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Una idea original de Rosauro Carmín Q.

Suplemento Cultural

Guatemala, 1 de febrero de 2013

EDUARDO SAC en el Museo Carlos Mérida de Arte Moderno

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Nueva Guatemala de la Asunción, 1 de febrero de 2013 Reflexiones

¿Recuerda cuando buscaba

información en la biblioteca? Ahora disponemos de información a raudales al alcance de la mano sin necesidad de salir de casa. Gracias a Internet, que se está convirtiendo en una parte importante de las vidas de cada vez más personas (que utilizan buscadores como Google y la enciclopedia Wikipedia, por ejemplo), podemos acceder a una cantidad de información sin precedentes y, aunque en ocasiones pueda resultar abrumadora, tiene poder para cambiar nuestras vidas.

E

sta es la premisa de un próximo congreso internacional en el que se estudia el poder de la información y cómo la ciencia y la tecnología pueden marcar diferencias. El congreso, organizado por la Comisión Europea, tiene por finalidad valorar los éxitos y los problemas relacionados con el uso de la información y las tecnologías. También tratará sobre cómo la información activa” podría aumentar la calidad de la experiencia que perciben las personas y sobre la posibilidad de que esto influya en la ciencia y la tecnología. Se calcula que el número de personas que utilizan Internet hoy en día es cinco veces mayor que hace 10 años, cuando apenas había 361 millones de usuarios, apenas dos terceras partes del número de usuarios que tiene Facebook en la actualidad. Ahora, es difícil imaginarse la vida sin Internet. Los ordenadores, los programas informáticos e Internet han aumentado nuestras posibilidades de compilar, seleccionar, organizar, analizar y difundir la información. No obstante, existe un inconveniente que se analizará en el congreso. El procesamiento de la información no produce forzosamente la poderosa información activa” necesaria para aumentar la calidad de nuestra experiencia y abrir nuevas perspectivas. En el congreso se analizará cómo un mejor conocimiento de la “información activa”, en oposición a la “información enumerada”, puede aumentar el efecto y la calidad de la experiencia en Internet. También se reunirán informes actualizados sobre el éxito y los problemas

de la “información activa”, con especial interés en tres áreas, comenzando por la innovación y abarcando la información, las nuevas tecnologías y el cambio social. También se hablará de seguridad y de la compilación de información en “sistemas de inteligencia” para proteger

a los ciudadanos frente a actos delictivos. Por último, los asistentes abordarán el tema de cómo las iniciativas de protección de datos y preservación de la privacidad están impulsando e instaurando mecanismos que evitan que la información llegue a la sociedad a través de canales

inadecuados, lo que en última instancia es más un obstáculo que una ayuda para los usuarios. Cada uno de los temas se analizará desde diversas perspectivas, como la de la ciencia, la ingeniería e la industria, la legislación y el derecho, y los estudios sociales, la ética y la filosofía.

Dos de los principales analistas de tecnología a nivel mundial impartirán una conferencia magistral. Su filosofía de la tecnología ha inspirado a científicos e industriales, así como a políticos, filósofos, líderes de opinión y a la población en general.


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Nueva Guatemala de la Asunción, 1 de febrero de 2013 Revista de libros

