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Guatemala, 22 de octubre 2011

Suplemento Cultural Una idea original de Rosauro Carmín Q.

JACOBO ARBENZ, FIN DEL EXILIO María Vilanova de Arbenz canta el Himno Nacional de Guatemala, acompañada por su nieto Erick (centro), un estudiante y cientos de personas durante el entierro de los restos de su esposo el presidente Jacobo Arbenz. Los restos fueron repatriados después de permanecer en México y El Salvador desde su muerte en 1971. Guatemala, 20/10/95. De la serie “Arbenz ... Fin del exilio / Apoteósis del retorno”. Foto: Daniel Hernández-Salazar

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2 Suplemento Cultural Galería de artistas

Nueva Guatemala de la

Arbenz,

fin del exilio

En estos días, ha estado vigente la exposición fotográfica sobre Jacobo Arbenz Guzmán, la cual se instaló como parte de la sentencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la cual se ordenó al Estado de Guatemala ofrecer perdón a la familia del expresidente guatemalteco, así como otras consideraciones, como esta muestra para recuperar la memoria.

T

odo empezó cuando Daniel Hernández-Salazar, al saber de la noticia de que el cuerpo de Jacobo Arbenz sería repatriado para ser enterrado en Guatemala, quiso documentar todo el proceso, por lo que tomó su cámara e hizo el recorrido desde la Fuerza Aérea, hasta que fue enterrado en el Cementerio General. La repatriación del cuerpo tuvo lugar el 19 de octubre de 1995, y tras pasar una noche de honras fúnebres en el Palacio Nacional, fue inhumado en el Cementerio General. Previo a ello, pasó por el Museo de la Universidad de San Carlos, donde recibió póstumamente un doctorado honoris causa.

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

POR MARIO CORDERO ÁVILA

En el trayecto, que Hernández-Salazar hizo a pie, fue percibiendo a través de su lente los rostros de la gente así como de la familia. La viuda de Arbenz, María Vilanova, descendió del avión, con cierto dolor, luego de casi cuarenta años en el exilio, sin echar raíces en ninguna parte. Su esposo, que siempre quiso retornar a su patria, sólo lo pudo hacer con un traje de madera. El fotógrafo fue documentando la expresión del pueblo, que se pronunciaba por la historia de Arbenz, quien por fin retornaba de su largo exilio. La historia de la familia Arbenz Vilanova no sólo era la de la propia familia, era la de un pueblo cuyo incipiente desarrollo se había ido a la basura con la intervención estadounidense, a través de mercenarios, que obligaron renunciar

Jacobo Arbenz Guzmán, en la imagen que abre la muestra.

al jefe de un gobierno que intentaba un proyecto de país, que, como dice Hernández-Salazar, era un proyecto mejorable, pero que era un buen inicio. “Me da la sensación que desde entonces, el país se empezó a venir abajo”, comenta HernándezSalazar. Las imágenes acá captadas fueron seleccionadas de una muestra mucho más extensa, pero que por las requisiciones del espacio y de la muestra debió tomar sólo las quince más representativas. Se inicia con el descenso de María Vilanova del avión, hasta terminar con la misma viuda cantando el Himno Nacional junto a su nieto, a la par de un estudiante universitario con una playera del Che Guevara. Posteriormente, tres fotografías más: la de María Vilanova,

un día después del entierro de su esposo en el Cementerio Nacional, con la que termina la muestra; también, dos fotografías del entierro de la viuda, una con una niña que le llevaba flores, y otra la de su hijo, Jacobo Arbenz Vilanova, introduciendo sus cenizas junto a las de su padre. RESTAURACIÓN Pero la muestra no sólo consiste en la documentación gráfica del retorno del cuerpo de Arbenz. Como parte de la exposición, Hernández-Salazar también hizo la restauración de quince fotografías, propiedad de la familia Arbenz Vilanova, las cuales fueron llevadas por la madre en una maleta, en su peregrinar por todo el mundo. Obviamente, las fotografías estaban seriamente dañadas. Algu-

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

nas, con daño desde el principio, como una escritura a lapicero que se hiciera detrás de una foto, y otras que los hongos, la humedad y el sol fueron deteriorando. Sin embargo, el trabajo en la restauración que hiciera Hernández-Salazar es admirable. Tan bueno que fue su trabajo, que las fotografías parecieran haber sido tomadas ayer, con una cámara digital. A través de técnicas de restauración, logró restaurar las fotografías, algunas con daños serios que incluso borraron algunos rostros. Hernández-Salazar aseguraba que de lejos no se percibía, pero al acercarse, sí. Sin embargo, por mucho que me esforcé, no logré ver la restauración. Era prácticamente perfecta, todo gracias a un paciente trabajo de restauración a través de puntos,

La exposición se ubica en la galería Kilómetro Cero, del Palacio Nacional de la Cultura.


