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Octubre 2013 Año 11 Número 104


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Sumario Octubre 2013

06 :: Política | Los hijos de la democracia. Adolescentes comprometidos con la militancia. 09 :: Negocios e Industrias | Marsilli S.A. Crecer, siempre crecer, sin prisa pero sin pausa. Una empresa familiar en el corazón de Barrio Belgrano. 10 :: Turismo | Río de Janeiro. La ciudad maravillosa. 14 :: Cine | Juan Carlos Rulfo en Rosario. “No mostrar solamente la muerte, la Catrina, el tequila o el mariachi”. 17 :: El plato del día | Chupín de Boga.

SUMARIO

18 :: Medios de comunicación | Planeta Cabezón. La Radio Online un mundo por descubrir. 22 :: Espectáculos | Misa india Autódromo Ángel Pena. San Martín, Mendoza, Argentina. 26 :: Opinión | Incendio en barrio Ludueña. Solidaridad selectiva. 27 :: Entretenimiento | Cruzadas.

Staff. Dirección: Diego Montejo // Propiedad de Editorial PRE.IN.ROS // Redacción: Alejandro Lucero //Colaboración periodística: Estefanía Moreno. Melisa Morini. Tomás Viú. Martín Stoianovich // Ilustración: Gerardo Perez // Diseño Editorial: Nicolás Lottici // Diseño Publicitario: Nicolás Guzmán / Fotografía: Luz Nuñez Soto // Distribución: editorial PRE.IN.ROS. // E-Mail: delosbarrios@gmail.com // Comercialización: 4471934 // Logistica y distribución: Guillermo Guaragna // Imrpresión: Gráfica Amalevi S.R.L. - Mendoza 1851 Rosario - Santa Fe.// Asesoría Legal: Dr. Salvador Bratolli // Asesoría Contable: CPN. Nancy Molina. LA VOZ DE LOS VECINOS es una publicación de Ed. PRE.IN.ROS. Camilo Aldao 825 - Rosario - (0341) 4471934 // R.N.P.I. e/t. // ISSN: e/t. // Las opiniones expresadas en los artículos, así como las notas firmadas y avisos publicitarios, son exclusiva responsabilidad de sus autores y no coinciden necesariamente con la opinión de la Editorial. Se autoriza su reproducción total o parcial destacando la fuente.

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Política

Los hijos de la democrácia

Adolescentes comprometidos con la militancia Un presidente latinoamericano de los años setenta dijo una vez que ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica, de eso charlamos con los chicos de la Coordinadora Rosarina de Estudiantes Secundarios, de la juventud en movimiento, de la militancia estudiantil, de la política, del compromiso, de la solidaridad, de la unidad de todos los estudiantes, de las banderas de lucha.

Por Paine Nocetti na tarde de martes en el Centro Cultural La Toma, una torta caserita, un mate calentito que pasaba de mano en mano y un grupo de jóvenes hablando de política. Ninguno de los entrevistados pasa los dieciocho años de edad, ni terminó aun su paso por la escue-

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la secundaria, pero los tres son militantes estudiantiles secundarios de la Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Rosario (CRES) que ya lleva un año recorriendo las escuelas y las calles de la ciudad. Se interpone el grabador y con un poco de timidez comienzan a presentarse, Ignacio Groni del Centro de Estudiantes del Normal Nº1, Gonzalo Street del Centro

de Estudiantes del Politécnico y Magdalena Cottet de la Escuela Constancio C Vigil que está conformando su Centro de Estudiantes. — ¿Por qué decidieron comprometerse con el Centro de Estudiantes? Gonzalo — Es la herramienta que tenemos para defender la educación pública


ante el avance que vemos de las distintas maneras de precarizar la educación. Magdalena —Tenemos que defender lo que tenemos y también lo que queremos y como nadie va a hacer las cosas por nosotros, nosotros tenemos que ser quienes las defendamos. Ignacio — Es una forma de pelear por nuestros derechos, tratar de que no nos pasen por arriba y además demostrar que la juventud no esta perdida. — ¿Qué es para ustedes hacer política? Gonzalo — Hacer política es en cierto punto la mayoría de las cosas que hacemos todos sin darnos cuenta, hacer política es defender todo lo que uno cree justo para los demás y para uno mismo. Ignacio — Estar siempre dispuesto a cualquier cosa, a mostrar que estas en desacuerdo con ciertos puntos que te marcan los directivos en los colegios y en la actualidad, concejales, diputados o personas que tienen, por decirlo de alguna manera, mas poder que vos. Magdalena — Buscar un dialogo, aunque a veces no sea el que uno quiere, pero al menos algo para conseguir lo que nosotros queremos. —¿Por qué, si bien el discurso es no meterse en política siendo tan jóvenes, deciden que parte de su formación como adultos tiene que ver con la militancia política? Gonzalo — El hecho del miedo que se generó en la sociedad a la política viene de la dictadura y posterior a eso también, es algo que intentamos día a día cambiar. Vemos en la política, como dijimos antes, la herramienta para cambiar la sociedad, para cambiar las cosas injustas, en parte se puede decir que la dictadura sigue ganando mientras nosotros miremos para otro lado ante las injusticias que se nos presentan. Como decía Mafalda: cambiar el mundo antes de que el mundo nos cambie a nosotros.

QUE ES LA CRES “La CRES es una espacio que surgió a mitad del 2012 entre cuatro escuelas que vimos la necesidad conjunta de articular debido a la cantidad de problemáticas en común que fuimos encontrando, ya venia existiendo una articulación entre el centro de estudiantes del politécnico y el centro de estudiantes del superior, decidimos expandirlo y día a día seguimos decidiendo expandirlo a toda la ciudad, todo lo que se pueda, con dos objetivos claros que son: fomentar la participación en la formación de centros de estudiantes y defender la educación publica, digna y de calidad.”

