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AREA DE MATEMÁTICAS VALOR DE LA HONESTIDAD

MES DE MARZO DE 2009

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RESPONSABLES RESPONSABLES EN PRIMARIA

MARTHA CECILIA RESTREPO ADRIANA MARÍA JURADO GLORIA PATRICIA PÉREZ DIANA MARÍA LÓPEZ LIGIA CUARTAS

RESPONSABLE EN BACHILLERATO

LEONARDO FLÓREZ DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ ERIKA SANCHES JANETH MILENA AGUDELO MARÍA OFFIR MARULANDA JUAN PABLO ACOSTA

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INTRODUCCIÓN Desde muy pequeños no enseñan sobre los valores, uno de ellos es la honestidad. Pero ¿Qué es la honestidad?, según sus raíces etimológicas proviene del latín honestitas, que quiere decir virtud por la cual se aprecia en la persona. Filosóficamente nos enseñan que la honestidad es la percepción de la vida y una forma de sentirnos íntegros en nuestras acciones, inspirar confianza en los demás y en nosotros mismos. Y su definición es que la honestidad es la decencia y compostura a las acciones y palabras de cada persona, pero...¿Dónde está la decencia?, los escolares responden "en el cuaderno", la gente más adulta "se perdió en el tiempo", pero no es así. La honestidad esta en cada uno de nosotros y es labor moral de cada persona darla a difundir con nuestros actos. Es tan claro como el agua que la honestidad esta devaluada, ya que se ven grandes ejemplos en la vida diaria. Ahí está la política, la farándula, los deportes, y mucho más, pero también se ven buenos ejemplos como: "La policía devolvió x cantidad de dinero a persona que se le cayó en la calle", pero es más común ver malos, que buenos ejemplos. Uno de los valores que va de la mano con la honestidad es la veracidad. La mentira es un grave delito en contra de la honestidad. Ahora veamos ¿Cuántas personas mienten?, seguro la lista es grande, casi todo el mundo, pero eso no es una excusa para darle la espalda a la honestidad. Debemos ver eso y darle la contra a la sociedad, asimismo la honestidad hace ver a la persona con mucho ego y además pone a la persona como ejemplo de muchas o de un grupo, y eso es bueno. Nos debe incentivar que ser honestos nos va a hacer mejores personas, ya que ser honestos es ser únicos, originales y genuinos; nos hace respetar a todas las personas y más a uno mismo; y da a la vida un valor más grande, nos da confianza y nos motiva a ser mejores cada día. Esto lo deben sentir las personas que vamos a mencionar como ejemplos: A un policía del barrio que devolvió 1000 soles a una señora que había salido de un mercado, ese día a él le hicieron un gran reconocimiento y felicitación en su institución; otro ejemplo es un compañero de clase que por motivos de trabajo no estudio cuando iba a haber un examen difícil, sus amigos lo aconsejaron a copiarse escondiendo entre su lapicero una hoja con unas supuestas respuestas, pero el prefirió afrontar las consecuencias y dar el examen. A la final aprobó. Solo queda en nosotros ser honestos y seguir los valores morales, ya que nos va a llenar de satisfacciones para poder ser un ejemplo digno en esta moderna sociedad.

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JUSTIFICACIÓN La reflexión en la institución es una parte importante en el proceso de enseñanza que nuestro santo fundador nos dejo como legado, de allí partimos como base para que nuestro quehacer diario tengan un toque amoroso que nos una cada vez más a Dios, generándonos la identidad, fuerza y liderazgo que deseamos transmitir cada día a nuestros estudiantes.

La honestidad como valor fundamental expresa respeto por uno mismo y por los demás, tiñe la vida de confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz de la verdad. La honestidad es de suma importancia, dado que toda actividad social, que requiera una acción concertada, se atasca cuando la gente no es honesta. La honestidad no consiste sólo en la franqueza, si no en esa capacidad de aceptar y enmendar el error, o como en algunas situación no buscar el beneficio propio, sino ser equitativo en nuestras responsabilidades, así no es si mas, la honestidad es el valor que encierra otros en la integridad humana, de allí su gran importancia de difusión en la institución en el mes de marzo. Por tanto, el área de matemáticas pondrá todo su empeño para que el mensaje toque cada uno de los estudiantes y personal, que están involucrados en la institución para que este valor tan importante deje huella en cada uno de nuestros corazones.

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OBJETIVOS 1. Reconocer el valor de la honestidad en diferentes situaciones de la vida diaria, mediante estrategias metodol贸gicas variadas. 2. Promover el valor de la honestidad como calidad humana necesaria para ser un l铆der lasallista

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CRONOGRAMA DE REFLEXIONES

FECHA

RESPONSABLE EN PRIMARIA

RESPONSABLE EN BACHILLERATO

Martes 03 de marzo

MARTHA CECILIA RESTREPO

LEONARDO FLÓREZ

Miércoles 04 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ

Jueves 05 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

ERIKA SANCHES

Martes 10 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

JANETH MILENA AGUDELO

Miércoles 11 de marzo

LIGIA CUARTAS

MARÍA OFFIR MARULANDA

Jueves 12 de marzo

MARTHA CECILIA RESTREPO

JUAN PABLO ACOSTA

Martes 17 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

LEONARDO FLÓREZ

Miércoles 18 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ

Jueves 19 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

ERIKA SANCHES

Martes 24 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

JANETH MILENA AGUDELO

Miércoles 25 de marzo

LIGIA CUARTAS

MARÍA OFFIR MARULANDA

Jueves 26 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

JUAN PABLO ACOSTA

Martes 31 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

ERIKA SANCHES

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Martes 03 de marzo

MARTHA CECILIA RESTREPO

LEONARDO FLÓREZ

EL PASTORCITO MENTIROSO RESPONSABLE: MARTA CECILIA RESTREPO BEDOYA BUENOS DIAS COMUNIDAD LASALLISTA. NOS DISPONEMOS A RECIBIR LA REFLEXION DE HOY MARTES 3 DE MARZO. ACORDEMONOS QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DEL SEÑOR. Los profesores del área de matemáticas iniciamos hoy un lindo valor y los invitamos para que lo vivan cada día. VAMOS A ESTAR ATENTOS A LA SIGUIENTE DRAMATIZACIÓN Y USTEDES MISMOS DESCUBRIRÁN EL IMPORTANTE VALOR QUE CORRESPONDE A ESTE MES El grupo de transición B representará el pastorcito mentiroso Personajes: 4 lobos. Un pastorcito, 9 ovejas y 11 niños representando las personas del pueblo. La profesora Marta narrará la historia. Luego se destacará el valor de la honestidad haciendo una reflexión sobre lo sucedido. SER HONESTO ES DECIR LA VERDAD, TENER UN COMPORTAMIENTO ADECUADO, CORRECTO, JUSTO Y DESINTERESADO. LA PERSONA HONESTA ACEPTA CUANDO SE EQUIVOCA, NO APARENTA LO QUE NO ES. Si eres honesto tendrás el reconocimiento de los demás, porque el interior y el exterior son el reflejo el uno del otro. No existen contradicciones entre los pensamientos, palabras o acciones. Esta integración te proporciona claridad y ejemplo a los demás; ser interiormente de una forma y exteriormente de otra, ocasiona daño y conflictos, porque no se puede estar cerca de los demás ni los demás querrán estar cerca de una persona que no es confiable o digna de confianza. El valor de la honestidad es visible en cada acción que se realiza. Los estamos invitando a ser honestos diciendo siempre la verdad, reconociendo errores. Los mentirosos sólo ganan una cosa: no tener crédito aún cuando digan la verdad Les deseo un feliz día. Viva Jesús en nuestros corazones. Por siempre.

nuestros

LA HONESTIDAD - SPIKE Y SU NUEVA AMIGA ESTRELLA PROFESOR LEONARDO FLÓREZ Buenos días comunidad lasallista, hoy martes 03 de marzo les habla el profesor Leonardo Flórez… En nombre del área de matemáticas reciban un amable y respetuoso saludo. El día de hoy abrimos el ciclo de reflexiones del mes de marzo con el valor de la HONESTIDAD. Esperamos que los mensajes lleguen con claridad y que sean de su agrado… A los profesores gracias por colaborar centrando la atención de los jóvenes y por tomar nota de algún mensaje importante que resulte de esta reflexión. A los estudiantes gracias por su educación que se manifiesta con el respeto por la palabra.

