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DEPARTAMENTO DEL CHOCO Diagnostico Regional

‚El esplendor natural chocoano y la variedad de sus recursos están estrechamente relacionados con las culturas de las poblaciones que allí habitan, con la manera como los conciben y el papel que ocupan en la continuidad de sus patrones culturales de vida. Pero nuevas alternativas de explotación cada vez más extendidas, plantean disyuntivas entre conservación o desarrollo1‛.

Maria Patricia Navarrete Serna Asesora Formación en gestión ambiental y cadenas productivas sostenibles 2.009

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JIMENO, Myriam. et al. Chocó: Diversidad Cultural y Medio Ambiente. Bogotá: Fondo FEN Colombia. 1995 1


INTRODUCCIÓN Este documento ha sido elaborado en el marco del proyecto ‚FORMACIÓN EN GESTIÓN AMBIENTAL Y CADENAS PRODUCTIVAS SOSTENIBLES‛ desarrollado en convenio por el SENA, y la Fundación TROPENBOS INTERNACIONAL, el cual recoge de manera sintética los principales aspectos que caracterizan en lo físico, biológico, histórico, cultural, social, económico y político al departamento del Chocó. Esta sustentado en un ejercicio de compilación de fuentes secundarias, destacando como documentos ejes, el trabajo realizado por Myriam Jimeno, María Lucia Sotomayor y Luz María Valderrama en su libro “Chocó, Biodiversidad Cultural y Medio Ambiente” y la investigación del arquitecto historiador Luis Fernando Gonzales “El Chocó la Formación de un Territorio”, además de otra importante bibliografía que documentan diversos temas del departamento. Se destaca también, el trabajo que ha realizado la Biblioteca Luis Ángel Arango en su página de consulta virtual, donde es posible acceder a una completa compilación bibliográfica que describe los temas tratados.

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ASPECTOS FÍSICOS, BIOFÍSICOS Y MEDIO AMBIENTE El territorio chocoano, esta ubicado al noroccidente de Colombia extendiéndose sobre 46.530 km², atravesado por un gran valle de orientación norte-sur, por donde corren los ríos Atrato y San Juan. Choco1500.pdf Clima Clima intertropical lluvioso. Es una de las zonas de más alta pluviosidad en todo el planeta con más de 9.000 mm de precipitaciones anuales. Temperatura promedio 27 grados Celsius. Geología Presenta aspectos diversos, considerándose un mosaico geológico que va desde las formaciones del período pre cretáceo hasta el cuaternario. Se identifican los siguientes complejos: Cretáceo: Se han encontrado vestigios de este periodo en la cuenca del río Napipí, al norte del Departamento. Los suelos son de color rojo encendido; las rocas del cretáceo contienen platino, níquel, uranio y otros minerales que alimentan los aluviones platiníferos. Paleoterciario: En este período se levantaron grandes masas de diotrita que conforma yacimientos o filones de oro, cobre y zinc, siendo el oro el mineral de mayor importancia para la región. La zona representativa son los valles de los ríos Atrato y San Juan. Terciario: Caracterizado por una gran actividad volcánica; Los yacimientos del terciario se encuentran en el cerro de Torrá, cuenca del río Andagoya y cerca de Quibdó; en estos estratos abundan metales como plata, cobre y zinc. Cuaternario: Ocupa los valles de los ríos Atrato y San Juan y algunos afluentes, la costa del Pacífico en general y las partes bajas al pie de las serranías. Durante este período se formaron los aluviones de oro y platino. Geomorfología Presenta dos tipos de costa con características geomorfológicas contrastantes: Una costa alta montañosa que se extiende desde la frontera con Panamá hasta el sur de Cabo Corrientes; y una costa anegadiza, cubierta de manglares y cruzada por brazos, caños y esteros formados por los deltas de los ríos que desembocan en el pacífico. Serranías Serranía del Darién: Es un conjunto de elevaciones, cubiertas de densas selvas limítrofes con Panamá, mejor conocida como el Tapón del Darién. Finalmente, el flanco oeste de la cordillera Occidental, donde sobresalen algunos accidentes orográficos como la serranía de Los Paraguas; los farallones de Citará y los cerros Iró, Tamaná, Tátamá y Torrá. Serranía de Baudó: Se caracteriza por presentar una topografía montañosa que se extiende ininterrumpidamente sobre una longitud de 375 km. Las elevaciones varían entre 600 y 1.200 m sobre el nivel del mar; la zona más alta (Alto del Buey), excede los 1.500 m por encima del nivel del mar. Accidentes Litorales: Bahía de Humboldt: Lleva su nombre precisamente por la corriente de Humboldt (Bahía Solano) Bahía de Chirichire: atravezada por la corriente de Humboldt o del Perú (Bahía Solano) Bahía de Nabugá (Bahía Solano) Bahía Solano: La más profunda del Continente Americano. Golfo de Cupica (Bahía Solano) Cabo Corrientes: Una de las puntas más sobresalientes hacia el Pacífico colombiano, en el Municipio de Juradó.

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Golfo de Tribugá (Nuquí). Suelos En el área predominan los suelos minerales pero hay extensiones importantes de suelos orgánicos; existen suelos poco evolucionados en las laderas escarpadas de la cordillera, las serranías y las colinas, al igual que en algunos sectores de la planicie marina y de las formas aluviales que rodean los grandes ríos y otros cauces menores; aunque la gran mayoría de los suelos son ácidos y han sufrido lavado intenso de sus nutrientes y de otras sustancias, hay sectores en el Darién cuyos suelos son muy ricos en bases y tienen, por lo tanto, niveles altos de fertilidad; en materia de drenaje hay suelos que pasan gran parte del año bajo agua o en condiciones de saturación permanente, pero hay otros cuya génesis se desarrolla en presencia de oxígeno, a pesar de la excesiva humedad del ambiente. Pluviosidad La mayor parte del territorio se encuentra dentro de las zonas de las calmas ecuatoriales, cuyo régimen de lluvias 2 se prolonga durante todo el año. "Una alta precipitación lluviosa se correlaciona, generalmente, con una gran riqueza en especies vegetales y, sin lugar a duda, la espectacular diversidad que ostentan los bosques chocoanos es el resultado directo de esta circunstancia" (Gentry, 1990: 43). Hidrología Los ríos han sido el eje de poblamiento y de desarrollo socio cultural de la región. Además del Atrato y el San Juan, son de importancia para el departamento el Andágueda, Baudó, Beberá, Bebaramá, Bojayá, Capá, Docampadó, Domingodó, Munguidó, Opogodó, Quito, Salaquí, Tanela, Condoto y Tamaná (IGAC, 1986). Atrato: Uno de los ríos más grandes y caudalosos del mundo (con relación a su cuenca) y uno de los más importantes del país, cruza el departamento de sur a norte y desemboca en el Mar Caribe (aun que pertenece a la cuenca del pacifico) conformando una amplia red fluvial. Río San Juan: Es el otro gran brazo del Chocó y corre de norte a sur desembocando en el Océano Pacífico. Río Baudó. Nace en El Alto Del Buey, que se encuentra en la Serranía del Baudó, un sistema montañoso independiente, al occidente de la cordillera Occidental. Este valle, con precipitaciones que alcanzan los 12,5 m/año separa la costa Pacífica del valle del Atrato, en donde se localiza Quibdó. Coberturas Vegetales Como consecuencia de su peculiar ecología, de su aislamiento geográfico y de las culturas que lo han poblado, el Chocó alberga una de las selvas más sui géneris de toda Suramérica. El sur del territorio del Chocó al parecer contiene la proporción más elevada de endemismo específico de todo el continente (Gentry, A., 1990:41). Pero la biodiversidad chocoana tiene como características fundamentales mucha diversidad y poca cantidad, lo que la hace ecológicamente frágil. El sistema de bosques del Departamento del Chocó puede establecerse como sigue: Bosque lluvioso tropical: Ocupa una franja de tierra a lo largo de las cuencas de los ríos Atrato y San Juan; se extiende por el andén Pacífico hacia el sur; se presentan temperaturas superiores a 24ºC y más de 8.000 mm de lluvias por año. Bosque muy húmedo tropical: Se extiende a lo largo de la costa del Pacífico hasta el límite con Panamá, ampliándose en la región del medio Atrato. Las temperaturas superan los 24ºC y el nivel de las lluvias varía entre 4.000 y 8.000 mm.

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El promedio anual más alto se registra en Tutunendó con 11.700 mm, lo que la convierte en una de las regiones más lluviosas del mundo.

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Bosque húmedo tropical: Corresponde a la región del Darién; la temperatura es mayor a 25 ºC y la pluviosidad varía entre 2.000 y 4.000 mm anuales. Bosque húmedo-muy húmedo tropical: Ocupa la zona intermedia entre las dos anteriores al sur del Golfo de Urabá; las temperaturas son superiores a 28ºC. Bosque subtropical y Bosque de niebla baja: Estas características se presentan en las estribaciones de la cordillera Occidental, al oriente de la llanura del río Atrato. Las formaciones vegetales correspondientes a las diferentes clases de bosques son: En la zona de bosque lluvioso tropical existe cedro, yarumo, árbol del pan, guamo y diferentes clases de palmas. En el bosque muy húmedo tropical se destacan: cativo, balso, abarco, cedro, roble, nogal y caucho. En el bosque húmedo tropical: mangle, hobo, cedro, roble, guamo, balso y ceiba. Biodiversidad (flora y fauna) La región Chocoana, que además del departamento, comprende toda la vertiente Pacífica colombiana, se ha caracterizado por su extrema pluviosidad, sin que por esto se pueda considerar como una unidad independiente, desde el punto de vista faunístico y florístico, de las áreas selváticas aledañas; definida como una zona de confluencia de estas con las particularidades propias de su clima pluvial lo que la hace altamente diversa, destacándose entre las formaciones vegetales figuran, además, comunidades de psammophytas de playa, haloholophyta (manglares), el Natal, bosque pantanoso con ligera fluencia salina que abarca un conjunto de comunidades: Cuangaral, Sajal, etc. En el valle inferior del Atrato y Urabá aparecen las comunidades de playa, manglares y comunidades limnofíticas herbáceas, diversas comunidades de selva pantanosa que comprenden el Panganal (Rhaphia taedigera) y el Catival (Prioria copaifera). Hay una gran cantidad de géneros comunes con la Amazonia, cuya dispersión puede remontarse a un período anterior al levantamiento final de los Andes. El Chocó presenta, según las investigaciones, un alto endemismo además de aves (Terborgh & Winter, 1982) y mariposas (Brown, 1975 , 1982). Zonificación ecológica paisajes y ambiental Forero y Gentry (1989) reconocen para el Chocó, las siguientes regiones fitogeográficas: - Región de Urabá: en el norte, en el bajo río Atrato y en la costa sobre el mar Caribe. - Región del Darién: son las tierras altas a lo largo de la frontera con Panamá. - Selva húmeda del norte: hacia el sur de la región de Urabá, a lo largo del río Atrato al norte de Riosucio. - Región de la costa del Pacífico: se extiende desde la frontera con Panamá hasta la desembocadura del río San Juan. - Tierras altas del Carmen del Atrato: es el alto río Atrato en la vertiente occidental de la cordillera Occidental por encima de los 1.000 m de altura. - Selva pluvial central: localizada en el valle del río Atrato, en los alrededores de Quibdo, donde se concentra la mayor pluviosidad del Andén del Pacífico y donde la selva, según los autores citados, se cuenta entre las más ricas del mundo. - Región de San José del Palmar: al sur oriente del departamento. Región del río San Juan: desde Istmina hacia el sur. Degradación de suelos: La susceptibilidad de los suelos al deterioro está relacionada con sus propiedades físicas y con la intensidad de la disección de la superficie del terreno, las formas del relieve y el grado y longitud de las pendientes. El hecho que la nutrición vegetal en el trópico húmedo dependa, principalmente, de los nutrientes acumulados en el componente orgánico del suelo es un limitante más para su uso que obliga a conservar la capa vegetal, sola o mezclada con la fase mineral, para lograr rendimientos sostenidos; así mismo la pérdida de nutrientes por lavado, la acidez marcada y los altos contenidos de aluminio -en algunos casos- son otras características que dificultan el aprovechamiento del recurso.

