Page 1

LEGAJOS DE TUNA Legajos de Tuna

Año III. núm. 5. Junio 2019

1


LEGAJOS DE TUNA Año III. – Nº 5. ISSN 2530-9161 Dirección y Edición: Héctor Valle Marcelino Diseño y Maquetación: Andrea Cereijo Pardiñas - Héctor Valle Marcelino

Editado en Algeciras por Legajos de Tuna Portada: El sueño del estudiante. 1878. Horacio Lengo y Martínez de Baños (1834-1890). Cortesía de D. Rafael Asencio González.

Comité Científico: Ramón Andreu Ricart Rafael Asencio González Félix O. Martín Sárraga Francisco L. Muñoz Ledo-Villegas Jean-Pierre Silva Héctor Valle Marcelino

2

Colaboran en este número: Rafael Asencio González Eduardo Coelho Rafael García-Santalla Díez José Luis Gómez Barceló William Guncay Albarracín Mª Ascensión Marcelino Díaz Félix O. Martín Sárraga Alejandro Mercado Villalobos Francisco L. Muñoz Ledo-Villegas Ricardo Pinto-Bazurco Mendoza Avelino Sáez Hernández Jean-Pierre Silva

Web: legajosdetuna.es Correo: revista@legajosdetuna.es Redes Sociales: En Facebook: legajosdetuna En Instagram: Legajos_de_Tuna Imprime: Encuadernaciones Cómitre C/ Rafaela 31, 29009 Málaga


Legajos de Tuna

Editorial: Resignificando la Tuna. Una perspectiva Feminista Hace tiempo el Director de la revista me pidió que escribiera sobre la tuna desde una perspectiva feminista, habida cuenta de los ataques que viene recibiendo desde ciertos sectores muy críticos con lo que lo que ésta representa. No voy a remontarme a sus orígenes, ni a tratar de clarificar el significado que tiene desde el punto de vista musical, cultural, social y económico. De lo que trataré es de aclarar, desde mi perspectiva como feminista, la relación entre tuna y feminismo, que lejos de ser “peligrosa”, puede ser altamente provechosa. Para ello intentaré resignificar a la tuna, dándole un significado alejado del sentido al uso que se tiene de ella y más próxima a lo que representa en nuestros días. La tuna no tiene buena prensa. Desde ciertos sectores de la sociedad, el tuno es sinónimo de pijo, referente de prácticas amorosos arcaicas y trasnochadas, propias de otro tiempo felizmente superado por el progreso y la modernidad. Es visto como un machito que acosa a las mujeres, vestido con mallas y capa, muy identificado con la España franquista y, por tanto, representativo de valores caducos, conservadores y machistas. Su ronda es vista como exponente de un concepto de amor romántico que convierte a las mujeres en objetos amorosos y las relega a un papel secundario y desigual. Para muchos es algo casposo, masculinista, antiguo y ridículo. Pero la tuna no es un ente abstracto. La del siglo XIX formada únicamente por varones no es la del XXI. En el XIX, Concepción Arenal, asistía a clases de Derecho en la Universidad de Madrid disfrazada de hombre, y el número de mujeres matriculadas en la universidad española entre 1882 y 1910 era de 36. Hoy, a la universidad asiste cada cual vestido como quiere y el número de mujeres matriculadas ya supera al de los hombres. La tuna del presente se ha diversificado y deviene en prácticas motivadas por un cambio de mentalidad más acorde al contexto histórico y social en el que vivimos. Ahora las mujeres también son tunas, y salen a la calle tocando y cantando como ellos, pasando la pandereta, concursando en certámenes… ¿Se trata de imitación de los roles masculinos, copia de una práctica de un discurso heterocentrado que convierte a las femeninas en sucedáneos de sus homólogos varones? ¿Las tunas femeninas son machistas? ¿Son valedoras de una tradición que las convierte en costillas de Adán? ¿O por el contrario podemos hablar de tunas feministas en las que las mujeres defienden su derecho a tunar, rondar, cantar y apropiarse de los espacios calleje-ros, plazas y bares, a ser vistas y oídas y miradas como iguales y no como idénticas? Ahí quizá esté la clave de la transformación de una visión cargada de prejuicios y tópicos en otra donde se contemplen antiguas tradiciones adaptadas a los nuevos tiempos, donde la libertad de expresión, incluso en los costumbrismos musicales, sea no sólo un derecho, sino también un hecho. La tuna es una manifestación cultural de nuestro país, de Portugal y de países americanos. Las hay mixtas y segregadas, y con manera de ser propias de cada lugar. Es una forma musical y vital legítima como otra cualquiera y hay que defender, independientemente de que compartamos o no sus valores, su derecho a existir. Ser tuna o tuno es la libre expresión de una estética artística existencial, tan legítima como cualquier otra. Se puede ser tuno y feminista de la misma manera que se puede ser revolucionario y machista, aunque esto último, no se deba. Resignificar la tuna es, por tanto, verla desde los ojos del presente como una tradición musical que no fomenta ni el clasismo ni el machismo, sin dependencias económicas de instituciones y partidos políticos sino sufragada por los propios bolsillos de sus constituyentes, y que ha logrado sobrevivir a tanta importación musical extranjera manteniéndose como parte de un patrimonio cultural propio, pero adaptada a las exigencias de una sociedad diversa y plural, en donde todas las formas culturales tengan cabida. Mª Ascensión Marcelino Díaz. Filósofa y profesora, especialista en Feminismo 3


HISTORIA La Estudiantina Española Fígaro, la más viajera de la Historia. Félix O. Martín Sárraga …………..….…...……………...…6 La Estudiantina: un acercamiento al proceso histórico y de resignificación cultural en Ecuador (I). William Guncay Albarracín ……………………………………………….......................12 Sucinto tratado de los antecedentes del proceso de desarrollo histórico de la Tuna en el Perú (1884-1963). Ricardo Pinto-Bazurco Mendoza ………………………………………………...33 Historia regional. Los jóvenes y la música: las estudiantinas decimonónicas en dos ciudades mexicanas. Alejandro Mercado Villalobos ……………………………………………………...40 Historia regional II. La Tuna Abylense de Ceuta (1891-1892). José Luis Gómez Barceló ……..……………………………….51 Historia regional III. Influencia del devenir político a lo largo de la historia del Real Centro Filarmónico <<Eduardo Lucena>> (1902-1943). Rafael Asencio González ………………….65 Historia regional IV. La Estudiantina Aristócrata de México: las fiestas de Independencia de México y el cumpleaños de Porfirio Díaz. Francisco L. Muñoz Ledo-Villegas ……………81

ACTUALIDADES Exposición. “Correr la Tuna: de sopistas a tunos”. XXV Aniversario de la Tuna Universitaria de Zamora. Rafael GarcíaSantalla Díez ............................................................................101 Libros. QVOT TVNAS?, Censo de Tunas Académicas em Portugal ……….……….........……………………..………….…105

LA TUNA A TRAVÉS DEL DISCO Grandes éxitos de la Tuna de Empresariales de Jerez. Avelino Sáez Hernández ……………….......………………………….108

4


Legajos de Tuna

PUBLICA CON NOSOTROS Si quieres compartir tus conocimientos o el fruto de tus investigaciones, escribenos a revista@legajosdetuna.es y haznos llegar tu artículo al menos 6 semanas antes de la salida del número en el que desees publicar. Para aportar información de actualidad, eventos o Cartas al Director, envíanosla en un plazo máximo de 2 semanas antes del lanzamiento. Se acepta cualquier trabajo que guarde relación, más o menos directa, con la Historia de la Tuna. El autor tiene completa libertad de analizar y exponer los aspectos que considere (culturales, económicos, musicales, políticos, sociales, territoriales, etc.). LEGAJOS DE TUNA está abierta a estudios de diferentes escuelas teóricas, metodológicas e ideológicas. En caso de recibir más artículos de los que el número correspondiente pueda abarcar, se priorizarán por orden de llegada, informándose inmediatamente a los autores afectados o comprometidos Tras recibirlo, expediremos un certificado de recepción y le asignaremos un número de serie para que nuestro Comité Científico lo examine anónimamente. Si el envío se produce transcurrido el plazo indicado, LEGAJOS DE TUNA aplazará su publicación hasta la siguiente entrega, salvo necesidad de la revista. Una vez valorado, se comunicará su decisión, así como los aspectos a subsanar para adecuarlo a las normas de publicación. Estas son: 1. No excederá de 10.000 palabras. Debe presentarse en letra Times New Roman, tamaño 12, sin espaciado. Los pies de página se expondrán de la misma forma, tamaño 10. El idioma vehicular será exclusivamente el español. No se admitirán palabras o frases en otro idioma salvo que sea estrictamente necesario y vayan acompañadas de su traducción. Las obras citadas en bibliografía o pies de página seguirán el estilo MLA. 2. Ha de ser original, sin haber sido utilizado antes en medio alguno. Podrán publicarse revisiones o actualizaciones que contengan cambios significativos, por lo que el autor acompañará junto al archivo, otro con el escrito primigenio. 3. Debe poseer rigor metodológico, hacer uso de fuentes y bibliografía adecuadas al objeto de estudio, etc. 4. El autor podrá publicar un máximo de dos artículos por número, sin que guarden relación entre sí. El autor se compromete a ceder su artículo a LEGAJOS DE TUNA una vez haya sido aprobado y adecuado a las normas ya expuestas, renunciando a publicarlo en otro medio hasta que no haya aparecido en la revista.

5


6

Estudiantina Española Fígaro. La Llumanera de Nova York, nº. 54. Octubre, 1879


Legajos de Tuna

La Estudiantina Española Fígaro, la más viajera de la Historia Félix O. Martín Sárraga Desde finales del siglo XX se viene hablando de la Estudiantina Española Fígaro, sus viajes e impacto en los países que visitó, llegándose a publicar artículos en revistas, presentar conferencias, editar monografías y publicar libros sobre ella. En este trabajo recopilaremos la evidencia documental publicada en lo referente a sus viajes.

Fundación de La Fígaro Para comprender mejor el surgimiento de La Fígaro necesariamente hemos de recordar que muy posiblemente no hubiera existido si antes no se hubiese producido la creación y enorme repercusión mediática de la Estudiantina Española con el fin de asistir al carnaval de París de 1878 y cuyo antecedente hallado más remoto data del 26 de febrero de 1878 cuando un periódico madrileño publicó que sesenta jóvenes, pertenecientes á familias bien acomodadas de Madrid, habían organizado una estudiantina y recorrerían las calles de París por carnaval luciendo ricos y vistosos trajes1. Andreu Ricart apuntaba en 1995 que La Fígaro había sido fundada en Madrid, aproximadamente en 1878, por iniciativa del destacado músico hispano Dionisio Granados2, autoría que ha sido atribuida también a la misma persona en publicaciones posteriores3 y que nosotros hemos podido confirmar en una fuente del s. XIX4. A este respecto publicamos en 2017 que Dionisio Granados (conocido fuera de España como Denis o Dennis Granado) fundó la Estudiantina Española Fígaro en marzo o abril de 1878 tras conocer el éxito de la Estudiantina Española en el carnaval de Pa1

La Ilustración Española y Americana, 28-02-1878. Andreu Ricart, R. ESTUDIANTINAS CHILENAS. ORIGEN, DESARROLLO Y VIGENCIA (1884-1955). FONDART. Ministerio de Educación de Chile. 1995. Capítulo I. Págs. 17-56. 3 Sinagawa Montoya, H. MÚSICA DE VIENTO. 1ª ed. Creativos 7 editorial. Sinaloa, México. 2004; Rivera Lozano, O. DE CAPAS Y PANDERETAS, nº 1. 2006. Pág. 6. 4 Olavarría y Ferrari, E. RESEÑA HISTÓRICA DEL TEA2

rís de ese mismo año, copiando intencionadamente su nombre5. Tal afirmación se basa en que -como veremos- La Fígaro, ya constituida y con suficiente número de ensayos, se encontraba en Lisboa el 27 de mayo de 1878, por lo que necesariamente hubo de fundarse algunas semanas antes de este viaje dada la imperativa necesidad de convocar a sus primeros integrantes y realizar un número mínimo de ensayos para lograr la calidad musical que, unánimemente, la prensa le reconoció. Como entonces plasmáramos, la prensa de la época publicó que era una asociación de jóvenes profesores, músicos (…) se creó y constituyó en Madrid formando una magnífica banda de guitarras, bandurrias y violines que partió de allí en 1878 con el objeto de dar conciertos6.

Sus viajes 1878-1880 La Fígaro, presentada a veces como orquesta de guitarras y bandurrias, inició su primera gira europea saliendo de Madrid el 21 de mayo de 1878 con 20 integrantes, rumbo a Portugal, detectándose en Lisboa, Oporto Braga, París, Colonia, Berlín, Viena e Italia. Se sabe que en 1879 viajó a Praga, Moscú, Dinamarca y Londres7, destino al parecer predeterminado por el compromiso frustrado con el Sr. W.R. Deutsch para presentarse en los EE.UU. por Navividad. Debido al fracaso de este primer intento de actuar en tierras americanas, hubo de regresar a TRO EN MÉXICO. Tomo III. 2ª ed. Imprenta, encuadernación y papelería ‘La Europea’. México, 1895. 5 Martín Sárraga, F.O. DIONISIO GRANADOS, PINCELADAS BIOGRÁFICAS. 07-06-2017. http://www.tunaem undi.com/index.php/publicaciones/sabias/7-tunaemundi-ca t/1020-dionisio-granados-pinceladas-biograficas 6 El Eco de la Provincia. España. 20-01-1882. 7 Prager Abendblatt. República Checa. 29-04-1879. Pag. 1.

7


Europa y actuar nuevamente en París durante todo el mes de agosto. Finalmente volvió a Inglaterra donde se han detectado 65 conciertos y donde el grupo se escindió en dos: la mayoría, con quince integrantes bajo dirección de Ignacio Martín, partió de Liverpool rumbo al puerto de Nueva York contratados por el Sr. Henry E. Abbey, y los cinco restantes con Dionisio Granados a la cabeza, que permanecieron en Londres ofreciendo conciertos antes de retornar a España. Esta es la primera fragmentación detectada de La Fígaro.

ciones por el suroeste del país tras presentarse con 14 concertistas en el Jardín del Buen Retiro de Madrid el 4 de junio de 1881 bajo la dirección de Dionisio Granados9. Sobre esta gira peninsular hay referencias a conciertos en Madrid, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Jaén y Úbeda, así como el anuncio a mediados de noviembre del mismo año de su inminente segunda gira americana.

1882-1887 La primera gira americana se inició el 1 de enero de 1880 a través del puerto de Nueva York y visitaron EE.UU., Canadá y México.

1881-1882 Reunificada La Fígaro tras el regreso a España, vía Cuba y Puerto Rico8, de los que se aventuraron a ser protagonistas de su primera gira americana, hay constancia de una gira española con presenta-

En algún momento del otoño de 1882 la La Fígaro, volvió a escindirse en varios grupos. Una fracción permaneció en Europa y, concluida su excursión por Andalucía, prosiguió ofreciendo conciertos por el Levante español, actuando en Lorca, Cartagena, Hellín y Alicante, Valencia, Tarragona y Barcelona. En Barcelona se subdividió: - Una parte permaneció España, con presentaciones en la Ciudad Condal hasta marzo de 1882, actuando luego en Gerona y nuevamente en Barcelona, Villanueva de Castellón, Sabadell y Palma de Mallorca, Gerona para regresar a Barcelona. Aunque no se ha podido confirmar, cabe la posibilidad de que, por barco, pusiera rumbo a Cádiz donde Valle Marcelino la halla en septiembre de 1882 y pudiera ser la que, desde dicho puerto, viajara este año con rumbo a América. - Otra parte emprendía la segunda gira europea, ofreciendo conciertos en Viena (Austria), Bucarest (Rumanía), Berlín (Alemania) y San Petersburgo (Rusia). En diciembre de 1882 se publicó que una estudiantina española visitará por carnaval las villas de Burdeos, Orleans, París, Bruselas y La Haya10 pero no hemos podido comprobar que se tratara de La Fígaro.

Dionisio Granados. Deutsche Kunst & Musik-Zeitung. Austria. 07-02-1879. 8 9

El Boletín Mercantil. 05-03-1881. La Correspondencia de España. 14-03-1885

8

La otra fracción de La Fígaro decidió realizar la segunda gira americana, posiblemente partiendo del puerto de Cádiz, se subdividió en dos grupos. Uno se dirigió a México, debutando en el Teatro Arbeu de la capital azteca con 16 integrantes (4 guitarras, 9 bandurrias, violín, violoncelo y director de orquesta) el 2 de diciembre de 1882. Le Petit Journal. (París). 29-12-1882. Pág. 2; L’Univers. (París). 28-12-1882. Pág. 2. 10


Legajos de Tuna

Países en los que la Fígaro ha impartido conciertos

Otra puso rumbo hacia los Estados de la costa Atlántica de los EE.UU., donde se subdividió posteriormente en dos grupos, por lo que en el periodo 1882-1884 se hallaron tres conjuntos diferenciados en Norteamérica.

integrada por 14 damas que ofreció actuaciones en Viena, perdurando -al menos- hasta 1896 y, quizás, hasta las primeras décadas del siglo XX 11 (muestra de que otros intereses le apartaron temporalmente de la Estudiantina).

En 1883 seguían las actuaciones en ambos continentes, teniendo datos que acredita el anuncio y/o realización de conciertos. En la Península Ibérica: Cartagena, Córdoba, Barcelona, Palma de Mallorca, Cádiz, Málaga, y Granada, nuevamente en Palma de Mallorca, Gibraltar, Sevilla, de nuevo Málaga y continuar hacia San Feliu de Guixols.

Durante el periodo 1884 a 1887 hallamos anuncios y/o referencias a conciertos de La Fígaro en Europa y Asia Menor: 1884 (Austria), 1885 (España e Inglaterra). 1886 (Alemania, Hungría, Rumanía y Rusia, y Persia), 1887 (Rusia y Suecia, Grecia y España).

En América, la fracción que se hallaba en México se presentó en Ciudad de México, Guaymas y Hermosillo antes de cruzar la frontera y presentarse en una veintena de ciudades de los EE.UU. y una canadiense. La que se hallaba en los EE.UU., que actuó en más de 87 ciudades y los refuerzos detectados este año (texto verde en la tabla) en 3 localidades. En 1884, mientras Dionisio Granados se hallaba dirigiendo una orquesta española de conciertos 11

Martín Sárraga, F.O. LA ESTUDIANTINA MUJERIL DE DIONISIO GRANADOS FINALMENTE EXISTIÓ ENTRE 1884 Y 1886… Y QUIZÁS HASTA EL SIGLO XX. 21-08-2017. http://www.tunaemundi.com/index.php/p ublicaciones/sabias/1017-parece-que-laestudiantina-mujeri

En América: en México, donde permaneció un sexteto de La Fígaro entre 1884 y 1889. Barrientos García ubica a dicho Sexteto durante 1886 en el Estado de Tabasco12, sabiéndose que aún en 1889 actuaba por los teatros mexicanos. La fracción que se hallaba en los EE. UU. se presentó en 10 ciudades, y abandonó el país en mayo de 1884, aunque permanecieron allí integrantes que actúaron como si fueran la Estudiantina en 5 ciudades. Los refuerzos detectados este año en los EE.UU. permanecieron allí presentándose como si fueran la Estudiantina en 19 localidades. Tras mayo de l-de-dionisio-granados-finalmente-existio-entre-1894-y-18 96-y-quizas-hasta-el-siglo-xx. 12 Barrientos García, G. LA TUNA GUANAJUATENSE, CUATRO DÉCADAS DE TRADICIÓN 1963-2006. Ediciones El Manantial, Guanajuato. 2006. Pág. 24-25.

9


1884 y hasta 1887, se detecta a La Fígaro transitando por México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Surinam, Venezuela, Trinidad, Martinica, posesiones inglesas de Norteamérica, Curaçao, Cuba y Puerto Rico. Martín Sárraga y Ruppa evidenciaron no sólo la identidad de los componentes de cada uno de los tres grupos que se anunciaron como La Fígaro en tierras americanas, sino que el 100% de los integrantes de su expedición a Chile procedió del grupo que optó en 1882 por permanecer inicialmente en México.

1888-1892 Aunque hay referencia a una presentación en 1888 en España, todo hace pensar que La Fígaro entró en una fase de recesión e inactividad porque no volvemos a hallar referencia alguna en la prensa hasta 1890, cuando actuó en Madrid, San Sebastián, Vitoria y Biarritz. En dicho año se anunció que, desde Marsella, pretendía partir rumbo a China, pero este viaje nunca ha sido confirmado hasta el presente13. Tenemos que esperar hasta mediados de marzo de 1892 cuando se publicó el regreso a Madrid, tras una brillante excursión por Europa y América, de la Orquesta española de bandurrias y guitarras que con tanto acierto dirige el popular compositor D. Dionisio Granado14 (sic) [por Granados], siendo la última referencia a su creador y, muy posiblemente también, de La Fígaro.

Desaparición La Fígaro fue la estudiantina más viajera de todos los tiempos, con giras documentadas por Europa, América y Asia Menor, quedando por confirmar que también pudiera haber hecho realidad su proyecto de viajar a China. En 2015 publiqué la hipótesis de que su desaparición debía haber sucedido durante el segundo semestre de 189215, que parece reafirmarse con la siguiente base documental16: 1. Andreu Ricart publicó (Ricart 1995, págs. 92 y 93) este contenido datado en 1893:

Cartel de la Fígaro en Budapest, Hungría. 1884. Biblioteca del Condado de Békés, Hungría. https://www.europe ana.eu/portal/es/record/09408/jetspeed_portal_browser_ps ml_docID_29858_secID_51034.html 13

La Paz de Murcia. 12-10-1890. La Época. 17-03-1892. Pág. 3. 15 Martín Sárraga, F.O. ANÁLISIS COMPARADO DE LOS INTEGRANTES DE LA ESTUDIANTINA ESPAÑOLA FÍGARO (1878-1892). 29-07-2015. http://www.tun aemundi.com/index.php/publicaciones/sabias/7-tunaemund i-cat/632-analisis-comparado-de-los-integrantes-de-la-estu 14

10

Mientras tanto en España el espíritu de la Fígaro seguía vivo en las nuevas iniciativas de su director fundador Dionisio Granados. Junto al maestro Orós organizó la Estudiantina Pignatelli. El diario 'El Imparcial' de Madrid informaba de haberla recibido y presenciado un pequeño concierto compuesto por un pasodoble de Orós, una mazurca, un vals, una polca, una danza americana y diantina-espanola-figaro-1880-1889 16 Martín Sárraga, F.O. LA ESTUDIANTINA FÍGARO DESAPARECIÓ EN 1892 Y ALGUNOS DE SUS INTEGRANTES SE INCORPORARON A LA ESTUDIANTINA PIGNATELLI. 22-08-2017. http:// www.tunaemundi.c om/index.php/publicaciones/sabias/1044-la-estudiantinaespanola-figaro-desaparecio-en-1892


Legajos de Tuna un pasodoble de Granados... Dentro de su repertorio incluía tanto la castiza música española como selectos trozos de música clásica, hábilmente arreglados por los maestros Granados y Orós. Sus representaciones fueron en el Circo de Parish y, en el mes de mayo siguiente, en la ciudad de Chicago. 2. En marzo de 1893 la prensa española hablaba en pasado de la Fígaro17. 3. Tras 1892 encontramos datos puntuales referentes a Dionisio Granados, así como a los integrantes de la Fígaro que permanecieron residiendo en América.

ANTINA ESPAÑOLA FÍGARO EN LOS EE..UU. Ed. Tvnae Mvndi. 2018. - Martín Sárraga, F.O.; Silva, Jean-Pierre. APUNTES SOBRE LAS GIRAS EUROPEAS DE LA ESTUDIANTINA FÍGARO. Tvnae Mvndi. 2407-2015. En: http://tunaemundi.com/. - Olavarría y Ferrari, Enrique. RESEÑA HISTÓRICA DEL TEATRO EN MÉXICO. Tomo III. 2ª ed. Imprenta, encuadernación y papelería “La Europea”. México, 1895. - Sinagawa Montoya, Herberto. MÚSICA DE VIENTO. 1ª ed. Creativos 7 editorial. Sinaloa, México. 2004.

4. Mora Contreras18 halló una estudiantina en películas mudas Lumière tomadas durante la Exposición de París de 1900. Aportó el nombre de dos de sus integrantes, José Fernández y José Sancho, y el dato de que se había constituido en Zaragoza. Por nuestras investigaciones sobre la Fígaro sabemos que ambos fueron componentes de la misma que viajaron con ella a América y que, cuando ésta se disolvió, varios de sus miembros se incorporaron a la zaragozana Estudiantina Pignatelli al punto de que Dionisio Granados, fundador de La Fígaro, compartió desde entonces la dirección con el fundador de La Pignatelli, José Orós19.

Bibliografía - Andreu Ricart, Ramón. ESTUDIANTINAS CHILENAS. ORIGEN, DESARROLLO Y VIGENCIA (1884-1955). FONDART. Ministerio de Educación de Chile. 1995. - Martín Sárraga, Félix O. LA ESTUDIANTINA ESPAÑOLA FÍGARO EN AUSTRIA. Ed. Tvnae Mvndi. 2017. - Martín Sárraga F.O. LA ESTUDIANTINA ESPAÑOLA FÍGARO EN INGLATERRA. Ed. Tvnae Mvndi. 2018. - Martín Sárraga, F.O; Ruppa, Paul. LA ESTUDI17

La Correspondencia de España. 19-03-1893. Pág. 3. Mora Contreras, F.J. WHO IS WHO IN THE LUMIÈRE FILMS OF SPANISH SONG AND DANCE AT THE PARIS EXPOSITION, 1900. 2017. www.academia.edu/34732 687/Who_Is_Who_in_the_Lumi%C3%A8re_Film_of_Spa nish_Song_and_Dance_at_the_Paris_Expositon_1900 18

Cartel de la Fígaro en Budapest, Hungría. 1884. Biblioteca del Condado de Békés, Hungría. https://www.europea na.eu/portal/es/record/09408/jetspeed_portal_browser_ps ml_docID_27796_secID_48976.html?q=estudiantina+esp agnola#dcId=1546730725854&p=1

19

Martín Sárraga, F.O. LA ESTUDIANTINA PIGNATELLI, OTRA AGRUPACIÓN QUE VIAJÓ A AMÉRICA EN EL SIGLO XIX. 02-03-2014. http://www.tunaemundi.c om/index.php/publicaciones/sabias/7-tunaemundi-cat/384la-estudiantina-pignatelli-otra-agrupacion-que-viajo-a-ame rica-en-el-siglo-xix

11


Serenata a Estudiantina Fígaro, 4 de agosto de 1884, Plaza Bolívar de Guayaquil. Grabado. La Ilustración Española y Americana, octubre de 1884. Croquis remitido por Jaime Puig y Verdaguer.

La estudiantina: un acercamiento al proceso histórico y de resignificación cultural en Ecuador (I) Willian Guncay Albarracín El presente artículo, de manera sucinta, busca acercarse al rol que ha desempeñado la estudiantina como agrupación musical que se ha adaptado y resignificado en la dinámica cultural del Ecuador. La propuesta metodológica se basa en la formulación de Timothy Rice, quien bajo el sustento de Cliffort Geertz expuesto en La interpretación de las culturas, dice que los sistemas simbólicos se construyen históricamente, se mantienen social-

mente y se aplican individualmente1. En este sentido, a partir de este modelo y considerando la estudiantina como agrupación musical que representa la expresión cultural con un entramado simbólico y significativo, lo que se pretende es comprender el proceso de construcción histórica, los cambios a través del tiempo, las formas y legados del pasado que se reencuentran y recrean en el presente. Para ello en el transcurso del texto se

1

3, (1987). Pág. 473.

Rice, Timothy. TOWARD THE REMODELING OF ETHNOMUSICOLOGY. Ethnomusicology, Vol. 31. No.

12


Legajos de Tuna plantea responder las siguientes interrogantes: ¿Cómo se ha construido históricamente la estudiantina como expresión de la cultura popular?, y ¿cómo han intervenido diferentes actores socioculturales en el mantenimiento, adaptación y resignificación de estas agrupaciones? En el desarrollo de la investigación y la consulta de varias fuentes documentales, el autor ha considerado ineludible la división y redacción del texto en dos partes que serán tratadas en igual número de artículos. El primero tiene un alcance que parte de un breve contexto histórico y sociocultural de la música en Ecuador, en distintos momentos desde la colonia hasta la república a fines del s. XIX, que coincide con el surgimiento de las primeras estudiantinas. El segundo, desde una combinación de aspectos históricos y de la memoria colectiva, aspira comprender la función social de la estudiantina en el período denominado “nacionalismo”, la época de oro de la música ecuatoriana en la primera mitad del siglo XX, el fenómeno de desplazamiento, así como los esfuerzos en las últimas décadas por revitalizar y salvaguardar la estudiantina como manifestación cultural y patrimonial. Como preámbulo, en una primera parte del texto realizamos un breve antecedente del contexto sociocultural y hechos, prácticas o normas que se consideran sobresalientes en la cultura musical en la colonia y el período republicano, y como corolario a finales del siglo XIX el surgimiento y proceso de adaptación de la estudiantina. En este ánimo, el alcance de este primer artículo explora y con ello anhela el proceso de inserción, adaptación y resignificación de la estudiantina en Ecuador, así como el uso y función social2 que ha cumplido, como agrupación que impone su cuota en la construcción de la identidad musical ecuatoriana. En el período colonial y republicano, se analiza la influencia de la Iglesia y el poder coercitivo de ésta para el arte popular o profano; el rol de las universidades, la actividad cultural de las compañías de artes escénicas. Finalmente, a finales del siglo XIX se aborda: la información de las estudiantinas en la prensa, la llegada de la estudiantina Fígaro a Guayaquil, la contribución del 2

Allan Merriam y Valerie Merriam. USES AND FUNCTIONS. En The anthropology of music. Northwestern University Press, 1964. Pág. 209.

Conservatorio Nacional de Música de Quito, las actuaciones en el Teatro Sucre, y el surgimiento de las estudiantinas en Quito, Guayaquil y Cuenca. Este tratamiento de los diversos aspectos acerca al lector al contexto musical ecuatoriano de manera breve y vislumbra los factores que contribuyeron al surgimiento, desarrollo y resignificación de la estudiantina ecuatoriana.

Breve reseña de la música en la colonia y la república Las expresiones musicales en las culturas ancestrales, no se inician con el período colonial, puesto que, en los testimonios de cronistas, se destaca la importancia que tuvo y ha mantenido la música en la sociedad precolonial a lo largo de su historia. Con la presencia española en estas tierras en el ejercicio del poder se establecieron normas y leyes de orden político, económico y eclesial; y dentro de éstas, la labor educativa y evangelizadora de la Iglesia, así como la actividad artística en general con la introducción de instrumentos musicales, el desarrollo de la música sacra, la visita o permanencia de músicos, giras de compañías de arte dramático-musical, marcaron la tónica de este período. Es evidente que, a inicios de la conquista, en la Real Audiencia de Quito, un hecho trascendente constituyó, en 1535 la llegada a Quito de los sacerdotes franciscanos belgas de origen flamenco: fray Jodoko de Rycke de Malina y fray Pierre Gosseal de Louvain, quienes luego de 20 años de estancia, en 1555 fundaron el colegio San Andrés donde se advertía, en la formación musical, gran capacidad musical de los niños. Según una carta de fray Jodoko Rycke con fecha 12 de enero de 1556, destacaba el talento de los indios diciendo aprenden con facilidad a leer y escribir y a tañer cualquier instrumento3. El colegio San Andrés fue fundado con el objetivo de educar á los hijos de los caciques, á los indios nobles y á los niños de los españoles pobres. Al principio no se enseñaba más que la doctrina cristiana, la lengua castellana y la música y el canto: después se añadió también la Gramática Latina y el ejercicio esmerado de la lengua qui3

Stevenson, Robert. LA MÚSICA EN QUITO. Ediciones del Banco Central del Ecuador. Quito, 1989. Pág. 7-9.

13


chua 4. Música y canto, en la cultura andina han sido una expresión cultural por antonomasia presente en diversas expresiones, rituales, religiosidad y en la cotidianidad. El propósito de la formación musical de este primer centro tuvo claros designios orientados a la evangelización puesto que la corona española con la Iglesia estaba en una cruzada de extirpación de idolatrías amparados en el Concilio de Trento5. Por otra parte, es escueta la documentación en torno al contexto y situación de la música popular en un escenario distinto al sacro. La misma coerción eclesial puede considerarse como un factor que explique esta sitúación.

Música, baile y teatro: persuasión y censura Los estudios de órgano, arpa, violín y canto llano eran, sin duda, basamentos del andamiaje de la música al servicio religioso a través de los consabidos maestros de capilla, instrumentistas, cantantes del facistol y compositores de música sacra que, con enseñanzas de la estructura y lenguaje polifónico en motetes, villancicos o misas, recreaban y resignificaban una cultura musical de occidente en el nuevo continente. Incluso en algunos actos fuera del ritual católico, el uso social de la música era concebido como medio persuasivo a normas que afectaban a los habitantes. Un ejemplo de ello menciona González Suárez, al hecho acontecido en la rebelión de las alcabalas, el 15 de agosto de 1592, (día fijado para el pago de este impuesto), cuando el presidente de la Real Audiencia de Quito, Manuel Barros de San Millán, ante la conmoción y el descontento que existía en la ciudad, dispuso que se junte a cuanto músico había en Quito y discurrió por las calles principales notificando, al son de varios instrumentos, que era llegado ya el día en debían principiar todos los vecinos a satisfacer la nueva contribución6. En este acontecimiento se puede apreciar el uso ideológico de la música para ablandar reacciones que tenían su origen en medidas sociales y económicas. 4

González Suárez, F. HISTORIA GENERAL DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR, vol. III. Imprenta del Clero. Quito, 1892. Pág. 335. 5 Bernales Ballesteros, Jorge, CORPUS CRHISTI. FIESTA BARROCA EN CUSCO. 1981, Pág. 278. 6 González Suárez, F. COLECCIÓN DE ESCRITORES ECUATORIANOS IV. Banco Central del Ecuador. Quito, 1995. Pág. 178.

14

Otro aspecto que concita nuestro análisis tiene relación a los hechos punitivos conexos a la música y baile, y con ello a otros aspectos de la algarabía, la sátira, la ronda o la serenata. Un acto punitivo al respecto se produjo a propósito del popular baile del fandango, por considerarlo deshonesto e impuro, cuando en 1750 el prelado Juan Bernardino Jiménez Crespo, en Azogues, población al sur de la sierra andina ecuatoriana, levantó un auto procesal para quienes la noche del 16 de junio de aquel año bailaron: costillar, arrayán, recumpe y cañirico (…). Se dispuso, además, excomunión mayor late sententie ipso facto incurrente para quienes bailen y toquen esta clase de música7, pues esto era considerado como atentatorio a la moral y las buenas costumbres de la época. En este mismo sentido, en 1757 el Obispo de Quito Juan Antonio Nieto Polo de Águila, reconocido como inclemente perseguidor de los clérigos con malas costumbres que al puro estilo de los goliardos en la Europa medieval deshonraban el hábito y eran visitadores frecuentes de mesas de juego, las corridas de toro y bailes profanos 8, dictaminó bajo la pena de excomunión, la prohibición del baile deshonesto llamado vulgarmente fandango. Asimismo, el 17 de noviembre de 1886, la Iglesia hace su afrenta al arte a través del arzobispo de Quito José Ignacio Ordóñez, quien en uno de los mensajes pastorales llama la atención con el titular: Sobre los peligros del teatro: Hemos llegado a saber que se trata de dar principio a una serie de funciones teatrales, y que ¡oh dolor! muchos de aquellos a quienes respetamos por su fe andan de apóstoles de esta invención arrojada al mundo desde el fondo mismo de los tenebrosos abismos (…) el teatro tal cual se lo tiene en el Mundo está encaminado a corromper las almas y que de su influjo solo resultarán “hombres superficiales, jóvenes disolutos, mujeres livianas, enemigas de los cuidados de la familia, declamadoras que hostiguen, heroínas de tragedia9. 7

Guerrero, Pablo. FANDANGOS O FANDANGUILLOS. En Enciclopedia de la Música Ecuatoriana. vol. 1. Corporación Musicológica Ecuatoriana, Quito 2001-2002. Pág. 621. 8 Id., 1:621. 9 Ordóñez, J. I. PASTORAL DEL ILMO. SR. ARZOBISPO DE QUITO, SOBRE LOS PELIGROS DEL TEATRO. La República Del Sagrado Corazón de Jesús. 1886. Pág. 415.


Legajos de Tuna En este escenario, en donde el poder hegemónico, tanto en la colonial como en la nueva república, ejercía un control sin precedentes, en todos los ámbitos (sociocultural, religioso, educativo, político y económico), y por ende toda forma de alteración de orden social y moral era duramente combatida y reprimida. Estos antecedentes coercitivos de los poderes y sus instituciones con relación a la música, el baile y el teatro, destacamos como hechos que nos permiten deducir que en esta época la música popular o pagana, fuera del ámbito religioso, tuvo serios tropiezos y prejuicios morales, fundamentalmente desde la Iglesia.

que sean de mucho ejemplo y suficiencia en letras y tengan experiencia en como criar la juventud13. Los jesuitas optaban por un uso efectivo de la enseñanza musical con fines y practicidad ante el complejo contexto social y cultural. Había en Quito en ese entonces un número considerable de indios ciegos, que andaban discurriendo por los campos y por las calles de la ciudad pidiendo limosna: los jesuitas alcanzaron a comprender las ventajas que resultarían haciendo de aquellos mendigos otros tantos catequistas. Compusieron, pues, en castellano y en la lengua del Inca coplas ó cancioncillas sobre nuestros misterios, para que los ciegos las cantasen por las calles y en los campos, en vez de los cantares, unas veces ridículos y otras también obscenos, con que solían divertir al pueblo para pedir limosna (…)14. Los jesuitas acostumbraban las misiones rurales en villas y aldeas en Cuenca y hasta Pasto 15.

Música en la Universidad En el campo de la formación universitaria también el uso de la música estaría amparada por los preceptos de las normas y moral religiosa de este período. El 2 de noviembre de 1581 la Audiencia dio su informe favorable para la creación de la universidad10. A partir de esta autorización el camino de la universidad en la colonia estuvo bajo el amparo tanto de la corona como de la Iglesia. El Obispo Solíz fue quién solicitó del Rey que se fundase Universidad en Quito: no se contentó el prelado con la fundación del seminario, quiso también que hubiese en Quito Universidad, á fin de que los ingenios se cultivasen, estimulados por la noble ambición de honra literaria11. A fines del siglo XVII la primera Universidad o Academia de Teología se fundó en el convento de los agustinos de Quito. Aunque la bula fue expedida en el año 1586, la universidad no se fundó sino hasta 1603, por dificultades que retardaron la licencia del Rey12.

Referimos de manera sucinta el contexto universitario, puesto que en él se denota un claro control, al menos hasta finales del siglo XIX, por parte la Iglesia, y por lo tanto el escenario universitario ecuatoriano era totalmente adverso a la música profana.

La música en el ocaso colonial y la transición republicana

El seminario San Luis, y la Universidad San Gregorio Magno de los jesuitas, y Santo Tomás de Aquino, de los dominicos, impulsaron la educación con una orientación hacia las ciencias, la teología y las artes. Los jesuitas se encargaron del Seminario San Luis, por aspiraciones de la corona para

En el ocaso de la colonia, es decir a inicios del siglo XIX, la difusión y socialización del arte estuvo matizada por la visita de cantantes de ópera, zarzuela y varios músicos que, por tránsito hacia otros países de Latinoamérica, o por estancia prolongada en el país influyeron en las técnicas, repertorio, difusión de géneros y estilos de música. Al respecto, Juan Agustín Guerrero (1830-1899), por ejemplo, menciona la estancia de un destacado guitarrista sevillano, Antonio Soler, que se estableció en Cuenca, y que impartió clases y trasmitió un legado importante a sus discípulos16. En este sentido, se considera este como un hecho sig-

10

14

Vargas, J. Mª. HISTORIA DE LA CULTURA ECUATORIANA. Editorial Casa de la Cultura. Quito, 1965. Pág. 58. 11 González Suárez, F., Op. cit. Pág. 357. 12 Id. Pág. 360. 13 Id. Pág. 354.

Id. Pág. 343. Id. Pág. 343. 16 Guerrero, Juan Agustín. HISTORIA DE LA MÚSICA DEL ECUADOR DESDE SUS INICIOS HASTA 1875 Banco Central del Ecuador. Quito, 1984. Pág. 19. 15

15


dor musical Juan Agustín Guerrero, funcionaba una especie de conservatorio. Allí se enseñaba teoría, solfeo, canto, órgano y otros instrumentos17. En la formación de estos instrumentos se alude a aquellos relacionados con las cuerdas frotadas como el violín, el arpa y el canto llano. Es decir que se seguía manteniendo relación con la música orientada al culto divino y a la Iglesia. En este mismo sentido señala que la música más conocida por aquella época era la marcial, a propósito de la amplia difusión de las bandas de los batallones libertarios grancolombianos que recorrían la naciente república y que, a propósito de este fenómeno, se crearon las afamadas bandas de pueblo. Estudiantina de señoritas. Quito, 1894. El Ecuador en Chicago, New York: El Diario de Avisos, 1894, p. 269. Recopilador: Freddy Ehlers. Archivo Histórico (Quito). Museo Nacional del Ecuador, MUNA.

nificativo donde la guitarra como instrumento solista se introdujo en la práctica de la música popular, hasta llegar a considerarse a finales del siglo XIX en parte fundamental de la denominada música nacional, y es precisamente este instrumento junto a las bandolas y bandolines los integran el cuerpo instrumental de las estudiantinas. En el siglo XIX, período de grandes transformaciones en las que Latinoamérica experimenta una transición de un modelo colonial a la conformación de los estados-nación, en el campo musical se destacará la conformación de las populares bandas musicales militares, que en principio acompañaron a los ejércitos reales y luego a los libertarios, así como la presentación de compañías de óperas y operetas. Segundo Luis Moreno (1882-1972) y su concepción “evolucionista” de la música, el período republicano sintetiza como poco desarrollo musical comparado con el período colonial, debido a la dureza de este proceso, así como a la falta de educación musical, la cual tiene una clara orientación del paradigma de la música europea. No obstante, destaca, aproximadamente en 1810 y que coincide con el primer grito de independencia, la creación de una escuela de música por fray Tomás de Mideros y Miño, donde, según una cita del historia17

Moreno, S. L. LA MÚSICA EN EL ECUADOR. Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. 1996. Págs. 80-81.

16

El mismo Moreno observa que por entonces era conocida la música española, en menor medida la italiana y las contradanzas inglesas. En 1832 se menciona un hecho importante relacionado con la llegada de una compañía dramática española, de la cual se resalta la presencia de madama Juliana y un señor Salgado18, que ofrecieron varias funciones en un salón del convento de los antiguos padres jesuitas de Quito. El fin de siglo, con la información y documentación referida por Guerrero y Moreno, transcurre en un ámbito de formación y visita de músicos fundamentalmente que continuarían impulsando la música sacra con el aporte de las nacientes sociedades musicales quienes auspiciaban la difusión de la música en Quito. A finales del siglo XIX, en un período de modernización del Estado republicano, asistiremos a la influencia y desarrollo de fenómenos socioculturales, que en el campo musical significó un proceso intenso de interrelación con la región y el mundo. Precisamente de esta interacción surgió la integración de la estudiantina como nuevo formato instrumental.

Tunas y estudiantinas: en el léxico musical y popular Varios investigadores especializados en la tuna y estudiantina, han dado un tratamiento vasto y profundo a temas relacionados con el origen, desarrollo y otros aspectos. Un texto de referencia es el de Félix Martín Sárraga, quien en la fase conclusiva de su estudio, después de desmitificar su origen medieval en juglares, goliardos y trovadores; así 18

Id. Pág. 85.