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Acordémonos que estamos en la santa presencia del señor… y adoremos su santo nombre... Aunque no todos respondan a esta frase, si confío en que realmente sienten la presencia de Dios y están dispuestos a recibirlo en su corazón para enfrentar un día de trabajo, de estudio, de exámenes. Pidamos al señor que nos de la energía y la voluntad para hacer lo que nos corresponde y que no veamos simplemente cómo se nos va el día. La reflexión de hoy, como todas las de este mes… nos habla de la honestidad, la honestidad entendida como el respeto por la verdad, una honestidad que nos invita a actuar con sinceridad, con coherencia y con justicia. Iniciemos con un cuento que se llama: Spike y su nueva amiga Estrella Escrito por: Adalia Torres

Había una vez un perrito llamado Spike, que fue a su primer día de clases. Al entrar a la escuela vio a una perrita muy hermosa con un pelaje muy brillante. Se dijo a sí mismo: ―Ella será mi nueva amiga‖. De repente, se fija en que ella es especial. A la perrita le faltaba una pata trasera. Spike se le acerca y le pregunta: ―¿Cómo te llamas?‖ y la perrita le contesta: ―Me llamo Estrella‖. Spike le dice: ―¿Quieres acompañarme al recreo? Estrella le contesta: ―Sí, gracias, pero no puedes correr.―¿Por qué?‖ pregunta Spike. ―Sufrí un accidente y perdí mi pata trasera‖, contesta Estrella. Spike le dice: ―Eso no es nada, caminaré lento para que estés a mi lado.‖ Pasó un largo tiempo, Estrella se sentía arrepentida de haberle ocultado la verdad a su gran amigo Spike. Un día decidió decirle la verdad y con voz temblorosa le confiesa: ―Ya no puedo más, te he mentido y tengo que decir la verdad. Nunca tuve un accidente, nací así como soy pero nunca te dije porque estaba avergonzada. Spike le contesta: ―Eso no es razón de vergüenza, todos somos especiales, no importa como nos veamos, tú eres especial para mí y para todos los demás.

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Estrella se sentía contenta de haber dicho la verdad y se fue con su gran amigo Spike muy feliz a jugar. Ser honesto es ser real, auténtico, genuino. Ser deshonesto es ser falso, ficticio… La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en si misma ni a los demás. La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento. Es una disposición a vivir en la oscuridad. El honesto es siempre confiable, el deshonesto pierde la confianza de todo el que le conoce. Es deshonesto el que toma los trabajos de sus compañeros como suyos, el que hace fraude en el examen, el que miente a sus padres diciendo que no tiene tareas, el que gana la mención de honor pidiendo a los profesores que le suban la notica, para poder ganarse un paseíto o ir a una fiesta. Ser honesto significa que no hay contradicciones entre nuestros pensamientos, palabras o acciones. Somos honestos cuando no nos engañamos ni engañamos a nuestros semejantes. Si queremos ser honestos, debemos empezar por enfrentar con valor nuestros defectos y buscar la manera de superarlos, corrigiendo cada vez que nos equivocamos y cumpliendo con nuestro deber en las labores grandes y pequeñas sin hacer distinción. Dicen que Diógenes, (Diógenes era un filósofo griego que vivió por el año 300 a.c.), En una oportunidad salió a una plaza de Atenas en pleno día portando una lámpara. Mientras caminaba decía: «Busco a un hombre.» «La ciudad está llena de hombres», le dijeron. A lo que él respondió: «Busco a un hombre de verdad, uno que viva por sí mismo [no un indiferenciado miembro del rebaño]. Busco a un hombre Honesto»… por algo le decían a Diógenes el sabio cínico. La honestidad consiste en decir toda la verdad a quien corresponde, de modo oportuno y en el lugar correspondiente. Decir la verdad no implica ser irrespetuoso con nadie. Ser honesto es ser transparente; es necesario desprenderse de las máscaras que el ser humano se pone para defenderse, para ocultar sus inseguridades o miedos. El recelo y la agresividad, son algunas de estas máscaras. Una persona deshonesta, normalmente aparenta lo que no es, por ejemplo, aparenta virtudes que no tiene. terminemos esta reflexión diciendo que: Ser honesto es ser real, genuino y auténtico. San juan bautista de la salle… ruega por nosotros. Feliz día para todos.

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Miércoles 04 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ

ALGO SOBRE LA HONESTIDAD... PROFESORA ADRIANA MARÍA JURADO Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse. Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré a cada una de ustedes una semilla. Deben cultivarla con amor y hacerla crecer. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China". La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc. El tiempo pasó y una dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada. Entonces, con calma el príncipe explicó: ‖Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles". Mensaje o conclusiones: Hay que tomar la honestidad en serio, estar conscientes de cómo nos afecta cualquier falta de honestidad por pequeña que sea… Hay que reconocer que es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad y la auténtica vida comunitaria. Ser deshonesto es ser falso, injusto, impostado, ficticio. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma y busca la sombra, el encubrimiento: es una disposición a vivir en la oscuridad. La honestidad, en cambio, tiñe

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la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz, la luz de la verdad.

LA HONESTIDAD. PROFESOR DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ Ser honesto es ser real, auténtico, genuino. Ser deshonesto es ser falso, ficticio, impostado. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en si misma ni a los demás. La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento. Es una disposición a vivir en la oscuridad. La deshonestidad no tendría ningún papel en un mundo en que imperara la realidad y estuviera habitado por seres humanos plenamente conscientes. Desgraciadamente, debemos de convivir con la deshonestidad. Los humanos, abrigamos una variedad de tendencias e impulsos que no armonizan espontáneamente con la razón. Los seres humanos necesitan práctica y estudio para convertirse en personas benévolas en las que retomar la chispa divina de la que emergimos. En ese intento hacen muchas cosas que la prudencia les aconseja ocultar. Mentir es una ―fácil‖ herramienta de ocultamiento y, cuando se emplea a menudo, pronto degenera en un vicio que arrastra hacia lo contrario. La honestidad es de suma importancia. Toda actividad social, toda empresa humana que requiera una acción concertada, se atasca cuando la gente no es franca. La honestidad no consiste sólo en la franqueza, la capacidad de decir la verdad, sino en la honestidad del trabajo honesto por una paga honesta. ¿Cómo se cultiva la honestidad? Como la mayoría de las virtudes, conviene desarrollarla y ejercitarla en armonía con las demás. Cuanto más se ejercita, más se convierte en una disposición afincada. Pero hay una respuesta rápida que se puede dar en tres palabras: tomarla en serio. Se debe reconocer que la honestidad es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad, para la auténtica vida comunitaria. Pero se debe tomar en serio por sí misma, no ―como la política más conveniente‖. Hay una gran diferencia entre tomar en serio la verdad y no dejarse pillar. Los padres a menudo decimos ―que no te pille de nuevo‖, y es comprensible, pero una vida buena y honesta es más que eso. El desarrollo moral no es un juego de ―píllame si puedes‖. Conviene concentrarse en lo que importa de verdad, la clase de persona que uno es, y la clase de persona que uno quiere ser. No hay medias tintas con la honestidad. La pregunta Si el mundo entero fuera como tú (ni una pizca mejor), si fuera igualmente puro y franco, tan puro y franco como tú, igualmente libre de malas intenciones, de extorsiones y engaños, de planes para burlar al prójimo, de planes para engañar al prójimo, de planes para aplaudir al desalmado... ¿sería mejor el mundo? Si el mundo entero te siguiera (al pie de la letra) ¿sería un mundo más noble, totalmente despojado de engaños y falsías, la malicia, el egoísmo y la lujuria se borrarían bajo esa costra

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que cubre el corazón humano? Dime, si a ti te imitara, ¿sería mejor el mundo? BUSCA LA VERDAD EN TI MISMO ANTES DE BUSCARLA EN LOS DEMÁS. Desde ahí, uno empieza a entender la realidad de la honestidad.

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Jueves 05 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

ERIKA SANCHEZ

LAS FORMAS DE LA HONESTIDAD PROFESORA GLORIA PATRICIA PEREZ Una de las formas de la honestidad es cuando le cuentas a tus padres que has hecho algo mal. Es importante dejar el orgullo y demostrar que somos capaces de reconocer nuestros errores. Tus padres valoraran tu actitud, tan noble como el agua, y confiaran más en ti, brindándote otra oportunidad. Lo mismo sucederá con tus amigos si te muestras como eres. Otra forma de la honestidad es no hacer trampas ni buscar ventajas indebidas cuando estás jugando. Nunca es bueno ganar a cualquier precio, y menos haciendo trampas. Perder es parte del juego… ¡Lo importante es no perder la honestidad! Ser honesto también es decir lo que piensas, sin esconder tus verdaderas opiniones. Pero debes hacerlo con respeto y amabilidad, buscando hacer el bien y evitando lastimar a las personas que te rodean. No hagas como esas personas antipáticas que cuando alguien les reprocha su carácter se justifican diciendo: ―¡Yo digo la verdad!‖! ¡La verdad es amable, generosa… es honesta! ¡Se dulcemente honesto! Todos valoraran esa actitud y confiaran en ti. Si por ejemplo ves que un amigo pierde un lápiz y tú lo encuentras y se lo alcanzas, él te lo agradecerá y tú… sentirás la alegría de haber hecho lo correcto.

