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Editorial Liga de Blogs


LA QUIMERA Vives en la congoja de la garra, huérfana de alegría y emociones, piensas porque concibes las razones, lloras y el sentimiento te desgarra. Solo resquebrajando los sentidos caben reconfortantes las pasiones, cuando se desconocen los perdones borran de la memoria los quejidos. Huyes de la amistad que te devora, sola en la soledad, tu compañera, libre de falsedad y seductora: Tratas de comprender lo que ocurriera, presa de la aflicción conmovedora, piensas en la amistad, "en la quimera". La Reyna Roja


La lluvia malvada Calla, calla, no sigas, que Neptuno se enfada, tus palabras de amor le desatan los celos, no estaremos seguros ni siquiera en los cielos si presiente a un humano en mi eterna morada. Calla, calla y olvida mi silueta empapada por el mar de tus ojos en los largos desvelos. Rasgará poderoso mis prohibidos anhelos y en El Pontos caerá una lluvia malvada. Quédate entre las olas de mis sueños profundos, sumergido, callado, refugiado, mortal. Sin pesar, sin lamentos, se unirán nuestros mundos en el último abrazo que presagia el final. Estaremos dormidos al llegar el adiós cuando venza mi padre y nos mate mi dios. María Rosales Palencia


En el patio de Arrayanes. En el patio de Arrayanes, entre malvas y geranios, crecía una rosa blanca a la sombra de un naranjo, yo quise cortar la flor para adornar mi regazo y con su esplendor lucirme entre moros y cristianos. “Ten compasión, no la cortes” alguien decía llorando, era la voz de un chiquillo revestida de quebrantos, “esa flor es el recuerdo que mi madre me ha dejado, bajo el suelo yace ella a la verita del patio, y de sus tiernas entrañas revive año tras año”. Con ojitos suplicantes me miraba cabizbajo y su carita andaluza me evocó tiempos lejanos, y vi el cuerpo de mi madre que con la rosa enterraron. Desde entonces vamos juntos, mi meñique de su mano, por el patio de Arrayanes a la sombra del naranjo, pues es de los dos la rosa y los dos somos hermanos. Piluca Cuesta


PASEO Angosto es el camino que lleva hasta la ermita. Rubíes amapolas, y alguna margarita salpican los sembrados y visten el barbecho. Asido a mi cayado repunto hacia el repecho que emerge salpicado de hinojos y tomillo. Se escucha la cigarra y el cri-cri de algún grillo que alegran el paisaje. El canto del cuclillo me hace fijar la vista en lo alto de una copa del árbol centenario -albergue de una tropa de cientos de avecillas- que a la ermita protege del crudo sol de agosto. Una arañita teje una pomposa tela, absorta en su trabajo y nada en la Fuente del Arco, un renacuajo. Qué Paz, ¡Qué bien el pueblo de lo alto se divisa! Respiro aire profundo -corre una suave brisay emprendo el camino de vuelta, hacia abajo tomando una senda que muere en un atajo pues quiero llegar pronto, sentarme y recostado continuar leyendo los versos de Machado. Jesus Angel Bordonaba


Ambigua como un gato de ojos ámbar, extraña como ardilla en la pecera, más rara que una rosa en el averno o un lirio con aliento de amapola. La cubre con un manto plateado el pétreo resplandor de su corona y la cima del miedo se arrodilla ante el canto letal de su donaire. Quemó cañaverales de sosiego gritándome a la oreja en el ocaso y aunque a veces trajo desesperanza sería ingratitud cualquier reproche. Pues digo con certeza y sin reparos que es como un laberinto de alegría, la cíngara que danza en el invierno pintando a soledad con acuarelas. Ella es única, sola e inigualable - la reina del imperio de los sueñosquizá no la mejor ni la más hábil mas nunca cambiaría yo a mi musa. lágrima_azul


Los ojos de María Tienes, Señor, que la ansiedad me curas, un interés sublime, Jesús mío, en darle libertad a mi albedrío y en soltarle al amor las ataduras. Tienen tanto candor las almas puras como tanta virtud contiene el río que traslada las vidas desde el frío al eterno confín de las venturas. Ante el Portal, mi fe se debatía entre el dardo fugaz de cerbatana y la llaga letal de la alegría. Un regocijo añil de luz ufana en los ojos celestes de María me dijo: “¡ven, no esperes el mañana! Panem Circenses


