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Edición especial

Instituto tecnológico Metropolitano l Medellín - Colombia l Junio 2010 Edición Circulación: 20.000 ejemplares bimestrales l Distribución gratuita ISSN 1692-7451

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Gracias José Marduk Sánchez Castañeda, es el hombre que soñó utopías, el Maestro que enseñó cómo hacerlas realidad, el líder que las construyó, el revolucionario que practicó la equidad y el rector que le dio a Medellín el ITM, una institución universitaria donde más de 23.000 estudiantes construyen su futuro para transformar la ciudad. En esta edición especial de La Tekhné hacemos un reconocimiento al hombre, al Maestro, al líder, al revolucionario, al Rector pero sobre todo al Amigo que entregó la esencia de su ser para hacer de este sueño llamado ITM un proyecto de vida y de ciudad.

Si fuera rico, pero bien rico y con pozos de petróleo, no gastaría mi dinero, sino que lo invertiría para hacer más ricos a los ricos y convertir en ricos a los pobres. Necesitamos que los ricos sean más ricos para lograr una corresponsabilidad en la guerra contra la pobreza, y convertir en ricos a los pobres, pues eso de reducir la pobreza no ha dado resultado.

No gastaría mi dinero en armas bajo el sofisma de asegurar la defensa, ni en populismo para engrandecer mi ego, menos en asistencialismo de comida para hoy y hambre para mañana. Todo mi dinero lo invertiría en educación, en convertir a los pobres en dueños del conocimiento, la información y la tecnología. Hay que educar al pobre, quiera o no quiera, para lograr que sea rico. Hay que educar a la mujer para asegurar el ahorro y que sus hijos vayan a

ITM 1996

la escuela. Asegurar que todos estén en la escuela y en una buena escuela, y que ésta se debe dar a lo largo de toda la vida. Educación primaria y secundaria que no conduzca a la educación terciaria, no es inversión sino gasto”. José Marduk Sánchez Castañeda. Si fuera rico. La Tekhné No. 48. Julio agosto 2008

ITM 2010


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Editorial

Junio 2010

El ITM no elabora un duelo,

enfrenta un reto Por Gabriela Cadavid Alzate, vicerrectora académica

L

a partida del Doctor José Marduk Sánchez Castañeda del ITM, después de un despliegue de liderazgo, entereza, entusiasmo, responsabilidad y compromiso, en su paso por esta institución, no puede implicar un duelo, debe representar un reto por la permanencia de su legado y un referente para continuar con mayor impulso el desarrollo de la institución. Se elabora un duelo cuando se está ante un sentimiento de soledad y ausencia, que nos hace sentir con las manos vacías y con la impotencia de seguir construyendo camino para lograr la meta. Pero, mal haría el ITM al decir que se siente con las manos vacías, con semejante legado que deja quien fue capaz de conducirnos y aunarnos con tanta sabiduría, entereza y liderazgo en torno a este gran proyecto, durante 17 años. Quien ha sido capaz de esculpir su impronta con tanta tenacidad y entereza, seguirá siendo parte del presente y del futuro de la obra que construyó, seguirá siendo parte de su historia y, por lo tanto,

hablar de duelo por su partida es decirle que no recibimos su legado, es hacerle sentir que no somos merecedores de su patrimonio y, eso, no corresponde a su grandeza y generosidad; su legado será siempre un norte para el ITM y, por lo tanto, se constituirá en un reto para continuar con mayor fuerza el ritmo de su crecimiento y desarrollo. Será un reto para el ITM continuar cultivándose en la capacidad de liderazgo, en la entereza, responsabilidad y compromiso para seguir con esta obra, porque ese fue el ejemplo que él nos dio día a día. Es el momento de que la Comunidad ITM demuestre la fortaleza de su consolidación y sea capaz de desmostar, como nos lo enseñó el Doctor Marduk, que el impacto de una amenaza puede ser transformado en una gran oportunidad, en este caso, de hacer más fuerte cada uno de los eslabones de la cadena que se ha construido en esta comunidad, para demostrarle a nuestro maestro Rector que aprendimos la lección, que nuestros pasos hacia el futuro serán cada vez más firmes y que por más que se tensione la cadena no vamos a permitir que se reviente, por el contrario, vamos a convertir cada amenaza en una oportunidad para darle mayor consistencia.

Por eso, ante la partida de nuestro Rector, no hay duelo que elaborar, pero, sí, un reto muy grande que enfrentar, con acciones decididas y certeras que garanticen el éxito de este proyecto, con mucha lealtad y compromiso para no dejarle espacio a la mezquindad ni al egoísmo, con mucha responsabilidad y transparencia en el actuar, para seguir legitimando ante la sociedad esta gran obra, que ya es un patrimonio para nuestra ciudad y para el país. La ausencia física del Doctor Marduk en el ITM será trascendida por la presencia permanente de sus ideas, de sus enseñanzas, de su grandeza moral, de su pulcritud para el manejo de lo público. Su mayor proeza en estos 17 años fue el habernos enseñado a construir camino, a vencer adversidades y a mirar siempre hacia adelante para no dejarnos distraer por los ruidos que aturden y desorientan del camino que conduce al logro de la meta propuesta. De ahí que mi llamado es a pararnos en los hombros de este gigante, pero no para hacer protagonismo, sino, para tomar impulso hacia la construcción de un futuro que engrandecerá cada vez más esta obra que él inició.

El hombre, el educador,

el gerente, el amigo Por Nelson Rúa Ceballos Vicerrector General

“He escrito esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta”. Blas Pascal

N

o son buenas las despedidas. Siempre embargan sentimientos de nostalgia y de tristeza aunque abrigan en sus entrañas un sentimiento de reconocimiento y admiración por la labor cumplida y la alegría de un legado que perdurará en nuestras mentes y en nuestros corazones. Parece ya lejano aquel 1996 cuando usted, doctor Marduk, emprendió la construcción de un sueño llamado ITM pero, al mismo tiempo, se antoja corto ese período de tiempo si se tienen en cuenta los logros obtenidos y los éxitos alcanzados. Usted fue el gestor de un proyecto que parecía una utopía pero que hoy es una realidad palpable y tajante. No alcanzan las palabras para describir lo que en estos momentos siente cada uno de los miembros de esta gran familia ITM que usted forjó con base en experiencia reflexiva, estilo dinámico de gerencia y visión prospectiva. Menos aún nos alcanzan para expresar nuestro reconocimiento sincero y agradecimiento perenne por toda su encomiable y efectiva labor y por todas las metas logradas en este ciclo que ahora termina. Hoy, después de más de 13 años de trabajo, estudio, esfuerzos y lucha de su parte y del equipo directivo y profesoral que lo hemos acompañado, se hace más grande, más monumental la gesta que significó transformar el antiguo IPC en el ITM que ahora nos llena de orgullo y que se ha convertido en una institución emblemática para esta gran ciudad. Esa utopía social hecha realidad es su gran obra por la que será recordado por éstas y las futuras generaciones de profesionales que se formen en este claustro, fuente nutricia de conocimiento para la innovación y el desarrollo. Ya no es, en modo alguno, el sueño posible de universidad que usted concibió en 1996, cuando 676 estudiantes iniciaban su gran ilusión de ser profesionales. Hoy, en 2010, es un sueño plasmado en una gran institución que se ha convertido en la fuente de posibilidades de futuro de más de 23.000 estudiantes que quieren ser tecnólogos, ingenieros, especialistas y magísteres en alguno de sus 35 programas de pre y posgrado, con el apoyo de más de 1.270 empleados y docentes, constituyéndose, además, en un soporte para el crecimiento humano, el cambio económico y el desarrollo social para la ciudad de Medellín y la región de Antioquia. Por eso afirmamos con total convicción, y lo aclamamos a los cuatro vientos, que el ITM es un proyecto de vida para todos los que estamos ligados a él, y es un proyecto de ciudad para Medellín, como siempre lo concibió y pregonó usted, doctor Marduk.