HONESTIDAD Y RESPETO PROFESORA ERIKA SANCHES El respeto a lo ajeno implica conocer y sentir que no se debe disponer de lo que no es propio, y si en un momento determinado necesitamos de algo que no es nuestro, no podemos tomarlo si no contamos con la aprobación de su dueño. El hombre inteligente aprende de sus errores, el sabio aprende de los errores de los demás. La integridad, es hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando. Cometer un error y no corregirlo es otro error. El que ambiciona lo ajeno pierde temprano lo propio El pobre no es el que tiene poco, sino el que desea más Mas vale vivir con honra que morir deshonrado La honradez reconocida es el seguro de los juramentos Ser honrado no te cuesta nada Conserva bien lo tuyo y no codicies lo ajeno, nada podrá impedirte el ser dichoso

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Martes 10 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

JANETH MILENA AGUDELO

LAS HONRADAS MARIQUITAS PROFESORA DIANA MARÍA LÓPEZ Cuenta una extraña historia que las mariquitas perdonan, pero no olvidan. Según parece, al principio las mariquitas no tenían sus famosos puntitos negros. Poco antes todas estuvieron a punto de desaparecer cuando guiadas por el famosísimo Cayus Insectus, una tormenta inundó el camino por el que viajaban. Las pocas que sobrevivieron tuvieron que elegir el sustituto de Cayus Insectus, desaparecido entre las aguas, y decidieron que lo sería quien primero llegara al lago de la región sur y regresara para describirlo. Las mariquitas se lanzaron a la aventura, y poco a poco fueron regresando, contando lo bello que estaba el lago en aquella época del año, con sus aguas cristalinas, lleno de flores y hierba fresca en sus orillas. Pero la última de todas ellas tardaba en llegar. La esperaron hasta 3 días, y cuando regresó, lo hacía cabizbaja y avergonzada, pues no había llegado a encontrar el lago. Todas criticaron la torpeza y lentitud de la joven mariquita, y se prepararon para continuar el viaje al día siguiente. Siguiendo al nuevo guía, caminaron toda la mañana hacia el Norte, hasta que al atravesar unas hierbas espesas y altas, se detuvieron atónitos: ¡frente a ellos estaba el Gran Lago! y no tenía ni flores, ni hierba, ni aguas cristalinas. Las grandes lluvias lo habían convertido en una gran charca verdosa rodeada de barro. Todos comprendieron al momento la situación, pues al ser arrastrados por el río habían dejado atrás el lago sin saberlo, y cuantos salieron a buscarlo lo hicieron en dirección equivocada. Y vieron cómo, salvo aquella tardona mariquita, todos deseaban tanto convertirse en Gran Guía, que no les había importado mentir para conseguirlo; e incluso llegaron a comprobar que el nefasto Cayus Insectus había llegado a aquel puesto de la misma forma. Así pues la mariquita tardona, la única en quien de verdad confiaban, se convirtió en Gran Guía. Y decidieron además que cada vez que una de ellas fuera descubierta engañando, pintarían un lunar negro en su espalda, para que no pudiera ni borrarlos, ni saber cuántos tenía. Y desde entoces, cuando una mariquita mira a otra por la espalda, ya sabe si es de fiar por el número de lunares. Como las mariquitas, también las personas pintan lunares en la imagen de los demás cuando no muestran su honradez. Y basta con tener un sólo lunar negro para dejar de ser un simple insecto rojo y convertirse en una mariquita. Así que, por grande que sea el premio, no hagamos que nadie pueda pintarnos ese lunar.

PROFESORA MILENA AGUDELO MARÍN EL PROBLEMA DEL SULTÁN El sultán estaba desesperado por no encontrar un nuevo recaudador. ¿No hay ningún hombre honesto en este país que pueda recaudar los impuestos sin robar el dinero? – se lamentó el sultán. Acto seguido llamó a su consejero más sabio y le explicó el problema. -Anunciad que buscáis un nuevo recaudador, alteza – dijo el consejero- y dejadme a mí el resto.

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Se hizo el anuncio y aquella misma tarde la antecámara del palacio estaba llena de gente. Había hombres gordos con trajes elegantes y un hombre con un traje vulgar y usado. Los hombres de los trajes elegantes se rieron de él. El sultán, por supuesto, no va a seleccionar a un pobre como su recaudador – dijeron todos. Por fin entró el sabio consejero. - El sultán os verá a todos en seguida- dijo-, pero tendréis que pasar de uno en uno por el estrecho corredor que lleva a sus aposentos. El corredor era oscuro y todos tuvieron que ir palpando con sus manos para encontrar el camino. Por fin todos se reunieron ante el sultán. ¿Qué hago ahora?- susurró el sultán. Pedid que bailen todos- dijo el hombre sabio. Al sultán le pareció extraña aquella medida, pero accedió y todos los hombres empezaron a bailar. -

Nunca en mi vida he visto unos bailarines tan torpes – dijo el sultán- Parece que tienen pies de plomo!

Sólo el hombre pobre pudo saltar mientras bailaba. -

Este hombre es vuestro recaudador – dijo el sabio-

Llené el corredor de monedas y joyas y él fue el único que no llenó sus bolsillos con las joyas robadas. El sultán había encontrado un hombre honrado.

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Miércoles 11 de marzo

LIGIA CUARTAS

MARÍA OFFIR MARULANDA

PROFESORA LIGIA CUARTAS LA HONESTIDAD No perder de vista la verdad, cumplir las promesas, decir lo que pensamos, hacer nuestro trabajo responsablemente y jugar limpio, son cualidades que nos convierten en personas honestas y dignas de la confianza de los demás. Pero más allá de esto, una persona honesta no malgasta ni desperdicia las riquezas destinadas al bienestar de la comunidad, tampoco abusa ni se adueña de ellas. Utiliza los recursos, tanto naturales y humanos como económico, de manera adecuada y está siempre comprometida en la construcción de un mundo de abundancia, igualdad, justicia y paz. La verdad es una forma de vivir coherente entre lo que se piensa y la conducta que se observa hacia el prójimo, que junto a la justicia exige en dar a cada quien lo que le es debido.

Si alguna vez debemos hacer una lista de las cualidades que nos gustarían encontrar en las personas o mejor aún, que nos gustaría poseer, seguramente enunciaríamos la HONESTIDAD, porque garantiza, confianza, seguridad, respaldo, confidencia, en una palabra integridad. Faltar a la honestidad nos lleva a romper los lazos de amistad establecidos, en el trabajo, en la familia, en el colegio, en el ambiente social que nos desenvolvemos, pesamos que de esta manera la convivencia se hace prácticamente imposible, pues ésta no se da, si las personas somos incapaces de confiar unos en otros. Para ser honesto hace faltas ser sinceros en todo lo que decimos, Fieles a las promesas hechas a las personas con quien compartimos. Todos esperamos de nosotros un comportamiento serio, correcto, justo, desinteresado, con espíritu de servicio. En la convivencia diaria podemos vivir la honestidad con los demás, no causando daño a la opinión que en general se tiene de ellas, lo cual se puede dar cuando les atribuimos defectos que no tienen o juzgamos con ligereza. Si queremos ser honestos , debemos empezar por enfrentar con valor nuestros defectos y buscando la manera más eficaz de superarlos, con acciones que nos lleven a mejorar todo aquello que afecta nuestra persona y como consecuencia a nuestros semejantes, rectificando cada vez que nos equivocamos y cumplimos con nuestros deber en las labores grandes y pequeñas sin hacer distinción.

Las relaciones en un ambiente de confianza conducen a la mejora personal y ajena, pues si en todo momento se obra con rectitud, se aprende a vivir como hombre de bien. Las mentiras meterán es defensa suficiente.

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Las diferentes definiciones de honestidad dan cuenta de acciones justas, verdaderas, sin engaño. Por tal motivo, las personas honestas son aquellas que no mienten, no hacen trampa, no roban, ni manipulan. Aunque todo lo anterior es cierto, la definición va más allá. La honestidad también incluye la intención que acompaña a la verdad de nuestros actos. Esto significa ser transparente. Si una persona es honesta, no habrá ni la menor señal para equivocarnos respecto a ella. La persona madura en honestidad se encuentra en los niveles superiores del ser. La honestidad es la mayor virtud de todos los valores humanos porque nos permite gozar de excelentes beneficios personales y aún de mayores recompensas para la comunidad y la nación. Es un cimiento sólido para nosotros y la sociedad. No se puede separar la verdad de la honestidad, porque la verdad es el resultado de la honestidad. Es una voz dentro de nosotros que nos sugiere la verdad antes que mintamos. Somos nosotros, en defensa propia, los llamados a eliminar cualquier manipulación. BENEFICIOS: Cuando en una sociedad hay vidas honestas, los beneficios son muchos: No se gastaría tiempo, dinero y talento en sofisticados sistemas de seguridad. No habría necesidad de echarle llave a las puertas, ni levantar paredes o muros alrededor de los negocios. El número de divorcios descendería porque no habría quien mintiera o quien hiciera trampa. Viviríamos de acuerdo con nuestras promesas, cumpliendo compromisos y resolviendo amigablemente los problemas. No se necesitaría mucho de la fuerza policial porque con gente honesta el crimen cesaría; precisamente el crimen es el producto de la deshonestidad, la mentira y el robo. No existiría el tráfico ni el consumo de drogas ilegales, dos actividades vinculadas con el fraude y el engaño. No habría superpoblación, ni hacinamiento en las cárceles, un mal en casi todos los países tercermundistas. Podríamos constituir una sociedad basada en la verdad, con menos impuestos y menos trámites burocráticos. Las empresas y los negocios tendrían menos supervisión porque los empleados rendirían honestamente. Los estudiantes no harían copia ni fraude y podrían demostrar su esfuerzo basado en la aplicación del conocimiento. PASOS A SEGUIR Al estudiar la manera de actuar de los honestos, encontraremos varias claves valiosas que usted puede desarrollar Sea honesto en lo que hace, pero también en lo que dice, lo que piensa y lo que siente. La honestidad es integral y se refiere a todo el conjunto que somos como personas. Diga con sus palabras todos lo hechos que requiere la otra persona. No omita o acomode las versiones para evitar malos ratos. Dígale a los demás las cosas que deben saber, aún aquellas que no son fáciles. De hecho, en las relaciones de confianza hay la obligación moral de ser francos, abiertos y directos con nuestros allegados. Nunca diga mentiras, pero tampoco medias verdades. En general, evite las exageraciones, prometer lo que no pueda cumplir, deformar deliberadamente una información o encubrir hechos importantes. Ser confiable y recto. Significa no hacer trampas, cuidar con mayor esmero los bienes ajenos, no robar, no manipular, no ser solapado o quedarse callado cuando haya que hablar. Conviértase en un formador de honestidad. Recalque este principio entre los suyos, premie la honestidad y sígala en su vida para que otros quieran imitarle.