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Deforestación El territorio chocoano sufre la tala intensiva e indiscriminada de los bosques, concentrándose en el Urabá (Riosucio, Acandí y Unguía), en la zona del Atrato medio (Bojayá y Quibdó), en el bajo San Juan (Istmina) y en la zona del litoral. Teniendo en cuenta los precarios ingresos de las comunidades estas se ven obligadas a participar en las talas para las grandes compañías madereras, o a formar sus pequeños aserríos. Aumentando el empobrecimiento del bosque y del ecosistema y el empobrecimiento de las comunidades rurales. (Ver DIAR, 1987:40 y DNP, 1988). La sobre – explotación de los bosques trae consigo el desequilibrio del ecosistema: erosión, pérdida de nacimientos de agua y desaparición de fauna y flora y pérdida de la cubierta vegetal y a mismo tiempo la subutilización de los mismos, toda vez que solo se explotan las especies que tienen interés como madera3, desaprovechando la diversidad existente. Importante también anotar las numerosas discusiones que han surgido en los últimos años sobre los permisos de aprovechamiento forestal otorgados a las grandes compañías los cuales se otorgan sin delimitaciones precisas además de en muchas ocasiones sobreponerse con los resguardos indígenas y territorios de otros pobladores locales. Contaminación La explotación minera con maquinaria pesada ha generado un grave problema ambiental, en los distintos afluentes del río Atrato, toda vez que altas cantidades de mercurio y combustibles, mal manejados, necesarios para poner en funcionamiento las dragas son vertidos a los ríos, con consecuencias graves para una de las zonas más ricas en biodiversidad y problemas de salubridad en las poblaciones aledañas. La deficiencia de agua potable también tiene una incidencia alta en la contaminación, en particular de las fuentes de agua directa de la población, quienes las utilizan tanto para aprovisionamiento como para basurero. Se pueden observar los ríos Atrato, San Juan y Condoto, en las inmediaciones de Quibdó, Istmina y Condoto, como depósitos ambulantes de desechos, orgánicos e inorgánicos.

Conservación- áreas protegidas En términos de áreas de manejo especial se identifican las áreas de manejo especial existentes y sugiere la inclusión de nuevas áreas no incluidas4. Selvas pantanosas y ciénagas del delta y valle inferior del río Atrato - río León. Áreas de manejo especial: Parque Nacional Natural los Katíos (parte) Reserva forestal protectora del río León (en parte) y Reserva Forestal de Las Teresitas. Selvas subhigrofíticas del piso cálido de la región de Acandí - Unguía. Áreas de manejo especial Reserva indígena de Tanela (Katíos), Natí (Cunas) y Arquía (Cunas). Zona de reserva turística en el municipio de Acandí (faja de terreno de 500 mts. a lo largo del litoral de todo el municipio). Selvas subandinas de la Serranía del Darién. Áreas de manejo especial; Reserva forestal protectora de la zona fronteriza Colombo - Panameña (Municipio de Acandí)

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Las especies de madera más explotadas: En el norte, la asociación pancanal, la asociación catival, la que comprende las especies de cedro, quino, tanjeras, caoba, roble y ceiba toluá; la asociación entre sande, guasco, caimo, nuánamo y la del abarco. En el centro, el pino, abarco, anime, sande, aserrín, carrá, cedro, la asociación manglar y nato. 4

PLAN DE GESTION AMBIENTAL REGIONAL DEL DEPARTAMENTO DEL CHOCO 2.001 - 2.010, CORPORACION AUTONOMA REGIONAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DEL CHOCO- CODECHOCO

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Selvas subandinas de la serranía del Baudó - Los Saltos - Cerros de Arquía y altos de Aspavé. Áreas de manejo especial; Parque Nacional Natural Ensenada de Utría (en parte). Reserva forestal Protectora de la quebrada Mutatá (Bahía Solano). Reservas indígenas del Alto Bojayá (Emberaes), Alto río Tagachí (Emberáe), ríos Jurubidá, Chorí y Alto Baudó (Emberáe) Faja litoral Pacífica entre la frontera Colombo - Panameña y la desembocadura del Río Baudó. Áreas de manejo especial: Parque nacional de Utría (en parte), Reserva forestal en el municipio de Juradó. Reservas indígenas de Juradó (Katío), río Curiche (Waunana), Guayabal de Apartadó, Río valle y Boroboro (Emberáe), río Nuquí (Emberáe), río Panguí (Emberáe). Complejo de manglares, y natal del litoral Pacífico, entre el Cabo Corrientes y la desembocadura del río San Juan. (Área correspondiente al Chocó). Parque Nacional Natural Tatamá. Visiones, proyectos y acciones de conservación El área del Chocó ofrece un interés enorme tanto como área representativa del bosque lluvioso tropical bajo como por las impresionantes particularidades de su biota. Se ha sugerido que una reproducción extremadamente activa y hasta explosiva de especies, asociada a los bosques nublados a lo largo de la base de los Andes, puede ser responsable de gran parte de la excesiva diversidad florística del Neotrópico, en comparación con otras regiones tropicales del mundo (Gentry, 1982a, 1986h, 1989, Dentry & Dodson, 1987).

Lo anterior, sustenta el cambio de visión frente a la imperante en la primera mitad del siglo XX. El punto de partida de este período es el llamado Simposio de Zonas Tropicales Húmedas, realizado en la ciudad de Quibdó entre el 19 y el 30 de marzo de 1958, por iniciativa de Enrique Pérez Arbeláez. En él importantes científicos como Robert West, Luis Duque Gómez, Ernesto Guhl, Virginia Gutiérrez z Roberto Pineda, José Cuatrecasas, Orlando Fals Borda 118, dieron a conocer las investigaciones que habían realizado sobre la minería, la familia, la flora, la vegetación, la vivienda, etcétera, como un primer indicador de la diversidad biológica, ecológica y cultural. Sumado a esto los trabajos desarrollados por Leslie R. Holdrige que culminaron en el denominado "Sistema ecológico de las zonas de vida", que recoge lo relacionado con la selva pluvial chocoana. En los años setenta y ochenta se hace explicito el reconocimiento de la enorme biodiversidad del Chocó, producto de las investigaciones de instituciones nacionales y extranjeras que dan cuenta de la flora, la vegetación, la fauna, los recursos genéticos, las particularidades ambientales y culturales, que sumado a las nuevas miradas impulsados desde la década del setenta del desarrollo sostenible o sustentable y a la revalorización de los activos biológicos, determinan otra perspectiva, al menos en teoría, al Chocó ‚ya no del territorio de inmensas riquezas inexplotadas sino la de una biodiversidad amenazada‛. La nueva interpretación del territorio, implicó un nuevo ordenamiento y otra forma de estudiarlo, lo que el editor Pablo Leyva llamó un "congreso imaginario", dos tomos del libro Colombia Pacífico, que no es la terminación sino la afirmación del proceso recorrido desde el simposio de Quibdó en 1958. En ese período se creó la Corporación Nacional para el Desarrollo del Chocó, creada en 1968, pero que empezó a operar en 1969. Es importante resaltar que la nueva concepción del desarrollo humano sostenible se ha impuesto y ha sido recogida por las organizaciones populares y ciertos sectores dirigentes del Chocó, que se oponen a la visión desarrollista de la primera mitad del siglo, lo cual ha reasignado las miradas hacia el papel fundamental que desempeña la biodiversidad. Sin embargo los esfuerzos de esta visión siguen haciendo resistencia a la avanzada de la explotación minera indiscriminada y el desarrollo de grandes megaproyectos que se contraponen a los esfuerzos del desarrollo sostenible.

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HISTORIA REGIONAL Desde las fuentes documentales Síntesis ‚El Chocó: La Formación de Un Territorio‛5. Existen varias interpretaciones e Hipótesis sobre el origen y significado del término Chocó, sin embargo esta claro que comienza a ser utilizado por los españoles para designar un grupo cultural indígena, belicoso y opuesto a la incursión de éstos en su territorio, el término como toponimia es utilizado por primera vez en 1540 cuando el escribano Pedro Sarmiento habla de la Provincia del Chocó, tierra tribal ubicada al oeste de Santana (hoy Anserma) y separada por la provincia fronteriza de Sima, en su relación de la campaña militar de Jorge Robledo en Antioquia. Desde ese momento comenzó a ser común el término para designar el territorio que iban explorando los españoles. No obstante, el territorio tenia antecedentes de poblamiento español, en 1510 se había fundado Santa Maria la Antigua del Darién (la cual solo duro hasta 1524) y entre 1538 y 1540 se habían establecido la gobernación del San Juan, otorgada a Pascual de Andagoya, la cual fue disuelta por traslaparse con intereses y territorios de la gobernación de Popayán. Según Kathleen Romoli6 ‚el Chocó en sentido estricto, el primitivo y auténtico, era la comarca circunscrita que estaba entre el alto río Atrato (el ‘río de Darién’) y el alto San Juan (el Tamaná)‛, este Chocó limitaba al norte con la provincia de los Citará y al sur con las de los yngará y los tootuma, al oeste con las tribus del Baudó y al este con Sima; territorio que correspondía a la nación embera, por lo cual el término Chocó, utilizado por los españoles, comenzó a designarlos y se extendió a otras naciones indígenas como los noanamaes. Desde 1540, la conquista de la provincia del Chocó fue una obsesión de las diferentes huestes españolas, estableciendo en 1567 después de varias entradas la Gobernación del Chocó, Dabeive y Valle del Baeza otorgada al español Gómez Hernando, para el gobierno formal de los chocoes, la cual no paso del papel, pues solo hasta 1573 logro establecerse un asentamiento denominado Nuestra Señora de la Consolación de Toro, en jurisdicción de Cartago, y que trasladó posteriormente a territorio de los indios tootumas, convirtiéndose así en el primer pueblo español en el Chocó y que en realidad en la punta de lanza para las incursiones a otros territorios todavía desconocidos. En estos territorios, empiezan a aparecer las toponimias no muy claras de algunos ríos tributarios como Yei, Negoba y Camute y del resto de un territorio señalado como llanos montuosos y tierra de vallano, habitado por algunos pueblos cunas y por negros cimarrones, antiguos esclavos africanos de la fallida Santa María la Antigua del Darién quienes la convirtieron en palenque, pero fueron atacados por nativos internándose en las selva desconocida del Darién, son los cimarrones del norte, diferentes de la población negra que vendría posteriormente desde el sur. Desde ese momento se empiezan a fundar pueblos fantasmas por la incapacidad de someter a las tribus indígenas que defendieron intensamente su territorio, no obstante solo hasta mediados del siglo XVII logra consolidarse el Chocó integrado por las tenencias de Novita, Citará y Baudo y dependiendo siempre de la Gobernación de Popayán. Las dificultades de la pacificación real, cedieron paso a la iniciativa privada, así en el siglo XVII llega a la zona la pacificación religiosa, liderada por los dominicos, franciscanos, jesuitas, agustinos y capuchinos quienes se alternaron la labor evangelizadora como preámbulo a las incursiones militares en el Alto Chocó y zonas intermedias del Darién hacia el Citará siendo el río Atrato eje del proceso de pacificación real pues a través del él se conecto la navegación y el comercio con Cartagena para ayudar a los entables mineros. En la segunda mitad del siglo XVII se consolida como territorio adscrito a la Gobernación de Popayán, a partir de su centro administrativo Novita, erigida a partir de 1670 y se cierra la ampliación política administrativa hacia finales del Siglo XVII teniendo

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Gonzales Escobar, Luis Fernando. El Chocó la Formación de un Territorio. En: Boletín Cultura y Bibliográfico. Número 43 Volumen XXXII. Banco de la República, 1996. 6 Romoli, Kathleen. El Alto Chocó en el siglo XVI. En: Revista Colombiana de Antropología. ICCAN. Volumen XIX. Bogotá, 1975 8


