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Fotografía de Josué Velásquez

Guatemala, 30 de octubre de 2015

PÁGS. 4 y 5

Leyendas de Guatemala

suplemento semanal de la hora, idea original de Rosauro Carmín Q.


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Literadura

Por favor, sea breve

Un festi

Por Sebastián Salvador

La VII Muestra de Cine “Memoria Verdad Justicia” retorna a las salas de cine en ciudad de Guatemala a partir del 2 de noviembre luego de atravesar un proceso de autoexilio. En esta ocasión se presenta una selección de 28 películas de 15 países alrededor del mundo bajo el título “Ruptura de sistema, ruptura de miradas”.

– Por favor sea breve en sus cuentos, señor Salgado. Ya habrá leído en los periódicos que la crisis financiera ha obligado al gobierno a hacer recortes en cultura, educación y sanidad. Y nuestra revista, pues, se ha visto afectada.

E

(

…) Sí, estaba al tanto, claro, pero como buscaban editores no se me había ocurrido que los recortes habían llegado a la revista. – Pues sí, verá, justamente toda esta restructuración que estamos atravesando se debe a que nos hemos visto en la obligación de tomar un rumbo más… digamos beneficioso, y pues la sección de cuentos y ficciones por su –y disculpe Fotografía de Pedro Croll si suena fuerte- inutilidad para el lector, ha sido reducida a cien palabras; el resto una lectura extensa. La gente está candel espacio original estamos pensando sada señor Salgado, y cuando lee, pues en cubrirlo con publicidad y una nueva quiere distraerse sin esfuerzos. Y hoy en sección sobre listas, ya sabe, del estilo día, lo extenso espanta. En la redacción “10 cosas que todo soltero debe saber an- tenemos editores de ficción con una gran tes de ir al supermercado”, ¿me explico?, capacidad para corregir hasta hacer todo cada vez más pequeño. Pero deberá ayubreves textos útiles para el lector. darnos. Por eso le pido que por favor que – Entiendo. Pero yo nunca he… – Mire, parte de la restructuración ha sea breve al contar sus historias. Además implicado despedir aquellos editores seamos honestos señor Salgado, nada es que tendían a lo infinito y buscar un es- más pesado que soportar lo innecesario. critor de brevedades, como me cuentan A buen entendedor pocas palabras, ¿no? De hecho, su columna, como decía el que es usted. (Larga pausa reflexiva, muy poco bene- aviso, sería de cien palabras, ni una más ni una menos. Por cierto, ¿ha traído las ficiosa para entrevistas de trabajo). – No es mi intención iniciar una dis- cuatro muestras que se solicitaban en el cusión filosófica o –y disculpe si suena anuncio? – Entiendo, y disculpe que siga con el fuerte-, soltarle el rollo, pero si los políticos justifican los recortes alegando el rollo, pero después de todo nadie ni nada beneficio o utilidad que pueda generar la está exento del drama de nuestros tiempos, cultura, me temo que si eliminamos lo la contaminación hasta de lo inútil con la inútil estaremos perturbando el futuro idea del beneficio y el lucro. Me limitaré en de la humanidad. Sé que puede sonar la extensión señora Lezama, pero teniendo exagerado y hasta dramático, pero ima- en cuenta que la crisis que hay allí afuera gínese nuestro presente sin esas novelas no es sólo financiera, también me limitaré supuestamente inútiles del pasado. No a mantener mis cuentos inútiles y absurdos, sé, se me ocurre Edgar Allan Poe. O Fe- me temo que es necesario. Gracias por su lisberto Hernández, u Oliverio Giron- tiempo; la amabilidad, por más que ocupe do. ¿Qué beneficio le genera a alguien espacio, nunca está de más. Y ahora sí, aquí haber leído sus cuentos? Y sin embar- le dejo mis cuatro muestras de cien palabras go…. Además no puedo mentirle señora cada una: Lezama, debe saber que yo, como todo escritor de brevedades, nada anhelo más Borrachera cara Regresaba borracho como nunca antes. en este mundo que escribir textos interEl motivo exigía: terminaba el colegio con minables. – Entiendo, pero aquí no es el lugar. 32 años. Cerca del parque tropecé y caí Por favor sea breve, se lo vuelvo a pe- sobre la nieve. Sin fuerzas para levantardir, de otro modo no tiene sentido que me preferí dormir mientras los copos me continuemos con esta entrevista. La iban cubriendo. Supongo que mi corazón nueva política de la revista es generar latió al mínimo vital y el alcohol se enun contenido útil, estético y ligero. La cargó de conservarme pues dormí cuatro gente no tiene tiempo para dedicarse a meses bajo nieve. En Abril desperté con

