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22 de marzo Día Mundial del Agua. El agua es un tesoro

CUENTOS POESÍAS ADIVINANZAS FRASES

NUESTROS COMPROMISOS …….


¡AGUA!

Hace muchos años en

las

tesco

montañas.

el pueblo de Vegaseca

¿Por

hombre no

qué? Opinaban

había desterrado

a un

hombre a vivir

que aquel gigan-

tenía educación, ni controlaba su

enorme cuerpo. Parecía un

oso.

Podía ser un peligro para la paz y

la convivencia so-

cial. Vegaseca

sufría constantes sequías y

pozos estaban en hilillo y

de agua.

cosechas

Los ciudadanos

El río

era un

los

simple

enfermaban, los

huertos

estaba perdidos.

Allí

vivían

ma.

Necesitaban

dos hermanos

Candil dijo a su de las

las últimas.

aquel verano

montañas.

llamados

Candela y

agua para curarla y hermana Candela: Mamá

tomaron

"Tenemos

se puede morir

Candil. Su madre estaba muy una que ir

enfer-

decisión. a buscar agua al pantano


Candela recordó Dicen Su

que

a su

es un

hermano:

ogro".

hermano confesó: "Mamá nos

el mundo

"Allí vive el hombre que desterraron hace años. ha contado

se aprovechaba de su

familia. Ni se

cómo nació y

fuerza. Pero

nadie

preocuparon de darle una educación.

vivió

esa persona. Todo

le ofrecía su casa y Digan

lo que digan,

una

no creo

que sea tan peligroso". Candela indicó: "Estoy de acuerdo. Seguro que el rencor ogro. Llevaremos

un par

cambiaremos por

agua. ¿Vale?"

Comenzaron gres, cuando les El Los

a caminar

gran

de cubos con comida. Cuando nos

hacia la cumbre de la montaña.

de repente, se encontraron

llegaba por

con

la cintura.

hombre gritó: "¿Qué venís

niños explicaron sus

le ha convertido

a buscar?"

intenciones.

dos

lo encontremos

Iban charlando

grandes

muy

en

un

se

lo

ale-

zapatos, cuya puntera


El

gigante dijo:

"Eso

a mí

Candil respondió con cumbre y te Los

no

me importa. ¡Dame esa

comida!"

valentía: "Danos tú un poco de agua del pantano de la

la daremos".

niños abrieron

los

ojos, como

platos,

ante la sorpresa.

El gigantesco

hombre

había accedido al cambio. Vació los cubos de comida. Se fue al pantano. Al momento

dejaba ante ellos

dos cubos llenos

de agua.

Candela estaba entusiasmada. Aprovechó que el gigante se cubos El con

en el suelo,

y

le dio un beso

enorme hombre, que hacía años no lágrimas

en

los

de alegría y dijo: preocupéis!

ojos.

Su corazón,

agachaba a dejar

en la mejilla. recibía ninguna que

muestra de cariño, sonrió

cada día se endurecía más,

se llenó

"Tomad también vuestra comida. Yo tengo de sobra. ¡No

Os prometo

los

que nunca más pasaréis

sed".

os


El

gran que

taponaba

tiró.

De

pronto

la

¿Y

caminaba

en

con

los

danos

se

que

miraron

hombre

con

blo

su

en

en

tan honor.

que

regresaban

buen

salida

comenzó Los

había

Pensaban

junto a

la

zancadas

a de

otros.

corazón.

En

su las

a

del

que santo

niños

puso

agua

había y

El

cómo

caída

del

un

Por

el

contaron

vergüenza

recuerdo decidieron

Se llamó: "Vegamojada del Gigante".

por

de al

caudal

una

agua.

La

re-

del

río

se

detrás

de

¿Había

pueblo milagro. lo

cambiar

se

el

el

pueblo

encontraron

sucedido.

haber

muerto?

tristemente.

Todo

camino

gran

río.

desaparecía

al

sido

patrón.

pantano

agua.

vieron la

delante

del

volvieron

montañas

Sentían

se

manar

formado

hermanos

fiestas.

unos

dos

gigante?

dos

procesión

niños

el

cascada

Los estaba

de

roca llenó.

Vegaseca

hombre

Los

desterrado nombre

del

ciudaa

un pue-


Gotita

de

agua,

copito

de

nieve

Había una vez una gotita de agua que soñaba con llegar a convertirse en nieve y cubrir de blanco las praderas del campo. Pasaron años hasta que una gran sequía bajó tanto el nivel de agua del lago en que vivía que nuestra gotita se evaporó, subiendo arriba, arriba, hasta el cielo. Allí formaba parte de una pequeña nube, y en cuento hizo un poco de frío, buscó la primera campiña para dejarse caer y cubrirla de nieve.