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El ser deshonestos y el haber propiciado una cultura deshonesta trae muchos problemas. De hecho, la inseguridad en la sociedad es mas grave que los problemas económicos. La inseguridad genera crimen, la deshonestidad y la corrupción. Las inversiones, el crecimiento y el desarrollo se ven frenados por falta de honestidad. Como la honestidad es el núcleo de los valores, todo funciona correctamente cuando la practicamos. En realidad, nunca cambiaremos hasta que vivamos el principio de la honestidad. Reflexione y responda: ¿Cuál de los aspectos de una sociedad honesta le impacta y le compete? ¿Qué puede hacer personalmente para ayudar a su comunidad a promover la honestidad? Auto-evaluación: Vuelva a leer el principio. ¿Qué tan bien aplica usted este principio en su vida?

LA HONESTIDAD MARÍA OFFIR MARULANDA HOYOS Muy buenos días para todos; agradezco de antemano la disposición de los estudiantes ante esta intervención, y a los docentes les solicito el favor de encender los televisores en el canal número once. ¡Acordémonos que estamos en la santa presencia del Señor!...................................................... Les habla la profesora MARIA OFFIR MARULANDA del área de matemáticas, el día de hoy reflexionaremos acerca del valor de la honestidad. Por favor cada uno en su agenda va a escribir su propio concepto de HONESTIDAD y a medida que transcurre la reflexión va a autoevaluarse ¿Cómo están mi honestidad frente alas definiciones que estoy escuchando? (PPS) Ahora respondamos; ¿Cómo está mi honestidad? Debes tener en cuenta que una persona honesta es aquella que aspira a observar los códigos de conducta más elevados, que es leal a los principios benevolentes y universales de la vida y cuyas decisiones se basan en discernir claramente entre lo que es correcto y lo que es erróneo. Tales personas se rigen por normas que dan guía y valor para comprender y respetar las conexiones sutiles del mundo en relación con su propia vida. Una persona honesta aprecia la interconexión del mundo natural y no malgasta, abusa ni desperdicia las riquezas de los recursos destinados al bienestar de la humanidad. Si eres realmente honesto centraste tu atención en esta reflexión. ¡Viva Jesús En Nuestros Corazones! ¡San Juan Bautista De La Salle! ¡Nuestra Señora De La Estrella! Que tengan un día maravilloso……………

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Jueves 12 de marzo

MARTHA CECILIA RESTREPO

JUAN PABLO ACOSTA

GANAR O PERDER RESPONSABLE: MARTA CECILIA RESTREPO BEDOYA BUENOS DÍAS. ACORDEMONOS QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DEL SEÑOR NOS DISPONEMOS CON LAS AGENDAS A VIVIR CON ALEGRIA NUESTRA REFLEXION DE HOY Escucharemos un cuento que nos dejará lindas enseñanzas sobre la honestidad Ganar o perder Había una vez un niño al que lo que más le gustaba en el mundo era ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al fútbol, a las cartas, ... a todo. Y como no soportaba perder, se había convertido en un experto con todo tipo de trampas. Así, era capaz de hacer trampas prácticamente en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e incluso en los juegos de la consola y jugando solo, se sabía todo tipo de trucos para ganar con total seguridad. Así que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban un campeón. Eso sí, casi nadie quería jugar con él por la gran diferencia que les sacaba, excepto un pobre niño un poco más pequeño que él, con el que disfrutaba a lo grande dejándole siempre en ridículo. Pero llegó un momento en que el niño se aburría, y necesitaba más, así que decidió apuntarse al campeonato nacional de juegos de consola, donde encontraría rivales de su talla. Y allí fue dispuesto a demostrar a todos sus habilidades, pero cuando quiso empezar a utilizar todos esos trucos que sabía de mil juegos, resultó que ninguno de ellos funcionaba. ¡Los jueces habían impedido cualquier tipo de trampa! Entonces sintió una vergüenza enorme: él era bueno jugando, pero sin sus trucos, fue incapaz de ganar a ninguno de los concursantes. Allí se quedó una vez eliminado, triste y pensativo, hasta que todo terminó y oyó el nombre del campeón: ¡era el niño pequeño a quien siempre ganaba! Entonces se dio cuenta de que aquel niño había sido mucho más listo: nunca le había importado perder y que le diera grandes palizas, porque lo que realmente hacía era aprender de cada una de aquellas derrotas, y a base de tanto aprender, se había convertido en un verdadero maestro. Y a partir de entonces, aquel niño dejó de querer ganar siempre, y pensó que ya no le importaría perder algunas veces para poder aprender, y así ganar sólo en los momentos verdaderamente importantes. Querer ganar siempre y en todo, aun con trampas y trucos, es el mayor obstáculo para ganar cuando es más importante. «LA DESHONESTIDAD» Cuando alguien miente, roba, engaña ó hace trampa, su espíritu entra en conflicto, la paz interior desaparece y esto es algo que los demás perciben porque no es fácil de ocultar. Las personas deshonestas se pueden reconocer fácilmente porque engañan a los otros para

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conseguir de manera abusiva un beneficio. Es muy probable que alguien logre engañar la primera vez, pero al ser descubierto será evitado por sus semejantes ó tratado con precaución y desconfianza. SEAMOS HONESTOS Y VIVIREMOS FELICES Feliz día para todos. QUE VIVA JESUS EN NUESTROS CORAZONES. POR SIEMPRE. HONESTIDAD PROFESOR JUAN PABLO ACOSTA 1. La carencia de valores debe dirigirnos a recordar y practicarlos, más importante recordar la regla de oro: "no hagas lo que no te gustaría que te hicieran". Tu propia supervivencia puede verse amenazada por las malas acciones de otros a tu alrededor, tu felicidad puede volverse tragedia por la deshonestidad y mala conducta de otros. Por esto los valores morales deben ser reforzados a tiempo. Un valor es aquello que perfecciona al hombre en lo más intimo haciéndolo más humano, y una mejor persona. Los valores morales surgen en la persona por influencia en el hogar y son aquellos como el respeto, la tolerancia, honestidad, lealtad, responsabilidad, bondad, justicia, humildad, dignidad, y otros más. Una persona valiosa es una que posee valores y vive de acuerdo a ellos, un hombre vale entonces, lo que valen sus valores y la manera en como los vive. Desgraciadamente hoy día, la falta de valores reina en los hogares ya que los padres por falta de tiempo o negligencia no educan a sus hijos dentro de estos conceptos, la decadencia de valores llevan a la desgracia, al abuso de niños, a la violencia y a la degradación de las mujeres. Por eso debemos esforzarnos para que nuestros hijos tengan la capacidad de escoger entre el bien y el mal. Los valores humanos éticos son superiores a los mencionados ya que tienen que ver con el uso de nuestra libertad, un don inapreciable que nos permite ser constructores de nuestro propio destino. Es por eso que nosotros como formadores de jóvenes de bien tomamos conciencia en educar a los niños en valores, que por la falta de éstos se pierde el norte fácilmente a causa de haber procedido en contra de los principios básicos. Por eso hay tanta violencia y falta de respeto en los hogares, hijos que maltratan a sus padres, la falta de respeto hacia las personas mayores, la falta de sensibilidad hacia los menos afortunados y hacia los animales. La mayor preocupación debe ser por los jóvenes, que crecen sin estos conceptos. 2. Recordando unas frases célebres: Reflexiones acerca de estas frases de importantes personajes de la historia. ―Espero Tener suficiente firmeza para conservar lo que considero el mas envidiable de todos los títulos: ´el carácter del hombre honesto´‖ George Washington. ―La mentira es como una bola de nieve: cuantas más vueltas da, mayor se hace‖. Martin Lutero. ―El ladrón, sin ocasión para robar; se cree un hombre honrado‖ Proverbio Hebreo. ―El trabajo, por más humilde y sencillo que sea, si se hace bien tiende a embellecer y a iluminar el mundo‖ Gabriel D´Annunzio ―Los que creen que el dinero lo hace todo, suelen hacer cualquier cosa por dinero‖ Voltaire