Asunción, 22 de octubre de 2011

Suplemento Cultural 3

VEA VIDEO

Exposición fotográfica de Jacobo Arbenz Guzmán www.lahora.com.gt http://www.youtube.com/user/DiarioLaHoraGT

tal y como se restauran los lienzos pictóricos antiguos. En esta parte de la muestra, Arbenz Guzmán aparece en sus horas más felices, desde su matrimonio, en que la pareja luce feliz, pasando por el nacimiento de la primera hija, en que aparecen, asimismo, rebosantes de alegría. También aparecen las fotos de la participación de Arbenz para la Revolución del 44, en la que lucía orgulloso siendo miembro del triunvirato que permitió la transición democrática después de una larga dictadura de UbicoPonce Vaides. También, aparecen dos fotografías de mítines de Arbenz en la campaña electoral cuando ganó la Presidencia. En éstas, aparece cercano a la gente, imagen ajena a los candidatos de hoy día, ya que en éstos hay una pared invisible, representada por los guardaespaldas, entre los postulantes y sus simpatizantes. Luego, vienen los años de la Presidencia, en donde se observa la gala y la bonanza que aquellos días se vivían. Arbenz con Luis Cardoza y Aragón y con Manuel Galich, símbolo que en aquellos tiempos el poder político y la intelectualidad iban de la mano en busca de un mejor país. Se observa a Arbenz condecorando mujeres; Arbenz con su Gabinete, en donde todos lucen en armonía; Arbenz en el Balcón Presidencial, feliz saludando al pueblo; Arbenz junto a dos niños, que caminan tranquilos jun-

to a él, casi sin percibir que él era el Jefe de Gobierno. Pero luego, el tono de las fotos empieza a cambiar. Una cena en la cual el semblante de Arbenz ya era distinto, serio, sin la sonrisa de las anteriores fotos, lo que ya presagiaba su destino. Y, por último, una foto de la familia Arbenz Vilanova, en una estación de tren, quizá en Francia o Suiza, ya en el exilio, con las maletas que se constituían en toda su casa, y siempre huyendo de los dedos acusadores que aún lo señalaban de ser un “enemigo de la patria”, sólo porque intentó que hubiera un desarrollo soberano de la economía del país. UNIÓN Tras esto, Hernández-Salazar combina estas dos series de fotos: una, restauradas por él y en su mayoría con autoría anónima, y las otras tomadas por él. La temática de la exposición va adquiriendo un tono muy triste, ya que en el inicio, las fotos relatan una vida feliz, y terminan con un entierro. De hecho, es notable que la exposición empieza con la imagen feliz de la pareja recién casada, y termina con el rostro angustiado de la viuda, un día después del entierro. María Vilanova inicia y culmina la exposición. Otros detalles en que se observa la unión entre las dos series de fotografías, son imágenes coincidentes, como tener como marco la entrada del Palacio Nacio-

nal: en una, Arbenz y Vilanova entrando felices a una recepción, y otra, en la que entra el ataúd. Otro hecho resaltante es ver la figura de Arturo Herbrugger, quien coincidentemente debió investir a Arbenz como Presidente de la República, cuando era miembro del Congreso, y en la otra serie, el mismo Herbrugger le hizo guardia frente a su ataúd, cuando fungía como Vicepresidente. La vida se repite, aunque de manera imperceptible. La sensación que deja es que se observa la historia de un país, representado en un drama personal y familiar. Al terminar de ver la muestra, dan ganas de llorar. Los rostros captados por Hernández-Salazar durante las honras fúnebres, son rostros de dolor, de frustración, de un pueblo que ha vivido décadas de estar sometido. Según narró Hernández-Salazar, el 20 de octubre de 1995, cuando el Ejército se encaminaba a trasladar el cuerpo hacia el Cementerio General, los presentes exigieron que previo a ello el cuerpo pasara por el lugar del asesinato de Oliverio Castañeda de León. A partir de allí, el Ejército no pudo contra la voluntad del pueblo y se tuvo que hacer para atrás. El pueblo, por primera vez en muchos años, hacía valer su voluntad, y a las autoridades no le quedó más que aceptar y reconocer esta voluntad, y todo inspirado por Arbenz.

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

A la mitad de la galería, se parte el tono de la exposición, e inicia las imágenes de la repatriación del cuerpo.

Es decir, que la exposición no sólo muestra imágenes, también enseña lecciones, que Hernández-Salazar, curador de la muestra, fue muy hábil y muy sensible para ir escondiendo estos mensajes ocultos. La exposición está abierta en la Galería Kilómetro Cero, en el primer nivel del Palacio Nacional de la Cultura. La entrada es libre.

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

Los simpatizantes de Arbenz Guzmán colmaron la Plaza de la Constitución para darle el último adiós al soldado del pueblo.

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

La imagen de la viuda de María Vilanova (I), al final de la exposición, contrasta con la pareja recién casada (D) al inicio.

FOTO LA HORA: MARIO CORDERO ÁVILA

Los vitrales del Palacio hacen combinación con la muestra.


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En primera

ROBERTO MASCA

MÁS QUE EL TRAD

“Así como éste, sólo que más grande, hay en Uruguay bares en los que hay de todo, desde señores y artistas, hasta putas y vagabundos”, se refería Roberto Mascaró, tras ambientarse por algunos minutos en el legendario bar “El Portalito”, en el Centro Histórico de la ciudad capital.