hambre. Lo primero que hice fue preguntar por mi diploma. Confundidos de verme regresar, dijeron que mi certificado de defunción lo había anulado y que debía rendir un nuevo examen, el cual hoy, con 45 años, todavía no logré aprobar. La alegría del día La conferencia sobre crisis alimentarias terminó y los participantes apagan computadoras, intercambian tarjetas y recogen abrigos. En pocos minutos la sala se vacía mientras espero a un costado. Cuando entro para recoger basura y aspirar la alfombra advierto un participante en el fondo. Me acerco y corroboro lo que supuse: está profundamente dormido y ahogándose en ronquidos. Su cinturón se oculta bajo una barriga perfectamente redonda sobre la cual se apoyan sus brazos cruzados. En el cuaderno frente a él, círculos y garabatos. Espero quince minutos en silencio y me retiro apagando la luz. Regresando a casa en autobús, sonrío. El Caribe En pocos segundos el cielo se oscureció y el viento se avivó con tal furia que los granos de arena revoloteando pinchaban como agujas. ¡Sal del agua ya mismo! grité a mi hija mientras el huracán apareció envolviéndola en su hélice. Sentí la premonición del final y corrí hasta saltar en su ojo con el único objetivo de encontrarla entre su maraña. De a ratos creía verla mientras volaba entre latas y maderas. Finalmente caí y el cielo se despejó. Caminando entre escombros escuché su voz. – Yudelka, ¿eres tú? ¿Sal de ahí? – Estoy desnuda, papá, me da vergüenza-.

l tema central del festival se yergue alrededor de los movimientos ciudadanos de protesta que reunieron a miles de guatemaltecos en la Plaza de la Constitución desde el 25 de abril del presente año. La Hora conversó con el director de la muestra, el cineasta alemán Uli Stelzner para conocer las razones del autoexilio y la propuesta que acompaña esta edición del festival que se ha convertido en una de las principales vitrinas de cine documental en América Latina. El autoexilio, breve retrospectiva. El 3 de marzo de 2015 la Muestra de Cine Internacional Memoria Verdad y Justicia pu-

En 2014 la Muestra de Cine “Memoria Verdad Justicia” recibió la visita de más de 11 mil cinéfilos a sus proyecciones.


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Memoria verdad y justicia ival de cine que vuelve con viento y fuego Por Salazar Ochoa jsalazar@lahora.com.gt

blicó un comunicado de prensa que tomó a muchos por sorpresa: anunciaban un exilio temporal ¿las causas? Inciertas, la conmoción y el descontento del público por perder uno de los festivales más importantes de cine de derechos humanos en la región no se hizo esperar. La censura y la autocensura habían hecho de las suyas. ¿Por qué decidieron autoexiliarse? La decisión no la tomamos inmediatamente después de la última edición de la muestra en Guatemala porque se trataba de un gran éxito, más de 12 mil personas. Todo funcionó muy bien, recibimos muy buenos comentarios y la gente se mostró contenta. Lo que dejó un mal sabor fue lo que pasó con los conflictos que surgieron, las presiones del gobierno; decidimos tomarnos un tiempo para reflexionar.

