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Ba r r i k a d a

Mo n

Amo u r

Esta noche iba a salir con una piba piola que conocí el sábado pasado. Nos íbamos a tomar una birra por Boedo en algún lugar nuevo de cerveza artesanal, esos que proliferan más que nunca en este 2017 porteño. O nos iríamos al cine, a ver alguna de cartelera, cualquiera que le gustara mientras no fuese un bodrio. Sino al planetario a una charla sobre constelaciones solo porque me parecía una buena instancia para conectarnos más. Esta noche iba a salir con una piba piola que conocí el sábado pasado. Nos íbamos a tomar un melón con vino, en algún banquito de Plaza Irlanda, que iba a preparar con mucho empeño cortándole los bordes en triangulitos. O nos iríamos a ver alguna banda de música tranqui por San Telmo, como le dije que me cabía. Sino a cualquier jam de jazz solo porque me parecía una buena instancia para abrirnos más. Esta noche iba a salir con una piba piola que conocí el sábado pasado. Nos íbamos a tomar un cynar con cunnington en el Parque Lezama y ella se iba a reir de mis gustos anticuados. O nos iríamos a una varieté feminista por Barracas, tan políticas y correctas. Sino a bailar algunas cumbias en cualquier lugar disidente solo porque me parecía una buena instancia para conocernos más. Esta noche iba a salir con una piba piola que conocí el sábado pasado pero a las cinco de la tarde me dijo que se iba a una marcha y la llamé


a las ocho y no tuve respuestas y prendí la tele y me sacudieron las balas de goma, respiré el gas lacrimógeno, me golpeó un camión hidrante. Los palos, los pedruscos, las piñas, las corridas, las caídas, los pañuelos, las capuchas, los móviles, el fuego, los tropiezos, los tiros. La gente en el piso, la gente escapando, la gente defendiéndose en barrikadas y el gendarme que la agarra a la piba piola, toda tapada – por los gases el humo las cámaras-, la revienta en el piso con la rodilla en la cara, con los agujeros de los que brota la sangre –rubí-, inmovilizada, dañada, la sacan a la fuerza hasta descomponerla entera –y así ya ni la juno-, la suben en el móvil con un periodista que celebra. Esta noche iba a salir con una piba piola que conocí el sábado pasado pero me sale su nombre en las listas de detenidxs que pasan por wtsp. Y yo acá, afuera de la comisaría, mientras todxs cantan pensando en dimensiones menos represivas, guardé el cynar, el melón, el vino, la birra, por si las –que no falten- de tirarse en el pasto con la energía que aún no le destruyeron a manoseadas a trompadas aunque la abogada me quiera sacar charla y yo la espero sentada mientras le escribo cosas en papelitos y me imagino su cuerpo con moretones nuevos y esa sonrisa que ya no será más que una mueca acordonada rechinándome sus desvaríos –nuevos temas para charlar cara a caray encima su familia que me dijo que vive tan lejos y yo que la espero


acá sentada y que quiero que salga ya y que la cita que tanto nos costó coordinar no se caiga así nomás, cuando pasa un rati y me dice “nena” –parece que con tan solo un dedo me tiró para atrás-. Y me alejo del tumulto que ahora corre desbaratado y se intenta subir a los árboles de la vuelta para no ahogarse como lxs de adentro –qué estarán haciendo- si acá también nos llevan.


