Issuu on Google+

EDIC

I

.00 ÓN 1

szale

Col

ombi

a

” a l r , o nta g o l o ó c c i e s u p q i a ó n c i r r a Cho l o u o c í t l t his c la pe e e d r r la i ec t o r i d d r o drix n e a e H y z r n c nali Jho Dice e m oa o “N efier pr

o 7 d

m

6 de o 2 ing

FEBR

E

2 R O de

012

M a ni

ón aci cre vida y

John

pel

sía

rte

FI

|Pa CCI

ó,

hoc e ícula C ix h c i Af a pel endr de l hony H . de J stroza e Hin

Fo

Co to|

n

Sal

rre o He d l a ir old G Har

ra

os d i nd e r p m o ja c o n r i s ra o b d s: om i f l e a lw e la n ó e m g a r r em ob del d s S a c e y ia ot ar g c l s Bibli ileoRivera O a s l Mejía le emio nost r b P Gra o a s d o r n l i O la m ia de de la n d o m ra cere filez 4 e 8 j a e L u ensda Ramír m d l a Euis Ferna un á l ez z L e n o d G ejía dos M a i enra Tobón Elad u c ro Rlferedo Cardo g e A n e es n d o i s aria (ci) Imre dam avi ez G a m ó L ilo G Cam


2|E NSAYO |

domingo 26 de FEBRERO de 2012

domingo 26 de FEBRERO de 2012

Biblioteca del dragón

Galileo Galilei e Ignacio Semmelweis: dos incomprendidos en la historia de la ciencia La teoría de Galileo Galilei de 4 satélites de Júpiter girando alrededor de este, fue negada por los científicos de la época. Ignacio Semmelweis concluyó que manipular primero cadáveres y luego a mujeres embarazadas, causaba la fiebre puerperal, teoría que no le fue aceptada. Rechazo. Orlando Mejía Rivera* Papel Salmón

A

comienzos del siglo XVII Galileo Galilei, gracias al telescopio armado por él mismo, observó los cuatro satélites de Júpiter girando alrededor del planeta y lo consignó en su libro Sidereus Nuncius, publicado el 12 de marzo de 1610. Allí escribió con seguridad: “Por esto, determiné y resolví fuera de toda duda que en los cielos había tres estrellas vagabundas alrededor de Júpiter, a semejanza de Venus y Mercurio alrededor del Sol. Finalmente, después de muchas más inspecciones, esto se me hizo más claro que la luz del mediodía. Y no sólo eran tres, sino cuatro los astros vagabundos que efectuaban sus rotaciones alrededor de Júpiter. El relato siguiente proporcionará sus movimientos, observados a partir de ese momento con la mayor exactitud. Medí también, gracias al catalejo, las distancias entre ellos con el sistema expuesto más arriba”. La mirada de Galileo era copernicana y, por ello, encontró su hallazgo como posible, de acuerdo al sistema heliocéntrico del universo. Los principales científicos de la época, inmersos en el paradigma medieval del universo de Ptolomeo, donde los planetas sólo podían girar alrededor de la tierra, la cual estaba fija en el centro del universo, consideraron imposible este descubrimiento descrito por Galileo. Era un hecho que no podía ser real para lo que se consideraba como verdad científica del momento. Fotos|Cortesía Orlando Mejía|Papel Salmón

El médico húngaro Ignacio Semmelweis murió en un asilo a los 47 años de edad sin que su teoría sobre la causa de la fiebre puerperal fuera aceptada.

2

Se explica así la negación de sus hallazgos por parte de numerosos astrónomos y eruditos, que no estaban preparados para ver aquello que no reconocían como posible. Por ejemplo, el alemán

Martin Horky le manda una carta a Kepler y le refiere que Galileo fue a Bolonia y varios de ellos, incluyendo al respetado matemático Antonio Roffeni, vieron a través de su telescopio, pero que éste era “engañoso” y hacia ver estrellas que no existían. Incluso Francisco Sizzi, astrónomo de Florencia, refirió que: “los satélites no se pueden ver a simple vista y, por tanto, no pueden ejercer ninguna influencia en la Tierra, por lo que resultarían inútiles y, por consiguiente, no existen”. Estos astrónomos no eran tramposos, sino que poseían una mirada ptoloméica y, por ello, les era imposible ver algo diferente a lo que pensaban que era la realidad. Si Galileo no hubiese tenido una ruptura mental previa con la concepción del universo Ptoloméico, posiblemente tampoco hubiese visto su hallazgo, el cual sólo era compatible con el universo de Copérnico. El paradigma científico de la astronomía medieval siguió predominando durante casi un siglo más. Sus defensores consideraron al resto de descubrimientos científicos del nuevo modelo heliocéntrico como teorías falaces o, en el mejor de los casos, como hipótesis de dudosa racionalidad.

3

En 1846 el médico húngaro Ignacio Semmelweis (1818-1865) entró a trabajar, como ayudante del doctor Klin, en el pabellón I del Hospital de maternidad de la ciudad de Viena. El principal problema médico para las mujeres parturientas de la época era la alta posibilidad de que adquirieran la fiebre puerperal en el perío-