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Martes 17 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

LEONARDO FLÓREZ

EL OGRO TIMIDO PROFESORA GLORIA PATRICIA PEREZ El problema del ogro Urco, era que ese verano tenía vergüenza. Tanta vergüenza que desde que maduraron las manzanas en la huerta del duende Fiador, apenas si asomaba la nariz de la cueva. - Urco, ya casi no te veo – le dijo su vecino el duende Fiodor. Y agregó: - ¿Por qué estas tan flaco? ¡Eres el ogro más flaco que he visto en mi vida! ¿No quieres unas manzanas? - ¡No, manzanas no, gracias! – se negó el ogro. - Que lástima – dijo el duende – porque hace unos días un ladrón me llevó muchas manzanas… ¡Prefiero convidar las que me quedan antes de que un desconocido se las lleve! En aquella tierra gobernaba la reina Nubia. Era una reina de buen corazón y carácter firme. ―Esa es mi única varita mágica‖, solía decir a sus súbditos. Nubia le pidió al duende Fiodor que rondara por la casa del ogro, para comprobar si mejoraba de su timidez. Al anochecer, la reina le preguntaba al duende; - ¿Ha salido hoy el ogro? - No, su excelencia. No ha salido. Al cabo de una semana, la reina, acompañada por el duende Fiodor, decidió presentarse en la casa del ogro. Crik, criiik, se quejó débilmente la puerta. Y una nariz roja fue todo lo que Nubia pudo ver del ogro. - Urco, ¿Te has vuelto invisible?. ¿Eres solo una nariz?. Al reconocer que era la reina, el ogro se disculpó, mostrándose por entero. - ¡Mi reina!, discúlpeme. Salgo tan poco… - De so se trata. Estas pálido, flaco y nadie te ve por ninguna parte. Necesito saber por qué… ¡ya! El ogro tímido, confesó: - Es que hice algo muy malo, su majestad. Me he comido las manzanas del duende Fiodor ¡sin pedirle permiso! Nubia entendió de inmediato, pero Fiodor no podía creerlo. ¡El ogro era el ladrón de sus manzanas! Urco no era malo. ¡Le gustaban demasiado las manzanas! Por eso, con sincero arrepentimiento, pidió disculpas al duende, que fueron aceptadas. Eso sí, para enmendar su falta la reina Nubia le ordenó ayudar a Fiodor en su huerta, todas la mañanas de aquel verano… ¡Y pedir permiso antes de llevarse algo a su estomago! “ES MUY HONESTO RECONOCER UN ERROR Y PEDIR DISCULPAS” LA SEMILLA PROFESOR LEONARDO FLÓREZ Buenos días comunidad lasallista, hoy martes 17 de marzo les habla el profesor Leonardo Flórez. En nombre del área de matemáticas reciban un amable y respetuoso saludo. Confío en que ya estemos dispuestos para atender la reflexión de esta mañana: Guarde silencio por un momento, dispóngase en su puesto adecuadamente y escuche. Acordémonos que estamos en la santa presencia del señor… y adoremos su santo nombre.

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Hoy continuamos con el valor de la honestidad y empezaremos escuchando el siguiente relato, propio para la ocasión: Hubo una vez un emperador que convoco a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino". Así se hizo. Había un joven que plantó su semilla, la cual no germinaba. Mientras tanto, todos los demás jóvenes no dejaban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló el último hacia el palacio con su maceta vacía. Todos los jóvenes presumían de sus plantas y al ver a nuestro amigo saltaron en risa y burla. En ese momento el alboroto fue interrumpido por la llegada del rey. Hicieron sus respectivas reverencias mientras se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía, atónitos. Todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: "Éste es el nuevo heredero. A todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras. Este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, leal y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece". Con toda seguridad, una de las cualidades que más buscamos y exigimos de las personas es la honestidad. Este valor es indispensable para que las relaciones humanas se desenvuelvan en un ambiente de confianza y armonía, pues garantiza respaldo, seguridad y credibilidad en las personas. No debemos olvidar que, los valores deben primero vivirse personalmente, antes de exigir que los demás cumplan con nuestras expectativas. Recordemos que el valor de la honestidad: Es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa hacia el prójimo, que junto a la justicia, exige en dar a cada quién lo que le es debido. La persona que es honesta puede reconocerse por: - Ser siempre sincero, en su comportamiento, palabras y afectos.

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- Cumplir con sus compromisos y obligaciones al pie de la letra, sin trampas, engaños o retrasos voluntarios. -Evitar la murmuración y la crítica que afectan negativamente a los demás. -Guardar discreción y seriedad ante las confidencias personales. -Tener especial cuidado en el manejo de los bienes económicos y materiales. Parte importante de nuestro esfuerzo personal para mejorar este valor, es reflexionar en nuestra actitud habitual hacia la honestidad: - ¿Aprovecho el tiempo trabajando con intensidad? y profesionalmente evito aparentar ocupación para no recibir llamadas de atención? - ¿Cumplo con la promesa de no revelar confidencias recibidas, sean personales o profesionales? - ¿Evito aprovecharme de la ignorancia, el descuido, las debilidades o el exceso de confianza de los demás? - ¿Devuelvo con oportunidad y en buen estado, todo lo que me prestan? - ¿Reparo el daño causado a los bienes ajenos ? - ¿Rechazo comentarios que afectan a la reputación de los demás? - ¿Procuro hablar siempre bien de las personas? - ¿Es mi comportamiento igual con todas las personas y en todo lugar? Para vivir con más cuidado y esmero el valor de la honestidad, es de gran utilidad poner en práctica las siguientes acciones: - sea fiel a sus promesas y compromisos. - maneje el dinero con claridad. - Si adquiere una deuda páguela a tiempo. - Aléjese de la pereza y cumpla con sus deberes, deje de sacar excusas. - Hable siempre con la verdad. No invente ni exagere las cosas. - No revele aspectos negativos de los demás - Acepte los errores y fallas cometidas y asuma las consecuencias. - Deje de criticar y de renegar por todo. - No tome lo que no es suyo sin permiso… y menos con la intención de no devolverlo. Terminemos con una frase de Séneca:

Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad. San juan bautista de la salle… ruega por nosotros. Feliz día para todos.

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Miércoles 18 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ

“SER HONESTO ES…. NO FINGIR LO QUE NO SOMOS “ PROFESORA ADRIANA JURADO Lectura de la fabula: ―El asno vestido con piel de león‖ (Se pondrá la narración desde un CD) Trata de la historia de un asno que se disfrazó con piel de león para esconder su debilidad, pareciendo fuerte e inculcando temor en los demás. Mensaje o conclusiones Ser honesto es ser real, acorde con la evidencia que presenta el mundo y sus diversos fenómenos y elementos; es ser genuino, auténtico, objetivo. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, que, como nosotros, "son como son" y no existe razón alguna para esconderlo. Esta actitud siembra confianza en uno mismo y en aquellos quienes están en contacto con la persona honesta. La honestidad no consiste sólo en franqueza (capacidad de decir la verdad) sino en asumir que la verdad es sólo una y que no depende de personas o consensos sino de lo que el mundo real nos presenta como innegable e imprescindible de reconocer.

HONESTIDAD PROFESOR DIEGO ALEJANDRO GÓMEZ Las mentiras meterán en dificultades a cualquier hombre, pero la honestidad es defensa suficiente. Las diferentes definiciones de honestidad dan cuenta de acciones justas, verdaderas, sin engaño. Por tal motivo, las personas honestas son aquellas que no mienten, no hacen trampa, no roban, ni manipulan. Aunque todo lo anterior es cierto, la definición va más allá. La honestidad también incluye la intención que acompaña a la verdad de nuestros actos. Esto significa ser transparente. Si una persona es honesta, no habrá ni la menor señal para equivocarnos respecto a ella. La persona madura en honestidad se encuentra en los niveles superiores del ser. La honestidad es la mayor virtud de todos los valores humanos porque nos permite gozar de excelentes beneficios personales y aún de mayores recompensas para la comunidad y la nación. Es un cimiento sólido para nosotros y la sociedad. No se puede separar la verdad de la honestidad, porque la verdad es el resultado de la honestidad. Es una voz dentro de nosotros que nos sugiere la verdad antes que mintamos. Somos nosotros, en defensa propia, los llamados a eliminar cualquier manipulación. BENEFICIOS: Cuando en una sociedad hay vidas honestas, los beneficios son muchos:

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1. No se gastaría tiempo, dinero y talento en sofisticados sistemas de seguridad. No habría necesidad de echarle llave a las puertas, ni levantar paredes o muros alrededor de los negocios. 1. El número de divorcios descendería porque no habría quien mintiera o quien hiciera trampa. 2. Viviríamos de acuerdo con nuestras promesas, cumpliendo compromisos y resolviendo amigablemente los problemas. 3. No se necesitaría mucho de la fuerza policial porque con gente honesta el crimen cesaría; precisamente el crimen es el producto de la deshonestidad, la mentira y el robo. 4. No existiría el tráfico ni el consumo de drogas ilegales, dos actividades vinculadas con el fraude y el engaño. 5. No habría superpoblación, ni hacinamiento en las cárceles, un mal en casi todos los países tercermundistas. 6. Podríamos constituir una sociedad basada en la verdad, con menos impuestos y menos trámites burocráticos. 7. Las empresas y los negocios tendrían menos supervisión porque los empleados rendirían honestamente. 8. Los estudiantes no harían copia ni fraude y podrían demostrar su esfuerzo basado en la aplicación del conocimiento. PASOS A SEGUIR Al estudiar la manera de actuar de los honestos, encontraremos varias claves valiosas que usted puede desarrollar 1. Sea honesto en lo que hace, pero también en lo que dice, lo que piensa y lo que siente. La honestidad es integral y se refiere a todo el conjunto que somos como personas. 2. Diga con sus palabras todos lo hechos que requiere la otra persona. No omita o acomode las versiones para evitar malos ratos. 3. Dígale a los demás las cosas que deben saber, aún aquellas que no son fáciles. De hecho, en las relaciones de confianza hay la obligación moral de ser francos, abiertos y directos con nuestros allegados. 4. Nunca diga mentiras, pero tampoco medias verdades. En general, evite las exageraciones, prometer lo que no pueda cumplir, deformar deliberadamente una información o encubrir hechos importantes. 5. Ser confiable y recto. Significa no hacer trampas, cuidar con mayor esmero los bienes ajenos, no robar, no manipular, no ser solapado o quedarse callado cuando haya que hablar. 6. Conviértase en un formador de honestidad. Recalque este principio entre los suyos, premie la honestidad y sígala en su vida para que otros quieran imitarle. El ser deshonestos y el haber propiciado una cultura deshonesta trae muchos problemas. De hecho, la inseguridad en la sociedad es mas grave que los problemas económicos. La inseguridad genera crimen, la deshonestidad y la corrupción. Las inversiones, el crecimiento y el desarrollo se ven frenados por falta de honestidad. Como la honestidad es el núcleo de los valores, todo funciona correctamente cuando la practicamos. En realidad, nunca cambiaremos hasta que vivamos el principio de la honestidad. Reflexione y responda: ¿Cuál de los aspectos de una sociedad honesta le impacta y le compete? ¿Qué puede hacer personalmente para ayudar a su comunidad a promover la honestidad? Auto-evaluación: Vuelva a leer el principio. ¿Qué tan bien aplica usted este principio en su vida?

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Jueves 19 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

ERIKA SANCHES

EL NIÑO SÚPER CAMPEÓN PROFESORA DIANA MARÍA LÓPEZ Querer ganar siempre y en todo, aun con trampas y trucos, es el mayor obstáculo para ganar cuando es más importante Había una vez un niño al que lo que más le gustaba en el mundo era ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al fútbol, a los cromos, a la consola... a todo. Y como no soportaba perder, se había convertido en un experto con todo tipo de trampas. Así, era capaz de hacer trampas prácticamente en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e incluso en los juegos de la consola y jugando solo, se sabía todo tipo de trucos para ganar con total seguridad. Así que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban un campeón. Eso sí, casi nadie quería jugar con él por la gran diferencia que les sacaba, excepto un pobre niño un poco más pequeño que él, con el que disfrutaba a lo grande dejándole siempre en ridículo. Pero llegó un momento en que el niño se aburría, y necesitaba más, así que decidió apuntarse al campeonato nacional de juegos de consola, donde encontraría rivales de su talla. Y allí fue dispuesto a demostrar a todos sus habilidades, pero cuando quiso empezar a utilizar todos esos trucos que sabía de mil juegos, resultó que ninguno de ellos funcionaba. ¡Los jueces habían impedido cualquier tipo de trampa! Entonces sintió una vergüenza enorme: él era bueno jugando, pero sin sus trucos, fue incapaz de ganar a ninguno de los concursantes. Allí se quedó una vez eliminado, triste y pensativo, hasta que todo terminó y oyó el nombre del campeón: ¡era el niño pequeño a quien siempre ganaba! Entonces se dio cuenta de que aquel niño había sido mucho más listo: nunca le había importado perder y que le diera grandes palizas, porque lo que realmente hacía era aprender de cada una de aquellas derrotas, y a base de tanto aprender, se había convertido en un verdadero maestro. Y a partir de entonces, aquel niño dejó de querer ganar siempre, y pensó que ya no le importaría perder algunas veces para poder aprender, y así ganar sólo en los momentos verdaderamente importantes. PROFESORA ERIKA SANCHES HONESTIDAD en dificultades a cualquier hombre,

Las mentiras meterán pero la honestidad es defensa suficiente. Las diferentes definiciones de honestidad dan cuenta de acciones justas, verdaderas, sin engaño. Por tal motivo, las personas honestas son aquellas que no mienten, no hacen trampa, no roban, ni manipulan. Aunque todo lo anterior es cierto, la definición va más allá. La honestidad también incluye la intención que acompaña a la verdad de nuestros actos. Esto significa ser transparente. Si una persona es honesta, no habrá ni la menor señal para equivocarnos respecto a ella. La persona madura en honestidad se encuentra en los niveles superiores del ser. La honestidad es la mayor virtud de todos los valores humanos porque nos permite gozar de excelentes beneficios personales y aún de mayores recompensas para la comunidad y la nación. Es un cimiento sólido para nosotros y la sociedad. No se puede separar la verdad de la honestidad, porque la verdad es el resultado de la honestidad. Es una voz dentro de nosotros que nos sugiere la verdad antes que mintamos. Somos nosotros, en defensa propia, los llamados a eliminar cualquier manipulación. BENEFICIOS: Cuando en una sociedad hay vidas honestas, los beneficios son muchos:

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2. No se gastaría tiempo, dinero y talento en sofisticados sistemas de seguridad. No habría necesidad de echarle llave a las puertas, ni levantar paredes o muros alrededor de los negocios. 9. El número de divorcios descendería porque no habría quien mintiera o quien hiciera trampa. 10. Viviríamos de acuerdo con nuestras promesas, cumpliendo compromisos y resolviendo amigablemente los problemas. 11. No se necesitaría mucho de la fuerza policial porque con gente honesta el crimen cesaría; precisamente el crimen es el producto de la deshonestidad, la mentira y el robo. 12. No existiría el tráfico ni el consumo de drogas ilegales, dos actividades vinculadas con el fraude y el engaño. 13. No habría superpoblación, ni hacinamiento en las cárceles, un mal en casi todos los países tercermundistas. 14. Podríamos constituir una sociedad basada en la verdad, con menos impuestos y menos trámites burocráticos. 15. Las empresas y los negocios tendrían menos supervisión porque los empleados rendirían honestamente. 16. Los estudiantes no harían copia ni fraude y podrían demostrar su esfuerzo basado en la aplicación del conocimiento.

Reflexione y responda: ¿Cuál de los aspectos de una sociedad honesta le impacta y le compete? ¿Qué puede hacer personalmente para ayudar a su comunidad a promover la honestidad? Auto-evaluación: Vuelva a leer el principio. ¿Qué tan bien aplica usted este principio en su vida?

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Martes 24 de marzo

DIANA MARÍA LÓPEZ

JANETH MILENA AGUDELO

LAS MONEDAS ENCANTADAS PROFESORA DIANA MARÍA LÓPEZ La mejor forma de fomentar la honradez es crear ambiente de honestidad y generosidad, pues quien no quiere nada para sí está más lejos de caer en la avaricia y la envidia. Hubo una vez un hombre bondadoso y rico que al cumplir muchos años pensó dejar a cargo de sus cosas a algún joven inteligente y honesto. Comentando un día su decisión y las ganas que tenía de no equivocarse en la elección, un buen amigo le dio este consejo: - La próxima vez que vendas algo, cuando des el dinero del cambio, entrega como por descuido la moneda del menor valor. Aquel que te la devuelva sabrás que es honrado. El hombre rico agradeció mucho el consejo, y pensando que era una buena idea y fácil de realizar, decidió ponerla en práctica. No contaba con que uno de los presentes, un vecino que se hacía pasar por amigo pero en verdad le envidiaba enormemente, contrató los favores de un hechicero, a quien encargó encantar las pequeñas monedas que poseía el anciano de modo que cualquiera que mirase una de aquellas monedas tocadas por él, viera en ella no una moneda corriente, sino aquello que más quería en el mundo. Confiaba el malvado en que nadie devolviera la moneda y el viejo se desesperase, y entonces dejase a un sobrino suyo administrar todos sus negocios. Todo resultó según lo planeado por el envidioso comerciante, y ni uno solo de los que hablaron con el anciano fue capaz de devolver la triste moneda: unos veían en ella el mayor diamante o piedra preciosa, otros una obra de arte, otros una reliquia y algunos incluso una pócima curativa milagrosa. Medio rendido en su intento por encontrar alquien honrado, su envidioso vecino aprovechó para enviar al sobrino advirtiéndole cuidadosamente para que devolviese la moneda. El sobrino fue decidido a hacerlo, pero al recibir la moneda, vio en ella todas las posesiones y títulos de su tío, y creyendo que todo lo que le había contado su tío era un engaño, marchó con su inútil moneda y su avaricia hacia ninguna parte, pues cuando su tío se enteró de la traición lo despidió para siempre. El anciano, deprimido y enfermo, decidió llamar a sus sirvientes antes de morir, y les entregó algunos bienes para que pudieran vivir libremente cuando él no estuviera. Entre ellos se encontraba uno muy joven aún, al que entregó una de aquellas pequeñas monedas por error. El joven, criado a la sombra de aquel justo y sabio señor a quien quería como un padre, vio en lugar de la moneda una poderosa medicina que curaría al anciano señor, pues aquello era de veras lo que más quería en el mundo, y según la vio, entregó la moneda de nuevo diciendo: "tomad, señor, esto es para vos; seguro que os sentará bien". Efectivamente, aquella simple modena actuó como el más milagroso de los bálsamos, pues el anciano saltó de alegría al haber encontrado por fin alguien honrado, y le llenaba de gozo comprobar que siempre había estado en su propia casa. Y así, el joven sirviente pasó a administrar con gran justicia, generosidad y honradez todos los bienes del anciano, quien siguió acompañándole y aconsejándole como a un hijo por muchos años.

