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BOLETÍN INFORMATIVO AÑO XXV • NÚMERO 25 ENERO DE 2013 EDITA: Real e Ilustre, Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Pasmo (Bollullos par del Condado) CAPILLA: C/ Jesús, 1. CASA-HERMANDAD: C/ San Vicente, 16. PORTAL WEB: www.hermandaddelamadruga.org REDACCIÓN: Equipo de Redacción de la Hermandad. MONTAJE PORTADA: Horacio Saavedra Salas. FOTOGRAFÍAS: M. Carmen Boa, Horacio Saavedra, Concurso Fotográfico y Archivo Hermandad. IMPRIME: GRAFISOL

sumario Porta fidei. Puerta de la fe.

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Habla el Hermano Mayor.

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Crónica del calendario extraordinario del 75 Aniversario de la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno.

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María Stma. del Pasmo en la obra de Castillo Lastrucci.

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Grupo Joven. “Servite domine in Laeticia”.

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Meterse de lleno en la vida de la Hermandad.

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Del Pregón al Costalero.

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Orgullosa de su Hermandad.

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De nuestro archivo.

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Hermandad de “El Silencio”. María Stma. de la Concepción 24 y el Voto Concepcionista. Túnicas de cola y sandalias de cuero. Recuperación de nuestras señas de identidad.

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Patrimonio.

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Nazarenos de Jesús.

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Calendario 2013.

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La Hermandad en Facebook.

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Varios. Tu séptima trabajadera.

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Hace ya 75 años, Pasmo...

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María, tabernáculo de la fe.

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Pasmo nuestro.

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Mi Virgen del Pasmo.

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El último resplandor.

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Despertar.

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Hay algo de hogar en ti, Pasmo.

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Procesiones extraordinarias.

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Meditación ante Nuestro Padre Jesús Nazareno.

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Cursos formativos del Obispado de Huelva.

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PORTA FIDEI. PUERTA DE LA FE.

E

l 11 de Octubre de 2012 se cumplieron cincuenta años de la inauguración del Concilio Vaticano II y veinte de

la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica por parte del Papa Beato Juan Pablo II. Con esta doble conmemoración en mente, el Papa Benedicto XVI ha querido convocar un Año de la Fe desde ese día hasta el 24 de Noviembre de 2013, solemnidad de Cristo Rey y último día del año litúrgico. Se trata de “una buena ocasión para introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la Fe”, como lo fue, también, el Año que proclamara en 1967 el papa Pablo VI. La promulgación de este “Año de la Fe” es, pues, una llamada del Santo Padre a todos los cristianos a profundizar y afianzarse en la Fe y a “hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó”.

También en nuestra Hermandad celebramos en este 2013 el 75 Aniversario de la Imagen de María Santísima del Pasmo, tras la triste destrucción de la Virgen primitiva en el año de 1936, y ser repuesta al culto la nueva efigie, gubiada por el imaginero Antonio Castillo Lastrucci, en 1938, un año más tarde que Nuestro Padre Jesús Nazareno. Por ello nuestro Boletín Informativo “La Madrugá”, tanto en temática como en imágenes, va dedicado especialmente a nuestra Amantísima Titular, por esta feliz efeméride, para la que se ha elaborado un Calendario de cultos y actos extraordinarios del que tendrán cumplida información en las páginas interiores y que desde nuestra Hermandad esperamos signifique unirnos en la Fe en Jesús y en la devoción a la Santísima Virgen del Pasmo. 3


Habla el Hermano Mayor Queridos Hermanos en Jesús Nazareno: Quiero que estas breves palabras que os dirijo desde nuestro Boletín sirvan para dar gracias a Dios, a todos y cada uno de vosotros, hermanos de la Hermandad, y a todo Bollullos, por los irrepetibles y recordados actos que nuestra Hermandad ha celebrado a lo largo del pasado año. Una vez pasadas esas fechas, y haciendo balance de todo lo vivido, no me cabe la menor duda que nuestra Corporación recogerá unos frutos difícilmente cuantificables. La gran DEVOCIÓN que desde siempre hemos sabido que nuestra ciudadanía profesa a PADRE JESÚS NAZARENO se ha mostrado, en toda su real extensión y de forma visible, durante este tiempo. Además, hemos tenido ocasión de hacerla tangible, al recibir para Él, de manos de nuestros ediles municipales del Ilmo. Ayuntamiento, su máxima distinción; la MEDALLA DE ORO DE NUESTRA CIUDAD. Es por ello que todos los que componemos la nómina de hermanos, así como todos los que nos precedieron, debemos sentirnos orgullosos y agradecidos por ser una parte importante en la historia de nuestra Hermandad y de la Ciudad de Bollullos Par del Condado. También quiero agradecer a todas las Hermandades y Asociaciones Religiosas de nuestra Ciudad, y de otras localidades, sus muestras verdaderas de fraternidad. Pero permitidme que mi agradecimiento más especial sea para quienes han abierto las puertas de sus Capillas y sobre todo, las del corazón; a las Hermandades de la Santa Cruz de la Calle Santa Ana, de la Santa Cruz de Montañina y de la Santa Cruz de la Calle Niebla. Y a quienes han acompañado al Señor rezándole y cantándole, pidiéndole y agradeciéndole, a cualquier hora del día o de la noche. Que Él os colme de gracia y os bendiga. Nuestra Hermandad siempre os tendrá en el corazón. A todos y a todas, en mi nombre y en el de la 4


Institución que humildemente represento, GRACIAS. Es tan grande el número de personas (sacerdotes, acólitos, coros, músicos, empresas, etc) a las que quisiera agradecer su pequeña o gran aportación para la consecución de todos estos logros, que no sería justo olvidar a alguien, por lo que desde aquí quisiera abrazaros a todos los que, de cualquier forma, habéis contribuido de alguna manera. Pero es hora ya de vivir el presente, sin olvidar el pasado, y situarnos en este año que acabamos de comenzar. Como todos sabéis, en el año de 1938, llegó a nuestra Hermandad, del mismo taller del que un año antes partió su Bendito Hijo, la Sagrada Imagen de MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Desde entonces lo ha acompañado durante, este año se cumplen, 75 Madrugadas en las que ha sido nuestro faro y guía, la Reina Excelsa de nuestra Hermandad y de la Capilla de “Los Millaeros”. Como no podía ser de otra manera, nuestra Junta de Gobierno, además de no descuidar ninguna de nuestras obligaciones, prestando especial atención, debido a los malos tiempos que corren, a nuestra BOLSA DE CARIDAD, ha confeccionado un amplio calendario de cultos y actos extraordinarios, dirigidos a celebrar esta nueva y señalada efeméride. Al igual que se hiciera el pasado año, os invito a que nuevamente nos volquemos con la Hermandad, amparados ahora bajo el manto protector y la dulce mirada de Nuestra Bendita Madre del PASMO. Debemos seguir dando muestras en este AÑO DE LA FE, de ser una Hermandad actual, comprometida, abierta a todo aquel que se quiera acercar y ser otro Cirineo sin esperar nada a cambio. Sólo la bendición de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Gracia de María Santísima del Pasmo. Que Dios os bendiga. Antonio Jesús Martín Ramos.

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Crónica del calendario extraordinario del 75 Aniversario de la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno Resultaría del todo imposible condensar en unas pocas líneas la crónica de un año que a buen seguro será señalado en la historia de nuestra querida Hermandad. Un año del Señor de 2012 que daría para escribir un libro y que habrá de recordarse en nuestro pueblo por la celebración del 75 Aniversario de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Para ello, la Junta de Gobierno elaboró un amplio calendario en el que se entrelazaban cultos y actos extraordinarios, programados ex profeso para esta efeméride, con los que nos dictan nuestras Reglas. Pero por razones de espacio, y por el consabido esplendor con que se celebraron tanto nuestros cultos y actos tradicionales, como nuestras dos Estaciones de Penitencia, nos gustaría con vuestro permiso detenernos en los primeros, para dejar esta pobre constancia escrita de sus celebraciones. El viernes 13 de enero se celebró en la Capilla de Nuestro Padre Jesús la Santa Misa de Apertura del 75 Aniversario, oficiada y presidida por el Vicario Episcopal para la Celebración de la Fe y Antiguo Director Espiritual de la Hermandad, el Rvdo. Sr. Lcdo. D. Diego Capado Quintana. Esta eucaristía significaba el inicio de este año histórico y trepidante. El sábado 14 de enero tuvo lugar también en nuestra Capilla el Acto de Presentación del Cartel Anunciador del 75 Aniversario del Señor; que contó con la presencia del Sr. Alcalde Presidente de nuestra ciudad, D. Francisco Díaz Ojeda, así como con la del Sr. Concejal de Cultura, N. H. D. Manuel Moreno Díaz. Se presentó el calendario 2012, el logotipo y la colgadura de balconera, obras ambas de N. H. D. José Andrade Zarza. Y se hizo lo propio con el azulejo conmemorativo y el cartel anunciador, obras ambas de N. H. D. Horacio Saavedra Salas. El cartel, como motivo principal del acto, resultó ser una magnífica fotografía de gran formato de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El viernes 27 de enero se inició el Seminario “Castillo Lastrucci y la Escultura Neobarroca de la Escuela Sevillana”, articulado en cuatro ponencias, a desarrollar durante tres viernes consecutivos en la Capilla de Jesús. Fueron cuatro ponencias distintas, pero íntimamente relacionadas entre sí, lo que las convirtió en un bloque homogéneo, cronológicamente ordenado. La primera, pronunciada el citado día, corrió a cargo de N. H. D. Juan Ignacio Pérez Díaz, Licenciado en Geografía e Historia, y se tituló “Las Hermandades de Bollullos en la República y la Guerra Civil. La Hermandad de Jesús”. El Profesor del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, D. Jesús Rojas-Marcos González, nos trajo el viernes 3 de febrero “Gloria Nazarenorum. Arte e Iconografía en el Neobarroco Sevillano”. A su conclusión, y sin solución de continuidad, el Catedrático y Director de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla y Vicepresidente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, D. Juan Miguel González Gómez, nos deleitó ese mismo día con “Un palio para la Virgen del Pasmo. Sentimiento

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y Simbolismo de la Mater Dolorosa”. La clausura tuvo lugar el viernes 10 de febrero, titulándose “Antonio Castillo Lastrucci. Su obra y su tiempo”, a cargo de D. Adolfo Arenas Castillo, Presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla y nieto del autor de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, D. Antonio Castillo Lastrucci. Fue presentado por D. Manuel Domínguez del Barco, Hermano Mayor de la Hermandad de la Estrella. La noche del miércoles 29 de febrero, tuvo lugar en la Casa de la Cultura de nuestra ciudad el acto inaugural de la exposición “Injertados en la Devoción”, una muestra retrospectiva, documental, artística y devocional sobre los 75 años de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, cuyo Comisario y artífice principal fue N. H. D. Jaime Oliveros Camacho. En esta exposición, mediante la talla, la escultura, la orfebrería, el bordado, la pintura, la música, la literatura, la fotografía, la documentación y otras curiosidades, se mostraba la gran devoción que por el Señor sienten nuestros paisanos y la fecunda historia de nuestra Hermandad. Se hacía especial mención a su misión evangelizadora y catequética, a su obra social y caritativa, a su compromiso con las donaciones de órganos, a su apuesta por la juventud como fuerza dinamizadora y continuadora, a su amor por la cultura y las artes, a su defensa de nuestro patrimonio y a su intensa vida diaria de Hermandad, siendo además un sentido homenaje a nuestros hermanos difuntos: las ausencias. Hasta el domingo 4 de marzo se pudo visitar la muestra, que tuvo gran aceptación entre hermanos y devotos, medios de comunicación y ciudadanía en general, contando también con visitas guiadas de distintos centros educativos locales. Pero el día antes de su clausura, el sábado 3 de marzo, en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura, tuvo lugar un Concierto Cuaresmal, de marchas procesionales, dedicado al 75 Aniversario de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que nos regalaba la Banda Filarmónica “Ciudad de Bollullos”, dirigida por N. H. D. Antonio Díaz López. Fue un extraordinario y emotivo recital que contó con el estreno de la marcha “Jesús Nazareno”, bellísima pieza compuesta por el joven músico, prioste de “La Borriquita” y costalero del Señor, N. H. D. Miguel Mateos Valdayo. Pasada la Semana Santa, la noche del sábado 28 de abril, se celebraba en el abarrotado salón de actos de la Casa de la Cultura el acto de presentación de “QUIS UT DEUS” (Quien como Dios), audiovisual dirigido por N. H. D. Jaime Oliveros Camacho y realizado en “SALASTUDIO” sobre la azarosa historia y el trepidante día a día de nuestra Hermandad, con especial atención a los 75 años de la actual Imagen del Señor y a sus solemnes cultos y Estaciones de Penitencia.

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El domingo 10 de junio, la Antigua y Venerable Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de las Mercedes Coronada celebraba la Solemne Procesión Eucarística desde la Parroquia de María Auxiliadora hasta la de Santiago Apóstol. Y en el tradicional Altar del Corpus de nuestra Hermandad figuró en este año excepcional la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El viernes 31 de agosto, el Pleno Municipal del Ilustrísimo Ayuntamiento, a petición formulada por nuestra Hermandad en mayo del presente, acordó conceder la Medalla de Oro de la Ciudad de Bollullos par del Condado a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Miles de hermanos, devotos, cofrades y bollulleros en general respaldaron con su firma esta iniciativa, que la Hermandad argumentó exponiendo 75 motivos, tantos como años cumplía la Imagen de nuestro Amantísimo Titular. Es ésta de Nuestro Padre Jesús Nazareno la segunda Medalla de Oro de la Ciudad concedida en la Historia, tras la primera, con la que fue distinguida nuestra Patrona, la Santísima Virgen de las Mercedes en 1998, coincidiendo con el Cincuentenario de su Coronación Canónica. A este respecto, y para quien lo pueda ver como un agravio comparativo, tenemos que decir que la Junta de Gobierno de la Hermandad de las Mercedes apoyó desde el principio nuestra petición, cosa que agradecemos desde aquí y exponemos para información de aquellos que esgrimieron ese argumento tan peregrino para expresarse en contra de que Padre Jesús fuese condecorado con la citada insignia. Este hito histórico, sin precedentes en nuestra Hermandad, pudo conseguirse gracias a todas las personas que estamparon su rúbrica para apoyar este proyecto, al Sr. Concejal de Cultura y Festejos, como Instructor de la causa, y al Sr. Alcalde Presidente, por las atenciones y facilidades dispensadas. Por supuesto, al resto de los grupos políticos de la Corporación Municipal, que fueron quienes, en última instancia, lo hicieron posible, con absoluta unanimidad, tanto en su voto positivo como en sus palabras de cariño y apoyo

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hacia nuestra Hermandad, con calurosas felicitaciones, tanto por el 75 Aniversario de la Imagen del Señor, como por la concesión de este distinguido galardón. Todos coincidieron en subrayar la importante labor social de nuestra Hermandad, su trayectoria histórica, sus múltiples actividades culturales y, como no, la innegable devoción que concita la Imagen del Señor entre nuestros paisanos. En octubre se reanudaron los cultos extraordinarios de este 75 Aniversario, con el Devoto Triduo Itinerante a Nuestro Padre Jesús Nazareno, que recorrió en andas, y por un itinerario nunca antes transitado, los templos de nuestra ciudad, del 1 al 4 de Octubre, celebrando la Santa Misa y pasando la noche en las tres Capillas consagradas a la Santa Cruz que recientemente han levantado las Hermandades de la Calle Santa Ana, Cruz de Montañina y Calle Niebla; noches en las que las puertas de ninguna de las tres Capillas llegaron a cerrarse, estando el Señor velado en todo momento y produciéndose vivencias indescriptibles. Las tres Cruces se volcaron en atenciones con el Señor, abrumándonos y emocionándonos con sus continuas muestras de cariño. En este periplo, Padre Jesús, acompañado por un quinteto de metales creado al efecto y por su cuerpo de acólitos, precedido de un cortejo de cirios y rodeado de un mar de devoción, visitó el Monumento de la Coronación de Nuestra Señora de las Mercedes, la Parroquia de María Auxiliadora, la Capilla de la Misericordia, la Cruz de la Calle Mercedes -que se montó para Él-, el Monumento de San Antonio del Pendique -donde se vivieron momentos únicos- la Casa Consistorial, -donde la fue entregada la Medalla de Oro de la Ciudad en un multitudinario acto-, la Parroquia de Santiago -donde entró, rememorando su Cincuentenario- y por último, la Capilla de Nuestro Padre Jesús Cautivo. En todos estos lugares se vivieron momentos irrepetibles que a buen seguro quedarán en nuestra memoria colectiva: el pueblo entero en las calles, las casas engalanadas, los enfermos, los impedidos, el Señor llevado por sus devotas, los cánticos de nuestros coros, los ramos de flores, las oraciones sentidas y las lágrimas sinceras de aquellos días intensos, en los que hubo cera tiniebla en el suelo de la calle Almaraz, Miraflores, Almirante Pinzón o San Antonio. Dicen que para conocer la verdadera dimensión de algo es preciso alejarse de él para tener perspectiva. Eso mismo le ocurrió durante aquellos días a la Hermandad con Nuestro Padre Jesús Nazareno.