a Quibdó como su centro administrativo y sede de Tesorería Real y una series de poblados y reales de minas fundados en las últimas décadas del citado siglo. En 1726 se creo la provincia del Chocó, segregada por la Gobernación de Popayán, la jurisdicción incluyó todos los territorios alrededor del golfo de Urabá e incluso parte de la Costa Caribe hasta limitar con la provincia de Cartagena; por el occidente se extendió después de la banda oriental del río Atrato hasta limites con Antioquia; por el nororiente con la provincia de Panamá y al sur con la de Popayán. En palabras de William Sharp "la conquista del Chocó había terminado, pero la historia de la esclavitud, la minería, el suministro de alimentos y el contrabando comercial apenas había comenzado"7. No obstante la segregación de la Gobernación de Popayán para crear un gobierno autónomo, la provincia fue dominada por la aristocracia payanesa, quien recibió los beneficios económicos de las minas, fortaleciéndose la economía colonia dependiente totalmente del oro de esta nueva frontera minera. Este auge trajo como consecuencia las búsqueda de nuevos sitios de explotación, pero sobre todo la reactivación del tráfico negrero legal e ilegal, así el Chocó remplazo la mano de obra indígena por la de esclavos negros africanos, siendo al final del siglo la región con mayor número de esclavos de todo el Nuevo reino, especialmente el área de influencia de Novita, centro administrativo y urbano de mayor importancia de la época. Otra consecuencia directa del auge minero fue el reacomodo de la población nativa y la modificación en sus fronteras internas: (GONZALEZ, 1996) ‚La nación embera, desplazada por la acción militar del Alto Chocó, inició un desplazamiento a finales del siglo XVI hacia el Atrato, situación que se consolidó en el siglo XVII. Para lograr nuevos territorios debió enfrentar en el río Darién a los cunacunas, hasta ese momento los dueños de estos territorios, y entre el río y Antioquia a los catíos. Los primeros tuvieron que migrar mas al norte, a territorios de los tules, mientras los segundos fueron asimilados por los mismos emberas o integrados por el sistema colonial‛. La transición del virreinato a la república, fue un largo proceso de 85 años, en los cuales el Chocó varió en las constituciones de la dependencia de Popayán, pasando a ser intendencia en 1906, provincia independiente, se anexo fugazmente en 1830 a la recién creada República de Ecuador, luego entro a formar parte del Estado del Cauca y con la Constitución de 1886 volvió a perder su autonomía y paso a convertirse en intendencia. Así como durante el siglo XVII el auge del oro, tuvo incidencia en el poblamiento; en el siglo XIX factores de carácter económico y político tuvieron incidencia en el desplazamiento de grupos poblaciones y en el ingreso de nuevos actores al territorio. El comercio cartagenero, a raíz de las dificultades por los continuos cierres del Canal del Dique, vio aumentar sus posibilidades económicas en las selvas chocoanas, con la exportación del caucho, y otras especies forestales como la tagua o ipecacuana, a los mercados de Europa y Estados Unidos. (Gonzales: 1996) ‚Hacia esta región viraron sus intereses muchos comerciantes, primero en el Bajo Atrato y después en el Atrato Medio, y específicamente en Quibdó, ayudados por la introducción de la navegación a vapor. Con ello convirtieron el Atrato en una gran zona de explotación de materias primas de exportación, lo que atrajo gran número de inmigrantes costeños mestizos hacia el Bajo Atrato y el Darién, lo mismo que de negros del sur del Chocó, a lo largo del río en el Medio Atrato y partes de Urabá, en particular en la banda oriental. La población negra emigró muy especialmente después de 1851 de la región de Nóvita, en razón de la ley de liberación de esclavos de 1851, desplazándose desde el San Juan hacia el Baudó y el río Atrato. En este río ocuparon los diques aluviales desplazando a los indígenas emberas, que debieron proseguir su migración hacia las partes altas de los afluentes del Atrato. Esta nueva dinámica poblacional definió nuevas fronteras e incorporó a su vez nuevos territorios a la estructura espacial y al sistema económico del Chocó republicano y, por ende, del país‛. 7

Citado por Zamira Díaz López en Oro, sociedad y economía. El sistema colonial en la gobernación de Popayán: 15331733, Santafé de Bogotá, Banco de la República, 1994, pág. 263. 9


La primera década del siglo XX significo para el Chocó la pérdida de su integridad territorial, en 1905 los territorios comprendidos en los límites del viejo Chocó, la parte oriental del río Atrato (Urabá) fueron incorporados al departamento de Antioquia; en 1908 las poblaciones chocoanas de Versalles, Salmelia, Argelia y Cajamarca pasaron a depender del municipio de Toro (Valle) y en 1912 se segrego Pueblo Rico de Chocó para pasar al departamento de Caldas (Hoy forma parte de Risaralda). La minería, especialmente la del platino, fue la base de la economía desde finales del siglo XIX y generó grandes expectativas, atrayendo la atención de inmigrantes extranjeros: franceses, sirio-libaneses y norteamericanos. Igualmente nuevos grupos sociales formados por hijos de comerciantes y comerciantes negros se empezaron a distanciar de los precedentes grupos dominantes, incrementándose la población negra en las áreas urbanas, convirtiéndose en el grupo social predominante especialmente en Quibdó e Itsmina. Además del predominio de la minería, la clase dirigente busco incentivar la agricultura, promoviendo la inmigración hacia algunas áreas geográficas, como la ensenada de Utría, en la década del diez; ciudad Mutis en Bahía Solano en la década del treinta y las migraciones en el Darién, incentivadas desde principios de siglo por las plantaciones que se hicieron de caucho y banano en el área de Acandí; todo ello con la ampliación de las fronteras internas con grupos de colonos en todas las regiones del Chocó. En 1947, la intendencia pasó a ser departamento conservando los mismos límites, acentuándose una de las condiciones que mejor describen al Chocó: una centralidad urbana predominante que es Quibdo y un alto índice de ruralidad en el resto del departamento, además de tener uno de los menores índices de densidad demográfica en Colombia. Auges económicos La economía predominante en la historia chocoana ha sido la extractiva, definida por la exportación de la riqueza minera, pesquera, maderera y en menor escala la agropecuaria. Es así como los ciclos de auge económico se trasladaron de la región sin impactar de manera sustancial en la infraestructura básica económica y de servicios. Oro Durante el régimen colonial la región fue una frontera minera, al margen de los centros de desarrollo con alta incidencia de las provincias de Antioquia y Popayán quienes intentaron permanentemente su ocupación definitiva pues ya conocían de sus riquezas en oro. La minería del oro continuó siendo, el eje del proceso social y económico de la zona, con épocas de auge y retroceso. Los años 20 del siglo pasado abrieron uno de estos ciclos que se cerró hacia el final de esa década con una profunda depresión de quienes vivían de la minería industrial y su comercio local. La extracción de oro tuvo un nuevo repunte en la postguerra y de nuevo, a mediados de los años setenta decayó el monopolio extractivo. Finalizando este siglo se dio la proliferación de la minería semindustrial y de la pequeña explotación con motobombas y actualmente se ha intensificado la explotación con maquinaria pesada. Caucho y la Tagua Durante el siglo XIX y principios del XX también se presentaron significativas olas migratorias hacia el Chocó, alrededor del caucho y la tagua. A pesar de la relativa desarticulación del territorio departamental en términos de circuitos productivos y de comunicaciones, los nuevos repuntes extractivos (oro, maderas, pesca) tienen un efecto sin precedentes sobre la población rural, comunidades negras e indígenas, además del impacto devastador sobre los ríos, la fauna acuática, los suelos de ribera, ejes de la subsistencia chocoana y de su diversidad cultural. Lo anterior se evidencia en la presión que las nuevas actividades extractivas y de colonización agrícola de algunas zonas, generan en los territorios colectivos y sobre sus modelos de producción no intensivos.

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Poblamiento histórico En el Chocó han prevalecido tres grandes modelos socioculturales, indígenas, negros y blancos, que interactúan y han tenido una distinta distribución de recursos económicos. A lo largo del tiempo se han transformado y confrontado, pero también se han unido por su condición de periferia. Indígenas: Antes de la llegada de los españoles, existía en al ‚viejo Chocó” una numerosa población indígena constituida por diversos pueblos que ocupaban todas las zonas. Las cuencas medias y altas de los ríos Atrato y San Juan y la parte occidental del Baudó, eran el territorio de los grupos embera hasta mediados del siglo XVII, organizados en pequeñas comunidades selváticas nómadas en disputa territorial con los grupos Katío y Cuna. El curso bajo del río San Juan era territorio de los Wounaan; los Cunas habitaban el Baudó y la parte media y baja del Atrato, quienes emigraron hacia el litoral atlántico debido a los enfrentamientos con los embera y Wounaan; los Chamí estaban asentados en las zonas cordilleranas de la región. Los Katios estaban ubicados en la parte norte del Urabá, por lo que disponían de una gran variedad de climas. Las poblaciones nativas emberá y wanana se reacondicionaron como producto del contacto colonial. Hoy en día están ubicados, preferentemente, en las partes altas y medias de los afluentes del río San Juan, el Baudó y el Bojayá, donde núcleos de familias extensas practican la agricultura itinerante. Grupos de parientes culturalmente definidos se entrelazan a lo largo de vastas extensiones, que recorren en función de celebraciones rituales, prácticas curativas, resolución de conflictos. El patrón social sigue una dinámica de atomización o nucleamiento según las circunstancias (Vargas, 1993). La creación de territorios delimitados bajo la figura de resguardos ha propiciado reasentamientos y el surgimiento de nuevas figuras de prestigio y poder, diferentes del tradicional jaibaná, figuras que a su vez se articulan con organizaciones departamentales y nacionales de carácter étnico reivindicativo. Negros: Cubren la mayoría de las áreas rurales chocoanas. Se estima que constituyen el 84% de la población del Chocó (Losoczy, A. M.; citada en Arocha, J., 1993b). En cierta medida, por intercambio de influencias y también por procesos adaptativos similares, este modelo guarda semejanzas con el anterior. Sus rasgos centrales son una población dispersa por las riberas y las costas, que aprovecha en forma cíclica y extensiva las terrazas cultivables, la pesca y la minería del oro. La apropiación territorial busca el aprovechamiento de distintos recursos de selva y río. Los grupos de parientes dispersos en una vasta área mantienen numerosos mecanismos de apoyo y encuentros religiosos, festivos o de duelo. En lo religioso se conectan y confluyen lo festivo y lo doloroso, lo sacro y lo profano, con débiles fronteras entre ellos. Alrededor del juego, del baile y del drama y su puesta en escena, con la música omnipresente, se aglutinan, resuelven sus conflictos y renuevan sus vínculos. (Conferencias de Vargas y Ferro, 1992 y Arocha, J., 1993 a y b). Si bien la población mayoritaria es rural, los cascos urbanos reciben un flujo permanente de pobladores que circulan entre unos y otros, por un lado en busca de salud, educación y empleos temporales y, por otro, van al campo por los recursos estacionales y las cosechas de arroz, maíz, plátano. Las organizaciones de pobladores negros hablan ahora de la continuidad campo-poblado, para denominar este circuito. Blancos: Las posteriores olas migratorias hacia el Chocó, alrededor del caucho y la tagua a finales del siglo XIX y del repunte del oro a comienzos del XX, atrajeron inmigrantes de distintas zonas del país y entre otros a sirio-libaneses. Las corrientes migratorias más recientes en el Urabá chocoano tienen alta influencia antioqueña y caldense, en zonas especificas del Chocó. En el tercer modelo, una población minoritaria, situada en los principales cascos urbanos y en las áreas de influencia de Urabá, Córdoba, Antioquia y Risaralda, practica la agricultura y la ganadería de corte andino, el comercio o sirven de intermediarios en la extracción maderera, minera y pesquera. Unos pocos pertenecen a la tradición blanca que data al menos de comienzos de siglo;

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otros de olas de colonización campesina especialmente desde los años cincuenta y sesenta; los más recientes llegaron en los años ochenta atraídos por las explotaciones semi-industriales de oro. Desde la memoria oral local El Chocó, es un territorio ampliamente descrito y memorizado. La oralidad ha sido una de las formas predominantes, como forma cultural propia de las comunidades para transmitir su historia.

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POBLACIÓN Características demográficas A comienzos de los años sesenta el antropólogo G. Reichel-Dolmatoff describía el Chocó como una región con 161.666 habitantes, de los cuales tan sólo 25.430 vivían en centros nucleados de población y el resto en viviendas dispersas. Quibdó tenía cerca de 10.000 habitantes en 1961. Estimaba que el 80% de la población era "estrictamente negroide", pero con una "cultura criolla" (Reichel-Dolmatoff, Gerardo y Alicia, 1966). La conformación racial del Chocó la dividía así: Negros Indios Blancos y mestizos Mulatos

80 % 6% 4% 10 %

Actualmente, la población chocoana está constituida principalmente por los negros, en diferentes grados de mestizaje. Entre los grupos nativos indígenas se encuentran los cuna, emberá y wanana. En los centros urbanos y ciertos sectores rurales de Quibdó, Istmina, Tadó, Unguía, Riosucio, Acandí, El Carmen de Atrato y San José del Palmar, se encuentra población de colonos blancos provenientes de Antioquia, Risaralda, Caldas, Córdoba y Valle del Cauca, principalmente. La población indígena y negra se ubica al lado de los ríos, ejes primordiales para los asentamientos humanos y su economía se orienta a los recursos ribereños y los de la selva cercana. Colombia Censo General 2.005 – Resultado ajuste censal (a junio 30 de 2.005). Fuente DANE Población Conciliada Nombre de municipio o corregimiento departamental