Hoy, a pesar de todo, no logramos hacernos a la idea de que ya no va más nuestro gran timonel. En estos instantes de aflicción y añoranza ante la perspectiva del adiós, nuestros espíritus no logran superar la perturbación que causa la partida del líder que comandó los destinos de esta gran institución, que era prácticamente insignificante en 1996 y que ahora es grande y con un enorme potencial de crecimiento, que es referente obligado y modelo a emular para las instituciones tecnológicas y en general para muchas instituciones universitarias del país y del exterior. No superaremos fácilmente su ausencia y aunque el Instituto continuará su marcha, seguiremos sintiendo su entrañable presencia en cada rincón de cada campus. El recuerdo de lo que usted ha significado para este proyecto vivirá en cada acción cotidiana, en cada proceso, en cada meta cumplida. Y aunque ahora estemos obnubilados por el suceso triste de su renuncia, aunque nuestras mentes no logren todavía tener la claridad que ha sido perturbada por la conmoción de su partida, estamos seguros que continuaremos aportando nuestro esfuerzo para continuar construyendo este proyecto día a día, en su misión, en su visión, en sus objetivos y principios, en su plan de desarrollo y en todo aquello que la sociedad espera de una institución universitaria que, como el ITM bajo su conducción, le apostó a la educación como el único camino posible para redimir a miles de ciudadanos sumidos en la ignorancia y, por lo mismo, en la pobreza y la desesperanza. El ITM ahora es esperanza, es vida, es presente y futuro, es ciudad. Usted, Dr. Marduk, en este momento que cierra un ciclo como Rector del ITM, y por cuya gestión le estaremos agradecidos toda la vida, fue, ante todo, un ser humano que supo entender la naturaleza humana en cada uno de los miembros de la comunidad ITM y que a las organizaciones las hacen las personas. En ese sentir pregonó siempre la construcción permanente del respeto a la dignidad y a la diferencia. Fue usted también un educador que concibió al ITM como una universidad de ricos para pobres y pregonó la necesidad de la formación terciaria como una forma de generar riqueza, material y humana, en aquellos que nunca han tenido oportunidades y que en la institución las encontraron porque con su aliento permanente les brindó todas las condiciones posibles para ser exitosos. Como educador, usted se autoproclamó como un maestro complementado, apostó también por la mujer de la zona norte para que se formara como ingeniera y aportara con ello a la solución de los conflictos sociales en los barrios y de las dificultades en el seno de sus familias y, a fe, que lo logró. Hoy es notorio el ascenso de la equidad de género y la inclusión de la mujer en el itinerario formativo tecnológico que ofrece el ITM. En usted, Dr. Marduk, también tuvimos un gerente, un hombre con un estilo administrativo de liderazgo y con una visión de excelencia tales que le permitieron lograr la consolidación de este proyecto hasta el punto de obtener innumerables reconocimientos y un sitial de honor ante la sociedad, el Estado y la comunidad académica local, nacional e internacional. Por otra parte, justo es reconocer que en usted, Dr. Marduk, tuvimos siempre a un amigo leal y agradecido con quienes tuvimos la fortuna de contarnos entre ese grupo privilegiados que disfrutaron de su amistad sincera, leal, gallarda y desinteresada. Para noso-

tros siempre fue claro que uno se la juega con sus amigos y con ellos batalla hasta el final por el logro de los resultados esperados. La obra suya salta a la vista y será recordada por siempre. Usted fue un ejemplo viviente de que hay que pasar del pensamiento a la acción, de la palabra a la obra, de la buena intención a los hechos, que las palabras son necesarias pero no bastan si no están acompañadas con actuaciones edificantes. Usted supo trascender la retórica demagógica en la que se quedan tantos servidores públicos y logró hacer que las palabras se hicieran verbo y el verbo acción creadora. Gracias a su extraordinaria capacidad de gestión, el ITM se ha convirtido en una organización del conocimiento y fue una escuela, con usted como maestro, para todos los que algún día decidimos abrazar este proyecto en el propósito de aprender sobre cómo se construye una organización académica. Hoy, cuando usted parte a disfrutar de un merecido descanso, después de haber construido este gran proyecto que es el ITM, es menester resaltar que el pasado, el presente y el futuro de la institución estarán siempre ligados a su nombre y a sus ejecutorias. Sin su acción, posiblemente este proyecto se hubiera reducido a una simple quimera o en el mejor de los casos, a una obra inconclusa cuando no a una obra inviable. En este presente, lleno de grandes retos de transformación, inmersos en una economía globalizada que exige innovaciones por doquier, el ITM navega con paso firme rumbo a otras conquistas y, confiados en su legado, no esperamos el futuro deseado sino que los estamos construyendo día a día. Aunque podamos afirmar que nadie es imprescindible en ninguna organización, sin su liderazgo hoy quizás no tendríamos ITM y gracias a los cimientos que usted levantó y a todo lo que aprendimos a su lado, el futuro es promisorio para la institución. Vaya, pues, nuestro abrazo emotivo, y un agradecimiento eterno a viva voz para usted, Dr. Marduk, extensivo, por supuesto, a su familia que durante tantos años se sacrificó para que nos pudiera acompañar en la consolidación de esta obra. Queremos superar el sentimiento de tristeza y dar paso a la alegría de reconocer el legado que usted nos deja y el magno proyecto que ha construido para la gente que naciendo bajo el manto oscuro de la exclusión, la inequidad y el desarraigo pudieron encontrar en el ITM su fuente de oportunidades de progreso. Estamos seguros que sin importar en qué punto del tiempo y del espacio usted se encuentre, siempre será un embajador del ITM y lo habremos de recordar como un constructor de sueños, como una especie de ángel creador capaz de transformar una utopía social en un proyecto de ciudad. Dr. Marduk, usted siempre le abrió las puertas del ITM a propios y extraños de aquí y de allá con una invitación a hacer de esta su casa. Ahora somos nosotros los que con un enorme sentido de agradecimiento, admiración y aprecio, le tenemos que decir a usted que ésta es y seguirá siendo su casa, por siempre.

“Un amigo es la persona que nos muestra el rumbo y recorre con nosotros una parte del camino”. Francesco Alberoni


Instituto tecnológico Metropolitano l Medellín - Colombia

Su proyecto

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Según Marduk, “el ITM es un orgullopara Medellín”

Por Jorge Eusebio Medina

¿Qué diferencia al ITM de las demás instituciones de educación superior del departamento?

Nosotros nos diferenciamos muchas veces con minoría de edad, frente a la U. de A. Nos falta mayoría de edad para pensar de manera autónoma, porque ellos tienen más de 200 años de sabiduría. Nadie desconoce los grandes desarrollos de las universidades EAFIT y UPB. Los grandes progresos de la U. de M. Cada institución universitaria le apuesta al desarrollo de la ciudad y bienvenidos, son los grandes aliados de nuestros proyecto Ciudad de Medellín. Pero sí hay una gran diferencia que las otras universidades no tienen: no tienen el equipo humano del ITM. Aquí hay gente que ha convertido al ITM en su proyecto de vida. Somos la única institución superior, donde los alumnos nos dan una gran economía en gastos de mantenimiento. Usted no encuentra aquí rayones en las paredes, tampoco basura.

Es muy diciente que el secreto esté en el equipo humano…

No hay más, Aquí no hay diferencias. Lo que existe es un gran equipo humano que trabaja por el enriquecimiento del cargo. Aquí no trabajamos por funciones sino por competencias. Es un orgullo estar en el ITM, un gran orgullo que mañana lo van a ver los hijos de los que estamos aquí. ¿Alguna locura suya deben destacar en la Alcaldía de Medellín para haberlo reelegido dos veces para la Rector��a? Todas las instituciones a veces necesitan locos. Por eso me han aguantado acá. A mí me ha designado el Consejo Directivo y el Consejo Directivo ha creído en la permanencia de ciertos proyectos. Pero reconozco que ya es el momento de que llegue sangre joven a esta institución y ansío que llegue rápido para que siga con este gran proyecto de la ciudad. La institución ya está exigiendo más bríos, más locuras para que siga para adelante.

ponibilidad de poner su poco saber al servicio de los demás. Es lo que se llama la minoridad. Que uno siempre se crea el menor, no el superior, frente al otro. En el ITM todos tenemos ese sentido del servicio y esa es una de las riquezas de los servidores del ITM. Que se respete a la gente, que se construya a diario dignidad humana. Que cada uno se meta en la cabeza que el chisme corroe y a eso le debe huir, como se le huye al cáncer. En el ITM tenemos gente que asesora de manera permanente a los estudiantes, no solo extra clase. Aquí hay un grupo de Punto de Encuentro, donde el estudiante se puede asilar mientras sale de sus problemas y eso lo hace Bienestar.