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El sábado 6 de octubre se viviría la apoteosis de esta intensísima semana. Por la tarde, al aire libre de la calle Pérez Vacas, se abarrotaron las sillas colocadas desde la farmacia a la fuente, porque en la plaza de la Capilla de Nuestro Padre Jesús, se celebraba Solemne Misa Pontifical a Nuestro Padre Jesús Nazareno. En el altar figuraban la mesa, la cera, las flores, pero faltaba lo principal; nuestro Amantísimo Titular, que aparecería impresionante, portado por costaleros, sobre el áureo paso de la Sagrada Entrada en Jerusalén, la Medalla de Oro de la Ciudad en el ceñidor, triunfal y glorioso, poco antes de comenzar la ceremonia, presidida y oficiada por el Excmo. Y Rvdmo. Sr. D. Juan Mairena Valdayo, paisano nuestro, Prelado de Honor de Su Santidad el Papa y Deán del Cabildo Catedral de Huelva. Sublime fue la parte musical, a cargo de la Orquesta de Cámara “Manuel de Falla” y del trío vocal de nuestro barítono David Lagares. Al término de la celebración y sin solución de continuidad tuvo lugar la Procesión Extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno, acompañado excepcionalmente por la Banda de Cornetas y Tambores de “Las Cigarreras”, por un cortejo de cirios tiniebla y por los estandartes y simpecados de todas las Hermandades y Asociaciones de Penitencia y Gloria locales, la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte y las Hermandades del Nazareno de La Palma, Escacena, Lepe, Niebla, Manzanilla, Rociana, Valverde, Villalba y Zalamea, además de representantes de las Hermandades de la Estrella y las Penas de San Vicente, quienes también quisieron estar con nosotros. La Procesión discurrió por un novedoso itinerario que en todo momento estuvo a rebosar de público, tanto bollullero como foráneo, hasta que el Señor regresaba a nuestra Capilla, ya de madrugada. Y el 9 de octubre, una representación de nuestra Hermandad compuesta por

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Oficiales de la Junta de Gobierno y otros hermanos, tuvieron la ocasión de visitar en Peregrinación las ciudades de Roma, Florencia y Milán. Allí tuvieron la inmensa fortuna de ser recibidos en audiencia por S.S. Benedicto XVII en la mañana del día 10. El nombre de nuestra Hermandad fue pronunciado en la plaza de San Pedro y recibieron el saludo y bendición del Santo Padre en una experiencia única y emocionante. También nuestra Hermandad fue testigo de excepción al ser invitada a la asistencia de la Santa Misa oficiada por S.S. el Papa con motivo de la Apertura del Año de la Fe. Esta Peregrinación, donde se respiró Hermandad en todo momento, fue completada con otras de visitas religiosas y culturales a las tres citadas ciudades italianas. Pero el calendario de cultos extraordinarios no terminaría hasta la celebración del Devoto Besamano Extraordinario a Nuestro Padre Jesús Nazareno, en Acción de Gracias por la feliz conclusión de los actos de 75 Aniversario de su Imagen, que se celebró mientras se escribía esta crónica, los días 4 al 9 de diciembre. Se recuperaba la estética de los antiguos Besamanos, compareciendo la Sagrada Imagen sobre la peana antigua, sobriamente iluminado, sin cruz, maniatado, sin corona de espinas, sin potencias y vistiendo una túnica que no lucía desde los primeros ochenta. Así terminaba, para mayor Gloria de Dios, este año inolvidable; por los que fueron, por los que son, por los que serán siempre la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que tiene ahora, en este nuevo 2013, Año de la Fe y del 75 Aniversario de la Imagen de María Santísima del Pasmo, depositadas todas sus ilusiones, esperando también sea espiritualmente fructífero para todos. Secretaría

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María Stma. del Pasmo en la obra de Antonio Castillo Lastrucci “Vergine Madre, figlia del tuo figlio” Dante Alighieri. La Divina Commedia, Paradiso, XXXIII. En octubre de 1937, Liborio Acosta Carrera encargó al escultor Antonio Castillo Lastrucci (Sevilla, 1878-1967) “una Imagen Dolorosa / como la Hiniesta”. Su precio fue de 2.000 pesetas, entregándose por adelantado la mitad de esa cantidad.1 Esos son los datos que constan en el libro de cuentas del imaginero y, hasta la fecha, la única referencia documental del origen de Nuestra Señora del Pasmo de Bollullos par del Condado (Huelva).2 El resultado, inspirado en la Dolorosa de la Iglesia parroquial de San Julián de Sevilla, no pudo ser más personal y satisfactorio. Como se sabe, una de las grandes aportaciones de Castillo Lastrucci a la imaginería pasionista, mariana en este caso, es la denominada Dolorosa castiza. Se trata de una imagen de candelero para vestir, que, con pequeños matices, mantiene la iconografía tradicional del tema. En el rostro, no exento de cierta idealización, se presienten las bellas facciones de las jóvenes sevillanas, de profundos y grandes ojos negros, de carnaciones trigueñas y de cabellera endrina. Como peculiaridades propias del escultor se distinguen el empleo de un sólo diente en el centro de la encía superior, en lugar de las dos lógicas paletas; y las cinco lágrimas cristalinas que surcan sus mejillas, número alusivo a las llagas de Cristo y a la voluntad divina.3 Ambas características estaban presentes en la imagen de Nuestra Señora del Pasmo. Las lágrimas permanecen –tres en su mejilla derecha, dos en la izquierda–, pero el empleo del único diente fue modificado por Francisco Berlanga de Ávila en 1986, quien asimismo realizó el candelero que lleva actualmente. Y lo más importante: transformó la posición de la cabeza, haciéndola mirar hacia el frente. Sin embargo, la fisonomía del rostro no se vio perturbada más que en la encarnadura, que fue nuevamente policromada tras la actuación anterior de Francisco Joaquín Moreno Daza en 1984. En los años que median entre ambas intervenciones, Rafael Barbero Medina le hizo nuevas manos. A pesar de las restauraciones, dicho simulacro pertenece, plásticamente y de manera inconfundible, al estilo y a la técnica de Castillo Lastrucci, quien lo firma en la espalda: “A. Castillo”. Es su única obra con esta advocación. Se trata, lógicamente, de una imagen de candelero para vestir, de 1,62 m. de alto. Su plástica entronca perfectamente dentro de las formas artísticas propias del quehacer profesional, en esta ocasión marianas, del insigne artista. Usos y estilo que permanecieron fieles en 1.- GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús, Antonio Castillo Lastrucci, Ediciones Tartessos, Sevilla, 2009, tomo II, p. 67. 2.- (A)rchivo (P)articular de José (P)érez (D)elgado de (S)evilla, Libro de cuentas de Antonio Castillo Lastrucci, f. 11r. Antes del 6 de octubre de 1937. Dada la amistad de ambos individuos, es posible que no fuese necesaria la realización de ningún contrato. Sobre todo, tras las relaciones por la contratación de Nuestro Padre Jesús Nazareno de esta hermandad, en diciembre de 1936 (A.P.P.D.S., Libro de cuentas de Antonio Castillo Lastrucci, ff. 1r y 6r. Diciembre de 1936. El precio de Jesús con la cruz al hombro fue de 2.000 pesetas, 500 de ellas a cuenta. En el archivo de la cofradía se conserva el recibo del final del pago, manuscrito por Castillo Lastrucci. Archivo de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Bollullos par del Condado, Recibo de finalización del pago por la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, 19 de marzo de 1937: “He recibido del Señor Don Liborio / Acosta Carrera, la cantidad de Pesetas /3 mil, final de pago de la Imagen de / nuestro padre Jesús, según Contrato. / Antonio Castillo (rúbrica) /6 Ptas 1.000 X /Marzo 19. 1937”). 3.- TOBAJA VILLEGAS, Manuel, “Antonio Castillo Lastrucci, escultor e imaginero sevillano”, en Revista Retablo, n.º 4, Sevilla, 1990, pp. 26-28; FERGUSON, George, Signos y símbolos en el arte cristiano, Buenos Aires, 1956, p. 225; y MORALES Y MARÍN, José Luis, Diccionario de iconología y simbología, Taurus Ediciones, Madrid, 1986, p. 97.

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el escultor desde los primeros años imagineros, en la década de los veinte del Novecientos, hasta su fallecimiento a la edad de ochenta y nueve años. No obstante, esta efigie se aleja de la estética puramente juvenil que caracterizó a sus Dolorosas, ya que las facciones de la Virgen del Pasmo son más maduras, sus rasgos no son premeditadamente aniñados. Se trata de una representación rotunda y al mismo tiempo refinada de su rostro. Una interpretación próxima a la idea de Señora, de Virgen Madre y de Madre de Dios y de los hombres. De este modo, su imagen se acerca a la de la verdadera edad de María en el momento de la muerte de su Hijo. Esta circunstancia era conocida por el propio Castillo Lastrucci, quien, en la mayoría de sus simulacros marianos, decidió rejuvenecer el rostro de María. Así se lo aclaró el propio escultor a su primer biógrafo Ricardo Rufino, pues en una ocasión éste le recordó que los imagineros de Castilla, como el inmenso Gregorio Hernández y Juan de Juni, eran más fieles a la lógica, representando a la Virgen, que los imagineros andaluces, como Montañés, Alonso Cano, Pedro Roldán y tantos más, ya que los castellanos tallaban a la Madre de Jesús con la edad natural, y los del Sur la interpretaban demasiado joven. El imaginero le respondió de inmediato, diciendo que la Virgen María no era una mujer corriente, era la designada por Dios para dar al mundo, sin mancha, a Jesús, ¿qué tiene de extraño que los imagineros andaluces, interpretando fielmente a la Iglesia, tallaran Vírgenes de veinte años? Yo, al presentarse la ocasión de gubiar una Dolorosa, tuve esto que se puede denominar la razón de la sinrazón, muy en cuenta, y seguí el criterio de nuestros imagineros.4 Fue una característica que el escultor mantuvo durante toda su carrera. Pero, yendo más allá de las connotaciones puramente realistas o fidedignas, esta particularidad de Nuestra Señora del Pasmo conlleva un fuerte y profundo concepto teológico en torno a la presencia y al papel de la Virgen en la Pasión de Jesús y en la historia del cristianismo. Algo que ha sido motivo de reflexión de teólogos, filósofos, artistas y poetas a lo largo de los siglos. Antes de que Miguel Ángel esculpiera, entre 1498 y 1499, a la Virgen con rostro de niña en el grupo de La Pietà del Vaticano, Dante, en la segunda década del siglo XIV, escribía lo siguiente: Vergine Madre, figlia del tuo figlio, / umile e alta più che creatura, / termine fisso d’eterno consiglio... (Virgen Madre, hija de tu hijo, / la más humilde y alta de las criaturas, / término fijo de la eterna voluntad...).5 4.- RUFINO, Ricardo, “El imaginero Castillo Lastrucci”, en Archivo Hispalense, tomo 44, n.º 140, Sevilla, 1966, p. 95. 5.- ALIGHIERI, Dante, La Divina Commedia, Paradiso, Canto trigésimo tercero, vv. 1-3, Rusconi Libri, Rimini, 2003, p. 612.

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Con esta bellísima oración, comienzo de un himno a María pronunciado por San Bernardo al final de La Divina Commedia, el poeta engloba la doble condición de María: la de ser virgen y madre y la de, a su vez, ser madre e hija. Una expresión contradictoria y al mismo tiempo paradójica. Una afirmación que encierra en la Madre de Dios el misterio de la divinidad, de la religión cristiana y de la propia condición humana. Precisamente, en ese punto intermedio entre lo terrenal y lo celestial, lo eterno y lo perecedero, se encuentra la imagen de María, su rostro, de edad madura aunque indefinida. Así lo interpreta Castillo Lastrucci en la Virgen de Bollullos par del Condado, según sus propios ideales estéticos, sentimentales y religiosos: Mi arte lo defino yo con brevedad: tomar del modelo vivo lo esencialmente humano y, luego, divinizar la expresión. Porque, vamos a ver, si yo, para tallar una Virgen, me limito a tomar de una mujer, por muy bella que sea, su forma carnal, si soy diestro en el arte habré tallado, habré conseguido seguramente una buena escultura. Pero la Virgen que nos canta deliciosamente la Iglesia, esa no aparece en la obra, ya que no puede haber una mujer, por perfecta que sea, que se asemeje a la Madre del Redentor, físicamente hablando ¿no es eso? Yo, hombre de fe, veo y presiento, a mi modo, a la Virgen y cuando he sacado el máximo partido, al modelo, me abstraigo y empiezo a luchar por dar con las gubias la expresión ideal que yo he sentido. Esa es, en mi opinión, la obra capital de todo imaginero. Se puede ser un magnífico escultor y no sentir la imaginería religiosa. Claro es que para ser un magnífico imaginero, forzosamente hay que ser antes un buen escultor. En este extremo tan delicado, opino que los imagineros andaluces del Siglo de Oro eran muy superiores a los del resto de España.6 Para ello, el escultor e imaginero sevillano hubo de inspirarse en el propio Pasmo de María, uno de los momentos de mayor aflicción de la vida de la Virgen. El dolor que padeció se fue anunciando mucho antes, ya en la Presentación al Templo de su Hijo, cuando el sacerdote Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: “He aquí que este niño está destinado para ser caída y resurgimiento de muchos en Israel; será signo de contradicción y una espada atravesará tu alma, para que sean descubiertos los pensamientos de muchos corazones” (Lc. 2, 34-35). 6.- Reproducido en GARCÍA GUILLÉN, José Luis, Coín y la Vera Cruz. Prolegómenos históricos, Excmo. Ayuntamiento de Coín, Málaga, 2006, p. 121.

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O, incluso, premonitoriamente, en la Anunciación, al aceptar la voluntad de Dios, dando a luz a su Hijo como sacrificio redentor de los pecados del mundo. Así lo reflejó con toda agudeza Federico García Lorca, convirtiendo un momento de gozo familiar y popular, como es el nacimiento de un niño, en una alusión a su futura sangre derramada. El arcángel más agitanado de todo el Romancero Gitano, San Gabriel, invoca a María dicendo: Dios te salve, Anunciación, / bien lunada y mal vestida. / Tu niño tendrá en el pecho / un lunar y tres heridas. Y, más adelante: El niño canta en el seno / de Anunciación sorprendida. / Tres balas de almendra verde / tiemblan en su vocecita.7 La advocación del Pasmo proviene de los relatos apócrifos de la Pasión. Las Actas de Pilato narran cómo, en la mañana del viernes, María fue informada por el apóstol Juan del trágico cariz que tomaban los acontecimientos: que su hijo había sido apresado, condenado en juicio inicuo y sentenciado a muerte. Es más, que ya caminaba, cargado con la cruz hacia el lugar de la ejecución. De inmediato, casi sin acabar de oír la misiva del joven discípulo, corrió acompañada por Marta, María Magdalena y Salomé, hacia la calle de la Amargura. Al encontrarse con Jesús, abrumado por el peso del madero y coronado de espinas, cayó desmayada. Cuando se reanimó prorrumpió en estremecedoras exclamaciones de dolor. Los judíos, al ver tan desgarradora escena, quisieron alejarla, pero Ella permaneció firme junto a su Hijo.8 Al principiar el siglo XIII se fijó la tradición y se levantó una iglesia en el sitio del encuentro, bajo el título de Nuestra Señora del Pasmo. Litúrgicamente llegó a celebrarse la conmemoración del Espasmo o Martirio de la Virgen María, concedida Iglesia del Pasmo de Jerusalén. por Paulo V a la Religión de la Anunciata, el lunes siguiente a la domínica de Pasión. Sin embargo, posteriormente, la teología rechazó que la Virgen sufriera tal síncope.9 De este modo, Castillo Lastrucci consiguió representar de manera personal, en el rostro afligido de Nuestra Señora del Pasmo, el misterio de la belleza divina en el dolor humano. Sin aparente dificultad, el escultor logró reflejar la hermosura en la imagen de María quien, no obstante, por ser umile e alta più che creatura, padeció el privilegio y el tormento de su condición de Vergine, de Madre y de figlia del suo figlio. Jesús Rojas-Marcos González Profesor de Historia del Arte.

7.- GARCÍA LORCA, Federico, Romancero gitano, San Gabriel (Sevilla), II, vv. 51-54 y 63-66, Cátedra, Madrid, 25.ª edición, 2007, p. 259. 8.- Actas de Pilato o Evangelio de Nicodemo. Recensión SANTOS OTERO, Aurelio de, Los Evangelios Apócrifos, p. 447, nota 35. 9.- ORTIZ MUÑOZ, Luis, Cristo. Su proceso y su Muerte (María), Madrid, 1976, pp. 193-198. Gracias a ello, proliferó la representación de la calle de la Amargura, donde María y San Juan Evangelista aparecen itinerantes, en Sacra Conversazione, indicándole el Discípulo Amado con el dedo el camino a seguir.

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GRUPO JOVEN “SERVITE DOMINE IN LAETICIA” He querido titular mi primera colaboración en nuestro Boletín con el lema de nuestro Grupo Joven, que aparece bordado en nuestro Guión y cuyo significado es “Servir al Señor con alegría”. Porque ese sentimiento, la alegría, es el que impregna toda nuestra actividad en el seno de la Hermandad. Antes de entrar a formar parte del Grupo Joven fueron muchos los momentos en los que quería estar con el Señor y no podía. Tenía que conformarme, como tantísimos hermanos y devotos, con esperar ansioso la llegada del viernes para ir a visitarlo a su “Casa”, o como a mí me gusta llamarla, “El Jesús”. Me confortaba estar con Padre Jesús esos momentos en los que Él nos regala esa mirada, dulce y melancólica a la vez, que nos consuela y nos da fuerzas. Pero yo necesitaba tenerlo más cerca… Mi ingreso en esta Hermandad fue con escasos tres meses. Mis padres me hicieron hermano y realicé mi primera estación de penitencia con ocho meses, el Domingo de Ramos de 1996, acompañando a nuestro Señor en la Borriquita. Mi infancia transcurrió a su lado; pero la Madrugada del Viernes Santo del año 2004 sucedió algo que cambiaría mi vida para siempre. Esa noche oscura y silenciosa fui por primera vez a ver al Señor con mis padres y mi hermana pequeña, y viví una de las experiencias que más me han impresionado. Sonaron las cinco campanadas, crujió el cerrojo de la puerta y comenzó a salir un negro cortejo de nazarenos ausentes. El silencio se hizo música cuando Él, Padre Jesús Nazareno, con su cruz al hombro, salió a bendecir a todo el pueblo de Bollullos sobre un monte de claveles rojos. Su mirada era más penetrante así, tan sólo iluminada por cuatro faroles de cera tiniebla que a su paso dejaban en el frío adoquinado de la calle Pérez y Vacas un reguero de gotas que parecían lágrimas de su Madre, María Santísima del Pasmo, que lloraba tras sus pasos. En el momento en que Jesús Nazareno pasó frente a mí, me quede absorto, mientras percibía el aroma del incienso que inundaba la calle. Fue entonces, en esas décimas de segundo, cuando me volví para decirle a mi madre mientras la abrazaba: “¡Mamá, el año que viene quiero ser nazareno de Jesús!”.

