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Suplemento Cultural Guatemala, 17 de diciembre 2011

Una visita al Popol Wuj

Una idea original de Rosauro CarmĂ­n Q.


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Nueva Guatemala de la

Desde la portada

Una visita al Popol Wuj Pa nim ru tzetik, Desde una mirada amplia

Durante mis estudios de postgrado tuve conciencia de la importancia del Popol Wuj. En mis años de secundaria en Guatemala medio conocí sobre el libro y en la Universidad lo pasamos por alto. No fue sino hasta que Jack D. Forbes, indígena de la Tribu Pawhatan_Delaware, doctor en historia que comentó un día a los indígenas mayas presentes: “todos los indígenas del continente debemos conocer el Popol Wuj, porque con él nos hundimos o nos salvamos”. Pero una cosa es haberlo leído reiteradamente sin entenderlo, y otra haberlo comprendido bien, contribuyendo así a encontrarle mayor sentido a nuestro pasado y presente y avizorar un futuro como pueblos. POR IRMA OTZOY

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espués de los 4 Códices mayas, cuyas copias datan entre 1200-1400, la copia de la copia del Popol Wuj entre 1554-58 viene a constituir el vínculo escrito y tangible que sobrevivió la voracidad de las llamas de la conquista, la apropiación indebida, o el simple paso del tiempo. El Popol Wuj es también único en su naturaleza, por cuanto congrega, entre otros, elementos del orden social, principios de vida, historia, mitología del origen de los seres vivos y el mundo, es decir la cosmogonía, y arte escrito de la cosmovisión maya. Ahora que se publica la segunda edición del libro que no se circunscribe a la historia de los k’iche’ que habitaron lo que se conoce como “Santa Cruz del Quiche” es oportuno comentar lo siguiente. El Popol Wuj es una historia de pueblos indígenas contada al mundo entre plumas verdes, “sangre de dragón” (2), fuego y maíz. Aunque en él se diga expresamente que contiene “la historia del pueblo k’iche’”, como lo señalan los tres Nima Ch`okoj, como representantes de un pueblo con dominio histórico. Es un dominio k’iche’ desde el punto de vista k’ iche’. El contenido del libro, sin embargo, tiene mayor alcance de lo intencionado. Por un lado, como sociedades estratificadas, los otros pueblos mantenían en zozobra a los k’iche’, con momentos de paz, alianzas y periodos de guerra; donde los kaqchikeleb osaron no ofrendar sus vidas por el fuego y finalmente fueron acrecentando su poder. Por otro lado, en la parte mitológica y la parte histórica encontramos mucha relación lingüística, cultural y política con los otros pueblos indígenas, así como con la iconografía maya clásica, por lo que podemos decir que semiológica, semántica y políticamente el Popol Wuj irradia a un número mayor de pueblos prehispánicos. Como mujer kaqchikel, me siento honrada de comentar el Popol Wuj en esta traducción particular. Formada en escuelas de corte occidental, el Popol Wuj, me parecía un libro difícil de entender, ya que en él no se encuentra la historia linear ni la típica narrativa que se aprende en nuestras escuelas. Esta versión es celebre porque nos accede al Popol Wuj en forma clara y con lujo de recursos fundacionales. Es una versión que se vale de fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas que deja poco espacio al acertijo o aproximar de traductor, o bien a elucubraciones esotéricas. Es una traducción que hace sentir el dinamismo del mundo indígena. La noción cíclica del tiempo maya no se repite idénticamente, cada ciclo opera con modificación. El lenguaje poético de coplas, tripletes, cuartetos que afloran en todo el texto, invitan a profundizar sobre la historia de los pueblos indígenas y a querer experimentar el arte de la palabra maya en cada una de sus lenguas. Los nexos culturales con los mayas clásicos han sido demostrados por arqueólogos, historiadores del arte, epigrafistas, geógrafos, antropólogos y lingüistas, cuyas décadas de estudios hablan por sí mismos. Solo para mencionar algunos de estos vínculos: La deidad del maíz del periodo clásico con la deidad Ixtziya’ del Popol Wuj; la deidad de luna del Popol Wuj representada por la diosa Ixchel; Wuqub Kak’ix con el Ave Sagrada y Osa Mayor; en el relieve del Marcador del Juego de Pelota, del Clásico Tardío de Copan, el treceavo soberano de Copan, Waxaklajun Ubaj (18 Conejo), personifica a Junajpu (3) y, por supuesto en la llamada Triada de Palenque, las diferentes manifestaciones y nombres de los héroes gemelos Junajpu (GI) e Xbalanke (GII) están representados por todas partes (4). Los eventos históricos están escritos en dos formas en las inscripciones de los mayas clásicos: La Cuenta Larga y Cuentas calendáricas. De estas últimas hay dos, ampliamente conocido entre las y los estudiosos de los mayas clásicos: el Tzolqij o Tzolkin o Cholq’ij (que representa al período del paso del sol al sur del cenit (5), de 260 días, 13 días de 20 diferentes

nombres. La otra cuenta calendárica es el Haab o Junab o Juna’ (año solar o agrícola) compuesto de 18 meses de 20 días y un periodo final de 5 días (wayeb o tz`api q`ij), que suman un total de 365 días. Y si: “....Por nueve cuentas de veinte ayunaban (9x20 = 180), por otras nueve (otros 180 días que suman 360 que conforman el Tun; más 5 días del Tz’api Q’ij para sumar los 365 del año solar) hacían penitencia y hacían ceremonias. Por otras trece cuentas de veinte (260 días) y otras trece (260 días) hacían penitencia...”, obviamente el año solar o agrícola así como el Cholq’ij, eran fielmente seguidos por los adoradores y penitentes que narra el Popol Wuj. El largo camino irónico: Si en nombre de la Cruz y la espada los españoles destruyeron los textos mayas de la época, con el alfabeto latino utilizado por Diego de Landa, gran parte de las inscripciones mayas clásicas han podido ser descifradas. Desde que Na Chi Cocom, gobernador de Zotuta, le respondiera su tercera recuesta con un: “ma in kati” (man kuaj taj en k’ iche’ o maninbajo’ ta en Kaqchikel, “no quiero” en español) Landa notó la característica morfemo-silábica de los idiomas mayas (6) en los jeroglíficos. Pa kol ru tzetik, Desde una mirada especifica Sobre identidades y relaciones intergéneros entramos a un tema que ha suscitado mucha polémica entre pueblos indígenas y entre mujeres indígenas y el discurso feminista. Por un lado se ha acusado a las mujeres indígenas de ser manipuladas y oponerse a las agendas de feministas. Por otro, las mujeres indígenas han expresado sentirse agredidas, incluso por mujeres feministas. Mucho del trasfondo de esto tiene raíces políticas que no necesariamente están en oposición, sino más bien visto y atendido desde una sola dimensión sin la debida consideración de contextos y efectos diferenciados. ¿Qué podemos encontrar en el Popol Wuj o de los mayas antiguos que nos ayude a comprender el estado de la situación? Es una sociedad donde la descendencia se transmite patri-