Actos de Magia – El poeta como aprendiz de mago

A

ctos de Magia, el libro del poeta guatemalteco Julio Serrano Echeverría publicado por la Editorial Catafixia, se antoja a primera vista como uno de esos libros de oraciones, que contienen fórmulas rituales de doble función: dar consuelo a los vivos y acompañar a los muertos hacia el otro mundo. Todas las religiones tienen fórmulas y ritos para enfrentar el paso entre el aquí y el allá. Pero esta primera vista engaña. Los actos mágicos que se encuentran en este libro (mágicos en el sentido chamánico), no son fórmulas universales sino que han sido creados en momentos individuales y específicos. “Todos son casos que conocí” - dice el autor, “por eso cada poema ha sido un reto emocional muy grande”. Si Benedetti hablaba de un “Hombre” (Hombre que mira al cielo u Hombre preso que mira a su hijo) (1), Julio Serrano nos habla de cuerpos. En una sociedad tan violenta como Guatemala, la palabra cuerpo se asocia con la muerte, con la violencia, con un objeto privado de vida. Por otra parte, nuestra herencia cristiana y socrática, nos hace ver el cuerpo como un envase del que nos liberamos a través de la muerte. Pero aquí no. Éstos interlocutores, estos “cuerpos” con los que el autor “conversa”, están todos dentro del mismo espacio de vida, cambiando de forma después de la muerte, naciendo a la muerte para convertirse en vida, o testificando vivos sobre muchas muertes. Aquí la muerte y la vida coinciden en cuerpos presentes y ausentes, inmóviles o en constante cambio de estructura. El poeta, entonces, no se convierte en un Caronte que acompaña a las almas al inframundo, sino en un chamán que nos descubre la vida y el movimiento en que se encuentra la materia terrestre. Al respecto, Jodorowski nos dice: “En realidad, lo que hace que estas cosas nos intranquilicen es nuestra creencia en un mundo objetivo, nuestra mentalidad moderna autodenominada racional... En la mentalidad chamánica, por el contrario, este problema ni se plantea. No hay ni sujeto-observador ni objeto observado, sólo está el mundo, sueño hormigueante de signos y símbolos, campo de interacción en el que confluyen fuerzas e influencias múltiples”.

POR TANIA HERNÁNDEZ Y continúa: “él [el chamán] no es espectador de un mundo objetivo inanimado, sino parte integrante de un universo subjetivo en el que todo está vivo.” (2) Aparte de este elemento psicomágico, Julio Serrano nos dice que el poeta, más que un demiurgo que crea versos de la nada, es un mago que ordena los metaleguajes que nos rodean. “Hay un metalenguaje que se vale de las palabras para manifestarse, a veces.” (3) Como hemos visto hasta ahora, dos de esos metalenguajes son precisamente el neochamanismo y la psicomagia. De allí viene lo que el poeta llama la alquimia revolucionaria, que según él es: “ una transformación social basada en la magia... Una organización de shamanes mesoamericanos reconoce estas tierras como un poderoso aliado espiritual para el equilibrio natural de las cosas, la revisión de las tradiciones ancestrales de distintos pueblos de la humanidad sumado a la más honesta interpretación de los metalenguajes del espíritu permitirán escribir un texto que aglutine las leyes que permitan, al fin, la transformación de este país.” (4)No sorprende entonces, que desde estos metalenguajes cree encuentros poéticos con los casos más tristes o los más terribles de la historia personal “a ti te llevaron los pájaros/para escribirse canciones por dentro.”, o la del país, como el silencio de un general acusado de genocidio desde el banquillo de los acusados “implica pues que las noches son una fosa / donde sigue enterrada la cuerda / que está atada a un lado en tu mirada y al otro a la muerte... “. Así como la vida y la muerte conviven y se mezclan, así también la tragedia personal se encuentra inmersa dentro de la tragedia colectiva, siendo que la tragedia individual es parte de la tragedia colectiva y viceversa. Y allí, entre lo individual y lo colectivo, encontramos un poema que podría estar dedicado a Lisandro Guarcax y al festival que se hizo en su honor: “lo cantamos todos/ con lo que nos quedaba / entre el corazón y el tiempo. / Como en el poema de Vallejo/ toda la humanidad enterró las manos en el / [polvo”. Estas tragedias, individuales y colectivas, están a su vez inmersas en el contexto histórico político de Guatemala. Conceptos como la preservación de la memoria, la visualización de lo invisibilizado, o la dignificación de las víctimas están presentes en poemas como “A un cuerpo que trabaja en un archivo” o “A un cuerpo devuelto a su familia”.El poeta, dice Julio Serrano, no es ni siquiera un mago, sino un aprendiz de mago. Como en Fantasía o el poema de Goethe(5).