do del postparto y murieran. La mente analítica de Semmelweis observó, con rapidez, cómo las mujeres que eran atendidas en el pabellón II de obstetricia, dirigido por el doctor Barcht, morían en menor proporción de fiebre puerperal. Además, investigó y descubrió que las mujeres que tenían sus hijos en la casa o en las calles, porque no alcanzaban a llegar al hospital para ser atendidas, prácticamente ninguna presentaba la enfermedad. A pesar de las teorías de la época sobre la entidad, que eran múltiples, pero predominaba la idea de “las influencias epidémicas” o sea de cambios atmosféricos, telúricos o cósmicos que generaban emanaciones pestilentes y producían la fiebre puerperal, él cuestionó la veracidad de esta concepción al decir que: “Si las condiciones atmosférico-cósmico-telúricas de Viena causan fiebre puerperal en personas predispuestas, ¿cómo es que durante muchos años estas condiciones han arrasado a las mujeres hospitalizadas en el pabellón I, mientras respetan a las personas similarmente predispuestas en el pabellón II? (…) Si las influencias atmosféricas de Viena causaran una epidemia en el hospital de maternidad, necesariamente habría una epidemia entre todas las pacientes de maternidad de Viena debido a que toda la población está sujeta a las mismas influencias. Sin embargo, mientras las enfermedades puerperales devastan furiosamente el hospital de maternidad, raramente se observan en Viena o en sus alrededores”. Analizando los factores que rodeaban la atención de los partos llegó a la conclusión de que lo único que explicaba la diferencia en la frecuencia de presentación de la enfermedad, entre los dos pabellones, consistía en que al de Klein asistían los estudiantes de medicina y al otro no. Los exámenes de tocología se realizaban luego de las prácticas de disección con cadáveres. Sin tener claro el porqué de esta relación, Semmelweis concluyó que existía un nexo causal entre la disección de los cadáveres y la posterior manipulación de las mujeres embarazadas. Por ello, ordenó instalar lavabos y exigió que todos los estudiantes se bañaran primero las manos antes de examinar las mujeres de la clínica. Los resultados mostraron un descenso abrupto de las muertes por fiebre puerperal, del “18.3% al 1.2%”, como señala Nuland, pero la respuesta del director médico fue destituir a Semmelweis, por haberse atrevido a insinuar que los mismos médicos eran los causantes de la fiebre puerperal en sus pacientes.

4

Semmelweis, a instancias de su protector Skoda, fue recibido por Bartch, el director del otro pabellón, donde ya habían empezado a practicar estudiantes y convencido de su hipótesis obligó a los estudiantes a bañarse las manos antes de tocar las pacientes y le agregó una solución de cloruro cálcico al bañado. Luego de iniciar estas medidas el porcentaje de fiebre puerperal en las parturientas disminuyó del 27% al 2%. Pero después de hacer bañar las manos, sin ninguna excepción, a cualquiera que fuera a examinar las embarazadas, por primera vez en la historia de la medicina el porcentaje de fiebre puerperal bajo a 0.23%. Esta demostración era irrebatible, las manos sucias de los médicos y estudiantes de medicina al tocar las parturientas eran las causantes de la fiebre puerperal. La respuesta de la comunidad médica científica fue negar este hallazgo y acusar a Semmelweis de ser un embaucador y un peligro para la sociedad. Fue expulsado del hospital y de la ciudad. Al poco tiempo supo que su estimado profesor de anatomía, el doctor Kolletschka, murió luego de herirse un dedo al manipular un cadáver, con unos síntomas similares a las de las mujeres con fiebre puerperal. Entonces le quedó claro que la causa necesaria de la enfermedad era la “materia orgánica en descomposición” que estaba presente “en los dedos que examinan a las pacientes”. También entendió que no solo aparecía en la recién parida, sino que podía “transmitirse a los recién nacidos, sean hombres o mujeres. Además, puede encontrarse entre anatomistas, cirujanos, en individuos intervenidos quirúrgicamente”, pues concluye que “la fiebre puerperal podría clasificarse como un tipo de piemia”.

| E N S AYO| 3

Debió volver a Buda, su ciudad natal, y allí siguió siendo despreciado y acusado de presentar estadísticas falsas. Se retiró de la docencia y la práctica médica, cayó en la pobreza y tuvo grandes tragedias personales (la muerte de sus dos primeros hijos). Sin embargo, a pesar del rechazo de la mayoría de los médicos, decidió escribir su obra De La etiología, el concepto y la profilaxis de la fiebre puerperal (1860) donde dijo en su epílogo lo siguiente: “Vislumbro un tiempo en que en los hospitales de maternidad del mundo solamente se presenten casos de autoinfección. En comparación con el número de personas que se salvará en el futuro, el número de pacientes salvado por mis estudiantes y por mí es insignificante. Si no me fuese permitido asistir a esta afortunada época con mis propios ojos, mi muerte, de cualquier manera, estará iluminada por la convicción de que más tarde o más temprano, este tiempo llegará”. La envió y presentó a las academias científicas más importantes de Europa, corriendo la misma suerte. No se aceptó su demostración y los principales ginecólogos y científicos de la época, incluyendo a figuras como Virchov, se negaron a reconocer la validez del descubrimiento de Semmelweis. Este terminó enloqueciéndose por la incomprensión de sus contemporáneos y murió, en 1865, luego de infectarse a propósito con material putrefacto de un cadáver.

