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NOVIEMBRE 2019

LA SOPA DEL MES CAÍCA

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LA SOPA DEL MES es parte performance, comida y entrevista. Es también una excusa para reunirnos con artistas visuales cuya obra admiramos por fuera de los típicos espacios sociales e institucionales de intercambio. Les invitamos a casa a comer una sopa, una comida poco pretenciosa, íntima, que estimula la alimentación en toda la amplitud de la palabra. Esta publicación despliega parte de los encuentros, incluyendo bocados de la conversación, fotografías y la receta de la sopa del mes, simbólicamente seleccionada en conexión con cada persona invitada.


CARLOS “CAÍCA” H. DO SOUTO nació en Barretos, Brasil, en 1954. Estudió Comunicaciones y Artes en la Universidad de São Paulo, ciudad en la comenzó la trayectoria fotográfica que continúa en Buenos Aires, adonde se trasladó en 1985. Lo conocimos a través de su cuarto libro, “Totems”, en el que reúne un conjunto de instalaciones hechas con los residuos de los inquilinos del edificio en el que trabaja. Inspirados en ese proyecto, llegamos a la idea de una sopa ensamblada por cada comensal. Caíca nos habló de sus inicios en la fotografía, de su registro obsesivo del centro de São Paulo y de los desafíos para insertarse en el campo fotográfico porteño. Con André Kértesz como guía y con una cámara compacta Leica en su bolsillo, recorre Buenos Aires, una ciudad que, treinta y tantos años después, sigue viendo con la mirada curiosa de un turista.


ENTREVISTA C: Hace treinta y pico de años, se estrenó Blade Runner, la famosa película de Ridley Scott. Cuando salí de la sala de cine, a la noche, dije: “¿Cómo, no terminó la película?” ¿Me entendés? São Paulo tuvo siempre ese paisaje lluvioso, gris, con muchos viaductos y autopistas, muy distópico. El Centro Viejo, por ejemplo, es completamente demente. JPG: ¿Y cuándo te fuiste de São Paulo? C: Tengo más de 30 años viviendo acá. Cuando vine a Buenos Aires, dije: “¡Wao! Estoy en una ciudad del interior”. Mi primera impresión era de una ciudad con muchos espacios públicos, muy verde. ¡Es el paraíso! El peatón sale a caminar, aún hoy. São Paulo es una ciudad completamente automovilística, con un sistema de micros insuficiente, que no es como el de acá, por lo que todo el mundo tiene auto. El grado de congestión es tal que está el tema de las placas, de las patentes... MAR: El día de parada. C: Sí, porque si sale todo el mundo al mismo tiempo, no se puede. JPG: ¿Estás contento en Buenos Aires? C: Yo no volvería (...). Me mudé a finales del 85. Me enamoré de una argentina que conocí allá. La primera vez que la vi fue hace muchísimos años atrás. Luego tuvimos una novela, por medio de cartas, con muchas idas y venidas. Ella vivía en Buenos Aires. Yo tenía un trabajo bastante bueno en Brasil —era revisor de textos en un diario. Trabajaba toda la noche, de 10 de la

C Caíca MAR María Antonia Rodríguez BG Beto Gutiérrez JPG Juan Peraza Guerrero noche a 7 de la mañana, y revisaba los textos que saldrían durante el día. Y era un buen sueldo, además. Compré un pasaje de avión, vine y... un desastre, una serie de equívocos (...). Volví a São Paulo un día después de lo acordado con la empresa y me echaron. Estaba mal con el tema del amor y, además, me quedé sin laburo. Después, fui a trabajar en un lugar que se llama Museo Lasar Segall, que tenía un espacio fotográfico que era increíble, increíble. Solo te tenías que inscribir. Si vos querías revelar un rollo, tenías que, simplemente, llamar por teléfono, marcar un horario, llegar y tenías todo el espacio a tu disposición por un tiempo determinado, gratis. Además, siempre había gente allí. Discutíamos, mostrábamos fotos, opinábamos. El Museo tenía una biblioteca de fotografía sensacional. Tenía subscripción de las revistas de la época, las más importantes, Aperture, American Photographer, todas las publicaciones de última. Todo gratuito.


