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Estudios Clínicos, Investigación y los Recursos Públicos de la Salud… ¿Un tema ético? Curso: Ética en Investigación. Universidad CES 2019. Alumno: Leonel Andrés González Niño**. **Persona del común con formación académica en Bacteriología, Biología Molecular, Genética y Bioinformática Clínica quién disfruta de transmitir lo poco o mucho que sabe de estas ciencias a través de la docencia y las charlas entre amigos.

Trabajo final: Ensayo

En este breve ensayo, se hace un cuestionamiento sobre el uso, manejo y responsabilidad de los recursos de la salud como ciudadanos y al final una pequeña reflexión desde lo ético. Los Recursos de la salud en Colombia son finitos, muy limitados y estos deben ser manejados bajo las premisas universales básicas de la ética: respeto por las personas, beneficiencia y justicia. Bajo una legislación y normatividad clara, que salvaguarde el uso adecuado de estos recursos y no permita que se termine favoreciendo intereses particulares y que por el contrario su uso retorne en calidad de vida para todos. ¿Será entonces que como profesionales de la salud debemos velar por que los recursos de la salud sean aprovechados de la forma más adecuada en pro del bienestar de las personas y sostenibilidad del sistema? ¿O es responsabilidad de todos como colombianos ser veedores de este propósito? Para intentar dar respuesta a estos interrogantes, se aborda este tema haciendo otros cuestionamientos que espero lleve a una respuesta a lo planteado.

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¿Qué es un estudio clínico? Y ¿Para qué son los dineros de la salud? Según el diccionario del cáncer del National Institute of Health de los Estados Unidos de América, un estudio clínico o ensayo clínico es un tipo de investigación en el que se comprueba si un abordaje médico nuevo funciona bien en las personas. En estos estudios clínicos se prueban nuevos métodos de detección, prevención, diagnóstico o tratamiento de una enfermedad. En este orden de ideas es aquel estudio en donde se describe y examina los experimentos realizados que valoran la eficacia y seguridad de un medicamento y/o fármaco. Y este es el primer paso para que un medicamento pueda ingresar y ser usado en el sistema de salud. Por ejemplo, ¿Es ético emplear pruebas genómicas en farmacogenética que contemplen en su análisis medicamentos que aún están en fase experimental I y II y generar expectativas a los pacientes? sumado a que posiblemente su disponibilidad en el país es limitada o que incluso no sea posible tener acceso a este. La Constitución Política de Colombia, consagra la atención en salud como un servicio público que el Estado debe garantizar conforme a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad, por lo tanto, le corresponde la organización, dirección y reglamentación, estableciendo las políticas para la prestación de los servicios de salud, las competencias de la Nación, las Entidades Territoriales y los particulares, así como ejercer su vigilancia y control. Pero también a deberes como los contemplados en la ley estatutaria 1750 de 2015 en donde se menciona que los recursos públicos asignados a la salud no podrán destinarse a financiar servicios y tecnologías en los que se advierta alguno de los siguientes criterios: Que no exista evidencia científica sobre su seguridad y eficacia clínica. Que no exista evidencia científica sobre su efectividad clínica. Que se encuentren en fase de experimentación. Que tengan que ser prestados en el exterior. ¿Pero esto si lleva adecuadamente, o sólo se queda en el papel? ¿Será que existen instituciones o personas que se saltan estos principios y regulaciones para su beneficio? ¡La respuesta es clara… y es sí! Al menos así lo considero. En Colombia esto pasa cada día y no es ajeno para nadie en el país, la crisis que vive el sistema de salud es ejemplo de ello; EPS liquidadas por malos manejos, deudas de billones de pesos, carteles de la contratación y cartel de la hemofilia, fármacos, cartel de las pensiones, etc, etc… ¿Pero por que sucede esto en Colombia? ¿Será que los colombianos nacimos bajo la idiosincrasia del todo vale? ¿Del cómo voy yo ahí? ¿Si no lo hago yo… otro lo hace? … la respuesta no la tengo clara o realmente no lo quiero aceptar… ¡no lo sé!, pero si es claro para mí que en Colombia pareciera que, si somos así. Será que por ser colombiano y en nuestra moral, en nuestra cultura y como siempre decimos o escuchamos decir… que un colombiano nunca se vara, un colombiano tiene malicia indígena, un colombiano es astuto… y eso sí, ¡nunca des papaya! Ya se volvió parte de nuestra cultura y ya lo vemos como correcto. Pero será que

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podemos ser más los que pensamos de forma diferente y podamos ponerle freno al mal uso a estas cualidades de los colombianos y cuidemos de nuestros recursos públicos. El Gobierno nacional y en el Ministerio de Salud en cabeza del señor Ministro Juan Pablo Uribe Restrepo aseguró este mes de septiembre que están trabajando en el mejoramiento de la calidad en los servicios de salud, la seguridad social y el fortalecimiento de la libre elección de EPS por parte de los usuarios y la adopción de medidas de sostenibilidad financiera, para fortalecer el sistema, la Seguridad Social en Salud, para el bienestar de todos los ciudadanos” es claro el mensaje desde el Gobierno y es deber de nosotros como ciudadanos velar por que los recursos públicos sean “sagrados” que lo público sea intocable y que haya un veto social y que desde la justicia se tenga penas ejemplares a quién malverse estos recursos.