Bajo esa premisa, podemos imaginar al poeta y sus poemas mágicos, intentando llevar el agua al agua, pero viendo que el agua se desborda, porque la muerte no cesa, ni la vida, y después de tanto tiempo, el hombre sigue silente frente el banquillo (6), y es así que el libro también se desborda, y la necesidad de crear actos mágicos no cesa. Ya van varios nuevos que ha debido publicar en su blog. Sin embargo, a pesar de este desbordamiento, hay algo que sí funciona, y es que, a pesar de que a veces perdemos la esperanza, la tragedia no triunfa. Triunfa la vida que se queda “entre el corazón y el tiempo”, o “entre el corazón del

cielo, y el corazón de la tierra”, citando a los mayas, los antiguos y los actuales, de quienes también toma los metalenguajes, como la fracción del Popol Wuj que inicia el poemario. “¿Acaso han muerto? han de decir cuando se sequen. Pero cuando retoñen ¡están vivos! han de decir, querida abuela, y tú, madre nuestra, no lloren. Queda señal de nuestra existencia con ustedes”. Popol Wuj No, no se va aquello que se queda. Que se queda en recuerdo, en el poema, en la memoria colectiva.

Y allí está este poemario para dar testimonio de ello. (1) Poemas de Otros, Mario Benedetti, Editorial Sudamericana, 2000 (2) http://rie.cl/psicomagia/4_el_ acto_magico.php (3) http://julitoserrano.blogspot. de/2010/04/mas-consejos-practicos-para-sobrellevar.html (4) http://julitoserrano.blogspot. de/2010/09/algunas-formas-derevolucion.html (5) http://webdelprofesor.ula.ve/ economia/carlosd/Literatura/HECHICERO.pdf (6) http://www.plazapublica. com.gt/content/el-largo-tiempode-los-generales


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“TRIBUNA, NO MOSTRADOR”, Clemente Marroquín Rojas DECANO DE LA PRENSA INDEPENDIENTE

Nueva Guatemala de la Asunción, 1 de febrero de 2013 Séptimo arte

El ‘NO’ que silenció a Pinochet va por el Óscar

¿Augusto Pinochet convocó un plebiscito para perderlo? ¿Estaba tan seguro de que lo iba a ganar que se atrevió a darle a la democracia la decisión de su futuro? POR VIVIAN MURCIA GONZÁLEZ

U

n punto inflexión. Los años ochenta. Una década convulsa en la que América Latina se tambaleaba por la caída de sus regímenes dictatoriales. Una nueva etapa que abría un camino incierto a un concepto aún difuso en la región: la democracia. Uno de los principales protagonistas: Augusto Pinochet. El comandante que en 1973 dirigió el golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional del socialista Salvador Allende. “Compatriotas: es posible que silencien las radios, y me despido de ustedes. En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con este ejemplo, para señalar que en este país hay hombres que saben cumplir con las obligaciones que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por la voluntad consciente de un presidente que tiene la dignidad del cargo...” así se despidió Allende, así comenzaba una etapa incierta para el país. Chile dividida, Chile caída en las manos de una dictadura. Tras el golpe vinieron los infortunios. Llegaron las sistemáticas violaciones a los derechos humanos; de eso hablan quienes se opusieron a Pinochet. Las cifras petrificantes: al menos 28.259 víctimas de prisión política y tortura, 2.298 ejecutados y 1.209 detenidos desaparecidos. Como bien pasa con las dictaduras, los datos se desdibujan. Por los marginados opositores al régimen se sabe que se limitó la libertad de expresión, se suprimieron los partidos políticos y el Congreso Nacional fue disuelto. Los buenos, los que soportaron como mejor pudieron exigiendo su libertad; los malos, los represivos, miedosos e intolerantes ante cualquier tipo de comportamiento “rebelde”… todos sabemos el guión de la Historia que marcó el antes y el después de Chile y el subcontinente americano en la década de los ochenta. Todos recordamos ese final. El juez español Baltasar Garzón dictó orden de extradición con-

tra Pinochet quien fue detenido en Londres. La solicitud no fue atendida, no por inmunidad jurisdiccional sino por su mal estado de salud. Luego de un largo proceso judicial ante la solicitud de extradición de Madrid, en marzo de 2000, el dictador recibió el visto bueno de Londres para regresar