HAY UNA FRASE DE CARTIER-BRESSON QUE DICE QUE TODOS LE DEBEMOS ALGO A KERTÉSZ, Y YO CREO QUE ES CIERTO C: Tenían un libro de André Kertész, “Tales of New York”, ese libro yo lo gasté, me lo comía. Hay dos libros de Kertész que me encantan: “Tales of New York” y “On Reading”, que ahora está en las librerías en una edición impresa fantásticamente. Ese libro... acá lo traje [lo saca de su bolso y comienza a pasar las páginas]. Cuando fui el año pasado a São Paulo, fui a la biblioteca del Lasar Segall y llevé un ejemplar de mi libro para dejar allí. Busqué el de Kertész, la sobrecubierta no existe más, son cuarenta años, pero el libro sigue ahí. No sé si conocen otro libro clásico de Kertész, “From My Window”, yo lo tengo, pero preferí traer este que incluye casi la colección completa de polaroids. Kertész fue un fotógrafo que me marcó muchísimo. Después de él, Lee Friedlander. MAR: El padre de la selfie. C: Sí, sus autorretratos son maravillosos. Pero te quería mostrar algo: Kertész fotografía, seguramente en su departamento, en los años 50, esta foto de una pintura. 30 años después, cuando comienza a trabajar con Polaroid, vuelve al mismo lugar y, mira eso, la misma foto, prácticamente con el mismo encuadre, ahora a color. ¿No es increíble? MAR: Y veo algo que se relaciona con tu fotografía de objetos. C: Lo pensé. Hay una frase de Cartier-Bresson, que dice que todos le debemos algo a Kertész, y yo creo que es cierto. Él tiene fotos de Buenos Aires. Tiene

tres fotos porque su hermano vivía acá. JPG: Me di cuenta por la PV peronista pintada en la pared. C: Hay otra foto que fue hecha en el Parque Lezama. Yo busqué el lugar, pero está bastante cambiado. “On Reading” se concentra en el acto de la lectura, de la concentración. Qué difícil es leer hoy en día, por lo menos para mí, considerando la cantidad de estímulos que uno recibe.

C: Se cuenta que como Kertész no estaba de acuerdo con la calidad de impresión de sus libros, agarraba el lápiz número 2 que tenía siempre en el bolsillo y retocaba las fotos. Cosas de viejos. MAR: Los fotógrafos son longevos, sobre todo los fotógrafos de esa generación. C: ¿No viste a Robert Frank? MAR: Cartier-Bresson... BG: Manuel Álvarez Bravo murió como a los 100 años.


JPG: Es que como los fotógrafos no trabajan de verdad, se conservan.

MAR: Pasemos a la mesa. La sopa que elegimos para hoy es una sopa ensamblada. JPG: Nosotros siempre tratamos de diseñar la receta a partir de la obra o de la biografía del invitado. En este caso, nos inspiramos en tu libro “Totems”. Maito pensó en una sopa que cada quien puede ensamblar como quiera y después tenemos un caldo de pollo o vegetariano que va encima. MAR: Está inspirada en una sopa venezolana que se llama sopa rellena.

MAR: ¿Cómo comenzaste con la fotografía? C: Cuando cobré mi primer sueldo, fui a una tienda y compré mi primera cámara, una Fujica que la tengo hasta hoy. La compré a 24 o 36 cuotas. A partir de ese momento, comencé a fotografiar. Antes, cuando tenía 14 años, recibí otra cámara, una Kodak Rio 400, por el cuarto centenario de Río de Janeiro. Yo tenía 14 años cuando me la regalaron y desconocía completamente la fotografía. Después agarré la cámara mi viejo y, luego, la Fujica, en el año... 1975, creo. En el 80, fue la primera Trienal de Fotografía del Museo de Arte Moderno de São Paulo. Un tiempo antes, yo había comenzado a fotografiar un viaducto que

