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EDICIÓN 1.051 domingo 30 de DICIEMBRE de 2012 Manizales - Colombia

creación y vida

PORTADA - Foto|Archivo LA PATRIA|Papel Salmón

Entrada del diablo. Carnaval de Riosucio

Carnaval de Riosucio La palabra hace fiestas Álvaro Gärtner

La vejez, de Simone de Beauvoir La ancianidad y la muerte

El deber ser de la obra cinematográfica Senderos de cine

Balance del año La literatura en Caldas está viva

Impre(ci)siones Y el balón sigue dando vueltas...

Sebastián Estrada Robledo

Juan Carlos Acevedo Ramos

Jorge Abel Carmona Morales

Camilo Gómez Gaviria


2 | LIBROS|

domingo 30 de DICIEMBRE de 2012

domingo 30 de DICIEMBRE de 2012

La vejez, de Simone de Beauvoir

La ancianidad y la muerte

Entre el día de hoy y el de la muerte se abre un porvenir insondable. En la vejez, el cuerpo gobierna más al espíritu. “La vejez en las sociedades históricas”, explora la percepción que se ha tenido de los viejos durante la historia de Occidente. Certidumbre. Sebastián Estrada Robledo* Papel Salmón

L

a vejez siempre me ha interesado. Me asustan los achaques, la desmemoria, la sordera, las cataratas, la soledad, el desaliento, pero pienso más en esa certidumbre que tiene el anciano sobre la muerte. Después del monólogo inicial de Whatever Works, Boris Yellnikoff, interpretado por Larry David, baja despavorido por las escaleras de su casa a las cuatro de la mañana, gritando a pleno pulmón que va a morir. “¿Llamo una ambulancia?”, pregunta su mujer, asustada. Y Yellnikoff la corrige: no, no es que vaya a morir hoy, es que algún día moriré, irremediablemente. Su mujer suspira, y reacciona con una especie de, ¿otra vez con esas?, molesta por el escándalo que hace su marido sobre semejante perogrullada. Quiere irse a dormir. Me reconozco en la escena, en ambos: que vaya a morir me impresiona, pero también se me olvida. Soy joven. Aunque viva en Colombia, creo que me quedan muchos años por delante.

Una condición más humana

Lo que más conmociona del examen que hace de la vejez Simone de Beauvoir es justamente la condición más humana y menos exclusiva de la senectud: la mortalidad. Podemos morir hoy, o mañana, pero si tenemos menos de 80, 70 o 60 años, si nos encontramos sanos y no

deambulamos por las calles de alguna ciudad de Afganistán, no lo vemos posible. Entre el día de hoy y nuestra muerte se abre un porvenir insondable, un sinfín de proyectos, esperanzas, ambiciones y afanes que nos separan mentalmente de una experiencia que, en últimas, jamás podremos experimentar (este era el consuelo de Epicteto: la muerte no existe, salvo en los demás; si mueres, nunca lo sabrás). Para el anciano no es así. No hay porvenir que lo distraiga. Algunos se obstinan, pero lo común es que convengan en que no vale la pena emprender nada. Su vida se vuelve su pasado; aun cuando haya cosechado muchos triunfos, mucho afecto, mucha reputación o mucho dinero, el anciano tiene el doble sinsabor de que, primero, pronto, muy pronto, dejará de existir, y de que, segundo, nada de lo hecho colma ese extraño vacío que se siente a lo largo de toda la vida, y que nos indica que algo falta. En eso reside la tragedia fáustica: en las versiones de Spies, de Marlowe, de Goethe, la insatisfacción lleva a Fausto a venderle su alma al diablo a cambio de toda clase de privilegios, pero ni los viajes por las más exóticas comarcas, ni el dominio de todas las artes y ciencias, ni el oro en abundancia, ni el clamor de los hombres, ni placeres ilimitados de la comida y del sexo, ni siquiera el rejuvenecimiento sacian a Fausto. Pensar, ser humano, comporta esa vaciedad. De Beauvoir lo desarrolla: “De pronto uno descubre que no va a ninguna parte, sino a la tumba. Se está en lo alto de la cima y es el punto de partida de una caída. ‘La vida es una larga preparación para algo que no llega nunca’, ha dicho Yeats. Llega un momento en que uno sabe que no se prepara ya para nada y comprende que se ha engañado creyendo ir hacia un objetivo. De esa finalidad que se atribuía nuestra historia se ve indiscutiblemente despojada. Entonces

la ancianidad, unos más, unos menos, dejan traslucir en sus reflexiones sobre su propia vejez una amargura que va mucho más allá de las dificultades físicas, una amargura cifrada en la inminencia del fin. En algún momento la muerte daba sentido, operaba como un látigo: ¡Hagan, apresúrense que esto se acaba!, pero al final, presentida la muerte, todo se vuelve al revés: para qué apresurarse, para qué hacer algo, si esto se acaba. De Beauvoir no ignora los tantísimos ejemplos de vejeces fecundas. Entre otros, aduce a Platón, Galileo, Sófocles, Kant, Goya, Bach, Miguel Ángel, Cervantes, hombres que crearon en la edad provecta obras sobresalientes, pero que, salvo contadas excepciones, las lograron a fuerza de una tenacidad que ni ellos mismos se explicaban, y casi siempre desencantados. Es consciente también de los muchos apólogos de la vejez. Cita a Séneca, Platón, Cicerón y a otros más que le dieron una acogedora bienvenida a la tercera edad, pero parece estar segura de que, más que a la experiencia física y mental que tenían de ella, sus disquisiciones no eran sino una continuidad y un respaldo a un sistema de pensamiento que predicaba el imperio del alma, y de la mente, sobre el fardo del cuerpo, obstáculo de la felicidad, y que sostenía que en la vejez se podría disfrutar de un alma libre de las ataduras sensoriales; la mayor de las ingenuidades, recalca la autora, porque no hay edad en la que el cuerpo gobierne más al espíritu, y en este caso a las patadas, que la vejez. A esa candidez opone a Aristóteles, que a partir de observaciones pudo concluir que “la experiencia no es un factor de progreso sino de involución”.

