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Ă reea de Len ngua

GĂŠne ero Policiall

Literaturra

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Áreea de Len ngua

“Los s crímene es de la ca alle Morgu ue” de Edgar Allan Poe P “El m marinero, a todo estto, se senttía tranquilo y preoccupado al mismo tiempo. Rena acían sus esperanzas e s de volverr a captura ar a la besstia, ya que e le sería d difícil esca apar de la trampa t en que acaba aba de metterse, salvo o que baja ara otra vez por el pa ararrayos, ocasión en que seríía posible atraparlo. a Por otra parte, p se sentía s ansio oso al pen nsar en lo o que pod dría estar haciendo en la cassa. Esta última refle exión indujjo al hom mbre a seguir al fu ugitivo. Para un ma arinero no hay dificu ultad en trrepar por una u varilla de pararrrayos; pero o, cuando hubo llega ado a la altura de la a ventana,, que que edaba muyy alejada a su izquierda, no pudo uir adelante; lo más que alcan nzó fue a echarse e a un lado pa ara observvar el segu interrior del apo osento. Ap penas hubo o mirado, estuvo e a punto p de ca aer a causa del horro or que lo o sobrecogió. Fue en ese momento m cuando empezaron e n los espa antosos ala aridos que arrancaron n de su sue eño a los vecinos v de la rue Morrgue. Madame L’Esp panaye y su s hija, ve estidas con n sus camiisones de dormir, ha abían do aparentemente ocupadas o en e arreglarr algunos papeles p en n la caja fu uerte estad ya mencionad m da, la cual había siido corrida a al centrro del cua arto. Hallá ábase abierta, y a su u lado, en el suelo, lo os papeless que conte enía. Las víctimas v de ebían de haber h estado sentad das dando la espalda a a la ven ntana, y, a juzgar por p el tiem mpo transcu urrido entrre la entrad da de la bestia b y loss gritos, pa arecía prob bable que en un prim mer mome ento no hu ubieran advvertido su presencia. El golpea ar de la pe ersiana pud do ser atrib buido por ellas e al vie ento”.

Géne ero Policiall

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Los crímenes de la calle Morgue