Pero sólo era un copito de nieve, y en cuanto tocó el suelo, apenas pasaron unos segundos antes de derretirse de nuevo, y allí le tocó esperar otra vez hasta que los rayos de sol volvieron a llevarla de viaje hasta una nube blanca y regordeta. Allí, sin desanimarse por su primer fracaso, la gota volvió dejarse nevar en cuanto pudo, pero nuevamente, al cabo de unos pocos segundos se había derretido completamente. Varias veces volvió a evaporarse, otras tantas se transformó en copito de nieve, y las mismas veces fracasó en su intento de cubrir los campos deras de las montañas.

y la-


Finalmente, fue a parar a una gran nube, donde millones de gotitas de agua se agolpaban. A pesar de ser gigantesca, en aquella nube se estaba bastante incómodo, pues unas cuantas gotas parecían dar órdenes a todo el mundo, y las obligaban entre un gran jaleo a apretujarse mucho: - ¡las gotas más grandes abajo!, ¡las ligeras arriba!. ¡Venga, venga, venga! no hay tiempo que perder.... Entonces pensó en dejarse caer de nuevo, pero una gotita simpática y divertida, la frenó diciendo: - ¡¿Dónde vas?! ¿Es que no quieres participar? Y al ver el gesto de sorpresa de nuestra gotita, le explicó que se estaban preparando para una gran nevada. - A todas las gotitas que estamos aquí nos encanta ser copitos de nieve durante muchos días, por eso nos hemos juntado en esta nube. Hace años, intenté varias veces nevar por mi cuenta, hasta que descubrí que no podría hacerlo sola. Y encontré esta nube genial, donde todas ayudamos un poquito, y gracias a todos esos poquitos hemos conseguido hacer ¡las mejores nevadas del mundo! Poco después ambas gotitas volaban por el cielo en forma de copos de nieve, rodeadas de millones y millones de copos que cubrieron las verdes praderas de blanco. Y con inmensa alegría comprobó nuestra gotita, que cuando todos colaboran puede conseguirse hasta lo que parece más imposible.


EL

MONSTRUO

DEL

AGUA

Un relámpago iluminó la ventana. Manu se escondió dentro de las cobijas. ¡Qué susto le daban las tormentas! Escuchó un trueno. Se tapó las orejas con la almohada. Enseguida, una lluvia torrencial sacudió su cuarto. Manu llamó a su mamá. —Tengo miedo. —Duermete, Manu. Es solo lluvia —dijo su mamá. Corrió las cortinas y se fue. Manu espió un poquito por encima de las sábanas. Sabía que él vendría. Le gustaba aparecer de pronto en las noches de tormenta. ¿De dónde saldría, si las ventanas estaban cerradas? Lo había visto varias veces: era azul y tenía una pelusa luminosa por el cuerpo. ¡Era el MONSTRUO DEL AGUA! Manu pensó en esconderse debajo de la cama, dentro del ropero… Metió la cabeza entre las sábanas y se abrazó a su osito. Se lo habían regalado cuando era un bebé. Ya estaba gastado el pobre. Los truenos y los relámpagos repiqueteaban en la ventana. De repente, el silencio. Manu sabía que se le iba a aparecer el MONSTRUO DEL AGUA. No se equivocó. Desde su escondite debajo de las mantas, escuchó su risa horripilante. Lo espió. Sí, ahí estaba, del tamaño de un gato, azul, un poco luminoso y peludo.


—Vete, MONS… MONS… MONSTRUO —dijo al fin sin llorar. Pero el monstruo no se movía. Lo miraba desafiante. Manu se metió de nuevo debajo de las sábanas y rogó que la tormenta se terminara. Pero los truenos retumbaban y la lluvia era torrencial. Ahora el monstruo caminaba sobre su cama. —Vete, MONS…TRR…UO —tartamudeó muerto de miedo. Pero el maldito seguía ahí, dando saltitos y riéndose a carcajadas. Manu lo espió otra vez. Vió que con cada saltito, el monstruo desparramaba pelos azules por toda la cama. Azules y luminosos. Manu se protegió. A la mañana siguiente cuando se despertó, el sol trataba de entrar por las rendijas de la persiana. —¡Uff, por fin! —exclamó—. ¡Vencimos al MONSTRUO DEL AGUA! Miró al osito mientras se frotaba el sueño de los ojos. Y lo vio a su lado, salpicado igual que la cama, por una pelusa azul, un poco luminosa.


EL

CARGADOR

DE

AGUA

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Después

de dos

años,

la vasija quebrada le habló

al aguador

así

"Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

diciéndole: a


El aguador, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, sólo quedaba dentro de si la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces: "Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."


