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Textos: Lelia Delgado

Imágenes: Theodoro De Bry


Quienes todavía hablan de un pacífico “encuentro” en estas tierras, desconocen la masacre que se llevo a cabo aquí alguna vez. Para los pueblos originarios la invasión europea significó el comienzo de una guerra de exterminio. El rápido agotamiento de las perlas en Cubagua y la pobreza de las minas de oro descubiertas, convirtió el tráfico humano en la alternativa “perfecta” para “Hacer la América”.


Ni la proclamación de las Leyes de Burgos que declaraban ilegal la esclavitud indígena, ni las denuncias de Fray Bartolomé de las Casas en su “Brevísima relación de la destrucción de las indias”, lograron detener la codicia brutal de los conquistadores, quienes perpetraron un genocidio comparable al que ocurría, por ese mismo tiempo en el África negra.


Los ganadores de esas guerras y sus descendientes, dejaron su impronta colonialista en una la historia que fue un canto al “heroísmo” con el que los invasores europeos, impusieron su feroz dominio sobre los nuevos territorios conquistados y señalaron fecha en cada 12 de octubre, para “festejar” los fantasmas de la vergüenza étnica y contar la versión de los vencedores.


Descaradamente, los libros con los que aprendimos nuestra historia, cuyas visiones se tenĂ­an por ciertas hasta la llegada del proceso revolucionario, omitieron la expoliaciĂłn masiva, perpetrada por los invasores espaĂąoles, pero tambiĂŠn, la de ingleses, franceses, alemanes y holandeses, quienes cazaban en estos territorios, apropiados a sangre y fuego, hombres libres como si fueran animales para la venta.


Cronología de rebeliones indígenas 1515 Rebelión de los indios píritu contra misioneros Dominicos por el secuestro del cacique cristianizado, Alonso y 18 indígenas capturados para ser vendidos como esclavos en las antillas.


1520 Rebelión de Gil- González y, Don Diego, indígenas con nombres españoles, quienes junto a Maraguey y Pasamonte destruyeron la misión de Santa Fe de los Dominicos, matando a los frailes. De allí se dirigieron a la misión de Cumaná y destruyeron el convento. En este encuentro murieron los capitanes Ibáñez, Ojeda, Villafañe y Gregorio Ocampo, además de 26 hombres de la tropa española, los frailes que no se encontraban en la misión, pudieron huir hacia Cubagua.


1522 Rebelión de los tagare, alzados en contra de las razias esclavistas españolas. A esta rebelión se le unieron los cumanagoto, los píritu, los palenque, y los guaiqueries de Cumaná, en una coalición que atacó posteriormente la misión Franciscana de Cumaná y la isla de Cubagua


1528 Carlos V firma capitulaciĂłn con la casa comercial alemana de los Welser. Su objetivo principal fue la bĂşsqueda de oro y de esclavos, pues se les concede licencia para cazar indĂ­genas rebeldes e introducir al territorio 4.000 esclavos africanos, para explotar las minas de Buria.


1534

Alonso de Herrera remonta el Orinoco y llega hasta el Meta, resistiendo en todo el viaje el acoso de los xagua. Herrera muere flechado con curare


1555 Francisco Fajardo, mestizo de madre guaiquerí y padre español, intenta convencer a los jefes indígenas de la región centro-costera: Naiquatá, Prepocunate y Paramaconi, que ante la llegada inminente de los españoles a esos territorios, acepten hacerse súbditos del Rey a cambio de no ser esclavizados.


1557 El primer intento colonizador de Francisco Fajardo fracasa, ante la conducta esclavista de los españoles. Una asamblea indígena liderizada por el cacique Paisana, a la que se une Guaicamacuare, ataca el recién fundado poblado de San Francisco actual Caracas. En la revuelta Fajardo hace ahorcar al cacique Paisana.


1560 Los indios mariche se levantan contra Pedro de Miranda y Luis Seijas por el saqueo de sus poblados. De esta fecha datan las primeras rebeliones de los jefes guerreros Guicaipuro y Paramaconi, en contra del asentamiento de españoles en sus territorios. A esta rebelión se unen los teque, los mariche y taramaima. Guaicaipiro y Terepaima, jefe de los Meregoto, atacan el Real de Minas, matando a los hijos de Juan Rodríguez Suárez. Guaicaipuro se alía con el cacique Paramaconi, jefe de los taramaima y atacan de nuevo la segunda fundación de San Francisco actual Caracas


1561

Guaicaipiro y Paramaconi, emboscan a Juan Rodríguez Suárez en el sitio de Lagunetas.


1562 Guaicaipiro y Terepaima, atacan a Luís de Narváez, y a su tropa, en el cruce del río Tuy. Narváez muere en la cuesta de las Cocuizas a manos de los Meregoto. En ese mismo año San Francisco, actual Caracas, es arrasada de nuevo y abandonada, luego de la rebelión indígena de Terepaima y Guicaipuro


1567 La expedición de Diego de Losada pasa por el “Valle del Miedo”. El avance de los españoles por este territorio se realiza a sangre y fuego. El 3 de abril Diego de Losada llega al valle que llamaban de San Francisco, en donde fija campamento y funda la ciudad de Santiago de León de Caracas el 25 de julio


1568 Guaicapuro y la confederación de indígenas del valle de Caracas, los teque y la región costera, preparan un ataque general contra la de la recién fundada, Caracas. El sitio señalado de reunión fue Maracapana, Guaicapuro fue detenido en el camino por Alonso de Galeas y no logra llegar a la reunión. Los indígenas en ausencia de Guaicapuro se repliegan y Losada derrota la revuelta, sigue juicio en ausencia a Guicaipuro y lo condena a muerte, como si se tratara de un súbdito español y no un hombre libre luchando en contra de la invasión colonialista a su territorio.