Legajos de Tuna como vestuario, repertorio, y el propio significado en diccionarios, afirma que el origen de las Tunas y Estudiantinas Académicas actuales estaría en …las comparsas carnavalescas integradas por verdaderos escolares, y que, para diferenciarse de los no estudiantes, cambiaron de denominación a tunas, pero al ser copiadas por las no académicas, generalmente pasaron a vincularse a su centro Académico y mostrarlo en su nombre entre las décadas de 1870 y 193019. En la referencia se puede apreciar el origen académico de estas agrupaciones, y su aparecimiento en las comparsas carnavaleras y su posterior paso a Tunas Universitarias. Además, sostiene que, a partir de 1870, que considera como punto de inflexión cuando de manera progresiva estas agrupaciones comenzaron a vincularse con un centro académico y a generalizar el cambio de denominación de estudiantina hacia tuna20. Sin duda que los primeros contactos en con la estudiantina se produjeron a través de la prensa, fundamentalmente en los medios de Guayaquil; y que posteriormente se completó con la primera visita de la estudiantina española al país, y que precisamente se produjo en esta misma ciudad entre los meses de julio y agosto de 188421. En los escritos de Moreno, el musicólogo que de manera más detallada se ha acercado a la historia de la música del Ecuador en este período, en ningún pasaje del libro menciona el léxico de tuna o estudiantina. Solamente alude de manera escueta varios instrumentos, entre los que se destaca el bandolín como el instrumento de plectro que integra la estudiantina ecuatoriana.

España, como empleados de gobierno ó como particulares 22. Para Moreno la conformación y difusión de orquestas de cámara, bandas, zarzuelas, operetas, dúos, solistas, concertistas o murgas concitaron la mayor atención. Únicamente relata que tal o cual compositor interpretaba el bandolín: Daniel Proaño R., (…). Antes de ingresar a la banda tocaba ya el arpa, y luego aprendió la guitarra y el bandolín23. El término tuna no ha calado ni en el ámbito popular ni musical para identificar a este tipo de agrupaciones musicales. La denominación de estudiantina es la que más uso tiene en el argot popular y musical en este período, y se ha mantenido hasta el siglo XX, incluso para identificar a las agrupaciones académicas que se formaron en colegios y universidades en toda la república.

El Conservatorio Nacional de Música de Quito, el Teatro Nacional Sucre y las estudiantinas El 23 de febrero de 1870, con una concurrencia numerosa de jóvenes inició sus labores el Conservatorio Nacional de Música de Quito, con el impulso del presidente conservador Gabriel García Moreno. Después de algunos años de fructífera labor en la formación de músicos, las confrontaciones políticas (que al final incluso le costaron la vida a García Moreno), en 1877 en la presidencia de Ignacio de Veintemilla, el conservatorio fue clausurado.

Con respecto á los demás instrumentos, como la cítara, el bandolín, la guitarra y el salterio, á quienes ha desterrado el piano, con muy justo título, de los salones, se sabe que fueron traídos por varios aficionados que venían de

En este espacio de formación de nuevos músicos y experimentados maestros es donde justamente se gestaron varios impulsores de estudiantinas como Carlos Amable Ortiz (1859-1937), primer matriculado -según su propio decir- para el curso inicial del Conservatorio de García Moreno 24. En 1900, en la presidencia del líder de la revolución liberal, el general Eloy Alfaro, se reabrió el con-

Martín Sárraga, F. MITOS Y EVIDENCIA HISTÓRICA SOBRE LAS TUNAS Y ESTUDIANTINAS. TVNAE MVNDI. Murcia, 2016. Pág. 198. 20 Id. Pág. 106. 21 Martín Sárraga. F.; Ruppa, P. LA ESTUDIANTINA FÍGARO EN ESTADOS UNIDOS: CRÓNICAS DE SUS GI-

RAS AMERICANAS Y SU ESTELA SEGÚN LA PRENSA DE LA ÉPOCA. TVNAE MVNDI, Murcia, 2018. Pág. 220. 22 Guerrero J.A. Op. cit. Pág. 8. 23 Moreno, S.L. Op. cit. Pág. 165. 24 Id. Pág. 127.

19

17


servatorio en cuya planta de profesores figuran que impulsaron y dirigieron varias de estas agrupaciones, entre ellos destacamos a: Nicolás Abelardo Guerra (1869-1937) en 1892 dirigió la Estudiantina Ecuatoriana; Aurelio Paredes, profesor de viola de cursos inferiores desde 1934, que hasta los cincuenta fue director de la Estudiantina Santa Cecilia; Víctor Manuel Salgado, profesor de instrumentos de metal, pianista y compositor, que en 1920 fundó y dirigió la Lira quiteña25. En 1880 se inició la construcción del Teatro Nacional Sucre y después de varias peripecias administrativas y económicas finalmente se inauguró el 25 de noviembre de 1886, lo que se conoce como la primera inauguración, con un elenco internacional del pianista francés Capitán Voyer, el tenor Lino Baldassari, los barítonos Ayno y La Torre, una orquesta dirigida por el músico quiteño Aparicio Córdova y la Banda de la Artillería26 . La centralidad del poder de la capital (que generalmente ha concentrado la oferta de servicios y desarrollo con más celeridad que la periferia), incluyó aspectos económicos, sociales, políticos y culturales. En este último aspecto, el Teatro Nacional Sucre se convirtió en el principal escenario de las artes dramáticas que estaban en pleno auge en Europa, y en las esferas del poder local y las élites las que concurrían a los espectáculos programados en esta sala, lo cual era un indicativo de prestigio social. Moreno indica que antes que existiera este escenario para las artes dramáticas, las presentaciones se realizaban en salones de los colegios o se improvisaban teatros provisionales27. Se menciona que bajo estas circunstancias, poco antes de que se inaugurara el Teatro Sucre, la compañía de zarzuela y dramas de Ludgardo Fernando Gómez ofreció varias presentaciones, en las que precisamente participó la orquesta dirigida por Alberto Hermann como violín principal, el músico quiteño Carlos Amable Ortiz28 , considerado uno de los más competentes y quien fundara en 1888 la Estu25

Id. Pág. 123. Yánez, Nancy. MEMORIAS DE LA LÍRICA EN QUITO Banco Central del Ecuador. Quito, 2005. Pág. 55. 27 Moreno, S.L. Op. cit. Pág. 105. 28 Amable Ortiz, Carlos. UN PEQUEÑO RELATO DE LA VIDA MUSICAL Y ARTÍSTICA DE CARLOS AMABLE 26

18

diantina Ecuatoriana29. De acuerdo con la concepción del teatro de la época, al orden político de turno y a los poderes socioculturales y económicos, es evidente que la actividad del Teatro Sucre estaba orientada a la presentación de los “clásicos universales”, ya sean óperas, operetas o zarzuelas. Las compañías de operetas españolas e italianas en primer orden, y las latinoamericanas y nacionales en segundo orden, copaban la agenda cultural del teatro. La música popular tenía poco o ningún aforo de público y la actuación de las estudiantinas era ínfima. Es lo que se puede desprender del número de presentaciones de estas agrupaciones frente a las realizadas por las compañías líricas. Es conocido que la asistencia al teatro era por espectáculos pagados y para un público de la élite supuestamente informado o ilustrado, esa fue concepción del Teatro Sucre en la capital. Lastimosamente no hemos podido encontrar fuentes documentales (programas de mano, reportes de prensa) que evidencien la actuación de la Estudiantina Ecuatoriana en este escenario. Existe una cronología del Teatro Nacional Sucre de 1842 a 1962, realizada por Pablo Guerrero Gutiérrez, donde menciona varias fuentes de medios locales como el periódico El Nacional, El Comercio, los programas de mano del Teatro y manuscritos de varios investigadores. Según dicha cronología, la primera presentación de una estudiantina en este escenario fue en 1888, precisamente por la Estudiantina Ecuatoriana30. A pesar de que en toda la sucesión de presentaciones se mencionan las fuentes, las referencias a esta actuación se han obviado y tampoco hemos logrado obtener información en otros medios. Tendría que transcurrir un cuarto de siglo para que, en el Teatro Sucre, en agosto de 1913, actúe la estudiantina colombiana la Lira Antioqueña, fundada en 1903, alcanzó resonantes triunfos ORTIZ [manuscrito]. Quito. 1919, 1923, citado por Guerrero en “Enciclopedia de la Música Ecuatoriana”. 29 Guerrero, P. MÚSICOS DEL ECUADOR. Corporación Musicológica. Quito, 1995. Pág. 120. 30 Guerrero, P. CRONOLOGÍA DEL TEATRO SUCRE. El Diablo Ocioso, EDO, Noviembre 2013. Págs. 62-162.


Legajos de Tuna continentales por los años 1910 y 1912. Hacia 1910 estaba integrada por Fernando Córdoba (director, bandola), Nicolás Torres (bandola), Daniel Restrepo (contrabajo y cantante), Eusebio Ochoa (guitarra y cantante) y Leonel Calle (guitarra y cantante), Chuchito Garcés (tiple) y Enrique Gutiérrez (tiple y cantante). Su importancia radicó en ser la primera estudiantina de Medellín y en haber sido la primera agrupación colombiana de cuerdas que hizo grabaciones31. Otros once años habrían de franquear para que, en agosto de 1922, intervenga nuevamente en este escenario la Lira Morales Pino, estudiantina dirigida por el compositor colombiano de ese nombre. Por otra parte, hasta finales del siglo XIX no se dispone de un registro documental de la actuación de ninguna estudiantina española en Quito; es decir que la influencia externa en la capital se dio más bien desde Colombia, además de la generada por la Fígaro. Sin embargo, es indiscutible que el proceso de difuminación de las estudiantinas en Quito se generó a partir del debut de la Estudiantina Ecuatoriana en 1888.

Las estudiantinas en la prensa guayaquileña de finales del siglo XIX A finales del siglo XIX, en el país sucedieron cambios cualitativos importantes a nivel económico, político y sociocultural. El presidente conservador Gabriel García Moreno, impulsaba un proceso de modernización del Estado. Si bien el Estado ecuatoriano formalmente se había constituido en 1830, con tres regionales (Quito, Guayaquil y Cuenca), estas marcaban ciertas diferencias económicas y culturales que no se cohesionaban en el imaginario de la nación. En la Sierra, la hegemonía la ejercía el poder terrateniente que controlaba las instituciones y poder político secundado por la Iglesia. Mientras que en la región Costa, y particularmente en Guayaquil, capital de la provincia del Gua31

Martín Sárraga, F. ESTUDIANTINAS COLOMBIANAS ANTERIORES A LAS TUNAS UNIVERSITARIAS. Visto: 18/05/2019. http://www.tunaemundi.com/index.php/co mponent/content/article/7-tunaemundi-cat/373-estudiantin as-colombianas-anteriores-a-las-tunas-universitarias). 32 Hidalgo, A.E. GUAYAQUIL Y SU PRIMERA MODER-

yas, se consolidó el modelo agroexportador. Afrontaba tensiones externas del modelo económico liberal y se aprestaba la ciudad a una modernización urbana, y que, según Ángel Emilio Hidalgo, dieron paso a cambios ideológicos, culturales y literarios, más que económicos y políticos32. El proceso de modernización en Guayaquil tuvo como consecuencia el desarrollo de la banca, el comercio y la expansión de la economía costeña. Este auge económico atrajo a muchos extranjeros que abrieron tiendas y almacenes, así como a empresas de importación y exportación que dinamizaron el comercio y la economía general del puerto. Estas condiciones de ciudad puerto de intensa relación comercial, económica y cultural con el mundo, también significó que se intensificaran ofertas de consumo cultural como óperas, operetas, teatro, zarzuela y otros géneros musicales. Los primeros datos sobre la actividad de las estudiantinas en Europa y Latinoamérica, precisamente han sido posible de ser encontrados en medios de prensa de Guayaquil, a través de la reproducción de reportes de prensa internacional en medios locales, y la difusión de periódicos y revistas españolas. En este camino investigativo también hemos consultado otras fuentes documentales: revistas, guías topográficas, almanaques, resúmenes históricos, entre otros. En esta perspectiva, el martes 11 de junio de 1878, El Comercio de Guayaquil33, en primera plana publicita la venta del semanario madrileño La Ilustración Española y Americana, lo cual denota la relación y el acceso a la información que se tenía a través de estos medios entre esta ciudad y España. La publicidad de venta de este semanario madrileño evidencia que los lectores y círculos ilustrados de la ciudad y el país tenían información de la actividad cultural de Europa y dentro de ella, la actividad de expansión que estaba ocurriendo con la estudiantina. En el interior de este diario porteño, en la misma fecha, en la sección de Variedades se reproduce una noticia del periódico El InNIDAD ECONÓMICA. El Telégrafo, 04-08-2013. Visto: 23-11-2018. https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/guaya quil/1/guayaquil-y-su-primera-modernidad-economica. 33 “La Estudiantina Española en París”. El Comercio. 1106-1878.

19


dependiente con el título La Estudiantina Española en París34. Según esta fuente, el furor que causó la visita de la estudiantina al Carnaval en la capital francesa se reseña como un acontecimiento que rebasó todas las expectativas. No es entusiasmo ya, es locura. Bien puede decirse que París no se ocupa en otra cosa. Sesenta y cuatro estudiantes españoles han tenido, como sabe el lector, la singular idea de venir en bulliciosa comparsa á pasar en París el Carnaval (…). Al silbar el vapor, el paso doble de las bandurrias y guitarras de la estudiantina parecía que empujaba el tren y le hace correr más de prisa35. Un año después en este mismo semanario madrileño bajo el título Croquis de Carnaval, La Estudiantina, se reseñaba la presencia de tal en el Carnaval de París en el año anterior (1878), y se destacaba la gira que emprendería la estudiantina a varias ciudades de Alemania, y así continuar un proceso de difusión en Europa. Pasan, arrastrando bullicioso cortejo de chicos y transeúntes, y se alejan al fin, dejando en nuestro espíritu un sentimiento indefinible: tristeza por el placer que se va, y esperanza de los regocijos que vienen. Los estudiantes son los hijos predilectos del Carnaval de Madrid. Sin ellos el Carnaval carece de ruido, de animación y de encanto (…). Las estudiantinas eran comparsas de España. Hoy ya son de Europa. El año pasado hicieron furor en París; en este año serán regocijo y curiosidad de algunas ciudades de Alemania36. Al año siguiente, este mismo semanario relata que en México se había hecho la impresión de una imagen de estudiantes españoles y mexicanos en la ciudad de Tampico, donde varias estudiantinas habían actuado para recolectar recursos para los damnificados afectados por las inundaciones de octubre de 1879 en las provincias españolas de Alicante, Murcia y Almería37. En esta perspectiva, varios diarios españoles daban cuenta de estudiantinas de distintos lugares de España que ac“La Estudiantina Española en París”. El Comercio. 1106-1878. 35 Id. 36 La Ilustración Española y Americana. 22-02-1879. 34

20

tuaron dentro del país y Europa con este propósito altruista. Con estos pocos ejemplos, se puede concluir que fueron estos los medios con los que se estableció un primer contacto con la actividad de la estudiantina entre España y Ecuador, se tenía la conceptualización e imagen de una agrupación conformada por estudiantes universitarios que animaba las serenatas, pasacalles y pregones en las fiestas de Carnaval.

La estudiantina española Fígaro en Guayaquil La presencia de la Fígaro en América del Sur, se produjo a partir de la segunda gira que se inició en 1882, luego de cumplir con sus compromisos en México y Estados Unidos, en 1884 arribaron al sur del continente38. El semanario madrileño La Ilustración Española y Americana, de octubre de 1884, las noticias culturales destacadas, menciona la presencia de la estudiantina Fígaro en Guayaquil. Al respecto el redactor del semanario madrileño escribe el titular La estudiantina española Fígaro, en Guayaquil: serenata en la plaza de Bolívar39, citando a los periódicos porteños La Nación y El Telégrafo; lo cual además sería motivo de un grabado en dicha edición. Ignoramos si esta estudiantina es la denominada Fígaro, que ha aparecido en San Salvador (América Central) a mediados de julio de próximo pasado, y en Guayaquil, capital de la república del Ecuador, en la tarde del 4 de Agosto; (…). El hecho es que la estudiantina Fígaro fué recibida en Guayaquil, como antes en San Salvador con el entusiasmo que revela esta salutación generosa de periódicos de aquella culta ciudad, El Telégrafo y La Nación40. En esta crónica se relata la serenata de bienvenida que se ofreció a la estudiantina española, por su visita a la ciudad para brindar cinco conciertos los primeros días del mes de agosto de 1884 y continuar su gira por Lima a mediados del mismo mes. 37

La Ilustración Española y Americana. 22-04-1880. Martín Sárraga; Ruppa, Op. cit. 39 La Ilustración española y americana, 15-10-1884. 40 Id. 38


Legajos de Tuna Los aires nacionales que ellos tocan, el sonido de las bandurrias y de las castañuelas, traerán hasta nosotros recuerdos de los floridos cármenes de Andalucía, emanaciones puras de los limoneros de la Alhambra y de los bosques del Genil (…). La estudiantina Fígaro dio su primer concierto en el teatro Guayaquil en la noche del 5 de agosto41. Según el reporte e incluso por la ilustración con un croquis del puño de Jaime Puig y Verdaguer, se documenta los detalles de este acontecimiento en el que eran homenajeados los estudiantes españoles en la plaza Bolívar al pie del hotel del mismo nombre42. Según el semanario madrileño, en el diario La Nación de Guayaquil se relataba así las reacciones del primer concierto de la Fígaro: Forman la orquesta trece profesores, que, al levantarse el telón, aparecieron sentados en una gradería formada para el efecto, distribuidos en tres hileras: la primera, la inferior formada de cuatro bandurrias; la del centro, de dos bandurrias y una guitarra en medio; y la tercera, la superior, de tres guitarras y un violoncello. El violín se mantenía separado de la gradería delante de ella y hacia el lado izquierdo de la orquesta. El primer efecto que produjo esta colocación, unida al traje severo y tradicional de los estudiantes, a la fisonomía franca y simpática de los jóvenes de la estudiantina, á la desenvoltura y aplomo que revelaba, fue magnífico, un aplauso nutrido y unánime demostró que la primera impresión había sido favorable (…). La sinfonía de Marta43 y el miserere del Trovador44, pero sobre todo la sinfonía de Guillermo Tell45, arrebataron al público en transportes de entusiasmo, que se reveló por interminables aplausos46. En esta crónica solamente se refiere a algunas de las oberturas de las óperas que se interpretaron, sin embargo, no se menciona la compilación de 41

Id. Id. 43 Probablemente se refiere a la obertura de la Ópera Martha, del compositor alemán Friedrich von Flotow, constituida de cuatro actos, creada en 1844. 44 Miserere d'un'alma già vicina, Escena I, en la escena 12, 42

“Estudiantina Española en París”. El Comercio, 11 de junio de 1878. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional Eugenio Espejo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

música popular, estudiantil o de otros géneros como jotas, mazurcas, pasodobles, polkas, fandangos y más géneros que con seguridad interpretó la Fígaro en los conciertos de Guayaquil. El concierto de la estudiantina Fígaro, denota que la distribución orquestal de la agrupación corresponde a un formato novedoso en el país, pues como se describió en la primera parte del artículo, éstos no aparecían en el inventario musical ecuatoriano. Otro elemento importante es la sonoridad de las bandurrias que probablemente se distribuídel acto IV, de la ópera El Trovador de Giuseppe Verdi y libreto de Salvatore Cammarano. 45 Obertura de la ópera Guillaume Tell, de Gioachino Rossini y libreto de Étienne de Jouy e Hippolyte Bis. 46 La Ilustración española y americana, 15-10- 1884.

21


an en primeras voces en la primera fila, para dejar en la segunda fila a las otras voces y al acompañamiento y armonía de la guitarra, así como al violoncello que estaba en tercera fila junto a tres guitarras. Es claro también la función protagónica de instrumento solista que habrá tenido el violín, de acuerdo con la ubicación detallada por el redactor. Desde el punto de vista organológico, este análisis debe conducirnos a algunas reflexiones, en primer lugar, a la simbiosis entre los instrumentos de pulso y púa, que en el caso ecuatoriano de las estudiantinas no se produce como las españolas entre bandurrias y guitarras, sino bandolines y guitarras. Según Juan Agustín Guerrero la cítara, el bandolín, la guitarra y el salterio, á quienes ha desterrado el piano, con muy justo título, de los salones, se sabe que fueron traídos por varios aficionados que venían de España47, y menciona que ya estaban presentes en la práctica musical popular ecuatoriana antes de 1875, pero no bajo el formato de estudiantina. No obstante, la complementariedad de estos dos instrumentos de pulso y plectro fueron la base rítmica y melódica que crearon y recrearon en torno a las danzas y cantos populares a finales del siglo XIX. Seis bandurrias, cuatro guitarras, un violín, y un violoncello producen el efecto de una gran orquesta»48, es la apreciación estética que se manifiesta en este formato, es decir un grupo instrumental más bien orientado hacia un grupo de cámara. Este detalle es sustancial en el ánimo de comprender a posteriori el rol de la estudiantina como un conjunto de cámara de música instrumental en el que se configuró, en especial de aplica a los que fueron fundados por músicos académicos ecuatorianos a finales del siglo XIX. Otro aspecto importante es el vestuario de los jóvenes estudiantes, y que se ha constituido en el rasgo distintivo de las tunas españolas, no obstante, este elemento pasa desapercibido en la narración periodística. Es sabido de acuerdo con el relato de sus biógrafos, y según ilustraciones y fotografías, que la estudiantina Fígaro, el vestuario de esta agrupación que seguramente era similar al utilizado por la Estudiantina Española, en el Carnaval de París en 1878, es decir: cuellos alechugaGuerrero, “Música ecuatoriana”, Pág. 8. La ilustración española y americana, 15-10-1884. 49 Martín Sárraga, Op. cit. Pág. 108. 47 48

22

dos (abanillo), taleguilla, jubón, manteo, zapatos, y medias de color negro49. De los archivos fotográficos de las estudiantinas del Ecuador de la época y en el siglo XX, ninguna adopta o adapta el vestuario de la Estudiantina Española. La tradición y significado del vestuario que giraba más bien alrededor de la vida universitaria y carnavalesca en los utensilios de la Estudiantina Española, no incidió de manera directa en la ecuatoriana. Por un lado, probablemente se deba a que sus integrantes no eran universitarios, sino que quienes componían estos grupos en este período más bien provenían del ámbito académico musical, como Carlos Amable Ortiz, José María Rodríguez (1847-1940) y Segundo Cueva Celi (1901-1969), que fundaron estudiantinas en Quito, Cuenca y Loja respectivamente. En segundo lugar, en la universidad ecuatoriana la tradición de la tuna o estudiantina no estaba integrada a la vida sociocultural de estos estudiantes, y, además, el control estricto que ejercía la Iglesia en todo el sistema educativo es otro aspecto para tomar en cuenta. Finalmente, la estudiantina en Ecuador tampoco participaba en los carnavales, más bien su ámbito se circunscribe al salón, los actos sociales, la actividad altruista, la familia o el gremio. El paso de la Fígaro en esta ciudad, además, sobrellevó la muerte de su director, Manuel González, por causa de la fiebre amarilla. Así refieren Martín Sárraga y Paul Ruppa, la noticia del diario mexicano El Nacional: Víctima de la fiebre amarilla. Lo fue en Guayaquil, según noticias, el artista español D. Manuel González, que era director de la Estudiantina Fígaro que trabajó en esta capital50.

Estudiantina América de Valparaíso en Guayaquil Otra noticia de cobertura de una estudiantina latinoamericana que concitó la atención de la prensa guayaquileña es el reportaje de un concierto realizado en Valparaíso y el anuncio de una nueva presentación la Estudiantina América previo a su gira 50

Muñoz-Ledo Villegas, F.L. Investigación personal en El Nacional (Ciudad de México). 17-07-1884. 3. Citado por Martín Sárraga y Ruppa, en “Fígaro en USA”. Pág. 211.


Legajos de Tuna a Chicago. En la tercera página diario de la tarde Los Andes, Guayaquil, 13 de abril de 1893, en la sección “Crónica”, se relata El estreno de la Estudiantina América en Valparaíso51. Anota que la noche anterior en el teatro de la Victoria hubo una concurrencia que superó en número a las más extraordinarias. El repertorio que interpretó la estudiantina fue una danza española, fantasía de la ópera Gioconda por los bandurristas González y Chacón; el señor Veralla ejecutó magistralmente en el violín la pieza Vieux-temp[s]52; y el señor Schaub, cantó con buena y dulce voz de bajo, el aria de la ópera Flauta mágica de Mozart53. El Teatro Principal54, como se lo conocía al antiguo teatro Olmedo del puerto en las actuales calles Aguirre y Pedro Carbo inició su construcción a partir de 1955, por solicitud del presidente del Concejo Municipal José María Carbo Noboa y contó con el beneplácito del presidente de la república general José María Urbina; abrió sus puertas el 3 de enero de 1857 y pronto se convirtió en el principal escenario de la actividad cultural de la ciudad con la visita de las más importantes compañías de teatro y ópera55. Justamente en este escenario, en la misma página y sección del diario Los Andes del 13 de abril de 1893, se anuncia que el siguiente domingo se presentaría la renombrada estudiantina América, con este programa: Primera parte: Kameraden, polka de Émile Waldteufel; Célebre Minueto de Luigi Boccherini; Ilusión, vals de Guzmán. En la segunda parte: Preludio y Pizzicato de Sylvia de Léo Délibes; Bella, mazurka de Waldteufel; y L’Italienne à Alger, obertura de A. Rossini. En la tercera parte: Danza Húngara Nº 2 de J. Brahms; Heimlieche Liebe, gavota de Johann Resch; y Fantasía de aires españoles de E. Granados. Para el martes 18 del mismo mes se anuncia un segundo gran concierto, con escogido y nuevo programa 56. En el contexto antes escrito apreciamos que desde distintas aristas ya sea a través de la prensa, por la visita de compañías, por la visita de estudiantinas externas y debido al propio proceso de la música popular ecuatoriana, se con51

Los Andes, 13-04-1893. Latham, Alison. DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE LA MÚSICA. Fondo de Cultura Económica. México. Pág 208. 1569. Probablemente se refiere a alguna obra del compositor y virtuoso del violín, el músico belga Henri Vieuxtemps (1820-1881). 53 Los Andes, 13-04-1893. 52

figuró un escenario apropiado para que este tipo de agrupaciones surjan en varias regiones y ciudades del país.

Las estudiantinas pioneras en Quito, Guayaquil y Cuenca: puntos de encuentro y contrastes Tomamos como referencia las agrupaciones formadas en las tres principales regiones y ciudades del país por su consideración de pioneras, el acceso a documentación (literatura, prensa y fotografía), limitada pero importante y su carácter influyente en sus respectivas regiones y el país. Estas son: la Estudiantina Ecuatoriana y Estudiantina de Quito, de la capital; las estudiantinas Bolívar, de Guayaquil y la Estudiantina Musical de Cuenca.

Estudiantina Ecuatoriana El historiador Fernando Jurado cuenta que las primeras estudiantinas de Quito fueron: la que formó, en 1888 el compositor Carlos Amable Ortiz en su casa en la calle Junín, y el mismo año la Estudiantina Ecuatoriana, esta última habría tenido una vida hasta 1891 y actuó en el Teatro Nacional Sucre y en el teatro del colegio San Gabriel. Aunque en una nota de prensa en el periódico quiteño La Sanción, del 21 de noviembre de 1900, se publica una nota de prensa a manera de reclamo por el mal uso del título de la Estudiantina Ecuatoriana de parte de la compañía Fernández y Riglos en una función denominada “La Dolores”. Este hecho implicaría que esta estudiantina estaría todavía activa hasta este año. En el programa que anuncia la función ‘La Dolores’ se ha publicado que la Estudiantina Ecuatoriana va a exhibirse en aquella noche; es pues absolutamente falso que dicha sociedad se haya presentado para tal acto, y la compañía Fernández y Riglos ha hecho muy mal en tomarse la libertad para tal publicaSe refiere a lo “nuestro” a Guayaquil, que era como se conocía en el medio, ello implicaría que la Estudiantina América de Valparaíso se presentó en esta ciudad el domingo 16 de abril de 1893. 55 Hoyo, Melvyn. EL ANTIGUO TEATRO OLMEDO. Memorias porteñas, y crónicas de expreso, vol. Abril de 2015. 56 Los Andes, 13-04-1893. 54

23


Registro de Estudiantina de Quito en Guía Topográfica de Quito. 1894. Biblioteca Nacional Eugenio Espejo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana

ción, puesto que cuatro que se han tomado el título de la Estudiantina, no son los que representan á todos los miembros de dicha estudiantina57. Según Jurado, la estudiantina interpretaba obras de su director, Nicolás Abelardo Guerra, se musicalizaba obras de escritores quiteños y sus presentaciones se efectuaron en el Teatro Sucre. De este período, Pablo Guerrero realiza varias reseñas biográficas de músicos, donde se señala la ejecución de la guitarra y el bandolín como un formato instrumental particular y popular que interpreta canciones del repertorio nacional. En algunas citas también refiere que varios eran integrantes o directores de agrupaciones conocidas como estudiantinas. Referimos algunos ejemplos: 57

La Sanción, 21-11-1900. Guerrero, “Músicos del…” Op. cit. Pág. 120. 59 Guerra, Nicolás. COMPOSICIONES MUSICALES POR NICOLÁS ABELARDO GUERRA. En Gramática musical: Texto completo para el estudio elemental y superior de 58

24

Carlos Amable Ortiz Merizalde (Quito, 1859 – 1937). Compositor, violinista y pianista (…). Fundó en 1888 la Estudiantina Ecuatoriana; fue director de bandas y organista de las iglesias de San Marcos y la Catedral58. Nicolás Abelardo Guerra (Quito, ca. 1869 1937) Compositor y pianista (…). Fue director de la Estudiantina Ecuatoriana (1888) y de la Estudiantina de Quito (1892)59. Víctor Aurelio Paredes (Quito, 1896 – 1963). Violinista y compositor (…). Desde 1934 hasta los años cincuenta fue director de Estudiantina Santa Cecilia60. Otro aspecto concerniente al repertorio, puede considerarse como factor que contribuyó al procela teoría de la música. Talleres Tipográficos Nacionales, Quito, 1929. Págs. 165-167. En Moreno, S.L. La música en Ecuador. Municipio de Distrito metropolitano. Quito, 1996. Pág. 107. 60 Guerrero, “Músicos del…” Op. cit. Pág. 124.


Legajos de Tuna so de resignificación de la estudiantina, toda vez que se incorpora géneros musicales nacionales a través de las obras de compositores como Nicolás Abelardo Guerra, y esta será lo tónica en varias agrupaciones que fueron dirigidas por músicos que desde distintas ópticas contribuyeron a la música popular mestiza, dentro del nacionalismo musical ecuatoriano que se gestó justamente en la transición a fines del s. XIX y la primera mitad del XX.

Estudiantina de Quito La Guía topográfica Quito, una publicación sobre estadística, política, industrial, mercantil y domicilios de Quito, así como el relato de las efemérides, anales históricos y acontecimientos más notables hasta el año 1862, fue publicada en 1894 y dedicada al doctor Luis Cordero, bajo la autoría de Adolfo Jiménez. En este documento se registra la existencia y dirección del domicilio (calle y número de casa) de la Estudiantina de Quito, con diecinueve integrantes en la siguiente distribución instrumental: un violín, cuatro bandurrias, seis bandolines y siete guitarras: Director, Abelardo Guerra (García Moreno 4). Violín: Reinaldo López B. (Pichincha 60). Bandurria: Miguel Muñoz (Rocafuerte 19), Pablo Vaca (Chili 59), Elías Cevallos (Rocafuerte 19), Canuto Silva (Chili 59). Bandolín, Alejandro Espinosa (Rocafuerte 37), Rodolfo E. Muñoz, (Rocafuerte 19), Alcides Guerra (García Moreno 7), Luis Dávalos (Bolívar 5), Miguel Reyes (Araura 5), Amable García (Rocafuerte 52). Guitarra: Teófilo Espinosa, (Rocafuerte 37), Rafael Pólit (Cotopaxi), José García (Rocafuerte 19), León Donoso, (Morales 27), José Laso (Rocafuerte 86), Rafael Bastidas (Guayaquil 57), José M. Casares (Mejía 22) 61.

que daría lugar a los primeros pasos para que la estudiantina se constituyera en una institución importante en la música popular ecuatoriana. Aunque a veces se destaca la función que cumplen los instrumentos desde su particularidad, individualidad y características sonoras como lo que sostiene Pablo Guerrero: la guitarra, el bandolín y la voz fue la trilogía perfecta para el pasillo63; género musical popular que llegó al país por diversos medios y relaciones interculturales, se insertó como baile o danza de salón, se transformó en canción y ha llegado a constituirse en patrimonio cultural inmaterial del Ecuador. El pasillo pronto pasó a ser el género musical obligado en el repertorio de las estudiantinas junto a pasodobles, mazurkas, jotas, fox-trot; así como los géneros musicales ecuatorianos entre los que se destacan: el sanjuanito, albazo, tonada, yumbo; entre otros.

Estudiantinas en Guayaquil En Guayaquil, tras la llegada de la Fígaro, se conformaron estudiantinas en la ciudad. Al respecto destacamos dos de ellas con el mismo nombre: Estudiantina “Bolívar”. La primera constituida por bomberos de la compañía, la segunda con estudiantes de un colegio del mismo nombre; y una tercera, la Estudiantina del Centro Español de Instrucción y Recreo.

En esta agrupación que se habría constituido en 189262, podemos prestar atención al trabajo creativo de musicalizar textos de escritores locales, lo

En el diario de la tarde de Guayaquil Los Andes, el 16 de noviembre de 188964, bajo el título de “Concierto”, se anuncia la realización de un acto con el objeto de recolectar fondos destinados a la adquisición de aparatos eléctricos para dar voz de alarma en los incendios del Cuerpo de Bomberos de la ciudad. Se informa que en las dos primeras partes se interpretarían obras de canto lírico: arias, fantasías y oberturas de ópera; y en la tercera parte la intervención de la Estudiantina “Bolívar” compuesta por bomberos de la compañía. En el repertorio de la estudiantina consta: La Hija del Regimiento de Gaetano Donizetti; Patria, valse de J. Ignacio de Veintemilla, y La Vienesa, polka de

61

63

Jiménez, A. GUÍA TOPOGRÁFICA QUITO: ESTADÍSTICA, POLÍTICA, INDUSTRIAL, MERCANTIL Y DE DOMICILIOS DE LA CIUDAD DE QUITO. 1ª ed. Tipografía de la Escuela de artes y oficios. Quito, 1894. Págs. 184-185. 62 Jurado, F. RINCONES QUE CANTAN. FONSAL. Quito, 2006. Págs. 241-249.

Guerrero, P. “El Pasillo”. En I Encuentro Internacional de Estudios e Interpretación en América, editado por César Santos. Corporación Musicológica Ecuatoriana, Municipio del Distrito Metropolitano de Quito y Ministerio de Educación. Quito, 1996. Pág. 21. 64 Los Andes, 16-11-1889.

25


Karl Michael Ziehrer. En este repertorio observamos la diversidad que incluye obras de la ópera cómica francesa, una composición de un compositor ecuatoriano y una última obra de la época de oro de opereta vienesa. La agrupación la integraban: Vicente Blacio (director), Antonio Loyola (profesor de guitarra), Dalleio Piedra, Enrique Usubillaga, Enrique Marriot V., Rubén Ritas, Ricardo Llerena, Alfredo Tama, Enrique Carrión (bandurrias); Claro Blacio (violín), Ángel Ortiz (violoncello). Además, se subraya que el acompañamiento del piano lo ejecutó el señor Blacio. En esta información se identifica el modo en que la estudiantina, como agrupación artística, se forma en la compañía de bomberos, es decir más bien de carácter gremial o de trabajadores. Este fenómeno será importante para comprender cómo la estudiantina se fue adaptando a nuevos formas y escenarios socioculturales, fundamentalmente en la primera mitad del siglo XX y este sector será un estribo importante en el desarrollo de la estudiantina ecuatoriana. Por otra parte, en el formato de la Estudiantina Bolívar de once integrantes, notamos un patrón instrumental similar al de la Fígaro, es decir, un director, violín, bandurrias, guitarras, violoncello. La diferencia a las de Quito, es que no consta el bandolín. Esta nota de prensa finaliza con la hora de inicio del concierto, y los precios de las localidades en la moneda nacional, el sucre: Palcos (8), butacas (2), lunetas (1.50), asiento de galería con entrada (1), y galería (0,40). Cuatro años más tarde, en el mismo Los Andes del 2 de agosto de 189365, se destaca un concierto que con motivo de recolectar fondos para una gira al interior del país ofrecería la Estudiantina Bolívar, pero integrada por estudiantes del colegio del mismo nombre. En la misiva a la velada de despedida a realizarse el siguiente 4 de agosto de ese año, dejaron constancia del agradecimiento a Paulino Delgado quien apoyó de manera gratuita y resaltan el trabajo de la Compañía en la que él trabaja. 65

Los Andes, 02-08-1893. Redactor madrileño, autor de varios medios. Ver: Osorio y Bernard, Manuel. ENSAYO DE UN CATÁLOGO DE PERIODISTAS españoles del S. XIX. Imprenta y Litografía 66

26

La nota culmina con un llamado a hacer ostensible el deseo de proteger a la estudiantina acudiendo y adquiriendo las localidades para que los jóvenes pudieran iniciar su gira. El titular del programa reza: Los jóvenes de la estudiantina “Bolívar”, y se compone de tres partes con el siguiente repertorio: Primera parte, Trovador, misetete, G. Verdi; Sans Suci, gavota, A. Ozibulka; Perlas de rocío, vals, S. Pereira. Segunda parte, Música Prohibida, melodía, G. Gastaldón; Turca, marcha, W. A. Mozart; Vísperas Sicilianas, bolero, G. Verdi. La tercera parte, se anuncia la puesta en escena de un chistosísimo juguete cómico en un acto y en prosa, original de don Celso Lucio66, titulado Un vaso de agua, desempeñado por la señora Masip, señorita Grifell, señora Martínez y los señores Delgado (F)., Garrido, Cervantes y Terradas67. En esta misma ciudad, en el denominado El Grito del Pueblo: diario radical de la mañana, el 9 de diciembre de 189668, aparece el reporte de un programa de la última fiesta realizada en el Club Santa Lucía por el Comité ejecutivo de auxilios para los damnificados de Guayaquil. El programa en la primera parte consta de embanderamiento y ornamentación, una gran kermesse, festival con bandas militares, comparsas de negros que recorrerían los principales senderos del paseo, función de marionetas, presentación de zarzuela La gallina ciega en dos actos, letra de Ramón Carrión y música del maestro Caballero. Mientras que en la segunda parte figura la intervención de la Estudiantina del Centro Español de Instrucción y Recreo. Son organizaciones de migrantes españoles que buscaban espacios para relacionarse con los habitantes de los países de acogida. En su intervención la estudiantina interpretó dos obras: Aldara, una mazurka de Zamacois para bandurrias y guitarras; y una jota aragonesa del mismo compositor. En la exposición de las estudiantinas de Guayaquil notamos que la influencia de la estudiantina española mantiene durante varios años el formato a nivel organológico y del repertorio, que como hemos descrito en los programas que estas realide J. Palacios. Pág. 32. 67 Los Andes, 2-08-1893. 68 Grito del pueblo, 09-11-1896.


Legajos de Tuna zaron, se interpretaron oberturas de ópera, mazurkas, jotas y brevemente matizada con valses. Otro aspecto que insistimos es que no se incorpora el bandolín, más bien se mantiene el grupo de instrumental de violín, bandurrias, guitarras, y violoncello. Inclusive en una de las estudiantinas se incorporó la voz masculina del registro bajo para la ejecución de una aria de ópera. A nivel social, diferenciamos tres tipos de estudiantinas: la conformada por el gremio de los trabajadores de la compañía de bomberos; de los estudiantes de colegio; y de migrantes españoles residentes en la ciudad. Otro aspecto que se destaca es que esta agrupación, actúa generalmente con fines benéficos; su labor altruista favorece la actividad de las sociedades, clubes o gremios.

La Estudiantina Musical de Cuenca El austro ecuatoriano, región donde se ubica Cuenca, sufría un aislamiento y sorteaba un pronunciado obstáculo en la comunicación con el resto del país. A pesar de ello, Moreno refiere en su libro La música en el Ecuador, destaca que en la época colonial la provincia del Azuay se caracterizó por el cultivo de la música, y que su naturaleza física ha contribuido a la formación de temperamentos aptos para las bellas artes, y que los azuayos han rendido culto fervoroso a Euterpe: la musa de la música según la mitología griega. A finales del siglo XVIII Moreno advierte la presencia de un célebre guitarrista, natural de Sevilla, Antonio Soler (España, S. XVIII – Cuenca, 1851),

Estudiantina Musical. Cuenca, 1900. Archivo Histórico (Quito). Museo Nacional del Ecuador, MUNA.

27


quien se radicó en Cuenca en 1797, donde formó un discípulo, Miguel Espinosa, quien a su vez después enseñó el arte a su hijo y llegó a ser un gran concertista69. Si en la capital en 1870 el presidente García Moreno fundaba el Conservatorio Nacional de Música y en abril de 1900, Eloy Alfaro reabría este centro de enseñanza musical, en la ciudad de Cuenca, la enseñanza musical, con todas las adversidades, se realizaba por iniciativa privada o por el esfuerzo propio de músicos o mecenas que siempre han caracterizado al desarrollo del arte en distintas formas entre ellas la música. Uno de estos esfuerzos precisamente, se puede apreciar en compositores de gran talante como Asencio Pauta, Luis Pauta Rodríguez, y José María Rodríguez, este último en 1900 fundó y dirigió la Estudiantina Musical, una de las agrupaciones emblemáticas que animó la vida social de la época en varias ciudades el austro del país. Son más de veinte músicos que integran la agrupación y según la gráfica se aprecia: un timple, dos violoncelos, cuatro violines, una cítara, cuatro bandolines, un banjo, tres bandurrias, seis guitarras, dos integrantes sin instrumento y el director.

Música notada para estudiantina Cabe destacar que en los archivos documentales del país y en el mundo de investigadores, ha sido una catalogada como “empresa difícil”, la obtención de partituras del repertorio para estudiantina de la época, tanto de las producidas en España y Europa, como las elaboradas por músicos ecuatorianos y que den fe de la forma en que las estudiantinas elaboraban e interpretaban los distintos repertorios. A pesar de que, en 1898, el compositor quiteño Aparicio Córdova, fundó en la capital la Imprenta de Santa Cecilia, cuya finalidad según el creador era publicar piezas de compositores notables que estaban relegados70, se supondría que algunos compositores habrían publicado y difundido su música en el país, o solamente elaboraron manuscritos de las partituras, en ese caso, la tarea de encontrar estos documentos se dificulta. En una breve estadística de la música notada en el Archivo Histórico del Ministerio de Cultura y PatriMoreno, “La Música en Ecuador”, Pág. 69. Prensa Libre, marzo de 1898. 71 Guerrero, “Enciclopedia de la Música Ecuatoriana”, 703. 69 70

28

monio de Quito, del total de las colecciones de inicios y mediados del siglo XX, estas corresponden a partes para: canto-piano, orquesta sinfónica, banda sinfónica, canto y guitarra. No existe un solo ejemplar de una partitura para estudiantina, a pesar de que se tiene identificado en la información del director de la Estudiantina de Quito, Nicolás Abelardo Guerra, que su agrupación musicalizaba textos e interpretaba sus obras, y que en su extenso catálogo de obras a más de polkas, mazurkas, valses, fantasías y otros, constaba una composición llamada Espejo del alma: gran jota para grande orquesta y estudiantina, y el valse Un ángel y una flor, para estudiantina71.

La revolución liberal y la transición al nacionalismo musical A fines del XIX, la revolución liberal, al mando del general Eloy Alfaro, en su esencia buscaba transformaciones políticas y sociales expresadas en leyes para resolver los grandes problemas que atravesaba la nación a nivel de sanidad, de derechos de la mujer, educación normalista, el concertaje (como una forma de esclavismo de indios y montubios), la necesidad de nuevas relaciones entre el Estado y la Iglesia72, y la urgencia de unir la Sierra y Costa con la columna vertebral del ferrocarril. Todas estas reformas y otras, estaban orientadas a un proceso de modernización del Estado. A principios del XX, en el país el movimiento nacionalista ecuatoriano se sustentó en el principio de expresar a través de la técnica musical europea la dualidad indígena-hispánica, es decir fue un nacionalismo como condensación del proceso de mestizaje que se produjo a lo largo de la colonia y la vida republicana. Este movimiento que coincidió con la revolución liberal fue cimentado por la recopilación de cantos que realizó el escritor Juan León Mera, la labor investigativa de Juan Agustín Guerrero, a quienes se les atribuye este proceso de puesta en valor de la música popular y la música indígena de la zona andina principalmente, pero que también como hemos expresado, la estudiantina desempeño un papel protagónico. Este aspecto precisamente abrirá el contenido del siguiente 72

Cevallos, Marcelo ELOY ALFARO: LA ÚLTIMA JORNADA, abril de 2013,24-42.