M

ascaró es un poeta uruguayo, pero residente en Suecia, que hasta hace dos semanas leía poesía en un festival en El Salvador. Sin embargo, su presencia cobró relevancia cuando el jueves 6 de octubre, la Academia Sueca nombrara a Tomas Tranströmer como ganador del Premio Nobel de Literatura de este año. Sucede que, casualidades de la vida, Mascaró es el traductor “oficial” de Tranströmer al español, y por este hecho, su presencia cobró relevancia. Según relató, un día, hace muchos años, se acercó al nuevo Nobel de Literatura con el interés de traducir un poema. Le impresionó la humildad y la cordialidad con que lo recibió; de acuerdo a como lo describe, en ese entonces, el futuro Nobel no tenía ínfulas ni pomposidades, aspecto que mantiene hasta ahora. Tras ese primer encuentro, vinieron otros con la excusa de las traducciones de poemas, que luego pasaron a ser libros. Poco tiempo después, las visitas ya no necesitaban excusas, sino que simplemente bastaba la amistad. Sin embargo, sería una ingratitud que el paso de Mascaró por Centroamérica sea percibida sólo como la del traductor del nuevo Nobel, restándole su importancia como poeta. SEMBLANZA Mascaró se desempeña como poeta, aunque reconoce que su labor como traductor es la que más réditos le otorga. Es además, editor literario y músico, además de artista de performance y recientemente inició estudios de escultura. Nació en Montevideo, Uruguay en 1948, pero se vio forzado a salir al exilio durante la dictadura militar, antes de que él cumpliera los 30 años. De esa forma, viajó a Suecia en 1978, en donde, según cuenta,

POR MARIO CORDERO ÁVILA

se habían abierto las puertas para muchos uruguayos perseguidos, por lo que estando en la península Escandinava se encontró con muchos intelectuales, artistas y escritores de su país. En Estocolmo, junto a un grupo de intelectuales en el exilio, funda y dirige la editorial Siesta y la revista Saltomortal. Durante los años 80 y 90 publica sus primeros libros y realiza distintas performances y videos en torno al texto poético. Luego del fin de la dictadura militar en Uruguay, en 1985, pudo retornar a su país. “Fui exiliado, pero ya no lo soy”, cuenta. En ese año, regresó a Montevideo, pero no permaneció allí. Un tiempo en que vivió en Chile, pero finalmente ha decidido permanecer en Suecia, ya que desde 1995 reside en Malmö. Traductor del sueco, danés, noruego, portugués, inglés y francés, de obras de Tomas Tranströmer, Anthony de Mello, Edith Södergran, Pia Juul, Allen Ginsberg, Stepháne Mallarmé, Göran Sonnevi, Jan Erik Vold, Öjvind Fahlström, Pia Tafdrup, Nils Yttri, Birgitta Boucht, August Strindberg, entre otros autores. POETA Como poeta, ha publicado “estacionario” (poemas), Nordan, Estocolmo, 1983; “Chatarra/ Campos” (poemas), Siesta, Estocolmo, 1984; “Asombros de la nieve” (poemas), Siesta, Estocolmo, 1984; “Fält” (Campos) (poemas en versión sueca de Hans Bergqvist), Fripress, Estocolmo, 1986; “Mar, escobas” (poemas, Ediciones de Uno, Montevideo, 1987); “Södra Korset/ Cruz del Sur” (poesía, bilingüe), Siesta , Estocolmo, 1987; “Gueto” (poemas), Vintén Editor, Montevideo, 1991; “Öppet fält / Campo abierto”, Siesta, Malmö, 1998; “Campo de fuego”, Aymara, Montevideo, 2000 (Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín 2002); “Montevideo cruel” (Ediciones Imaginarias, Montevideo,

2003); “Un río de pájaros” (Fondo Editorial Univ. EAFIT, Medellín, Colombia, 2004); “Asombros de la nieve” (antología,La Liebre Libre, Maracay, Venezuela, 2004), y “Un río de pájaros” (Edición corregida y aumentada, Dejavu, Malmö, 2010). VISITA A GUATEMALA Como relataba, su visita a Guatemala se debió un poco a la relevancia de su labor como traductor de Tomas Tranströmer. Estando en El Salvador, la noticia del Nobel lo tomó por sorpresa, porque, a pesar de que Mascaró asegura que sí se lo merece, el nombramiento sí fue sorpresivo, sobre todo porque el poeta sueco tenía varias décadas de no publicar un libro, así como que la Academia ha evitado galardonar a suecos, para que no se concluya sobre una preferencia. Entonces, por intervención del

VEA VIDEO

Roberto Mascaró en Guatemala. www.lahora.com.gt http://www.youtube.com/user/DiarioLaHoraGT poeta y editor guatemalteco Pablo Bromo, quien también participaba en el encuentro literario en El Salvador, lo invitó a Guatemala para que realizara una serie de lecturas y talleres literarios en el país. El lunes 24 de octubre, en Librería Sophos (4ª. avenida 12-59 zona 10, Plaza Fontabella), iniciará un taller literario con Mascaró, que durará hasta el miércoles 26. El cupo es limitado (quince personas), con costo de Q990. Reservaciones al 2419-7070. El taller literario se dirige a escritores de ficción de intención profesional y también aficionados, y a personas que ne-

cesitan de la escritura como herramienta, sin que necesariamente aspiren a ejercer la literatura como profesión. Se analizarán, además de los géneros de poesía y narrativa, otros tipos de escritura como la correspondencia, la pieza teatral, el diario íntimo, etcétera. El jueves 27 de octubre, a las 18:30 horas, en Libería Sophos (4ª. avenida 12-59 zona 10, Plaza Fontabella), se llevará a cabo un conversatorio con Mascaró, en donde hablará sobre literatura y traducción y accederá a responder a preguntas del público. Entrada libre. Como parte de su visita, Mascaró