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Pasó el tiempo, y aunque las personas olvidamos pronto lo que prometemos, Él no se olvidó de lo que yo le ofrecí aquella Madrugada, por eso hizo que mi amigo Antonio José me animase a formar parte del Grupo Joven de la Hermandad de Jesús. Desde aquel 3 de Septiembre de 2004 -nunca olvidaré ese día- pertenezco a nuestro Grupo Joven. Empecé siendo un miembro más -como ahora, uno más- sin cargo, pero poco a poco me comenzaron a encomendar responsabilidades hasta que llegué a ocupar su presidencia. Aunque eso no es nada importante; lo que importa de verdad es que ahora tengo muchos amigos con los que comparto mis creencias y devociones. Junto a ellos he vivido momentos de esfuerzo y de gozo, de sacrificio y de alegría. Porque no todo es trabajo; también hemos conocido a infinidad de otros jóvenes cofrades, tanto de Bollullos, como de otros pueblos y ciudades, con los que hemos celebrado convivencias, hemos aprendido muchas cosas juntos y hemos pasado muy buenos ratos. Juntos hemos sufrido y hemos disfrutado. Y a mí en particular, el hecho de pertenecer a nuestro Grupo Joven me ha permitido estar en muchísimas ocasiones más cerca del Señor... Por todo eso, animo desde aquí a todos los jóvenes de Bollullos que tengan el deseo de pertenecer al Grupo Joven de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno a que se pongan en contacto con nosotros. Serán bienvenidos. Gracias. Carlos Albarrán García Presidente del Grupo Joven

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Meterse de lleno en la vida de la Hermandad Nubes de incienso, notas de oboes y clarinetes, tambores, olor a cera quemada, calles iluminadas por la llama de los cirios, reflejos del sol en la plata y el oro, tramos y tramos de nazarenos, aroma de azahar por todas partes, sarga, esparto, ruán, merino y terciopelo, silencio en la noche, rachear de alpargatas, revirás costaleras, saetas desgarradoras, torrijas, pescaíto frito y caramelos. El escalofrío que recorre mi cuerpo cada vez que el Hermano Mayor pronuncia “¡Adelante la Cruz de Guía!”. Sentir que podría caminar durante días, siempre y cuando estuviera acompañada de mi Señor; a pesar del cansancio, del hambre o la sed. Las lágrimas que se resbalan por mis mejillas cuando veo entrar a mi Virgen la mañana del Viernes Santo al son de “La Madrugá”, porque todo por lo que había estado esperando desaparece ante mis ojos. Para mí eso era la Semana Santa. Cuando terminaba me veía inmersa en un infinito desierto de espera. Me veía incluso algo perdida. Sabía que tenía que encontrar algo que le diera color a mi día a día, porque me aburría constantemente y hacía las cosas por tener que hacerlas, sin motivación alguna. Sólo esperaba a que llegara el verano, cuando éste terminaba esperaba a la Navidad, y cuando ésta finalizaba ardía en deseos de avanzar hasta el Viernes de Dolores. Cuando pasó la Semana Mayor de 2012, mi padre nos propuso a mi hermana Carlota y a mí entrar en el Grupo Joven de la Hermandad. Yo no me atreví, porque pensaba que ellos ya se conocían, y que no terminaría de encajar. Sin embargo Carlota se animó y al cabo de unos meses acabó por convencerme. Tuve suerte de entrar en un momento de gran actividad. Quedábamos todos los fines de semana para preparar el 75AJ. Fue ese hecho el que me abrió los ojos. Me volví adicta a la vida de Hermandad. Necesitaba una pequeña dosis cada semana y gracias a Dios la tenía. Estaba a gusto en la Capilla. No me importaba pasar la mayor parte de mis sábados, viernes o domingos ayudando en lo que fuera necesario. Es más, precisaba de la Hermandad más de lo que ella precisaba de mi ayuda. Así fue cómo le encontré el verdadero sentido a esa frase tan común entre cofrades “La Semana Santa no tiene fecha concreta. La Semana Santa es todo el año.” Y también cómo le encontré su verdadero sentido. No es sólo celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo; ni basta con rendir culto a Dios y a su Madre en sus advocaciones de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Pasmo. Todo lo anterior es muy importante. No obstante hay veces que olvidamos ciertos detalles, como seguir Su Palabra ayudando a los más pobres realizando obras de Piedad y Caridad, ayudar en el proceso de evangelización con muestras de fe e inspirar nuestra conducta en las normas de humildad, sencillez y caridad cristiana. Eso es, en conjunto con lo primero, el verdadero significado de la Semana Santa; tanto lo que vemos y sentimos, como la manera en la que debemos actuar en los 365 días que tiene el año. Pero para descubrirlo hay que ir más allá de esa Semana: hay que meterse en el seno de la vida de la Hermandad. Cecilia Rivas Del Grupo Joven

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Del Pregón al Costalero Seguramente, la cuadrilla de María Santísima del Pasmo no es la mejor del mundo. Lo que sí que les puedo decir, es que nuestra Virgen es una Estrella que se nos ha metido a todos en el pecho, y que se pone toda la voluntad para llevarla a todos ustedes, de la forma más preciosa, dando testimonio de lo que la queremos. Bajo el paso hay 30 hermanos costaleros con diferente edad, estatura, formación y forma de pensar, pero un sólo corazón. Te preocupas más por el sufrimiento del Hermano que tienes junto a ti en el palo, que por el tuyo propio. Si percibes que tiembla, o le oyes jadear, intentas llevar tus kilos y los que puedas de los suyos, como si empujando para arriba lo estuvieras llevando en brazos. Otro día será él, el que te ayude generosamente. Porque estás para lo que se te ordene, para lo que se te pida. El paso intentará con su peso doblegarte. Si tienes que echar el resto; lo echas, pero lo que nunca haces, es agacharte. Una de las mayores satisfacciones es poder ver las caras de amor de las personas, que mirando a la Virgen, parecen iluminadas, se santiguan y rezan entre dientes con verdadera devoción. Le están hablando cómo cada uno sabe hablarle, cómo a Ella le gusta, cómo si quisieran cogerla de la mano y acompañarla para que no se pierda por nuestras calles. La Virgen ha sacado de cada costalero lo mejor que tiene; compañerismo, solidaridad, humildad, entrega, pero este esfuerzo, estos sarmientos, tienen que concienciarte de que esto sólo ha sido una noche, que la humanidad debe alargarse trescientos sesenta y cinco días, hasta la próxima Madrugá, para dar frutos en todos los que nos rodean. A nosotros se nos olvidará, nuestras acciones también se olvidarán, pero todo el bien que hagamos se quedará y producirá más bien. A los que os he enseñado poco y de los que he aprendido mucho. A los que siempre llegáis hasta el final… conmigo. A los que me habéis acompañado en el camino. A los que sin ser míos os siento conmigo. A los que quiero y me quieren. A mis cuadrillas de la Madrugá y de la Borriquita. A vosotros, Hermanos Costaleros. Pedro Neble Hasta Jueves 8 de Marzo de 2012 Pregón al Costalero Capilla de Jesús

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Orgullosa de su Hermandad Te miraba durante tu Función Principal de este año y te veía, ante todo guapísima, pero también te veía algo nerviosa, incómoda, distinta… Como tantas veces hemos hablado, Tú estás en la Hermandad y en tu Casa -el Cielo- en un segundo lugar, acompañando siempre a Tu Hijo, Dios. Ese es tu papel y te gusta que así sea. Este año has estado disfrutando como todos nosotros de la celebración que la Hermandad ha realizado con motivo de los 75 años que Jesús está en el Jesús, y estás muy contenta por todos los actos que se han celebrado. Pero te vi lo nerviosa que estabas, cuando por fin llegamos el último día del Triduo itinerante, después de estar tres días sin Tu Hijo, Jesús; y también te vi con cara de alegría cuando lo viste salir esplendoroso, en el paso dorado. Impresionante. Y al poco tiempo de un día histórico para Bollullos, como fue el de la Pontifical y Procesión Extraordinaria de Tu Hijo, Jesús, estabas nerviosa porque sabías que ya todas las miradas se dirigen a Ti. Y Tú y yo recordamos que de los 75 años que cumplirás el próximo entre nosotros, en Bollullos, 52 hemos estado muy cerca, y los últimos 32 hemos vivido como pasabas de estar en un segundo plano hasta que, siempre acompañando a Jesús, tu Hermandad ha sabido cada vez más darte el sitio que mereces. La celebración de tu 75 Aniversario será una continuación de todo lo bien que hasta ahora se ha celebrado, y reinarás en Bollullos durante todo el próximo año. Son muchas las personas que durante muchos años han luchado para que Tú, Pasmo de mi corazón, tengas tu lugar de Madre de Dios en la Hermandad. Lógicamente, entre esas personas está tu cuadrilla de hermanos costaleros y esos casi 250 hombres que la han conformado durante estos 32 años. Fuiste la primera Virgen bollullera en pasearse por Bollullos a hombros de una cuadrilla de hermanos costaleros, que desde siempre se ha impregnado de tu carácter elegante y discreto, y se ha formado escuela dentro del mundo del costal en Bollullos. Ahora, cuando ya ha acabado Tu Función Principal, recuerdas conmigo a aquellos primeros “valientes” que sin tener ni idea de cómo había que ponerse un costal confiaron en alguien como yo, su amigo con solo 20 añitos, que por entonces tampoco tenía mucha idea ni del costal ni de cómo dirigir a una cuadrilla, pero conformamos aquella ya histórica cuadrilla de hermanos costaleros. Y repasamos a tantas y tantas caras de hombres buenos que han ido pasando por las trabajaderas de tu paso y que han dejado cada uno de ellos su impronta, su amistad, su fe y su bondad, para ir dando paso a otros más jóvenes. Y te alegras cuando aparece algún antiguo costalero junto a su hijo para que siga sus pasos dentro de nuestra cuadrilla. Ya van uniéndose estos jóvenes a otros costaleros veteranísimos (bendito seas, primo Miguel) y a otros no tan veteranos, pero que pronto se impregnan del espíritu de la cuadrilla y hace que día a día ésta vaya fortaleciéndose. Tú nunca tuviste miedos, ni dudas, sobre tu cuadrilla de costaleros. Ni cuando éramos novatos y suplíamos la falta de conocimientos con fe y corazón, ni cuando hemos

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sido pocos y subiendo por el barrio te miraba y me decías que no tocaran tantas marchas que en las trabajaderas había pocos costaleros y ya estaban muy cansados. Pero cada vez que yo levantaba el faldón y les miraba a las caras a tus valientes costaleros, sudorosos, cansados, abatidos por el trabajo bien realizado durante toda la Estación de Penitencia, ellos solo me decían “Más, nuestra Virgen del Pasmo se merece más”. Y levantaban Tu paso al cielo como si toda una legión de costaleros estuviera a tus plantas y de nuevo sonaba la marcha para que Tú lucieras en aquellas mañanas de Viernes Santo. Tampoco has tenido dudas cuando se han producido los relevos de capataz, y así me lo dijiste aquel lejano día que fui a consultártelo y ayudaste a Mae, Juan Luis y Jose Mari a que la cuadrilla siguiera creciendo. Y así me lo dijiste hace dos años cuando de nuevo fui a verte para contarte que lo importante es la cuadrilla y que aunque yo he estado, estoy y siempre estaré a tu lado y al lado de la cuadrilla, creí que era el momento del relevo en el martillo y sin dudarlo me dijiste “Siempre de frente, adelante”. Y así se produjo el relevo y por supuesto la cuadrilla creció y este año, por fin, has paseado por Bollullos orgullosa con tu capataz, Ángel; nuevo en esa tarea, pero que sale de lo más profundo del sentimiento de tu cuadrilla y es poseedor de lo más íntimo del latir de tus hombres “de abajo” y apoyado por una cuadrilla con más fuerza y más corazón que nunca y así será siempre. Por último me recuerdas, y casi me pides perdón, por tener más cerca de Ti a un nuevo costalero. Si nos ha dolido a todos y en cada momento que te has llevado hacia el Cielo a uno de los nuestros, y así fue cuando nos dejaron Nicolás, Dioni Ortiz, Manolo Oliveros, Rafa Clemente y José Luis Carrellán, todos ellos buenas personas y magníficos costaleros a los que tenemos siempre presentes y a los que a veces parece que se ven entre las trabajaderas en la penumbra de los ensayos, sabes que esta vez al llevarte junto a Ti a Pablo Carrellán, te has llevado a un ángel. Lo ha sido aquí los 21 años que ha estado entre nosotros y ahora seguirá siendo un ángel junto a Ti, en el Cielo. Cuídalo.

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Y me despido de Ti cuando ya las luces del Jesús se van apagando pero sigue oliendo a Cielo en este Octubre de inciensos recordando lo que me has dicho hoy: “Estoy orgullosa de mi Hermandad”. Yo también, María. Y cuando ya he salido del Jesús me pasan por la cabeza una serie de imágenes de forma veloz y continua. Y te veo, Pasmo, en el antiguo paso de los 8 varales y las flores de plástico, con la saya vieja y raída. Te veo con aquella encarnadura pálida y con aquellas manos que no te merecías, y te veo fuera de tu altar, metida en el altar actual de San Juan, donde no cabías, y te veo sin cultos, olvidada, y te veo sin respiraderos en tu paso, con la tela metálica. Y te veo con el palio pintado, con sus 5000 bolitas forradas por manos bollulleras, y te veo cómo sin pedir nunca nada, Tu Hermandad ha sabido darte el lugar que te mereces. Hoy te he visto en el Altar Mayor, presidiendo el Jesús y rodeada de tu Hermandad, de tu Grupo Joven, y te veré dentro de unos meses paseando por Bollullos, y sobre Ti, un palio bordado por tus mujeres que durante los últimos diez años han ido dando puntada sobre puntada, tarde tras tarde, hasta casi tenerlo terminado para la Procesión Extraordinaria. Y sin volver la cabeza hacia atrás te dejo sabedor de lo orgullosa que estás de Tu Hermandad. Gracias María Santísima del Pasmo, por ser como eres y darnos siempre ejemplo de elegancia y discreción. Gracias por ser la Madre de Jesús en el Jesús y Madre de Dios en el Cielo y por ser nuestra Madre. Juan carlos Ortega Mateo 26 de Octubre de 2012

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De nuestro archivo

A単o 1938.

A単o 1981.

A単o 1999.

En la actualidad.

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Hermandad de “El Silencio” María Santísima de la Concepción y el Voto Concepcionista Continuamos con esta ya tradicional serie de artículos sobre esta querida Archicofradía sevillana, de la que nuestra Hermandad es Agregada. En esta ocasión hablaremos de su Imagen mariana titular, la Santísima Virgen de la Concepción, sus preseas y el Voto Concepcionista. María Santísima de la Concepción es Imagen de candelero para vestir, obra del escultor Sebastián Santos Rojas, adquirida por la Hermandad en 1954 para sustituir a otra muy antigua, tallada por Cristóbal Ramos, que había sufrido graves deterioros con el paso del tiempo. Fue bendecida ese mismo año por el canónigo de la Santa Iglesia Catedral D. José Sebastián y Bandarán. Sus ricas vestiduras de terciopelo de seda bordadas en oro fino, así como el techo de palio y faldones del paso en que procesiona en la Madrugada del Viernes Santo, fueron confeccionadas en los talleres de Hijos de Miguel Olmo. Los bordados pertenecen al estilo barroco, con aditamentos de motivos mudéjares. Los dibujos fueron originales de la hermana de la Archicofradía Doña Herminia Álvarez Udell. El paso de palio, ejecutado en plata de ley labrada con incrustaciones de pedrería fina y apliques de plata dorada, pertenece al estilo latinobizantino, con elementos románicos, y es obra del célebre orfebre sevillano, hermano de la Archicofradía, Cayetano González. Se inspira para su crestería, con escenas de la vida de la Virgen, en la Catedral de San Marcos de Venecia, y fue realizado en 1930. En el frontal del paro aparecen relicarios, con sus correspondientes auténticas, del Hilo del Velo de la Santísima Virgen, de San Felicísimo, de San Aristón, de San Antonio María Claret y de la Piedra de la Gruta de Nazaret. Otras preseas destacables son la corona, en plata de ley sobredorada, de estilo dieciochesco, obra

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de Jesús Domínguez, de 1955. Y la peana, también de plata de ley, labrada en 1688. El exorno floral de este paso lo compone únicamente la flor de azahar, que se reparte a los hermanos y fieles que asisten a la conocida como “Misa de los Azahares”, el Domingo de Resurrección. La Santísima Virgen aparece en la Estación de Penitencia acompañada por una Imagen de San Juan Evangelista, talla antigua, retocada y modificada en la segunda mitad del XVIII por el citado Cristóbal Ramos, componiendo ambos lo que en arte se conoce como “Sacra Conversación”. El 29 de septiembre de 1615, por iniciativa de su Hermano Mayor, D. Tomás Pérez, la Hermandad se convierte en la primera congragación en realizar solemne Voto y Juramento de creer, proclamar y defender, hasta derramar su sangre, si preciso fuere, que María Santísima, Madre de Dios y Señora Nuestra, fue concebida sin mancha de pecado original. Este dato es muy significativo, ya que hasta el 8 de Diciembre de 1854 no se reconoce oficialmente este Dogma, al proclamarse la bula por parte de S. S. el Papa Pío IX, 239 años después de que lo hiciera “El Silencio”. Esto queda plasmado en el cortejo de la Archicofradía mediante tres de sus más representativas insignias, portadas solemnemente por tres hermanos nazarenos: la bandera blanca, el cirio votivo encendido y la espada desnuda, simbolizando el voto de sangre emitido. En próximos números de nuestro boletín mostraremos más singularidades de la Madre y Maestra de las Cofradías. La Redacción

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Túnicas de cola y sandalias de cuero. Recuperación de nuestras señas de identidad. Sevilla. Despertar del alba del 14 de Abril de 1356. Desde la ermita de San Antón se lleva a cabo una procesión formada por los hermanos de la Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Sevilla, fundada unos lustros antes, en 1340, y dirigiéndose en completo y riguroso silencio hacia la ermita de San Lázaro, extramuros de la Macarena. Estos cofrades forman filas uniformadas vistiendo túnicas de angeo de color morado, sin brillo, tosca soga de esparto ceñida a la cintura y el rostro cubierto por una cabellera de cáñamo que sujetaba a las sienes una corona de espinas, cargando con pesadas cruces y descalzos, emulando este atuendo al de Jesús Nazareno, lo que les dio el nombre de nazarenos, y no tratándose de una procesión de disciplinantes, sino de una hermandad de rigurosa penitencia, siendo el génesis de las procesiones que conocemos hoy día. Años más tarde se principia a usar una especie de antifaz, cubrerostro o capirote, denominado capuz, aunque no es hasta 1586 cuando se atavía el capirote actual, el cual se basa en un armazón revestido del antifaz, y que se comienza a usar simulando el que portaban, por pena de sambenito, los conversos judaizantes durante la Inquisición del s.XV.