Desde muchos puntos de vista

se revela su carácter de ‘pasión inútil’. Ese descubrimiento suprime en nosotros la voluntad de vivir, declara Schopenhauer”.

Testimonios y ejemplos

La vejez está lleno de testimonios impactantes. Victor Hugo,

Swift, Gide, Gandhi, Chateaubriand, Bernard Shaw, Montaigne, Rousseau, Virginia Woolf, husmeando una vejez que no dejó llegar, Casanova, Flaubert, Churchill, Einstein, Voltaire, la misma Simone de Beauvoir, que se hallaba en los albores de

Foto|Tomada de http://4. bp.blogspot.com|Papel Salmón

Simone de Beauvoir, novelista y filósofa francesa.

El libro está lleno de datos, curiosidades y reflexiones interesantes. De Beauvoir estudia la vejez desde la biología, desde la medicina, desde la cotidianidad. Las dolencias se multiplican, la susceptibilidad se exaspera, el ánimo decae, las facultades mentales se desgastan. La memoria, como lo ha ilustrado Proust, se vuelve caprichosa, arma pastiches con un dichoso descaro. La libido a veces se adormece, pero a veces no. En los hombres, sobre todo, la situación es dramática, pues les resulta insoportable conser-

var intacto su apetito sexual y disponer de una pobre o nula respuesta genital. Conocemos también cuándo han sido viejos los hombres en los diferentes momentos de la historia. Han sido ancianos a los 30, a los 40, a los 50, a los 60, a los 70; los avances de la medicina no hacen sino estirar esa edad. Asimismo, la autora indica cuál es el lugar de los viejos en los distintos pueblos del planeta. Encuentra algunas comunidades que veneran a los ancianos, pero lo cierto es que en la mayoría de los pueblos sobra. Según relata, los koryakes, pobladores de la Siberia septentrional, asesinan a sus ancianos en una ceremonia pública; nadie se opone, porque nadie quiere sobrevivir a la desaparición de sus fuerzas. En otras culturas se hace llevar al anciano una existencia tan penosa que no es difícil que deseen la muerte. (Freud, cita De Beauvoir, dijo: “Quizá los dioses son clementes haciéndonos la vida más desagradable cuando nos ponemos viejos. Al final, la muerte parece menos intolerable que los múltiples fardos que llevamos”).

Una mirada desde la literatura

Una de las partes más extensas y apasionantes del libro, llamada “La vejez en las sociedades históricas”, explora la percepción que se ha tenido de los viejos durante la historia de Occidente. Para conseguirlo, De Beauvoir acude a la literatura. Su repaso es deslumbrante. Recorre las mitologías griega, romana y latina. También las obras de los comediógrafos y dramaturgos de la Antigüedad clásica. Aquí y allá hay pasajes extraídos de tragedias de Sófocles y Eurípides, y de comedias de Aristófanes, Menandro y Plauto. Un fragmento ácido de la décima sátira de Juvenal conforma uno de los más aterradores cuadros de la vejez, así como Horacio en uno de los Épodos, Ovidio en uno de Las Tristezas y Marcial en uno de los Epigramas se despachan con toda virulencia contra las miserias de la senilidad y, en especial, contra la repugnante apariencia de las ancianas, desdentadas, malolientes, casi calvas, imágenes pálidas de su juventud lozana. Examina los cantares de gesta, los fabliaux, las leyendas y novelas medievales, la literatura profana de Italia e Inglaterra de la Baja Edad Media (Boccaccio, Chaucer), se entromete

Foto|Cortesía Sebastián Estrada|Papel Salmón

En el libro La vejez, Simone de Beauvoir intenta descubrir la verdadera condición de los viejos, trata de oír una voz que debe reconocerse como humana.

en textos de Erasmo, Molière y Racine, y se detiene en Corneille, Montaigne, Shakespeare y los ponzoñosos Swift y Quevedo. Los escritores del dieciocho y del diecinueve también reciben atención: líneas de Schopenhauer, Maupassant, Victor Hugo, Flaubert, Tolstoi, son citadas y analizadas, y asimismo obra con los del veinte: Beckett, Ionesco, Proust. Este magnífico viaje es imposible de resumir. Son de subrayar casi todos los pasajes en los que se hace evidente el aislamiento del anciano de la nueva generación. De Beauvoir refiere a menudo la magistral pintura que hace Tolstoi del viejo príncipe Bolkonski, padre del príncipe Andrés. Terco, despótico, atrabiliario, la tragedia del viejo príncipe radica en que se ha vuelto obsoleto: su tiempo se ha ido. Y

en toda la literatura hallamos ejemplos de este drama. En Las báquides, de Plauto, una comedia de finales del siglo II a. C. que leí hace poco, me detuve un buen rato en las protestas de Lido, preceptor de Pistoclero: Lido se queja del cambio de los tiempos, de que las nacientes generaciones no respetan a las anteriores, de que a los hijos no se les puede imponer severamente la autoridad, porque se resienten. Siempre se está en la época más lamentable, en la más ignorante, en la más violenta, en la más irresponsable. Quejas de hace dos mil años, quejas de hoy.

