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TÉNICAS DE SUPERVIVENCIA


Que son las técnicas de supervivencia Las técnicas de supervivencia designan al conjunto de conocimientos que permiten no sólo sobrevivir sino también alimentarse, calentarse, protegerse del mal tiempo e incluso aplicar conocimientos médicos cuando uno se encuentra aislado en la naturaleza. Esto es posible mediante el uso de objetos artificiales (como mecheros, cuchillos…). Sin embargo, algunas de estas técnicas se basan en el principio de que se dispone de un mínimo de instrumentos, generalmente reunidos en un kit de supervivencia. Los métodos de supervivencia son diferentes según el lugar donde se encuentra. Hacer fuego con trozos de madera en el desierto o encontrar un camello en un bosque, por ejemplo, puede ser difícil. Se les enseñan en particular a los militares, a las personas que pretenden hacer estancias largas o trayectos por zonas poco habitadas (bosques, desiertos), a personas que desean aislarse de la sociedad, deseando prepararse para una eventual desaparición brusca de su modo de vida, o que desean poder hacerle frente a situaciones catastróficas.


Armado de refugios o vivacs Un refugio ayudará a sentirnos seguros, a darnos cobijo y a disminuir la sensación de peligro, mucho más si junto a él logramos hacer un buen fuego. Prácticamente todos los elementos naturales sirven para improvisar un refugio: ramas, troncos, nieve, hielo, rocas, etc.; aún más si contamos con un nylon grande y unas cuerdas. No hay modelos, ni recetas, todo depende de sus posibilidades e ingenio. El lugar para armar un refugio debe elegirse con las mismas consideraciones que el lugar para armar una carpa (ver capítulo 5: Técnicas de acampe). (Ilustración de varios tipos de refugios).


Obtención y potabilización de agua Después de conseguir refugio, la mayor necesidad es aprovisionarse de agua. Si no la hay, debemos conseguirla, y una vez obtenida, potabilizarla. Hasta la orina y el agua de mar se pueden potabilizar. En zonas húmedas, cercanas a depósitos de agua, cave un pozo hasta que ésta aparezca. Retírela y espere a que se llene nuevamente, y repita varias veces esta operación. Esto permitirá obtener un agua más limpia y pura. Las dunas playeras parecen sumamente secas, pero el agua está a poca distancia de la superficie. Cave en el punto más bajo. En un arroyo, siempre hay que beber del agua que corre, y nunca de la quieta, por más clara que parezca. Si contamos con un nylon o tela impermeable es posible recoger el agua de lluvia. El rocío matinal se puede recoger de las plantas del suelo con un pañuelo que luego se exprime en un recipiente. Es un método lento, pero funciona. La vegetación indica presencia de agua, así que es más efectivo buscarla cerca de ésta. Meter una rama o muchas hojas en una bolsa de nylon y dejarla al sol hace que la humedad condense por la diferencia de temperatura, y se deposite en el nylon. Muchas plantas, especialmente las de hojas carnosas, como los cactus, contienen mucho agua, que se desprende al masticarlas.


Una vez obtenida, el agua debe potabilizarse. La manera más efectiva es hervirla o destilarla. El agua de mar puede destilarse colocando un trapo sobre el recipiente en el que la hervimos. Cuando se humedezca mucho con el vapor, retire el trapo, espere que se enfríe y retuérzalo en un recipiente. En casos extremos, estos principios pueden aplicarse hasta para la orina. Quizás no siempre sea posible hervir o destilar el agua que obtenemos, pero seguramente podremos filtrarla. Puede improvisarse un filtro con una media: coloque por capas dentro de ella arena fina, luego carbón vegetal, luego arena más gruesa, y otra capa más de carbón. Vierta lentamente el agua en ella, para que actúe como un filtro para café. No beba las primeras filtradas, hasta que los materiales del filtro se limpien.