Categoría

Población Total 30-Jun-2005

Población Cabecera 30-Jun-2005

Población Resto 30-Jun-2005

Quibdó

112.886

101.134

Acandí

10.455

5.107

11.752 5.348

Alto Baudo

28.961

6.222

22.739

Atrato

7.561

2.488

5.073

Bagadó

8.454

2.372

6.082

Bahía Solano

9.094

4.230

4.864

Bajo Baudó

16.375

2.623

13.752

Belén de Bajirá1

13.907

6.231

7.676

Bojaya

9.941

4.572

5.369

El Cantón del San Pablo

6.213

2.491

3.722

Carmen del Darien

5.111

1.112

3.999

Cértegui

9.524

5.157

4.367

Condoto

13.098

9.093

4.005

El Carmen de Atrato

11.849

5.201

6.648

El Litoral del San Juan

12.244

1.058

11.186

Istmina

23.639

18.320

5.319

Juradó

3.609

1.675

1.934

Lloró

10.248

2.742

7.506

Medio Atrato

21.037

728

20.309

Medio Baudó

11.715

461

11.254

Medio San Juan

13.027

4.233

8.794

Nóvita

7.867

2.561

5.306

Nuquí

7.625

3.157

4.468

Río Iro

8.084

1.275

6.809

Río Quito2

7.888

2.124

5.764

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Riosucio1

14.323

7.121

7.202

San José del Palmar

5.068

1.155

3.913

Sipí

3.481

293

3.188

Tadó

18.041

11.246

6.795

Unguía

14.544

4.269

10.275

8.161

3.196

4.965

Unión Panamericana

En 1985 la mayor parte de la población censada (67.2%) era rural. Tan sólo el municipio de Quibdó tenía el 63.5% de sus pobladores en la cabecera; en el censo del 2.005 el 49% de la población se encuentra en las cabeceras municipales, de ese porcentaje el 45% se encuentra ubicado en el municipio de Quibdo y el 50% en la zona rural. En el censo del 2.005 el mayor número de habitantes esta concentrado en los siguientes municipios:

Nombre de municipio o corregimiento departamental

Quibdó

Población Total 30-Jun-2005 112.886

Alto Baudo

28.961

Istmina

23.639

Medio Atrato

21.037

Tadó

18.041

Bajo Baudó

16.375

Por otra parte, es común que quienes viven en los poblados, tengan sus medios de vida en el campo y respondan a una cultura rural. Son corrientes los flujos de pobladores entre el campo y los poblados y cascos urbanos. Aquellos que dependen únicamente de actividades como el comercio, los servicios o el sector político administrativo son escasos y se concentran principalmente en Quibdó, de manera que predominan las culturas rurales en el departamento. El municipio de Quibdó concentra el 25%, de la población departamental, con un total de 112.886 habitantes, de los cuales 101.134 se encuentran en el casco urbano de Quibdó. El segundo municipio en volumen es en la actualidad es Alto Baudo (con casi el 6% de la población), lo que reitera lo dicho sobre el auge productivo en la zona, desplazando a Itsmina, zona minera; la cual ocupa el tercer lugar en la población departamental (5%). Quibdó, Riosucio e Itsmina albergaban poco más de la mitad de la población censada (51.5%) en 1985, proporción que se redujo en 1993 al 45.2%, y en el 2.005 Riosucio es desplazado por Alto Baudo y pasa a ocupar el 8 puesto en población con 14.323 habitantes. Para el 2.005 el eje se desplaza hacia las poblaciones de Quibdo, Alto Baudo e Itsmina con el 36% de la población censada. Estas tres concentraciones de población muestran los ejes socio-económicos del Chocó en la actualidad: el centro político, administrativo y comercial, la producción agrícola y la minería de oro, respectivamente. Otros municipios con cierta concentración de población son Medio Atrato (21.037), Tadó (18.041) y Bajo Baudo (16.375). El Chocó sigue siendo eminentemente rural, pero de la población que vive en las cabeceras, el 51% vive en la capital, Quibdó. Finalizando el siglo XX el Chocó expulsó población hacia la Costa Atlántica, Bogotá, Medellín y Cali y en forma simultánea ocurrió migración interna hacia Quibdó, Istmina y Riosucio. Pero de otra parte, un alto porcentaje de la población nació en el mismo municipio; los inmigrantes corresponden en una alta proporción a migraciones anteriores a 1980. Es decir, si bien existen movimientos migratorios de chocoanos hacia y desde otras regiones y cierta movilidad interna, su ámbito es relativamente circunscrito. El cordón minero tradicional, Tadó, Condoto, Sipí, Lloró e Istmina, presenta los más altos índices de población nativa de allí, al igual que la zona del Bajo y Alto Baudó.

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A continuación se pueden apreciar algunos indicadores demográficos del Departamento desde 1.985. Fuente DANE

Población

Relaciones de:

Año Total

Hombres

Mujeres

Dependencia (por mil)

Niñosmujer (por mujer)

Masculinidad (por cien mujeres)

Edad mediana (años)

1985

361.172

171.610

189.562

888,39

0,672

90,53

17,93

1990

390.191

187.749

202.442

956,18

0,802

92,74

17,57

1995

415.465

202.081

213.384

984,69

0,742

94,70

17,31

2000

434.222

213.294

220.928

989,07

0,682

96,54

17,33

2005

454.030

224.737

229.293

892,67

0,619

98,01

18,06

Tipología de la vivienda (materiales, pisos, paredes, techos) Tradicionalmente, las viviendas o tambos (de en emberá y di en lengua waunan o maash meu) se construyen sobre cuatro pilotes principales que suelen ser de guayacán, a una altura promedio de dos metros sobre el suelo para evitar problemas de humedad y el ingreso de animales a la vivienda. Los techos son cónicos, construidos con hojas de palma de diversos tipos y con dos técnicas fundamentalmente: ‚hoja raspada‛ y ‚hoja entera‛. En la vivienda tradicional no existen divisiones internas ni paredes, aunque hay una distribución del espacio en términos de su funcionalidad. Sus pisos son de corteza de palma. La vivienda en transición es la que actualmente más se ve en las comunidades. El techo cónico es reemplazado por otro de tipo rectangular hecho en palma y posteriormente cambiada ésta por láminas de zinc o asbesto. El piso empieza a hacerse de madera aserrada y se comienzan a apreciar medias paredes en la parte exterior de la vivienda. El patrón de vivienda propio de las poblaciones negras empieza a verse en las comunidades indigenas: casas con piso de madera, techos rectangulares de zinc o asbesto, pocas ventanas, algunas divisiones interiores y paredes hacia el exterior. Este tipo de construcción es inconveniente en un medio como el del Chocó, debido a las altas temperaturas en el día, ya que los materiales del techo no son refractarios; al humo de los fogones de leña que se encierra dentro de la vivienda y al hacinamiento que se da cuando aparecen las divisiones internas, dadas las características de la familia indígena. La subnormalidad de las viviendas en el Chocó es de gran magnitud; el déficit estimado es cercano al 92.43%, y se concentra en las cabeceras, específicamente Quibdó, donde el déficit de vivienda asciende al 94.81%. En la zona rural, la mayoría de las casas son fabricadas por sus mismos habitantes y la materia prima la encuentran en el bosque (maderas, palma). Pero el déficit de servicios de agua potable, alcantarillado y electrificación, aumenta el índice de necesidades básicas insatisfechas. La carencia de agua potable tiene una incidencia directa en la salud de la población. La utilización de las fuentes de agua, tanto para aprovisionamiento como para basurero, aumenta la incidencia de la calidad del agua sobre la salud humana. ASPECTOS SOCIO –ECONÓMICOS La economía departamental es precaria, depende de la minería, la explotación forestal, la pesca, la agricultura y ganadería incipientes. La minería se concentra principalmente en la extracción de oro, le siguen en menor proporción la plata y el platino. La explotación forestal ha sido intensa y actualmente representa una amenaza para los ecosistemas del departamento. El comercio y los servicios están reducidos a la ciudad de Quibdo. Finalizando el siglo XX y durante esta década el turismo se ha convertido en una fuente menor de ingresos.

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Uso y tenencia del suelo resguardos- territorios colectivos. Resguardos: Con la creación de los ‚Resguardos Indígenas‛ comenzó a darse en el Pacífico, específicamente en el Chocó un proceso de limitación de los territorios indígenas, lo cual significo para muchas comunidades la adopción de nuevas formas de ocupación territorial que limitan el uso de los recursos de amplios territorios, lo cual se compensa en menor medida con la posibilidad que tienen las organizaciones de desarrollar una estrategia de defensa territorial basada en la apropiación legal de sus territorios. Ver Anexo 1. Territorios Colectivos: El proceso de mayor relevancia y que tienen una influencia directa sobre los cambios en el interior del territorio, fue la expedición de la Ley 70 de 1992 o de negritudes, la cual planteó la legalización de las tierras de las comunidades negras del pacífico, de acuerdo con sus costumbres ancestrales. Esta ley significo la territorialización de las comunidades negras y la definición de las fronteras internas con otros grupos culturales, como las comunidades indígenas o los grupos de colonos mestizos en todo el departamento. Es importante destacar dentro de este proceso de reivindicación territorial la conformación de organizaciones campesinas negras, antecedente importante de ésta expresión es el movimiento que se constituye alrededor de la Asociación Campesina Integral del Atrato ACIA, la cual desde Quibdó y a lo largo de la región media del Atrato, en oposición al avance de la explotación forestal, inició un proceso de movilización exigiendo que el Estado le garantice sus derechos territoriales en las áreas definidas en ese momento como "bosques comunales". Este proceso pronto se extendió hacia otras regiones del Chocó, donde igualmente la población rural se movilizó en procura de defender su aspiración territorial, de tal forma que en el año de 1991, la experiencia de ACIA se convierte en el fundamento del reconocimiento territorial manifiesto en el Artículo Transitorio 55 de la nueva Constitución. Áreas tituladas como territorios colectivos de comunidades negras (*) Fuente: Etnias de Colombia8 No Municipio CHOCO..... 1 RIOSUCIO 2 RIOSUCIO 3 RIOSUCIO 4 RIOSUCIO 5 RIOSUCIO 6 RIOSUCIO QUIBDO-BOJAYA7 ATRATO 8 QUIBDO 9 QUIBDO 10 ALTO BAUDO 11 RIOSUCIO 12 RIOSUCIO 13 MEDIO BAUDO SUBTOTAL

8

Territorio Colectivo

Res No

CHICAO 285 LA MADRE 286 CLAVELLINO 290 LA NUEVA 289 BOCAS DE TAPARAL 287 DOS BOCAS 288 CONSEJO COMUNITARIO MAYOR DEL 4566 MED ATRATO VILLA CONTO 0160 SAN ISIDRO 0157 SAN FRANCISCO DE CUGUCHO 0156 APARTADO BUENAVISTA 0159 RIO CACARICA 841 RIO PEPE * .

Fecha

Habit

Hectáreas

13/12/1996 13/12/1996 13/12/1996 13/12/1996 13/12/1996 13/12/1996

368 139 136 232 259 80

18.026 8.231 3.709 12.738 9.494 8.734

29/12/1997

30.635

525.664

09/02/1998 09/02/1998 09/02/1998 09/02/1998 26/04/1999 *

2.467 1.055 529 102 3.840 1.306

29.026 12.851 8.773 19.153 103.024 8.191 767.618

http://www.etniasdecolombia.org/grupos_afro_territorios.asp 16


Caracterización de las actividades productivas (minera, agrícola, pesquera, maderera, turismo, artesanía, otras) En la economía chocoana predominan los procesos productivos primarios, la minería de oro y platino, la agricultura, la pesca, la explotación de madera y en algunas zonas la ganadería. El comercio es una actividad concentrada en agentes de origen no chocoano, quienes remplazaron a los comerciantes que vivieron el auge minero con el establecimiento de la Chocó Pacífico en 1920. Las actividades relacionadas con la explotación de recursos naturales renovables y no renovables, carecen de una estructura de transformación de bienes que permita canalizar los excedentes generados de las actividades de explotación minera o maderera para reinvertirlos en la región, El Chocó es entonces un generador de riquezas hacia otras zonas del país y aún del exterior, pues los recursos que se explotan se transforman y se convierten en mercancías fuera continuando con la dinámica de producción extractiva, e importador de la mayoría de los bienes de consumo y aún de bienes procesados que de allí se extraen, como cierto tipo de maderas. La producción agrícola y pecuaria: El área total dedicada a las actividades agropecuarias es reducida, ya que se estima que casi el 60% del territorio en explotación se dedica a las actividades de minería y explotación forestal. En 1984 cerca del 42% de la tierra se dedicaba a la agricultura. Desde entonces la frontera agrícola se ha expandido especialmente al norte y nororiente, pero aún predominan la minería y la explotación forestal. Los principales productos agrícolas son el plátano, el arroz, la caña, el maíz y el banano. Otros productos menores son frutales como el borojó y el chontaduro. Desde el punto de vista del volumen de la producción, el plátano ocupa el primer lugar. Le siguen la yuca, el arroz secano y la caña panelera. Por superficie sembrada el maíz tradicional es el producto más importante. Es indudable que el producto con mayor circulación dentro del departamento es el plátano, alimento básico en la dieta diaria y a la vez es el que más se exporta; le sigue el arroz que se produce en el medio Atrato y especialmente en el alto y bajo Baudó, con limitadas condiciones técnicas. Los municipios de Riosucio, Acandí, Unguía y San José del Palmar muestran una tendencia mayor a la exportación, en vez de abastecer mercados internos. Ello refleja tanto las limitaciones de la conexión vial, especialmente con San José del Palmar, como la importancia que tiene la actividad agrícola en la zona del Urabá chocoano. En contraste, los municipios de Alto Baudó, Istmina y Bojayá tienen mayores niveles de comercio con otros municipios del Chocó. En San José del Palmar y El Carmen de Atrato tienen relativa importancia las hortalizas y el café. Aunque no hay datos precisos para estos dos municipios, se considera que El Carmen comercia básicamente con Bolívar (Antioquia) y Quibdó y San José del Palmar con Cartago (Valle). San José no tiene ninguna vía que lo conecte con el resto del departamento, como ya se ha dicho. ‚El campesino chocoano establece con la naturaleza una relación espontánea haciendo uso de ella solamente del recurso necesario y permitiendo así su recuperación natural y mínimos desechos fácilmente reciclables. Esto pone de manifiesto la realidad de un manejo armónico de todos los factores medioambientales, manteniendo la variedad y complejidad necesarias... Este tipo de relación ha permitido históricamente al campesino conseguir sus productos básicos de alimentación mínimos como las harinas contenidas en el plátano, arroz, yuca y el maíz, y las proteínas contenidas en el pescado..., en la caza de la guagua... o en la cría de aves, ganados, marranos‛9 La ganadería en el departamento se limita básicamente a satisfacer el consumo local. Las zonas más ganaderas son los municipios de influencia colonizadora, como Acandí, Unguía, Riosucio, El Carmen de Atrato y San José del Palmar. La ganadería se ubica básicamente en la región del Urabá chocoano y en el sur-oriente del departamento. En el Urabá, los colonos iniciales fueron reemplazados por grandes ganaderos, por lo general propietarios ausentistas; los pastos rodean los resguardos indígenas y desplazaron a los campesinos negros. Los indígenas y la población negra utilizaron la caza tradicional para el consumo familiar; el venado, la guagua, el perico, el saíno, hoy agotados en las selvas chocoanas, proveían de proteína animal a las familias asentadas en el sector rural. La explotación 9