5

Como refiere el médico y escritor francés Louis Ferdinand Céline en su conmovedor ensayo sobre el vejado húngaro: “Tuvo un grandísimo corazón y un gran genio para la medicina. Permanece, sin duda alguna, como el precursor clínico de la antisepsia, ya que los métodos preconizados por él para evitar la fiebre puerperal aún son, y siempre lo serán, oportunos. Su obra es eterna. Sin embargo, en su época fue completamente despreciada”. ¿Cómo explicar el que la mayor parte del gremio científico médico de mitad del siglo XIX, el cual ya venía desarrollando una mentalidad empírica, racional y experimental, se hubiese negado a aceptar un hecho científico tan evidente y obvio? De nuevo es sólo el poder del paradigma científico, aceptado como verdadero en ese momento, lo que pudo impedir reconocer una verdad indiscutible. Para la época en la que Semmelweis realizó su hallazgo, la teoría científica de las enfermedades contagiosas se fundamentaba en la teoría miasmática del aire, que se remontaba a los tiempos de Hipócrates y la cual se había convertido en un dogma en la Edad Media y en el Renacimiento, para explicar las epidemias de peste bubónica. Esta teoría afirmaba que el aire atmosférico llevaba sustancias pútridas, denominadas miasmas, que entraban por los orificios naturales de las personas y les causaban las enfermedades infecciosas. El contagio de una persona enferma a un individuo sano no se aceptaba. Incluso, médicos anteriores a Semmelweis como el escocés Alexander Gordon (A Treatise on the epidemic Puerperal Fever of Aberdeen, 1795) y el norteamericano Oliver Wendell Holmes (The Contagiousness of Puerperal Fever, 1843) ya habían postulado la contagiosidad de la enfermedad entre personas y tampoco fueron tenidos en cuenta. Un médico inglés llamado Simon, el cual estaba comisionado para estudiar las epidemias de Cólera de la ciudad de Londres en 1863, reconoció que la infección, fuera del aire pútrido, podía trasmitirse al tomar agua sucia. Pero tampoco aceptó las conclusiones de Semmelweis acerca de la etiología de la fiebre puerperal. La humanidad debió esperar varias décadas, desde la observación inicial de Semmelweis, cuando los trabajos de Pasteur demostraron la existencia de los gérmenes. Al igual que las técnicas y principios de antisepsia de Lister, publicados en 1867 (que en esencia eran los mismos de Semmelweis), confirmaron el contagio de las enfermedades infecciosas por medio de gérmenes transmitidos de individuos enfermos a personas sanas

*Escritor. Profesor titular de la Universidad de Caldas. Departamento de Salud Pública.


4|C I N E|

domingo 26 de FEBRERO de 2012

domingo 26 de FEBRERO de 2012

Dice Jhony Hendrix director de la película Chocó

“No me creo director ni psicólogo, prefiero analizar la historia que contarla”

La vida cotidiana de la mujer chocoana. Desplazamiento, violencia intrafamiliar y explotación. El cine colombiano está en evolución. Esfuerzo. John Harold Giraldo Herrera* Papel Salmón

E

l cine colombiano sigue sorprendiendo. Las películas cada vez ganan más premios, surgen nuevas historias, directores exploran territorios y el cine va cobrando dimensiones inteligentes de llegar a los espectadores. Hay problemas: la industria es volátil, se deben buscar dineros por fuera, lo que se hace es disperso, no hay líneas que lo unan. Sobreponiéndose a los inconvenientes y con varios trabajos producidos y ahora como director, Jhony Hendrix Hinestroza tiene deleitado al mundo. La semana anterior presentó su filme Chocó en el Festival Internacional de Cine de Berlín y el jueves pasado inauguró el Festival en Cartagena. Chocó es una película, de esas que nos abren los ojos y nos deja llegar a un sitio tan rico como pobre, el departamento del Chocó. Con la película veremos la historia de una mujer que sufre del desplazamiento, violencia intrafamiliar y de ser explotada por el tema de la minería. Tres temas que acosan al departamento chocoano.

la oportunidad de ver algunas de las que se exhibirán en la muestra de cine colombiano y también la sacaron del estadio. Nosotros apenas estamos empezando y nos dieron el honor de abrir el Festival y estamos felices.

La cultura del Chocó

Jhony Hendrix habla sobre la forma cómo fue grabada, la percepción que tiene del cine colombiano y otros asuntos de Chocó. ¿Cómo nace Chocó? Cuando hizo la investigación de otra película que se llama Saudó, escuchaba la conversación de dos señoras que terminan siendo el objeto de la película, narre un poco más de detalles… Las dos señoras estaban hablando sobre su esposo, que lo conocieron a partir de una violación a una de ellas, no sé cómo lo tomaron pero se notaba en la conversación que era un hecho normal y las dos estaban enamoradas del personaje. Me doy cuenta al final de la conversación que comparten el mismo marido y eso me llamó la atención para decir: Dios, aquí está pasando algo raro. Tal vez algo cultural. Entonces como es tan natural, qué bueno hacer algo que en su narrativa sea una crítica social, una crítica más a la cultura. Empezamos a ver cómo la mujer adopta la superación sobre el maltrato, la pobreza y sobre que les toca hacer de tripas corazón y seguir adelante, y al mismo tiempo ver en la cultura chocoana la lucha por el poder de la tierra, la supervivencia a partir de la minería, el lavado de ropa. Muchos niños y personas han nacido en familias que les han dado su estudio a partir de lavarle la ropa a otro. Eso es lo que queríamos esbozar en la película.

|CINE|5

Fotos| Melissa Falla|Papel Salmón

Chocó, la película dirigida por Jhony Hendrix, fue presentada en el pasado Festival Internacional de Cine de Berlín.