28 películas de 15 países alrededor del mundo se presentan este año en las sedes del festival en ciudad de Guatemala. Estuvimos obligados a alejarnos de nuestros principios fundamentales que buscan plantear cine documental guatemalteco o cine documental sobre Guatemala, fueron cuatro películas que no pudimos mostrar. Fue a través de una presión muy sutil de parte del gobierno; pararon entrevistas en vivo, llamaron a canales de televisión para que no tocaran temas de determinadas películas y además llamaron a los colegios para que no mandaran a sus estudiantes a la sección que habíamos preparado para centros educativos (Cine 15 plus) ¿Qué entes del Estado ejercieron esta presión? Es muy difícil. Fueron tres Ministerios diferentes, el ministro de Relaciones Exteriores citó al embajador alemán (aunque la embajada no tiene nada que ver con el festival), me imagino por el hecho de que soy alemán. El Ministerio de Educación presionó a los colegios precisamente por la sección “Cine 15 +” y el Ministerio de Cultura realmente no sé por dónde iba, creo que simplemente recibió presión de otra parte para influir en Espectáculos Públicos, hubo gente de ese ministerio que nos pidió que retiráramos una película porque íbamos a

tener muchos problemas, etc., etc. y esas definitivamente no son las condiciones que hacen prosperar un festival. ¿Qué hicieron a partir de ese pequeño gran obstáculo? Decidimos autoexiliarnos y llevar la muestra a otros países (Alemania y Argentina respectivamente), las experiencias allá fueron muy enriquecedoras. Tuvimos la oportunidad de estrenar cine que había sido censurado en Guatemala, concientizar y llamar la atención. Fue increíble que nuestro festival en el exilio coincidiera en Berlín con el Oso de Plata que recibió la película Ixcanul. Sin embargo nunca dejamos de sentir que nuestro lugar era aquí. Fue a partir de junio, cuando vimos las manifestaciones y tomamos la decisión de regresar a Guatemala. ¿Qué elementos mantiene esta muestra que comparta con las ediciones anteriores y qué novedades presenta? El concepto de la muestra es tener diferentes secciones: derechos humanos, panorama mundial que exhibe lo más destacado del año en curso. Siempre hemos tenido un enfoque temático que consideramos adecuado para la coyuntura política, económica, social y cultural de Guatemala. Este año la coyuntura prácticamente nos obligó a realizar un programa que tiene que ver con el sistema político democrático en el mundo y los movimientos pacíficos que resisten de alguna manera, las movilizaciones populares y las miradas detrás de escenas de la política. En Guatemala y en otros países como Grecia, España o en el caso de la Primavera Árabe donde se dan movientes en donde un sistema empieza a desmantelarse y caer, la mirada de los ciudadanos cambia hacia el sistema político sino hacia la sociedad y a sí mismos, son momentos vividos muy especiales por eso se llama “Ruptura de sistema, ruptura de miradas”. Creo que es una programación que corresponde a la coyuntura actual de Guatemala porque ahora que ya hay presidente, creo que es el momento de reflexionar, ver buen cine, orientarse, asombrarse y debatir cuál puede ser el destino del país.

“Una cosa es que el Estado no fomente el cine independiente, sobre todo el de aliento social, y otra que lo boicotee y le ponga más obstáculos de los que ya tiene.”

Fotografía de José Orozco

Uli Stelzner, el director de la Muestra de Cine Internacional Memoria Verdad y Justica durante la entrevista con La Hora.

De 2010 a 2014 se presentaron más de 100 películas de 57 países con 40 invitados internacionales, 115 invitados nacionales y 85 cine-foros realizados. El mayor reto ya pasó y fue quizá hace cuatro meses. El deseo de regresar a Guatemala y la inseguridad por los pocos recursos con los cuales contábamos. Empezás a trabajar y conseguir películas (un proceso bastante largo porque hay que negociar y encontrar las películas). Anunciar la muestra sin tener los recursos se va solucionando porque Guatemala es así y ya tenemos cierta experiencia. En esto momento estamos satisfechos porque hemos logrado prácticamente armar un programa exquisito con películas que son muy difíciles de ver en Guatemala, hay mucho cine actual que está circulando en festivales de cine alrededor del mundo, es una buena mezcla entre información y

arte y creo que el equipo ha trabajado increíblemente en un mes para armar este festival que en años anteriores la misma producción nos ha tomado de 3 a 4 meses. ¿Cuál es la historia detrás del origen de este festival? Hay un inicio específico, el lanzamiento de mi película La Isla que trata sobre los archivos de la Policía Nacional y que se llevó a cabo en el 2010. De antemano sabíamos que esta película iba a causar mucha polémica por la información tan delicada que contiene porque hace un repaso de la violencia política de Guatemala en los últimos 40 años y se indican responsabilidades, eso siempre es una cuerda floja en este país. Para obtener la programación de todas las películas visite http://cinememoriaverdadjusticia.com

¿Cuáles son los grandes retos que se les presentan en esta edición y que satisfacciones esperan?

