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Nos quedamos desinformados

Don José Briceño. Fotografía tomada en uno de los tantos eventos que Don José solía asistir.
@LaJornadaCanada

No sé cómo hacía amigo para enterarse de todo lo que estaba pasando en nuestra comunidad, tanto en la comunidad hispana como en la anglosajona. Sus fuentes eran fidedignas, sus mensajes eran cortavenas y para leerlos necesitábamos hojear un mataburro. Este nos ayudaría a descifrar los términos que nos ilustraban.

Así recordaré a mi amigo José Briceño, a quien solía llamar por teléfono para consultar sobre cualquier duda y sobre cualquier tema. “Sánchez!” decía cuando contestaba el teléfono. “Lo llamo para hacerle una pregunta”, decía yo. “Pero que sea sólo una”, me contestaba.

Tras la charla telefónica y reírnos celebrando las bromas que compartíamos, Briceño siempre me decía, “No te pierdas que no es para cobrarte hombre”. Son muchas las anécdotas que puedo

contar de este amigo colombiano, uno de los mejores escritores que he conocido. Y si se trataba de deporte, Briceño era una enciclopedia. Me hablaba de deportistas dominicanos que me enteraban que eran dominicano porque Briceño me tiraba la primicia. “Leíste el ultimo escrito de Colombia en London?” me preguntaba un amigo que teníamos en común.

Al confirmarle que sí, me señalaba que para poder leer lo que José Briceño escribía había que usar un diccionario. Briceño investigaba e informaba por amor a diseminar y tras su muerte, nos hemos quedado algo desinformados.

En estos momentos, cualquier palabra o palabras parecen inadecuadas para expresar en vacío que ha dejado mi amigo en la comunicación, sin embargo, a Andrea, su hermana, hermanos y demás familiares cercano, acepten nuestras más sinceras condolencias por el adiós de nuestro colega y amigo.

Por Dalbert Sánchez

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