LAS

GOTITAS

Unas gotitas muy curiosas querían la Tierra conocer, pidieron ayuda al viento para que las hiciera descender.

Y al llegar al ancho mar, después de un largo recorrido cansadas ya de tanto viajar, piensan en su nube con cariño.

El viento les dice amistoso: - Muy juntas os debéis poner, para que forméis gotas de lluvia y a la Tierra podáis caer. Sobre la hierba verde del campo en forma de lluvia han caído, unas gotas refrescan las plantas y otras gotas se unen al río. El agua avanza contenta siguiendo su largo camino, regando a derecha e izquierda las dos orillas del río.

Amigo, amigo Sol, calienta, calienta un poquito, que estamos cansadas del viaje y queremos subirnos contigo. Suben las gotas contentas porque el sol las está calentando y, convertidas de nuevo en vapor, una nube nueva están formando.


Doña Gotita tanto lloró que la escuchó su amigo el sol, y un rayo de oro él le prestó y muy contenta por él subió. Doña gotita está en la nube en un columpio que baja y sube

DOÑA

GOTITA

Doña Gotita está en la nube en un columpio que baja y sube, Con tanto frío se constipó y de un estornudo se resbaló, Cayó a la tierra y fue mojando toda la hierba, llorando va buscando el río buscando el mar.


La

escuela

A la rueda, rueda de la caracola duermen los cangrejos y ríen las olas. Los peces chiquitos, juegan en la arena. Se quedan dormidos junto a las ballenas.

Los peces despiertan, saltan por las rocas, burbujas de risas, hacen en el agua sus palabras cortas.

Cantan, sueñan, bailan y con sus manitas

del

mar

mecen en sus cunas a las estrellitas.

Al acuario-escuela, van los pececitos. Pompas de colores entre sus libritos

a la rueda, rueda vamos a soñar que pronto, mamita, nos vendrá a buscar.


Water Water, water everywhere, water all around, Water in the ocean, water in the ground. Water Water

in a river, water in a creek, in a faucet with a drip-drip leak!

Water Water

in a fountain, water in a lake, on a flower, as day begins to break.

Water Water

from a waterfall, rushing down from high, from a dark cloud, raining from the sky.

Water Water

boiling hot, water frozen ice, in a blue lagoon, clean and clear and

Water Water

nice.

at a fire, gushing through a hose, in a garden, so every flower grows.

Water for the animals swimming in the sea, Water, water everywhere for you and for me!


Si me tiran por el suelo ya no hay quien me recoja, y el que quiera sostenerme es seguro que se moja.

ADIVINANZAS

En la ventana soy dama, en el balcón soy señora, en la mesa cortesana y en el campo labradora.

De la tierra voy al cielo y del cielo he de volver; soy el alma de los campos que los hace florecer.

¿Quién entre si no y no

será la que pasa mis ojos, soy más que un puente la cojo?


UNA

CANCIÓN

CON

MENSAJE

Y

Y

que le voy a hacer si yo, amo lo diminuto Y que le voy a hacer si yo, no quiero que el océano sea tan profundo Y que le voy a hacer si yo, de pequeño encontré la fuerza de mi mundo Y que le voy a hacer si yo, si yo pienso que ellos y nosotros sumamos uno que le voy a hacer y es que gota sobre gota somos ola que hacen mares gotas diferentes pero gotas todas iguales y una ola viene y dice somos y

es

una que

marea de

gente todo diferente remando al mismo compas somos una marea de gente todo es diferente remando al mismo compas y

Y

que

le

voy

a

una

ola viene y te dice parece que te sigue y el mundo repite

hacer

si yo,

naci en

el

Mediterráneo

que

perdi las gotas de tu llanto de tus gotas me inunde transparencias en mi sed soñé torrenciales de amor y fe como lluvia de primavera borrando grietas y igualando mareas

y

le

voy

a

es

que

gota

gotas

somos y

es

una que

hacer

si yo,

sobre

gota

somos ola que hace mares diferentes pero gotas todas iguales y una ola viene y dice

marea de

gente todo diferente remando al mismo compas somos una marea de gente todo es diferente remando al mismo compas y

una

ola viene y te dice parece que te sigue y el mundo repite MACACO Mensaje del agua


NUESTRAS Gota

FRASES

Y

COMPROMISOS

a gota el agua se

agota

Si no cuidamos el agua se nos puede terminar, por eso desde pequeĂąos la debemos mimar.

Agua que dejas no volver-

perder, se va

para

El agua es un bien preciado y yo la voy a cuidar como dicen en el cole y me repiten mis papĂĄs.


Tres

a単os:


4

a単os


5

a単os


SEGUNDO


TERCERO


QUINTO



dia del agua