Con la película El vuelco del cangrejo se puso a La Barra y la zona del Pacífico en el ojo de los colombianos, ¿Chocó se va a poner allí y sigue la tradición del cine de región? Esa era una de las intenciones, lo que me ha ocurrido es que cuando salgo fuera del país muy pocas personas se enteran que soy colombiano. Me confunden, casi siempre piensan que soy de Sudáfrica o de otro país del continente africano. En esa búsqueda estaba, cuando empecé a escribir Chocó, colocar el departamento en ojos de todo el mundo y lograr llegar a algún festival internacional y se dieran cuenta que hay un territorio en Colombia, es casi un 90% afro; de una población muy rica en su cultura, en su música, en su forma de ser feliz; porque también su fiesta, sus rituales y su iconografía religiosa es muy particular. Quería dar a conocer el territorio con sus tristezas y sus alegrías. Hay una cosa deliciosa que tiene la película y es que nunca llega a ser pornomiseria, de eso me cuidé. En Chocó se vive en medio de la pobreza todo lo que querás, pero es una gente muy limpia. Uno come con una familia y da gusto porque las mujeres son demasiado aseadas. ¿Qué podría pensar de lo que va a

pasar cuando los chocoanos vean la película? No lo sé. Tengo una enorme duda y es cómo la van a ver los hombres, las mujeres… creo que las mujeres se van a sentir muy honradas porque las hace ver como tenaces, guerreras, buscando siempre lo mejor para su familia y sus hijos. Everlides, el protagonista, no es el 200% de los hombres chocoanos, pero representa un porcentaje de las familias chocoanas. No sé cómo lo irán a tomar la mayoría. Espero que sirva como para una evolución de lo que somos nosotros como familia, personas chocoanas y mejor nosotros como colombianos, porque no es sólo una crítica a los chocoanos sino a toda nuestra raza colombiana, si así la podemos llamar. Hay tres temas gruesos en Chocó, el desplazamiento, el tema de la minería y de la violencia contra la mujer. Además de esos tres ¿podremos ver esa gama rica de rituales y mitos de Chocó? Totalmente. Toma todos los temas que son de la cultura chocoana y del Pacífico, lo bueno es que lo hace de una forma tan sutil que no te quedas en ninguno sino que trasciende a mostrar una cultura con sus alabados, música, baile, iconografía

religiosa… es un descubrir de un pueblo que puede que sepas que está allí pero no lo conoces. La película permite conocer a ese pueblo y su cultura. También, que geográficamente supiéramos de qué riqueza estamos hablando, igual que pudiéramos resaltar esos valores de esa mujer que pocas veces es mirada y que nuestra gente cuando va al cine no quiere ver. Es importante aplaudirlas, hacerles un homenaje.

Quiero saber qué piensa de cómo está el estado del cine colombiano ya que valora parte de la producción que viene Está en evolución. Está creciendo. Pasó de estar en pañales a gatear. No tenemos una industria cinematográfica desarrollada, hago críticas a los premios y a ciertas actividades que se hacen. A lo farandulero de los premios del cine colombiano, eso de que nos premiemos entre nosotros mismos. No creo que estemos preparados para eso. Hay que hacer muchas más películas. Estamos aprendiendo del proceso, estamos evolucionando. Se están haciendo muy buenas películas, igual se producen una cantidad de películas importantes que nos arrojan un aprendizaje. Pero al público hay que alimentarlo, le toca aprender a ver. Por ejemplo, dejar de ver tanta película extranjera a la que se le rinden más honores; nos falta ver menos televisión, estamos muy acostumbrados a las novelas. Porque también se producen

películas a modo de tendencia que parecen copiar un formato de telenovela, pero son películas. El cine colombiano va por buen camino: nuevos directores, películas novedosas. En algunos años vamos a ser mejores. Tenemos que aprender de países como México, Brasil, Argentina y otros. Por qué cree que en Cali se producen más películas que en cualquier otro lado. ¿Qué hay allá a diferencia de otras ciudades? Sabemos que hay una tradición ¿Por qué allá se hace tanto cine? En Colombia tenemos muchas tradiciones. Por ejemplo, las compañías de teléfonos celulares venden mucho más acá que en cualquier otro lugar del mundo porque nos gusta hablar, somos de una tradición muy oral. En Cali la gente le encanta hablar y ver, los caleños son chismosos por naturaleza. Los caleños tienen algo metido en su ser que les seduce estar fisgoneando al otro, observándolo y sabiendo del otro y por eso es que hay una tradición fuerte en Cali de la fotografía y el cine. Una tradición alimentada por personas como Andrés Caicedo, Luis Ospina, Oscar Campo, Carlos Mayolo… toda esa gente que formaron unos ciclos y que permitieron que se diera esa tradición. Todo mundo sabe

Apuesta al cine colombiano

La película fue apertura del Festival de Cine de Cartagena, lo que es un honor para cualquier película colombiana. ¿Qué significó abrir ese festival? Me siento muy feliz, me siento más feliz en Cartagena que en Berlín. Para nosotros es un logro inmenso. Se está reconociendo primero lo nuestro que lo de afuera. Se rompe un poco ese lema de que nadie es profeta en su propia tierra. No, nosotros fuimos profetas en nuestra tierra y luego nos creyeron afuera. La bendición de Mónica nos dio mucha más fuerza para mover la película internacionalmente, estamos muy agradecidos con ella. Vienen muchas películas que han ganado en otros territorios: Porfirio; Las Acacias; Violeta se fue a los cielos, entre otras. Vienen películas que son impresionantes, he tenido

Jhony Hendrix Hinestroza (izquierda) habla sobre la película Chocó de la cual es director y productor.

Jhony Hendrix Hinestroza, director y productor de cine chocoano, creó en 2033 Antorcha Films, una empresa que se dedica a la producción de proyectos cinematográficos.

que la primera película colombiana fue hecha en Cali, la primera a color, sonora, todo ese peso histórico ha ayudado para que los jóvenes piensen en imágenes, en una cinematografía. También creo que muy metido en la genética del caleño está el ser un personaje observador y creo que por eso hay más interés cinematográfico en Cali que en cualquier otro lado.