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linealmente. Las autoridades eran mayoritariamente masculinas: Los tres pares de gemelos, los jefes de Xibalba, los padres primigenios y sus dioses, los linajes y las Casas Reales, son sobre todo figuras masculinas. Es una historia escrita por hombres. No obstante, las discutidas nociones de dualismo, complementariedad y paralelismo, son una constante de principio a fin en el texto que ofusca el paso directo de binarios opuestos, no solo entre hombres y mujeres sino entre humanos y animales, entre lo natural y lo sobrenatural. Estudiosos de las culturas y mujeres indígenas con frecuencia han traído a colación los conceptos de complementariedad y paralelismo. Algunos de ellos han reconocido tres tipos de complementariedad: Una que se da en el sentido de mitades que complementan un todo. Otra, en la que hombres y mujeres se complementan mutuamente para alcanzar cierto estado en la sociedad; y la última, en la que hombres y mujeres se complementan para producir un efecto diferente a lo que producirían en forma separada.(7) Rosemary A. Joyce (8), quien ha emprendido numerosos estudios en la materia, dice que el género tenía un potencial fluido y negociable antes de la venida de los españoles en Mesoamérica. Si bien los hombres se dedicaban más a los asuntos políticos y militares, y las mujeres a la crianza de las hijas e hijos, las mujeres con sus tejidos como principal producto, eran quienes finalmente determinaban mucho del estatus de las familias en la sociedad. No obstante, habían importantes diferencias de acuerdo al status social de las familias (nobles y comunes), la edad de las mujeres (jóvenes, adultas o ancianas), o el periodo del que se hable (preclásico, clásico o posclásico). Más allá de la retórica, las diferencias culturales exige ver otras perspectivas en cuanto a las relaciones intergéneros. Un rol público no es necesariamente unilateral cuando existe un pacto privado previo. Por ejemplo, las mujeres malayas (9), dejan que los hombres negocien públicamente los asuntos, pero ellas son quienes han decidido en casa la postura que tomaran sus

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esposos. Retornando al caso de Mesoamérica, ser mayor en edad era socialmente categórico, por los que bien dice Joyce: “Aunque la historia euroamericana parece asumir naturalmente que el género o sexo es el único determinante significante del estatus de poder, para las sociedades mesoamericanas, genero nunca es independiente de la edad, y la edad determina en gran medida el estatus relativo” (10). Estudiando la epigrafía y la arqueología maya la misma autora encuentra evidencia iconográfica del dualismo y la complementariedad. El uso de una forma condensada del motivo del Árbol de la Vida con las cabezas de serpientes como sus ramas en los ornamentos de cabeza de mujeres y los pectorales de los hombres, característicos de formalidad de mujeres y hombres, representa a hombres y mujeres como mitades complementarias de un solo espacio, la superficie plana de la tierra y el eje vertical central. La relación dual maya, por su lado, sobrepasa el principio filosófico entre humanos. En un nivel, la interrelación mitológica entre el mundo y el inframundo, al igual que la de Q’ukumatz y K’otuja se establece entre lo natural y lo sobrenatural. En otro, los Nim Ch’okoj se identifican como madres y padres de la palabra. En otro nivel más, existe dualidad entre las deidades mismas, como las deidades del maíz y la luna, que son considerados iconos de dualismo de género primigenios. La deidad de la Luna, por ejemplo, está asociada con Xbalamke del Popol Wuj y con la representación de Ixchel de los mayas clásicos. En este sentido Joyce dice que el maíz puede ser femenino o masculino a medida que crece, y la deidad de la Luna a través de sus fases. Finalmente, la Estela H en Copan es otro ejemplo que trasciende la diferencia de género para recrear una identidad dual de género (11). El paralelismo ha sido elocuentemente explicado y de hecho bellamente demostrado en todo el texto trabajado por el traductor de esta versión del Popol Wuj. Podemos recordar parte del lenguaje paralelo, en la que el engendrador/la concebidora; Xpiyakok/Ixmukane; abuelo/abuela: hijas/hijos. No obstante, la práctica política de este principio cosmogónico implica mucho más coparticipación de asuntos y/o personajes. Por lo que a diferencia de los mayas, se dice que la ideología y práctica del paralelismo de autoridad y liderazgo entre hombres y mujeres, se mantuvo más entre aztecas e incas, quienes tenían instituciones muy desarrolladas para el comercio, la diplomacia y la guerra (12). Aunque el poder político era transmitido entre hombres, tenía sus excepciones. Entre los mayas clásicos había más gobernantes que gobernantas. Hasta el momento se ha sabido de 152 gobernantes y 4 gobernantas, dos de ellas en Tikal, una en Naranjo y una en Palenke (13). En la parte mitológica y la parte histórica del Popol Wuj, las mujeres tuvieron menor representación, y a veces se alude a ellas como sujetas pasivas de intercambio. No obstante, la participación activa de Ixmukane, Ixkik, y de Uchuch K’emja no puede pasarse por alto. En lo relativo al Periodo Clásico, podemos asentir entonces que tuvieran o no el poder absoluto, las mujeres mayas eran muy importantes para mantener el equilibrio. (14) Estamos en un proceso que rebasa la réplica y hacia la creación de una síntesis propia, salvando interpretar culturas diversas a través de ojos, esquemas o modelos universalistas apabullantes. ¿Cómo integrar los valores liberales de libertad, individualidad, independencia sin que ello implique la supresión de los valores de otras culturas? No tengo la respuesta precisa, más de algún intento se ha hecho (15), pero necesitamos mover un poco el lente y relajar un poco las oposiciones binarias aprendidas, desde fuera y desde dentro. Derecho a modificar costumbres y tradiciones culturales que afectan la dignidad, y a fomentar las que nos favorecen, como se comprende del Primer Informe de la Defensoría de la Mujer Indígena (16). Al mismo tiempo buscando redefinir un “yo” y un “nosotras” con mayor complejidad y heterogeneidad. De no serlo, como lo expresa Wendy Brown “un feminismo sin un discurso reconstruido del discurso liberal es [un discurso] entrampado (17). Quizá no todas podamos salir totalmente de la cocina, tampoco queremos parejas sin nuestro consentimiento, pero siempre tendremos madres y padres primigenios, y quizá algún día contemos con más consejeras como Uchuch K’amja y gobernantas como Unem Balam, que nos conduzcan por caminos verdes, para que tengamos buenos pueblos y que sea buena la vida y la existencia. NOTAS 1 Comentarios al POPOL WUJ, traducción al español y notas de Luis Enrique Sam Colop, más conocido como Sam Colop. Guatemala, 2008. 2 Referente a la savia de látex o resina roja que se obtiene de diferentes especies de cuatro distintos géneros botánicos: Croton, Dracaena, Daemonorops, Pterocarpus; cuyos nombres populares son “Sangre de Drago”, o “Sangre de Dragón”. http://es.wikipedia.org/wiki/Sangre_del_Drag%C3%B3n. 23 de abril de 2011 3 Eva Eggebrecht, Arne Eggebrecht, Wilfred Seipel, Nicolai Grube, Estela Krejei, Roemer-und Pelizaeus-Museum. Maya Amaq’ . Edición ilustrada. Fundación Cholsamaj. 2001. 4 Linda Schele y Mary Ellen Miller. The Blood of Kings. Dynasty and Ritual in Maya Art.. Kimbell Art Museum 1986. Printed in Japan. 5 El Sol cruza el cenit el 30 de abril hasta el mediodía del 13 de agosto (suman 105 días), cuando emprende su recorrido hacia el sur (que sumando otros 260 días, completan 365 días). Ver, J. Eric S. Thompson. Maya Hieroglyphic Writing. University of Oklahoma Press. Norman and London. 1971. P. 98. 6 Yuri Knorozov y Galina Ershova. Diego de Landa como Fundador de la Cultura Maya. Anales del Museo de América, 2 (1994):21-32. 7 John Monaghan en: Susan Kellogg Weaving the Past. 8 Rosemary A. Joyce. Gender and Power in Prehispanic Mesoamerica. University of Texas Press, Austin. 2000.