La inauguración del festival será el lunes 2 de noviembre en el Teatro Lux a partir de las 18:30 horas. Se presentará la película egipcia La Plaza del director Jehan Noujaim.

Elogio de la autenticidad, Sergio Valdés conversa con Joaquín Orellana. La película retrata la mirada de un documentalista sobre una de las figuras de mayor peso en la creación del imaginario sonoro de la Guatemala contemporánea.


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Leyen

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literadura

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XeLajú 2030 Por alexander socoP

a ciudad se mantiene bajo una enorme nube de smog y en perpetua hora pico. Los microbuses se arrastran pesadamente sobre la 19 avenida. Hace años que no hay arriates, en su lugar se redujeron las aceras y los árboles ahora son un carril reversible mal señalizado, gris y con hoyos a cada 40 metros. En las pasarelas la publicidad del alcalde en turno pregona su plan maestro de movilidad urbana: un periférico de dos niveles para aliviar el tráfico de la ciudad, tres nuevos pasos a desnivel, incluyendo la tan ansiada habilitación del puente en la intersección del periférico y carretera a Salcajá; la promesa en las vallas dice que los viajes dentro de la ciudad dejarán de tomar dos horas para reducirse a 45 minutos. Cualquier cosa por facilitar el acceso al parque industrial y a los auto-hoteles de la autopista Los Altos. La zona 2, declarada inhabitable desde hace varias décadas, ahora está sobrepoblada. Las construcciones son improvisadas, los primeros niveles de las casas están, por lo general, deshabitados. El área metropolitana se extiende desde San Mateo en el occidente, hasta San Cristóbal Totonicapán en el oriente; al norte llega hasta Olintepeque y al sur se extiende hasta Almolonga. Más de dos millones y medio habitan el área. 400 mil estudiantes conforman la población flotante más numerosa del occidente del país. El índice de homicidios ha aumentado vertiginosamente. Son comunes las balaceras en La Terminal, en los Trigales, San

Antonio y Pacajá. La basura se acumula en las plazas de todas las zonas de la ciudad. El río seco continúa desbordándose año tras año. Sobre sus riveras las covachas brotan con más fuerza luego del invierno. El Centro Histórico es un foco de incendios y plagas. Ni un solo edificio cumple con normativas de seguridad ni de construcción modernas. Los turistas extranjeros se han alejado, ningún país quiere que sus ciudadanos visiten sitios riesgosos. Los comerciantes se quejan, el turismo local es lo único que «mantiene» con vida al centro. Nadie parece enterarse de que todo se cae a pedazos. La comuna insiste en mantener las viejas estructuras de pie por su belleza arquitectónica y valor histórico. Los borrachines no piensan lo mismo cuando orinan afuera del Pasaje Enríquez. Todo el casco urbano es un proyecto a medias aunque la parte alta de la ciudad está repleta de proyectos habitacionales, comercios de lujo, universidades, country clubes y demás que se fueron adaptando a la improvisación de las calles, de las plazas. La ciudad prospera, dicen, el comercio es pujante, hay desarrollo, educación, infraestructura y población joven. Qué más se puede pedir.

El Suplemento Cultural de La Hora agradece a su hermana, la revista digital Esquisses por tan buenas colaboraciones desde hace un tiempo (esta en cuenta) y especialmente a Alejandro García por su disposición y generosidad siempre, gracias de nuevo. Visite esquisses.net no se arrepentirá.