¿Una locura que haya querido hacer y no ha podido hacer?

Algo que no habíamos podido hacer es algo pensado: el B-Learning, hacer una inscripción completamente en línea y obtener un aprendizaje por descubrimiento. Pero algo que no hemos podido hacer y que le seguimos echando cabeza es acabar con las asignaturas y que sólo existan proyectos productivos, pues en torno de ellos está el saber. Ahora, si el proyecto productivo requiere de matemáticas o economía o de ingeniería que den ese saber, será sobre el proyecto. La idea es acabar con esas asignaturas de cálculo, pre cálculo, derecho, en fin y que exista una educación en torno de proyectos.

¿La gran fortaleza del ITM es la aplicación del modelo universidad-empresa-estado?

Haber hecho lo que nunca había podido hacer en otras partes donde trabajé.

No podríamos decir que esa sea una for taleza ni del ITM ni de ninguna institución. Esa es la gran debilidad que tiene la educación superior y toda la educación en el país. En Colombia, la educación tiene que luchar para dejar de ser autista. Toda la gente de las universidades es autista. La universidad misma es autista. Se entretiene dentro de sus mismos objetivos y retos, son los mismos con los mismos y tienen hasta movimientos rítmicos similares. Uno ya sabe quiénes trabajan en las universidades. Los conoce por el caminadito y por la manera de hablar que es lo que tienen los autistas.

Por ejemplo…

¿Eso qué quiere decir?

Otra locura, en cada lugar donde había basura, puse un basurero. Ya estamos reduciendo los pintores y los basureros. La gente entró en esa cultura y se respeta.

Por la manera como los menciona, usted genera en las relaciones que maneja con los estudiantes una complicidad con los muchachos…

¿Cuál ha sido su gran locura en el ITM?

Tener una institución donde no existieran rayas y basuras. Lo hice sobre una estrategia muy simple: crear un grupo de auxiliares de pintura. A cada uno le di un tarro de pintura y una brocha. Y les dije: no le digan a nadie que no ralle, el oficio suyo es, donde haya una raya, pinte, para ver quién se cansa primero, usted o el que raya.

Siempre había querido que las instituciones del estado fueran las mejores que tuviera la ciudad. Hoy, el ITM es una buena institución que puede ser orgullo para la ciudad. Otra locura es rodearse de gente que, más que saber, tenga dis-

Que la vida y la educación van por diferentes lados. Cuando hablamos de sociedad, empresa, universidad y Estado quiere decir que la educación debe ir por los mismos rieles de ellos.

Se habla mucho de manera retórica que los jóvenes son el futuro de Colombia. Si no ponemos cuidado, el futuro de Colombia será un gran fracaso. Hablo de ponerle cuidado a eso porque en ellos, en los muchachos, está el desarrollo de la ciudad de Medellín. Si nosotros no los preparamos bien, no invertimos en esa muchachada, vamos a decaer en la ciudad.

¿Quién es José Marduk Sánchez? Marduk Sánchez es un maestro complementado.

¿Un maestro que tuvo la oportunidad de ser rector del ITM, una institución que ha crecido gracias a su gestión?

No. Es al contrario. Soy yo quien se está volviendo grande con el ITM. Siempre he sido un desconocido en mi vida. Yo siempre he sido un maestro. Llegué a ser maestro porque soy licenciado. Tuve la oportunidad de trabajar en primerito cuando el año se dividía en mitad para aprestamiento y mitad para enseñar a leer y escribir. Fui Rector de un liceo en Caucasia, rector de una Normal, hice carrera en la Secretaría de Educación y simultáneamente una Maestría en Administración Educativa. En la Universidad de Medellín tuve un gran amigo: Guillermo Vélez, quien fue vicerrector de la Universidad Eafit. Un día nos encontramos y me dijo: Marduk, no estudies más para maestro. ¿Entonces qué estudio?, le dije. Pues derecho, me respondió. Me matriculé luego en la Facultad de Derecho de la Autónoma. Cuando salí a litigar me di cuenta que no sabía de derecho y eso me motivó a especializarme en las ramas administrativa y laboral. Pero hoy debo reconocer que nunca he sido administrador ni abogado y que siempre he sido un maestro: un maestro complementado con todo ese saber que me han dado esas carreras. Pero más complementado con la gente, porque yo aprendo más de las personas, de la muchachada, de los taxistas… Esa es la razón por la cual no utilizo el carro oficial en la noche, siempre me voy en taxi para la casa porque me gusta charlar con el conductor que me pone al tanto de todo lo que está pasando en el país, de sus problemas familiares y así aprendo. También aprendo de mis compañeros, quienes me enseñan cómo comportarme, porque reconozco que soy a veces muy imprudente. Esa es mi gran cualidad, aunque la gente lo ve como un vicio. Yo cultivo esa cualidad porque me gusta pensar en voz alta y no voy a acabar con eso. Quiero que la gente me conozca porque no tengo pensamientos ocultos, todos son abiertos y lo que pienso lo digo.

¿Después del ITM, qué?

Seguir molestando para que el ITM siga siempre adelante y sea el gran proyecto de la ciudad de Medellín. Me iré físicamente del ITM, pero seguiré estando pendiente y soñando porque ese es el gran orgullo de todos los que trabajamos en el ITM. Aspiro a seguir estudiando, leyendo y moverme en los campos del derecho, pero sobretodo, dedicarle más tiempo a mis amigos…

¿ITM…nunca te voy a olvidar?

Ese sí es un problema. El ITM es de esas enfermedades que se le quedan a uno para siempre, que no las cura nadie. Yo tengo el cáncer del ITM y eso no me lo va a curar nadie. Siempre voy a seguir con esa idea: que este es un gran proyecto de ciudad y que todos nos debemos a él. Esa enfermedad la tienen todos los que están en el ITM y yo espero que la tenga toda la ciudad. Que a todos se le pegue esa enfermedad del ITM, apoyen al ITM y lo saquen adelante.

Periódico La Tekhné Oficina de Comunicaciones: EDITORA GENERAL - Marleny Aristizábal Pérez - SALA DE REDACCIÓN - Jorge Eusebio Medina Correa - Catalina Moreno Arango, Jaime Barrientos Posada - FOTOGRAFÍAS Y PUBLICIDAD - Pedro Ostau De Lafont, Jhonny Múnera, Alejandro Correa - Diagramación, preprensa e Impresión - Casa Editorial El Mundo. INSTITUTO TECNOLÓGICO METROPOLITANO - Institución universitaria, adscrito a la Alcaldía de Medellín. Calle 73 No. 76 A 354. Conmutador. 440 5100 Fax: 440 5101. editorlatekhne@itm.edu.co www.itm.edu.co - Medellín / Colombia Técnica, del griego Tekhné, que significa saber hacer las cosas

La Tekhné es un periódico esencialmente pedagógico. Las opiniones y noticias publicadas en él son responsabilidad exclusiva del AUTOR, haciendo uso de la LIBERTAD ABSOLUTA DE EXPRESIÓN que las directivas del Instituto otorgan al trabajo de sus empleados, tal como debe ser el espíritu de autonomía de la Universidad en todo país democrático.


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Su gestión

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“Me voy a dedicarle más tiemp Por Jorge Eusebio Medina

Convencido de que ya es hora de que llegue gente joven “porque la institución ya está exigiendo más bríos y más locuras para que siga para adelante”, renunció el rector del ITM, José Marduk Sánchez Castañeda. “Reconozco que ya es el momento de que llegue la sangre joven a esta institución y ansío que llegue rápido para que siga con este gran proyecto de la ciudad”, agregó.