ME IRÉ COMO LA TARDE Me iré como la tarde, en el ocaso, cuando llegue el final de mi jornada, y mi alma serena y fecundada cruzará los umbrales del parnaso. Y cuando libre al fin, haga el traspaso de este espacio mortal y esté salvada de culpas y de penas perdonada, hallaré de mi Dios eterno abrazo. Sembrarán mis cenizas entre flores o tal vez las esparzan con el viento, mientras alguien me llora en lejanía. Y en las tardes plomizas sin rencores volveré a la tierra como aliento tras los acordes de un “Avemaría” Martha Senovia Velásquez V


DESIDIA Yo te quería mía, mi amor ¡yo te quería! bajo el plomizo cielo te amé ¡no sabes cuanto! cepo de poseídos, el frío, aviva el llanto y en la cruel desidia sentí que me ahogaría. Arpegios en la noche de un sol que se moría que avienta la agonía del duro desencanto es que ya no se vive por dios¡ te extraño tanto! al mar de los sargazos por verte viajaría. Hoy día me atrinchero sangrando moribundo bajo ese latifundio del mal que me doblega, corre de llaga en llaga lo que era tan profundo, sintiendo al otro yo, de ayer, que vive y ruega, lo imposible, porque alguna vez fuiste mi mundo y mi mundo serás mientras que la muerte llega. Andres Lazcano


ZAPATOS DE CHAROL Por temor a perderte soporté tus desplantes, orgullos y apatías. Te cansaste de mí. ¿Qué más querías si nunca de tu lado me aparté? Zapatos de charol, flojo el corsé, asediaste mi casa cuando huías de manos de otro hombre y en la mías encontraste el amor que te brindé. Te di cuanto tenía, bien lo sabes, y por tenerte entre mis brazos cada día, dejé mi hogar, quemé mis naves. De amor me moriré sin tu presencia, mas prefiero la muerte trasnochada que vivir junto a ti sin tu querencia. Ulpiano Ulpy (Ulpy)


TERRONES Y GLEBAS Es Castilla La Mancha lienzo agreste, brinda a su imagen gredas polvorientas, un páramo lacónico velado con breves ríos parvos en la sierra que alivian la cadencia y el verdor de sus encinas nobles y leñeras. Verano: segadores con mesanas, empuñando las hoces, flama seca, al ábrego se avienta trigo y polvo, zumbido de cigarras y de abejas. Los molinos de vela, chambequines, bogan veloces, surcan estas sendas. ¡No sólo es el soñar de Don Quijote!, ¡los gigantes manchegos siempre sueñan! Serpentea el Guadiana sigiloso en su danza invisible y, con soberbia demanda su frescura el añojal, su frescura demanda ya sin tregua. Pepy Vallejo


LA CIUDAD DUERME TRANQUILA... La ciudad duerme tranquila sin nada que la alborote, las calles están vacías, nada perturba la noche. Hoy no se escuchan sirenas, apenas si pasan coches, dormidas están las gentes o a saber dónde se esconden. En noches muy similares de mi vida hice un desorden. ¿La malgasté? Sí, es posible, de forma inútil y torpe. Pero aun falto de riquezas es muy fácil que atesore un caudal que alguno envidie: Aquellos viejos amores. En dónde estén, si es que viven, ¿recordarán nuestras voces cuando en mis brazos yacieron? La verdad, no es que me importe. Yo sé que las hice mías, que compartí sus pasiones. Está en mis versos escrito, y nada habrá que los borre. Quizá se los lleve el tiempo, puede que el mundo me ignore.


Mas que amé fue lo importante y ellas amaron al hombre. ¿O amarían al poeta? No es cosa que en mí provoque un problema y me atormente, ni por ello soy más pobre. Que un poema es un tesoro, valen sus versos el doble que el mayor de los brillantes aunque por ellos no cobres. Francisco Escobar Bravo


Conjuro Estoy bebiendo el cáliz de un conjuro; es pócima de llanto y de placer, es la postal de un bello atardecer, es una flor de aroma claroscuro. Es un Bourbon con gotas de cianuro, es elixir que te hace enloquecer, es reír y a la vez languidecer, es un profundo abismo y alto muro; Es un penal sin rejas ni cadena, es estrofa de lluvia, sol y viento, es tormenta de fuego, sal y arena. No es nada; ni es historia ni es un cuento, ni es verdad ni es mentira ni es condena; ¡es mi cruz, mi calvario y mi alimento! Azarías DLeyre DLeyre