quedaba muy cerca de mi casa. Yo vivía en el décimo sexto piso y lo veía abajo. Lo fotografié durante años, desde arriba, de abajo, con luz, sin luz. Cuando comenzó la Trienal dije: “¿Sabes qué? Voy a ampliar un conjunto de imágenes”. Yo no conocía nadie. Fue la cosa más inesperada del universo, pero, de repente, recibí una carta que decía “Caíca, su obra recibió una de las tres menciones”. Yo no lo podía creer. Fue un shock total. De ese conjunto de fotos, algunas, unas dos o tres, todavía me gustan, a pesar de que han pasado miles de años. Hay una que tiene un ojo, una familia y una olla de presión. Me gusta como si la hubiera tomado ayer. Y a partir de allí, de ese estímulo, no paré de fotografiar. La calle siempre fue mi territorio. Por donde yo vivía, además del viaducto, estaba la Biblioteca Municipal, la plaza Dom José Gaspar. En esa época, existía el Instituto Nacional de Fotografía, que no existe más. Ellos hicieron una beca, la Beca de Fotografía Marc


Ferrez, que fue un pionero de la fotografía en Brasil. Yo hice un trabajo con un amigo, fotografiamos todo el Centro Viejo e hicimos un portafolio. Ese trabajo fue seleccionado para la beca. Las cosas que yo siempre fotografié estaban muy cerca, siempre. No sé por qué diablos, pero lo cercano se me facilita. Esa carpeta la traje a Buenos Aires y se mostró aquí. Yo me vine a finales del 85. En el 86, inauguraron el Fotoespacio en el Centro Cultural Recoleta. El portafolio que traje de Brasil fue el que inauguró ese lugar.

SOPA ENSAMBLADA

BG: Yo conocí tu trabajo porque vi unas fotos que estabas copiando con Gerardo Dell’Oro, que fue nuestro invitado el mes pasado. Él me contó tu historia y me dijo que éramos vecinos. Me mostró tu libro. C: Ese libro, “Totems”, es muy particular. Yo trabajo como encargado de un edificio. Un día, una pareja muy mayor que recién se había mudado tiró una caja a la basura. Cuando la agarré, dije, “Pero esta gente no ve siquiera lo que tira”. Toqué la puerta y ni me abrieron, dijeron: “Tire todo a la basura”. Bajé al sótano, y antes de botarla, abrí la caja. Había cosas mezcladas, una Biblia, un tenedor... JPG: ¿En qué año fue? C: ¿2014? Trabajé unos tres años haciendo instalaciones con la basura de los inquilinos. MAR: Me encantan los fondos. C: Son las paredes del sótano del edificio, que está

bastante venido abajo. MAR: Sí, pero le da una textura muy hermosa a las imágenes. C: Básicamente, trabajé en tres o cuatro paredes del sótano. MAR: ¿Y cómo iluminaste? C: Con dos fluorescentes. Para luz artificial, tengo el sótano; para luz natural, la portería, que está en la terraza. BG: ¿Con trípode? C: Sí, lo lindo del sótano es que es un espacio bastante grande. Estás ahí, solo. Yo nunca había trabajado así. Nunca había tenido un lugar en el que pudiera cerrar la puerta. MAR: Paréntesis: pueden ir armando sus sopas. Hay cebolla, morrones, palta, alcaparras, cilantro, huevo, verdeo... JPG: Sírvanse y yo traigo el caldo. BG: ¿Desde hace cuánto estás en ese edificio? C: Yo vivo allí desde hace 32 años, pero soy encargado desde hace 16. BG: Cuando lo conocí, le dije a Caíca que ese es mi trabajo soñado. C: Si tenés un condominio chico y la gente no es histérica,