LA HONESTIDAD PROFESORA MILENA AGUDELO MARÍN

Cuando un ser humano es honesto se comporta de manera transparente con sus semejantes, es decir, no oculta nada, y esto le da tranquilidad.

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Quien es honesto no toma nada ajeno, ni espiritual ni material: es una persona honrada. Cuando se está entre personas honestas cualquier proyecto humano se puede realizar y la confianza colectiva se transforma en una fuerza de gran valor. Ser honesto exige coraje para decir siempre la verdad y obrar en forma correcta y clara. Los honestos son:        

Honrados. Honorables. Auténticos. Sinceros. Íntegros. Valientes. Francos. Transparentes.

Para ser honestos debemos:      

Conocernos a nosotros mismos. Aceptarnos tal como somos sin exagerar nuestras cualidades. Decir lo que sentimos o pensamos. Eliminar las mentiras y la falsedad. Obtener lo que queremos jugando limpio, sin copiar, sin falsificar, sin sobornar. No tomar lo que le pertenece a otros o a la comunidad.

La deshonestidad Cuando alguien miente, roba, engaña o hace trampa, su espíritu entra en conflicto, la paz interior desaparece y esto es algo que los demás perciben porque no es fácil de ocultar. Las personas deshonestas se pueden reconocer fácilmente porque engañan a los otros para conseguir de manera abusiva un beneficio. Es muy probable que alguien logre engañar la primera vez, pero al ser descubierto será evitado por sus conocidos o tratado con precaución y desconfianza. Los deshonestos son:     

Falsos. Mentirosos. Tramposos. Ladrones. Embaucadores.

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Miércoles 25 de marzo

LIGIA CUARTAS

MARÍA OFFIR MARULANDA

LA HONESTIDAD PROFESORA LIGIA CUARTAS Con toda seguridad, una de las cualidades que más buscamos y exigimos de las personas es la honestidad. Este valor es indispensable para que las relaciones humanas se desenvuelvan en un ambiente de confianza y armonía, pues garantiza respaldo, seguridad y credibilidad en las personas. No debemos olvidar que, los valores deben primero vivirse personalmente, antes de exigir que los demás cumplan con nuestras expectativas. Recordemos que el valor de la honestidad: Es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa hacia el prójimo, que junto a la justicia, exige en dar a cada quién lo que le es debido. La persona que es honesta puede reconocerse por: - Ser siempre sincero, en su comportamiento, palabras y afectos. - Cumplir con sus compromisos y obligaciones al pie de la letra, sin trampas, engaños o retrasos voluntarios. - Evitar la murmuración y la crítica que afectan negativamente a las personalidad de los demás. - Guardar discreción y seriedad ante las confidencias personales y secretos profesionales. - Tener especial cuidado en el manejo de los bienes económicos y materiales. Parte importante de nuestro esfuerzo personal para mejorar este valor, es reflexionar en nuestra actitud habitual hacia la honestidad: - ¿Aprovecho el tiempo trabajando con intensidad? y profesionalmente evito aparentar ocupación para no recibir llamadas de atención? - ¿Cumplo con la promesa de no revelar confidencias recibidas, sean personales o profesionales? - ¿Evito aprovecharme de la ignorancia, el descuido, las debilidades o el exceso de confianza de los demás? - ¿Devuelvo con oportunidad y en buen estado, todo lo que he recibido en préstamo? - ¿Reparo el daño causado a los bienes ajenos por mi descuido o pereza? - ¿Rechazo toda murmuración o comentarios que afecten a la reputación de los demás? - ¿Procuro hablar siempre bien de las personas? - ¿Es mi comportamiento igual con todas las personas y en todo lugar? Para vivir con más cuidado y esmero el valor de la honestidad, es de gran utilidad poner en práctica las siguientes acciones: - Debes ser fiel a tus promesas y compromisos por pequeños que puedan parecer. - Lleva con claridad el manejo que haces del dinero, sin buscar quedarte con una parte alterando las cuentas, inventando gastos o argumentando extravíos. - Si adquieres una deuda págala con oportunidad. No te escondas ni te molestes por el cobro, pues en justicia debes cumplir con ese compromiso. - Aléjate de la pereza y cumple con tus deberes, así no tendrás necesidad de dar pretextos o mentir para encubrir tu falta de responsabilidad.

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- Habla siempre con la verdad. No inventes ni exageres cosas sobre tu persona o sobre los demás. Lo mismo ocurre ante los problemas, situaciones laborales o de la vida cotidiana. - No reveles aspectos negativos de la personalidad de los demás, aunque no te hayan pedido guardar el secreto, pues podrías caer en la murmuración, calumnia o difamación. - Acepta serenamente los errores y fallas que has cometido, así como sus consecuencias; rectifica, y si es necesario, pide disculpas. - Evita criticar negativamente las normas que existen en tu trabajo, la escuela o cualquier lugar, con personas ajenas y con poco conocimiento de las circunstancias. Dirígete al encargado, directivo o autoridad correspondiente. - No tomes ni utilices los bienes ajenos sin la aprobación del legítimo propietario, aunque exista mucha confianza. - Utiliza con propiedad los instrumentos de trabajo que están bajo tu responsabilidad. - Demuestra respeto y fidelidad a tu cónyuge, evitando cualquier forma de coquetería o excesiva confianza con personas del sexo opuesto. El engaño también es incorrecto en el noviazgo. La persona honesta, por sí misma, es garantía de fidelidad, discreción, trabajo profesional y seguridad en el uso y manejo de los bienes materiales. Por el comportamiento serio, correcto, justo, desinteresado y con espíritu de servicio que adquirimos mediante la honestidad, esta se convierte en uno de los valores más importantes para el perfeccionamiento de nuestra personalidad. Cuando un ser humano es honesto se comporta de manera transparente con sus semejantes, es decir no oculta nada, y esto le da tranquilidad. Quien es honesto no toma nada ajeno, ni espiritual ni material: es una persona honrada. Cuando se está entre personas honestas cualquier proyecto humano se puede realizar, y la confianza colectiva se transforma en una fuerza de gran valor. Ser honesto exige coraje para decir siempre la verdad, y obrar en forma recta y clara. «PARA SER HONESTOS» a.- Conozcámonos a nosotros mismos. b.- Expresemos sin temor alguno lo que sentimos ó pensamos. c.- No perdamos nunca de vista la verdad. d.- Cumplamos nuestras promesas. e.- Luchemos por lo que queremos jugando limpio. «LA DESHONESTIDAD» Cuando alguien miente, roba, engaña ó hace trampa, su espíritu entra en conflicto, la paz interior desaparece y esto es algo que los demás perciben porque no es fácil de ocultar. Las personas deshonestas se pueden reconocer fácilmente porque engañan a los otros para conseguir de manera abusiva un beneficio. Es muy probable que alguien logre engañar la primera vez, pero al ser descubierto será evitado por sus semejantes ó tratado con precaución y desconfianza. «OBSTÁCULOS PARA LA HONESTIDAD» a.- La impunidad que demuestra que se pueden violar las leyes y traicionar los compromisos sin que ocurra nada. b.- El éxito de los "vivos" y los mentirosos, que hacen parecer ingenuas a las personas honradas y responsables, pues trabajan más y consiguen menos que aquellas que viven de la trampa. c.- La falta de estímulos y reconocimientos a quienes cumplen con su deber y defienden sus principios y convicciones a pesar de las dificultades que esto les pueda acarrear.