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l abogado y exper to en asuntos educativos, -el loco y maestro complementado, como se define él- había anticipado a La Tekhné, de esa manera y desde finales de 2008, lo que se venía para su vida personal: un merecido descanso para dedicarle más tiempo a la familia y a los amigos. “Me iré físicamente del ITM, pero seguiré pendiente y soñando porque ese es el gran orgullo de todos los que hemos trabajado en el ITM”, dijo en una entrevista que le concedió a Jorge Eusebio Medina en 2008. “Pero seguiré estudiando, leyendo y moviéndome en los campos del derecho, pero sobre todo, le dedicaré más tiempo a la familia y a mis amigos”, señaló Los trece años y seis meses que ha tenido al frente del cargo el educador y abogado José Marduk Sánchez Castañeda se resumen en cuatro hechos notables que dicen todo de su gestión como rector del ITM, Institución Universitaria, adscrita a la Alcaldía de Medellín. 1. Deja todos los programas con registro calificado de condiciones básicas de calidad. 2. El 100% de los programas susceptibles de acreditación, están acreditados con alta calidad. 3. El ITM es una de las 15 IES de Colombia, que tienen Sistema Gestión de la Calidad cer tificado bajo la norma NTCGP1000:2004,

ar ticulado con la NTC ISO 9001, versión 2008. 4. Ha obtenido, por doce años consecutivos, la máxima calificación de la Contraloría General de Medellín a los tres aspectos que constitucionalmente le corresponde evaluar: unos estados financieros limpios; un nivel de calidad del sistema de control interno, alto y una gestión y resultados, favorables.

Logros Logros

Así, inclusive, lo destaca el rector Marduk en el informe de gestión que revela lo realizado desde el 16 de diciembre de 1996, fecha en la cual asumió la Rectoría del ITM, hasta la fecha, cuando renunció ante el Consejo Directivo, máxima instancia de gobierno de la IES.

de la metrología industrial y prestar servicios certificados a la industria. También puso como ejemplo el desarrollo del Centro de Excelencia de Ingeniería del Software-CEIS.

Allí, en el Informe de gestión, Marduk Sánchez deja constancia de su convicción “en la fuerza de un colectivo de hombres y mujeres que son el ITM, a quienes, -según él- se debe el reconocimiento por los resultados sociales y el progreso de la institución”. Pero también, destacó y agradeció el respaldo y acogida que el proyecto ITM tiene y ha tenido siempre en el Concejo y la Alcaldía de Medellín. “Rindo testimonio de reconocimiento y gratitud a los Consejos Directivo, Académico y de Facultad, a cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria y, en especial, a nuestro actual Alcalde Alonso Salazar Jaramillo”, indicó Marduk, al hacer oficial su dimisión y despedirse.

De los logros del Rector, en sus más de trece años y medio en el cargo, y a 30 meses de terminar el tercer período para el cual fue elegido, se destacan entre otros los siguientes: - Cuando asumió el cargo, la Institución tenía carácter tecnológico. Hoy es Institución Universitaria. - Deja al ITM con la prospectiva de que al 2015 logre el reconocimiento del carácter de universidad y de institución de alta calidad. - En 1996, el ITM era una entidad, cuya economía y presupuesto eran manejados por la Secretaría de Hacienda de Medellín. Hoy, es un establecimiento público de educación superior, que goza de la Autonomía que le concede el artículo 69 de la Constitución Política, en los términos del artículo 29 de la Ley 30 de 1992, regido por sus propios estatutos, con un Consejo Directivo en el cual están representados todos los estamentos básicos de la comunidad universitaria. - En relación con el Plan de Desarrollo 2008 – 2012 “Los días que uno tras otros son la vida”, dijo que está concretado en un marco institucional, un diagnóstico, un plan estratégico y un plan financiero, y ejecutado en 63%. - En 1996, el ITM sólo contaba con tres programas de formación tecnológica con licencia de funcionamiento, sin requerimientos de calidad, con una matrícula de 974 estudiantes y sin egresados. Hoy cuenta con 35 programas de Educación Superior: Seis tecnologías de ciclo único, siete ingenierías por ciclos con doble titulación, dos ingenierías de ciclo único,

tres programas profesionales, ocho especializaciones y dos maestrías. El total de estudiantes llega a 23.155. La Institución realiza estudios de factibilidad para el diseño de otros siete programas de pregrado y tres de posgrado. - En materia de investigación, deja implementadas las estrategias para reclasificar los grupos en COLCIENCIAS, con fundamento en productos que mejoren la visibilidad del ITM en el campo del saber en tecnología. Administrados por el Centro de Investigaciones, el ITM cuenta en la actualidad con nueve líneas de investigación desarrolladas por 24 grupos, los cuales tienen en desarrollo 90 proyectos de investigación, de los cuales, 28 son en colaboración con otros grupos, y tiene 57 proyectos terminados. Para el desarrollo de la investigación, tiene vinculados al Centro 6 doctores, dos candidatos a doctor, 27 magísteres y un especialista. - Del Centro de Extensión Académica, Marduk dijo que desde allí se proyectan las fortalezas de la academia hacia el entorno social y productivo y se consolida una fuente de financiación para la Institución. El CEA, agregó, está estructurado en torno a cinco programas: Servicios de Extensión, Egresados, Prácticas Empresariales, Emprendimiento y Niveles Precedentes. Sánchez Castañeda destacó el asocio del ITM con la empresa Verifylab y la certificación del laboratorio de Metrología Médica, para la constitución de otra empresa en el campo

- Del área de Relaciones Académicas Internacionales e Interinstitucionales, dijo que hoy se encuentran en negociación convenios con entidades e instituciones departamentales y nacionales para la extensión de programas de alta calidad que le aporten al incremento de la cobertura en Educación Superior y en proceso, la formación de 12 doctores con la Universidad del País Vasco. Igualmente, se trabaja en la reorganización de la Oficina con la asesoría externa de la Universidad del Valle. - El saliente Rector destacó el trabajo hecho en Cultura. Dijo que lo que otrora fue una biblioteca escolar con un poco más de doce mil volúmenes, hoy es un Centro de Fuentes de Información en la Dirección de Cultura y que agrupa bibliotecas universitarias, hemerotecas, salas de internet y bases de datos electrónica y red de bibliotecas en los diferentes campus. La Biblioteca esta sistematizada y cuenta en la actualidad con 12.914 libros (30.704 volúmenes), 309 títulos de publicaciones seriadas, 862 videograbaciones, 678 folletos y 645 multimedios (o lo que es lo mismo: dvd, cd-rom y videos). - Igualmente, se dispone de una colección multidisciplinar con más de 37.000 libros electrónicos en texto completo, 17.000 de los cuales son en español, de la base de datos E-libro/ ebrary. También se cuenta con el acceso a varias bases de datos electrónicas que complementan las colecciones bibliográficas con los artículos más recientes en ciencia y tecnología, la mayoría de ellas en idioma inglés, como EBSCO, Springerlink, Dialnet, Knovel, ACM y Legis, que totalizan más de 7.000 publicaciones seriadas electrónicas multidisciplinares. Finalmente, se cuenta con dos salas de consulta electrónica habilitadas en el campus de Robledo (180 computadores en total) y una sala en el campus Fraternidad Medellín (78 computadores).


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po a la familia y a mis amigos”

ITM Campus Fraternidad Medellín

humano Recurso Recurso humano En gestión de masa crítica, entendida ésta como el talento, la tecnología y la organización requeridos para el cumplimiento de la misión institucional, en el desarrollo de las funciones sustantivas para una academia con calidad, en la perspectiva de constituirse en una institución de conocimiento, el rector Marduk deja a la institución con 254 docentes de tiempo completo, 840 profesores de horas cátedra, 177 empleados administrativos y 23.600 estudiantes.

ITM Campus Robledo

Laboratorios y talleres Laboratorios y talleres

De los profesores de tiempo completo, 136 tienen especialización (11 en proceso), 111 presentan maestría (54 en proceso) y dos se han doctorado (18 en proceso). De la base académica del personal administrativo, se destaca que 52 tienen especialización (3 en proceso), 23 son magister (41 en proceso) y 3 son doctores (otros 9 se preparan para doctorarse). El funcionamiento y desarrollo de la institución es asumida con las transferencias corrientes realizadas por el Municipio de Medellín, que para el año 2009 fueron de $30.075 millones, de los cuales el 35% están destinados a funcionamiento y el 65% para inversión. Analizados los indicadores de eficacia y eficiencia del compor-

En 1996 el Instituto tenía seis laboratorios y tres talleres equipados para la enseñanza de técnicas con recursos y conceptos didácticos aplicables al entrenamiento en el manejo de herramientas. En la actualidad, el ITM tiene 55 laboratorios y 17 talleres distribuidos en los campus Robledo, Fraternidad, Castilla, Prado y La Floresta. El Instituto tiene también dos laboratorios en el Hospital General de Medellín.