Ha c e r

t i e mp o

-¿Segura de que no querés un poco de ananá? Te quiero ver comiendo ananá todo el día. Lo que parecía un especie de código secreto era solo la charla drogadicta de las dos pibas desnudas y tiradas en el colchón del piso, aburriéndose de tanta cosa que escuchaban por la radio. Sin embargo, era imposible apagarla. Debían estar informadas. Esperar el instante concreto para llamar a lxs compas y organizarse. -¿Por qué me das tanta información? Yo jamás te diría mi apellido. ¡Recién nos conocemos! -Pero el primer día que nos vimos me invitaste a tu casa. Una la agarra a la otra y la hace acostarse para tirarse encima. La abraza de a poco como manteniendo distancia. Sabe que la situación, si se relajan, puede volverse tensa de tanta confianza espontánea. -Podrías contarme otra cosas, sino… -¿Cómo qué? -No sé. De la vida. Que no tengan nada que ver con tu partido. Se callan y la radio vuelve a tener mayor protagonismo. Hace calor y el olor a encierro las aniquila. De igual forma cada una se prende un pucho y ni se gastan en abrir una ventana. -Afuera debe seguir lloviendo, ¿no? -¿Ahora hablamos del clima?


Se separan un poco. Ya están empezando a empaparse de transpiración. Una se levanta y se queda parada mientras se miran. La otra se acuesta más sin mover tanto la cabeza y deja que las cenizas del cigarrillo se le caigan por el cuerpo sin inmutarse. -Tenemos que hacer un poco de tiempo nada más. -¿Entonces? La que se había parado se sentó otra vez en el colchón y le empezó a acariciar la espalda a la otra. Se besaron un poco interrumpiéndose con miradas y roces en el cuello. Una mano bajó hasta sentir la suavidad de la piel, ensimismada en recorrerla de a partes, como si la estuviese encremando o untando gel, sin dejar una mínima proporción intocable. Las piernas se le descruzaron para que estuviesen abiertas y hacerla sentir, a la otra, en una especie de bienvenida. -Creo que ya tenemos que salir. -¿Por? Todavía ni empiezan. -Yo también me quiero quedar, pero bueno… Se nos va a hacer tarde. Se agarran de las manos y se arropan, la una a la otra, con tan pocas ganas de decidir levantarse de una vez de ese colchón. -Me gustarían tan solo diez minutos de no estar pensando en todo lo que pasa. -Y sabés que ni va a pasar –le contesta, la otra, entre risas. Se lamen los brazos mutuamente y se detienen para soplarse a falta de ventilador. A ninguna se le ocurre una ducha fría hasta que


terminan improvisándola al pasarse por el cuerpo la botella de agua, casi helada, que habían puesto en el freezer media hora antes. Lo que las deja con los pezones puntiagudos y una sensación invernal que se anula, de forma repentina, cuando el calor general las vuelve a apretujar. -Podemos salir juntas, igual, aunque vayamos para lados distintosdice una mientras se levanta de un salto. -¿Y si nos quedamos? –se anima, la otra, con la cabeza baja y acostada. -¿Quedarnos? -Un poco… -¿No ir a hacer el aguante? -Solo por hoy. Es que sino nunca nos vemos. La que estaba parada se va corriendo a abrir una ventana para ver el clima. Afuera está todo despejado pero la humedad insoportable se sigue sintiendo. -No tenemos excusas. Vamos. La otra se levanta y se viste con rapidez. Piensa, con un resabio de culpa cristiana, que fue una egoísta. Se lavan las caras y los dientes al mismo tiempo y sin mirarse. Salen de la casa y encararan, cada una, para un lado distinto. Se saludan con la mano mientras se van, un poco intranquilas, transformándose en ajenas.


LXS ACTIVISTAS NO SOMOS DE PIEDRA Los espacios políticos no se encuentran exentos de los deseos sexoafectivos de las personas, por más de que sus horizontes revolucionarios no lo contemplen. Si bien, tenemos en claro que en estos lugares el objetivo es la lucha colectiva en sí, y no las pretensiones individuales (y hasta a veces individualistas) de lxs integrantes o compañerxs, los sentimientos igual se cuelan y tergiversan un poco las cosas. Esta especie de “manual”, que mostraré a continuación1, nace por la contemplación de estas situaciones un poco tontas e inocentes que se dan en los momentos de lucha con el motivo de provocar risa ante la presentación de circunstancias en las que más de unx puede verse reflejadx. Sin embargo, es siempre preciso aclarar, recalcar e insistir, la existencia de una línea fina entre el intento de seducir a alguien y las conductas abusivas en las que puede devenir dicho intento. Esto se manifiesta en mayor grado, y con mayores posibilidades de que ocurra, en las relaciones asimétricas de poder que nos impone el sistema heteropatriarcal: varon cis + mujer cis. Pero, no se reduce únicamente a esta combinación: lamentablemente, el abuso trasciende géneros y sexualidades auto-percibidas, orientaciones sexo-afectivas