Desde los personajes

Seguí también con atención la sevicia de los hombres, personificada en innumerables obras literarias. A los ancianos se les dice lujuriosos, entrometidos,

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se les echa en cara su tozudez, como si ya hubieran tenido su momento y tuvieran que dar un paso al costado. Algunas burlas me divirtieron, otras me indignaron, otras me conmovieron. Por ejemplo, de Lear, el rey shakesperiano, la autora nos hace ver cuán magistralmente pudo conciliar Shakespeare las dos imágenes incompatibles legadas por la tradición: el viejo loco, y el viejo venerable. Lear disparata, pero sus dislates son verdades sublimes, iluminaciones. Por otro lado, me divertí mucho, supongo que con algo de crueldad, con los arrebatos de los ancianos. De Beauvoir enumera varios, pero mis preferidos son protagonizados por dos personajes que no están entre los que ella incluye. El primero es el dictador de El otoño del patriarca; descontando todo lo que simboliza, me maravillan las menudencias de sus días, sus arbitrariedades, su enajenación, su maldad, su bondad. El segundo es el general Kutuzov, héroe de varias batallas contra Napoleón. El general, según lo pinta Tolstoi en Guerra y paz, dormitaba durante las sesiones más solemnes del generalato, perdía el interés en lo que le decían tan pronto empezaba a escuchar, y pasaba de la risa al llanto con la facilidad de un orate: toda cara conocida le expansionaba el corazón, y en medio de torrentes de lágrimas abrazaba con fuerza a sus amigos, como si llevara décadas sin verlos. Las conclusiones del libro son muchas. Sin embargo, la conclusión que me parece más dramática, la menos contingente, y que atraviesa todo este gran ensayo, es la que ya he señalado: en la vejez, la certidumbre sobre la muerte recuerda la vanidad de la existencia. Pero Simone de Beauvoir no se rinde, y como un consuelo, para ella y para todos, dice: “Si todo fuera vanidad o superchería no quedaría más, en efecto, que esperar la muerte. Pero admitir que la vida no encierra su propia finalidad no significa que no pueda dedicarse a algunos fines. (…) Actuar ‘poniendo entre paréntesis’ la propia acción es acceder a la autenticidad; esta es más difícil de asumir que la mentira, pero cuando se la ha alcanzado hay que felicitarse. Es lo más valioso que aporta la edad: barre con fetichismos y espejismos” *sestrada@rhm.com.co


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Si usted piensa ir al Carnaval de Riosucio pero no sabe qué va a encontrar, le contamos qué ver y cómo gozárselo. Más allá del Diablo que gobierna con risas, de las Cuadrillas y los disfraces, este festejo celebra la palabra. Todo se hace en verso. Álvaro Gärtner* Papel Salmón

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l Carnaval de Riosucio es bienal y se lleva a cabo en año impar, de viernes a miércoles, alrededor del 6 de enero. El que se acerca irá del 4 al 9. Por lo mismo su origen es religioso, pues derivó de la fiesta de Reyes Magos como las fiestas nariñenses de Blancos y Negros. En cambio, los de Barraquilla, Río de Janeiro y Montevideo vienen del carnaval europeo.

Dos historias en una

Igual que para entender la Cuaresma hay que comprender el significado del carnaval, para entender el de Riosucio hay que conocer algo de la historia de este pueblo, que es la unión de dos poblados, uno indígena, otro mulato, que durante el siglo XVIII se enfrentaron por el territorio que hoy ocupa. En 1814 aceptaron compartirlo sin mezclarse, y Riosucio quedó con dos plazas distantes una cuadra una de la otra. En 1823 levantaron una cerca y ante ese primitivo Muro de Berlín criollo vecinos de uno y otro lado se gritaban apodos, insultaban, arrojaban piedras y se agredían. De esa manera, los riosuceños comenzaron a ejercitarse en el uso de la palabra, la ironía y el sarcasmo. En 1846 las dos poblaciones fueron unidas por decreto del gobierno del Cauca y la cerca desapareció. Ello puso en peligro las fiestas: en Quiebralomo (hoy Plaza de Arriba o de San Sebastián) hacían la de Reyes Magos y el 5 de enero se conjuraba a brujos y demonios, pues se creía que ese era su día favorito para hacer aquelarres. Para conjurarlos, a las 6 de la tarde se rezaba La Salve y estallaban cohetes. De 7 a 11 de la noche se tocaba instrumentos y los vecinos se encerraban a rezar. A las 5 de la mañana estallaba la pólvora y desfilaban conjuntos musicales: era la Alborada. A las 12 redoblaban las campanas. El 6 de enero era representado el auto sagrado de los Reyes Magos y el 7 había carreras de caballos. Por su parte, los indios de La Montaña (hoy Plaza de

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La palabra hace fiestas Carnaval de Riosucio

Abajo o de La Candelaria) celebraban la fiesta de la Candelaria, virgen que absorbió el Culto a la Tierra a través de la Diosa de la Chicha. También adoraban el Sol simbolizado en el jaguar. Los doctrineros predicaron que era el diablo católico, pero los indígenas nunca lo asumieron como totalmente malo. A partir de 1847 los festejos comenzaron a unificarse y se amenazó con condena eterna si había odios esos días. Fue tomando forma un diablo para protegerlos. En un principio se llamaron Diversiones Matachinescas; luego Matachines hasta 1911. En 1912 se convirtió en carnaval y desde 1959 se celebra cada dos años.