a Chile. Finalmente moriría en 2006, con la culpa a cuestas. La Historia, esa historia que pasa página y parece que se repite con los años siempre deja espacios en blanco; vacíos que resultan ser rincones incómodos para la reconstrucción de la memoria histórica. Ese es el contexto histórico

de la película ‘NO’, una cinta que ha marcado la historia en su país (Chile) por varios méritos. Tiene una dirección muy original de Pablo Larraín, que ya nos había demostrado su dote para explorar la psicología de un personaje complejo como lo hizo con ‘Tony Manero’. En ‘No’ Larraín se atreve a con-

fundirnos entre la realidad y la ficción del pinochetismo y sus rivales. Las imágenes de ficción se muestran con el estilo de la televisión de los años ochenta, por lo que existe una compaginación de las tomas de película con material de archivo histórico, que hace difícil distinguir inmediatamente la realidad de la ficción. El filme tiene otro gancho. Un actor de talla hollywoodense como el mexicano Gael García Bernal. Pero, sobre todo, la película tiene un mérito publicitario, es la primera cinta chilena nominada a un Óscar de la Academia a mejor película en lengua no inglesa. La competencia no es fácil, en la lista de nominadas aparecen nombres de directores consagrados como Michael Haneke con ‘Amour’; también están ‘Kon-Tiki’ (Noruega), ‘A Royal Affair’ (Dinamarca) y ‘War Witch’ (Canadá). Por todo esto, ‘No’ resulta ser una película tentativa. Pero no solo por el boom mediático que ha producido en su país. La película tiene un valor esencial. El largometraje se centra en la creatividad de la campaña publicitaria –que le puso un arcoiris de fondo a la palabra “No” e introdujo el eslogan “la alegría ya viene”- que le dio a Pinochet su única derrota electoral y abrió las puertas para el retorno a la democracia. La película se centra en el proceso creativo de una campaña, entonces al final la película funciona como un cerebro, en esta se puede ver la lógica de cómo funciona la comunicación de masas. Lo que nos viene a mostrar la película es que la publicidad puede ser una obra de arte. En palabras del director: “Quienes pedían el ‘NO’ sabían que tenían que convencer a dos grupos específicos de gente, y el problema es que esos dos grupos eran muy distintos: uno eran las señoras que estaban asustadas con el régimen, y el otro eran los jóvenes que creían que el plebiscito era una estafa. No existe un comercial de un producto que sirva para una señora y para un joven al mismo tiempo, y eso es lo que tenían que inventar y por eso son tan geniales”.


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“TRIBUNA, NO MOSTRADOR”, Clemente Marroquín Rojas DECANO DE LA PRENSA INDEPENDIENTE

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Galería de artistas

Eduardo Sac en el Museo Carlos Mérida de Arte Moderno

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a presencia del escultor quetzalteco Eduardo Sac en el Museo Carlos Mérida de Arte Moderno es un logro muy significativo en la carrera de un artista que ha realizado la mayor parte de su obra apartado del dinámico ambiente artístico de exposiciones, galerías, eventos y publicaciones que se desarrolla principalmente en la ciudad capital de Guatemala. También es un reconocimiento a la obra de un artista que ha sabido capturar, expresar y comunicar valores propios de la cultura guatemalteca en un lenguaje escultórico de pretensiones universales. Así, esforzado logro personal y reconocimiento público del valor artístico de su trabajo, la exposición de un conjunto coherente de sus esculturas en el espacio significativo del Museo Nacional de Arte Moderno también abre para el gran público ese mundo tan cercano y tan lejano, tan propio y tan ajeno en que se sustenta cada una de sus obras. Las características formales y semánticas de la obra de Eduardo Sac así como el lento proceso de su desarrollo y maduración están íntimamente relacionadas con el entorno sociocultural de Quetzaltenango y las tensiones, cambios y movimientos que marcan la historia local en las últimas décadas. En ese sentido, no fue una deliberada decisión del ar-

El martes 5 a las 19:00 horas en el Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida se inaugurará el exposición “Fragmentos de un pueblo” del artista quetzalteco Eduardo Sac. Se trata de una serie de esculturas realizadas en resina sintética inspirados en personajes de la vida cotidiana de Quetzaltenango, depuradas formalmente hasta los límites de su esencia figurativa, a través de la cual el escultor articula su reflexión sobre la actualidad local y la identidad en un lenguaje de pretensiones universales. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 3 de marzo.

