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SEMINARIO INTERNACIONAL DEL SECTOR CÁRNICO BOVINO DOCUMENTO DE MEMORIAS Barranquilla, Diciembre 13 y 14 de 2011

Programa de Transformación Productiva - Sector Carne Bovina Federación Colombiana de Ganaderos – FEDEGAN - FEP Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

Equipo de Trabajo: Augusto Beltrán Segrera, Gloria Cristina Ruiz Forero, Alfonso Santana Díaz, Laura Estévez Moreno, Blanca Inés Daza Ardila, Olga Lucía Salamanca Páez, Cesar García Solano, Miguel Arias Cruz.


TABLA DE CONTENIDO PRESENTACIÓN José Félix Lafaurie Rivera. Presidente Ejecutivo FEDEGAN

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL Fernando Leyva, Director Cadenas Productivas MADR

¿QUÉ ES EL PROGRAMA DE TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA? Juan Carlos Garavito, Gerente Programa de Transformación Productiva, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

MINISTERIO DE COMERCIO, INDUSTRIA Y TURISMO – PROGRAMA DE TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA – SECTOR CARNE BOVINO Carolina González, Gerente Público Programa de Transformación Productiva Sector Carne Bovina

SECTOR CARNICO BOVINO COLOMBIANO, OPORTUNIDADES Y RETOS: HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA PAÍS PARA LA INSERCIÓN INTERNACIONAL DE LA CARNE BOVINA COLOMBIANA Augusto Beltrán Segrera.

OUTLOOK FOR THE GOBAL BEEF MARKETS 2012F – 2020F Conferencista: Richard Brown - Inglaterra Redacción: Olga Lucía Salamanca – Cesar García S.

LA NUEVA GANADERÍA: ¿HACIA DÓNDE VAN LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN?. EXPERIENCIA ARGENTINA Conferencista: Martín Garcia Fernandez – Argentina.

LA IMPLEMENTACIÓN DE SISTEMAS INTENSIVOS DESDE LA EXPERIENCIA ARGENTINA Conferencista: Martín Garcia Fernandez – Argentina.


CONSORCIOS GANADEROS EXPORTADORES: DE LA PROMOCION AL COMERCIO REAL Conferencista: Javier Martínez del Valle - Argentina Redacción: Laura Estévez M.

LA INDUSTRIA FRIGORÍFICA EN URUGUAY: LECCIONES EN LOS ÚLTIMOS 15 AÑOS Conferencista: Miguel Gularte - Uruguay Redacción: Cesar García S.

ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN INDUSTRIA FRIGORÍFICA BRASILERA

Y

INTEGRACIÓN

DE

Conferencista: Sergio de Zen - Brasil Redacción: Laura Estévez M.

COMPARTIENDO EXPERIENCIAS GANADERAS: EL CASO DE URUGUAY Conferencista: Pablo Caputi – Uruguay Redacción: Laura Estévez M.

LA


PRESENTACIÓN El sector cárnico bovino colombiano se enfrenta a un escenario de internacionalización progresiva de la economía, marcado por un potencial importante y creciente para la exportación de carne colombiana hacia múltiples países, con algunos de los cuales se ha avanzado negociación de Tratados de Libre Comercio. Esto significa nuevas posibilidades de comercialización del producto nacional, pero también representa amenazas por la entrada creciente de carne extranjera al mercado colombiano. Conscientes de la necesidad de encontrar estrategias para consolidar el mercado interno y aprovechar las ventajas que impone el libre comercio de carne bovina, FEDEGAN y los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, y de Comercio, Industria y Turismo, a través del Programa de Transformación Productiva, organizaron el Seminario Internacional del Sector Cárnico Bovino: “Hacia la construcción de la agenda país para mejorar la competitividad de la cadena cárnica”. El Seminario se realizó los días 13 y 14 de diciembre de 2011, en el Centro de Convenciones Gran Boulevard, de la ciudad de Barranquilla. En este evento se pusieron al alcance de los actores de la cadena cárnica bovina, los logros, aprendizajes y estrategias emprendidas por quienes se han consolidado como los protagonistas del comercio mundial de este producto tales como Uruguay, Argentina y Brasil. Se contó con ponentes internacionales de reconocimiento mundial, quienes además de presentar estas experiencias dieron a conocer el panorama internacional del mercado cárnico mostrando oportunidades y desafíos para nuestro sector. Finalmente, mediante la realización de paneles de expertos nacionales, se aportaron elementos para la construcción de una agenda país, los cuales permiten establecer los lineamientos para superar los desafíos que impone un entorno económico cada vez más globalizado. El evento se constituyó en una oportunidad para que los líderes ganaderos escucharan de primera mano la opinión calificada de reconocidos expertos en la materia y, también, para que la impronta de los mismos productores quedara evidente en la construcción de una hoja de ruta exportadora, basada en el análisis y el rigor técnico que deben regir tanto las política del gobierno, como los enfoques productivos de los diferentes actores de la cadena cárnica. José Félix Lafaurie Rivera Presidente ejecutivo de Fedegán


INTERVENCIÓN DE APERTURA: MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL Fernando Leyva, Director Cadenas Productivas MADR Para el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, MADR, reviste gran importancia el sector pecuario bovino y la producción de carne dentro de la economía nacional y su condición legítima como sector de talla mundial, por lo cual hace parte del Programa de Transformación Productiva. Es igualmente consiente de los ha cambios radicales que en los últimos años han registrado en el contexto en el que se desarrolla la ganadería y el sector cárnico en Colombia, y por ello hace una invitación a todos los actores de la cadena para, igualmente, transformar los paradigmas y buscar nuevas oportunidades de negocio. El primero de los elementos de cambio es la negociación y entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio USA – Colombia, que hoy es una realidad y plantea grandes retos para el sector. De hecho, el MADR recordó que durante la negociación, este sector fue ofensivo y ambicioso y trazó una ruta de 5 o 6 años para ingresar al mercado americano con carne colombiana. Sin embargo, por el camino, “nos distrajimos” en el cumplimiento de la agenda y tanto gobierno, como ganadero, industria y comercializadores, no cumplieron con las metas propuestas. La explicación del porqué de esta paradoja puede encontrarse en las bonanzas exportadoras de 2004 a 2009 hacia el mercado de Venezuela, que llevó al sector a registrar precios desproporcionadamente altos, que luego se vinieron a pique con el cierre unilateral de ese mercado, generando efectos negativos para toda la cadena, de los cuáles aún no logra recuperarse. Esta situación dejó una gran moraleja y es que no se puede descuidar el mercado interno, pues Colombia es el principal destino de la oferta de carne y se debe mantener un equilibrio entre abastecimiento local y exportaciones, con la fórmula tradicional 80% de la producción para mercado interno y 20% para mercado externo. El MADR también advierte que de cara a los mercados externos se deben diversificar destinos, para lo cual es fundamental trabajar en elementos clave como la diferenciación de nuestros productos, origen, logística, entre otros. Otro de los factores de cambio que afecta el entorno del sector ganadero y de la carne de bovino en particular, está relacionado con la Ola Invernal que ha azotado la mayor parte del territorio colombiano y que seguramente se repetirá en el inmediato futuro. El fenómeno del niño es, quizá, el que genera mayores efectos negativos por su impacto directo sobre la oferta, pero en opinión del Ministerio sobre este tema también han quedado lecciones. La más importante es la forma como se han organizado redes de alimentación en medio de la crisis. Para el ganadero, la moraleja es que debe aprender que siempre se debe llevar comida a la finca o producir su propio alimento. También es muy importante como cadena, revisar lo que está pasando con la oferta local de suplementación y de maquinaria. Para ello, un primer paso es la elaboración de Mapas de Riesgo, trabajo que se está adelantando en conjunto entre Fedegán y el MADR. Nuevo documento Conpes Un tercer elemento que destaca el MADR y que modifica el entorno del sector ganadero es la Ley de Desarrollo Rural, la cual incluye un ambicioso plan de choque en la construcción y


mantenimiento de infraestructura, a propósito de la problemática de las vías secundarias y terciarias. De hecho, el MADR ya tiene identificadas las vías prioritarias para cada municipio del país, a partir de un trabajo de diagnóstico según criterios de producción. El MADR está preparando un documento CONPES sobre el tema de las vías y hacerle un estricto seguimiento con el apoyo de los ganaderos. De esta manera, se ayudaría a “desembotellar” la oferta domestica y romper la paradoja que hoy enfrenta el país, pues los camiones que transportan los bienes importados transitan por las vías principales mientras que la oferta colombiana sale por vías secundarias y terciarias. El Plan de Ordenamiento Territorial Adicional se ha elaborado el Plan de Ordenamiento Territorial, cuyo objetivo es focalizar la producción, es decir que “no se produzca donde no se debe producir”. El MADR invita a la comunidad ganadera a “revisar y criticar” este Plan. El seminario internacional de la carne Para el MADR, este evento resulta de gran importancia, pues brinda la oportunidad de aprender de los expertos y priorizar el Plan de Negocios del sector de cara a los retos del 2012, cuando el Programa de Transformación Productiva pasará a ser gerenciado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Bancoldex. Además, resalta la gran oportunidad que representa el comportamiento actual de los precios, pues las cotizaciones para el ganado gordo han tendido a la baja, y hoy por primera vez, los precios del ganado colombiano se ubican en niveles más bajos que los registrados por los competidores del Mercosur, esto a pesar de la revaluación del peso. La caída en los precios del ganado ha permitido recuperar mercado interno y recuperar el terreno cedido a la carne de pollo; sin embargo, para poder conquistar mercados externos, el MADR advierte que aún falta trabajar en Admisibilidad, en mejores Sistemas Sanitarios y de Inspección, Vigilancia y Control, así como en una mayor integración de la cadena. Así mismo, es fundamental definir instrumentos de política que nos permitan llegar a Estados Unidos, la Unión Europea y los países de Medio Oriente y Norte de Africa. Finalmente, el MADR hace una invitación para vincularse con las herramientas que ofrece la iniciativa de Gobierno en Línea, y en particular para conocer la información que hoy ofrece a la comunidad ganadera y a la cadena cárnica bovina el portal de Agronet, el cual acaba de recibir un importante reconocimiento como la mejor página del gobierno. Destaca que Agronet ha establecido contacto con Fedegán en materia de información y hoy ofrece múltiples servicios para mantener informado al ganadero, como por ejemplo el envío vía celular de alertas climáticas, realización de eventos, entre otros. Por lo anterior, la invitación es a suscribirse a esta red y poder proveer y compartir información en doble vía.


INTERVENCIÓN DE APERTURA: ¿QUÉ ES EL PROGRAMA DE TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA? Juan Carlos Garavito, Gerente Programa de Transformación Productiva, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo El Programa de Transformación Productiva (PTP), que es una iniciativa de gestión creada hace tres años con el objetivo de mejorar la productividad y competitividad del país mediante una alianza público- privada para identificar y superar cuellos de botella, guarda estrecha relación con los objetivos de política del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MCIT). Como es de conocimiento general, uno de los propósito de este Ministerio es el de insertar dichos sectores en la economía mundial y captar nuevos consumidores, en especial aquellos que se generen producto de los Tratados de Libre Comercio suscritos por el país. Todo ello vía incremento de la productividad y la competitividad, como camino para alcanzar un mayor crecimiento económico, mayor empleo y bienestar para toda la población. En la actualidad, el PTP abarca 14 sectores divididos en servicios, manufactura y ola agro donde se encuentra la carne de bovino. En septiembre de 2011 se incluyó dentro del Programa al sector lácteo, el cual está trabajando en su Plan de Negocios y al cual se le sumarán dos nuevos sectores. La metodología de trabajo del PTP se basa en una alianza público – privada, que comenzó con una convocatoria para todos los sectores, los cuáles presentaron una propuesta de valor, a partir de la cual se construyó el Plan de Negocios sectorial. En dicho Plan de Negocios se elabora un diagnóstico del sector a nivel mundial, sus tendencias, oportunidades y mejores prácticas. También se evalúa la situación del sector en Colombia, y se identifican las brechas con los principales competidores mundiales. A partir de este diagnóstico se elabora el Plan de Acción el cual es dinámico. El PTP trabaja a partir de cuatro ejes temáticos: Capital Humano, Marco Normativo y Regulación, Fortalecimiento Comercial e Innovación (de la mano con Proexport), Infraestructura, y Sostenibilidad. En el Acuerdo para la Prosperidad celebrado en la ciudad de Medellín los días 23 y 24 de septiembre de 2011, se discutieron en detalle todas las actividades que se han desarrollado durante el presente año. Se establecieron Mesas Temáticas, que definieron iniciativas bandera, para llegar a unos compromisos que son seguidos desde Presidencia de la República, lo que demuestra el compromiso del gobierno con el Programa. El compromiso público – privado se traduce en el trabajo coordinado de dos gerentes, que se encargan de seguir las actividades plasmadas en el Plan de Acción; sin embargo el éxito del programa radica en la participación activa de los empresarios, quienes deben poner sobre la mesa todas sus necesidades. Además, el PTP busca revisar casos internacionales exitosos y a partir de esas experiencias construir una Agenda Interna para romper cuellos de botella. Para el año 2012 el PTP se reforzará y será administrado por Bancoldex, lo cual le da flexibilidad y asegura su permanencia dentro de las iniciativas del Gobierno, al menos hasta el año 2014 según lo establece el Plan Nacional de Desarrollo. En este contexto, se han adicionado nuevas


direcciones: Control y Seguimiento para planes y actividades; Inteligencia Competitiva, para saber y medir lo que están haciendo nuestros competidores y finalmente Regionalización para que el Programa sea conocido en todo el país. También es muy importante la alianza del PTP con Proexport. Es fundamental poner en marcha una verdadera Diplomacia Sanitaria, conocer qué está pasando en los sectores a nivel internacional y hacer una efectiva labor comercial. El objetivo es que exista un “tapete rojo” para los sectores incluidos en el PTP. Por ejemplo, estos sectores accederán con mayor facilidad a las convocatorias del gobierno. Finalmente, y como una conclusión anticipada de este seminario, todos los actores de la cadena cárnica bovina tienen que imponerse como meta, aprovechar las oportunidades derivadas de la entrada en vigencia de los Tratados de Libre Comercio suscritos por el país, utilizando como común denominador, elevar la competitividad. Esa es la consigna.


SECTOR CARNICO BOVINO COLOMBIANO, OPORTUNIDADES Y RETOS: HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA PAÍS PARA LA INSERCIÓN INTERNACIONAL DE LA CARNE BOVINA COLOMBIANA Augusto Beltrán Segrera, Secretario Técnico Fondo de Estabilización de Precios - Fedegán

Resumen La gran asistencia de ganaderos a este Seminario internacional del sector cárnico bovino, demuestra la urgencia de continuar con los esfuerzos para insertar con éxito nuestros productos en los mercados internacionales y lograr posicionarnos como un jugador de talla mundial. A manera de introducción del evento, el Dr Beltrán Segrera presenta en primer lugar un conjunto de cifras de las cifras de la ganadería colombiana que evidencian la importancia que tiene el sector. Los retos que enfrenta la cadena ocupa la segunda parte de su exposición. Enseguida hace un análisis sobre los TLC que ha firmado Colombia y las perspectivas de nuevos tratados, para cerrar con un conjunto de oportunidades que desde el Programa de Transformación Productiva se vislumbran para el sector, no sin antes señalar la gran tarea que corresponde hacer a los ganaderos y desde luego los compromisos que debe asumir el Gobierno. Importancia de la ganadería en Colombia La ganadería aporta el 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano, que representa a su vez el 53% del PIB pecuario y el 20% del PIB agropecuario. Este último sector en conjunto participa con el 8,5% del PIB nacional, y dentro del mismo la ganadería duplica la participación del sector avícola (7,8%) que es la segunda actividad en cuanto a sus aportes al PIB sectorial (Figura: Participación porcentual de la ganadería dentro del PIB agropecuario). El papel de la ganadería como generadora del 7% del empleo nacional, sumada a las cifras anteriores, muestra la relevancia de esta actividad para la economía colombiana. Figura: Participación porcentual de la ganadería dentro del PIB agropecuario 21

20,1

18 15 12 7,8 7,0

9 6 3

6,1 5,9 5,4 5,0 4,7 4,3 4,2 4,1 3,9 3,8 3,7 3,5 3,2 2,5 2,4 2,2

Fuente: DANE – Fedegán

Palma africana

Silvicultura

Pesca

Hortalizas

Banano

Papa

Plátano

Arroz

Porcionos

Caña de azúcar

Yuca

Otros

Huevos

Café

Flores

Frutas

Aves

Ganaderia

0


Retos del sector cárnico bovino colombiano Los retos que debe enfrentar y superar el sector se derivan de las características de los eslabones que conforman esta cadena, así como de la naturaleza de las interacciones entre los agentes que en ella participan1. En cuanto al eslabón primario, el análisis comparativo de la ganadería colombiana, uruguaya y brasilera, demuestra que los ganaderos enfrentan importantes retos en materia de eficiencia y productividad2. Tomando como base fincas promedio de cada país, se aprecia una brecha contundente en materia de costos asociados al eslabón primario: Producir 1 kg de carne en Colombia cuesta en esta fase productiva USD$1.36, frente a USD$0,94 en Brasil y USD$0,78 en Uruguay (ver Cuadro Comparación costos finca promedio Colombia, Brasil y Uruguay (USD / Kilogramo en pie)). Dentro de los factores más influyentes en la diferencia mencionada, se destaca la mayor mecanización de Uruguay y Brasil, seguida del alto costo de la mano de obra, el transporte y los insumos en Colombia. Es así como el costo del transporte por unidad de producto alcanza a triplicar el de vecinos como Venezuela, Ecuador e incluso Brasil, y en el caso concreto de drogas como la Ivermectina la diferencia es del orden del 300%. Figura: Comparación costos finca promedio Colombia, Brasil y Uruguay (USD / Kilogramo en pie) 1,6 1,36

Otros*

1,4 0,14

1,2 1

0,11 0,08 0,15

0,8

0,02

Alimentación

0,94 0,07

0,78

0,16 0,01 0,17

0,6 0,4 0,2 0

0,87

0,07 0,14

0,05 0,05

Medicamentos y vacunas

Maquinaria y vehículo

0,23 0,24 0,31

0,23

Mantenimiento de potreros Mano de obra (D + I)

* Incluye servicios Fuente: Oficina de Investigaciones Económicas de Fedegan, Anualpec 2009, Ministerio de Trabajo de Brasil, DANE Instituto Plan Agropecuario estudio 2007/2008, INAC, Instituto de Promoción de Inversiones y Exportaciones de Uruguay, Instituto Nacional de Estadísticas de Uruguay.

A la baja eficiencia en costos de producción se suman los indicadores productivos y reproductivos de la ganadería colombiana, sustancialmente menos competitivos que los de los referentes 1

La cadena cárnica bovina colombiana está conformada por productores primarios, frigoríficos, industria cárnica y distribuidores, que se conectan mediante la intervención de comercializadores e intermediarios. 2 Análisis realizado durante el segundo semestre de 2010 dentro del Programa de Transformación Productiva.


uruguayos y brasileros. De acuerdo con las cifras promedio nacionales la ganancia de peso diario, la ganancia durante la ceba, el rendimiento en canal y el peso al sacrificio son muy superiores en estos dos países; la natalidad de la ganadería colombiana alcanza solamente el 53%, frente al 80% y 67% de Uruguay y Brasil, respectivamente, y la carga por hectárea, medida en unidades de gran ganado (UGG) es de 0.6 en Colombia, frente a 0.7 en Uruguay y cerca de 1 UGG en Brasil. Por el contrario, los indicadores que en Colombia alcanzan valores sustancialmente superiores a los de los países de referencia, son aquellos que afectan negativamente su competitividad: Así, la mortalidad en cría es del 10% frente a 4.5% de Uruguay y el 6.6% de Brasil, y la edad al sacrificio puede alcanzar los 42 meses en Colombia, en comparación con los 33 y 36 meses de estos dos países, respectivamente. Con el fin de analizar en qué medida la menor competitividad de la ganadería colombiana se genera al interior del eslabón y cuánta se deriva de factores macroeconómicos, se presentan los resultados del análisis comparativo del promedio nacional frente a la situación de una ganadería colombiana “élite”. De acuerdo con estos datos, el costo de producción de 1kg de carne en la empresa “élite” es de USD$1,08, 28 centavos menos que el valor promedio; la natalidad alcanza el 65% en comparación con el 53% ya mencionado, la mortalidad en cría es inferior, la carga por hectárea es de 1,6 UGG y las ganancias de peso en cría y en ceba son muy superiores. La alta competitividad que están alcanzando algunas empresas ganaderas colombianas y que se presenta en las cifras anteriores, impone a la ganadería nacional el reto de mejorar su productividad y eficiencia por lo menos hasta los niveles presentados. Esto implica, entre otros elementos, optimizar el uso de los potreros y utilizar buenas prácticas ganaderas, cuya implementación es indispensable para la conformación de explotaciones que puedan competir en el mercado externo. Avanzando en la cadena productiva, las cifras de recaudo de Fedegán ponen en evidencia la alta concentración en el sacrificio, ya que aproximadamente el 67% del mismo es realizado por 36 de las más de 600 plantas que existen actualmente en Colombia. Este eslabón de la cadena requiere evolucionar hacia la conformación de plantas más productivas y que utilicen plenamente su capacidad instalada, particularmente las llamadas a exportar. Al llegar el producto al mercado nacional, llama la atención que el 72% de la carne que consumen los colombianos es “caliente”. Esto quiere decir, carne que no ha pasado por procesos de refrigeración ni maduración, que mejorarían sustancialmente su calidad e inocuidad. En cuanto a los canales de distribución, se estima que el 34% de la carne se vende en carnicerías tradicionales, donde se mantiene a la intemperie en ganchos y sin ninguna higiene. Un 28% adicional en comercializa en famas del nivel medio con algunos procesos de refrigeración, y tan solo el 11 % se vende a través de supermercados (Figura: Canales de distribución de carne bovina en el mercado colombiano). Tal situación exige de parte del sector buscar estrategias para motivar el consumo de carne refrigerada, de mejor calidad, y facilitar el acceso de la misma por parte de los consumidores colombianos. Adicionalmente, el sector debe encontrar las estrategias para garantizar la transmisión del precio desde el productor hasta el consumidor final y viceversa, de manera que el precio que paga este último por la carne varíe en concordancia con los cambios que ocurran en el del ganado en pie.