La República Matachinesca del Carnaval

El Carnaval de Riosucio es la fiesta más larga del mundo. Su etapa inicial o precarnaval comienza en julio con el Decreto de Instalación de la República del Carnaval y termina en diciembre con el Convite. Esta república es una parodia de gobierno, con Presidente, Alcalde y leyes que ordenan paz, fraternidad y alegría a través de Decretos, Convites, Saludos y Testamentos. Es una autoridad que debe ser obedecida y éstas son sus jerarquías: Presidente del Carnaval: responsable de organizar la fiesta. Alcalde del Carnaval: defiende y mantiene la autenticidad del rito. Matachín: celebrante con funciones de poeta, actor y organizador. El título lo confiere el pueblo a los más destacados. Decretero: matachín que escribe decretos y/o los lee ante el público. Abanderado: portador único de la bandera del Carnaval que encabeza los desfiles. Es la misma de Riosucio con una figura del Diablo.

1. Los Decretos Son textos en verso que parodian los decretos oficiales, para reglamentar la República del Carnaval mediante la sátira y preparar el pueblo para la fiesta. Divulgan los pecados y lo ridículo del lugar. Buscan que la gente ría de sí misma: Decreto dos mil y pico de fecha desconocida. Los infiernos, grandes fiestas para contentar la vida. Yo, Lucifer, Presidente de los grandes Carnavales, invito a toda la gente para que estén bien calientes en la paila de mis males.

2. El Convite Es un sainete callejero representado por la Junta del Carnaval quince días antes de la fiesta. Declara el pueblo maduro para festejar y lo convida a celebrar: Ya el Demonio está enterado.

La quema del Diablo se hace el último día del Carnaval.

El Carnaval de Riosucio consta de tres partes: 1. Los Decretos, de julio a noviembre 2. El Convite, el segundo o tercer domingo de diciembre 3. El Carnaval: gran pieza teatral que consta de cinco actos que son representados durante la primera semana de enero: a. Alegre despertar del Carnaval b. Desfile de Entrada de Colonias c. Entrada del Diablo d. Desfile de Cuadrillas e. Desfile y Entierro del Calabazo; Testamento y Quema del Diablo.

rinde burlesca pleitesía. Es su manera de decirle que su poder es efímero y está sometido a la voluntad colectiva: Ah, Diablo: ya me imagino el motivo de tus males. Eso es claro. Gobiernan los liberales y te encuentras sin destino. No bebes el rojo vino porque te causa estupor y te llenas de temor viendo apagado el infierno. ¡La gran obra de tu aliento! ¡El infierno... que es invento de origen conservador!

Fotos|Archivo LA PATRIA|Papel Salmón

La arquitectura y los hermosos atuendos de las cuadrillas que desfilan en el Carnaval, hacen de Riosucio un lugar turístico.

Ya el Maldito malició que en su pueblo tan unido sus hijos siempre han querido que le hagan su invitación... ¡Abandona pues tu reino donde siempre has gobernado! ¡Abandona los infiernos! Que te afilen bien los cuernos y embolate bien el rabo... pa’ que enamores las viejas que sin novio se han quedado. 3. El Carnaval a.- Alegre Despertar del Carnaval Abre la fiesta el primer minuto del viernes, mediante la quema de una culebra de pólvora y un desfile. La culebra vuelve a estallar en las horas peligrosas que deben ser conjuradas: 12 m. y 7:00 p.m. del sábado, ésta para anunciar la llegada del Diablo, y 5:00 a.m. de cada día para comenzar la Alborada. Es el conjuro del amanecer con el cual una multitud recorre las calles con música, hasta la salida del sol. b.- Entrada de Colonias Es el reencuentro de los riosuceños ausentes con el pueblo y su Carnaval. Desfilan residentes en otras ciudades, grupos familiares y barras. Es casi un desfile de comparsas. Es la reunión del pueblo para saludar el Diablo.

Estructura del Carnaval

La república del Carnaval se instala en el mes de julio antes de la realización del respectivo carnaval que es alrededor del 6 de enero, cada dos años. Esta república es una parodia de gobierno, con Presidente, Alcalde y leyes que ordenan paz y fraternidad.

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c. Entrada del Diablo Llegada del máximo símbolo de la fiesta

el sábado por la noche. La gran efigie es el rey de la fiesta que prohíbe y tolera, por lo cual es ensalzado y vituperado. Recorre las calles en multitudinario desfile. Sus cuernos de toro representan la fortaleza del culto africano a la Selva; sus colmillos son los del jaguar del culto indígena al Sol; sus alas de murciélago representan el Demonio cristiano, y lleva en sus manos un calabazo con guarapo como símbolo del culto aborigen a la Tierra. Es símbolo de unión, concordia y perdón. “El Diablo carnavalero no es vengativo, sino que da contento, ilumina, presta su conjuro para cantar. Su contribución es a la felicidad. Por ello no reivindica, al final, ninguna creencia”, explica Otto Morales Benítez. La efigie es dejada en una de las dos plazas cerca de la iglesia, desde donde vigila la otra plaza. Una vez entronizado, el Diablo es saludado por un matachín: Diablo: buenas noches. Volvimos a vernos. Creí que estuvieses preso en los Avernos, según el desorden que hay en la ciudad. Sé que mi retorno te alegra muy poco, pues has manejado como un pobre loco todos los haberes de nuestra heredad. Al pedirle cuentas de lo malo sucedido en el pueblo, el país o el mundo se ejerce control social a través suyo. Los reales destinatarios son otros: De todo me has de informar, Diablo. Dame testimonio, que a ti debo preguntar: ¿Por qué caen a tus plantas las mujeres más hermosas, huérfanas, viudas y esposas se embriagan con tu licor y después como venganza las llevas a los burdeles, para que en sus garras crueles clave en ellas el dolor? El matachín se mofa de ese Diablo y simultáneamente