La niebla es un derrumbe de nubes por las calles, el sol, blanco y cansado, no puede abrir la puerta de la aurora, el latido mistral del horizonte; ni siquiera ese llanto de la lluvia donde se para el tiempo o retrocede. No puede abrir el verbo sin palabras, la azucena de sangre de los labios, el puño con las uñas hacia dentro ni esta muerte que cae gota a gota sobre el pecho infartado donde habito. He venido temprano, y ahí está, -hay una guillotina que cercena el cuello de los vivos cuando pasan, esa maldita puerta de dos hojasen la marea humana, sobresale, su porte inconfundible de pantera, es Átropos, las dos corremos a los brazos de mi padre. Mar García Romero


VICTORIOSO Despiertas mi pasi贸n, mi complacencia, me arrastras al deseo clandestino, seducen tus -palabras mi consciencia al punto de tocarte, peregrino. Doblegas mis pudores, mi decencia, y quedo entrelazada a tu destino, me cubres de caricias con tu esencia y libas con tu lengua mi camino. La reina de la noche en su destello nos cubre con su manto lujurioso. Enciendes mi calor en un resuello, con besos me recorres presuroso. Sujetas los cordeles de cabello y rindes mis senderos, victorioso. Crystal CG (Crystal)


Escúchame. Escúchame un poco, hijo, tan difícil es la vida, pero nadie jamás dijo que sería así, dolida. Nunca llores, vive ahora, porque la risa decora cuando llega la tristeza a secar todos los mares. Pero cree, la belleza búscala entre tus cantares. Angie P Joel Bustos


*VACACIONES* Qué dicha es disfrutar las vacaciones, dormir hasta que el sol en mi ventana me avisa que ya empieza la mañana, entonces me levanto entre canciones. Diviso mi semblante, sus reacciones alegres, el espejo muestra, ufana se siente el alma mía y haragana disfruto de mi tiempo, sin presiones. Escucho el suave trino del gorrión, es armonioso canto de alegría. ¡Qué bello es disfrutar tal emoción! Observo en las ventanas mi buen día, un tereré refresca el corazón y en mi mente renace la poesía. Fabiana Piceda


VIENTO DEL ALMA No sé qué cruz de mí quiere este viento, "Señor del cielo", tierra, mar o río. Su caricia se torna escalofrío y me quema la piel y el sentimiento. Acaso me reclame con tormento, con hiriente soplido y manso brío, el tiempo que soñé, triste y vacío con volver a sentir su fresco aliento. Pon tu mano de piedra ante su furia, no dejes que me lleve a su guarida de cálidos susurros en la sombra, en su prieto murmullo de penuria se arrastra hacia la muerte ya mi vida. !Oh, Dios!, acalla el aire que la nombra. Ana Maria Valladolid Juárez


Pierdo mi mente He de calmar mi corazón, vivir en mi pesar para encontrar fisuras. He de guardar con mi dolor locuras y he de olvidar para poder partir. Pierdo mi mente, sin poder huir, en el océano agitado, oscuras sombras de amor me ocultarán figuras de un sentimiento que olvidó morir. A mi conciencia desterré al vacío y a mi razón sepultaré en la tierra porque, perdida en el dolor bravío, a la cordura mi penar se aferra y a la locura mi placer confío,* tanto despecho la pasión destierra. Laura Ojeda


Natividad Cruza el cielo la estrella misteriosa, bendecido Belén por un instante, en la humilde covacha venturosa, se ha hecho luz esta noche rutilante. Aún la huella del parto en el semblante, ella acuna, sonrisa temblorosa, mientras él, contenido y vacilante, no separa los ojos de la esposa. El pesebre repleto de ilusiones, a las claras, recién despunta el día, llega el pueblo con sus humildes dones. Y el que nace según la profecía, Rey de reyes, Señor de las naciones, dormidito en los brazos de María. Artesana


Selección de poemas 01  
Selección de poemas 01  

Selección de poemas realizado por autores de diferentes países reunidos por una misma pasión: La poesía

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