CALDO INGREDIENTES

1 gallina o pollo SOPA NEGRA

1 puerro quedaba muy cerca de mi casa. JPG: Es que como los fotógrafos no kilo trabajan de ver3/4 de porotos negros 1 cebolla de verdeo Yo en vivía dad, se conservan. 1 cebolla mediana cortada dos en el décimo sexto piso 2 ramas de apio y loy veía abajo. Lo fotografié du1/2 pimiento rojo, sin venas sin semillas 1 cebolla con 2 clavos de olor clavados rante años, desde arriba, de abajo, 250 gramos de azucar mascabo - Poner el ave a hervir con los vegetales, con agua que cubra com3 que 1/4 cdtas de salpara con luz, sin luz. Cuando comenzó MAR: Pasemos a la mesa. La sopa elegimos pletamente. Cuando el pollo ablande retirarlo y colar el caldo. 1/2 cdta de pimienta negra, recién molida la Trienal dije: “¿Sabes qué? Voy hoy es una sopa ensamblada. 8 tazas de JPG: Nosotros siempre tratamos 6dea diseñar laagua receta a ampliar un conjunto de imá1/3 de de aceite a partir de la obra o de la biografía deltaza invitado. GUISO DE POLLO En genes”. Yo no conocía nadie. Fue la 1 taza de cebolla rallada cosa más este caso, nos inspiramos en tu -libro “Totems”. Desmenuzar elMaito ave eliminando pielinesperada y huesos del universo, 3 dientes de ajo machacados pero, de repente, recibí cartarojo, pensó en una sopa que cada quien puede - Hacer unensamblar sofrito con una cebolla, un puerro, ununa morrón decía “Caíca, su obra recibió como quiera y después tenemos3 un caldodedeajo pollo o que dientes y una cebolla de verdeo. Todo cortado muy - En una olla se ponen al fuego los porotos (previamente remouna de las tres menciones”. Yo no pequeño. vegetariano que va encima. jados durante la noche) con 10 tazas de agua, la cebolla cortada - Cocinar los vegetales durante minutos enun aceite capodía Fue un total. MAR: Está inspirada en una sopa venezolana que se Selollevan en dos ytodos el pimiento. acreer. ununos hervor, se shock baja poco liente y luego el Depollo. ese conjunto de unos fotos,60algunas, llama sopa rellena. el fuego y seincorporar cocinan hasta que ablanden, minutos - Condimentar con sal, pimienta, orégano y un poco de comino. unas dos o tres, todavía me gusaproximadamente. - Cocinar todo durante unos minutos para amalgamar sabores. - Se retira la olla del fuego, el pimiento cebolla tan,seaeliminan pesar de que hany la pasado y en la misma olla, se agregan azúcar, la sal, pimienta miles deel años. Hay unalaque tiene y MAR: ¿Cómo comenzaste con la fotografía? unas de agua. lleva y sey cocinan por ojo,a un unahervor familia una olla de20 C: Cuando cobré mi primer sueldo, fui 6a tazas una tienda y Seun minutos o hasta que estén blandas pero firmes, cuidando compré mi primera cámara, una Fujica que la tengo presión. Me gusta como si la hu-de quitarle la espuma que pueda formarse. hasta hoy. La compré a 24 o 36 cuotas. A partir de ese biera tomado ayer. Y a partir de allí, - Aparte, se sofríen la cebolla rallada y el ajo machacado hasta momento, comencé a fotografiar. Antes, cuando tenía de ese estímulo, no paré de fotograque doren bien unos 7 a 10 minutos. Luego se agrega a la olla 14 años, recibí otra cámara, una Kodak Rio 400, por el fiar. La calle siempre fue mi terrique contiene los porotos, que se continúan cocinando a fuego torio. Por donde vivía, además cuarto centenario de Río de Janeiro. Yo tenía 14 que añosel caldo mediano hasta espese, unos 30yo minutos más. del viaducto, estaba Biblioteca cuando me la regalaron y desconocía completamente - Luego, cuando no esté demasiado caliente selaprocesa hasta la plaza Dom José Gasla fotografía. Después agarré la convertirlo cámara mienviejo y, Municipal, una crema consistente. par. En esa época, existía el Instiluego, la Fujica, en el año... 1975, creo. En el 80, fue la primera Trienal de Fotografía del Mu- tuto Nacional de Fotografía, que seo de Arte Moderno de São Paulo. Un tiempo antes, no existe más. Ellos hicieron una yo había comenzado a fotografiar un viaducto que beca, la Beca de Fotografía Marc