Los nativos del Chocó colaboraron

Usted fue productor ejecutivo de Dr. Alemán, de Perro come perro, entre otras. ¿Cómo hizo para financiar la película Chocó, sabiendo que parece que hay que coproducir internacionalmente para poder existir? Buena pregunta. Chocó fue un laboratorio, en términos de producción, de realización y de distribución. Vamos a ver cómo nos va. Yo no me quise casar con la idea de que una película colombiana no puede costar menos de 500 millones de pesos, tampoco con la idea de que hay que tener un distribuidor o un premio del Fondo para el desarrollo cinematográfico -FDCo Ibermedia para hacer una película. Hice un ejercicio de producción que me permitiera trabajar cómodamente en ese territorio que es agreste sin maltratarlo. La mayoría de películas cueste lo que cueste, llegan a cualquier territorio y se convierten en una anécdota porque pasan 200 soldados por allí, ruedan y se van. Yo no quería eso. Allí hay mucha gente que se levanta, come una sola vez en el día y se acuesta. Es imposible que en una población como esta hiciéramos un derroche de

dinero para grabar e irnos y ya. Hicimos unos talleres con la comunidad. Dejándole eso a la comunidad, la gente se enamoró del proyecto y trabajó apoyándonos, eso hizo posible la película. Igual mucha de la gente que trabajó en la película –todo el equipo- no se ganaron un salario normal, sino que trabajaron y aportaron cómo en una cooperativa. Además apareció una gente como Álvaro Morales, Tulio Restrepo que hicieron donaciones, porque ellos están convencidos que hay que contar películas como las de Chocó. La negrita en el Pacífico, la indígena en su reguardo son historias que valen la pena resaltar, contar y apoyar. Creo que es una de las películas más económicas que se ha hecho en Colombia. También hay un coproductor que colocó casi todos los equipos, Hangar Films que nos colaboró. No sé si volvamos a hacer una película igual. De aporte en aporte se hizo. *** ¿Se vienen más películas? Saudó no se ha estrenado. Chocó tampoco en las salas de cine del país y seguro hay más proyectos. ¿Cuáles son? Sí, hay más. No sabemos qué pasará con Chocó, pero tenemos muchos proyectos, como productor ya están rodándose. En noviembre se rodará otra película, mi segunda como director, se llamará El féretro, vamos a ver si lo logramos; Saudó creo que para el 2013. Hay varios guiones ya en curso que estoy escribiendo, más que rebuscar historias nos falta es encontrar apoyos *john.giraldo.herrera@gmail.com


6|CINE|

domingo 26 de FEBRERO de 2012

domingo 26 de FEBRERO de 2012

Jean

s. aserie

.cinem /www

tp:/ de ht omada Foto|T lmón pel Sa es|Pa

se Scorse Martín s r to c e má el dir Hugo d e las películas e el galardón s d r a a v n sión a lle es u n la ver das par nomina película, hoy e a Mejor s Oscar. 84 de lo

El artista y Hugo son las películas con mayores nominaciones. Brad Pitt y George Clooney compiten por ser el mejor actor. Homenaje a los inicios del cine. Renovación. Luisa Fernanda Ramírez Naranjo* Papel Salmón

H

oy se entregan los premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas Norteamericana. Las estatuillas de los Oscar representan para una obra cinematográfica prestigio, permanencia y sobretodo altas taquillas. Los ganadores son elegidos por sus compañeros de campo, es decir, los directores escogen al ganador de la mejor dirección y la mejor película es escogida por todos los miembros de la academia, por lo que suele ocurrir que la película con más nominaciones se lleve el premio mayor, aunque se han visto ceremonia en las que eso no aplica.

diaosc

p://guar

a de htt

Bérénice Dujardin y

ad Foto|Tom

a escena

Bejo en un

ón

pel Salm

bejo/|Pa

erenice-

/tag/b ura.com

. de El artista

La 84 ceremonia de los Premios Oscar

El desfile de la nostalgia sobre la alfombra roja

cine y recrean los dorados años 20, posiblemente una de las décadas más fértiles para el cine y en la que también comenzaron los premios Oscar. Y es que si algo podemos encontrar en común en las películas que participan por estos premios es la evidente necesidad de renovación temática en busca de originalidad y para lograrlo que mejor que volver a los orígenes del cine, el arte moderno o incluso la vida. Lo vemos también con Midnight in París del maestro Woody Allen, con cuatro nominaciones entre ellas a mejor película, donde los protagonistas añoran tiempos pasados, los 20 y el inicio de siglo, revelando un profundo inconformismo sobre el presente, no importa la época y una idealización romántica del pasado. Allen esta nominado a mejor director y mejor película con esta obra. En 1977 con Annie Hall este gurú del cine ganó como mejor director y como mejor película, por lo que puede darnos varias sorpresas en la ceremonia. Otra candidata a

mejor película es The tree of life de Terrence Malick, ganadora del Palmar de Oro de Cannes 2012; ésta película se remonta a los orígenes de la vida desde una visión científica y mística, para mostrarnos lo insignificante de la muerte ante la inmensidad de la materia y el universo. Bella, escalofriante y existencialista, llena de referencias bíblicas e históricas, evidentemente una apuesta por la narración desde fuera de los límites humanos, a pesar de lo anterior, el Oscar a mejor película no creo que sea suyo, pues es una película muy poco ortodoxa para las exigencias de este galardón.

¿Scorsese o Allen?

En medio de tantas apuestas de Hollywood por renovar el cine, alejarlo de los efectos y acercarlo a temas humanos y autoreferenciales donde el cine se piensa a sí mismo, encontramos a Hugo, basada en el libro The Invention of Hugo Cabret, de Brian Selznick y ganadora a mejor película en los pasados Premios Globo de

Oro, que al igual que la obra de Allen, también se desarrolla en París de los 20. Es una apología al cine fantástico y a su padre George Melies, en la que Scorsese deja ver una añoranza por lo mecánico en una época digital. La propuesta estética es como ver Viaje a la luna pero full color, con sonido y en 3D. Martin Scorsese fue ganador en 2006 del Oscar a mejor director con Los Infiltrados, y en esta oportunidad vuelve a estar nominado en esa categoría, y probablemente vuelva a obtener el galardón. Por su parte The Artist recrea en la pantalla desde la estética del cine mudo, la transformación en la vida de un afamado actor con la incursión del sonido en el séptimo arte. Se trata de una obra emotiva, elegante y sutil, con aspectos temáticos que recuerdan a Billy Wilder con películas como Sunset Boulevard.