INFORMÁTICA De comenzar con ausencia de infraestructura tecnológica y de cultura informática, el ITM cuenta hoy con una plataforma muy consolidada en esa materia, sin temores o limitantes frente a los retos informáticos del futuro. En infraestructura tecnológica instalada, se destacan 1.100 metros de fibra óptica multimodo, 275 gigabytes de memoria RAM sólo en servidores y en

ellos, 8.418 gigabytes en capacidad de almacenamiento. Vale destacar, también, que la cobertura de red inalámbrica interna es del 100%; los buzones de correo para estudiantes, docentes y egresados suman cerca de 40 mil; las Salas de cómputo y aulas especializadas para estudiantes ascienden a 136 y que son 3.506 los computadores disponibles con Internet. Como datos curiosos, el trabajo de su equipo humano en informática ha permitido la detección y eliminación de 8.172 virus y 245.736 spam (o correos no deseados) y el portal web www.itm.edu.co ha sido visitado por un poco más de 168 millones de usuarios. La Institución avanza en el fomento de la cultura informática, dotación de aulas especializadas y puestos de trabajo con herramientas informáticas, desarrollo de las salas b-learning y desarrollo de la universidad virtual.

tamiento histórico del quinquenio 2005-2009, la Contraloría General de Medellín concluye que “los ingresos totales y los ingresos no tributarios presentaron un comportamiento favorable, registrando una tendencia creciente a partir del año 2006 y un aumento al comparar las dos últimas vigencias (20082009) de dos puntos porcentuales, respectivamente; mientras que los aportes y transferencias han permanecido estables en un 100% durante los cinco años analizados.” Del cumplimiento de los ingresos totales y los no tributarios concluye la Contraloría, “que para el año 2009, de cada $100 programados se recaudaron $99, logrando una

eficacia del 99%. Ello significó un cumplimiento satisfactorio, en relación con el presupuesto de ingresos programado en este año”. En el quinquenio (2005-2009), la Contraloría resaltó la eficacia en el recaudo de las transferencias. Se mantuvo en un 100%, “de tal forma que por cada $100 presupuestados se recaudó el mismo valor, lo que evidencia el compromiso del Ente Municipal, que permite el buen funcionamiento de la Institución Educativa.” En relación con los indicadores de efectividad, la Contraloría planteó que, “al analizar el grado de dependencia del Instituto producto de las transferencia que recibe, se observa un comportamiento descendiente de 21 puntos porcentuales (pasó del 80% en el año 2008 al 59% en el período 2009), es decir, mientras en el año 2008 por cada $100 de ingresos corrientes se recibieron por transferencia $80, en la vigencia 2009 fue de $59”. La Contraloría General de Medellín destaca como importante que, a la fecha, el Instituto no ha requerido de ningún tipo de crédito para desarrollar su misión institucional, toda vez, que logra llevarla a cabo con recursos propios, generados básicamente por venta de servicios educativos. Todos estos indicadores, obra del Maestro Marduk –es la mejor forma de calificarlo-, son los que han llevado a otras ciudades del país, verbigracia Bogotá, a estudiar el modelo educativo del ITM para exportarlo como una oportunidad de desarrollo.


6 Los secretos del éxito

Su pensamiento

Junio 2010

En abril de 2005, La Tekhné No. 31 publicó una entrevista con el doctor José Marduk Sánchez en la cual hablaba sobre los secretos del éxito obtenido por la Institución en los últimos diez años. Reproducimos la entrevista en esta separata especial por constituir una importante de su pensamiento.

cada cosa. Una gerencia necesita poner a funcionar su plan de desarrollo y después de dos periodos es indispensable un nuevo gerente. Las instituciones no las maneja un gerente, sino un equipo de gerencia fuerte. Es necesaria la renovación, porque sino esto se convierte en un negocio de familia y se estanca. Yo estoy seguro de que a partir del 2007 el ITM va a tener más dinámica distinta. Hace diez años, el ITM era una institución de educación básica y media arrancando con educación superior, pero le faltaba un proyecto de ciudad fuerte.

Por Marleny Aristizábal Pérez

E

n 1996 el Instituto Tecnológico Metropolitano era una institución que apenas incursionaba en el campo de la educación superior; con 974 estudiantes matriculados en tres programas de tecnología y 1.791 en educación básica y media; eran escasos los habitantes de la ciudad que tenían referencias de su labor en el campo de la educación superior tecnológica. Las instalaciones físicas disponían, entonces, de un área construida de 13.838 m2, conformadas por edificaciones viejas, en condiciones de deterioro que requerían limpieza, mejoramiento de acabados arquitectónicos, ampliación o, en definitiva, demolición y nueva construcción. Hoy, el Instituto Tecnológico Metropolitano es ejemplo de progreso, desarrollo y éxito, es una institución reconocida en la ciudad por la calidad de la educación tecnológica, por sus aportes desde la investigación a los desarrollos de la industria, por el excelente desempeño de sus egresados y por su proyección en el ámbito nacional e internacional. ¿Cómo es posible que una institución pública haya alcanzado en menos de diez años el desarrollo, proyección y éxito que tiene el ITM? Para encontrar la respuesta a esta pregunta, La Tekhné habló con el rector José Marduk Sánchez Castañeda.

¿Cuáles son los secretos del éxito? ¿Cómo se vuelve grande una empresa? Primero. Tener una visión clara, con retos precisos y compartidos. El ITM tiene esa visión. Segundo. Tener una misión inteligente, pensada en términos de cliente. El cliente interno son todos los que hacen parte del proyecto institucional; el cliente externo son todos los estudiantes, que son los dueños de la institución, y la misión está pensada, centrada y al servicio de los estudiantes, en términos de excelencia y aprendizaje para ellos. El estudiante nació en igualdad de condiciones en términos de la Ley, nuestro primer esfuerzo es ponerlo en condiciones de igualdad. La infraestructura física, la

calidad en la docencia, el campus, la dotación, pone a nuestros estudiantes en igualdad de condiciones con los de las mejores universidades nacionales. El espacio educa, y prueba de ello es que en 10 años no hemos tenido un conflicto. Tercero. Una comunidad académica comprometida que no trabaja por funciones sino por competencias. Hace lo que es capaz por conocimiento, por destrezas, por responsabilidad, no por lo que dice el cargo. La planta es mínima por personas, pero se triplica por capacidad. Este paradigma choca con otras universidades, incluso nos acusan de que abusamos, pero no es así, sino que cada uno usa de su tiempo particular para servir a la comunidad. Es un compromiso colectivo. Cuarto. Para cada miembro del Instituto, el ITM es su proyecto de vida y no tiene angustias por el puesto, el dinero o su bienestar. La estabilidad en el ITM es del 99%, a nadie se ha echado, el que se ha ido es porque quiere. Económicamente el factor de éxito es mantener ecuaciones de fuente igual a uso, desplazamiento, gerencia sin gastar lo que no renta socialmente. Hay equilibrio. No hay mucha plata, sino que rinde. No se admiten rega-

los, hay cero corrupción, el rector no recibe proveedores. […]

¿De qué vive el Instituto? Somos una institución oficial, de y para Medellín. Somos de inversión social. El Municipio conjuntamente con el Concejo Municipal, está a cargo de la inversión económica, pero en procura de la autonomía financiera, estamos produciendo el 72% del presupuesto con recursos propios; tenemos ingresos por convenios con el Municipio que nos da trabajo, […] el Fondo Editorial; vendemos artes gráficas, cursos de extensión, productos para empresas, fruto de la investigación. Pero el mayor ingreso es la reducción de gastos con la cultura ITM. El orden y la limpieza reducen los costos de aseo, los empleados asumen compromisos que evitan la contratación. A los únicos que no se llevan costos adicionales es a los estudiantes. En la jornada de la tarde los estudiantes sólo pagan medio salario mínimo y se está haciendo un estudio para ver si todos pagan medio salario mínimo, o en un futuro que ningún estudiante pague y ofrecer así una verdadera educación pública. El éxito es tener una gerencia fuerte, un administrador es el que distribuye recursos, una gerencia le da valor a