RELLENOS PREPARACIÓN

- Huevo duro en rodajas - Morrón rojo, verde y amarillo cortados tiras. Ferrez, que fue un pionero deasados, la fotografía enen Brasil. - Ruedas de pan Yo hice un trabajo con un amigo, fotografiamos todo - Alcaparras el Centro Viejo e hicimos un portafolio. Ese trabajo - Aceitunas en rodajas fue seleccionado para la beca. Las cosas que yo siem- Fetas de queso blanco que se funda. pre fotografié estaban muy cerca, siempre. No sé por - Queso parmesano qué diablos, pero lo cercano se me facilita. Esa carpe- Palta ta la traje fresco a Buenos Aires y se mostró aquí. Yo me vine - Cilantro

bastante venido abajo. MAR: Sí, pero le da una textura muy hermosa a las imágenes. C: Básicamente, trabajé en tres o cuatro paredes del sótano. MAR: ¿Y cómo iluminaste? C: Con dos fluorescentes. Para luz a finales del 85. En el 86, inauguraron el Fotoespacio artificial, tengo el sótano; para luz en el Centro Cultural Recoleta. El portafolio que traje natural, la portería, que está en la ENSAMBLAJE de Brasil fue el que inauguró ese lugar. terraza. En un cuenco individual, poner capas de los posibles rellenos, por BG: ¿Con trípode? ejemplo, en este orden: C: Sí, lo lindo del sótano es que es 1. Fondo de ruedas pan porque vi unas fotos que un espacio bastante grande. Estás BG: Yo conocí tu de trabajo 2. Ruedas de huevocon duro estabas copiando Gerardo Dell’Oro, que fue nues- ahí, solo. Yo nunca había trabajado 3. Guiso de pollo tro invitado el mes pasado. Él me contó tu historia y así. Nunca había tenido un lugar me dijo que éramos vecinos. Me mostró tu libro. en el que pudiera cerrar la puerta. 4. Queso C: Ese libro, “Totems”, es muy particular. Yo trabajo MAR: Paréntesis: pueden ir ar5. Morrones como encargado de un edificio. Un día, una pareja mando sus sopas. Hay cebolla, 6. Aceitunas y alcaparras muy mayor que recién se había mudado tiró una caja morrones, palta, alcaparras, cilan7. Palta a la basura. Cuando la agarré, dije, “Pero esta gente no tro, huevo, verdeo... ve siquiera lo que tira”. Toqué la puerta y ni me abrie- JPG: Sírvanse y yo traigo el caldo. Al llevar a la mesa, el caldo muyBajé caliente y encima cilanron, dijeron: “Tire agregar todo a la basura”. al sótano, y elBG: ¿Desde hace cuánto estás en tro o perejil picadito y unas gotas de alguna salsa picante preferiantes de botarla, abrí la caja. Había cosas mezcladas, ese edificio? da como Sriracha o Tabasco. una Biblia, un tenedor... C: Yo vivo allí desde hace 32 años, JPG: ¿En qué año fue? pero soy encargado desde hace 16. C: ¿2014? Trabajé unos tres años haciendo instala- BG: Cuando lo conocí, le dije a Caíciones con la basura de los inquilinos. ca que ese es mi trabajo soñado. MAR: Me encantan los fondos. C: Si tenés un condominio C: Son las paredes del sótano del edificio, que está chico y la gente no es histérica,


JPG: Es que como los fotógrafos no trabajan de verdad, se conservan.

MAR: Pasemos a la mesa. La sopa que elegimos para hoy es una sopa ensamblada. JPG: Nosotros siempre tratamos de diseñar la receta a partir de la obra o de la biografía del invitado. En este caso, nos inspiramos en tu libro “Totems”. Maito pensó en una sopa que cada quien puede ensamblar como quiera y después tenemos un caldo de pollo o vegetariano que va encima. MAR: Está inspirada en una sopa venezolana que se llama sopa rellena.