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Y que finaliza este zine.


y cualquier tipo de representación o lectura genérica. Reconocer que los abusos no se reducen únicamente a relaciones heterosexuales entre personas cis implica complejizar los análisis e interpretaciones políticas que se hagan de los mismos, siempre con la ambición de construir nuevas formas de vincularnos reduciendo las opresiones contra las que tanto luchamos. A modo personal, creo que se trata de no negar que existen relaciones asimétricas de poder en cualquier tipo de vínculo a causa del sistema sexo-género, el racial y el capitalista, y por otras nimidades que, conectadas con lo dicho anteriormente, también afectan un horizontalismo vincular: como la diferencia de edad, de los conocimientos, de la formación académica, de la experiencia en general, etc. Aceptarlo y no hacer de cuenta que “no existe” la posibilidad de que una persona ejerza poder sobre la otra en un lazo sexo-afectivo, por tratarse de identidades disidentes y contrahegemónicas, es el primer paso para ser cuidadosxs con nuestras formas de relacionarnos. Se trata de una deconstrucción permanente, una evaluación a nosotrxs mismxs y a las personas con las que nos vinculamos y de lo que se crea a partir de todo eso. No pensar que por el hecho de ser sujetxs oprimidxs de este sistema nos encontramos exentos de oprimir a otrx. Por último aclaro que el texto siguiente tiene fines puramente lúdicos:


Komo tirarle onda a unx anarkx inzurrektx2 (y no ser detenidx en el intento) Primero, es importante tener clarificadas las diferentes situaciones espacio-temporales en las que estas “tiradas de onda” pueden concretarse:

1. En marchas, concentraciones y manifestaciones varias

a) Antes de ir, si van juntxs:

i.

Primer lugar de encuentrocharla de medidas de seguridad. Organización de la autodefensa ante posible represión: verificación del limón, vinagre, leche, botella de agua, antiparras, pañuelo para cubrirse, etc.

ii.

Pintada de banderas y armado de carteles y stenciles

b) Cuando se llega al lugar de lucha pero todavía es muy temprano y está todo tranki y ok

NO TE LO TOMES EN SERIO / NO TE LO TOMES EN SERIO / NO / NO / NO / NO-TE-LO-TOMES-EN-SERIO. 2


c) Cuando se empieza a cortar la calle d) Cuando empiezan a reprimir:

i.

Solo con gas

ii.

Con gas y balas de goma

iii.

Con gas, balas hacia los ojos y camión hidrante

iv.

Con cacería hiper-heavy hacia cualquier sujeto que camine en un radar de 2km con respecto a la zona de conflicto inicial. Puede estar acompañado de atropellos automovilísticos.

Si aún no lx detienen ni a usted ni a la(s) persona(s) que deseás, nos quedan todavía otras instancias: e) Cuando se está armando una resistencia f) Cuando se encuentra refugio en algún lugar amigable g) Cuando se está afuera de las comisarías bancando a lxs compas presxs h) Cuando vuelven a reprimir i) Cuando vuelve la razzia

2. En jornadas para visibilizar una problemática, fiestas para juntar fondos

y

otros

eventos

comprometidos políticamente

tipo

lúdicos

pero

siempre


a) Durante jornada seria para difundir una causa, sin alcohol ni drogas b) Durante evento más festivo tipo varieté, con alcohol y drogas c) Durante fiesta con bailemúsica trap, cumbia, reggaetton y etcéteras, con alcohol y drogas

3. En blogs, redes sociales y medios de comunicación alternativos y de software libre

a) Si tiene un worpress con escritos propios b) Una cuenta en diáspora c) El contacto de tg


