Page 1

Tellus Por Laura Alejandra Sรกnchez Castro


El resguardo Sath Tama Kiwe está ubicado en Caldono-Cauca, a unos 67 Km de Popayán y, aunque pareciera ser muy pequeño, cuando se conoce la historia de la lucha de sus habitantes por permanecer en el territorio, el lugar empieza a parecer mucho más grande de lo que cualquier forastero pudiese imaginarse al entrar en él. El sol ilumina con fuerza los rostros de las personas y, sin embargo, una delicada brisa acaricia constantemente la piel de quienes resguardo nasa: no existe ni el calor ni el frio, solo un paciente y perseverante abrazo del gran espíritu que fortalece el territorio y los corazones de aquellos que lo habitan. La tierra nasa tiene su magia, y toda ella debe ser atribuida a la valentía y fuerza de quienes la han caminado. Caldono sufrió, se resistió y superó muchas tomas guerrilleras que azotaban a la región y la convertían en una de las más peligrosas y olvidadas por el Estado. Por muchos años, esta comunidad solo conoció el miedo, vivió de la fe y salió adelante gracias a los procesos de paz, producto de conversaciones y negociaciones entre autoridades guerrilleras y estatales. “Indio sin tierra, no es indio”, así lo entiende y sostiene la comunidad nasa. Para ellos, la tierra es sagrada, no es simplemente el elemento por el cual los pies se arrastran, pues es el soporte y el hogar del espíritu y la fortaleza indígena. Los rostros, las miradas, las sonrisas, el mensaje que transmiten los gestos de los niños, adultos y ancianos nasa, son mucho más claros e íntimos que algo expresado con palabras. Hablar de tierra nasa es hablar de un gran maestro; hablar de sus habitantes es hablar de la obra perfecta de ese maestro. Todos somos producto de la tierra, independientemente de la cosmovisión que adoptemos frente al territorio; cada rasgo y gesto del rostro es un reflejo de la comodidad y apropiación del alma con respecto al lugar que habita. Es por eso que, dentro de las múltiples formas de amor que existen, el amor por el territorio, por el tellus es uno de los más difíciles de fingir, porque no se expresa desde la facilidad con la que fluyen las palabras, sino desde la complejidad de las acciones y la adopción que hace el cuerpo frente a la energía y al espíritu de los lugares en los que se encuentra. La tierra puede concebirse en ocasiones como algo árido y seco, por eso el deseo constante de humedecerla por medio de la lluvia o el riego. Desde la cosmovisión nasa, nada la puede nutrir más que las personas que deciden amarla, trabajarla y dedicar su vida a ella. El pueblo nasa es la sal de la tierra caucana.


Tellus  
Tellus  

Recopilación fotográfica del resguardo indígena Nasa Sath Thama Kiwe, ubicado en Caldono - Cauca.

Advertisement