Figura: Canales de distribución de carne bovina en el mercado colombiano

Fuente: Fedegán - Friogan

La situación vivida por la ganadería colombiana en torno a las exportaciones a Venezuela entre 2008 y 2009 es muestra de que esto no se ha logrado. Inicialmente, la salida de carne hacia dicho país motivó el alza de los precios nacionales del ganado y la carne, en detrimento consumo interno. Sin embargo, luego de cerrado ese mercado en el año 2009 el precio del animal en pie se redujo de forma importante para el productor, pero se mantuvo igual para el consumidor nacional. Superar lo anterior exige hacer una reingeniería de la cadena cárnica bovina, en la que únicamente participen aquellos intermediarios que le aporten algún valor al proceso, y la vuelvan más eficiente y transparente. Los elementos que caracterizan la problemática sectorial colombiana y definen los retos a enfrentar para mejorar la competitividad, pueden resumirse en los siguientes:  Existen unas brechas importantes en productividad y eficiencia frente a países competidores como Uruguay y Brasil, pese al potencial de la ganadería nacional.  La poca interacción en los eslabones de la cadena inhibe la creación de economías de escala y aumenta la necesidad de intermediarios.  Desde 2010 Colombia está exportando carne a Perú y a Líbano, y gracias a la labor de frigoríficos importantes de la Costa Atlántica, a mercados como Rusia y Egipto. Sin embargo las exportaciones del sector siguen siendo muy limitadas, y Colombia debe mejorar en el cumplimiento de normatividad sanitaria y de inocuidad a lo largo de la cadena para aumentar su oferta de exportación. Por lo anterior, Colombia debe consolidar una política exportadora que mantenga el equilibrio entre demanda interna y externa. Esto implica avanzar en la integración y formalización de los frigoríficos, lograr admisibilidad sanitaria con socios comerciales con los que se han firmado Tratados de Libre Comercio, y mejorar el estatus sanitario de Colombia así como la competitividad a través de la cadena.


Los Tratados de Libre Comercio (TLC): ¿Oportunidades o amenazas? Hasta el momento, Colombia ha avanzado en la firma de TLC con Mercosur, la Unión Europea, Estados Unidos, Suiza, Chile, México y Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador). Aunque se han otorgado y recibido diferentes concesiones para carne bovina, algunas de ellas favorables a las exportaciones del sector, dichas exportaciones son inviables en la actualidad, ya que Colombia carece de acceso sanitario para todos los países y bloques económicos con los que se están firmando estos tratados. Además de esto, Colombia adolece de una infraestructura vial adecuada y suficiente que permita llevar la carne a costos competitivos hasta los puertos de embarque para el mercado externo. Así, mientras las vías nacionales se encuentran buen estado facilitando el transporte de los productos importados desde los puertos hacia los centros de consumo, la red terciaria, de la cual depende el transporte de animales entre las fincas y de estas a las plantas de beneficio, se encuentra en condiciones sumamente deficientes. Estas falencias, en muchos casos hacen inviable la posibilidad de competir en precio con los productos entrantes y con los de los mercados a los que se quisiera exportar.

PAIS Mercosur

USA

SUIZA

Tratados de Libre Comercio firmados por Colombia CONCESIONES CONCESIONES OTORGADAS ¿ACCESO REAL? RECIBIDAS Mercosur es una Carne de bovino: Carne de bovino: potencia exportadora. Contingentes con arancel Desmonte de preferencial (En 2011, 7.176 aranceles en carne en Son mínimas las oportunidades de ton pagan entre 8 y 9% de 12 años. acceder a dichos arancel). En 2016 libre mercados. En 2018 el arancel dentro del comercio para Colombia no cuenta con TRQ llegará a cero. El TRQ Colombia. acceso sanitario a crece al infinito, es decir, libre Mercosur comercio Colombia no cuenta con Carne de bovino: Carne de bovino: acceso sanitario a USA. Desgravación inmediata en Acceso inmediato en Desde el primer día de canales y cortes finos. cortes finos. Para vigencia del Acuerdo los Para carne industrial y carnes industriales, productos de USA vísceras, se otorgó un desgravación en 10 pueden ingresar a contingente de 6.400 Ton sin años y acceso al TRQ Colombia. arancel, que crece cada año OMC + cupo de 5.000 5%. El arancel fuera del toneladas. contingente se desgrava en 10 años, desde un nivel de 50% y 43,7% respectivamente. Colombia no cuenta con Carne de bovino: Carne de Carne de bovino: acceso sanitario a Suiza. bovino en canal y deshuesada, carne de bovino en se excluyó de la negociación. canal y deshuesada, se Desde el primer día de vigencia del Acuerdo los excluyó de la quesos de Suiza pueden negociación. ingresar a Colombia.


PAIS

CONCESIONES OTORGADAS

CONCESIONES RECIBIDAS Carne de bovino: Contingente sin arancel de 5.600 Ton en carne deshuesada. El contingente crece 560 ton cada año

¿ACCESO REAL? Colombia no cuenta con acceso sanitario a Europa. Desde el primer día de vigencia del Acuerdo los productos europeos pueden ingresar a Colombia Centroamérica es una región Libre de Aftosa SIN vacunación y no admite el ingreso de productos colombianos (libre de aftosa CON vacunación)

Unión Europea

Carne de bovino: Contingente de 1.867 Ton para vísceras y despojos, con arancel intracuota que se desgrava en 10 años.

Triángulo Norte

Por solicitud de Guatemala, Honduras y El Salvador, se excluyó el sector (carne y lácteos de la negociación)

Por solicitud de Guatemala, Honduras y El Salvado, se excluyó el sector (carne y lácteos de la negociación)

CHILE

Carne de bovino: contingente anual recíproca de 3.000 ton ; Arancel intracuota 0%; Crecimiento anual de 10%. Libre comercio en carne en 2012

Carne de bovino: Cuota anual recíproca de 3.000 ton ; Arancel intracuota 0%; Crecimiento anual de 10%. Libre comercio en carne en 2012

Colombia acaba de recibir acceso sanitario en lácteos. En carne, está pendiente porque nuestro país no cuenta con un sistema de clasificación de canales y tipificación de cortes, reconocido por los chilenos.

MEXICO

Carne de bovino: Contingentes de 3.000 ton sin arancel en carne de bovino, que crecen 10%, hasta el año 11. Fuera del contingente, el arancel no se desgrava.

Carne de bovino: Contingentes de 3.000 ton sin arancel en carne de bovino, que crecen 10%, hasta el año 11. Fuera del contingente, el arancel no se desgrava.

Colombia acaba de recibir acceso sanitario en lácteos. En carne, está pendiente porque México, aún no reconoce nuestro estatus como país libre de aftosa con vacunación; ni el sistema de Inspección, Vigilancia y Control de Colombia.

Fuente: Fedegán - FEP

Las oportunidades del sector cárnico bovino colombiano Para superar los retos antes presentados, el sector cárnico bovino colombiano cuenta con múltiples fortalezas y oportunidades, algunas de las cuales aún están por aprovechar:  La posición geográfica de Colombia es privilegiada para la generación de biomasa, debido al acceso permanente a la radiación solar. Esto representa una importante ventaja comparativa frente a los países que se encuentran fuera de la franja intertropical, ya que permite a la


ganadería colombiana producir una mayor cantidad de forrajes para la alimentación animal, y aumentar con esto su oferta exportable. También es factible en Colombia alimentar el hato con pasturas durante todo el año, evitando el uso de hormonas de crecimiento y respetando el ciclo natural de desarrollo y engorde del animal. Esto permitirá la producción de carnes naturales, orgánicas o biológicas, atributos altamente demandados en los mercados internacionales. De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto de Investigación Federal Agrícola de Estados Unidos (FAPRI), entre 2008 y 2017 el hato bovino colombiano tiene un potencial de crecimiento del 30%, el más alto a nivel mundial. Dicho potencial es muy superior al de otros países ganaderos tan importantes como Brasil (15%) y Nueva Zelanda (6%) (Figura: Crecimiento del hato ganadero – Países seleccionados (2008 – 2017). El incremento del hato bovino colombiano que en 2009 superaba los 23 millones de cabezas y para 2011 podría acercarse a 25 millones, demuestra que el sector puede aumentar su oferta exportable. Así también lo corroboran las cifras de FAPRI, según las cuales Colombia podría aumentar su producción de carne bovina en un 22% durante la próxima década; porcentaje muy superior al pronosticado para países de referencia como EE.UU., Argentina, Brasil, Canadá o México. Figura: Crecimiento del hato ganadero – Países seleccionados (2008 – 2017) 35% 30%

29,8%

25% 20%

15,3%

15% 10%

6,1% 2,6% -0,2% Nueva Zelanda

México

Japón

UE

Canadá

-3,9% -6,8% -1,9%

Rusia

0,5% Brasil

Argentina

-10%

Colombia

-5%

EE.UU.

-1,0%

0%

Australia

2,7%

5%

Fuente: FAPRI – Fedegán

En materia genética, la composición marcadamente cebuína del hato colombiano resulta en una oportunidad para el sector. El Brahman colombiano se considera ideal para la producción de carne en condiciones tropicales y se destaca por tener la genética de la más alta calidad en el mundo. Esta se expresa en sus mejores masas musculares y condiciones excepcionales en materia de adaptación, productividad y rentabilidad para el negocio ganadero, y plantea al sector la posibilidad y el reto de aprovechar más su oferta genética.


Colombia cuenta con 40 millones de hectáreas dedicadas a la ganadería, de las cuales el 60% se encuentra en zonas de trópico bajo (zona es propicia para el desarrollo de razas cebuínas). Con base en el conocimiento de las características ambientales de las fincas, los ganaderos deben seleccionar para sus hatos unos reproductores y una vacada adaptados a las condiciones agroecológicas de la región para mejorar sus indicadores productivos, reproductivos y económicos.

Los logros alcanzados en cuanto al cumplimiento sanitario, tales como el control de la rabia bovina y la fiebre aftosa, resultan en una oportunidad para que el sector pueda posicionarse como un jugador importante en el mercado externo. Se destacan también los avances en materia de trazabilidad, que han contribuido a mantener el estatus como país libre de aftosa con vacunación, al concentrarse en las zonas de mayor riesgo de contagio de esta enfermedad, tales como la frontera con Venezuela.

Colombia cuenta con admisibilidad sanitaria para la exportación de carne bovina a Rusia, Egipto y Perú, existiendo frigoríficos habilitados para los tres mercados. Esto debe motivar al sector para que siga avanzando en la búsqueda de visibilidad en el mercado cárnico mundial. Atendiendo a esto, uno de los principales objetivos del Programa de Transformación Productiva y el Fondo de Estabilización de Precios de Fedegán durante 2012, es contribuir a abrir mercados para la exportación de carne bovina. Su trabajo se concentrará entre otros, en los mercados de Medio Oriente y el Norte de África, de alto poder adquisitivo y demanda creciente de carne, y en los próximos meses el logro de la admisibilidad sanitaria en Angola, en la que ya se han hecho importantes avances durante 2011.

En conclusión, teniendo en cuenta la localización estratégica del país en términos productivos y comerciales; el amplio espacio para el desarrollo de sistemas de integración agricultura-ganadería; el potencial de crecimiento de la producción cárnica bovina colombiana, la pujanza de los ganaderos colombianos que han superado con empeño importantes adversidades como las variaciones climáticas y el conflicto interno; la mejora del estatus sanitario nacional; la eficiente alianza público-privada para aprovechar la apertura comercial derivada de los TLC, y el reconocimiento de la carne bovina por parte del gobierno colombiano como un sector de talla mundial, FEDEGÁN reconoce que para la ganadería bovina, Colombia es un país de oportunidades.


¿HACIA DÓNDE VAN LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN? LA NUEVA GANADERÍA. LA EXPERIENCIA ARGENTINA Martín García Fernández Resumen: Partiendo del consenso general sobre la existencia de una demanda creciente e insatisfecha de carne bovina a nivel mundial, esta ponencia se enfoca en mostrar, tomando como base la experiencia argentina, algunas herramientas que permitirían a Colombia capitalizar las oportunidades comerciales que ofrece el mercado mundial desde el punto de vista de la producción primaria. Para esto, el análisis se concentra en la integración agricultura – ganadería, la cual ha sido una estrategia exitosa para hacer suplementación estratégica en argentina. Se considera que la implementación de esta técnica, junto con la optimización del aprovechamiento de la oferta forrajera, mejoramiento genético y manejo sanitario adecuado, podría apalancar en Colombia mejoras considerables en la eficiencia energética y la productividad de la ganadería y con esto, las posibilidades del sector para salir al mercado internacional con un producto competitivo. Carne bovina, un negocio viable desde la demanda Aunque los alimentos más demandados en el mundo en las próximas décadas van a ser el pollo y el cerdo, el consumo de bovinos también va a crecer fuertemente. Los países emergentes y en desarrollo, que son grandes demandantes de alimentos, aumentarían un 98,3% su consumo de carnes vacunas en el período 2005-2020. Este incremento podría ser aún mayor si los gustos de estos consumidores evolucionan hacia los de los países desarrollados3. Frente a este panorama, y teniendo en cuenta la desaparición de Europa como exportador de carne, es claro que los países latinoamericanos, y en particular aquellos tropicales con condiciones agroecológicas óptimas, como las que posee Colombia, están llamados a satisfacer esta demanda creciente de carne de bovinos. Para lograrlo, estos países requieren, en primer lugar, alcanzar altos estándares de calidad, que tienen que ver con el producto en sí, y con su procesamiento, sanidad y trazabilidad. En segundo lugar, deben desagregar los potenciales compradores, estudiando distintos nichos de mercado y adaptando la oferta. Por ejemplo, podrían responder a los importantes requerimientos de carne para la industria de hamburguesas, o proveer cortes de alta calidad para mercados sofisticados, como la hotelería y consumidores de elevada capacidad de compra4. En tercer lugar, las entidades de productores y los gobiernos tienen que implementar políticas que les permitan a estos países posicionarse en el mercado internacional con cadenas de valor transparentes y competitivas.

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Lic. Juan Llach: ”Demanda mundial de alimentos 2005-2020” Fundación Producir Conservando www.producirconservando.org.ar 4 Aunque se supondría que la inclinación de los países sería por los cortes de alta calidad, ya que alcanzan U$S 10.000 la tonelada, frente a U$S 2.500 de la carne para manufacturas.


Por su parte, los productores tienen la ineludible tarea de mejorar la calidad y cantidad de animales para abastecer dicha cadena. Esto les impone el reto de transformar una ganadería artesanal, sin direccionamiento, en sistemas sistematizados de producción y modelos integrales. Este proceso debe apalancarse en empresas ganaderas líderes, que tomen la delantera y sean el referente para los demás actores, y en la labor de gremios, como Fedegán para el caso colombiano, apoyando y transmitiendo conocimiento. Los ganaderos colombianos, para aprovechar esta oportunidad única de ingresar al mercado cárnico mundial, deben saber capitalizar ventajas comparativas del país, tales como la altísima producción de pastos y la disponibilidad de agua. Ambas condiciones determinan que producir alimentos para bovinos en este país sea entre 5 y 10 veces menos costoso que hacerlo en uno con déficit hídrico, situación imperante por ejemplo en los países del Medio Oriente y el norte de África. Ganadería: negocio energético La ganadería también debe entenderse como un negocio energético, pues compite por el uso de la tierra con formas de generación de energía, tales como la producción de biocombustibles o las plantaciones forestales. Vista de esa forma, su permanencia en el trópico está determinada por la eficiencia que tenga en la captación de biomasa. En este sentido, una de las alternativas para mejorar la competitividad de la producción bovina, ha sido la integración agricultura – ganadería. Más allá de la discusión sobre si se deben implementar sistemas de alimentación a base de pasto, de grano, o de pasto más grano, ésta integración permite intensificar la actividad ganadera. En Argentina, por ejemplo, con la incorporación de suplementos en la alimentación animal se ha logrado aumentar la producción de carne por unidad de área a costos que ofrecen una rentabilidad considerable, y mejorar la eficiencia del inventario, entendida como la relación entre los kg de carne producidos y los kg de la carga media del inventario (capacidad de carga). De lo que se trata es de producir animales gordos en el menor tiempo posible. Para esto la empresa ganadera debe planificar su actividad teniendo en cuenta que el costo energético del mantenimiento de un animal aumenta progresivamente con su edad (a medida que envejecen los animales son menos eficientes en la conversión de biomasa vegetal a proteína animal) y que una menor edad al sacrificio garantiza una rotación más rápida del capital invertido, aumentando la viabilidad del negocio. Dado que el costo energético varía de un bovino a otro, la selección genética y la eliminación de animales improductivos, son factores que favorecen la eficiencia de las ganaderías. En Argentina, para producir un ternero se requieren, en promedio, 6.600 Mcal EM/año ó 4.200 kg de MS5, de los cuales cerca del 70% corresponde a la energía gastada por la vaca para su mantenimiento (4.500 EM), y el 30% restante se distribuye entre lo que ésta consume en la gestación (300 EM) y la lactancia (1.200 EM), y en el consumo de la cría hasta el destete (600 EM). Como lo muestran estas cifras, mantener en el hato vacas improductivas afecta fuertemente la eficiencia del sistema por los altos costos energéticos (y económicos) de su mantenimiento. Esto indica que mejorar la

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MS: Materia seca


natalidad debe ser un objetivo fundamental en la empresa ganadera (Ver Cuadro: Argentina: Costo energético para producir un ternero). Cuadro: Argentina: Costo energético para producir un ternero Concepto Consumo mantenimiento de la vaca Consumo en gestación Gasto de energía en lactancia Consumo de la cría hasta el destete Costo total

EM/año 4.500 300 1.200 600 6.600

Porcentaje 68,2 4,5 18,2 9,1 100,0

Fuente: Autor.

Lo anterior es, igualmente, relevante para la ceba. Siguiendo el argumento expuesto, los animales jóvenes son más eficientes en el aprovechamiento de biomasa al tener un costo de mantenimiento menor que animales adultos o más pesados. Así por ejemplo, un novillo de 350 kg puede consumir 12 kg diarios de forraje y ganar 800 gr de peso, mientras que 2 terneros más jóvenes, alimentándose con los mismos 12 kg diarios, alcanzan en conjunto ganancias de 1.400 gr, es decir producen un 70% más de carne. La lección que dejan estos datos es que el mejoramiento continuo de la eficiencia es una condición para que esta actividad pueda competir, tanto para ofrecer producto suficiente a precios razonables, como para no ser desplazada por negocios más eficientes en el aprovechamiento del suelo. La respuesta de la ganadería argentina En las dos últimas décadas la ganadería Argentina ha sufrido una transformación importante hacia el mejoramiento de su eficiencia y productividad. Hace 20 años la realidad de la producción bovina estaba marcada por los siguientes aspectos: •

Los sistemas de producción primaria eran 100% pastoriles.