d. Desfile y presentación de Cuadrillas El punto culminante del Carnaval es el Domingo de Cuadrillas. Son éstas las comparsas riosuceñas, cuyo propósito es cantar el tema escogido para evaluar la vida, el mundo y las cosas, a lo largo de tres letras montadas sobre músicas populares. Varían enormemente en temas y disfraces y no se repiten. También las hay infantiles e indígenas. Las Cuadrillas actúan en tablados y casas inscritas para recibirlas. Cada grupo se presenta unas 25 veces, hasta las primeras horas de la madrugada del lunes. Se cumple así el propósito de lograr el agotamiento ritual del celebrante y liberar el espíritu para empezar la Cuaresma. -Las corridas - De lunes a miércoles son las corridas, toreo popular similar a las corralejas de la Costa Atlántica. -Desfile de Faroles y Diablos - Se lleva a cabo el lunes en la noche y es un conjuro indígena para que el sol brille durante el Carnaval y no llueva. Salen diablos danzantes dotados de cinturones con cencerros. e. Entierro del Calabazo, Testamento y Quema del Diablo El último acto de la comedia carnavalesca la noche del miércoles, tiene tres escenas: el Desfile y Entierro del Calabazo, procesión fúnebre en la cual los celebrantes visten de negro, salen las viudas y las capas no ondean. Un calabazo es enterrado en el parque de la Candelaria en ceremonia mediante la cual el pueblo renuncia a la embriaguez del guarapo y marca el fin del reinado del Diablo. La segunda escena es la Lectura del Testamento del Diablo, mediante el cual el Diablo reparte su herencia, dejando su gratitud o su castigo, en recuento burlesco de la fiesta: Se acerca la era fatal en que será tu partida hacia incógnita guarida, seguramente infernal. Se da fin al Carnaval, convirtiéndote en cenizas, poniendo fin a las risas de este ambiente fraternal. El final del Carnaval es la Quema del Diablo. Una pequeña efigie rellena de pólvora es incinerada ante una multitud silente y triste, mientras la imagen que preside la fiesta es guardada en señal de que el Diablo no muere, sino que su reinado ha terminado, porque el pueblo determina cuándo el Diablo del Carnaval puede entrar y cuándo debe irse. Por eso el Carnaval de Riosucio no es en honor del Diablo, pues éste no es razón de ser de la fiesta. No es un Carnaval del Diablo, como erróneamente se le denomina. Es una fiesta de la vida; un rito de la palabra *Escritor.


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domingo 30 de DICIEMBRE de 2012

domingo 30 de DICIEMBRE de 2012

La literatura en Caldas esta viva Balance del año

En los eventos sobresale la Feria del libro. Libros de poesía, historia y dramaturgia. Maruja Vieira, Beatriz Helena Robledo, Fabio Vélez Correa y Felipe Andrés Rendón se llevaron los premios. Actividad en bibliotecas. Espacios. Juan Carlos Acevedo Ramos* Papel Salmón

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e termina este año Maya y llegan los balances y las reflexiones. Papel Salmón hace una mirada retrospectiva a las letras en Caldas. A pesar de presupuestos exiguos, de falta de visibilidad y apreciación a los escritores caldenses desde los hilos que mueven la cultura en la región, las letras este año siguen dando notoriedad y continuidad a procesos creativos e investigativos que se han desarrollado en el Departamento casi desde su creación. Podemos decir que sin el apoyo con-

tundente de la empresa privada o de los entes territoriales, la literatura en Caldas continúa su camino. Si hacemos un balance podremos mirar varios campos donde las letras locales se mantienen vivas.

Los eventos

Resaltemos el evento más importante en cuanto a la literatura se refiere: la Feria del Libro que en Manizales organiza el Festival Internacional de Teatro en compañía de la Universidad de Caldas. Va por su tercera versión y este año, pese a los tropiezos por ausencia de algunos invitados, la presencia de María Kodama, la mítica viuda de Jorge Luis Borges, se convirtió en una de las visitas históricas que tiene ya la ciudad alrededor de la palabra escrita. Y si de eventos se trata debemos nombrar los de municipios que se sostienen. Por ejemplo el Encuentro de la palabra en Riosucio, el de Escritores costumbristas en Palestina, el Regional de poesía en Supía y el de Poetas e historiadores en Filadelfia. Sin olvidar los otros de Manizales: Día internacional de la poesía que organiza la Nave de Papel, y dos que apenas arrancan Lecturas urgentes de poesía y el Festival de poesía Albatros. Eventos donde se congregan públicos jóvenes y adultos en busca de escuchar las obras de autores desde sus propias voces.

Las publicaciones

Foto|Archivo LA PATRIA|Papel Salmón

Fabio Vélez Correa ganó en la categoría de Literatura de los Premios Granada de la Secretaría de Cultura de Caldas.

Pero no solo los eventos convocaron escritores y lectores, también la edición de libros fue importante, eso sí, editados por los mismos autores, que no cuentan con el apoyo de alcaldías municipales o instituciones departamentales. Entre los muchos libros publicados por escritores de Caldas podemos resaltar los de poetas como Julio César Correa con Días aciagos, igual Julián Chica, Alcy Doney Calle, Flóbert Zapata y Conrado Alzate con Ciudades de agua, El suicidio de la mariposa, Después del colegio y Poemas ecológicos respectivamente, además de las compilaciones que hicieron Jorge Eliécer Zapata Bonilla y César Durán Vanegas para los municipios de Supía y Riosucio. Y si de gestores culturales hablamos debemos nombrar a Rubén Darío Zuluaga y su trabajo con escritores jóvenes que reúne en el libro Escritores nóveles 9. Pero no solo se publica poesía en Caldas, debemos rescatar el trabajo de

