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Por la sostenibilidad de una manifestación cultural Manizales, ¿el último bastión de la tauromaquia en Colombia? Más allá de una corrida Los toros en el arte o el arte de los toros Historia taurina Glorias de toreo de todos los tiempos Biblioteca taurina Libros sobre Tauromaquia y sus actores

Foto/Tomada de www.mirartegaleria.com/Papel Salmón

Pintura realista al óleo sobre lienzo del artista plástico colombiano Wálter Zuluaga.

EDICIÓN 1.103 domingo 5 de enero de 2014 Manizales - Colombia

creación y vida


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Manizales, ¿el último bastión de la Por la sostenibilidad de una manifestación cultural

tauromaquia en Colombia?

Existe una asimetría financiera entre los antitaurinos y los aficionados genuinos. Los argumentos de los defensores no superan los de los detractores. Se valora el esfuerzo de las empresas que favorecen el espectáculo. Argumentos. Paulo Andrés Sánchez Gil* Papel Salmón

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uchas veces hemos dicho que a la tauromaquia le falta en innovación lo que le sobra de magia y de rito, y con los actuales acontecimientos esta idea se afianza. En torno a ella poco es lo que surge de manera alternativa y con la intención de convulsionar este panorama paquidérmico en el que las uniones de toreros -los artistas de la contienda-, no pasan del reclamo de unos cupos que entorpecen la gestión de las empresas que son las que tienen que hacer las apuestas grandes por la sostenibilidad de una manifestación cultural con cada vez menos arraigo y más detractores.

La fragilidad como mercado

Si miramos el mundo del toro como un mercado en el que hay oferta y demanda, escenarios, intermediarios, precios en todas las escalas, monopolios, mercados emergentes, etc, nos podemos dar cuenta con absoluta claridad, que existe una cadena de valor de una fragilidad extrema. ¿Y qué es lo que la hace frágil? Son muchos factores, el primero de ellos es la asimetría financiera existente entre los patrocinadores del antitaurinismo y los aficionados genuinos. Mientras los primeros gastan exageradas sumas de dinero en intentar limitar las libertades de un segmento, los segundos van a las plazas con tibieza y con incapacidad de reaccionar frente a la reducción paulatina de festejos en muchas ciudades, la desaparición de las secciones taurinas en los diarios, semanarios, etc. Además, están las posiciones a veces radicales de los comunicadores de querer deslindarse de este escenario para no generar

Fotos/ Paulo Sánchez /Papel Salmón

Grandes artistas como Fernando Botero apoyan la fiesta brava con su presencia en los tendidos.

asperezas en otros círculos que podrían afectar su reputación. No se esconden los antitaurinos porque ahora “está de moda” serlo, en cambio los aficionados a la fiesta, aunque no creo que sean sustancialmente menos, o al menos no aquellos que se sienten atraídos por la idea de asistir a una corrida de toros, sí parecen manifestar su afición de manera clandestina, en el anonimato y con un temor inmenso a ser señalados por los detractores e incluso con el temor, no infundado, de ser agredidos.

NECESARIO AFIANZAR su valoración

Otro factor de gran relevancia en la fragilidad de la cadena de valor de la industria cultural en que se constituye la fiesta de los toros, es la defensa de su valoración histórica, económica, cultural y patrimonial. No han encontrado los defensores de esta manifestación cultural superar los argumentos proteccionistas de los detractores y en cambio utilizan plataformas soportadas en figuras

que en lugar de sumar, restan. Hay mucho de contradictorio en los recovecos de los círculos taurinos, y es que por un lado se habla de defensa de las libertades y de oposición a las prohibiciones y restricciones para el libre disfrute de espectáculos como el taurino, pero por otro lado utilizan de altavoz de sus denuncias a celebridades del pensamiento retardatario y del conservadurismo más recalcitrante, que erigen su fama y gloria a través del prohibicionismo, la arbitrariedad y la socarronería de sus investiduras que confunden con estolas arzobispales y breviarios, con lecciones del más godo reduccionismo. No es nada halagador para los aficionados a los toros que salga en su defensa el procurador general de la nación Alejandro Ordoñez, a quien muchos califican de inquisidor y que en los últimos meses ha elevado su cotización en bolsa a partir del descrédito y estigmatización de todo aquello que provenga de la libertad de expresión. ¿Si se puede ver a la tauromaquia como una manifestación propia de un segmento

de ciudadanía a la cual no se le deben vulnerar sus derechos, porque el racero para otros segmentos minoritarios de ciudadanía a quienes permanentemente se les vulneran sus derechos, tiene que ser diferente? No es extraño que en arbitrariedad compartan toldas el procurador Alejandro Ordoñez y el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, pues uno y otro quieren desde sus estrados, con favoritismo, populismo y demagogia, parecer que interpretan el pensamiento general. Y en la práctica de esta generalización inapropiada se omiten entre otras cosas: el reconocimiento de las diferencias; el acervo cultural contenido en la tradición taurina; la contribución económica de la tauromaquia a las economías locales de los territorios en donde tienen asiento cada uno de los componentes de la cadena de valor, y la contribución a la conservación de inmuebles patrimoniales que, aunque pueden tener vocación polivalente, fueron concebidos para el desarrollo de espectáculos taurinos.