Obtención de alimento La manera más fácil de obtener alimentos es directamente recoger frutos silvestres, siempre cuidando de que sean conocidos. Si sus hojas y frutos son comestibles, es muy probable que sus tallos y raíces también. Cazar o pescar sin equipo y sin práctica es difícil, pero seguramente la necesidad nos dará la paciencia y la habilidad necesarias. Con una rama se puede improvisar un arpón, y si contamos con una camiseta, hasta una red -atando la camiseta al final de una rama curvada-. Con palillos o juncos y cuerdas se pueden fabricar trampas y redes para peces de varios tipos, y con algo de paciencia, se pueden hacer trampas naturales, como atolladeros, en los que será más fácil atraparlos. Los moluscos como almejas y mejillones deben cocinarse. Hiérvalos por lo menos cinco minutos con sus caparazones y no coma los que no se abrieron, que seguro están en mal estado. También es posible fabricar trampas para pequeños animales, como conejos, palomas, roedores, etc., pero requieren de MUCHA paciencia y algo de suerte. La mayor parte de los invertebrados son comestibles: hormigas, abejas, polillas, escarabajos, caracoles, lombrices, etc. Son una gran fuente de proteínas y son el alimento más fácil de recoger, aún más que pescar o cazar. Debe retirarles las alas, las patas y los aguijones. Trate siempre de cocinarlos, aunque sea asados al fuego. Si no es posible, intente molerlos con una piedra. No coma los de colores brillantes, sobre todo el rojo, ya que generalmente esto indica que son venenosos. Tampoco intente comer avispas.


ORIENTACIÓN Cuando no se dispone de una brújula para ubicarse, solo se puede confiar en los métodos de emergencia; la opción más acertada es hacerlo con un reloj de agujas: * Ubicar el ángulo formado por la aguja de las horas y la posición de las 12 horas. * Marcar la bisectriz del ángulo. * Apuntar la bisectriz hacia el sol. * Las 12 Horas apuntan hacia el sur y las 6 Horas, hacia el norte.


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TÉCNICAS PARA ENCENDER FUEGO Percusión

(Pedernal

y

eslabón)

Para producir chispas, hay que entrechocar una piedra dura como el llamado pedernal o sílex, con otra rica en hierro, como la pirita o la marcasita (el llamado eslabón). El choque de dos piedras de sílex entre sí no permite encender un fuego, pues no produce proyecciones incandescentes suficientemente calientes y duraderas. La chispa producida por el choque del "pedernal" contra el "eslabón" es una partícula incandescente de mineral de hierro en el caso de emplear como eslabón la marcasita o la pirita; o en el otro caso, una partícula de acero si se emplea como eslabón un trozo de acero que ha sido lo más habitual desde la edad del hierro hasta principios del siglo XX. Normalmente variedades artesanales de acero al carbono. Curiosamente los modernos aceros inoxidables no son adecuados para su empleo como "eslabón".


Como "pedernal" sirve cualquier piedra dura que alcance al menos el nivel de dureza 7 de la Escala de Mohs, empleándose habitualmente por su relativa abundancia el sílex, variedades de cuarzo, calcedonia, etc. En algunas zonas se han llegado a utilizar como "pedernal" piedras semipreciosas como el jaspe. Las chispas obtenidas por percusión deben entrar inmediatamente en contacto con alguna materia altamente combustible; por ejemplo, cabellos, hojas secas, viruta de madera, paja o algún tipo de yesca natural: carpóforo del hongo yesquero - "Fomes Fomentarius" o la médula de ciertas plantas como la cañaheja -"Ferula Communis". (Sobre el papel de la cañaheja o "Ferula Communis" en la transmisión del fuego se puede ver Hesíodo, Teogonía y el mito de Prometeo: Teogonía (566-567): “El valeroso hijo de Jápeto engañó a Zeus escondiendo la llama del fuego infatigable que se ve de lejos en el hueco de una cañaheja. Hirió así el corazón de Zeus que truena en las alturas e irritó su corazón cuando vio entre los hombres la llama del fuego que se ve desde lejos”.)


Tradicionalmente también se ha empleado como sustituto de las yescas naturales (Hongo yesquero -"Fomes Fomentarius" o médula de cañaheja - "Ferula Communis" algún tipo de carbonizados o

yesca artificial normalmente trapos simplemente mecha de algodón.