El ITM tiene poder político en su saber y tiene poder pedagógico, que es el poder de formar y, todo esto, el ITM lo pone al servicio de la ciudad. Por eso tiene que compartir intereses, fracasos, proyectos… con su Alcalde y su Concejo. Si tiene capacidad para compartir el ITM tiene éxito, el ITM respeta y convoca a los líderes de la ciudad, trabajamos con los ediles de las Juntas Administradoras Locales. Tenemos un Centro de Estudios Ciudad de Medellín que desarrolla cuatro líneas estratégicas: ciudad y territorio; ciudad y economía; ciudad y comunicación, y ciudad y cultura. Este Centro le da pertinencia a los programas del ITM. A la educación no le falta dinero, se derrocha dinero en la educación. Hay que tener una institución que no derroche dinero sino que lo invierta. El ITM, hace diez años aparecía como pobre y para pobres, hoy es rico en saber, forma con los recursos para su desarrollo. Para tener éxito hay que tener un plan de negocios sin improvisar. Un reto, el de la autonomía financiera, era una utopía hace diez años, el ITM producía el 7% del presupuesto. Hay que tener un plan compartido. El secreto es encontrar la fuente de ingresos del cliente. Hace diez años el rico era el que tenía propiedades, hoy el rico es el que tiene liquidez y los estratos 1, 2, y 3 son los que tienen los ingresos día a día. A este nuevo rico hay que darle oportunidades de pago día a día y en el ITM le fraccionamos la matrícula. Colombia es un país pobre por indisciplinado, no tenemos la disciplina del crédito. Hay que trabajar con las condiciones actuales, no con paradigmas anteriores como era cobrar de una la

matrícula, o cobrar intereses. Al antioqueño no le gusta deber, a todos se nos quedó el cuadro de las tiendas donde mostraban al señor gordo que vendía de contado y al flaco y triste que vendía a crédito. El crédito es importante para el empresario. Estamos luchando porque el estudiante tenga la cultura del crédito. Hace diez años, con la cultura del narcotráfico, la educación no aportaba para vivir bueno. Esto ha cambiado y apenas se están viendo los resultados. […] Es rico el que sabe, es pobre el que no sabe. Se acabó el empleo, el mundo vive del trabajo y el trabajo independiente es más llamativo. Hoy en día los estudiantes no tienen que salir de la universidad con un cartón sino, con un proyecto. Además, la vocación de Medellín va cambiando hacia la prestación de servicios. Para tener éxito hay que atreverse, hay cosas que parecen locas, sólo hay que tener la valentía de sustentarlas. Cuando llegué al ITM estaba lleno de edificios viejos y el alcantarillado se había acabado. Empecé a tumbar edificios y le pedí apoyo al Alcalde de entonces para la construcción, y el Alcalde ayudó. Había una cancha de fútbol que era un peladero en el que jugaban los mismos 22 hombres. Les dije: vamos a construir un centro deportivo para hombres y mujeres, y me llovieron las firmas de rechazo. Ahora la propuesta es que el bloque F se convierta en un centro cultural abierto a la ciudad. Para hacer grande una institución hay que ser un líder íntegro, y un líder íntegro es el que es capaz y de carácter, está bien informado, tiene conocimientos, habilidades y destrezas; es maduro y confiable y le juega al Plan institucional de Desarrollo, pero que no busca prebendas. El Plan no es negociable. También hay que contar con un equipo humano fuerte en competencias y con una disponibilidad del 110%. Con un buen plan y con un equipo fuerte se puede mover el mundo. Hay que ser tenaz, gerenciar inteligencias es tenaz, porque se está en un bosque de inteligencias, la idea hay que venderla al equipo, jugar a la inclusión, sumar. Todo el mundo sirve, el chiste es encontrar las potencialidades y ponerlas al servicio del proyecto y hay que tener espacios informales donde le digan a uno las cosas sin miedo, donde yo sea Marduk y no el rector.


Instituto tecnológico Metropolitano l Medellín - Colombia

La otra visión

Junio 2010

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Yo creía que el mundo era así

J

Por Jaime Barrientos

osé Manuel Sánchez fue un lector incansable, bohemio, político y de una caligrafía tan exquisita que cuando no tenía trabajo en lo público oficiaba escribiendo las partidas de bautismo del pueblo donde se encontrara. Desde los tres años probó el aguardiente recién salido del alambique, ya que su

padre lo fabricaba y el niño iba en los burros distribuidores. Sería por eso, que si en su vida pagó por un trago, fue mucho. Entre aguardiente amarillo y aguardiente amarillo servido en vaso, José Manuel leía por montones y un día encontró el nombre de su cuarto hijo en las páginas de libros que hablaban sobre divinidades babilonias y demonios: Marduk, patrono de Babilonia.

José Marduk nació en Calarcá, Quindío, en la década del 40, después de que Concepción, Anatilde y Honover, sus hermanos mayores, hubieran nacido en distintas partes del país, gracias a la gran variedad de oficios desempeñados por su padre. Mientras éste viajaba, doña Carmen Tulia, la mamá, lavaba ropa para ayudar a sostener a una familia numerosa, a la que a los once meses de haber nacido José Marduk, se le unía Alma Divina, quinta y última del clan. Década difícil para levantar cinco hijos a punta de trabajos volátiles y constantes viajes, así que la decisión fue tomada y el pequeño José Marduk, de ocho años, viajó a Cali para unirse al Seminario de la Sultana y así poder asegurarle, como mínimo, las tres comidas diarias. Su estadía allí determinaría para siempre características que hasta hoy lo acompañan. Una vez ingresó a esta Institución descubrió un manjar propio de dioses babilonios, las galletas cuca. Éstas hacían parte del menú y cuando por cualquier motivo no se las ofrecían o simplemente las ganas eran tantas que no se aguantaba, Marduk las encontraba como fuera y se deleitaba con ese sabor inconfundible de la comida típica del Valle. De ahí que sus compañeros lo apodaron “La Cuca” Sánchez. Y “La Cuca” Sánchez empezó a sobresalir en fútbol, atletismo, balonmano y voleibol, pero el rendimiento en la parte académica era inversamente proporcional al deportivo y sus notas no eran las mejores. Los seminaristas se dieron cuenta que tenía problemas de visión y le prestaron unas gafas. Con éstas vio todo distinto, se encontró con que el mundo había cambiado y sólo atinó a decir, al recordar cómo veía todo antes: “Yo creía que el mundo era así”. Sin embargo, las gafas prestadas le

empeoraron más la visión y siguió con un ojo que sólo veía de lejos y el otro, sólo de cerca. Así continuó hasta llegar a épocas avanzadas en que con operaciones oculares, su visión quedó igual a la de los demás. Gran error, hasta en eso se diferenció, y el ver como los demás lo único que le causó fue continuos mareos, llevándolo a decirle a los médicos que lo dejaran como estaba, pero sin necesidad de las gafas. Por eso algunos creen que este anecdótico pero veraz acontecimiento está relacionado con su visión futurista y esa forma tan particular que tiene de percibir las cosas. Lo que la mayoría no sabe es que las cualidades futbolísticas de “La Cuca” Sánchez lo llevaron a probarse al Independiente Santafé, pero una lesión en la rodilla, operada por el mismo técnico, el laureado “Médico” Gabriel Ochoa Uribe, lo dejó sin opción de probar las mieles agridulces del fútbol profesional colombiano, en época donde los extranjeros eran reyes. El seminario también definiría su inconfundible tono de voz. Muchos pueden pensar que se debe a la gran cantidad de cigarrillos que ha fumado, pero no es así. Marduk hizo parte del coro eclesiástico y le forzaron tanto la voz que le salieron nódulos en las cuerdas bucales. Cuando le ofrecieron la posibilidad de operarse simplemente salió con su acostumbrado “¿y eso para qué?” y así se quedó y así se le escuchó por más de doce años en los corredores, oficinas, auditorios y otros espacios que él ayudó a construir en el ITM. Pero ese tono de voz también se le escuchó por mucho tiempo en Caucasia, pueblo al que llegó porque el tío acaudalado de la familia trabajaba con arroz. Así empezó una prometedora carrera como comerciante, tan prometedora que tuvo la tienda de