Existía un altísimo consumo interno, que estuvo cerca de alcanzar los 100 kg per cápita/año pero que ha venido decayendo progresivamente.

La actividad ganadera y su coyuntura económica tenían un importante impacto político, en aspectos como medidas contra la exportación, vedas al consumo interno, etc., que motivaban crisis recurrentes relacionadas con el precio de la carne. Así, el cambio en el precio de este producto, tenía importantes efectos sobre la competitividad y el aumento/disminución de la producción de cadenas sustitutas como pollo y cerdo.

La incorporación de la siembra directa Desde esa época hasta la actualidad ha ocurrido un cambio de paradigma en la agricultura argentina, signado por la incorporación de la siembra directa. Su implementación propició


aumentos muy importantes en la productividad agrícola que alcanzó, en 2011, los 100 millones de Ton pese a múltiples cargas impositivas, como la retención del 35% del precio bruto de la soya. Esta tecnología se ha expandido a cerca del 90% de los agricultores del país. También se está implementando en Brasil, donde tuvo que adaptarse a las condiciones agroecológicas y productivas. También se ha utilizado en Paraguay, Bolivia y otros países de la región, con resultados muy satisfactorios en materia de productividad. Esta mayor eficiencia de la agricultura, sumada al incremento significativo del precio de la tierra, ha tenido un doble impacto sobre la ganadería. Por un lado, ha desplazado esta actividad a regiones con condiciones más difíciles y marginales, pero por otro ha propiciado la generación de conocimientos para transformar parte de la cosecha agrícola en carne. Esto se ha logrado mediante la incorporación progresiva de granos como parte de la alimentación animal bajo sistemas de producción intensivos, principalmente durante la ceba. No obstante, la cría sigue funcionando bajo sistemas de producción pastoriles.

La siembra directa y la productividad ganadera Hace 15 años la realidad sectorial en Argentina estaba marcada por un bajo costo de la tierra y la energía, con predominio de la rotación entre agricultura y ganadería, alta volatilidad en los precios y ciclos ganaderos marcados. Bajo ese panorama, los destetes se hacían una edad convencional, de 6 a 8 meses6, y las recrías o levantes eran largos, con alimentación a pastos y ganancias de peso bajas, de 200 a 300 g/día por animal. La ceba se realizaba generalmente en zonas templadas donde actualmente hay agricultura, con base en pastos de excelente calidad logrando ganancias de 600 a 1000 g/día, pero con grandes caídas (0 a 300 g/día) en las épocas de baja producción forrajera. Como resultado de este proceso se obtenía una buena calidad de carne, aunque se lograban edades al sacrificio de 2,5 a 4 años, con una terminación dispareja y una alta variabilidad en la terminación. El panorama actual está determinado por el desplazamiento de la ganadería a regiones menos fértiles, alto costo de la energía y de la tierra, y una disminución muy fuerte del consumo interno. Esta última puede estar vinculada a políticas públicas que han generado aumento en el precio de la carne en los últimos 4 años. La reducción progresiva en el consumo, que gira en torno a los 50 kg per cápita, presenta tendencia a seguir disminuyendo. Aunque en la actualidad el destete es mucho más variable que en el pasado, la prioridad del ganadero es que éste permita mejorar el desempeño reproductivo de la vaca, independientemente del peso del ternero. Atendiendo a esto, generalmente se desteta entre los 5 y 6 meses, con un peso del ternero de 170 kg.

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Se considera que independientemente de la disponibilidad de pastos durante todo el año, debe practicarse la monta estacional, ya que solo así se garantiza una ganadería que permita hacer un control sanitario (p. ej. de brucelosis) y un manejo de la condición corporal de la vaca adecuados.


También se practican el destete híper precoz (30 a 45 días), precoz (60 a 100 días) o anticipado (4 meses), que aseguran que la vaca se preñe anualmente. La recría también se ha vuelto más eficiente con ganancias de peso de 400 a 600 g/día. Actualmente se están comenzando a implementar corrales de inicio y suplementación proteica/enérgica, que buscan facilitar una línea de engorde más suave. En la terminación de los animales se está incorporando progresivamente algún nivel de suplementación energética o proteica sobre praderas, e incluso se están utilizando corrales durante periodos cortos, de 60 a 90 días. Todo lo anterior condujo a una menor edad al sacrificio, mejorando la calidad de la carne, y hacia la homogenización y estandarización de la producción. El futuro Las tendencias actuales indican que en Argentina va a aumentar la concentración de la terminación. Asociada a esto, se prevé una mayor cantidad de feedlots vinculados a los frigoríficos. Así mismo, se espera más integración entre ganadería y agricultura, y una presencia creciente de exportadores en el negocio, que podrían encargarse de la terminación de los animales. Esto restringiría a los productores a las actividades de levante y la cría. Esta última se verá afectada por una disponibilidad de tierra cada vez menor. Bajo este panorama, se espera que los destetes sean cada vez más ajustados para optimizar la eficiencia reproductiva de la madre, y la recría, con sintonía fina para nivelar pesos y hacer ajustes nutricionales. También se prevén avances genéticos y una terminación más cuidadosa. Dado que la ganadería se orientará a satisfacer diferentes nichos de mercado, también se prevé una mejoría importante en la calidad de carne. Mediante selección genómica se harán especiales esfuerzos en mejorar atributos como marmoreo, terneza, todo ello paralelo a la implementación de criterios de responsabilidad ambiental. Se señala que el grueso de la población en el mundo asocia la calidad de la carne con terneza, marmoreo razonable, grasa blanca, inocuidad y trazabilidad. Sin embargo se reconoce la existencia de algunos consumidores que prefieren comer carne de animales alimentados únicamente a base de forrajes, los cuales corresponden a nichos de mercado especializados. Aunque se reconoce la existencia de consumidores que prefieren comer carne de animales alimentados únicamente a base de forrajes, se considera que estos corresponden a algunos nichos de mercado. Por el contrario, se señala que el grueso de la población en el mundo asocia la calidad de la carne con terneza, un marmoreo razonable y una grasa blanca, y da mayor relevancia a aspectos como la inocuidad y trazabilidad que al tipo de alimentación del animal. La integración agricultura – ganadería resulta por tanto en una oportunidad para el desarrollo ganadero colombiano. Colombia podría disponer de maíz y soya a precios competitivos a nivel internacional, al punto de convertirse en un exportador neto de maíz si siguiera el ejemplo de otras regiones de Suramérica en torno a la intensificación de la agricultura. En cuanto a la soya, se podrían implementar estrategias similares a las de productores argentinos que aprovechan muy


poca superficie para la producción y venta de biodiesel (que procesan en pequeñas plantas), y además utilizan el expeller de soya, con contenidos de 40% a 45% de proteína, para la alimentación animal.


LA IMPLEMENTACIÓN DE SISTEMAS INTENSIVOS DESDE LA EXPERIENCIA ARGENTINA Martín García Fernández

Resumen La transformación de la ganadería argentina hacia una mayor productividad, vía intensificación e integración con la agricultura, deja ver varios elementos interesantes que pueden facilitar su implementación en Colombia, entre los cuales se destacan la implantación de sistemas intensivos sostenibles y la suplemetación estratégica. La implantación de sistemas intensivos sostenibles es una tecnología que permite no sólo potenciar la producción de carne, sino también mejorar su consistencia y calidad, al ofrecer al mercado, animales más jóvenes con un buen nivel de engrasamiento. También incrementa la ganancia diaria y permite provechar al máximo el pasto barato, regulando la carga animal. En este último aspecto es clara la ventaja comparativa de Colombia, por su altísima producción de biomasa de pastos, pues a diferencia de los campos de cría de la cuenca del Salado en Argentina que producen 2.000 a 3.000 kg MS/año, en Colombia se alcanzan de 5.000 a 15.000 kg MS/año. El aprovechamiento de los pastos de bajo costo en sistemas integrados de ganadería intensiva es, sin duda, una excelente opción económica. La planificación El grado y tipo de intensificación, que puede ir desde un incremento mínimo en el suministro de proteína hasta un feedlot, depende del costo de los insumos, la velocidad de rotación que se pretenda alcanzar y las variables económicas que definirán el grado de intensificación en el que la actividad encuentre un punto de equilibrio y se vuelva viable. Una de las variables que los ganaderos deben conocer en su finca es la capacidad de carga animal a la cual su ganadería logra la mayor producción de carne por unidad de área. Partiendo de esto, deben tener claro que una carga superior a ese punto óptimo, hará que el recurso forrajero sea insuficiente para alimentar los animales deseados generando un estancamiento e incluso una disminución en la producción. Otro de los aspectos de la producción que debe tenerse en cuenta, es que la capacidad ruminal de los animales impone un límite al consumo de pasto, luego del cual no consumirán más, independientemente de la oferta disponible. Sin embargo, en sistemas semiintensivos o extensivos con subalimentación, tanto la carga como la producción pueden aumentarse de forma significativa al implementar un pastoreo intensivo (racional y ordenado), incorporando especies forrajeras más eficientes, con mejoramiento genético y/o haciendo suplementación estratégica. Pero para hacerlo, el productor debe tener en


cuenta que todas estas prácticas le exigen asumir otro tipo de riesgos, contar con otras habilidades, tener disponibilidad de capital y dedicación suficiente para planificar este proceso de manera que se realice de forma paulatina, tenga una meta clara y sea rentable. Intensificación y sistema de levante La recría o levante, se entiende como el periodo comprendido entre el destete y el momento del entore para el caso de las hembras con destino a reproducción, o del destete hasta la entrada en la fase de engrasamiento para el caso de la ceba. Esta etapa se considera la más eficiente durante la vida de un animal, ya que, como se comentó previamente, el costo energético del mantenimiento del animal es mínimo debido a su tamaño. Incluso existen situaciones en que se alcanzan eficiencias como las del cerdo, de 5-6 kg MS/kg de carne producido. Por lo anterior, durante el levante debe prestarse especial atención al tipo y cantidad de alimento que se suministra a los animales. En ese sentido, se ha demostrado que durante la recría se puede restringir la alimentación del desteto, máximo hasta el 15% de su peso vivo ajustado sin afectar su desarrollo posterior ya que el animal lo puede compensar. Esto se logrará siempre y cuando la restricción no dure más de 12-18 meses y respete el peso máximo, ya que ante restricciones mayores, por ejemplo las ligadas a eventos climáticos como sequías, los animales que se están levantando no podrán recuperarse ni ser eficiente nuevamente. Sea cual sea la restricción, durante el levante es fundamental hacer un manejo sanitario apropiado, y garantizar un suministro suficiente de proteína, ya que en las hembras ésta es determinante para la reproducción y facilidad de parto, y en los machos asegura una adecuada terminación. Frente a estos dos elementos, la restricción energética resulta menos importante. La suplementación estratégica Los desarrollos realizados en Argentina en cuanto al manejo de la suplementación estratégica en corrales, recría y ceba, puede observarse a través de tres ejemplos concretos que se presentan a continuación. Recría de una hembra para reproducción El primer caso presentado consiste en el plan de alimentación para la recría de una hembra destetada de 170 kg de peso, que se espera llevar a la monta a los 27 meses de edad (montarla a menor edad se considera poco adecuado salvo en sistemas muy específicos), pesando 310 o 320 kg. Este peso equivale al 65 % del de la madre, tal como requiere cualquier animal para entrar en condiciones de pubertad. La suplementación estratégica suministrada para lograr las ganancias mínimas que requiere la vaquillona para su mantenimiento, se planea teniendo en cuenta las condiciones de pradera megatérmica de la finca. Esto significa que no hay una restricción severa en el volumen de forraje durante el año pero sí una reducción en su calidad. En el protocolo de alimentación se proyecta una ganancia diaria de peso del animal para cada estación (otoño, invierno, primavera/verano, otoño, invierno), que se soporta en la disponibilidad


esperada de forraje y en una suplementación estratégica con maíz (47%), expeller de algodón (45%), urea (2,5%) y corrector vitamínico mineral (5,5%) en diferentes proporciones. Esta combinación garantiza que incluso en los meses más deficitarios cada animal gane como mínimo 100g/día (Cuadro: Hembras para reproducción: 27 meses). Cuadro: Hembras para reproducción: 27 meses Invierno Otoño (FRIO) Destete Kg PV 170 Rebrote Diferida Ganancia diaria Suplem. % PV en MS

0,4 0,75

0,2 0,7

Primavera/V erano Máxima calidad 0,5

Otoño Rebrote 0,1

Invierno (FRIO) Diferida 0,15 0,25 0,6 - 0,7

Nota: Las hembras se sacan de 320kg en servicio. Fuente: Autor

Durante todo el proceso los animales consumen un total de 635 kg de ración. Aunque en Colombia esto es excesivamente costoso por los precios actuales de los cereales, podría ser viable en un futuro cercano por el potencial de producción de granos mencionado anteriormente, e incluso es factible utilizar otras alternativas de suplementación tales como yuca, etc.. Una alternativa para optimizar procesos para suplementación en regiones con estaciones secas muy marcadas, es el uso de silos de autoconsumo, en los que los animales se alimentan directamente del silo con poca inversión en mano de obra. Existen diferentes modalidades como la alimentación por las “ventanas” o por las puntas del silo, no obstante lo más determinante es la medición y control de la cantidad consumida diariamente por los animales. Ceba larga en sistema silvopastoriles (pasto + árbol maderable): Este caso, localizado en el norte argentino en frontera con Paraguay, se implementó para llevar animales desde 175kg al destete hasta 350kg a finales del segundo invierno, y terminarlos con pastos baratos de primavera/verano hasta dejarlos en 440 kg para la venta (Cuadro: Invernada larga). La suplementación estratégica debe suministrarse para lograr ganancias mínimas que se requieren para no afectar el desempeño productivo del novillo.

Otoño Destete 175 kg

Rebrote

Ganancia día 0,45 Suplemen0,75% tación % PV en MS

Cuadro: Invernada larga. Invierno Primavera/ Otoño (FRIO) verano Diferida Máxima Rebrote calidad 0,35 0,6 0,15 0,70%

Nota: Se sacan animales de 440kg a la venta. Fuente: Autor

Invierno (FRIO) Diferida 0,25 0,70%

Primavera/ verano Máxima calidad 0,6


Bajo las mismas condiciones de pradera megatérmica, en el protocolo se planifica una ganancia diaria de peso del animal para cada estación, la cual varía según la disponibilidad esperada de forraje y una suplementación estratégica con maíz (47%), expeller de algodón (45%), urea (2,5%) y corrector vitamínico mineral (5,5%). Esta combinación garantiza que incluso en los meses más deficitarios cada animal gane como mínimo 150 g/día. Pero a diferencia del ejemplo anterior, hasta alcanzar los 350 kg los animales consumieron una ración de 720 kg hasta el final del invierno, y durante la primavera/verano siguiente se hizo la terminación con los pastos de esta estación, abundantes y de bajo costo. Corral de inicio Los corrales de inicio pueden corresponden efectivamente a corrales, pero también pueden manejarse como potreros y hacerse sobre pasto. En el ejemplo presentado se manejó un feedlot casero sencillo, hecho sobre la parte alta de un campo, y construido con tambores de agroquímicos, alambres y palos para cercas, entre otros materiales. El esquema de alimentación planteado tiene como objetivo destetar temprano para recuperar condición corporal de la madre y mejorar su comportamiento reproductivo. Por ejemplo, puede destetarse el ternero algunos meses antes de la estación seca (de 100 a 120 kg), y alimentarlo a partir de ese momento con una dieta específica que lo deje encaminado para empezar a sostenerse a base de pastos. Con el protocolo planteado se busca aprovechar este momento de máxima eficiencia de conversión de los terneros, emparejarlos para mayor eficiencia de la actividad, y alcanzar la época de abundancia de pastos con animales encaminados que puedan aprovechar el forraje disponible. Para el caso referenciado se maneja un lote de 1.000 terneros destetos de 100 kg, que se pretenden llevar hasta 190 kg en un periodo de 4 meses. Con una ganancia proyectada de 90 kilos por animal, equivalentes a 750 gramos diarios, se espera que logren una eficiencia de conversión de aproximadamente 6 kg de materia seca/kg de carne, con un sistema de alimentación que no deposite grasa (Cuadro: Corral de inicio para recría sin engrasamiento). Cuadro: Corral de inicio para recría sin engrasamiento Nº de Terneros Kg iniciales promedio Kg finales promedio Kg ganados Aumento diario Suplementación en tal cual Total días en engorde Consumo en el periodo tal cual Eficiencia de conversión en materia seca Kg ganados

1.000 100 190 90 0,75 Kg 6,5% 120 1.135 Tn 6 90.000

Fuente: Autor

Para lograrlo se plantea suministrar a los 1.000 animales una ración total de 1.135 Ton, compuesta en más de un 70% por silo de maíz picado fino, pellet/poroto de soya (10%), maíz partido (15%), y cantidades menores de urea y sal mineralizada. Es de resaltar que los cultivos del maíz y la soya necesarios para preparar esta ración para 1.000 animales ocupan solamente 101 Ha, demostrando


la eficiencia de este sistema. Esto resulta especialmente interesante para Colombia, ya que la alta productividad de los suelos y las condiciones climáticas permitirían en país reducir el área requerida incluso hasta 50 Ha. Además de mostrar posibles aplicaciones de la suplementación estratégica durante el ciclo productivo, los ejemplos anteriores destacan la importancia de la planificación en el manejo de la alimentación animal. Este desde luego debe estar acompañado por el monitoreo periódico de las curvas de crecimiento de los bovinos que permitan verificar los resultados del sistema implementado. Lecciones de la experiencia argentina para la ganadería colombiana • Se debe planificar y sistematizar la actividad ganadera, y con mayor razón cuando el medio es más adverso. •

Se debe analizar el negocio en su conjunto y evaluar resultados finales, teniendo en cuenta que habrá etapas que generen pérdidas y otras de las que se obtengan ganancias.

Aunque la integración agricultura – ganadería en la alimentación animal, actualmente parezca inviable por los altos precios de los granos, podría ser factible en pocos años, gracias a la implementación de la siembra directa.

Pensando en un futuro exportador, cuanto más alejados estén los puertos, más convendrá transformar grano en carne.

Las etapas iniciales de la vida del animal son las más eficientes para suplementar, no obstante, la terminación con grano o subproductos (en diversos esquemas) dará también eficiencia al stock y mejorará la calidad de la carne. Cuando el negocio lo permita, la terminación podría hacerse bajo estructuras de ganaderos agrupados para alcanzar mayores escalas de producción.

Para Colombia la competitividad de la ganadería, reposa en las altísimas producciones por hectárea ligadas a la oferta de forraje, donde el país tiene una enorme ventaja comparativa. Pese a esto, es necesario que el país aproveche aún más esta ventaja evolucionando hacia sistemas de producción más intensivos.

Colombia debe trabajar en sus estrategias para fomentar el consumo de carne bovina, ya que países con PIB muy inferiores como Paraguay están logrando consumos de 35 kg per cápita/año.

Finalmente, se espera que todo lo presentado en esta ponencia sirva a los ganaderos colombianos para reflexionar sobre el manejo actual de sus fincas, y para que envés de tratar de solucionar miles de detalles, identifiquen y se concentren en aquellos grandes temas que efectivamente podrían apalancar su competitividad.


VENTAJAS DE LA SIEMBRA DIRECTA Implementar un sistema de siembra directa implica la aplicación de glifosato u otros herbicidas junto con la suspensión total de las labores de preparación de suelo (incluso de la labranza mínima), y la siembra posterior de variedades de soya o maíz transgénico. Esta técnica permite recuperar la fertilidad de suelos que antes no eran agrícolas o que debían permanecer en descanso para recuperarse, e incorporarlos permanentemente a la agricultura con una altísima eficiencia, principalmente en el manejo del agua. Así, aunque se reconoce que Argentina no es ajena al debate actual en torno al uso de transgénicos, se han identificado varios argumentos a favor de la utilización de los sistemas de siembra directa descritos anteriormente: -

-

-

Se considera que esta tecnología tiene un altísimo potencial para alimentar a la población humana en continuo crecimiento1, gracias a que garantiza un incremento contundente de la producción de alimentos. El sistema de siembra favorece el cuidado del suelo al minimizar la erosión, y permite aprovechar rastrojos como coberturas protectoras que amortiguan el impacto de la precipitación a la vez que conservan la humedad, facilitando la producción durante secano. Es el caso de cultivos de maíz en algunas regiones argentinas, donde con 600 mm anuales de precipitación se logran producciones de 8 Ton/ha de maíz en grano, o 3 a 4 Ton/ha de soya. El sistema se está implementando cada vez más con técnicas de agricultura de precisión que facilitan la optimización de los factores de producción.