POR JUAN B. JUÁREZ

tista realizar su trabajo alejado y al margen de las preocupaciones que agitan al ambiente cultural de la capital, sino más bien tal alejamiento es el resultado de la complejidad de situaciones vitales de todo orden que ofrece la sociedad quetzalteca, capaz de absorber la imaginación, la creatividad y el intelecto del artista en la riqueza y la intensidad inagotable de sus tradiciones y conflictos. Y es que en el ámbito de la cultura nacional, la cultura local de Quetzaltenango tiene, por razones étnicas, sociales e históricas, un perfil propio muy acusado. Una convivencia de siglos en relativa igualdad de indígenas mayas y ladinos, por ejemplo, se

resuelve en Quetzaltenango en un conflicto tenso, ciego y sordo y tan permanentemente reprimido que ha creado en ambos grupos un tipo personalidad caracterizado por una tendencia a la introversión profunda que, temerosa de mostrarse y expresarse, sólo escapa de su ensimismamiento a través de los sueños y los juegos de imaginación y lenguaje; y que, en otro plano, marcada por una susceptibilidad muy frágil, dota a las obligadas relaciones interétnicas de una agresividad no siempre velada y de elevadas dosis de desconfianza y suspicacia. Dentro de esa atmósfera extremadamente cargada de antagonismos conviven cotidianamente la población

maya y la población ladina de Quetzaltenango, sin que los siglos las hayan fundido y mucho menos confundido en una síntesis imposible. Guardiana una del glorioso pasado precolombino y del prestigio de una identidad que se hizo fuerte y heroica en la resistencia histórica a la cultura de los conquistadores y los dominadores; representante del hombre nuevo la otra, resultado de la fusión de dos razas y síntesis de dos culturas, con una identidad que desprecia el pasado, se busca en el presente y se construye para el futuro, en el seno de la sociedad de Quetzaltenango ambas se excluyen una a la otra. Formado como artista y como

ser humano en el largo período del conflicto armado interno, Eduardo Sac aparentemente rompe con su obra el tradicional hermetismo expresivo propio de la tradición artística de Quetzaltenango. En efecto, pese al relativo aislamiento en que realiza su trabajo, Sac ya no es enteramente el artista artesano que por la mera excelencia del oficio llega a expresar valores que confirman la tradición local sino que es el artista intelectual que ha cultivado su talento y su sensibilidad a la sombra de una amplia y profunda cultura humanista —de pedagogo— que, en este caso, le da a sus obras contenidos e intenciones críticos que rebasan las superficies pulidas y herméticas de sus esculturas. Su lenguaje plástico escultórico es directo; sus formas sencillas y concretas están modeladas por la geometría y el pensamiento social al grado que se podría decir que está emparentado más con la abstracción de Mérida y la escultura de la época revolucionaria de Galeotti Torres que con la corriente poética y onírica (surrealista, como se acostumbra decir con escaso rigor crítico) que va desde Arturo Martínez, Efraín Recinos hasta Rolando Ixquiac Xicará que constituyen la vertiente más visible de la tradición moderna del arte nacional, especialmente de la lenta versión quetzalteca.


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Revista de libros

Apocalípticos e integrados. El retorno

Desde hace un buen tiempo Umberto Eco -el “inventor” de la célebre oposición entre apocalípticos e integrados en 1964- viene insistiendo en la gran cantidad de información que genera la red digital (y, por lo tanto, la necesidad de filtrar sus contenidos) y la supremacía del libro impreso como soporte de la escritura. Hace unos días dejó caer una frase que circuló mucho por Twitter: “El exceso de información provoca amnesia“. Qué quieren que les diga, no me convence… Hace 25 siglos Platón sostenía ideas similares sobre los peligros de la escritura.