o más sorprendente de Velásquez Galicia y sus fotografías es el poco tiempo que este muchacho huehueteco tiene de haberse involucrado en el mundillo de la captura de imágenes. El recorrido empezó hace apenas diez meses pero en él ya se observa la técnica y el ímpetu necesario como para hacer cosas sobresalientes. Como es usual por estas fechas no faltaran por allí titulares como los diez disfraces más terroríficos de todos los tiempos o bien el top cinco de las películas más escalofriantes de Hollywood. ¿Se ha sentido estafado con titulares increíbles en la web?, bueno eso es harina de otro costal, la serie de fotografías que presentamos en esta ocasión caen como anillo al dedo a la coyuntura jalogüinesca aunque no tiene necesariamente un vínculo directo con esa tradición que permea cada vez más nuestra cultura. Según comenta Velásquez Galicia el proyecto “Leyendas de Guatemala” nace con la intención de hacer algo distinto a lo acostumbrado, “tratamos de tener un estilo propio con el propósito de motivar a otros fotógrafos a hacer este tipo de proyectos que incluyan nuestra cultura, queríamos que la gente al ver estas fotos les viniera a la mente las leyendas que de pequeños nos contaban”. Velásquez Galicia afirma sentirse bastante satisfecho con los resultados y aprovecha para remarcar que hay personas detrás de las fotografías que apoyaron y que hicieron

posible el proyecto, entre ellas resalta el trabajo de Eunice Castillo quien se encargó de organizar el trabajo artístico vinculado con el maquillaje de los modelos. A Velásquez Galicia la fotografía parece dársele con bastante soltura, no obstante en la vida no todo es color de rosa y cada proyecto presenta sus propios retos y dificultades; al preguntársele sobre quién es el personaje en el camino con la cara pintada y las flores en la cabeza, mencionó: “intentamos representar a la Siguanaba, y pues bueno no encontramos un maquillaje directamente para ello porque la leyenda no es muy clara con eso”.


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ndas de Guatemala Foto galería de Josué Velásquez galicia

Por Jonathan herbert Josué salazar ochoa Jsalazar@lahora.com.gt

Josué Velásquez Galicia. (Aldea San Francisco Las Flores, Chiantla, Huehuetenango, 1995) Empezó a involucrarse en la fotografía en diciembre de 2014 usando su teléfono móvil.

Los nuevos trabajos de Velásquez Galicia se encuentran ya en proceso (hoy presenta en Huehuetenango su primera exposición junto a Waldo López) y además, refiere que tiene en mente seguir haciendo representaciones de personajes importantes del país a través de la fotografía.

El sombrerón

La llorona

Puede conocer más sobre su trabajo fotográfico aquí https://www.facebook.com/ Photography-Josue-Vel%C3%A1squez-1492565410993202/


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Historia de los lacandones (Parte I) Por Fernando Mollinedo C. guatehistoria.com

La palabra lacandón es una derivación castellanizada de la expresión chortí lacam-tum, que significa “gran peñón” o “piedra erecta”. Este gentilicio fue aplicado en tiempos de la colonia por los españoles para designar a varios grupos de indígenas “bárbaros” que se refugiaron en una espesa selva de Chiapas, que ahora lleva el nombre de selva lacandona. Esta palabra aparece a menudo en los archivos españoles. Sin embargo el arqueólogo estadounidense Joel Palka aclara que estos lacandones pertenecen, en realidad, en la mayoría de los casos, al grupo lacandón ch’olti, que es distinto de los lacandones modernos.

E

l origen de los hach winik (“hombres verdaderos”) no es del todo claro; sin embargo, son consistentes las pruebas lingüísticas e históricas de que los lacandones pudieran provenir de mayas de Yucatán que desde el siglo XVI o XVII emigraron durante diversos períodos hacia el sur, primero a las selvas del ahora Petén guatemalteco y posteriormente a lo que actualmente se conoce como la región de la Selva Lacandona de Chiapas (Fig. 1). Se han propuesto que esta migración sucedió como una huida ante los esfuerzos de la colonia en congregarlos en asentamientos. Pueblo de filiación ch’olana. Estos lacandones coloniales no tienen ninguna relación directa, más allá de haber

Chun K’in, anciano lacandón, 1992. Fotografía de Don Usner

ocupado el mismo espacio físico, con la presencia de estos lacandones ch’olanos coloniales, en la zona del noroccidente de Guatemala, en la zona norte de los departamentos de Huehuetenango y El Quiché. Su presencia en estas regiones estuvo marcada tanto por hostilidad extrema hacia los pueblos vecinos (Chuj, Q’anjob’al), como por contactos amistosos y de apoyo recíproco con otros grupos (Ixil). La historia del pueblo lacandón se vincula tanto con México como con Guatemala. Los lacandones son un grupo étnico indígena del tronco maya que habita en la selva lacandona que tiene una extensión aproximada de 662 mil hectáreas, en un medio selvático que representa para ellos un vasto cúmulo de recursos naturales, más específicamente en el es-