Ignacio —También por el sentido de que a nosotros nos tienen como personas tontas, como que nos quieren sacar del lado porque somos pibes, pero también pensamos y no nos dejamos pasar por arriba. Algunos dicen que no nos metamos en política por lo sucedido en la dictadura y otras personas dicen que nosotros no estamos preparados para esas cosas, pero para mi nosotros somos los mas preparados para pelear por nuestros propios derechos. Magdalena — Siempre hay una criminalización de los jóvenes, desde siempre, que se inculcó mayormente en los 70 y muchos adultos tienen miedo que nos organicemos y vayamos en contra de las cosas que ellos organizan, que son nefastas. — ¿Qué fue para ustedes la dictadura? Gonzalo — La idea de formar un hombre nuevo que se estaba generando en los setenta fue el factor principal por el cual existió la dictadura. Yo creo que es fundamental remarcar eso, que la dictadura no fue solamente que secuestraron a gente inocente, ni a gente por que si, sino que secuestraron a gente que quería luchar, gente que quería y estaba cambian- > La Voz de los Vecinos | 7


tuales también buscamos generar conciencia. Particularmente el movimiento secundario general que se fue gestando creció mucho desde que formamos la Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Rosario, el 16 de septiembre del año pasado habremos sido menos de la mitad de lo que fuimos en esta ultima marcha y creo que va a seguir creciendo, estamos trabajando mucho para que siga creciendo do al mundo y en si cambiando a la sociedad y cambiándose a si mismo. Ignacio — Nosotros no la vivimos a la época, pero por lo que nos contaron o lo que buscamos para saber, fue un momento oscuro y me sorprende mucho que aun aun muchas personas sigan pensando que fue bueno, hay gente que sigue apoyando a los militares, por que nos tratan a nosotros de tontos y no piensan en las personas que en la época de la dictadura luchaban por cambiar esta sociedad y que eran como nosotros. Hoy en día las ideas que tenían ellos por decir así las seguimos nosotros. Magdalena — Fueron años de injusticia y la verdad que a mi, por mi forma de ser, de pensar y ver la falta de interés que hay ahora, por momentos me dan ganas, aunque suene completamente ilógico, de haber vivido esa época para sentirme identificada o por lo menos conocer gente que luchaba por lo que quería, porque el desinterés que encuentro en mis compañeros y compañeras es completamente desalentador. — ¿Encuentran en ustedes alguna similitud con los jóvenes de los setenta? Ignacio —Y si, el 16 de septiembre que paso, estuvimos levantando banderas por la conmemoración de 37 años de la noche de los lápices. Nosotros vemos que ellos fueron el pie principal para que nosotros estemos haciendo todo esto, para que sigamos luchando por nuestros derechos, como ellos lucharon en su momento, ellos empezaron con el medio boleto y nosotros ahora pedimos el boleto gratuito. Son un ejemplo a seguir, los que salimos a 8 | La Voz de los Vecinos

luchar los reivindicamos. Magdalena — Son nuestra fuente de inspiración. Las ideas no se matan, es lo único que me une con Sarmiento. — ¿De tus compañeros hay muchos que participan o militan? Ignacio — La mayoría no participa, no se quieren comprometer, hay muchísimas formas de militancia, pero hay muchas personas que no se quieren comprometer con el que tienen al lado. En el colegio hay un porcentaje muy pequeño que se suma, y el resto se lava las manos y dice, bueno lucha vos y solucioname algo y nunca están. Magdalena — Creo que de toda la escuela son contados con una mano los chicos que participan. Por más responsables que sean en los estudios los chicos nos quieren tomar responsabilidades, te dicen, es demasiada responsabilidad, es como que no creen en ellos mismos, no creen que ellos puedan cambiar algo. Gonzalo — Yo creo que es el resultado de un sistema que busca instaurar la comodidad como principal factor para distraer a la sociedad de aquello fundamental que nos van quitando poco a poco. También hay un factor importante y es que la gente decide mirar para otro lado porque le resulta mas fácil y es una forma de violencia también. Justamente, es parte de lo que intentamos cambiar día a día desde el trabajo de base, desde los centros de estudiantes y desde la Coordinadora Rosarina de Estudiantes Secundarios es generar conciencia, además de las reivindicaciones claras y por los reclamos pun-

— ¿En que piensan cuando escuchan la palabra Democracia? Magdalena — Libertad siempre respetando al otro. Ignacio — Es una palabra que puede significar muchas cosas. Expresarte libremente, pienso en no tener a nadie que te diga que es lo que tenés que hacer sino en vos poder elegir. Gonzalo — Democracia por así decirlo es el gobierno del pueblo, y además debería de ser el gobierno para el pueblo. Es poder elegir pero también tener las capacidades de elegir. — ¿Creen que esta democracia que ya lleva treinta años se parece un poco a eso de lo que están hablando? Gonzalo — Creo que tiene cosas buenas y muchas cosas malas también, que a esta democracia realmente le falta. Muchos sectores de la política hoy en día no van mas allá del lucro personal al que apuntan, no son representativos realmente. Creo que también es un problema social, sin una sociedad conciente, sin una sociedad participativa no se puede conseguir una verdadera democracia, es algo relacionado estrictamente con la dictadura, la dictadura paro con este hombre nuevo que se estaba formando. Magdalena — Hay que decir también que post dictadura muchos gobiernos democráticos siguieron bajo esa misma línea y nos arruinaron, es como que continuaron alimentando todo eso que había quedado de la dictadura


Negocios e Industrias

Marsilli S.A. Crecer, siempre crecer, sin prisa pero sin pausa

Una empresa familiar en el corazón de Barrio Belgrano

De nuestra redacción Foto: Luz Nuñez Soto obre calle Córdoba y a la altura del 6900, se erige una empresa familiar que configura de manera irrefutable, la identidad de Barrio Belgrano. Con la misión de comercializar neumáticos y servicios de calidad, Marsili S.A. se caracteriza por ser una compañía innovadora, donde prevalecen por sobre todas las cosas, la honestidad y la excelencia. El proyecto tuvo sus inicios allá por 1960, cuando Mario Marsili se propuso inaugurar un pequeño local dedicado a la venta y reparación de neumáticos. Hace más de 50 años, su creador no imaginó que en esa misma dirección, su negocio alcanzaría las dimensiones que hoy luce, con el objetivo de satisfacer las necesidades de sus clientes y amigos de tantos años. “La respuesta de la gente siempre ha sido buena e indudablemente, un negocio que se mantiene vigente desde hace tanto