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a persona

ARÓ, DUCTOR DE UN NOBEL “UN RÍO DE PÁJAROS” (2010) DE ROBERTO MASCARÓ IMÁGENES DEL CABO POLONIO 1 Taja el facón del Faro el Cosmos mientras, con una linterna vamos, en grupo pequeño sobre el piso de arena invisible marchando en la noche, concentrados en la curva de nuestras rotaciones, en silencio. 2 El Cabo. Casi una embarcación. Adonde no hay Valores. Centauros Cósmicos. Ensalada de cielo. Contracción verde. Parpadeo. Tumba líquida. El Mar. 3 Deambulamos por el Cabo sin caminos, trazamos rumbos arbitrarios sobre la planicie del cielo negro. 4 El Cabo Polonio es una isla. La isla flota en el mar. Y tú eres el marino. (Para Luc Schnerb) 5 El Cabo Polonio es un faro. Un faro que flota en la noche. Y tú andas en esa noche. (Para Pincho Casanova) 6 El Cabo Polonio es un barco. La Punta del Diablo es el ancla. Y el Cerro de la Buena Vista es el mástil. Y tú eres la vigía. (Para Danyèle Alain) Cohetería nocturna en ho-

nor de Lucía, al cumplir sus 17 años Es raro el tiempo: se añoran tiempos pasados al ver que esos tiempos siguen pasando pero para otros, otros que sin embargo son aquellos mismos. Se añora la luz del comienzo de la fiesta en la noche o la hora en que la noche se hace fiesta dentro de cada uno y a la vez en todos, de todos hacia afuera: noche que enciende todas las antorchas, noche en que estallan todos los petardos, noche en que tiemblan todos los cuerpos, especialmente los de las muchachas jóvenes en los que la vida futura añora un comienzo en busca de su fin. Toda entrepierna nueva busca un élitro en que el placer habrá sido agotado mientras la forma repetitiva zapatea en un rincón añorando otros tiempos. Raro el tiempo y sus resonancias. Agradable mal tiempo Brusco se deshilacha el humo sobre las casas. Licuación y cristales en toda la ciudad. Es el fin del invierno. Llamas de primavera. Todo lo que no se dice, ¿adónde va? ¿Está dicho o no dicho? ¿Y el miedo o el coraje de decirlo o callarlo?

¿Y la transparencia? ¿Y la verdad? ¿Y la verdad tras la verdad? Todo está dicho por las hojas viejas, ese humus espeso que arderá este verano, en la ciudad que hoy lame sus flancos y se enjuaga en neblina. Se humaniza el cemento. Todo es una conversación en calma. El café da su aroma benigno. Mas la pasión, que sube del más oscuro fondo de linces y de pumas y brilla en un ángulo, por sí misma abrasada. Razones no agita: devora tiempo, devora conversaciones, devora fricciones de los cuerpos en la penumbra, devora drogas que queman el alma y agotan los sentidos. La ciudad muestra su espalda oxidada. Es como la espalda de una doncella impura, impúdica, incendiaria. El otoño está lejos. Y todos los otoños. Vamos llegando a casa. La ciudad arde por sus cuatro costados. Cada día es como una llamarada en cielo de papel. El viaje Si uno sale a pie, de noche, bajo la maraña en-

gañosa del tupido monte criollo, si uno sale al romper el día, con el cantar de los gallos, temprano, muy temprano, cuando las gotas de rocío están opacas aún sobre las plantas y el suelo, cuando las estrellas aún no se han borrado en la pizarras del azur; si uno decide salir del poblado o del pueblo en el silencio de la mañana, salir de la ciudad, si uno lo ha decidido la noche previa, antes del reposo nocturno, después madruga y parte, quiebra el idilio rural o urbano y rompe la superficie con un resoplido de potro, si uno sale al alba, en la noche casi día de la alborada, al romper el día, del rumor del dulce arrullo del rumor de la patria, si uno se levanta pues y parte, por los senderos no trazados del monte de espinillos, por las infinitas filas de palmeras, de sauces, por el suelo y las lindes del río cubiertas de indómitas enredaderas, junto al cauce de aguas que riega las riberas bagualas del regazo tibio del Abra de Perdomo. (Para Aldo Mazzuchelli) LA ALDEA GLOBAL Con una aldea se hace poblado y con poblado se hace comarca y con comarca se hace rancherío y con rancherío se hace pueblo y con pueblo se hace ciudad y con ciudad se hace villorrio y con villorrio se hace suburbio y con suburbio se hace arrabal; con arrabal se hace grupo de casas y con casas se hace cuerpos de villas y con cuerpos de villas se hace vecindarios y con vecindarios se hace grupos habitacionales y con grupos habitacionales se hace piezas y con piezas se hace flores, pájaros y campos.

ha estado en La Antigua Guatemala, donde fue nombrado como visitante distinguido, y si el clima y el estado de las carreteras se lo permitió, estuvo en el Occidente. Como parte de su visita, sucedió este encuentro con la finalidad de una entrevista, como ya se indicó, en El Portalito, en donde más que una entrevista, lo que ocurrió fue un encuentro cordial. Según contó, estando en El Salvador apenas pudo estar en la Zona Rosa y en la Gran Vía, parte del sector más comercial y exclusivo de San Salvador. Pero él necesita un contacto más directo con la ciudad, con estos bares que él considera como “democráticos”, porque están abiertos a las posibilidades de todos. Así contó que en Uruguay hay cafés en que indigentes se sentaban a la mesa, sin que a otras personas les molestara, y de parte de la casa, o bien de los mismos clientes, incluso se les ofrecía a los vagabundos comida. Le gustó la cerveza guatemalteca y el ambiente del renaciente Centro Histórico, que tras años de olvido está empezando a recuperar parte de su brillo. Pero dentro de El Portalito, su atención fue acaparada por el trío musical que pasa de mesa en mesa ofreciendo sus canciones. Y él, amante del tango y del vals peruano, no pudo resistir y pidió dos o más canciones. Así fue; quien pudo haber venido a Guatemala vendiéndose como una celebridad, aprovechando el golpe de suerte que le pudo haber ofrecido sus traducciones del reciente Nobel, vino sin pompa ni gala, tal como él asegura que Tranströmer es y fue cuando lo recibió siendo él muy joven. Porque él más que un traductor (que, a pesar de todo, es una actividad loable), es un poeta; y más que presentarlo como alguien cercano al Nobel, es en realidad un poeta.