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Llevada hasta el campo político

La ponderación política a la que han llevado a la tauromaquia es otro indudable factor de fragilidad de la cadena productiva de esta industria. Lo que antes fue símbolo y emblema nacional en España y cuyo referente sirvió por décadas para que se consolidara la fiesta en siete países más, y no solo eso, sino que la tradición taurina, su celebración cotidiana y su expresión artística llenaron de orgullo patrio un territorio que en torno a esta industria logró consensos, y que de manera oportunista los políticos de una región con ínfulas de autosuficiencia quisieron torpedear desde la segregación y no desde la identidad, generaron que otros movimientos políticos a espaldas de la cultura y de la democracia, apenas animados por los animalistas y un aval financiero robusto, la pusieran en la mira de los déspotas. Son precisamente los componentes de la cadena de valor de la industria cultural de la tauromaquia los que impiden que aquellos en quienes persiste el orgullo por integrarla hagan bloque influyente y determinante cultural, de opinión y político a favor de su salvaguarda, cuando los escenarios se reservan la exclusividad para celebración de festejos taurinos, desconociendo que cualquier escenario cultural que pueda albergar personas y eventos que las satisfagan, merecen estar abiertos al público en un acto de reconocimiento de la importancia de los cosos taurinos como íconos arquitectónicos y culturales de una ciudad. Lo contrario, que es lo que sucede actualmente, genera reacciones en contra de la celebración de los eventos taurinos, porque se mira prepotente la idea de habilitar semejante infraestructura para escasos cinco o diez días dedicados a la celebración cultural. Cualquier palacio que se abra para que ocasionalmente ingrese su majestad, se convierte en un símbolo de la opulencia de un segmento privilegiado.

Sostenibilidad de la tauromaquia

Los toreros que imponen vetos, y que condicionan sus apariciones a cifras inalcanzables y a toros que ofrezcan comodidades, lo cual es una verdad que muchos intentan ocultar, desestimula a las empresas productoras de espectáculos taurinos, porque simplemente la balanza se desequilibra. Esos toros “cómodos” y esos honorarios de diva del séptimo arte hacen que los ejercicios comerciales sean deficitarios en un porcentaje muy alto de los casos. Para no serlo, se acude a dos estrategias, la de reducción de festejos e incremento de los precios de venta al público, o la de disminución de la calidad artística del espectáculo; pero los dos escenarios hacen que la industria cultural sea insostenible. Y llegar a la sostenibilidad, como en cualquier industria cultural, precisa en primer lugar ideas innovadoras, talento humano que las concrete y las haga vehículo eficaz de comunicación, difusión y

posicionamiento. Además no es una tarea exclusiva de las empresas que producen corridas y temporadas taurinas, es una tarea conjunta en la que cada actor de la cadena debe hacer su esfuerzo particular, pero con perspectiva de industria, carácter dialogante y vocación de competitividad. Hay un ejemplo que sirve de referente universal de lo que puede considerarse punta de lanza para la sostenibilidad de la tauromaquia como industria cultural, Cormanizales. En Colombia es la gran apuesta. Calidad, firmeza de carácter, equilibrio financiero, contribución vital y con criterio al debate público sobre la salvaguarda de la fiesta de los toros en el país. Pero en caso de que los argumentos de Cormanizales y Juan Carlos Gómez, su director ejecutivo, no trasciendan la localidad, al menos sí servirán para que el esfuerzo realizado se materialice en que Manizales sea el último bastión de la tauromaquia en Colombia. Rematar carteles no es tan simple como parece; tomar unos nombres y agruparlos de a dos, tres o cuatro, dependiendo de las exigencias de los matadores; sacar a la venta una boletas a precios que garanticen que un aforo del treinta por ciento permita el punto de equilibrio, y dar la orden al presidente de los festejos que reparta trofeos a diestra y siniestra, suena muy comercial y garantista, pero esa no es la fórmula de la sostenibilidad. Es, como lo ha hecho los últimos años Cormanizales, contratar a las figuras a los precios justos; privilegiar la fidelización de clientes a través de las ventajas comerciales en la preventa; contratar el recurso humano más eficiente, desde areneros, mulilleros, conserjes, junta técnica, presidencia de los festejos, secretarias, auxiliares, contadores, y en general todo el equipo que tiene algún tipo de aporte en el engranaje de este actor de la cadena que es la empresa; no sucumbir a los oportunismos a los que permanentemente están tentados los toreros y apoderados sin antes intentar una conciliación favorable al aficionado; contratar con todo el rigor técnico y científico a las mejores ganaderías del país, al menos en lo que a peso, edad y trapío corresponde, pues no hay que olvidar que la bravura es el factor más difícilmente heredable en el ganado de casta, y sin perder de vista tampoco que ganaderías “duras” en Colombia quedan muy pocas, y que acá casi todas son “cómodas”. Por eso, se valora el esfuerzo de las empresas que favorecen en la medida de las posibilidades el espectáculo, buscando que la lucha en el albero sea cada vez menos “desigual” para aquellos que quieren referirse a la lidia como una lucha desigual porque un hombre torea un toro de quinientos kilos y no de seiscientos cincuenta, pero en ese terreno, hasta las vacas flacas con encornaduras incipientes han cobrado vidas de toreros, novilleros, ganaderos, subalternos, etc.