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tiempo, tiene que haber hecho las cosas bien, o por lo menos, trató de hacerlas bien”, expresó Marcelo Marsili, actual presidente del establecimiento. Previo a asumir la autoridad, Marcelo contó con el apoyo de su hermano Omar, quien también formó parte del crecimiento de la empresa. En la actualidad, la sociedad persiste en su filosofía de “crecer sin prisa pero sin pausa” y cuenta para ello con personal capacitado y con oportunidades de progreso. Sobre la situación del rubro en general, el directivo explicó que “el negocio del neumático se vio beneficiado por el crecimiento del parque automotor”. Según manifestó, cada vez existen más vehículos en circulación y esto permite mantener activo el mercado de reposición. “Hoy en día, la mayoría de las familias tienen al menos un auto y mientras las cosas sigan así Marsili va a estar ahí brindando sus servicios”, expuso. Pero al momento de progresar, es primor-

dial contar con un producto capaz de superar las expectativas del consumidor: “La idoneidad de lo que se ofrece siempre es muy importante, porque el nombre o la marca dan prestigio al vendedor y confianza al usuario a la hora de viajar. Nosotros somos representantes de Bridgestone y Firestone, que son neumáticos seguros para una mejor movilidad”, dijo Marcelo al respecto. Momentos después, agregó que la empresa se especializa en ruedas nuevas y usadas para autos, camionetas, camiones, agro y cubiertas viales. Hoy, Marsili S.A. continúa en el camino de la calidad y la buenaatención. Abierto de lunes a viernes de 8 a 12.30 y de 15 a 19 y los sábados de 8 a 12.30, realiza también tareas de alineación, balanceo, tren delantero y reparación de llantas. “50 años después tengo el gusto de atender a los nietos de quienes fueron clientes de mi papá, eso me enorgullece”, culminó el presidente de un comercio queseguirá creciendo La Voz de los Vecinos | 9


Turismo

Río de Janeiro

La ciudad maravillosa

Una madeja de montañas envolvía los pocos rayos del sol que podían filtrarse entre la espesura de las nubes y en mi mente refunfuñaba la posibilidad de que el frío me privase de un mar tan transparente como interminable. Miles de casillas cubrían casi por completo el verde de las colinas y dibujaban un cordón de pobreza en torno a la ciudad maravillosa, porque en Río de Janeiro también resiste la miseria.

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Por Melisa Morini

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lrededor de treinta minutos en auto separaban al aeropuerto de la plenitud de Copacabana, y el paisaje era bellísimo, incluso en aquellos barrios donde los pies descalzos superaban a las sonrisas. El brasileño, sin embargo, tiene ese toque que contagia, la simpatía impresa en la sangre, buena predisposición ante la adversidad y un trato muy cordial para con los turistas. El hotel estaba inserto en un pasaje de calles empedradas y sin cordones: rua Cinco de Julho 195. Los árboles, como en toda la ciudad, desfilaban majestuosos uno junto al otro, perfilando un cielo raso natural y perfecto para recibir la tarde a la frescura de la sombra. Ocho días me esperaban en ese lugar de ensueño y las nubes que antes amenazaban, ahora se abrían dejando salir un calor que sólo podía mitigarse con agua salada. En ojotas y con algunos reales cotizados cada uno a cuatro pesos, descubrí aquel martes 10 de septiembre, que la arena de Brasil era demasiado blanca. En la playa, las pombas (palomas) eran plaga y el fútbol el reflejo vivo de una pasión tan ferviente como popular. Por alguna extraña razón, todas las mujeres eran hermosas; quizá porque allá son pocos los complejos y la libertad brota por los poros: nadie se siente inhibido, porque tampoco hay miradas prejuiciosas. Empanadas y cerveza, música en la playa y una mixtura divina de niños blancos y negros, correteando las orillas y escapando a las olas. Enormes y blancas sonrisas, trenzas y tatuajes, la alegría personificada y despierta a las cuatro de la tarde de un día martes. Increíble. Supe entonces que todo lo que había escuchado era cierto: Río es una ciudad feliz y su gente aspira serlo todo el tiempo. Regresar al hotel implicaba el cruce de dos avenidas colmadas; colmadas de autos y de peatones que, como hormigas, descargaban a su paso los vestigios de la rutina. Entre ellos, extranjeros de brillantes ojos se asombraban ante lo diferente y en el centro de la escena, la comida. Cada esquina contaba con un local de

fast food: alimentos al paso y para llevar. Empanadas, pan de queso, pizzas y hamburguesas de todos los tamaños. Pollo frito y bolitas rellenas, un mar de grasas deliciosas y extremadamente tentadoras. Recuerdo a mi lado glotón susurrándome al oído: “Estamos como queremos” (en mi regreso a Rosario mi estómago ya no pensaba lo mismo). La noche en aquel lugar se vestía completa de estrellas y el aire acondicionado se hacía insoportable. Había días en los que el clima no requería siquiera de ventilador, pero el brasilero es de sangre caliente y no resiste un segundo con los sistemas de refrigeración apagados. Consejo a futuros visitantes en temporada baja: duerman con medias y lleven abrigo. Una de esas noches elegimos cenar afuera y entendimos que una nave extraterrestre había secuestrado todos los bares habidos y por haber. Porque claro, el pasaje del hotel estaba ubicado en las afueras del perímetro top y un restaurante ahí no funcionaría. Decididos a no sucumbir ante las presiones del capitalismo, continuamos nuestra búsqueda por fuera de la elite. Al final nos topamos con una especie de bodegón sensacional donde nos sirvieron dos platos enormes de camarones empanados, con arroz y vegetales, y disfrutamos del mejor espectáculo de manera gratuita: un grupo de brasileños súper fanáticos, alentando al Fluminense de éste lado de la pantalla. El día siguiente se grabó en mi retina como una postal de Río imposible de olvidar. Era una mañana fresca cuando el tour nos pasó a buscar, prometiendo emociones y grandes descubrimientos. En el camino lo vimos todo, un bosque hecho urbe, la mejor combinación. Pasamos por el Sambódromo y conocimos el Maracaná. Y será que son lugares tan mágicos que aunque estaban vacíos rebalsaban de energía. Si hasta se podía escuchar a la hinchada y las lentejuelas de las carrozas hacían estremecer la piel. De camino al Corcovado y hacia la zona sur de Río, una belleza natural se volvió recomendable de admirar: un espejo de agua rodeada por inmensos edificios, que se comunica con el Océano Atlántico a través del canal Jardim de Alah. La > La Voz de los Vecinos | 11


Turismo

laguna Rodrigo de Freitas, es sede en Río de una multitud de deportistas que pretenden escaparle a la bravura del mar, y se convirtió por un instante en el único muro que alejaba mi ser del imponente Cristo Redentor. En la cima del cerro más alto del Parque Nacional de Tijuca, descansaba con los brazos extendidos la estatua, a mi parecer, más maravillosa de Jesús de Nazaret. Mil toneladas de hormigón armado y treinta y ocho metros de altura, representando el sueño realizado de un sacerdote que buscó homenajear a su país. Yo estaba ahí para admirarlo. Gracias. Mientras subíamos, penetrábamos en la belleza de un bosque profundo, con olor a yerba, lluvia y cargado de una paz imposible de descubrir en otro lugar. En lo alto, ninguna fotografía fue capaz de describir lo indescriptible, porque para sentirlo hay que estar ahí. Finalmente, el Pan de Azúcar fue el cierre propicio para un día largo pero calmo. En Río, a las seis de la tarde oscurece y nosotros subíamos a la montaña alrededor de las siete. Alguien nos explicó que lo llamaron Pan de Azúcar por su similitud a un terrón, sin embargo yo elegí pensar que su nombre se debe a la dulzura, a la ternura que provoca ver de noche y desde arriba, las luces de una ciudad que ríe hasta cuando sufre. Porque decir que en Brasil todo es color de rosas, sería mentir descaradamente. Mucho de lo que se dice es cierto. La alegría fundamentalmente, también la belleza y la pasión que caracteriza al país

