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Atendiendo a diferentes aspectos que podrían diferenciar los tipos penales podríamos clasificar éstos mismos:

1- Por la gravedad: el CP, según la distinción que realiza atendiendo a la gravedad de las penas (graves, menos graves y leves, conforme al art.33 CP) asignadas al tipo penal correspondiente, distingue entre delitos graves y menos graves y faltas. Se podría decir que para saber cuándo estamos ante un delito grave o menos grave, o ante una falta, deberíamos de atender la pena que el texto legal asigne al hecho punible en cuestión y después ver si dicha pena se califica conforme a la distinción cuantitativa realizada por el art. 33 CP.

2- En atención a la conexión que pueden tener unos tipos con otros: Esta distinción hace referencia a la imposibilidad de abarcar en un único tipo las diversas formas de aparición de un mismo delito, ya que la mayoría de ocasiones el tipo se acompaña de circunstancias objetivas o personales que pueden modificar el tipo normal inicial y básico. Por tipo básico entendemos aquel que contiene elementos esenciales de una determinada conducta delictiva; mientras que a veces se añaden elementos accidentales que crean unos tipos agravados (cualificados) o atenuados (privilegiados), englobados en los subtipos o tipos derivados del tipo básico en los que rigen las mismas reglas aplicables al tipo básico.

3- Por el sujeto activo: El delito siempre es realizado por la conducta de un sujeto, independientemente de que éste responda o no penalmente por su comisión. Atendiendo al sujeto del delito podemos diferenciar entre delitos comunes (el delito puede realizarlo cualquiera) y delitos especiales (la ley exige determinadas cualidades para ser sujeto activo del delito); éstos últimos pueden dividirse entre delitos propios o en sentido estricto (prevén sólo a sujetos activos a determinadas personas especialmente cualificadas, no lo ejecutarán otras personas) y delitos impropios o en sentido amplio (cuentan con un tipo común paralelo, si lo realizan otras personas se convertirán en distintos tipos autónomos).

4- Por el número de SA cuya intervención el tipo exige: Por el número de sujetos activos podemos distinguir entre delitos unisubjetivos, para su realización no requieren más de un sujeto activo, y plurisubjetivos en los que la realización implica la participación de dos o más sujetos activos.

5- Por la conducta: El núcleo más esencial del tipo es la conducta entendida como comportamiento humano, ya sea una acción u omisión. Respecto a la forma de manifestarse una conducta podríamos distinguir entre delitos de acción, entendida la conducta como la realización de un comportamiento punible, y delitos de omisión, en los que no se realiza la acción exigida al sujeto. Por otra parte, conforme a la relación existente entre la acción y el objeto de la acción podríamos diferenciar entre delitos de resultado, éstos requieres que la acción vaya seguida de la causación de un resultado material (relación acción-resultado) y


puede o no especificarse el modo de ejecución del delito; y delitos simples o de mera actividad, en los que basta la manifestación externa de la voluntad y describen una mera acción u omisión, carente de resultado. Por último, en relación al número de acciones de que consta o según el tipo comprenda una o varios conductas podemos diferenciar entre delitos simples, una sola conducta,y delitos compuestos, en los que la comisión de un delito estaría formada por varias conductas o comportamientos.

6- Por la intensidad del ataque al objeto de protección (bj): Podemos diferenciar claramente los delitos de lesión de un bien jurídico, ya sea la destrucción de algo material o ideal y los delitos de peligro de un bien jurídico; en éstos últimos debe haber una probabilidad de lesión y una puesta en peligro del bien jurídico. Dentro de los delitos de peligro podríamos distinguir entre delitos de peligro concreto (surgen de la creación de una situación de peligro y sería necesario que el juez comprobara la proximidad del peligro al bien jurídico que se trate) y delitos de peligro abstracto en los que no haría falta que la acción creara un peligro efectivo.

7- Por el número de bienes jurídicos protegidos: Se distingue entre delitos uniofensivos, lesionan sólo un bien jurídico, y delitos pluriofensivos, lesionan a varios bienes jurídicos. En estos casos no se castiga por varios delitos en concurso, sino que una de las lesiones engloba a la otra.

8- Por la forma de perseguibilidad: Por la forma de persecución o cómo se ha de iniciar la investigación de un delito podemos distinguir entre delitos públicos o perseguibles de oficio en los que la iniciación del procedimiento depende de los órganos competentes (dentro de este grupo se encontrarían la mayoría de delitos del CP); los delitos semipúblicos, que exigen una denuncia previa del agraviado o del representante legal para poder iniciarse su persecución, a lo que el procedimiento sigue de oficio; y los delitos privados, que se persiguen a instancia de parte mediante querella del ofendido o de su representante legal y el procedimiento continua a iniciativa suya

Natalia Janssen Samper. Grupo ARA, Derecho Penal parte general.


Por la gravedad (en atención a la pena)

Delitos: -graves -menos graves

Faltas

En atención a la conexión que pueden tener unos tipos con otros

Tipos básicos

Tipos derivados: -tipos atenuados

Por el sujeto activo

Delitos comunes

-tipos agravados

Delitos especiales: - delitos propios

-delitos impropios Por el número de SA cuya intervención el tipo exige

Delitos unisubjetivos

Delitos plurisubjetivos

Por la conducta

Delitos: - acción u omisión - simples o compuestos

Delitos: - de resultado - de mera actividad

Por la intensidad del ataque al objeto de protección (bj)

Delitos de lesión

Delitos de peligro: -concreto

Por el número de bienes jurídicos protegidos

Uniofensivos

Pluriofensivos

Por la forma de perseguibilidad

Delitos públicos o semipúblicos

Delitos privados

-abstracto


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