la Academia Caldense de Historia con Territorio, independencia y guerras. Construcción de la región caldense cuyos compiladores Albeiro Valencia Llano y Fabio Vélez Correa enriquecen nuestros registros históricos con sus investigaciones, y el historiador Ángel María Ocampo dejó conocer su libro Dios bendijo la Villa del sol. Así mismo, el Centro de Escritores de Manizales presentó Alas de piedra, como resultado de una serie de talleres de escritura que se dictaron dentro de los Juegos Florales en la Cárcel La Blanca de Manizales. En teatro también hubo un trabajo para mostrar, el de Óscar Henao Carvajal bajo el título Cuando se abre el telón. También está la Universidad de Caldas con el libro de poesía De los gozos del cuerpo de Harold Alvarado Tenorio. Orlando Mejía Rivera con Cronistas del futuro: ensayos sobre escritores de ciencia ficción y Biblioteca del Dragón: lecturas inolvidables editados por la Universidad de Antioquia. No olvidemos a Carlos Arboleda y Navegando en un cuento. Charlas con David Sánchez Juliao. Fuera del país el poeta Antonio María Flórez publicó Bajo tus pies la ciudad, quien sigue haciendo su trabajo de creador.

Y los premios…

Este año no hubo convocatoria desde la Secretaría de Cultura, pues no se citan los de literatura desde 2009. A cambio se consolida el Premio regional de poesía En tiempos de penuria que un grupo de poetas caldenses convocan para los departamentos del Eje cafetero. Lo hacen sin el apoyo de las entidades públicas dando como premio un monto en dinero y la publicación del libro ganador que este año fue para Felipe Andrés Rendón con Palabras sordas. Aquí debemos resaltar tres nombres importantes y son los de la poeta y escritora Maruja Vieira quien obtuvo el Premio nacional a la vida y obra que convoca el Ministerio de Cultura; el de Beatriz Helena Robledo por su novela juvenil Flores blancas para papá, fue finalista en el concurso internacional de literatura El barco de vapor y editado en 2012, y el del historiador Fabio Vélez Correa reconocido en la categoría de Literatura de los Premios Granada de la Secretaría de Cultura de Caldas. Ellos tres hicieron brillar el nombre de nuestro departamento en todo el país y sus reconocimientos son más que merecidos.

La obra cinematográfica para ser arte debe limitarse a servir a sus propias necesidades. Es histórica porque es una expresión del mundo. El espectador la completa. Expresiones. Jorge Abel Carmona Morales* Papel Salmón

E Foto|Juan Pablo Bayona Galvis – Colprensa|Papel Salmón

A la poeta y escritora manizaleña Maruja Vieira, el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio vida y obra 2012.

Las bibliotecas y su función de fortalecimiento

Para terminar el recorrido por la literatura del Departamento no podemos dejar de hablar de las Bibliotecas Públicas en Manizales y Caldas, que incluyen en sus actividades eventos que promueven la literatura. Están Los nocturnos poéticos en la Biblioteca Pública de Manizales, Las lecturas temáticas de poesía que orienta el profesor Uriel Giraldo en el Banco de la República, y el conversatorio Las líneas de su mano que esta misma biblioteca ofrece cada año en asocio con la Fundación Orlando Sierra Hernández y la Agenda cultural del Gimnasio Moderno de Bogotá. Además, el Concurso de cuento infantil y juvenil que promueve Confamiliares a través de sus bibliotecas y el III Congreso de bibliotecas del Eje cafetero que organizó la Coordinación departamental de bibliotecas. Viva está la literatura en Caldas. Y si los gestores continúan brindando espacios, los creadores nos ofrecen sus obras y los reconocimientos nacionales siguen en manos de caldenses por qué no dirigir los esfuerzos en un solo sentido. Esa debe será la tarea de actores, gestores y creadores, de la mano de las entidades oficiales y la empresa privada para hacer un Caldas que apoya a sus pensadores y escritores ofreciéndoles becas, premios, colecciones, certámenes de alto nivel donde puedan confrontar ideas y compartir saberes. A eso esperamos llegar. Los olvidos típicos de este tipo de balances espero los sepan disculpar los lectores. Feliz año nuevo *Escritor.

l camino que le ha tocado transitar al cine en su aspiración por convertirse en obra de arte ha sido bastante farragoso. Sus obstáculos, sin dudas, se le han impuesto desde su mismo nacimiento y quizás la primera razón para ello es que su madre natural es hija de la artificialidad: la tecnología. Los mismos estetas, cuando, construyen las categorías conceptuales sobre lo sensible, se refieren fundamentalmente a las denominadas artes clásicas. Se preguntan: ¿cómo este engendro, mitad tecnología y mitad humano, se atreve a reclamar un lugar en el palco de las bellas artes desde su condición de cyborg representado?

Reflejo de la imaginación humana

Pero, admitiendo que el cine ya se ganó el lugar que tanto le ha costado adjudicarse, habría que preguntar por su deber ser, o más exactamente por si esta creación juega un papel importante en las actividades propias de la existencia humana. En primer lugar, el compromiso que tiene no es otro que aquel que su misma sustancia le otorga. Su existencia, su función, solo pueden estar determinadas por los compromisos que a ella se deban, es decir, la obra cinematográfica para ser arte debe limitarse a servir a sus propias necesidades, imponerse sus propios límites y ser bella de acuerdo con los lineamientos que ella misma se trace. Así, el cine parece tener vida per se y ya su autor no es culpable de las consecuencias históricas que pueda tener en el tiempo.