Boletín CODECHOCO. Luis Alberto Moreno y Roberto Cañete CODECHOCO 17


intensiva, la introducción de nuevas tecnologías y la falta de políticas sobre manejo y conservación de estos recursos, llevaron a la desaparición de estas especies propias y la dependencia de la ganadería. La pesca artesanal: El Chocó, por su posición geográfica y su biodiversidad en el ecosistema, tiene tanto en sus ríos como en las costas, un enorme recurso pesquero. A lo largo de la zona costera del Pacífico chocoano hay unas sesenta comunidades con aproximadamente 900 pescadores profesionales de pequeña escala, según Takahisa10: "la forma de pesca es principalmente individual, existen muy pocos grupos y asociaciones de pescadores. Los aparejos utilizados son también en pequeña escala", estos se clasifican en: pesca con anzuelo, pesca con red y pesca con otros instrumentos. La capacidad de las embarcaciones es limitada para las faenas de pesca, e igualmente los pescadores cada vez deben alejarse más y más de las comunidades para realizar sus faenas, elevando los costos de la actividad. Los buques arrastraderos de la pesca comercial hacen su faena en alta mar y a veces cerca de la costa; de manera indiscriminada causando el agotamiento de recursos pesqueros en la zona. Por ello y por la falta de recursos tecnológicos para la conservación y manejo del pescado y demás productos marinos, la actividad pesquera es de consumo familiar y los excedentes son para la comercialización local, eventualmente se llevan a Buenaventura y Quibdó. Para la conservación del producto utilizan la técnica del secado al sol y el ahumado; en unos pocos sitios existen cuartos fríos y cavas de hielo donde se almacena el pescado para comercializar. La comercialización se realiza por vía aérea hacia Bahía Solano y Nuquí o por el mar hacia Buenaventura. En general, tanto para el norte como para el sur, los intermediarios son quienes se encargan de la comercialización del pescado, sobre todo el de carne blanca, y el de los camarones. Los precios de compra son muy bajos. Los intermediarios suelen hacer el negocio al fiado con los pescadores artesanales y les proporcionan facilidad para los aparejos de pesca, combustible, hielo y medios de subsistencia. En varias comunidades se produce pescado seco salado y ahumado para autoconsumo o la venta en los mercados locales. Los pescados salados y ahumados son parte de las comidas típicas, con variedad de preparaciones locales. En los ríos Atrato, Baudó y afluentes como el Capá, Andágueda y Tumutumbudó, el uso del taco de dinamita tiene un impacto adverso sobre la fauna acuática. Igualmente, el barbasco y los fungicidas utilizados para el tratamiento de las maderas y el mercurio en la minería han incidido gravemente en el deterioro de la fauna acuática. Actividades forestales: La explotación de maderas se concentra en el Urabá (Riosucio, Acandí y Unguía), en la zona del Atrato medio (Bojayá y Quibdó), en el bajo San Juan (Istmina) y en el litoral Pacífico. Sobresalen como especies de madera, típicas del norte chocoano, la asociación pancanal (3) , la asociación catival, la que comprende las especies de cedro, quino, tanjeras, caoba, roble y ceiba toluá; la asociación entre sande, guasco, caimo, nuánamo y la del abarco. En el centro, el pino, abarco, anime, sande, aserrín, carrá, cedro, la asociación manglar y nato. Numerosas discusiones han surgido sobre los permisos de aprovechamiento forestal, discusiones que han recorrido las instituciones regionales y nacionales y dividen en ocasiones a las propias comunidades en bloques antagónicos. Si bien se ha ampliado la conciencia general sobre la importancia de modificar las formas indiscriminadas de aprovechamiento, los intereses que giran sobre la explotación maderera son fuertes y numerosos y se enraizan localmente. Minería: La minería ha sido el hilo histórico de unión del Chocó con el país y el exterior, su marca como zona de frontera, como al comienzo se señaló. Impregna la vida social regional, plena de múltiples significados culturales, la actividad minera se clasifica en artesanal, semiindustrial e industrial. Las principales zonas mineras se encuentran en la cuenca del río San Juan, en especial en Istmina, Condoto y Tadó.

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Takahisa, Mituhasi 1992 Investigaciones sobre la Pesca Artesanal en la Costa Pacífica chocoana. CODECHOCO. Quibdó. 18


Minería Artesanal: La explotación del oro aluvial aún se practica marginalmente, a través del barequeo, utilizando las técnicas del hoyadero, la manga y el zambullidero e instrumentos tradicionales como las bateas, almocafres, barretones, mates y canaletes. La minería artesanal se practica por grupos de 10 a 12 personas denominados cuadrillas. Cada cuadrilla tiene un jefe y básicamente están conformadas por familiares, aunque incorporan también, ocasionalmente, compadres o amigos. En el curso del año, la explotación se ajusta al caudal de las fuentes; en las épocas con mayor caudal (mayo, noviembre) se buscan nuevas minas o se detiene la actividad; en el verano, (diciembre, enero, febrero) se modifica el acceso a las minas, lo que obliga a la suspensión de actividades. La técnica de zambulleo, por ejemplo, se utiliza más en esta época. En la mayoría de los casos, la minería artesanal se complementa con la agricultura, la pesca y la caza, pero la minería es el eje social y cultural de la mayoría de la población negra. Como innovaciones tecnológicas de la minería artesanal, se introdujeron hace unos años los motores estacionarios de gasolina (entre 9 y 15 H.P.), las motobombas y las draguetas. Su utilización fue aprendida de las zonas mineras de Antioquia, en especial en Nechí, Zaragoza, El Bagre y Machuca. Por su parte, el barequeo, principalmente llevado a cabo por mujeres, se ha reubicado alrededor del trabajo minero semi-industrial. Los pozos abiertos por las retroexcavadoras son trabajados por enjambres de barequeros, mujeres, niños y algunos hombres, que siguen paso a paso el trabajo de las máquinas. Se entiende por minería semi-industrial la realizada por empresarios con equipos de retroexcavadoras y motores estacionarios de 80 H.P. de potencia. Como equipo de apoyo usan clasificadoras del material, volquetas, canalones. Cada retroexcavadora tiene un costo entre 150 y 200 millones de pesos y el motor alrededor de 20 millones de pesos, lo que implica inversiones altas. Genera excedentes apreciables para los propietarios, en su gran mayoría paisas y cambios importantes en las estructuras socioculturales de la población nativa y en el ambiente natural. Esta minería inició su auge alrededor de 1985, con la afluencia de empresarios de la zona minera antioqueña, atraídos por el precio del oro y la tranquilidad de la región. Este tipo de minería ocasiona un impacto de gran magnitud sobre la vegetación e igualmente social pues los excedentes no son reinvertidos en la región. La minería industrial en el Chocó se limita a los trabajos realizados en la subregión del San Juan por la compañía conocida en la actualidad como Mineros del Chocó. El trabajo se realiza mediante dragas estacionadas en distintos lechos. En la actualidad, el 95% de la actividad minera en el departamento del Chocó se realiza en forma ilegal. La actividad minera ha sido central en la historia del Chocó, de su poblamiento contemporáneo y sigue siendo eje socioeconómico. Las modificaciones que ha traído la extracción aurífera con la proliferación de motobombas, draguetas y retroexcavadoras, tienen un efecto creciente sobre el medio natural, en particular sobre la cubierta vegetal ribereña, el cauce de los ríos y la sedimentación y contaminación de los mismos. La organización negra, en especial las formas de dominio territorial y organización social para la producción, también se ven afectadas y a menudo desprovistas de medios para sobrellevar nuevos conflictos.

ASPECTOS SOCIALES Y CULTURALES Parentesco, compadrazgo, tipos de familia, aspectos de género, intercambios matrimoniales. sociales – formas de autoridad y de gobierno

Formas organizativas – redes

Indígenas: Territorio, parentela y organización política, son tres elementos que se relacionan entre si para la organización social emberá. La parentela es una familia ampliada: padres, hijos cónyuges, nietos, y se reconocen hasta cuatro grados de consanguinidad tanto por línea materna como paterna. Cada vivienda es ocupada por una familia que atraviesa algún momento del ciclo de existencia de la familia extensa: una pareja construye una casa y con el tiempo los hijos e hijas mayores se unen en matrimonio y siguen

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residiendo allí con los hijos que van naciendo hasta que la casa se hace estrecha y alguna de las jóvenes parejas decide construir una nueva para reiniciar el ciclo. Según sus normas sociales, está prohibido unirse en matrimonio con algún miembro de la parentela o con alguna persona no indígena. El control social interno está en manos del jefe de familia, por lo general el más anciano, es el dueño de la casa, legitimado por ser la referencia en la descendencia y base de la autoridad, es quien orienta el lugar de asentamiento, asigna terrenos para los miembros de la familia y resuelve aquellos conflictos que son de su injerencia, pues los conflictos generados por delitos culturales los tratados por el respectivo cabildo. Algunas parejas nuevas pueden buscar otros territorios per lo hacen cerca de la miro cuenca donde están sus padres, participan en actividades laborales, fiestas y otros eventos comunes, reconocen la utilización individual de sus parcelas sin embargo tienen implícito defender el territorio de la parentela en torno a la microcuenca. Las migraciones son frecuentes entre los indígenas Chocoanos: los emberá van a Panamá, Antioquia, Risaralda, Córdoba, Valle del Cauca y al interior del mismo departamento y la cuenca. Como se dijo, la mayoría de la población cuna emigró a Panamá y se los conoce como habilidosos navegantes. Se reconoce la posición individual sobre las parcelas cultivadas. Las parentelas no poseen tierras en común aunque procuran que no se establezcan personas ajenas (sin vínculo de parentesco) dentro del sector territorial de la familia extensa. La parentela local es también exponente de un momento del ciclo, algunos miembros migran y otros se incorporan. La tierra se hereda por proximidad consanguínea, es decir los cónyuges viudos no pueden heredar tierra para si en dominios de la parentela con cónyuge fallecido, puesto que la tierra es heredada por los hijos. En la práctica la organización social gira alrededor de grupos locales de parientes y vecinos, habitantes de una cuantas viviendas cercanas, quienes participan de actividades sociales comunes como mingas (trabajos colectivos) y fiestas. Pero los límites tanto de los grupos sociales como de los territorios no tienen una definición muy estricta. El Jaibana es la figura de mayor prestigio en los emberá, con símiles en los nele cuna y el benkun entre los wanana. Como ‚especialistas de la vida espiritual, su papel no se reduce a prácticas rituales sino que se extiende a la filosofía general de la vida, al bienestar individual y de la comunidad. En su cotidianidad no experimentan privilegios […] El jaibaná es algo más que un curandero u hombre de medicina; la capacidad de curar va unida a la capacidad de enfermar, hechizar o hacer maleficio. Pero además, tiene un total dominio de la naturaleza (Vasco, 1985: 47 y siguientes). El Jaibaná sintetiza los puntos que relacionan el cosmos, la naturaleza y los seres humanos‛11. Tal vez lo más importante del Jaibana es que concentra el conocimiento que tienen los indígenas sobre el entorno. Sin embargo esta figura de autoridad se ha contrapuesto con las formas de gobierno políticas y otras figuras como el gobernador del Cabildo. Desde la década de los setentas se vienen constituyendo resguardos indígenas, proceso que indujo a la conformación de cabildos como forma de autoridad y representación reconocida desde fuera, sin tradición entre los indígenas del Chocó, como influencia de las formas organizativas del suroccidente del país, y las presiones de las instituciones oficiales que los adoptaron como patrón deseable. En cada cabildo habitan varias comunidades compuestas por dos o más parentelas asentadas alrededor de una micro cuenca o quebrada, conformando caseríos, cuyo jefe es denominado gobernador , los miembros del cabildo son elegidos anualmente y se posesionan ante el alcalde del municipio donde este ubicado el cabildo. Estos a su vez se unen a nivel subregional en cabildos mayores siguiendo las cuencas de los ríos principales: medio San Juan, bajo San Juan, bajo Atrato, etc. Posteriormente surgieron organizaciones indígenas como la OREWA, Organización Regional Emberá-Wanana, que se constituyó legalmente en 1979, como parte del proceso que venía ocurriendo en distintas zonas del país. La organización que empezó con un carácter estudiantil paso a convertirse en una organización vocera de los intereses de los indígenas del Chocó, quienes participaron además en la creación de la Coordinación Nacional indígena en la década de los ochenta, que poco después se formalizo con la creación de la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC; de la cual también forman parte los cunas, quienes por tradición manejan un consejo comunitario deliberante. 11