Una tarea en bien de la fiesta brava

Detenerse en los detalles accesorios de

la fiesta es una innovación en la escala de la sostenibilidad, y por eso no es un hecho meramente transitorio que la Banda Municipal de Manizales, que musicaliza el espectáculo en esta ciudad, sea la mejor banda taurina -desde mi perspectiva particular-, del mundo, y el rito de los areneros y monosabios de la plaza de Manizales es peculiar y factor de culto en un sector del público que hasta claveles adicionales lleva a la plaza para arrojarlos a ellos como reconocimiento a su sobria presencia e impecable labor. La firmeza de pulso, que a veces parece carácter tosco, del director ejecutivo de Cormanizales, Juan Carlos Gómez, hace que en Manizales no se improvise y hace que en Manizales la empresa inspire al

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resto de los actores de la cadena a hacer las cosas bien y a que la invitación quede hecha para que la industria cultural de la tauromaquia rodee la iniciativa de Cormanizales, de sus directivos, de sus organizaciones asociadas, entre otras, la Universidad del Toro, la Cruz Roja de Caldas, para que Manizales tenga garantizados los mejores argumentos a favor de la fiesta y que podamos decir con todo el orgullo que produce estar imbuido en esta manifestación cultural: Manizales, el último bastión de la tauromaquia en Colombia, defiende los toros y se hace contar en la economía creativa y cultural de la ciudad y la región *Comentarista taurino, gestor cultural.

Foto/Jorge Hurtado/Papel Salmón

Noche en la Plaza de Toros de Manizales con el Desfile de la Macarena.

Las vaquillas se tientan en las plazas de las ganaderías para conocer su bravura.

Foto/Archivo LA PATRIA/Papel Salmón

Una tarde de sol en los tendidos llenos de la Plaza de Toros de Manizales.


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Los toros en Más allá de una corrida

o el arte de

La cacerina obra en bronce del escultor Manuel Riveros.

Para recrear la Fiesta Brava existen muchos mecanismos, pero sin duda alguna comprenderla a través de los artistas que han visto todo lo que se desarrolla alrededor del toro de lidia es un encuentro con el ensueño de lo sublime del toreo. Creación. Gustavo Restrepo Pérez* Papel Salmón

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n pleno desarrollo de la era digital y de la inminente conquista interplanetaria considero oportuno aún, indagar un poco más sobre los orígenes y presencia de “El Toro”, animal mítico de exuberante belleza y pródiga fuerza. Para la búsqueda elegí el arte por la certeza de encontrar en este la directa y auténtica manifestación de su creador, bien como representación del mito, o como impresión de la celebración y regocijo popular, que no es más que prolongación inconsciente. Su presencia se extiende desde las cuevas de Altamira (España) y Lascaux (Francia) hasta Persia y Mesopotamia pasando por Creta. Raíces prehistóricas de contenido totémico en el arte rupestre; bisontes y uros que el hombre del paleolítico al eternizarlos con trazos y colores definidos crea arte al unir mito y magia.

minoicos. El toro emerge como dador de vida, lo revelan ánforas, y utensilios de culto. La cultura griega incluso durante la dominación romana mantiene la presencia del toro; también en Platón (mito de la Atlántida y en el canto II de La Ilíada) y en cronistas e historiadores del imperio romano. La mitología cobra cuerpo en vasos y ánforas, tal la representación de Teseo dando muerte al minotauro, (museo Capitolino Roma y en un vaso en el British Museum de Londres) o los Toros de Gerión, que Hércules en su séptimo trabajo debe capturar y llevar al fin del mundo (Biblioteca Nacional de París). Persia entrega un toro alado que guarda templos y palacios, el toro así representado es protagonista de la vida religiosa y política del imperio, está destinado al sacrificio, de sus vísceras brotaran los cereales y la sangre generará la vid para el vino. La cabeza de toro remata una espléndida arpa que se encontró en la tumba de la reina Shobar de Ur (2500 aC) puede apreciarse en el Museo Británico de Londres. En varios puntos del vasto imperio romano se encontraron frescos, tumbas, mosaicos, monedas que dan cuenta de la presencia del toro, enfrentado por gladiadores o en combate abierto con otros animales. Un alto relieve muestra a Marco Aurelio sacrificando un toro, en Pompeya son varios los frescos con Teseo y el minotauro.

El toro en la escultura

La escultura ha recogido la relación entre el hombre y el toro. La península ibérica esta llena de labrados en piedra de volúmenes considerables y muy buena expresión, como

Dibujos en la antigüedad

Estos dibujos referencian la relación del cazador con la presa que le da sustento. Con el correr de los siglos, la formación de las mitologías y el refinamiento en el manejo de los materiales y, por supuesto la evolución del lenguaje, el toro aparecerá en esplendidos palacios de las civilizaciones que se desarrollaron bajo la influencia del mar Mediterr��neo que las acoge como útero fecundo. En el palacio de Cnossos en sus bellos frescos (1600 aC.) la relación es de juego, oportunidad de hombres y mujeres de probar acrobacias en una comunicación de dimensión religiosa, los capiteles que rematan las columnas de los templos dan fe, también los vasos sacrificiales encontrados en palacios