Chun K’in, anciano lacandón, 1992. Fotografía de Don Usner

tado de Chiapas, México. Los asentamientos lacandones invariablemente son erigidos en las cercanías de lagos, ríos y arroyos, los cuales representan un área de recursos de subsistencia; los límites comprendían una extensa zona hasta la cordillera de Ocosingo que los separa de Chiapas y una línea imaginaria de Tabasco y Yucatán, este territorio lo regaban los ríos de la Pasión, Chixoy, el Socoljá y el de San Pedro afluentes o tributarios del Usumacinta y el Lacantún. Los lacandones se dividieron en dos grupos denominados los del norte, que habitan principalmente en las localidades de Nahá y Metzaboc, y los del sur, ubicados en la localidad de Lacan ha Chan Sayab. Abandonaron la ciudad lacustre de Lacam-Tun a fines del siglo XVI (años 1500), se retiraron hacia el sureste y erigieron una nueva cabecera a pocos kilómetros de distancia del río Lacantún, llamándola Sac-Bahián. Por esta razón pudieron prolongar su independencia por más de siglo y medio, hasta que fueron sometidos finalmente en 1695, al ser invadido su último reducto, Sac-Bahián, por tropas españolas venidas simultáneamente de Chiapas y Guatemala. Los lacandones se llamaban a sí mismos hach winik, que significa “verdaderos hombres”. Se piensa que originalmente el vocablo lacandón se refirió a un grupo hablante de chortí el cual, en tiempos de la conquista, habitó en una pequeña isla en el río Lacantún, en el extremo sur de la selva y que se autodenominaban “los del Lacantún”, que significa en chortí “gran peñón” o “piedra erecta” y al ser españolizado se convirtió en lacandón o lacandones. Los hach winik son hablantes de un idioma estrechamente relacionado al maya yucateco. Como colofón de conquista, los españoles trasladaron algunos lacandones hacía el poblado de Dolores en territorio mexicano cerca de la frontera con Guatemala, y finalmente a Santa Catarina, departamento de Retalhuleu, donde en 1769 se documentó la presencia de los que ellos llamaron “últimos supervivientes” tres ancianos: dos hombres y una mujer. Es muy probable que algunos sobrevivientes terminaran mezclándose con los nuevos habitantes, y que otros se trasladaran a otras zonas para alejarse de los invasores y preservar sus costumbres y lengua del pueblo maya originario de la

selva Lacandona. Los lacandones desde finales del siglo XVII (años 1600) son resultado de una mestizaje de pueblos que se consideran originarios de la península de Yucatán y del Petén guatemalteco; emigraron durante diversos periodos de tiempo hacia la selva chiapaneca huyendo de los intentos de congregarlos en pueblos establecidos por las autoridades coloniales, después de que los pueblos originalmente asentados en la región habían sido trasladados y reubicados en “pueblos de paz”, hablantes en su mayoría de las lenguas chol, chortí y tzeltal. Las referencias documentales sobre los actuales lacandones en la selva se remontan a las últimas décadas del siglo XVIII (años 1700) y dan cuenta de diversos intentos de reducción y catequización. El primero de ellos, entre 1788-1797, se refiere a la concentración de los lacandones en el poblado de San José de Gracia Real en territorio mexicano. El intento fracasó y éstos retornaron gradualmente a la selva. Desde esta época los nativos establecieron relaciones comerciales con los mestizos de Palenque. Hasta el año de 1832, la tribu lacandón se mantuvo refractaria a la civilización, sin aceptar arreglos - comerciales y menos someterse a las autoridades de la Federación centroamericana. Por otra parte, a los lacandones del sur se les intentó evangelizar, sin resultado alguno, a principios del siglo XIX (años 1800) siguió un segundo intento en 1862 por parte de religiosos capuchinos; sin embargo, aunque los religiosos se llevaron consigo a algunos nativos, las penalidades del camino, la desavenencia de costumbres y el clima obligaron a éstos a permitir el retiro de los indígenas a sus lugares de origen. Hasta el Tratado con México de 1882, Chiapas, formó parte del territorio guatemalteco. Pero la toponimia revela que el hábitat de los referidos indígenas abarcaba igualmente regiones del municipio de La Libertad, en el Petén, fueron rebeldes que no se sometieron a las autoridades de Guatemala, permanecieron aislados, independientes y altaneros, considerándose inmunes dentro de las defensas naturales que le ofrecían las abruptas montañas y encrucijadas de los ríos Lacantún, Chixoy y Usumacinta. Continuará…