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carioca. Es verdad que en la excursión a Angra dos Reis, las personas nadan inmersas en peces de colores, a mí me sorprendió que hubiera tantos y que me pasaran tan cerca. Es cierto que Buzios es una península paradisíaca, con playas de agua mansa y una cantidad incalculable de argentinos enamorados. Es real también que la Catedral de Río se asemeja a una pirámide moderna y a la noche tiene luces que cambian de color… se la puede ver desde los cerros más altos y es maravilloso. Hay muchos rumores verdaderos girando en torno a Río de Janeiro, pero también existen miles de cosas ignoradas, difíciles de observar. ¿Quién gira la cabeza a la izquierda, para contemplar a la favela, cuando tiene a su derecha una procesión de luces y fuegos artificiales? Al turista le cuesta, pero la realidad está, aun cuando no la vemos. En mi última noche en Brasil supe que no todo era tan bueno. Sentada en un bar modesto pero lindo, con una lata de cerveza en la mano y los ojos enormes, como queriendo mirarlo todo antes de partir, percibí entre la gente a un hombre pobre, que no podía ver. Con un bastón viejo y la ropa gris, caminaba despacio entre un tumulto de personas que le pasaban por al lado sin darse cuenta, inmersos en un mundo de fantasía y ajenos a todo lo que acontecía a su alrededor. El hombre pedía monedas, comida, iba y venía y se golpeaba los pies contra las

patas de las mesas. Lo seguí con la mirada por varios minutos y vi que nadie lo ayudó. No recibió monedas, no le dieron comida, nadie le indicó por donde caminar para evitar los golpes. En ese momento me sentí triste, pero comprendí entonces que el ciego no era el hombre, sino todos los que lo rodeábamos. Con nuestros vasos llenos y nuestras vidas resueltas, a veces somos incapaces de observar lo que le sucede al resto del mundo. Somos egoístas y elegimos no prestar atención a lo que duele, por indiferencia o por temor a que la herida tarde mucho en cicatrizar. Nos quejamos por estupideces y no valoramos lo que tenemos, incluso cuando sabemos que hay tantos que lo que tienen es nada. La realidad es que la miseria sobrevive en todos lados, está ahí, persistente, aguardando que alguien quiera contrarrestarla. Por eso, si me preguntan, les digo ¡vayan a Río porque es increíblemente hermoso!, eso sí… sean capaces de verlo todo


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Cine

Juan Carlos Rulfo en Rosario

“No mostrar solamente la muerte, la Catrina, el tequila o el mariachi” El cineasta mexicano Juan Carlos Rulfo visitó Rosario como invitado del XX Festival Latinoamericano de Video.

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Por Tomás Viú Fotos: Luz Nuñez Soto

iglesia donde la he visto? Ah, en el cajón de mi padre. En tu casa, en tus lugares más íntimos, de repente están las historias.

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— Historias de cajón en el sentido de los recuerdos…

s un cine de las cosas cercanas que se aleja de los grandes relatos. Hijo de Juan Rulfo, desarrolló desde su infancia una atracción hacia la fotografía. Esquiva el tremendismo para construir sus relatos desde una óptica marcadamente subjetiva. En el Festival se proyectaron 3 documentales suyos: Del olvido al no me acuerdo, cuyos personajes surgen en la búsqueda de recuerdos sobre su padre; En el hoyo, que narra a partir de los obreros la construcción del puente más largo de la ciudad de México; y Carrière. 250 metros, un retrato del fiel colaborador de Buñuel, Jean Claude Carrière, quién predijo que entre el lugar donde nació y el cementerio en donde sería enterrado habría 250 metros. Juan Carlos es un hombre sensible que, tal como él dice, aprendió a escuchar. Durante la charla se entusiasma pensando nuevas películas.

— El cine implica convergencia de lenguajes entre fotografía, pintura, música, literatura. ¿Cómo fue tu acercamiento? — La principal vinculación fue con la música. Soy medio melómano. Me gusta mucho estar conociendo los sentimientos de los tiempos a través de la música porque es muy sensible y es la primera que te hace sentir cómo se vive. Es algo intangible que de repente te comunica cosas difíciles de expresar. La música de los trovadores, la música antigua, renacentista o tribal, habla mucho del espíritu y de la manera de pensar. Entonces eso me ponía a imaginar cosas. Paralelamente, mi padre es fotógrafo y la parte de la imagen fue muy importante, por supuesto la parte literaria, pero la imagen fue fundamental. Todo el tiempo había fotos en mi casa. Tenía cajas de zapatos con los negativos. Siempre he visto fotos por todas partes. Lo que pasó con el tiempo es que salía al campo y veía una iglesia y decía no puede ser, ¿esa

— Yo tenía que ver qué iba a ser de mí profesionalmente. Me preguntaban qué iba a estudiar, comunicación respondía yo. Hasta que un día murió mi padre. Eso fue pues muy importante porque me obligó a tener un sentido. Es importante que te pasen cosas en la vida. Ahí me lancé a preguntarle a un montón de gente que vivía en el sur del estado de Jalisco, la zona donde mi padre creció, si lo conocían. Me dijeron que no y eso realmente fue muy bueno. Al que conocían era a mi abuelo. Mi padre se fue de ahí muy joven porque al abuelo lo mataron. Esa fue la introducción a estos personajes de las películas que son los verdaderos maestros. Fue la introducción al arte de narrar, de platicar, de meterme en su historia, de hablar de sus raíces. Y fue fantástico porque son los verdaderos maestros de la narrativa de la vida, del amigo, del tiempo. — ¿Cómo sentís y como trabajás esa relación entre el cine y el tiempo? — Cuando me hablaban de mi padre, conocí un relato que no era tan interesante como la manera de contar las cosas que tenían que ver con su tiempo, con el tiempo de la gente que tenía enfrente. Cuando descubres el espacio en que se dan las cosas; que hay que darle un profundo respeto y que es precisamente donde está el espacio cinematográfico; que la memoria y el olvido son tremendamente cinematográficos, y que había que meterse ahí, no sabía como, pero sí sabía que ahí había materia. Ahí comenzó un trabajo de más o menos 10 años de ir continuamente a visitar a estos personajes. Eso cristalizó en El Abuelo Cheno y otras historias, Del olvido al no me acuerdo y en algo que llamo biografía esencial, que es el lugar donde nació mi padre y