Ibíd. Jimeno 20


Esta organización tuvo un proceso de legitimación interna que culmino con su división hace dos o tres años, en la OREWA y la Asociación OREWA: Asociación de Cabildos Indígenas Embera, Wounaan, Katio, Chamí y Tule del Departamento del Chocó. Esta última conformada por 245 comunidades de 17 cabildos mayores o zonas ubicados en 29 municipios. Comunidades Negras Las comunidades tradicionales presentan ciertas características comunes: son comunidades agrarias ubicadas generalmente en las partes bajas de los ríos, cuyas actividades productivas tradicionales han sido la minería, la pesca, la caza, la recolección y la siembra de productos de pan coger (maíz, plátano, yuca, frutas) en pequeñas parcelas. Una de las manifestaciones de las comunidades negras del Pacífico es su particular visión y concepción mágico-religiosa, presente en sus relaciones sociales, en sus relaciones con la naturaleza, con el universo, con los espíritus y lo sobrenatural. Su visión religiosa es la resultante de un proceso profundo de de-construcción de sus paradigmas autóctonos de identidad como africanos y la recreación de una nueva visión cultural que exigió la adaptación de otras costumbres, de otras condiciones de vida, mediante procesos de sincretismo, reinterpretación y transculturación. Esa visión hereda de la tradición africana muchos aspectos referentes a la salud y la enfermedad, recoge los conocimientos indígenas sobre el poder curativo de las plantas y los métodos para combatir la enfermedad e integra, el componente cristiano con sus santos y todo su imaginario, así como las prácticas mágicas de las brujas castellanas en sus series de oraciones y conjuros, contribuyendo a la ampliación del sistema simbólico curativo y del sistema simbólico general. En el marco de esta visión mágico religiosa, la naturaleza, el territorio es un escenario ritual con connotaciones no sólo naturales sino también culturales. La selva, el monte, el río son espacios habitados por los espíritus, las divinidades y los ancestros. Allí están presentes las fuerzas naturales y sobrenaturales con quienes es preciso mantener un diálogo, a quienes hay que tener en cuenta y pedir su permiso a la hora de intervenir. El curandero tradicional tiene una función de utilidad en el estado actual de la organización social de las comunidades afro del Pacífico: Es la persona reconocida por la comunidad como competente para atender la salud mediante el empleo de productos vegetales, animales y minerales o el uso de otros métodos de origen social, cultural y religioso basados en los conocimientos y creencias de la comunidad sobre el bienestar físico, mental y social, el origen de la enfermedad y la causalidad inmersos en distintas dimensiones del mundo. Existe una amplia y tradicional práctica de curandería con una notable huella africana y aborigen. Dentro de estas prácticas de curandería están tanto la habilidad de curar como la de enfermar, embrujar o causar el mal, por lo que resulta una amplia gama de prácticos: curanderos, brujos hierbateros, sobanderos, adivinadores, curadores de culebra, exorcistas. El sentido del tiempo y del trabajo es también muy distinto al imperante en nuestra sociedad. Se trabaja duro, pero solamente el tiempo necesario para conseguir lo indispensable para su subsistencia. Debido a la propia visión que se tiene acerca de la vida, el ocio y el trabajo, la gente no posee la mentalidad capitalista de la acumulación. Se vive ‚al día‛. El tiempo se utiliza en el juego, la danza, el arte, la comunicación y el trabajo. Las jornadas de trabajo pueden ser bien de 16 horas o de 4 horas, según los requerimientos. No se es esclavo del tiempo. Entre las muchas expresiones de la cultura negra del Pacífico colombiano, una de las más características son los ritos funerarios. Cuando muere un adulto, el novenario, los alabaos y los altares ofrecidos al difunto. A partir de las actividades económicas productivas tradicionales rurales se configuran históricamente unas formas de organización social y familiar particulares, que también se encuentran en constante proceso de cambio. La configuración de las comunidades negras se hace inicialmente en el marco de la esclavitud, bajo los parámetros de los dominadores, y es a partir de los procesos de resistencia, sincretismos, cimarronaje y configuración de palenques, compra de la libertad y finalización de la esclavitud que logran ir estructurando sus comunidades, sus familias y creando sus formas organizativas.

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Los palenques constituyen una de estas formas organizativas. Como señala Aquiles Escalante, desde allí empezaron a crear condiciones para arraigarse en un territorio y desde ellos empieza a organizar su nueva manera de vivir, a crear sus propias formas de gobierno y de organización social. Éstos constituyeron espacios para la construcción de identidad y según Jaime Jaramillo fueron "la célula social en la que el negro trató de dar cauce a su tendencia a la vida libre y necesidades de sociabilidad,... en el palenque elegían sus autoridades, realizaban sus fiestas, organizaban el culto religioso y tenían sus cabildos. De hecho no hay que olvidar que el palenque tiene un carácter militar, sitio de atrincheramientos estratégicos, protegidos con trampas, fosas, empalizadas, lugares de entrenamiento, provisión y descanso y refugio de los cimarrones‛. Muchos de estos palenques lograron permanencia y estabilizaron formas de asociación y organización de la producción. A partir de estos palenques fue posible sentar parte las bases para la configuración de las comunidades. Palenques que superviven actualmente: Guayabal - Quibdó. Tiene un sistema religioso en construcción y un panteón en crecimiento. Los cabildos también han sido formas de organización de las comunidades negras. Estos se constituían como espacios de reunión, según su procedencia. Eran espacios de carácter cultural, lúdico y religioso, pero también de comunicación y de organización de estrategias de liberación. Los ramajes son formas de organización en las áreas mineras que han permitido la comunicación y el desarrollo de la solidaridad y formas asociativas de trabajo. Cada ramaje está compuesto por un conjunto de individuos y familias que se remiten a un ancestro común que generalmente coincide con el primer dueño libre del terreno de la mina que allí se encuentra. La descendencia común del fundador identifica a los miembros de cada ramaje con su apellido y reglamenta los derechos de posesión y de explotación de los recursos del suelo y subsuelo. En las áreas de explotación minera cada ramaje posee un territorio y en él cada uno de sus miembros posee una casa con los cultivos de pan coger llamada Chacra. (Nina de Friedemann.). La cuadrilla fue otra forma de organización impuesta por los españoles para el trabajo en la mina, y se componía por 8 o 10 esclavos. Dentro de esta cuadrilla llegó a generarse la necesidad de la división del trabajo, teniendo unos que dedicarse a la minería y otros a las actividades agrícolas de pan coger, la caza y la pesca. En las áreas urbanas, hoy en día, se vienen implementando y desarrollando formas organizativas, algunas de las cuales recogen elementos de las anteriores formas tradicionales de organización y de solidaridad. Por ejemplo, en ciudades como Quibdó vemos las sociedades entre mineros poseedores de motobomba, agrupaciones de mujeres según actividad económica: lavanderas, vendedoras de plátano, pescado, agrupaciones para presionar por tierra y vivienda, formas de trabajo colectivo tradicional como la minga y el cambio de mano. También a nivel nacional y en cada región se viene implementando un proceso organizativo de las comunidades, estimulado entre otras cosas por la ley 70 de 1993; como ya se menciono en otro aparte de este documento. Se destacan las siguientes: -

Mesa de trabajo del Chocó: Esta mesa de trabajo la componen Organizaciones étnico – territoriales: HACIA, OCABA, ACADESAN, ACABA, OPOCA y ASOCAN. OBAPO: Organización que trabaja en barrios populares en el Chocó. Independientes del Chocó: Agrupa organizaciones rurales y urbanas no contenidas en las anteriores.

Grupos sociales En el departamento del Chocó se pueden distinguir como grupos étnico-culturales diferenciados, los negros, ahora también denominados afro chocoanos, los indígenas y los blanco-mestizos. La población negra se estimaba en 300.000 personas, 80% del total departamental, pero si bien no se cuenta con cálculos sobre el número de blancos, se calcula que representaban alrededor del 10% de la población departamental.

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Los blanco-mestizos de las subregiones del San Juan y el Atrato medio difieren en cuanto al origen y la orientación cultural, de aquellos asentados en municipios como San José del Palmar, Unguía y el Carmen de Atrato, producto de la migración blanca de los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. Los primeros pertenecen a una minoría demográfica que provino de corrientes migratorias del Cauca, la costa Atlántica y países árabes, ocurrida desde finales del siglo pasado y las primeras décadas del presente. De este grupo muy pocos permanecen en la zona. Tienen ciertos rasgos de influencia afro chocoana, como por ejemplo, patrones familiares y formas de socialización, entre otros aspectos, pues como élite local, sostuvieron un contacto directo con la población negra, aun a pesar de prácticas discriminatorias. Los blanco-mestizos de los municipios atrás mencionados, se encuentran en zonas de inmigración paisa, en general reciente y no han tenido un contacto interétnico prolongado. Los indígenas pertenecen a los grupos cuna, emberá y wanana. Los dos últimos tienen diferencias lingüísticas pero comparten una cultura similar. Su población total está alrededor de 21.041 habitantes en algunos estimativos y en 26.700 en otros, distribuidos en 112 pequeñas comunidades en distintas partes del territorio chocoano. Representan el 8.4% de la población departamental; según la Organización Indígena Emberá-Wanana -OREWA-los emberá y wanana habitan principalmente en cercanías de ríos del Baudó, el bajo Atrato, el bajo y medio San Juan, el alto Andágueda y zonas cercanas a Quibdó. Llama la atención el número que vive en inmediaciones de carreteras (Quibdó-El Carmen, principalmente). Los cuna se encuentran reducidos en resguardos indígenas en el Urabá chocoano. Análisis de bienestar- índices de pobreza, prostitución... Condiciones de vida Los antropólogos suelen sopesar con una mirada de relatividad cultural los parámetros de medición de calidad de vida de los sujetos de estudio, para hacerlos dependientes de los patrones e ideales de cada cultura. Pero en la medida en que las culturas locales se entrelazan con las nacionales y se constituyen unidades mayores, ciertos parámetros pueden describir las condiciones regionales y ofrecer una comparación con los de otras regiones y el país como conjunto. Ilustran también la desigualdad en la distribución nacional de servicios institucionales. En este sentido, se hace referencia a los principales indicadores de condiciones de vida en el Chocó como una parte del conjunto de aspectos del complejo sociocultural que se evoca al hablar sobre estas condiciones. Un primer elemento se destaca: la importancia de los modelos rurales de vida y simultáneamente la condición periférica chocoana que se refleja en los índices de nivel de vida de la población. Por supuesto, como se dijo, estos índices sólo miden ciertos aspectos de la vida social, mientras desestiman otros no mensurables que pueden brindar un contexto complejo a los indicadores y sobre los cuales luego se hará referencia. Para 1960, Gerardo y Alicia Reichel-Dolmatoff (1966) indicaban que el nivel de salud del Chocó era el más bajo de los departamentos del país, con una esperanza de vida al nacer de sólo 35 años. La educación también era precaria, con 72.7% de analfabetismo. Quibdó era entonces la única ciudad con 9.640 habitantes, para el 2.005 Quibdó cuenta con 112.886 habitantes y sus índices de pobreza siguen siendo proporcionalmente tan altos como en la década del sesenta.

Indicadores del Chocó frente al censo 2005. Fuente: DANE -

Según los resultados del Censo General 2005, en el departamento del Chocó los hombres viven en promedio 63,6 años y las mujeres 70,1 años. Respecto al promedio nacional presentan una diferencia de 7 años de vida menos. Para el año 2005, la mortalidad infantil del departamento del Chocó es tres veces el promedio nacional. En el choco la reducción de la mortalidad infantil durante los últimos 20 años se efectuó a la mitad de la velocidad que a nivel nacional.