Tras ser el mejor

En la categoría de mejor actor encontramos entre los candidatos más nombrados a Brad Pitt con la película Moneyball y a George Clooney con The Descendants, quien fue ganador en esta categoría en los pasados Globos de Oro. Ambas son películas en las que la construcción del personaje protagonista es bastante compleja moralmente por lo que implica retos interesantes a la hora de interpretarlos, factor importante cuando de un Oscar se trata. *** Esta noche veremos un sentido homenaje al cine, en una época de transformaciones tecnológicas que han democratizado el hacer cinematográfico, muchos tienen una cámara en su celular, pero que también lo han dejado desnudo y sin magia ante los ojos de todos, pero no por eso todos hacen cine. Veremos entonces la premiación de un Hollywood nostálgico por los años dorados, lo cual puede anunciar dos cosas, primero una evidente decadencia temática y segundo, consecuencia de lo anterior, la necesidad de cambios en los modos de producir y crear cine desde la meca *luisafernandacine@gmail.com

Tras el gran galardón a una obra

Todas las películas que participan este año tienen al menos tres nominaciones, pero Hugo del afamado director Martín Scorsese y The Artist del francés Michel Hazanavicius tienen 11 y 10 candidaturas respectivamente por lo que el premio a mejor película probablemente sea para alguna de estas dos obras. Ambas cintas son piezas nostálgicas que hacen homenaje a los inicios del

Fotos|Tomada de Internet|Papel Salmón

George Clooney (The Descendants) compite con Brad Pitt (Moneyball) por ser el mejor actor en esta versión de los premios Oscar.

Con 16 años de edad, Doña Eladia empezó a enseñar en escuelitas rurales. Además de promover la construcción de escuelas, agrupó a campesinos y los puso a trabajar para alcanzar objetivos comunes. Labor. Alfredo Cardona Tobón* Papel Salmón

E

n 1962 el embajador de los Estados Unidos en Colombia, Mr. Fulton Freeman, dijo en una ceremonia en la que se entregó una donación a Doña Eladia Mejía, que la tarea de la insigne educadora se identificaba con la filosofía de la Alianza para el Progreso, al lograr la alianza de los campesinos en pos del bienestar común en las veredas donde ayudó a construir centenares de escuelas. A Doña Eladia se le recuerda en El Salvador, en Honduras, en Costa Rica, en México y en Colombia, donde la activa y valiente mujer iluminó el futuro de miles de niños que rescató de la ignorancia.

|H I S T O R I A |7

Eladia Mejía González

Recuerdos de una mujer admirable Foto|Cortesía Alfredo

¿Quien fue doña Eladia Mejía?

Quizás las nuevas generaciones no sepan quién fue Doña Eladia, una paisa de Támesis, hija de una maestra de escuela y de un labriego, que como tantos antioqueños del suroeste de ese departamento dejó su terruño y se asentó en las feraces tierras de Anserma, Caldas. Doña Eladia heredó todas las virtudes de su gente, y siguiendo el ejemplo de su progenitora se graduó como maestra para dedicar su larga vida a servir a los desvalidos y principalmente a los niños de las comunidades más humildes. Desde 1897 y sólo con 16 años de edad, Doña Eladia empezó a enseñar en escuelitas rurales y aún muy joven oyó el llamado de Dios e ingresó a la comunidad de San Vicente de Paul, donde combinó el magisterio con el auxilio a los desamparados en terremotos e inundaciones que la llevaron por toda Centroamérica. Paralelamente con obras sociales en orfanatos y asilos, en campamentos y hospitales, Sor Margarita María impulsó la construcción de aulas en las zonas rurales que dotaba moviendo el corazón de los ricos y la paquidérmica acción de los funcionarios del gobierno. En México Sor Margarita María se ganó el aprecio del presidente Plutarco Elías Calles, un mandatario anticlerical y populista que fue en su juventud maestro rural y por ello vio en la colombiana a una servidora del pueblo raso de su país. “El Señor Presidente Plutarco Elías Calles- comentó Doña Eladia Mejía a un periodista de LA PATRIA de Manizales- deseaba nuestro trabajo, pero le desagradan los hábitos religiosos, yo pude hacer una buena amistad a pesar de nuestras diferencias ideológicas, pero siempre mantuve una posición firme y severa ante sus exigencias para que usá-

Cardona|Papel Salmón

Doña Eladia Mejía impulsó la construcción de 144 escuelas rurales en Centroamérica, Mexico y el Viejo Caldas.

ramos vestidos civiles”. En 1926 estalló la “Guerra de los Cristeros” contra Plutarco Elías; la Iglesia Católica se rebeló contra las disposiciones que menoscababan su autonomía y arrebataban sus bienes; fue una guerra terrible y cruel que dejó más de 250 mil muertos y obligó a numerosos religiosos a salir de México para salvar sus vidas.