Este combustible de iniciación (yesca) es preferible que esté previamente pre-quemado, tostado o carbonizado; así se facilita que las chispas desprendidas por el choque del pedernal contra el eslabón "muerdan" mejor la yesca y se comunique el fuego de una forma mucho más rápida y eficaz.


EL LECHO En posición tumbada, el cuerpo pierde el 80% del calor por el suelo. Es una parte fundamental de nuestro refugio. Debe de ser blando, seco, horizontal y caliente (excepto en el desierto, que será fresco). Siempre que se pueda tratar de hacerlo un tanto elevado del suelo, así se evita que mientras se duerme sea mordido o picado por alguna especie venenosa. Esto lo lograremos escogiendo bien el emplazamiento (huir de zonas con humedad), quitando los palos y piedras que pueda haber en el suelo, y aislándonos bien de éste con hojarascas, helechos, ropa, etc.


Plantas proveedores de agua En las selvas, las bromelias, que crecen sobre las ramas de los árboles, acumulan una reserva de agua entre sus hojas. Puede tener restos vegetales e insectos, pero es potable. También los cactos almacenan agua, pero algunos son venenosos. Hay que ser muy cuidadoso al manipularlos, porque sus espinas, especialmente las más finas, pueden ser muy difíciles de quitar y producirnos infecciones. La mejor forma de obtener el líquido de los cactos es seccionarlo por arriba, y aplastar la pulpa dentro de la planta para luego recoger el líquido en un recipiente El cacto saquaro (Sereus giganteus) de América del Norte guarda mucho líquido en su interior, pero es venenoso, así que, para aprovecharlo, tendremos que destilarlo con ayuda de un alambique improvisado como ya sabemos.


El cacto cilíndrico, del género Ferocactus, crece América y no es tóxico a pesar de tener una sabia lechosa, contituyenso una excepción a la regla anterior. El cacto berrel (Echinocactus grusonii) crece desde el sur de EEUU hasta Sudamérica, puede alcanzar un 120cm de altura y proporcionar un litro de líquido, que en algunas plantas carecerá de sabor y en otras será amargo. El cacto Opuntia, también llamado higuera de tuna o figilinda, tiene unas protuberancias en forma de orejas que producen frutos de color rojo o dorado cuando maduran. Tanto en los frutos como en las orejas se acumula agua. Algunas palmeras, como el cocotero, la birí y la nipa, contienen un líquido dulce que se puede beber. Hay que tener cuidado con la leche de los cocos maduros, ya que es un laxante bastante fuerte, y puede hacernos perder líquidos. En las otras palmeras, se doblan los tallos floridos hacia abajo y se corta el extremo para que fluya el líquido. Debemos cortar una rodaja fina del tallo cada 12 horas para que el líquido se renueve, lo que nos permite recoger un cuarto de litro cada día.


También las raíces de algunas plantas almacenan agua. En Australia existen muchas plantas que almacenan agua en sus raíces. Los aborígenes son expertos en sacarles provecho, pero muchas de ellas pasarán totalmente desapercibidas para nosotros si no nos han enseñado a identificarlas. El árbol del agua, el roble del desierto y la romaza poseen raíces ricas en líquidos que crecen cerca de la superficie. Podemos arrancarlas haciendo palanca, cortarlas en pedazos de unos 30cm, descortezarlas y sorber la humedad o aplastarlas para convertirlas en pulpa y exprimirlas sobre la boca. Animales proveedores de agua Los animales no suelen ser tan buenos proveedores de agua como las plantas, pero en caso de necesidad, podemos succionar los ojos, que son ricos en líquidos. La sangre de los animales también puede beberse. Los peces de mayor tamaño contienen una reserva de agua en la espina. Hay que abrirlo en canal y, manteniéndolo plano, quitar el hueso del lomo con cuidado y beber el líquido. Debemos evitar beber los otros jugos de los peces, ya que, al ser muy ricos en proteínas, absorberán el agua durante la digestión.


¿Que son las técnicas de supervivencia?