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8 Opinión

Lunes 1 de abril del 2013 Altamira, Tam. LA RED

LA POLÍTICA ES ASÍ…

Breve historia política de Ciudad Madero

ALFONSO DE LOS REYES VILLARREAL

D

esde sus orígenes como municipio (1924) y hasta los albores de la década de 1990, el municipio libre de Villa Cecilia-Ciudad Madero fue gobernado por el Partido Socialista Fronterizo (PSF), Partido Nacional Revolucionario (PNR), Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y Partido Revolucionario Institucional (PRI), en una serie de historias interesantes que da para varios libros. Primero fue el predominio del naciente liderazgo del portesgilismo, interrumpido ya como cacicazgo político de 1932 a 1935 y finalmente liquidado en 1947 con la desaparición de los poderes en Tamaulipas tras el asesinato del editor del periódico “El Mundo” de Tampico Vicente Villasana (31 de marzo-9 de abril de 1947), que dejó a la entidad sin Congreso Local un año y medio. Por estos días se están cumpliendo sesenta y seis años de aquellos sucesos y toda la historia es el contenido de mi libro “Historia de dos crímenes”, 2010). Posteriormente, a partir de 1963, con Jesús “El Moloche” González Armendáriz, el fresco cacicazgo petrolero encabezado por “La Quina” llenó de iletrados el palacio municipal, hasta 1989, con el aplastamiento de Hernández Galicia. Esos sesenta y ocho años, que van de 1924 (José Luis Herrera) a 1990-92 (Cirilo Juárez Saldierna), representan un largo preámbulo de la “modernidad democrática” de Ciudad Madero. ¿Qué ocurrió tras la liquidación del cacicazgo petrolero en la vida democrática maderense? La primera transacción Las disputadas elecciones locales de noviembre de 1989 entre el priista Benito Ignacio Santamaría Sánchez y el perredista doctor Roberto Ortiz Ramírez mostraron públicamente la primera gran desbandada de priistas al flamante Partido de la Revolución Democrática (PRD), que por muy pocos votos perdió frente al tricolor. Pero el verdadero cascabel al gato fue Jorge Mario Sosa Pohl, quien con ese caudal de votos procedentes del quinismo resentido con el PRI alcanzó una regiduría en el ayuntamiento 1990-92, etapa en que abarrotó de priistas-quinistas-petroleros-resentidos el PRD. Y desde esa posición edilicia,

“El Ruso” consiguió armar los consensos suficientes para establecer la alianza PAN-PRD-PRT que postuló a Alfredo Pliego Aldana a la alcaldía en 1992, que triunfó finalmente sobre el priista Francisco Vargas Malagón cuando a la dupla Américo Villarreal Guerra-Manuel Cavazos Lerma se les incendió Matamoros en la elección de Tomás Yarrington Ruvalcaba, prefiriendo aceptar la derrota tricolor en Ciudad Madero para salvar al futuro gobernador de Tamaulipas (hoy “perdido en acción”). De cualquier forma, ese fue el primer triunfo opositor en la tierra del ex cacique petrolero. Vendrían después tres triunfos del PRD al hilo y al gusto de los gobernadores Cavazos Lerma y Yarrington Ruvalcaba, mientras el priismo materialmente le mentaba la madre al señor gobernador en turno y les echaba en cara las derrotas del tricolor: 1- 1995, Jorge Mario Sosa Pohl contra Enrique Pumarejo Medellín, 2- Juan Manuel Hernández Correa contra Lázaro Mata López y 3- Joaquín Hernández Correa contra Óscar Hernández Gutiérrez. “El Ruso” fue un caciquito de cuatro trienios y sus peores alcaldes fueron, naturalmente, los hijos de “La Quina”. Y gracias a esos dos desgobiernos bajo el auspicio de Sosa Pohl el PRI recuperó Ciudad Madero en 2004. La segunda Transacción Nuevos vientos de cambio se presagiaban sobre Tamaulipas. La postulación de Eugenio Hernández Flores a la gobernatura tomó por sorpresa a “la cargada” homerista, no sólo a las porristas maderenses encabezadas por una botarga humana motejada “La Bimbolla”, que mucho ruido hacían en torno a Homero Díaz Rodríguez, porque finalmente para eso sirven las porras: para distraer y crear percepciones falsas. Pero la candidatura del “corazón de Tamaulipas” inyectó nuevos bríos al priismo serio de Ciudad Madero, donde el político mejor posicionado resultó el licenciado Guadalupe González Galván (con quince años tras el hueso presidencial), a quien sin embargo, su prestigio no le alcanzaba para ganar la elección municipal (hay que decirlo con honestidad). ¿Qué ocurrió entonces? Desde el poder se sacaron