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El deber ser de la obra cinematográfica

Senderos de cine

Después que venga lo que sea. No obstante, por ser el reflejo o la representación de la imaginación humana, ella contiene un mundo que sólo tiene piso de autoridad en la sustancia común que nos identifica como seres humanos. La subjetividad, ese universo particular que contiene los deseos y los sentimientos más íntimos y que somos capaces de comunicar en obras, es un desprendimiento necesario de ella y en ello radica que la obra de arte siga siendo una expresión humana.

Identificación con una comunidad

También, el cine es capaz de mostrarnos, a nosotros, personas que habitamos en un contexto espacio-temporal, esas condiciones que lo caracterizan, las que son el fondo de costumbres, de hábitos, de un conjunto de situaciones que albergan proyecciones e identificaciones con una comunidad, con propósitos que llenan las aspiraciones elaboradas en nuestra vida consuetudinaria. La obra cinematográfica es histórica porque es una expresión del mundo, de lo que acontece en un territorio que sólo llenamos de vida en la medida que sea significativo para los que allí habitamos. Asimismo, el cine nos muestra una serie de posibilidades que antes, estando allí, a nuestra vista, no veíamos, precisamente porque en las historias, en los temas y en la manera de contárnosla, el director, amplia la mirada, nos expande la conciencia al lanzarnos una de sus creaciones para que como espectadores terminemos de construirla y la refiguremos en la nueva configuración que rea-

lizamos en nuestras interpretaciones de ella. Nosotros completamos la obra. Finalmente, encontramos que el compromiso es autorreferencial, en cuanto la obra cinematográfica se configura, para luego ser apreciada por un interlocutor que le da otros sentidos. Parece como si estuviésemos en frente de algo que luego de verse, ya no va a tener las connotaciones que su autor le había otorgado. Que la intencionalidad sea la de ofrecer entretenimiento o la de contribuir a la formación de la gente, o que su compromiso político esté expresamente manifiesto o que simplemente quiera comunicar una imagen al margen de cualquier pretensión política o cultural, eso es algo que realmente no es tan importante si la obra cinematográfica contiene unidad en sí, de tal modo que pueda llenar todos los intersticios de sus expectativas. Sin embargo, el entretenimiento no es sinónimo de menosprecio. Un espectador es una mixtura que se va construyendo en la medida que encuentre propuestas que le puedan mostrar la diversidad de la vida. El consumo no es un acto automático. Es posible ir formando gustos estéticos distintos, siempre y cuando pululen las buenas ofertas. El cine, es quizás, la fuente audiovisual más completa con la que ha contado la humanidad para el registro de sus manifestaciones culturales desde su creación. En un primer momento solo fue considerado como un espectáculo pasajero, pero con el tiempo su influencia le fue dando un estatus para el que no se esperaba tanta acogida. Desde entonces, los directores, los productores,

los actores, las personas que construyen una obra cinematográfica han perfeccionando su trabajo y han erigido un producto que nos agudiza la percepción del mundo, que nos muestra, nos despierta sentimientos que parecían dormidos, nos evocan sensaciones, nos llevan y nos traen por geografías lejanas, alteran la vivencia del tiempo, descubre errores y vacíos para los que creíamos estábamos curados y nos hacen creer aún que la belleza es un fin en sí mismo.

Vigilar que sus cometidos se cumplan

Por todo lo anterior, resulta un compromiso para quienes amamos el cine, tanto para los encargados de su producción como para nosotros espectadores, vigilar que sus cometidos se sigan cumpliendo con la misma pasión que lo hicieron los maestros que edificaron ese hermoso lugar que todavía tiene. Por eso, pensar que la industria cinematográfica como fin absoluto, que no atiende las posibilidades de que el cine siga expresando las más hondas aspiraciones humanas, los más caros deseos de las personas y esa variada conformación de la vida en toda su esplendor, le roba uno de los tesoros más preciados al hombre; es decir, el hecho de seguir creciendo como seres de autoconciencia, personas que nos vemos reflejados en las obras y por ello, podemos replantear los caminos que alguna vez emprendimos como testigos de nuestro deseo de crecimiento como seres humanos *Dalisur99@yahoo.com.mx

Foto|Tomada de http:// drnorth.files.wordpress. com|Papel Salmón

Escena de la película Blade Runner dirigida por Ridley Scott.


|Director Nicolás Restrepo Escobar | Editora Gloria Luz Ángel Echeverri|Diseño Virgilio López Arce| Circula con LA PATRIA todos los domingos |Cra 20 No.46-35. Tel 878 1700 |Impresión: Editorial LA PATRIA S.A |E-mail: salmon@lapatria.com

8 | P U B L I C A C I O N E S | domingo 30 de DICIEMBRE de 2012

IMPRE(CI)SIONES

Y el balón sigue dando vueltas…

CONVOCATORIA Poesía Cien mil dólares ofrece el gobierno del estado de Coahuila (México) al ganador del “Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española”, en el marco del 140 aniversario luctuoso del poeta saltillense. Manuel Acuña Narro nació en la población mexicana de Saltillo el 27 de agosto de