CONSORCIOS GANADEROS EXPORTADORES: DE LA PROMOCION AL COMERCIO REAL Javier Martínez del Valle - Argentina

Resumen Los Consorcios de Productores Exportadores (CPE) representan una iniciativa exitosa de integración vertical de la cadena cárnica bovina argentina. Sus orígenes, así como su consolidación en un entorno político no siempre favorable a las exportaciones, invitan a revisar la concepción tradicional de productos y mercados, entender la importancia de construir la actividad empresarial sobre el valor agregado, redefinir el concepto de “productividad” en las cadenas de valor, y propiciar la competitividad del sector en torno a la conformación de clusters, que sirvan como experiencias modelo para ser replicados por otros actores de la cadena productiva. El Desarrollo de la marca país. Políticas públicas y trazabilidad en la historia reciente de Argentina Las exportaciones argentinas de carne bovina han sufrido importantes variaciones desde 2001, cuando el país afrontaba la peor crisis económica de su historia, y el sector sufría los efectos de los brotes de fiebre aftosa detectados a finales de 2000. A partir de ese año y hasta 2005 el sector emprendió una importante recuperación. Esta se hizo evidente en el aumento de las exportaciones, que en ese año posicionaron a Argentina como el tercer exportador mundial de carne (Ver Figura: Argentina. Exportación de carne bovina (Ton)).

Figura: Argentina. Exportación de carne bovina (Ton)

Fuente: Autor

Sin embargo, las crecientes exportaciones motivaron entre algunos sectores del gobierno la preocupación por una posible alza en el precio de este producto en el mercado interno, e incluso,


un desabastecimiento del mismo para la población nacional. Dicha preocupación se fundamenta en que Argentina, sin ser un país rico, ha sido históricamente un importante consumidor de proteína animal en todos sus niveles socioeconómicos. Por ejemplo, en 2004 se consumían 87,1 kg per cápita, cifra similar a la de la Unión Europea o Nueva Zelanda, de los cuales, parte importante corresponde a carne bovina. Así, desde el año 2000 el consumo de esta última se ha mantenido sobre 55 kg per cápita/año, pese a la reducción experimentada entre 2009 (69,3 kg) y 2011 (55,4kg) (Ver Figura: Argentina. Consumo de carne vacuna por habitante). Su importancia es aún mayor, si se tiene en cuenta que en Argentina un habitante gasta en la compra de carne bovina una proporción mucho más alta de sus ingresos en comparación con lo ocurrido en países ricos con consumos per cápita similares.

Figura: Argentina. Consumo de carne vacuna por habitante

CONSUMO DE CARNE VACUNA POR HABITANTE 1ºs 5 m. 2001-2011* - Promedio móvil de 12 meses - En kg/año 100

80 64,1

60

63,1

61,7

63,7

66,3

68,2

-20,1%

69,3

61,8

56,7

64,1

55,4

40

20 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Fuente: Ponencia

Fuente: CICCRA, estimación propia. * '10/'11 provisorio.

Por la importancia social y política de este producto, las preocupaciones por la disponibilidad de carne a precio competitivo en el mercado interno tuvieron eco en el gobierno al punto que motivaron el surgimiento de un conjunto de políticas públicas encaminadas a defender la mesa de los argentinos. Dichas políticas públicas estuvieron orientadas a “pisar” el valor de la carne a favor del consumidor, con base en estrategias de control de precios y volúmenes de exportación, y subsidios a la producción en feedlots. Esto último fue propiciado por el gobierno con el fin de tener una oferta cárnica rápida e impulsó un importante crecimiento del engorde a corral en detrimento del manejo pastoril.


La implementación de estas políticas tuvo resultados opuestos a sus objetivos, pues no se tuvo en cuenta el efecto que tales políticas de protección al consumo tendrían sobre el resto de la cadena productiva7. Por ejemplo, los subsidios a la producción en feedlot también condujeron a que los animales se sacrificaran a pesos livianos (300 – 330 kg), lo que significó una pérdida de 100 a 150 kg que cada animal potencialmente habría podido producir. El resultado para el sector fue una menor oferta de carne, un precio mayor y una disminución en las exportaciones. Más allá de la conveniencia o inconveniencia de que el gobierno de un país intervenga en los mercados, una de las lecciones que deja esta experiencia es que se debe procurar generar políticas sectoriales que sean coherentes, integrales, y que sean formuladas partiendo de una comprensión de la estructura y dinámica del mismo. Los brotes de fiebre aftosa Otro de los elementos determinantes de las exportaciones argentinas, fueron las caídas ocurridas en 2001, 2003 y 2006. Estas coinciden con los años en que el país se vio afectado por brotes de fiebre aftosa, cuyo manejo es sin duda uno de los temas más sensibles en el mercado cárnico internacional. El rechazo a esta enfermedad ha sido evidente en la desaparición del “círculo aftoso” a nivel mundial, cuya existencia anteriormente permitía que carne de países con focos de aftosa accedieran a algunos mercados. Dicha desaparición deja como únicas alternativas para los países ganaderos con interés exportador, acceder a mercados libres de aftosa con o sin vacunación, por lo que su control a nivel nacional se vuelve crucial al pensar en colocar carne bovina en cualquier mercado externo. La trazabilidad Es un recurso que se considera invaluable para generar confianza del país comprador respecto al control de esta enfermedad. Permite a los productores tener la certeza del origen de sus animales, conocer la localización de los focos de aftosa y garantizar que la carne comercializada proviene de regiones que cumplen con las exigencias del mercado de destino, minimizando el riesgo sanitario. En el caso argentino, los avances en esta materia a partir de 2001 permitieron que la severidad del impacto de los brotes de 2003 y 2006 sobre las exportaciones fuera sustancialmente menor que el efecto del brote de 2001. Teniendo en cuenta lo anterior, se reconocen como acertados y estratégicos los esfuerzos que ha hecho Colombia para convertirse en un país libre de aftosa con vacunación y cuidar su estatus sanitario, ya que este es el paso inicial para consolidar una ganadería exportadora. La siguiente tarea para este país sería incorporar el concepto de trazabilidad en todos aquellos procesos de la cadena productiva orientados a poner productos en el mercado internacional.

Carne Argentina: desarrollo de una marca país Actualmente, Argentina opera directamente más de 90 mercados para carne. Está trabajando para atender 11 nuevos destinos y los coproductos y menudencias se colocan en casi 500 mercados adicionales. Llama la atención que una consecuencia interesante de las políticas de restricción a

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Específicamente en el eslabón primario no se contempló el hecho de que cada ganadero es independiente y toma decisiones de forma individual a partir de la observación de las señales del mercado y de gobierno.


las exportaciones, es que han propiciado el alza en el precio internacional de la carne argentina debido a su escasez en el mercado internacional. El posicionamiento de la marca país de este producto –que hoy induce su demanda en el mercado mundial–, es consecuencia de una larga trayectoria que se remonta a 1876, cuando Argentina comenzó a exportar carne refrigerada y congelada. En efecto, impulsado por la competitividad en costos de producción de Argentina frente a Europa, un empresario uruguayo decide buscar una tecnología alternativa a la venta de carne seca8, y la encuentra al asociarse con el empresario Europeo Charles Tillier, con quien logra llevar a Argentina el primer buque frigorífico para carnes enfriadas y congeladas. Esta anécdota demuestra que el desarrollo de la marca país para carne bovina ha llevado más de 130 años de trabajo. Sin embargo, debe reconocerse que tanto el posicionamiento de una marca como la incorporación de la trazabilidad, son procesos que gracias al desarrollo tecnológico se pueden lograr a una velocidad cada vez mayor9.

Antecedentes de los Consorcios Exportadores Los orígenes de los Consorcios exportadores se remontan a 1933, cuando Argentina “establece un convenio de exportación de carne con Inglaterra basado en un sistema de cuotas preferenciales”. En ese año “las sospechas de una posible cartelización de la industria frigorífica nacional en manos de empresas de capitales estadounidenses e ingleses, impulsaron al gobierno” y a las organizaciones agropecuarias “a establecer que una parte de dicha cuota quedara bajo el control de los productores” 10. Lo anterior es parte de una vieja discusión sobre quién se apropia del valor en el negocio de la carne, que ha generado debates históricos en casi todos los países ganaderos y aún continúa vigente. Las posiciones varían dependiendo del actor a quien se consulte, sea este un productor primario, intermediario o transformador, de manera que las estrategias implementadas en procura de apropiar una mayor parte de la renta a alguno de los eslabones de la cadena han propiciado el surgimiento de diversas estructuras de negocio en el sector. Suponiendo que el mercado de animales en pie entre ganaderos e industria frigorífica funciona bajo condiciones de competencia perfecta o casi perfecta11, la transferencia de las rentas se distribuye en diferentes proporciones según el momento de un ciclo ganadero. Así, se puede pasar de situaciones donde se generan fuertes quebrantos en la industria en la etapa de escasez de ganado, a períodos de fuerte pérdida de parte de los productores cuando la alta oferta de animales supera las posibilidades de colocación y el precio se desploma. En esta ultima situación

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Carne madurada al sol. Al respecto se retoma el caso del posicionamiento de Samsung en Argentina. Con el objetivo de llevar a esta empresa koreana al mercado mundial, su propietario, emprende una estrategia de trabajo simultáneo en mejoramiento de la calidad de los productos haciendo una reestructuración de sus procesos, y en dar a conocer el nombre de la empresa a nivel global desde 1987 mediante publicidad en las principales ciudades del mundo, varios años antes de llevar efectivamente los productos a estos mercados. Como resultado de esta planeación estratégica hoy Samsung es la quinta compañía mundial de venta de productos electrónicos con reconocimiento casi en todo el planeta. 10 Martínez del Valle, Javier, 2011. Hacia la consolidación de un sector cárnico bovino de talla mundial. La experiencia exportadora directa por los productores. Documento de trabajo sin publicar. 11 “En que la cantidad de operadores, tanto compradores como vendedores, es abundante” (Martínez 2011). 9


es donde existe mayor presión por parte del sector primario para intentar trabajar en la integración de la cadena y en revisar la apropiación que se considera ilegitima de la renta. La discusión aquí planteada tuvo su comienzo en la Argentina mucho tiempo antes que en otros países exportadores, ya que a mediados de la década de 1930 Argentina era el principal participante del comercio mundial de carne, y esta actividad representaba una parte importante de su PBI. La distribución de las rentas ganaderas y posibles soluciones En el escenario de 1930, “en el que solamente algunos grandes grupos económicos hacen las inversiones adecuadas industriales y comerciales para monopolizar la exportación, ¿sería posible que en un momento de altos precios internacionales y ganado abundante estas empresas transfieran una parte adecuada de la renta adicional lograda hacia el productor primario?. Sobre esos interrogantes se construyeron los denominados Grupos o Consorcios de Productores Exportadores cuyos antecedentes iniciales se remontan a la década del 30, cuando se acordó que un 10% de las cuotas de exportación sean administradas directamente por los productores, no solo para el beneficio de ese grupo sino como testigo del resultado para todo el conjunto de ganaderos. Con este antecedente, un año más tarde se crea la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP), organismo formado por la contribución obligatoria de los propios ganaderos para asegurar la demanda de productos y precios más justos, reconociendo la necesidad de ayudar a los productores pequeños y medianos. El fracaso del productor industrial estatal La CAP tuvo a su cargo exportaciones que fueron realizadas durante casi una década, desde frigoríficos de capital nacional locales, trabajando a façon12. En 1941, adquiere sus tres primeras plantas frigoríficas - Yuquerí, Río Grande y Puerto Deseado – iniciando un período de sostenido aumento de su capacidad instalada, orientado a evitar la contratación de la faena y reducir los costos de procesamiento para los productores. Sin embargo, contrario a su objetivo de servir como “precio testigo” y asegurar una renta justa al productor, la baja eficiencia de estas plantas originada en costos operativos excesivos por mayor cantidad de operarios, costos altos y salarios inflados, hizo que las ganancias por ventas se perdieran en costos de industrialización y administración. Esto obligó a la CAP a comprar animales incluso a un precio menor que otras industrias y este conjunto de empresas, que parecen sin dueño que se sintiera afectado en su bolsillo, se transformó en una parte más de una burocracia estatal ineficiente. Como resultado de lo anterior, las tres plantas frigoríficas, consideradas las más importantes que tuvo la argentina hasta la década del 70, fueron liquidadas luego de 40 años de funcionamiento. La nueva alianza con la industria formal Consciente del fracaso del intento de ser productores, industriales y Estado al mismo tiempo un grupo de productores y profesionales13 planteó al Gobierno la necesidad de recrear el sistema de 12

“Término utilizado en el ámbito industrial para señalar la manufactura de un producto por mandato de un tercero, en este caso un frigorífico exportador”. 13 Teniendo dentro de sus pioneros a Javier Martínez, quien en ese momento trabajaba en la asociación de criadores de Shorthorn


cuotas para productores en alianza con frigoríficos establecidos, como un instrumento inmejorable para dotar de transparencia al mercado de carnes y permitir el acceso del ganadero al conocimiento de toda la cadena productiva y comercial. “Es así que en 1993 se otorgan nuevamente las primeras 50 toneladas como proyecto testigo a los criadores de Shorthorn, y en julio del año siguiente se distribuyen 1.200 toneladas en la primera adjudicación pública de Cuota Hilton14 para proyectos conjuntos entre grupos de productores y frigoríficos exportadores. Gracias a los satisfactorios resultados obtenidos, en años sucesivos se estableció que el 6 % de las cuotas de exportación se distribuyeran entre este tipo de consorcios y finalmente en el año 2004, el Gobierno fijó este cupo en el 10 % que se mantiene hasta la actualidad, permitiendo que siga vigente una idea concebida hace más de 75 años. Desde los inicios del sistema de Cuota Hilton para proyectos conjuntos entre grupos de productores y frigoríficos exportadores, se observa un sostenido aumento de la cantidad de productores participantes, estimándose que hoy en día hay más de 1.500 ganaderos involucrados de manera directa. Además de mejorar la renta al productor, especialmente en los ciclos de mayor oferta ganadera y buenos precios internacionales, los consorcios responden a la necesidad de una visión integradora de la cadena. Así, entre sus objetivos se incluye la promoción de la participación de los productores en procesos asociativos, la difusión de las ventajas de la presencia directa de los productores en el aprovechamiento de las cuotas de exportación de carne otorgadas a la Argentina y la integración y colaboración de los eslabones que integran la cadena productiva, industrial y comercial, de la carne vacuna. En su integración hacia adelante, los consorcios contratan los servicios de los frigoríficos únicamente para el faenado de los animales y empaque de la carne, pero en la gran mayoría de los casos, el papel de estas plantas no llega a la comercialización, labor que realizan los productores directamente. Contratar el faenado para la exportación, se considera una oportunidad para que las plantas habilitadas puedan aprovechar su capacidad instalada, que generalmente ha estado subutilizada debido a la persistencia del sacrificio marginal. Esta relación, que funciona más como una alianza planta – consorcio, también motiva a los frigoríficos a competir por ofrecer las mejores condiciones de faenado a los productores, lo que resulta en una reducción de costos para estos últimos. Esta alianza con las plantas motiva en los productores una redefinición del concepto de productividad, que no debe restringirse a la finca, sino incluir los procesos de comercialización, ya que una parte importante del resultado de la cadena generalmente se pierde en errores en el modelo comercial.

Estrategia mixta de diversificación de mercados Los consorcios son grupos de productores, independientes y autosostenibles en el tiempo, que comparten una estrategia productiva y comercial. Apalancados en una política pública favorable, 14

“La Cuota Hilton es un cupo de exportación de carne vacuna que la Unión Europea otorga al resto de las naciones para introducir cortes de alta calidad y valor en su mercado”.


la estrategia de negocio consiste en colocar la mayor cantidad de cortes y subproductos de la res en diferentes mercados de exportación, y seleccionar para el mercado interno aquellos que puedan ser competitivos. Avanzar hacia la exportación permite a los consorcios apropiarse de una mayor porción de la renta generada por la carne, y evitar lo más posible la competencia desleal de los actores involucrados en la actividad marginal, que se realiza a muy bajos costos. La complejidad del negocio exportador funciona como barrera de entrada para los operadores informales, por los requisitos de los compradores especialmente los europeos quienes exigen el mayor estándar sanitario a nivel mundial. La solución para muchos de los consorcios es exportar la mayor cantidad de cortes posibles para bajar la proporción de cortes difíciles de colocar por precio en el mercado interno en las épocas de abundancia de hacienda. Así, la estrategia implementada consistió en aislarse en una “burbuja” donde los productores están en capacidad de manejar un doble estándar sanitario, el del mercado interno con algunos cortes competitivos, pero también el exigido por mercados de exportación de alto valor. La informalidad en la transformación y comercialización de carne en el mercado interno, es uno de los fenómenos que ha marcado la evolución del sector cárnico bovino argentino, y que los consorcios han podido superar gracias a su modelo de negocio. Las problemáticas asociadas a la evasión y la venta de carne “caliente” en mercados marginales, fueron enfrentadas en Argentina desde la década del 60, cuando se expidió la llamada “Ley Federal de Carnes”. Aunque existe consenso en la necesidad de controlar la informalidad sectorial con sus efectos asociados y la ley fue formulada en tal sentido, han habido múltiples prórrogas a la aplicación de la norma que continúan hasta la actualidad y el mercado informal de carne aún persiste. Parte del debate en torno a esta ley consiste en que permite, mantiene o habilita plantas frigoríficas de zonas marginales que compiten con industrias que hacen grandes inversiones para mantener la inocuidad del producto. Adicionalmente, aunque existe un alto consumo per cápita de carne en Argentina, la pobreza e incluso la indigencia son realidades que pese a los avances de los últimos años, aún siguen vigentes en el país. La mitad del ingreso per cápita de la población se gasta en alimentos y esto determina el que el precio de los mismos sea sensible a los intereses de los argentinos, especialmente de las clases de menor poder adquisitivo. Esta situación, que puede reconocerse en la realidad de otros países de América Latina, agudiza la discusión en torno a la persistencia de plantas de sacrificio en poblaciones pequeñas. Esto se debe a que la presencia de estas plantas determina las posibilidades de faenar animales producidos localmente, mantener bajos costos de transporte y abastecer a los habitantes con un producto a un precio accesible. Para tener acceso a la cuota de exportación año tras año, los consorcios deben cumplir con exigencias del gobierno en materia de transparencia, fiscalización y control. Adicionalmente, cumpliendo con lo establecido en el programa “Carne para Todos”, por cada tonelada exportada dentro de la cuota, los ganaderos deben colocar dos toneladas en el mercado interno a un precio accesible. Aunque dicho precio frecuentemente es inferior al costo de producción, gracias a la


comercialización de cortes económicos, competitivos en el mercado nacional, el sistema de consorcios aún sigue funcionando. A partir de los 13 grupos que resultaron adjudicatarios en la primera distribución de Cuota Hilton en 1994, se fueron incorporando año a año nuevas agrupaciones hasta alcanzar un número de 40 durante el ciclo 2008/09. En conjunto se faenan anualmente más de 140 mil novillos solamente para cubrir las necesidades de cortes Hilton, de más de 50.000 toneladas. Sumando lo requerido para abastecer otros destinos de exportación como Estados Unidos (cuota de 8000 toneladas), Rusia, Emiratos Árabes y Chile, y el mercado interno, la faena anual alcanza los 200 mil novillos. Gracias a esta estrategia, los consorcios han mantenido una estructura eficiente, generando mano de obra y estabilidad para los ganaderos ante las sucesivas crisis sectoriales. Dicha estabilidad es evidente en la permanencia de los grupos de productores exportadores entre 1996 y la actualidad, que contrasta con la desaparición durante este mismo periodo de parte importante de las plantas frigoríficas que exportaban en 1996.

Diversidad de estructuras organizativas En la actualidad los Grupos de Productores presentan una gran diversidad respecto a su estructura organizativa y de integración, mostrando una constante evolución y crecimiento federal. Entre otras, vale mencionar las siguientes figuras asociativas: 

Asociaciones civiles sin fines de lucro: son entidades aprobadas por la Inspección General de Justicia y exentas de pago de impuesto a las ganancias, de modo que la renta obtenida de los negocios de faena y exportación es transferida directamente a los productores, y los ingresos eventuales obtenidos por las certificaciones y servicios son destinados al funcionamiento y mejoramiento de la asociación participante.

Cooperativas Ganaderas: son grupos de productores aprobados como cooperativas e inscritos como tales, donde el capital accionario se distribuye entre los socios, y los productores asociados aportan la hacienda de su propiedad.