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La Antigua que Viví

El barbero de mi barrio POR MARIO GILBERTO GONZÁLEZ R.

“El buen pensador procura ver en los objetivos todo lo que hay, pero no más de lo que hay.” El Criterio. Balmes. Don Rafael Tejeda Jacinto fue –por mucho tiempo- el barbero de mi barrio La Concepción. Abrió su sala de barbería en la casa esquina de la Calle de la Concepción y Callejón del Sol. Justo enfrente de la fachada del primer convento concepcionista de Santiago de Guatemala. Una puerta al callejón y dos a la calle, daban luz y acceso a la barbería y otra que se comunicaba con el interior de la casa. Una pieza pequeña, de un solo sillón con mobiliario sencillo y limpio de impecable color blanco, sin faltar en un recodo, la mesita de cedro con el tablero de ajedrez incrustado. Colgado de la pared, un cuadro de madera con muestra de la variedad del cabello. La familia Tejeda Jacinto fue de vida muy sencilla, laboriosa, educada, cristiana y servicial. Se les tuvo como vecinos excelentes. María se encargó de los quehaceres de la casa; Eugenio fue artista altarero, su impronta la dejó en los novedosos y sugestivos altares de velación del Nazareno mercedario; Cándido fue barbero y gran jugador de ajedrez. Su barbería la tuvo en una pieza de la casa de don Cecilio Gaytán en la Calle del Arco de Santa Catalina y eran tan estruendosas sus carcajadas que grietaron el Arco por lo que tuvo que alejar su barbería y de noche, sus carcajadas se escuchaban a muchas cuadras de distancia; Daniel fue maestro carpintero con gran dominio del oficio. Hizo muebles de sala originales. A mi me hizo mi estuche para llevar la pintura al óleo, con unas reglitas especiales con agujeros para trabar la cabeza de los pomos. Su costo fue de un quetzal; Tonita fue –devota de las Hijas de María- impartió clases de religión en el Asilo La Santa Familia y cuando murió la amortajaron de blanco como una novia virginal con una corona de rosas en la frente y don Rafael fue el fígaro del barrio concepcionista con sólida formación religiosa e intelectual. Su conflexión física fue la de un atleta –tipo Charles Atlas- con espíritu deportista y excelente jugador de ajedrez. Muy joven inició sus estudios sacerdotales en el Seminario Conciliar de la ciudad de Xalapa-México cuando fue su Rector Mons. Manuel Guizar y Valencia. Se encontró con el también guatemalteco José Francisco Barnoya Gálvez. Sus estudios

estaban avanzados cuando se desató la Guerra de los Cristeros en tiempos del general Plutarco Elías Calles. El ataque frontal contra la Iglesia -que dejó daños de consideración-, obligó el cierre del seminario. Guizar y Valencia salió de incognita hacia La Habana y los seminaristas tomaron rumbos diferentes. Barnoya Gálvez retornó a Guatemala y se incorporó en la diplomacia mientras que don Rafael partió hacia la ciudad de México Distrito Federal y desempeñó el oficio de barbero. Años después, varios compañeros seminaristas mexicanos, concluyeron su formación religiosa y llegaron a ser dignidades de la iglesia de Xalapa. Mons. Manuel López fue electo Obispo y los Monseñores. Justino de la Mora y Leonor Larroyo desempeñaron altos cargos en la Iglesia de Xalapa. Todos recordaban a don Rafa con el cariñoso y afectivo trato de “Tejedita”. Con don Rafael nos conocimos en los albores de la década del 40. Él era un joven maduro de conflexión atlética, tez morena y comportamiento místico y yo abandonaba la niñez para entrar en la pubertad. Desde nuestro primer encuentro me dijo “Te voy a ayudar en tus estudios.” Y lo cumplió de maravilla. Desde entonces nació una amistad imperecedera. Principió por enseñarme postales y contarme sobre los palacios, centros culturales y las amplias y extensas calles mexicanas. Mi asombro era manifiesto. Un mundo nuevo se abría para mí, junto con las canciones, los corridos y las películas mexicanas. Sus primeras, sabias y sólidas lecciones, se iniciaron sobre la importancia de la lectura. La buena lectura facilita el aprendizaje –me dijo. Si sabes leer bien, el cerebro archiva ordenadamente los nuevos conocimientos para recordarlos después. Debes de respetar los signos ortográficos con las pausas debidas y anotar en un cuaderno las palabras nuevas que encuentres para consultarlas con el diccionario y después volver a leer el trozo con esa aclaración. De esa forma, desaparecen las dudas, tu conocimiento se refuerza y amplía y tu vocabulario se enriquece. No dejes dudas, porque de duda en duda se forma un océano de ignorancia. Dale su importancia a cada

