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EDICIÓN 1.092 domingo 20 de OCTUBRE de 2013 Manizales - Colombia

creación y vida

En junio de 1855 la guerra civil envolvía a Nicaragua William Walker y Nicaragua

Una radiografía del cine colombiano a todo color Exhibición y distribución

El Príncipe de Chía Una novela histórica

Foto/Freddy Arango/Papel Salmón

Soporta la joroba Una bitácora que lleva al interior de Cristina Valcke

Sergio Escobar Hoyos - Librero de La Diligencia

Historias de la 4ta Feria del Libro de Manizales

El otro oficio del librero


2 | A LT O C ON T R A S T E|

domingo 20 de OCTUBRE de 2013

domingo 20 de OCTUBRE de 2013

Una radiografía del cine colombiano a todo color

Exhibición y distribución

Este año se han estrenado 23 películas nacionales con el 8.4% de asistencia.

Luisa Fernanda Ramírez Naranjo Ana María Arce López* Papel Salmón

L

a exhibición y distribución de las películas es la etapa que cierra el proceso cinematográfico. Existe la tendencia a clasificar las películas de acuerdo a su contenido y estructura narrativa, es decir, qué se cuenta y cómo

se cuenta, y esto influye a la hora de ser distribuida. Algunas tienen más éxito en taquilla que otras, unas terminan por cobrar un valor canónico, mientras que otras permanecen invisibles. En esta entrega, Alto Contraste dialogó con representantes de dos de las entidades que mueven el cine colombiano: Cine Colombia y la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura.

Carlos Llano Ingeniero Industrial de la Universidad de Antioquia, con experiencia de 25 años en la actividad cinematográfica. Ha ocupado diferentes cargos en Cine Colom-

bia, gerente de Exhibición por diez años y desde hace siete gerente de Distribución. Ha sido miembro del Consejo Nacional de Cinematografía en representación de

los distribuidores. Miembro de la Junta Directiva de la Fundación Patrimonio Fílmico y jurado en diferentes convocatorias del Fondo Mixto para la Promoción Cinematográfica.

¿Qué hace un exhibidor de cine?

la idea del cine como formador de ciudadanos además del cine como entretenimiento?

películas nacionales?

CARLOS LLANO- C. LL. Administra los teatros y exhibe las películas. En Colombia hay varias empresas de exhibición. Cine Colombia tiene casi un 50% del mercado, Cinemark con un 18%, Procinal y Royal con un 12% y Cinépolis con el 8%. Lo demás está en exhibidores pequeños en diferentes partes del país. YENNY CHAVERRA – Y. CH. Hay que distinguir dos tipos de exhibición de cine. Por un lado está la exhibición comercial lucrativa, los multiplex, que pasan por lo general películas de Hollywood y estrenos, donde el usuario compra su boleta, sus crispetas y va a ver la película. Estos exhibidores aportan al Fondo de Desarrollo Cinematográfico -FDC- el 8.5% del recaudo de taquilla con el fin de alimentar un fondo que luego también va a financiar las películas nacionales. Por otro lado se puede distinguir un circuito de exhibición alterno con espacios de un perfil muy diverso: salas alternas, cineclubes o entidades culturales. Se denomina alterno porque el objetivo de su exhibición es la formación de públicos, también por el tamaño de la sala o por el municipio en el que está ubicado. Es con estas entidades que el Ministerio de Cultura desarrolla procesos de formación de públicos y circuitos para festivales de cine. ¿Los criterios que se tienen en cuenta para exhibir una película contemplan

C. LL. Cine Colombia tiene muy claro que hay dos facetas del cine. Además del circuito comercial, hay uno destinado a dar un producto de nicho. Son cines de pocos públicos, el promedio de asistencia de una película de arte puede estar entre los dos mil a cinco mil espectadores y cuando les va muy bien 30 mil, con excepciones contadas. No es que el distribuidor o el exhibidor no quiera programarlas para hacerlas más accesibles al público, es que la gente no va. Creo que eso pasa en todas las actividades del arte, y el cine no es la excepción. Y. CH. Yo creo que ningún arte ni ninguna industria tiene la responsabilidad de formar ciudadanos, eso es responsabilidad del Estado y de la educación. Que lo hagan está muy bien, de hecho muchas las grandes obras de la humanidad lo han hecho sin pretenderlo. Por otro lado existe el cine comprometido, películas que sin intención de moralizar y politizar plantean miradas sobre fenómenos sociales importantes. No es una responsabilidad pero sí es una opción. En el cine en general hay una postura política pero no politizante ni formadora, el cine no tiene esa responsabilidad. ¿A qué le adjudica que los colombianos no vayan a ver las

C. LL. La gente ya no ve las películas pensando en si son colombianas o no, ese criterio nacionalista ya no aplica, más aún cuando en la cartelera se encuentran tantas opciones. En Colombia se están estrenando alrededor de 240 películas al año. Ahí es donde entran los criterios de la gente para verlas, que al crítico le gusten o no es muy respetable. En el cine colombiano, la gente va a ver las comedias que se estrenan el 25 de diciembre y salen felices, si no les gustaran no irían. Parece que estas películas se conectan con la gente, esa es una realidad. Hay otras que se hacen en Colombia con otros criterios y las ven apenas seis mil personas, eso es lo que generan en la gente. Y. CH. Es la lógica misma del cine comercial como fenómeno global. Estas salas están previstas para exhibir el cine de Hollywood, entonces, la baja asistencia a películas nacionales pasa tanto en Francia como en Colombia. En Argentina se estrenaron el año pasado 133 películas y tuvieron el 9.2% del total de la asistencia sólo a películas nacionales; nosotros con 23 películas tuvimos el 8.4%, entonces, en comparación nos está yendo menos peor. Por otro lado están los circuitos alternativos, que no tienen una taquilla que se registre oficialmente. El año pasado el cine colombiano tuvo, sin exagerar, cinco millones de espectadores, cuando apenas se hablaba de tres millones de espectadores

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Yenny Chaverra Asesora de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura de Colombia. Maestra en Estudios Culturales de la Universidad de los Andes, Colombia. Su trabajo se concentra en la registrados oficialmente por salas comerciales. No hay un sistema que capitalice la asistencia a estos circuitos ni a los festivales. Es un fenómeno muy problemático. ¿Cuál es su opinión sobre establecer en Colombia una cuota de pantalla? (Cantidad mínima de películas nacionales que debe exhibir una sala de cine en un tiempo determinado.) C. LL. Yo no creo que sea una medida saludable, porque el problema no es que el exhibidor no le abra las pantallas al cine colombiano, el problema es que para la segunda semana en cartelera, la gente ya no va a ver la película. Se puede dejar 10 semanas en cartelera y no va a pasar nada. La cuota de pantalla no le va a ayudar a nadie, ni a la película colombiana a recuperar la inversión que tenga, ni al cine nacional porque va a tener menos plata el FDC, porque esa es la cadena que nutre la plata para hacer películas. El problema no es que el cine colombiano no tenga espacios de exhibición, el problema es que la continuidad de esa exhibición depende de los resultados de la película. Y. CH. Puede llegar a ser problemático, porque la cuota de pantalla siempre tiene que ir en relación con el número de producción interna de cine. En Colombia las cantidades en producción y sobretodo de estrenos son muy aleatorias. Además la cuota de pantalla no resuelve el problema de la asistencia a cine. Ese, tiene más que ver con la falta de circuitos de exhibición alternativa y de más promoción del cine colombiano. El año pasado aprovechando una convocatoria del BID de bienes públicos regionales, decidimos acercarnos a la ventana de internet y diseñamos conjuntamente con Perú, Uruguay, Bolivia, Ecuador, México y Colombia, un proyecto para crear un portal de cine latinoamericano gratuito para que la gente pueda ver ahí cine latinoamericano. En este momento nos estamos poniendo de acuerdo para llevarlo a cabo. ¿Cómo ha cambiado el panorama nacional desde Focine hasta la Ley de Cine? C. LL. Hay muchos casos positivos y en general hacemos más cine. Pero desafortunadamente no son muchas las películas que conectan con la gente. Hay dos

circulación de cine colombiano a través de entidades educativas y culturales. Recientemente coordina un proyecto beneficiario de la convocatoria de Bienes Públicos Regionales del Banco Interamericano de criterios posibles para las convocatorias de la ley de cine: premiar un cine comercial o premiar un cine que busca que vayamos a los festivales. A pesar de las grandes apuestas que hemos hecho para que sea un cine internacional aún no llegamos a competencias oficiales de festivales, a las grandes ligas. Y. CH. Creo que ha mejorado en cantidad y en calidad. El hecho de ver una película colombiana con factura eso ya es un plus. Por otro lado, tener 23 películas diferentes, es una ganancia. La mayoría se han hecho con recursos del FDC en cualquiera de sus etapas. Uno no podría decir que la Ley de Cine es la que lo ha mejorado, en el sentido temático o de contenido, pero sí en cuanto a sus posibilidades de producción. ¿Cree que la Ley tiene cosas que ajustar para que varios eslabones de la cadena funcionen mejor? ¿Debe estar en la lógica de visibilizar producciones que no tienen cabida en un mecanismo comercial? C. LL. Creo que en las convocatorias de la Ley de Cine debería haber un equilibro entre lo cultural y lo comercial. Me parece que está muy dado a lo cultural y hay un desfase con lo comercial. Yo creo que todo eso nos ayuda, pero tenemos que formar una industria más sólida y ahí toda la cadena se beneficia, tanto lo comercial como lo no comercial. Hacer industria es una preocupación del Estado en la medida que, cuando se habla de cine, estamos hablando de mil 500 millones de pesos por película, entonces yo no sé si el Estado pueda financiar 20 películas al año, sin esperar ningún retorno y que no le importe si van o no a verlas. Y. CH. La industria está compuesta de las dos caras. Hollywood es un sistema de producción estandarizado, pero esas

Desarrollo -BID-, para la implementación de una plataforma de cine latinoamericano en internet, inicialmente entre Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay.

divisiones de estudio tienen otras de segunda línea que hacen productos independientes, que son producciones que llegan a Sundance o Tribeca. Esa lógica de la doble cara hay que reconocerla. La industria tiene que tener películas que lleven mucho público como películas que no son tan fáciles pero que dejan sentada a la gente reflexionando. Se tienen que hacer todas las películas que se puedan hacer. ¿Qué opina de la piratería? C. LL. Afecta mucho la exhibición. Sería mejor que no hubiera piratería, es algo con lo que tenemos que convivir. Aunque se abran muchos teatros, los multiplex son muy pequeños y a veces es muy complicado encontrar espacio para las películas. Pero cuando hacemos los estrenos simultáneos con Estados Unidos la gente va a las salas. Es cuando nos demoramos un poco que nos afecta. Y. CH. La piratería se ha satanizado y hay mucha desinformación. Claramente hay usos no legales de las obras audiovisuales, la gente las descarga, las ve, pero no todo el mundo lo hace con el mismo propósito. Hay gente que descarga una película de un servidor para multicopiarla y venderla en un mercado, hay gente que descarga una película para verla en su casa. Lo ideal es irse por la vía de lo legal, pero teniendo en cuenta el acceso. La página va a ser una oferta legal, gratuita y que le va a permitir a la gente conocer la cinematografía latinoamericana de ciertos años con un carácter patrimonial también *altocontrastecine@gmail.com Realizado por: Luisa Fernanda Ramírez Naranjo y Ana María Arce López. Registro visual y sonoro: Alejandro Vargas Murcia.

Conclusiones La asistencia del público a las salas marca su éxito o fracaso en taquilla, más no su importancia artística. Para que el cine funcione tanto como negocio y como opción cultural, es necesario que exista un equilibrio entre las películas que sostienen las salas y las que alimentan el espíritu. El problema de asistencia que sufren las películas colombianas obedece a un fenómeno mundial relativo a los cines nacionales, pues tienen que competir con las grandes productoras internacionales, quienes tienen el mercado del cine garantizado. Sin embargo, luego del estreno, las películas pertenecen al espectador y es él quien en últimas escribe su historia.


4 | MERCADO LITERARIO| La producción literaria en el país es un trabajo costoso que no garantiza un alcance público. Historias que se rehúsan a acoplarse a librerías mientras otras forjan camino entre la tradición. Las editoriales independientes se abren paso en la ciudad. Alternativas.

Sellos editoriales de La Diligencia

• Destiempo Libros • Editorial Robot • El Peregrino Ediciones • Jardín Publicaciones • La Silueta Ediciones • Laguna Libros • Luna Libros

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Luis Felipe Molina Ramírez * Papel Salmón

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la luz de la simpleza y génesis de las letras, sonaría paradójico. Sin embargo, el mercado literario ha tomado un giro interesante en el planteamiento de los libros impresos y los digitales. Un aspecto de románticos versus vanguardistas. Su lectura puede que apenas cambie por aspectos lumínicos y de batería; puntos plenos de confort, pero en esencia diferentes y duraderos en soporte. Las librerías han perdido control y terreno. Ya tienen que adjuntar papelería y otra serie de elementos agregados para llevar públicos a sus mostradores. El paso arrasador de la conexión de internet y la multiplicación constante de sus contenidos legales e ilegales ha reducido a las librerías clásicas a salones románticos donde habitan historias por contar pero con potenciales lectores burdamente ocupados. Los libreros conocen como pocos los estantes y las reseñas de los libros que, clasificados o no, reposan pacientes entre la oscuridad y la luz de esos almacenes. Quizás solamente ellos sepan cuántas obras llevan paradas en sus repisas meses y años, esperando el interesado y acompañante. Su labor se reseña en plena confidencia con la vida y la obra de tantos escritores remotamente allí agolpados. La cara mayestática de la literatura encuentra su primer retrato en las librerías. No obstante el romance que pueda atraer la anterior historia, hacer llegar un título a una librería es un trabajo que requiere dinero, tiempo y templanza. El mínimo apoyo que reciben la mayoría de escritores independientes del país hace que el viaje entre la imprenta y el estante sea largo y tenaz. Las oportunidades y los costos de producción juegan a los escritores el más complejo detonante, en el cual muchas meses los egresos superan los ingresos por obras magistrales en páginas y moldes.

Cabellos canos

Fue de las últimas en llegar al encuentro. La mayoría de mostradores de la 4ta Feria del Libro de Manizales - organizada por la Universidad de Caldas - ya estaban distribuidos entre las editoriales y librerías visitantes. El recorrido era propio para ver caricaturas, títulos académicos y literarios, además de varias opciones de vinculación editorial. Ella usó un pequeño estante, de tres niveles, entre rosados y morados. En el tope reposaba una señal en cartulina azul, hecho a pulso y fuerza con marcadores de tinta permanente: “10.000 – 3 x 20.000”. El rótulo de Lluvia de Poemas lucía en el libro más visible. La mayoría de sus textos disponibles para la venta estaban esperando en esa torre de plástico y cerca a un bolso que tenía improvisadamente escondido en la esquina donde hacía su exposición. Al lado del mueble, como una fiel escolta, estaba su autora, editora, distribuidora y publicista. En un lapso de 25 años, 14 libros ha publicado doña Ofelia Ramírez Gómez. Oriunda del corregimiento de San Clemente, en Guática (Risaralda), hace varias décadas (edad que ella prefiere ocultar, no por vanidad, sino por reserva) se dedicó a plasmar su sencillez como ama de casa en los libros, algunos de

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Historias de la 4ta Feria del Libro de Manizales

El otro oficio del librero consejería y otros de poesía, con refinados versos de afecto y amor genuino. “Escribir es un desahogo que uno le da a la mente. No sé si todos tenemos una mente tan inquieta como la mía con la que da uno a conocer la ideas, los pensamientos y aporta a la cultura. Son muchas cosas que se pueden hacer con la escritura”, comenta doña Ofelia. Además de sus labores caseras y hogareñas, gran parte de su vida la pasó como enfermera en varios centros hospitalarios de Manizales y en Neira (Caldas). Además, narra que los casos que veía en la desesperación de la falta de salud la marcaron también para su escritura y por ello surgió en ella una inspiración para escribirle a la vida. Sin embargo, su lucha parece ser insuficiente cuando se enfrenta a la compleja distribución de sus textos.

“Me cansé de tener mis libros por ahí. Inclusive ahorita unos pocos que tengo en librerías los voy a recoger porque no se venden. Además, los cogen y los meten en un rincón y adiós”, relata doña Ofelia cuando resume con resignación por qué ya no se preocupa en que sus títulos estén en librerías, asumiendo que prefiere tenerlos cerca en lugar de apartarlos involuntariamente al rincón del olvido. Dentro de sus 14 textos, ella tiene claro cuál es su preferido. Las Travesuras de Marcelino fue el libro que ella determina como el texto que le sacó adelante es su carrera literaria. Un impulsor. Ya se aproxima a una quinta edición. “Es un tema un tema infantil hermoso que trata lo más amable de la vida”, comenta. Doña Ofelia culpa la edad de que ya no produzca más historias. Sin embargo, es clara en comentar que le hubiera gustado escribir un poco

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se lee tanto, toca buscarlos y enfocar los libros hacia esos mercados. Entonces toca aprovechar esas pequeñas tiendas, museos, galerías, entre otros”, comenta este marchante literario. Memoria por correspondencia, texto reconocido de la escritora Emma Reyes, es uno de los 109 títulos que trabaja La Diligencia actualmente en impresión. Digitalmente, se abre un nuevo portal que estará disponible próximamente como soporte a una venta más práctica para vincular lectores, librerías y libros en un único proceso de conocimiento literario. En cerca de 18 meses, La Diligencia ha alcanzado librerías y tiendas en la mayoría de ciudades capitales del país, en las cuales luego de un pormenorizado estudio, Escobar y su equipo amplían la herencia literaria del país, con historias plenamente diversas, narradas e ilustradas.

Algunos textos de Ofelia Ramírez Gómez • •

La enfermera En busca de una estrella • Buscando un príncipe azul • Los susurros del viento • Amores Brujos

*** La paradoja está puesta, bien sea por locación o por oportunidad. Doña Ofelia posiblemente continuará ofertando sus libros desde su portón en Neira, mientras que Sergio Escobar Hoyos continuará su trabajo por Colombia y América Latina abriendo mercados y caminos a los textos y la literatura nacional. Eventualmente el librero ya no deba pasar horas de su tiempo en un mostrador, aguardando la llegada de visitantes curiosos. Su misión podría significar la contextualización de un entorno en los relatos más plácidos que logren identificar a los lectores con sus raíces, con su vida real, con su tiempo *luisfelipemolinaramirez@gmail.com Twitter: @luisfmolina

Foto/Luis Felipe Molina/Papel Salmón

Ofelia Ramírez Gómez

Foto/Freddy Arango/Papel Salmón

Sergio Escobar Hoyos estuvo presente en la pasada Feria del Libro de Manizales con su distribuidora de libros de editoriales independientes, La Diligencia.

más, de planear más poemas y personajes de la Neira que ahora le ve residir a diario, con su carismática visión de la vida, prontamente más acertada y experimentada que las de otros escritores enajenados de su suelo.

Distribución independiente

Sergio Escobar Hoyos es un manizaleño, amante como muchos de la lectura y de manera sobresaliente se preocupa porque arriben aquellos títulos y textos que no logran llegar a los estantes de varias librerías de la ciudad. Aunque ya está radicado en Bogotá, su interés muchas veces está en la periferia y la organización de un mercado seleccionado donde no sólo la literatura prime, sino también el cómic, la caricatura, la fotografía, entre otros géneros. Tratar de salir de las dos librerías principales del país es su mayor reto. No porque

estos establecimientos ofrezcan malas oportunidades, sino porque el nivel de demanda y manejo es diferente y complejo para impresiones de escala menor. Ése es uno de los logros a los que ha llegado Sergio Escobar como distribuidor en La Diligencia. Allí se reúnen siete sellos editoriales independientes colombianos dedicados a apoyar escritores que en otrora poco reconocimiento tuvieron. Sus inicios los hizo en Laguna Libros hace un par de años. Con otros siete editores planearon la solución al problema de la comercialización de los títulos producidos. Las ventas ayudaron a Sergio Escobar para encabezar el proyecto y darle mayor dinámica a La Diligencia como un portal abierto a la exploración de otra literatura y escritura en el país. “La idea es tratar de encontrar estos pequeños nichos, porque hoy en día como en Colombia no


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Soportar la joroba

Una bitácora que lleva al interior de

Cristina Valcke La autora usa el verso lanza en ristre para luchar en las batallas que se desarrollan en su historia personal. Bitácora. Estructura prosaica. Adalberto Agudelo Duque* Papel Salmón

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s evidente que los prologuistas, presentadores o anunciantes de los libros no desperdician la puerta para parecer más que el autor en referencia. Los prólogos suelen ser farragosos, académicos, densos. Casi nunca se refieren al texto en sí mismo sino que se suben a las ramas más altas de los árboles para explicar lo inexplicable o darse toquecitos de erudición y sapiencia que no le dicen nada a los posibles lectores. En el caso de Soportar la joroba la introducción no le hace honor a la señora Valcke. Aparte los tres o cuatro horrores de gramática (“... se DEBE plantear desde una renovada perspectiva crítica LAS manifestaciones de la lírica actual...”), el galimatazo no explica, ni insinúa, el largo viaje entre la cabeza, el corazón y la entraña de la poeta. Sí. Baja a las profundidades del Hades pero no cuenta que ese Hades es el infierno interior de Cristina Valcke quien usa el verso lanza en ristre para luchar en las batallas que se le desarrollan alma adentro en su vida cotidiana y en su historia personal. Sí. Transcribe un poema, yo diría texto, que anuncia el tamaño y la importancia del libro pero no entiende la impronta de la metáfora. Y la poesía ¿es femenina o masculina? ¿Por qué afirmar o proclamar a la autora desde lo femenino y no desde la poesía? En mi opinión no hay buena o mala poesía, no hay poesía de la mujer o del varón sino poesía. ¿Y qué es una crítica hermenéutica? Por supuesto, el papel del prólogo no es adelantar explicaciones o interpretaciones del lenguaje en uso del poeta pero sí debe cumplir al menos su tarea como carta de navegación. Un guiño, una sonrisa, una palmadita en el hombro del lector valen más

que las mil palabras sobre Orfeo, Eurídice, Tánatos, Fénix, Sheherazade...

Es sobre todo una bitácora

Es evidente también que el título Soportar la joroba anuncia más bien una colección de cuentos costumbristas que un libro de poesía. La joroba o giba es una gran deformación de la columna vertebral muy frecuente en las culturas endogámicas. El jorobado se convertía así en un personaje popular de talante triste y ensimismado, apocado y tímido, objeto de vejámenes y burlas de familiares y conocidos. El lenguaje entonces asumió las palabras joroba, jorobar, giba, gibar.

Es decir que la molestia física de esa terrible protuberancia en la espalda pasó a ser incomodidad, impertinencia, enfado, fastidio, molestia como símil para significar la molestia sicológica o anímica. No me jorobe o no me gibe significa no me moleste, no me joda. Si fulano me está jorobando es que fulano pone en mi espalda una carga imposible de llevar, incómoda, fastidiosa. Como quiera que la poesía se alimenta de la vida y la vida de obsesiones, el poeta no es otra cosa que un amanuense del día. No escribe libros de poesía sino oracionarios. No propone versos sino diarios. No traza imágenes sino mapas. Soportar la joroba es a veces un devocionario pero sobre todo es una bitácora que nos lleva por las calles interiores de Valcke: en literatura existen muchos ejemplos de personajes que renuncian a ser grandes, que no quieren crecer, o que mueren antes de someterse a ser grandes. Peter Pan extravía su sombra porque la sombra es una forma de estar ahí, de ser, de tener un cuerpo. Sin sombra no se es nada: ni cuerpo, ni ser. Está y no está. La sombra es también la historia, la huella rastreable, la constancia de su paso. Y más trágica pero acaso más bella, la metáfora de El principito es reveladora: el niño muere mordido por la víbora que lo espera en el mismo manzano de Adán y Eva. Si la serpiente es el símbolo del conocimiento es el conocimiento lo que mata al niño. Cristina Valcke es al mismo tiempo Peter Pan y El principito. Lleva por dentro una niña sin sombra que se niega a ser adulta: quebrada, atada, tonta, inmóvil, refugiada en el sueño y el juego. ¿Por qué no corre los cerrojos? Al otro lado está “... el esqueleto de la calle...”. Y la calle es el peligro, el conocimiento, el extravío. Aunque ya está extraviada en las fronteras que marcan sus miedos: al amor, al hombre, al destino, a la soledad y el abandono: “...no hay nadie en el pecho pero encarnada está

la rosa...”, al desarraigo y la enfermedad cervical, al silencio y el extravío: “...leve como quien no lleva ningún sistema adentro la muchacha avanza hacia la noche...”. También a la vejez, a la edad: “...por los espejos te persigue el tiempo...”.Y, como resultado de esos miedos, anhela el suicidio (la horca), la negación de su existencia (otra vez la niña que no está ahí). Morir sin morir y renacer en la vía del poema. Y aunque teme perderse quiere, desea perderse para siempre. Es tal vez en el descubrimiento de la calle y de la multitud, eso que la hace poeta. Eso que la joroba: “...al sueño le creció la joroba...”. La calle es de todos y de nadie. La multitud es un rostro y todos los rostros. Todos estamos extraviados en la multitud. No somos nada. Nadie. Es posible que nunca haya existido. Eso explicaría “... la voz que no la nombra..., caminaré las cicatrices de la calle y seré perdida para siempre...”. Entre la multitud no tenemos nombre, no dejamos huella. Quien pasa al lado no es conocido, ni socio, ni amigo: es un transeúnte camino también a los extravíos reales y sicológicos. Puede estar en Irak o en Bosnia o en Colombia. Perdido en las batallas. Mutilado. Huérfano. No tiene voz, es solo murmullo o alarido, estruendo de bomba o de metralla. Con razón La Nana, la insistencia en la niña: “... ahí donde fracasa la risa, tu niña duerme..., su cuerpo dormía la eternidad de la infancia...”.

En busca de formas expresivas

Soportar la joroba es un libro desconcertante. Parece un buen libro de poesía pero avanzando en sus páginas se encuentran textos tan iniciáticos, tan infantiles que no sabemos qué pensar. A veces incoherente, antigramatical, hiperbatónico se podría deducir que Valcke juega con la sintaxis buscando otras formas expresivas, explorando imágenes para sumar significados contextuales. Pero el lector se topa con expresiones como cachorros de ñu y ya se desdibuja el horizonte de la lectura. Seguramente el prologuista captó deslices como este y se lavó las manos con la afirmación de que “...las manifestaciones de la lírica actual se DEBE (sic) plantear desde una perspectiva crítica...”. La misma estructura que escoge para comunicarse es prosaica. Muchos de los textos parecen cuentos con algún sabor a poesía que es necesario repasar varias veces para penetrar en su contenido. Las líneas o versos son una máscara, una costumbre. Renuncia a la velocidad de la imagen por la lentitud deliberada de los cortes que, si bien son indicadores de pausa, le restan posibilidades a la coautoría con el otro poeta que se hace cuando lee *Escritor. agudeloduque@yahoo.com VALCKE, Cristina. Soportar la joroba. Colección Las ofrendas. Escuela de Estudios Literarios, Universidad del Valle. Cali. 2011. Pp. 65.

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En junio de 1855 la guerra civil envolvía a Nicaragua

William Walker y Nicaragua

Walker fue el supremo dictador de Nicaragua con la anuencia de los Estados Unidos. No buscó riquezas, lo obsesionó el poder... y para lograrlo se valió de todas las artimañas. Fin.

diezmada por el cólera y la viruela; poco después el capitán Turley desertó con una compañía de filibusteros para establecer su propia república en las montañas; pero los nativos rodearon y asesinaron a todos los invasores, mientras los aliados centroamericanos y el rey de la Mosquitia tomaban las ciudades de Masaya y Managua. Los centroamericanos atacaron a Granada, ciudad defendida por Henningsen, un lugarteniente de Walker, y ultimaron a machetazos a los viajeros americanos y a los empleados de la Compañía de Transito que cayeron en sus manos. El combate fue brutal; filibustero herido que caía en poder de los centroamericanos era asesinado. Fue una pelea a muerte que cubrió las calles de cadáveres. Tres semanas duró el sitio de Granada, al fin los centroamericanos se retiraron ante la llegada de los refuerzos comandados por Walker. Al cesar la ofensiva a Granada, Henningsen pasó revistas a su tropa: de 500 hombres había perecido la mitad y los sobrevivientes estaban heridos o enfermos; de la bella Granada quedaba solamente un montón de escombros, estaba convertida en una morgue, en un lugar pestilente.

Alfredo Cardona Tobón* Papel Salmón

N

o hubo tambores ni uniformes vistosos, tampoco una voz amiga que lo consolara; erguido e impasible el mercenario norteamericano que soñó con un imperio esclavista en Centroamérica, marchó con un crucifijo en su mano izquierda hasta el paredón de fusilamiento, donde lo esperaban diez haraposos soldados hondureños. Diez balas atravesaron su cuerpo y un tiro de gracia en la sien remató la existencia tormentosa de este “filibustero” que anegó en sangre el suelo de Nicaragua. En un burdo ataúd costeado por el cónsul americano acomodaron el cadáver de William Walker; ese 26 de septiembre de 1860, con las últimas paladas de tierra que cubrieron el ataúd se esfumó el sueño de un sureño que quiso agregar otro estado a la bandera de las barras y las estrellas.

Walker sale de Nicaragua

El infierno en el paraíso

En junio de 1855 la guerra civil envolvía a Nicaragua, dos bandos opuestos con sede en las ciudades de León y de Granada buscaban la hegemonía política y comercial del país. Francisco Castellón era el líder de los leoneses; José María Estrada era la cabeza de los granadinos y ambos pretendían representar al único gobierno legítimo del país. Cuando las acciones militares inclinaron la balanza a favor de Granada, Castellón contrató a Walker quien con aventureros de San Francisco abordó un viejo barco y desembarcó con la “Falange Americana” en las playas de Realejo en territorio de Nicaragua. Después de sangrientos combates donde se distinguieron los rifleros gringos, Walker quedó al frente de las tropas de León y se convirtió en el poder detrás del trono. Con dinero de la Compañía de Tránsito que manejaba las comunicaciones entre la costa Atlántica y Pacífica de Nicaragua, sobornó a los adversarios y se apoderó de la ciudad de Granada. En elecciones amañadas, el mercenario americano fue elegido presidente y una vez en el mando descubrió su intención de convertir a Nicaragua en una nación esclavista aliada de los estados sureños de la unión americana. Para Walker la esclavitud era “un monumento a la sabiduría, la justicia y la benevolencia del Creador”; para este aventurero los centroamericanos eran una raza inferior, perezosa y mala para el trabajo, que había que disciplinar para poder explotar la riqueza y la belleza de la tierra que habitaban. En forma sagaz y cruel se deshizo de sus opositores o de aquellos que pudieran hacer peligrar su dominio. Incentivó la inmigración estadounidense ofreciendo propiedades y gabelas a quienes se radicaran en Nicaragua y se alistaran en sus filas. Walker fue el supremo dictador de Nicaragua con la anuencia de los Estados Unidos, que han tenido siempre la torva inclinación

Foto/Cortesía Alfredo Cardona/Papel Salmón

William Walker invadió a Baja California y Sonora, a Nicaragua y a Honduras.

de apoyar a los tiranuelos como lo hicieron después en la República Dominicana con Trujilo, con Papá Doc en Haití y Noriega en Panamá. Los norteamericanos apoyaron a Walker con hombres y con armas. Sin embargo, el intruso cometió el gran error de lesionar los intereses del millonario Cornelio Vanderbilt, al apoderarse de algunos bienes de la Compañía de Tránsito que llevaba el oro del oeste americano y servía a los viajeros que se movilizaban de una costa a otra de los Estados Unidos a través de Nicaragua. Entonces Vanderbilt auxilió a Costa Rica, que aliada con Guatemala declaró la guerra a William Walker. El 20 de marzo de 1856 los costarricenses sorprendieron a los “filibusteros” en el llano de Santa Rosa; la violencia del ataque duró apenas cinco minutos con el resultado de 26 muertos y 19 prisioneros norteamericanos. Aunque no fue uno de los combates más sangrientos fue el principio del desmoronamiento del poder de Walker. En julio de 1856 tropas guatemaltecas entraron a León, pero no pudieron permanecer en la ciudad

El 11 de abril de 1857 los nicaragüenses atacaron la ciudad de Rivas, en poder de la Falange Americana; fueron repelidos y dejaron en el campo a más de 100 muertos y montones de heridos. Los combates continuaron con resultado indeciso y graves quebrantos para la economía gringa con los sobrecostos en la vía a Panamá; el comandante H .Davis de la Armada norteamericana trató de lograr la paz entre los contendientes. Las conversaciones empezaron y al fin Walker, convencido de la inutilidad de la lucha, tomó un vapor americano con sus caballos, sus efectos personales y la mayor parte de sus oficiales. De regreso a Norteamérica, lo recibieron como un héroe en Nueva Orleans y Nueva York. Meses después, mimado y adulado por sus compatriotas regresó a las andadas tratando de conseguir lo que no logró en México ni en Nicaragua. Con nuevos “filibusteros” desembarcó en Punta Gorda, Nicaragua, y capturó algunos vapores comerciales, lo que obligó a intervenir al comodoro Paulding de la marina americana que lo apresó y lo remitió de vuelta a Estados Unidos. Tres años pasaron durante los cuales Walker recorrió su país como un alma en pena, hasta que la autocracia y el poder lo volvieron a tentar y con apoyo de amigos sureños desembarcó en Honduras donde intentó sublevar a los isleños y formar una república. Esta vez se vio perseguido por los británicos que lo capturaron y lo entregaron a las autoridades del país, que tras un juicio sumario lo sentenciaron a muerte. Walker no buscó riquezas, lo obsesionó el poder... y para lograrlo se valió de todas las artimañas: violencia, traición, engaño... todo fue válido para tratar de convertirse primero en el amo y señor de Baja California y de Sonora, en México, luego de Nicaragua y por último de Honduras, bajo la mirada indiferente o cómplice del gobierno y del pueblo de los Estados Unidos *http://www.historiayregion.blogspot.com


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domingo 20 de OCTUBRE de 2013

EN ESTANTERÍA

RECOMENDADO

Lady masacre

El Príncipe de Chía

La vida de Frank Molina, periodista especializado en judiciales, da un giro inesperado el día que decide abrir una oficina y empezar a trabajar como detective privado. A sus manos llega el caso de un extraño asesinato y su obsesión por resolverlo lo llevará a descubrir pasajes oscuros, personajes sombríos y redes de corrupción. En este laberinto conocerá a una misteriosa mujer de mirada indomable, una verdadera diosa de la noche que al subir al ring de lucha libre deja un rastro de perplejidad: su nombre es Lady Masacre. El autor destapa personajes ocultos y enigmáticos. MENDOZA, Mario. Lady masacre. Editorial Planeta. Bogotá. 2013. Pp. 254. $36.000.

Cartas a Friedrich Nietzsche

Uno de los episodios más enigmáticos en la vida de Nietzsche lo constituye su relación con Cosima Wagner (hija del compositor húngaro Richar Wagner). Pero esta relación se desarrolló sobre el trasfondo de la personalidad de Richard Wagner. La influencia del compositor fue determinante en las ideas de Nietzsche sobre el arte trágico, la música y el pesimismo de los griegos. La posición mediadora que pudo tener Cosima en esta vinculación con Wagner suscita constantes interrogantes. La edición y traducción estuvo a cargo de Luis Enrique de Santiago Guervós, director de la revista Estudios Nietzsche. WAGNER, Cosima. Cartas a Friedrich Nietzsche. Editorial Trotta. Siglo del Hombre Editores. España. 2013. Pp. 312. $86.600.

Y las montañas hablaron

La decisión de una humilde familia campesina de dar una hija en adopción a un matrimonio adinerado es el fundamento sobre el que Khaled Hosseini ha tejido este tapiz en el que se entrelazan los destinos de varias generaciones y se exploran las infinitas formas en que el amor, el valor, la traición y el sacrificio desempeñan un papel determinante en las vidas de las personas.En las bulliciosas calles de Kabul dará comienzo este itinerario que guiará al lector desde el otoño de 1952 hasta el presente, de Kabul a París, desde la isla griega de Tinos hasta San Francisco. HOSSEINI, Khaled. Y las montañas hablaron. Salamandra. Editorial Océano. Bogotá. 2013. Pp. 384. $39.000.

Una novela histórica Jorge Consuegra* Papel Salmón

E

l príncipe de Chía es realmente la primera novela histórica que “escribe” Comadre, un príncipe de nuestro territorio que decide contar todo lo que le sucedió a su pueblo con la llegada de los españoles. Es una novela voluminosa, muy bien lograda e impresa la colección Dorada de Villegas Editores. Su autor, nacido en Tulúa, estudió Filosofía y Letras y luego partió del país en busca de nuevos horizontes, hasta que se radicó en Canadá donde actualmente reside. Vino al país a presentar su libro, opción que aprovechamos para dialogar con él. ¿Cuáles son los libros que más recuerda haber leído en su infancia? De niño devoraba historietas, muy en especial Tarzán y Santo, el Enmascarado de Plata. Tan solo a los 12 años leí el primer libro; me parece tenerlo en mis manos porque fue el único regalo que recibí en mi primera comunión: Alí Babá y los cuarenta ladrones. ¿Leía más historia que literatura? Como profesor universitario, leí filosofía y teoría de la historia. Aparte de mi cátedra, ya entre las bellas artes, elegí la literatura no solo como entretenimiento sino como disciplina humana. ¿Qué recuerdos tiene la lejana Tuluá? Vívidos recuerdos que describo en Los dos sabores de la carne otra de mis novelas. ¿Por qué resolvió estudiar Filosofía? La filosofía formó parte de mi educación preliminar a la teología. Abandonada la universidad de la iglesia, me especialicé en la primera disciplina citada de la cual fui profesor durante 20 años. ¿Qué lo impulsó para ir a probar suerte fuera del país? Lo que impulsa a todo emigrante. Parodiando el primer párrafo de la Vorágine, diría - que “jugué mi corazón al azar y me lo ganó la aventura”. ¿Qué significó y significa en su vida Martin Luther King? Martin Luther King como líder: logró que los negros ganaran su primera batalla: the self respect (el auto respeto) inyectándole así una nueva mentalidad al negro estadounidense. Como estratega y pensador, supo tomar

lo mejor de la filosofía de la no violencia de Gandhi y la desobediencia civil de H. D. Thoreau. Como apóstol, lo admiro por su compromiso, hasta la muerte, con su pueblo. ¿Cómo recibieron, especialmente los estadounidenses, este trabajo biográfico? Traducida la obra al inglés, recibí de Coretta Scott King, su viuda, invitación al Martin Luthter King Center, Georgia, Atlanta, en una carta de gratitud en 1980. ¿Por qué la leyenda de Juan Valdés? La Leyenda de Juan Valdés, son crónicas de la vida de un pueblo, fruto de la colonización antioqueña y, a la vez, radiografía de la realidad colombiana. Forma parte de los libros latinoamericanos materia de estudio en la Universidad de Toulouse, Francia, por los profesores Jacques Gilard y Jean C. Tulet en su libro La fleur du Café. ¿Qué lo llevó a escribir El Príncipe de Chía? Siempre me fascinó Yo Claudio del escritor inglés Robert Graves. Me propuse escribir una obra semejante, incluso en primera persona, como la cuenta el emperador romano.

¿Tomó en algo la estructura de Gary Jennings y su novela Azteca? Entre Comagre y Mixtli podría haber similitudes ya que ambos narran costumbres de su pueblo y su grandeza pasada puesto que son personajes precolombinos y, a la postre, ambos viven el enfrentamiento de esos dos mundos con sus fatales consecuencias. Pero estimo que hay muchas diferencias sobre todo en el planteamiento de la historia desde el punto de vista de su sustancia, forma y estilo. La obra de Gennys la considero extraordinaria. ¿Es un libro para todo tipo de lectores? Sí, por supuesto. ¿Qué lo atrae de la novela histórica? Porque como novelista histórico, puedo meterme en la piel de un personaje como Comagre hasta llegar a las entrañas de su regia civilización y narrar su fabuloso mundo como propio *Libros y Letras. ARANGO, Omar Adolfo. El príncipe de Chía. Villegas Editores. Bogotá. 2013. Pp. 480. $ 36.000.

Papel Salmon octubre 20 2013  
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