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PROFESORA MARIA OFFIR MARULANDA LA HONESTIDAD Muy buenos días para todos; Les habla la profesora MARIA OFFIR MARULANDA del área de matemáticas, nos disponemos a escuchar la reflexión dejando entrever la dimensión de nuestra honestidad. Agradezco a los docentes encender los televisores en el canal número once. ¡Acordémonos que estamos ante la santa presencia del Señor!...................................................... Me imagino que respondiste y adoremos su santo nombre, ¿sabes en realidad lo que significa esta frase?,¿ eres lo suficientemente HONESTO cuando respondes?, seguramente si. Estar ante la presencia del Señor significa que el esta observando nuestras actitudes buenas y malas, por ello cuando respondemos, somos consientes de que nuestras acciones y pensamientos tienen un testigo y que ese testigo es Dios. Escuchemos con atención la siguiente historia, es un ejemplo claro del valor que hoy nos compete. (PPS) “LA HONESTIDAD, SERÁ POR SIEMPRE UNA VIRTUD” Honestidad significa que no hay contradicciones ni discrepancias entre los pensamientos, palabras o acciones. Ser honesto con el verdadero ser y con el Propósito de una tarea gana la confianza de los demás e inspira fe en ellos. Honestidad significa nunca hacer mal uso de lo que se nos confió. Honestidad es la conciencia clara ―ante mí y ante los demás‖. Honestidad es el reconocimiento de lo que está bien y es apropiado para nuestro propio papel, conducta y relaciones. Con honestidad, no hay hipocresía ni artificialidad que creen confusión y desconfianza en las mentes y en las vidas de los demás. La honestidad conduce a una vida de integridad, porque nuestro interior y exterior son reflejo el uno del otro. ¡Viva Jesús En Nuestros Corazones! ¡San Juan Bautista De La Salle! ¡Nuestra Señora De La Estrella! ¡Que tengan todos un buen día!…………

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Jueves 26 de marzo

GLORIA PATRICIA PÉREZ

JUAN PABLO ACOSTA

EL GALLO QUE NO PODIA CANTAR PROFESORA GLORIA PATRICIA PEREZ Todas las mañanas, apenas el sol iluminaba los campos, el gallo cantaba: - Quiquiriquí! ¡Quiquiriquí! Había una rana que se acostumbró a esperar ese momento con impaciencia. La rana vivía en una charca, en la que encontraba lo que necesitaba para vivir en paz, pero el canto del gallo le producía una extraña sensación. ¡Le gustaba mucho, muchísimo! Sin embargo, en lugar de disfrutarlo, se decía a sí misma: - No entiendo por qué el gallo puede cantar así y yo no. Y amanecer tras amanecer, el gallo cantaba y la rana hacia planes. Planes para quedarse con el canto del gallo. Era un problema el de aquella rana.: ¡quería para sí cada cosa que le gustaba! - Ese canto será mío. – declaró muy decidida. Ella, durante la noche, se mantenía despierta, croando y saltando por aquí y por allá con sus ágiles patas. El gallo, en cambio, dormía en el gallinero y se despertaba al amanecer con los primeros rayos del sol. -

Mientras el gallo duerme, yo podría entrar al gallinero, abrirle el pico y hacer un cambio: yo me llevo su quiquiriquí y le dejo mi croac – croac. ¡Ah! ¡Que gran idea!

Convencida de sus planes, la rana dejó que la noche llegara y se fue saltando hasta el gallinero. No le costó ubicar al gallo, que dormía sobre un mullido colchón de paja, sin imaginar lo que estaba por sucederle. A la madrugada siguiente, el gallo se levantó y abrió su pico para anunciar al mundo que un nuevo día comenzaba. Pero la sorpresa casi lo desmaya cuando en ves de un alegre quiquiriquí, de su garganta salió un extraño: - ¡Croac-croac!. ¡Que cosa tan terrible! El gallo lo intenta otra vez, y otra y otra vez, y muchas veces más, pero sólo podía croar. ¿Y quienes croan? Las ranas. - Mira que eres distraído, gallito – Se quejó el sol - Es que me cambiaron el canto. ¡Esta no es mi voz! – dijo el gallo La luna que estaba a punto de irse, comentó al pasar: - Anoche vi a la rana entrando en el gallinero En ese momento los tres escucharon claramente: - ¡Quiquiriquí! - ¡Ese es mi canto! – Se sorprendió el gallo El sol, divertido rodó hasta donde estaba la impostora. - Cantas muy bien, pero ¡qué gallo raro eres! – le dijo el sol a la rana - Soy un gallo moderno – le aclaró la rana - ¿Y tus plumas dónde están? – preguntó el sol - Los gallos modernos no usamos plumas – mintió la rana - ¿Y tu pico dónde está? – insistió el sol.

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Los gallos modernos no usamos pico.

El sol, que no podía creer la que escuchaba, se paró junto a la rana y volvió a preguntar: -

¿Y por qué tienes esa boca tan grande? ¡Para cantar mejor! – respondió la rana tratando de no parecer nerviosa.

¡Era su momento de gloria! ¡Nada menos que el sol se dirigió a ella para hablarle! Era cierto, eso se, que le hablaba en un tono desconfiado … Pero ella no iba a volverse atrás. Ni un poquito. No se dio cuenta de que el sol jamás creyó que ella fuera un gallo, ni moderno, ni antiguo, y que sólo le asombraba su forma tan insolente de mentir. La picara, pero inocente rana, creyó que lo había engañado. Enseguida, el sol se cansó de las mentiras y con sus rayos tibias le hizo cosquillas en la panza: la rana apretó con fuerza su boca y aguantó la risa durante un momento. Pero las cosquillas eran su debilidad. Terminó riéndose tanto que el quiquiriquí se le escapó y el gallo, que estaba muy atento, lo atrapó en el aire. - Toma tu croac-croac, rana sinvergüenza. ¡Qué susto me has hecho pasar! – le dijo el gallo, muy ofendido. - La rana, al fin, reconoció su travesura y le pidió disculpas Un poco más tarde que otros días, pero feliz, el gallo cantó. La luna pudo irse a dormir y el sol brillo cada vez más alto en el cielo azul. ¿Y la rana? Esperó hasta la noche para croar a gusto. “En vez de desear lo que no tenemos, tengamos la honestidad de valorar lo que la naturaleza nos brindó”

EL PASTORCITO MENTIROSO PROFESOR JUAN PABLO ACOSTA Un pequeño pastor que cuidaba de su rebaño en una ladera alejada de su pueblo y al que le gustaba mucho llamar la atención, se puso un día a gritar angustiosamente: -Ahí viene el lobo-….-Ahí viene el lobo-….— Ayúdenme por favor que se va a comer mis ovejas. Los aldeanos, al oírlo, se asustaron mucho y abandonaron sus ocupaciones para correr a ayudarle. Al llegar , el pastorcito, muy satisfecho, les dijo: -Demasiado tarde, Acabo de espantarlo yo mismo. Admirados de que el muchacho se las hubiera arreglado solo, volvieron a sus labores, totalmente exhaustos por la carrera. Días después se volvió a escuchar el mismo grito: -El lobo-…-El lobo-…-Socorro-. Y otra vez los habitantes del pueblo corrieron a ayudarle. Y el pastorcito los volvió a recibir con gran tranquilidad, afirmando con aire triunfador que él solo se había encargado de ahuyentar a la temida fiera. Lo mismo ocurrió otras tres o cuatro veces, hasta que los aldeanos, molestos, empezaron a sospechar que se trataba de una broma y decidieron no volver a preocuparse más. Un día, sin embargo, una manada de rebaños atacó de verdad al rebaño del joven pastor. Este gritó y gritó desesperadamente pidiendo ayuda, pero los de la aldea se rieron, pensando que se trataba de la misma burla y nadie movió un dedo para ayudarle. Cuando los lobos se fueron, al pastorcito no le quedaba ya ni una sola oveja. Los mentirosos solo ganan una cosa: No tener crédito aun cuando digan la verdad.

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Martes 31 de marzo

ADRIANA MARÍA JURADO

ERIKA SANCHES

PROFESORA ADRIANA MARÍA JURADO ___________________ VIDEO DE CIERRE ___________________

HONESTIDAD PROFESORA ERKA SÁNCHEZ Al estudiar la manera de actuar de los honestos, encontraremos varias claves valiosas que usted puede desarrollar 1. Sea honesto en lo que hace, pero también en lo que dice, lo que piensa y lo que siente. La honestidad es integral y se refiere a todo el conjunto que somos como personas. 2. Diga con sus palabras todos los hechos que requiere la otra persona. No omita o acomode las versiones para evitar malos ratos. 3. Dígale a los demás las cosas que deben saber, aún aquellas que no son fáciles. De hecho, en las relaciones de confianza hay la obligación moral de ser francos, abiertos y directos con nuestros allegados. 4. Nunca diga mentiras, pero tampoco medias verdades. En general, evite las exageraciones, prometer lo que no pueda cumplir, deformar deliberadamente una información o encubrir hechos importantes. 5. Ser confiable y recto. Significa no hacer trampas, cuidar con mayor esmero los bienes ajenos, no robar, no manipular, no ser solapado o quedarse callado cuando haya que hablar. 6. Conviértase en un formador de honestidad. Recalque este principio entre los suyos, premie la honestidad y sígala en su vida para que otros quieran imitarle. El ser deshonestos y el haber propiciado una cultura deshonesta trae muchos problemas. De hecho, la inseguridad en la sociedad es más grave que los problemas económicos. La inseguridad genera crimen, la deshonestidad y la corrupción. Las inversiones, el crecimiento y el desarrollo se ven frenados por falta de honestidad. Como la honestidad es el núcleo de los valores, todo funciona correctamente cuando la practicamos. En realidad, nunca cambiaremos hasta que vivamos el principio de la honestidad.

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Valor de la honestidad