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Las túnicas, influenciadas por la loba o sotana propia de nobles y clérigos de la Edad Media, que en color negro se usaba como prenda de luto, y por la sotana de paño negro, cerrada y con larga cola, adoptan las colas para obtener así una mayor luctuosidad en los cortejos penitenciales. En sus comienzos, las colas, se llevaron arrastrando durante la estación de penitencia, pero poco después comenzaron a procesionar recogidas sobre el antebrazo, y por último algunas hermandades la recogieron con el esparto. Los colores usados por estas túnicas de cola, con anterioridad al s.XIX, eran exclusivamente el negro, el morado y el blanco, pero llegado este siglo se introducen nuevos colores a la gama usada para confeccionar túnicas, siendo los primeros en engrosar la nómina los colores verde y celeste, además, se adoptan tras la Invasión Francesa el uso de medias y zapatos con hebilla. Se mantuvieron como única corriente este tipo de túnicas hasta mediados del s. XIX, momento en que aparece una nueva variante de túnica: la túnica de capa, siendo la primera hermandad en adoptar este nuevo traje de regla la hermandad de La Quinta Angustia de Sevilla, que incorporó a su túnica una capa larga color crema, probablemente debido a la vinculación


humillaciones penitenciales los días de la Semana Santa.

de esta Hermandad con la Orden del Carmelo, ya que los carmelitas usaban también este atuendo. Este nuevo tipo de túnica, conjunto con la antiquísima túnica de cola, conforman las dos únicas corrientes existentes hasta nuestros días. Poco después, en 1886, se incorpora el terciopelo al hábito de los nazarenos, siendo la Hermandad de La Carretería de Sevilla la primera en hacerlo así, y algunos años más tarde aparece la llamada túnica “Juanmanuelina”, diseñada por el insigne bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda para la Hermandad de La Macarena, cuya creación se basaba en aunar la túnica de capa y el uso del terciopelo para confeccionar la misma, además del uso de un capirote de menor altura. En nuestra Hermandad, como en tantas otras, los efectos de la barbarie del 1936 acabaron con la mayor parte del archivo histórico, sin embargo, se cuenta que la Capilla ya existía en su emplazamiento actual en el s.XVII y a ella acudían los disciplinantes en

Desde el momento en el que nuestra Hermandad goza de autonomía económica para afrontar la tarea de formar una Cofradía de Penitencia y hasta 1936, nuestros hermanos nazarenos vestían todos túnicas de cola con fajín de esparto, las cuales eran las únicas existentes ya que por aquellos entonces aún no habían aparecido las túnicas de capa, y tanto en el cuerpo de nazarenos del Señor como en el de la Santísima Virgen la túnica era de color blanco con antifaz morado, colores propios de las cofradías antiguas, con especial significación del morado por motivo doble, por una parte por ser color propio de señal de luto conjunto con el negro ,y por otra, por ser el color adoptado por la mayor parte de las hermandades cuyo titular es Jesús Nazareno con motivo de ser el principal color usado en las túnicas de dichas imágenes. Además de esto, los hermanos nazarenos de nuestra Hermandad llevaban las colas de sus túnicas arrastrando en señal de duelo, costumbre muy antigua, y que además simbolizaba que el penitente arrastraba en esa cola sus culpas y pecados, impregnado de inmundicias de las calles por las que transitaba, aunque hoy día se encuentra casi erradicada. Tras la catástrofe de 1936, y una vez reorganizada nuestra cofradía, se vuelve e vestir esa misma túnica, aunque no duraría mucho en cambiar, ya que por aquellos años entra a formar parte de la Junta de Gobierno un destacado personaje, D. José Muñoz de Morales Gil, natural de Sevilla, hermano del Gran Poder y conocido popularmente como Pepe “El de Las Sevillanas”, quien llegó a ocupar el cargo de Alcalde de nuestro pueblo, y que mediaría e instauraría un

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nuevo hábito entre nuestros hermanos nazarenos, adoptando en el cuerpo de nazarenos del Señor la túnica de cola, de color negro, tanto en la túnica como en el antifaz, y ceñida por ancho esparto, propia, entre otras hermandades, de su hermandad de Sevilla, recogiéndose la cola sobre el cinturón de esparto y vistiéndose sandalias negras, propias de las hermandades austeras. Los nazarenos que acompañaban a la Virgen no se vieron afectados por este nuevo hábito, siguieron vistiendo túnica blanca de cola con antifaz morado y llevando sus colas arrastrando en señal de duelo, pero sí que calzaban sandalias negras. Desafortunadamente, las colas de las túnicas desaparecieron en los nazarenos del Señor, debido a que al llevarse recogidas sobre el esparto apenas se veían y se consideraron en su momento de poca importancia, decidiéndose su eliminación de forma paulatina. Entre los nazarenos de la Santísima Virgen se mantuvieron las colas hasta los años ochenta, pero por desgracia se erradicaron alegando el incivismo del público que asistía a ver la

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cofradía, que las pisaba y arrojaba basura sobre ellas, decidiéndose cortarlas en lugar de llevarlas recogidas. También se adopta como calzado la alpargata de esparto, en imitación a las que por aquellos entonces llevaban los hermanos costaleros, y desapareciendo tristemente el uso de las sandalias. De esta forma, nuestra Hermandad pasa a estar fuera de las dos únicas corrientes existentes de túnicas de nazareno, no siendo las que usamos ni túnicas de cola ni túnicas de capa. Desde hace pocos años y con objeto de que no se perdiese esta bella tradición se volvió a instaurar la túnica de cola entre los hermanos nazarenos manigueteros del paso de la Santísima Virgen, llevándolas recogidas al antebrazo. Ahora es intención de la actual


Junta de Gobierno recuperar este tipo de túnica, con objeto de volver a enmarcar a nuestra cofradía en una de las dos corrientes existentes, la de las túnicas de cola, devolviéndonos esta seña de identidad propia de las cofradías antiguas y de la nuestra, y dotando a nuestros nazarenos del abolengo propio de estas túnicas así como de la prestancia y elegancia propias de las mismas. La propuesta consistirá en recuperar las túnicas de cola para nuestra cofradía, manteniendo el color negro en el cuerpo de nazarenos del Señor y el color blanco en la túnica y morado en el antifaz en los nazarenos de la Virgen, recogiéndose la cola al antebrazo, costumbre más añeja de recoger la misma y propia de las cofradías más antiguas de Sevilla, que en su día erigieron este método para poder arrastrarlas durante su tránsito por las naves catedralicias y poder recogerlas durante el resto de la Estación de Penitencia. Las colas serán recogidas rigurosamente al antebrazo a excepción de los hermanos penitentes y hermanos nazarenos que porten insignias que por su envergadura lo impidan, en estos casos la cola se recogerá al esparto pero habrá de llevarse cola igual-

mente. Para hermanos nazarenos que no quieran ir descalzos se recuperarán las sandalias como calzado, signo de austeridad, y cuyo uso obligará a usar a su vez calcetín, siendo sandalias de cuero o becerro y calcetín negro para los nazarenos que acompañen al Señor y de color beige sobre calcetín blanco para los nazarenos que acompañen a la Santísima Virgen. Esta propuesta será sometida para su aprobación si procede a Cabildo General Extraordinario el día 26 de Enero, a las 20:30 horas, en la Capilla de Nuestro Padre Jesús. Si la propuesta prospera se procederá a la modificación de nuestras Reglas en este punto concreto. La intención de la Junta de Gobierno es llevar a cabo el cambio de forma paulatina, realizándolo en varios años, para que no suponga esfuerzo económico ni de ningún otro tipo, pudiendo unir la cola a las túnicas ya existentes y facilitando las sandalias como hasta ahora se hace con las alpargatas de esparto. Esperamos recuperar estas señas de identidad de nuestra cofradía, que nos concederán a su vez una imagen más austera, con mayor porte y más distinguida, y a través de las cuales volveremos a nuestro génesis como nazarenos de Jesús. Carlos Iglesias Camacho

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PATRIMONIO RETABLO CERÁMICO DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO Con motivo del 75 Aniversario de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, un grupo de devotos están recogiendo fondos para realizar un magnífico retablo cerámico o azulejo de gran formato con la imagen del Señor, obre del ceramista Carmelo del Toro, que se colocará en la Calle la Unión y se bendecirá, Dios mediante el próximo 11 de Enero de 2013, día en que se iniciarán los actos del 75 Aniversario de la Imagen de María Santísima del Pasmo, enlazando así ambas efemérides. Si quieres colaborar con esta iniciativa puedes ponerte en contacto con N. H. D. Luis Clemente Márquez en el teléfono 647627362. RESTAURACIÓN DEL MISTERIO DE LA BORRIQUITA Tras el extraordinario trabajo realizado en el año 2010 sobre la Imagen de nuestro Titular, la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, por la restauradora Dña. Lidia Calvo Lagares, hemos querido este año proseguir con la restauración del resto de las figuras hasta completar el misterio. De esta forma, se pondrán en valor estas figuras secundarias, recuperándose las policromías y los estofados de las vestiduras y las encarnaduras veladas de la mujer hebrea y los tres niños, recobrando el aspecto que presentaban cuando fueron adquiridas en el año 1951. RESTAURACIÓN DEL DORADO DEL PASO DE LA BORRIQUITA Tras la Procesión Extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Junta de Gobierno ha creído oportuno realizar una limpieza exhaustiva del paso y una restauración de su dorado y policromado, reintegrándose y restañándose algunas pequeños desperfectos y grietas. Estos trabajos de mantenimiento, que se llevarán a cabo por el dorador en nuestra Casa-Hermandad, se hacen necesarios cada cierto tiempo. De esta forma el paso volverá a lucir como nuevo el próximo Domingo de Ramos. NUEVAS ROPAS DE ACÓLITOS PARA LA BORRIQUITA En rojo, color litúrgico del Domingo de Ramos, se estrenará nuevo juego de dalmáticas, para los ciriales y monaguillos, con sus correspondientes albas, así como el ropón para el pertiguero. Asimismo, se realizarán varios juegos de albas, dalmáticas y casullas para el sacerdote, destinados a los cultos internos en nuestra Capilla. ACONDICIONAMIENTO DE LOS INMUEBLES DE LA HERMANDAD La Casa-Hermandad se dotará de un nuevo sistema de seguridad y gracias a nuestro hermano Alberto Martínez se realizará un aseo en el patinillo de nuestra Capilla. TECHO DE PALIO DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO Nuestras queridas Hermanas Bordadoras, bajo la dirección de nuestro Hermano D. Manuel Ojeda Rodríguez, y siguiendo el diseño de D. Francisco Javier Sánchez de los Reyes, trabajan actualmente en los bordados que completarán la magna obra que es el palio de la Santísima Virgen. Nos referimos al techo del citado palio, donde destacan dibujos en forma de grandes rayos que parten del lienzo central, obra de Fernando Carrasco Ferreira de 2005, réplica del “Pasmo de Sicilia” de Rafael Sanzio de Urbino. Además, a modo de cantoneras, se repetirá el esquema compositivo exterior, y como cenefa perimetral podrá leerse el pasaje del evangelio apócrifo de Nicodemo alusivo al Pasmo de María: MARIA CVM NARRATIONEM AVDIRET MAGNO DOLORE EST TRANSFIXA ET CVM IOHANNE MARTHA MARIA MAGDALENA ET SALOME IN CRVCIS VIAM STATIM PROFECTA EST (“Al oír la Virgen el relato, quedó transida de dolor, y se fue enseguida, con Juan, Marta, María Magdalena y Salomé, a la Calle de la Amargura”). VARIOS DE ORFEBRERÍA Por último, se realizarán pequeños arreglos en los cuatro faroles de Nuestro Padre Jesús Nazareno, las figuras de los dos candelabros de cola de la Santísima Virgen, dos varas de presidencia, dos varales del paso de palio y un remate de dichos varales. Mayordomía

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NAZARENOS DE JESÚS PAPELETAS DE SITIO Nuestros Hermanos Nazarenos podrán retirar su Papeleta de Sitio en las Cofradías los días 4, 5, 6, 7, 8, 11, 12, 13, 14, 15, 18, 19, 20, 21 y 22 de Marzo, en horario de 20:00 a 22:00 horas, en la Sacristía de la Capilla de Nuestro Padre Jesús. Aquellos hermanos que el año anterior fueron diputados o portaron varas o insignias deberán retirar su papeleta de sitio durante los días 4, 5, 6, 7 y 8 de Marzo, de lo contrario la Junta de Gobierno podrá disponer de ellas. Las limosnas establecidas por la Junta de Gobierno para el presente año son las siguientes: DOMINGO DE RAMOS: Cirios, varitas, diputados, varas e insignias: 12 euros. Bocinas, maniguetas y varas de presidencia: 18 euros. Costaleros y acólitos: voluntaria. VIERNES SANTO MADRUGADA: Cirios y cruces de penitencia: 12 euros. Diputados, varas e insignias: 18 euros. Bocinas, maniguetas y varas de presidencia: 40 euros. Costaleros, acólitos y velas de promesa: voluntaria.

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CALENDA AÑO DE LA FE Y 7 DE LA IMAGEN DE MARÍA Viernes 11 de Enero, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, SANTA MISA DE APERTURA DEL 75 ANIVERSARIO DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO, PRESENTACIÓN DEL CARTEL ANUNCIADOR Y DEL LOGOTIPO CONMEMORATIVO. A su término, SOLEMNE BENDICIÓN DEL RETABLO CERÁMICO A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, donado por hermanos y devotos y colocado en la calle La Unión. Viernes 25 de Enero, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, “LA CARIDAD EN LAS HERMANDADES. UNA VISIÓN UNIFICADORA” conferencia a cargo de Dña. Maruja Vilches Trujillo, Hermana Mayor de la Hdad. de Los Javieres de Sevilla y Consejera de Sacramentales del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Sábado 26 de Enero, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO. Orden del Día: Rezo de Preces, Propuesta de modificación de las Reglas 10 y 18 y Ruegos y preguntas. Jueves 31 de Enero, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, “MÁS ALLÁ DEL MARTILLO”, charla coloquio a cargo de D. Antonio Santiago Muñoz, Capataz de Cofradías de Sevilla. (La Paz, Las Penas, Los Estudiantes, El Cristo de Burgos, Los Negritos, La Macarena, La Mortaja y La Resurrección, entre otras). Domingo 17 de Febrero, a las 12:00 horas, en la Capilla de Jesús, SOLEMNE FUNCIÓN A LA SAGRADA ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN. Sábado 23 de Febrero, a las 18: 00 horas, en la Capilla de Jesús, CONCIERTO CUARESMAL, a cargo de la Banda Filarmónica “Ciudad de Bollullos”. Estreno de la marcha “MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO”, obra de D. Manuel Serrano Rodríguez. Del 25 de Febrero al 1 de Marzo, a las 20:00 horas, en la Capilla de Jesús, SOLEMNE QUINARIO DE REGLAS A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, con Santo Rosario, Ejercicio del Quinario y Santa Misa Participada. Lunes 25 de Febrero, al término del Solemne Quinario, en la Capilla de Jesús, REUNIÓN preparatoria con para el Devoto Besamano a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Miércoles 27 de Febrero, al término del Solemne Quinario, en la Capilla de Jesús, CABILDO GENERAL ORDINARIO DE SALIDA Y CUENTAS. Orden del Día: Rezo de Preces, Lectura y aprobación si procede del Acta anterior, Informe del Hermano Mayor, Informe del Diputado Mayor de Gobierno sobre las Estaciones de Penitencia, Aprobación si procede del balance económico del año 2012, Aprobación, si procede, del presupuesto económico del año 2013 y Ruegos y preguntas. La contabilidad de la Hermandad permanecerá expuesta en la Frutería Maroto para poder revisada durante los 15 anteriores al Cabildo. Viernes 1 de Marzo, al Ofertorio del Solemne Quinario de Reglas, en la Capilla de Jesús, SOLEMNE ACTO DE IMPOSICIÓN DE MEDALLAS a los nuevos Hermanos. Sábado 2 de Marzo, a las 20:00 horas, en la Capilla de Jesús, SOLEMNE FUNCIÓN PRINCIPAL DE INSTITUTO. Al Ofertorio se hará pública y solemne Protestación de Fe. Sábado 2 de Marzo, al término de la Solemne Función Principal de Instituto, CENA DE HERMANDAD. Todos los Hermanos que deseen acudir podrán comunicarlo en Secretaría durante los días de Quinario. Del 12 al 16 de de Marzo, durante todo el día, en la Capilla de Jesús, DEVOTO BESAMANO A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO.

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ARIO 2013 75 ANIVERSARIO A SANTÍSIMA DEL PASMO Viernes 22 de Marzo (Viernes de Dolores), a las 00:00 horas, en la Capilla de Jesús, SOLEMNE ACTO DE SUBIDA AL PASO DE LA IMAGEN DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO. Domingo 24 de Marzo (Domingo de Ramos) a las 17:00 horas, desde la Capilla de Jesús, ESTACIÓN DE PENITENCIA DE LA SAGRADA ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN. Viernes 29 de Marzo (Viernes Santo), a las 5:00 horas, desde la Capilla de Jesús, ESTACIÓN DE PENITENCIA DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO Y MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Viernes 12 de Abril, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, “LA MARCHA PROCESIONAL TRAS EL MANTO DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO” recital-conferencia a cargo de N. H. D. Gonzalo Camacho Domínguez, Profesor de Clarinete del Conservatorio Elemental de Música. Viernes 19 de Abril, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, “DONACIÓN DE ÓRGANOS, CARIDAD CRISTIANA”, conferencia a cargo de D. José Ignacio Ortiz Mera, Dr. Coordinador de Trasplantes del Hospital Infanta Elena de Huelva. Martes 30 de Abril, a las a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, “EL PASMO DE MARÍA, UNA DEVOCIÓN SINGULAR”, conferencia a cargo de N. H. D. Juan Ignacio Pérez Díaz, Licenciado en Geografía e Historia. Sábado 1 de Junio, a las 20: 30 horas, en la plaza de la Capilla de Jesús, y ante nuestro Altar Eucarístico, “I NOCHE SACRAMENTAL”, con recitales de Bandas de Música y de Cornetas y Tambores. Domingo 2 de Junio, a las 19:00 horas, desde la Parroquia Mª Auxiliadora hasta la de Santiago, participación de la Hermandad en la SOLEMNE PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI. Todos los Hermanos que deseen acudir pueden comunicarlo a la Junta de Gobierno. Viernes 20 de Septiembre, a las 20:30 horas en la Capilla de Jesús, Acto de presentación del DISCO DE LA BANDA FILARMÓNICA “CIUDAD DE BOLLULLOS”, dedicado a María Santísima del Pasmo. Sábado 21 de Septiembre, a las 20:30 horas, SOLEMNE TRASLADO DE LA IMAGEN DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO, desde la Capilla de Jesús hasta la Parroquia de Santiago. Días 23, 24 y 25 de Septiembre, a las 20: 30 horas, en la Parroquia de Santiago, SOLEMNE TRIDUO A MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Jueves 26 de Septiembre, a las 20:30 horas, en la Parroquia de Santiago, SOLEMNE FUNCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Viernes 27 de Septiembre, a las 20:30 horas, SOLEMNE TRASLADO DE LA IMAGEN DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO desde la Parroquia de Santiago hasta la Capilla de Jesús. Sábado 28 de Septiembre, a las 20:30 horas, desde la Capilla de Jesús, PROCESIÓN EXTRAORDINARIA DE LA IMAGEN DE MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Días 25, 26 y 27 de Octubre, durante todo el día, en la Capilla de Jesús, DEVOTO BESAMANO A MARÍA SANTÍSIMA DEL PASMO. Viernes 15 de Noviembre, en la Capilla de Jesús, a las 20:00 horas, SANTA MISA POR LOS HERMANOS DIFUNTOS DE LA HERMANDAD. Viernes 13 de Diciembre, a las 20:30 horas, en la Capilla de Jesús, SANTA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS por la conclusión del 75 Aniversario de nuestros Sagrados Titulares.