Ahora, ¿cómo se hace?  Manual de estrategias En términos generales3: respete siempre pero

siempre el

consentimiento de la otra persona. Este no se presenta de manera explícita todas las veces por lo que tendrá que ser sumamente receptivx y sensible a las mínimas señales de rechazo. En caso de que se presente algún indicio de este tipo ABORTE INMEDIATAMENTE CUALQUIER ESTRATEGIA MENCIONADA QUE IMPLIQUE ESTAR CERCA DE ESA(S) PERSONA(S) BAJO INTENCIONES SEXO-AFECTIVAS y dedíquese únicamente a luchar de manera des-afectiva y asexuada con sus compañerxs.

En 1) a) i) Muéstrese segurx y confiable y lance miradas en el momento asambleario hacia la(s) persona(s) de su deseo. En 1) a) ii) Siempre se puede elogiar el trabajo de esa(s) persona(s). Decirle que la bandera, el stencil o el cartel le quedó muy lindo, que su letra es muy prolija, etc. En 1) b) Hacer chistes sobre la situación política dependiendo de la sensibilidad y el tipo de humor de la(s) persona(s) en cuestión y sobre todo del hecho que lxs convocó en ese lugar. Hablarle de sus

3

Debería ser tan obvio y sin embargo, hay que repetirlo hasta el cansancio porque hay gilxs que aún no entienden (y no sé si algún día lo harán).


preocupaciones del tema en común e intentar llegar a un registro un poco más íntimo preguntándole sobre su vida privada. En esto igual no indague tanto, solo un poco para tener más confianza sino dicha(s) persona(s) lx puede tomar a usted como servicio. Si fuma, ofrecerle puchos siempre. En 1) c) Acompañe a esa(s) persona(s) a cortar la calle mientras le saca charla. En 1) d) i) ii) iii) iv) No se desespere. Cuide a esa(s) persona(s) y al resto de sus compas. Si la situación se pone muy heavy deje de tirar onda y dedíquese a auto-preservarse. En 1) e) Este tampoco es un momento para chamuyar ni hacerse lx lindx. En 1) f) Si no hay compas directxs detenidxs, puede seguir tirando onda con tranquilidad hablando de su vida y haciendo preguntas a la(s) persona(s) de su deseo. En 1) g) Puede seguir compartiendo puchos, mates, birra, vinito, mientras se lucha, claro, y en proporciones cautelosas. En 1) h) i) Idem a 1) d) y 1) e). En 2) a) Mida el ambiente, puede estar relajado o tenso por la jornada en particular. Según este estudio, usted debe ser capaz de discernir si es un buen momento o no para hablar con esa(s) persona(s) y si se da las circunstancias, quizás, para avanzar un poco más.


En 2) b) Aquí, las condiciones se encuentran más óptimas para hablar y compartir con la(s) persona(s) deseada(s). Tal vez hasta pueda llegar a tener más confianza e invitarla(s) a un plan alternativo para otro día. En 2) c) Ambiente ideal. Despliegue sus encantos con tranquilidad. Deje que las sustancias, medidas repito, relajen su cuerpo y su habla para entablar algún tipo de vínculo con esa(s) persona(s). Siempre intente encarar otro tipo de encuentro en algún lugar con menos presiones de compromiso político: a tomar una birra, a un recital, a otro evento cultural, etc. En 3) a) Si llegó a esa página porque esa(s) persona(s) se la pasó por motus propio es muy positivo para después tener un tema de conversación que ronde justamente en los escritos que encontró. En 3) b) Sirve muchísimo para investigar un poco qué cosas le gustan aparte de las similitudes políticas obvias: música, arte, literatura, deportes, etc, al menos que la(s) persona(s) en cuestión solo publique cosas de temática revolucionaria. En 3) c) Facilita planificación de nuevos encuentros. (+1).

LA

MAJA


Eros y Rebeldia en tiempos macristas  

Fanzine literario feminista

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