Issuu on Google+

El Camino Verte caminar, cada paso lento y resonante en el piso cuando choca tu zapato contra el frio asfalto. Deseando correr, alcanzarte, tomar tu mano, sentir tu tacto contra el mío, finamente estimulando mi sensible sentido en aquel roce de tu mano y la mía. Caminar juntos, eternamente y deseado que aquel camino dure eternamente, no nos hacen falta explicaciones, decidí acercarme y unirme a ti en tu caminar porque te amo, porque quiero estar contigo, recorrer el camino, aunque haya piedras en él y caminemos descalzos lastimándonos las plantas. Caminando entre el miedo que no entiende nuestro amor, que no entiende que tú y yo estamos juntos porque queremos, porque nos amamos. Porque las palabras sobran donde tú y yo existimos juntos y respiramos el mismo aire. El odio que impulsa los gritos cada vez que pasamos juntos, tomados de la mano en ese bullicioso mundo que nos odia, y que disolvemos en una mirada, tu y yo contra el mundo. Camino este camino, y espero que nunca termine, es difícil y nos ha costado mucho, hemos tropezado, pero cada vez que caíste yo te ayude a levantarte y tú me tendiste la mano cada vez que yo lo hice. No es que no quiera llegar a pasto suave y dejar de lacerarme los pies en esta carretera tan difícil. Es que temo llegar, porque el camino ha sido a tu lado, eso ha curado mi piel de tanto caer y en cada cicatriz veo tu nombre, veo que estuviste a mi lado y que esperaste a que pudiera caminar para estar conmigo. Hemos llegado al final, y es aquí donde nos volvemos a ver, donde tú y yo nos encontramos nuevamente, viéndonos a los ojos, mudos ante la admiración de ver en tus ojos al ser amado y que tu veas en mi aquello que deseaste, que dos chicos no podrían llegar al final del camino y sin embargo aquí estamos. Tus labios se acercan y yo me estremezco, no tengo miedo de tu contacto, lo deseo expectante, y nos fundimos en un beso; un beso eterno, suave y tierno. Somos capaces de romper la barrera del tiempo ahora, el espacio no existe, existimos tú y yo y nada más, aquellos que nos dijeron que estábamos mal ya no están, ya no pueden arruinar este


momento, nuestro momento. Y siento tu corazón en mi pecho, cada latido existe solo por mí, existe únicamente porque estamos juntos y puedo detenerlo si lo deseo y puedes acelerar el mío si gustas. Y vuelvo al principio del camino, no has avanzado más de dos pasos, aun hace frio, pero sigues ahí. Solo tengo que decidirlo, armarme de valor, llegar y decir “Te Amo”, “Lo hago desde hace mucho”. Sonreír, y esperar que me beses y que inicies aquel camino que soñé a tu lado y del cual somos dueños. Siento mis músculos temblar, entonces doy el primer paso… Por: Lambda Kallisti


El Camino