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La Hermandad en Facebook Cuando el 16 de Noviembre de 2010, nuestra Hermandad se unió a Facebook, no podíamos imaginar, la repercusión social y mediática, que este medio alcanzaría en la vida de la Hermandad. 684 amigos, hasta el día de hoy, se hacen eco de las noticias y comunicados de la vida cotidiana y transcendental de la Hermandad. El Hermano Mayor, Antonio Jesús Martín, escribió el primer mensaje en el muro, y versaba así: “Quisiera dar la bienvenida como Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Bollullos Par del Condado a todos los hermanos y devotos de nuestros Sagrados Titulares a este espacio en Facebook. Este será un medio importantísimo, además de nuestra magnífica página web “www.hermandaddelamadruga.org” destinada a manteneros informados de las actividades que se llevarán a cabo en el seno de nuestra Hermandad. Un fraternal abrazo a todos y bienvenidos.” Desde aquel instante, la vida de la Hermandad ha sido divulgada abiertamente por los muros de su Facebook. Detalles sobre eventos, misas y quinarios, besamanos, salidas procesionales, reuniones de costaleros, anuncios de diversa índole, han sido fielmente seguidos por los amigos de nuestro perfil, y ha servido para dar rapidez en las comunicaciones y en las respuestas, así como en la participación de los hermanos. A través de los hilos abiertos, hemos recogido, sugerencias y puntualizaciones de nuestros hermanos. A la vez, hemos llevado la Hermandad, a través de sus fotos y de los videos colgados, a los hermanos más lejanos y a los hermanos más desfavorecidos por causas de enfermedad. Sin duda, los actos que más han consolidado nuestra página de facebook, han sido los referentes a la celebración del 75 Aniversario de la hechura de la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno; en los que las herramientas de la red social han dinamizado las actividades, a la vez que han informado puntualmente de los actos futuros y de los hechos pasados, ilustrándolo con fotos y comentarios de los hermanos. Muy particularmente, los actos del Triduo Itinerante y de la Misa Pontifical, han tenido un seguimiento masivo entre los amigos y hermanos de nuestra red social, habiéndose llevado a las páginas de nuestro Facebook, imágenes y comentarios inmediatos, lo que ha propiciado, que hayamos vivido paso a paso cada uno de los pasajes del Triduo, e incluso han servido para que amigos y hermanos de las advocaciones de las diversas Cruces, hayan podido ver ilustrativamente, el hecho especial y humano, del acercamiento de nuestro Titular a sus capillas, habiendo sido nuestra red social, retina de memoria para sus recuerdos y comentarios. Desde la Hermandad, es de una enorme alegría, ver como los amigos y hermanos, participan en la vida diaria de nuestra Hermandad, y creemos que esta herramienta seguirá creciendo en su potencial comunicativo y de acercamiento al hermano y amigo. Animamos a los hermanos a visitar nuestra página de Facebook y a hacerse amigo de nuestra red social, a la vez de participar en sus comentarios y opiniones: http://www.facebook.com/lamadruga.bollullos

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CERA DE NUESTROS PASOS PROCESIONALES Ha pasado a convertirse en una costumbre que muchos de nuestros Hermanos nos soliciten los codales y cirios que han iluminado a nuestros Sagrados Titulares en la Estación de Penitencia, dando a cambio una limosna para la Cofradía. Por este motivo queremos hacerlo público a aquellos Hermanos que lo desconocían, ofreciéndoles la posibilidad de que adquieran de recuerdo una de estas velas, colaborando así con nuestra Hermandad. CONCURSO FOTOGRÁFICO Este año instamos de nuevo a los fotógrafos a participar en la VII edición de CONCURSO FOTOGRÁFICO “LA MADRUGÁ”. Próximamente serán publicadas las bases y se fijará el día en que el jurado emitirá su veredicto. FOTOGRAFÍAS Y DOCUMENTOS ANTIGUOS Se ruega a todos los Hermanos y Devotos que posean fotografías o documentos antiguos de nuestra Hermandad, tengan la amabilidad de remitírnoslas para acrecentar nuestra base de datos e ilustrar los actos del 75 Aniversario de la Imagen de María Santísima del Pasmo. NECROLÓGICA En el periodo temporal comprendido entre la Misa de Difuntos de 2011 y la Misa de Difuntos de 2012, la Hermandad tiene constancia, gracias a la comunicación de sus familiares y allegados, de las siguientes defunciones, en cuyo sufragio se ofreció especialmente la última Santa Misa de Hermanos Difuntos. A sus familias y amigos, nuestras condolencias, a la par que elevamos una oración a nuestros Sagrados Titulares por su eterno descanso. Antonio Domínguez Valdayo Concepción Ojeda Rodríguez Francisco Díaz Jiménez Isabel Perea Carrasco José Antonio Moreno López Manuel Mantis González María Luisa Camacho Perea Mercedes Martín Espina Pablo Carrellán Macías Rafael Díaz Mantis

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TU SÉPTIMA TRABAJADERA (A María Santísima del Pasmo)

Madrugá de Viernes Santo. Poco más de las cinco. Los nazarenos de Jesús están ya en la calle. Desde el interior de la Capilla se distingue, en la oscuridad de la noche, la imponente silueta de Nuestro Padre Jesús que, otro año más, se marcha para invitar a los hijos de Bollullos a seguirle, a cargar con su cruz. Dentro, María Santísima del Pasmo aguarda impaciente acudir tras Él, rota por el dolor, necesitada, por un día, del consuelo de los bollulleros que durante el año acuden a Ella buscando su protección. Tres golpes secos. Los costaleros responden al llamador. Se mueve ya el palio. Desde el altar, otro año más, comienzan a sonar los primeros acordes de una marcha que es himno de esta bendita noche: suena La Madrugá. Mientras el palio revira, encarando la puerta, me fijo en su cara. Quizás sea, como cada uno de estos últimos 25 años, la única vez que me encuentre con su rostro en todo el recorrido. Me conformaré, como siempre, con imaginármela tras ese precioso manto negro; una visión tan reducida, pero a la vez tan grande, hecha forma de vida y de vivir la Semana Santa. Mi corazón intercambia palabras que ni yo acierto a comprender con Ella. Mientras, junto a mis compañeros, unimos las emociones que surgen por nuestros instrumentos en una sola oración que, desde fuera de la Capilla, suena a “La Madrugá”. Llegados al final, en pleno éxtasis musical, la Virgen está en la calle, y todo vuelve al mutismo: Bollullos sucumbe, como cada uno de estos últimos 25 años, a la emoción de uno de los momentos más emotivos y sinceramente cofrades de nuestra Semana Santa. Quiso Ella (cuando hablamos de María las casualidades no existen), que 2013 fuese tan especial para su Banda Filarmónica “Ciudad de Bollullos” como para Ella: 75 años desde que la Madre del Pasmo llegó para instalarse definitivamente en nuestros corazones, y 25 años desde aquel 25 de marzo de 1988, cuando debutó la banda de la Asociación Cultural “Amigos de la Música”, hoy Banda Filarmónica “Ciudad de Bollullos”, que desde entonces ha permanecido ligada a esta Hermandad. En la oscuridad de Pérez y Vacas y el silencio de la calle Real, mientras María Santísima del Pasmo siente las notas de Amargura y Mater Mea, tocadas con todo el cariño con que debe tratarse a una Madre, pienso en tantos compañeros y compañeras que han formado y forman parte de esta Banda, en tantos niños que, como yo, han crecido, se han hecho hombres y mujeres, músicos y músicas, mejores creyentes, siempre tras la Virgen del Pasmo. Aquí, en la estrechez de las calles ligadas a la Plaza del Sagrado Corazón, es donde con mayor recogimiento se vive nuestra particular cofradía, cuando, en el silencio de la fría Madrugada, las bellísimas melodías de Tus Dolores son mis Penas y Soledad Franciscana parecen elevarse hacia el cielo de Bollullos, cual perenne sinfonía de pasión en esta Ciudad de la Música. Cuando, en el momento culmen de la estación de penitencia, en la Plaza de la Iglesia, a los sones de Soleá, dame la mano y Virgen del Valle, observo con agrado cómo se mece de bien el palio, me siento un privilegiado, igual que todos y cada uno de los “Amigos de la Música”, los que estamos y los que estuvieron. Privilegiado de poder estar toda una Semana prestando mis acordes a la Madre de Dios, haciéndole más llevadero su dolor. Una Semana vivida en familia, con sonrisas, emociones a flor de piel, abrazos

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de ánimo y satisfacción, compañerismo, sacrificio para ensayar desde mucho antes de que los costaleros saquen el costal del cajón… Todo tiene su recompensa en una Semana y, en particular, en esas 6 horas de Madrugá en las que podemos rezar tocando a María Santísima del Pasmo, quien hace 25 años acogió a la Banda Filarmónica bajo su manto protector. Pasada la Capilla del Cautivo, parece como si el palio pesase menos para los 30 costaleros que portan tan bendita carga. Y es que, tras ellos, hay 82 costaleros más que sienten devoción por lo que hacen. 82 Amigos de la Música que son la otra cuadrilla de la Virgen del Pasmo. Esa otra cuadrilla que empujamos desde atrás para ayudar a superar obstáculos tan duros como la Calle Nueva o Callelinos cuando, ya de mañana, Soledad de los Servitas ayuda a llegar a la Reina del Pasmo ante la Reina de la Misericordia, dos Madres con un Hijo en común, con unos mismos “Amigos de la Música” en común. Poco a poco, pasados los barrios, la Madrugá parece escaparse de las manos. Parados en la calle Jesús, se anuncia una última marcha: La Madrugá. Palabras de ánimo entre los compañeros. Es la última. No podemos fallarle a nuestra Madre, que siempre confió en nosotros. Esa Estrella de la Mañana que, año tras año, ha querido a sus hijos Amigos de la Música tras Ella, y a la que siempre acompañamos con el mejor regalo que sabemos ofrecer, nuestra música, desde la primera hasta la última levantá. Siempre, con la ilusión de tantos miembros de la Banda Filarmónica que, durante estos 25 años, hemos crecido tras Ella, que pertenecientes o no a la Hermandad, nos sentimos identificados como cofrades con María Santísima del Pasmo. Suena el llamador. Comienza a sonar la marcha. Como cada año, levantá a pulso. Pero este 2013 no es uno más. Es el año de Pasmo y de su Banda. Ese binomio que dura ya 25 años, y que está llamado a perpetuarse en la memoria del Bollullos más cofrade. La Virgen ya está en su Capilla. La gente aplaude, emocionada, mientras nosotros entramos tras ella, acompañándola hasta su casa, nuestra casa. Ahora, de nuevo, me encuentro con Tu cara. Parece que, al finalizar la marcha, hasta esbozas una sonrisa de Madre orgullosa. Sí, Madre, los “niños” de tu banda tenemos 25 años más. Pero tranquila, nuestro amor por Ti y nuestra ilusión son cada día más grandes que en aquella primavera de 1988. Alejandro Camps Rodríguez Miembro de la Banda Filarmónica “Ciudad de Bollullos”

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Hace ya 75 años, Pasmo... En la distancia, las gigantescas arboledas parecen apenas unos matojos de romero. Con los años, los vinos mejoran en la quietud de las bodegas. En los amaneceres, al sol casi le cuesta iluminar la campiña…. Pero pronto llegas a mirar los arboles hacia arriba casi sin ver su fin, pronto el vino que se guardó silente y quieto hace desbocarse a tu paladar, pronto el sol inunda los campos y no deja un ápice de oscuridad por iluminar… Así salió María Santísima del Pasmo aquella Madrugada de Viernes Santo de 1938. Una gran ilusión, enorme, gigante y placentera, inundaba el alma de los hermanos desde que se encargó su talla en octubre del año anterior. Y estalló de júbilo la espera, cuando la imagen de Castillo atravesó el dintel de la puerta de la Capilla de “Los Millaeros”. Amaneció esa Estrella de la Mañana, Pasmo de mis pecados y de mis miserias. Pasó en un instante de ser un forjado de gubias y manos artesanas, a ser la Madre y Señora de las Madrugadas de los Viernes Santos bollulleros, una metamorfosis divina que irradiaba consuelo y esperanza tras unas mejillas llorosas y unas manos protectoras. Nazarenos de cola almidonada precedían el cortejo, una andana de cirios iluminaban el camino que suponía la singladura de las miradas hasta su cara. Su rostro, anaranjado de luces zarandeadas por la suave brisa de la mañana, deslumbraba los alrededores de las aceras y los rostros atónitos de los viandantes. Sus flores tempraneras exhalaban aromas de Madre cariñosa y comprensiva, de ternura y confianza. Y se mezclaba las luces tenues con los olores fragantes de amor, era un todo, a las puertas de “Los Millaeros”, mi Madre y sus hijos, por primera vez. Eran tiempos difíciles, de guerra y hambruna, de odios y miedos, de distancia y de bandos. Por eso vino Ella, para unir, para esperanzar, para serenar. Eran tiempos de telas viejas y de corbatas serias, tiempos de color marrón y marengos, tiempos de faldas largas y camisas abrochadas, de sombrero y gorra, de cuero y metal, eran tiempos de pan y cualquier cosa, de matanzas y cosecha, eran tiempos de jornales y señoritos, de viñas ajenas y carne de corral, eran tiempos de paseos por “los Caños” y manos en los bolsillos, de vinos de taberna y cacito de altramuces, eran tiempos de burros en las casas e higos en el doblao, de galgos callejeros y conejos en el zurrón, eran tiempos de reales y Monte Pio, de cañadas y calles enchinadas, eran tiempos de muy atrás, que hoy miramos en los libros y nos cuentan las abuelas. Aun desprendía aquella placita momentos de intolerancia y sinrazón, de rabia y pena, de ira y desencanto. Pero todo quedó limpio al paso de Nuestra Madre del Pasmo, todo se saldó, todo se perdonó, todo desapareció del alma de aquella calle… La luz de su candelería purificaba el ambiente antiguo y renovaba la esperanza de la conciliación, las manos extendidas curaban las heridas y el rencor, la mirada dulce de sus ojos sembraba la paz y el amor a cada paso. La noche era oscura y fría, solo la corte de cirios iluminaba las calles, solo el silencio era el único ruido. El frío arreciaba al alba y la brisa lo elevaba a temblores en las manos

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nazarenas, muchos descalzos de promesas, arrepentidos de sus errores, gente que implora la esperanza que les falta o da gracias recibidas. Cruces de pecados inconsolables o de favores eternos, de dolores por su gente o de llantos por verse bueno…. Y tras el frio, Pasmo, calentando los corazones, serenando las almas, concediendo respiros, mitigando la pena… Y tras el Pasmo, la mañana, la luz señera de nuestras vidas, la sencillez dedicada de una madre, el firme apoyo de su brazo… ¿Cuantos que sintieron ese instante están ahora a tu lado?, ¿Cuántos corazones ilusionados que se sobrecogieron al verte disfrutan de tus manos?, ¿Cuántos ojos lagrimados sonríen alegres con tus palabras?... Si esa Madrugada te conocieron, si esa Madrugada te vieron Pasmo, en tu paso decorado, ahora te ven solo “Madre”, verdadera y sencilla. 75 años de noches de Viernes Santo relumbran en tus pupilas, recuerdos de cada salida, de cada oración, de cada mirada clavada en tu rostro iluminado. 75 años sintiendo como el tiempo se detiene cada Madrugada de Pasión, como frente a Ti marchan penitentes orgullosos de su Madre. 75 años viendo almas nuevas de altos capirotes, y echando en falta a los que ya se fueron a tu morada. 75 años llenos de nombres y apellidos que te pidieron cara a cara, cada Viernes Santo de sus deseos…. De uno de ellos, humilde, sin cargos ni rangos, aprendí a amarte Madre mía del Pasmo… De uno de esos que vestían tu túnica de cola, recibí la enseñanza eterna de tu mirada… Con su cola recogida partía de mi casa para encontrarse contigo, para rezar a tu lado, para pedirte esperanza, para llenarse de gozo… Y se, Virgen del Pasmo, que aunque ya no esté a mi lado, estará contigo, en la casa grande de las almas buenas, mirándome cada Viernes Santo salir de casa con mis hijos, con la túnica blanca y el antifaz morado que él mismo me enseñó. Y ahora que lloro tu falta en silencio, miro siempre al firmamento de estrellas de tu palio, y veo el estallido de las velas iluminando ese cielo, y sé que no están hechas de oro fino, ni que se trata de arte, sino que solo es amor de las manos que la hicieron, amor de gente sencilla que bordaron su alma en un trozo de terciopelo, que tejieron una estrella y le pusieron su nombre… Si pudiéramos mirar detrás de cada una, veríamos sus nombres, una nota muy discreta de un momento de su vida… En una se lee Juan, en otra se lee Oliveros, en otra se lee Manuel, en otra José Luis, Fernando, Antonio, Tomas… Y mira si lo sé bien, que la que más veo brillar es la que hizo mi madre, y no dejo de pensar, que si miraras detrás… está nombre de mi padre. Juan M. Valdivia Salas