S

POR CARLOS A. SCOLARI

i bien el semiótico italiano por excelencia realizó aportes fundamentales para comprender la nueva sociedad digitalizada -ver mi artículo Digital Eco Logy: Umberto Eco and a semiotic approach to digital communication publicado en Information, Communication and Society, Vol. 12(1) en el 2009- creo que sus actuales reflexiones nos están llevando a un terreno que contradice la visión de los medios que siempre impulsó este brillante intelectual. CULTURA DE MASAS Apocalittici e integrati (Bompiani 1964) fue uno de los grandes bestsellers de las ciencias sociales de la segunda mitad del siglo XX. Lo resumo en pocas palabras: Según los apocalípticos la cultura de masas: mata la originalidad creando un gusto medio; genera homologación; manipula a sus públicos de forma inconsciente; provoca emociones pre construídas; está dominada por las leyes del mercado; promueve un pensamiento superficial hecho de slogans publicitarios; promueve la información en desmedro de la historia; es chismosa; defiende una visión acrítica y pasiva del mundo; crea mitos y estereotipos; es paternalista, y degrada la Cultura y el Arte. Según los integrados la cultura de masas: no puede ser reducida a un fenómenos capitalista ya que también encarna expresiones populares; permite el acceso a la cultura a categorías sociales antes excluidas; puede servir como agente de formación a pesar de la abundancia de información; satisface las necesidades de entretenimiento; permite la difusión a bajo coste de obras culturales, sensibilizan a las audiencias en relación al mundo, abriendo nuevos escenarios. La genial jugada de Umberto Eco consistió en ir más allá de estos maniqueísmos, desplegando una mirada crítica que supo reivindicar los aspectos positivos de la cultura de masas. La industria cultural, para Eco, no es un problema: sí lo es el consumismo o la interpretación superficial y conformistas de los contenidos que provienen, por ejemplo, de la televisión. Pocos años después Eco promovió la guerrilla semiótica, o sea la activación de procesos responsables y críticos de interpretación de los mensajes mediáticos. EL NOMBRE DE LO DIGITAL Medio siglo más tarde la palabra de Umberto Eco sigo dando que hablar. En una entrevista publicada en el 2011 en la revista Epoca (Brasil) Eco desgranó sus ideas sobre la infoxicación promovida por la web: Internet no selecciona la información. Hay de todo por ahí. La Wikipedia presta un antiservicio al internauta. El otro día publicaron algunos chismes sobre mí y no me quedó más remedio que intervenir y corregir varios errores y absurdos. Internet todavía es un mundo salvaje y peligroso. Todo surge ahí sin jerarquía. La inmensa cantidad de cosas que circulan por la Red es mucho peor que la falta de información. El exceso de información provoca la amnesia. Demasiada información hace mal. Cuando no recordamos lo que aprendemos, acabamos

pareciéndonos a los animales. Conocer es cortar y seleccionar (….) Internet es un peligro para el ignorante porque no filtra nada. Solo es buena para quien ya conoce y sabe dónde está el conocimiento. A largo plazo, el resultado pedagógico será dramático. Veremos multitudes de ignorantes usando Internet para las estupideces más diversas: juegos, conversaciones banales y búsqueda de noticias irrelevantes.(…) Sería necesario crear una teoría sobre el filtraje de la información. Una disciplina que fuera práctica, basada en la experimentación cotidiana con Internet. Ahí queda una sugerencia para las universidades: elaborar una teoría y una herramienta del filtro que funcione por el bien del conocimiento. Conocer es filtrar. En la misma entrevista Umberto Eco defendió una vez más al libro impreso: Soy coleccionista de libros. Defendí la supervivencia del libro junto con Jean-Claude Carrière en el volumen Nadie acabará con los libros. Lo escribimos por motivos estéticos y gnoseológicos [relativos al conocimiento]. El libro sigue siendo el medio ideal para aprender. No necesita electricidad y puedes subrayar todo lo que te parezca. Considerábamos imposible leer textos en el monitor de un ordenador. Pero de eso hace ya unos dos años… En mi último viaje por Estados Unidos tenía que llevar conmigo 20 libros y mi brazo no estaba para muchos trotes. Por eso acabé por comprarme un iPad. Fue útil para transportar tantos volúmenes. Empecé a leer con el aparato ese y no me pareció tan malo. De hecho, me encantó. Así que ahora leo mucho con el iPad, ¿se lo puede creer? Pues sí. Incluso así, creo que las tabletas y los e-books sirven más como auxiliares de lectura. Son más prácticos para el entretenimiento que para el estudio. Me gusta subrayar y escribir notas, interferir en las páginas de un libro. Eso todavía no es posible con una tableta. Ambos planteos, lo repito, no son nuevos: ya en la década del 1990 Eco anunciaba la necesidad de poner orden en la web; respecto a la centralidad del libro como dispositivo del conocimiento, es un tema que acompaña a Eco al menos desde la publicación de El Nombre de la Rosa en 1980 (ver mi capítulo Mientras miro las viejas hojas. Una mirada semiótica sobre la muerte del libro en Car-