Grupos de Productores y Administradoras Asociadas: los productores integrantes se vinculan bajo una estructura creada ad-hoc o ya existente. Ésta realiza toda la gestión comercial, administrativa e impositiva, cobrando por las tareas específicas y transfiere las utilidades a los integrantes del grupo.

La vuelta al precio de referencia para toda la cadena Otro de los aspectos destacables del accionar de los grupos de productores, es la formación de precios testigo para determinadas categorías de hacienda tales como novillos o vacas tipo exportación. A partir de la transferencia real del beneficio adicional entre los integrantes de la cadena y del conocimiento del esquema de integración de la media res, el productor puede calcular con certeza la capacidad de pago en la etapa industrial. Al transmitirse esta información de productor a


productor, e incluso de grupo a grupo, finalmente toda la cadena accede a la información necesaria para que la formación de precios de la hacienda se realice en forma más equitativa entre los diferentes eslabones de la misma. En tal sentido, el gobierno a través del Tribunal de Evaluación de Proyectos, monitorea los precios que recibe el productor participante de cada grupo y elabora índices que actúan como precio testigo para toda la cadena comercial ganadera.15 Los logros obtenidos por los grupos de productores en beneficio de la cadena de ganados y carnes - tanto en el desarrollo de nuevos mercados y clientes, como en la obtención de mejores precios forman parte de un esquema auditado por autoridades oficiales, que permite beneficiar a los consorcios que mejor cumplen con los objetivos. Cabe anotar que el gobierno condiciona la continuidad en la otorgación de la cuota, a que el consorcio demuestre que sus productores reciben una renta superior al precio promedio de los mercados concentradores.

Hacia la conquista del mercado de exportación El modelo de consorcios ha permitido desarrollar nuevos mercados internacionales y el acceso a nichos que permiten obtener mayores precios promedio de la carne. La colocación de productos en el mercado externo, clave del éxito de estas organizaciones, se fundamenta en dos procesos: En primer lugar, estos productores han avanzado en el manejo de productos de alto valor agregado, diferenciados mediante estrictos sistemas de calidad y trazabilidad certificados. En segundo lugar han habido avances importantes en la implementación de estrategias de promoción y marketing capaces de asociar los productos a los atributos de la carne Argentina: sanidad, calidad, seguridad, etc. Uno de los elementos que apalancó la competitividad de los consorcios exportadores, fue la temprana implementación de la trazabilidad, a finales de los 90, cuando esta todavía no era una gran preocupación de los europeos y no era obligatoria. Motivados por el alto precio que una cadena holandesa de supermercados pagaba porque sus clientes pudieran verificar el origen de la carne consumida, seis consorcios incorporaron con éxito la trazabilidad en sus fincas, convirtiéndose en el primer proyecto de este tipo en Argentina. Algunos gobiernos han impulsado transformaciones hacia la trazabilidad, bajo la premisa de que el sector debe prepararse para posibles oportunidades futuras de mercado. Sin embargo, la existencia de un mercado que demande trazabilidad y pague por ella, se considera la forma más eficaz para jalonar su aplicación, ya que representa un incentivo tangible para los productores que justifica la realización de inversiones. El desarrollo de nuevos productos de valor agregado, mercados y clientes, es una estrategia empleada por los consorcios para no tener que competir en precio con la industria frigorífica

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“Una de las fórmulas utilizadas por el Tribunal de Evaluación es la comparación de los precios efectivamente cobrados por los productores, incluyendo bonificaciones o sobre precios, con los equivalentes en el Mercado de Liniers de Buenos Aires, para las mismas categorías de hacienda”. (Martínez, 2011)


exportadora, que desde luego les cobra por el faenado un precio mayor a sus propios costos de procesamiento. La ampliación y diversificación del portafolio de mercados involucra su participación permanente en ferias o exposiciones de carácter mundial como ANUGA (Colonia, Alemania) o SIAL (París, Francia). En estas se hace publicidad a la asociación con el eslogan “lo mejor de la carne argentina proviene directamente de los ganaderos”16, y además se promocionan las marcas asociadas a los grupos de productores. Se destaca al respecto la diversidad de marcas desarrolladas por los consorcios, que buscan destacar atributos como una raza determinada, una región específica e incluso una forma de producir. Tal es el caso de ECOPAMPA, la marca desarrollada por un grupo de productores de carne orgánica que se ha posicionado en varios mercados con diversos cortes y productos procesados de alto valor, como las compotas orgánicas dirigidas especialmente al nicho de mercado de las madres primerizas. Más allá de la discusión sobre la conveniencia o viabilidad de producir carne orgánica, esta experiencia, que ha sido apalancada por la gestión de la Asociación Argentina de Productores Exportadores de carne (APEA)17, muestra cómo el mercado puede impulsar importantes transformaciones en las empresas ganaderas. El proceso que los consorcios han adelantado para colocar directamente carne bovina en Dubai, que puede resumirse en 5 pasos, puede servir de guía a los empresarios ganaderos que deseen incursionar en nuevos mercados y da cuenta de la importancia de la inteligencia de mercados para el éxito de un negocio exportador: 1. Detectar el mercado nicho o cliente potencial: Alrededor del mundo existen múltiples clientes que demandan carne bovina, algunos de ellos poco explorados por los países productores. Sin embargo pueden representar una oportunidad para el sector cárnico, ya que en la mayoría de los países del mundo existe población con poder adquisitivo suficiente para comprar carne. Con esto, el sector cárnico bovino argentino se ha dado cuenta que no es necesario esperar una gran apertura nacional cuando se puede trabajar con grupos de productores y varios mercados pequeños. Así, en la experiencia de la APEA la iniciativa de exportar carne a Dubai surgió entre algunos de los líderes de la organización hace cerca de 9 años, luego de observar la alta capacidad de compra de sus habitantes y el crecimiento económico de los Emiratos Árabes. 2. Revisar o gestionar acuerdos sanitarios con el país de destino. Conscientes de la oportunidad de mercado, solicitaron a las autoridades argentinas que gestionaran un acuerdo sanitario con los Emiratos Árabes, lo cual no se había realizado porque el sector no lo había requerido hasta el momento. Se inició un trabajo conjunto entre los ganaderos, las autoridades argentinas y la embajada de este país en los Emiratos para conocer los requisitos para exportación, y se pagó una visita de este país para inspeccionar

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“The very best of argentine beef coming directly from farmers” (Presentación .ppt). Las labores inteligencia de mercados y la gestión exportadora de la APEA, han sido fundamentales para el desarrollo de esta asociación. 17


las condiciones de las plantas nacionales, dando como resultado la firma del acuerdo sanitario entre ambos países. 3. Trabajo de campo en la zona para identificación de clientes y reuniones de presentación. Para concretar la venta de carne a Dubai se construyó un inventario de clientes potenciales, especialmente cadenas de hoteles, y con ayuda de la embajada y las oficinas de promoción se organizó una gira de cuatro días. Durante este tiempo se visitaron 20 o 25 clientes a quienes se presentó la organización, la localización del país y la calidad del producto. Llama la atención que pese al posicionamiento de la carne argentina en el mundo, este producto no era conocido por los clientes en Dubái, haciendo fundamental la labor de promoción directa para poder concretar los negocios. Adicionalmente, la APEA y embajada organizaron degustaciones de carne argentina invitando a los clientes potenciales, la prensa, el gobierno de Dubái y los importadores de carne americana (la mayoría de los hoteles y restaurantes en estos países compran carne estadounidense por tradición). 4. Acuerdos con clientes. Habiéndose concretado una red de hoteles como el primer cliente en Dubai, se acordó la cantidad y calidad de carne que se iba suministrar, en este caso, cortes finos. 5. Producción y cumplimiento. Para acatar los acuerdos con su nuevo cliente, la APEA definió con los consorcios de productores la cantidad y calidad de animales que cada interesado debía aportar para abastecer regularmente este mercado. Gracias a toda esta gestión, los consorcios han participado durante un año este mercado. Para garantizar la estabilidad de la oferta para el mercado internacional, cada uno de ellos tiene que exportar la cantidad pactada en un momento distinto, lo que se logra acordando con un año de anticipación, cuántos y cuáles ganaderos van a participar en cada proyecto, y cuál va a ser la cantidad aportada individualmente. Este acuerdo se formaliza mediante la firma de una carta de compromiso del productor dentro cada consorcio exportador.

Conclusiones: Criterios direccionadores para la consolidación de los Consorcios Exportadores Intentando una generalización, que abarque la experiencia vivida por los consorcios a lo largo de su historia, puede arribarse a las siguientes conclusiones: 

Escala: surge como un aspecto inherente a la razón de ser de los grupos de productores ya que para un productor individual resulta prácticamente imposible contar con una oferta de hacienda suficiente como para poder afrontar compromisos de entrega – en cantidad y calidad – de manera consistente.

Calidad: es un concepto relativo que varía en función del mercado al que se apunte; para el consumidor local calidad se asocia con características organolépticas tales como color, sabor, terneza o jugosidad; en mercados más desarrollados, el término involucra otros atributos: inocuidad, garantía de origen, características nutritivas o certificación de procesos.


Estandarización: forma parte del concepto de calidad y requiere la adaptación de la producción a un protocolo común diseñado a tal efecto. Es un punto de difícil concreción habida cuenta de la diversidad de esquemas de producción, cadenas forrajeras y variación climática que pueden convivir dentro de un grupo determinado.

Información: elemento de vital importancia para el funcionamiento y desarrollo de un grupo de productores, en la medida que permite la corrección y adaptación de los procesos y productos a las necesidades de la demanda.

Alianza: implica la necesidad de percibir al grupo como una alianza ente diferentes estamentos: productores, frigorífico, importador, cadena de distribución. Resulta más natural en su aspecto interno, es decir productores entre, integrados horizontalmente. Cuando involucra a actores ajenos y muchas veces poco conocidos requiere un tiempo mayor para vencer las desconfianzas.

Diferenciación: es una de las herramientas indispensables para los grupos, limitados para competir por volumen; implica un esfuerzo por desarrollar marcas y logotipos y desarrollar certificaciones raciales, de origen o calidad que resulten atractivas para los consumidores.

Promoción: otra de las armas desarrolladas por los consorcios, en su búsqueda del contacto directo con el consumidor final. Exige imaginación y conocimiento del mercado objetivo habida cuenta de lo costoso del rubro y los limitados recursos disponibles.


LA INDUSTRIA FRIGORÍFICA EN URUGUAY: LECCIONES EN LOS ÚLTIMOS 15 AÑOS Miguel Gularte18 Resumen En esta ponencia, Miguel Gularte, Director del frigorífico de Minerva en Uruguay, muestra cómo la industria uruguaya se consolidó como uno de los principales exportadores de carne en el mundo y cómo, a raíz de esta experiencia, Colombia podría surgir como un gran competidor a nivel mundial en este nicho de mercado. Uruguay es un país donde la ganadería es trascendental y tiene mucho peso e importancia, tanto que el 40% de las noticias de los diarios hablan de precios de ganado, remates, ferias y políticas ganaderas del país, etc. Además, el país charrúa, fuera de ser uno de los comercializadores más grande de carne en el mundo, es un gran exportador de mano de obra calificada. Según el ponente, hoy en día, Colombia está viviendo lo que Uruguay vivió hace 15 años, tiempos de potencial crecimiento, tanto en lo económico como en la industria agropecuaria. Historia de la industria en Uruguay en los últimos 15 años En un mundo donde Uruguay se encontraba con estatus libre de aftosa sin vacunación, y gracias a la labor del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) del país, y del Instituto Nacional de Carne (Instituto Nacional de Carne), en la apertura de nuevos mercados, logró la posibilidad de exportar carne fresca a todos los países, en especial Estados Unidos, Canadá, Japón y Corea del Sur. Uno de los puntos claves, que hizo que Uruguay evolucionara y progresara, fue el INAC y el Ministerio de Ganadería, quienes trabajan conjuntamente. Entre las parte nunca hubo vanidades, sino una visión clara entre ambos, buscar el bien común por el país donde se vean favorecidos las empresas y los ganaderos. Gracias al apoyo de INAC y el Ministerio de Ganadería de Uruguay, los frigoríficos comprendieron que el interesarse en conseguir bienestar animal, ayuda a abrir mercados en cualquier país y con cualquier empresa en el mundo. Además, si los frigoríficos no cumplían con los requisitos sanitarios, quedaban fuera del mercado, por lo que debían esforzarse en lograrlo. Para ese entonces, Uruguay se encontraba sanitariamente habilitado, y se asemejaba a Europa en sus tiempos de auge, con altos stocks de carne. No obstante, gracias a la disminución de los subsidios europeos a la producción y a que paso a ser un importador neto de carne, Uruguay aprovechó la oportunidad de comenzar a surgir y consolidarse en el mercado mundial. Mientras tanto, al interior del país, se iniciaba la intensificación de la transformación de los puntos de venta. Minerva en Uruguay, se adaptó a lo que el mercado demanda, con HCCP, ISO 9000 e ISO 22000, bajo el concepto que “si no se certifica que el producto es bueno, no se vende”.

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Director del Frigorífico de Minerva en Uruguay


También hubo movimiento de la población, del campo hacia la ciudad, lo que aumentó el consumo, e hizo que se demandara mas producto y a una mejor calidad. La situación en Uruguay iba marchando muy bien, donde las ineficiencias de la cadena eran cubiertas por un contexto de demanda y producción muy bueno. Sin embargo, en el 2001, el país sufrió una de las peores crisis, de fiebre aftosa, lo que dejó al descubierto los problemas de la cadena. Pero, como toda crisis, fue una oportunidad. En este caso, la oportunidad fue estrechar y sincerar mas a los productores de la industria, fomentando mejoras en la producción, donde se produzca mayor cantidad y mejor calidad. Después de la crisis, el objetivo de Minerva continuo siendo en apoyar y enseñar al productor para que sea productivo y competitivo, como hacia la compañía en Brasil y Paraguay. También modernizó la gestión de manera continua, debido a que había mucha mejora por hacer en el proyecto industrial, y aun más teniendo en cuenta que a penas se estaba saliendo de la crisis. A raíz de las modificaciones de Minerva en Uruguay, el hato en el país comenzó a tener estándar de bienestar animal, sanitario y de manejo internacional. Así como también, el apoyo de políticas gubernamentales a la cadena productiva. Esto ayudó a que las tensiones en la cadena se equilibraran de manera efectiva. Cinco razones por el cual la inversión extranjera llega a Uruguay: 

Ventajas bio-ambientales. En Uruguay hay buenas pasturas, razas definidas y no hay problemas sanitarios. Hoy en días los países no aceptan comercializar productos con empresas que no tengan en consideración los temas sanitarios, pues dejar a un lado este tema es dejar atrás las oportunidades. Reglas Gubernamentales claras y definidas. Esas reglas, deben tocar temas de orden sanitario, macroeconómico y legal. Tener las reglas claras, es lo que hace atractivo el negocio, y si es atractivo para el inversor, es favorable a quien lleve el negocio a nivel local. En Uruguay, el ganadero entiende que con ese marco sanitario, económico y legal, su negocio prosperará. Mano de Obra Capacidad. Hay que darle la mayor importancia al área de Recursos Humanos. La conformación de una empresa son sus empleados, por consiguiente, lo ideal es calificarla constantemente, así como también entrenarla y apostarle a ellos. Sin embargo, hay que partir de una base, y es la educación y la calificación. Política de Apertura Comercial. En Uruguay, las embajadas marchan como si fueran una oficina comercial. El apoyo que se recibe en una embajada radicada en Uruguay, no es lo que una empresa puede comprar, como servicio legal, sino que su embajada es su ayuda comercial, lo que es una regla para el país charrúa. Potencial de Crecimiento. Nadie llega a un país para quedar estancado en un negocio. En Uruguay estaba en auge el potencial de crecimiento, no solo productivo, industrial y comercial, sino el conjunto de potencialidad de crecimiento en esos tres rubros.


Características de la industria frigorífica de Uruguay Marco legal estable El Estado brinda un marco estable, pero no interviene en el funcionamiento de la cadena. Hay veces que la tentación del gobierno de intervenir en crear leyes de prohibición a la exportación e importación afecta de manera negativa la evolución del sector, y es ahí donde el Estado tiene que estar presente, teniendo reglas inmutables o invariables con el fin de mejorar. Manejo sanitario. Hoy en día, el mundo no acepta que los países no hagan su tarea en casa. La credibilidad y seriedad de manejo sanitario es crucial, quien piense lo contrario está totalmente errado. Cuando Uruguay tuvo la crisis del aftosa, fue totalmente transparente en su proceso de erradicación, lo que hizo que lo catalogara “Libre de aftosa con vacunación”, y aun así, hoy en día, Uruguay logra exportar carne fresca a Estados Unidos y Canadá; situación que no todos los países pueden alcanzar con el mismo status. Reinversión en utilidades Tanto de la industria como de los productores. El mundo quiere empresas modernas y que estén modernizándose constantemente, y eso demanda que la capacidad de reinversión de la industria y de los productores tenga que ser muy grande. En Uruguay eso es una realidad. Relaciones laborales constructivas. Los empleados son importantes en el negocio, si no hay una buena relación constructiva y hay enfrentamientos, se está perdiendo en conjunto una gran oportunidad. Fortalezas y debilidades de la industria uruguaya Las fortalezas que tiene Uruguay, son las mismas que tienen muchos sectores en el mundo  Industria moderna.  Un productor bien Informado. Es la mejor circunstancia que pueda tener la industria, ya que él es quien participa en el proceso. Por otro lado, un productor mal informado, es un productor desconfiado y desconforme.  Estatus sanitario sólido.  Entorno económico estable. No tiene sentido tener una cadena productiva, pujante, motivar al productor, aumentar la producción, abrir mercado, tener el apoyo de INAC y del Ministerio, hacer todos los deberes, para después no tener un marco económico, donde la inversión nacional y extranjera se desestimula. Pero también, la cadena en Uruguay tiene debilidades, originadas en gran parte en las condiciones climáticas, lo que hace que en unas oportunidades se encuentra mayor oferta y en otras menor oferta. Eso hace que la industria tenga que trabajar sobredimensionada, factor que en Uruguay va más allá de lo ideal. En resumen: 

La capacidad instalada creció por encima del aumento del hato.


El sacrificio es estable pero por debajo del potencial. Hoy en día en el mundo, donde se demanda mucho alimento, hay que tener potencial de crecimiento de la aumento de producción. Tensión laboral creciente. Así como no se puede permitir que se piense que un frigorífico puede existir sin productores, tampoco se puede tener un obrero que piense que puede sobrevivir sin empresa. Esta situación es uno de los errores que cometen algunos gobiernos de izquierda, lo que fomenta un gremialismo muy agresivo. Atraso cambiario. Es un tema de que afecta no solo a Uruguay sino a todo el mundo. Además, en el país uruguayo el 70% de las comercializaciones de los productos son por medio de exportaciones y el 30% restante va dirigido al mercado interno.

¿Qué pasa en el mundo? Gracias a la globalización, lo que suceda en Rusia, podría afectar cualquier parte del mundo. Esa es la gran ventaja de las grandes corporaciones en la industria frigorífica que hoy están en varios países y puedan tener la capacidad de mitigar el riesgo. El mapa mundial es el siguiente: Rusia. De ser un país que no importada nada, una economía totalmente cerrada y quebrada, pasó a ser el segundo mayor importador de carne en el mundo, seguido de Estados Unidos. Hoy en día, Rusia es el principal cliente de Uruguay. China. Gran importador de productos. Europa. Vive una situación atípica. Es verdad que está viviendo una crisis general, lo que hace que su demanda sea mucho más cautelosa, pero su oferta es limitada, lo que genera un auto equilibrio. Estados Unidos. Sigue siendo un gran mercado. Vender a Estados Unidos en crisis es mejor que vender a varios países en prosperidad. Un nicho de mercado en EE.UU. es un mundo para nosotros los latinoamericanos, ya que el poder económico y la capacidad de consumo de ese país asombroso. Mercados emergentes. Vienen creciendo. Hoy en día tenemos a Sudamérica creciendo, hay consumo, hay traslado de gente del campo a la ciudad, en pocas palabras, hay crecimiento económico, si hay crecimiento económico hay consumo, en especial consumo de carne vacuna. Colombia Colombia tiene características muy parecidas a los de Uruguay.   

Un gran hato de aproximadamente 25 millones de cabezas. Es una cantidad importante en cualquier parte del mundo, mirándolo sobre cualquier punto de vista. Reglas gubernamentales bastantes claras. Mano de obra abundante. En el mundo hoy no hay mano de obra. Brasil, por ejemplo, no tiene disponibilidad de mano de obra debida a que el crecimiento de la industria manufacturera. Por consiguiente, no solo hay que calificarla, sino tener programas para poder mantenerla, porque si no llega otra compañía y se las lleva.