Cambio de rumbo

Un malhadado suceso partió en dos la vida de Doña Eladia, cuando de nuevo en Colombia la retiraron de la Comunidad Vicentina porque su padre, en defensa propia, había dado muerte a un vecino. “Tomé un gran desencanto de la vida. Dijo Doña Eladia en una entrevista en Manizales- me fui para la finca de una tía en Anserma, en donde después de llorar muchas veces y dedicar mis lágrimas al Señor, pidiéndole que me iluminara... se me ocurrió usar un pedazo de terreno para construir una escuela en donde enseñar las primeras letras a unos setenta niños”. Se corrió la voz entre el campesinado y empezaron a llegar solicitudes para que Doña Eladia les ayudara a construir aulas donde los muchachitos tuvieran la oportunidad que se les negó a sus padres. Doña Eladia se vinculó al magisterio caldense en la República Liberal, que

la apoyó en la misión de llevar el alfabeto a muchas regiones del Viejo Caldas.

Novedosos métodos de integración

Lejos de Doña Eladia estuvo el sistema paternalista que ha convertido a nuestros campesinos en mendigos pedigüeños. Ella los agrupó y los puso a trabajar para alcanzar objetivos comunes. Ella dividía los grupos de acuerdo con el sexo, la edad y el nivel cultural, citaba individualmente para discutir las inquietudes y señalar los derroteros, luego reunía a la gente en la escuela que la comunidad estaba construyendo para integrarla y planear el trabajo. Además de establecer escuelas rurales y dictar clase, a la inquieta institutora le quedaba tiempo para enseñar a confeccionar vestidos, preparar alimentos y consolidar los valores sociales. Era una Maestra en el sentido total de la palabra. Doña Eladia estaba muy consciente de que los niños con hambre no podían rendir en los estudios y por eso comprometía a los más pudientes para que ayudaran a los necesitados. “Yo siempre les exijo a los padres que manden los alimentos de los niños que yo se los preparo y consigo quién lo siga haciendo... porque de seguro en donde comen treinta lo pueden hacer cincuenta”- En esa forma Doña Eladia establecía los comedores es-

colares y financiaba la alimentación de los niños más pobres.

Una vida llena de méritos

A los ochenta años no tenía reparo en montar a caballo para ir a lugares donde la gente la necesitara. Tenía más voz que el Secretario de Educación de Caldas y no hacía antesala a los embajadores. Su labor trascendió y el gobierno nacional la honró con la Cruz de Boyacá. Doña Eladia murió en Manizales el 25 de febrero de 1965 a la edad de 83 años; su cuerpo fue velado en el Cuartel de Bomberos, institución de la cual era teniente honoraria, y luego se condujo al recinto de la Asamblea Departamental. El gobernador Ramón Marín Vargas y el alcalde Gustavo Robledo expresaron sus condolencias en actas oficiales y en su memoria se creó un galardón con su nombre para distinguir, cada año, al mejor maestro de educación pública de la capital caldense. Doña Eladia fundó 140 escuelas, enseñó que la ilustración va de la mano con la formación de los valores y descubrió esa fibra de solidaridad y emprendimiento que las políticas oficiales a menudo remplazan por el asistencialismo y las ayudas politiqueras *http://www.historiayregion.blogspot.com


|Director Nicolás Restrepo Escobar | Editora Gloria Luz Ángel Echeverri|Diseño Virgilio López Arce| Circula con LA PATRIA todos los domingos |Cra 20 No.46-35. Tel 878 1700 |Impresión: Editorial LA PATRIA S.A |E-mail: salmon@lapatria.com

8 | P U B L I C A C I O N E S | domingo

26 de FEBRERO de 2012

CONVOCATORIA

IMPRE(CI)SIONES

La dama de negro

Música

El Banco de la República convoca al Programa de Estudios en el Exterior para Jóvenes talentos, en las áreas de canto, composición, dirección de coros y de orquesta, guitarra, instrumentos de música antigua y de orquesta sinfónica, teoría de la música y afinación de pianos. Los aspirantes deben contar con alguna tra-

PUBLICACIONES

Camilo Gómez Gaviria* Papel Salmón

U

n pequeño y misterioso pueblo inglés rodeado de bruma a finales del siglo XIX o albores del XX. Una mansión abandonada en un peñasco aislado e inaccesible durante la marea alta… tal es el ambiente donde se desarrolla la trama de La dama de negro, historia de fantasmas gótica actualmente en cartelera. Se trata de la primera cinta protagonizada por Daniel Radcliffe en un rol de adulto, y debo admitir que este era uno de los aspectos que más me intrigaban sobre la película en el momento de comprar las boletas frente a la taquilla. ¿Sería convincente su actuación? ¿O no podría quitarme a Harry Potter de la cabeza durante toda la duración de la película? Por suerte, Radcliffe demostró que sus capacidades actorales no estaban circunscritas a la ya terminada saga sobe el niño mago. En esta cinta encarna al joven abogado Kipps quien se enfrenta muy a su pesar con los misterios que encierra la mansión en el peñasco, y su actuación resulta enteramente satisfactoria. Sin embargo, (y aunque no se trate de una cinta trascendental) su mejor aspecto es la ambientación. Decorado, vestuario, iluminación y sonido se conjugan perfectamente para crear la tensión que subyace en toda cinta de miedo y de la cual depende en gran medida el éxito que tenga o no este tipo de película. Así, incluso un juguete adquiere un aire macabro, y la mirada perdida de un niño produce escalofríos. De igual manera, una habitación cerrada de cuyo interior provienen ruidos extraños genera el suspenso que anhela el auditorio. El miedo no es una reacción del todo irracional y hay recetas que bien preparadas ni cansan ni dejan hastiado. ¿Qué es lo más curioso de ingresar a ver una película de terror? Probablemente los gritos de las personas en la sala oscura. De hecho, el público que asiste a este tipo de películas parece divertirse tanto o más que los amantes de las comedias. Pocas veces suelo ir al cine a ver películas de miedo, y pude darme cuenta de que esta experiencia gregaria representa para las personas algo similar a subirse en una montaña rusa. El público no va a ver este tipo de películas para “horrorizarse” (en ese caso, basta con mirar los noticieros). La gente va para divertirse. En otras palabras, para experimentar sobresaltos que generen una buena descarga de adrenalina. Y todo esto, a sabiendas de que sentado en una silla frente a la pantalla grande se está en plena seguridad. De ahí que después del sobresalto y los gritos, no sea raro escuchar abruptamente desde alguna fila una erupción de risas nerviosas.

