sus estudios. Él sabe que “todos cometemos errores”; lo supo desde hace más de dos décadas, cuando la madre de Mariana quedó embarazada a los 13 años.

a que las mujeres aumenten su edad para unirse y los hombres la disminuyan. Por otro lado, la Encuesta Nacional de Juventud 2010, mostró que, de los jóvenes de 12 a 29 años que se unieron o casaron, 14 por ciento de los hombres y 15 por ciento de las mujeres lo hicieron debido a que había un embarazo. Aun así, la principal razón para estas uniones sigue siendo el amor (más de 50 por ciento de los casos). Entre adolescentes de 12 a 19 años, el segundo motivo para irse a vivir solos es formar una familia (23 por ciento), sólo antecedido por estudiar (31.3 por ciento).

Letra S 205 (Agosto, 2013)  

ADOLESCENTES A LA DERIVA. Sin orientación ni servicios, los menores que ejercen su sexualidad están por su cuenta

Letra S 205 (Agosto, 2013)  

ADOLESCENTES A LA DERIVA. Sin orientación ni servicios, los menores que ejercen su sexualidad están por su cuenta

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