de la chistera la candidatura del viejo priista quinista Mario Villalobos Garza y lo postularon por el Partido del Trabajo a la presidencia municipal, aliado, por supuesto, al resto del naufragio quinista en extinción, pero refrendada la alianza “táctica” con la candidatura de Guadalupe Hernández Correa (hija de “La Quina”) a la diputación local en fórmula con Villalobos. Con esa medida de audacia se le escamotearon varios millares de votos al PRD (los suficientes para ganar), mientras que en campaña González Galván pactaba con alguno(a)s perredistas, pero al mismo tiempo Jorge Mario Sosa Pohl, recién liberado del Penal de Andonegui, colocaba a Abel Oseguera Kernion como candidato del PRD a la alcaldía y le plantaba, tras bambalinas, a personeros del “cabrón involuntario” Jesús González Lima para engolfar a Abelito y perderlo. Fraccionados los sufragios del PRD, Guadalupe González Galván se convirtió en la primera minoría y de esa forma llegó a la presidencia municipal de Ciudad Madero. La administración galvanista fue más o menos buena, pero no le alcanzó para prestigiar al candidato a diputado federal en 2006 Francisco Javier Martín Gil Ortiz, quien perdió insólitamente ante la desconocida Beatriz Collado Lara. Pero menos le alcanzó a González Galván para hacer ganar en 2007 a Sergio Arturo Posadas Lara, quien terminó con el ánimo perdidoso con “lágrimas negras” ante Jaime Turrubiates Solís del PAN, pero que finalmente sucumbió de una forma no explicada hasta hoy por ninguno de los protagonistas, pero que todos nos imaginamos cómo fue la transacción democrática. La gestión de Posadas Lara fue de regular a mala. Pero Turrubiates Solís no necesito del prestigio del alcalde Posadas, porque traía todo el apoyo del poder y un arrastre popular nunca antes visto. Pero a Turrubiates Solís, ya siendo alcalde, tampoco le alcanzó para hacer ganar a Sergio Posadas Lara en las elecciones federales de 2012. Jaime Turrubiates Solís llegó a la presidencia municipal postulado por el PVEM en alianza con el PRI, en una acción de poder que dejó malhumorados a la mayoría de los priistas, quienes aun no lo aceptan (ni en público ni en privado).

Turrubiates Solís aun no termina, pero su paso por la alcaldía ha sido como el vodka: incoloro, inodoro e “insaboro”. Y nadie sabe si le alcanzará para hacer ganar al candidato del PRI, quien, más que ningún otro en la historia político-electoral de Ciudad Madero, requiere, necesita con urgencia, prestigios ajenos para poder siquiera aspirar a competir (aunque dicen que él piensa que está sobradito y que ya ganó. Pero todos sabemos que las elecciones serán el 7 de julio). ¡Ah qué candidatitos, rehenes de las (falsas) percepciones y adictos a la compra de espejitos mágicos! La hora de la verdad Más allá de las concertacesiones, las transacciones democráticas y las (verdaderas y falsas) percepciones que se imponen los candidatos y sus partidos, en el entretanto político y democrático de Ciudad Madero, gobernado en dos tiempos políticos a lo largo de su historia, sólo falta que el electorado le otorgue su voto de confianza al Partido Acción Nacional. Y no precisamente por ser PAN, sino por Agustín de la Huerta Mejía, debido a la (falta de) calidad de los otros competidores, pero sobre todo, porque Joaquín Hernández Correa es un ex priista con la casaca del PRD y el candidato del PRI es un viejo perredista con la chaqueta del tricolor, mientras que Agustín de la Huerta siempre ha militado en el PAN. Es decir, la congruencia política pudiera ser el “imán” de una franja maderense para la cual, en los últimos veinte años PRI y PRD son la “misma gata revolcada”. RETALES Una pregunta salta a la vista e invita a pensar: ¿de dónde sacan la falsa percepción de que la dupla Ricardo Villarreal-Alma Guevara va a dividir al panismo y con ello hará triunfar al tricolor? ¿Ya tomarían en cuenta (por lo visto, no) los votos que desde el PT y PRD Irma Flores Treviño y Joaquín Hernández Correa le quitarán al PRI? ¿Creen que esos votos se los quitarán al PAN? ¿Habrán medido las consecuencias de burlarse de la inteligencia de los electores jóvenes de Ciudad Madero? alfonsodelosreyesvillarreal@gmail.com

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la red dealtamira

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