El famoso americano Mariano Ceballos de Francisco de Goya y Lucientes.

los de Porcuna, Osuna (Museo Arqueológico de Madrid), Arjona (Museo Arqueológico de Granada), varias cabezas de toro en Mallorca y Barcelona. ¡Y qué decir del monumental conjunto escultórico conocido como el toro de Farnesio! (Museo Arqueológico de Nápoles). La fuerza totémica y el vértigo del rito se mantendrán para eternizar la epopeya de figuras del toreo (Monumento a Antonio Bienvenida, de Luis Sanguino), preservar la memoria de la tragedia (Mausoleo de Joselito, cementerio de Sevilla, Mariano Benlliure), clásicas faenas camperas como el encierro en la monumental de Méjico (Alfredo Just Gimeno y Humberto Pereza) o las nuevas escuelas, tal el caso del monumento a Juan Belmonte de Venancio Blanco, en Triana, Sevilla.

aportes de goya y picasso

A lo largo de la Edad Media y el Renacimiento murales, frescos, y altorrelieves en monasterios, palacios, casas de campo y lienzos anónimos, dan cuenta de festejos taurinos para conmemorar bodas, proclamaciones reales y fiestas patronales. Un momento cumbre se da con Francisco de Goya y Lucientes, a quién le corresponde atestiguar la consolidación de las corridas de toros que vivió con pasión y afición. Tuvo precursores como Luis Paret y Alcázar, y Antonio Carnicero, e imprimirá su estilo de colores vivos y ocres, la preferencia por el gesto y el dramatismo; dejó retratos de Joaquín Rodríguez 'Costillares' y Pedro Romero. En su obra toro y torero son protagonistas, destaca el paisaje, la plaza, el público sin definir. El aporte de Goya es inmensurable por la innovación temática y por las técnicas empleadas como los grabados al agua fuerte para su Tauromaquia (fueron exhibidas en el museo Rayo de Roldanillo), que permiten observar la evolución del arte de correr y alancear toros, su caza por los nobles, no es extraño que aparezcan en estos menesteres el emperador Carlos V, el Cid, o moros ricamente ataviados. Da cuenta de

Fresco Salto del toro. Palacio de Cnosos.


n el arte

e los toros suertes practicadas en los ruedos, la habilidad para poner las banderillas de fuego, o sucesos trágicos como la muerte de Pepe-Hillo. En la técnica de la litografía, nos regala Los toros de Burdeos, actuando con más libertad, ahora el público tiene un papel protagónico. Durante el siglo XIX los sevillanos hacen del toro un tema romántico. Antonio María Esquivel, José Gutiérrez de la Vega y Antonio Cabral Bejarano, aportan alegría y temas típicamente locales. Eugenio Lucas capta los momentos previos a la corrida, el ambiente frenético de las capeas, supo imitar la fuerza y los matices de Goya. Al final de siglo aparece un maestro de la luz, Joaquín Sorolla y Bastida (El encierro en la Hispanic Society de América). Oscar Romero de Torres pinta lo poético y trágico de las corridas y devuelve al torero su protagonismo. La fascinación cautiva a pintores no españoles: el francés Édouard Manet deja una obra numerosa en lo taurino, recuérdese el patetismo del Torero caído (National Gallery. Washington); el mexicano Alberto Guironella y los colombianos Alejandro Obregón (Tauro Virgo, acrílico sobre madera) Fernando Botero (su serie sobre la corrida) y el caleño Diego Ramos ha cosechado elogios por sus carteles y exposiciones. El toro en Picasso es una obsesión, aparece en lienzos, dibujos, grabados, trajes diseñados para Luis Miguel Dominguín, y en cerámicas, pero fundamentalmente en servilletas (posiblemente estén por ahí en una mesa de la taberna Els Quatre Gats de Barcelona). Retoma el Minotauro (Centro Pompidou. Paris) para perpetuar el mito, es el toro el dominante; en más de cien obras taurinas no evita la fuerza trágica del rito y la muerte. El surrealismo aporta el trabajo de Oscar Domínguez y Salvador Dalí, quién tiene su propia Tauromaquia, ilustró una selección de versos de García Lorca. Joan Miró crea su Corrida de toros (Museo Nacional de Arte. París).

como ejemplos de narración épica. El padre del Modernismo, Rubén Darío, sin ser aficionado, le dedica su poema "Gesta del Coso". Manuel Machado con acento descriptivo inserta la alegría y el colorido de la fiesta; otros se ocuparán de la elegía del torero muerto. En García Lorca lo taurino aparece como metáfora o es tema central. Federico es canto y cante (Llanto por Ignacio Sánchez Mejías). Gerardo Diego el poeta que mejor torea tiene la gracia de su capa de palabras hilvanadas, centelleantes y recias. Igual su difícil-facilidad para recrearnos la personalidad y estilo de los diestros (“Los quince años, espigado tallo, juego y donaire y esbeltez gitana”. Elegía a Joselito) en su prosa taurina todo es cadencia, ritmo acompasado y

En la literatura

Los escritores como los toreros buscan realizar sus ideales estéticos. Los premios Nobel Ernest Hemingway, Camilo José Cela, Octavio Paz y Mario Vargas Llosa dan testimonio de ello. Desde Las Cántigas de Alfonso X y el romancero español se advierte la rica presencia de esa relación entre toro, torero y público mediada por los valores propios de su mundo, el valor y el sacrificio. La poesía consigue interpretar el regocijo popular y percibe toda la expresión estética propia del arte de correr toros. Lo lírico y la juglaría encuentran en la poesía un medio de expresión inagotable. Las crónicas del Mio Cid, La hermosura de Angélica, de Lope de Vega, pueden mencionarse

Fotos / Cortesía Jorge Raad/ Papel Salmón

Tauro Virgo, 1978, Alejandro Obregón.