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María, tabernáculo de la fe Cada vez que me pongo a escribir algo no tengo más remedio que confesar mi absoluta pobreza. No se trata de retórica ni de un método nuevo de persuasión, sino simplemente de la necesidad de expresar que no me encuentro casi nunca preparado para escribir nada. Sin embargo cuando lo hago siempre siento un instante de gozo, quizás sea el gozo del Espíritu Santo, que se hace más presente en amor con todos los que ahora leéis estas sencillas palabras. Ya sabemos que salimos de uno y nos adentramos en otro momento histórico para la vida de nuestra Hermandad. No podría comenzar el artículo sin antes echar una mirada al pasado más inmediato, y observar lo acontecido en nuestro pueblo en los últimos meses. ¿Podemos ilustrar lo que se ha producido y cómo? ¿Qué ha hecho posible que se produjera tal frenesí de acontecimientos y de expresión de fe? ¿Cómo se explica una identificación tan clara y nítida de un pueblo con una imagen devocional del Señor Jesús? Claro, sólo es explicable desde la mirada consoladora de Padre Jesús. Pues yo mismo al igual que otros tantos devotos, hemos descubierto un nuevo semblante en la bendita efigie que tallara el sevillano Lastrucci. El rostro compasivo del Padre, que se acerca a los enfermos y necesitados; la fraternidad que despierta el encuentro con el Señor en una esquina ansiada; el ambiente de santidad que se despierta en la custodia del Señor en las capillas; la algarada de gente en la procesión extraordinaria en ambiente de oración, incluso bajo el estilo de los ecos de la Banda de las Cigarreras. Días de gozo para dar gracias por todo. Comenzamos ahora nuevos días para dibujar en la historia, con el aniversario de la imagen bendita de María Santísima del Pasmo. Ahora le toca el protagonismo a María, la llena de gracia, la madre de la presencia de Dios entre nosotros. Esta celebración hemos de aprovecharla en un momento en que la Iglesia está proclamando la necesidad de la fe. Se hizo formalmente por parte de Benedicto XVI en la proclamación de un año de la fe que comenzó el 11 de Octubre de 2012 y durará hasta el 24 de Noviembre de 2013. Pero, ¿qué significa la fe realmente? Y sobre todo, ¿qué significa la fe en Jesucristo? No pretendo presentando estas preguntas dar una clase de teología más eclesiológica que otra cosa, entre otras porque creo no estar a la altura de los argumentos de los teólogos que nos han acompañado en la historia. Empezando por los Padres de la Iglesia, que presentan una fe viva y en un contacto pasado de inmediatez con Jesucristo y terminando con el porte de teólogos que presentan la vivencia de la fe y el diálogo con una sociedad plural y secular, como es Karl Rahner, cuya aportación fue fundamental en el desarrollo del Concilio Vaticano II. Dejando a un lado estas consideraciones, quisiera presentar la fe de la Iglesia que formamos todos los cristianos y creyentes en el Señor. Lo que la Iglesia cree de Cristo, echa sus raíces en el modo que tuvo Jesús de creer en Dios. Pero, a la vez, la fe de la Iglesia permite inferir cómo ha podido ser la experiencia espiritual de Jesús. A la fe de Jesús se accede a través de la fe de la Iglesia. La Iglesia como pueblo cristiano como creyentes en Jesucristo guarda en su seno una experiencia de la fe en Cristo que recorre más de dos mil años y que se hace presente en la vida de la humanidad hoy. Desde el primer momento en que la presencia de Dios se instaura en el mundo en la persona de Jesús, se produce una auténtica identificación de Dios con la historia del hombre y esto llega a nosotros a través de los Evangelios en primer lugar y después en la experiencia de la Iglesia de la que forman parte personas y realidades concretas. De esta forma es válido la vivencia de la fe a través de la palabra del evangelio por ejemplo y también testimonios de fe concordes a esa palabra, que también está inscrita en el corazón de cada hombre. Cuando experimentamos sentimientos puramente humanos como la compasión o el dolor estamos relacionándonos en cierta manera con el crucificado. La identificación con el sufrimiento sale de lo más profundo de nosotros para transformarse en una acción de entrega en el amor. Todos hemos podido comprobar en una situación de padecimiento de algún familiar o alguien cercano, la necesidad legítima de clamar al cielo pues sale de lo más hondo. De ahí nace también la experiencia religiosa. Y no es sólo un grito ante la injusticia sino una relación con un Dios que mucho antes de esta experiencia ha tocado la vida del hombre.

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La fe en Jesús, en el Dios de Jesús, se produce a partir de un encuentro personal con el mismo Dios hecho hombre. Los coetáneos de su tiempo no podían encajar la imagen de un hombre y su mensaje, con un Dios todopoderoso con el que había que consumar la tesina predominante para todo judío en el tiempo de Jesús, el “yo cumplo contigo”. Ecce Homo, he aquí el hombre que ofrece un mensaje de salvación y redime a la humanidad entera. No hace mucho en medio de una clase de Biblia pude lanzar una pregunta al profesor: ¿qué es la salvación y cómo se entiende hoy?, pues sabemos que la salvación del mal no se puede constatar empírica o científicamente. A lo que me respondió, el Señor Jesús nos ofrece una forma de vivir la vida diferente a todas las demás. La cuestión es que la salvación libra al hombre de todo lo falso que hace la vida más inhumana y contraria a nuestra vocación individual. Pero ¿qué nos hace verter nuestra más íntima confianza en Él además de la salvación que a primera instancia parece irrealizable? Es el amor del Padre que en última instancia produce confianza en Él y entre los hombres. La gente veía en Jesús algo más que un profeta, a un hombre (Dios-con-nosotros), que además de comunicar la Buena Nueva, lo testimoniaba vitalmente, ponía empeño en todas las cosas que hacía y especialmente dedicado a los que más sufrían. Un hombre que desprende amor hasta el punto de dar la vida, no sólo como un sacrificio “humano”, sino un acto de amor por la justicia divina, que es la lógica verdadera que rige nuestras vidas. La Iglesia guarda como un tesoro este mensaje de redención, pero también nos da las herramientas para acercarnos a Él. La Iglesia vive de la Eucaristía, es decir, de la actualización del don salvador de Jesucristo muerto y resucitado. Aquí fundamentalmente encontramos la fuerza y reconocemos su presencia viva en nuestra historia, haciéndose cuerpo y sangre en una entrega, para recordar que está entre nosotros. Pero también nos ofrece el testimonio de María que nos acerca amorosamente a Jesucristo. El camino de la Fe de María es el prototipo del camino de todo creyente. En el itinerario de su vida dibuja una especie de circunferencia que comienza con el anuncio, con la luz de Dios y la felicidad final de la gloria de la resurrección. El camino de la fe también es el camino de la felicidad. Dios la llama a esa existencia feliz, en comunión con Él. Ella nos acerca a la persona de Cristo y en Él a la plenitud. La Inmaculada concepción de María, la anunciación, la vida oculta y pública, la pasión, muerte y resurrección de su Hijo, el nacimiento de la Iglesia y la maternidad espiritual en ella, su presencia en ella a la espera del Espíritu Santo, son la peregrinación de la criatura perfecta que se nos hace presente en María. En Ella podemos, debemos, contemplar nuestro propio itinerario, que no es diferente, que participa de todas las vicisitudes y complicaciones del suyo, en el que encuentra su comienzo nuestra Fe. Somos llevados por la mano de María en nuestro camino; Ella precede el gran éxodo de todos los creyentes, condensa en sí toda la fe de su pueblo y prefigura y encierra toda la fe del nuevo pueblo de Israel. La experiencia de María de la peregrinación en la fe es fundamento para toda experiencia de fe en la Iglesia, para todo creyente, solidaridad que radica en la unión única y total de María con Jesús, en su maternidad física, abierta a la maternidad universal por su total entrega en fe a la persona de su Hijo y en Él, a todos los hermanos. María Santísima del Pasmo, estrella de la fe, guía de nuestras vidas que nos pone cada día al lado de su hijo, que con la mirada consternada pero paciente va tras la Cruz del Nazareno, en este año de la Fe sea luz para encontrar el verdadero camino que se nos presenta en Jesucristo, buen pastor y pan verdadero. Para que todos juntos nos encontremos cada día con el Señor resucitado y sacramentado y podamos decirle con confianza ante su presencia “CREO SEÑOR, AUMÉNTANOS LA FE.” Luis Clemente Moreno Vocal de Formación y Juventud

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Pasmo nuestro

Te llamas como Tú sola, y tiene tu nombre tan tuyo un eco antiguo de siglos y una inspiración misteriosa y apócrifa. Es tu nombre la espada profetizada por el viejo Simeón, la prefiguración bíblica de Noemí y Ruth; y tiene la Cuarta Estación del Vía Crucis y el Cuarto Dolor de tus Siete Dolores de Madre. Nació tu advocación, no en la del Castillo, sino en la misma calle de la Amargura, al alba del primer Viernes Santo de la Historia, en el exacto lugar donde te encontraste a tu Hijo en el terrible trance de portar la cruz hasta la muerte. Allí levantó la Emperatriz Santa Elena una iglesia en tu honor. Y los Padres Olivetanos te erigirían en Italia el convento para el que el genial Rafael hizo el cuadro que Ferreira versionó para tu gloria. Jerusalén, Sicilia y Bollullos. Luego, la teología rechazaría tu síncope, y no existen en el mundo más rastros de tu nombre, que por sí sólo ya es un tesoro, una joya de cinco letras, como ese broche prendido al pecherín, que afortunada tu Hermandad custodia. Tiene tu imagen la gracia andaluza y la tierna juventud de las Dolorosas de Castillo; lozana como la O, castiza como el Dulce Nombre y guapa como la Hiniesta. Pero también va en tu talla la remembranza de aquella Virgen perdida, de la que tan poco sabemos; la que recibía la mala noticia de Juan el Amado y conformaba la dramaturgia sacra del Sermón de la Plaza. Van en tu efigie tres siglos de oraciones bollulleras, Morañina en pie y el verdegris zápote, la original capellanía, para los pobres de solemnidad; la ermita extramuros, rodeada de huertas y regajos. Van las Madrugadas sepia de nuestros abuelos; anchos sombreros y peinas bajas, el bonete del Cuaresmal, el sonoro balcón de la fonda de Boza, el Señor antiguo, el Cirineo y la Verónica. Y va todo el dolor y todas las heridas, abiertas aun muchas de ellas, de nuestra Guerra Civil. Y va todo el desconsuelo inesperado de esta crisis pertinaz e incierta. Van Contigo la sobria Cruz Alzada, custodiada por faroles; la Bandera Asuncionista, primorosamente pintada; el gran Lábaro Concepcionista, bordado en oro; y el Libro de Reglas de nuestra Hermandad. Tal vez tu cortejo no sea el más largo, pero sí son tus nazarenos los más fieles, los morados cipreses de túnicas blancas que son la luz en las Madrugadas de la negra sarga, los que andaban tras las cadenas arrastrando ellos largas colas por el suelo, los que siguen luciendo el que fue el hábito de toda la Cofradía, y los que llevan en su filas al nazareno más antiguo de cuantos salen en Bollullos; nuestro hermano Arsenio, inquebrantable y digno, un señor y un ejemplo. Y puede que las haya mejores, pero tu cuadrilla de costaleros es sabedora de su decanato y lleva con orgullo su herencia pionera. Le tiene cogido el punto a la levantá medida, al compás cuadrado y a la mecida leve, y teniendo toneladas de motivos para hacerlo, no ha desfallecido jamás. Con Ángel al frente, va tu costalería blanca con su ropa grande. Y entre niños trabajan, Hernández con sus bromas, el Mae con su sensibilidad, Alfredo con sus oles a tiempo, el Cruz con sus cosas, y Miguel, siempre Miguel, con su vocecilla de ánimo. Tres décadas Contigo forjaron en tu cuadrilla un sello especial que nadie acertó a denominar. Por eso tuvo que venir Juan Ignacio, en un ya lejano Domingo de Pasión, a describir, con una sola palabra precisa, la forma y el estilo de tus hombres de abajo: la elegancia. Pero también hubo “cofrades” que te ningunearon con sorna y con ignorancia, que te buscaron sin éxito horribles motes y que pusieron en solfa la calidad de tu imagen. Son los que no se alegraron cuando te vieron ilustrando la portada de la monografía de tu imaginero. Ellos te tildaron de “devoción menor”, sin entender que siempre quisiste ser la Esclava del Señor, y que no caben comparaciones con el fervor inmenso que Bollullos siente por tu Hijo, Padre Jesús Nazareno, que trasciende incluso al ámbito de la propia Hermandad; sin entender

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que siempre amaste la sombra, para desde allí ejercer, con discreción y humildad, el ministerio de tu condición Corredentora; sin querer ver que una “devoción menor” no junta a toda una familia para donar una corona, ni saca de sus casas a quince mujeres para sentarse entorno a un bastidor y bordar hasta que se ponga el sol, ni tiene ocho, nueve y hasta diez hombres por palo, ni una banda que la quiere, ni un rincón junto al casino. Pero para todo ello, hubo que luchar por Ti, sacarte de las telarañas del ostracismo y sacudirte el polvo de la indiferencia, pues incipientes jaramagos amenazaban con poblarte las canales. Por eso llamaste, para ir Contigo como San Juan, a Liborio, a Cabrito y a Garrido, a Oliveritos, a Juan Carlos y a Jaime. Por gente como ellos no es preciso acudir al Jesús para verte; pues lo hacemos en una estampa en el interior de una cartera, retratada en el cuadro que preside una estancia, dibujada a rotulador en un costal o pintada en un azulejo callejero que solea tu figura en la fachada principal de la Capilla, en la intimidad de los patios de tus devotos o en la esquina de la que ya para siempre será tu calle. Y podemos verte también reflejada en los ojos, en las lágrimas, de la gente que te quiere, en las cabecitas de los alfileres de tus camareras, en las lentejuelas de tus bordadoras o en la plata brillante de tus priostes. Tu pasopalio es ya un universo de equilibrada dignidad, pero siempre lleva consigo el recuerdo del pequeño azul pavo, de los roleos de Nogales, de los corazones de malla, de los ocho varales, de los vanos por fuera, del pollero ancho, de los collares de perlas, de las flores de jarro, de la candelería de tubos. Lleva el recuerdo de las frondosas esquinas, del tintineo de bellotas, de la orfebrería lisa, de los candelabros que se caían, del granate pintado, de la “conejera”, de las purpurinas, de las ventanitas, de la crestería y del baquetón. Y suena a “La Madrugá”, que ya es un himno, si la toca la banda de “Los Niños”, al rumor de la tarde en tus calles añejas, al corrillo de mujeres esperando en la vieja fuente, al pregón de los puestos en la Plaza de Abastos y al bullicio del Barrio y de Cantarranas. Suena a las negras saetas y a las blancas salves, a las golondrinas raudas del amanecer, a las músicas de Turina, Zarzuela, Cebrián y los Font, y también, a tus marchas bollulleras. Y huele a cedro y a niebla, a baúl con espartos y con capirotes, a papel arrugado de papeleta de sitio, a sésamo y almendra, a miel y canela, a café a media tarde en el taller de bordados, a húmedos claveles y a limpiametales. Huele a abierto zaguán aljofifado, a jazmines de patio recién regado, a humo de pabilos, resinas y carbones, a madera mojada, a sudor caliente, a lágrima gruesa y a alcohol de romero. Setenta y cinco años, y sigues siendo aquella muchacha de Nazaret que dijo sí a Dios, cambiando para siempre nuestra Historia. Pero pronto vendrás en el palio que te muestra como un ostensorio y te cobija como un camarín ambulante. Vendrá sereno y firme, rodeado de tu gente con los ojos rojizos por la emoción y el insomnio, mostrando también que es la tuya devoción adulta, que no necesita de excesos ni estridencias para encontrarse. Vendrá regalando vaivenes de bambalinas silenciosas a los caserones señoriales y a las casitas humildes. Y traerás Contigo a la Virgencita de las Mercedes de plata y marfil, la del carretón del Simpecado, que funde de un golpe tres devociones. Y traerás Contigo a todos nuestros Hermanos Difuntos, y también a aquellos a los que aun esperamos, bajo ese manto que se incendió en Sevilla mientras cubría a la Amargura. Vendrá el palio Contigo dentro, Consoladora de los Afligidos, Salud de los Enfermos, Refugio de los Pecadores y Estrella de la Mañana. Y cuando se me acerque, no sólo veré todo esto que te cuento; veré mi infancia, mi juventud, mi madurez; veré mi vida. J. Jiménez