donde se dice por qué fue como fue y por qué escribió lo que escribió. De alguna manera también me habla de algo que es aprender a escuchar. Es el espacio que tu tienes que construir con cada quién para poder tener esa confianza y esas cosas que se llaman amistades, que hace que fluyan las cosas. De repente ya no es la entrevista sino una conversación. Se vuelven personajes de película. Cuando eso se logra, es fantástico. — En el documental En el hoyo sos un protagonista más, viviendo el tiempo junto a los personajes. ¿Cuál es el nivel de correspondencia entre el cine y lo que se conoce como realidad? — Lo importante es que tengas un personaje. Gente con la que sabes que la vas a pasar muy bien. Gente que además hace cortocircuito entre si y por lo tanto genera corriente. Esa electricidad es la que hace que haya luz y cuando hay luz, todo está. Muchas veces es la misma película filmada muchas veces. La segunda etapa tiene que ver con mi lugar que es la ciudad de México (En el hoyo), con mi país (Los que se quedan) y con el mundo (Carrière). En las tres hay mucho de lo mismo. Relaja; quita la información; darle más lugar a los personajes, que la gente los vea, que se sienta con ellos. En el caso de Carrière que no sea el intelectual-erudito que habla de cuantas cosas sabe, sino que se vuelva un ser humano que está revisando su vida. En el caso de Los que se quedan podría ser una cosa de pobrecitos como sufren, pero no, es un homenaje a la vitalidad de los que se quedan, que sin embargo están tristes. Y En el hoyo los personajes son los anónimos y los que nadie escucha, pero tienen mucha vitalidad y mucha fuerza. Si pudiera filmar En el hoyo otra vez me encantaría hacer una construcción en la India, otra en Argentina, en México, en Estados Unidos. Una construcción paralela de conversaciones a distancia sería brutalísimo.

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— Hace un rato mencionabas la importancia de la memoria y el olvido. ¿De qué manera el cine se vuelve generador de una memoria colectiva? — La gente puede habar de su vida en base al cine. Puedes explicar tus tiempos en la vida a través de las películas. Pero no solamente en el cine, en la música también. Hablo de las pequeñas cosas que te construyen. El cine es fundamental en los elementos del museo personal, por lo menos en un país como México. Los años 50 siguen siendo un momento en el cine mexicano que no se ha logrado superar.

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Creo que nos conocíamos muy bien y hablábamos de una cosa muy característica de México. Todo el mundo conocía el campo. La revolución acababa de terminar y el país estaba cambiando. Eran momentos de modernización, pero esa modernización nos llevó a un desastre que ahora no nos permite saber qué está pasando. — ¿De qué manera encontrás las historias? — Si el tema normalmente está allá, bueno vamos a hablar de lo que está aquí abajo, escondido. Si los grandes temas son

4 (naces, te desarrollas, creces y mueres), pues no, acá los temas son el viento, la luz o qué sientes de tu mamá. Son las pequeñas cosas. Creo que falta mucho de eso. Estamos muy abandonados al tremendismo, pienso en las películas de Iñárritu, Amores perros, las de Amat Escalante y Reygadas. Es doloroso que sea ese tipo de cine el que representa a México. No mostrar solamente la muerte, la Catrina, el tequila o el mariachi. Sino el contexto actual. Es importante que busquemos conocernos para poder tener nuevamente una etapa poderosa


Medios de comunicación

Planeta Cabezón

La Radio Online un mundo por descubrir ¿Cómo se sitúa este nuevo medio ante la radio tradicional, complemento o competencia? La opinión de un especialista y la experiencia de Planeta Cabezón, un ejemplo concreto desde la ciudad de Rosario.

Por Martín Stoianovich Fotos: Luz Nuñez Soto

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nécdotas de locos en la azotea de un teatro, de sueños de comunicar cruzando el océano y muchas otras experiencias constituyen la historia de la radio tradicional, que aún hoy no conoce de límites. Diferentes personalidades han logrado llenar de mística al medio a lo largo de sus años de existencia, atravesando diversos tipos de programación, de criterios artísticos y musicales, de influencias políticas o sociales, y otros condimentos que hacen hoy a su esencia. Y de la misma manera que la radio surgió ante aquella necesidad del humano de superar los límites de la comunicación, hoy vuelve a suceder con la adaptación de este medio a las nuevas tecnologías. Es así como surge la transmisión radial por Internet, arribando a la plataforma de las comunicaciones como una nueva posibilidad que se ve facilitada y accesible por el bajo costo económico y la infinidad de espacios disponibles. Hoy se puede apreciar la existencia de programas que transmiten por la radio análoga y que aprovechan Internet para crear un sitio que también difunda la programación por esa vía. Pero es imprescindible, por otro lado, hacer referencia además al creciente nacimiento de radios que únicamente transmiten por Internet. Desde Colombia, el comunicador social y formador de radio a nivel latinoamericano, Tito Ballesteros López, se refirió al tema en contacto con La Voz de los Vecinos. Respecto a si la radio online llega como

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una competencia o un complemento, Ballesteros López señala: “Es una suma, no creo en el canibalismo mediático. La radio, mientras sea compañía, estará viva. El asunto es que el medio viaja por otros soportes, salta de lo análogo a lo digital, es más participativa y los oyentes dejan de serlo para asumir un rol de participantes dentro de la cadena de la comunicación enmarcada en el derecho a esa misma comunicación”. “Vence la territorialidad, la temporalidad, deja de ser fugaz, unidireccional y unisensorial”, explica el especialista en el tema en referencia a las ventajas que presenta la transmisión radial por Internet. En este punto se hace referencia a la posibilidad que Internet brinda de conservar la programación para que sea oída en cualquier

momento luego de su primera transmisión, depositando el material en la Web y permitiendo así el total acceso de los usuarios. También se destaca la posibilidad de que por Internet la radio pueda ser escuchada en cualquier parte del mundo, sin importar el lugar de origen de la transmisión. “No se necesita permiso para emitir, es más económica”, asegura en relación a que no se precisan licencias como sí sucede con el caso de la radio tradicional, influenciada además por la finitud del espectro radiofónico. De esta manera, adaptándose a los avances tecnológicos de las nuevas generaciones, con la llegada de la radio online, la radiodifusión asegura su supervivencia manteniendo además el modo tradicional. No sólo se puede escuchar la radio en > La Voz de los Vecinos | 19


Medios de comunicación

casa, sino que a través de la computadora y los teléfonos celulares hoy también se llega a aquello a lo que varios años atrás sólo algunos tenían acceso. Así como se renueva el público y el oyente, se amplían las posibilidades a la hora de elegir cuándo, dónde, cómo y qué programación se sintonizará.