*camezmigolo@hotmail.com

yectoria de participación en el ámbito artístico nacional o regional. La inscripción puede hacerse en cualquiera de las áreas culturales que el Banco tiene en el país. El plazo de entrega de documentos es el próximo 4 de mayo. Informes en la página web www.banrep. gov.co/el-banco/bc_be2.htm

La luz difícil

El jardín de Tomás

Ángel Castaño Guzmán* Papel Salmón Portada en la revista Arcadia, con entradilla comprometedora: una de las novelas más hermosas de la literatura colombiana. Idéntico trato en Gaceta, suplemento de El País, de Cali. Extensos reportajes en Elmalpensante, El Tiempo, El Espectador y los dos medios impresos al principio aludidos. Capítulos dados a conocer en primicia por el antes diario de los Cano, hoy de los Santodomingo. Elogiosas reseñas de William Ospina, Juan David Correa, Luis Fernando Afanador, Patricia Lara y Carolina Sanín, publicadas con pocos días de distancia. En resumen, la prensa cultural colombiana quedó estupefacta frente a La luz difícil, el más reciente libro de Tomás González. Una nutrida lluvia de adjetivos ha merecido la novela hasta el punto de equipararla –ya se sabe que la peor crítica es la comparación– con Cien años de soledad o La nieve del almirante (Álvaro Mutis). Ante esa avalancha de zalemas leí el texto con prevención. Y, una vez concluida la visita a la finquita de La Mesa, guiado por la paciente Montblanc de David, afamado pintor antioqueño recluso en un paraíso construido a un paso del precipicio, le doy en parte la razón al coro pero anotando que la espuma del entusiasmo se explica de manera sencilla: los turiferarios no conocen la obra de Tomás González. La han leído superficialmente, a lo sumo. La luz difícil es una muestra de virtuosismo capaz de explorar los recodos de la relación del hombre con la muerte. Sin embargo, y este es el soporte de mi afirmación, esa limpieza idiomática sumada a una mirada sensible está presente en todas sus novelas. El drama de la lenta caída en la nada no es menos potente en Primero estaba el mar (1983) o Los caballitos del diablo (2003), sólo para mencionar las narraciones protagonizadas por los hermanos de David. Su fascinación por el instante supremo en el cual las cosas pierden su nombre y son borradas como si nunca hubiesen sido, Tomás González la glosa en un fragmento de la historia en comento: me gusta cómo lo que el hombre abandona se deteriora y comienza a ser otra vez inhumano y nuevo. En Primero estaba el mar, de camino al caserío cercano a la finca comprada en el golfo de Urabá, J. pasa por un pequeño cementerio. A reglón seguido, el narrador omnisciente apunta: la manera alegre como la vegetación trepaba sobre las cruces y lápidas y se metía entre las grietas del

cemento, la visión de los cangrejos asomándose desde los túneles cavados entre las tumbas… le dieron a J. la impresión del triunfo permanente de la vida sobre la muerte. Al final J. entiende dicha comunión al saberse parte de un proceso por completo ajeno a su voluntad. No en vano el mar fue y será un símil afortunado de la muerte. Por su parte, en Los caballitos del diablo la correspondencia queda patente a modo de carrera de relevos. El asesinato del hermano mayor no disminuye la exuberancia de la naturaleza, fértil gracias precisamente a la descomposición. En una prosa contenida, de palabras trabajadas con la paciencia del jardinero, refulgen frases inmersas en el espíritu del haiku: El hermano mayor se terminó de podrir en su bóveda de un pueblo del Valle del Cauca y los guayabos dieron varias cosechas que los pájaros hicieron desaparecer como entre parpadeos. Esa tensión resultante de la velocidad de las formas, todas transitorias, encuentra cauce en la aceptación contemplativa de un poema de Manglares: qué hacer con estas formas/ que no se cansan de pasar de lo terrible/ a lo muy bello, de lo horripilante a lo sereno. Hela ahí: la clave de la tensa hermosura de su escritura. La progresiva pérdida de visión de David, asumida con la natural tranquilidad frente a lo inevitable, me trajo a la memoria una frase de Jorge Luis Borges: la ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano. Con las últimas luces de sus ojos, David escribe en grandes letras. Consciente del efecto acrisolador de los recuerdos, relata las reacciones familiares ante la decisión de Jacobo, el hijo mayor de su unión con Sara, de ponerle punto final al intenso dolor producto de un accidente automovilístico. La presentación de esos hechos viene acompañada de la cotidianidad de David en la finquita de La Mesa en compañía de Ángela, la dama de llaves. Desde su primera irrupción en la novelística de Tomás González –en Los caballitos del diablo el hermano menor de J. y del innominado protagonista se llama igual y es aficionado a la pintura– David ha madurado en grado equivalente a la poética narrativa de su autor. Luego de la discreta aparición de Abraham entre bandidos (2010), La luz difícil confirma el pálpito sembrado en Primero estaba el mar: Tomás González es un excelente novelista y lo mejor de su trabajo, me gusta pensar así, está a la vuelta de la esquina. *cortazar_73@hotmail.com GONZÁLEZ, Tomás. La luz difícil. Alfaguara. Bogotá. 2011. Pp. 132. $39.000.


Papel Salmón 26 de febrero