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Literatura

Estética urbana y sínd

”La ciencia ha eliminado las distancias”, pregonaba Melquíades. ”Dentro de poco, el hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier lugar de la tierra, sin moverse de su casa.” … “En el mundo están ocurriendo cosas increíbles -le decía José Arcadio a Úrsula-. Ahí mismo, al otro lado del río, hay toda clase de aparatos mágicos, mientras nosotros seguimos viviendo como los burros.” Por Jaime Barrios Carrillo

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abriel García Márquez/ Cien años de soledad El crítico sueco Ulf Eriksson recalca que ha habido un cambio esencial de estructuras y temáticas en la nueva novela latinoamericana. Erickson compara con el boom, sobre todo Fuentes, Vargas Llosa, Donoso y Cortázar, en donde la ciudad era todavía un mundo fascinante. Ericsson ve ahora una restauración del enlace ficción y realidad en las novelas del guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, especialmente Piedras encantadas y en la obra Plutón del colombiano Evelio José Rosero. En ambas la clase media actúa envuelta en un marasmo de agonía urbana, caos e impunidad. La emblemática “zona más transparente”, la anti-

gua Anáhuac de Alfonso Reyes, intertextualizada por Fuentes, ha sido superada por la marginalidad masiva, la contaminación y la violencia. La Ciudad de Guatemala lo confirmaría, porque parece haber perdido el alma, es decir la “vida callejera”. Se vive en una cuidad desalmada. Caminar por las calles resulta un estrés físico y sicológico. Viajar en un bus es arriesgarse a ser asaltado o asesinado. Y los riesgos de la vida callejera producen el candado social o casas y edificios con alarmas, cámaras, perros, vigilantes y hasta cercas eléctricas. También la proliferación de los malls o centros comerciales cerrados y supervigilados, que substituyen más y más a la vida comercial, cultural y social de los espacios abiertos en calles y plazas. La Ciudad de Guatemala es una especie de urbe

penitenciaria, sin lugares públicos, disminuidos por razones de seguridad, lo que ha llevado a un estilo de “feudalismo urbano” excluyente y a una vida cultural y artística raquítica y elitista. Este es el entorno donde, esencialmente, se produce el nuevo arte y la nueva literatura de la Guatemala urbana. ¿Cuál es el papel del arte y sus posibilidades en el contexto de la economía informal, de la sobrevivencia informal? ¿Cuáles pueden ser las formas y los contenidos estéticos en medio de la pobreza? Entre el arte y las maras, buena parte de la juventud guatemalteca se queda con las pandillas. ¿Y quiénes serán los espectadores, los lectores, los observadores? En Chile, en las postrimerías de la larga y amarga dictadura del general Augusto Pinochet, que tuvo una guerra declarada e infame contra la estética, unos jóvenes creadores de Santiago consiguieron el dinero suficiente para alquilar una avioneta, de esas que lanzaban volantes de publicidad comercial. Hicieron paquetes con un poema ilustrado que hablaba de amor y libertad y a la hora pico, la del tráfico incesante, la de las salidas masivas de los centros de trabajo a buscar el almuerzo en las calles, fueron tirando sobre la capital chilena, desde la pequeña nave, miles de hojas sueltas con el poema. Uno de los paquetes no se desató y cayó pesadamente y a gran velocidad en una comisaría de policía, traspasando un techo endeble y haciendo gran estruendo. El paquete se tomó de inmediato como un ataque subversivo y las fuerzas de seguridad se alertaron con