palabra y cuando te internes en su espíritu, te asombrarás de su contenido. Cómo con una palabra se expresa tanto, por ejemplo: nunca, jamás, si, no. Cada palabra tiene su etimología, su semántica y siempre apunta a un objeto. Valora el poder de la palabra. Me recomendó la lectura silenciosa para despertar la concentración y aplicar en su caso, la reflexión y la meditación. Mientras que la lectura en alta voz, requiere modulación de la voz y buena dicción especialmente en las palabras terminadas con “d” o con “s”. Puso énfasis en la forma delicada de abrir un libro, con mimo para evitar el “graj”violento de dañar el encuadernado. Y desde luego, la forma de colocarlo entre los dedos de la mano izquierda, para pasar las hojas con la mano derecha sin humedecer los dedos con saliva. Es tan importante la lectura de un libro que los antiguos cuando lo hacían, vestían las mejores galas. Si, la ciudad de Antigua Guatemala era entonces una ciudad propicia para el estudio, por su tranquilidad y silencio monacal, más lo eran la sacristía abandonada de la iglesia de la Limpia Concepción y la que fue librería de la orden franciscana. Sitios silenciosos a donde no llega el bullicio de la calle y sólo se escucha la caída de una gota de agua permanente que se filtra entre los vetustos muros. Esas fueron mis dos grandes salas de estudio. Cumplían de maravilla una de las siete reglas que San Bernardino de Silena recomendaba para el estudio. “La mente del estudiante requiere un vacío de silencio a su alrededor, para que pueda mantenerse tranquila y limpia.” Con esas recomendaciones, don Rafa me orientó para mi primera lectura y –a la vez- para la apertura de nuevos y sorprendentes conocimientos. Puso en mis manos “El Criterio” de Jaime Luciano Bálmes. Libro y autor desconocidos para mí. Los libros de don Rafael eran de presentación sencilla de la Editorial Losada de Buenos Aires Argentina. Lo que interesaba era el texto, legible a dos columnas. Después de explicarme el bosquejo del libro y decirme el por qué debía de iniciarme con su lectura, encaminé mis pasos hacia la sacristía de la Limpia Concepción. Acomodado en una especie de silla

FOTO LA HORA: cortesía mario gilberto gonzález r. Don Rafael Tejeda Jacinto frente al tablero de ajedrez.

entre escombros, abrí el libro y encontré ésta reflexión. “Consideraciones preliminares. En qué consiste el pensar bien. Qué es la verdad. El pensar bien consiste: o en conocer la verdad o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad; de otra suerte, caemos en error. Conociendo que hay Dios conocemos una verdad, porque realmente Dios existe; conociendo que la variedad de las estaciones depende del Sol, conocemos una verdad, porque, en efecto, es así; conociendo que el respeto a los padres, la obediencia a las leyes, la buena fe en los contratos, la fidelidad con los amigos, son virtudes, conocemos la verdad; así como caeríamos en error pensando que la perfidia, la ingratitud, la injusticia, la destemplanza, son cosas buenas y laudables.” “Si deseamos pensar bien, hemos de procurar conocer la verdad, es decir, la realidad de las cosas. ¿De qué sirve discurrir con sutileza, o con profundidad aparente, si el pensamiento no está conforme con la realidad? Un sencillo labrador, un modesto artesano, que conocen bien los objetos de su profesión, piensan y hablan mejor sobre ellos que un presuntuoso filósofo, que en encumbrados conceptos y altisonantes palabras quiere darles lecciones sobre lo que no entiende.” El objetivo de pensar bien

para buscar la verdad, era también el motivo de don Rafa para encausar sobre base sólida el conocimiento. La explicación del tema fue sustanciosa y estimulante para continuar en el nuevo mundo que se abría en mi vida. Seguí los consejos del autor y del maestro y los frutos fueron cada vez deliciosos. En la lectura apliqué el festinabis lenti, yendo despacio llegarás a prisa. Para mí, el método para encontrar la verdad, fue fascinante. Al practicar la reflexión y la meditación, maravillosa y sorprendente. Me permitía entrar a un mundo hasta entonces desconocido. Parecía que mi mente tenía alas para volar. Comprobé el poder de la mente para penetrar más allá de mi pequeño mundo objetivo. Internarme en un mundo infinito sin principio ni fin. De empezar a aclarar dudas y afianzar el conocimiento. El silencio de la sala de lectura era propicio para que la mente se concentrara en un solo objetivo. Disfrutaba cada página y el libro se tornó mi amigo inseparable en los estudios. Los pilares de mi sencillo edificio intelectual se consolidaban cada vez más. Don Rafael hizo preguntas sobre lo leído para expresarlo con mis propias palabras. Corrigió mis errores y amplió admirablemente el contenido de un párrafo Era como halar el hilo de una madeja de seda. Con las explicaciones volvía a mi sala de lectura para leer de nuevo el trozo y comprenderlo con claridad.


Suplemento Cultural 7

Nueva Guatemala de la Asunción, 22 de octubre de 2011

FICHA TÉCNICA Duración de rodaje: 5 semanas Equipo de rodaje: 70 personas Elenco: 23 actores Extras: 300 Producción: Casi un año Locaciones: 28 locaciones, entre ellas el Centro Histórico, el Aeropuerto Internacional La Aurora, San Cristóbal El Bajo en Antigua Guatemala, Palín en Escuintla y Milpas Altas, Sacatepéquez.

