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LA REGIÓN - SOCIEDAD

LA REPÚBLICA

Opinión

La educación que más urge al mundo es la de convencer a los pueblos de que sus mayores enemigos son quienes prometen lo imposible”.

EDITORIAL

Martes 8/3/2011

–Ramiro de Maeztu.

Lucha de ideas ÓSCAR

Libia se desangra

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a comunidad internacional no debe tolerar por más tiempo la desigual guerra civil en la que se han convertido las protestas contra Gadafi exigiendo democracia. El tirano que gobierna Libia desde 1969 está empleando contra la población una maquinaria militar de mercenarios que es sostenida por los ingresos del petróleo, que siguen afluyendo con regularidad hacia las arcas de quien, en pocos días, ha sumado al título de decano de los dictadores en África la condición de criminal de guerra. El cambiante desarrollo del conflicto abierto entre el ejército y los opositores a Gadafi está ocultando la verdad de lo que ocurre sobre el terreno. Ante la parálisis y la desconcertante retórica internacional, el sátrapa recurre a la aviación y la artillería para arrasar las ciudades que han escapado a su control gracias a milicias de fortuna, reclutadas y conformadas por los mismos que inicialmente reclamaron pacíficamente sus derechos y que fueron calificados de drogadictos y partidarios de Al Qaeda por Gadafi. Una abierta intervención internacional parece descartada por el momento, puesto que empañaría la legitimidad de la revuelta popular, comprometiendo el futuro político del país, pero ello no puede ni debe significar permanecer en una actitud pasiva. Aun en el supuesto de que el tirano consiguiera reconquistar el territorio y mantenerse en el poder, la comunidad internacional no podría tolerar tal situación de escarnio.

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e una quincena a otra, en que escribo, como que no pasan muchas cosas. Pero no es el caso. En el ámbito peruano, para unas elecciones más que decisivas, hasta hace muy poco se lucía como única eficacia simbólica la importancia de ingerir comida popular en el curso de una campaña, lo que sustituía, al parecer, inútiles exposiciones de ideas y programas. Pero esa hipótesis se ha desbarrancado en los últimos días. Dos puntos más para el candidato Humala, el alza de PPK en diversos lugares, y una confrontación –¡al fin!– de los once candidatos presidenciales organizada por el diario “El Comercio”, ha cambiado en algo el estilo de esa justa electoral, entre las más vacías y autosatisfechas de nuestra historia contemporánea. Nunca se trató tan ligeramente temas de política. ¿Una lista de lavandería de promesas sirve para estructurar las expectativas? Muchas de ellas, rabiosas, impacientes. La mitología criolla es que gana el más simpático. Entendido como el que más se identifica con los excluidos. Entonces, ser colérico, ser doctrinario, no es aconsejable. Por lo demás, uno no puede menos que sonreír ante esos rituales de campañas democráticas donde los pretendientes al poder se ven obligados a mendigar el voto ante electores corrientes. El bailecito del afortunado, que provoca la mirada burlona o crítica del público, es condescendencia de poderoso que desciende al pueblo, además con millones para gastarlos en paneles con su foto, y compensación de la frustración cotidiana de los más pobres. Pero la realidad –el antagonismo de fondo que ninguna democracia de masas puede esconder– vuelve de inmediato. Y entonces, gobernar pasará a ser “la gestión de los resentimientos”.

Es preciso, por ello, reconocer cuanto antes al Consejo Nacional Libio, el órgano creado por los opositores para gobernar las ciudades arrancadas al control de Gadafi. Si el Consejo fracasara, esta decisión podría ser el preludio al ostracismo internacional que debería abatirse sobre quien está dispuesto a convertir a su país en un inmenso cementerio para mantenerse en el poder; pero si triunfa el Consejo, no solo habrá sido la posición éticamente correcta, sino también la más acertada políticamente. Este reconocimiento enviaría un inequívoco mensaje de apoyo a quienes combaten al dictador al precio de su vida y, además, establecería la base jurídica internacional para detener el flujo de ingresos del petróleo de que se vale Gadafi para cometer este nuevo crimen. No hacerlo equivale a contribuir a la financiación de la masacre. El tirano debe saber que los recursos energéticos que maneja a su antojo nunca volverán a ser la palanca para su aceptación entre los países democráticos. El Consejo de Seguridad de la ONU tendría que contemplar de urgencia la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea sobre Libia, de acuerdo a mecanismos previstos en la Carta de la ONU. El rol que puede jugar como protector de la población libia es insustituible, en momentos en que las principales potencias recelan unas de otras respecto de una política firme de sanciones contra Gadafi, que solo renunciará si se ve perdido. No existe, salvo la intervención del Consejo de la ONU, otro modo de detener la masacre.