Legajos de Tuna artículo donde se tratará sus aportes en el nacionalismo musical, la consolidación de éstas en las sociedades, gremios, clubes sociales y deportivos, colegios, universidades, asociaciones profesionales, instituciones públicas, así como también las estudiantinas femeninas y familiares; finalmente los derroteros que afronta en las últimas décadas.

A manera de conclusión De lo expuesto en los apartados precedentes, podemos apreciar que el contexto sociocultural a fines del XIX afrontaba un proceso de modernización del Estado, que en Quito se tradujo en el impulso a la educación a través de distintos medios como la creación del conservatorio, y la promoción de las artes escénicas que encontraron en el Teatro Sucre el espacio ideal para su actuación. Mientras que, en Guayaquil, la consolidación del modelo agroexportador y de la economía liberal permitió mayor comunicación con el mundo, y esto abrió las puertas para que, en el aspecto cultural se auspicie la vista de varias compañías de ópera, opereta y zarzuela, pero también de las estudiantinas. Por otro lado, en las estudiantinas fundadas en Quito, notamos una mixtura entre lo académico y popular, y al parecer dicha frontera es cada vez más invisible. Tanto en el perfil de sus integrantes como en la constitución del repertorio, estas trabajaron en la creación, la musicalización de textos de poetas, y a sustentar los géneros musicales ecuatorianos, particularmente el pasillo, que pronto se convirtió en un repertorio obligado de la estudiantina. En esta esfera, es notable el aporte de músicos como Carlos Amable Ortiz, Nicolás Abelardo Guerra y José María Rodríguez, quienes formaron y dirigieron la Estudiantina Ecuatoriana, Estudiantina de Quito y la Estudiantina Musical, en Quito y Cuenca, correspondientemente. Mientras que, en Guayaquil las estudiantinas Bolívar, tanto la del cuerpo de bomberos como la Académica del colegio Bolívar, justifica su concepción reflejada en el formato instrumental, más bien apegado a las estudiantinas españolas donde todavía no se incluye al bandolín ecuatoriano. Con relación al repertorio, se mantiene esta tendencia de oberturas de ópera, opereta y zarzuela, con mínimo espacio para los géneros musicales ecuatorianos. Un aspecto relevante de Guayaquil

es la conformación de la estudiantina gremial, en el cuerpo de bomberos y que en los años posteriores tendrá un desarrollo importante en todo el país y la otra, que también podría considerarse pionera a las que se constituyeron en los centros educativos o estudiantina Académica. En este mismo orden el proceso de inserción de la estudiantina, abre algunas interrogantes que deberán ser tratadas desde la investigación musical como aquella que permita conocer ¿Cómo el compositor creaba una obra? ¿Cuáles eran las formas en que se transmitían a otras generaciones? ¿Cómo la notación ayudaba a preservar las obras para estudiantina? Esto permitiría conocer los tipos de repertorio, el formato instrumental, distribución de voces, parámetros formales, armónicos, estilos, uso de la técnica. Esta área es una de las más sensibles y no se dispone de suficiente información, no se sabe si esta transmisión era en gran medida oral o escrita. Finalmente, de acuerdo con la propuesta métodológica formulada al inicio bajo la luz de Clifford Geertz, podemos comprender que la inserción de la estudiantina en la práctica cultural ecuatoriana ha atravesado un proceso de construcción histórica con distintos actores y matices acorde al contexto y a la situación. De la misma forma, esta expresión cultural (la estudiantina), por diversas vías, ha llegado a constituirse en parte de la identidad musical ecuatoriana. Asimismo, se destaca los mecanismos que ha impulsado la sociedad con sus diversos sujetos (instituciones, gremios, sociedades, conservatorios, músicos), para que esta expresión cultural global y local, se mantenga ya sea adaptada y resignificada. La resignificación justamente se entiende no como una imposición o una transposición mecánica de una manifestación cultural, más bien busca en su sistema simbólico, el uso social que pueda adoptarse o recrearse en un nuevo escenario sociocultural. Este quizá es el aspecto principal que permite comprender el valor de la estudiantina en el proceso ecuatoriano.

Referencias bibliográficas •

Asencio González, Rafael. HISTORIA Y ORÍGENES DE LA TUNA. 2019. https://www.un ioviedo.es/tuna/index.php/tunerias/historia-yo rigenes-de-la-tuna. 29


• •

Banrepcultural. PEDRO MORALES PINO, BIOGRAFÍA. Banrepcultural. 2017. http://enc iclopedia.banrepcultural.org/index.php/Pedr_ Morales_Pino. Bernales Ballesteros, Jorge. EL CORPUS CHRISTI: FIESTA BARROCA EN EL CUZCO. Diputación Provincial de Huelva: Instituto de Estudios Onubenses. 1981. Geertz, Clifford. LA INTERPRETACIÓN DE LAS CULTURAS. New York: Gedisa editorial. 1973. González Suárez, Federico. HISTORIA GENERAL DEL ECUADOR. Quito: Imprenta del Clero. 1892. FEDERICO GONZÁLEZ SUÁREZ. Colección de escritores ecuatorianos. vol 4. 1996. Guerrero, Juan Agustín. LA MÚSICA ECUATORIANA DESDE SU ORIGEN HASTA 1875. Banco Central del Ecuador. 1984. Guerrero, Fidel Pablo. MÚSICOS DEL ECUADOR. Quito: Corporación Musicológica Ecuatoriana. 1995. Guerrero, Pablo. EL FANDANGO. Enciclopedia de La Música Ecuatoriana. Corporación Musicológica Ecuatoriana. 2002. ORTIZ, CARLOS AMABLE. Enciclopedia de La Música Ecuatoriana. Corporación Musicológica Ecuatoriana, 2002. EL PASILLO. En I Encuentro Internacional de Estudios e Interpretación En América, editado por César Santos. Quito: Corporación Musicológica Ecuatoriana. 1996. CRONOLOGÍA DEL TEATRO SUCRE. El Diablo Ocioso, EDO. Noviembre, 2013. Hidalgo, Ángel Emilio. GUAYAQUIL Y SU PORIMERA MODERNIDAD ECONÓMICA. El Telégrafo, August 4, 2013. https://ww w.eltelegrafo.com.ec/noticias/guayaquil/1/gua yaquil-y-su-primera-modernidad-economica. Jurado, Fernando. RINCONES QUE CANTAN. Quito: Fondo de Salvamento. 2006. Latham, Alison. DICCIONARIO OXFORD DE LA MÚSICA. México D.F.: Fondo de Cultura Económica. 2008.

30

Martín Sárraga, Félix O. MITOS Y EVIDENCIA HISTÓRICA SOBRE LAS TUNAS Y ESTUDIANTINAS. Ed. TVNAE MVUNDI. 1a Ed. Murcia, 2016. ESTUDIANTINAS COLOMBIANAS ANTERIORES A LAS TUNAS UNIVERSITARIAS. Consultado el 18/05/2019. http://www .tunaemundi.com/index.php/component/conte nt/article/7-tunaemundi-cat/373-estudiantinascolombianas-anteriores-a-las-tunas-universita rias). Martín Sárraga, Félix O.; Ruppa, Paul. LA ESTUDIANTINA ESPAÑOLA FÍGARO EN LOS EE.UU. CRÓNICA DE SUS GIRAS Y ESTELA SEGÚN LA PRENSA DE LA ÉPOCA. Ed. TVNAE MVUNDI. Murcia, 2018. Merriam, Alan y Valerie. THE ANTHROPOLOGY OF MUSIC. Northwestern University Press. 1964. Moreno, Segundo Luis. MÚSICA Y DANZAS AUTÓCTONAS DEL ECUADOR. Quito: Fray Jodoco Ricke. 1949. HISTORIA DE LA MÚSICA EN EL ECUADOR. Quito: Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. Departamento de Desarrollo y Difusión Musical. 1996. Ordóñez, José Ignacio. PASTORAL DEL ILMO. SR. ARZOBISPO DE QUITO, SOBRE LOS PELIGROS DEL TEATRO. La República Del Sagrado Corazón de Jesús, 1886. Osorio y Bernard, Manuel. ENSAYO DE UN CATÁLOGO DE PERIODISTAS ESPAÑOLES DEL S. XIX. Imprenta y Litografía de J. Palacios. 1903. Rice, Timothy. TOWARD THE REMODELING OF ETHNOMUSICOLOGY. Ethnomusicology 31 (3): 1987. 469-88. Vargas, José María. HISTORIA DE LA CULTURA ECUATORIANA. Quito: Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana. 1965. Libro digital en PDF Yánez, Nancy. MEMORIAS DE LA LÍRICA EN QUITO. Quito: Banco Central del Ecuador. 2005.


Legajos de Tuna

31


32

Pedro Larrañaga y Loyola, en el carnaval de 1887. Lima, 1887. Catálogo Courret. Biblioteca Nacional del Perú.


Legajos de Tuna

Sucinto tratado de los antecedentes del proceso de desarrollo histórico de la Tuna en el Perú (1884-1963) Ricardo Pinto-Bazurco Mendoza nes tampoco cuentan con la cantidad de seguidores que el tema amerita. Para entender el proceso de desarrollo histórico de la Tuna en el Perú es necesario revisar los antecedentes y conocer algunos detalles que permitan comprender mejor este viaje en el tiempo. En tal sentido cabe recordar que el concepto o idea de Tuna, tal cual se concibe en la actualidad, no lleva más de 30 años de concebida. Esto en contraposición a la vida universitaria que se inicia en América con la fundación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1551 y que continua con la creación de otras universidades de tradición salmantina en los siguientes siglos durante el antiguo régimen. Es importante tener presente este detalle porque el discurso principal de la Tuna gira entorno a que se es un grupo que continua y difunde las tradiciones universitarias de antaño.

No sé nada, dedicada a la Estudiantina Chalaca, 1913. En Rohner R (2013) Exposición: “La Guardia Vieja. Historia Material de la Música Popular en Lima (1890- 1936)”.

La historia de la Tuna en el Perú, como proceso de desarrollo cultural y patrimonial no ha sido analizada lo suficiente y, lamentablemente, aún no despierta el interés que debería por la gran cantidad de agrupaciones que se aglutinan en esta “hermosa tierra del Sol” y más allá de sus fronteras. Por lo tanto, es necesario realizar investigaciones responsables y con la debida rigurosidad para que las generaciones de ayer, hoy y mañana puedan conducirse sobre un camino firme con la seguridad de saber de dónde vienen y hacia dónde van. El tema no es sencillo de abordar, como podría aparentar serlo, pues los historiadores nos enfrentamos a muchas limitaciones documentales en el Perú y en el resto de nuestra América, caso contrario resulta en España donde la heurística se presenta algo más accesible empero las investigacio-

Pero “del dicho al hecho, hay mucho trecho” reza el dicho y esto se cumple cuando en el análisis se encuentra una gran disociación entre el desarrollo histórico de la Tuna y la historia universitaria o del estudiante, si se quiere ser más, en el Perú y el resto de América. Pues ambas ramas, a diferencia de España, se encuentran separadas a pesar de la indudable raíz común que se circunscribe a la participación activa de un estrato social importante como el de los estudiantes o llamado también fuero universitario o estudiantil.

Buscando antecedentes históricos En las postrimerías del siglo XIX, a modo de antecedentes relacionados, es posible hallar algunos hechos destacables.

Visita novedosa En un contexto económico-social muy complicado luego del tiempo de ocupación por parte del e33


Posteriormente, la Fígaro se presentó en todos los locales disponibles de Lima y Callao como fue el caso del Casino español de Lima, a la sazón, ubicado en un local de la calle de Escribanos frente a la Plaza de Armas. Posteriormente y a modo de homenaje se compuso, en 1885, una melodía especial dedicada a los socios del casino en Lima, tal y como lo demuestra la carátula de la partitura “Recuerdos de la Estudiantina Fígaro transcripción à 4 manos” de Francisco de Paula Francia, editado en Milán, cuya portada litografiada con una ilustración de F. Guidotti lleva una dedicatoria: A los Ss. socios del Casino Español de Lima.

Portada de la partitura Hamburgo. Lima ca. 1884.

Esta obra fue interpretada en el mencionado Casino español de Lima (Martínez Riaza, 2006: 285) durante la segunda vista de la Estudiantina Fígaro en el año de 1886. Luego de ello siguieron su curso hacia el Ecuador. Es pertinente recordar que anterior a su visita al Perú su presencia dejó una huella imperecedera en el Chile de la posguerra lo que contribuyó a una gran movilidad de estudiantinas en ese país tal y como lo demuestra la presencia de estas agrupaciones en los “Juegos Flora-

jército chileno (1881-1883) Lima recibió, por primera vez como parte de su gran gira mundial, la visita de la afamada Estudiantina española Fígaro, la cual arribó a la capital del Perú el 23 de agosto de 1884 y, sin hacer mucho preámbulo, se presentó el día siguiente en el Palacio de la Exposición1. En esa ocasión, cuenta el historiador Jorge Basadre (2005: 64), estuvo conformada por cuatro guitarras, un violoncelo, siete bandurrias y un violín. Su amplio recorrido musical los llevó a interpretar todo género de música desde el Ave María de Gounod hasta sinfonías de óperas y pasodobles pasando por autores como Flotow, Arditi, Rossini, Verdi, Waldteufel, Chapí, etc2. Así como Hamburgo. Mazurca arreglada para piano, partitura editada por Carlos F. Niemeyer impresa en Lima y compuesta por el maestro Granados (Andreu, 1995: 24). Su actuación gustó muchísimo al punto que pocos días después la prensa local afirmó: Cuanto se ha dicho en alabanza de la Estudiantina: cuanto se lee en el voluminoso álbum de ella, es pálido y deficiente comparado con la realidad de los hechos (El Comercio, 23/08/1884).

Portada de la partitura Recuerdos de la Estudiantina Fígaro. Milán 1885.

1

2

Fénix, revista de la Biblioteca Nacional del Perú. N.º 319. 1963.

34

Id.


Legajos de Tuna les Pro Tercer Centenario de Cervantes” organizado por las sociedades españolas de Valparaíso en 1916 y otros hechos que han merecido sendos estudios3. Sin lugar a dudas, la presencia e influencia de “La Fígaro” marcaría una pauta en el proceso de formación y desarrollo de los grupos tañedores de instrumentos de cuerda, pulso y púa, en nuestro continente.

Febrero: época de Carnestolendas Para la sociedad decimonónica limeña de la posguerra, febrero simbolizó una época única a pesar de la adversidad. Las carnestolendas fueron una de las festividades más esperadas del año. Festividad que no era ajena a los estudiantes, tal y como lo demostró, el aún mancebo, Pedro Larrañaga y Loyola (1869-1934)4, quien para el carnaval de 1887 lució el clásico traje de la Estudiantina española, probablemente inspirado por la reciente visita de “La Fígaro”. Asimismo, pocos años después siempre en épocas de carnaval, hizo su aparición un grupo de jóvenes, los cuales eran contratados por sus servicios musicales y festivos al son de instrumentos como mandolinas, bandurrias y guitarras. Este grupo de jóvenes era conocido como la “Estudiantina Fénix” (Rojas, 2005: 137), cuya composición debió tener estudiantes de los altos centros de estudio limeño como la Universidad de San Marcos o la Escuela de Ingenieros, entre otros. Tal cual sucedía con un grupo juvenil de picarescas características llamado “La Palizada”. Cabe recordar que la educación, para finales del siglo XIX, sólo era accesible a aquellas familias que podían solventar los altos costos que ella demandaba, aunque no tan altos como lo fuera años anteriores debido a la crisis económica producida por la guerra. Curioso resulta el hecho de que los miembros de “La Fénix” aclararon los rumores sobre su festiva actividad al declarar que sólo tañían sus instrumentos por invitación de familias oportunamente recibidas y que solamente en el trayecto a las casas invitadas ejecutaban una marcha y no recorrían las calles (El Comercio, 27/02/1895).

En Lima, en el temprano siglo XX, la continuidad de los grupos tañedores de instrumentos de cuerda, pulso y púa, estuvo vinculada al periodo clásico de la música criolla llamado también “Guardia Vieja” que encontró su propio nicho de desarrollo gracias a la influencia de la antigua tradición instrumentista sumada a la reminiscencia de las famosas estudiantinas españolas como es posible constatar a través de la observación de diferentes fotografías de las Fiestas de Amancaes donde se presenta la misma disposición en escena y el uso de instrumentos como las panderetas, laudes, guitarras y bandurrias además de iconografía alusiva a ellas, las estudiantinas, como es el caso de la portada de la partitura “No sé nada”, dedicada a la

3

4

El principal estudio realizado en Chile pertenece a Andreu, R. ESTUDIANTINAS CHILENAS. ORIGEN, DESARROLLO Y VIGENCIA (1884-1950).

Pedro Larrañaga y Loyola, en el carnaval de 1887. Lima, 1887. Catálogo Courret. Biblioteca Nacional del Perú.

Siglo XX y contando

De profesión Ingeniero fue ministro, empresario, banquero y gerente de la Caja de Depósitos y Consignaciones del Perú en 1927.

35


Estudiantina Chalaca en 19135, en la que se aprecia a un personaje tañendo una guitarra ataviado con los mismos usos de las afamadas estudiantinas (manteo, bicornio con cuchara y otros detalles). Empero es importante mencionar que, en el Perú, las Estudiantinas conservaron un carácter disociado al real significado del nombre. Es decir, que fueron agrupaciones que no guardaron relación, strictu sensu, con la estudiantina como raíz nutricia del tronco llamado Tuna como sí sucedió en España. En el Perú solo fueron grupos representativos de alguna localidad o gremio formada por músicos, entre profesionales, amateur y, eventualEstudiantina Chalaca. En Rohner R (2013) Exposición: “La Guardia Vieja”.

mente, jóvenes estudiantes u hombres letrados que se presentaban en alguna festividad específica (carnavales o fiestas como la de Amancaes) y que podían tañer instrumentos o aportar composiciones como es el caso del pícaro Abelardo Gamarra6 (1856-1924), autodenominado sugestivamente, “El Tunante”.

Años 60. Época de florecimiento Tuvieron que pasar muchos años para que Lima reciba en 1962, un año antes de la fundación oficial de la primera Tuna en el Perú7, la visita de una agrupación española de cuerda, pulso y púa: la Tuna de la "Universidad de Madrid"8.

El Tunante. Abelardo M. Gamarra. En Rohner R (2013) Exposición: “La Guardia Vieja”. 5

En Rohner, R (2013) Exposición: LA GUARDIA VIEJA. HISTORIA MATERIAL DE LA MÚSICA POPULAR EN LIMA (1890- 1936). Del mismo autor se puede revisar La Guardia Vieja. el vals criollo y la formación de la ciudadanía en las clases populares (1885-1930) (2018). 6 Ex estudiante de la Universidad de San Marcos de Lima fue un prolífico compositor y escritor de corte pícaro. Entre sus obras destacan: El Tunante en camisa de once varas (1876), Escenas del carnaval de Lima (1879), El novenario del Tunante (1885), Ya vienen los chilenos (1886), Cien años de vida perdularia (1921). Sin dejar de mencionar su a-

36

El grupo que estuvo conformado por diez alegres estudiantes españoles9 concitó la atención de los medios de prensa quienes publicaron sendas notas contando datos históricos de su tradición estudiantil y detalles de su visita como los requisitos de ingreso (a la Tuna): ser universitario, tocar algún instrumento, beber vino –o se aprende o se famada composición, la marinera La concheperla (1892). 7 La Tuna de la Universidad de San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho) vio la luz en 1963. Hecho que ha sido analizado detalladamente en Cotrado &. Huasupoma (2016) GRAN LIBRO DE ORO. TUNA UNIVERSITARIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL SAN CRISTÓBAL DE HUAMANGA. Lima: UNSCH. 8 Caretas, Feb. 1962, págs. 44-45. N.º 237. “Llegó la Tuna”. 9 Las fuentes revisadas, notas periodísticas, no consignan los detalles precisos de la procedencia universitaria y los nombres de los estudiantes.


Legajos de Tuna muere- y saber cantar “el amor bajo los balcones”10. Otro apunte periodístico resume el hecho: ¡Las jaranas con Tuna, son algo inolvidable! (Caretas, Feb. 1962). La “Tuna Universitaria de Madrid” visitó centros españoles, albergues, plazas y cualquier evento al que fueran invitados llamando la atención por su particular vestimenta y proceder lleno de jocosidad y frescura.

La vestimenta En el Perú el proceso de desarrollo histórico de la Tuna contempla varios estadios, en esta primera etapa del análisis, es posible reconocer dos: En primer lugar, aquel que permite dar cuenta de forma tangible del uso de una libre interpretación del concepto Tuna. Para lo cual la atención debe centrarse en la vestimenta. En tal sentido es posible observar, a través de grabados y fotografías, que la vestimenta entre la Fígaro y la Tuna de Madrid que arribaron a Lima guardaban cierta relación pues, ambas, constituyen una construcción y continuidad histórica española que evolucionó dejando, adoptado y creando nuevos elementos lo que permite ubicar, para 1962, la forma básica del traje que actualmente usa la Tuna moderna (jubón, gregüescos, beca, capa, citas y pines). En contraposición, la naciente Tuna en el Perú adoptó la libre interpretación, antes mencionada, de la vestimenta. Sólo por precisar un ejemplo es posible observar el traje que usó la Tuna de la Universidad San Cristóbal de Huamanga en 1963, el cual fue confeccionado a inspiración de uno de los grabados de Huamán Poma de Ayala11. Un segundo aspecto, y por ahora final en este sucinto tratado, es el de la libre interpretación musical, que se desarrolló según la influencia regional local a la que sumó, paulatinamente, otros géneros y de forma amplia el folklore de Tuna. Tal y como es posible saberlo a través de una declaración tomada por la prensa a uno de los integrantes de la 10

La Prensa. 04/02/1962. págs. 10-11. España canta en la Tuna. 7 días en el Perú y el mundo (Suplemento). 11 Dibujo 321. Los indios criollos no hacen otra cosa sino cantar y divertirse, en vez de servir a Dios. 856 [870] CRIOLLOS I CRIOLLAS IN[DI]OS / Chipchi llanto. Chipchi llanto. Pacay llanto. Maypin? Caypi rrosas tica. Maypim? Caypi chiccan uaylla. Maypim? Caypi hamancaylla. [Sombra del susurro. Sombra del susurro. Sombra de esconderse. ¿Dónde? Aquí están las rosas. ¿Dónde? Aquí están

Estudiantinas en la Fiesta de Amancaes. Repositorio PUCP (s/f). En Rohner R (2013) Exposición: “La Guardia Vieja”.

Tuna de San Cristóbal en su primera visita a Lima: la música que más interpretamos es la folklórica estilizada, pero igualmente podemos tocar un twist o un pasodoble12. Este camino continuó con la creación de otras agrupaciones de cuerda, pulso y púa, como la de la Univ. Peruana Cayetano Heredia, la Vicentina de Ica, la Vicentina de Tarma fundada por sacerdotes españoles de la Congregación S. Vicente de Paúl, entre otras, que continuaron la construcción del proceso de desarrollo histórico que continúa hasta nuestros días. En suma, y a la luz de la historia, es posible identificar algunas de esas características como antecedentes del propio proceso de desarrollo histórico las grandes praderas. ¿Dónde? Aquí está la azucena.] / fiesta / IN[DI]OS / Chhipchi llanthu. Chhipchi llanthu. Pakay llanthu. Maypim? Kaypi rosas t'ika. Maypim? Kaypi chhikan waylla. Maypim? Kaypi hamank'aylla. / Cabe destacar que esta es una de las primeras imágenes, si no la más antigua, que registran el flirteo tañendo un instrumento de cuerda en los Reinos del Perú en épocas de Felipe III de España. 12 Expreso, 5/12/1963, pág. 5. “La Tuna de Ayacucho”.

37


Prensa limeña que da cuenta de la visita de la “Tuna Universitaria de Madrid” (BNP)

yacuchana: los componentes de esta tuna nos hicieron acordar mucho a los de aquella otra: la Tuna Universitaria de Madrid, que con tanto éxito se presentó en Lima13.

Detalle de la imagen anterior

de la Tuna en el Perú que, como ya se ha mencionado, tuvieron impacto en la sociedad y la cultura popular como así lo sugiere lo publicado en un diario limeño luego de recibir la visita de la Tuna a13

Id. En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial en Europa, en mayo de 1945, España aprobó un crédito extraordinario de 40 millones de pesetas con la finalidad de concretar 14

38

Por lo tanto, es posible considerar que la Tuna, enmarcada en su derrotero historicista diacrónico y sincrónico, es un ente vivo que posee una gran riqueza cuyo valor patrimonial de uso, de forma y simbólico/comunicativo, en alusión a J. Ballart, la convierte en una clara y contundente expresión cultural que en el Perú y el resto de América adopta sus propias formas basadas en una libre interpretación de antecedentes transferidos. Esta transferencia cultural, de Europa a América14, se irá modificando y adaptando sobre la marcha hasta llegar al punto de revertirse volviendo la transferencia cultural de América a Europa, como es posible observar, con la adopción de nuestro folklore, instrumentos, entre otras características en las Tunas europeas. Finalmente, los viejos usos y costumbres de la vida estudiantil, encuentran en nosotros un elemento fundamental al ser parte de un proceso histórico el proyecto de hispanidad, entendido como un plan de expansión cultural para despercudirse de cualquier vinculación con las ideas propugnadas por las Potencias del Eje. Revisar (Novak, 2001).


Legajos de Tuna que nos convierte en agentes conductores directos, es decir, nos hace parte vital de un proceso que se mantiene activo por su constante práctica cuyo significado, histórico y cultural determinamos según nuestra experiencia subjetiva.

BIBLIOGRAFÍA - Andreu Ricart, Ramón. ESTUDIANTINAS CHILENAS. ORIGEN, DESARROLLO Y VIGENCIA (1884-1950). Fondart. Santiago de Chile. 1995. - Basadre Grohmann, Jorge. HISTORIA DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ (1822-1933). Orbis Ventures S.A.C. Lima, 2005. - Eguiguren, Luis Antonio. CATÁLOGO HISTÓRICO DEL CLAUSTRO DE LA UNIVERSIDAD DE SAN MARCOS, 1576-1800. Imprenta El Progreso. Lima, 1912. DICCIONARIO HISTÓRICO-CRONOLÓGICO DE LA UNIVERSIDAD REAL Y PONTIFICIA DE SAN MARCOS. Impr. Torres Aguirre. Lima, 1951. LA UNIVERSIDAD SAN MARCOS EN EL SIGLO XVI. San Marcos. Lima, 1951.

“Criollos i criollas”. Primer Nueva Crónica y Buen Gobierno. Felipe Huamán Poma de Ayala (1615).

Tuna de la Univ. de S. Cristóbal de Huamanga (1962).

- Hobsbawm, Eric; Ranger, Terence. THE INVENTION OF TRADITION. Cambridge University Press. Cambridge, 2003. - Martínez Compañón y Bujanda, Baltasar Jaime. CODEX TRUJILLO DEL PERÚ. Trujillo. S. XVIII. - Martínez Riaza, Ascensión. A PESAR DEL GOBIERNO: ESPAÑOLES EN EL PERÚ, 1879-1939. Consejo superior de investigaciones científicas. Instituto de historia de Madrid 2006. - Maticorena Estrada, Miguel. SAN MARCOS DE LIMA. UNIVERSIDAD DECANA DE AMÉRICA. UNA ARGUMENTACIÓN HISTÓRICO-JURÍDICA. Fondo Editorial UNMSM, Lima, 2000. - Novak Talavera, Fabián. LAS RELACIONES ENTRE EL PERÚ Y ESPAÑA (1821-2000). Fondo Editorial PUCP. Lima, 2001. - Pinto-Bazurco Mendoza, Ricardo. LA TUNA Y LAS TRADICIONES UNIVERSITARIAS. UNA HISTORIA DE LARGA DURACIÓN. En, GRAN LIBRO DE ORO. TUNA UNIVERSITARIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL SAN CRISTÓBAL DE HUAMANGA. C. &. Huasupoma. Págs. 32-33. UNSCH, Lima, 2016. - Porras Barrenechea, Raúl. SAN MARCOS Y LA CULTURA PERUANA. MITO, TRADICIÓN E HISTORIA DEL PERÚ. Fondo Editorial UNMSM. Lima, 2010. - Rojas Rojas, Rolando. TIEMPOS DE CARNAVAL. EL ASCENSO DE LO POPULAR A LA CULTURA NACIONAL (LIMA, 1822 - 1922). IFEA, IEP. Lima, 2005. - Valcárcel, Carlos Daniel. ORDEN SOBRE LOS TRAJES DE LOS ESTUDIANTES. Centauro Nº2. 1950. HISTORIA DE LA EDUCACIÓN COLONIAL. Ed. Universo. Lima, 1968. 39


Estudiantina de la Academia de Niñas de Morelia. Alejandro Mercado Villalobos, La educación musical en Morelia, 1869-1911.

Los jóvenes y la música: las estudiantinas decimonónicas en dos ciudades mexicanas Alejandro Mercado Villalobos En el territorio que actualmente ocupa México la música europea arribó con los conquistadores españoles. Hernán Cortés traía entre sus tropas a varios músicos, de quienes los indígenas escucharon por primera vez música Occidental1. Desde ese primer acercamiento y el resto del período colonial, que se extendió por trescientos años -1521 a 1821-, la música europea tuvo un impacto importante en todo el territorio. De esa influencia, como se comprueba en la historiografía existente, derivaron instrumentos, formas y conjuntos musicales que dan razón a la frase que reza que México es

en realidad muchos Méxicos. Conseguida la independencia con respecto a España, en 1821, la música propia era una mezcla de la idiosincrasia local con la herencia hispana. Más aún, el resto del siglo XIX las élites políticas e intelectuales impulsaron -e impusieron- la cultura europea como modelo a seguir, ello bajo la aspiración, a todas luces legítima, de que México debía pretender un desarrollo similar a las naciones más avanzadas de Europa, y ello dependía en medida importante de la formación cultural del individuo2.

1

tal…Historia de la música en Michoacán. Morevallado Editores, Morelia, 2004. Pp. 104-105. 2 No todos compartieron esta visión. El filósofo mexicano Samuel Ramos criticó el hecho de que las élites mexicanas miraran a Europa como modelo cultural a seguir, argumentando que ello equivalía a fomentar un sentimiento de infe-

Ruíz Caballero, Antonio. DEL CONVENTO A LA PLAZA Y DEL REZO A LA FERIA, DEL VILLANCICO AL SON Y DE LA COSTA A LA SIERRA. LAS ÓRDENES MENDICANTES Y LA MÚSICA EN LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DE MICHOACÁN. En Jorge Amós Martínez Ayala, Una bandolita de oro, un bandolón de cris-

40


Legajos de Tuna La música, en el sentido señalado, tuvo un papel fundamental, por ello, en tanto que el país experimentaba los conflictos propios de una nación en ciernes, en las ciudades más importantes y en pueblos y villas, se organizaron orquestas de cuerda diversas, coros y bandas de música de viento. Esto fue posible por la puesta en marcha de proyectos educativos a iniciativa del Estado y de particulares, y por un intenso comercio de instrumentos, métodos de estudio y música impresa. En este entramado musical, en la segunda mitad del siglo XIX en distintos sitios del territorio mexicano hicieron aparición las estudiantinas. El término estudiantina es ambiguo en las fuentes de información decimonónicas, ya que por tal nombre solía hacerse referencia a un conjunto de cuerdas que podía estar conformado por violines, guitarras, panderetas, mandolinas o incluso violonchelos y contrabajo, una conformación que remite a la orquesta común u orquesta típica. Lo que queda claro, sin embargo, es el hecho de que las pruebas documentales evocan a un conjunto musical formado por jóvenes que ejercían su título de estudiantes en alguna escuela o colegio, ya fuese público o privado. Importa señalar que este particular grupo ejecutaba instrumentos de cuerda preferentemente, y en ocasiones solo las panderetas como percusión. A partir de lo anterior, en este trabajo se pretende examinar el caso de los conjuntos de cuerda de estudiantes, tomados como estudiantinas a partir de las referencias ad hoc en las fuentes primarias, sobre todo periodísticas. Esto remite a destacar los inicios de una práctica que hoy en día es un referente cultural, sobre todo en aquellas instituciones pertenecientes a centros universitarios. El estudio se centra en dos ciudades mexicanas del centro del país. Ambas de ubican en el territorio que en la época colonial correspondía al mismo obispado, por lo que comparten una herencia cultural regional común, aunque con la independencia y establecimiento de la República, se hayan establecido cada una como una provincia política. La ciudad de Guanajuato es el primer sitio objeto de este estudio. Capital del estado del mismo nombre, en sus calles se creó de manera oficial, el rioridad al considerar lo ajeno mejor que lo propio. Ramos, Samuel. EL PERFIL DEL HOMBRE Y LA CULTURA EN

13 de abril de 1963, la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato. Tal agrupación se ha convertido en uno de los grupos más representativos de México en su tipo, y es un atractivo turístico indispensable en aquella histórica ciudad, misma que desde 1988 fue determinada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. El hecho a destacar aquí es que hay presencia de estudiantinas en Guanajuato desde, al menos, la década de 1880, y hay registros que indican una influencia de grupos del tipo referido provenientes de la ciudad de México y de otros lugares del país. La otra ciudad que servirá de ejemplo para el objeto de estudio es Morelia, ciudad que fue eje y centro de los poderes políticos, económicos y culturales del Estado de Michoacán desde los albores de la República. En este caso, haré referencia específica a la estudiantina que se formó en la denominada Academia de Niñas, que fue una escuela de nivel secundaria donde la música fue una materia fundamental, y de donde derivó un grupo de cuerdas formado por guitarras, mandolinas y violines, y que tuvo una amplia difusión en los eventos culturales del siglo XIX moreliano. Los motivos de la elección de las ciudades señaladas se relacionan, por una parte, a los estudios que he realizado desde hace una década al menos, con relación a las músicas que ejecutaron en sus calles, jardines, paseos, teatros y sitios de reunión social a lo largo del siglo XIX. Esto me ha permitido identificar y con bastante precisión, el movimiento musical ocurrido en el período de estudio, siendo al respecto, pertinente señalar que el mayor movimiento en el arte de Euterpe ocurrió en todo México en la época conocida como porfiriato, que corresponde al gobierno del general Porfirio Díaz, que gobernó el país entre 1876 y 1911. Como preámbulo a las líneas siguientes, he de comentar que a continuación se verán los antecedentes antiguos de la actual y famosa Estudiantina de la Universidad de Guanajuato, fundada como tal en 1963. También habrá de darse indicios de la tradición en Michoacán de la estudiantina, que es el referente de inspiración de la actual Tuna Nicolaita, que pertenece a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en el actual Estado de MÉXICO. Espasa-Calpe Mexicana S.A. México, 1968.

41


Michoacán de Ocampo, y que curiosamente se fundó también en 1963.

La música en México Antes del arribo de los conquistadores españoles, se tienen antecedentes de una práctica musical cotidiana, creada con una función eminentemente religiosa. Por los estudios que hasta ahora se han realizado, se sabe de una música ejecutada a partir de instrumentos de percusión y aliento, en especial flautas confeccionadas con barro, madera o hueso de distintos animales, y sonajas de diverso tipo3. Para el caso de la región objeto de este estudio, todo indica la existencia de una música ritual, generada en exclusivo para los múltiples dioses de los grupos humanos asentados en el territorio que actualmente ocupan Guanajuato y Michoacán. La historiografía al respecto da evidencia, además, de un desarrollo musical compartido.

La danza. Historia de la música Codex. Editorial Codex. Madrid, 1965.

En el libro La música en Guanajuato, Ignacio Alcocer recoge pruebas bibliográficas que indican la influencia de varias culturas en la región, aunque ello implica reconocer que el avance en la actividad musical no haya ocurrido más allá de una ejecución básica, sin que se registre la existencia de 3

Véase como referencia la revista Arqueología mexicana, número 94, agosto-diciembre del 2008, que está dedicada a la música prehispánica. Recomiendo ampliamente el libro de Jorge Dájer, LOS ARTEFACTOS SONOROS PRECOLOMBINOS. FONCA. México, 1995. 4 Alcocer Pulido, Ignacio. LA MÚSICA EN GUANAJUATO. Ediciones La Rana, Guanajuato 2000. Pp. 23-39. 5 De Alcalá, Jerónimo. RELACIÓN DE MICHOACÁN. El Colegio de Michoacán, 2ª reimpresión, México, 2011. 6 Martínez Ayala, Jorge Amós; Sánchez Reyna, Ramón (coordinadores). SI COMO TOCARAS EL ARPA, TOCARAS EL ÓRGANO DE URAPICHO…REMINISCENCIAS DE LA MÚSICA MICHOACANA. Secretaría de Cultura de Michoacán. Morelia, 2008, Pp. 20-21.

42

instrumentos de cuerda4. Algo similar ocurrió en Michoacán. La música fue una actividad cotidiana según se comprueba en la Relación de Michoacán, el libro más antiguo y que da referencia a la cultura Purépecha, la más importante en la zona antes del arribo de los europeos5. Tal música se creó con alientos y percusiones, no obstante, un detalle significativo en la música en los pueblos originarios de dicho territorio es el uso de trompetas de metal en los rituales religiosos6. Lo anterior permite afirmar que existía una propensión a la creatividad artística musical por parte de los pueblos originarios de México, lo cual explica la aceptación y dominio de la música europea que se inculcó desde las capillas musicales al establecerse el virreinato. Como era preciso que los actos litúrgicos se acompañaran con música, los religiósos españoles impulsaron su enseñanza en el territorio novohispano7. Así, la música se aprendió en los espacios clericales, sin que ello signifique que la Iglesia haya tenido el monopolio musical. Paulatinamente, la música también se cultivó en espacios familiares, siendo los instrumentos de cuerda los más difundidos y practicados, en especial la guitarra y el arpa. Al respecto, el preclaro investigador Francisco Javier Rodríguez-Erdman ha ubicado la llegada de instrumentos de cuerda al Obispado de Michoacán y su uso en la capilla de la Catedreal de Valladolid, que era la cabeza del obispado. Así, la evidencia apunta que la vihuela se utilizó por vez primera hacia 1630, la guitarra en 1635, el arpa en 1655 y el violón en 1686. El violín por su parte, siguiendo al investigador señalado, arribó en 17738. Los datos referidos ofrecen una idea precisa del uso de instrumentos de cuerda, sin olvidar que los hubo de alientos, especialmente flautas, “trompetas”9 y otros, como el bajón, que era una especie 7

Véase a: Ginori Lozano, Salvador. LOS AGUSTINOS Y LA MÚSICA EN LA COLONIZACIÓN DE MICHOACÁN. Secretaría de Cultura de Michoacán. Morelia, 2000. Durante la época virreinal Guanajuato y Michoacán formaban parte del mismo obispado. 8 Rodríguez-Erdman, Francisco Javier. MAESTROS DE CAPILLA VALLISOLETANOS. ESTUDIO SOBRE LA CAPILLA MUSICAL DE LA CATEDRAL DE VALLADOLID-MORELIA EN LOS AÑOS DEL VIRREINATO. México, 2007. P. 175. 9 El término “trompeta” es citado en las referencias con bastante cotidianeidad, empero, se trata de instrumentos de aliento antecedentes de la trompeta moderna, cuyo desarrollo fue posible a partir de la invención del pistón, cosa que ocu-


Legajos de Tuna de oboe. Lo que importa en el presente trabajo es dejar por sentado que en el México objeto de análisis había un antecedente centenario de instrumentos musicales, que favorecerían la organización de grupos de cuerda, entre estos aparecen las orquestas y, por supuesto, las estudiantinas.

como ocurrió durante el siglo XIX. El hecho es que al arribo del porfiriato en el país la música era una actividad fundamental en el desarrollo social, lo cual favoreció la creación de músicas, como la banda de viento, y la consolidación de las orquestas de cuerda.

Al arribo del siglo XIX -y con el establecimiento de la república- la música continuó su desarrollo, empero, la Iglesia dejó el monopolio educativo a proyectos impulsados por particulares en una primera instancia, y de aquellos encauzados por las instancias un Estado en construcción, dando como resultado el desarrollo del arte en formas músicales diversas, cuyo objetivo primario ya no fue el culto católico. En efecto, la música y las músicas respondieron a las necesidades de esparcimiento de la sociedad mexicana, por lo que la música aprendida y los instrumentos ejecutados estuvieron determinados por esas necesidades y por tanto, la música tuvo en el siglo XIX una función social10.

Los jóvenes y la música

Es evidente que la música desarrollada fue la europea. Como se apuntó al inicio de este trabajo, en el interés por emular el desarrollo de los países considerados avanzados en el siglo XIX, las élites políticas e intelectuales favorecieron la construcción del ciudadano en la nueva república, impulsando para ello la cultura europea. Es así que en los proyectos educativos que por todo el país se sucedieron con formalidad, desde el que se inició en la ciudad de México en 1825 a iniciativa del ínclito músico José Mariano Elízaga11, fue la música europea el modelo a seguir. Esto explicaría el impulso de las estudiantinas en diversas regiones del país, siguiendo la tradición hispana heredada desde la colonia.

El panorama musical en México es bastante amplio durante el siglo XIX. La historiografía al respecto muestra un mundo donde la música era parte fundamental de la vida cotidiana. Conforme se consolidó el Estado nacional, luego de múltiples problemas políticos entre liberales y conservadores, que fueron los dos partidos que se consolidaron luego de la independencia; la guerra contra los Estados Unidos (1846-1848), que derivó en la pérdida de la mitad del territorio del Norte; y la intervención francesa y el imperio de Maximiliano (1862-1867), el país experimentó un proceso donde paulatinamente se construyeron las instituciones del Estado, se afianzaron los gobiernos de las distintas provincias y se consolidaron las identidades sociales. En este panorama la fiesta pública tuvo un papel preponderante.

En suma, la historia de México cuenta en sus distintas etapas con un desarrollo musical inobjetable, y en cada período el arte se enriqueció con las influencias que se impusieron, como en la época colonial, o que se adoptaron por decisión propia,

Desde mi experiencia de poco más de una década de estudio de las músicas mexicanas, puedo afirmar que el México decimonónico tuvo dos ejes que determinaron el festejo colectivo: la fiesta religiosa y la fiesta cívica. Al respecto, en ambos casos el calendario es bastante extenso. Con la imposición de la religión católica a raíz de la conquista se asentó la costumbre conmemorar a Jesucristo, a santos y vírgenes, construyéndose además fechas significativas regionales a partir, entre otras cosas, de milagros atribuidos a las deidades, verbigracia el 12 de diciembre con motivo de la aparición de la Virgen de Guadalupe12, o a situaciones relacionadas con la construcción de santuarios e iglesias, entre otros motivos. En cuanto a la fiesta cívica, desde que, en 1813 el héroe insur-

rrió hacia 1818 en Alemania. 10 Hay diversos trabajos sobre la música en el México decimonónico. Al respecto, cito dos que considero fundamentales para conocer el período. Miranda, Ricardo; Tello, Aurelio (coordinadores). LA MÚSICA EN LOS SIGLOS XIX Y XX, MÉXICO. CONACULTA, tomo IV, 2013. Florescano, Enrique; Santana Rocha, Bárbara (coordinadores). LA FIESTA MEXICANA. Secretaría de Cultura, Fondo de Cultura Económica, tomo I. México 2016. Luis de Pablo Hamme-

ken. LA REPÚBLICA DE LA MÚSICA. ÓPERA, POLÍTICA Y SOCIEDAD EN EL MÉXICO DEL SIGLO XIX. Bonilla Artiga Editores, México, 2018. 11 Sobre el músico y compositor, véase a: Romero, Jesús C. JOSÉ MARIANO ELÍZAGA. Ediciones del Palacio de Bellas Artes. México, 1934. 12 Un trabajo al respecto es el de Richard Nebel, SANTA MARÍA TONANZIN, VIRGEN DE GUADALUPE. Fondo de Cultura Económica. México, 1995.