S

iendo una comedia guatemalteca producto de cine independiente, con poca publicidad, pero con mucho apoyo de los medios de comunicación, “La vaca” ha sido en estas semanas la elección de familias completas que llegan a pasar hora y media de sana diversión. Esta semana, “La vaca” continúa en las salas de Pradera zona 10, Pradera Concepción, Gran Vía Roosevelt y Chiquimula, por lo que, quien todavía no la ha visto puede acercarse cualquier día de la semana en las funciones de tres y cinco de la tarde, y siete y nueve de la noche. Tita Mendoza, Claudia Bollat y Jorge Ramírez estelarizan esta divertida comedia de enredos con un fulgurante listado de coprotagónicos: Jairón Salguero, Herbert Meneses, Brenda González “La Valeria”, Ángelo Medina, Mónica Walter, Rodolfo Romero junto al aclamado actor español Jorge Sanz. Filmada en el Centro Histórico y las principales avenidas de la Ciudad de Guatemala; San Lucas, Santa Lucía Milpas Altas, San Cristóbal El Bajo y Alotenango, Sacatepéquez; Palín, Escuintla y Villa Nueva resulta una colección de estampas que serán el deleite de grandes y chicos. NO ES UNA VACA CUALQUIERA La trama de esta película gira alrededor de un malentendido que provoca la escena más divertida que puede ima-

Pantalla grande

La vaca,

una comedia con ubres

“La vaca, una comedia con ubres”, se ha clasificado esta semana entre el top 3 de las salas donde ha sido exhibida, alcanzando a los once días de su estreno, una cantidad de 5 mil 600 espectadores.

Producción ejecutiva: Cecilia Santamarina/ Mendel Samayoa Guión y Dirección: Mendel Samayoa Director de Producción: Joam Solo Directora de Casting: Mónica Walter Director de Fotografía: Ivahn Aguilar Director de Arte: Sergio “Valenz” Valenzuela Director de Sonido: Giacomo Buonafina Editor y Director de Posproducción: Gabriel Adderley Compositor: William Orbaugh Cast Vicente: Jorge Ramírez Betty: Claudia Bollat Soledad: Tita Mendoza Salvatierra: Jorge Sanz Marcia: Mónica Walter Rómulo: Jairon Salguero Chus: Brenda Gonzáles Don Héctor: Angelo Medina Don Tono: Herbert Meneses Largometraje color, 97 minutos, comedia, todo público, 1:85, Castellano, Subtítulos en Inglés. Stereo. Copyright: Full Moon Angel, Cine Independiente, Guatemala 2010.

VIDEO

Vea el tráiler de la película en: http:// www.youtube.com/ watch?v=BR5i8OC0F6U

ginarse alrededor de una humilde vaca de pueblo. Una herencia depende de que dos señoras cumplan el que creen, último deseo de su difunto amado: que la vaca sea preñada. Sin la menor idea de cómo enfrentar el mandato,

deciden tomar “la vaca por los cuernos” y prepararla para que tenga un aspecto convincente ante el toro que un tercero se ha ofrecido a llevarles para el efecto. Sin embargo, de manera impredecible, todo sale apa-

rentemente bien. Las señoras logran encerrar en la misma habitación a la vaca de pueblo con un semental profesional de media tonelada y según ellas han cumplido. Falta ver qué viene después. La producción, de aproxi-

madamente hora y media, tiene dentro de su elenco a la actriz mexicano-guatemalteca Claudia Bollat (Betty), a los actores nacionales Jorge Ramírez (Vicente) y Tita Mendoza (Soledad), y al actor español Jorge Sanz (el licenciado Salvatierra) ganador del Premio Goya (llamado el Óscar británico) a la mejor interpretación masculina y del premio Fotogramas de Plata al mejor actor de cine ambos de 1989 por “Si te dicen que caí”. Volvió a ganar el premio Fotogramas en 1992. Ellos y otros más interpretan a los personajes involucrados en la disputa por una vaca.


Nueva Guatemala de la Asunción, 22 de octubre de 2011

Suplemento Cultural 8

Revista de libros

“Un lugar igual… Pero distinto” de Adolfo Mazariegos

POR MARIO CORDERO ÁVILA

Un lugar igual… Pero distinto” de Adolfo Mazariegos es una compilación de diez cuentos publicado por Editorial Magna Tierra y que fue presentado ayer. En éste, Mazariegos utiliza su habilidad para fantasear y para crear una decena de cuentos que, aunque tengan un tinte realista, son fantásticos, por el tratamiento de las historias, que usualmente rayan en situaciones incoherentes, pero que, sin duda, suelen suceder. Éste es un primer rasgo: la aparente incoherencia lógica de los relatos, incluso para rayar el absurdo. En este ámbito, el autor aprovecha para centrar su historia y acaparar la atención del lector, quien se encuentra con relatos novedosos y que se alejan del quehacer diario. En una segunda característica, los finales de los cuentos son abruptos, como un despertar súbito de un sueño, y que contrasta con el tono fantasioso de los cuentos. El final de golpe de las narraciones hace que el lector caiga en una realidad, lo que, a mi entender, sirve en un aparente objetivo del autor para que el lector choque entre fantasía y realidad y generar, así, una reflexión. Una tercera característica de estos cuentos es la capacidad de los detalles, sobre todo en las descripciones. Si bien, estos detalles son muy localistas y en especial el lector actual no es muy del gusto de las descripciones, sobre todo si éstas son ociosas, en “Un lugar distinto…” podría fungir como un buen detalle.

