Issuu on Google+

MI LIBRO DE CUENTOS


PINOCHO Gepetto, un viejo carpintero, deseaba que su última creación, “P inocho”, una bonita marioneta de madera, pudiera convertirse en un niño de verdad. El Hada Azul le concedió el deseo, no sin antes advertir a P inocho que para ser un niño de verdad, debería demostrar que era generoso, obediente y sincero. Pepito Grillo le ayudaría en esta labor, él sería su conciencia. Los días siguientes, en vez de ir al colegio, P inocho se verá envuelto en una serie de malas aventuras llenas de desobediencias y mentiras. Pero en el fondo P inocho tiene un buen corazón y gracias a Pepito Grillo se dará cuenta de todos sus errores. Al fin Gepetto consigue su anhelado deseo, que P inocho se convierta en niño y P inocho no vuelve a ser desobediente ni a portarse mal, ni a decir mentiras.


LOS 3 CERDITOS En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, el mediano de madera y el mayor de ladrillos. Un día el lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita derrumbó. El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí. Casi sin aliento, llegaron a la casa del hermano mayor. El lobo sopló y sopló y la casa no derrumbó. Entonces tuvo la idea de subir por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo bajó por la chimenea, y cayó sobre el agua hirviendo. Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.


CAPERUCITA ROJA Una niña llamada caperucita recibe de su madre el encargo de llevar una cesta a su abuela enferma que vive en el bosque, advirtiéndole que no hable con desconocidos. Pero por el camino se encuentra al lobo y se para a hablar con él, dándole detalles de lo que va a hacer. El lobo aprovecha para engañar a caperucita y llegar antes a casa de la abuelita, a quien se come, y luego ocupa su lugar para engañar a caperucita y comérsela también. Afortunadamente, un leñador que andaba por allí descubre al lobo durmiendo tras su comida, y rescata a caperucita y su abuelita de la tripa del lobo, sustituyéndolas por piedras que hacen que el lobo se ahogue al ir a beber al río.


Mi libro de cuentos