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sentencioso (Un torero es.…una figura humana expuesta, los cuatro vientos de la corporeidad exenta…) A Rafael Alberti el destierro no le cercenó su pasión y devoción por los toros que cantó desde lo popular. Poeta dibujante, diseñó carteles y un traje de luces para Luis Miguel Dominguín, dejó sus versos como claveles en La Macarena de Medellín un 17 de abril de 1960 (Un solo toro para Luis Miguel Dominguín). La generación del 27 en la poesía taurina, será cauce de expresión popular, metáfora y barroquismo.

En la música y otras artes

Música es todo aquello cuanto hace consonancia, dijo Pedro Calderón de la Barca y en los toros cobra mayor relieve con el pasodoble. García Lorca recoge versos populares para el montaje de El café de Chinitas. Y, qué decir del flamenco por su capacidad de transmitir sentimientos. La ópera Carmen de Bizet, con versiones para ballet, es una obra de reconocimiento mundial. Quedo en deuda con el cine, la fotografía, los carteles, la arquitectura, pero mención debo hacer del oficio del sastre que confecciona los trajes de torear. Esa labor de filigrana que da el marco ceremonial a la corrida permite tender el puente entre la tradición y la evolución, verdaderas obras de arte por encargo a la medida del genio y la personalidad de los toreros, tras un paciente zurcir de lentejuelas con hilos de oro, en tanto que quien lo vestirá enhebra ilusiones con delgados hilos de valor. *** Declaro que los toros son una creación artística porque tienen la capacidad de crear arte *Abogado y aficionado.


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Historia taurina

Glorias de toreo de todos los tiempos

La Tauromaquia tiene tres pilares: el toro, los toreros y la afición. Cada torero tiene una especial manera de ser y ejecutar su toreo que nace de su interior, de su sapiencia y del medio en el que ejecuta su verdad. Decenas de toreros han sobresalido. Panorámica. Luis Bernardo Gómez Upegui* Papel Salmón

Francisco Romero Ronda 1700. Patriarca de la dinastía de toreros con este apellido, quienes dieron origen a la Escuela de Ronda, rival de Sevilla, Córdoba y Chiclana. Figura de los ruedos en 1726. Don Nicolás Fernández de Moratín se refiere a él: “Por este tiempo empezó a sobresalir a pie, que fue de los primeros que perfeccionaron este arte, usando la muletilla.” Algunos historiadores le atribuyen falsamente la invención de la muleta.

Joaquín Rodríguez -CostillaresSevilla 1729-Madrid 1800. Uno de los padres de la tauromaquia. Dice de él Don José de la Tixera: “Fue un torero muy fino, autor de la famosa suerte de matar a toro parado o volapié, por cuya invención debe esculpirse su memoria en lámina de bronce”.

Pedro Romero Ronda 1754-1839. El más importante lidiador del siglo XVIII y una de las grandes figuras del toreo de todos los tiempos. Maestro en la lidia que trazó enseñanzas para el futuro. Matador de toros consumado, mató aproximadamente 5 mil 600 toros sin tener lesión alguna. En sus últimos años de vida fue designado para dirigir la Escuela de Tauromaquia de Sevilla, creada por el rey Fernando VII.

José Delgado -Pepe HilloSevilla 1754-Madrid 1801. Torero inteligente valiente, muy popular por su gracia y simpatía. Dominador de las

multitudes que lo vieron. Autor de la obra: La tauromaquia o arte de torear a caballo y a pie, que al parecer se la dictó a Don José de la Tixera, por sus limitaciones para escribir y redactar, alcanzando varias ediciones. Murió por una cornada del toro Barbudo de la ganadería de Peñaranda de Bracamonte.

Francisco Montes -PaquiroChiclana, Cádiz, 1801-1855. Célebre lidiador del siglo XIX. De actitudes privilegiadas e innovadoras, que abrió las puertas del toreo antiguo al moderno. Dejó un tratado: Tauromaquia completa o arte de torear. Innovó el traje de luces, dándole el carácter que aún tiene, organizó las cuadrillas de subalternos y fue el torero que orientó la profesión en el sentido ético y de espectáculo para su desarrollo en futuro.

derecha, que apenas se practicaba antes de él. Su maestría en la lidia dio origen al denominado Arte de Cúchares.

Rafael Molina -LagartijoCórdoba 1841-1900. Insigne torero a quien todos sus biógrafos le han refrendado su grandeza comenzando por su personalidad sobresaliente, su depurado estilo, portentoso banderillero, muletero magistral y hábil estoqueador. Sus medias estocadas quedaron patentadas para la historia: La media lagartijera. Con el capote se le atribuye la creación de: la larga cordobesa y se le llamó: El Califa, el primero.