43


referentes de la construcción del nacionalismo.

Teatro Juárez. Memoria de Gobierno del Estado de Guanajuato, 1895.

gente José María Morelos determinó conmemorar el 16 de septiembre de cada año, en honor al inicio de la gesta independentista,13 se dio inició a la costumbre de conmemorar la patria en función de los momentos históricos que forjaron el Estado nacional. De ahí que a lo largo del XIX se fueran constituyendo fechas del calendario cívico que hacían referencia a heróes y batallas, siendo así, 13

Morelos expuso esta idea en su fundamental texto Sentimientos de la Nación. Véase a: Galeana, Patricia (prólogo) y Fernández Delgado, Miguel Ángel (selección, introducción y notas), LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN DE JOSÉ MARÍA MORELOS. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. México, 2013. 14 El cinematógrafo arribó a México en 1898 y pronto su uso se generalizó en gran parte del país. 15 En Morelia, durante el s. XIX fue el Teatro Ocampo el sitio predilecto donde se llevaron a cabo diversas actividades culturales. Arreola Cortés, Raúl. BREVE HISTORIA DEL TEATRO OCAMPO. Morevallado Ed. Morelia, 2001. En el caso de la ciudad de Guanajuato, desde 1788 funcionó el denominado Corral de comedias, que cambió de nombre al arribo de la república y se le conoció como Coliseo, para luego tomar su actual título: Teatro Principal. Rionda Arreguín, Isauro. SANTA FE Y REAL DE MINAS DE GUA-

44

Pues bien, en torno a los ejes de festejo colectivo señalados la sociedad mexicana llevó a cabo diversos eventos. El fin de esto fue dar realce a cada conmemoración ya que el objetivo de todo ello era el reafirmar el sentimiento colectivo de pertenencia. Al respecto, en cada oportunidad solían organizarse conciertos vocales e instrumentales; audiciones y serenatas en plazas y jardines públicos, kioscos o portales; funciones de ópera, zarzuela o cinematógrafo14 en teatros15; tertulias públicas o privadas; carreras de caballos, ascensión de globos aerostáticos; bailes; corridas de toros; peleas de gallos y funciones de circo. Y en cada evento había música, ya fuese de orquesta si la reunión era en un sitio cerrado, como el teatro, el interior de edificios de gobierno o casonas de familias acaudaladas, o banda de viento si se trataba de un festejo al aire libre. Evidentemente, si había necesidad de músicas era menester que hubiese espacios de instrucción musical. Al respecto, desde 1824 el citado José Mariano Elízaga fundó la primera escuela laica en ciudad de México, proyecto al que siguieron otros en años siguientes hasta la fundación del Conservatorio Nacional de Música, esto en 187716. En provincias se sucedieron proyectos similares, con lo cual se favoreció el amplio desarrollo del arte de Euterpe17. En el caso de Michoacán y Guanajuato he registrado diversas iniciativas por parte de particulares, no obstante, el mayor alcance educativo musical corrió a cargo de proyectos de Estado. En Michoacán se impulsaron tres instituciones oficiales que fueron referentes del desarrollo del arNAJUATO. Gobierno del Estado de Guanajuato. Guanajuato, 2010. P. 71. En 1903 se inauguró el Teatro Juárez, presidiendo la ceremonia el propio Porfirio Díaz, un sitio que hoy es un referente arquitectónico del neoclásico mexicano, y un punto de expresión artística vigente. Salazar García, José Arturo (historia) y Covarruvias Alcocer, Salvador (arquitectura). TEATRO JUÁREZ, Ediciones La Rana, Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato. México, 2000. 16 Véase: González Rovas, Armando. INSTITUCIONES MUSICALES. LA CONFORMACIÓN DE UNA CULTURA MUSICAL EN EL MÉXICO DEL SIGLO XX. En: Miranda, R. y Tello, A. (coor), La música en los siglos XIX y XX, colección El patrimonio histórico y cultural de México (1810-2010). CONACULTA. México, 2013. Pp. 373-382. 17 En las fuentes del siglo XIX mexicano se utilizaba el término Euterpe (diosa griega de la música) como referencia al arte musical.


Legajos de Tuna te. En 1869 se inauguró la Academia de Música del Colegio de San Nicolás, luego, en 1886 se fundó la Academia de Niñas de Morelia, y ese mismo año comenzó funciones la Escuela de Artes y Oficios. En la primera se estudió el violín y el piano, en la segunda se favoreció la enseñanza, además del piano y el violín, de la guitarra y la mandolina, y en la tercera se cultivó la enseñanza de los alientos y percusiones, formándose una banda de biento que fue una de las más importantes del porfiriato en Michoacán18. En lo que corresponde a Guanajuato he registrado espacios de instrucción formal desde 1878. Resulta interesante el hecho de que la música se haya cultivado no sólo en espacios privados, como ocurrió en Morelia, sino también en varias instituciones del gobierno, destacando el referido Colegio del Estado, donde funcionó una académica de música en toda forma; en una Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Normal para Señoritas, existiendo también un instituto literario, una escuela de Bellas Artes y organizaciones filarmónicas como la Sociedad de Enseñanza Popular. En estos y otros espacios, incluso en la cárcel de Guanajuato, se enseñaron instrumentos de cuerda, aliento y percusiones, derivando de ello la creación y funcionamiento de orquestas y diversos grupos de cuerda y bandas de viento19. Todo lo anterior abonó el amplio desarrollo de la música, destacándose en las noticias que se vertían en la prensa principalmente, la existencia de grupos de cuerda denominados estudiantinas.

La Estudiantina Popular Guanajuatense Como se apuntaba al inicio de este trabajo, el concepto de estudiantina es ambiguo para el caso del siglo XIX mexicano. Siguiendo la historiografía 18

He estudiado el tema en dos libros: LOS MÚSICOS MORELIANOS Y SUS ESPACIOS DE ACTIUACIÓN, 18801911. Morevallado Editores. Morelia, 2009; LA EDUCACIÓN MUSICAL EN MORELIA, 1869-1911. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, 2015. 19 Sobre el caso particular de Guanajuato, recomiendo la revisión del libro de mi autoría: MÚSICA Y FIESTA EN GUANAJUATO. NOTAS SOBRE LA VIDA COTIDIANA EN DOS CIUDADES DEL BAJÍO PORFIRIANO. Gobierno del Estado de Guanajuato. Guanajuato, 2017. 20 Ramírez Herrera, Luis; Munguía Tirascareño, Mª Guada-

al respecto, se reconoce esta ambigüedad cuando las referencias documentales permiten entender por estudiantina a grupos musicales diversos, que bien podían ser orquestas de cuerda o conjuntos variados, que incluían también alientos y percusiones. Es por esto que en su interesante artículo sobre las estudiantinas en México, Luis Ramírez y Mª. Guadalupe Munguía afirman que, cuando se haga referencia al citado objeto de estudio, se tenga presente el hecho de que por estudiantina solía tenerse a: 1) un grupo de estudiantes en general que hacían música; 2) una composición musical; 3) Comparsas de tipo carnavalesco, compuestas o no por estudiantes20. La observación es pertinente debido a que, en efecto, en las fuentes decimonónicas suele decirse genéricamente de un evento musical con la participación de alguna “estudiantina”, y resulta complicado determinar con toda exactitud la conformación instrumental y el origen social de los miembros de dicho grupo. Lo que sí es un hecho y que se toma como elemento central para identificar las estudiantinas aquí examinadas, es que se trató de un grupo conformado primordialmente por jóvenes estudiantes -de ahí la referencia a “estudiantina”-, que ejecutaban instrumentos de cuerda: guitarras, mandolinas, violines, violonchelos y contrabajos, la formación de una orquesta típica. Esto es importante si se toma en cuenta que la educación musical que estaba al alcance de los jóvenes incluía el estudio de dichos instrumentos, mismos que se comercializaban sin mayor problema así mismo la música impresa y métodos de estudio21. En su interesante trabajo, Ramírez y Munguía enuncian la existencia de “estudiantinas” en varias zonas de México desde al menos 1868, no solo en la capital del país sino en ciudades de provincia, tales como San Luis Potosí, Tampico, Veracruz y Orizaba, Querétaro, Oaxaca y, evidentemente Guanajuato22. Al respecto, destacan y por mucho, la lupe ¿HUBO ESTUDIANTINAS EN MÉXICO ANTES DE LA VISITA DE LA FÍGARO? En: Tunae Mundi, 2012, p.5. Consul. 10/05/2019. https://issuu.com/tunaemundi/d ocs/hubo_estudiantinas_en_mexico_antes_de_la_visita_de 21 Un extraordinario estudio sobre la venta de instrumentos musicales y música impresa en el México del siglo XIX es el que coordinó Laura Suarez de la Torre, LOS PAPELES PARA EUTERPE. LA MÚSICA EN LA CIUDAD DE MÉXICO DESDE LA HISTORIA CULTURAL, SIGLO XIX. Instituto Mora. México, 2014. 22 Ramírez y Munguía. Op. cit., pp. 9-10.

45


influencia en el territorio nacional de la denominada Estudiantina Española. El grupo fue fundado en la ciudad de México en 1878 a iniciativa de Juan Llamedo, y formado por jóvenes mexicanos y españoles. Su vida musical habría de extenderse hasta 188623.

Fiesta en el parque. Historia de la música Codex. Editorial Codex. Madrid 1965.

El dato es interesante, sobre todo, porque, en efecto, dicha agrupación tuvo presencia al menos en Guanajuato según nuestras investigaciones. Entre febrero y marzo de 1883 hizo gira en dos ciudades del estado. En la ciudad de Guanajuato actuó en el teatro local. Se le anunció como una famosa compañía filarmónica que había sido aplaudida en los más célebres teatros24. Luego de aquella presentación, la Estudiantina Española actuó en el Teatro Manuel Doblado de León, que era la ciudad más importante del estado de Guanajuato luego de la capital25. Esto prueba de alguna manera que la estudiantina, como grupo musical, era una tradición compartida. De hecho, en la prensa guanajuatense solían citarse notas en el mismo sentido. Por ejemplo, en El Zancudo, periódico editado en León, se decía de una estudiantina organizada en el Estado de Querétaro, misma que iba a realizar presentaciones en la ciudad de México26. Este tipo de noticias respondía a la costumbre, arraigada hacia la década de 1880, de incluir en eventos importantes a alguna estudiantina. Sobre 23

Ídem. Marmolejo, Lucio. EFEMÉRIDES GUANAJUATENSES, O DATOS PARA FORMAR LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE GUANAJUATO. Universidad de Guanajuato, tomos III y IV. Guanajuato, 2015. P. 397. 25 Sostenes Lira, J. EFEMÉRIDES DE LA CIUDAD DE LEÓN: COLECCIÓN DE DATOS Y DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE LA MISMA POBLACIÓN RECO24

46

esto en particular, todo indica la formación de una música de este tipo en la ciudad de Guanajuato en 1881. Se trató de un grupo conformado por jóvenes estudiantes del Colegio del Estado, que habrían de presentarse en diversos eventos a lo largo de ese año27. Dicha música tuvo una vida efímera según la fuente consultada, no obstante, no sería el único grupo en su tipo. En 1889, una nota publicada en El Observador -periódico editado en la ciudad de Guanajuato-, se reseña un evento artístico privado, organizado por el jefe de una de las familias más pudientes de la ciudad. En la nota se destaca que, además de participaciones musicales individuales ejecutó una “estudiantina” y, según se publicó, lo habría hecho musicalmente bien28. Resulta curioso el hecho de que en esa misma edición se señala que un tal Apolonio Arias había organizado una estudiantina, el asunto estriba en que el periodista remite lo siguiente: Mejor sería que dichos jóvenes se dedicaran a terminar la carrera que emprendieron y no a servir de fantoches29. La cita refleja, en primer término, que, en efecto, por estudiantinas se sabía de grupos musicales formados por estudiantes, y, por otra parte, remite a cierta animadversión causada, quizás, por la vestimenta que podrían haber utilizado las estudiantinas en Guanajuato en el siglo XIX. Crispín Espinosa, en sus Efemérides guanajuatenses cita el vestido de la estudiantina formada en 1881: Sus elegantes trajes color azul muy oscuro (…). El material de ellos fue terciopelo americano, con golas de crespón blanco en el cuello, puños y boca pierna del pantalón corto, capotillo del mismo material, medias de seda y chinelas de glesé con sus hebillas de plata30. En una sociedad, como la mexicana, enfundada en la preeminencia del varón y una idea de superioridad de género, el vestido de las estudiantinas podría haber causado comentarios como el que origina la mención del periodista en El Observador. El hecho a destacar, sin embargo, es que el resto PILADOS POR J. SOSTENES LIRA. Imprenta de J. M. Rivera. León, 1914. P. 168. 26 El Zancudo, León, 29 de agosto de 1887. 27 Ramírez y Munguía. Op cit., pp. 11-12. 28 El Observador, Guanajuato, 27 de junio de 1889. 29 El Observador, Guanajuato, 27 de junio de 1889. 30 Apud. Ramírez y Munguía. Op cit., p. 11.


Legajos de Tuna del siglo XIX se tienen notas variadas de participación de jóvenes estudiantes en festejos públicos, a colación de eventos diversos, no solo en la capital del estado sino en otras no menos importantes. En 1897, el periódico La Opinión Libre, que se editaba en la ciudad de Guanajuato, publicó que en las fiestas por el aniversario de la independencia del año referido, entre otras cosas se había organizado una alegre y brillante estudiantina31. Esta nota no es la única que se encuentra en la documentación del período, ya que he ubicado múltiples noticias que remiten la actuación de orquestas y grupos de cuerda, no pocos formados por estudiantes de escuelas y colegios, y que correspondería al tipo de grupo aquí examinado. Precisamente, del examen de las fuentes decimonónicas que he tenido oportunidad de trabajar desde hace años, la nota que más me ha llamado la atención es que, en 1897, se creó la denominada Estudiantina Popular Guanajuatense. Los indicios apuntan a que los integrantes de este grupo fueron, en efecto, estudiantes, y que estos ejecutaban instrumentos de cuerda. El examen de las fuentes permite señalar que dicho grupo se presentó con toda regularidad en el sitio conocido como Jardín de la Unión, espacio que como ya he señalado era uno de los más importantes de la ciudad de Guanajuato. En la nota que se publicó el 3 de enero de 1897 en el periódico La Opinión Libre, se informa que habría de llevarse a cabo una “Gran serenata” en el concurrido Jardín de la Unión, presidida por una orquesta y por la Estudiantina Popular Guanajuatense.32 Días después, en el mismo periódico fue publicada la reseña del evento. La nota en cuestión señala que el acto fue exitoso: Concurrida, muy concurrida fue la serenata que anunciamos en nuestro número anterior y que tuvo lugar antes de anoche en el Jardín de la Unión. El público estuvo contento aunque injusto con no haber aplaudido la Fantasía de Fausto de Gounnod. El Schottish, Los Mandolinistas, bonita inspiración de nuestro amigo el Sr. Luis Espinosa agradó como en la pasada audición. Ojalá que los jóvenes aficionados no desmayen, y tomen siempre como ejemplo al desinteresado y entusiasta propa-

gandista del divino arte, Sr. Espinosa33. La breve reseña implica reafirmar el uso de la música europea como parte de la formación cultural en el México decimonónico, y el hecho de que eran jóvenes, precisamente, los que conformaban la Estudiantina Popular Guanajuatense, que dicho sea de paso, tuvo una actividad constante aquél año de 1897, al parecer el único que estuvo vigente. El 14 de febrero de ese año, en La Opinión Libre se publicó el programa musical que habría de darse el próximo viernes, en el consabido Jardín de la Unión, con la participación de una orquesta y de la estudiantina aquí mencionada. Aquella habría de tocar un “potpourrit” de Cármen, en tanto que la estudiantina ejecutaría la polka Mr. Bell autoría del citado Espinosa; y estrenaría un schottisch denominado La estrella solitaria. Finalmente, tocaría una mazurca titulada Cintilar de estrellas solitarias, de un tal Nicho Gómez34. La reseña del evento, publicada el 21 de febrero, remite que la serenata estuvo sumamente concurrida y (…) felices los filarmónicos en la ejecución. El periodista señala, no obstante la nota positiva que dio del evento, que al aire libre la música de cuerda lucía muy poco, por lo que recomendaba llevar a cabo las serenatas en el teatro de la ciudad35. El señalamiento evidencia la debilidad propia de los instrumentos de cuerda en cuanto a fuerza sonora, no así la magnificencia del evento, ya que se reconoce la calidad de la música ejecutada. Otra muestra. En septiembre de 1897, nuevamente en La Opinión Libre, se publicó el programa que la Estudiantina Popular Guanajuatense habría de tocar en el jardín de costumbre. En esta ocasión la audición era solo efectuada por la estudiantina, siendo el programa sumamente interesante. Interpretaron esa tarde la marcha América para los americanos, del compositor L. G. Espinosa; la polka Elena, de Castillo y Carrasco; la zarzuela Marcha de Cádiz, de G. Richard; el vals Amor ideal, de D. Ramos; el schottisch Vida de mi alma, de J. M. Sosa; y finalmente, una pieza titulada Cuba36. El programa permite señalar que la estudiantina podría haber tenido una instrumentación orquestal y no solo guitarras, lo cual no sería extraño en la

31

34

32

35

La Opinión Libre, Guanajuato, 22 de agosto de 1897. La opinión Libre, Guanajuato, 3 de enero de 1897. 33 La Opinión Libre, Guanajuato, 10 de enero de 1897.

La Opinión Libre, Guanajuato, 14 de febrero de 1897. La Opinión Libre, Guanajuato, 21 de febrero de 1897. 36 La Opinión Libre, Guanajuato, 29 de agosto de 1897.

47


denominación de la época, haciendo referencia a que el término podía hacer referencia, en el siglo XIX, a un grupo de estudiantes sin necesariamente mirar el grupo en la conformación específica que adquirió en el siglo XX. El asunto importante aquí es que las referencias citadas en este trabajo, implican asumir que las estudiantinas actuales tienen sus raíces en el siglo XIX, y que, como el caso de la actual Estudiantina de la Univesidad de Guanajuato -fundada en 1963-, sus orígenes están en aquellos jóvenes que desde la década de 1880 incursionaron en la música, toda vez que cursaban sus estudios como bachilleres.

Al pianoforte. Historia de la música Codex. Editorial Codex. Madrid, 1965.

La estudiantina de la Academia de Niñas de Morelia En el estudio que hice hace algunos años sobre los músicos morelianos y sus espacios de actuación, distinguí, decía, tres instituciones donde el Estado michoacano favoreció la educación musical. En el Colegio de San Nicolás, antecedente antiguo de la actual Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, se fundó en 1869 la academia de música, de la cual derivaron varios conjuntos musicales, entre ellos una orquesta y un octeto de cuerdas 37

El concepto de educación integral fue significativo durante el porfiriato, pues significaba atender el desarrollo, a plenitud, de todas las facultades del individuo, entre estas el arte, como la música. Véase: Solana, Fernando; Cardiel Reyes, Raúl; Bolaños Martínez, Raúl (coor.), HISTORIA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN MÉXICO (1876-1976). Fondo de Cultura Económica. México, 2010, Pp. 33-37.

48

conformado por profesores y estudiantes. Sin duda, dicha academia significó un referente de la educación oficial. En 1886 se abrió la Escuela de Artes y Oficios como un espacio que, bajo la disciplina militar habría de formar jóvenes que respondieran a las necesidades de industrialización del país. Como para la década de 1880 se había asumido la idea en México de la importancia de educar integralmente al individuo37, en la escuela se incluyeron las clases de música, fomentándose en este caso, la enseñanza de los instrumentos de aliento y percusión, lo que favoreció la creación de una banda de música en un primer momento, y luego de una orquesta. De hecho, la clase de música fue una de las áreas mayormente concurridas según los registros disponibles. En las dos instituciones señaladas la música se desarrolló de manera extraordinaria, empero, en el presente trabajo me interesa examinar la academia de niñas38. Fundada en 1885 a partir de la intención de favorecer la instrucción a amplios sectores sociales, la academia se creó en la capital del Estado de Michoacán en un intento por formar a la mujer e incorporarla de alguna manera al aparato educativo nacional. La escuela se creó como espacio de nivel secundario y de perfeccionamiento. Se aceptaban jóvenes que habían terminado sus estudios de primeras letras, y las educaban en materias inherentes a las necesidades de un individuo que vivía en la modernidad decimonónica. Y, no obstante, además de historia universal e historia patria, matemáticas, literatura y pedagogía -se reconocía a la mujer un talento natural a la enseñanza-, a las niñas se les educaba en la moral y urbanidad, al incorporar en sus materias, por ejemplo, una asignatura denominada economía doméstica, otra de costura y bordados, flores y otros trabajos de mano. El tema está en que, aunque se innovaba en la incorporación de la mujer en la educación nacional, no se olvidaba el contexto mexicano de preeminencia del varón con respecto a la mujer. Como sea, con la academia se abría la posibilidad de que un sector antes olvidado se incorporara al 38

Sobre la academia es deseable que el interesado consulte la siguiente referencia: López Pérez, Oresta. EDUCACIÓN, LECTURA Y GÉNERO EN LA ACADEMIA DE NIÑAS DE MORELIA (1886-1915). UNAM, El Colegio de San Luis. México, 2016. Sobre la academia dediqué una parte importante en mi libro LA EDUCACIÓN MUSICAL EN MORELIA, 1869-1911.


Legajos de Tuna proceso educativo, máxime si se tiene en cuenta que ese sector era la mitad de la población mexicana. El asunto que nos ocupa es el hecho de que en la academia se incorporaron los estudios de música, y aunque no se incluyó el arte como asignatura obligatoria sino como complementaria, al final el resultado fue el fomento extraordinario de la música, ya que la escoleta impartida por el ínclito profesor Luis I. de la Parra39 fue una de las más concurridas de la academia. En el reglamento que al respecto se creó para normar los estudios de música, se estableció que el arte habría de estudiarse en los cinco años que duraban los estudios en la academia, en los cuales habría de enseñarse el solfeo, el piano y el canto superior. Se adquirieron métodos ad hoc. Para el solfeo se logró la adquisición del de Hilarión Eslava, para el canto superior el libro Asioli y para el piano el método de Bertini. Y aunque en el reglamento no se estableció más que la enseñanza del piano, en la práctica el maestro Parra enseñó violín, guitarra y mandolina, con lo cual se organizó una estudiantina, misma que aparece al menos desde la década de 1890 participando en los eventos culturales de la ciudad de Morelia40. En efecto, en la amplia revisión que hice del panorama festivo de la capital michoacana, encontré múltiples ejemplos de la actuación musical de las alumnas de la academia de niñas. Al respecto, en ceremonias de entrega de premios a los mejores alumnos de las escuelas públicas, en celebraciones cívicas o en las cotidianas veladas literarias que con regularidad se llevaban a cabo en el Teatro Ocampo, la presencia de las jóvenes estudiantes fueron constantes, siendo su estudiantina un conjunto que lu39

Luis I. de la Parra nació en Pátzcuaro, Michoacán, en 1813. Fue educado en la música desde niño, mostrando dotes excepcionales para el arte de Euterpe. Su vida musical adulta fue excelsa. Fungió durante años como organista y maestro de capilla de la Catedral de Morelia. Fue profesor de innumerables jóvenes en clases privadas, y fungió como maestro de música y director de las academias de música del Colegio de San Nicolás y de la Academia de Niñas. Murió en la ciudad de México en 1898. Mariano de Jesús Torres, El Odeón Michoacano, periódico exclusivamente musical y literario, Morelia, Imprenta del redactor, 1900. P. 146. 40 Una nota publicada en La Libertad, indica la adquisición de mandolinas, bandurrias, guitarras y panderetas para la estudiantina de la academia. La Libertad. 12/03/1895. 41 El examen de música es sumamente interesante, ya que incluye los conocimientos que las niñas debían adquirir en los cinco años de estudio. El documento es una prueba irre-

ció espectacular en los eventos donde participó. Las referencias indican que la estudiantina tuvo poco más de veinticinco integrantes, contando con al menos la mitad de mandolinas, y el resto de guitarras y violines. Por el examen de música resguardado en el Archivo General e Histórico del Poder Ejecutivo de Michoacán (AGHPEM)41, puedo afirmar que la instrucción musical que ellas recibían les permitía ejecutar el repertorio europeo que cotidianamente se ejecutaba en los años del porfiriato mexicano. El 3 de septiembre de 1895, el gobernador de Michoacán, Aristeo Mercado, presidió un baile de gala en el salón principal de la Academia de Niñas. En la parte musical la estudiantina hizo acto de presencia, mostrando al político que los recursos destinados a la educación de la mujer eran bien aprovechados42. El día 13 de ese mismo mes, la estudiantina de la academia participó en las fiestas por el aniversario de la independencia de México. Al respecto, las niñas ejecutaron en el concierto de gala que se llevó a cabo en el Teatro Ocampo, acompañadas musicalmente hablando, por una orquesta dirigida por Juan B. Fuentes, uno de los músicos más destacados de la ciudad, y por otros no menos importantes, como el excelso músico y compositor Ramón Martínez Avilés43. El hecho de presentarse en eventos en el Teatro Ocampo, que era el espacio cultural más importante de la ciudad de Morelia, y alternar con los músicos y directores más destacados del porfiriato moreliano hace afirmar la calidad musical de la estudiantina de la academia. Ello se refuerza con las continuas noticias publicadas en la prensa, esto durante las décadas de 1890 y 1900. En febrero de futable del nivel musical pretendido, el cual, sin duda y desde mi análisis como músico, alcanzaba para ejecutar el repertorio europeo en boga por la época. El documento se resguarda en: AGHPEM, fondo secretaría de gobierno, sección instrucción, serie academia de niñas, c. 1, exp. 7. 42 Arreola Cortés, Raúl. HISTORIA DEL COLEGIO DE SAN NICOLÁS. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, 1982. P. 305. 43 Abogado de profesión, Martínez Avilés fue director fundador de la Orquesta Santa Cecilia, que hizo acto de presencia en la ciudad de Morelia desde la década de 1870. Fue, además, profesor de música del Colegio de San Nicolás e influyente ejemplo para las niñas de la academia. Hace tiempo publiqué una biografía sobre el músico: RAMÓN MARTÍNEZ AVILÉS. MÚSICO, DIRECTOR Y PERIODISTA. En: Álvaro Ochoa Serrano, Michoacán. Música y músicos, El Colegio de Michoacán. México, 2007, Pp. 255-274.

49


1899, en una ceremonia de entrega de premios a los mejores alumnos de las escuelas públicas las jóvenes músicos de la academia figuraron de nuevo, esta vez alternando con la banda de música de la Escuela de Artes y Oficios y de una orquesta que, dice la nota periodística consultada en este caso, estaba compuesta por 65 músicos44.

Filarmónico. El Cosmopolita, León, 9/6/1895.

Conclusiones El trabajo me ha remitido a revisar las múltiples notas que sobre los músicos, la música y las músicas por ellos formadas he recogido en poco más de una década de investigación, esto en dos espacios objeto de estudio: las ciudades de Morelia, en el Estado de Michoacán, y Guanajuato, en el estado del mismo nombre. El asunto es que, para ser honesto, nunca me detuve, hasta ahora, en la reflexión sobre este particular grupo musical. Esto implicó hacer algunas lecturas y vincular el resultado del ejercicio con las referencias encontradas en mis investigaciones musicales. El trabajo hermenéutico me permitió, finalmente, determinar que, para el caso del s. XIX mexicano las estudiantinas fueron un conjunto musical formado por diversos instrumentos, y no solo guitarras y mandolinas como la estudiantina moderna. El caso es que, al margen del tipo de instrumentos utilizados, lo que determinó el mote de “estudiantina” fue que dicho grupo era conformado por estudiantes, de ahí las referencias encontradas en las fuentes de la época. De hecho, como ocurrió con la Estudiantina Popular Guanajuatense, en una nota periodística solían referirse a dicho grupo como estudiantina, y en otra como orquesta o conjunto de cuerda. Ello abona a la mención que da inicio a estas líneas finales.

Al inicio del s. XX la estudiantina continuaba en plena acción, participando, como en febrero de 1901, en un concierto de gala presidido por el gobernador de Michoacán45. Y en una nota publicada un año después, la editorial de La Libertad dedicaba una reseña a destacar su desempeño y considerarlo, además, extraordinario; en la referencia se hace notar que contaba en 1902 con 30 integrantes46. Las continuas noticias de la actuación de la estudiantina, aunadas a los expedientes de desarrollo educativo de la academia, remiten a un proyecto cultural extraordinario, de formación integral de la mujer. En efecto, el gobierno mexicano apostó por educar la sociedad en su conjunto, reconociendo como fundamental, la importancia de incorporar a la mujer al proceso educativo. En el camino las niñas fueron favorecidas con la incorporación de la enseñanza de la música, lo que favoreció el cultivo del arte que permitió la creación de una muy correcta estudiantina de mujeres.

El asunto que importa y del que se da cuenta en el trabajo es el importante papel que la música tuvo en los jóvenes que practicaron el arte durante el s. XIX mexicano. Comúnmente, como se ha visto, la música la aprendieron al interior de sus instituciones, y fueron dirigidos por sendos profesores de música. Más aún, al organizar sus estudiantinas, participaron en la vida cultural de su lugar de origen, siendo de esta forma, integrantes fundamentales del desarrollo musical, es por ello que a los jóvenes de la estudiantina formada en Guanajuato en 1881, y a los integrantes de la Estudiantina Popular Guanajuatense, debe reconocerseles como los precursores de la actual Estudiantina de la Universidad de Guanajuato. En tanto, las integrantes de la estudiantina de la Academia de Niñas de Morelia son la inspiración antigua, deben serlo, de la actual Tuna nicolatina, perteneciente a la Univ. Michoacana de San Nicolas de Hidalgo.

44

46

45

La Libertad, Morelia, 7 de febrero de 1899. La Libertad, Morelia, 15 de febrero de 1901.

50

La Libertad, Morelia, 7 de febrero de 1902.


Legajos de Tuna

La Tuna Abylense en 1891. Propiedad de familia Orozco-Rodríguez Mancheño, herederos de Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros

La Tuna Abylense de Ceuta (1891-1892) José Luis Gómez Barceló Ceuta es una ciudad española en el norte de África. Situada en el estrecho de Gibraltar, frente al Peñón de su nombre, constituye el estribo de un puente imaginario entre Europa y África, bajo el cual se unirían las aguas del Atlántico y el Mediterráneo. Atravesada por todos aquellos que quisieron cruzar el estrecho de norte a sur o de sur a norte, ha sido también centinela de cuantos querían ir del Mediterráneo al Atlántico o viceversa. Así, la geografía dio importancia al territorio, hoy día 20 kilómetros cuadrados, incluso antes de ser poblado, y en virtud de tales circunstancias, se sucedieron en su dominio fenicios, romanos, bizantinos, visigodos y árabes hasta su conquista, en 1415, por la armada de Juan I de Portugal. Fue en esos primeros años cuando el papa Martín V le dio el título de Ciudad para constituirla en Obispado. Era ya entonces, Ciudad, Plaza y Obispado. La reunión de las coronas de España y Portugal en

1581 cambió su rumbo, para potenciar su carácter de plaza militar en la que convivían militares, civiles y confinados. Al recobrar Portugal su Independencia, en 1640, Ceuta decidió continuar bajo el cetro español, lo que se reconoció en el tratado de Paz y Amistad de 1668, incorporándose a la corona con todos sus fueros y privilegios, además de manteniendo sus instituciones civiles. España no solo cuidó de su defensa y aprovisionamiento, sino que prácticamente la convirtió en un laboratorio en el que probar primero los modernos modelos de defensas abaluartadas y con posterioridad cualquier otro tipo de fortificación, que hoy son su principal atractivo patrimonial. Desde finales del siglo XVIII vio llegar a su presidio numerosos confinados políticos, destacando entre ellos los liberales españoles y los patriotas americanos. Algunos de ellos incluso llegaron a 51


ocupar cargos en su flamante Ayuntamiento, reconocido por la Constitución de Cádiz de 1812. Su régimen penitenciario, que les permitía vivir y trabajar en la población, hizo que muchas de sus ideas y hasta costumbres, se asimilaran por los ceutíes. Será la época en la que lleguen la prensa, el teatro, los casinos y cafés y otras muchas diversiones de la burguesía decimonónica. Respecto a las escasas élites culturales las constituían los militares, particularmente ingenieros y artilleros, así como los miembros de la iglesia, tanto presbíteros con o sin canonjía como frailes. En ambas instituciones, la militar y la eclesiástica, encontramos también la modesta enseñanza secundaria, casi siempre destinada a que los jóvenes siguieran ambas carreras, mediante academias preparatorias, academias militares y cátedras conventuales.

las Libertades. Todo lo cual queda especialmente refrendado por una prensa local con el mismo origen3. Cádiz es prácticamente durante toda esa centuria el referente de los ceutíes, y su carnaval una de las metas a conseguir. Así, hubo años en los que sin duda pudo competir con los de otras poblaciones de los alrededores, como sucedió en 1865, según lo cuenta el diario La Época de Madrid del 1º de abril4: He aquí la descripción del Carnaval en Ceuta que hace una carta de aquella Plaza: El domingo, dice, se veían por todas partes ondear banderas nacionales, así en tierra como en los buques surtos en la rada distinguiéndose entre estos el jabeque (correo) cuyo buque debía figurar traer a su bordo al Rey de los Delirios. Una salva de artillería anunció a las doce la salida de una numerosa comparsa que desde la maestranza de ingenieros se dirigió por la calle Real al muelle, donde debía verificarse el recibimiento del ilustre personaje carnavalesco. Iban a la cabeza de la comparsa, oficiales y sargentos de la guarnición montados en sus caballos lujosamente ataviados y vestidos con gusto y sencillez. Seguía a estos la música del regimiento de Ceuta, la cual se distinguía entre las tres por el lujo y esmero de sus trajes, y la banda de tambores que, ataviada de máscara, era dirigida por su tambor - mayor, que llevaba traje a la antigua. Iba después un gran carro figurando una casa de locos, en la cual iban todos los cadetes de esta plaza, unos vestidos de monos y de diablos, cada uno a cual más raro. Marchaba detrás una partida de escuderos, montados como toda la comparsa. Después seguía una carroza primorosamente enramada y adornada de flores, donde se divisaba, lujosamente engalanada, toda la servidumbre de la familia

Música y Carnaval La ciudad de Ceuta tiene una larga historia de cultura musical, que se organiza en dos grandes vertientes: la militar y la religiosa. En el primero de los casos, hay poco que decir si se tiene en cuenta de que hablamos de una población de hondas raíces castrenses, con numerosa guarnición ordinaria y extraordinaria, que siempre venía acompañada de músicos. En el segundo, el impulso principal era debido a que Ceuta ha sido y es también obispado desde 1417, con Catedral propia y en la que siempre fue necesaria la existencia de una capilla de música, de la cual vamos conociendo cada día más datos, al menos desde el siglo XVI1. A comienzos del siglo XIX aparece una pequeña burguesía que va a traer a la población nuevas formas de diversión, como serán los cafés, el teatro, el carnaval…2 Muchos de los promotores de esa nueva vida proceden de la provincia de Cádiz, tanto de la comarca transfretana de Algeciras y el Campo de Gibraltar como de la propia Capital de 1

Gutiérrez Álvarez, J.A. ARCHIVO DE MÚSICA DE LA CATEDRAL DE CEUTA: ESTUDIO Y CATALOGACIÓN. Cuadernos del Archivo Central de Ceuta, Ceuta (14) 2005, pp. 129-208. 2 Gómez Barceló, J.L. ACTIVIDAD TEATRAL EN CEUTA A FINALES DEL S. XIX, Cuadernos del Archivo Municipal de Ceuta, Ceuta (6-7), 19990, pp. 187-218.

52

3

Gómez Barceló, J.L. APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA PRENSA CEUTÍ (1820-1984), Ed. Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ceuta, 1984; LA IMPRENTA ALGECIREÑA, DURANTE EL SIGLO XIX, NEXO DE UNIÓN ENTRE AMBAS ORILLAS DEL ESTRECHO, Revista Almoraima, Algeciras (9), 1993, pp. 163-174. 4 La Época, Biblioteca Nacional de España (BNE) 1º de abril de 1865, nº 5242, p. 4.


Legajos de Tuna nacionales. Los moros de la compañía del Riff también han tomado parte en la fiesta, llamando la atención con sus disparos y algazara. Cuando hubo recorrido la comparsa toda la ciudad tuvo lugar un jocoso sermón público en el tercetre (sic), y por la noche hubo baile de máscaras. El lunes y martes también pasearon las calles numerosas comparsas y el miércoles se verificó el solemne entierro de la sardina. En fin, lo que es aún mejor, hemos despedido al Carnaval sin tener que lamentar la más leve desgracia. Pero lamentablemente es muy difícil encontrar noticias de las agrupaciones musicales de aficionados de aquella época y más aún saber quiénes las componían y a qué entidades estaban ligadas.

Un médico gaditano en Ceuta: Celestino García Fernández Dr. Celestino García Fernández. Fotógrafo Ángel Vidal. Col. del autor

Tolendal, y el ama de cría de la Reina estrechaba en sus brazos un chivo vestido elegantemente a guisa de príncipe. Después del acompañamiento de estos personajes seguía un jardín frondoso, donde iban sentadas con canastos de flores en sus manos doce bellas africanas, a cuál más hermosas, a guisa de ninfas. Iba después la música de Simancas, que tocando lindas piezas precedía a la carroza de la reina del Carnaval, la cual iba ricamente engalanada, rodeándola una lucida escolta de alabarderos a caballo, todos sargentos del Fijo de Ceuta. En medio de dos largas filas de monteros, vestidos a la antigua iba después en una linda carroza el Rey de los Delirios; seguían a la carroza doce maceros que cerraban la marcha. El pomposo recibimiento del Rey de los Delirios tuvo lugar en la plaza de San Sebastián, cuyo acto fue celebrado con otra salva de cañonazos: mientras tanto las bandas de música lo amenizaban con escogidas piezas y aires 5

Archivo Diocesano de Ceuta (ADCE), Expedientes matrimoniales, 1872, legajo 173. 6 García Fernández, C. GEOGRAFÍA MÉDICA DE CEUTA… Ed. J.L. Gómez Barceló, Ayto. de Ceuta, 1987, p. 4.

Hijo de un matrimonio de San Fernando, formado por Juan Antonio García Pérez y María Dolores Fernández Cubeiro, Celestino García Fernández vio la luz en la ciudad de Cádiz, el 12 de abril de 1851, siendo bautizado en la parroquia de San Lorenzo5. La desahogada situación familiar de sus padres le permitió cursar sus estudios en los colegios de Santo Tomás de Aquino y San Felipe Neri, con muy buenas notas, para obtener el 25 de octubre de 1865 el grado de Bachiller en el Instituto Provincial de Jerez de la Frontera6. Seguidamente, nuestro flamante bachiller se traslada a Sevilla, donde cursa el preparatorio para hacer la carrera de Medicina, que realizará íntegramente en la Facultad de Cádiz, en tan solo cuatro años. El profesor Herrera Rodríguez7 escribió que su expediente no se puede calificar de brillante, aunque sí de muy trabajado y seguro… para destacar a continuación lo sorprendente que resulta que en el mismo mes que terminó la carrera, septiembre de 1870, iniciara las asignaturas de 7

Herrera Rodríguez, F. CELESTINO GARCÍA FERNÁNDEZ (1851-1908) Y SU TESIS DOCTORAL UROLÓGICA (1870), I Congreso Internacional El Estrecho de Gibraltar, Ceuta, 1987, tomo IV, pp. 127-136.

53


Cuadro de profesores del Colegio de Santa Ana. De izquierda a derecha, en pie Alfonso Barrada, José Gámez, Roberto Fritschi, Ramón Fiol y José Delgado. Sentados Mariano de la Sota, Ángel Calcaño, Celestino García y Luis de Mesa. Col. del autor.

doctorado, que defendió al mes siguiente, con tan solo 19 años, sobre un complejo tema urológico. Sin duda García Fernández era un hombre que sabía lo que quería y era firme en sus pasos y decisiones. Meses más tarde, el 11 de abril de 1871 obtuvo por concurso de méritos una plaza de Médico Titular de Ceuta ante once candidatos, de la que tomará posesión una semana después8.

hoy sus herederos9. Un Inmueble en el que según la tradición estuvo ubicada una de las primeras logias masónicas a la que él mismo perteneció, lo que no sería extraño dado que don Celestino llegaría a ser grado 30 en la misma y el secretario de la misma logia el farmacéutico Ifigenio Utor Custodio, tenía instalada su botica en los bajos de la misma finca en la que residía el prestigioso doctor10.

El Colegio de Santa Ana

En 1872 contrajo matrimonio con Serafina Vázquez Almanzor, descendiente de los antiguos mogataces llegados a Ceuta un siglo atrás desde Orán, adquiriendo un inmueble en la arteria principal de la población, cuya vivienda conservan aún

Ha sido una constante, en todo tiempo y lugar, conseguir instituciones de enseñanza que mejoraran el nivel de las poblaciones y elevaran sus po-

García Fernández, C. Geografía… op.cit. p. 4. Gómez Barceló, J.L. UN MÉDICO EN LA FRONTERA DE DOS MUNDOS: CELESTINO GARCÍA FERNÁNDEZ (1851-1908), en Regenerar España y Marruecos. Ciencia y Educación en las relaciones hispano-marroquíes a finales del siglo XIX, Eds. F.J. Martínez Antonio e I. Gonzá-

lez González, Estudios Árabes e Islámicos, Monografías, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 2011, pp. 385-404. 10 Sánchez Montoya, F. MASONERÍA EN CEUTA. ORIGEN, GUERRA CIVIL Y REPRESIÓN 1821-1936, Ceuta, edicioneslibrosdeceuta.com

8 9

54


Legajos de Tuna sibilidades de triunfo profesional. Un espíritu que sin duda estaba en ese tipo de profesionales liberales, de ideario masónico, al que pertenecía el Dr. García Fernández. Fruto de la exclaustración de franciscanos y trinitarios, las dos órdenes asentadas hasta el primer cuarto del siglo XIX en Ceuta, fue la desaparición de las diferentes cátedras de latín, teología y gramática que mantenían11. Hubo varios intentos por resolver esta carencia desde la propia Iglesia, siendo la principal la fundación de los Sagrados Corazones en el mismo palacio episcopal, y que servía de seminario menor, financiando becas en forma de capellanías de coro12. Pero al fin, en 1883, Celestino García Fernández logró formar un grupo de profesores y alumnos y constituir el Colegio Santa Ana. A pesar del ideario previsible del nuevo centro, la iglesia local lo acogió con tan buenos ojos que inclusive le alquiló los locales del palacio episcopal que había ocupado el colegio de los Sagrados Corazones. Del mismo modo, el Ayuntamiento de Ceuta prestó su apoyo al nuevo centro dotando varias plazas de alumnos cuyas familias no podían sufragarlas. Todos querían ser alumnos de una institución que no solamente preparaba para obtener el título de bachiller o de maestro, sino los exámenes para optar al ingreso a diferentes carreras, o la formación en música e idiomas.

La música, pieza importante en la educación de los jóvenes

La vida del Colegio Santa Ana no fue muy larga, dado que un cambio legislativo que fijaba el número de profesores y licenciados en los centros de enseñanza obligó a su fusión con el Colegio San Ildefonso en 1893, dando lugar a uno nuevo que recibió el nombre de María Cristina13. A pesar de los cambios, el nuevo centro siguió sin tener capacidad de examinar a su alumnado para obtener el título de bachiller. Es más, se produciría un problema añadido, dado que en vez de continuar ha ciéndolo en el Instituto de Jerez, ahora tendrían que hacerlo en el de Cádiz. Pero es otra historia.

Desde un principio, el centro incorporó una academia de música para chicos y chicas, que llegó a actuar en uno de los escenarios de la Ciudad, concretamente el Teatro Variedades, entre otras ocasiones para solemnizar la festividad de Santa Cecilia en 189014. Un concierto ampliamente comentado en el mismo diario El África de 29 de noviembre de 1890 por el que vemos como casi todos los alumnos no solamente cantaban, sino que tocaban algún instrumento, como el piano, el violín o la flauta, siendo los profesores de dicha academia D. Jacinto Gil y D. Ramón Aurora.