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Mi Virgen del Pasmo Comienzo a escribir este artículo en una fría tarde invernal, en la que poco a poco se van fraguando en el seno de la Hermandad las líneas maestras de otra efeméride histórica que nos tocará vivir próximamente, como es el 75 Aniversario de la Imagen de María Santísima del Pasmo. Después de todo lo vivido en el pasado año de 2012, en el que Nuestro Padre Jesús ha levantado en todos los rincones de Bollullos una renovada ola de fe, nos encontramos ahora en las postrimerías de otro año de celebración en el que no escatimaremos en esfuerzos para estar a la altura de las expectativas. Ahora le toca el turno a la Virgen, Nuestra Madre del Pasmo, que por el año de 1938 recaló entre nosotros como confortación mariana de todas nuestras esperanzas. Así lo siento yo, y muchos de los hermanos que formamos parte de nuestra Hermandad, cada vez más. A pesar de no ser una de mis principales aptitudes, me ofrecí a plasmar en papel mis más tempranas vivencias cofrades dentro de la Hermandad, estando siempre unidas a mi pequeña túnica blanca y a mi varita con la que me sentía el dueño y señor del cortejo de Palio cada Viernes Santo. Hablaré con el corazón en la mano, y voy a intentar hacer un pequeño relato autobiográfico mediante un ejercicio de sincera memoria para trasmitir todo lo que la Virgen significa en mi vida cristiana y cómo Ella es la principal culpable de mi cercanía a la Hermandad. Dice el refranero español que “de casta le viene al galgo”, que toma su significado más amplio en mi caso particular. Desde que tengo uso de razón, cuando llega la Cuaresma aparece sobre el baúl del lavadero de mi casa una gran túnica blanca con botonadura morada, acompañada de su antifaz también morado. Al pecho, la Cruz de Santiago de color rojo, y todo ello perfectamente planchado como solo el amor de unas manos de madre saben hacerlo. Junto a ellos, un esparto ancho que aguantará bien los riñones durante el cansancio de la procesión. Y en los últimos años hay también unas zapatillas de esparto que nunca antes habían estado ahí porque este nazareno siempre ha salido descalzo; la edad va pasando y ya los resfriados son cada vez más malos. A todo esto hay que unir la fe y el amor de un hombre al que un día de primeros de los setenta D. Juan Garrido Escobar le puso la mano por encima del hombro en el Casino Español y lo eligió para que formara parte de la Hermandad y, en concreto, del cuerpo de nazarenos del palio y aumentar así su nómina. Viniendo de Juan no podía ser nada malo y, desde entonces, la presidencia de María Santísima del Pasmo lleva un hermano nazareno que con sus sesenta años largos nunca falta a su cita con Ella, a pesar de que cada año diga que no sale más. Esta persona no es otra que mi padre que, entre otras muchas cosas, le debo que me haya inculcado su devoción a la Virgen. Nazarenos antiguos de los que tanto tenemos que aprender. Sé a ciencia cierta que lo mismo que hizo mi padre conmigo lo había hecho anteriormente con mis hermanos. Ellos también han sido nazarenos del Pasmo y conservan intactos el amor a la Virgen. Contaba yo con tan solo tres años de edad cuando heredé la túnica de nazareno de mi hermano para salir en la Virgen. Recuerdo que entré en la cofradía en la esquina del Antiguo Banco Central Hispano y desde ahí hasta dentro. Al siguiente año fue desde la puerta de Juan Garrido y los siguientes ya desde el interior de la Capilla. Mi corta edad no me impedía realizar el recorrido completo. Siempre llevaba mi varita en una mano y con la otra iba agarrado a la vara de mi padre, y no me cansaba. Cuando fui siendo un poco más mayor, correteaba entre los tramos de nazarenos, siempre con la estrecha vigilancia de mi padre. La cofradía no estaba

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tan organizada y cuadriculada como ahora, por lo que para un niño de escasos cincos años como yo, aquello era una gozada. Pero todo no fue siempre tan idílico. Cada Madrugada de Viernes Santo conllevaba para mí una altísima carga de nervios. Ahora también, pero se controlan de otra forma. Los instantes previos a la salida de la Cofradía eran siempre un mal rato. Cuando mi madre me despertaba florecía toda mi inquietud y de no ser por su consuelo, en más de una ocasión no hubiese podido vestirme de nazareno. Su último recurso era decirme que me quitaba la túnica y nos volvíamos a acostar. Eso ya eran palabras mayores y entonces todo volvía a la normalidad. Por nada del mundo quería dejar de formar parte en la Cofradía. Fueron pasando los años y pasé a formar parte del cuerpo de nazarenos de luz. Mis Madrugadas eran para mí un sueño del que no quería despertar. La Virgen recorría las calles de nuestro pueblo con todo su esplendor y yo me sentía orgulloso de ello, siempre pegado a Ella. Hasta que llegó el año 2003 y tuve el permiso paterno para salir de costalero. Esta mezcla de devoción y afición también me ha atraído desde siempre. Cuando acompañaba a mi hermano a los ensayos de la Borriquita, la radio-casette la llevaba yo y solo yo. Y estaba deseando que faltara algún contraguía para preguntarle a Eladio si me podía poner yo. En principio pensé salir en esta magnífica cuadrilla. Pero iba ganando en altura y una vez más como tantas otras, unas sabias palabras de madre me dijeron: “Prueba este año en el Pasmo, que el año que viene no cabes”. Gracias a Dios le hice caso y le tendré que agradecer eternamente a mi madre ese consejo. Así lo hice, y en la Cuaresma de 2003 tuve el inmenso privilegio de formar parte de la Cuadrilla de Hermanos Costaleros de María Santísima del Pasmo. En el reparto de los relevos, observé como los dos zancos se quedaban fuera, por lo que me tocaba a mí la “faena” de sacar el paso en tan complicada posición. Fueron hasta cincos las veces que intenté colocarme la faja sin éxito (o no podía respirar o me quedaba muy floja). Recuerdo que uno de los miembros del equipo de capataces me transmitió confianza y me dijo que lo iba a hacer sin problemas. Y así fue. Gracias a ellos también por lo bien que me trataron. Nunca podré olvidar las sensaciones vividas debajo del paso, con mis hermanos, en la chicotá del paso en el interior de la Capilla. La primera levantá y la voz temblorosa de Juan Carlos Ortega, los primeros sones de “La Madrugá”, la primera revirá muy medida… Al año siguiente las sospechas de mi madre se materializaron y, tras el primer ensayo, el capataz me comunicó que me pasaba de alto. Entonces pasé a pertenecer a la cuadrilla de Nuestro Padre Jesús. Este hecho hace que ahora, volviendo la vista atrás, con el paso de los años valore aún más la oportunidad que tuve. Coincido con un buen amigo cofrade, nazareno de la Virgen y compañero de trabajaderas de La Borriquita, que siempre me dice cuando entra en la Capilla y se acerca a los Titulares: “¡Cómo se nos va la vista para la derecha!” Y es que en ese altar escorado la Virgen transmite una inmensa sensación de paz que es difícil no percibir, siempre ataviada de manera inmejorable gracias a las mágicas e incansables manos de N. H. D. Jaime Oliveros Camacho. A pesar de que mi evolución en la cofradía ha estado y está en la actualidad más ligada a Nuestro Padre Jesús, siempre tendré en el centro de mis devociones a MI VIRGEN DEL PASMO. Antonio Carlos Maraver Martín

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El último resplandor Siempre me pregunté el porqué de muchas cosas de la antigua Semana Santa bollullera, cosas aparentemente irrelevantes y otras realmente trascendentes, cosas fáciles de imaginar y otras de difícil explicación; cosas, en definitiva, que un día -algunas- serán desveladas por un erudito investigador o serán resueltas casualmente por un afortunado buscador. Así, me pregunté siempre por qué no ha aparecido aún ninguna foto en primer plano de alguna de las imágenes perdidas en aquel fatídico 19 de Julio del 36. Pocas, muy pocas, de ellas se conservan y todas prácticamente en sus pasos o en sus altares, pero ningún primer plano. ¿Es que nadie las tenía en un marco sobre la pared o sobre su mesita, para rezarle en los momentos de apuro? ¿O es que nadie se atrevió a ser sorprendido con una foto de Ellos en unos días de persecución y registros, y se deshicieron de ellos con rapidez? ¿Y quién sería el “loco” que se presentó aquella mañana de Viernes Santo de los años 20 en la Plaza de la Iglesia para plasmar una de las escenas más valiosas e interesantes de nuestro pasado común, el Sermón de la Plaza? A buen seguro que allí, instalando su primitivo trípode entre sombreros de ala ancha, mantones y delantales, soportaría las chanzas de los niños y menos niños, que lo tomarían por un forastero chiflado, o, si era de Bollullos, por un “bicho raro”. Sea como fuere, la herencia que dejó al activar su disparador en aquella lejana mañana no podremos nunca pagarla debidamente. Pero hoy, en este día en que, por mor de las amistades y los recuerdos, me veo sentado de nuevo ante el “papel” de la pantalla, para aportar una estrella más a la corona literaria que la Hermandad va a posar sobre las sienes de la Madre del Pasmo en su 75 Aniversario, en forma de Boletín, me ha asaltado otra de esas preguntas sin respuesta. Y de nuevo, como ya me ocurriera con el Señor, dejo lugar y espacio a quienes glosarán a La Homenajeada, para tener un pequeño recuerdo de la Otra, la que se perdió para siempre. Pero ese recuerdo, triste y apenado, también está cargado de preguntas sin respuesta. ¿Para quiénes fueron tus últimos momentos, Madre sencilla y buena, Madre del Divino Nazareno? Quizás lo presentiste aquella mañana de llamaradas y humo –o quizás Tú siempre lo supiste- cuando San Juan, como aquella mañana de aquel primer Viernes Santo, te buscó con la mirada desde su Altar, para avisarte que las turbas se acercaban de nuevo. Sólo que esta vez no venían únicamente por Tu Hijo. Quizás tus hermosos ojos quedaron deslumbrados cuando las antiguas puertas se abrieron de golpe para llenar de sol la nave del Humilladero. Y entonces supiste que Tú también morirías aquella mañana triste de verano. ¿Qué indignas manos te arrebatarían de tu tranquilo altar aquella mañana de oprobio a Ti, que sólo habías conocido la delicadeza en tantas y tantas manos que te bajaron durante siglos para vestirte en la intimidad del pequeño templo? ¿Qué indigno tropel te sacó sobre los hombros pasillo adelante, entre imprecaciones y blasfemias, entre risotadas y odio irracional hacia Ti -la que sólo vino al mundo a traer al más pobre entre los pobres-, que sólo habías sido paseada en triunfo sobre tu pequeño paso de palio en mañanas nebulosas de Viernes Santo, entre marchas fúnebres y flores sencillas? ¿Quiénes, indignos de ser llamados bollulleros, te hicieron correr tras tu Hijo, ya destrozado con saña, a Ti, que sólo habías corrido con el Discípulo amado, atravesando la Plaza, para representar el Drama Sacro de la Pasión bollullera, a las órdenes del Cuaresmal, para conmover al pueblo sencillo? ¿Qué manos blasfemas avivaron la terrible pira, donde perecían cuadros y ornamentos junto a San Juan y la Verónica, y que llenó de humo negro tu pequeña figura desamparada de Reina destronada, a ti, que sólo habías

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sido bañada a lo largo de los siglos por el olor a flores silvestres que el viento traía en la santa mañana desde las viñas y los olivos, o desde las verdes dehesas, o por el olor a pan recién hecho que a esas mismas horas cocían los frailes terceros en las tahonas del convento, allá por los pagos de Morañina? ¿Quién te dijo la última oración, clavando los ojos llorosos en tu óvalo perfecto, en tu cabeza levemente inclinada sobre tu hombro derecho, a Ti, que escuchaste rezar a los Dávila Morón y a los humildes aparceros? ¿Quizás unos labios temerosos y escondidos tras las cortinas, asustados por la turbamulta, o fueron los de alguna afligida vecina, que aquella misma mañana, muy tempranito, te había dejado unas sencillas macetas ante tu Altar? Seguro que escuchaste esa última oración, como escuchaste la plegaria de Rita Camacho aquel Jueves Santo no demasiado lejano. ¿Y quién… quién se llevó en aquel aciago día el último resplandor de tu serena mirada, cuando, pasada de mano en mano, fuiste arrojada a la pira funesta, para arder dolorosamente, como ardió Doña Urraca Osorio -también señora de Bollullosen la Alameda de Sevilla, mandada quemar por el Rey? ¿Tal vez fue un rayo de sol, quizás el mismo que sólo un rato antes había arrancado el también postrer reflejo de oro viejo al retablo barroco de la parroquia, para luego depositar su cálido beso de fuego estival sobre tu antigua corona? ¿O no, o tal vez fueron los ojos tristes de Liborio, que tras los visillos de su ventana lloraba impotente su rabia de injusta locura? Aunque eso nunca lo sabremos, yo creo que fue él. Creo que él se llevó ese último resplandor en sus pupilas, un resplandor con olor de cedro carbonizado y fondo de burlas del Calvario. Un resplandor que asomaba en sus lágrimas cada vez que recordaba cómo, abandonada ya la placita ante la Capilla, salió de su casa a contemplar los restos del naufragio. Lo creo, como creo que lloró contándoselo a su amigo Antonio, Antonio Castillo Lastrucci. Y, como los artistas están tocados –yo así lo pienso– por una mano divina que les da su inspiración, mitad musa mitad soplo del Espíritu Santo, Castillo Lastrucci lo captó con presteza con sus ojos de escultor. Y por eso, aquella mañana de 1938, cuando Liborio encaminó sus incansables pasos a la sevillana calle San Vicente para ver su Virgen ya terminada, un escalofrío le hizo llorar de nuevo ante la obra recién acabada. Allí, en los ojos de Esa, que desde ese mismo momento era ya de nuevo la Virgen del Pasmo en la Tierra, estaba el último resplandor de la imagen perdida. Castillo se lo había copiado a Liborio de sus mismos ojos. Pero eso lo sabe muy poca gente. Realmente no lo sabe nadie. Sólo lo sabe un travieso angelillo, siempre sonriente, que tiene la cara de Rafa Clemente, al que nadie puede ver, y que cada Madrugada de Viernes Santo, en ese momento brevísimo en que la Capilla se queda sola, baja colándose por los postigos abiertos para posar un beso fugaz sobre la madera de aquella que fue su trabajadera. Él sí sabe que ambas Vírgenes tienen el mismo resplandor en su mirada, porque lo ve cada día; porque lo ha visto esa noche santa y porque lo va a ver de nuevo en pocos minutos, cuando, sentado en las vigas del artesonado mudéjar, alce de nuevo el vuelo y vuelva al cielo con Ella, mientras abajo, en la Tierra, el palio se aleja calle Pérez Vacas abajo, a los sones de “Soleá, dame la mano”. Juan Ignacio Pérez Díaz

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DESPERTAR Ahora las horas pasan más lentamente, sin embargo los días parecen marcharse más deprisa. Ahora las fuerzas comienzan a fallar y la ilusión se va perdiendo. Ahora todas mis preguntas comienzan de una misma forma: ¿Por qué?. Me pregunto por qué; por qué tengo que hacerme esta pregunta tantas veces, y por qué no hay respuestas. ¿Por qué tengo que volver a vivir una mañana en nuestra Capilla, y volver a escuchar nuestra marcha, pero que ya nunca más sea contigo, y que nunca más pueda abrazarme a ti, como solíamos hacer cada mañana de Viernes Santo, cuando poníamos fin a nuestro sueño de todo un año? ¿Por qué tu costal no volverá a ceñirse fuerte a la primera trabajadera del paso de nuestra Madre del Pasmo? ¿Por qué tan pronto, y tan repentinamente?¿Por qué tengo que vivir soñando? Quiero decirte lo que en tantas ocasiones tú me has dicho a mí: Primo, qué guapa tiene que ser la virgen del Pasmo. Decidiste vivir soñando, y así lo hiciste. Ahora has despertado. Ahora has cumplido tu sueño, tu ilusión, aquello que te habías marcado como meta en la vida. Has hecho lo que hacías cada viernes de cada semana, esos viernes que esperabas tan ansiosamente para ir a hacerle una visita. Y ahora lo has hecho de verdad. Qué ganas tenias de verla, de postrarte ante Ella, tan perfecta, como solo tú la imaginabas. Porque para ti no hay nada más grande, porque lo es todo para ti, y por Ella lo has dado todo. Tanto es así, que hasta su nombre has llevado grabado en tu piel: ‘Pasmo’, Estrella de la Mañana. Estrella ahora escoltada por dos luceros, dos costaleros de María: tú, hermano, y esa persona con la que también soñabas, y a la que has dado un beso y un abrazo en ese temprano e inesperado rencuentro, para demostrarle que el amor entre un padre y un hijo nunca se pierde. Ahora vais los dos en la misma trabajadera, hombro con hombro, en esa chicotá eterna, caminando con la Virgen por las calles del cielo. No quiero dejar de dedicarte las palabras de agradecimiento que te debo desde hace mucho tiempo, hermano, porque tengo mucho que agradecerte. Porque me has enseñado a darle un enfoque distinto a la vida.

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Jamás olvidaré que fuiste tú quien me inculcó la devoción a la Virgen del Pasmo cuando apenas yo sabía hablar, y tú comenzabas a dejar ver ese don que Dios te dio, pues la primera vez que vi a la Virgen, fue en una de tus primeras pinturas, que me enseñaste cuando tú y yo solo éramos dos niños pequeños, ajenos a lo que el futuro les depararía. Recuerdo cómo me dijiste: ¿Tú no has visto mi cuadro del Pasmo? Mira, ven. Desde entonces te lo debo todo. Siempre has sido mi ejemplo a seguir. Ahora soy yo quien vive soñando. Sueño con volver a apretarte la faja, y colocarte el costal, y que tú hagas lo mismo conmigo, como en cada ensayo. Sueño con ser tu relevo.Y sueño con la Madrugá perfecta. Tengo que soñarla, porque ya nunca volveré a vivirla, porque para verte tengo que soñar, tengo que cerrar los ojos y mirar por ese mismo respiradero que tú soñabas, y verte rezar junto a tu padre, en esas amanecidas de Pasión, incienso y fervor que ya se fueron, y que no volverán. Ahora soy yo quien vive soñando. ¿Para qué despertar? Si voy a tener que seguir soñando… Déjame pedirte una cosa, hermano: que en cada mañana de Viernes Santo yo levante los ojos al cielo y vea el resplandor de tu eterna sonrisa, y el azul de tus ojos, ese inmenso azul en el que tú estarás, asomado al balcón de la Gloria, jaleando a tus compañeros de abajo, dándole fuerzas, y mostrándoles el amor que hay que sentir por una Madre, ese amor que siempre has llevado por bandera. Señor, cuando al atardecer de mi vida suene el ‘ahí queó’ de tus labios y tu golpe de llamador definitivo ponga fin a mi chicotá en la Tierra, quiero acercarme a mi hermano, y en nuestro rencuentro poder abrazarme a él, y decirle que todo ha sido un sueño. Ese será mi despertar. Mientras tanto, seguiré soñando. Ignacio Soto Raposo

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Hay algo de hogar en ti, Pasmo. Te digo al llegar, madre, que tú eres como el mar; que aunque las olas de tus años se cambien y te muden, siempre es igual tu sitio al paso de mi alma. Juan Ramón Jiménez

Hay algo de hogar en Ti. En la breve distancia que hay entre tus brazos extendidos, en el espacio que dista entre tus dedos finos como sarmientos del sur. Hay algo de hogar en la aureola que conforma tu esencia bendita. Hay algo de hogar. Algo familiar, nuestro, y mío. Algo que hace que al posar el pié en tu Capilla nos lleve a bajar las pulsaciones al ritmo de la tranquilidad, que hace que sólo oigamos la paz de los muros de tu casa, que no nos castigue la mente cientos de ruidos y rumores. Estar a tu lado es percibir hogar en Ti. Hay algo de hogar en tus labios entreabiertos, exhalando vida, alentándonos como sólo una Madre hace. Hay algo de hogar en tus ojos heridos y punzados, espejos donde a base de mirar hallamos lo que de nosotros mismos buscamos perdidos. Hogar infinito y dimanante hogar eterno. Hogar mismo de Jesús Cristo, Hijo Redentor, y Dios Padre de todos nosotros. Hogar gestante del mismo Dios. Hay lugares, situaciones, personas, estancias, que rezuman hogar mismo, que desprenden esa esencia de estar en nuestro propio hogar. Tú eres ese hogar que hallo en cualquier parte, llevándote impregnada en mí, ese hogar que desde siempre ha estado, en cualquier rincón de la memoria y antes, un hogar que siento que no faltará nunca. Hoy eres un hogar aniversario. Suenan tus 4 notas iniciales en “La Madrugá”, y comienza tu aniversario