Abarrotes Marduk, al almacén Cucos Marduk y la Carnicería Marduk. Definitivamente posicionó la marca y se adueñó de toda una cuadra con sus prestantes negocios. También seguía trabajando con los cultivos de arroz y como las cosechas se vendían con anterioridad, ya tenía unas negociadas cuando una creciente del río Cauca las arrasó por completo. Iba a quebrar, pero bien reza el dicho “mi Dios aprieta pero no ahorca” y Marduk estuvo muy apretado, pero su suerte era única y se ganó la Lotería de Medellín, con la que pudo pagar hasta el último centavo adeudado. En Caucasia anduvo en una veloz moto de la época llamada Lambreta, hasta que un marrano se le atravesó mandándolo al piso y dejando la moto con daños irreparables. El marrano siguió su camino como si nada y Marduk por poco pierde la vida, cosa que hubiera hecho que éste caluroso pueblo se quedara sin un reconocido maestro y un recordado presidente del Concejo Municipal, ya que en su época fue el único integrante de este cuerpo colegiado que no era anapista. De Caucasia pasó a Medellín y ejerció varios cargos en la Secretaría de Educación, entre los que se destacaron el de Supervisor, Jefe de Normales y Asistente del Secretario de Educación. Para no dejar a un lado su carrera como abogado laboralista y administrativo también abrió su propia y exitosa oficina hasta que fue llamado por el entonces alcalde de Medellín, Luis Alfredo Ramos Botero, para que cogiera las riendas de lo que sería su proyecto de vida: El ITM. Desde ese momento el ITM cambió, como cambiaron las vidas de miles de personas que gracias a ese proyecto cumplieron sueños, forjaron carreras y lo más importante, pudieron hacer del estudio una opción real de vida.

¿Quién es este aparecido? C

Por Juan Guillermo Rivera

ierta vez, hace unos 20 años, el doctor Agustín Gómez Hoyos, Rector del entonces Instituto Popular de Cultura (IPC), nos invitó a una reunión con un extraño personaje del cual se destacaban unas enormes gafas de carey, “culo de botella”. El extraño era un tal Marduk que venía a asesorarnos para la transformación del IPC. Si bien es cierto que ya veníamos pensando en esa posibilidad, desconocíamos los mecanismos jurídicos, políticos y, en parte, académicos para lograr este propósito. Cuando tuvo la palabra el tal Marduk, nos miramos consternados. Su propuesta era trabajar, trabajar y trabajar (propuesta no uribista, sino mardukiana) ¿Quién es este aparecido?, nos preguntamos muchos, que se atreve a decirnos qué hacer, que pretende sacarnos de nuestro ritmo normal (diría cómodo) de trabajo, que ya viene con una agenda de actividades y responsabilidades… su llegada no fue bien recibida. En ese entonces, excepto por el Rector Agustín y tres o cuatro funcionarios más, todos éramos docentes que gozábamos de mucha tranquilidad y de una carga laboral normal, que no iba más allá del ejercicio mismo de la docencia. Nuestra tranquilidad ahora era perturbada por el tal Marduk… trabajar, trabajar y trabajar. En estos primeros días de Marduk, en el naciente ITM, comprendí lo que significaba “la reacción al cambio”, “el conflicto de intereses” y, algo que cambió el proyecto de vida de algunos de nosotros, “apostarle al cambio”. La propuesta mardukiana era trabajar duro para lograr objetivos y, prioritariamente, romper los esquemas o, aún sin conocer a Khun,… “romper los paradigmas”. Este cambio significaba comprender lo que era trabajar sin pensar en horarios o funciones, que el trabajo en equipo arrojaba mejores resultados, que leyendo y actualizándonos permanentemente en lo que él llamó “colectivo académico” permitía la argumentación y, consecuentemente, la defensa efectiva del proyecto ITM. El IPC de finales de los 80 tenía dos poblaciones heterogéneas; en la jornada de la mañana funcionaban los seis grados de bachillerato (comercial, técnico y académico) y, en las jornadas de la tarde y noche, los programas de capacitación en mecánica, electricidad, dibujo industrial y secretariado comercial. Fruto de esta heterogeneidad, surgieron los bandos. Algunos comprendieron al aparecido, al extraño personaje; otros optaron por la oposición y, como es normal en todo cambio, la lucha por conservar el statu quo se hizo manifiesta. Pese al Acuerdo del Concejo Municipal que le daba vida al nuevo ITM, muchos se negaban

a reconocer esta transformación. Surgen, entonces, frases de batalla como “privatización de la educación”, que enardecen las masas. Las manifestaciones de rechazo al cambio se volvieron más asiduas, por primera y única vez en la corta historia del ITM, estas manifestaciones se hicieron violentas, terminando con un acto criminal no previsto y, estoy seguro de ello, no patrocinado por los compañeros que rechazaban el nuevo ITM. Pese a las reacciones, iniciamos, entonces, con tres programas: Electromecánica, Secretariado Ejecutivo y Dibujo Industrial en el año de 1993, con un puñado de muchachos y unos cuantos docentes que nos apuntamos al nuevo reto. La juventud del ITM y la nuestra nos impulsaba a proponer cambios. Sin embargo, las propuestas no encontraban eco en el ahora nuestro consejero doctor Marduk, el aparecido, que iniciaba como Secretario General de la Institución. Por ello, lo bautizamos el “doctor NO”, ignorando lo que pretendía enseñarnos. Con el tiempo comprendimos que quería que aprendiéramos cómo enfrentar los problemas. Nos enseñó que todo problema o propuesta debía ir acompañado de posibles soluciones o una buena argumentación. Su “NO” era una protesta hacia nuestra inexperiencia, a tal punto que nos decía que aún estábamos “en pañales”, y vaya que tenía razón. Expresiones como “a usted todavía le trae el niño Jesús debajo de la almohada”, o “esto no es una cruz roja académica”, o “eso se hace en un pipiripao” nos dejaban desconcertados, un poco frustrados. Pero, aprendimos. El ITM crecía con su estilo de dirección, nosotros crecíamos con el ITM y con su estilo. El ITM se transformaba, el doctor “NO” se transformaba, nosotros y la ciudad también nos transformamos con cada directriz, con cada reto asumido, con cada meta lograda. El aparecido se transformó en el Rector José Marduk Sánchez Castañeda, ahora respetado y reconocido en el mundo académico. Este cambio no fue fácil, como tampoco ha sido fácil el crecimiento y consolidación del proyecto ITM. Todo fue posible por los nuevos paradigmas del señor Rector José Marduk Sánchez Castañeda. Imposible, no aceptarlo.


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Opiniones

Junio 2010

El ITM es un modelo para exportar Por Saúl Pineda Hoyos, director CEPEC (Universidad del Rosario) El ITM es un modelo para exportar. Desde la Universidad de El Rosario, donde laboro en la actualidad, le presentamos al alcalde Moreno un informe de avance para formularle a Bogotá un plan de formación para el trabajo en la perspectiva de los próximos 10 años. Pusimos como modelo, lo que ha hecho el ITM en el cumplimiento de metas ambiciosas. Verbigracia: dotar a los jóvenes de estratos bajos de una educación de estrato seis y convertirlo en una oportunidad de inserción laboral eficiente, en un momento en que, por ejemplo Bogotá, está urgida de buscarles empleo a sus jóvenes. El alcalde Moreno ha quedado tan complacido con la historia del ITM, que nos ha pedido que evaluemos ¿cuál es el secreto que tiene el ITM para tener unos niveles de inserción laboral de sus muchachos, cercanos al 85%. Por eso, estamos buscando, a partir del conocimiento y la experiencia del ITM, cómo podríamos vincular, o a la

Universidad Distrital en una dinámica similar o buscar la creación de una institución similar que responda a las expectativas de empresarios de Bogotá con una formación tecnológica de calidad, pues ello es lo que abre caminos en este exigente mundo de la capacitación y de la educación. Lo más importante de este proyecto es que en el ITM se ofrece una educación con calidad de estrato seis para personas de bajos ingresos, lo cual es definitivo en su posibilidad de inserción laboral y en su autoestima. Otra cosa destaco: este es un esquema que subsidia a la población de bajos ingresos y es sostenible, porque no se hace a costa de golpear la sostenibilidad financiera de largo plazo del ITM, pues sus ingresos propios le permiten reducir su dependencia del municipio de Medellín y le garantiza un subsidio cercano del 70% del valor de la matrícula para poder concluir sus estudios. Medellín debe sentirse orgullosa del ITM. De lo contrario no estaría aquí una comisión de la Alcaldía de Bogotá evaluando esta experiencia para que la principal ciudad del país la replique, la mejore y la amplíe.