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Mientras en Colombia se redujo en 8 puntos el NBI12, respecto al censo de 1993, en Chocó, el avance fue de solo 1.4 La proporción de población con NBI, es 3 veces la Nacional, en 2005. La brecha urbano rural en NBI en nivel nacional es de 33.8; en Chocó es de solo 7 puntos, sin embargo, dado el nivel alto del indicador para este último, lo que muestra es que la zona urbana no ha tenido un progreso similar al alcanzado en el país. La proporción de personas con dos o más NBI, en Chocó, es 3 veces la observada a nivel nacional; en cabecera es 4.5 veces. En servicios públicos, las NBI del Chocó son cerca de 10 veces el promedio nacional. El diferencial entre el nivel nacional y Chocó por inasistencia escolar es de 6.94%, según los resultados del Censo General 2005.

choco_indica.pdf PorquéEsPobreElChochó.pdf Diversidad étnica: Como ya se anoto el departamento del Chocó cuenta con una gran diversidad étnicas. La población Chocoana está constituida en su mayoría por comunidades negras. Según el censo del DANE en el 2005, el Chocó tiene una población de 454.030 habitantes1; esta población está conformada por Afro colombianos con un 83%, Indígenas con un 12%, mestizos y blancos con el 5% restante. Diagnóstico lingüístico13: Waunaan: La lengua pertenece a la familia lingüística Chocó. Embera: El idioma Embera pertenece a la familia independiente Chocó, que tiene relación con las familias Arawak, Karib y Chibcha, pero no pertenece a ninguna de ellas. Está emparentada con el idioma Waunana. A nivel interno el Embera tiene particularidades dialécticas que radican en ciertos sonidos, vocabulario y construcciones gramaticales, pero entendiéndose entre uno y otro. Según la clasificación de los expertos, tiene cinco zonas dialectales: Costa Sur (río Saija, Timbiquí, -Cauca-, río Naya -Valle- ), alto San Juan (Afluentes y curso alto del río San Juan), bajo Baudó (río Baudó y sus afluentes Catrú y Dubasa), Atrato (El río Atrato y sus afluentes hasta el Darién panameño) (subrayado fuera de texto) y Antioquia- Córdoba (Valle del Alto Murri y Dabeiba, Frontino, Murindó, y altos río Sinú y San Jorge respectivamente). Por eso se dice que el fenómeno lingüístico de esta cultura es su gran dialectización, pues tienen al menos unas diez variantes en su lengua. Planes de vida PLAN DE ETNO DESARROLLO GENERAL ACTUALIZADO 2005.pdf plan estrategico de la asociacion Orewa marzo.pdf ANÁLISIS INSTITUCIONAL División político administrativa: Este departamento cuenta con un territorio de 47.530 Km2, es el único departamento cuyo territorio está totalmente incluido en la región del Chocó Biogeográfico y ocupando un 38% de esta región, está dividido en la actualidad administrativamente en 31 municipios {Quibdó -ciudad capital-, Acandí, Alto Baudó (Pie de Pató), Atrato, Bagadó, Bahía Solano (Ciudad Mutis), Bajo Baudó (Pizarro), Bojayá (Bellavista), Cantón de San Pablo, Carmen del Darién, Certegui, Condoto, Carmen del Atrato, Litoral del San Juan, Istmina, Juradó, Lloró, Medio Atrato, Medio Baudó, Medio San Juan, Novita, Nuquí, Río Iró, Río Quito, Ríosucio, Belén de Bajirá, San José del Palmar, Sipí, Tadó, Ungía y Unión Panamericana}. Se localiza en el noroccidente

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NBI: Necesidades Básicas Insatisfechas http://www.etniasdecolombia.org/indigenas/embera_lenguaje.asp 24


del país entre la cordillera occidental y el océano Pacífico, y es el único departamento Colombiano con costas en el Océano Pacífico y en el Océano Atlántico; es igualmente el único departamento limítrofe con el antiguo territorio colombiano de Panamá. Fecha de creación: Ley 13 de 1947. El Chocó limita por el Norte, con la República de Panamá y el Mar Caribe; al Oriente con los departamento de Antioquia, Risaralda y el Valle del Cauca; al Sur con el departamento del Valle del Cauca, y al Occidente con el Océano Pacífico. Geoastronómicamente se encuentra localizado a los 8°4’07‛ de Latitud Norte, en Cabo Tiburón; a los 4°02’45‛ de Latitud Sur en Palestina Río Calima; a los 1°51’46‛ de Longitud Oriente en el Cerro de Caramanta y a los 3°48’33‛ de Longitud Occidental en Cabo Brea, punto equidistante entre Cocalito y Punta Ardita. Población: La población Chocoana está constituida en su mayoría por comunidades negras. Según el censo del DANE en el 2005, el Chocó tiene una población de 454.030 habitantes1; esta población está conformada por Afro colombianos con un 83%, Indígenas con un 12%, mestizos y blancos con el 5% restante; actualmente se tiene una de las menores densidades de población por kilómetro cuadrado del país (7,27). La capital departamental es la ciudad de Quibdo, fundada por los jesuitas Francisco de Orta y Pedro Cáceres en 1654, originalmente llevó el nombre de Citará y estaba localizada en un lugar diferente del actual. En 1690 Manuel Cañizares se instalo en el lugar definitivo. En 1702 Francisco Berro le dio el carácter de población mediante acta firmada por los vecinos con el nombre de San Francisco de Quibdó. Distrito municipal desde 1825 y capital desde 1947. El departamento esta conformado por 31 municipios. De acuerdo al Censo Nacional de Población, realizado por el DANE en 2005, el departamento alcanzó una población de 454,030 14

Presencia y cobertura institucional Los chocoanos viven en un territorio rico en recursos hídricos, mineros, madereros y genéticos. El Chocó tiene además una ubicación estratégica por sus condiciones fronterizas y sus costas sobre el Caribe y el Pacífico; esto lo hace importante tanto para desarrollo de proyectos de alcance internacional como para grupos ilegales interesados en tráfico de armas, drogas y contrabando. A esta situación se debe añadir la incapacidad de la clase política para guiar la región hacia mejores condiciones de vida, a pesar de vivir en un territorio con tantas riquezas. A su falta de experiencia, de tradición administrativa y de organización política hay que añadir la corrupción que lleva a muchos dirigentes a corromper la justicia, terminar en la cárcel, y defraudar a las comunidades que en ellos habían confiado. Indígenas y las comunidades negras son minorías étnicas que viven en la marginalidad social: El 80% de la población tiene necesidades básicas insatisfechas. La tasa de mortalidad infantil es de 94 por mil. La atención en salud no llega al 40%. En el Chocó la tasa de analfabetismo es una de las más altas del país: 42%. La población económicamente activa es del 53% y tiene una de las tasas de desempleo más altas del país. El ingreso per cápita es de $500.000 anual. Pese a esto el Chocó produce el 65% de la pulpa de madera, el 20% del sector pesquero y el 30% de la producción aurífera del país. La electricidad es un bien escaso y problemático por las continuas interrupciones debido al envejecimiento de las redes de transmisión. El agua potable solo llega al 25% de los habitantes de Quibdó durante algunas horas al día; solo 15.000 Quibdoseños tienen servicio de alcantarillado. Solo hay un hospital de 2º nivel en la región y los pensionados padecen el hambre y desatención en salud por el atraso de sus mesadas.

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Departamento Nacional de Estadística DANE. En: Sistema de Consulta Disponible://190.25.231.242/cgibin/RpWebEngine.exe/PortalAction?&MODE=MAIN&BASE=CG2005AMPLIADO&MAIN=WebServerMain.inl

Información

Censal.

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Revisando lo anterior y en comparación con el conjunto de la población Colombiana, el Departamento del Chocó presenta los más bajos indicadores de calidad de vida, altas tasas de mortalidad infantil, los más altos índices de analfabetismo, el ingreso per cápita más bajo, elevados índices de desempleo en la áreas urbanas, niveles bajos de infraestructura y cobertura en salud y educación, entre otros. Desde enero de 2004 hasta la fecha Acción Social ha registrado el desplazamiento de 8.807 personas en Chocó, sin embargo, CODHES estima que son más de 19.000 personas desplazadas en el. En el Chocó habitan 388.467 personas que, en general, viven en menores condiciones sociales frente al resto del país. Fuente: DNP15 Concepto Población pobre (%) * Población en indigencia (%) Analfabetismo Calidad educativa (% colegios desempeño alto ICFES) Población afiliada a salud % Desnutrición global % Cobertura acueducto % Viviendas 2 Cobertura alcantarillado % Viviendas 3 Mortalidad infantil masculina (x 1000) Mortalidad infantil femenina (x1000)

Chocó 78,5 48,7 23,3 1,3 76,1 6 25 12 98,3 80

País 49,7*/ 15,7* 10.0 13 81.0 7 83 73 27,5 20,4

Fuente MERPD, 2005 MERPD, 2005 DANE, 2005 ICFES, 2005 MPS, 2005 ENDS, 2005 DANE, 2005 DANE, 2005 MPS, 2005 MPS, 2005

*/ La pobreza a junio de 2006 a nivel nacional fue de 45,1% y la indigencia 12%. Para el Chocó no se tiene el dato. INFRAESTRUCTURA . Vías, transporte aéreo, transporte fluvial: El Departamento tiene dos vías carreteables que lo comunican con el interior del país, una vía que lo comunica directamente con el departamento de Risaralda a través de la carretera Quibdó - Pereira y otra con el Departamento de Antioquía a través de la Carretera Quibdó - Medellín. En total existen ocho (8) aeropuertos en igual número de municipios, Quibdó, Bahía Solano, Capurganá, Condoto, Acandí, Nuquí, Riosucio y Juradó. El transporte fluvial en los últimos años ha mejorado notablemente, especialmente por el Río Atrato, donde ya se puede llegar por esta vía hasta Turbo pasando por los diferentes municipios que circundan el río. Megaproyectos El pacífico se encuentra en el centro de los megaproyectos e inversiones continentales que hacen parte del Plan Puebla-Panamá (PPP), del canal Atrato-Truando y de la iniciativa de integración de la infraestructura regional de sur económica (IIRSA); complejos que pretenden unir América Latina con Estados Unidos, mediante la interconexión de carreteras, vías fluviales y redes eléctricas. Además viene mencionándose la navegabilidad del río Atrato y su conexión con el eje terrestre Quibdo-Itsmina-CondotoChiquichoque; así como la del río San Juan hacia Buenaventura, y en dirección a Quibdó-Pereira-centro del país como otro de los proyectos centrales, este actualmente en construcción. De igual forma se destacan los siguientes: Vía al Mar por el Chocó Proyecto Puerto en Tribuga Sistemas Portuarios Uraba-Atrato Vía las Animas-Nuqui. No puede dejar de mencionarse los polémicos cultivos extensivos de Palma africana, incentivados por la fuerte presencia y control que ejerce los grupos paramilitares en la región del bajo Atrato, el cual coincide con el incremento acelerado del 15

DPN.Programa Estratégico para la Reactivación Social y Económica d el departamento del Chocó‛ Propuesta Documento Conpes – Julio de 2.007

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establecimiento de plantaciones de palma africana dentro de los territorios colectivos de las comunidades negras ubicadas en esta región. Esta situación igualmente coincide con el incremento del conflicto, el desplazamiento de parte de estas poblaciones y con la expropiación de estos territorios colectivos a partir de titulaciones privadas a varias empresas palmicultoras y ganaderas que actualmente controlan parte de este territorio. VISIONES DEL DESARROLLO El auge del platino despertó un proyecto modernizador, así sus dirigentes imaginaron para el departamento un canal interoceánico, la conexión carreteable y ferroviaria con el interior del país, la vía panamericana, entre otras propuestas que hicieron de la ‚selva la cima de la civilización moderno‛, de estos proyectos solo se concretaron las conexiones carreteables como la vía Itsmina – Quibdó, la vía Quibdo – Medellín y la construcción desde mediados del siglo XX de edificaciones en las principales ciudades, los grandes proyectos se quedaron en el papel y el Chocó. En el diagnostico realizado por el DNP en el 2.007 para la propuesta CONPES ‚Programa Estratégico para la Reactivación Social y Económica del Departamento del Chocó‛ se expresaban los siguientes problemas estructurales: -

-

Bajo ingreso per cápita: PIB por habitante 2005: $1.960.000 (País $5.130.000) Competitividad: último lugar en el escalafón de la CEPAL Finanzas públicas en crisis y con altos riesgos: Incumplimiento del Acuerdo de Reestructuración de pasivos, Déficit presupuestal de más de $10.000 millones, Incumplimiento del límite de gasto de funcionamiento establecido en la ley 617 de 2000, Pasivos a 2006 por $119.310 millones (90% son corrientes). Van en aumento. Desactualización catastral: 84% de los predios desactualizados, 13% sin formar y 3% actualizado. No hay información en zona rural. Tarifa efectiva impuesto predial: $0.8 x mil (la Ley permite hasta 16 x mil)16