Salvador Sánchez -FrascueloChurriana, Granada 1842 - Madrid 1898. Torero que se distinguió por su amor a la profesión. De gran voluntad y temple. Compitió en el ruedo con gran destreza y emoción con Lagartijo, cada quien en su grandeza por muchos años. Conformando una pareja para la historia de los toros.

Francisco Arjona Herrera, Rafael Guerra -GuerritaCúchares. Córdoba 1862-1941. Catalogado por los Madrid 1818 - La Habana, Cuba, 1868. A pesar de haber nacido en la capital española, se consideró siempre sevillano, en donde se crió. Practicó un estilo propio por sus adornos y ventajas, pues no se conoció que toro alguno lo lastimara. Le dio mucha importancia al toreo de muleta con la mano

Otros que han marcado épocas

tratadistas como una figura grandiosa del toreo, un lidiador excepcional, maestro en los tres tercios. Está considerado como el torero más sobresaliente del siglo XIX. En plena etapa de triunfo y uso de sus facultades, se retiró en 1899 para ser admirado y respetado por sus seguidores.

Santiago Martín ‘El Viti’, Pedro Gutiérrez Moya ‘El Capea’, César Rincón, Paco Ojeda, Ignacio Sánchez Mejías, Juan Mora, Manuel Caballero, Antonio Chenel Antoñete, José Ortega Cano, Antonio Ruíz ‘Espartaco’, Rafael de Paula, Manuel Benítez ‘El Cordobés’, César Girón, Miguel Báez ‘Litri’, Julio Aparicio Martínez, José Miguel Arroyo Delgado ‘Joselito’, Joaquín Bernadó y Bartoméu, Manuel García Cuesta ‘El Espartero’, Roberto Domínguez Díaz, Carlos Ruíz Camino Arruza, Carlos Arruza y muchos otros. Los rejoneadores: Rafael y Ángel Peralta, Álvaro Domecq, Josechu Pérez de Mendoza, Joaquín Moreno Pidal, Manuel Vidrié y Ginés Cartagena

Rafael Gómez -El Gallo-

Madrid 1882 - Sevilla1960. Está en la historia como extraordinario torero, enigmático y de leyenda. Unas tardes derrochaba ante los toros un arte maravilloso y otras huía de ellos y se refugiaba en los burladeros, en sus famosas: espantáa. Con su genialidad realizaba con la capa y la muleta creaciones de instantánea concepción. Sus anécdotas y frases han quedado para la historia. Alternó muchas veces con su hermano Joselito. Actuó en la vieja plaza del Observatorio en Manizales.

José Gómez -Joselito- o -GallitoGelvez, Sevilla, 1895 - Talavera de la Reina 1920. Desde niño, demostró que sus conocimientos lo convertirían en uno de los más importantes lidiadores de la historia. Dominaba los toros porque le conocía a cada uno, sus condiciones. Con la capa y muleta inagotable y genial, extraordinario banderillero. Tuvo una rivalidad profesional con Juan Belmonte lo que engrandeció históricamente la tauromaquia. Murió de una cornada del toro Bailador de la ganadería de la viuda de Ortega.

Juan Belmonte y García Sevilla 1892 -Utrera, Sevilla 1962. Gran maestro que con su forma de hacer el toreo partió la historia en dos. Se dice: Antes y después de Belmonte. La verónica, la media verónica, el pase natural, el farol y pase de molinete con la mano derecha fueron creación suya, y eran su repertorio artístico y genial. Manejaba magistralmente el juego de los brazos a la embestida de la res, templaba el engaño dominando en forma maravillosa y pisando un terreno hasta entonces imposible en la lidia.

Rodolfo Gaona León de los Aldama. León, Guanajuato, México 1888-1975. Sobresalió como el más importante de su país. Torero elegante y de gran estética. Notable con el capote, consumado y excelente banderillero además de artista con la muleta. Revivió el lance de costado con la capa y algunos lo bautizaron como La gaonera, que se ejecuta


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Francisco Romero López -Curro Romero-

actualmente como uno de los quites más vistosos. Alternó en los ruedos españoles con las figuras de la época, logrando varios triunfos.

Camas, Sevilla 1933.Matador insigne e insignia de Sevilla. Sus faenas con el capote han sido motivo de bellas crónicas por la plasticidad de ellas. La Feria de Abril en la capital andaluza era siempre su nicho de artista. Curro tenía momentos de espatáa. Nunca fue un torero de cantidad fue más de calidad y de actuaciones polémicas, atribuidas por sus detractores a la falta de técnica y valor. Manizales lo vio en 1960.

Domingo López Ortega -Domingo OrtegaBorox, Toledo 1906 - Madrid 1988. Maestro de gran dominio, ejecutando el toreo clásico y profundo. Artista intuitivo, sobrio y elegante. Dictó una conferencia en 1950, en el Ateneo de Madrid, sobre: Arte del toreo, donde dejó plasmado sus grandes conocimientos de la lidia. Actuó en Manizales en el circo Palogrande y conservó un gran recuerdo de la afición en ese entonces.

Francisco Camino Sánchez -Paco Caminoe inteligencia. Seguro estoqueador. Alternó con figuras de la época en ruedos españoles y americanos. Hombre culto, relacionado con artistas y escritores famosos. Actuó en Manizales en donde ejecutó importantes faenas.