órdenes de detener, a toda costa, a los terroristas del aire. Años después, esta vez en la ciudad brasileña de Sao Paulo, un elenco ambulante monta una obra de teatro en la calle. Pronto hay un círculo de gente alrededor de los tres actores, dos hombres y una mujer que representan con realismo dramático una escena de violación. Todos vestidos con ropas anaranjadas y los rostros pintados del mismo color. No obstante el “público” comienza a indignarse y se crea una atmósfera de tensión que amenaza a los actores masculinos, en peligro ahora de agresión por parte de la masa. Es entonces que termina la actuación y la mujer explica, dirigiéndose al “público”, que se trata de teatro callejero y que el objetivo es hacer conciencia sobre la violencia sexual. Algunos peatones continúan su marcha, casi decepcionados, porque “no era real”. Algunos protesta, otros aplauden y la “función” concluye en una especie de improvisado debate callejero sobre el tema. Volviendo a Ciudad de Guatemala: a finales del siglo pasado el fotógrafo Daniel Hernández realizaba un audaz montaje en distintos lugares de la capital, con la ampliación de grandes proporciones de su fotografía “El ángel de la calle”. Un trabajo donde Hernández utilizó fotos de huesos de víctimas civiles de la guerra interna, hallados en un “cementerio clandestino”, e integrados como “las alas del ángel” en un hombre con el dorso desnudo. Cuadrillas de voluntarios se repartieron por diversos puntos de la ciudad, incluyendo una pared del Cuartel General del Ejército y pegaron en horas nocturnas la gran foto, que apareció al día siguiente ante los ojos de la gente, como un afiche más de propaganda, pero que poco a poco al observarlo mostró que era algo diferente. En 2003 la Corte de Constitucionalidad dio vía libre a la candidatura del exgeneral Efraín Ríos Mont, acusado por muchas organizaciones pro derechos humanos de ser responsable de múltiples masacres de campesinos indígenas desarmados durante la guerra interna. Regina José Galindo

recorrió entonces, vestida de negro, las calles que llevan desde la Corte al Palacio Nacional, portando un balde lleno de líquido rojo que recordaba la sangre humana, en el cual remojaba sus pies descalzos para ir dejando así sus huellas. Un tremendo símil visual que refería de manera impactante al delito de genocidio e impunidad y a la falta de memoria histórica. Todas las anteriores prácticas estéticas chocaron con los cánones de la “crítica” establecida en su momento (en Chile, Sao Paulo y Guatemala). Los ejemplos citados obedecen a formas diferentes, más relativamente recientes, en tres ciudades distintas de un continente en permanente ebullición social. Casos de creación que denominamos como anomalías en la percepción, es decir ruptura del canon. El espacio no podía ser otro que la calle, más que la galería, el teatro o el museo. Los problemas de comprensión de parte de la llamada “crítica” y del llamado “público”, radican en nuestro continente, en buena parte al menos, en el divorcio posmoderno entre propuestas artísticas y realidad objetiva. El asunto es identificar el tipo de vida estético/urbana que el “Tercer Mundo”, ahora también llamado “Sur”, demanda en sus manifestaciones concretas, o sea la praxis de un arte en que coincidan éticas y estéticas. Para alejarse de la esquizofrenia posmoderna. Para asumir la insobornable necesidad de reconocer los procesos históricos y los cambios reales del desarrollo desigual y combinado, que aún demarca el panorama mundial. ¿Dónde ubicar a una ciudad como Guatemala en esa telaraña de procesos que son los escenarios de la posmodernidad? Resalta la paradoja de la tecnología más avanzada que llega al país, nadie está aislado en este mundo global, y que se utiliza en la deficitaria formación social guatemalteca. Es decir, hay un bache entre los avances de la tecnología mundial y la situación social. Ciudad de Guatemala carece de servicios básicos suficientes para todos sus habitantes, unos tres millones, como el transporte colectivo,


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rome de Melquiades agua potable o electricidad, al mismo tiempo que tiene capacidad hotelera de cinco estrellas, cafés de internet, bolsa de valores, proliferación de teléfonos celulares y otras marcas y signos de la revolución tecnológica. El desafío primordial del arte y la literatura reside, entonces, en cómo enfrentar estéticamente el hecho social. ¿Cómo nárralo? ¿Cómo pintarlo? ¿Cómo dramatizarlo? Cómo adentrarse en la interpretación y representación de la condición humana en nuestro propio contexto. En la Ciudad de Guatemala, comenzamos ya desde hace un tiempo a ver claras expresiones de este tipo de reactivación del enlace estético/ ético, por ejemplo en el entusiasmo popularizado de eventos como Octubre Azul. Podrían mencionarse publicaciones de corte marginal aparecidas en años recientes, como El Cadejo o El Supositorio, donde la irreverencia se mezcla con la experimentación y un permanente cuestionamiento crítico. El humor y la ironía contribuyen a levantar el nivel de las propuestas, diferenciándose en esto también de la solemnidad militante de los ochentas. Se manifiesta este enlace, de manera patente, en la poesía joven urbana. Nombres como Javier Payeras (con Raktas), Allan Mills (con Síncopes), Juan Carlos Lemus (La era del moscardón) o Maurice Echeverría (con Encierro y Divagaciones), marcan diferencia, no sólo en temática sino en calidad poética y en un distanciamiento estético profesionalizado que permite una mejor penetración de los fenómenos urbanos y humanos. De ahí el replanteamiento de la nueva estética en su producción (objeto artístico, texto, escultura, pieza teatral) y de la interpretación de la misma, es decir el advenimiento de una nueva crítica. El presentismo, de boga en los nuevos creadores de Ciudad de Guatemala, no es negación de la historia, sino un recalcar del “aquí y ahora” como bastión existencial de la experiencia y su entorno. Escribe Javier Payeras en su libro Limbo: ”En días laborales los buses van llenos a reventar. Sus vientres vomitan docenas de personas en cada parada… Todos los buses tienen una leyenda escrita en la entrada: Por favor córrase para atrás. Este es el eslogan del país.” La violencia sigue estando presente en las obras de las nuevas generaciones ( por ejemplo en las novelas Ruido de Fondo del mismo Payeras o en El libro negro de Estuardo Prado),