MAR: ¿Cómo comenzaste con la fotografía? C: Cuando cobré mi primer sueldo, fui a una tienda y compré mi primera cámara, una Fujica que la tengo hasta hoy. La compré a 24 o 36 cuotas. A partir de ese momento, comencé a fotografiar. Antes, cuando tenía 14 años, recibí otra cámara, una Kodak Rio 400, por el cuarto centenario de Río de Janeiro. Yo tenía 14 años cuando me la regalaron y desconocía completamente la fotografía. Después agarré la cámara mi viejo y, luego, la Fujica, en el año... 1975, creo. En el 80, fue la primera Trienal de Fotografía del Museo de Arte Moderno de São Paulo. Un tiempo antes, yo había comenzado a fotografiar un viaducto que

quedaba muy cerca de mi casa. Yo vivía en el décimo sexto piso y lo veía abajo. Lo fotografié durante años, desde arriba, de abajo, con luz, sin luz. Cuando comenzó la Trienal dije: “¿Sabes qué? Voy a ampliar un conjunto de imágenes”. Yo no conocía nadie. Fue la cosa más inesperada del universo, pero, de repente, recibí una carta que decía “Caíca, su obra recibió una de las tres menciones”. Yo no lo podía creer. Fue un shock total. De ese conjunto de fotos, algunas, unas dos o tres, todavía me gustan, a pesar de que han pasado miles de años. Hay una que tiene un ojo, una familia y una olla de presión. Me gusta como si la hubiera tomado ayer. Y a partir de allí, de ese estímulo, no paré de fotografiar. La calle siempre fue mi territorio. Por donde yo vivía, además del viaducto, estaba la Biblioteca Municipal, la plaza Dom José Gaspar. En esa época, existía el Instituto Nacional de Fotografía, que no existe más. Ellos hicieron una beca, la Beca de Fotografía Marc


Ferrez, que fue un pionero de la fotografía en Brasil. Yo hice un trabajo con un amigo, fotografiamos todo el Centro Viejo e hicimos un portafolio. Ese trabajo fue seleccionado para la beca. Las cosas que yo siempre fotografié estaban muy cerca, siempre. No sé por qué diablos, pero lo cercano se me facilita. Esa carpeta la traje a Buenos Aires y se mostró aquí. Yo me vine a finales del 85. En el 86, inauguraron el Fotoespacio en el Centro Cultural Recoleta. El portafolio que traje de Brasil fue el que inauguró ese lugar.

BG: Yo conocí tu trabajo porque vi unas fotos que estabas copiando con Gerardo Dell’Oro, que fue nuestro invitado el mes pasado. Él me contó tu historia y me dijo que éramos vecinos. Me mostró tu libro. C: Ese libro, “Totems”, es muy particular. Yo trabajo como encargado de un edificio. Un día, una pareja muy mayor que recién se había mudado tiró una caja a la basura. Cuando la agarré, dije, “Pero esta gente no ve siquiera lo que tira”. Toqué la puerta y ni me abrieron, dijeron: “Tire todo a la basura”. Bajé al sótano, y antes de botarla, abrí la caja. Había cosas mezcladas, una Biblia, un tenedor... JPG: ¿En qué año fue? C: ¿2014? Trabajé unos tres años haciendo instalaciones con la basura de los inquilinos. MAR: Me encantan los fondos. C: Son las paredes del sótano del edificio, que está

bastante venido abajo. MAR: Sí, pero le da una textura muy hermosa a las imágenes. C: Básicamente, trabajé en tres o cuatro paredes del sótano. MAR: ¿Y cómo iluminaste? C: Con dos fluorescentes. Para luz artificial, tengo el sótano; para luz natural, la portería, que está en la terraza. BG: ¿Con trípode? C: Sí, lo lindo del sótano es que es un espacio bastante grande. Estás ahí, solo. Yo nunca había trabajado así. Nunca había tenido un lugar en el que pudiera cerrar la puerta. MAR: Paréntesis: pueden ir armando sus sopas. Hay cebolla, morrones, palta, alcaparras, cilantro, huevo, verdeo... JPG: Sírvanse y yo traigo el caldo. BG: ¿Desde hace cuánto estás en ese edificio? C: Yo vivo allí desde hace 32 años, pero soy encargado desde hace 16. BG: Cuando lo conocí, le dije a Caíca que ese es mi trabajo soñado. C: Si tenés un condominio chico y la gente no es histérica,