Camas, Sevilla 1940. Torero de época. Tomó la alternativa en Valencia, 1960, actuando como padrino Jaime Ostos, una oreja refrendó su éxito de las dos conquistadas esa tarde. Fue un importante torero en los ruedos mexicanos. Un excepcional artista con el capote,

sus inolvidables chicuelinas y su manejo del estoque lo distinguen. Se ganó el trofeo del Señor de los Cristales en Cali y obtuvo la Catedral de Manizales en tres oportunidades *Macareno Mayor. Aficionado, exasesor y expresidente de la Plaza de Toros de Manizales.

Luís Miguel González Lucas -Luis Miguel -DominguínMadrid 1926-1996. De grandes conocimientos que adquirió toreando desde muy joven. Recibió enseñanzas de su padre y de sus dos hermanos toreros. Torero dominador, largo, de gran poder

Su toreo de gran naturalidad practicado con gracia y severidad, alegre y hondo. Fue maestro reconocido mientras estuvo en los ruedos. Gran estoqueador, suerte que practicaba con ambas manos cuando el toro lo necesitaba. Manizales, siempre lo tuvo como uno de sus preferidos, ejecutó faenas que recuerdan los aficionados. Ganador del trofeo Réplica de la Catedral en 1960. Uno de sus más grandes seguidores fue Ernest Hemingway.

LA PATRIA/Papel

Antonio Ordoñez Araújo - Ronda, Málaga 1932 - Sevilla 1998

Fotos/Archivo

Córdoba 1917 - Linares 1947. Trajo al toreo unos modos nuevos por su quietud, al ejecutar lances y pases. De espigada figura, el ritmo a sus movimientos y la solemnidad que les imprimía. Su estilo era el toreo de perfil y sin cargar la suerte, pero de una gran entrega y honradez que entusiasmaba a los aficionados que llenaban las plazas para verlo en España y América. Murió en Linares a consecuencia de una cornada del toro Islero de la ganadería de Eduardo Miura, convirtiéndose en uno de los héroes de la fiesta.

Salmón

Manuel Rodríguez Sánchez -Manolete-

José Eslava Cáceres -Pepe CáceresHonda, Tolima 1935 - Bogotá 1987. Matador de toros que fue el emblema de la torería colombiana y aunque no tuvo los triunfos del matador César Rincón fue uno de los matadores que enseñaron el poder y la dulzura del capote que exhiben los artistas. Murió por asta de toro de Monín. Manizales lo vio triunfar infinidad de veces y recibió de él innumerables demostraciones de afecto en sus horas de catástrofe y necesidades sociales. Se ganó cuatro veces el trofeo de la Feria de Manizales.


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domingo 5 de ENERO de 2014

Biblioteca taurina

Libros sobre Tauromaquia y sus actores Aficionados rasos no necesitan de libros. Los doctos buscan las letras e imágenes. Unos y otros sienten, ven arte y técnica. Enseñanzas. Garapullo - Papel Salmón

H

ay muchas clases de aficionados y aunque todos ellos son importantes cumpliendo un papel trascendental en la Fiesta Brava, no todos se arriman a los libros que imprimen un mayor conocimiento sobre aquello que hace que el ser humano amante de la tauromaquia tenga una visión más amplia de los acontecimientos que se suceden en el ruedo de una plaza, cualquiera, durante una corrida sin importar quienes alternan y los toros con los cuales les corresponde demostrar su técnica y arte. Los libros son la fuente del saber de la historia del toreo que implica un recorrido desde la aparición del toro y su evolución hasta la época actual con la presencia del toro de lidia. Igualmente, le hacen comprender como ha sido el discurrir de los toreros desde los lances a caballo hasta lo que hoy se observa en plaza con los denominados toreros de a pie o los rejoneadores, que son el reflejo de la primera época de los caballeros. De la misma manera los libros enseñan sobre la evolución de los diferentes tercios y las maneras de verlos y entenderlos para lograr un fin determinado en una corrida de toros que termina con el clímax de una estocada a ley, acción que es la deseable para que un festejo llegue a un feliz término sin que se produzcan las sufridas carnicerías, que es la negación de la belleza pero sometido a los hechos impredecibles de las obras de los toreros. Las biografías de los toreros han sido fuente inagotable de libros, desde los simples enuncios de fechas y hechos hasta aquellos documentos contrastados entre la vida del toreo, su historia contemporánea, las exigencias de la afición y la incursión en el ámbito privado de la familia, de los inmediatos amigos y hombres de confianza del torero. Los trajes, las banderillas, las picas, los estoques, los momentos previos a la corrida, los apoderados, las empresas y las presidencias, también han sido objeto

de la producción del material escrito y fotográfico que ha servido para plasmar recuerdos, buenos y malos, tanto desde el sepia, del blanco y negro hasta el pleno color.

Los diccionarios

Generalmente de términos taurinos, son libros sencillos que deben estar al alcance de los aficionados. El entendimiento del léxico taurino hace que haya más profundidad en la afición y pueda enriquecerse con el diálogo, lecturas o imágenes provenientes de otros aficionados.

Selección de clásicos

Se agregan a los que se han mencionado en sus artículos en las páginas anteriores de esta edición, los cuales son clásicos universales de la Tauromaquia.

