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Villancico de la bruja que quiso ver al Niño Brújula, la bruja, brujuleteaba por el senderillo que a Belén llevaba. Pañoleta fina, escobón pulido, zuecos charolados, corpiño florido. Se atusa el bigote, zalamero, el gato. - María, tenemos bruja para rato. - Déjala que pase, José, déjala. Suena un caramillo: do-re-mi-sol-fa. Brújula, la bruja, no dice palabra. Ve al niño y se olvida del abracadabra. Hinca la rodilla sobre el suelo frío. Sus labios dibujan: Dios mío, Dios mío.

Carlos Murciano


Villancico del Capitán Pirata

- Capitán Pirata, ¿vas a ver al Niño o a meter la pata? (La pata de palo y el parche en el ojo. Malo. Malo. Malo). Tran, tran, tran, tran, tran. - ¿Se puede, Señora? - Pase, Capitán. (¡Qué bien educado!) - Esto es para el Niño. - ¿Robado o comprado? - Bueno, pues... Qué lata. (No te ruborices, Capitán Pirata.) - ¡Lo que yo daría porque ella olvidase mi piratería!

Carlos Murciano


Villancico de Barbie, la muñeca Barbie y sus caprichos. - "Quiero ir a Belén para ver al Niño." "¿Llevaré sombrero? ¿O quizá resulte mejor con vaqueros?" Se vistió de raso, y emprendió el viaje. "Despacio, despacio." A medio camino dijo que se había manchado el vestido. "Me pondré este verde. O no: el amarillo. Mejor, el celeste." Una y otra vez cambió de modelo y llegó a Belén. Cuando abrió la puerta, vio al Niño desnudo. Le dio una vergüenza... Carlos Murciano


VILLANCICO DEL SOLDADITO DE PLOMO

Con paso marcial llegó el soldadito de plomo al portal. Rojo el pantalón, azul la casaca, celeste el morrión. -Señora María: Se presenta un cabo de caballería." Se puso en la puerta. ¡Ya tiene el portal centinela alerta!

Carlos Murciano


VILLANCICO DEL PAVO REAL

El pavo real vestido de negro llegó hasta el portal. El Niño lloraba, La Virgen María no lo consolaba porque no podía. "¡Hola, hola, hola!" Nadie respondía. El pavo real extendió la cola con su pedrería, su bella aureola de luz y alegría. "¡Hola, hola, hola!" Ya no parecía la noche tan sola. Y el Niño reía. Carlos Murciano


EL CAMELLO COJITO (AUTO DE LOS REYES MAGOS)

El camello se pinchó Con un cardo en el camino Y el mecánico Melchor Le dio vino. Baltasar fue a repostar Más allá del quinto pino.... E intranquilo el gran Melchor Consultaba su "Longinos". -¡No llegamos, no llegamos y el Santo Parto ha venido! -son las doce y tres minutos y tres reyes se han perdido-. El camello cojeando Más medio muerto que vivo Va espeluchando su felpa Entre los troncos de olivos. Acercándose a Gaspar, Melchor le dijo al oído: -Vaya birria de camello que en Oriente te han vendido. A la entrada de Belén Al camello le dio hipo.


¡Ay, qué tristeza tan grande con su belfo y en su hipo! Se iba cayendo la mirra A lo largo del camino, Baltasar lleva los cofres, Melchor empujaba al bicho. Y a las tantas ya del alba -ya cantaban pajarilloslos tres reyes se quedaron boquiabiertos e indecisos, oyendo hablar como a un Hombre a un Niño recién nacido. -No quiero oro ni incienso ni esos tesoros tan fríos, quiero al camello, le quiero. Le quiero, repitió el Niño. A pie vuelven los tres reyes Cabizbajos y afligidos. Mientras el camello echado Le hace cosquillas al Niño.

GLORIA FUERTES



Villancicos navideños