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Micro relatos

MICRO RELATOS La envidia

Arden favelas

Pilar de Campo Puerta

Agustín Ostos Robina

La plaza estaba vacía pero ellos no se

Arden por Río favelas que cabalgan lomas y laderas ignorantes de justicia. Desde abajo se alzan magnánimas, voluptuosas: reinas de montañas.

vieron. Cada tercer sábado de primavera desde hace más de cien años, la localidad se engalana de fiesta, y en la plaza: risas, sones, bailes, corrillos, jinetes y equinos enjaezados, son la muestra. El jolgorio dura siempre hasta que el cansancio avisa a los cuerpos. A las cinco de la madrugada, apenas quedan siete u ocho mozos que ya tiran para sus casas. Los dos últimos, mientras uno va a la derecha y el otro a la izquierda, se cruzan justo a la altura de la fuente de chorros encarados y helados. No se vieron porque no se miraron.

Amedrantan en silencio al que a ellas no pertenece; combaten fielmente súbditos que la habitan. - Preparaos, ¡ya vienen! Ordenan los narcos a sus narcóticas huestes. Hasta los dientes, estos artistas con agujeritos decoran paredes, dejando huella ellos: huracanes, tropas de élite.

¡Ay! Si el abuelo no hubiera tenido un sólo caballo…

¿Quién llamó al B.O.P.E.? Esos no se andan con chiquitas. Bandido yo; bandido tú. No se aprecian diferencias. Guerra de guerrillas en que sin trincheras se lucha pero que con cuerpo a tierra echado desde techos se camuflan. Familias enteras que paupérrimas se tronchan; miedo propagado dentro de armarios cuentan la realidad. - Mamá, que esto acabe quiero. ¿Y ese olor a putrefacto? Son los muertos de Vila Cruzeiro. Revista Leguein Leguein, Nº3, Año 2011

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http://www.ucm.es/BUCM/revcul/leguein/

Nº3, Año 2011  

Entrevistas: Emilia Currás, Leticia de Santos Olmos, Julián Marquina.

Nº3, Año 2011  

Entrevistas: Emilia Currás, Leticia de Santos Olmos, Julián Marquina.

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