LITERATURA FANTÁSTICA Volviendo a la primera característica, sobre lo fantástico o incoherente de la situación narrada, por ello es que “Un lugar distinto…” podría enmarcarse dentro de la llamada literatura fantástica, que Tzvetan Todorov, en su “Introducción a la literatura fantástica”, definió como un momento de duda de un personaje de ficción y del lector implícito de un texto, compar-

tido empáticamente. Los límites de la ficción fantástica estarían marcados, entonces, por el amplio espacio de lo maravilloso, en donde se descarta el funcionamiento racional del mundo y lo “extraño” o el “fantástico explicado”, en el que los elementos perturbadores son reducidos a meros eventos infrecuentes pero explicables. Contra la definición amplia de lo fantástico, esta definición presenta la debilidad de ser demasiado restrictiva. Se han propuesto diferentes reformulaciones teóricas que intentan rescatar el núcleo de esta definición con diversas salvedades. SEMBLANZA Mazariegos es un guatemalteco, politólogo egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala y con estudios en derecho por la Universidad Rural. Ha ejercido la docencia a nivel medio, impartiendo, entre otros cursos, el de literatura. Forma parte del consejo editorial de la revista literaria Utopolis, de la cual es miembro fundador. Algunos de sus cuentos cortos han aparecido en antologías y revistas culturales. Ha publicado “Régimen de Convención” (2004), traducido al inglés (2005), y los libros de cuentos “Engranajes” (2006) y “El espejo” (2007).

Revista de libros

“Buenas costumbres” de Denise Phé-Funchal POR MARIO CORDERO ÁVILA

Buenas costumbres” es el primer libro de cuentos de la escritora guatemalteca Denise Phé-Funchal, publicado por F&G Editores y que el próximo miércoles, 26 de octubre, se presentará a las 18:30 horas en Librería Sophos (4ª. avenida 12-59 zona 10, Plaza Fontabella), con los comentarios de Vania Vargas, Oswaldo Hernández y la autora. A pesar de la juventud de esta escritora, Phé-Funchal parece que ya ha alcanzado una alta voz narrativa con esta publicación. En su primera novela, “Las flores”, ya daba avisos de tener un gran potencial para la narrativa, pero con cuatro años de diferencia, ha pulido su estilo y empieza a tener ciertos rasgos que la caracterizarán inequívocamente. Uno de estos rasgos es la simpleza y economía de las palabras, pero la fuerte carga simbólica y emotiva que éstas tienen. Su estilo narrativo es muy depurado, de tal forma que es evidente que ha habido mucho trabajo de reescritura de sus cuentos, de leerlos una y otra vez hasta que queden perfectamente pulidos. Un rasgo que ya empieza a ser una constante en la narrativa de Phé-Funchal, es el papel que desempeña la madre. En su novela, “Las flores”, la madre era el personaje principal, que definía el rumbo de toda la acción y mantenía controlada la vida del resto de actores de la narración. De hecho, la tragedia en esa novela proviene de un hecho que se escapa de las manos de la mujer matrona. En “Buenas costumbres”, el personaje de la madre es recurrente, como en “Rueda” o “Chapstick”, donde la progenitora es muy absorbente y controla la vida de los demás, sin importarle que está destruyendo el futuro. Pero más que hablar de personajes (ya que esta coincidencia en el rol de la madre podría ser una mera casualidad no planificada), el principal rasgo de la narrativa de Phé-Funchal, y que se consolida con este libro, es la crudeza de sus historias, las cuales parecen arrancar un pedazo de la vida del lector, ya que éste difícilmente podría permanecer ajeno a

las acciones narradas, ya que, precisamente, los cuentos motivan a la reacción, especialmente a la indignación. Y es que Phé-Funchal protesta contra un sistema social, que no llega a alcanzar niveles políticos o nacionales, sino que un sistema social que proviene de la base, es decir, injusto desde el ámbito familiar. Denise Phé-Funchal (Guatemala, 1977) es escritora y socióloga. Ha publicado la novela “Las flores” (F&G Editores, 2007) y el poemario “Manual del Mundo Paraíso” (Catafixia Editores, 2010). Algunos de sus cuentos han sido publicados en “Sin Casaca” (Centro de Cultura Española, Guatemala, 2008), “Cuentos machos” (Libros mínimos, Guatemala, 2008) y “Región” (Interzona Editora, Argentina, 2011). Sus poemas aparecen en las antologías “Poesía para todos” (Óscar de León Palacios, Guatemala, 2011) y “Memorias de La Casa” (Índole Editores, El Salvador, 2011). En 2009 participó como guionista para el proyecto “Reinas de la Noche” (Vizconde producciones), y en 2010 en la adaptación de uno de sus cuentos, “Chapstick”, para la filmación de un corto de ficción (Vizconde producciones) que fue seleccionado para el Festival de Cannes 2011.

MAZARIEGOS, Adolfo

PHÉ-Funchal, Denise

“Un lugar igual… Pero distinto” Guatemala: Magna Terra Editores (Colección Conseja), 2011. 92 páginas. Precio aproximado: Q60.00

“Buenas costumbres”. Guatemala: F&G Editores, 2011. 95 páginas. Precio aproximado: Q55.00


Suplemento Cultural 22-10-2011