Planeta Cabezón: de Rosario al resto del mundo ¿Cómo un proyecto de un programa de radio puede avanzar de tal manera hasta el punto de convertirse en una emisora propia? La experiencia de Planeta Cabezón, la única emisora de radio online de tiempo completo en Rosario, es un claro ejemplo de ello. “La Boya” para muchos, o Nicolás Boggino para la formalidad, es uno de los creadores de esta experiencia que comenzó, según recuerda, en el año 2010. “Queríamos hacer radio pero en cualquier lado era caro. Entonces encontramos la forma de hacer radio por internet”, recuerda La boya. El programa se emitía una vez 20 | La Voz de los Vecinos

por semana con la duración de dos horas y llevaba el nombre que hoy identifica a la radio. “Planeta Cabezón” está dedicado a un amigo fallecido y ellos consideran que es una forma de recordarlo. En aquellos momentos todo fue posible con una computadora portátil, un micrófono, un software que permitía la transmisión, y un streaming de radio gratuito que permitía la emisión en vivo. “Como nadie se animaba a exponerse, usamos un programa que te convierte la voz con efecto de una rata, entonces los primeros tres programas fueron conducidos por unas ratitas”, recuerda entre risas La boya, y remarca: “Era un proyecto tan divertido que no tuvimos problemas en darle continuidad como programa durante tres años”. Pero llegó un momento en que el proyecto debía crecer, y las condiciones parecían permitirlo. La necesidad de incrementar la audiencia promovió la idea de abrir un espacio físico para emitir más de un programa. Fue así que los integrantes de Planeta Cabezón alquilaron una casa junto

a otro grupo de amigos que necesitaba lugar para abrir un Estudio de Diseño Gráfico que hoy lleva el nombre de Studio Starr y se ubica en la planta baja de la casa ubicada en Mendoza 1313. Una vez construido el estudio comenzó la convocatoria. “En menos de un año tenemos 42 programas. Uno de los pilares que hicieron que Planeta Cabezón crezca es que hay propuestas que en otros lugares son rechazadas. Le damos lugar a la gente que quiere hacer lo que para otros son estupideces. No hay bajada de línea y cada uno habla a favor o en contra de lo que quiere. No hay conflictos, es un crisol de ideas”, explica Boggino dejando ver el camino que eligieron tomar como grupo. En la grilla de programas hay distintas propuestas que abarcan el entretenimiento, la información, el deporte y, sobre todo, lo artístico en todas sus ramas. En cuanto al financiamiento, pieza importante en la vida de todo emprendimiento, Planeta Cabezón en un principio era gratuita. Hoy, cada integrante de los distintos programas aporta la suma de cin-


cuenta pesos mensuales. Gracias a este aporte se pudo consolidar la transmisión con un servidor de radio en HD que además evita los cortes, como así también se colabora con otros gastos que comprende el proyecto. Pero vale destacar que Planeta Cabezón no se limita sólo a la radio Online. También se producen audiovisuales, se trabaja en la redacción propia del sitio Web, y en la producción y cobertura de distintos eventos. Hoy, son alrededor de 120 personas las que de una u otra forma colaboran en las distintas áreas. Esta experiencia, por ser la más concreta en Rosario, ya tiene su reconocimiento en el ambiente de la radio a nivel local y también por fuera de la provincia. El 27 de agosto pasado, en el marco de la celebración por el Día de la Radio en Plataforma Lavardén, el staff de Planeta Cabezón formó parte del panel que disertó sobre el medio, entre otras personalidades muy

reconocidas en la ciudad. Días después, participaron del Encuentro Nacional por una Comunicación Democrática y Popular (EnCoDePo), realizado en Rosario. Por otro lado, también fueron invitados a participar del Encuentro Cultural Cono Sur (ECCS) en Córdoba, que reúne a colectivos culturales de Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. “Lo divertido de Planeta Cabezón es que

somos 120 personas buscando espacio en un medio de comunicación. Nosotros intentamos sacar de adentro la materia prima y no buscarla afuera, y así cada uno va encontrando su lugar”, afirma La boya. De esta forma, Planeta Cabezón se sitúa en el mundo de la radio online, dejando el ejemplo de que las alternativas en la comunicación existen, y son alcanzables


Espectáculos

Misa india Autódromo Ángel Pena. San Martín, Mendoza, Argentina.

En este film velado Por Tomás Viú Enviado especial

¡

Por dios! ¡La ruta está trabada y fría! Son las 07:30 AM. Salimos a la ruta dos horas después de lo planeado. Destino final: Rivadavia, camping El Dorado. Juli maneja el Corsa en el cual vamos cuatro personas encomendadas a una nueva misa india, en el autódromo de San Martín, a 40 kilómetros de la ciudad de Mendoza. El económico sistema de GNC nos obliga a parar cada 100 kilómetros. Pero además hay que sumar la presencia de la policía caminera, que a la altura de Tortugas, nos hace seña. El tono cordobés de “paapeles por faavoor” es presagio de un mal momento, pero la pregunta de “¿van a Meendoza?” descoloca a propios y ajenos. ¿Le decimos que si y nos pide hasta el último papel sólo por ser ricoteros antiyuta? Sí, responde alguno, y sorprende el gesto del policía que palmeando el techo del auto cual amigo de la infancia anticipa un nuevo encuentro: “nos vemos aallá entonces”. Ni sacamos los papeles. 130 km. Primera parada para cargar gas. Un frío de película, y el jefe que no contesta el aviso de la ausencia laboral por “parte médico”. Tirá un ok que la monada se enloquece. En la radio suenan Los Redondos. 5 X 1: Este infierno está encantador, Maldición va a ser un día hermoso, Noticias de ayer, Ladrón de mi cerebro y Rock para el negro Atila. 12 pm. Una llamada de un número desconocido. ¿Quién es? Puede ser que llamen del laburo para preguntar algo. Los ruidos de la ruta no guardan verosimilitud con el debido reposo de la enfermedad declarada. Con una maniobra cabeza salimos de la ruta y nos alejamos un poco del ruido de los autos. No llega a atender pero dejan un mensaje de voz. Lo escucha: es un inoportuno aviso 22 | La Voz de los Vecinos

de una amiga que con la tensión de la situación, logró sus minutos de protagonismo. Madame Zafó. Seguimos. Cada vez hay más autos ricoteros. La inscripción en el vidrio trasero de un auto que pasa haciendo viento a 170 km. anticipa un destino común: “! Deténganme, deténganlos!”. El paisaje es cada vez más árido y las montañas se imponen con el correr de los pueblos. Parece la misa del fin del mundo. 12 horas, un Corsa, 4 personas, 1 parada cada 100 kilómetros.