11

ENSEÑANZA DE CEUTA 1904-1931, en La Educación en Ceuta y el norte de África en los siglos XIX y XX, XIII Jornadas de Historia de Ceuta, Instituto de Estudios Ceutíes, Ceuta, 2012, pp. 103-162. 13 Ibídem 14 El África, Periódico semanal de las posesiones españolas, Ceuta, número 186, 15 de noviembre de 1890.

Gómez Barceló, J.L. LA BECA DEL REAL COLEGIO DEL SACROMONTE DE GRANADA FUNDADA POR EL QUE FUERA SU COLEGIAL Y OBISPO DE CEUTA JUAN JOSÉ SÁNCHEZ BARRAGÁN, en Iglesia y Sociedad en el Reino de Granada (s. XVI-XVIII), Granada, Universidad de Granada, 2003, pp. 327-340 12 Gómez Barceló, J.L. EL PATRONATO MILITAR DE

Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros. Col. del autor.

55


Orla de profesores y alumnos del Colegio de Santa Ana, 1891. Col. del autor.

Así pues, no fue extraño que en 1891, si no antes, se montara una estudiantina con el nombre de Tuna Abylense, entre cuyos primeros impulsores estuvo el que más tarde sería periodista, arabista y filósofo Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros, autor de muchas de sus letras, si no de todas. Sería ésta, según él mismo escribió, la primera estudiantina que tuvo Ceuta.

Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros Uno de los personajes que mejor refleja el mundo ceutí de finales de siglo XIX es Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros. Nacido en Ceuta en 1872, compaginó sus primeros pasos en las aulas con el aprendizaje del árabe con profesores del prestigio de Felipe Rizzo Almela o Miguel Busutil Almagro. La prematura muerte de su padre, en 15

Lisón Hernández, Luis, DICCIONARIO BIO-BIBLIOGRÁFICO DE LOS CRONISTAS OFICIALES DE ESPA-

56

1885, le obligó a obtener el título de auxiliar de escuelas prácticas y comenzar a dar clases con tan solo 13 años, lo que hizo para mantener a su familia y seguir estudiando. Como buena parte de los jóvenes ceutíes de su época, se preparó en el Colegio de Santa Ana para obtener el título de Bachiller, con el que años después podría iniciar la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de Granada. Antonio Ramos fue un gran conocedor de Marruecos, sobre el que escribió artículos y libros, asesorando a las autoridades, tanto en Ceuta como en Tetuán, en este último caso a partir de la instauración del Protectorado Español, en 1912. Fundador de periódicos y de la Asociación de la Prensa de Ceuta, muy activo en instituciones como el Centro Comercial Hispano Marroquí de Ceuta, fue el primer Cronista Oficial de Ceuta, falleciendo en la misma ciudad en la que nació, en 191915. ÑA, Murcia, 2018, p. 578.


Legajos de Tuna

La Tuna Abylense Una reciente donación al Archivo General de Ceuta, para el fondo que custodia los documentos de Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros, nos ha permitido recuperar un manuscrito de un artículo de Antonio Ramos publicado el 14 de febrero de 1891, en el periódico El África, como alumno del mismo. La columna impresa ya la habíamos catalogado en el mismo fondo, pero hasta el momento no hemos conseguido el número del periódico completo, ya que falta en la colección encuadernada de la Biblioteca Pública del Estado de Ceuta, que también está digitalizada en prensahist orica.mcu.es. En este artículo, su autor nos cuenta pormenorizadamente la primera aparición de la estudiantina del Colegio de Santa Ana en 1891 y nada mejor que ofrecer al lector, para su conocimiento, su texto completo: “Tuna Abylense” Pálido será todo lo que diga, porque triste se encuentra mi espíritu, bastante lastimado, para lo que la realidad exige al describir un acto que además de entrar en las alegres fiestas del Carnaval, es en verdad, el colmo de la alegría, la animación y el entusiasmo en toda su manifestación. Los que han logrado la dicha de oír la estudiantina “Tuna Abylense”, han conseguido una prueba más para el alto concepto que del Colegio de Santa Ana, dirigido por el Dr. García16, hubieran podido conseguir. Cuanto podamos decir de este distinguido señor poco será, en relación a sus altas cualidades como profesor, amigo y ciudadano. Con referencia a lo dicho primeramente, nadie mejor que los que tenemos el gusto de escuchar sus sabias explicaciones somos los llamados a dar el fallo, pudiendo decir de él, posee el don didáctico tan necesario en la enseñanza; no engalanado con la inútil y estéril elocuencia, sino con la claridad, sencillez, con16

Celestino García Fernández. Ramón Aurora. 18 Jacinto Gil. 19 José Delgado, profesor de geografía e historia universal; José Gámez, profesor de historia de España; Luis Mesa, farmacéutico, profesor de historia natural; Ramón Fiol, profe17

cisión y pureza con que salen adonadas las palabras de labios de elocuentes oradores. Los que le tratáis en la esfera de la amistad, juzgadle y añadir un laurel más a su constancia y honradez acrisolada. ¿Y cómo se puede dudar que tales hombres, no véanse rodeados de compañeros también dignos, que le ayuden en sus empresas encaminadas todas al bien general? Todos en apretado haz y hacia un fin marchan, y si Aurora17 sin descanso trabaja para conseguir la completa educación musical de varios jóvenes, no menos el Sr. Gil18 con paciencia y sabia dirección realiza el ideal de embellezar este pueblo con el divino arte de la música. ¿Y qué diremos de los Sres. Delgado, Gámez, Mesa, Fiol, Calcaño, Fritchi y Sota?19 De estos que poseen superiores dotes pedagógicas y que demuestran constantemente el amor a la enseñanza. Pasó la música, las ciencias y las letras pasaron y como paréntesis que cierra a los sacerdotes del Saber, se presenta el pintor Sr. Barrada20, del que se puede decir tiene gusto, buen dibujo, luz, color, entonación y la sublime chispa divina que se llama inspiración. A esta recurro para que con su lumbre me ilumine y logre salir esta revista, si no con la que debiera por carecer de las suficientes condiciones literarias, al menos con las que aspiran mis deseos. Reunidos a las 12 la mayoría de los alumnos que componen el Colegio de Santa Ana, en el mismo local y después de hechas algunas observaciones por el Director respecto de la forma con que debían recorrer las calles para mayor lucidez de la estudiantina, esperaron señalara el reloj la una, hora convenida para la salida. Prolijo y cansado sería enumerar los individuos que formaban la multitud, compuesta de los elementos civil y militar, que aguadaba impaciente la llegada de la “Tuna”. La coincidencia de estar la casa del Director entre el sor de latín y castellano; Ángel Calcaño, profesor de retórica y psicología; Roberto Fritchi, ingeniero militar, profesor de matemáticas; Mariano de la Sota, profesor de francés. 20 Alfonso Barrada Medina Sidonia, pintor formado en la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Sevilla.

57


Homenaje al conde de Gómez Jordana y su esposa en Ceuta, ambos en el centro de la imagen, en 1929. En la parte izquierda, el quinto, con barba blanca y lentes, Cayetano González Novelles. Col. del autor.

“Casino Militar”, “Reunión de Amigos”, “Casino Africano” y próxima a la plaza de Alfonso XII, fue causa mayor para dar a este acto el carácter de verdadera manifestación. El momento no se hizo esperar y la inquieta muchedumbre dejó asomar la alegría y animación al rostro por la proximidad de la “Tuna Abylense”. Aquí empieza el entusiasmo que raya en delirio y los espectadores dejan paso franco a los estudiantes que al son de preciso pasacalle, llegan hasta la puerta del Sr. Celestino García. El traje es el tradicional y tan conocido en las aulas: calzón corto, manteo, tricornio con cuchara, etc., y además un lazo en el brazo que indicaba con sus variados colores el curso a que el alumno pertenecía. Hecho alto, adelantáronse los señores López, Presidente de las voces cantantes, y Moreno, porta-estandarte, ambos alumnos del quinto 58

curso del Bachillerato, subiendo a la casa del Sr. García para hacerse entrega del estándarte, joya regalo del mismo señor y obra del artista Sr. Barrada. Abriéronse como por arte mágico los balcones de la morada de nuestro Director y tomaron puestos en ellos los Sres. García, Delgado, Gámez, Mesa, Barrada y Calcaño, y habiendo sido entregado interiormente el estandarte por el Sr. García al Sr. López, éste a su vez hizo entrega al Sr. Moreno que lo mostró a sus compañeros desde el balcón, siendo recibido por los mismos con la patriótica Marcha Real, terminando con vivas al Colegio de Santa Ana, a su Director y “Tuna Abylense”. No para el entusiasmo, continúa aumentado por momentos. Llega la hora de poder admirar de cerca el estandarte en el que con maestría estaban representadas las alegorías de las artes, ciencias, letras y carnaval. Empezó el canto saludando al señor García y


Legajos de Tuna continuó la estudiantina entonando otros que gustaron lo suficiente para arrancar varios vivas. Un alumno del cuarto año, el Sr. Saavedra, ha sido el encanto de los que han podido apreciar la dulzura y delicadeza de su voz, y no han faltado femeninas manos que acaricien el rostro del imberbe tenor. Un saludo desde aquí les mando, haciendo particular mención del Sr. López, cuya dirección es justa y acertada, pues una sola indicación de su batuta ha hecho lanzar cadenciosa armonía de voces dulces y delicadas. Tampoco olvido a mi amigo Delgado (D. Leopoldo) que un solo impulso de su mano consigue arrancar vibraciones a las cuerdas, sonidos cadenciosos a las flautas y repique musical a las panderetas y triángulos. De ambos diré son el alma que anima ese cuerpo rítmico-sonoro. Terminado que fue por indicación del Sr. Director el acto del saludo, hízolos subir para obsequiarlos. Quedaron los espectadores satisfechos y esperaron, pues un segundo acto haría rebosar el vaso de las alegrías. A continuación marcharon a saludar a su compañera la ilustrada señorita Matilde Gavarrón21, cuya casa se hallaba invadida por lo más escogido y selecto de este bello sexo. ¡Cuánta hermosura fue digna de admiración! ¡Cuántos estudiantiles ojos se dirigieron hacia aquel ramo de celestiales figuras! Entre ellas destacábase la de nuestra condiscípula que cual reina rodeada de graciosa cohorte, dejaba escapar su gratitud y entusiasmo a aquel coro de juveniles bardos, sus compañeros. Empieza el canto y los espectadores dirigen sus miradas a la diva, que con graciosa sonrisa recibe las justas alabanzas. El Sr. López se acerca a pedirle la insignia de su año (1º blanco), para honra del estandarte y la señorita Gavarrón se digna arrojar una corona en la que se leía la inscripción “Matilde Gavarrón a sus compañeros” y que fue recogida por el estandarte que la ha lucido por la población e infinidad de veces vitoreada. El Sr. Delgado colgó su insignia (5º morado) en la

Entre la documentación que conservaba la familia Orozco-Rodríguez Mancheño, herederos de Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros, alcanzamos a ver, a comienzos de los años 90, una desvaída y mal conservada fotografía de la Tuna Abylense. La reprodujimos y gracias a ello podemos hoy traerla aquí, cuando desconocemos su paradero.

Matilde Gavarrón Muñoz aparece en la orla como alumna de la clase de dibujo. Estudió piano, dando clase y acompa-

ñando a concertistas. Contrajo matrimonio con el periodista y archivero Cayetano González Novelles y Moya.

21

misma corona. Muy satisfechas quedaron las señoritas reunidas, como los caballeros y determinaron a las 3 retirarse, para continuar el itinerario. ¡Bien por la “Tuna Abylense” primera en esta población, admirada por el orden que ha reinado en todos sus actos y que ha dejado los nombres de los individuos que la componen y del colegio a que pertenecen en el alto puesto que cada uno hubiera conseguido! Marchan al son de precioso pasodoble, seguidos de séquito entusiasta para visitar al Excmo. Sr. Comandante General, Alcalde, Profesores, Sres. Padres de los alumnos y varias casas particulares, siendo en todas partes obsequiados y todos ellos satisfechos de las atenciones que les han prodigado, por lo que en el nombre del Colegio y en el mío, doy a todos la más profunda expresión de agradecimiento y gratitud. Los tres días han sido los estudiantes del Colegio de Santa Ana los protagonistas del Carnaval a los que digo pueden estar satisfechos de haber sido los primeros en la realización de este acto. Nuestra enhorabuena al Sr. García por sus alumnos y no otros los realizadores de una comparsa que ha llevado la alegría y entusiasmo a muchas casas, y ha servido de solaz y distracción a estos habitantes. Su parte tiene también el Ilustre Ayuntamiento que subvenciona a alumnos que dejan el nombre de este pueblo en lugar honroso, a otros que han demostrado sus condiciones artísticas en los exámenes musicales y a los que colocan sus modestos nombres en las columnas de las publicaciones. A. Ramos, Alumno del Colegio de Santa Ana.

Una imagen de la Tuna Abylense

59


Cabecera de La Prensa Escolar, Archivo General de Ceuta, Fondo Antonio Ramos y Espinosa de los Monteros

No conocemos a su autor, pero sí que se hicieron numerosas copias, dado que en los diarios de D. Cayetano González Novelles hay una nota de 7 de julio de 1929 en la que dice haberle enviado una foto de la Tuna Abylense de 1891 al general Gómez-Jordana, porque estaba él retratado en ella. El dato es interesante y concuerda perfectamente con la estancia en la ciudad de la familia Gómez Jordana. Francisco Gómez-Jordana Sousa había nacido en 1876 y en 1891 tendría quince años, estando entonces su padre en Ceuta como Jefe de Estado Mayor. Gómez-Jordana ocuparía, andando los años, puestos importantes como la Alta Comisaría de España en Marruecos entre 1928 y 1931, siendo hecho conde de Gómez Jordana por el Rey Alfonso XIII en 1926. En la imagen podemos reconocer la indumentaria descrita por el propio Antonio Ramos, así como el estandarte, en la parte izquierda de la fotografía. En el centro, con barba, E. López, al que reconocemos en la orla del Colegio y que Ramos dice ser el director de la agrupación.

Las letras de la Tuna Abylense en “La Prensa Escolar de Cádiz” Gracias a Antonio Ramos y sus herederos podemos recuperar buena parte de las letras que compusieron el repertorio de la Tuna Abylense, aunque no sepamos como sonaban. La atribución de 22

Archivo General de Ceuta (AGCE), Fondos Históricos

60

buena parte de ellas al propio Ramos nos viene por la publicación con su firma de varias de ellas en el número 46, de 10 de enero de 1891, de La Prensa Escolar22, periódico defensor de los intereses escolares españoles que se imprimía en Cádiz. Además, esas mismas coplas, que él denomina Cantares se encuentran copiadas y firmadas en su cuaderno autógrafo ya mencionado. TUNA ABYLENSE Los ojos de la que adoro, No son ojos, son dos soles Que me acortan la existencia Cuando entornados los pone. Nunca dejes de mirarme Por temor a que me mates, Pues aquel que muere a gusto Hasta la muerte le sabe. El amor es un secreto Que en vano sabios definen… Cuando dos ojos se encuentran ¡Ya saben lo que se dicen! La esclavitud es muy mala, Eso dicen, más lo niego, Porque preso por mi amor Es como mejor me encuentro. Cuando Dios formó este Mundo, Nombró reina a la mujer, Con obligación al hombre (FH), legajo 4, expediente 8.


Legajos de Tuna De callar y obedecer. En los amores del Mundo, Antepongo la amistad; Es medicina del alma, A más de necesidad. Los amigos son hermanos Que nos da la sociedad, Y los hermanos amigos Que nuestros padres nos dan. Conocemos una Antonia Morenilla de ojos negros, Por quien laten corazones Hace ya bastante tiempo. Son tus ojos, niña hermosa De electricismo una pila, Pues dejan magnetizado Al que con ellos tú miras.

tura transcribimos ambas. La primera tira de coplas está dedicada al Colegio, sus profesores y alumnos: Los alumnos del Colegio Saludan en este día, A su digno Director Don Celestino García. Todos juntos deseamos, Pase con felicidad En unión de Su Señora Las fiestas del Carnaval. Con quid vel quid Con el qui, quae, quod. ¡Viva el Carnaval! ¡Viva el buen humor! Al Señor Don Celestino Le suplicamos en masa, No nos guarde algún regalo De la infernal calabaza. Estudiar lo que podamos Fielmente le prometemos Más use benignidad En el momento supremo Dejaremos ya los libros Pues que llegó el Carnaval, Nuestra misión estos días Es divertir y cantar. Cuando estamos estudiando Todo se vuelve rabiar, Y ahora que estamos cantando Vuélvase todo gozar. Son tan sabias tus lecciones Matemático Roberto, Que tus alumnos esperan En junio quedar contentos. Entonces nos luciremos Y contentos y felices, Trazaremos rectas, curvas, Paraboloides y elipses. La flor y nata hemos sido En el Colegio y la Escuela, (Se advierte que se murieron Ha tiempo nuestras abuelas) Pues es tal nuestra afición

Las tiras de coplas En abril de 1886 había estado en Ceuta la comparsa de “Viejas Ricas” gaditanas, dirigida por Manuel Collado23 y para que el público acompañara las actuaciones imprimieron 1000 cuartillas de coplas, según leemos en un libro de cuentas de la Imprenta García de la Torre que conservamos. A imitación de aquello, y seguramente porque venía haciéndose en otros lugares, se imprimieron un número que no conocemos de tiras de coplas, en papel verde, y con dos grupos de composiciones diferentes. En la primera encontramos algunas de las que estaban en La Prensa Escolar, pero agrupadas en estrofas de ocho versos y además con su estribillo, mientras que en la segunda están las coplas dedicadas al profesorado, y a las que Ramos se refería en El África, con el mismo estribillo. Reproducimos una de las tiras conservadas en el Archivo General de Ceuta24, pero considerando la dificultad de su lec23

El Eco de Ceuta, 1 de abril de 1886.

24

AGCE FH Legajo 1, expediente 3

61


Aurora con tus lecciones, Tu paciencia y dirección, Conseguimos en un verbo Cantar solo de afición. No olvidamos ni uno solo Al recién casado Aurora, A quien todos deseamos Sea feliz con su señora. La segunda de las tiras recoge, como ya habíamos indicado, algunas composiciones publicadas en La Prensa Escolar de Cádiz, pero aquí aparecen con su estructura completa y el mismo estribillo de la anterior.

Matilde Gavarrón Muñoz en 1891. Col. Rosa María de Roda González Novelles.

A la pluma y a los libros, Que al ponernos a estudiar Sin saberlo nos dormimos. Los muchachos que componen Esta tuna estudiantil, Dan vítores entusiastas Al Profesor Señor Gil. Al Profesor eminente Cuya sabia dirección, Facilitó a estos sopistas Entonar una canción. La niña que esté de luto Por la ausencia de su amante, Aquí pudiera escoger El amor de un estudiante. Con gusto les ofrecemos Corazones cariñosos, Más a cambio que nos llamen Sus queriditos esposos. 62

Conocemos una Antonia Morenilla y de ojos negros, Por quien laten corazones Hace ya bastante tiempo. Son tus ojos, niña hermosa, De electricismo una pila, Pues dejas magnetizado Al que con ellos tú miras. Con quid vel quid Con el qui, quae, quod. ¡Viva el Carnaval! ¡Viva el buen humor! Los ojos de la que adoro, No son ojos, son dos soles, Que me acortan la existencia Cuando entornados los pone. Mas no dejes de mirarme Por temor a qué me mates, Pues “aquel que muere a gusto Hasta la muerte le sabe”. Señores: hay una alumna De Geografía y Latín, Que es la chica más bonita Que puede encontrarse aquí. Compañeros este día Llenos de satisfacción Saludan con regocijo A la alumna Gavarrón. Ved en las puertas del Cielo Mujeres que aprisa llaman Y San Pedro les contesta: “No admito más que africanas”. Son tan bellas las mujeres


Legajos de Tuna Que encierra Ceuta en su seno, Que elegidas favoritas Son en el reino del Cielo. El amor es un secreto Que en vano sabios definen, Cuando dos ojos se encuentra, ¡Ya saben lo que se dicen! Cuando nos miran las niñas No sabemos qué nos da, Mas se nos conmueve toda La columna vertebral. En los amores del mundo Antepongo la amistad, Es medicina del alma A más de necesidad. Los amigos son hermanos Que nos da la sociedad, Y los hermanos, amigos Que nuestros padres nos dan. Para corneta de ángeles Te quiso un día llevar Dios. Pero te pusiste seria Y hasta Dios se arrepintió. Pues tienes Elena hermosa Belleza tan singular, Que solo la Artillería Hasta ti pudo llegar. El amor del estudiante Es causa de admiración, La que quiera convencerse Nosotros damos lección. Lecciones a domicilio Os daremos gratuitas, Pero se advierte… muchachas Que tan solo a las bonitas.

posible que se conserven otros en los muchos cuadernos de pensamientos y versos coleccionados por su autor durante su vida y que hoy en día forman parte del fondo que con su nombre conserva el Archivo General de Ceuta.

Epílogo La Tuna Abylense tuvo gran éxito en el carnaval de 1891, teniendo que salir varias veces por las calles de la ciudad a petición de los vecinos, según leemos en un recorte del periódico El África sin fecha que conservó el propio Antonio Ramos. En 1892 volvió a salir, obteniendo el primer premio del concurso de carnaval convocado por el Ayuntamiento, sin embargo, como había renunciado previamente a concursar el premio, recibió las 500 pesetas correspondientes la Compañía mono-leo, etc, et… Así y todo, la Junta Censora obsequió a la Tuna Abylense con un diploma honorífico y una corona25. Parece que fruto del éxito fue la constitución del Club Abylense, en 1894, para hacerse cargo del local social de El Liceo, pero a la vista de un artículo de Antonio Ramos publicado en 189526, lametándose de la pérdida de la Tuna y de la falta de nivel de los carnavales de ese año organizados por el Club Abylense, es muy posible que fuera tan sólo flor de un día. Circulicebylenses El peso de sus coronas le encadenaron, y he aquí por qué El Liceo de Ceuta, en cuya escena brillaron soles del arte, y relucieron alboradas continuas, se rindió al plácido dormitar del vencedor sobre laureles jamás inmarcesibles. Hoy, después de haber gozado el sueño de los justos, solo aletea; y aunque le faltan aquellas mejores plumas, rizado encaje de sus alas, que fueron unas arrancadas por los dedos de Dios, y otras arrebatadas por los vientos, aspiran los hijuelos del fénix de nuestras sociedades, remontar el vuelo a las regiones que alcanzaron sus progenitores. ¡Quieran los hombres de buena voluntad entregar las riendas del gobierno de nuestro tradicional Liceo en hábiles manos, y continúe la

Otras composiciones del cuaderno de Antonio Ramos En el cuaderno al que nos hemos referido ya hay otra serie de Cantares escritos entre 1891 y 1893 por Antonio Ramos, casi todos dedicados a jóvenes de su época, pero que no podemos decir que fuesen interpretados por la estudiantina, por lo que omitiremos su publicación aquí. También es 25

El África, 5 de marzo de 1892.

26

El África, 2 de marzo de 1895.

63


honrada existencia y gloriosa que vivió entre luminarias e irisaciones! Ni se vista con haráposa indumentaria, como virtuosa alma que informa deforme organismo, ni sirva ella como instrumento acomodaticio a improvisados desintereses. Eso queremos, el Liceo, el antiguo Liceo. Todo el antipático y repulsivo de la saturnal, todas las manifestaciones menos conformes con la cultura fin de siecle han satisfecho cumplidamente su misión en las Carnestolendas del año corriente de gracia, sin ídem alguna. Aquellas mascaradas de antaño cuyo paréntesis fina fue la Tuna Abylense; los rasgos característicos de ingenio, fina sátira, culta fraseología y disfraces elegantes; aquellas comparsas y bandas de música que arrastraban centenares de almas, todo ha terminado; algunos que con por si sobrevino, otro que ensuciaba con su traje el lodiento barrizal, otros que enarbolan garrotes y luciendo cuernos, o

cantando coplas que debieran llegar a oídos de los protectores de animales y plantas, porque semejan dolientes ayes; descomposiciones poéticas que debieron ser decomisadas como el género averiado, y véanse muestras en las de la comparsa Arte taurino, ejército de chicuelos que se parapetan en algunas esquínas y aporrean a cuantos transitan, cuando no se lanzan al suelo al olor de algunos céntimos que la caridad les arroja desde los balcones; coronas de rábanos que la galantería ofrece al bello sexo, todo forma el culto y variado repertorio de las bromas de nuestro pasado Carnaval. Una sola batalla hemos presenciado: la que presentaron los jóvenes de El Club Abylense a las señoritas que comparten con ellos las tareas escénicas. Por breves instantes se formó una preciosa y abundante lluvia de papelillos, dulces y aleluyas. Ha sido lo único que ha sobresalido.

Murga de carnaval de Ceuta en los años 90 del siglo XIX, fotografía Marcelino Cía y José Lara, Col. Familia Lara

64


Legajos de Tuna

El Centro en la Exposición española de turismo en Londres. 1914.

Influencia del devenir político a lo largo de la Historia del Real Centro Filarmónico de Córdoba “Eduardo Lucena” (1902 – 1943) Rafael Asencio González Para calibrar la popularidad, importancia o influencia de una determinada "Sociedad" en el área donde reside y, consecuentemente, más notorio es su existir, en un período de tiempo determinado, cabe acudir a diversos marcadores que dan cuenta, a todas luces, de su presencia más o menos vívida y constante en el devenir de la misma. Singularmente sirven para apreciar tales efectos sus apariciones en prensa, sea por su influencia práctica directa en el acontecer socio-económico o político de la ciudad o, por su capacidad para inspirar a los ciudadanos al reflejar valores que se consideran propios del acervo inmaterial inserto en el ADN global, como nacionales de un determinado país, o privativo de los habitantes del lugar específico.

Ni que decir que, a más de lo anterior, debe tenerse en cuenta el hecho de que el objeto o finalidad de la "Sociedad" en concreto evaluada la encumbre como centro de influencia económica y política, factores que, sin duda, coadyuvan a comprender su ascendiente y la base más o menos amplia de los elementos que la integran, dicho de otro modo, que ésta pueda considerarse por su finalidad y por los miembros que la conformen más o menos elitista. Y así, ciertamente, en una comunidad como la cordobesa de los años 1902 a 1943, cabe detenerse en una serie de Centros, Colegios, Corporaciones o Sociedades de Recreo o Casinos que de con65


tinuo se asoman a las páginas de sus diarios y revistas, entre los que descolla sobremanera el Real Centro Filarmónico <<Eduardo Lucena>>, dotado de una base social muy amplia (integrada por un gran número de socios pertenecientes al cuadro activo y socios protectores) y un carácter popular que a menudo se describe como espejo de "cordobesismo". Las circunstancias anteriores y las ambiciones de la propia Sociedad deseosa de dar muestras de su arte allende las fronteras de la provincia la llevan a elegir de cara a regir sus designios, por lo general, a personalidades que, normalmente por razón de su cargo representativo (aunque pueden existir otras razones) irradien su influencia a su favor, si bien es ésta una relación simbiótica, y así quien ocupa la presidencia suele verse beneficiado por el plus de popularidad que le otorga dirigir la nave de una Sociedad tan querida por los cordobeses como el Real Centro Filarmónico.

Sello del período de Tomás Garrido Asensi. 1902-1903

Sin lugar a dudas el lector curioso sabrá hallar en estas páginas muestras de la influencia (dimanada entre otras razones, pero con una importancia señalada, de la popularidad otorgada por la presidencia de la Sociedad) de los distintos personajes que aparecen en este estudio; por demás, las tendencias políticas preeminentes en la sociedad cordobesa de aquellos años tienen oportuno reflejo en las de los presidentes que, situados en la cúspide de su organización jerárquica, rigieron los destinos del Real Centro Filarmónico de Córdoba <<Eduardo Lucena>>, que dejará patente en la variación de sus símbolos (bandera, estandarte, sellos, etc.) de los cambios políticos a sus vez producidos en el país.

Constitución de la Sociedad Eduardo Lucena, Centro Filarmónico Cordobés (14-11-1902) El 22 de octubre de 1902, varios amigos y admiradores del infortunado maestro don Eduardo Lucena se proponen reorganizar la Estudiantina Cordobesa que él creó1. A tal objeto celebran esa noche una reunión a la que invitan a un gran número de aficionados al arte lírico. Tras discutirse el proyecto, los numerosos asistentes proceden a la aprobación del reglamento de la nueva sociedad y votan la constitución de la Junta directiva presidida por Tomás Garrido. La Estudiantina Cordobesa se refunda.

De lo anterior es prueba la percepción periódica por parte del Real Centro de subvenciones públicas coadyuvantes al fin de lograr sus metas. También bastaría como demostración del "interés" de los presidentes de la Sociedad el hecho que de los 21 que desempeñan dicho cometido, 14 ocuparán también cargos políticos representativos en el Ayuntamiento, la Diputación Provincial o incluso en las Cortes Generales. Los 7 restantes ejercen una profesión que les concede influencia en la vida de la ciudad (así dirigen periódicos o incluso la asociación de la prensa, son empresarios de reconocido prestigio o, por ejemplo, dirigen instituciones cuyo objeto coincide con el del Centro, así el Conservatorio Superior de Música).

Apenas un mes más tarde Los reorganizados de la Estudiantina Cordobesa2 resuelven proponer, a todos los individuos que la constituyen y a los amantes del arte la creación de una sociedad denominada Eduardo Lucena, Centro filarmónico Cordobés. Finalmente, en la reunión del 14 de noviembre, celebrada en el salón alto del café Suizo, la moción prospera y se acuerda la constitución del Centro, siendo elegido primer presidente también Tomás Garrido Asensi. Diez días más tarde, el 24 de noviembre, se presentaba en el Gobierno civil copia ("con arreglo al artº. 4º de la vigente Ley de Sociedades de 30 de Junio de 1887) del <<Reglamento de la sociedad denominada Eduardo Lucena - Centro filarmónico Cordobés, establecida en la calle de las Cabezas nº. 17>>.

1

2

Diario de Córdoba, 22/10/1902.

66

Diario de Córdoba, 13/11/1902.


Legajos de Tuna

El Centro durante la Restauración Borbónica (1902-1931) El Centro vive sus primeros 28 años y 5 meses en la etapa política de la Restauración Borbónica, que se extendió entre finales de 1874 (tras caer la 1ª República con el pronunciamiento del general Martínez Campos) y el 14 de abril de 1931 (fecha de proclamación de la 2ª República) y se sustentaba en tres pilares: la monarquía, la Constitución de 1876 y el turno de partidos (alternancia pacífica entre los partidos Conservador y Liberal). Tres son las subetapas de la Restauración Borbónica en las cuales la Estudiantina del Centro Filarmónico Cordobés <<Eduardo Lucena>> desarrolla sus actividades: 1. El período constitucional del reinado de Alfonso XIII (1902-1923). 2. La dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930). 3. La “dictablanda” del general Dámaso Berenguer y del almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas (1930-1931).

y el 30 de noviembre de 1914 se sitúan al frente de la sociedad presidentes de ideología Liberal, entre esa fecha y el 15 de diciembre de 1923 los presidentes son Conservadores. El primer presidente es Tomás Garrido Asensi, que a fecha de la organización del Centro formaba parte del personal administrativo de la sucursal del Banco de España en Córdoba, sita en la calle Osario, donde ocupa el cargo de cajero y, según consta en la prensa, era un consumado guitarrista. Reelegido presidente del Centro Filarmónico en la Junta general ordinaria celebrada a las nueve de la noche del 15 de enero en el local de la sociedad, se mantendría en el cargo hasta la toma de posesión del nuevo presidente, la cual tendría lugar el 28 de julio de 1903. Don Tomás continuó, tras abandonar la presidencia (poco después, en diciembre, establecía una Academia Mercantil en su domicilio de la calle San Felipe 8, especializandose en la enseñanza de las matemáticas), perteneciendo al Centro Filarmónico como socio activo, concretamente como guitarrista en la sección instrumental.

El periodo constitucional del reinado de Alfonso XIII (1902-1923) El Centro nombra once presidentes, de ellos ocho ocupan cargos de representación política (si bien el último de los presidentes de esta época, Rafael Serrano Palma, es concejal del ayuntamiento en la dictadura de Primo de Rivera y posteriormente en 1929, durante la dictablanda de Berenguer y Aznar-Cabañas) y de los otros tres restantes dos son altos funcionarios y uno un importantísimo empresario joyero. Entre los 8 presidentes que ocupan cargos políticos suman 8 concejales, 7 tenientes de alcalde, 3 alcaldes, 5 diputados provinciales, 2 presidentes de la Diputación Provincial, 1 Gobernador civil interino y 1 Diputado a Cortes Generales. En la presidencia de la Estudiantina del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena se reproduce el turno de partidos propio de la Restauración, esto es, la alternancia pacífica entre los dos grandes partidos pues, si entre el 14 de diciembre de 1902

Sello del período de Tomás Garrido Asensi. 1902-1903

A don Tomás le sucedía en la presidencia José García Martínez, farmacéutico de profesión (su farmacia estaba ubicada en la calle Rejas de Don Gómez número 2), de ideología liberal fue concejal y teniente de Alcalde entre 1894 y 1903 y vicecónsul de Grecia en Córdoba desde diciembre de 1902. Como se ha dicho fue elegido presidente del Centro Filarmónico el 24 de julio de 1903, tomando posesión del cargo cuatro días más tarde. A comienzos de 1904 era nuevamente nombrado teniente de Alcalde y, pocos días después (el 15 de enero), resultaba reelegido presidente del Centro, 67


dad, Centro Liberal, Círculo de la Peña, Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Cámara de Comercio, Asociación Cordobesa de la Caridad, Escuela de Artes y Oficios (de la que fue su Comisario Regio) Real Sociedad Económica Cordobesa de Amigos del país, etc., llegando a ocupar en varias, como es el caso de la última, el cargo de presidente. Bajo su influencia política el Centro obtuvo su primera subvención de 1.500 pesetas al objeto de viajar a Madrid en 1904.

cargo en el que sería reelegido sucesivamente hasta el 6 de diciembre de 1907, fecha en la cual dejaba definitivamente dicha responsabilidad. La enorme fama que el Centro atesora en esas fechas gracias a los rotundos éxitos obtenidos en Madrid y Granada (1904), Portugal (1905 y 1906) y Málaga (1907) influye en su popularidad en muy buena medida y, seguramente, coadyuva a su elección como Alcalde de la ciudad el penúltimo día de 1905, puesto del cual dimitía el 4 de febrero de 1907. Con posterioridad volvería a ser nombrado Alcalde de Córdoba en noviembre de 1909 (cargo que ocuparía hasta 1912), elegido diputado provincial (obligación que ejercería hasta 1918) y Presidente de la Diputación en 1913 (cargo en el que estaría hasta mayo del 15); en diciembre de 1916 se hacía cargo interinamente del Gobierno civil, un mes más tarde dejaba el empleo al llegar a Córdoba su nuevo titular; finalmente en 1923 era elegido diputado a Cortes, abandonando la vida política ese mismo año. Su ascendencia en la Córdoba de principios del siglo XX fue innegable pues, además de los importantes cargos políticos que desempeño formó parte de la junta directiva de, entre otras sociedades, el Círculo de la Amistad, Comisión Provincial de las Cruz Roja, Colegio Profesional Médico-Farmacéutico, Junta Provincial de Sanidad, Socie68

Durante su presidencia, en la Junta general extraordinaria celebrada por el Centro el lunes 31 de agosto de 1903 se acordó la confección de una bandera a la señorita Elisa Izquierdo. Habida cuenta no da tiempo a su realización de cara al viaje a Madrid se conviene la compra de una “bandera supletoria” o “suplementaria”, hoy desaparecida, estrenada en el concierto celebrado en el Gran Teatro cordobés el día 12 de febrero de 1904; se trataba de una pieza con los colores nacionales que lucía el escudo de Córdoba y la leyenda "Centro Filarmónico" (sobre el escudo) "Eduardo Lucena" (bajo el escudo). La bandera bordada por la señorita Izquierdo lucía los colores nacionales y el escudo del monarca Alfonso XIII, se estrenó en la visita que el Centro giró a la población de Fernán Núñez el día 14 de agosto de 1904. Luce, pues aun hoy se conserva, los colores nacionales y el escudo del monarca:

Precisamente, en el viaje realizado por el Centro en febrero de 1904 al objeto de participar el concurso de estudiantinas que se celebraba en el parque del Retiro de Madrid (donde finalmente obtuvo el primer premio) tuvo lugar un hecho destacado: el día 16 ofrecía un concierto ante los Reyes


Legajos de Tuna en el Salón Gasparini de Palacio, momento en el que se ofreció la presidencia honoraria al rey Alfonso XIII la cual aceptó éste gustosamente (no en vano el monarca había solicitado en el acto hacerse socio). A partir de ese momento la sociedad pasa denominarse Real Sociedad Filarmónica Cordobesa Eduardo Lucena o Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, realizando dos nuevos sellos:

ya había sido vicepresidente con Fernández Bordás. Empresario del gremio de sombrereros, Osuna fue concejal por el partido Liberal Barrosista desde 1906. Tan sólo un día después de tomar posesión del cargo de presidente del Real Centro Filarmónico, en la sesión celebrada por el Ayuntamiento el 14 de diciembre, Antonio Osuna era elegido octavo teniente de Alcalde por mayoría de sufragios. Tras dejar la presidencia del Centro a fines de 1909 (en la junta general extraordinaria del Centro celebrada el 21 de noviembre) volvería a ser elegido concejal y en marzo de 1911 diputado provincial. El 8 de octubre de 1914, cuando contaba sólo 41 años, se suicidaba víctima, sin duda, de una ráfaga de inexplicable ofuscación3. Durante su etapa la estudiantina del Centro ganó el premio extraordinario del concurso de estudiantinas del carnaval de Madrid de 1909, tocando ese mismo año ante los reyes en el teatro San Fernando de Sevilla y en Jerez.

En la sesión de la junta general ordinaria del Real Centro Filarmónico celebrada a las nueve de la noche del 16 de noviembre de 1907, presidida por el contador de la sociedad Marcos Maya, José Fernández Bordás era elegido por aclamación presidente. La toma de posesión se produjo en la junta general ordinaria celebrada el 6 de diciembre. Con Fernández Bordás llega a la presidencia un perfil alejado de la política y próximo al objeto del propio Real Centro pues, aunque el nuevo presidente, de ideología liberal, era al tiempo de su nombramiento Ingeniero Director del servicio agronómico catastral de la provincia de Córdoba, compatibilizaba su profesión con una ingente actividad como musicólogo, que lo llevaría a impartir numerosísimas conferencias de los más variados temas y a publicar en prensa artículos que versaban sobre igual materia, siendo además un aventajado pianista, nombrado en abril de 1909 profesor honorario del Conservatorio provincial de Música.

En la Junta general verificada por el Real Centro Filarmónico "Eduardo Lucena" el domingo 14 de noviembre de 1909 a las 4 de la tarde en su local de la calle Pedro Rey 3, al objeto de nombrar nueva junta directiva, Manuel Tienda Argote es nombrado presidente, cargo del cual tomará posesión una semana más tarde, en la junta general extraordinaria celebrada el 21 de noviembre a las nueve de la noche. Don Manuel, Profesor Mercantil y acaudalado propietario (dehesas, cotos, ganadería, etc) se presentó a las elecciones municipales de noviembre de 1901 por el partido liberal, obteniendo concejalía, siendo igualmente teniente de Alcalde. Permaneció en el Ayuntamiento durante los años siguientes presentándose por el partido liberal o como candidato camarista (de la Cámara de Comercio y por tanto como independiente). Pocos días después de cesar como presidente del Centro (al tomar posesión de su cargo el nuevo presidente en la junta general extraordinaria celebrada el 24 de noviembre de 1910), presentaba de nuevo su candidatura por el partido liberal obteniendo concejalía, que mantuvo hasta 1923. En 1930 volvió a presentare siendo elegido concejal y nombrado teniente de Alcalde. No se presentó a las elecciones de abril del 31. Tienda Argote tuvo también un enorme peso en la sociedad cordobesa, no en vano a lo largo de su vida

El miércoles 11 de noviembre de 1908 a las nueve y media de la noche el Real Centro Filarmónico nombra nueva junta directiva, recayendo la presidencia en la persona de Antonio Osuna Carrión (la toma de posesión se dilató hasta la junta celebrada el 13 de diciembre a las 4 de la tarde), que 3

Diario de Córdoba, 09/10/1914.

69


cargo hasta el 17 de noviembre de 1913, fecha de la toma de posesión del nuevo presidente. Constante su presidencia fue nombrado adjunto del juzgado municipal de Córdoba del distrito de la derecha y en 1916 miembro de la Junta Municipal de Asociados, lo que deja a las claras su prevalencia social. Durante su presidencia la estudiantina del Centro estuvo en La Línea y Algeciras y gano el primer premio del concurso de estudiantinas del carnaval de Sevilla en 1911, ciudad a la que regresó al siguiente año, en el que también visitó Andújar, Guadalajara, Reus y Barcelona, donde la estudiantina ofreció, los días 16 y 17 de febrero, dos grandes conciertos en el Palau de la Música Catalana.

Rafael Pineda Arroyo

fue miembro de la sección de Industria y Comercio del Liceo, fundador y directivo del Club Guerrita, presidente del Casino Popular, presidente del Colegio Pericial Mercantil, directivo del Círculo liberal democrático, presidente de la Comisión Provincial de la Cruz Roja, etc. Durante su presidencia el Centro viajó a Jaén y Cádiz. En la junta general celebrada por el Real Centro Filarmónico la noche del 15 de noviembre de 1910, Rafael Pineda Arroyo es nombrado presidente, tomando posesión de dicho cargo en la junta general extraordinaria del 24 del mismo mes (con anterioridad había sido depositario en la junta presidida por Osuna Carrión y Tesorero en la de Tienda Argote). De ideología liberal, don Rafael era propietario del acreditado taller de platería y joyería y fábrica de estuches que fuera de su padre, ubicado en la calle Cister número 12. Reelegido presidente del Real Centro Filarmónico en dos ocasiones (juntas del 4 de noviembre de 1911 y del 14 de noviembre de 1912) se mantuvo en el 4

ABC, 22/08/1924.