pero ya no como síntoma sino como parte esencial del comportamiento y la sensibilidad que se han propuesto plasmar. Son ahora los seres cotidianos y ya no los héroes suedoépicos los que con su presencia, su conducta social, cambian y forman el escenario urbano en la nueva creación, expresada frecuentemente en una voz lirica neobarroca: “me voy manchando, cualquiera diría esta noche no floreceré, toda calentura ingresa por un halo de luz desvanecida, tal música oscura y genética, mi situación presente no permite que me conmueva, iré sin freno hasta el fondo… (Alan Mills/ Síncopes) Encontramos un constante desvelamiento de la ciudad alienada, la que carece de vida cultural, de ilusiones estéticas y de espacios creativos donde lo popular ha sido estigmatizado por los grupos privilegiados y desculturizados por la labor de las termitas del espíritu: la televisión, el best séller, además de la camisa de fuerza de un forzado angloparlantismo. Esa “City” retratada en los poemas de Maurice Echeverría, Encierro y divagación, que resulta ser una ciudad: “sin bellos poetas en las esquinas, muy parecida a sí misma cada vez, quizás es sólo la fosilización de un espacio. Es muy fácil matar aquí/ por esas y otras razones”. No es la temática lo que reúne a todos estos nuevos artistas y escritores de Ciudad de Guatemala (Alan Mills, Javier Payeras, Maurice Echeverría, Irma Yolanda Carrera, Alejandro Marré, Juan Carlos Lemus, Julio Hernández, Mendel Samayoa, Estuardo Prado, Darío Escobar, Claudia Navas, Andrea Aragón, Juan Pablo Dardón, Pablo Bromo, Julio Serrano, Lucía Escobar, Eddy Alfaro Barrillas, Darío Escobar, Carolina Escobar Sarti, Javier Mosquera y Alejandra Flores, entre muchos otros) sino el posicionamiento consciente de su acto creador frente a su tiempo y entorno. No escriben ni pintan ni hacen fotografías de la ciudad sino desde la ciudad. De ahí que la reelaboración y juego estético con los tiempos múltiples, sean como las luces de la tramoya social, desde donde surgen la nueva narrativa y poesía, el naciente cine, la fotografía y la plástica. Los escenarios urbanos del “Tercer Mundo”, permiten pensar que no deja, sin embargo, de haber posibilidades creadoras en este señalamiento de convivencia de tiempos diferentes. La convivencia del tiempo primermundista y el del cuarto mundo. Centro y periferia. Norte y Sur. El mundo de hoy es uno y distinto,

como nunca antes. Lo anterior induce a repensar dimensiones dentro de un gran tiempo de dirección múltiple y que llamamos el Síndrome de Melquiades, el gitano trashumante amigo de José Arcadio Buendía en Cien años de soledad. Melquiades viaja por todo el mundo, el cual no le resulta pequeño, y lleva a Macondo todos los inventos y avances que sorprenden a los habitantes de una aldea que no había conocido ni el hielo. La lupa gigante con que José Arcadio Buendía pretendió construir un arma solar formidable o el imán que lo llevaría a un deseado oro, enterrado en alguna parte. Los usos estrafalarios que José Arcadio hace con esa tecnología demasiado avanzada lo llevan al delirio y al estigma de locura por parte de lo macondianos; hasta que el mismo Melquiades retorna para restaurar y proclamar el valor del gran descubrimiento que José Arcadio Buendía ha hecho con sus medios propios y que consiste en saber que el mundo es redondo como una naranja. El síndrome de Melquiades retrotrae también a la soledad del artista. Y a la duda dialéctica frente a los signos de la alta tecnología y a la imposición mecánica de los mismos. Pero a diferencia de la creación y búsqueda de lugares míticos de la literatura del siglo pasado (Comala, Macondo, Santa María) ahora se anhela su destrucción. Porque Macondo ya no es una aldea diáfana sino la ciudad insoportable. En el Centro Histórico de la ciudad de Guatemala, en una pared desapercibida, alguien hizo una pinta. No de siglas políticas ni de mensaje de alguna de las temibles maras. Lo escrito decía simplemente: “Lea Poesía”. Un mensaje que sin duda reconforta. Porque la poesía es la vuelta a la noción de que nada permanece, mas todo es y será. Aquello de que “la poesía siempre es moderna”. De ahí que el ajuste de cuentas, aquí propuesto, con la sociedad y la historia, por un lado, y con la estética y sus formas, por el otro, pueda ser también leído como un llamado de restitución de la esperanza. La esperanza, que en el verso de Luis Cardoza y Aragón, “nos está esperando”.


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Entre Anaqueles

Nueva catedral P Por Mario Gilberto González R.

Antigua Guatemala, heredó de la ciudad de Santiago de Guatemala, una Catedral en ruinas, desmantelada y sin privilegios. ara la nueva Catedral, se aprovechó su preciosa fachada, las dos naves laterales de norte a sur y el crucero de dos bernegales de poniente a oriente, con puerta al atrio que da al frente de los edificios que fueron el Colegio Tridentino y la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borroneo. En la fachada principal se cerraron a calicanto las dos puertas laterales y en la nave de oriente, el acceso a las tres naves de oriente y poniente. El altar mayor se colocó en la parte sur y el coro con un órgano tubular en el norte. Dos salas al sur, inmediatas al Altar Mayor se convirtieron en la actual Sacristía. Esa es la Catedral que llega a nuestros días. Por su abolengo y rico pasado histórico y por ser iglesia principal, se le dio la importancia inmediata para restablecer su culto y ser sede de la Parroquia del Señor San José con una jurisdicción muy amplia que alcanza a los pueblos de las Milpas Altas en el Oriente y la aldea de San Bartolomé Becerra en el Poniente. Las otras dos parro-

quias son la de San Sebastián con sede en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Mercedes y la de los Remedios en la iglesia de la Escuela de Cristo. Cuando se contemplan con ojos limpios los templos en servicio religioso y las ruinas que dieron timbre de grandeza a la ciudad de Santiago de Guatemala, surge la curiosidad de saber de su pasado y de los bienes y alhajas que las embellecieron. De los altares sobredorados de filigrana preciosa que reflejan la calidad artística de sus talladores con gran dominio en el manejo de la madera y las bellas imágenes en quienes los imagineros lograron plasmar la expresión natural de gozo, de serenidad y de pasión que impactan al contemplarlas y que invitan al investigador histórico a que busque en los anaqueles de los archivos, los infolios que contengan la documentación fehaciente de esa riqueza desconocida y permitan revivir la grandeza de su pasado. El mismo investigador se sorprende de la revelación histórica que encuentra en los archivos. Ahora nos ocupamos de reconstruir la Nueva

