Page 103

Guayaquil, a 7 de febrero de 1827

General Simón Bolívar Muy señor mío: ensé no escribir a usted este correo por lo de Colombia, créame que me apena mucho. Por mi intuición sé que Santander está detrás de todo esto y alentando a Páez. ¿Se fija usted? Cuide sus espaldas. Voy rumbo a Quito por haber sido expulsada junto con el cónsul Azuero y el general Heres desde Lima. En el viaje a Guayaquil, Córdoba se mostró displicente para conmigo, aunque no necesito demostraciones de afabilidad, pero sí con usted y con todo lo que tenga que ver en su autoridad como Presidente de la República. En Lima apresaron al general Heres el 26 de enero pasado, junto con los otros jefes militares y en contra de la Constitución boliviana. Bustamante encabezó esta sublevación, negándome que vea a Heres. Acudí a un amigo suyo, cosa que resulta infamatoria por el temor de este, de que lo descubrieran. Al día siguiente (el 27) me aparecí vestida con traje militar al cuartel de los insurrectos, y armada de pistolas, con el fin de amedrentar a estos y librar a Heres. Mi intento fracasó por falta de apoyo y táctica (qué bien que usted hubiera estado allí); fui apresada y mantenida por varios días, incomunicada totalmente, en el monasterio de las Carmelitas. Sin embargo, varias veces pude lograr escaparme hasta la sacristía y entrevistarme con las personas que les son fieles a su autoridad de usted. Pude repartir algunos pesos entre la tropa y lisonjearme con sus debilidades, pero puesta sobre aviso de que en veinticuatro horas debía embarcarme para Guayaquil o quedar definitivamente presa, opté por salir. Sé que usted se encuentra muy enfadado y no es para menos. Cuánto quisiera estar a su lado y reconfortarlo dándole

P

102

Las mas hermosas cartas entre Manuela y Simón  
Las mas hermosas cartas entre Manuela y Simón  

cartas de amor entre Manuelita Saenz y Simón Bolívar

Advertisement