está bueno. Te da tiempo de hacer un montón de cosas. El trabajo grueso es en la mañana. Yo me levanto todos los días a las seis menos cuarto. Lo primero que hago es bajar por las escaleras, a ver si no hay nada raro. BG: Todas las historias que debes tener... C: Una vez me tocaron la puerta para decirme que habían perdido una dentadura. MAR: Tuviste que desarmar un ensamblaje [Risas]. BG: ¿Ahora estás tomando fotos? C: Sí, siempre, del barrio. Como no soy de acá, tomar un bondi es como un viaje turístico. Sigo teniendo la misma sensación. BG: A mí me pasa lo mismo. En Buenos Aires, soy un turista eterno.

JPG: Cuando te mudaste a Buenos Aires, ¿cómo fue comenzar a hacer fotos? C: Yo intenté seguir fotografiando igual que en Brasil, pero comencé un trabajo en un archivo fotográfico. Trabajaba de 9 de la mañana a 5 de la tarde, en Coronel Díaz y Santa Fe, muy cerca... JPG: Ah, en Latinstock. C: Sí, yo fui el primer empleado de la empresa. Me consumía, era una locura. Yo podía revelar un rollo, atender el teléfono —que me costaba porque apenas hablaba español—, ordenar el archivo. Yo seleccionaba las imágenes, las ordenaba, manejaba los códigos

de búsqueda. Yo era el buscador. “Caíca, ¿hay fotos de la Plaza de Mayo?” “Sí hay”. Después eso fue cambiando, por la tecnología, hasta que mi función no tuvo más sentido. También pasó el 2001, cuando todo se vino abajo. Trabajé allí 14 años, muchísimo. JPG: ¿Trabajar tanto te alejó de la práctica? C: Totalmente. Pasaba demasiado tiempo viendo fotos. Tenía hijas pequeñas, la vida doméstica. Me dio otro tipo de entrenamiento, eso sí, de codificación, ordenación. Desarrollé una memoria visual fuerte. Cuando me quedé sin trabajo, me cayó la primera cámara digital. Para mí, fue fantástico. Comencé a reconectarme con todo. MAR: ¿Ahora fotografías en digital? ¿No te costó el paso? C: 100%. No me costó para nada.

C: ¿Qué escuchamos? BG: Antes, puse un músico serbio que vivió en Brasil, Suba. Murió en un incendio. Tiene un disco que se


llama “São Paulo Confessions”. Y ahora escuchamos a Elis Regina C: Brasil es un desastre, pero la música brasileña, no sé la de ahora, pero la que yo viví, es increíble. MAR: Como el jazz, siempre suena contemporánea.

MAR: ¿Usas teléfono celular con cámara? C: No. Yo tengo un teléfono que me compró mi mujer para saber dónde estoy. Casi nunca tiene crédito. Lo uso cuando hay wifi. A veces, tengo la tentación de comprarme un teléfono inteligente con cámara, pero hasta hoy lo he resistido. ¿No ven a la gente en el bondi? Ya nadie ve, algo tan importante, ver. Solo ven fijamente la pantalla del celular, pero no lo que pasa afuera. Yo estoy acostumbrado a fotografiar con esta cámara [la posa sobre la mesa]. MAR: Ah, no, tienes una Leica BG: ¿Y todas tus fotos las haces con esta? C: La mayoría. También tengo una Nikon. Pero la Leica es tan discreta, me permite fotografiar sin mirar, que es algo que me encanta. BG: No necesitas nada más.


CAÍCA, SIN TÍTULO, de la serie TÓTEM, 2017

CAÍCA, SIN TÍTULO (SÃO PAULO), 1981


LA ONG BUENOS AIRES

es un proyecto colaborativo conformado por Beto Gutiérrez, María Antonia Rodríguez y Juan Peraza Guerrero en 2014, cuyo trabajo se enfoca en la práctica y reflexión sobre fotografía. Defiende las prácticas de libertad (estéticas y de pensamiento), la docencia como experiencia compartida que se alimenta de las diferencias y el error, el proceso como fin en sí mismo y la investigación visual sobre la identidad y los márgenes.


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