Catedral de Antigua Guatemala, con datos que sin duda, van a sorprender al lector. Con ocasión de la visita “santa y canóniga” que su Ilma Dr. y Mtro. Don Fr. Ramón Casaus y Torres, realizó a la Parroquia del Sr. San José de Antigua Guatemala, el 18 de Febrero de 1816, se levantó el Inventario que hoy glosamos. El culto de la nueva Catedral se inició con los pocos bienes y alhajas propios y los que pasaron de la iglesia del Señor San José y varios pueblos. Eso es lo que refleja el “Inventario de los Bienes y Alhajas, de la Parroquia de Señor San José, erigida en tal, en 19 de Diciembre de 1804, con separación de los propios de la Parroquia, de los que pertenecen a la Iglesia de Señor San José y a otros pueblos anotándose los que fueren y es como sigue, Inventario de la Parroquia: Plata labrada. Primeramente una Custodia toda dorada, de chispa, otra moderna de un poco más de tres cuartos de alto con sus vidrio, cinco piedras finas en la Cruz, doce perlas, dos piedras grandes, y otras dos dichas pequeñas en el círculo del relicario, guardadas en su cajón de cedro con sus puertecitas. Ytem. Un copón todo dorado con su hijuela guarnecida de piedras finas, obra moderna. Ytem. Otro copón mediano con su hifusia dorado por dentro que dio el finado Presbítero Dn. Cleto José Ordóñez, y todo, y todo tres copones (dichos) tienen sus capillas docentes. Ytem. Dos cálices dorados con sus patenas y cucharitas. El uno es perteneciente al Pueblo de Santa Inés. Ytem. Un coponcito, figura de hosteario con su cruz en el remate, dorado en el centro con su cucharita de plata, pertenece a Sta. Inés. Ytem. Dos relicarios para los Viáticos de los enfermos. El menor es de San Juan Gascón. Ytem. Un incensario inútil con su naveta y cuchara pertenece a Sta. Inés. Ytem. Una Cruz de mano pertenece a Sta. Inés. Ytem. Una Cruz proporcional con su hasta forrada de plata.Ytem. Un asetre grande con su hisopo, y manguilla todo de plata. Item. Un hosteario de plata. Una Palmatoria. Item. Un Sagrario guarnecido de plata, fondo de espejo azogado, cuya pieza está de fijo en el altar de Dolores con su llave, caverna y escudo en el remate de plata. Item. Cinco Crismeneas, tres que están en uso pertenecen al Pueblo de San Miguelito y las otras dos al de Sta. Inés. Ytem. Una concha de plata para bautismos es de Sta. Inés. Item. Cuatro

cornicopas grandes de echura de madera que dejó la finada María Dolores Rizo para que sirvan en la dos festividades solemnes del Santísimo Sacramento, Señor San José, Dolores de Ntra. Sra. Y misterio del Nacimiento de Christo en la Parroquia. Item. Una Gloria de hojalata dorada a trechos con sus angelitos, pertenece al Misterio del Nacimiento. Ytem. Una cajita forrada de espejo guarnecida de plata para la llave del Sagrario que dio el Padre Gabriel. De orden de el Señor Arzobispo se tomaron varias piezas de plata del pueblo de San Juan Gascón y de…para hacer otras nuevas para uso de la Parroquia… Con limosnas de los bienhechores “se hicieron las piezas siguientes”: “Se renovaron todas las vinageras con sus salvillas y unos ciriales con el peso de quince mil siete onzas y las vinageras y salvillas con el peso de seis mil cinco y media onzas, con esto y cinco mil tres y media onzas y limosnas que se hizo público, se pagaron las hechuras. El Padre Cura Velasco mandó hacer un caliz nuevo todo cincelado y dorado con su patena y cucharita, con la condición de que solo sirva en las funciones solemnes de Ntro. JesúsChristo, de su Santísima Madre y de Señor San José y que no se preste a otras ya por ser su intención y que solo sirva con la Parroquia, pesa 3 mil onzas 1/8, queda guardado en

su cajón de cedro.” Plata del Misterio del Nacimiento.”Una corona fina dorada por dentro y fuera con seis tembeleques de palmitas, una falta de una perla engastada en plata sore dorada adornada de ocho perlas, y diez y nueve piedras preciosas, la piedra grande está montada en oro. Ytem. Una joya de esmeralda … de tamaño de un … montada en oro para en el imperial del frente y con la cruz un ojo de esmeralda. Son alhajas de la Virgen del Niño del Nacimiento. Ytem. La Corona de Señor San José, otra fina dorada por dentro y fuera con cinco serafines embutidos en sus huecos y un bloncito de esmeralda en la cruz. Ytem. La Vara de Sr. San José de dos piezas, con su ramo de veinte y dos flores mestizas. Item. Un resplandor del Niño Jesús de chispa, dorado por dentro y por fuera con veintitrés palmitas y tres potencias. Ytem. Doscientos cincuenta piezas que prodigaron los Reyes, retiros y Pastores que vendió de esta pertenencia esvasca de la finada Ma. Dolores Rizo a quien pertenecían los presentes, y los retiene en su poder con el fin de hacer el altar para colocar las Imágenes del Misterio del Nacimiento en esta Iglesia en cumplimiento de la cláusula en que lo dispone otra finada, cuyo albacea es Honorato José de León en quien como dicho es se haga depósito la expresada cantidad con los fines indicados. Con la cantidad antes dicha de 250 pesos hizo el Altar Honorato de León. Un escaparate grande de pino con su filetes de oro, su mesa de altar frontal. Dos candelabros, seis cornicopias, un atril, una tablita del Evangelio de San Juan, velos,


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vidrieras y vestidos de las Imágenes para todo el año.” Se describen la ropa blanca, las casullas, palmetas, capas de coro, estolas, manteles, palios y manote. “Vestidos de las Imágenes – Dolores. Una tunicela de lama de plata y de colores guarnecida con punta de oro fina. Ytem. Un manto brocado celeste guarnecido en punta de plata fina que dio la Sra. Felipa Dávila. Ytem. Un galón de oro de tamaño de una tercia que ciñe de síngulo a la Sma. Virgen de Dolores junto con el vestido ya mencionado. De Ntra. Sra. De la Soledad. Dos albas de velio adornadas de recortes, la una es del Sto. Entierro y la otra de Ntra. Señora. (al margen dice: en poder de Paulino) Ytem… en casa de Francisco Estrada. Muebles de la Sacristía. Un Señor Crucificado de una vara y cuarta de alto en su cruz pintada de verde fuerte sobre la mesa varios ornamentos. Ytem. Un frontalito de talla dorado. Ytem. Un óvalo del Corazón de Jesús como de media vara de alto con su vitrina. Ytem. Un lienzo de Ntra. Señora de Guadalupe de una vara y media. Ytem. Una mesa redonda pintada de verde que está en el medio de la Sacristía y sirve para preparar los ornamentos. Ytem. Seis Aras sin reliquias. Ytem. Cuatro misales incluso uno Dominicano que está maltratado. Dos manuales uno grande y otro pequeño. Bienes pertenecientes a la Cofradía del Santísimo Sacramento. Ytem. Una casulla de tisú guarnecida de galón de puntos de oro que la dieron los Mayordomos para sus festividades propias. Ytem. Dos albas de cambray labrado, sin ami-