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infinito, la Salve a tu salida extraordinaria, a cualquiera de ellas, porque han sido 75 extraordinarias salidas. Humilde ante nuestro Gran Poder, siempre en tu sitio, siempre Madre, prudente, frágil belleza pero fuerte corazón, grande, inmensa en tu dolor, excelsa en tu presentación, incendiaria en la noche más oscura de los tiempos. Porque no hay nada más cerca de Dios que estar cerca de la vida, y no hay nada más cerca de la vida, que junto a una madre, que nos la dio, nos gestó y nos trajo a este mundo. Porque no hay nada que nos dé más hogar que la propia vida. Porque no hay nada más cerca de Dios que la Madre de Dios misma. Por ello estar a tu lado, cada año en tus filas, y cada día del año en tus lindes, es ya motivo suficiente de celebración. Es gran honor para todos cuantos te llevamos con nosotros y motivo de orgullo que, celebrando estos 75 años, seas una institución vigente, remozada, y viva. He sido tu fiel nazareno durante más de veinticinco años. Has sido mi infalible faro, mi estuario, mi hogar en los momentos más desoladores. También mi hogar con puertas abiertas de alegría, celebrando a tus pies dos estrellas más que te acompañarán cogidas de mi mano cada Madrugá, cogiendo el testigo de mi cirio hasta celebrar, siempre Contigo, infinita Madre Santísima del Pasmo, otros 75 años más, siendo yo ya, entonces, estrella luminaria unida a Ti. Infinita luz a tu lado. Gabriel Ramos Abogado

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PROCESIONES EXTRAORDINARIAS

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Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “extraordinario” es todo aquello que esta fuera del orden o regla natural o común. En la vida cotidiana cualquier hecho, por anecdótico que sea, si sale de lo que consideramos normal, es considerado extraordinario. En este mundo nuestro de las Cofradías, lo “extraordinario” es todo aquello que hacemos fuera de los fines y límites que nos marcan las Reglas de nuestras Hermandades. Así, cuando tenemos que conmemorar algún hecho destacado para la vida de nuestras Corporaciones, utilizamos este adjetivo y tenemos “Cultos Extraordinarios”, “Besamanos Extraordinarios”, “Actos Extraordinarios”, etc. Y lo que nos gusta más que nada: “Procesiones Extraordinarias”. En éstas últimas, hacemos todo aquello que en la Estación de Penitencia no se realiza por la idiosincrasia de cada Hermandad. Y así, llevamos música si no es lo común, se ponen flores exóticas para destacar ese hecho, las Imágenes Sagradas son revestidas de formas especiales, recuperando incluso usos antiguos o desaparecidos, etc. Dentro del contexto en que nos encontramos, vamos a fijar nuestra mirada en la Sagrada Imagen de María Santísima del Pasmo, Imagen, que como ya ocurriera con el Señor, cumple en este 2013 setentaicinco años desde su realización, por el escultor sevillano Castillo Lastrucci. La Virgen, a lo largo del siglo XX, ha protagonizado tres de estas Procesiones Extraordinarias, que la Hermandad tiene documentadas. La primera de ellas tuvo lugar el 28 de Enero de 1950. Ese día las dos Imágenes Titulares de la Hermandad (aun no había llegado la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén) fueron traslados desde la Parroquia de Santiago, tras las obras realizadas en la Capilla de Nuestro Padre Jesús. Como sabemos, tras la Guerra Civil, la Capilla quedo bastante afectada, especialmente en su mobiliario y la techumbre. Pasados esos días, la Hermandad, poco a poco, fue rehabilitando y restituyendo lo desaparecido, tratando de reparar


además los daños producidos por el paso del tiempo. Finalizadas estas labores, y en dicha fecha, se trasladaron las Imágenes, que habían recibido culto en la Iglesia, a la Capilla. El día 29 se celebró una solemne función en la que intervino la capilla musical del tenor sevillano Manuel Villalba, tan conocido por todos los Bollulleros, al solemnizar con sus interpretaciones la Función de la Patrona durante tantos años. La segunda ocasión que la Santísima Virgen procesionó fuera de la Semana Santa fue durante los traslados que se realizaron en Marzo de 1986, también a la Parroquia de Santiago, para la bendición e imposición de la nueva corona, obra de Hijos de Juan Fernández, que la familia Oliveros donó a la Virgen. Para ello se trasladó a la Parroquia, donde tuvo lugar una solemne misa, presidida por el entonces Párroco D. Diego Capado Quintana, en la que se bendijo e impuso a la Sagrada Imagen la nueva presea. A su finalización, la Virgen fue trasladada de nuevo a la Capilla. En aquella ocasión, la Imagen iba colocada sobre unas pequeñas andas. Comentar, por otra parte, el curioso tocado que lucía, semejando el que luce la Virgen de la Aguas, de la sevillana Cofradía del Museo. Por último, tenemos la de 1988. Aquel año fue declarado por el Papa Beato Juan Pablo II, “Año Santo Mariano”. Esta España nuestra, con sus luces y sombras, por aquel entonces vivía una gran convulsión; el gobierno socialista de la nación pretendía declarar laborable la festividad de la Inmaculada Concepción. Al final, fue tal la respuesta del pueblo que esto no se llevó a cabo. Con este motivo, se celebro una Magna Procesión y Misa Solemne en la puerta de la Parroquia de María Auxiliadora el 8 de Diciembre; en la que participaron todas las Imágenes marianas de nuestra ciudad, tanto imágenes de Gloria, como Dolorosas. Todas fueron en sus pasos de salida, presentando las Dolorosas un aspecto distinto, ya que fueron sin varales ni palio, y los pasos presentaron diversas formas y exornos. La Virgen del Pasmo aparecía en su paso de salida, luciendo el magnífico manto y saya blanca de Carrasquilla. No llevaba corona, sino la ráfaga de plata y una pequeña tiara. En lugar de encajes, un tocado de tul al modo nuevamente de la Virgen de las Aguas de

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Sevilla. La candeleria había sido sustituida por dos candelabros de guardabrisas de la carreta del Rocío de Bollullos y otros dos de la carreta del Rocío de Escacena. El exorno floral lo componían flores exóticas. Se vivieron curiosas estampas de todas las Imágenes juntas, tanto a la ida como a la vuelta; así como durante la Misa, en la que las Imágenes quedaron colocadas en semicírculo delante de la Parroquia, presidiendo la Virgen de la Mercedes. Como nota curiosa, decir que en aquella Procesión volvía a salir la Imagen de la Virgen del Rosario, después de muchos años sin hacerlo. No me resisto a final izar estas líneas sin hacer una defensa de las Procesiones, se llamen como se llamen y les pongamos el adjetivo que queramos. Es muy lamentable que desde muchos círculos se nos critiquen estas Procesiones con expresiones tan poco afortunadas como “que jugamos a los pasitos,” u otras similares. Muchas veces, esta crítica parte de personas muy directamente vinculadas a las propias Hermandades y a la Iglesia. Contra todo, esto la respuesta es sencilla y obvia; la tuvimos en la calle en el Devoto Triduo Itinerante de Nuestro Padre Jesús Nazareno: la cantidad de personas que acompañaron al Señor esos días para la Historia, en las Misas a las puertas de la Capillas de las Cruces y durante su estancia en ellas; la ingente cantidad de personas que asistieron a la Solemne Misa Pontifical llenando toda la calle Pérez Vacas y aledaños y, por supuesto, durante la posterior Procesión Extraordinaria. Porque las Imágenes son un vehículo magnifico de comunicación ente los hombres y Dios; un asa al que nos agarramos en los momentos de dificultad. Llevan siglos viviendo entre nosotros, y ayudan a evangelizar con su simple presencia. Espero que las Hermandades no olviden el fin para el que fueron constituidas, que no es otro que “Dar Culto Público a Dios”, como se dice en el Código de Derecho Canónico que es la ley fundamental de la Iglesia Católica Universal. Que haya muchos Aniversarios que celebrar, con pasos magníficos en la calle y podamos decir como San Pedro en el Monte Tabor: “Señor, qué bien se esta aquí”. Javier Lagares Camacho

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Meditación ante Nuestro Padre Jesús Nazareno Aquí me tienes, Señor. De nuevo me encuentro Contigo. De nuevo intento comprender, aunque sin entenderlo, el motivo de tu calvario y tu muerte. De nuevo, aquí, hoy, me haces reflexionar sobre tu condición divina y humana. Han pasado más de dos mil años desde que tu propia historia cambió la historia del mundo. Y aquí me tienes, Señor, ante ésta tu situación en la que me siento tan poca cosa a tu lado. De nuevo pasearás por las calles derramando como Tú sabes y a cambio de nada, racimos de amor, comprensión y perdón, valores de tu enseñanza que no hemos logrado aún incorporar a nuestras vidas. Te presentaste como un hombre de origen humilde, no necesitaste ni armas, ni violencia, para hacerte escuchar, para manifestar los principios fundamentales de la convivencia y el bienestar entre los hombres. Sin embargo, nosotros no utilizamos más que mecanismos de enfrentamientos y poder para comunicarnos. Tú nos verás por las calles de nuestro pueblo, donde mostramos la cara más dulce, mas bien sabes que la máscara no es la realidad de nuestra vida, que encerramos una doble persona con la que nos creemos con el derecho de juzgar y criticar a los demás. Porque para Ti, nadie es mejor ni peor, nadie es quién para juzgar a un semejante. Tu evangelio de igualdad y respeto por la vida es el principio de los derechos humanos que hoy protegen a todas las personas contra el exterminio y la segregación. La solidaridad con que actuaste, la clemencia con la que acogías y el perdón que hasta siendo condenado otorgaste, son las muestras innegables de una doctrina que se levantó en los más crueles tiempos de dolor. Y todo esto, ¿por qué?, ¿con qué fundamento? Ya lo sé, Señor, con el solo fundamento del amor incondicional por todos. Hoy nos aferramos en espera de una respuesta, de un milagro, cuando la realidad es que la respuesta la tenemos en tu Palabra: “El mila-

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gro del Amor está en nosotros mismos... Bastaría llevar a cabo tus enseñanzas para conseguirlo”. Tu pensamiento ha sido esencial para que muchos luchen por todo el mundo, para evitar la guerra, por acabar con el hambre, terminar con la pobreza, aniquilar el sufrimiento, por hacer de éste un mejor lugar para vivir. Hay quienes te ensalzan como profeta divino y te siguen. Otros te ven como un hombre más y se empeñan en destacar los defectos que como tal pudiste tener, e incluso ponen en entredicho la veracidad histórica de tus hechos. Pero lo que no se puede negar es que hoy, Señor, después de todos los avances tecnológicos y el más exacerbado razonamiento científico, al margen de cualquier creencia religiosa o ideológica, a pesar de los intereses sin escrúpulos de algunos gobernantes que se creen más que Dios y de las degradaciones que han llevado a la tierra a la miseria y desesperación, tu mensaje de paz y esperanza sigue siendo cada día más claro y contundente: “Ama al prójimo como a ti mismo…”. Porque quien ama, comprende, tolera, respeta y no es capaz de causar daño. ¿Dónde nos encontramos nosotros, Señor, en este proyecto de vida que tú querías? ¿Dónde me encuentro yo? Te enfrentaste a las autoridades de moral estrecha y legalista, proclamando en cambio la moral del corazón, la moral que sale de dentro del hombre y que no se limita al cumplimiento de unas fórmulas o leyes, pero que se traduce en obrar de determinada manera. Por eso, Señor, siempre estuviste al lado de los más necesitados, no te moviste por los círculos selectos de la sociedad judía, entre influyentes, ricos y poderosos, sino que por el contrario te rodeaste de publicanos, pecadores, gente sencilla ignorante, mal vista, gente que ni conoce ni cumple la ley. Y es ahí donde vemos claramente como el Reino que Tú anuncias es el Reino de Dios que llega a los pobres, porque para Ti, Señor, tu Reino pertenece antes que a nadie a los desvalidos, porque estos creen en la bondad de Dios que los acepta y acoge por encima de todas las exclusiones sociales, por ello son los beneficiarios de tu Reino. Qué diferente tu actuar y pensar de la del hombre, que vemos a aquellos como estorbo en la sociedad. Vivimos Señor, en una realidad totalmente distinta, inmersos en una dinámica de vida basada en el egoísmo, el poder, el abuso, la falta de solidaridad que nos degrada cada día como personas, muy diferente a Ti, Señor. No te muestras neutral frente a un mundo dividido y desgarrado por las injusticias de los hombres. ¿Cómo explicar estos contrastes? ¿Qué actualidad puede tener tu menaje en una época en la que hemos descubierto la importancia del dinero y de la economía? Por eso, Señor, hemos de seguir el modelo de moral que nos propones porque: o pasamos de ella, si es que podemos hacerlo honradamente, o nos comprometemos en esta marcha hacia la justicia, la paz, la libertad y la vida desde el Amor en todos los momentos de nuestra existencia. Así, Señor, siendo Tú un hombre de todos y para todos, para que seamos conscientes de nuestros defectos, nos enseñaste a orar, al igual que lo hacías cuando te retirabas y querías estar solo. Orar con el Padre, incluso cuando parece que no eres escuchado. Y qué poco tiempo te dedicamos, Señor, para todo tenemos un momento menos para encontrarnos Contigo. Siempre hay una excusa,

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o es que no sabemos cómo hablarte. Pero si nos enseñaste a orar con una oración sencilla que encierra todo lo que propones que hagamos en nuestra vida. Nos propones que vivamos como Tú, que te sigamos e imitemos, porque eres Hijo de Dios, pero también eres modelo de hombre que Dios Padre ha puesto en nuestro camino como prototipo de la humanidad. Por eso Señor, seguirte a Ti, significa ponerse en el camino de la Fe, comprender Quién eres, tratando de vivir lo que Tú viviste, intentar salir de sí, buscar el centro del hombre en el otro y en Dios, tener el valor de arriesgarse por los demás. Así, Señor, no es extraño que si analizamos tu vida nos sintamos atraídos por Ti y queramos seguirte, en actitud de servicio a las personas, compartiendo la vida con los demás con independencia y libertad, con sinceridad bondad y sencillez. Qué don más importante nos enseñaste, Señor, el perdón, expresión máxima del amor, y en medio de la indignidad humana se te oyó orar: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. En tu amor eterno, invocaste para tus enemigos la circunstancia atenuante de la ignorancia. Qué maravilla, Señor. Cuánto amor sin medida, cuánta entrega por nosotros, por nuestros pecados. Los pecados que te mataron, Señor. Si hoy estuvieras aquí, entre nosotros, probablemente volveríamos a matarte. Por vivir de espaldas a Dios, por nuestros pecados, te haríamos desaparecer de nuevo. Pero Tú mataste nuestros pecados, porque tu muerte salvó a todos los hombres, eres “El cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn. 1,29). Al ser derramada tu sangre libraste del pecado a todos los hombres y cargaste con él hasta la cruz. Pero resucitaste, y tu Resurrección, Señor, hace posible la nuestra y da sentido a nuestra vida aquí en la tierra, nos abre al amor de Dios y al amor a los demás. Tu Resurrección nos demuestra que tienes razón y que los que te condenaron estaban equivocados, porque es la piedra angular de nuestra Fe; Muerte y Resurrección van íntimamente unidas, es la justificación de nuestro ser. Por eso, Señor, a pesar de todo, de nuestras miserias, nuestras debilidades, nuestras dudas, te doy gracias y me pongo en tus manos sin reservas. Ayúdame a acompañarte en el camino, a seguirte con corazón sencillo en la transmisión de la verdad, trabajando con mis hermanos por un mundo de justicia y amor. Permanece en mí para que sea fiel a mí misma y a lo que Tú me has encomendado. Que así sea.

Mercedes Moreno Díaz Solemne Acto de Subida al Paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno. 30 de Marzo de 2012 - Viernes de Dolores

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Cursos formativos del Obispado de Huelva El Sr. Vicario Episcopal para la Celebración de la Fe, D. Diego Capado Quintana, nos emplaza a los próximos Cursos Formativos, fundamentales para quienes aspiren a formar parte de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad de cara al próximo Cabildo de Elecciones, en 2014. La programación, bajo el lema “Unidos caminamos en la Fe”, consta de tres módulos con cuatro charlas y de las conferencias sobre las constituciones del Concilio Vaticano II, con ocasión del Cincuentenario de dicho Concilio. El temario es el siguiente: Jesucristo, la Iglesia, Liturgia y Sacramentos, la Acción Social y Caritativa, la Religiosidad Popular y las Hermandades. Todo ello en el contexto de la vivencia de la Fe en cuanto profesada, celebrada, testimoniada y rezada (las cuatro partes del Catecismo de la Iglesia Católica), cuyo 20 Aniversario también celebramos. Ya se ha impartido el primer ciclo. Los próximos tendrán lugar en febrero y abril. Los días del curso que aun restan impartir son: Viernes 1 de febrero (19.00 a 21.00h), en el Seminario Diocesano. Sábado 2 de febrero (10.30 a 13.30h), en el Seminario Diocesano. Jueves 7 de febrero (19.30h), en el Colegio de las Madres Agustinas. Viernes 12 de abril (19.00 a 21.00h), en el Seminario Diocesano. Sábado 13 de abril (10.30 a 13.30h), en el Seminario Diocesano. Jueves 25 de abril (19.30h), en el Colegio de las Madres Agustinas.

Aquellos hermanos que estén interesados en acudir pueden comunicarlo a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías (hermandadesadiócesisdehuelva.es) o en el teléfono 959252100, con al menos 15 días de antelación, para preparar la ficha y la matrícula. La asistencia será sellada para obtener el certificado del Obispado. El importe del curso es de 20 euros.

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Plaza 8 de Marzo 2, 2.ยบ B 21710 Bollullos Par del Condado (Huelva) Tel./Fax 959 411 275 www.terciolegal.com

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Boletín "la Madrugá" 2013