Campo de Marte HUGO

NEIRA

La sospecha. En tres mundos

Y para este 2011-12, dada la fragmentación del Congreso entrante y la ausencia de una coalición que vaya más allá de la coyuntural codicia electoral, es sencillo anticipar que gobernar el Perú va a ser difícil, muy difícil. El paraíso del triunfo se tornará purgatorio ya en el servicio público. Ha pasado y volverá a pasar. Contrariamente a una de nuestras más arraigadas supersticiones, Palacio no otorga la felicidad a sus inquilinos. El profesor Pierre Rosanvallon sostiene que por todas partes vamos a democracias de la sospecha (La défiance, dice). No pregun-

ten quién es Rosanvallon, no tiene los méritos para que se ocupen las pocas escuelas de ciencias políticas que tenemos: no es ni norteamericano mi marxista. Modestamente, profesor en el Collège de France, Rosanvallon recuerda que la primera Constitución moderna, la americana de Pennsilvania de 1776, ponía en el poder una élite de elegidos y al lado, una asamblea de representantes, es decir, una élite de censores. Si esa dualidad falla, aparece lo que llama “un militantismo de terreno”. Hay dos ámbitos en donde esto es visible. En Francia, donde un sondeo ha arrojado la preferencia por la hija de Le Pen en las presidenciales del 2012, luego, doble crisis, de la V República, del sólido Estado creado por De Gaulle, y “el malestar social”, temas graves, los trataré más adelante. El otro ámbito de revuelta es la naciente “democracia árabe”. (cf. La República, 24 de febrero). El Islam está desbordado por demandas modernas. Y la rebelión ante Gadafi, que no se va, es notable: los libios ostentan l6 mil dólares de renta, es decir, cuatro veces los ingresos de un peruano, ¡y quieren salir de ese régimen! En los diarios árabes dicen batirse por la libertad, derechos humanos y contra la corrupción, “a riesgo de sus vidas”. El español Gil Calvo en El País, exclama, “los licenciados árabes sin empleo se baten por lo que nosotros tenemos y no apreciamos”. Por aquí, amigo Calvo, la democracia tampoco goza de cotas muy altas, según el barómetro latinoamericano. Pero no se preocupe, las “democracias de desconfianza” a quienes osan querer gobernarlas, les ofrecen lealtades efímeras, mudables. ¿Pero acaso no fue así desde Atenas? Como régimen, el democrático, incierto y a ratos ineficaz, es preferible a todos los otros. Pregúnteselo a los árabes.

FELIPE VENTURA

Elecciones así: ¿hasta cuándo?

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on Jorge Basadre sostuvo: “Lo más triste de nuestro tiempo es que ni siquierahemosesbozado un proyecto nacional. Me apena morir sin ver que alguno de los partidos haya diseñado un programa político de gobierno pues lo que se viene será sombrío”. En el compendio “Perú Independiente” publicado el año pasado dice Basadre: “Las grandes plagas de nuestro aprendizaje público han sido de parte de los gobernantes la mentira, el robo y el despotismo, con su obligado compañero el servilismo”. Vivió el historiador entre 1903 y 1980; fue testigo de varios gobiernos, casi todos de derecha. Tras el segundo gobierno de Beláunde vino el de Alan García con desastrosos resultados. Luego, la mafiosa dictadura fujimontesinista y el gobierno transitorio del Dr. Paniagua. Le sucedió Toledo y luego el actual. En ninguno de ellos se habló de proyecto nacional; sólo se contentaron con planes de gobierno. La mentira, el robo y el servilismo (entreguismo) se han afirmado y forman parte de la cultura política de los candidatos presidenciales y los aspirantes al Congreso de los partidos de la derecha. Al no existir proyecto nacional, gobernar se reduce a “hacer obras” sin orden ni concierto (Alan se ufana de haber hecho 138,000 obras), y en el peor de los casos se encuentran impotentes de gastar los pocos recursos, en ausencia de proyectos y planes viables y coherentes. Desde la década de los noventa venimos hablando de la necesidad de abrir un nuevo curso en la historia nacional. Esto es, un nuevo rumbo para el país, debido al fracaso de diversos modelos de desarrollo bajo hegemonía del gran capital y siempre subordinados a los intereses del imperialismo. Hoy se repite la historia. Los candidatos del continuismo neoliberal se aprestan a gobernar el país, en medio de una campaña sin propuestas serias, ni una alternativa de cambio para el país, pero sí copiosa en agravios que dan un espectáculo denigrante. Elecciones así, ¿hasta cuándo?. El proyecto nacional es parte de una alternativa integral. Se refiere a la visión de país que queremos construir para salir de la situación en que se encuentra y para movilizar en esa perspectiva las potencialidades del pueblo y los recursos disponibles. Es la propuesta de un nuevo destino para el país con objetivos de mediano y largo plazo. Es la gran tarea nacional con capacidad de convocatoria a todos los sectores interesados en el cambio de verdad para que cada quien aporte creatividad a la construcción de la nueva sociedad deseada. Necesitamos fundar una nueva República y una nueva Constitución.Estoimplicarealizargrandes cambios que sólo un gobierno de nuevo tipo podrá hacerlos.

edicion 10 de marzo  
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