70

Mas, mayor influencia tuvo el siguiente presidente de la sociedad, Francisco Santolalla Natera, abogado, miembro del partido liberal y concejal ya desde noviembre de 1911 (en el 13, su intercesión consiguió elevar de 1500 a 2000 pts. la subvención del Ayuntamiento al Centro para 1914). Elegido presidente del Real Centro la noche del 3 de noviembre de 1913, cargo del cual tomaba posesión l lunes 17 a las 9 de la noche. Constante su presidencia era nombrado teniente de Alcalde y la estudiantina del Centro visitaba Londres. Tras cesar en el cargo el 30 de noviembre de 1914, ocupó diversas concejalías hasta que en enero de 1924 era nombrado diputado provincial por Córdoba; finalmente el 1 de abril de 1925, en la sesión extraordinaria de constitución de la nueva Diputación Provincial, Francisco Santolalla Natera era nombrado presidente de dicha corporación. El 17 de mayo era nombrado vicepresidente del Comité provincial de "La Unión Patriótica" (UP), partido político creado por el dictador Miguel Primo de Rivera como una asociación de ciudadanos, una asociación de todos los hombres de buena voluntad4, que integraría a toda la sociedad y sustituiría a los partidos tradicionales, a los que consideraba corruptos, para dar soporte al nuevo régimen. El 26 de octubre de 1926 presentaba su dimisión en la sesión plena extraordinaria celebrada ese día por haber sido designado concejal por el Ayuntamiento de Córdoba, siendo nombrado alcalde el 29 de octubre de 1926 por 34 votos y una papeleta en blanco. A comienzos de octubre de 1927 dimitía como alcalde, siendo nombrado ese mismo


Legajos de Tuna mes por aclamación nuevo jefe provincial de La Unión Patriótica y vocal de la Asamblea Nacional de Uniones Patrióticas. A partir de finales de 1936 su nombre aparece como camarada jefe de Falange y en marzo de 1938 como asesor político de la Central Nacional Sindicalista. Fue miembro de las juntas directivas del Círculo de la Amistad (presidente en 1926), Real Sociedad Económica Cordobesa de Amigos del País, del Real Córdoba Sporting Club, Asociación Cordobesa de la Caridad, Club Guerrita, etc. Tras Santolalla Natera accede a la presidencia José Carrillo Pérez el 30 de noviembre de 1914. Empresario del ramo de tejidos, de cuyo gremio era presidente ya en mayo de 1911, ese mismo año era nombrado candidato conservador en las elecciones municipales, tras las que era proclamado concejal y teniente de Alcalde. La noche del 11 de mayo de 1912 era elegido por unanimidad presidente de la Cámara Oficial de Comercio. En la sesión constitutiva del Ayuntamiento celebrada el 1 de enero de 1914 era elegido de nuevo teniente de Alcalde. Tras posesionarse como presidente del Real Centro era nombrado presidente de la Federación Gremial Cordobesa el 12 de agosto de 1915. El 6 de noviembre de ese mismo año era reelegido presidente del Real Centro Filarmónico, siendo al siguiente día proclamado candidato conservador al distrito sexto de cara a las elecciones municipales del 14 de noviembre. Carrillo Pérez volvía a ser el más votado en el distrito, razón por la que era nombrado en la sesión constitutiva del Ayuntamiento teniente de Alcalde cuarto y, días más tarde, presidente de la comisión de policía rural y vocal de la comisión de hacienda. Poco después era designado presidente de la Cámara de Comercio e Industria. En febrero de este 16 era reelegido por unanimidad presidente de la Federación Gremial Cordobesa. El 28 de noviembre cesaba como presidente del Real Centro Filarmónico al tomar posesión de dicho cargo Ricardo Aguilar Catalán, distinguido en la junta general ordinaria del inmediato día 20. Con posterioridad llegó a ser Alcalde de Córdoba en 1917 (cargo que ocuparía sólo unos meses), presidente del Círculo de la Unión Mercantil, del Círculo de la Amistad, diputado provincial en 1923 y presidente de la Confederación Gremial Española, entre otras importantes instituciones. Bajo su mandato la estudiantina visitó Valencia, Antequera y Jaén.

Entre 1916 y 1924 El Real Centro Filarmónico atravesará un período de languidez debido tanto a causas externas (no olvidemos que es un período de entreguerras) como internas, que deparó en una mala situación económica que imposibilitó la realización de nuevas giras artísticas.

Ricardo Aguilar Catalán llegaba a la presidencia de la sociedad el 28 de noviembre de 1916, permaneciendo en la misma hasta el 6 de febrero de 1919 (ya había sido vicepresidente primero con Pineda Arroyo y Santolalla Natera). Aguilar, propietario del acreditado establecimiento de joyería y platería a la calle María Cristina número 9, aun cuando en un principio compartió ideas republicanas [en 1893 era miembro del Comité local del partido Republicano Histórico de Córdoba y poco después, era iniciado en la logia masónica Patricia, donde tomó como nombre simbólico Pi y Margall; presentaba candidatura en mayo de 1899 por el partido Republicano a las elecciones a concejales que se celebraría el 14 de dicho mes, en las que, aunque obtuvo 100 votos, no alcanzó concejalía; en abril del año 1900 participaba en la elec71


2 de mayo obteniendo, esta vez sí, concejalía. En noviembre de 1911 se presentaba a la reelección por el partido Conservador en el distrito tercero, cosa que consiguió, siendo nombrado en la sesión inaugural del Ayuntamiento, que tuvo lugar el 1 de enero de 1912, segundo teniente de Alcalde, presidente de la comisión de policía rural y vocal de la comisión de hacienda. Tras su presidencia en el Centro (cabe señalar que fue vocal en las directivas de la sociedad elegidas el 27 de enero de 1919 y el 22 de noviembre del mismo año, presididas por don Armando Lacalle) no obtuvo concejalía en las elecciones municipales celebradas el 8 de febrero de 1920, cosa que sí consiguió en las celebradas el 5 de febrero de 1922 a las cuales se presentó por el partido conservador en el distrito séptimo (San Lorenzo). No se presentó a las elecciones municipales del 24. Fallecía en Córdoba la tarde del 15 de marzo de 1929 cuando contaba 62 años.

Bandera original de 1904

ción verificada en el local de la Cámara de Comercio e Industria para la designación de la junta directiva del partido Unión Nacional y el 13 de octubre del mismo año era nombrado miembro del Comité local del partido Fusión Republicana; días más tarde el partido de la Unión Nacional y las Cámaras Agrícolas y de Comercio de Córdoba acordaban presentarlo como candidato en las próximas elecciones municipales, como no podía ser de otra manera don Ricardo dimitía del cargo para el que fue elegido en el Comité de Fusión Republicana a comienzos de noviembre; Finalmente se presentaba en las elecciones celebradas el domingo 10 de noviembre: volvía a no obtener concejalía al quedar tercero con 104 votos], en 1909 se presentaba a las elecciones municipales por el partido conservador en los comicios celebrados el 72

Tras Aguilar Catalán, otro miembro del partido Conservador, el abogado Armando Lacalle de Castro era elegido presidente del Real Centro Filarmónico, por aclamación, en la junta general ordinaria celebrada el lunes 27 de enero de 1919, siendo reelegido en la junta general ordinaria celebrada el sábado 22 de noviembre de 1919 y en la celebrada el 6 de noviembre de 1920, cesando en la del 16 de noviembre de 1921. Antes de alcanzar la presidencia del Centro fue concejal Conservador proclamado tras las elecciones municipales del 14 de noviembre de 1915. Durante su presidencia, en febrero de 1920, presentaba candidatura al distrito tercero por el partido conservador, obteniendo concejalía, siendo nombrado en la sesión municipal de comienzos de abril síndico primero del Ayuntamiento además presidente de la comisión de Revisión, reformas y cuestiones sociales y el 26 de julio era nombrado primer teniente de Alcalde y presidente de la comisión de hacienda. Tras abandonar la Presidencia del Centro y, al constituirse el nuevo Ayuntamiento a finales de marzo de 1922, don Armando era reelegido primer teniente de Alcalde y presidente de las comisiones de hacienda y ferias y festejos. Con posterioridad, en 1928, era nombrado diputado provincial, cargo del cual presentaría su dimisión al Gobernador civil en julio del 29 al ser designado para integrar el nuevo Ayuntamiento, en el que fue nombrado primer teniente de Alcalde y presidente


Legajos de Tuna de la comisión de hacienda. En noviembre de 1930 era nombrado vocal del comité provincial de la "Unión Monárquica Nacional" (U.M.N.), presidido por el señor Cruz Conde y candidato de dicha formación por el distrito séptimo. Finalmente obtuvo en las elecciones de abril del 31 sólo 187 votos, quedando muy lejos de obtener concejalía. Don Armando fue presidente del Círculo de la Amistad y Liceo Artístico Literario entre 1934 y 1939, diputado segundo de la junta de gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de Córdoba, vocal del Tribunal Contencioso-Administrativo de Córdoba, presidente del comité paritario de la Industria hotelera de Córdoba, etc. Tras don Armando era nombrado presidente del Real Centro Rafael Serrano Palma en la junta general ordinaria celebrada el 5 de noviembre de 1921, tomando posesión del cargo en la general ordinaria del día 16 del mismo mes; reelegido presidente en la junta general ordinaria celebrada el 18 de noviembre de 1922, cesaba el 15 de diciembre de 1923. Es bastante conocido que don Rafael fue un reputado barítono que debutó en septiembre de 1913 en Bolonia interpretando la ópera "I Puritani" de Bellini con gran éxito (en agosto de 1909 ya había intervenido junto al Centro Filarmónico en un concierto organizado en el Gran Teatro a beneficio de los heridos en la campaña de Melilla). Cuatro años más tarde regresaba a Córdoba para hacerse cargo de la gerencia de "La Cordobesa" S.A., fundición de hierro. Principiando enero de 1921 aparece ya como presidente de "La Unión de Metalúrgicos" y días más tarde era nombrado vocal de la Junta de Defensa Y Progreso de Córdoba. Investido presidente de la recién reorganizada "Sociedad Filarmónica Cordobesa" en 1923, es poco sabido que, tras dejar la presidencia del Real Centro, pasó a ser concejal del Ayuntamiento de Córdoba el 1 de abril de 1924, al ser elegido uno de los cuatro concejales jurados (luego, en julio de 1929, sería designado por el Gobernador civil, don Arturo Ramos Camacho, concejal del Ayuntamiento de Córdoba); accedió también a la presidencia del Conservatorio Oficial de Música en marzo de 1925, cargo en el que permaneció hasta finales de mayo de 1931, momento en el que presentó su renuncia, si bien fue nombrado nuevamente director en abril de 1939, ocu5

pando el puesto hasta el mes de noviembre de 1940. Cabe destacar que, en 1927 se fundaba, bajo su presidencia, la Orquesta Sinfónica de Córdoba; también, en 1928, fundaba y dirigía el Boletín Musical, de periodicidad mensual, del que se publicaron 37 números entre marzo de 1928 y Abril de 1931. Presidente de la Unión de Empresarios Metalúrgicos y, desde 1931, de la Federación Industrial en Córdoba y su provincia, se vio envuelto en los conflictos sociales del momento como presidente de la patronal siderúrgica y señalado upetista (miembro de la Unión Patriótica), siendo declarado por la prensa zascandil patrono... enemigo jurado de los intereses obreros metalúrgicos5, llegando a ser detenido en abril de 1933.

Dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) El 15 de diciembre de 1923, ya a comienzos de la dictadura de Primo de Rivera (tras el golpe de Estado de quien era capitán general de Cataluña el 13 de septiembre de 1923) que perduró hasta su dimisión el 28 de enero de 1930, llegaba a la presidencia del Centro el empresario y extraordinario

El Sur, 21/03/1933.

73


El Centro en Cádiz en 1926 con su presidente don Antonio Arévalo

violonchelista (en su juventud actuó en las veladas que el inolvidable compositor Cipriano Martínez Rücker celebraba en su hermosa residencia de la calle de San Basilio) Pedro A. Gutiérrez Fernández, que se mantuvo en el cargo un año, pues cesó en su ejercicio en la junta general ordinaria celebrada a las nueve y media de la noche del 20 de noviembre de 1924, tras lo cual se volcó en el negocio de la construcción, falleciendo de un infarto agudo de miocardio en julio de 1927 en Hebburn (pequeña ciudad situada en la orilla sur del río Tyne, en el noreste de Inglaterra, entre las ciudades de Jarrow y Gateshead), donde había acudido para hacer turismo y esperar a un sobrino que llegaba de Argentina. En la junta general ordinaria celebrada el 20 de noviembre de 1924 el poeta Antonio Arévalo García tomaba posesión del cargo de presidente 74

del Real Centro Filarmónico (con anterioridad había sido tesorero y secretario con Rafael Serrano Palma y vicepresidente primero con Pedro A. Gutiérrez Fernández). Tomó posesión del cargo en la junta general ordinaria que tuvo lugar el 16 del mismo mes. Procurador de los tribunales, colaboró en la redacción de diversos periódicos y revistas, formando parte de la junta directiva de la primera Asociación de la prensa diaria de Córdoba (fundada el 25 de julio de 1910), escribió libros de poesía, libretos de zarzuela y puso letra a diversas obras interpretadas por la estudiantina del Centro, así por ejemplo, en marzo de 1924 la estudiantina cordobesa triunfaba en Madrid, gustando sobremanera la jota "Saludo a Madrid", música del maestro Molina León y letra de nuestro poeta Antonio Arévalo, que decía: Madrileña, madrileña,


Legajos de Tuna de Castilla limpio sol; flor de la Corte risueña; joya del pueblo español. De mi Andalucía te traigo una rosa, la más encendida, la más olorosa; y es preciosa niña mi noble ambición dejarte la rosa sobre el corazón. Mucho vale la Mezquita del Califa Abderramán, pero una mirada tuya vale, niña, mucho más. (Al estribillo). En la junta general ordinaria celebrada por el Centro Filarmónico a las nueve y media de la noche del 14 de noviembre de 1925, don Antonio resultaba reelegido presidente, reelección que repetiría el lunes 15 de noviembre de 1926. Tras su cese, el 7 de marzo de 1928, era nombrado secretario del Colegio de Procuradores. El 22 de mayo de 1943 leía su discurso "Algo sobre la Copla Andaluza" en su recepción académica en la de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. Con Arévalo el Centro resurgía y viajaba a Madrid en 1924, así como a Cádiz en 1926 y 1927 (ganando en ambos el concurso "La lira de oro" de estudiantinas de su afamado carnaval), a Andújar (en el 24 y en el 26) y a Jerez también en el 26 y 27. Tras la exitosa presidencia de Arévalo, ocupó el cargo Antonio Ramírez López, elegido presidente en la junta general ordinaria del Real Centro celebrada el 11 de noviembre de 1927 (había sido vicepresidente primero con Arévalo García), tomo posesión de dicho cargo en la ordinaria del día 16 inmediato posterior, siendo reelegido por aclamación el 14 de noviembre de 1928; cesaba el 6 de diciembre de 1930, fecha en la que era elegido presidente del Real Centro Eduardo Baro Castillo, cuya toma de posesión tuvo ese mismo día (Antonio Ramírez formó parte de la nueva junta, si bien desconocemos el cargo; como veremos, con posterioridad volvió a ocupar la presidencia). Don Antonio fue redactor en diversos periódicos, escritor de libros de poesía y de artículos de costumbres en prosa y verso, juguetes cómicos y libretos

de zarzuela, profesor de solfeo y canto, director de los diarios El Noticiero Cordobés y La Opinión, del decenario La Provincia de Córdoba, de la revista semanal La Unión Mercantil y de la revista álbum de carácter literario y artístico titulada El Comercio de Córdoba; agente de seguros y representante comercial. En octubre de 1926 era nombrado concejal suplente del Ayuntamiento, lo que nos dice de su proximidad a la Unión Patriótica (en diciembre solicitó al Alcalde Santolalla Natera que la subvención anual que por entonces disfrutaba el Centro, de 2.000 pesetas, fuera incrementada), cargo que acabaría por ejercer. En la constitución del Ayuntamiento del 27 de octubre de 1927 era nombrado concejal electivo y séptimo teniente de Alcalde, correspondiéndole la presidencia de la comisión de arbitrios. El 23 de febrero de 1928 era elegido sexto teniente de Alcalde por fallecimiento de su titular Manuel Roses Pastor. Bajo su primera presidencia el Centro viajó a Ceuta y a Tetuán en el 28 y a Málaga y Linares en el 29.

La "Dictablanda" del general Dámaso Berenguer y del almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas (1930-1931) Como se ha dicho, a don Antonio lo sustituyó Eduardo Baro Castillo, que se mantuvo en el cargo hasta el 14 de diciembre de 1931. Director de El Liberal (entre 1913 y 1931), órgano en la prensa del grupo barrosista del partido liberal cordobés, publicó varios libros de poemas y escribió también en diversas revistas. Miembro de la Asociación de la Prensa, de la que fue nombrado presidente en 1922 (permaneciendo en el cargo hasta 75


al menos 1932). En febrero de 1930 era elegido diputado provincial por designación de la Sociedad Económica de Amigos del País, a cuya directiva pertenecía. En julio de ese 31 pasaba, tras cerrar sus puertas El Liberal, a La Voz donde ocupó el cargo de jefe de redacción (donde siguió siendo hasta 1936). Tras su cese como presidente del Centro, era elegido por unanimidad, en noviembre del 35, presidente de la Agrupación de Periodistas de Córdoba (que se había constituido el día 3 de abril de 1934). Durante la guerra civil fue redactor-jefe del diario falangista Azul, de 1936 a 1939. Con Baro Castillo el Centro viajó a Granada dando un concierto en el teatro Isabel la Católica.

El Centro Filarmónico Eduardo Lucena y la II República Española

Un día después de proclamarse la II República, el 15 de abril de 1931 se celebra en Córdoba una grandiosa manifestación cívica al objeto de solemnizarla, manifestación que transcurre precedida por la guardia municipal montada, abriendo la marcha, la banda municipal de música y el Centro. Si en La Voz del 24 de marzo, que detalla la última actividad del Centro antes de la proclamación de la República (se trata de una postulación junto a los estudiantes de la F.U.E. por las calles de la capital con el fin de allegar fondos para aliviar la situación de los obreros en paro forzoso), éste era “Real”, también en La Voz, pero el día 15 de abril, era ya solamente “Centro Filarmónico”, cosa que se trasladó también al sello de la sociedad (mas no se hizo uno nuevo, sino que, como puede verse en las imágenes se amputó el hasta entonces vigente, volvió a utilizarse el que fue primer sello de la sociedad por carecer del término “Real” y se diseñaron al menos dos “para imprenta” utilizados en los 76

programas de conciertos y actuaciones, así como en otros documentos de consumo interno como por ejemplo en las citaciones para la asistencia a juntas generales) que, por demás y tras aprobarse por el Gobernador civil su nuevo reglamento el 24 de noviembre del 31, adoptaba la denominación <<Centro Filarmónico Eduardo Lucena>>. La bandera bicolor, que hasta entonces se exhibía extendida o enrollada mostrando el escudo real, ahora, o no se muestra o, si se hace, siempre aparece enrollada y tapada por la enorme profusión de cintas o corbatas prendidas de su mástil que impiden apreciar, no ya el escudo Real, sino incluso los propios colores de la enseña nacional (el Centro nunca ordenó la confección de una bandera tricolor). Aunque cabría esperar que una sociedad integrada por obreros como socios activos se impregnara de contenido político en un momento como la llegada de la República, nada refleja en este sentido la documentación que obra en poder del archivo del Centro, todo lo más consta la participación de la sociedad en los actos solemnes por el aniversario de la proclamación (que tuvieron lugar en “El Campo del Moro” de Madrid), por cuya actuación recibió la estudiantina la felicitación del Presidente Niceto Alcalá Zamora; el ofrecimiento para actuar con ocasión de la Asamblea que en Córdoba iba a celebrarse para tratar el Estatuto de Andalucía… eso sí, se incluyó en su repertorio el Himno de Riego. Los primeros meses tras la proclamación estuvo vigente la presidencia de Antonio Baro, un auténtico especialista en nadar en todo tipo de aguas (téngase en cuenta que comenzó el ejercicio del periodismo en el diario republicano malagueño El Popular, ya en Córdoba dirigió El Liberal y tras su cierre en 1931 ocupó el cargo de redactor jefe en el diario republicano La Voz, acabando su carrera también como redactor jefe del diario falangista Azul). En la junta general ordinaria celebrada por el Centro Filarmónico <<Eduardo Lucena>> el 25 de noviembre de 1931, Antonio Jaén Morente era nombrado presidente de la Sociedad (tomaba posesión del cargo en la junta general ordinaria que tuvo lugar el 14 de diciembre de 1931); reelegido


Legajos de Tuna en la Junta general ordinaria celebrada el 27 de octubre de 1932, en la sesión de la junta general extraordinaria del 21 de marzo de 1933 se leía una carta cariñosa del Sr. Jaén Morente renunciando a la Presidencia, basándose en tener que abandonar España por haber sido nombrado por el Gobierno de la República, Ministro de ésta en Perú6, renuncia que le fue admitida. Catedrático de Geografía e Historia de Instituto y abogado, masón (fue iniciado en diciembre de 1924 en la Logia Trabajo nº 12 de Sevilla, en la que fue exaltado a

charía con ese destino hasta el siguiente año. A finales de ese mes ingresaba, con autorización de sus electores, en la minoría radical socialista. Tras marchar finalmente a Perú, permaneció en Lima hasta que presentó su dimisión a finales de octubre con motivo de la caída del gobierno de Azaña; recuperó entonces su puesto de concejal. Retornó de nuevo a la política al concurrir como miembro de Izquierda Republicana en las elecciones del 16 de febrero de 1936, en las que obtuvo un acta de diputado dentro de la candidatura del Frente Po-

Diversos sellos del periodo republicano

los grados 2º y 3º durante el año 1925; en junio del 26, cuando era miembro de la Logia España nº 22, causó baja reglamentaria concedida por su Taller mediante plancha de quite) y académico numerario, desde la Asamblea Provincial celebrada en Córdoba el 1 de enero de 1918, fue miembro de la dirección provincial del Partido Republicano Autónomo, partido que defendía un ideario andalucista en lo referente a la autonomía regional y municipal. Elegido concejal (candidato de la derecha republicana) en las elecciones celebradas el 12 de abril de 1931, el 18 de abril el alcalde anunciaba que Antonio Jaén Morente había sido nombrado Gobernador civil de Málaga, acordando la Corporación despedirlo con honores. De ese último cargo dimitió el 13 de mayo al no poder evitar la quema de conventos e iglesias, volviendo a involucrarse en la política cordobesa al recuperar su puesto de concejal. El 3 de julio era nombrado diputado electo por la provincia de Córdoba. El Diario de Córdoba del 9 de enero de 1932 anunciaba el nombramiento de Jaén Morente como Ministro plenipotenciario en el Perú, no obstante no mar-

pular. En marzo de 1936 era elegido en asamblea general presidente efectivo de la Comisión Ejecutiva del Consejo Provincial del Partido de Izquierda Republicana de Córdoba. El estallido del levantamiento militar le sorprendió fuera de Córdoba, lo que le permitió salvar la vida. El l7 de agosto de 1936, las nuevas autoridades municipales cordobesas procedieron a declararlo <<hijo maldito de la ciudad>>, como represalia por la campaña de propaganda antifranquista que realizó desde Radio Linares y por ser acusado de marcar los objetivos a los aviones que bombardeaban Córdoba desde el aeródromo de Andújar (no tuvo tanta suerte el director musical del Centro Aurelio Pérez Cantero, que ya tenía a su cargo antes del 14 de abril de 1931, quien tras el "alzamiento nacional" era detenido, siendo acusado de tener significación marxista, no en vano se había presentado a las elecciones de abril del 31 por el partido republicano alcanzando a ser concejal por la Coalición Republicana-Socialista e, indirectamente, por ser amigo de Antonio Jaén Morente, siendo finalmente fusilado el 18/08/36).

6

chivo del R.C.F.C.E.L.

Acta de Junta General Extraordinaria del 21/03/1933. Ar-

77


Llegaba entonces a la presidencia del Centro el médico oftalmólogo y presidente del Colegio de Médicos (desde abril de 1927) Rafael Giménez Ruiz quien apenas estuvo en la misma unos meses (del 21 de marzo al 31 de octubre de 1933, renunciando al cargo por sus muchas ocupaciones7; con anterioridad a su presidencia había sido vicepresidente primero con Antonio Ramírez). Diputado provincial independiente (ya que era diputado provincial corporativo elegido por el Colegio Médico y, por tanto, no adscrito a ningún partido político) en febrero de 1930, por Real Orden de 24 de marzo era nombrado Alcalde de Córdoba. En agosto de 1930 se anunciaba que el Alcalde Rafael Jiménez Ruiz había ingresado en el partido liberal-demócrata. Con el advenimiento de la República Rafael Jiménez Ruiz salía de la Alcaldía el 16 de abril de 1931. Entre el 2 de septiembre de 1941 al 3 de agosto de 1943 fue de nuevo Alcalde de Córdoba. Cabe destacar que en junio de 1954 se constituía en Córdoba la Sociedad de Conciertos, que fue presidida por nuestro protagonista desde 1955 a 1962.

Junta del Centro presidida por Jaén Morente en diciembre de 1931

Tras la breve etapa de Giménez Ruiz, en la junta general ordinaria celebrada por el Centro Filarmónico el 31 de octubre de 1933 era elegido presidente Antonio Ramírez López, mas apenas duró en el cargo pues, en la sesión de la junta general ordinaria celebrada el 15 de noviembre de 1933 se dio cuenta de su renuncia, siendo elegido por aclamación unánime de los reunidos para el referido cargo Antonio Fernández Vergara, que tomaba posesión del mismo en la junta general extraordi7

Presentó la dimisión en la junta directiva del 13/05/1933, según puede leerse en el texto de su acta, si bien no se le admitió. Aunque no ejerció dicha presidencia, que quedaba en

78

naria celebrada el 9 de diciembre de 1933. Propietario de la cafetería "La Perla", concejal por el partido Liberal en las elecciones del 2 de mayo de 1909, en 1915 se presentó por el partido Conservador obteniendo nuevamente concejalía (en esas fechas era también empresario del Teatro Circo del Gran Capitán); en 1920 fue otra vez elegido concejal tras presentarse por el partido Conservador. Al constituirse el nuevo ayuntamiento el 1 de abril de 1922 fue nombrado teniente Alcalde quinto (por entonces era dueño también del Café del Gran Capitán). Tras dejar la concejalía se dedicó de lleno a sus negocios, si bien años después se presentó a las elecciones municipales celebradas el domingo 12 de abril de 1931 obteniendo concejalía. Acompañó a Jaén Morente a Perú, ocupando un puesto de agregado comercial en la Legación de España. A su regreso, era elegido el 13 de noviembre del 32 cuarto teniente de Alcalde; dos días más tarde era favorecido como presidente del Real Centro Filarmónico por aclamación de los socios (ya había sido vicepresidente con Jaén Morente). En octubre del 34 era designado por el Gobernador civil para formar parte como vocal de la Comisión Gestora de la Diputación Provincial (Diputado Provincial visitador de establecimientos benéficos) en la vacante producida por destitución del señor Francisco Azorín Izquierdo. Tras cesar como presidente del Centro fue nombrado de nuevo diputado provincial por el Gobernador civil el 6 de enero del 36; apenas 2 meses más tarde dejaba la Diputación, siendo nombrado en la sesión municipal del 3 de febrero cuarto teniente de Alcalde. Fallecía en Córdoba el 2 de diciembre de 1940. A Fernández Vergara lo sustituyó Rafael María Vidaurreta Garriga quien, en 1909 ya formaba parte, como violín, del cuadro artístico del Real Centro Filarmónico pues, en febrero, marchaba con la estudiantina a Madrid y en julio de 1915 lo hacía con destino a Valencia. Estudió las carreras de derecho y violín en Madrid y, a partir de 1919, comenzó a publicar en diversas revistas y diarios. Desde 1921 ejerció de abogado y a comienzos de mayo del 22 se le confirmaba como profesor numerario de solfeo y de instrumentos de viento en manos del vicepresidente Francisco Algaba, se mantuvo en el cargo virtualmente hasta el nombramiento de un nuevo presidente.


Legajos de Tuna la Escuela Oficial de Música de Córdoba, de donde pasaría al Conservatorio Oficial de Música de Córdoba, como profesor de estética. Fundador de la revista Andalucía y redactor jefe de la revista quincenal ilustrada Actualidad, el 26 de octubre de 1927 era designado por el Gobernador civil de la provincia concejal electivo y, al siguiente día teniente de alcalde noveno, presidente de la comisión de hacienda y vocal de la de ferias y festejos. El 24 de abril de 1929 presentaba su dimisión del cargo de teniente de Alcalde, renuncia que le fue aceptada. En el mes de mayo de 1932 Rafael María Vidaurreta Garriga era nombrado director del Conservatorio Oficial de Música de Córdoba. Tomó posesión del cargo de presidente del Real Centro Filarmónico en la junta general ordinaria del 4 de diciembre de 1934, habiendo sido elegido por aclamación en la ordinaria del 23 de noviembre de 1934. Fallecía, siendo presidente del Centro, el 2 de septiembre de 1935. Ocupó entonces el cargo Manuel Sánchez Aroca (en realidad fue nombrado presidente por aclamación en la junta general ordinaria celebrada el 19 de octubre de 1935, tomando posesión en la ordinaria del 8 de noviembre de ese año, consecuentemente el cargo estuvo desde la fecha de defunción de Vidaurreta en manos del vicepresidente; en aquel entonces Sánchez Aroca era vocal, como ya lo había sido en la junta presidida por Jaén Morente). Dueño de las tabernas "Los Moriles" (cuya central era el establecimiento de la Corredera 3, teniendo establecidas sucursales en calle Conde de Cárdenas 4, avenida de Canalejas 42 y en "La Parra", situada en las Margaritas, posteriormente, en los años 30, abrió otra en la calle Lucano 32, que era la antigua taberna "Portalillo"), directivo de la Federación Gremial Cordobesa (por el sindicato de vinos que presidió), del Círculo de Labradores y Centro Republicano Radical (que presidiría en 1935) y de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Córdoba. De convicciones republicanas, en enero de 1932 era nombrado consejero delegado del Consejo Administrativo del diario La Voz, donde llegaría a ser vicepresidente. Resulta extraño que con la guerra civil, dados sus ideales políticos, no fuera represaliado. Reelegido presidente del Centro Filarmónico por aclamación en la junta general ordinaria celebrada el 21 de octubre de 1939, cesaría en la junta general ordinaria del 6 de febrero de 1941, en la que tomó posesión

del cargo don Pedro de Toro de la Prada, elegido presidente por aclamación en la junta general ordinaria celebrada el 25 de enero de 1941.

La guerra civil y la posguerra Mientras que en el acta inmediatamente posterior a la proclamación de la República no hallamos declaración alguna de la cual se deduzca la misma, en la de la junta directiva del 14 de agosto de 1936 (primera tras el alzamiento nacional), por unanimidad de los asistentes se adopta, entre otros, el siguiente acuerdo de adhesión al movimiento: 1.º Visitar a los Excmos. Sr. Gobernador Civil de la Provincia e Ilmo. Sr. Alcalde de la Ciudad, Presidentes Honorarios de la entidad, para hacerles presente la adhesión de éste Centro Filarmónico al movimiento salvador de España, iniciado por su glorioso ejército el pasado día 18 de Julio y ofrecerles al mismo tiempo la Cooperación del Cuadro Artístico, para cualquier acto que hubiere de organizarse como homenaje a las fuerzas liberadoras.

Homenaje tributado en el Centro a la memoria de Vidaurreta Garriga

El 17 de septiembre del 36, el Alcalde de Córdoba requería a José de Pablos Barbudo para que se encargase, con carácter interino, de la dirección artística del Centro y organizara los actos que le ordenara la Alcaldía. El músico aceptaba, poniendose a disposición de la autoridad incondicionalmente. Ni que decir que el Centro participó desde entonces en una gran cantidad de funciones patrióticas (a beneficio de Falange española de las J.O.N.S. y en honor del excelentísimo señor coronel Ciriaco Cascajo como salvadores de Córdoba; a favor de los huérfanos y viudas de la Guardia Civil; en el Hospital Militar en obsequio de los heridos ingresados en dicho establecimiento benéfi79


co; la inauguración, bendición y descubrimiento del retablo, restaurado, de la calle de la Candelaria, destruido por las turbas marxistas; en las celebradas Pro Aguinaldo del Combatiente, etc.).

porándose junto a sellos de imprenta diseñados durante la República, el escudo nacional sobre la leyenda “Real Centro Filarmónico Cordobés Eduardo Lucena Instructivo Musical” (1941).

La injerencia política continuó con el nombramiento como director de De Pablos por una Comisión Estatal en diciembre del 37. En mayo del 39, José de Pablos, publicaba una carta en la que exponía su idea de efectuar cuando terminara la guerra una excursión a Italia con el Centro. La res-

Tras la guerra civil el Centro vive una vida anémica acuciado por una economía de crisis que lo coloca en una situación extremadamente complicada que conlleva, entre otras medidas, la falta de nombramiento de un director musical y la inoperancia de la propia sociedad. A lo anterior debe

puesta no se hizo esperar por parte de la directiva que escribió: sin duda se ha padecido error al titular la nota que al principio glosamos, pues al hacerlo se dice: <<Una plausible iniciativa del director del Centro Filarmónico>>, siendo así que el señor de Pablos Barbudo no es en la actualidad director del Centro, ni aun siquiera socio del mismo, encontrándose hoy vacante el referido cargo que, cuando las circunstancias lo permitan, será provisto mediante el oportuno concurso en la forma reglamentaria.

sumarse la pérdida de la independencia gestora pues, el día 26 de agosto de 1943, se firma el “convenio de incorporación transitoria” del Centro en la Obra Sindical Educación y Descanso, cuyo objeto es conseguir la supervivencia del Centro, por entonces en trance de disolución. A partir de ese momento lisa y llanamente no existe junta directiva del Centro, sino solamente la de la Obra Sindical de Educación y Descanso.

Se incluyen también en los repertorios de esta época (especialmente en el año 36 en el que el Centro estuvo bastante activo) himnos, marchas y canciones de expresión política: el Himno de la Falange, el de la Guardia Civil, de los Requetés, la canción "El novio de la Muerte" y se recupera la Marcha Real. El acta de la sesión de la Junta directiva del 14 de junio de 1939 contiene la siguiente propuesta: Después se toma en consideración una propuesta del Sr. Raya Berral, relativa a que se gestione de donde proceda, el que este Centro vuelva a ostentar el título de Real Centro Filarmónico <<Eduardo Lucena>>; propuesta que prospera, incor-

80

Fue el último en pilotar su nave Pedro de Toro de la Prada (quien ya había sido vicesecretario con Jaén Morente, secretario con Antonio Ramírez López, Fernández Vergara y Vidaurreta Garriga y Vicepresidente primero con Sánchez Aroca), combatiente en 1938 del batallón de orden público de la Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., concejal suplente (cargo al que renunció en abril de 1927), al tiempo de su nombramiento como Presidente era Secretario del Ayuntamiento de Córdoba; con posterioridad fue Jefe del Negociado de Cultura y Arte. Nota: Todas las imágenes aportadas pertenecen a objetos o documentos depositados en el Archivo del Real Centro Filarmónico “Eduardo Lucena” (A.R.C.F.E.L.).


Legajos de Tuna

La Estudiantina Aristócrata de México: las fiestas de Independencia y el cumpleaños de Porfirio Díaz Francisco Leobardo Muñoz Ledo-Villegas En el México del s. XIX e inicios del XX, existieron numerosas estudiantinas, fueran o no conformadas por estudiantes. Es del conocimiento público que al presidente Díaz le gustaba su música y estuvieron presentes en diversos eventos a lo largo de sus 35 años de mandato, según noticias publicadas en los periódicos. Una de ellas fue la del Casino Español, primera que cantó para él en 18791. Pero hay evidencias de que varias llegaron a presentarse ante distintos presidentes como Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón y algunos más desde mediados del s. XX hasta la actualidad.

tanto por prensa nacional como extranjera. La consideramos un caso especial porque surge de una serie de personas que formaban parte de la más alta clase social, directamente relacionadas con el presidente, sus ministros y la élite de empresarios y hacendados más opulentos de esa época. La iniciaron para celebrar el cumpleaños de Díaz, que coincidía con la fecha de los actos del centenario del comienzo del movimiento de independencia de México. Y aunque fue una guerra fratricida contra la corona española, en esta conmemoración confraternizaron y organizaron eventos diversos las distintas colonias extranSe sabe por varias fuentes, jeras que vivían en la caque en México las estudipital. Participaron en las antinas gozaban de cierto ceremonias del centenario prestigio social, pues eran de manera destacada, los bien recibidas por los meespañoles que en aquellos xicanos de todas las clases años habían emigrado a sociales allí donde se prenuestro país. Nada rara es sentaban. Con el tiempo, esta situación, pues gran la semilla que sembraron número de familias mexilas primeras, fundadas e canas estaban emparentaintegradas totalmente por das con familias españoespañoles, dio abundantes las y se habían olvidado frutos. Hubo muchas, pero de las diferencias que caen el curso de diversas inusaron la guerra acaecida vestigaciones nos ha lla- Estudiantina partiendo plaza. 1902. Foto de uno de los hacía 100 años. Y fueron mado la atención una muy Casasola. Colección INAH. Proporcionada por Francisco precisamente los miemespecial que, aunque no e- Ugalde Coello al autor. bros de la colonia españora de estudiantes y tuvo ula los que iniciaron la prina vida relativamente corta, se convirtió en centro mera estudiantina mexicana de la que se tiene node atención de los mexicanos en 1910 y sus actuaticia documentada en 1849, e influyeron en la forciones fueron muy promocionadas y comentadas mación de muchas otras en años posteriores. 1

El Siglo Diez y Nueve. 1879/02/28. Pág. 3.

81


En este artículo, se dará seguimiento a las actividades de la estudiantina a la que el periódico español La Iberia dio el nombre o apodo de Estudiantina Aristócrata, y de la que sabemos estuvo operativa en el año de 1910. Llama la atención, porque su actividad comenzó justo antes de las fiestas del centenario en septiembre de 1910, y también poco antes de las elecciones a presidente de la República. Cuando ya existía inquietud política y muchos no querían que se reeligiera una vez más al general Díaz, esta estudiantina extendió su presencia hasta después de dichas elecciones, que es cuando surgen los primeros brotes armados e inicia la revolución de 1910, tratando la agrupación a través de su participación en diversas fiestas, de fingir una serenidad que no existía entre las clases gobernantes y la élite social que formaba parte de ella.

en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, para lo cual repicó una de las campanas de la parroquia de Dolores, hoy municipio de Dolores Hidalgo, estado de Guanajuato. Aunque existe la versión popular de que Porfirio Díaz decretó adelantar el grito un día para que coincidiera con su onomástica, la primera vez que se conmemoró el 15 de septiembre fue en 1846, con una serenata frente al Palacio Nacional y una velada en la Univ. de México. El caso es que actualmente se celebra en las últimas horas del día 15 de septiembre y no en la madrugada del 16, como en realidad ocurrió.

Para poder comprender por qué escribimos este artículo, es necesario saber y entender, aunque sea de manera concisa y general, el estado en que se encontraba el país en 1910, y cómo era el ambiente social en el que nació y se desarrollaron las actividades de la estudiantina aristócrata y el por qué algún periodista la bautizó con ese sobrenombre.

Siendo 1910 cuando se conmemoraría el centenario, se prestaba festejarlo de una manera grandiosa, y aprovechando al mismo tiempo la importancia de la coincidencia de fechas, celebrar el cumpleaños de Díaz. Y es entonces que a alguna persona cercana al presidente -no se ha identificado de quién se trataba-, se le ocurre formar un grupo musical, pero además este pensó que debería estar integrado por amigos y familias allegadas al mandatario. Lo hacen y organizan a la manera e imitación de las numerosas estudiantinas existentes entonces en la ciudad de México (eran famosas en esos años de la década de 1900 la del Casino Español, formada por socios del Casino de la Colonia; la Estudiantina “Tuna del Centro Asturiano”, formada por socios de dicho centro; la Estudiantina Hispano Mexicana, por jóvenes españoles y mexicanos, tal como indica su nombre; la del Centro de Dependientes, también conocida como Estudiantina Española de Beneficencia; la de la Escuela Nacional Preparatoria y algunas más).

Fiestas de Independencia en México

Entorno histórico

La fecha mayor del calendario cívico mexicano es el 15 de septiembre, y coincidentemente el 15 de septiembre de 1830 nació Porfirio Díaz, quien fuera brillante general, político y presidente de México cuya gestión duró de 1876 a 1911, convirtiéndose al final en dictador, hasta que fue removído por la revolución del 20 de noviembre de 1910. El Grito de Dolores es considerado el acto con el que dio inicio la guerra de Independencia. Según la tradición, consistió en el llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla, en compañía de Ignacio Allende y Juan Aldama, hizo a sus feligreses con el fin de que desconocieran y se sublevaran contra la autoridad virreinal de la Nueva España

Reseña biográfica del general Porfirio Díaz Mori, presidente de México.

Estudiantina Aristócrata, Fiestas de la Independencia y cumpleaños de Porfirio Díaz ¿Qué tienen en común estas tres cosas, aparentemente tan diferentes? Más de lo que simbólicamente significan, analicémoslo para descubrirlo.

82

Antes de asumir la presidencia fue un militar destacado que brilló por su participación en la Segunda Intervención Francesa en México. Combatió en la Batalla de Puebla, el Sitio de Puebla, la Batalla de Miahuatlán y en la Batalla de la Carbonera. Resaltaron sus acciones militares en el estado de Oaxaca, en donde organizó guerrillas contra los franceses. El 2 de abril de 1867 Díaz tomó Puebla y el 15 de junio de ese año recuperó para las tropas republicanas la Ciudad de México.


Legajos de Tuna Ejerció el cargo de presidente de México en siete ocasiones. En total ocupó la presidencia de México por 30 años, una extensión sin precedentes. Y cuyo lapso, en la historia de México, es denominado como Porfiriato. Asumió la presidencia el 1 de diciembre de 1884 hasta su renuncia acontecida el 25 de mayo de 1911 El 5 de octubre de 1910 Francisco I. Madero hizo público el Plan de San Luis, un manifiesto que convocaba a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910 contra el gobierno de Porfirio Díaz y la reivindicación de las tierras de los campesinos. Entre el 8 y 9 de mayo de 1911 los revolucionarios tomaron Ciudad de Juárez y para el 21 de mayo se firmaron los Tratados de Ciudad Juárez en el que Porfirio Díaz se comprometía a renunciar al cargo. El 25 de mayo de 1911, el caudillo Porfirio Díaz renunció a la presidencia de México presentando una carta ante la Cámara de Diputados. En la mañana del día siguiente, es decir el 26 de mayo, Porfirio Díaz partió de México de manera clandestina. Díaz junto a su familia se dirigieron al puerto de Veracruz desde donde partirían en barco con destino a París, Francia el 31 de mayo de aquel 1911. Falleció el día 2 de julio de 1915 en Paris.2

La clase aristócrata en México Nueva división de clases sociales. Durante el Porfiriato, la sociedad mexicana estuvo dividida en varias clases de acuerdo con la fortuna y el origen de cada una de ellas. La aristocracia semi feudal, también llamada alta sociedad, estaba integrada por los políticos, los capitalistas criollos y los extranjeros. La clase media, compuesta por ingenieros, médicos, abogados, maestros, empleados de oficina, ferrocarrileros y artesanos. La clase baja, formada por obreros, campesinos y trabajadores humildes que vivían en la miseria.3 En el s. XIX, Compendio sobre la historia de la civilización/2014/L’Hist oria; Bulnes, Francisco, El verdadero Díaz y la Revolución, Eusebio Gómez de la Puente, México, 1920 (Consúltese la versión publicada por el Instituto Mora en 2008). LópezPortillo y Rojas, José, Elevación y caída de Porfirio Díaz, Librería Española, Méjico [1921] (También existe una edición de 1975 publicada por Porrúa). 3 ÁMBITO POLÍTICO Y SOCIAL DEL PORFIRIATO. htt 2

con la apertura política que hizo Porfirio Díaz para que se realizaran inversiones extranjeras con la finalidad de industrializar y modernizar el país, hubo una importante migración de familias españolas, francesas, inglesas y estadounidenses a las ciudades más importantes. Esas familias trajeron sus tradiciones y costumbres. Pero además, con el tiempo se fueron creando vínculos matrimoniales entre las más prominentes, descendientes de extranjeros, sobre todo de españoles nacidos en México con familias de la aristocracia mexicana, como es el caso de la familia Escandón y otras cuyos nombres aparecerán más adelante en diversas notas periodísticas: La política de conciliación del General Díaz, los vínculos que establece a través de su esposa, Carmen Romero Rubio, con los sectores de la alta sociedad, así como los intereses económicos de los Escandón y sobre todo sus relaciones con numerosas familias de la "aristocracia mexicana" del s. XIX, a través de matrimonios y negocios, a saber: los Mier, los Buch, los Rincón Gallardo, los Cuevas, los Cusi..., los integraron al círculo estrecho del General Díaz (n.t.: son algunos de los apellidos que leeremos más adelante en las notas de los diarios que hablan sobre la estudiantina). Manuel afirma en su diario haber conocido a Porfirio Díaz en 1880, y que ya en ese tiempo Díaz estaba relacionado con la familia Escandón, a quien consideraba una clase "pilar del Estado" cuyo deber era ayudarlo a consolidar la posición del país; agrega: Nosotros reconocíamos en él al único hombre que podía establecer el orden en el terrible caos que era el país y Díaz sentía la necesidad de ser apoyado en su nueva tarea por las “mejores familias españolas” que tenían vastos intereses en México". Es interesante destacar que Manuel identifica a su familia como "familia española", siendo que él y sus padres son nacidos en México.4 ps://www.monografias.com/docs/%C3%81mbito-Pol%C3 %ADtico-Y-Social-Del-Porfiriato-F3Z7GYAZMY 4 Pérez Rayón, Nora. LA FORMACIÓN Y DESARROLLO DE LA BURGUESÍA MEXICANA DURANTE EL PORFIRIATO: LOS ESCANDÓN BARRÓN Y LOS ESCANDÓN ARANGO. Sociológica, Revista de Sociología. VOL. AÑO 4, Núm. 9. Enero-abril 1989. Pág. 9.