Tiene aproximadamente 45 millones de habitantes, un mercado interno bastante atractivo, que va crecer. Según analistas económicos, la población va dejar a un lado la línea del menos favorecido y va entrar con mejores ingresos y va gastar más, lo que va hacer que incremente el consumo. Esta situación hará que el consumidor colombiano sea más exigente, lo que traducirá en una oportunidad para el sector colombiano. TLC con Estados Unidos. Para el sector ganadero exportador, una vez tenga Colombia 100% trazado el hato y tenga las prácticas sanitarias de vacunación perfectamente establecidos; la posibilidad de tener el mercado americano a un paso, será una ventaja incomparable.

Todo lo anterior demuestra que Colombia tiene un excelente potencial de crecimiento. Sin embargo, hay que poner en práctica el Decreto 1500, en su totalidad, no parcialmente, ni con postergaciones. Si se pone en rigor el Decreto 1500, va tener una ganadería de primera calidad. El futuro de la cadena se basa en tres actores fundamentales: un gobierno que hace su papel sin intervenir; una industria que se moderniza y entiende el papel de su relación con el productor y productores que están bien informados, bien asistidos y que comprende que su negocio es una parte muy importante de la cadena; y reglas estables. Si hay claridad en todo eso, Colombia será un participante de escala mundial en el mercado de la exportación de carne bovina.


ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN E INTEGRACIÓN DE LA INDUSTRIA FRIGORÍFICA BRASILERA Sergio de Zen

Resumen La evolución, los principales atributos del sector cárnico bovino brasilero y sus perspectivas, tanto de su producción ganadera como de su industria, es el tema central de la ponencia de Sergio Zen. Además de mostrar la complementariedad y equilibrio que debe manejar un sector para abastecer tanto el mercado interno como el externo, Zen resalta la importancia que ha tenido para Brasil contar con sistemas de información que le han conducido a la toma de decisiones acertadas y a responder con competitividad a la creciente demanda mundial y brasilera de carne bovina. También resulta interesante señalar que para Zen, Brasil no tendrá carne suficiente para abastecer los mercados internacionales como lo ha venido haciendo, pues debe prestar atención a la demanda nacional que está en aumento. Esta limitación podría significar una oportunidad para Colombia, que podría proveer carne al noreste de Brasil, que es un área turística aislada del resto del país pero cercana a Colombia, y no cuenta con una oferta suficiente, advierte Zen. Brasil y la demanda creciente de carne bovina Las expectativas de producción, consumo y oferta de carne bovina a nivel global de acuerdo con cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (CEPEA), indican que el mundo deberá enfrentarse en los próximos años a una escasez de este producto. Según cálculos del CEPEA, un crecimiento anual del PIB mundial mayor al 3,9% será suficiente para generar un incremento en la demanda de carne bovina que supere la oferta proyectada según la tendencia actual. En consecuencia, el crecimiento mundial del 5% que se espera alcanzar a partir de 2013, unido a un incremento en productividad de la ganadería tan solo del 1%, suponen un déficit creciente, que en 2015 superaría los 5 millones de toneladas. Frente a este panorama, se señala que países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Colombia, por sus ventajas comparativas y/o competitivas, cuentan con todo el potencial para abastecer de carne bovina a la población planetaria. Siguiendo la tendencia mundial, el consumo de carne en Brasil ha experimentado un importante incremento en las dos últimas décadas, alcanzando en 2011 un tamaño de mercado de 40 a 42 billones de reales para carne bovina, equivalentes a USD 26 – 27 millones y cerca de 40 kg per cápita año. Esto ha estado ligado a la evolución de la economía brasileña que tuvo lugar a partir de


1994, cuando debido a múltiples transformaciones, la estructura social comenzó a evolucionar progresivamente hacia una más equitativa. El crecimiento económico nacional que actualmente supera el 4% anual, sumado a un aumento en el crédito, han incrementado de forma importante la capacidad de compra de la población en general y por ello el consumo de carne. Pero también ha significado un aumento importante de la población de altos ingresos y de la clase media, y esta última, que está representada actualmente por más de 100 millones de personas, ha propiciado un aun mayor crecimiento en la demanda de proteína animal. (Ver Figura : ¿Cuánto gastan los brasileros en carne bovina al año?). Al aumentar la capacidad adquisitiva, se ha incrementado en primer lugar el consumo de carne de cerdo seguido del de bovino, y al mejorar la situación económica las preferencias de los brasileros se han inclinado hacia el consumo de carne bovina de mejor calidad. Esta última actualmente tiene una importante demanda, y aunque las preferencias no han conducido a un incremento sustancial en la cantidad total de proteína animal consumida, indica que este país ha evolucionado hacia una mayor valoración de la calidad de este producto. Figura: ¿Cuánto gastan los brasileros en carne bovina al año?. Billones de reales 42,9 41,4 41,4 42,4

45 38,2

40 33,9

35 30,2

30 25

22,2

23,4

22,1

24

25,1 24,9

26,1

27,3

20 15 10 5 0 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Fuente: POF/IBGE

Las cifras sobre la evolución de la tasa de inversión real en Brasil muestran un incremento continuo, lo que hace pensar que el mercado doméstico así lo hará en 2012/13. Se prevé que con un aumento del 4,0% anual en el PIB a partir de 2013, Brasil en 2015 estará consumiendo 8,7 millones de toneladas de carne. Por lo anterior, el aumento de la producción se ha convertido en una preocupación del gobierno brasilero. Exportaciones Finalmente, esta experiencia brasilera también es una invitación para que Colombia implemente medidas para aumentar su propia demanda de carne bovina, ofreciendo productos a precios bajos que permitan masificar el consumo. Brasil hoy exporta carne bovina a 107 países en el mundo, dentro de los que se incluyen Rusia, Hong Kong, los países europeos y los de Medio Oriente y Norte de África (MENA), teniendo una baja dependencia de un solo mercado. Sin embargo, en la actualidad al país no le interesa aumentar el número de destinos para la carne bovina pues tiene un mercado interno muy


importante que debe abastecer. Por eso, pese a la abundancia de mercados de exportación el 75% de la producción brasilera se destina al consumo interno. Esto implica que el sector cárnico bovino, que no puede crecer a la misma velocidad que lo hace la tasa de inversión, no tendrá carne suficiente para abastecer los mercados internacionales como lo ha venido haciendo, ya que debe prestar atención a la demanda nacional de carne que está en aumento. Esta limitación del sector productivo brasilero podría significar una oportunidad para Colombia, ya que además de atender mercados de exportación, este país podría proveer carne al noreste de Brasil. El noreste es un área aislada del resto del país pero cercana a Colombia, no cuenta con una oferta suficiente, es una zona turística, sus ingresos están creciendo rápidamente y la producción brasilera estará orientada a abastecer al mercado externo y a otras regiones del interior. Economía brasilera El aumento de la demanda mundial y brasilera de carne bovina, así como el mejoramiento de la economía de ese país, han propiciado durante las dos últimas décadas una importante transformación en todos los eslabones de la cadena cárnica bovina. Antes de esta transformación, que tuvo sus inicios hacia 1994, el país se veía afectado por problemas económicos y políticos, se tenían divisas con una alta inflación, y hasta ese momento nadie había querido invertir en el sector cárnico por lo que había serios problemas para mantener la industria. Este último carecía de estrategias de desarrollo de sus empresas y fortalecimiento del consumo nacional, los productores solo estaban motivados a mantener el valor de su producto, y en general, la industria y el gobierno no respetaban acuerdos internacionales. Para cambiar su historia, uno de los principales retos que tuvo que enfrentar la economía brasileña fue la reducción de la inflación, que llegó a superar el 100%, principalmente en las dos décadas anteriores a 1994. Luego de ese año, ha logrado una importante y progresiva reducción, al punto de que frente a la proyección del 8% para 2011, cerró al finalizar el año en 6,5% (Figura: Inflación brasilera – IPCA (%)). Adicionalmente, la industria cárnica ha debido lidiar con la alta volatilidad de la tasa de cambio del real19 y su sobrevaluación, problemas aún no resueltos y en cuya solución se tiene claridad sobre la inconveniencia de la intervención del estado. Posición de Brasil en el panorama mundial de la producción de carne bovina Brasil es el segundo productor mundial de carne bovina luego de Estados Unidos, seguido en orden descendente por la Unión Europea, China, Argentina, India, Australia, Méjico, Rusia y Canadá (Ver Figura: Productores de carne. Top 10). Además encabeza la lista de los 10 principales exportadores del mundo, que incluyen a Australia, Estados Unidos, India, Nueva Zelanda, Canadá Uruguay, Argentina, Paraguay y la Unión Europea y que representan en conjunto más del 96% del volumen total exportado.

19

La volatilidad está ligada a altísima liquidez del mercado brasilero, que se encuentra entre las mayores del mundo. Esta ha sido un importante atractor de la inversión directa en este país, por lo que muchas compañías colocan allí el dinero, pero cuando hay problemas sus países de origen lo retiran, propiciando la volatilidad.


Brasil es igualmente relevante a nivel mundial por sus bajos costos de producción de ternero y novillo gordo, tal como lo muestran las cifras presentadas por Agribenchmark/CEPEA para fincas seleccionadas de más de 15 países. También se resalta la competitividad de las fincas colombianas en esta variable, y sus costos, muy cercanos brasileros, se convierten en una ventaja competitiva que podría posicionar al país dentro de la lista de los principales productores.

Figura: Inflación brasilera – IPCA (%) 25

20

%

15

10

5

0 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011*

Fuente: : IBGE. * Proyección – Banco Central de Brazil – 4,39%

Figura: Productores de carne. Top 10. Canada Russia Mexico Australia India Argentina China EU-27 Brazil USA 0%

5%

10%

15%

20%

25%

Fuente: USDA/FAOStat

Esto contrasta con el comportamiento del número de terneros destetados por vaca en Brasil, ya que según la misma fuente, los indicadores de este país son los menos competitivos junto con los de Indonesia, siendo inferiores al 74%. Es claro que Brasil tiene la necesidad y el potencial para mejorar su productividad en este sentido, ya que ha logrado mejorar el destete de forma importante en los últimos 10 años. Incluso se encuentran ganaderos localizados en zonas como El Pantanal que alcanzan un indicador del 90%. Pero la baja productividad de la ganadería brasilera


también se evidencia en la ganancia de peso diario que es baja en comparación con la de los países con los que se compara, aunque existen regiones como la amazonia de este país con mejores indicadores en ese sentido. Una relación entre los costos de producción y la cantidad de carne bovina producida muestra que Argentina y Brasil son relevantes en estas dos variables: En primer lugar logran producir carne a 200 US$ y 240 US$ / 100 kg e.q., respectivamente, y en segundo lugar, representan el 7% y el 26% de la producción total alcanzada por los países analizados en Agribenchmark (que representan 71% de la producción mundial). Esto contrasta con Colombia, que representa el 3% de la producción, pero tiene unos costos de producción cercanos a los 350 US$ (Figura: Costo total ternero). Figura: Costo total ternero. US$/100kg pv. 800

Opportunity cost

700

Depreciation

600

Cash cost

500 400 300 200

ZA-200 ZA-250 ZA-400

AU-440 AU-500 AU-1000 AU-1100

ID-2 ID-3 ID-4

CN-2

CO-65 CO-220 CO-400 CO-1100

BR-400 BR-1070

AR-700 AR-730 AR-800 AR-1000

MX-120

US-160 US-240 US-500

CA-170

CZ-420

UA-295 UA-410

SE-95

NO-45

UK-40 UK-100 UK-105

ES-80 ES-150

FR-80B FR-80 FR-85

DE-100 DE-1100 DE-1400

0

AT-25C AT-30

100

Fuente: Agribenchmark/CEPEA

Figura: Peso en la producción y precio de carne bovina en grupo de países Agribenchmark.

Fuente: Agribenchmark 2010

Las cifras presentadas anteriormente, refuerzan la idea de que la reducción de los costos de producción, así como la investigación y análisis de los mismos, deben ser tareas permanentes para


la ganadería colombiana ya son el soporte para el desarrollo de estrategias acertadas hacia el mejoramiento de la competitividad de este eslabón. Los impulsores del desarrollo sectorial - Productividad Pese a que aún debe mejorarse, el aumento de la producción ganadera ha sido sin lugar a dudas uno de los principales motores del desarrollo sectorial brasileño. En las últimas décadas le ha permitido incrementar su oferta para abastecer el mercado interno creciente y los mercados de exportación. En virtud de lo anterior, uno de los principales retos superados por Brasil ha sido el mejoramiento de la productividad, que ha significado una mayor producción por unidad de área sin requerir un aumento significativo en la extensión ocupada por la ganadería. Un indicador claro de esto es que en el país se observa una reducción en el número de vacas pero una importante mejora en natalidad, que pasó de un 40% a cerca de un 60%. Lo anterior ha resultado muy favorable para el sector, ya que ha permitido reducir al mínimo los procesos de deforestación de la selva amazónica a manos de la ganadería, fenómeno que históricamente ha recibido una importante sanción social a nivel mundial, y que actualmente recibe un fuerte control por parte de las autoridades brasileras. Un ejemplo de cómo en el país se ha logrado favorecer la productividad, son los feedlots observados en el Estado de Mato Grosso, el mayor productor de carne bovina de Brasil. En estos sistemas los animales pastorean durante 8 meses y en el resto del año se acelera el proceso de engorde mediante el suministro de alimentos cortados. Los resultados de un censo realizado en ese Estado, muestran que tiene actualmente una capacidad total para alimentar en feedlots más de 520.000 animales, que representan el 35,95 % del sacrifício nacional entre septiembre y noviembre, y una proporción sumamente importante del sacrificio de Mato Grosso. La información aportada por 120 productores brasileros muestra, según análisis de la universidad de Sao Paulo, que el aumento del costo operacional total de la actividad ganadera entre 2004 y 2011 estuvo cercano a la inflación en el 90% de los casos, y que ha habido un aumento en la productividad, evidente en el logro de una mayor producción con menos inputs por unidad de producto. Las cifras aportadas por fincas típicas brasileras, muestran en su balance de 2010 que los resultados son favorables para la producción en términos generales y que la rentabilidad promedio ha venido en aumento desde 2007. Sin embargo también indican que el reto para la ganadería brasilera en los próximos años será garantizar y mejorar la producción de terneros. En general, los sistemas de cría son menos rentables que el sector terminador/cebador, y corren un mayor riesgo de perder terrenos ganaderos por el cambio de uso del suelo hacia otras actividades debido al costo de oportunidad de la tierra. Y aunque el sector cebador cuenta con un mayor capital de inversión, no hay certeza de que sea suficiente para mejorar la productividad a los niveles requeridos por el sector. Producción potencial de Brasil, Estado de Mato Grosso Frente al desafío del sector cárnico bovino brasilero de producir las cantidades suficientes de carne para abastecer los mercados, este país debe cuestionarse sobre si cuenta con suficiente


tierra para producir biocombustibles y proteína animal o necesita ampliar la frontera agropecuaria y deforestar la amazonia. Una posible aproximación para responder esta pregunta es el análisis del uso y disponibilidad de tierra en Brasil. Las 851 millones de hectáreas de Brasil están distribuidas en pasturas (170 mill), unidades de conservación (176 mill), tierras indígenas (118 mill) y sociales (MST) (77 mill), áreas de cultivo (72 mill), bosques plantados (5 mill), otros usos (160 mill) y zonas inexploradas no consideradas selva amazónica (106 mill). Aunque estas últimas de acuerdo con la ley nacional podrían estar disponibles para la agricultura, su ocupación no es necesaria ya que el país cuenta con más extensión en pastizales de las que necesita. Retomando las cifras anteriores, Brasil debe optimizar el uso de sus 170 millones de hectáreas en pastizales, de los cuales 74 están en pastos naturales y 97 corresponden a pasturas con algún nivel de degradación. Esto puede lograrse mediante la aplicación de fertilizantes, siembra de nuevas variedades de pastos, uso de suplementos minerales en algunas áreas y mejoramiento genético. De contar con la disponibilidad de capital para que los productores inviertan en lo anterior, y con el manejo empresarial y gestión técnica de las fincas necesarios para direccionar la producción hacia los resultados esperados, el país podría mejorar de forma importante su productividad promedio por hectárea. Tomando como referencia la situación del estado de Matto Groso, una simulación del panorama potencial de la ganadería brasilera si el país hiciera una conversión hacia sistemas intensivos y semi-intensivos arroja los siguientes resultados: Una finca de 1000 Ha en Matto Groso, con pasturas degradadas, requiere para la conversión a un sistema semi-intensivo una inversión de $USD 610,05/Ha, y una de $USD 1.313,71/Ha para implementar uno intensivo. En consecuencia la inversión necesaria para convertir los 97 millones de Ha de pasturas degradadas en sistemas semi-intensivos sería de US$ 59 billones y para implementar sistemas intensivos sería de US$ 127 billones de dólares. Yendo más allá, la implementación de sistemas intensivos en toda el área ganadera nacional, permitiría a Brasil en 170 millones de Ha mantener 821,6 millones de animales. Este número representa el 84% del hato bovino mundial, que según cifras de USDA alcanzó en 2009, 979 millones de bovinos. Aunque aumentar el hato hasta estos niveles no es realmente viable para el país, los cálculos presentados muestran que la intensificación de la actividad ganadera le permitiría al país mantener su hato nacional actual en un área mucho menor: -

42,47 millones de Ha si el país se convirtiera a sistemas intensivos. 94,61 millones de Ha si el país se convirtiera a sistemas semi- intensivos.

Lo anterior permitiría liberar extensiones importantes de tierra que se podrían emplear en otras actividades tales como la producción de biocombustibles. Finalmente, se considera que la intensificación de la ganadería es uno de los más importantes y difíciles desafíos que está enfrentando con algún éxito el sector cárnico bovino brasilero. Pero al mismo tiempo se convierte en un reto y una enorme posibilidad para mejorar la productividad de


la ganadería colombiana de forma rápida y eficiente por las ventajas comparativas con que cuenta el país para el desarrollo de esta actividad. Industria cárnica bovina brasilera. Una mirada histórica Acompañando el mejoramiento de la producción ganadera que soporta la cadena cárnica bovina brasilera, la industria también ha evolucionado para convertir al país en uno de los principales jugadores del mercado mundial de carne. Cuando la industria comenzó a hacer inversiones en este sector, Brasil contaba con 500 empresas. De estas solo quedan cerca de 300, las cuales han sufrido una revolución sustancial en su concepto. Independientemente de si la reducción en el número de industrias es favorable o no para un sector, el caso brasilero muestra que la transformación vivida ha tenido buenos resultados. Una mirada retrospectiva permite identificar varios momentos determinantes para la consolidación de esta industria: 1. A inicios de la década del 90 Argentina se consolidaba como uno de los mayores exportadores mundiales de carne de res, apalancado en el mejoramiento de su productividad y de inversiones de la industria. 2. Cuatro grandes compañías internacionales comienzan a invertir en esta industria brasilera: Wilson, Anglo, Swift, Armour, y hubo exportaciones en carnes cocidas. 3. Desarrollo tecnológico y de recursos humanos para apalancar la competitividad del sector: A partir de 1992 se comenzó a invertir en EMBRAPA (Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária), empresa originada de 2 universidades que habían recibido recursos importantes desde 1960, para impulsar una revolución tecnológica en el sector agrícola. Brasil inicia la exportación de pollo. 4. La administración dictatorial ofrece recursos para invertir en la industria y se avanza en la nacionalización de la industria cárnica bovina. 5. Desarrollo e integración de los sectores aviar y porcino. Brasil se convierte en uno de los mayores exportadores de pollo, pero la industria bovina permanece separada de las industrias aviar y porcina. En 1999 Brasil sufre un cambio en su sistema de tasa de cambio, y se convierte en un sistema fluctuante. Inicialmente el real perdió más del 50% de su valor, mientras en Europa se sufrían afectaciones por fiebre aftosa y vacas locas y Brasil había recesión económica con un mercado interno estancado. En este contexto, el valor del real disminuyó con respecto al dólar, y la suma de todo esto propició las exportaciones, siendo esta época considerada una revolución para el país. 6. Grandes rendimientos financieros en la industria cárnica, inestabilidad política y económica. 7. Estabilización en Brasil y Argentina y sobrevaluación de la moneda de este último país. Se incrementa el mercado interno brasilero por ingresos crecientes de la población. 8. Aumento en la tasa de ingresos en Brasil: Devaluación del real, las afectaciones por la enfermedad de las vacas locas y la fiebre aftosa en el mundo, permiten a la carne brasilera ingresar a nuevos mercados. 9. Las compañías brasileras de aves y cerdo se privatizan y las industrias del sector cárnico bovino comienzan a crecer y tener fusiones y adquisiciones.