ITM: sinónimo de gran calidad Marta Lucia Villegas, presidenta ICETEX “El ITM es una institución que tiene gran calidad, capacidad de expandirse rápidamente y ofrecer programas de buena calidad. Esas tres cosas casi que son un imposible en el mundo, porque las instituciones de buena calidad casi nunca son capaces de expandirse rápida-

El ITM es lo que es, gracias al rector Marduk

Marduk: un referente de trabajo incansable y honesto

Por Érika Naslin García, jefe Oficina de Planeación Yo inicie en el ITM en el año 1997 después de haberme presentado a una convocatoria para provisión de cargos de Auxiliar Administrativa. Trabajé directamente con el Doctor

Marduk en el año 2002, cuando fui su Auxiliar Administrativa por 3 meses. Desde allí, al conocer mi trabajo y capacidades me dio la primera oportunidad de ascenso al cargo de Coordinadora Administrativa de Planeación. Pero no fue desde ese momento que tenía referencia de sus calidades como administrador y estratega del ITM, dado que yo comencé mis estudios de educación superior en 1994 en el programa de Secretariado Ejecutivo y pude, desde ese momento y hasta hoy, evidenciar las grandes transformaciones que realizó este gran hombre. Digo “gran hombre” porque visionó un ITM grande, necesario para la ciudad de Medellín y referente a nivel nacional, y lo consiguió. En la gestión del rector Marduk, el ITM se ha convertido en un proyecto social que le ha dado la oportunidad a los menos favorecidos con las máximas condiciones de calidad y así lo consiguió, entre muchas otras que no alcanzaría a mencionar. Pero sobre todo, el rector Marduk es

un gran hombre, porque detrás de ese imagen de dureza y de timidez, se esconde un corazón lleno de nobleza y amor, no sólo para cada uno de sus empleados, sino también para los más de 23.000 estudiantes. Por eso se ganó nuestro corazón. Claro que me duele verlo partir, pero, con todo y ese dolor, también soy consciente de que debemos dejarlo ir. Él, más que nadie, se merece un feliz descanso al lado de los suyos. Ya nos dio más de lo que merecíamos y muchas veces no supimos responderle. El Rector Marduk, deja un referente que debemos superar de trabajo incansable y honesto por un proyecto de ciudad y de vida para nuestros estudiantes y el propio. Él seguirá ocupando un lugar muy grande en mi corazón y por el resto de mi vida, sólo tendré los mejores y más gratos recuerdos. Todos los agradecimientos del mundo para este gran hombre.

mente, y las que se expanden rápidamente, casi nunca son de buena calidad. Si el ITM llega a los municipios de Antioquia va a ser una bendición, y nosotros como ICETEX estaríamos listos para ayudar. ¿Cómo? Si la matricula vale equis suma de dinero, podemos asociarnos con los municipios, y con seguridad al ITM le va a quedar fácil abrirse y expandirse en sus programas”.

Por Beatriz Elena Arias Cardona, coordinadora de Área Física

Existen varias maneras de definir al rector Marduk. Para mí es una persona muy inteligente, de grandes ideas, emprendedor, luchador, exigente, acelerado, terco, de un gran corazón, que busca siempre el logro de las metas que se propone. Es esa manera de ser del Rector lo que ha permitido que el ITM se haya convertido en la Institución Universitaria que es hoy. Pensar en el ITM sin el rector José Marduk Sánchez es difícil. Es y se convierte en un cambio bastante radical. He ahí el gran reto para quien quiera y vaya a ocupar ese lugar: el mantener y mejorar el nivel y posicionamiento que tiene hoy en día la Institución, lo cual se ha logrado gracias a la excelente gestión del doctor Marduk.

Un ejemplo de gestión pública de excelencia Rodrigo Rivera Salazar Creo que hay mucho que aprender en distintas regiones del país, en diferentes instituciones educativas, e incluso aquí en el valle de aburra, de lo que se está haciendo en el ITM. Aquí se demuestra cómo puede haber gestión pública de excelencia, gestión pública concentrada en la dignidad del ser humano, en aprovechar a plenitud todos los recursos que están a disposición de esta institución, empezando por el recurso fundamental y el más desaprovechado: el recurso humano de los estudiantes, de los profesores y de la gente con vocación que está haciendo mucho por Colombia desde esta institución.

Marduk: un soñador con los pies en la tierra Por Hugo Valencia Porras El rector José Marduk Sánchez es un estratega, un visionario, un líder, un ganador, un soñador con los pies en la tierra, un papa regañón, un Amigo, y un “putas”. Mejor dicho, yo lo definiría como un amigo incondicional y un excelente compañero y Jefe. A veces me he preguntado: ¿es posible pensar el ITM sin él? Y he llegado a la conclusión que sí, porque él nos preparado en todo momento para lograr lo que estamos soñando y hacer realidad nuestro proyecto de vida “El ITM”. Un ITM que se consolida como una Institución del conocimiento y que aspira a

ser reconocida como tal por el Estado y la sociedad. Hoy podemos decir con orgullo, que gracias a la gestión del rector Marduk, el ITM es hoy en una Institución con un modelo flexible de organización y funcionamiento, con una administración con liderazgo que le ha permitido aprender permanentemente, que se ha identificado por la excelencia académica centrada en la calidad de sus programas con pertinencia social y relacionados continuamente con el mundo externo Yo diría como Mariana Leticia Perdomo Buendía: … la importancia que reviste para el líder la capacidad de cimentar el futuro de

la organización que dirige, más allá del horizonte temporal correspondiente a su gestión. Partiendo de la premisa básica de que, ineludiblemente, el líder deberá retirarse de la organización en un momento dado, es necesario promover un liderazgo que trascienda y que permita dejar un legado a la organización. …Mantener el éxito es una labor que nunca termina. Las organizaciones requieren de estar en continuo movimiento para afrontar los cambios del entorno y para encontrar la forma de mejorar lo que está llevando a cabo. Por lo tanto, los líderes deben ser capaces de consolidar el éxito de la organización que dirigen, y de construir las bases que harán posible su continuidad, en búsqueda de alcanzar una gran visión que plasme su futuro.

…El liderazgo debe ser perdurable, y esto se logra a través del legado de dos elementos principales que marcan a la organización y a sus integrantes: la creación de una cultura organizacional sólida, y por otra parte, la formación de nuevos líderes que compartan la misma visión. En esto consiste la herencia que el líder depara a la organización, que a su vez, representa el camino hacia su trascendencia y hacia la continuación de su trabajo. Y es esto lo que el Jefe hizo, nos formó como líderes que compartimos la misma visión, nos mostró a donde debemos llegar y nos preparó para afrontar ese reto. Muchas gracias Rector

Su pensamiento

Hablar de calidad de la educación es hablar de pertinencia con las demandas de una sociedad y de responsabilidad con su desarrollo sostenible. Calidad de la educación implica un aspecto político o ideológico y un aspecto técnico y pedagógico. Lo político o ideológico plantea los requerimientos de la sociedad, las necesidades cognitivas, ideológicas, políticas, económicas, institucionales. Estos requerimientos y necesidades se plantean como funciones de la institución educativa. Nuestro propósito, no negociable, es garantizar en Medellín el acceso y permanencia en condiciones equitativas y con calidad, a la educación a todos y todas sin distingos y sin exclusión. Para ello, necesitamos urgentemente la articulación plena de todos los niveles.

Si queremos avanzar en la calidad de la educación en Medellín, necesitamos creer en la educación oficial, lograr que la sociedad no desprestigie al educador, formar y/o reeducar al maestro para la época actual, dimensionar la labor del maestro, remunerar e incentivar al maestro con base en su labor y en la evaluación de su producción, evaluar las instituciones educativas en forma integral, ampliar el tiempo de aprendizaje. Asimismo, no se puede olvidar que la calidad de la educación supone lograr la calidad de la familia, la calidad del maestro, la calidad de la dirección de la institución educativa y autoridad académica y administrativa en lugar de poder”. José Marduk Sánchez Castañeda.. Majaderías sobre educación. La Tekhné No. 49. Sept. 2008


La Tekhné #58 Edición Especial