Planes de desarrollo, departamental y municipal, agendas de competitividad. Conpes_Choco (Jul_07).pdf Productividad_Competitividad_ChocoDNP.pdf Plan Nacional de Desarrollo en el Pacifico 2.006 -201017: ‚El Pacífico biodiverso colombiano será en el 2019 un territorio de vida, que respeta y es respetado por la diversidad étnica y cultural, que vive en armonía con su medio ambiente y aprovecha sus recursos para un desarrollo sostenible y pacífico, en términos ambientales, sociales, económicos y culturales. Una región autónoma y líder en la Cuenca del Pacífico, fortalecida institucionalmente y con organizaciones comunitarias consolidadas, que impulsa la etnoeducación de sus habitantes para el conocimiento y respeto a sus recursos naturales, tradiciones y prácticas culturales‛. Complementariamente, la estrategia de desarrollo se basa en lineamientos estratégicos que fueron concertados oportunamente. Dichos lineamientos se resumen de la siguiente manera: -

El país reconoce y protege la diversidad étnica y cultural El Estado facilita la función social y ecológica de la propiedad colectiva El Estado propicia relaciones de interculturalidad El desarrollo del Pacífico potencia sus capacidades endógenas El desarrollo del Pacífico se articula al del país y a la economía global El Pacífico hace un uso y un aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales La productividad y competitividad se basan en la valoración e incorporación de la cultura e identidad territorial, en el uso de tecnologías apropiadas y en la diferenciación de productos en la región

Planes de vida, planes de manejo de los territorios colectivos, Planes de ordenamiento territorial. 16 17

Ibíd. DNP. Documentos CONPES 3491 27


CONFLICTO Y GOBERNABILIDAD Por más de veinte años se conoció en el Chocó la presencia de grupos insurgentes como M-19, FARC, ELN, EPL, y ERG, pero su accionar se limitaba a considerar la región como ruta para el tráfico de armas por su cercanía con el Canal de Panamá, y zona de retaguardia para sus acciones ofensivas en Urabá, Córdoba y sectores de Antioquia. En los años 80 el aumento de sus grupos en la región produjo más acciones armadas, extorsiones a los comerciantes, numerosos secuestros, asesinatos de civiles y finalmente desplazamiento de familias campesinas. La navegación por el río Atrato se interrumpió hace varios años por la beligerancia de grupos guerrilleros.

En los años 90 las Autodefensas de Córdoba y Urabá empezaron a hacer presencia en el norte del Chocó y a pelear el territorio, atacando a las comunidades campesinas consideradas como base social de la guerrilla. Desde 1996, en el Carmen de Atrato y el Medio Atrato hicieron presencia masiva llegando a establecer bases militares y retenes que causaron muchas muertes y bloqueo económico a las comunidades. En ocasiones la actitud permisiva, la omisión y hasta la cooperación de miembros de las Fuerzas armadas del Estado con estos grupos paramilitares ha provocado desconcierto y mayor inseguridad en las comunidades. Como reacción al avance paramilitar las FARC y el ELN reforzaron su presencia en la región. Por medio de retenes aplicaron un bloqueo económico, aumentaron las extorsiones a los comerciantes, atacaron a los civiles acusados de colaborar con los paramilitares y en acciones violentas destruyeron las poblaciones de Juradó, Bagadó, Bellavista, Vigía del Fuerte y Carmen del Atrato. La mayor consecuencia de esto es el desplazamiento forzoso de centenares de familias que abandonando sus tierras van a sufrir hambre, enfermedad y desprecio social en Quibdó, Istmina, Turbo, Apartadó, Medellín, Montería y Cartagena. El 2 de Mayo del año 2002 en medio de un enfrentamiento entre Paramilitares y Las FARC por la posesión de la población y el área de Bellavista, las FARC lanzaron un cilindro sobre la Iglesia de Bellavista. Allí se encontraban refugiadas unas 300 personas. A consecuencia de este acto demencial fallecieron 119 y resultaron heridas 100 personas más. Este genocidio generó un terror de tal magnitud en la zona, que los pobladores sobrevivientes de Bellavista, sumados a los pobladores de Vigía el fuerte, y demás caseríos vecinos, se desplazaron a Quibdó buscando la protección para sus vidas. El total de desplazados de la zona asciende a 3000 personas.

28


Anexo 1. Resguardos Indígenas del Departamento del Chocó. Fuente. Etnias de Colombia 18 ETNIA Embera-Katio Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera-Katio Cuna Embera Waunaan Embera Embera Embera Embera Waunaan Embera Waunaan Embera Katio Embera- Katio Cuna Embera Waunaan Katio Embera Embera Embera Katio Embera Embera Katio Embera Katio Embera Embera Embera Katio Embera - Chami Embera Embera Embera Katio Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera- Katio Embera-Wounan Embera Embera Embera Waunaan Embera- Katio 18

RESGUARDO Abejero Aguaclara y Bella Luz del Río Amparo Alto Río Bojaya Alto Río Buey Alto Río Cuia Alto Río Tagachi Ame Andagueda Arquia Bajo Grande Bellavista Y Union Pitalito (Río Siguiri Sua-Docampado) Bete-Auro Bete Auro del Buey Bochoroma Bochoromacito Buchado Amparrado Buenavista Cabeceras o Puerto PizaRío Caimanero De Jampapa Chagpien-Tordo Chidima Tolo (Vereda Montadero) Cope Del Río Ingara Cuti Dearade - Biakirude Docordo Balsalito El Doce o Quebrada Borbollon El Piñal El Veinte, Playalta y El Noventa EL Veintiuno Gegora,Quipara,Murando, Tiravenado Y Juguado Guarando - Carrisal Guayabal De Partado Hurtado y Tagaver Jagual - Río Chintado Jurado La Cristalina La Jagua Guachal Pitalito La Lomita La Puria La Raya Miasa De Partado Mondo-Mondocito Motordo Mungarado Munguidó Napipi Nuevo Pitalito Nussi Purru Opogado-Doguado Ordo Siviru Agua Clara Paina Papayo(2 Lotes) Peña Blanca

MUNICIPIO Carmen De Atrato

HAB.

FAM. 31

6

193 616 81 153 104 81 1054 210 230

40 113 18 34 25 21 390 40 45

Pizarro

647

Quibdó Tado Bojaya Itsmina

Alto Baudo Bojaya Quibdó Bojaya Quibdó Quibdó Bagado Acandi Bajo Baudó

DANE 2000 ORG. 31 OREWA 420 503 114 249 142 88 2688 338

AREA Has 230,4825

OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA

9850 50356,5 13151 22362 21260 3512 50000 2343 2436,1866

147

945 OREWA

29260

190

34

198 OREWA

11748

78 56 37

11 11 9

83 OREWA 67 OREWA 96 OREWA

526 8530 2469

Itsmina y Buenaventura Quibdó Itsmina

326 67 229

62 15 44

400 OREWA 129 OREWA 390 OREWA

2920 1742 22460

Acandi San Jose Pal. Unguia Alto Baudo Istmina Carmen De Atrato Bajo Baudó Quibdó y Lloró Quibdó

66 159 49 123 222 110 49 221 68

13 34 8 26 46 24 9 51 15

OREWA 379 OREWA 78 OREWA OREWA 250 OREWA 115 OREWA OREWA 287 OREWA 85 OREWA

4499,87 122,0577 244 6019,92 4325 1185 2840,154 4227,475 200,1

Lloro Quibdó Jurado Lloro Ríosucio Jurado El Carmen

568 63 96 213 188 680 193

116 12 19 47 38 120 40

OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA

3464,413 72,6121 4376 3225 40835 16700 12536,78

Bajo Baudó Quibdó Carmen De Atrato Ríosucio Quibdó Tado Quibdó Quibdó Quibdó Bojaya Itsmina Jurado Bojaya Bajo Baudó Quibdó Itsmina Y Buenaventura Ríosucio

41 68 283 64 86 290 55 83 82 111 104 262 215 116 45 198 72

10 14 63 13 15 51 10 15 16 22 26 45 43 25 10 37 10

OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA

291,875 1017 5237,5 5350 2289,365 1760,5001 570 563,997 5590 21910 2478 19527,825 29020 4040 2834 3381 58180

63 123 261 620 892

55 68 283 83 86 174 91 83 87 194 113 244 282 45 435 108

http://www.etniasdecolombia.org/grupos_resguardos_tabla.asp?cid=214 29


Embera Embera- Katio Embera Embera Katio Embera Embera Waunaan Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Embera Katio Embera Embera Waunaan Embera Embera Waunaan Embera Embera Waunaan Embera Embera Katio Embera Embera Embera Embera Embera Embera- Katio Embera-Katio Embera Embera Katio Embera Waunaan Waunaan Waunaan Katio Embera Waunaan Waunaan Katio Embera Waunaan Embera Embera Paez

Ríotruandó Peñas del Olvido Peranchito Perancho Pescadito (Vereda Tolo Medio) Pichicora, Chicue, Pto Alegre Pto. Libia Tripicay Puado Matare La Lerma Y Terdo Puerto Alegre y La Divisa (Dos Comunidades) Puerto Antioquia Puerto Libre del Río Pepe Quebrada Chicue Río Tangui Quebrada Quera Río Bebara Río Bebarama Río Domingodo Río Dominico, Londoño Apartado Río Icho y Quebrada Baratudo Río La Playa Río Lanas o Capa Río Mumbú Río Negua Río Nuqui Río Orpua Río Pangüi Río Pavasa y Quebrada Jella Río Pichima Río Purricha Río Quiparado Río Taparal Río Tungina Y Apartado RíosTorreidó Y Chimani Ríos Catru Y Dubasa Ríos Jurubida Chori y Alto Baudo Ríos Pato y Jengado Ríos Uva y Pogue-Quebrada Taparal Ríos Valle Y Boroboro Sabaleta Salaqui Pavarando San Jose Amia de Pato Sanandocito Santa Cecilia de La Quebrada De Oro Santa Maria de Pangala Santa Marta de Curiche Santa Rosa de Ijua Tanela Tarena Tiosilidio Togorama Tokolloro Trapiche del Río Pepe Unión ChocóSan Cristobal Wachirado Yarumal y el Barranco Agua Negra

Tado Ríosucio Ríosucio Acandi Bojaya Alto Baudo Itsmina

305 129 79 49 389 149 498

62 29 17 8 71 27 109

305 OREWA 129 OREWA OREWA OREWA 389 OREWA 149 OREWA 650 OREWA

231,8005 1629 896 270,4 23383 2119 12662

Alto Baudo Bojaya

411 53

88 8

715 OREWA 53 OREWA

22365 280

Bajo Baudó

108

19

140 OREWA

2069

Quibdó Bajo Baudó Quibdó Quibdó Ríosucio Alto Baudo Quibdó Carmen De Atrato LLORO Lloro Quibdó Nuqui Bajo Baudó Nuquí

27 112 170 84 109 268 83 92 365 111 88 127 215 151

6 18 37 20 26 58 19 16 62 31 19 20 42 28

45 151 170 118 210 278 101 97 640 680 178 239 422 232

Bajo Baudó Itsmina Bajo Baudó Ríosucio Itsmina Bojaya Pizarro Alto Baudo

214 372 600 102 312 140 200 900

214 420 630 171 400

Alto Baudo Quibdó Bojaya Bahia Solano Carmen De Atrato Ríosucio Quibdó Sipi Bajo Baudó Itsmina Jurado Bajo Baudó Acandi Tado Istmina Istmina Lloro Bajo Baudó Itsmina Lloro Ríosucio Morales

OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA

2729 4180 27119 8875 24590 6610 5342 3127 6832,6075 3000 5463 9500 22290 7870

44 86 140 22 68 27 39 193

OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA OREWA 447 OREWA 3535 OREWA

15100 9024 15940 9860 14212 8940,056 6140 53078

800 150 533 218 247 303 80 115 159 307 146 52 110 455 90 168 65 90

133 27 75 26 46 60 16 24 33 66 33 13 25 72 21 37 15 15

1415 OREWA OREWA 558 OREWA 476 OREWA 247 OREWA 900 OREWA 80 OREWA OREWA 178 OREWA 530 OREWA 151 OREWA 57 OREWA 210 OREWA 217 OREWA 171 OREWA 173 OREWA OREWA 121 OREWA

80350 4908,5 47500 21020 610,4928 107000 820 7621,8642 5723 9500 8965 6352 980 16011,327 4560 8640 254,0149 4482,907

256 113 65 458

46 31 12 100

616 216 113 820

OREWA OREWA OREWA C.R.I.C

21400 9035 5030 2.000,00

30


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DEPARTAMETODELCHOCO DIAGNOSTIOREGIONAL  

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