Epicúrea Vinos&Gastronomía

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eethoven B y el vino del Rhin

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oy quiero contaros otra de esas historias relacionadas con el vino, que en esta ocasión tiene por protagonista a Ludwig Van Beethoven. Quien, a pesar de lo que muchos pudieron decir, no era alcohólico; lo cual no quiere decir que no le gustase el buen vino y, concretamente, sintiese auténtica devoción por el del Rhin, según se confirma en los cuadernos de conversación. El 22 de febrero de 1827 dictó una carta para Schott, en Maguncia, que decía: ...El médico me ha prescrito un buen vino del Rhin. Aquí no hay posibilidad de encontrar a ningún precio uno que no esté adulterado. Si usted quisiera enviarme unas botellas, yo le demostraría mi agradecimiento por medio de la Caecilia. Cuanto antes me envíe el vino del Rhin o del Mosela, antes me recuperaré de mi estado actual. En su lecho de muerte cuenta Schindler a Schott en otra carta fechada el 12 de Abril de 1827, entró en la estancia el empleado del despacho del consejero Von Breuning, llevando la cajita con vinos y licores que usted había enviado. Era la una menos cuarto. Coloqué las dos botellas de Rüdesheimer en la mesilla de noche. Las miró y murmuró: “¡Qué lástima, que lástima…! ¡Es demasiado tarde!” Aquellas fueron sus últimas palabras. Inmediatamente, entró en agonía y no pudo hablar más. Al anochecer perdió el conocimiento y empezó a delirar. Fue una agonía terrible, pues su naturaleza y su pecho eran de un vigor extraordinario; y he de decirle que hasta el momento mismo de su muerte estuvo tomando cucharaditas de Rüdesheimer. ¿Pero qué tenía aquel vino para que gustase tanto al gran maestro… ? Por entonces al vino se le añadía un compuesto endulzante derivado del plomo como potenciador del sabor y el aroma, al mismo tiempo que funcionaba como inhibidor de la reproducción bacteriana. También, por la época era muy común el uso de compuestos de plomo en la decoración de las vajillas; por lo que, la constante exposición a estos elementos perjudiciales y la afición a la bebida que tanto placer le dio hasta el momento mismo de su muerte, pudieron influir decisivamente tanto en los brotes irascibles que padecía el músico como en su envenenamiento por plomo (saturnismo), como demuestran los análisis que se hicieron sobre sus cabellos y parte de su cráneo. Precisamente a petición del mismo genio con objeto de que se descubriesen las causas de su enfermedad y evitar así para otros el tormento que padeció. El vino de Rüdesheimer es un vino blanco alemán procedente de Rüdesheim, un pueblo encantador y de gran tradición vinícola dentro de la región de Rheingau, en las orillas del Rhin, que le confieren a sus vinos una personalidad única. Los cuales, probablemente, ya habrán iniciado su fiesta del vino “wine Queen” por estas fechas.

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