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Real Life - True Stories having a party to celebrate Latino society, which was something I didn’t believe in. When I turned on the television, I heard about Hispanic crime increasing as well as high school dropout and teen pregnancy rates. I was ashamed of my culture even though I was a part of it. I wanted to be Irish, Italian or anything else at those moments. Despite not wanting a quinceañera, my birth mother’s family insisted on giving me one in Mexico two years ago. As I sat in church, not really listening to the Spanish-speaking priest, I thought of how my mother might be ashamed of me for thinking that my culture—her culture—was a bad thing. With those thoughts in mind, I entered the reception and heard the speaker announce me as her daughter. At that moment, a feeling hit me so strong that tears filled my carefully made-up eyes. I am her daughter being looked at by smiling faces. I realized then that the legacy of my mother lives within me. I didn’t want to be connected to my mother or my heritage because I was selfish and made false assumptions. I believed all Latinos in society were like the few Latinos who made negative media headlines. I was wrong. I forgot about Latina women like my mother who represent our culture by embracing family values and traditions. I am the proud daughter of a Mexican mother and MexicanAmerican father. My mother sacrificed for me. She let me grow for nine months and held me for one day. I am the spitting-image and legacy of her. Yo soy la hija de (I am the daughter of) Rosa Margarita Elizondo Esquivel. Anna-Alizette Ruiz, 17, is a teen reporter for Latinitas and a member of Grrl Action, a project of Rude Mechanicals. She writes a blog for her high school and is an aspiring art historian and fashion designer.

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oy la hija de una madre Mexicana y un padre Mexicano-Americano pero vivo como una Americana, totalmente sumergida en esta sociedad. Yo crecí con el color y la figura de una mujer Latina toda mi vida, pero siempre se me hizo difícíl ver a los ojos cafés de otros latinos y decir, “Estoy orgullosa de mi raza.” La mayoría de mi niñez la pase cruzando la frontera para visitar a mis familiares pero aún así nunca adopte mi cultura Mexicana de Nuevo Laredo. A pesar de que no quería una fiesta de quinceañera mi familia materna insistió en agasajarme con una en México hace dos años. Al estar sentada en la iglesia, sin estar realmente atenta a lo que el sacerdote decía en español pensaba en mi madre, la cual murió al día siguiente de mi nacimiento. Pensé que ella podría estar avergonzada de mis sentimientos hacia mi cultura—su cultura. Con esas ideas en mi mente al entrar a la recepción escuche el alto parlante anunciando mi entradá como la hija de Rosa Margarita Elizondo Ezquivel. En ese momento me sentí tan conmovida que me fue difícil contener las lágrimas. Soy su hija, una hija que esta siendo mirada con caras sonrientes. El legado de mi madre vive dentro de mí. Fue entonces que me di cuenta que yo no estaba conectada a mi cultura o a mi madre por mi egoísmo y falsas suposiciones. Yo creía que todos los Latinos en la sociedad eran como, los pocos Latinos que salen negativamente representados en el periódico, y me había olvidado de las mujeres Latinas como mi madre quienes representan a su cultura aceptando la importancia de los valores familiares y la tradición. Mi madre es la razón por la que creo en mi cultura.

Latinitas  9

Teen Latinitas Magazine  

Teen Latinitas Magazine is the first digital magazine by & for U.S. Latina teens. In this issue, get different makeup looks for Latina beaut...

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