1569

Losada, envía a Francisco Infante a capturar a Guicaipuro, lo embosca y asesina en Suruapo. Muerte que no aplacó la resistencia indígena.


1570 El cacique cristianizado, Antonio Berrasa, al mando de los chacopata y cumanagoto, emboscan y detienen la acci贸n invasora de Fern谩ndez de Serpa, quien muere en el enfrentamiento, herido por flechas envenenadas


1579 Garci-Gonzales de Silva, es enviado a la provincia de los cumanagotos, para enfrentar a los chacopata, encargados de cuidar la costa, quienes le queman las naves en una operación en la que mueren 83 indígenas. Luego de esta contienda, Garci-Gonzales de Silva, erige el fortín del Espíritu Santo en Anzoátegui y desde allí emprende la guerra en contra de los indígenas de la región. Al mando del jefe guerrero Cayaurima se pone en marcha, una alianza, entre los cumanagoto, chacopata, core y chaima a fin de expulsar a los españoles del territorio.


1580 Debido al constante asedio de los core y cumanagoto Antonio de Sotomayor, abandona junto con su tropa el fuerte construido en el morro de Barcelona.


1583 Pedro GarcĂ­a de Camacho, trata de crear asentamientos entre los pĂ­ritu, quienes luego de una contienda encarnizada lo hacen huir hacia la costa central.


1584 Una hueste de 700 hombres a caballo, al mando de Cristóbal Cobo, es repelida por los cumanagoto, a la cabeza del jefe Cayaurima. Cristóbal Cobo logra llegar hasta el Cerro Santo actual Lecherías, en donde erige un fortín que desaparece e dos meses por al asedio indígena.


1586 Los espa単oles capturan a Cayaurima, negocian su libertad con los cumanagoto a cambio de que estos les permitan asentarse en sus territorios. De esta manera logran fundar cumanagoto. Al ser liberado cayaurima, se reanuda la guerra, y los espa単oles son obligados a replegarse.


1588 Varios pueblos, al mando del jefe guerrero de los aùú, Nigale se unen para resistir la acción colonizadora, atacando a Gibraltar y la Barra del Lago de Maracaibo.


1590 Antonio de Berrío erige el fuerte Moroquito actual San Tomé de Guayana


1617 Nigale ataca a Gibraltar y la Barra del Lago Maracaibo, Pacheco de Maldonado lo enfrenta y da muerte a Nigale.


1618 Ana Soto cacica con nombre cristiano, se mantuvo al frente de los ind铆genas perseguidos, humillados, y despojados de sus tierras en la jurisdicci贸n de Barquisimeto, El Tocuyo y Carora, en dode lleg贸 a reunir m谩s de 2000 guerreros, con los quienes sostuvo victoriosa la bandera de la resistencia anticolonialista


1619 Se generaliza la resistencia indĂ­gena en toda la regiĂłn, con la alianza de los palenque, los pĂ­ritu, los cumanagoto y los core


1652 En los Llanos los caribe, se mantuvieron en guerra contra los españoles. El jefe Chiparara agrupó en su revuelta además de indígenas, a negros cimarrones y mestizos. Esta rebelión fue dominada por Francisco de Solórzano quien después de ajusticiar a Chiparara en una cruenta batalla, condenó a muerte los demás indios sublevados


1672 Las rebeliones en Guayana fueron encabezadas principalmente por los jefes guerreros Quirawera y Taricura. La acción misionera en esta región tuvo poco éxito, siendo difícil y en algunos casos imposible la reducción de los indígenas, entres otras razones, debido a su numerosa población, organización y a las alianzas que estos establecieron con los holandeses, de quienes a cambio de servicios, comida y otros insumos recibieron armas de fuego, pólvora, balas, espadas, hachas y cuchillos para resistir a los españoles


1680 Se produce una rebelión de indios cimarrones, muchos de los cuales habían logrado escapar a la acción conquistadora, militar y evangelizadora, este alzamiento intenta la destrucción de los asentamientos misioneros en la región. La rebelión destruye la misión de San Juan de Guaribe, en una acción en la que mueren los misioneros Observantes. La represión que siguió a esta revuelta, originó un proceso migratorio de los indígenas hacia el sur del Orinoco y los Llanos


1730 Se produce la gran rebelión de los caribe en la confluencia de los ríos Aro, Caura y Cuchivero, comandada por el jefe caribe Yaguaría


1741 Indios caribe asaltan y queman la misiテウn de Nuestra Seテアora de los テ]geles sobre el rテュo Orinoco, comandados por el guerrero indio Taricura.


La nueva conciencia social que hoy emerge en Venezuela, impone conjurar el olvido y el espanto que nos dejó la crueldad de ese pasado sangriento. Es una deuda pendiente rescatar la historia de los pueblos originarios, quienes libraron combate feroz en contra los españoles en el ámbito militar, lo que tomó mas de doscientos años de rebeliones.


Los que sobrevivieron las masacres y las razzias, aquellos que se replegaron antes que dejarse subyugar, continuaron su f茅rrea resistencia en lugares inh贸spitos y apartados, reproduciendo la diversidad de sus saberes, la riqueza de sus idiomas y formas comunitarias de organizaci贸n, en una suerte de rebeli贸n soterrada y silenciosa, que ha durado hasta hoy y se expresa en la forma de resistencia cultural. Lelia Delgado


Insurgencia Indígena en venezuela: