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SUPLEMENTO

en facilito

Trinidad, martes 31 de enero de 2017 • Año 3 • Nº 39 JUVENTUD

Renata Suárez: La reina de los jóvenes que quiere cambiar el carnaval Pág. 1

TURISMO

LITERATURA

El Beni en fotografías

Presagio

Pág. 2

ENSAYO

Pág. 3

Oración Pedagógica del Estudiante Beniano* Pág. 4

Renata Suárez

La reina de los jóvenes que quiere cambiar el carnaval R

enata tiene 18 años, apenas terminó el año pasado el colegio y hoy es una reina que está rompiendo con todos los moldes…¿cómo?, con expontaneidad, alegría, mucha alegría y por supuesto, juventud. Entrevistarla fue refrescante, divertido, una experiencia completamente diferente a las entrevistas con otras soberanas. Renata parece callada, de no hablar mucho, al principio, una vez que se siente cómoda, habla, ríe, hace chistes, es amena, espontánea, en fin, tiene todos los elementos propios de una juventud que en ella desborda. “Yo primero quiero que la comparsa se sienta orgullosa y feliz de haberme tomado en cuenta, y quiero que el pueblo me conozca, que sepa que queremos salir y compartir el carnaval en las calles, les prometo que voy a dar lo mejor de mí, voy a contagiarles mi alegría, mi carisma”, relató Renata.

La reina de las sonrisas, demuestra que quiere marcar la diferencia desde su edad. Fue Chichu, Reina Infantil, ahora Reina del Carnaval, y espera poder ser Moperita, ¿por qué? no después Miss Beni y más allá, lo dice entre risas, pero siempre pensando en grande, otra característica que parece tener esta soberana. Renata es una reina joven, una figura que inspira y que trata de devolver la fiesta a los “pelaos”, ya que muchos prefieren irse a otras ciudades en esta época. Ella espera cambiar eso, ella espera que los jóvenes se queden en Trinidad, la acompañen, hagan del carnaval su fiesta. Una dulce soberana Es una reina amena, amable en su trato y además de todo, según relatan sus familiares, es dulcera, gusta de comer tortas y chocolates, pero claro, durante esta época lo tiene que dejar. Según ella relata es fanática de las

hamburguesas, los pollos, en fin, la comida rica pero poco recomendable en épocas carnavaleras, así que decidió cambiar de dieta, va al gimnasio, hace cardio más que todo, y por supuesto, al contarlo, ríe, disfruta, hace chistes, demuestra alegría. Ojala que los jóvenes escuchen el llamado de su reina, la acompañen y hagan junto a ella, de este carnaval un carnaval renovado.


SUPLEMENTO

Trinidad, enero de 2017

en facilito

El Beni en fotografĂ­as

FotografĂ­a: Mara Candice Arias Navia

La belleza beniana desde el lente de una cĂĄmara, animales, flora, fauna y por supuesto, personas, componen la totalidad que representa la belleza de la tierra beniana.

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SUPLEMENTO

Trinidad, enero de 2017

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Por: Ismael Guzmán

Extraídos del libro “Al inicio de las lluvias y después de la sequía”.

Aquí las lluvias

La lluvia fue hecha para incursionarla sin palabras para sentirla sin urgencias para olerla desde los cien metros de distancia y para empaparse de ella sin medir verdades. Amor de lejos me escribís reiterándome que te narre las lluvias en esta tierra y yo te digo que caen y transmiten vida pero insistís en mayores detalles y yo te digo que la lluvia me place por completo y repudias mi felicidad en tu ausencia y yo te contesto que , me unifico a la lluvia porque transporta tus mejores recuerdos.

Presagio

Una canoa ágil un remador formidable y un río que lleva en su cauce la memoria final del universo. La vida transita en su propia controversia deplorando la fatalidad del tiempo, el vértigo sueña con pausas infinitas ponderando la levedad de la vida. La tristeza y el navegante, juntos carentes de júbilo van ambos sujetos al caudaloso destino del agua que va en busca de siglos de buen presagio.

Alas de desesperación Siempre que pienso en vos siento que se me sacude un poco la existencia, se me da por acariciar tu nombre con nostalgia y los recuerdos me ofrecen un sabor insuficiente. es por eso que quiero ser un inventor de madrugadas para intercambiarlas con una sonrisa tuya en cada despertar.

Si supieras de los laberintos que construyo con tu nombre la lluvia rauda sabe de las conjunciones que te hago en los mundo erráticos, pero lo desecho todo porque el tuyo me da los parámetros más inalcanzables.

Sé que no son tus ojos los que encarecen mi adicción por vos no lo son, quizá tus labios perpetúan íconos que desconciertan que me arrastran por rutas enmarañadas y quizá también me cierran caminos insospechados.

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SUPLEMENTO

Trinidad, enero de 2017

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Oración Pedagógica del Estudiante Beniano*

Por: Arnaldo Lijerón Casanovas

C

uando les escucho decir en discursos solemnes que yo soy el porvenir de mi tierra, el futuro de la patria, siento alegría y siento temor. Soy feliz porque entiendo que soy importante, que mi destino tiene una elevada misión que cumplir. Pero les confieso que también siento temor, por la responsabilidad que tendré sobre mis hombros. Y este miedo se ahonda, cuando veo el camino errado que estoy recorriendo para prepararme y afrontar ese porvenir. Por esto, permítanme decirles que, si realmente soy el porvenir de mi tierra, el futuro de la patria, escúchenme con atención esta demanda: Por favor, no sigan llenando mi cabeza con cosas que en nada forjarán mi espíritu para esa responsabilidad con el Mañana. No me enseñen cuestiones extrañas y lejanas, si aún no entiendo porqué hay tanto atraso y tanta miseria en esta tierra del Gran Mojos. Me duele que el Beni, siendo rico en recursos naturales, no tenga industrias para trabajar, ni servicios básicos para vivir con decencia. Quiero aprender a leer y escribir, a contar y estudiar con pensamiento innovador, a interactuar y dialogar con sensatez, a desafiar y desarrollar mi potencial en diversidad de oportunidades. Enséñenme el más noble paradigma del humanismo: respetar la voluntad y la libertad de pensar y expresarse de los hombres en sociedad. Quiero aprender las destrezas mentales para seguir aprendiendo en la vida, más allá de la escuela, a relacionar ideas, realidades y problemas, y buscar soluciones que exigen las necesidades de nuestra tierra amada. Quiero aprender -con su conducta ejemplar- a ser un ciudadano consciente de mis derechos y obligaciones, a ser líder en el desempeño familiar y profesional, porque sé que mi tierra y mi pueblo me necesitan. Enséñenme que nuestra ganadería bovina debe ser factor esencial del desarrollo regional y nacional. Necesito aprender a cultivar la tierra, descubrir sus secretos y transformarla con trabajo creador y honrado, como lo hizo nuestra milenaria Moxitania. Enséñenme a dominar las inundaciones y sequías con imaginación y valentía, como lo hicieron nuestros ancestros del Gran Paititi, legándonos una civilización hidráulica y agrícola, sin parangón en el planeta. Quiero aprender de sus manos a valorar y practicar las tradiciones de mi pueblo, sus danzas y músicas autóctonas, todas sus expresiones artísticas y sus lenguas maternas. Enséñenme el sentido vital que todo eso tiene para mi personalidad ética y cultural. Enséñenme -con su palabra y actitud diarias- a luchar por nuestro sagrado territorio fluvial mojeño, desde el Ichilo, el Chimoré y el Chapare hasta el Isiboro, el Ichoa, el Sécure y Mosetenes, ofrendando mi vida si es necesario, pero jamás claudicar. Enséñenme a conocer y amar nuestra naturaleza amazónica, los peces y animales de nuestra fauna silvestre y tropical. Quiero cantar sus maravillas y defender su equilibrio permanente. Necesito aprender la historia heroica de mi pueblo autóctono, aquella historia que me guiará para vencer al infortunio y la

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postración. La historia que es médula de mi propia identidad y sabrá orientar mi conciencia social. Enséñenme la hazaña beniana en la Guerra del Chaco, la que puso a prueba el heroico patriotismo de nuestros combatientes y regó con su sangre los arenales del sudeste. Quiero honrar la ilustre memoria de los héroes que dejaron chacos y estancias, escuelas y colegios, universidades, oficinas y centros agroindustriales para defender nuestro suelo bendito y sus petróleos. Enséñenme a amar mis símbolos benianos: el Himno, el Escudo, la Bandera Verde y la Bandera Blanca del Patujú, consagrada en las valerosas marchas indígenas en defensa del TIPNIS. Enséñenme a amar mi Bandera Tricolor, mi Escudo y mi Himno Nacional y a los próceres que lucharon por nuestra libertad. Quiero vigorizar mis ansias con la inmensidad verde de nuestra hermosa geografía, bañada de ríos y lagunas, salpicada de bosques y repleta de llanura y horizonte. Necesito aprender que nuestra flora y fauna amazónicas brindan una sabia medicina natural, que es urgente investigar y conocer, difundir y aplicar. Enséñenme a exaltar la prosa ardiente del escritor, el gesto lírico del poeta, la sobriedad del investigador, la sabiduría del maestro, las obras de nuestros artistas y el coraje de nuestros líderes sociales y académicos. Quiero encender en su fragua, el fuego creciente de mi autoestima e identidad. Enséñenme que nuestros bosques ofrecen abrigo y sustento, y pueden hacer nuestro bienestar social, con reforestación y manejo sostenible. Quiero aprender a respetar y amar a la mujer y al hombre del Gran Mojos, dueños y señores de las pampas, de las selvas y de los ríos. Quiero saber sus eternos valores y admirar su Loma Santa de esperanza, dignidad y redención. Enséñenme que sólo la lucha cívica de mi pueblo férrea El-con trom po unidad y sacrosanta honestidad- logrará el progreso y el bienestar de nuestra tierra, digna de mejor porvenir. Quiero aprender -¡con su actitud cotidiana!- la verdad de la Democracia, la que respeta y valora al ciudadano por su capacidad y honradez. Aquella en que la libertad y el trabajo que dignifica crecen día a día. Quiero ser militante de la Autonomía para desarrollar nuestra tierra, fortalecer la Democracia y la Unidad del país, con respeto recíproco entre bolivianos. ¡Basta de centralismo y andinocentrismo aberrantes! Enséñenme con coraje y convicción a despreciar la mediocridad, el prebendalismo y la corrupción, el transfugio y las dictaduras, el narcotráfico, el alcoholismo y la drogadicción. Quiero usar mi inteligencia y mi voluntad para vencer la adversidad y construir días nuevos para mi tierra y mi país. Quiero aprender que la ciencia y la tecnología sirven para jalonar nuestro desarrollo integral y humanizado; sin olvidar las artes, porque ellas iluminan la mente, purifican el corazón y elevan la autoestima. Enséñenme -¡con la vida misma!- que la mujer y el hombre de mi tierra tienen que ser respetados; que el profesional y el obrero, el campesino y el indígena tengan tierra y producción, salud y educación. Quiero creer que la equidad, la justicia y la inclusión social son posibles en este rincón del universo. Por favor, necesito aprender que el PORVENIR empieza HOY.


Cultura en Facilito, 31 de Enero de 2017