¿Qué es la autonomía médica? La Ley estatutaria en salud 1751 de 2015 tiene como objeto garantizar el derecho fundamental a la salud, regularlo y establecer sus mecanismos de protección y está enmarcada en los principios de universalidad, pro homine, equidad, continuidad, oportunidad, prevalencia de derechos, interculturalidad y libre elección, además de consagrar la autonomía médica (Artículo 17º), persiguiendo la seguridad del paciente, bajo esquemas de autorregulación, la ética, la racionalidad y la evidencia científica. En ese sentido, asegura que los médicos serán quienes tomen las decisiones sobre los tratamientos, ya que se prohíbe todo constreñimiento, presión o restricción del ejercicio profesional que atente contra la autonomía de los profesionales de la salud, también prohíbe cualquier prebenda o dádiva. Esta ley da herramientas a los profesionales médicos, pero también responsabilidades. Es claro que la autonomía médica NO permite que el personal médico pueda hacer lo que quiera sin ningún tipo de control o regulación desde lo ético, científico y/o el uso racional de las ayudas diagnósticas y/o medicamentos y a su vez blinda a los profesionales y trabajadores de la salud a no dejar un camino allanado a la industria farmacéutica para hacer dinero con nuestros recursos. La ley es clara en cuanto a la prohibición de recibir dádivas o prebendas por el personal y/o trabajadores de la salud y esta reza: “Queda expresamente prohibida la promoción u otorgamiento de cualquier tipo de prebendas o dádivas a profesionales y trabajadores de la salud en el marco de su ejercicio laboral, sean estas en dinero o en especie por parte de proveedores; empresas farmacéuticas, productoras, distribuidoras o comercializadoras de medicamentos o de insumos, dispositivos y/o equipos médicos o similares”. Si

la ley es tan clara ¿Por qué vemos a médicos y/o profesionales de la salud en ejercicio de su profesión, recibiendo becas para congresos, formación académica, viajes u otro tipo de beneficio que claramente podría comprometer su autonomía médica y podría llevar a un conflicto de interés. 3


Por ello es muy válido aplicar el ejercicio del concepto de pertinencia científica y utilidad social y es que todo acto médico o de investigación debe estar enmarcado en los principios éticos, de vigilancia y control de las autoridades en salud. Así como para hacer investigación partimos de los principios de transparencia, integridad, honestidad y buena fe. Desde la clínica no podríamos destinar recursos del sistema de salud para apalancar estudios de investigación, solicitando pruebas diagnósticas o formular medicamentos con propósitos investigativos mas allá de utilidad clínica comprobada y no dejar que la industria farmacéutica, comercial y/o diagnóstico, formen a nuestros profesionales de la salud, induzcan el gasto en ayudas diagnósticas y/ o de medicamentos y apalanquen sus investigaciones y negocio con los recursos de la salud. Por ello la importancia que las EPS e IPS y demás empresas de salud o investigación en el país brinden herramientas a sus profesionales y los capaciten en estos temas de ética en salud y riesgo social.

Como decía Mijaíl Bulgákov, escritor, dramaturgo y médico soviético “Sería fantástico que el médico tuviera la posibilidad de experimentar en sí mismo diversas medicinas. Comprendería la acción de los medicamentos de un modo muy distinto”.

La vida es breve, el arte es largo, la profundidad fugaz, la experiencia engañosa y el juicio difícil. Hipócrates.

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Referencias 1. 2. 3.

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NIH. National Institute of Cancer. Diccionario del cáncer. https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario/def/estudio-clinico Ministerio de Salud y Protección Social Fuentes de Financiación y Usos de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud –SGSSS Junio de 2016. LEY ESTATUTARIA No. 1751 del 16 febrero de 2015. POR MEDIO DE LA CUAL SE REGULA EL DERECHO FUNDAMENTAL A LA SALUD Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES. https://www.minsalud.gov.co/Normatividad_Nuevo/Ley%201751%20de%202015.pdf Consultor Salud. https://consultorsalud.com/gobierno-sigue-fortaleciendo-la-seguridad-social-de-loscolombianos/

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Breve ensayo y reflexión desde lo ético sobre el uso, manejo y responsabilidad de los recursos de la salud como ciudadanos.

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Breve ensayo y reflexión desde lo ético sobre el uso, manejo y responsabilidad de los recursos de la salud como ciudadanos.

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