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Reseña

La señal

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Por Carlos Alberto Cerda Twitter: @CarlosCivis

Ventana abierta in Señal de Perdón es una creación literaria que muestra una vida entre líneas, esa que pocas veces las personas se atreven a contar. Gloria Hernández lo hace desde el arte complejo del relato breve. Literatura de alto impacto, porque la autora con pocos párrafos, provoca una gran explosión en el entorno mental del lector.

Una conversación íntima Conversar con estos relatos, es vivir la sensación que siente la mano cuando se introduce en la geografía de una cabellera femenina de color negro que danza al ritmo del viento de la libertad puesta en cumbre, cuyos mechones vibran sin control, pero la mano sabe aferrarse al cuero cabelludo para mantener vivo el momento. Los textos no son, por fortuna, muy racionales, sino exquisitamente emocionales, que invitan a navegar en las aguas que saben fundir lo femenino, masculino y todas las combinaciones que trae consigo el género humano. El lector, sin darse cuenta, se aferrará a los textos con los ojos del alma dilatados, sabrá relacionarla con la sensación del cabello negro. Cada relato de este libro se presenta ausente de todo dogmatismo, hay una honestidad literaria descarnada que, sin buscarlo, moviliza los aplausos de todos los lectores exigentes y sedientos de líneas humanas. El estilo que emplea la autora en la construcción de las oraciones en cada pieza muestra una candidez calculada, porque la historia en su conjunto es compleja, desafiante y psicológicamente intensa. Un atardecer que no termina Leí este libro tres veces, una en Managua, otra en Guatemala y la última en México. Siempre sentí un pendiente. Sin proponerlo, se convirtió en un encantador compañero de viajes. Cada vez que lo miraba no dudaba en abrirlo y retomar algunas de sus historias, con la misma emoción que nace del encuentro con una bella amante en un sitio seguro y lejos de la trillada vida socialmente correcta, tal y como dos anónimos me lo demostraron en un aeropuerto mientras vivían ciertas líneas del “Estado del tiempo”. En Managua, con el calor que provoca la ruda honestidad, especialmente en la Avenida Bolívar; en Guatemala, entre los elementales prejuicios hijos a veces del buen clima, y, en México, en medio del arte y la diversidad locuaz en la ca-

lle Madero, descubrí algunas verdades sobre Sin Señal de Perdón: sabe alumbrar las esquinas secretas del alma, tiene un hilo que une la confidencia, la complicidad y la intimidad de los personajes y, finalmente, presenta un juego interesante entre las propias historias que permite al lector sospechar que éstas se encuentran emparentadas. El lector podrá jugar a convertir en primos amorosos, esos que se besan de vez en cuando, cuatro relatos: “Amante”, “Otra vez”, “Estado del tiempo” y “El arte de perder”. Estas historias tienen la intensidad y exquisitez del amor clandestino, vibran en el papel. Contragolpes inesperados Entre las historias se esconden frases que pueden alterar el ritmo normal de la lectura: “yo siempre cayendo y tú, perdonando”, “su llanto le pertenecía”, “La traición más artera es aquella que se comete contra la propia dignidad” y, las que se pueden construir a partir de las imágenes tejidas con el blanco y negro de la pluma ágil y directa de la autora. Al interactuar con los relatos, y casi sin darse cuenta, el lector experimentará un diálogo interior sobre temas secretamente fecundos. Fácil detener un tren con este pasaje: “Fiera salvaje eres, que no pudo acostumbrarse a la ternura de mis manos. Tampoco concibes que te siga amando porque no alcanzas a entender más ideas que las tuyas (…) Comprende que la verdadera prisión eres tú mismo y que una mujer sin rostro, aunque no quieras, será la que, finalmente, te redima” (pp. 53-54). Mirando fijamente sus ojos En la primera lectura, reproché a la autora la escritura en primera persona. Deseaba un poco más de caracterización de los personajes en sus propios mundos, me resistía y negaba a leer una especie de diario personal. Pero en la lectura final, aprendí a degustar los sorbos de los relatos tal cual se presentaban y me embriagué del buen gusto en la dimensión de la fantasía literaria: del arte del relato corto. Señales del libro Sin Señal de Perdón (Magna Terra, Centroamérica, 71 pp.). Colección Conseja. Ella Gloria Hernández: mujer de mirada profunda, nacida en 1960, cuenta con una Maestría en Literatura Hispanoamericana por la Universidad Rafael