Camilo Gómez Gaviria* Papel Salmón Aunque el título pueda engañar, esta no es una columna sobre fútbol. Esos balones siguen dando vueltas, por supuesto, pero también está este otro: uno que continúa girando alrededor del sol como lo ha hecho desde hace tanto tiempo. Hace quince días hice referencia en este espacio a una gran película cuya temática aborda el fin del mundo: Melancholia de Lars von Trier. Mi pretexto -ya que esta película estuvo en cartelera hace mucho tiempo- eran las supuestas profecías sobre el fin del mundo en el 2012 y una pequeña reflexión sobre cómo el tema de la desaparición del planeta, o de la vida en él tal y como la conocemos, está presente en una gran cantidad de películas, constituyendo prácticamente un subgénero de la ciencia ficción. No obstante, si el que lee esta columna sostiene plácidamente el periódico en sus manos y bebe con tranquilidad el tinto mañanero este último domingo de 2012, entonces… es que el planeta ha hecho oídos sordos a los rumores de su supuesta desaparición. Por suerte, llega el fin de año sin que ninguna profecía apocalíptica se haya cumplido. Seguimos siendo parte del billar cósmico, montados en esta gran pelota azul que continúa girando alrededor de otra, mayor e incandescente, de color amarillo. No obstante, nuestro calendario nos avisa que llegó el momento de pensar en un nuevo comienzo: aquel que representa ese 2013 que aún no ha terminado de doblar la esquina pero que viene, imparable, precipitándose sobre nosotros. Es un momento para promesas que probablemente nunca vamos a cumplir (hacer más deporte, bajar de peso, dejar de fumar…) pero que de seguro nos harán sentir mejores por el simple hecho de haberlas formulado, aunque sea durante los primeros días del año. A pesar de que hayamos quemado el año viejo, olvidamos que éste puede renacer de sus cenizas e imponerse con sus hábitos de siempre en el otro, que antes parecía tan nuevo y tan joven: ese 2013 del que luego de otra revolución alrededor del sol tendremos que despedirnos, tal vez con las mismas buenas intenciones para el 2014. Pero como no hay necesidad de volverse trascendental ni melancólico a menos de dos días de que se acabe el año, preferiría escribir sobre las esperanzas que ponemos en el 2013: las buenas intenciones que no quisiéramos dejar en el papel y que podrían convertirse, con esfuerzo y persistencia, en realidad… Sin embargo, se me terminó el espacio. ¡Tocó esperar hasta al año que viene! Entre tanto, disfrutemos del que está por terminar *camezmigolo@hotmail.com

1849 y murió en la Ciudad de México el 6 de diciembre de 1873.La convocatoria cierra el 21 de junio de 2013. Podrán concursar los poetas de habla hispana, con un libro inédito, con tema y forma libres; mínimo de 70 cuartillas y un máximo de 100. Más informes en culturacoahuila@hotmail.com

EN ESTANTERÍA

Revista Aleph No. 163 El número de la revista Aleph del último trimestre de 2012 es en memoria de Valentina Marulanda. Entre sus artículos está un manuscrito autógrafo de Valentina Marulanda: dedicatoria en su libro Primera vista y otros sentidos (2004). Un texto de ella, “Del valle de lágrimas al mar de la felicidad”; “Sobre La razón melódica de Valentina Marulanda”, por Alejandro Oliveros; “La razón melódica en la palabra de Valentina Marulanda” de Carlos-Enrique Ruiz; “La memoria de los intelectuales -Conversación con Carlos Altamirano-” de Orlando Mejía-Rivera, y “Amor sin rostro” de Aldemar GiraldoHoyos. Además las notas con mensajes de condolencia por la muerte de Valentina Marulanda. AUTORES VARIOS. Revista Aleph No. 163. Editorial Aleph. Manizales. 2012. Pp.92.

Escucha la voz de tu corazón

Historias de Poraquí

En este libro, Papá Jaime cuenta historias no soló vividas por él sino por personas que ha conocido a lo largo de su existencia de todas las edades y condiciones sociales que lo han inspirado a soñar y a actuar. Para él, todos tenemos en el interior la fuerza para transformarnos, sanarnos, superar las adversidades y encontrarle sentido a la vida. Son historias que hacen reflexionar y retornar a ese maravilloso mundo que está en cada uno. Al escuchar la voz del corazón podremos identificar si estamos reaccionando asustados por el miedo o si estamos actuando desde el amor, lo que nos permitirá elegir, decidir y actuar en conciencia.

Esta es la historia de Laurencio, Sóngoro y Zumbo, de la región de Poraquí, quienes se unen en una divertida misión: hacer llorar a la caprichosa princesa Dramafesta para resolver todos sus problemas. Historias de Poraquí es un divertido relato lleno de ingeniosos versos y juegos de palabras que hacen reír y emocionar a los lectores con los desaciertos y los triunfos de estos singulares personajes. Matías Godoy vive en la frontera entre Turquía y Grecia, cerca de la ciudad de Edirne, en una antigua estación de tren. Por únicos amigos tiene a Fritz y Franz, dos moscas suizas un poco intensas pero que jamás lo interrumpen cuando se pone a escribir.

JARAMILLO, Jaime. Escucha la voz de tu corazón. Editorial Planeta. Bogotá. 2012. Pp. 162. $35.000.

GODOY, Matías. Historias de Poraquí. Editorial Norma. Bogotá. 2012. Pp. 120. $22.400.

Compendio ilustrado y azaroso de todo lo que siempre quiso saber sobre la lengua Castellana

Fundéu, la Fundación del Español Urgente, es el servicio filológico de la Agencia EFE. Su acreditada trayectoria ha tenido un espectacular eco en Internet, con una extraordianaria página web y una cuenta muy seguida en Twitter. Este libro, diseñado como un almanaque, pretende ordenar de forma atractiva el conocimiento que emite la Fundación del Español Urgente (Fundéu), y difundir el amor por el idioma en la línea de títulos como “El dardo en la palabra” de Lázaro Carreter. AUTORES VARIOS. Compendio ilustrado y azaroso de todo lo que siempre quiso saber sobre la lengua Castellana. Debate. Bogotá. 2012. Pp. 160. $32.000.


Salmón diciembre 30 de 2012