10. Las compañías brasileras compran otras suramericanas; se hacen IPO (Initial Public Offering) de compañías brasileras, que genera recursos que permiten su crecimiento y apertura. 11. La crisis internacional, hace que el mercado local comience a soportar el crecimiento del sector en Brasil; disminuye la disponibilidad de dinero de la industria para hacer inversiones y el precio del ganado aumenta a nivel nacional e internacional. Estos fenómenos motivan a las empresas a cambiar su sistema operativo, evolucionando hacia sistemas logísticos de distribución de carne bovina con mayor alcance nacional, cuyos resultados se verán en el futuro. Varias industrias medianas recuperan capacidad financiera mediante múltiples estrategias, algunas de estas soportadas con dinero del gobierno brasilero. Sin embargo, posteriormente este último también tuvo un cambio en sus políticas y actualmente no está destinando dinero para esta industria. En la actualidad Brasil cuenta con 183 plantas de beneficio con inspección federal (SIF), 71 de las cuales forman parte de los 4 principales grupos industriales, JBS (Friboi + Bertin) (50%), Minerva (8,5%), Grupo Marfrig (Mercosul- Margem) (38%) y BR Foods (2,8%), cuyo valor en la bolsa de valores de Sao Paulo ha venido en aumento desde 2008. Es de resaltar que el papel del gobierno con relación a estas empresas ha consistido en apoyar su crecimiento, pero también en obtener retornos de sus inversiones sin que esto signifique tener control sobre ellas. Así, el gobierno es dueño de tan solo el 18% de las acciones de JBS, el 55% de las de Marfrig y menos del 6% de las de Minerva, y su participación en consiste en la compra de acciones que cambia posteriormente en los bancos de desarrollo nacional con accionistas. Estas grandes empresas cambiaron la mentalidad y el patrón comercial brasilero, con nuevas ideas para manejar el riesgo sanitario, de mercado y de producción, con resultados positivos para la consolidación del sector: Riesgo sanitario: Debido a que el sistema federal abrió la posibilidad de discusión sobre cómo lograr la trazabilidad, cada estado brasilero ha querido desarrollar diferentes estrategias para implementarla. Sin embargo, actualmente el país está cerca de lograr un acuerdo para transferir el manejo de un sistema de control de la trazabilidad al Ministerio de Agricultura y a la Confederación Nacional de Agricultura (asociación privada de ganaderos), estrategia similar a la empleada por Uruguay. No obstante, frente a la aplicación de la trazabilidad, los ganaderos Brasileros mantienen vigentes dos cuestionamientos: en primer lugar, hasta qué punto su aplicación es realmente una oportunidad o un costo, y en segundo lugar, quién va a pagar realmente este costo. Aunque muchos productores en Brasil han hecho inversiones importantes en trazabilidad con resultados tangibles en el mejoramiento de la gestión y manejo de las fincas, aún sigue siendo un costo adicional que no está compensado en todos los casos. En cuanto al control sanitario, Brasil cuenta con zonas libres de aftosa con vacunación y zonas libres sin vacunación. Aunque esta regionalización no es aceptada por Estados Unidos, Corea ni Japón, sí es permitida por varios mercados como el europeo. Las compañías brasileras han entendido esta realidad y por eso cuentan con plantas localizadas en regiones de Brasil con


distintos estatus sanitarios, lo que les permite diversificar sus posibilidades de mercado. La única región no ocupada por la industria es el noreste de Brasil, donde la inversión no se considera atractiva por considerarse una zona riesgosa para ello. Riesgo del mercado: Para controlar este tipo de riesgos Brasil cuenta con un mercado de futuros, que permite a los ganaderos vender su producción por adelantado, a un precio fijo, y así planificar con seguridad sus inversiones. Actualmente el 38% de la producción nacional (ganado gordo en pie) se está comercializando por esta vía, aunque algunos consideran que puede representar un problema para los ganaderos que requieren un flujo de caja permanente para cumplir con los requerimientos de su sistema productivo. Actualmente existen múltiples herramientas de este tipo20, que probablemente se consolidarán con el tiempo como el futuro del mercado de este sector. Riesgo de producción: Además del mercado de futuros, la planificación sustentada en información detallada de las fincas permite manejar estos riesgos y hacer de la ganadería una actividad económicamente más atractiva que otros usos del suelo. Para el manejo de los riesgos de producción en Brasil existen alternativas como la terminación de animales en corrales o la implementación de sistemas de rotación de pastos, soya y maíz, una tecnología que ha sido eficiente en el mantenimiento de la producción a lo largo del año. Respecto al debate sobre la competencia de la ganadería por el uso del suelo con otras actividades como la producción de biocombustibles, también se considera que existe de parte de los productores una predilección hacia la primera. Esta obedece por un lado, al arraigo cultural e histórico de la ganadería en estas regiones, y por otro, a que ésta es vista como una actividad de rentabilidad media, pero menos riesgosa y más estable en comparación con la agricultura. Información: eje fundamental de la competitividad del sector. Uno de los elementos fundamentales para el desarrollo sectorial es que los actores que lo conforman tengan acceso a información que les permita tomar decisiones acertadas. Dando respuesta a esta necesidad, desde 1999 en Brasil se dio inicio a la construcción de un sistema de información sectorial nacional con la participación de la Universidad de Sao Paulo, que asume un rol netamente técnico, separado de la política. Los insumos que alimentan el sistema son, de una parte, la información sobre precios aportada diariamente por 5.000 productores de todo el país que se contactan telefónicamente, y de otro lado, información más detallada sobre precios, costos, insumos utilizados y otros procesos, aportada por más de 120 productores. Además de las estrategias de captura de datos, el país cuenta con un robusto sistema de análisis de los mismos, que permite generar información útil para facilitar la toma de decisiones informadas por parte de la industria y los ganaderos.

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Por ejemplo Marfrig, además del mercado de futuro ofrece a los ganaderos un contrato a término.


En el sistema de información se analizan diferentes regiones del país. En particular, se señala que el norte del Brasil ofrece información que podría ser utilizada por los ganaderos colombianos, ya que en esta región existe el know how sobre cómo producir en el trópico. Así, el sistema de información desarrollado por la Universidad de Sao Paulo se pone al alcance de los compradores mundiales, en plataformas como Thompson Reuters a partir de 2011, para facilitar la concreción de negocios. Así mismo, se ha logrado comprobar que existen segmentos de consumidores en países europeos que prefieren consumir un producto con información en el idioma principal y el etiquetado que uno genérico. El gran desafío de un país para convertirse en un jugador importante en el mercado cárnico mundial, que es darse a conocer como un buen proveedor, también depende de la información. El país debe contar con controles sanitarios efectivos y trazabilidad, que se soportan en la disponibilidad de datos actualizados, completos y transparentes que motiven y generen confianza entre posibles compradores del producto, y ante todo debe respetar permanentemente los acuerdos establecidos en los intercambios comerciales. Así, la información resulta estratégica para que un país pueda mostrar cómo es, cómo hace las cosas actualmente y qué puede llegar a hacer. Esa claridad y transparencia ha facilitado en Brasil la financiación por parte de los bancos nacionales y extranjeros, que confían en este sector para invertir a largo plazo, tanto en los ganaderos como en la industria.


COMPARTIENDO EXPERIENCIAS GANADERAS: EL CASO DE URUGUAY Pablo Caputi - Uruguay Resumen Pablo Caputi analiza los puntos críticos de la cadena cárnica bovina utilizando como simil, un auto de carreras que compite en la “carrera cárnica” de la que participan los países productores. Cada una de las partes fundamentales del auto representa diferentes factores de la cadena que deben monitorearse para mantenerse y consolidarse como un jugador importante en el mercado mundial de este producto. Propiciar o acelerar la transformación sectorial teniendo en cuenta estos elementos, resulta necesario y estratégico, pues países líderes del mercado tienen problemas para abastecer una demanda mundial en continuo crecimiento. Señala que los aprendizajes realizados por países como Uruguay, son un insumo valioso que la cadena colombiana debe capitalizar para competir en esta carrera cárnica incurriendo en menos errores y con mayor velocidad y estabilidad.

Una forma de entender la cadena cárnica El desempeño de la cadena cárnica bovina es como un auto que compite en la “carrera cárnica”, manejado por pilotos -sector público y el privado-, quienes realizan maniobras más o menos acertadas. La competitividad de este sector dependerá, entonces, de que estos actores identifiquen con precisión las piezas que faltan o deben reemplazarse en el vehículo y de que sus pilotos hagan los movimientos más indicados para llegar a la meta. Un buen auto de competencia Pese a que enfrenta algunas limitaciones, Uruguay es uno de los líderes de esta “carrera cárnica”. Los que vienen detrás, incluyendo a Colombia, deben aprender de la experiencia de este y otros competidores que están adelante, y forzarse a ser cada vez mejores. Utilizando la analogía, existen 8 elementos clave que requiere un buen auto de competencia: 1. Buenos neumáticos. Son condición fundamental porque sin ellos no es posible avanzar en algún sentido, y corresponden al concepto “sanidad”, que condiciona cualquier posibilidad de entrar a los mercados. Para alcanzar los estándares requeridos el sector debe tener paciencia, perseverancia, y sobre todo, educar a los productores, tal como tuvo que hacerse en Uruguay para lograr por ejemplo que todos vacunaran. Las llanta delanteras empujan al sector corresponden. El derecho, al control de la vaca loca; y el izquierdo, al de aftosa. Las de atrás corresponden a E.coli y brucelosis. Cualquier inversión en sanidad se considera por tanto, provechosa, y para lograr resultados, la profesión veterinaria tiene una gran responsabilidad.


2. Buenos motores. Corresponden a la fuerza que empuja al vehículo. En el sector cárnico equivalen a los mercados, interno y externo, cuya combinación debe funcionar como un círculo virtuoso. Uruguay cuenta con un motor de 1000 cm³ (1/3) en el mercado interno, y 2000 cm³ (2/3) en el internacional, mientras que en Brasil y Argentina el mercado doméstico supera el 75%. Sin embargo, en estos dos países el 10-15% restante es fundamental para que los números globales de la cadena cierren. Los mercados externos, también conectan a la cadena con los estándares más altos de calidad y propician el mejoramiento del producto para el consumo nacional. De forma similar a Brasil y Argentina, Colombia cuenta actualmente con un importantísimo mercado interno que debe entender, cuidar y desarrollar ya que es el soporte fundamental de su economía sectorial. Las exportaciones para el país tienen un papel complementario, y funcionan como un lugar donde colocar ciertos cortes o ubicar algunos nichos. 3. Buena transmisión. Las señales de precios funcionan como la transmisión, que permite hacer llegar a las llantas las señales de los mercados para que el sector avance, indicándole aquello que es valioso. Pero para esto, la transmisión debe ser un sistema claro y no debe distorsionarse con intervenciones de cualquier tipo, incluyendo las gubernamentales. La información tiene que ser un insumo abundante y barato, y su valor reposa en el análisis que se haga de los datos, independientemente de la cantidad de los mismos. Invertir en información de calidad siempre paga porque permite a los “pilotos” tomar decisiones acertadas respecto a la mejor forma de maniobrar el vehículo. Por lo tanto, para canalizar la fuerza de los mercados se precisa recoger las señales de precios, que orientan al empresario sobre la dirección o sentido que deben tomar sus inversiones. Uruguay ha avanzado mucho en la sofisticación de los sistemas de información, y se considera que incluso la intermediación puede agregar valor si aporta información (de lo contrario es un costo). 4. Buena seguridad. En los vehículos, seguridad significa contar con equipos como airbags, frenos o barras laterales, equivalentes en la cadena cárnica a todas aquellas estrategias para prevenir riesgos sanitarios, de precios, etc. Dentro de estos elementos de seguridad se incluyen diseños de seguros, mercado de futuros y mecanismos de compensación, entre otros. Para controlar los riesgos las empresas deben contar con planes de mediano y largo plazo, siendo conscientes de que antes de obtener ganancias por su implementación, enfrentarán dos o tres años iniciales de pérdidas, seguidos por tres años de ganancias mínimas. Por lo tanto, la empresa debe prepararse para soportar estos dos periodos. Las pérdidas directas ocasionadas por riesgos sanitarios, como por ejemplo las relacionadas con el brote de fiebre aftosa en Uruguay en el año 2000, desencadenan otros efectos


negativos que hacen que el impacto para al sector sea mucho mayor y se convierta en un problema económico para la cadena. Por esto, se requieren mecanismos que permitan amortiguar tales impactos. 5. Buena tecnología: Supone que la cadena utilice el “ingenio”, para el desarrollo o adaptación de aquella tecnología que apalanque su avance. Para esto el sector debe aprovechar la red mundial de pensamiento, la cual debe ponerse a favor de la ganadería, tal como ya lo ha hecho a favor de hacer computadoras, autos, aviones, etc.. Lo anterior es aún más apremiante y posible, porque el mundo actual se enfrenta a una escasez creciente de alimentos cuyo precio aumenta a la par con el crecimiento poblacional del mundo. Tal situación se considera una oportunidad para Colombia por aspectos como su disponibilidad de agua, que es uno de los mayores recursos naturales limitantes. Por tanto el país debe trabajar en canalizar los excesos de agua presentes en las olas invernales aprovechando la tecnología. Desarrollar alternativas para hacer un uso eficiente del recurso hídrico se considera estratégico además de fundamental, ya que este recurso en el futuro podría tener una importancia y valor muy importante, incluso equivalentes al petróleo. Las empresas del sector deben utilizar la tecnología más rentable, así no coincida con la que está de moda, la más atractiva o sofisticada. Por el contrario, se debe adoptar aquella que facilite al sector blindarse contra los riesgos, fortalecerlo y ofrecer más resultados en sus procesos y productos. 6. Buen panel de control: Incluye aquellos dispositivos que permiten en un vehículo revisar aspectos como el nivel de combustible, la velocidad o la temperatura. En la cadena productiva esto corresponde a las herramientas que le permiten conocer su desempeño y saber si va marchando en la dirección que se precisa, para que las empresas puedan conocer sus fallas. Desarrollar buenos sistemas de información y buenos «paneles de monitoreo» lleva tiempo y dinero pero vale la pena, ya que no se pueden manejar sistemas complejos sin información. 7. Buen diseño: Corresponden a las características de las empresas de la cadena, ganaderas, industriales o comerciales y de sus interacciones. Así, aunque la cadena cárnica es más que la suma de sus empresas, un buen diseño de estas últimas es responsabilidad principal de los agentes privados, ya que en su mayor o menor capacidad se juega buena parte del éxito colectivo. Esto implica la toma de decisiones por ejemplo, sobre razas, pastos, cantidad de mano de obra requerida y tamaño del hato, aspectos que en una ganadería se definen en función del conocimiento acumulado, así como de las preferencias y conocimiento de los dueños actuales del negocio. 8. Dirección de la cadena: Al igual que un auto, la cadena cárnica precisa un buen piloto. Aunque se reconoce que cada actor involucrado puede tener interés en dirigirla, se considera que un arreglo adecuado debe ser un triángulo entre productores, industriales y gobierno, con una buena coordinación entre las partes y con roles y funciones claros. Algunos países, como


Uruguay, han optado por institucionalizar esta alianza en organismos especiales de la cadena cárnica, como por ejemplo el Instituto Nacional de Carnes (INAC).

La experiencia de Uruguay Existen múltiples características del vehículo con el que los uruguayos están compitiendo en la carrera cárnica, de las que Colombia debe aprender: 1. LLantas: Sanidad e inocuidad Uruguay está reconocido por la OIE como un país libre de aftosa con vacunación, y también es libre de vaca loca (riesgos mínimos). Al respecto, es ejemplar su desempeño en relación con el brote de aftosa detectado a inicios de 2000, que como se presentará en secciones posteriores, deja ver la importancia de la transparencia en la superación de los impactos de los problemas sanitarios. Uno de los logros recientes de Uruguay consiste poder llevar carne a los mercados del NAFTA (Estados Unidos y Canadá) y su principal reto es avanzar hacia Corea del Sur y Japón, mercados que tradicionalmente han restringido sus importaciones a países los libres de aftosa sin vacunación. Uruguay ha trabajado pacientemente en demostrar a Corea del Sur que el proceso de maduración de la carne deshuesada que se realiza en los frigoríficos inactiva el virus de la aftosa. De lograr ingresar a este país (mercado de 500 o 600 mil Ton/año), el siguiente reto sería llegar a Japón, que comercialmente es un mercado más difícil, y con esto la carne bovina uruguaya tendría acceso completo de todo el mundo. Respecto a las “llantas traseras”, en el país aún persisten algunos problemas con la brucelosis y se mantiene una permanente preocupación por la E coli. Para optimizar el manejo sanitario, Uruguay ha logrado implementar el sistema de trazabilidad en el 100% del hato nacional, y su principal reto consiste en consolidarlo en el tiempo. Uno de los motores para que el país emprendiera este reto fue la decisión europea de que a partir de 2010 solo podrían ingresar a ese mercado productos trazados. Uruguay se preparó para esta situación implementando en 2006 la Trazabilidad Individual Obligatoria en todo el país, para los terneros nacidos en ese año. “En el 2007 se consiguió que todos los terneros nacidos el año anterior fueran identificados con caravanas electrónicas”21, y en 2009 todos los animales menores a 4 años estaban en el sistema. Para agosto del 2011 ya no se podía faenar animales sin trazabilidad completa, por lo que el ciclo había culminado. Más allá de las especificidades del sistema, lo relevante de esta experiencia es que a través de ella el país ha podido transmitir a sus compradores la confianza de que el sector tiene las cosas bajo control. Y aunque este proceso duró cerca de 5 años, se considera que Colombia puede retomar estos aprendizajes para lograrlo en menor tiempo. Uno de los argumentos que justifica la trazabilidad para la cadena cárnica, es que un animal gordo representa un bien cada vez más valioso. Por ejemplo en Uruguay un novillo de 500kg puede

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venderse en USD 1000 (USD2/kg), por lo que su extravío, muerte o robo significa una pérdida importante, que se multiplica por el número de animales del hato. 2. El motor de los mercados Mercado interno El motor que jalona el sector cárnico bovino uruguayo es el consumo interno de sus 3,5 millones de habitantes, que históricamente se ha asentado alrededor de los 60 kg per cápita/año (Cuadro: Evolución del consumo de proteína animal en Uruguay 2005 – 2010). Además se destaca que parte importante de este consumo, que es el mayor del mundo, corresponde a carne con hueso que se paga a precios razonables. Esto último permite a la industria colocar la totalidad de sus cortes y cerrar las cuentas de la cadena. Cuadro: Kg/persona/año Carne Bovina Carne Aviar Carne Suina Carne Ovina Total Fuente: INAC.

Evolución del consumo de proteína animal en Uruguay 2005 – 2010. 2005 2006 2007 2008 2009 2010 47.6 51.2 51.0 54.7 58.2 61.2 15.6 17.7 14.7 17.0 19.0 19.0 8.8 9.0 9.6 8.6 8.6 9.7 4.5 6.2 6.2 5.7 5.8 4.5 76.5 84.1 81.5 86.0 91.6 94.4

El alto consumo de proteína animal, de 95 kg per cápita/año, se sostiene en la alta capacidad adquisitiva de los uruguayos. Su renta por habitante se acerca a los USD 15.000, siendo una de las más altas y la mejor distribuida de América latina. Las anteriores condiciones, arraigadas en una condición cultural de la nación, garantizan que ese mercado interno se mantenga fuerte. Pero más allá de esto, el consumo Uruguayo es desproporcionadamente alto con relación a su renta (un 50%), siendo similar al de países como Europa o Estados Unidos. Y aunque no se espera ni se requiere un crecimiento mayor, el principal desafío en la política pública de este país es lograr que el acceso a la proteína animal esté bien distribuido, ya que se considera fundamental en el desarrollo intelectual, especialmente de los niños, porque condiciona el progreso de la nación a partir de sus habitantes. En países como Colombia donde el mercado interno es el motor principal de la cadena, la exportación resulta complementaria y el trabajo deberá centrarse en fortalecer este consumo. Esto supone una mayor articulación de la sociedad y una mayor generación de renta que viabilice la compra de carne. Mercado externo Uruguay destina a la exportación cerca de 350 mil Ton., equivalentes a dos tercios de su producción. Durante su consolidación como país exportador, este país ha aprovechado y aprendido del camino recorrido por Argentina, quien históricamente ha sido líder mundial en cantidad y calidad. Para 2011 se espera que el sector recaude USD 1.350 millones en exportaciones de carne bovina, monto sumamente importante para la economía nacional, y cerca de USD 1.600 millones en el total de todas las carnes y productos cárnicos. Pero aunque han habido enormes avances en el


fortalecimiento de una industria exportadora, se siguen detectando amenazas al nivel de la ganadería, por limitantes como la baja velocidad en el crecimiento de los pastos, que impide que la producción primaria pueda aumentar al ritmo que lo demandan los mercados. Dentro de los principales mercados externos de la carne bovina uruguaya se destacan los siguientes (Ver Figura: Exportaciones de carne bovina de Uruguay (% del volumen) : Figura: Exportaciones de carne bovina de Uruguay (% del volumen) 100%

6 42 10

80%

13

11

5

7 12

11 10

60%

4

9

17 5

9 23

22

40%

28

21

28

5 5

7 24

10

6

9 19

17

77 56

20%

33

24

33

29

14

14

12

11

2008

2009

2010

2011

39

0% 2005

2006 NAFTA

2007

F. Rusa

UE

Fuente: INAC.