tos. Un velo de glasé de oro, en el baldaquín en donde se expone al Santísimo Sacramento. Ytem. Tres guarniciones de manteles, a saber, uno de punta de oro fondo nácar y palio verde, que dio el P. Cura que fue de la Candelaria Dn. José Manuel Martín. Otra verde con fleco de oro y palio de lo mismo. Otra de Razo de expolín nácar. Cuyos bienes se guardan en un armario pequeño de cedro, pintado de azul, sobre sus mesitas también se guardan en el dicho armario diez y ocho cornicopias de madera con sus cenefas de espejo azogado, seis candelabros, seis jarritos con sus flores de adorno. Ytem. Dos juegos de varas de palio de madera plateadas. Ytem. Se agregan tres albas de gasa dorada. Ytem. Un mantel con su Palio dorado de hilo rojo que dio Dn. Rafael Escobar. Ytem. Un interno de lama compuesto de capa, casulla y dalmáticas guarnecido todo en bricho que costeó don Rafael Escobar y el Sr. Cura Velasco dio 50 pesos y se le pusieron galones. Ytem. Un monumento, de piezas, corriente fondo blanco fileteado de oro que compraron los Mayordomos de la Cofradía, a la Catedral el año de 810 en 400 pesos 5 reales. Ytem. El Cirio Pascual en su mesa redonda. Ytem. Un farol que sirve para la luz de la Lámpara. Ytem. Dos ciriales de madera plateada que dejó don Juan…Ytem. Una matraca grande

y otra dicha de mano. Ytem. Otro farol grande de espejo que dio la Sra. la Fermina Dávila, Un vaso grande doble para el candil que dio don Rafael Escobar, Ytem. Seis hopas de de paño forrado con 6 sobrepellices y cocidos correspondientes de metal dorado. Ytem. Seis arandelas de hojalata con seis cirios correspondientes para que sirvan para los viáticos, todo lo dio con la precisa condición de que sirvan todos los días del año, con los viáticos y funciones solamente de Ntra. Cofradía y las demás que consta en el inventario con que las entregó que está agregado al principio de este Inventario. Ytem. Un terno de persiana morada compuesto de casulla…, con todo sus utensilios necesarios guarnecidos de punta de plata que dio Dn. Rafael Escobar. Ytem. Un par de atriles forrados en plata maciza de hechura preciosa cincelados que dio don Rafael Escobar. Yt. Una vara del Guión que el mismo Escobar mandó forrar en plata maciza…” Altar de las Benditas Animas. Un retablo completo de talla dorado, y en el dos tableros uno del Sr. San Juan y el otro de Sra. Santa .Ana. Ytem. Otros dos dichos pequeños, uno de Sto. Domingo y otro de Ntra. Señora del Rosario. Ytem. Una escultura de tamaño de un hombre de Cristo Crucificado con el título de Animas en su cruz esmaltada de verde con su corona de espinas. (Se trata de la imagen que hoy conocemos como Cristo del Perdón, ante quien se ofician las tres misas continuas rezadas el día de Difuntos) Ytem…. en su marquito de espejo azogado. Ytem. Un Sagrario con embutidos de nácar en el y en su puerta una estampa de Jesús y su llave. Ytem. Un frontal de talla esmaltada en oro. Ytem. Los bienes de la Cofradía de Animas existen en poder del Mayordomo Marcelo Peralta para su conservación.” Altar de N. S. de Guadalupe.

Un pabellón pintado en manta y su tumbilla roja y cenefa achinada con filetes dorados. Ytem. El banco de repisa de bastidor forrado y pintado de rojo y achinado con su cenefa de madera fileteado de oro.Ytem. Cuatro candeleros figura de azucena achinados con filetes dorados. Item. Tres jarritos viejos de talla dorados. Ytem. Un lienzo como de cuatro varas de lado con marco de talla dorada fondo de bermellón en que está colocada la Sma. Virgen María de Guadalupe, todo costeado por el R. P. Predicador… Fr. José Santiago Golín cura mismo que fue de esta Parroquia. Ytem. En el mismo altar, una imagen de bulto del Tránsito de María Santísima como de tres cuartas partes con su corona de plata, y en las manos un Cristo en plata con vestido verde bordado y una urna donde está colocada la imagen de Nuestra Señora. Ytem. Una urna donde está colocada la imagen de Ntra. Señora. Ytem. Un Cristo de metal en su cruz de madera de una cuarta de alto.” Altar de la Virgen del Socorro. Ytem. Un retablo de talla dorado incompleto el primer cuerpo, y el segundo de 5 remate compuesto de ocho piezas puntadas de bermellón y oro. Ytem. En el medio de dicho Altar está colocado un medallón con su vidriera, y en el de la Imagen de María Santísima de la adoración del Socorro y es el dicho ovalo de dos varas de alto. Ytem. En el remate un niño Jesús de obra de escultura de media vara de alto con su túnica morada. El resplandor de latón dorado, un mundo formado de una bola de cristal, sus fajitas y cruz de plata con sus insignias de cruz, esponja y lanza de piezas plateado. Ytem. Dos tableros con dos ángeles a los lados del retablo. Ytem. Un frontal de talla dorado y en la mesa un Sagrario de madera dorado con su llave. Capilla del Bautisterio. Ytem. La Pila Bautismal de piedra con