83


Porfirio Díaz junto a su esposa Carmen Romero de Díaz. Vestidos ambos de gala, se cree que quizá esta fue una de las fotos que se hicieron durante el festejo central del Centenario. Ciudad de México, 1910.

La Sociedad y la Música Mexicana en el siglo XIX5 Durante el siglo XIX las constantes luchas políticas que derivaron en guerras de diversa índole crearon una gran inestabilidad general en el país, lo cual tuvo repercusiones en diversos ámbitos, uno de ellos fue el artístico, por ejemplo, en lo concerniente a la vida musical del país, los músicos profesionales no tuvieron ni el apoyo gubernamental ni un ambiente propicio para florecer; sin embargo la vida musical de la sociedad mexicana fue muy intensa ya que, los aficionados llenaron ese vacío.6

mente a la música estudiando en el Conservatorio (Frías 1984, 57-58); la sociedad mexicana tuvo intensa vida musical que propiciaba diversas relaciones y efectos en distintas actividades del acontecer diario de esa época, por lo que tuvo gran importancia para la sociedad en general… Los jóvenes porfirianos gozaban ampliamente con las serenatas, eran momentos de placer, a veces las efectuaban después de veladas íntimas entre amigos cercanos: Habíamos gozado, como noche a noche, la primicia de nuestra velada íntima, pues en breve deberían llegar nuestros amigos de placer, los bravos camaradas que traían bajo sus capas españolas sus mandolinas y guitarras para la ronda nocturna al pie de los balcones de las bellas. El primero que llegó fue Ariel Verea, el caracoleador sempiterno en briosos caballos, (…). Traía el joven una colección maravillosa de canciones galantes, sápidas y picantes como un enjambre de cantáridas.7 Los jóvenes trasnochaban dando serenatas en las zonas de San Ángel y Tizapán, y hablaban de ellos refiriéndose a sus locuras. (Cf. Campos 1982, 75). Pero las serenatas también se daban a los políticos para granjearse sus favores o para dirimir algún problema que hubiesen tenido con ellos como sucede en Reproducciones de José Ferrel, en donde uno de los personajes narra como cuando tuvo un problema con Cabanillas, un politiquillo local del momento, le dio una serenata.8

Desde fines del siglo XVIII y principalmente durante el siglo XIX e inicios del siglo XX, los espacios civiles públicos como colegios y seminarios, así como los espacios privados en los salones de casas y palacios, se convirtieron en el espacio natural e ideal para interpretar y escuchar la música. Al parecer, las jóvenes tomaban clases particulares y estudiaban en sus casas, aunque no faltaba quien quisiera dedicarse profesional-

¿Y las estudiantinas en México qué relación tienen con todo lo anterior? ¿Se puede pensar que es contradictorio que una costumbre estudiantil española se mezcle con el 15 de septiembre, que es la fecha con la que dio inicio la guerra con la que los habitantes de la Nueva España se independizaron de la monarquía española y que fueron dirigi-

Muñoz-Ledo Villegas, Fco. Leobardo APARICIÓN Y EVOLUCIÓN DE LAS TUNAS MEXICANAS. Ponencia presentada en el III Congreso de Tunas Iberoamericanas. TVNAE MVNDI. Murcia, 2016. 6 Ramírez Leyva, Edelmira. AFICIÓN Y MÚSICA DURANTE EL SIGLO XIX EN MÉXICO. UAM. de internet

2013 feb: http://www.azc.uam.mx/publicaciones/tye/tye13 /art_hist_04.html 7 Ramírez Leyva, Edelmira. (UAM-A) AFICIÓN Y MÚSICA DURANTE EL SIGLO XIX EN MÉXICO. Rubén M. Campos. Claudio Oronoz Edit. Premia 1982. Pág. 75. 8 Ramírez Leyva. Edelmira (UAM-A) Op. Cit.

5

84

Estudiantinas en México


Legajos de Tuna dos mayoritariamente por ciudadanos de la clase criolla (hijos de españoles nacidos en México)? Los ciudadanos españoles tenían indiscutiblemente una cultura casi igual a la nuestra. Nuestras universidades y colegios con sus constituciones y costumbres estudiantiles fueron un legado que nos dejaron después de trescientos años de ser una colonia dependiente de la monarquía y administración española. Pasados unos años de la Independencia, hubo de nuevo una fuerte corriente migratoria de españoles a México, donde hallaron tierra fértil para invertir y trabajar sin olvidar sus costumbres y tradiciones, entre estas se encontraba la formación de estudiantinas para participar en las fiestas del carnaval, las cuales fueron bien aceptadas por los mexicanos, y aún más, con el tiempo estos las adoptaron como propias9. Las primeras noticias que se han encontrado, con pruebas fidedignas de la existencia de estudiantinas en México, datan del año de 1849: La primera estudiantina en México10. La noticia más antigua encontrada hasta el día de hoy sobre alguna estudiantina en la república mexicana, se refiere precisamente a una de carnaval, en lo que es una fecha importante para las estudiantinas mexicanas, dato que nos complacemos en repetir en esta: Aparece una Estudiantina de carnaval en México: "En un carruaje abierto había unos alegres jóvenes españoles vestidos de estudiantes, tocando guitarras, panderos y castañuelas, y cantando divertidas canciones"11. Conforme transcurría el tiempo, las estudiantinas estarían cada vez más integradas por jóvenes mexicanos y españoles indistintamente, hasta que en los últimos años del siglo XIX la mayoría de las veces solo serán mexicanos los que las integren. A través del tiempo se fueron fundando cada 9

En esa época y hasta hace muy pocos años en México se usaban los dos nombres indistintamente, actualmente tres de las tunas más antiguas y famosas de México siguen conservando el nombre de estudiantinas. 10 Extracto de la conferencia de Muñoz-Ledo Villegas, Fco. L. ENTORNO HISTÓRICO DE LA APARICIÓN DE LA PRIMERA TUNA MASCULINA EN EL CONTINENTE AMERICANO. LA ESTUDIANTINA DE LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO, DECANA MASCULINA DE AMÉRICA. Ponencia presentada en el II Congreso de Tunas Iberoamericanas. TVNAE MVNDI. Murcia, 2014. Diapositiva 35.

vez más estudiantinas en nuestro país, y también conforme pasó el mismo empezaron a ser apoyadas mayoritariamente por instituciones académicas. Pero las estudiantinas de ser animadoras de las fiestas de carnavales anuales o comparsas, transformaron sus miras y empezaron a cumplir una tarea social: salían a realizar colectas para diversos fines benéficos y caritativos, muchas veces también participaban en funciones en teatros para recolectar fondos para causas filantrópicas, la mayoría de estos eventos eran organizados, en sus inicios, por asociaciones, casinos y /o súbditos españoles que estaban avecindados en nuestro país a lo largo y ancho de la república mexicana. Se han encontrado datos en diversos periódicos y documentos de la época, de que este tipo de grupos eran del agrado de Porfirio Díaz, por lo que se volvió una práctica constante que en diversos eventos de carácter social o cultural se presentaran ante él, y/o ante funcionarios y representantes diplomáticos de distintos países:12 Vale la pena transcribir lo que encontró Don Vicente T. Mendoza acerca de la segunda melodía, porque hace una descripción más detallada y sale a relucir una estudiantina en un acontecimiento festivo en honor del presidente de la República, y ya no en un carnaval: Ya a fines del siglo XIX, para celebrar la batalla del dos de abril, el General Riva Palacio13 obsequió al Presidente Porfirio Díaz y a su primera esposa con un baile que tuvo lugar en el edificio que fue de Pensiones y hoy es la Agencia Alcázar en la avenida Hidalgo. A medio baile apareció una estudiantina cantando un texto tradicional de la vida de nuestros universitarios y al que seguía un estribillo que 11

Cumplido, Ignacio. EL ÁLBUM MEXICANO. PERIÓDICO DE LITERATURA, ARTES Y BELLAS LETRAS. Imprenta del editor, México, 1849. Pág. 211. Investigación de Rafael Asencio. 12 Íbid. Diapositiva 68. 13 Vicente Florencio Carlos Riva Palacio Guerrero; Ciudad de México, 1832 - Madrid, España, 1896. Escritor, político y militar mexicano. Considerado por su obra narrativa uno de los principales cultivadores de la novela histórica y folletinesca en el ámbito hispanoamericano, fue una de las personalidades más ricas y de vida pública más activa en el convulso México del siglo XIX.

85


terminaba con Dominus Tecum, Kirie eleison, cuya música y letra vale la pena incluir aquí 14. La canción Kirie eleison se rescató en México D.F. (comunicó D. Federico Gómez de Orozco en 1947). En 1963 la grabó en su primer disco la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato, con el nombre de Dominus Tecum, respetándose la música y letra originales. Hemos encontrado varias versiones de la misma canción en distintos períodos de fines del XIX. Todas las letras son muy parecidas ya que desarrollan el mismo tema o argumento. Las estudiantinas se presentaban en esos años en México de una manera continua no sólo en carnavales, sino que además lo hacían en diversos teatros, durante festividades sociales y religiosas. Pero también hicieron acto de presencia en otras ciudades mexicanas, sobre todo donde existieron numerosos residentes de la colonia española, como en Guanajuato, Pachuca, San Luis Potosí, Puebla, Guadalajara, Mérida y otras localidades.

Estudiantina del Centro de Dependientes15. Una de las características que tuvieron esas estudiantinas fue que postulaban o solicitaban ayuda económica a beneficio de obras que atendieran a sectores necesitados de la sociedad. Como ejemplo tenemos el caso de la del Centro de Dependientes, que estaba formada por los socios del Centro de Dependientes de México. Curiosamente publicaron una foto en un semanario durante una de sus presentaciones en el carnaval de 1901, siendo una de las primeras fotos de una estudiantina en México aunque con la baja calidad propia de las técnicas de impresión en los periódicos de aquel entonces. No obstante, se encontró esta misma pero con mucha mejor calidad en el acervo fotográfico del INAH, si bien allí la datan en ca. 1930, lo cual es un error, ya que lógicamente es más creíble lo que publicó el semanario 30 años antes. Esto constituye un ejemplo de documentación contrastada: el cruce de datos permitió verificar la información y establecer la fecha real de la foto. Estudiantina. La asociación del Centro de

Foto Colección Casasola propiedad del INAH, y aparecida en el Semanario Literario Ilustrado del 25/02/1901, bajo la cual podía leerse La Estudiantina del “Centro de Dependientes”. 14

La letra de la canción se encuentra en: Vicente T. Mendoza, Vida y Costumbres de la Universidad de México, pág. 18, y la música y la letra en el primer disco LP grabado por la Estudiantina de la Universidad de Guanajuato. 15 Estudiantina del Centro de Dependientes, también llama-

86

da: “Estudiantina Española de Beneficencia”, La estudiantina se compone de un buen número de guitarras, mandolinas, bandurrias y violines. – Centro de Dependientes de México”. La Voz de México. 08/02/1901. Pág. 3


Legajos de Tuna Dependientes, va a organizar a una estudiantina que tocará en el próximo CARNAVAL á donde se le solicite. Las personas que forman la estudiantina lucirán ricos trajes a la vez que de muy buen gusto. Lo que se colecte de los conciertos que se proponen dar los miembros de la estudiantina, se destinarán a la Beneficencia Pública. Organizada a la usanza española por los socios del “Centro de Dependientes”, tanto mexicanos como españoles, en número de cincuenta asociados, a fin de recabar fondos para las casas de beneficencia.16 Esta se presentó a lo largo de dos semanas en funciones públicas en los teatros, y en audiencias privadas en los casinos, según narra El Semanario. Inclusive existe más información de diversas actividades que realizó en la década de 1910. Como dato histórico, a colación del estandarte que portan, hasta el presente no se ha encontrado ningún documento o fotografía que pruebe que las estudiantinas en México usaran banderas antes de la década de 1980. En 1910 alguna persona cercana al círculo de amigos del presidente Díaz tuvo la idea de organizar una estudiantina para celebrar su cumpleaños, uniéndolo simbólicamente con las festividades del centenario el día 15 de septiembre de ese año. En algunos diarios se escribió y se dio puntual seguimiento a las actividades de esta agrupación integrada por gente de la más alta sociedad que eran familiares y amigos del dirigente 17, o de los miembros de su gabinete. Es posible que hasta hoy 16

Semanario Literario Ilustrado, 25/02/1901. Ellos organizaron una asociación que llevaba por nombre “Círculo de Amigos del señor General Díaz” 18 La tradicional romería de Covadonga… fiesta con que España celebra la Reconquista. La virgen de Covadonga vino a América Y es que le fiesta de Covadonga implica para el español el vínculo más fuerte de unión nacional que le ofrece la tradición. Para España entera es el 8 de septiembre la fecha en que celebra la iniciación de su hazaña histórica más trascendente, es el día en que al salvarse a sí propia de los agresores de la religión, hizo posibles para más tarde las tareas positivas de la redención de los pueblos hispano-americanos. Es por esto que los límites de la Covadonga no se cierran en la península ibérica, sino que, montando el mar sobre tres carabelas, se trasladan a la América española para ensancharse aquí en un mundo nuevo que, mediante su abrazo, anhelado durante ocho siglos, ingresó al seno glorioso 17

no haya existido en el mundo una estudiantina integrada por personas tan prominentes en los medios sociales, políticos y económicos de una nación. Nadie imaginaría que esa sería la última ocasión en que Díaz conmemoraría las fiestas de la independencia como presidente de México.

Celebraciones conjuntas de españoles y mexicanos por el Centenario Las relaciones de los ciudadanos españoles con los mexicanos de esa época eran muy cordiales, y así fue que cooperaron de diversas maneras con las autoridades en la celebración del Centenario, según consta en los periódicos de la época; por ejemplo, el reconocido pintor Ignacio Zuloaga presentó una exposición en la ciudad de México, y en el centro asturiano se organizó un desayuno para los niños de diversas escuelas de la capital, aprovechando que esas fechas también coincidían con las fiestas de la Virgen de Covadonga, según detalla ampliamente el periódico El Diario: UN DIA DE FESTEJOS A LOS NIÑOS EN EL GRAN PARQUE DE COVADONGA.18 FUERON OBSEQUIADOS CON UN SUCULENTO ALMUERZO. Ayer tuvo lugar el banquete que la Junta española de Covadonga ofreció a los niños y niñas de las Escuelas Nacionales del Distrito Federal y Delegados de los Estados a los festejos del Centenario. El banquete dio principio a las 12:45 p.m. en medio de la más grande cordialidad. Más de de la catolicidad. Si por medio de un dilatado proceso secular fue posible que Nuestra Señora de Covadonga extendiera su gracia a los pueblos americanos, mediante el transcurso de otro lapso semejante, ocupado por los misioneros en los afanes divinos, se hizo viable la consolidación religiosa de un mundo nuevo. Terminado ya el segundo proceso, firmemente prendida la fe, los pueblos americanos podían empezar su vida independiente: la Virgen de Covadonga quiso que las gestas de independencia coincidieran con los claros días septembrinos de su advocación. Nuestra Señora de Covadonga ya podía descansar tranquila por sus pueblos jóvenes, ya tenía quien la sucediera en el amparo, había conferido una alternativa: la Virgen de Guadalupe cobijaba ya, con su manto amoroso, a veinte y una patria que nacían. La Nación, al servicio de México. – España en México. México, D.F., 18/09/1943 año II, Págs. 1415. http://www.filosofia.org/hem/dep/pan/9430918a.htm

87


600 niños y niñas se hallaban reunidos en el amplio local del Parque Español…19 Enseguida mencionan los nombres de los miembros de la Junta y añade que ellos sirvieron personalmente los platillos a los niños, junto con el presidente de la misma, el sr. Félix Martino. También comentaron que asistió al evento el Sr. Martínez, Inspector General de Instrucción Primaria en representación del Lic. Justo Sierra. Rifaron además dos relojes para los niños asistentes. Pero si relatamos esto es porque en esta comida de festejo del Centenario, participó una estudiantina formada por españoles, miembros del Centro Asturiano: La estudiantina “La Tuna” del Centro Asturiano, amenizó el banquete de los niños, con alegres “Aires Asturianos”.20

Aparición de la Estudiantina Aristócrata Desgraciadamente no ha sido posible hallar ninguna foto de esta peculiar estudiantina, pero en una nota periodística fechada en el mes de julio de 1910 descubrimos la primera referencia en prensa acerca de la creación de ésta, a la que llamaremos Aristócrata (tal y como lo hiciera La Iberia en una de sus publicaciones posteriores). La denominaremos así por no haber encontrado que sus integrantes le hayan dado nombre o seudónimo que la identificara, siendo en la casa de la familia Escandón21 en la Plaza Guardiola el lugar donde ensayaban22. También es de destacar que en el periódico informaban que iban a presentarse precisamente durante las fiestas del Centenario. 19

19/09/1910, Periódico El Diario. Pág.5 Hacemos hincapié en que en México siempre se tuvo conocimiento de que la estudiantina era un sinónimo de tuna, pero también al igual que en España desde su inicio usaban el nombre de estudiantinas, en el caso de nuestro país continuaron con ese nombre por largo tiempo hasta la década de 1980. En la publicación le dan los dos nombres el de estudiantina y el de tuna, como aclaración de que eran lo mismo. Actualmente en nuestro país todavía algunas de las estudiantinas universitarias más antiguas prefieren usar el nombre de estudiantinas y no el de tunas. 21 Pablo Escandón y Barrón y Catalina Cuevas, su esposa, eran del círculo de amistades personales del presidente Porfirio Díaz, así como de Carmelita Romero Rubio su esposa. En febrero de 1897, Catalina ofreció un baile a Carmelita, y comenta Pablo en su diario: "Le quedó muy bonito, la casa no cabe duda que se presta para este género de recepcio20

88

Una estudiantina Distinguidas señoritas y caballeros de nuestra más alta clase social están formando una estudiantina, que tocará en varias fiestas sociales que se efectuarán en Septiembre próximo con motivo del Centenario. Dirigirá la estudiantina el señor Don Arturo Braniff. Los ensayos serán en la residencia de la señora Catalina Cuevas de Escandón.23 En agosto, un mes antes de las celebraciones patrias de septiembre, y uno después de que se publicara el primer artículo, un reportero visitó de nuevo la casa de la familia Escandón, y publicó la reseña de un ensayo, detallando qué tipo de instrumentos tocarían y el número de cada uno de ellos, sumando un total de 78 instrumentos. También informaron que en una fecha proxima se presentarían ante el presidente de la República y su esposa: DE SOCIEDAD En honor del señor General Díaz y de su señora. Un distinguido grupo de señoras, señoritas y caballeros pertenecientes a la mejor sociedad, se han reunido para formar una gran estudiantina y ofrecer una audición privada en el Castillo de Chapultepec al señor General D. Porfirio Díaz y á su respetable esposa la señora doña Carmen Romano Rubio de Díaz. La estudiantina, que más bien pudiera llamarse orquesta, está formada por seis arpas, dos castañuelas, dos panderos, treinta y cuatro mandolinas, cuatro bandurrias, dieciocho guitarras, seis violines, cuatro cellos, y dos nes. Estuvieron Carmelita y el Presidente. El baile resultó animadísimo y asistió todo México, además fue la primera vez que el Estado Mayor del Presidente se presentó uniformado a un baile particular gracias a que insistí mucho por creer que esto daría mucho brillo a la recepción..." Ítem NORA PÉREZ RAYÓN- La formación y desarrollo de la burguesía mexicana durante el porfiriato: Los Escandón Barrón y los Escandón Arango. 22 Ilustración 7.- La Ciudad de México en el Tiempo. 16/12/2014.- consulta internet 2 de abril de 2019. https://w ww.facebook.com/laciudaddemexicoeneltiempo/photos/a. 195987210423307/863679446987410/?type=3&theater; Estas imágenes y archivos se pueden consultar, guardar y distribuir sin fines comerciales, siempre que se especifiquen los correspondientes derechos de autor, así como el hipervínculo completo dentro de la Mediateca INAH. 23 22/07/1910. Periódico El Tiempo s/n pág.


Legajos de Tuna contrabajos, haciendo un total de 78 ejecutantes, que serán dirigidos por el señor Arturo Braniff que es quien ha tomado más empeño en la formación de este grupo. Los ensayos se están efectuando con bastante frecuencia, y en vista del resultado de ellos, podemos augurar un éxito completo. Hasta hoy no se ha fijado la fecha en que se efectúe la audición en Chapultepec, pero se cree que será antes del 15 de septiembre.24 Al tratarse de gente muy importante relacionada con las altas esferas políticas y sociales, los periódicos de la época daban estricto seguimiento a sus ensayos, no siendo la excepción la prensa extranjera y sobre todo la española, que tan buenas relaciones mantenía con el gobierno, además de sentirse identificada plenamente con el hecho de que fuera una estudiantina la que se presentaría ante el presidente Porfirio Díaz. Mencionan en su artículo que su director, Arturo Braniff, presentaría en el programa un vals inédito de su inspiración, así como una jota y una danza inéditas también. Carnet del Centenario Hicimos mención en uno de nuestros pasados números, de que un grupo de distinguidas damas de nuestra sociedad, secundadas por varios caballeros, habían organizado una original estudiantina para felicitar con una audición extraordinaria al Sr. General Díaz y á su muy estimable esposa, la Sra. Dña. Carmen R. R. de Díaz, en su soberbia mansión del castillo de Chapultepec, con motivo del suntuoso te que el distinguido matrimonio ofrecerá al honorable cuerpo Diplomático y Delegados especiales que se encuentran en esta capital. La aristocrática reunión se efectuará en el presente mes y la mencionada estudiantina, bajo la dirección del Sr. Arturo Braniff, ejecutará entre otras piezas escrupulosamente seleccionadas, un vals inédito del ferviente amateur, D. Oscar Braniff y una jota y una danza también inéditas. Como número probable, se piensa que la Srta. Ana Elena Algara y el Sr. D. Carlos Rincón Gallardo, vistiendo los típicos trajes de poblana y charro, bailen un jarabe tapatío, acompañados del canto especial de canciones jaliscienses á la antigua usanza. 24

25/08/1910. Periódico El Tiempo s/n pg.

El Tiempo Ilustrado. 22/01/1911. Pág. 76. Se puede apreciar la clásica vestimenta que usaban las estudiantinas en esa época tanto en España como en México.

Con tales elementos es de esperar que la fiesta resulte originalmente soberbia.25 Ese dos de septiembre otro periódico publica también una nota aún más detallada que La Iberia. En ella dan a conocer los nombres de quienes formaron parte de esta estudiantina, donde aparecen apellidos muy conocidos entre la alta sociedad de la ciudad de México de 1910, y dan a conocer igualmente el programa que van a presentar. Además de la estudiantina, anuncian que una pareja de bailarines, miembros asimismo de esa alta sociedad, bailaría el Jarabe Tapatío, lo cual califican como una “humorada”, por tratarse de un bailable propio de las clases más pobres. Sin embargo, son esos sones los que le dieron forma a la auténtica música mexicana. En la fotografía de la maqueta se ve la vestimenta de los músicos y bailarines, que eran gente humilde del pueblo. El origen de los bailables conocidos como jarabes fueron de inspiración completamente popular, que nada tenían que ver con las élites sociales. La música campesina y de las clases bajas recibía el desprecio de los grupos poderosos que imponían los valses, mazurcas, chotís, polkas, marchas y pasodobles europeos. Quienes deseaban escuchar música tenían que asistir los domingos a los quioscos, ser 25

02/09/1910. Periódico La Iberia. Pág. 4

89


En el sarao que la señora Romero Rubio de Díaz dará en el ALCAZAR DE CHAPULTEPEC26, SE BAILARÁ UN JARABE TAPATIO. El detalle de que, en el sarao que ofrecerá á la sociedad distinguida de la capital la señora Doña Carmen Romero Rubio de Díaz, va á ser bailado un jarabe tapatío por típico, original, pues seguramente que desde las épocas de su Alteza Serenísima el General Santa Ana y de S.M. Doña Carlota Amalia, Emperatriz de México, no se había vuelto a bailar un jarabe en reunión social de gran distinción (…). (…) por qué ahora no se ha de repetir la humorada de aquellas lejanas épocas, tanto más cuanto que al baile de Chapultepec asistirán seguramente, los delegados extranjeros al Centenario y el Cuerpo Diplomático para cuyos miembros constituirá el zapateo una originalidad. También bailarán una jota varias parejas. El jarabe lo bailarán la señorita Ana Elena Algara y el señor Carlos Rincón Gallardo. La jota será bailada por dos parejas: la señora María Mendía y su compañero, Juanita Cuevas, y el suyo. La señora Doña catalina Cuevas de Escandón tiene á su cargo la organización, en detalle, del sarao. Se dice de él que será una brillante nota social. Habrá, además concierto, intercalado entre pieza y pieza de baile. Será ejecutado el siguiente programa:

V. la “Carmelita,” inédito del virtuoso dilettanti señor Oscar Braniff. II. Tango “El ratoncito,” del inspirado Miguel Lerdo de Tejada. III. Jota “Carmen Romero Rubio de Díaz,” del conocido artista Luis Jordá. Se ha formado una estudiantina que augurará en el sarao, como uno de los principales elementos. La constituyen señoras y señoritas distinguidas, como se verá en la presente lista: Mandolinas: señoras María Garamendi de Braniff, Catalina Escandón de Arrangóiz, Sara Chavero de Portillo, Ana Rubio de Iturbide, Refugio Goribar de Cortina, Portilla de Lerdo; señoritas María Cabrera, Amparo Corral,27 Gabriela Cabrera, Luz Arcoba, Elena Núñez, Guadalupe y Josefina Landa y Buch, Margarita Portilla, Luz Vizcarra, Josefina Tornel, Laura Garamendi, Josefina Núñez, Paz Cortina, Guadalupe Portilla, María y Margarita Escandón, Carlota Algara, María y Dolores Sánchez Navarro, Concepción Rubio, Concepción Arrangóiz, Javiera y Teresa Parada, Amparo Elguero, Isabel Campero, María Luisa Macedo, María Matilde Ituarte, Elena Pasquel, y señores Jorge y Agustín Parada y Francisco Espinoza. Guitarras: señoritas Guadalupe y Cristina Álvarez Rul, María de Jesús del Hoyo, Ángela Haas, Mercedes Cuevas, María Mendía, Margarita Casasús, Beatriz Zaldívar, Ana Elena Algara, señores José Espinoza Rondero, Ignacio Cañedo, Lic. Guillermo Obregón Jr., José Ignacio Icaza, Eduardo Vivanco, Carlos Elguero, Juan Lerdo, Fernando Salcido, Alejandro Rivas Fontecha, Oscar Braniff, Mario M. Bulnes y Alfonso Rincón Gallardo y Enrique Fernández Castelló, que ha ofrecido tomar parte, en cuanto llegue á ésta. Arpas: señoritas Hortensia Corral, María Dandini, María Rivas Fontecha, Juana Cuevas y Evangelina Casasús.

El virrey Luis de Velasco (1590-1595) mandó construir un palacio de recreo en la falda del cerro. Fue mansión de Maximiliano de Habsburgo, Emperador de México. La transformación del bosque de Chapultepec hasta convertirlo en uno de los parques más bellos y famosos del mundo en el s. XX, es una de las obras del gobierno de Porfirio Díaz, convirtiéndose en su mansión oficial. En febrero de 1939, se publicó el decreto en el cual, el presidente Lázaro Cárdenas, ordenó que el histórico Castillo de Chapultepec se convirtie-

ra en sede del Museo Nacional de Historia. Museo Nacional de Historia https://mnh.inah.gob.mx/ historia 27 Familiar de Ramón Corral, jefe de gobierno del Distrito Federal de 1900 a 1903. Después fue nombrado secretario de Gobernación y vicepresidente de la República, hasta 1911. Ramón Corral acompañó a Díaz al exilio a Francia. Consulta en internet 30/03/2019: https://sites.google.com /site/anyadinorahpaulina/personajes-importantes-del-porfir iato/ramon-corral-verdugo

aceptados en los bailes de salón de la nobleza o tocar algún instrumento. Destacaban también en la publicación, que dos de sus integrantes le dedicarían sendas obras a la señora Carmen Romero Rubio de Díaz, esposa del presidente, a la que en esos años numerosísimos compositores le dedicaban sus obras con la finalidad de quedar bien con Díaz y lograr su ayuda. Y ponderan el que zapatearán el jarabe tapatío:

26

90

I.


Legajos de Tuna Violines: señores Antonio Coca, Juan Rondero, Miguel Cortazar, Javier Arrangóiz, Tomás Braniff, Gustavo Struck y Francisco Suinaga Jr., Manuel Rubín, Francisco de Landa y Juan Icaza.28 Días antes de la presentación, en un reportaje aparecido en el periódico La Iberia le dan nombre o sobrenombre, ya que hasta entonces no se le había conocido ninguno. Advirtiendo la posición socioeconómica de sus integrantes y tal vez porque no era académica, el reportero la presenta como la Estudiantina Aristócrata. La Estudiantina Aristócrata El señor don Oscar Braniff 29 y la señora doña Guadalupe Cánovas de Braniff, reunieron en su residencia á los jóvenes y señoritas que forman la estudiantina de que ya nos hemos ocupado. Se ensayaron algunas partituras bajo la dirección del señor don Arturo Braniff, quien será quien dirija el conjunto en la audición que se dé en honor del señor Presidente de la República. La dueña de la casa ofreció á sus huéspedes una taza de té.30 Un día antes de la actuación también fue publicada una nota en los periódicos de México, destacando que sería un gran acontecimiento, resaltando el corresponsal que sería uno de los eventos sociales más destacados que estaría incluido dentro de los festejos oficiales del Centenario. Suntuoso festival La señora Doña Carmen Romero Rubio de Díaz dará hoy por la tarde una recepción en el Castillo de Chapultepec. La reunión será en extremo lucida, pues amén de la distinción y suntuosidad desplegadas por la Señora de Díaz, un grupo de damas y caballeros distinguidos han formado una estudiantina con el exclusivo objeto de dar una audición musical en esta fiesta en honor del señor Presidente de República y su señora es28

02/09/1910. Periódico El Tiempo Oscar casó en 1900 con Guadalupe Cánovas y Portillo, nacida en 1875 e hija de Manuel Cánovas y su segunda esposa Octaviana Portillo Martín del Campo, propietarios de la Hacienda de Jalpa. Don Manuel Cánovas había casado en 1850 con Ignacia de Ceballos Monterde y Antillón -heredera de las propiedades de los Condes de Xalpa-, extendida y 29

posa. Esta estudiantina verificó ayer el ensayo definitivo de las selectas piezas que ejecutará, quedando sumamente complacidas las personas que las escucharon, por la delicadeza en la ejecución, homogeneidad en el conjunto y selección de las piezas. Esta será sin duda alguna, una de las notas sociales más soñada en los festejos del Centenario de nuestra Independencia.31

Debut de la Estudiantina Cuando llegó la fecha esperada, 15 de septiembre, día en que en prensa no se mencionaba otra crónica que no fuera sobre la celebración del cumpleaños del mandatario y los festejos del Centenario, a los cuales se sumaron las numerosas representaciones diplomáticas acreditadas en nuestro país, así como innumerables organizaciones civiles, escolares y sociales, y se incluyó la reseña de la realización de un desfile militar que fue presenciado por cien mil personas, según narraban los diarios. En la primera plana de El Tiempo destacaban los elogios de parte de la prensa por celebrar simultáneamente el Centenario y el cumpleaños, que según afirmaban era festejado con gran regocijo por todas las clases. Incluimos la nota completa presentando el contexto de las fiestas y el ambiente que describían en la prensa, que apoyaba al presidente en esas fechas. En dos meses habría elecciones a la presidencia y existía descontento social en gran parte del país, pero esto no se veía reflejado en las noticias que daban a conocer los periódicos. En este reportaje que describe la reunión realizada en el Castillo de Chapultepec, se menciona ampliamente la participación de la Estudiantina Aristócrata, donde además el corresponsal da los nombres de sus integrantes, mismos que habían sido expuestos con anterioridad el 2 de septiembre. EL PRIMER MAGISTRADO DE LA NACIÓN, GENERAL DON PORFIRIO DÍAZ, HA RECIBIDO productiva hacienda de más de 70 mil hectáreas que había llegado a ocupar tierras entre los estados de Guanajuato y Michoacán, pasando a ser así propietario don Manuel de la Hacienda y su casa grande en derredor de la que se desarrollaría el poblado de Jalpa de Cánovas. 30 04/09/1910. Periódico La Iberia s/n pág. 31 14/09/1910. Periódico El Tiempo s/n pág.

91


felicitaciones de nacionales y extranjeros, de damas y caballeros, de ricos y pobres, con motivo de su natalicio. Anualmente, en el día que precede al de la patria, la sociedad de México se complace en felicitar al Primer Magistrado, general don Porfirio Díaz, por ser esta fecha la correspondiente a su natalicio. Hace muchos años, muchos, que cada día 15 de septiembre recibe el señor general Díaz demostraciones sociales de respetuoso afecto y en su honor se efectúan también, públicas manifestaciones de regocijo, como felicitaciones onomásticas, aquellas y estas. El “Círculo de amigos del señor genera Díaz” ha sido siempre el más asiduo felicitante del Primer Magistrado en este día y ahora, como siempre, fueron preparados en honor del señor general, entusiastas demostraciones por esa agrupación. Independientemente de la organización especial de festejos, por el Círculo de Amigos, la sociedad capitalina y el elemento oficial hicieron preparativos con el mismo objeto, y de todos los actos efectuados ayer y los que se verifiquen hoy, vamos a dar cuenta. RECEPCION DE LA PRESIDENCIA EN EL CASTILLO DE CHAPULTEPEC Un grupo de damas muy distinguidas y algunos caballeros organizaron original fiesta á i-

Casa de la familia Escandón en la plaza Guardiola, vista desde la esquina del Callejón de la Condesa y la actual calle de Madero a inicios del siglo XX. Conocida como la "Casa de los Perros", por las figuras que se encontraban en la parte superior, ocupó el sitio donde había estado la residencia de los marqueses de Santa Fe de Guardiola; fue demolida en 1938. Crédito imagen: INAH.

92

niciativa de la señora doña Catalina Cuevas de Escandón, secundada por los señores don Mario Bulnes, don Oscar Braniff y don Arturo Braniff. Organizaron tan distinguida dama y tan correctos caballeros, una estudiantina, invitando para formarla, á señoras, señoritas y señores de la sociedad escogida. Durante algunas semanas ensayó la estudiantina las piezas que debía ejecutar el día de la felicitación, entre otras, el vals “Carmelita,” escrito expresamente por el señor don Oscar Braniff, para la fiesta onomástica; “El ratóncito,” bolero de Miguel Lerdo de Tejada; la jota “Carmen Romero Rubio de Díaz,” de la que es autor el maestro Jordá, y algunas otras piezas. También fueron ensayados y se bailaron ayer, varios bailables que, dicho sea de paso, agradaron mucho. Bailaron unas “sevillanas” las señoritas María Cabrera, Dolores Sánchez Navarro, María Mendía y Juanita Cuevas. La señorita Ana Elena Algara y el Sr. Carlos Rincón Gallardo, bailaron, en traje de carácter, un jarabe tapatío. Este es el personal de la estudiantina: Mandolinas primeras: Señoras Dolores Rubio de Fernández, Catalina Escandón de Arrangóiz, Ana Rubio de Iturbide, señoritas Dolores Rubio y Escandón, Luz Vizcarra y García Teruel, Guadalupe Landa y Buch, Amparo Corral, Josefina Núñez, Luz Arcocha, Isabel Campero y Burchard, Margarita Escandón y Escandón, Amparo Elguero y Morales Manso, Concepción Rubio y Obregón, Elena Núñez y Prida, y Josefina de Landa y Buch. Mandolinas segundas: señoras María Schultz de Alvarez, Elena Portilla y Cuevas de Lerdo, Sara Chavero de Portilla, María Algara de María y Campos, Refugio Goribar de Cortina, María Garimendi de Braniff, y Mercedes Berriozábal de Fernández Castelló; señoritas Laura Garamendi, Margarita Portilla y Cuevas, Dolores Sánchez Navarro, Guadalupe Portilla y Cuevas, Guadalupe Escandón y Escandón, Luz Sánchez Navarro, María Matilde Iturbe, Paz Cortina Javiera Parada, Elena Pasquel, Carmen Monteverde, María Rincón Gallardo y Romero de Terreros; señores Francisco Espinosa y Rondero, Agustín Parada, y Manuel Díaz Vivanco.


Legajos de Tuna Guitarras primeras: señora Lorenza Braniff de Bermejillo, señoritas María Cristina Álvarez y Cortina, Mercedes Cuevas, Guadalupe Álvarez y Cortina; señores Oscar Braniff, Juan Lerdo y Sanz, Alejandro Rivas Fontecha, Conde de Regla Felipe Berriozábal, Eduardo Vivanco, Jorge Berriozábal e Ignacio Cañedo. Guitarras segundas: señoritas María Mendía, Ana Elena Algara, Margarita Casasús, María Luisa Macedo, María Jesús del Hoyo, y señores Guillermo Obregón, jr., Enrique Fernández Castelló, Mario M. Bulnes, y Carlos Elguero y José Ignacio Icaza y Camacho. Arpas: señoritas María Rivas Fontecha, María Dandini de Sylva, Evangelina Casasús, Hortensia Corral y Escalante, y Juana Cuevas. Castañuelas: señoritas María Mendía, María Cabrera, Gabriela Cabrera y María de Jesús del Hoyo. Panderos: señorita Carlota Algara y Jorge Parada y Buch. Violines: señores Juan Rondero, Antonio Coca, Miguel Cortazar, Javier Arrangoiz, Jr., Tomás Braniff, Francisco Suinaga, jr., Manuel Rubín, Gustavo Struck, Francisco Landa y Buch y Juan Icaza y Camacho. Después de la ejecución del programa, la señora doña Carmen Rubio de Díaz obsequió á sus visitantes con un te.32 Finalizan la nota con una larga relación de los diplomáticos de los países que estuvieron en esta reunión. Con esta actuación la Aristócrata cumplió con el cometido para el cual había sido inicialmente fundada. Los representantes diplomáticos quedaron admirados por el lujo y por la ostentación derrochados en la cena y en el baile que se dieron esa noche para ellos, por parte del gobierno.

antes, cantando en las calles céntricas de la ciudad para la gente que en gran cantidad acudió a celebrar las fiestas patrias. Existen relaciones de varias estudiantinas participantes, pero se presenta aqui solamente un ejemplo, tomado de un periódico que menciona a una de ellas. EN TRENES ELECTRICOS IRA LA ESTUDIANTINA. La nota pintoresca de las fiestas septembrinas piensan darla los estudiantes, corriendo una estudiantina á las doce de la noche de los días 15 y 16, en forma muy original. Solicitarán de la Empresa de Tranvías Eléctricos de la capital plataformas descubiertas que adornarán con flores y banderas, estilo veneciano, iluminadas á giorno con farloes también venecianos. En estas plataformas subirán pianos, y los alumnos del Conservatorio Nacional de Música y la orquesta de la Escuela de Ingenieros, de igual suerta que las de otros dos planteles, darán “serenatas” públicas, deteniéndose en los cruceros de las avenidas, en las calles mejor adornadas, frente a los grandes establecimientos, en los sitios históricos, á la vera de los monumentos y en las residencias de los altos funcionarios y representantes de las naciones amigas. Llevarán también flores y confetti para hacer demostraciones á las reinas de la belleza femenina que á su paso encontraren. Como esta sorpresa que se dará á la ciudad, tan pintoresva, se pretende hacerla con el mayor orden, se acudirá á las autoridades para que den su venia.33

Vale la pena mencionar que durante las festividades del Centenario se realizaron muchos eventos independientemente de los que realizó el gobierno y la clase alta. En esos días hubo diversas estudiantinas, estas sí integradas por verdaderos estudi-

Respecto a la nota anterior, dos meses después, el 13 de septiembre, un diario publicó una noticia comentando que el gobernador del Distrito daba su anuencia para que los estudiantes hicieran el recorrido por las calles de la ciudad, dando lo que llamaron una serenata ambulante, invitando además a las familias a sumarse a esta. Aquel evento estudiantil fue organizado por los estudiantes de la Universidad de México y por los alumnos del Conservatorio Nacional de Música. No formaba parte de las celebraciones oficiales del Centenario, a diferencia de la recepción en el Castillo de Chapultepec donde se presentaría la Estudiantina

32

33

Celebración de las fiestas de Independencia por otras estudiantinas

15/09/1910. El Tiempo. Año XXVIII.- Núm. 8959.

31/07/1910. El Imparcial pág. 1.

93


Aristócrata. Con esto se comprueba que las festividades se realizaron en diferentes lugares, dependiendo de las clases sociales que las organizaban y que participaban en ellas, o como dice un dicho: “cada gallina a su gallinero”. La serenata de los estudiantes.El señor gobernador del Distrito concedió ya permiso á la junta organizadora de las fiestas patrias estudiantiles, para que recorra las calles de la ciudad la noche del día 16 con una serenata ambulante. A las familias que habitan en el trayecto que recorrerá la estudiantina, se les ha enviado invitaciones para que presencien el “Gallo” a fin de darle de este modo más lucimiento. Tomará parte en la fiesta nocturna colegiales de la mayor parte de las escuelas superiores, y cantantes del Conservatorio Nacional de Música. Esta serenata será, seguramente una de las más simpáticas notas del programa privado del Centenario.34

Continúa activa la Aristócrata Ubicándonos en el tiempo, comentaremos que nació a mitad de 1910, para festejar en septiembre el cumpleaños del presidente de la República. El motivo de pretender que se presentara de nuevo la estudiantina, que ya había cumplido su cometido, era, al parecer, un pretexto para celebrar el triunfo de Díaz, que tras ganar las recientes elecciones había sido reelegido, y así manifestarle su apoyo y regocijo, según se van analizando las crónicas que aparecieron en los distintos periódicos editados en esos días. Y por qué no, pensar también, que de alguna manera en esta estudiantina sacaron a relucir sus conocimientos artísticos y musicales, llegandoles a producir satisfacciones de tipo personal y colectivo a cada uno de sus integrantes.

zando diversos lideres en diferentes partes de la nación, hasta que finalmente obligaron a renunciar a Porfirio Díaz. Podemos imaginar el ambiente reinante entre la gente de las clases altas durante esos dias de agitación nacional, donde trataban de fingir que no ocurría nada malo y trataban de continuar con sus rutinas de trabajo y de convivios sociales tal y como lo hicieran en tiempos de paz. Es en este marco histórico que hallamos en algunos periódicos reseñas que nos confirman que la estudiantina no se limitó a presentarse exclusivamente en la fecha del natalicio de Díaz, como originalmente lo habían preparado sus integrantes. Hay comentarios en varios diarios de la ciudad de México donde se la menciona, junto con otras noticias en las que se lamentan del estado de guerra civil del país. Tal vez por la misma situación los integrantes, personas cercanas a Porfirio Díaz y familiares de altos funcionarios de su gobierno, trataban de mostrarse tranquilos y despreocupados ante el pueblo. Es entonces cuando anuncian que la estudiantina se presentaría nuevamente, pero ahora no solamente ante el presidente, sino también ante el vicepresidente de la República y ante un público más amplio en un prestigiado teatro de la ciudad de México. De inicio, en octubre apareció un artículo donde anunciaban la próxima presentación con motivo del Congreso Panamericano que estaba por celebrarse el 4 de noviembre de 1910, días antes de la fecha (20 de noviembre) en que Madero, rival del gene-ral Díaz en las elecciones, convocara al pueblo a levantarse en armas, aunque no se ha encontrado noticia alguna que confirmara su presencia en este acto. “Garden Party”. Entre las fiestas que se preparan, y han de dar principio en la semana entrante, con motivo del Congreso Panamericano, una de las más notables será el “Garden Party.” Organizado para el día 4 del próximo noviembre. En esta fiesta hará su primera presentación, la estudiantina formada por la señora Doña Catalina Cuevas de Escandón, y que en la actualidad ensaya en su casa de Buenavista. Se hacen ya grandes elogios de esta estudiantina á la que pertenecen noventa jóvenes, todos de las prinipales familias de esta capital.35

En aquel entonces existía mucha efervesencia social, mucha gente pedía elecciones libres y que el presidente ya no se reeligiera. Uno de los candidatos a la presidencia, Francisco I. Madero, lanzó el 20 de noviembre una proclama pidiendo que el pueblo se levantara en armas, y aunque en esa fecha no ocurrió un levantamiento armado en todo el país, conforme pasaban los días se fueron al34

13/09/1910.- El Tiempo Pág. 7

94

35

18/10/1910. La Patria pág. 8.