Los toros de José María Cossío

Más que un libro es una verdadera enciclopedia taurina, como ha sido definida, que abarca desde 1943 hasta 1996. Obra inducida por José Ortega y Gasset. Sus cuatro primeros tomos fueron escritos por un hombre que vivió y sintió la Fiesta Brava, José María de Cossío, dueño de un gran conocimiento general del toro, sus toreros, los apoderados, y las empresas y las crónicas de antaño, a lo que se agrega su información histórica. Dueño de muchas relaciones que le facilitaron la construcción de la obra. Luego fueron sus directores de obra: Antonio Díaz- Cañabate, Ricardo López de Uralde, Álvaro Domecq y José María Sotomayor. Espasa, Madrid 1943, para el primer tomo de la primera edición. Existen resúmenes en dos formatos, uno de cuatro tomos, 2007, y otro de dos, 1995. Espasa Calpe para ambas ediciones

Domingo Ortega

Un testimonio escrito por Antonio Santainés sobre un torero que hizo historia taurina y que es un verdadero ejemplo. Comienza por una cita de Gerardo Diego que refleja al Ortega que traspasó el tiempo. Otra cita de Manuel Rodríguez,

Manolete, expresaba que él no podía tratar al Maestro de tú. Ortega vale por lo que hizo, vivió y ejemplificó para la Fiesta Brava. Madrid, Espasa Calpe, 1987.

Arte y toros de María Dolores Palacios López

Un libro para deleite de quienes compaginan arte y toros, aunque en sí el mismo toreo de a pie o de a caballo es una obra de arte en las manos del matador, en las hechuras del toro y en el desempeño del mismo. En sus ocho capítulos hace un recorrido por los grabados, la historia taurina, las colecciones, las ilustraciones, los carteles y lo moderno del siglo XX. Alianza Editorial, Madrid 2004.

Diccionario ilustrado de términos taurinos de Luís Nieto Manjón

Con un prólogo de antología de Camilo José Cela. Un libro obligado de biblioteca taurina. Madrid, Espasa-Calpe, 1987.

Los toros en España

Una maravillosa obra en dos tomos, lujosamente editada, creada y dirigida por Carlos Orellana, supervisada por el Conde Colombí para esa fecha Presidente de la Sociedad de Bibliófilos Españoles, con prólogo de José María Pemán. Textos y pinturas de sin igual valor para adornar una sala de consulta taurina como debiera existir en la Plaza de Toros de Manizales. Recoge textos de tradicionales autores y de nuevos escritores taurinos. Madrid, Orel, 1969.

Juan Belmonte en la soledad de dos atardeceres

Un libro que merece ser leído por quienes disfrutan de la historia taurina y creen que los toreros son personas de una gran sensibilidad. Escrito por Salvador Balil Gorgas. No es una biografía estrictamente expresada como la de Manuel Cháves Nogales, pero lleva al lector al entorno lejano y cercano de Juan Belmonte. Con citas que abren la dimensión de la obra.

Imágenes acertadamente seleccionadas. Con prólogo de Andrés Amorós. España, Almuzara, 2010.

Sentimiento del toreo

Si se quiere leer un solo libro que identifique los sentires de varios toreros antológicos, este es el ideal. Quien lo lea encontrará las profundas raíces de los toreros y los aficionados que siguen el sentimiento y el arte de quienes son orfebres, unos y otros, porque no tan solo el torero tiene sentimientos, lo tiene el aficionado a raudales. Con prólogo y compilación de Carlos Marzal. Leer a Joaquín Sabina, Rafael de Paula, Antonio Bienvenida, Ignacio Sánchez, José Bergamín y otros, es un encuentro con lo espiritual del toreo. España, Tusquets, 2010.

Sobre tauromaquia

Parte de la obra de Ignacio Sánchez Mejías se encuentra en los textos seleccionados bajo este título por Juan Carlos Gil González. Conferencias y escritos de este torero cantado por Federico García Lorca, son un himno a lo que un torero de vida intelectual envidiable expresa sobre su profesión u otros tópicos. Las entrevistas señaladas retratan al torero en una perspectiva que a veces se olvida pero que es esencial. España, Berenice, 2010.

Del toreo a la bravura

Este documento, escrito por Juan Pedro Domecq Solís, tiene 10 capítulos, siete apéndices, una sección importante en donde se lee el epílogo e imágenes de procedencia familiar. Con los aportes de un ganadero que ha vivido desde sus ancestros el toreo y la crianza del toro de lidia. Un verdadero testimonio, bien escrito y en dos frases se puede resumir su sentimiento de ganadero cuando expresa que los toros se crean, no crian, por el ganadero para que lo emocionen durante la lidia. Madrid, Alianza, 2009.

Libros varios

Autores: Paco Luna, Fernando Martínez Gómez y Gustavo Díaz Jaramillo, Rogelio Vieira Puerta, Hernán Jaramillo J, Jorge Vega Bustamante, Victor Diusabá con el excelente trabajo sobre Sebastián Castella, Daniel Tapia-México, J.L. Acquaron-España, Ramón Ospina Marulanda, Santi Ortíz y el infaltable de Antonio Caballero sobre los pilares del toreo


Papel Salmón 5 de enero 2014