su lebrillo y con su tapa de madera dorada. Ytem. Un lienzo de tamaño de una y media vara del Bautismo de Cristo por san Juan. Ytem. Junto al Baptisterio en una mesa de Altar, está colocadas unas pocas piezas que forman retablo y en medio una Imagen de N. Sra. del Rosario de cuerpo entero, otra escultura de cerca de dos varas de alto, un Niño Jesús en los brazos y pertenecieron a los bienes de la Iglesia de Santa Inés. Ytem. Un Señor Crucificado de metal amarillo de el Sagrario de dicho Altar. Altar de N. Sra. de la Soledad. Un retablo compuesto de varias piezas y en el medio colocada una Imagen de Ntra. Señora de la Soledad de una vara y tres cuartas de alto en su peana forrada de espejo azogado, daga y resplandor de plata dorada. El vestido una tunicela de cambray y manto de terciopelo negro viejo y al cuello tiene un Rosario de plata, que llegó por medio de la señora Oidora doña Teresa Aguado. Ytem. Sobre la mesa del Altar, una urna formada de espejos donde está colocada la imagen del Señor del Descendimiento de tamaño de dos varas con su colchón y almohadas de damasco. (se refiere a las imágenes del Sr. Sepultado y María Santísima de la Soledad que se encuentran en el crucero sur. Con la imagen del Sr. Sepultado se rememora actualmente el Viernes Santo, la Crucifixión y por la tarde ambas imágenes procesionan por las calles de Antigua Guatemala.) Ytem. Un Cristo pequeño de metal en el medio del altar. Ytem. La Cruz del Descendimiento de cinco varas de alto. (este dato confirma que para 1816 ya se representaba en la S. I. Catedral el acto imponente de la Crucifixión y el piadoso del Descendimiento) Ytem. Unas andas en que se pone la Humana del Señor sepultado (con este dato se sabe que para la fecha indicada, ya salía en procesión)


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Literatura

Centroamérica en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, 2011

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ue una apuesta de Nubia Macías, la directora de la Fil. Este año Centroamérica gozó de una importancia especial y sin precedentes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que celebró su edición número 25 y que, al cierre de la misma, dio a conocer ingresos de 66 millones de pesos. La participación de Centroamérica fue especial. Se notó el esfuerzo por promoverla como una región productora de arte y pensamiento. Dicha participación fue, además, sin precedentes. Hasta ahora, Centroamérica no había sido protagonista en un evento literario de tal magnitud. La Feria del Libro de Guadalajara es la mayor cita literaria y editorial de Iberoamérica y contó, en esta edición, con la sorprendente cantidad de 700 mil visitantes en tan sólo nueve días. Sin el sustento de los gobiernos ni de las secretarías de cultura de los países del Istmo, esta iniciativa fue montada enteramente con el apoyo de la Fil, algunas editoriales centroamericanas y el Fondo de Cultura Económica en su filial Guatemala. Con Alemania como invitada

de honor, esta fiesta del libro dio relevancia a nuestra región que, en palabras del escritor nicaragüense, Sergio Ramírez, es un laboratorio vivo de la literatura. La literatura centroamericana fue vista como una producción artística de la que se sabe muy poco y que aún no ha sido suficientemente valorada por el mercado editorial mundial, pero que tiene mucho que ofrecer. Dos antologías de poesía y narrativa (Puertos abiertos (cuento) y Puertas abiertas (poesía) ) publicadas ambas por el Fondo de Cultura Económica, sirvieron para dar a conocer a autores jóvenes vivos. La última publicación de este tipo, dijo Sergio Ramírez en la presentación de las mismas, fue hecha en el año de 1970 o 1972. Con la presencia de 1,935 editoriales de 43 países y de 700 autores de todo el mundo, la Fil contó a su vez con un stand dedicado exclusivamente al istmo. En el mismo, editoriales como F&G Editores (Guatemala), Clásicos Roxil y UCA Editores (El Salvador), Uruk y UCR (Costa Rica), entre otros, estuvieron presentes con sus propuestas que, poco a poco, han comenzado a llamar la atención del público lector que, año con año, acude a la Fil para explorar

Por Vanessa Núñez Handal

entre los libros que las editoriales extranjeras ofrecen como parte de la oferta literaria de un evento que constituye una verdadera fiesta para la ciudad. Cabe esperar que este impulso que la Fil otorgó a la región vuelva las miradas hacia las

obras y los autores centroamericanos que, contrario a lo que ocurre en otros países con mayor tradición cultural, están faltos de apoyo y de ventanas que permitan dar a conocer su obra al mundo. La Feria del Libro de Guada-

lajara ha cerrado ya sus puertas. Pero las propuestas y proyectos quedan vivos y a la espera de que, el otro año, se haya avanzado en este largo camino de conectar a los escritores y su obra con el gran protagonista de la Fil: el público lector.

Revista de libros

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Poesía de barro de Roberto Obregón

rente al odio, la injusticia, la miseria que rodeaba a Obregón, su espíritu no pudo permanecer indiferente y se vio impelido, por un imperativo interno, a la denuncia a través de la palabra y de la acción. Se agónico (en el sentido etimológico de ser luchador), llegó a consagrar su vida y su creación artística a un propósito heroico: despertar conciencias, y lanzarse, nuevo Quijote trágico, a enderezar aquellos desaforados entuertos e infamias inconcebibles, que se cometían en su patria. Así cobró plena conciencia de sí mismo y del medio que lo rodeaba y decidió realizarse como

ser humano auténtico en un mundo deshumanizado. Tal actitud le llevó a su fatal desaparición. Sin embargo, ahora le tenemos, en este libro, fantasma musical y silencioso, instalado en nuestro ámbito, recordándonos su destino sombrío, ése que él mismo se forjó a causa de su alma sublime. PROMOCIÓN Editorial Universitaria y Diario La Hora estarán sorteando cinco poemarios de “Poesía de barro” de Roberto Obregón. Sólo debe enviar una carta en nuestras oficinas (9ª. calle “A” 1-56 zona 1), con sus datos (nombre y teléfono), con el título “PROMOCIÓN POEMARIO”, o enviar un correo electrónico a laho-

ra@lahora.com.gt, con el asunto “PROMOCIÓN POEMARIO”. Se recibirán solicitudes hasta el jueves 29 de diciembre, y los ganadores se estarán anunciando el viernes 30 de diciembre. GANADORES Asimismo, informamos que los dos ganadores del libro “Historia, arte y conservación del Cementerio General de la Ciudad de Guatemala” fueron Yolanda Secaida y Pedro Carrera, a quienes se les estará notificando por correo electrónico, y pueden pasar a recoger sus libros a partir de lunes 20 de diciembre, entre 8:00 y 16:00 horas, en la recepción de Diario La Hora. Gracias a todos por su participación.


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