Legajos de Tuna

Parte de la “maqueta de músicos y pareja bailando el jarabe tapatío”, obra premiada en la exposición de Chicago el año de 1893, de Cristino Ramírez, originario de Guanajuato. Fotografía del Museo de Historia de Chapultepec.

La señora Escandón obsequió a sus huéspedes con te.36

La Aristócrata planea presentarse en el Teatro Arbeu Al parecer a estas acaudaladas personas les causó gran satisfacción el presentarse ante un auditorio que era de su misma condición, pero en una ocasión quisieron hacerlo en otro escenario donde habría estratos diferentes al suyo, aunque muy afines en cuanto a ideología religiosa, politica y social, según se concluye por algunas noticias que se publicaron, donde anunciaban que se iban a presentar en una función en honor del presidente, pero ahora en un lugar público, uno de los proscenios preferidos de Díaz: el Teatro Arbeu, donde acudía frecuentemente para presenciar espectáculos musicales y/o teatrales. Este era también uno de los favoritos tanto de la alta sociedad como de la clase media de esa época. Aunque esta presentación en el Teatro Arbeu finalmente no acaeció por las razones que se conocerán más adelante. En la casa de la señora Escandón El sábado se efectuo en la casa de la señora doña Catalina Cuevas de Escandón, el segúndo ensayo de la estudiantina que dará un gran concierto en el Teatro Arbeu, en honor del señor presidente de la República. 36

22/11/1910. El Tiempo s/n pág.

Hay otro artículo en la sección de sociales, en relación al anterior publicado un día antes, 22 de noviembre, por el mismo periódico El Tiempo, donde se confirma y se puede percibir la gran importancia que daban a la asistencia a los ensayos, al punto que suspendieron otro evento programado el 22 de noviembre con tal de no faltar al ensayo. SOCIALES Y PERSONALES Fiesta diferida. El baile que un grupo de jóvenes de nuestra buena sociedad, encabezados por los señores Raúl Arteaga y Javier Icaza, habían organizado para la tarde de ayer, se ha transferido para los priemros días del entrante mes de Diciembre, con motivos de los ensayos de la estudiantina que tocará en el Teatro Arbeu el día primero del próximo mes en honor de señor Presidente de la República.37 Y redondeando la información de ambas notas anteriores de El Tiempo, La Iberia, publicado por la colonia española, daba la misma noticia de la suspensión del baile del día 22, a fin de favorecer que se realizaran los ensayos de la estudiantina, casi 37

23/10/1910. El Tiempo s/n pág.

95


con las mismas palabras que el El Tiempo. DE SOCIEDAD Fiesta diferida El baile que un grupo de jóvenes de nuestra buena sociedad, encabezados por los señores Raul Artega y Javier Icaza, habían organizado para la tarde del martes, fue transferido para los primeros días del entrante mes de Diciembre, con motivo de los ensayos de la estudiantina que tocará en el teatro Arbeu el día primero del próximo mes en honor del señor Presidente de la República.38

enfrentamientos fraticidas iniciales. Era el comienzo de la Revolución Mexicana que duraría más de 10 años, se estaba viviendo un momento histórico de grandes cambios en nuestro país. NOTAS DE LA SEMANA En medio de tanto penas, nos distraemos con algunas fiestas. Es mejor. Que algo se calme la intranquilidad y todo quede en paz. El martes, el señor don Oscar Braniff y su esposa doña Guadalupe Cánovas, reunieron en su residencia á los jóvenes y señoritas que forman la estudiantinade que ya hemos hablado en otra ocasión. Don Arturo Braniff, dirigirá la audición que se proyecta dar en honor del señor Presidente de la República. Según nuestros informes y que son fidedignos, puesto que hemos hablado con algunos de los que asistieron al ensayo, esta audición no se efectuará en el Teatro Arbeu, sino en algunas de las residencias más elegantes de esta Capital (N.T.: No dan a conocer en cual residencia sería la función). Todavía no se sabe cual será el lugar elegido; pero de todos modos mucho nos agrada que en México se vaya implantando, aunque sea paulatinamente, el espíritu de sociabilidad. Dejémosnos de revueltas, sirvamos a nuestra Patria. Después del trabajo tenemos hasta el derecho de divertirnos honestamente. Lo demás es perder el tiempo lastimosamente.40

Pero no sólo la prensa nacional estaba pendiente de la agrupación, dada la notoriedad y posición de sus integrantes. Tambien en los diarios que imprimían diversas colonias extranjeras, aparecían noticias de sus reuniones para ensayar, como fueron los casos del español La Iberia y en el caso que se muestra, el estadounidense The Mexican Herald. SOCIETY Mrs. Catalina Cuevas de Escandón gave a ten yesterday afternoon at 6 o´clock in her residence for the members of “La Estudiantina” who remained with her to hold the fourt practice for the entertainment which will be held soon in honor of the inauguration of the president.39 Lo cual traducido dice más o menos: La Sra. Catalina Cuevas de Escandón dio un té ayer por la tarde a las 6 en su residencia para los miembros de "La Estudiantina" que estuvieron con ella para realizar la práctica de ensayo para la fiesta que se celebrará próximamente en honor a la inauguración del presidente (N.T.: toma de posesión tras las elecciones presidenciales). El siguiente comentario es sumamente importante. Aunque relativo a la estudiantina aristócrata, es significativo advertir que en esta nota periodística se percibe claramente el tenso ambiente político y social que se vivía. El periodista escribe con cierta preocupación acerca de la inquietud y la tensión existente en todo México con motivo de los primeros levantamientos armados, sobre todo por lo sucedido unos días antes, el 18 de noviembre en la ciudad de Puebla, donde ocurrieron los

Con estas últimas palabras se corre el velo e informan que el lugar de la audicion fue cambiado del teatro Arbeu a una residencia particular, probablemente por motivos de seguridad y previendo cualquier manifestacion popular que pudiera darse afuera del teatro en contra del presidente, pero también se nota la preocupación por lo acontecido en la ciudad de Puebla donde mueren y se convierten en los primeros héroes de la revolución mexicana Aquiles y Máximo Serdán, además de los policias del bando contrario que también fallecieron. Ya México nunca sería igual.

38

40

39

25/11/1910. La Iberia s/n pág. 26/11/1910. The Mexican Herald pág. 7

96

23/11/1910. El Tiempo Ilustrado pág. 794


Legajos de Tuna A pesar de las condiciones reinantes seguía ensayando la estudiantina, y los periódicos la anunciaban en sus notas de la sección de sociales, muy aparte de otras noticias alarmantes. En un solo día la mencionarion en dos periódicos distintos.

presentaría tomando parte de una fiesta que las élites ofrecerían al presidente y a su esposa, donde además dentro del programa musical de ese día se presentaría la ópera Madame Butterfly, y los periodistas hacen notar que en dicho evento participarían miembros de la más alta sociedad.

SOCIALES Y PERSONALES Ensayo de la estudiantina.-Como informamos ayer en la tarde se reunieron en la casa del del señor don Oscar Braniff las personas que integran la estudiantina. Bajo la dieccion del señor don Arturo Braniff se estudiaron las partituras que el conjunto habrá de tocar en la fiesta de que ya nos hemos ocupado. Un selecto grupo de familias de México se dieron cita en la residencia. La dueña de la casa, señora guadalupe Braniff, ofreció a sus huéspedes una taza de té.41 DE SOCIEDAD En la casa del señor don Oscar Braniff, se efectuó ayer en la tarde el ensayo de la estudiantina formada por distinguidas señoritas y caballeros. La señora Guadalupe Cánovas de Braniff obsequió a sus invitados con un té.42 Pasados unos días más, en el mes de diciembre se escribe de nueva cuenta acerca de su actividad, la cual seguía ensayando preparando el concierto. Estos ensayos seguían relizándose en la residencia de la familia Escandón tal y como lo hicieran desde que iniciara sus actividades, por lo que se puede considerar que la resiencia de la familia Escandón fue la sede oficial de dicha estudiantina.

SOCIALES Y PERSONALES “Madame Butterfly.”- El acontecimiento más elegante y sensacional de este mes, será la fiesta que la alta sociedad metropolitana, ofrecerá en honor del señor Presidente de la República y de su distinguida esposa, á mediados de diciembre. En esta fiesta, en la que tomará parte la estudiantina que ensaya varias partituras, se llevará a escena la preciosa ópera “Madame Butterfly.” En ella desempeñarán papeles las Sras. Luz Landa de Mier, la Marquesa de Mohernando y la señorita Mercedes Cuevas y un grupo de jóvenes de la élite.44 Dos dias despues en la publicación de otro periódico se confirmó la nota que publicó The Mexican Herald, de que esta fiesta se estaba organizando para celebrar la toma de posesión de Porfirio Díaz,45 e igualmente ratificaron la noticia aparecida poco antes de que dicha fiesta no daría en ningún teatro, y que efectivamente tendría lugar en una residencia particular, que sería la del señor Pablo Escandón, casualmente donde la estudiantina ensayaba desde sus inicios46. Hacían tambien mención y elogiaban la presentación que había tenido esta el 15 de septiembre en honor del presidente. SOCIEDAD El festival en honor del señor presidente de la República: Como informamos en días pasados, un grupo de familias pertenecientes á nuestra mejor sociedad, con el fin de felicitar al señor Presidente de la República por su toma de posesión, está organizando un festival de arte que sin duda alguna constituirá una verdadera nota brillante por todos los conceptos, y en la que figurarán las más distiguidas damas y caballeros de nuestra sociedad. La fiesta de referencia se pensaba que tuviera

EN SOCIEDAD Ensayo de la estudiantina En la casa que en Tacubaya ocupan el señor don Manuel Buch y su señora doña Maria Escandón de Buch, se efectuó ayer en la tarde un ensayo de la estudiantina que prepara un concierto en honor de los señores Presidente y Vicepresidente de la República. Los señores Buch obsequiaron á sus huéspedes con té, y en seguida se bailó.43 Más adelante se comentó que la estudiantina se 41

44

42

45

30/11/1910. El Imparcial pág. 3. 30/11/1910. El Tiempo 43 05/12/1910. El Tiempo

06/12/1910. El Imparcial pág. 3. The Mexican Herald. 26/11/1910. Pág. 7 46 El Tiempo Ilustrado. 23/11/1910. Pág. 794

97


Estudiantina en las calles del centro de México, durante las celebraciones del Centenario. Fotografía de los Casasola. Colección INAH

efecto en uno de nuestros teatros, pero parece ser que se efectuará en una residencia particular, probablemente en la de la familia del señor Teniente Coronel on Pablo Escandón. Los ensayos de los diferentes números que constituirá el programa siguen efectuándose con todo empeño, muy especialmente aquellos que están encomendados a la Estudiantina, la que además del vals dedicado a por el dilettanti y compositor, don Oscar Braniff, a la distinguida señora doña Carmen Rubio de Díaz y que tanto gustó en la audición que la referida estudiantina ofreció en honor del señor Presidente de la República en Chapultepec, y de la jota compuesta por el maestro Jordá, está poniendo una “Tarantela” que será además bailada por un grupo de distinguidas señoritas. Los ensayos de la comedia “A Primera Sangre” de cuyo reparto dimos cuenta ya, no participirán hasta que regrese a esta ciudad la 47

08/12/1910. El Diario pág. 3.

98

señorita doña Eleonor Amor de Braniff quien fue en unión de su esposo el señor don Thomas Braniff á Veracruz á recibir á la señora doña Lorenza R. de Braniff quien debe de llegar en el vapor “Espagne.” En cuanto este ultimado el programa lo daremos a conocer, pues si bien es cierto que se ha pensado poner un acto de “Madame Butterfly” todavia no es un hecho, teniendo además la distinguida señora doña Catalina Cuevas de Escandón algunas otras ideas en proyecto que serán verdaderas sorpresas. 47 En los periódicos del día, entre encabezados que mencionaban distintas acciones de guerra en el norte del país, seguían hablando de la fiesta en honor del general Porfirio Díaz. Aparentemente habían manejado en secreto, tal vez por motivos de seguridad, dada la situación de guerra civil que ya había principiado, los datos precisos, como fecha y lugar donde se efectuaría, pero conforme se a-


Legajos de Tuna cercaba el momento en que celebrarían el festejo por la reelección del presidente, iban dando a conocer los pormenores. Y es por fin en esta crónica que se aclara todo, mencionando la participación de la estudiantina aristócrata. Deciden que se celebre en la residencia donde efectuaban sus ensayos, pero ya no en un acto público como lo habían considerado inicialmente, sino de una manera privada para evitar alguna manifestación en contra del recién electo mandatario, confirmándose asimismo que se realizaba para festejar su reelección como presidente de la República. DE SOCIEDAD La gran fiesta social en honor del señor presidente será el día 25. Ha quedado ya resuelto que la gran fiesta que la sociedad mexicana viene preparando en honor del señor General Porfirio Díaz, para celebrar su reelección, se verifique el dia domingo 25 del corriente á las 8:30 de la noche, en la residencia que en la calle Puente de Alvarado ocupa el señor Teniente Coronel Pablo Escandón, gobernador del estado de Morelos, y no en el Teatro Arbeu, como se había dicho. El programa ya esta casi compuesto. La gran estudiantina que dirige el señor Arturo Braniff, ejecutará entre otras piezas la “Marcha al General Díaz”, del señor Oscar Braniff. La comedia “A primera sangre” será representada por las señoritas Concepción Rubio y Josefina Tornel, y por los señores Lic. Roberto núñez, jr. Y Antonio Coca y Fernando Salcido. La señora Luz Landa de Mier y la señorita Mercedes Cuevas cantaránun dúo de “Madame Butterfly.” y la señora Cristina Méndez de Regil y el señor Oscar J Braniff cantarán el dúo del acto final de la “Aída”. Habrá tambien varios bailes por las señoritas Rafaela Haass, Laura Garamendi, Conchita del Hoyo, Mercedes Cuevas, Elena Pliego, Juana Cuevas, y otras. Entre las familias más distinguidas de la sociedad hay verdadero entusiasmo por esta fiesta que promete ser un gran acontecimiento social y artístico.

que en la reunión que se realizó ese día del ensayo de la estudiantina, decidieron que a pesar de la situación de guerra que prevalecía, se organizarán los asistentes para repartir las posadas entre las familias que estaban presentes: DE SOCIEDAD Las posadas. Días pasados en una reunion que se efectuo en la casa de doña Catalina Cuevas de Escandón, se habló de las próximas posadas, y se resolvió celebrarlas, distribuyéndose entre las personas siguientes:..48 Enseguida el periódico mencionaba los nombres de las familias que encabezarían cada una de las posadas. Se podía presentir que la situación estaba muy dificil para el presidente, para sus allegados, así como para sus familiares, pero trataban de demostrar una calma que tal vez no sentían. Esta noticia es confirmada dos días después en otro reportaje donde dan a conocer en que casas se verficarían las mencionadas celebraciones de las posadas. DE SOCIEDAD Las Posadas Hoy darán principio las tradicionales Posadas, que, según los preparativos que hay, estarán este año más animadas que de costumbre. Las damas y caballeros que forman la gran estudiantina que prepara una fiesta en honor del señor presidente, ha arreglado varias Posadas.49 En otra nota posterior se informó que dos días antes de la celebración de las tradicionales posadas, el día 14 de diciembre, los integrantes de la estudiantina se encontraban ensayando en la casa de doña Catalina Cuevas de Escandón. En el ensayo de la estudiantina, que el miércoles se efctuó en la residencia de la señora doña Catalina Cuevas de Escandón, quedaron definitivamente repartidas las noches de posadas entre las distinguidas familias de la sociedad, con quienes la señora Escandón cultiva relaciones. Este reparto no se habia hecho antes con el carácter de definitivo, sino que hasta esa no-

A continuación en una siguiente nota comentan 48

14/12/1910. El Tiempo pág. 3.

49

16/12/1910. El Tiempo pág. 3.

99


che quedó arreglado (…).50

La fiesta de anoche ha sido una de las más brillantes de la serie que han dado las señoritas y caballeros que forman la gran estudiantina. Toda la elegante casa fue adornada con exquisito gusto, con gran cantidad de flores y de foquillos incandesentes de colores. Además del buffet servido en el gran comedor, se colocaron mesitas pequeñas en los corredores, que presentaban hermosísimo conjunto. El baile terminó á las primeras horas de la mañana de hoy y durante él se bailaron varias vistosas y elegantes figuras de cotillón.51

Y el corresponsal termina comentando a cuales familias les tocó organizar cada una de las nueve posadas, las cuales no se incluyen por no ser de relavancia para este tema.

Última noticia que hablaba acerca de la Estudiantina Aristócrata. En la siguiente y última noticia encontrada sobre esta célebre estudiantina, se menciona su presencia en una de las posadas realizadas en esos días. A partir de aquí no hemos hallado nada más, no sabemos si porque consideraron que era mejor que finalizara sus actividades dada la guerra que iniciaba, emigrando muchos de sus integrantes a los Estados Unidos o a algún país europeo hasta finalizar las hostilidades (tal y como hicieron muchas familias que apoyaron a Porfirio Díaz, que prefirieron autodesterrarse por temor a los revolucionarios); o bien eligieron quedarse en México, pero por lo mismo ya no quisieron hacerse notar en medio de este conflicto que era también de carácter social. Tal vez los periódicos pensaran que era mejor dedicar sus esfuerzos a publicar sobre los avances de la lucha entre revolucionarios y gobierno establecido, y no acerca de las fiestas de una élite que iba perdiendo la contienda. DE SOCIEDAD Conforme lo anunciamos, anoche se efectuó en la casa número 12 de la calle de Rosales, residencia de don Ignacio Icaza y de su señora Guadalupe Camacho de Icaza, una posada ofrecida por las señoritas Maria Cabrera, Elisa Martinez de Castro, Gabriela Cabrera, Ángela Has, Contessina Maria Dandini, Consuelo Thomalen, Rafaela Has, Contessina Eugenia Dandini, Isabel Rubín, Eulalia López Negrete, y Beatriz Zaldívar y Redo, y los jóvenes José Ignacio Icaza y Camacho, Luis Martínez de Castro jr., Juan Icaza y Camacho, Antonio Rubín, Javier Icaza jr., Raúl Arteaga, Guillermo Martínez y Laureano López Negrete.

50

15/12/1910. El Tiempo Ilustrado pág. 842

100

Esta fue la ultima noticia hallada acerca de esta original agrupación. Podemos pues resumir que en México en la segunda mitad del s. XIX y principios del XX, hubo estudiantinas de muchas características, organizadas e integradas por diversos grupos sociales: académicas, de obreros, de dependientes, de ciegos, de casinos, femeniles, mixtas, varoniles, etc. Todo lo aquí expuesto muestra que las estudiantinas en México nacieron en 1849, integrada exclusivamente por ciudadanos españoles y que a continuación, al ser del agrado de los mexicanos, estos han continuado fundándolas con diversos altibajos a través del tiempo, pero siempre, de alguna manera, han estado presentes en nuestro país hasta el día de hoy. Finalmente diremos que, aunque está fuera de toda discusión que no fue académica, podemos afirmar categóricamente que la estudiantina que estuvo en la “cúspide social” de todas las estudiantinas mexicanas a inicios del siglo XX, fue la ESTUDIANTINA ARISTÓCRÁTA dirigida por el Sr. Oscar Braniff.

Ejemplo de periódico donde aparee una noticia de la Estudiantina Aristócrata. El Diario. 19/09/1910. Pág. 5

51

21/12/1910. El Tiempo Ilustrado pág. 3


Legajos de Tuna

101


Actualidades

Exposición “Correr la Tuna: de sopistas a tunos”. XXV Aniversario de la Tuna Universitaria de Zamora. Zamora, Mayo de 2019 Rafael García-Santalla Díez Veinticinco años lleva ya rondando la Tuna Universitaria Zamorana, ofreciendo serenatas por sus románicos recodos, dando color y música a eventos y convites, participando en Certámenes y Encuentros nacionales e internacionales de Tunas, actuando en el Quinario de la Virgen de la Soledad cada año, y en definitiva, alegrando con su música y lozanía los rincones en la Zamora del S. XXI. Y fue que quiso celebrar su vigésimoquinto cumpleaños engalanándolo con diversos actos, como el Encuentro de Tunas (entre el 17 y el 19 de mayo de 2019) de la capital zamorana, al que acudieron renombradas tunas del panorama nacional y de la vecina Portugal. Pero atendiendo a la glosa cronológica de los citados actos del Aniversario, el primer lugar correspondió al motivo de nuestro comentario en estas líneas: la Exposición Correr la Tuna: de sopistas a tunos, cuya inauguración tuvo lugar el sábado, 11 de mayo de 2019. No nos hemos conformado en esta Exposición con mostrar dos ajados trajes, dos antiguas guitarras con evidente uso y una capa raída por el paso del tiempo. Se ha querido elaborar una muestra de calado y profundidad, cuya calidad quedase garantizada a través de la singularidad y representatividad de las piezas, prácticamente todas ellas originales y de época. Se ha tratado, en definitiva, de albergar una exposición que ofreciera una muestra divulgativa de contenido histórico con las últimas piezas aparecidas en casas de subastas, rastros o librerías de viejo, entre otras apreciadas fuentes. Para ello, se ha presentado al visitante un recorrido a través de diversos soportes: fotografía, prensa, partituras, pliegos de cordel, literatura de la época, grabados, indumentaria, instrumentos musicales, obra pictórica y todo tipo de artículos relacionados con las tunas y estudiantinas a lo largo y ancho de su devenir por los últimos tres siglos. La Exposición se ha estructurado en tres bloques diferenciados: 102

La primera parte correspondía a los S. XVIII y XIX, en la que se ofreció una visión de los estudiantes de estos siglos usando como referente al tipo estudiante pobre o sopista. Tratándose estos últimos (sopistas) de aquellos que visitaban las porterías de los conventos para saciar su hambruna con la sopa boba ataviados con su hortera, su funesta cuchara de palo y su hambre veterana; aquellos que corrían la tuna desde sus hogares a la Universidad, (costumbre estudiantil que ha dado nombre


Legajos de Tuna a la propia Exposición), quedando perfectamente reflejados a través de la literatura de la época: pliegos de cordel, sainetes, entremeses (como el Entremés del hambriento en el que el estudiante aprende en Salamanca la ciencia infusa de andar sin blanca), obra poética, novela, etc. Como curiosidad, señalaremos que se ha exhibido un azulejo valenciano del S. XVIII, que muestra un estudiante portando un pendón, comida y un libro; tratándose sin duda de una pieza muy rara. De igual manera, se han incluido conocidos grabados y obra pictórica recientemente aparecida: Óleos que recogen temática del S. XIX como El barbero y los estudiantes, El estudiante galanteando a la maja o El estudiante dejando los libros. El segundo bloque comprende desde mediados del S. XIX hasta la Guerra civil, exhibiéndose piezas de las Estudiantinas carnavalescas vinculadas a las Fiestas de antruejo del S. XIX. De la Estudiantina española de 1878, además de la foto original en París de J. M. López, se ha podido contemplar un conjunto numeroso de interesantes grabados. También formaba parte de la muestra un traje de estudiantina de principios del XX, con su tricornio y su cuchara ebúrnea, junto a una cinta de la Estudiantina universitaria de Barcelona alusiva a los estudios de Medicina, con motivo del Carnaval del año 1902. Incluía también una colección de partituras relativas a estudiantinas de relevantes compositores como Olivier Metra, Dionisio Granados, Eduardo Lucena, Francisco J. Barbieri o Tomás Bretón, entre otros. En el recorrido nos podíamos encontrar desde una linterna mágica o una foto estereoscópica en cristal hasta fototipias de cajas de cerillas del XIX, por citar algunas curiosidades. No faltaban óleoscromos de tabaco o chocolate anteriores a 1900, tarjetas de cuestaciones e instrumentos de época (guitarra y bandurria) de prestigiosos lutieres como Salvador Ibáñez, o los Hermanos Sentchordi. Se ha prestado especial atención a las estudiantinas profesionales, como la Estudiantina Fígaro. Cabe destacar el programa de su actuación en el Park Theater de Boston en Enero de 1880 bajo el nombre de The Spanish Students. Una vitrina se dedicó por completo a fotografía, encontrándose en ella retratos de tunos, fotografí-

as de grupo de Tunas de toda la geografía: Estudiantina sevillana (1889), Tuna zaragozana (1910), Tuna compostelana (1910), Tunas de las Escuelas de veterinaria y medicina de Madrid (1916), Tuna del Colegio de San Fulgencio de Murcia (aprox. 1860), Tuna Escolar salmantina (1928), Estudiantina de Valencia con Vicente Blasco Ibáñez (1899), Tuna Jovellanos de Gijón (1913), Tuna Escolar salmantina (1909), etc. También fotografías del siglo XIX y principios del XX de los más renombrados fotógrafos como Laurent, Sartony, Gombau o Pacheco que muestran el periodo dorado de estas agrupaciones. Debemos hacer referencia también a un par de paletas de pintor decoradas con sendos retratos de tunos del carnaval del año 1900, que muy probablemente se entregarían a personas que generosamente realizaron donativos durante la labor postulante de las estudiantinas. Otra de las vitrinas fue dedicada a prensa: periódicos y revistas del XIX y XX, que reflejan la relevancia social de estas agrupaciones. Hemos podido ver diarios franceses, italianos, portugueses y españoles que muestran que la fama de las estudiantinas atravesó fronteras e impactó poderosamente en el extranjero.

Finalmente, el tercer bloque de la exposición se encargaba de las tunas tras el periodo de la Guerra civil incluyendo la tuna actual, que estaba muy bien representada por la Tuna Universitaria de Zamora. Una vitrina recogía piezas de la Tuna del S.E.U.: un banderín con el símbolo del sindicato, premios de certámenes como una medalla y la vinculación a finales de los 50 y principios de los 60 de las tunas con el cine. En estos años se realizaron numerosas películas con la participación relevante de la tuna como La Casa de la Troya, Margarita se llama mi amor, Pasa la Tuna, etc., 103


Actualidades de las que se mostraban posters anunciadores y fotografías con famosas actrices de la postguerra. Se incluían igualmente en este apartado a las agrupaciones de pulso y púa de Zamora: la Rondalla Benaventana de fuerte tradición en la provincia y la Tuna Universitaria de Zamora, anfitriona y organizadora de los eventos, de la que se exhibían trajes y documentación diversa. Pero resulta obligado referirse a tres piezas puntuales dentro de toda la Exposición: La primera de ellas sería la colección de Pliegos de cordel de temática estudiantil del Museo Internacional del Estudiante. Se han podido contemplar desde el tan buscado Arte Tunantesco, hasta Lisardo el estudiante, Nuevo y curioso romance del modo de vivir de los pobres estudiantes que estudian en Valencia, La vida del arriero Gil Pardo o una rara edición de La nueva estudiantina. Estos pliegos representan sin duda una pequeñísima pero muy interesante muestra del tesoro literario que ha conseguido reunir el Museo Internacional del Estudiante. La segunda de las piezas a referir sería el cartel anunciador de 1890 del Cirque espagnol en París. Se trata de un cartel de papel consolidado sobre tela de grandes dimensiones, en el que se representan todos los personajes de este Circo de finales del siglo XIX, y que van desde toreros, picadores, gitanos, hombres forzudos, equilibristas, danzantes con panderetas a -cómo no- una estudianti-

104

na interpretando música para una bailarina que ejecuta con destreza su baile sobre una mesa de madera. En definitiva, un resumen de la pantomima española en la que se mostraba una imagen de la España típica, lejana y exótica para el público parisino. La pieza pertenece a la colección privada de Rafael Santalla. La tercera y última referencia corresponde a una interesantísima escultura con la figura de un tuno, realizada por el prestigioso escultor e imaginero zamorano Ricardo Flecha, quien creó esta pieza para ser erigida en Salamanca a mayor tamaño (unos dos metros aproximadamente) como reconocimiento de la ciudad universitaria al tuno. Lamentablemente el monumento nunca encontró financiación y hasta la fecha no ha conseguido cumplirse el deseo del artista. Finalmente conviene señalar que la Exposición ha reunido dos colecciones relevantes de ámbito tunantesco: la Colección del Museo Internacional del estudiante de Roberto Martínez del Río, sin duda la más importante que existe sobre la tematica en cuestión y la de Rafael Santalla; ambos llevan más de veinte años coleccionando apasionadamente un enorme número de elementos relacionados con tunas y estudiantinas. Quede en el recuerdo la imagen de esta exposición que fue la del estudiante pintado en un cromo cubano de tabaco del siglo XIX.


Reseña Bibliográfica

105


Libros

QVOT TVNAS?, Censo de Tunas Académicas em Portugal (1983-2016) QVOT TVNAS?, es una obra creada por los reputados investigadores, coautores del libro más importante sobre la historia de la tuna lusa, Qvid Tvnae?, Jean-Pierre Silva, habitual en esta revista, y Eduardo Coelho. Se trata del primer censo que se publica sobre la existencia de la tuna en un país, y para elaborarlo se han invertido más de tres años. De forma seria y meticulosa, se han aportado datos que ayudan a entender mejor el fenómeno de la tuna en el Portugal de las últimas tres décadas, mediante el análisis de su evolución desde el “boom” de los años 80 del siglo pasado, hasta 2016. Hemos hablado con ellos sobre su nuevo trabajo. ¿Por qué un censo? ¿Qué os llevó a realizarlo? Ante todo porque queríamos conocer con datos precisos y objetivos la verdadera extensión del fenómeno "Tuna" en nuestro país. Nos dimos cuenta desde hace ya mucho tiempo de que faltaba un estudio que permitiera trazar un retrato fiel de esta realidad cultural y de su verdadero impacto social, y en particular su evolución, año tras año, a lo largo de estas tres décadas. ¿Sigue creciendo? ¿Se encuentra estancada? ¿Ha disminuido? Fueron cuestiones que nos animaron a emprender este estudio, que no pretende más que responder interrogantes y abrir ventanas para futuras investigaciones. Por otro lado, también queríamos desmitificar números que siguen publicados, o calculados y compartidos a ojo, sobre la realidad portuguesa y cuyo rigor levanta muchas dudas. ¿Cuántas tunas hay en Portugal y en qué ciudades? ¿Cuántas se extinguieron? Había que confirmar la veracidad de tantos “datos” presentados sin pruebas “científicas”. ¿Qué parámetros seguisteis? ¿Qué tipo de datos habéis buscado y dónde, o cómo, los habéis recabado? Ninguno de los autores tiene formación en estadística. Pero sí sabemos que un trabajo de esta naturaleza no puede quedarse en presentar un listado (alfabético o cronológico) de agrupaciones. No basta, por tanto, con pesquisar en internet "tuna" 106

y "Portugal" y "copiar/pegar" en una página web y después nombrarlo censo "urbi et orbi". Este fue nuestro punto de partida. En seguida hubo que contrastar los datos con la naturaleza de esas agrupaciones -si eran efectivamente tunas, si quieren ser consideradas tunas (que también hay de esto), si siguen o no en actividad... Además de los datos recabados por búsqueda electrónica, hemos contactado por mail y teléfono, en caso que la información pública pudiera suscitar dudas sobre la continuación de la actividad: hay tunas que siguen teniendo páginas web activas o perfiles en Facebook, por ejemplo, pero que se dedican solamente a cenas conmemorativas. Esto había que confirmarlo, naturalmente, y lo hicimos hasta los límites de lo posible. En algunos casos fue imposible determinar con exactitud los años de inicio y fin de la actividad de ciertas tunas, pues no sabemos con quién y cómo contactar. Estos los hemos deducido a partir de noticias de participación en certámenes u otras actividades. En aquellos en los que fue imposible registramos solamente la existencia de ese grupo. Los datos que presentamos son nombre de la Tuna, distrito/región de ubicación, fechas de inicio y fin (si cabe) de actividad, estado actual (activa/inactiva), tipo de constitución (masculina, femenina, mixta). Estos datos nos permitieron elaborar tablas y gráficos por región/ciudad, gráficos con variaciones anuales (o por década) de actividad, por tipo de constitución, etc. Así que es posible saber, por ejemplo, cuántas tunas femeninas había en actividad en la región norte de Portugal en 1991, qué porcentaje representaban las tunas mixtas frente a las masculinas y femeninas en la década de 2000, o en qué año se fundaron o extinguieron más tunas (y de que tipo) en determinada región. Los datos son públicos y contrastables. Ninguna carta quedó en la manga. Todo está a disposición de todos. A este respecto, es verdaderamente un


estudio con rigor, metodología y transparencia y, si otro mérito no tiene, al menos es inédito en la comunidad tuneril. Ha sido dado el primer paso. ¿Tendrá continuidad? De tenerla ¿qué periodicidad tendría? Todavía es temprano para decidir si habrá continuación. Creemos que es prematuro en este momento pensar en un nuevo estudio de esta índole, que termina en 2016. Naturalmente, si surgen más datos o datos contradictorios con los que presentamos, habrá que incorporarlos inmediatamente. ¿Dificultades? Las principales dificultades fueron las tunas mismas. En su mayoría no disponen de ningún tipo de registro organizado de su actividad -número de elementos, edades, sexo- o fechas de inicio, etc. Son casi todas organizaciones informales y sus elementos no entienden que sea necesario mante-

ner un registro más o menos formal de su actividad. Eso no permitió hacer un estudio más profundo y abordar otros aspectos de interés sociológico (promedio de edades y de tiempo de permanencia activa en la Tuna, promedio de tunos por grupo, etc.) ¿Margen de error? No somos estadistas profesionales. Pero el margen de error es seguramente inferior al 1%. Con esto queremos decir que con toda probabilidad no ha quedado ninguna tuna por censar. Además, de las 459 agrupaciones inventariadas, nos quedaron por determinar 3 fechas. No es, creemos, estadísticamente significativo. ¿Qué aceptación ha tenido? El futuro dirá. No parece ser un asunto de interés para los actuales tunos -como casi nada respecto a la investigación y/o conocimiento sobre tunas.

107


La Tuna a través del disco

Grandes éxitos de la TUNA DE EMPRESARIALES DE JEREZ Avelino Sáez Hernández Con la colaboración de Rubén Páez Hernández, Sebastián Pérez Ferrón y José Ruiz Rodríguez riodista jerezano Manolo Liaño, que vio el programa, se decidió a ayudarnos: nos puso en contacto con la Caja de Ahorros San Fernando de Sevilla y Jerez y voilà, conseguimos el dinero. El repertorio que se aprobó para el disco incluía canciones de tuna de toda la vida, un par de piezas de música clásica y de zarzuela y un remate jocoso con Triana, para dar testimonio del buen humor que nos caracteriza. Tras los ensayos oportunos se realizó en agosto un reportaje fotográfico para el disco en una de las bodegas (Real Tesoro) de nuestra ciudad y se contrató a Publimáster Estudios, en cuyas instalaciones de Picadueña Alta tuvieron lugar las sesiones de grabación a lo largo del otoño. Ángel Cárdenas “Wind” fue el encargado de hacer los solos de Granada y de la jota de La Bruja. Intervinieron casi todos los tunos y hasta Eduardo Torné “Caballa”, novato todavía en aquella época.

Grandes Éxitos Volumen VII Publimáster, 1995 Depósito legal: D.L. CA 840/95 • • • • • • • • • •

Boleros (varios autores) Granada Pequeña Serenata Nocturna (3º movimiento) Fonseca Alma de Dios Aires de tuna (pasodoble) Pequeña Serenata Nocturna (1º movimiento) Clavelitos La Bruja (jota) Triana

En el año 1995 Sebastián Pérez “Bubu”, jefe por entonces de la Tuna de Empresariales de Jerez, escribió al programa de Canal Sur Televisión “Hoy es tu día”, donde se concedía un sueño al participante ganador. El sueño con el que nos inscribió fue conseguir la financiación para nuestro primer disco. Finalmente, no ganamos el programa, pero la feliz idea de Bubu dio resultado porque el pe108

Editada la maqueta (del diseño gráfico se encargó mi hermano, Miguel Ángel Sáez, dibujante profesional), se lanzó una primera tirada en casetes y otra posterior en CD; y para finalizar se presentó oficialmente el disco en una actuación especial que tuvo lugar en el auditorio de la Caja de Ahorros en la Plaza de las Marinas, el 16 de enero de 1996. En cuanto al título, quisimos reírnos de nosotros mismos y de nuestra recién iniciada trayectoria musical, lo mismo que en las dedicatorias incluidas en el folleto interior. Con alguna muestra de ellas termina la reseña de este primer disco: A Pedro Martínez Román, Director de la Escuela de Empresariales, por pagarnos los viajes con el presupuesto de las cortinas del salón de actos. A La Solera, a la Venta Antonio y a Rafa y Verónica de Las Dunas, que aún lucen en sus locales las becas honoríficas que les regalamos y que nos dan derecho a dejarles unas cuentas gordísimas. A las Tunas de reciente formación, cuya ilusión y esfuerzo nos hacen exclamar… ¡novatos!


Legajos de Tuna

XII Certamen Nacional de Tunas de Ciencias Económicas y Empresariales. Jerez, 20-21/11/1998. Producción: JETUCER (Asociación fundada al efecto por la Tuna Universitaria de Estudios Empresariales de Jerez de la Frontera) Edición: Publimáster Estudios, 1998 • • • • • • • • • • • • • • • • • • •

Dos Puntas (Económicas de Málaga, 3º premio) Ecos del Harén (Ec. de Málaga) La Dolores (Jota. Empresariales de Melilla) Perdón (Vida de mi vida. Económicas de Valladolid, 2º Premio) Fallas (Ec. de Valladolid) Popurrí canario (Económicas de la Complutense de Madrid) Don Gil e Alcalá (Ec. de la Complutense) Tuna Compostelana (Tuna invitada: Tunas de Enfermería y Derecho de Jerez Fra.) Tripeira (Tuna invitada: Tuna do ISP Gaia, Portugal) La Golondrina (Tuna invitada: Cuarentuna de Valencia) Gallito (Empresariales de Barcelona) Frenesí (Emp. de Barcelona) Noche de ronda (Económicas de Sevilla, 1º premio) Alma de Dios (Canción húngara. Ec. de Sevilla) Rondador (Ec. de Sevilla) Gigantes y cabezudos (Coro de repatriados. Económicas de Zaragoza) Mi viejo San Juan (Empresariales de Jerez) Pequeña Serenata Nocturna, 3º movimiento (Emp. de Jerez) Clavelitos (Emp. de Jerez)

En 1998 nos tocó organizar el XII Certamen Nacional de Tunas de Ciencias Económicas y Empresariales. Se creó al efecto la Asociación Cultural JETUCER (acrónimo de Jerez Tuna Certamen) a fin de recabar subvenciones y desgravar facturas y, bajo el mando organizativo de nuestro bandera de siempre, José Ruiz “Torero”, requerimos del Ayuntamiento que nos alquilara el Teatro Villamarta. Se acabó logrando, no sin grandes esfuerzos, y aquella fue la primera vez que las tunas actuaron en este escenario (luego ha vuelto a suce-

der en la actuación de 2003 con Los Sabandeños y el pasado 27 de abril de 2019, con ocasión del V Certamen de Tunas “Ciudad de Jerez”). Durante la preparación del certamen surgió la idea de aprovechar el evento para editar un CD con una selección de las mejores canciones del certamen. Aprobada la idea, y una vez asegurada la financiación por medio de las subvenciones conseguidas, la recaudación de taquilla prevista y las inscripciones de los tunos participantes e invitados, contratamos de nuevo a Publimáster Estudios. Por entonces los certámenes nacionales de cada carrera contaban con una participación bastante nutrida, pues la mayor parte de las facultades españolas disponía de su propia tuna y no había dado inicio aún la tendencia (forzosa) a fundir varias tunas de una misma ciudad o provincia en una sola. Por eso el certamen tuvo que realizarse en dos tandas de actuaciones, la primera el viernes en el auditorio del Colegio La Salle (Calle Clavel) y la segunda el sábado en el Teatro Villamarta. El CD comprende canciones de las siete tunas que entraron en competición, de nosotros mismos como tuna organizadora, y de las tunas invitadas. Fue ésta una de las pocas ocasiones en que un certamen ha sido grabado y convertido en un CD con grabación profesional. Aunque solía prometerse, ese deseo casi nunca se convertía en realidad debido a su alto coste. Hoy día ni siquiera se plantea, ya que cualquiera puede grabar las actuaciones 109


rante el fin de semana. El espectáculo consistiría en una actuación de nuestra tuna, otra de Los Sabandeños y un final de fiesta con dos canciones interpretadas conjuntamente por ambas agrupaciones (incluido un solo de folías a cargo del propio “Coca”). Una vez que los canarios consintieron, alquilamos el teatro Villamarta al Ayuntamiento y la suerte estuvo echada. Todo saldría bien si el teatro se llenaba hasta la bandera. De lo contrario tendríamos un grave problema.

con un simple móvil o cualquier cámara y subirlas de inmediato a las redes sociales. Precisamente por esta razón, este disco gana valor histórico.

20 Aniversario: La Tuna de Empresariales de Jerez canta en directo con Los Sabandeños Vaso Music (VM165), 2003 Depósito legal: M49696-2003 • • • • • • • • •

Alfonsina y el mar Habaneras de Cádiz Volver Elegía al vino de Jerez Mi viejo San Juan Isla de Candidito Gaudeamus igitur Viajerita (con Los Sabandeños) Islas Canarias (con Los Sabandeños)

En 2003 la Tuna de Empresariales de Jerez cumplía 20 años. Pensamos que había que celebrarlo por todo lo alto, y lo que se nos ocurrió (la idea fue de “Wind”) fue ir más allá que en ocasiones precedentes y convertimos en empresarios del espectáculo. Decidimos entonces contratar al grupo Los Sabandeños, a los que siempre hemos admirado. Francisco Javier Cancelo “Coca” los convenció para que actuasen en nuestra ciudad, asegurándoles el pago de su caché, del viaje en avión para todos sus miembros y de su estancia en Jerez du110

De nuevo echamos mano de amigos periodistas, así como de los contactos que ya teníamos en todos los ámbitos (José Ruiz “Torero” en el Ayuntamiento, Rubén Páez “Birkiki” en Onda Jerez Televisión…). De esta forma se logró dar la suficiente publicidad a la actuación. Como resultado de la intensa campaña publicitaria, el 31 de enero de 2003 no cabía un alfiler en el teatro. No solo cubrimos los gastos de la actuación, sino que pudimos financiar tanto los actos que durante aquel fin de semana completaron la celebración del aniversario (incluida una comida de gala en el Museo Taurino para la tuna, Los Sabandeños y una serie de miembros de otras tunas invitados para la ocasión), como el disco que después se editaría.

No me llames extranjero Producción: ONG Madre Coraje, 2005 Edición: Estudio La Bodega Todavía hay una última reseña a la que hacer referencia. En abril de 2005, la ONG española “Madre Coraje” pidió a nuestro compañero Birkiki que hablara con su amigo, el tenor de ópera jerezano Ismael Jordi, para que accediera a grabar para una campaña humanitaria en Perú la canción No me llames extranjero, de Rafael Amor. Cuando Rubén habló con él, Ismael accedió de inmediato. El pianista Ángel Hortas se encargó de los arreglos musicales y de su interpretación al piano. “Wind”, “Caballa”, “Coca”, Ángel García-Mier “Parroquias”, Nicolás Ballesteros “Nico”, Antonio García “Turbolata” y yo mismo hicimos los coros. La grabación (música y vídeo) se realizó en el estudio La Bodega, situado al fondo del bar musical Damajuana, en la calle Francos. Podéis disfrutar de ella en https://www.youtube.com/watch?v=cARI 3QphhJI o bien buscando en Google “Ismael Jordi No me Llames Extranjero”. Impresionante.


Legajos de Tuna

111


Profile for Legajos de Tuna

Legajos de Tuna Nº 5 - Junio 2019  

Legajos de Tuna Nº 5 - Junio 2019  

Advertisement