Paraíso escondido Cuando llegamos a San Martín, vemos al costado de la ruta el escenario donde al día siguiente se daría la misa. Ya hay montado un operativo de seguridad y vialidad que anticipa la magnitud del evento. Todos los que pasamos por la ruta, a esta altura bajamos varios cambios intentando dimensionar el espacio del show. Nunca vemos el final del predio. Pero hay que seguir la ruta y encontrar el camping El Dorado, donde ya tenemos reservados 4 lugares para

acampar, a 30 kilómetros del autódromo Ángel Pena. Llamamos al tipo del camping que nos repite las indicaciones, aparentemente sencillas, para encontrar el lugar: “Agarren la calle Miguez (que es la del autódromo) y denle derecho hasta que termina, unos 20 kilómetros, doblen a la derecha y hagan unos 3 kilómetros, sobre mano derecha está El Dorado”. De movida nos encontramos con que la famosa calle Miguez está cerrada, producto del operativo montado. Hay que tomar la colectora y dar varias vueltas hasta poder agarrar esa calle. Un cana nos dice que vayamos bordeando hasta una ruta, donde doblando encontraríamos el camping. Ya es muy poca la luz natural, porque además de estar todo cubierto, son cerca de las 19:30. El camino que tomamos nos lleva hasta el otro lado del predio, del lado norte. Pero ni pistas sobre la calle Miguez. Preguntamos varias veces por el camping pero nadie lo conoce, y el que dice conocerlo, nos manda a un lugar equivocado. Datos


cruzados y afirmaciones falsas. Todavía no sabemos dónde estamos parados. Aunque el humor sigue intacto en el grupo, las ganas de llegar son proporcionales a las horas que llevamos adentro del habitáculo. Después de varias vueltas, damos con la supuesta calle Miguez, y aunque nunca vemos escrito su nombre (su verdadera identidad es ruta nº 62), estamos casi seguros que es la indicada. Avanzamos, tanteando en la plena oscuridad de la noche mendocina, los kilómetros estipulados pero sólo encontramos viñedos clonados a lo largo del camino enmarcados en un paisaje que de tan monótono, podría pertenecer a un video-juego en donde el personaje avanza y el paisaje se repite. Empezamos a desconfiar de la existencia del camping y lo que sí podemos confirmar es el mensaje de la página Web, “Camping El Dorado: paraíso

escondido”. Finalmente, después de hacer varios kilómetros más de los indicados por una calle distinta a la que figura sólo en el mapa del camping que bajamos de Internet, leemos en un pequeño cartel: “Camping: 100 metros”. Pica, El dorado atrás de esos viñedos.

Teque teque, toca toca Me levanté temprano, en una mezcla de frío y ansiedad. Todo nublado y un frío que hiela los huesos. Pega fuerte el chiflete y se mete en la carpa. Mejor salir, y ver que en el camping no hay mayores novedades. Se fue una carpa y llegó otra. Realmente es tranquilo y estamos a 20 kilómetros del predio. Las carpas armadas se cuentan con los dedos de una mano: un grupo de presuntos boy scouts, otro que decidió poner cumbia al palo desde la madrugada, y otra

carpa que también, como nosotros, espera para enfilar a la misa pagana de las 21:30. Pero la convocatoria está hecha y el pacto está firmado, estaremos desde temprano viviendo la previa, tratando de predecir el tema con el que abrirá la noche. ¿Será de Los fundamentalistas o de Los Redondos? ¿Algún inédito tal vez? ¿O acaso una versión de algún rock potente? ¿Qué más da? Ya es un día hermoso. Los bondis llegan en continuado durante todo el día hasta minutos antes de que empiece el show. Y es que la gente viene desde todos los rincones del país. 120.000 almas que copan una ciudad de 100.000 habitantes. Una ciudad adentro de otra. Vamo redondo con huevo vaya al frente que te lo pide toda la gente, matar a un rati para vengar a Walter, en toda la Argentina comienza el carnaval. >


Me pregunto por qué estoy sentado tan incómodo, pero claro, estoy al reparo del corsa que me tapa el viento, escribiendo en una libreta mínima y apoyando en la heladerita. Vinimos un rato al estacionamiento donde dejamos el auto. Hoy en San Martín toda superficie es playa de estacionamiento, paño para tirar remeras, cama donde recuperar minutos de sueño, base de operaciones ricoteras. Y el que no salta es un inglés. Los bondis siguen llegando. Apenas son las 14:10. Dos pantalones superpuestos, medias de futbol, una remera mangas corta, una musculosa encimada, un buzo, un pulóver y una campera. El fernet que armó Lucho ayuda a pasar el frío y seguir escribiendo. Redondo no lo pienses más, ándate a tocar a la luna, la luna la vamo a copar. Algunos fisurados ya tambalean en este campamento ricotero, en donde el montaje final es muy curioso. Otros bailan en una pata, en dos, en cuatro, como pueden, como quieren. Frases, trapos, mensajes, rezos, cánticos y bailes colectivos. ¿Cómo no sentirme así?