Estados Unidos: Un hito importante en el negocio cárnico para Uruguay fue su ingreso a Estados Unidos luego del brote de aftosa. En 2004 se exportaron 300.000 Ton a precios bajos, que lo llevaron a convertirse en el principal abastecedor de este país y significaron un alivio muy importante para su recuperación sectorial luego del brote. Pero entendiendo que el mercado cárnico bovino uruguayo no podía restringirse a Estados Unidos, en los años siguientes se avanzó fuertemente en la diversificación de mercados. En 2005 el 77% de exportaciones se destinaron a Estados Unidos, pero su importancia disminuyó al punto que en 2011 menos del 15% de las exportaciones se destinó al NAFTA. Incluso se comenta que en 2011 el país puede llegar a no utilizar la cuota de 20.000 Ton a Estados Unidos, o que ésta será empleada mínimamente por algunos exportadores (12.000 Ton) debido a que los precios son poco atractivos. Tal situación muestra que contar con un mercado diversificado, hace las cuotas dejen de ser el objetivo único del sector y puedan pasar a convertirse solamente en un “seguro” que la da mayor estabilidad en caso de necesidad.

Rusia: Un mercado que se consolida en 2005 es la Federación Rusa. En 2006 compró un volumen significativo de carne. Su demanda se estabilizó en los años siguientes y actualmente representa el 30% del volumen de exportación de Uruguay, pese a la inicial desconfianza por las diferencias culturales entre ambos países.

Unión Europea: Funciona como un nicho para cortes de alto Valor, y pasó de representar un 10% de las exportaciones en 2005 a cerca de un 20% en años recientes, en parte porque Uruguay comenzó a ocupar el espacio que en ese mercado dejó la salida de Argentina como


exportador de carne bovina. Al respecto se destaca que la calidad de la carne uruguaya ha alcanzado los estándares de la argentina, permitiéndole con más facilidad abastecer a estos países. 

Mercosur: Se hacen algunas colocaciones de cortes como tapa de cuadril a Brasil.

Israel: Es un comprador estable de producto kosher, y esa estabilidad en el mediano plazo ha beneficiado al sector.

Dentro de las lecciones que deja la experiencia exportadora uruguaya, cabe destacar que no es recomendable asociarse a un comercio volátil e incierto, ya que cuando cambian las reglas del juego los negocios se caen, se pierden las inversiones y se afecta todo el sector al destruirse valor en la cadena. Es el caso por ejemplo de las oscilaciones bruscas en los mercados en el caso de Colombia con las exportaciones a Venezuela. Asimismo, se debe desconfiar de aquellos mercados, países y tipos de cambio que provocan un comercio irregular. Para protegerse, el sector puede reservar dinero en caso de que la situación se vuelva desfavorable, y también diversificar su portafolio de mercados para no depender de pocos compradores. 3. Transmisión de señales Uruguay cuenta con sistemas privados y sistemas públicos para la transmisión de las señales. Dentro de los primeros se encuentran las publicaciones de precios de terneros en remates (sistema tradicional, pantallas), precios de compra de hacienda por frigoríficos, informes de gremios comerciales (ACG, CMPP) y de consultoras privadas, e informes sobre mercados internacionales y mercado local. Dentro de los segundos, el sector tiene acceso al precio oficial de compra de ganado gordo (100% de las operaciones), precios al mercado interno e internacional (semanal), informes sobre evolución de los mercados y la competencia y el Novillo Tipo, este último considerado una evolución importante del negocio cárnico bovino. El Novillo Tipo Es una herramienta diseñada por el INAC que entrega mes a mes una estimación promedio del Valor Agregado Industrial. Esto quiere decir, el valor total que genera un novillo en Uruguay, incorporando tanto los costos como los ingresos totales (carne, cuero, menudencias, etc.). Con esta estimación se da a conocer el margen total para la industria, que puede llegar a alcanzar los USD30 por cabeza, pero también adquirir valores negativos. Se considera que la implementación del Novillo Tipo fue un gran acierto para Uruguay en términos educativos, especialmente al equipar al sector con ganaderos más informados. Adicionalmente, ha ayudado a distender la negociación dura y permanente por el precio del ganado que se da en todo el mundo entre productores e industriales, ya que propicia la existencia de reglas claras y mayor transparencia.


Respecto al valor de los animales, un aspecto que debe tener en cuenta el sector, y especialmente los ganaderos, es que debido a la globalización y escasez creciente de alimentos, los términos económicos de intercambio se han invertido: Por la década del 50, el economista argentino Raúl Prebisch hablaba del deterioro del valor del novillo frente a maquinaria agropecuaria como tractores o cosechadoras. Pero en la actualidad esta tendencia ha dado vuelta, de manera que cada día el precio relativo de los productos vinculados a la alimentación es mayor. Así, por ejemplo, en la India un auto de 580 kg se vende en USD 2000 mientras que un novillo tipo Uruguayo, suponiendo que alcanzara un peso de 580 kg puede generar valor por USD 1500 dólares lo que lo convierte en un producto sumamente sofisticado. Y bajo las tendencias actuales se esperaría que el precio relativo de los novillos frente a los autos sea cada vez mayor. Esta comparación debe servir al sector para entender y valorar su ganadería como un producto de alto valor que justifica hacer múltiples inversiones. 4. Equipamiento de Seguridad Dentro de los elementos de seguridad con que cuenta el sector cárnico bovino uruguayo se enfatizan los empleados para manejar los riesgos sanitarios o los asociados al cambio climático. Respecto a los primeros, se destacan las estrategias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en el apoyo a la erradicación de la fiebre aftosa en Latinoamérica, la emisión de alertas sanitarias ante incidentes de este tipo y el refuerzo de otros programas de sanidad. En cuanto al cambio climático, en el país se realizan acciones puntuales de mitigación; programas de adaptación que incluyen seguros, estrategias productivas o riego (cuando es posible), y apoyo público a la agricultura familiar. Adicionalmente, se han dedicado esfuerzos sumamente importantes al desarrollo de sistemas de información. Se destaca el hecho de que el 100% de las plantas frigoríficas cuentan con el Sistema de Trazabilidad de Cajas Negras (SEIIC). Este es un sistema único de 7 balanzas monitoreado por el INAC en tiempo real, que permite saber para cada cabeza de ganado faenado en el país el peso del producto en sus diferentes momentos, desde el ingreso a la planta (peso en pie) hasta el empaque y embarque de la carne (Figura __). El sistema de cajas negras ha permitido garantizar la trazabilidad completa desde la finca, permitiendo manejar con mucha mayor facilidad emergencias sanitarias, y generando con esto una alta confianza de clientes internacionales tan exigentes como Corea del Sur, así como de los consumidores uruguayos. Finalmente, una enorme fortaleza del sector en materia de seguridad es la solidez de sus empresas. Es de resaltar que la industria frigorífica está saneada económicamente y los productores terminaron con un endeudamiento de largo plazo, que les permite tener mejores resultados. La amenaza que enfrenta el eslabón primario en este sentido, es la competencia con la agricultura por la ocupación de las mejores tierras, mientras que para la industria la amenaza consiste en la baja oferta de bovinos en el corto plazo y el aumento de costos (típico de países de renta media) que dificulta el abastecimiento.


Figura: Sistema de Trazabilidad de Cajas Negras (SEIIC) administrado por el INAC.

Fuente: Conferencia Caputi

5. Innovaciones en la cadena En Uruguay la innovación cobra cada vez más importancia, tiene alcance sectorial, y aporta al desarrollo de todos los eslabones de la cadena productiva. En las empresas ganaderas se destaca por ejemplo el uso de genética británica (Hereford, Angus), que ha generado mejoras acumulativas; en materia reproductiva el uso de prácticas como inseminación y trasplante de embriones (bajo ritmo); la elaboración de fardos, ensilados y raciones para la alimentación animal; la combinación agricultura-ganadería con criterios de viabilidad económica y ambiental, y los avances en materia de bienestar animal, trazabilidad y TIC`s. En la industria se destacan las mejoras en playas de faena (incluido bienestar animal), en la línea de producción (Experiencias en automatización) y en los túneles de frio (requerimientos 36 hs), además de la innovación en productos y el avance en estrategias para el cuidado ambiental y la seguridad (HACCP, GMP, etc). Otra innovación importante para la cadena ha sido el marketing nacional para la carne uruguaya que se ofrece como un producto de excelente sabor, pero que además cuenta con una etiqueta que transmite al consumidor la idea de que la carne es un alimento confiable desde la finca hasta el plato. El marketing ha avanzado a tal punto que actualmente se está promoviendo la apertura de restaurantes de carne uruguaya en varias ciudades del mundo. 6. Panel de control Para controlar su desempeño, el sector cuenta con dos tipos de indicadores, los macroeconómicos y los de la cadena cárnica bovina, cuyo estado actual puede ser más o menos favorable:


Indicadores Económicos  Indicadores favorables: Son aquellos cuya evolución ha sido conveniente para el sector, fundamentalmente porque se traducen una alta capacidad de compra de carne bovina en el mercado interno. Así, el PBI creció entre 5-6% en 2011 y entre 4-5% en 2012, de manera que Uruguay va a completar 10 años de crecimiento económico ininterrumpido. La renta y el salario real también han aumentado en este periodo entre 30% y 40%, y el desempleo actualmente es del 5,7%, una de las cifras más bajas en América Latina. 

Indicadores neutros – desfavorables: La inflación es alta, ya que se estima finalizará cerca al 89%, valor muy alto frente al rango meta del gobierno de 4-6%. En cuanto a la evolución del tipo de cambio, Uruguay sigue la tendencia brasilera de valorización de su moneda frente al dólar, pero en contraste con la inflación, este es un indicador bastante difícil de manejar. Finalmente Uruguay cuenta con varios acuerdos internacionales, sin duda beneficiosos en el largo plazo, aunque el MERCOSUR no está colmando las expectativas del país. Particularmente frente a los acuerdos internacionales Colombia, tiene una situación muy interesante y favorable, pero debe prepararse para enfrentar las complicaciones que se presentarán durante los primeros años luego de la firma de cada tratado.

Indicadores de la cadena  El stock está estabilizado en 11 millones de cabezas, con una faena total de 2.15 millones y una extracción de 20%, algo menor a los últimos años debido al impacto de la sequía 2008/09. Por su parte, las exportaciones de ganado en pie, que se consideran un elemento positivo en el largo plazo pero complejo en el corto, superan las 200 mil cabezas en los últimos años, fundamentalmente colocadas en Turquía. 

Aunque el consumo de carne bovina se ajustó ligeramente a la baja en 2011 (entre 57-58 kg per cápita) por sustitución natural con otras proteínas animales, tanto el abastecimiento como los precios en el mercado interno se consideran muy convenientes.

El desempeño exportador también ha sido favorable en precios (promedio= 4000 USD/Ton p.c.) aunque no tan bueno en volúmenes (340-350 mil ton pc), y ha resistido adecuadamente las crisis en la Unión Europea y Estados Unidos.

La economía del sector en 2011 se ha caracterizado por tener márgenes más justos en el sector industrial relacionados con la baja oferta de hacienda, al punto que la industria se ha quejado de que éstos son muy estrechos. Aunque han habido mejoras en el eslabón primario, los ganaderos enfrentan amenazas en cuanto a la competencia con la agricultura por el uso de la tierra.

El acceso a mercados ha sido exitoso, y actualmente toda la fuerza política está puesta en Corea del Sur.


7. Diseño de empresas “La empresa ganadera tradicional va dejando lugar a empresas más modernas, con una gestión más eficiente y mayor incorporación tecnológica”22. Aunque la agricultura ha ganado área, también ha incorporado elementos valiosos relacionados con la intensificación productiva y nuevas formas de organización. Finalmente, las empresas criadoras tienen la palabra ya que la relación flaco/gordo está consistentemente por encima de 1.2. Por su parte, la industria ha realizado inversiones masivas en los últimos años, al amparo de una Ley que estimula la reinversión y la fuerte participación de capital internacional. Así, se observa en que casi la mitad de las grandes corporaciones son brasileras. Existen mejores líneas de faena, hay mayor capacidad de frío y una logística más eficiente, de manera que hoy en día la capacidad de faena de la industria (más de 3.5 millones de cabezas) excede largamente la oferta nacional. En el sector distribución (supermercados, carnicerías) también han habido mejoras notorias, se ha avanzado en un mayor expendio de carne en vitrinas refrigeradas y existe un mayor control de productos sensibles como la carne molida. 8. Dirección de la cadena Como se señaló anteriormente, la cadena cárnica uruguaya es dirigida por varios entes, de naturaleza pública, privada y mixta, que trabajan de manera articulada. 

El MGAP tiene el monopolio en la cuestión sanitaria (enfermedades del ganado) y en la habilitación de plantas frigoríficas; define las políticas ganaderas y las implementa y conduce las negociaciones para el acceso a nuevos mercados cárnicos.

El INAC, de naturaleza mixta, tiene casi 45 años de historia, su junta directiva está integrada por el gobierno y gremios de industriales y ganaderos, y asesora al Ejecutivo e implementa Políticas Cárnicas.

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) es una institución mixta cuya junta directiva está integrada por el gobierno y gremios de ganaderos. Su función es definir las prioridades de investigación en consulta con los productores (consejos sectoriales).

El Plan Agropecuario también de naturaleza mixta, y con una junta directiva integrada por el gobierno y gremios de ganaderos. Se dedica a hacer transferencia tecnológica para determinados segmentos de productores que no tienen acceso a ella.

FUCREA es una organización privada, conformada por grupos de productores con mejores indicadores tecnológicos que el promedio, que intercambian experiencias y fortalecen el aprendizaje empresarial.

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Reflexiones de Colombia en esta década La experiencia uruguaya deja para Colombia varios aprendizajes que de ser aprovechados por el sector cárnico bovino, podrían catapultarlo como un actor importante en el comercio mundial de carne. Para esto, se plantean recomendaciones en torno a tres grandes interrogantes: ¿Cuáles son los errores que la industria y el sector privado en general no deben cometer si se quisieran consolidar como un sector exportador? 

La exportación es un camino de una sola vía, del que no es recomendable entrar y salir por temas coyunturales ya que esto destruye más valor del que genera.

El país y el sector deben ser honestos y transparentes al mostrar a sus clientes la situación sanitaria nacional, los controles reales y el cumplimiento de estándares de calidad. Esto es aún más relevante si se tiene en cuenta que el mundo está actualmente más interconectado y cada vez son menores las asimetrías en el acceso a la información.

Aunque el sector debe reconocer que existen en el mundo nichos distintos, clientes con diferente capacidad de pago y requerimientos especiales en productos, no es recomendable que el país mantenga un doble estándar sanitario, uno para la demanda interna y otro dirigido al mercado internacional. Por el contrario, se debe trabajar con constancia para contar con un solo estándar, el más exigente, independientemente del tiempo y los costos que esto requiera. Colombia debe entender que lograr lo anterior requerirá cambios paulatinos, pero que la meta sectorial debe ser que los consumidores colombianos sean iguales al resto del mundo en sus derechos y obligaciones, y que pensar lo contrario sería menospreciar al consumidor nacional, quien es actualmente el motor que impulsa la cadena.

El país debe entender que los procesos buenos y sanos son acumulativos, pero vara ver resultados se precisa constancia, paciencia y convicción en el largo plazo. Por esto se consideran acertados los esfuerzos del sector por plantearse metas hacia 2032, ya que esto pone en evidencia su visión estratégica.

¿Qué debe hacer el país para armonizar el modelo exportador de carne bovina con la consolidación del consumo interno? 

Generalmente la competencia de la carne bovina con sustitutos como pollo y cerdo se considera un problema para el sector, principalmente desde el punto de vista del ganadero. Sin embargo, también puede convertirse en una oportunidad en la medida en que la existencia de estas carnes provee de una solución para el abastecimiento de proteína animal al mercado interno, posibilitando una oferta suficiente de carne bovina para mercado externo. Precisamente, contar con un portafolio diverso de carnes a disposición del consumidor final, se ha convertido en una de las estrategias más empleadas por empresas cárnicas de importancia mundial.


El sector debe tener presente que el mercado interno es en definitiva el soporte principal del sector, y que las mejoras que se hagan al producto destinado a la exportación también pueden traducirse en mejoras en la calidad del producto en el mercado nacional.

El consumo de proteína animal en Colombia se acerca a los 46 kg per cápita /año, 18 de los cuales corresponden a carne de bovino y se considera que el país tiene un importante potencial de crecimiento en el consumo obedeciendo a la tendencia mundial. Sin embargo, esto dependerá del poder de compra de los colombianos y del nivel de desarrollo de los canales comerciales internos. En cuanto a la evolución de los precios, los esfuerzos deben dirigirse a que las variaciones se den lentamente, amortiguadas, evitando en lo posible las subidas buscas que desestabilizan la cadena.

¿Cómo han sido los procesos de diplomacia sanitaria implementados por Uruguay para que sean aceptados en mercados de alto valor, con la condición de ser un país libre de aftosa CON vacunación? La sanidad es un tema de largo plazo, de confianza y credibilidad, y para incursionar con éxito en el mercado internacional deben cumplirse 3 reglas: •

Primera regla: El país debe ser honesto con sus compradores, independiente de cuál sea la verdad del sector. Un ejemplo diciente al respecto, es la experiencia de Uruguay en el año 2000 con la fiebre aftosa. Mientras el presidente uruguayo se reunía con su homólogo norteamericano para concretar la entrada de la carne a este país, debió informarle de la presencia de un brote este virus que se acababa de detectar en un cerdo en la frontera entre Uruguay y Brasil. A pesar de las pérdidas económicas que significó para el país en 2000 y 2001 haber admitido este problema sanitario, el efecto de la denuncia fue positivo ya que aumentó significativamente la confianza de los estadounidenses en la transparencia de su posible proveedor. En consecuencia, en 2004 el presidente uruguayo, armado de argumentos científicos, convenció a Estados Unidos de que la carne de animales vacunados, desosada y madurada, tenía inactivo el virus de la fiebre aftosa por lo que la carne nacional era totalmente inocua. El control mediante vacunación, sumado a los logros del país en trazabilidad y la labor de negociación de su presidente, viabilizaron la entrada de este producto en el mercado norteamericano y canadiense, y con este antecedente se está tratando de convencer a Corea del Sur.

Segunda regla: Dado que el comercio precisa simplicidad y confianza, los integrantes de la cadena productiva así como el gobierno de un país, deben estar alineados en una misma lectura sobre la realidad sectorial que van transmitir a sus posibles clientes.


Tercera regla: Defender la imagen del país. Para esto, Uruguay ha optado por cumplir siempre sus obligaciones internacionales, aunque fueran en ocasiones muy costosas, como fue el caso del pago integral de la deuda externa. Estos altos costos en el corto plazo representan una inversión en reputación en el largo plazo.

Finalmente, la primera tarea para el sector cárnico bovino colombiano sea un gran competidor en la “carrera cárnica”, consiste en reconocer y respetar los procesos históricos que lo han llevado a su situación actual. Sin embargo, debe tener claridad sobre cuál es su meta o su visión a largo plazo, que puede ser tan ambiciosa como se quiera, y trabajar con persistencia en ese sentido. Para hacerlo Colombia ya cuenta con el recurso hídrico, los pastos y un capital humano capaz de innovar y organizarse, de manera que las condiciones están dadas para el país. Lo que resta es decidirse y avanzar.

seminario internacional del sector cárnico Bovino  

El sector cárnico bovino colombiano se enfrenta a un escenario de internacionalización progresiva de la economía, marcado por un potencial i...

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