Landívar, algo que por cierto no la hace escritora, pero sí conocedora de la literatura de gran relevancia para estas latitudes. Lo que hace a Gloria Hernández una escritora digna de leer, es su alta capacidad de transmitir mundos psicológicamente complicados a través de breves relatos. Ya he conversado con ella, si café intermediario a través de su libro, y desde mi perspectiva, es una escritora representativa de la mujer que levanta su rostro y mira al sol mientras observa con curiosidad el mundo exterior y su propio yo para escribir con un estilo que desafía patrones literarios. Helen Umaña, en la solapa del libro, se refiere a Gloria así: “evita las posiciones extremas (…) De ahí su predilección por los grises de la dualidad humana”. Cierta postal en relato, prueba lo inverso e invoca la palabra “quizá”.

¡Premonición! Seguramente Sin Señal de Perdón se convertirá en una tentación perseguible por cielo, mar y tierra. Por ahora, el bocado se puede conseguir con facilidad acariciando la obra en las librerías de Guatemala. Estoy empacando nuevamente, y el libro me da señal de su tentativa de vuelo hacia mi maleta. “Quizá” lo lea por cuarta vez. www.carloscerdaescritor.com La Hora obsequiará un ejemplar de Sin señal de perdón de Gloria Hernández a la primera persona que lo solicité al correo de nuestro feliz editor jsalazar@lahora.com.gt (no olvide colocar su número telefónico).


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Fotografía de Ameno Córdova

Noche de las leyendas en el Cerrito del Carmen Xibalba Producciones, Colectivo Cultural Pie de Lana y El Duende del Ático invitan a la tradicional “Noche de las leyendas” que vuelve nuevamente para celebrar las tradiciones guatemaltecas, este año en el Cerrito del Carmen, entrada por la Avenida Juan Chapín zona 1, Ciudad de Guatemala, el sábado 31 de octubre de 2015, a partir de las 18:00 horas. Admisión: Q.30.00 adultos, Q.15.00 niños y Q.50.00 extranjeros. Déjese envolver por las historias de El Sombrerón, La Llorona, La Siguanaba, Los Penitentes, El Cadejo y muchos más interpretados con el mágico estilo de El Duende del Ático. Se tendrá un recorrido dentro del Cerrito del Carmen donde podrás conocer de cerca a los personajes guiado por pregoneros de la época. Este evento se realiza con el apoyo de Guatespantos, Colectivo Casa Fantasmas Guatemala y Fundación Teoxché. De acuerdo con el folclorista estadounidense Stith Thompson, las leyendas son una mezcla de ficción y realidad cuya parte esencial es el relato de acontecimientos que pasaron en algún período de la historia, por lo que no son solamente fabricaciones de la imaginación. Celso Lara, historiador

guatemalteco, define como característica fundamental de este tipo de narraciones el que se cree en ellas porque siempre hay una prueba de su veracidad; es decir, todas tienen un punto de partida real: “son narraciones orales en las que ni el que narra ni el que escucha sabe que es real, sino que puede ser real, así como puede ser mentira”. Según Lara, se pierde la noción de lo posible y se abre

espacio a la imaginación, creando un mundo surrealista en el que nada es imposible. Además, agrega que: “las leyendas en Guatemala son estructuralmente formas de tradición oral”, porque se van transmitiendo de generación en generación por medio del habla y los gestos. Por lo mismo, sus autores permanecen en el anonimato al responder a una cultura completa y no solamente a un individuo.

Cultural 31-10-2015  

Cultural 31-10-2015