Melodías de baúles Con el correr de las horas el paisaje va mutando. Las calles ya son peatonales; los trapos visten a las últimas ramas desnudas; las parrillas suplantan a la máquina de humo; las carpas se multiplican en los claros del parque. Hay mucha complicidad. Y también mucho frío. Los que temprano tambaleaban ahora descansan en posición horizontal. Pero también se multiplican los vendedores, desde aquella que busca llegar a juntar la plata para la entrada hasta aquel que vende “la Quilmes que toma el Indio”. Los Redondos suenan por todos lados, desde melodías de baúles hasta riffs de celulares. 24 | La Voz de los Vecinos

19:00 hs. Enfilamos para entrar al autódromo, pero antes es necesario participar de uno de los pogos autoconvocados que se arman afuera sobre la hora. Justo enganchamos Jijiji. Para llegar hasta el autódromo debemos pasar por una serie de barreras humanas con chalecos fosforescentes que van regulando el ingreso al tiempo que piden la entrada en la mano. Aunque son muy pocos me llama la atención la presencia de algunos efectivos policiales, al margen de la enorme cantidad de seguridad privada que contrata habitualmente el Indio, justamente para evitar que se abran viejas heridas policiales. El predio del recital es realmente enorme y ahora entiendo porque se habla de entradas ilimitadas. Nos mandamos bastante adelante, a la izquierda de la torre de sonido. Faltan más de dos horas y la compresión empieza a sentirse. Podés luchar para mantenerte en el lugar o entregarte a la marea humana. Lo segundo es más impredecible pero también más sano.

Hay ceremonia en la tormenta 21:48. Se apagan las luces y la voz en off anuncia: “Damas y caballeros, con ustedes Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado”. La marea humana es una sola. Abre con Luzbelito y las sirenas y pegado suena Templo de momo, los dos temas que dan inicio a los discos Luzbelito y Momo sampler, respectivamente. Un inicio bien redondo. Lo que era una llovizna continua, pasó a ser aguanieve, y como no podía ser de otra manera, suena Ceremonia en la tormenta. El viento y la lluvia complican al sonido, que por momentos se pierde o rompe. Continua con Torito es muerto, otro tema de su etapa solista, pero rápidamente vuelve a la ricota: Todo preso es político. Una

locura, un delirio bajo aguanieve. Por las pantallas se ve como el agua también corre en el escenario. Hay que detener varias veces el show para secar los equipos. El Indio, que está viejo y mañoso, se queja mucho del frío y el viento que le “congela la lengua”. Igual no para de agradecer la fidelidad del público, estos cientos de miles que nos congregamos para presenciar esta nueva misa india. La sensación térmica es de 2º bajo cero. El anuncio en varios medios de la presencia de Sergio Dawi y Semilla Bucciarelli (dos ex redonditos), fue pura espuma. Aparentemente esa juntada redonda se va a dar, pero todavía no tiene fecha. De todas maneras, los temas que suenan son mayoría de Patricio Rey: Rock para el negro Atila, Gualicho, Un ángel para tu soledad, La hija del fletero, La murga de la virgencita, Divina tv fhurer, Las increíbles andanzas del capitán Buscapina, Mariposa Pontiac-rock del país, El arte del buen comer, Yo, caníbal, El pibe de los astilleros, Blues de la libertad, y uno de los himnos obligados, Juguetes perdidos, esta vez sin bengalas. A los 17 temas de los redonditos se suman 9 de Los Fundamentalistas: El tesoro de los inocentes, Pedía siempre temas en la radio, Vuelo a Sidney, Pabellón séptimo, Flight 956, Ceremonia en la tormenta y Torito es muerto. “Tal vez el futuro ya no esté allá sino aquí”, es la carta de presentación de To beef or not to beef. Fue por una lluvia que realmente moje se había escuchado en El pibe de los astilleros, pero ahora El Indio anuncia que la canción se hará carne: Todos a los botes. El final es crónica de una misa anunciada. Todos sabemos que la ceremonia termina con el pogo más grande del mundo. No lo soñé. Lo viví


Opinión

Incendio en barrio Ludueña

Solidaridad selectiva

Por Clarisa Ercolano

adie puede negarlo, la reacción de los rosarinos y de muchos otros argentinos ni bien explotó el edificio de Salta y Oroño, fue inmediata. Toneladas de donaciones, ayuda para bomberos y rescatistas, inmobiliarias y hoteles ofreciendo un lugar para vivir a los nuevos sin techos de la desidia. Y un poco más allá; recitales solidarios, remeras, casi hasta un merchandaising de la tragedia. Sin embargo, a dos semanas de Salta y Oroño, otra vez el fuego volvió a devorar recuerdos, historias y bienes materiales. Claro que no en el centro rosarino, claro que lejos del emblemático boulevard. Siete familias de villa Ludueña perdieron todo lo que tenían en un incendio. Tras 72 horas, ni un plato de comida habían recibido y a su alrededor solo había chapas quemadas. No salieron en el diario. Nadie los “abrazó”. Nadie organizó un festival para ayudarlos. Ni mucho menos, les dedicaron

N

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poemas. Los nadies, los que nunca nada tienen, pierden aún más y parece que eso es una costumbre maldita. Mucho me llamó la atención ver que colegas que viven en Rosario remarcaban esta necesidad pero desde sus lugares, no desde los medios en donde trabajan. Me llamo la atención y además me preocupó ver como algunos señalaban que no hubo pérdidas humanas. Como si fuese un requisito la muerte para la solidaridad inmediata. “Si la noticia no da para una programación especial, no hay SOLIDARIDAD en ROSARIO...”, escribió alguien en Facebook. Mejor resumido, imposible. En Ludueña, una casilla se quemó, pero el material precario ardió con rapidez y se propagó a casillas vecinas. Los bomberos tuvieron problemas para controlar el fuego y los vecinos debieron ayudarlos con baldes de agua hasta que fueron asistidos por bomberos de Villa Gobernador Gálvez con otra cuba de agua. Llegaron rápido pero vieron complicado su trabajo por carecer de una toma de agua con presión.

Las llamas se habrían originado cuando una estufa cayó en una cama de la vivienda. La mujer que habitaba en ese lugar alcanzó a sacar a sus hijos, pero todas sus pertenencias se perdieron en el accidente. Sólo en la primera de las casas vivían siete personas, entre ellos una pareja de jóvenes, suegros y menores. Un bebé de 13 días, se salvó de milagro. Poco, nada de trascendencia ni de ayuda para Ludueña. Plaza, remeras, calcos, bandas, pilas de donaciones para Oroño. Hasta en las tragedias, los invisibles, son aún un poco más víctimas. Hace rato que pierden. Y siguen perdiendo. Ludueña, ese barrio pobre, tan lejos de ser la Chicago argenta. El barrio que se hizo famoso por Pocho y por el Padre Montaldo. El barrio donde también el fuego termina con todo, aunque a nadie o a pocos le importe. Para ayudar a las familias de Ludueña: Asociación Juntos por Ludueña, en Urquiza 5101 o al teléfono 438-7886. Ejército de Salvación, Amenabar 581


Entretenimiento

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La Voz de los Vecinos - Octubre 2013  

Revista mensual de distribución gratuita. Se reparte en comercios e instituciones de la ciudad de Rosario.

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