lón M. y Scolari, C.A. El fin de los medios masivos, 2009). Desde mi punto de vista creo que ambos planteos quedan fuera de sintonía a medida que pasan los años. Dos breves apuntes: 1) Ahí donde Umberto Eco reivindica la necesidad de orden otros apuestan por el desorden o las formas bottom-up de jerarquización / organización de la información como el tagging que surge de los mismos usuarios. Si les interesa este tema no dejen de leer Everything is Miscellaneous de David Weinberger (2007). 2) Es innegable que la digitalización de los textos avanza en todos los sectores; eso no implica la desaparición del libro impreso pero obliga a buscar un nuevo lugar para los viejos soportes de la escritura dentro de la ecología de medios. El argumento preferido de Eco para defender al libro -”es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se ha inventado no se puede hacer nada mejor”- tampoco me convence. Un escriba seguramente pensaba lo mismo del rollo de papiro. MIS ECOS Respecto a sus novelas, algunas -como El Nombre de la Rosa o Baudolino- son excelentes y otras no me terminan de convencer. Y nada que objetar a sus brillantes e imprescindibles aportaciones teórico-metodológicas en el campo de la semiótica, las teorías de la comunicación y la filosofía del lenguaje: son parte de nuestra mochila intelectual y las llevamos a todos lados sin sentir su peso. Sin embargo la manera en que Eco se acerca al fenómeno de las redes digitales y los nuevos dispositivos de comunicación me parecen a contrapelo de su propia historia. Si en los años 1960 su mirada del new media televisivo superó el conflicto entre apocalípticos e integrados, sus reflexiones sobre lo digital me parecen demasiado impregnadas de apocalipticismo. Esta mirada negativa también reaparece en algunas entrevistas donde aborda cuestiones políticas y expresa su desconfianza de las modernas democracias de masas (ver la entrevista de Eliseo Verón a Eco publicada en el libro Transformações da Midiatização Presidencial – corpos, relatos, negociações, resistencias, Difusâo Editora, 2011).

EL RETORNO (¿Y NUEVAS HIBRIDACIONES?) Eco es consciente de la reaparición de la tensión entre apocalípticos e integrados en versión digital aunque ha detectado diferencias respecto a la década del 1960. En una entrevista publicada por ‘El País’ en el 2010 abordó el tema de forma directa: PERIODISTA: ¿Y no le parece que ahora estamos en una fase igual, de ‘Apocalípticos e integrados’? Un corte entre quienes defienden los valores perdidos y deploran el presente como una degeneración cultural y moral. ECO: Sí, eso mismo era un debate típico de aquella época en la que los filósofos, los intelectuales, todavía no conseguían comprender el mundo tecnológico de la comunicación, así que existía esta división entre los que hacían comunicación de masas y, digamos, los aristócratas intelectuales, que no la entendían. Pero hoy es distinto, porque los más aristócratas de los intelectuales entienden perfectamente estos problemas, usan Internet. Es, en todo caso, no una crítica desde fuera, sino desde dentro, de intelectuales que usan medios de masas, ven la televisión, usan el ordenador y pueden a la vez criticarlo. Así que me resultaría muy difícil decir hoy: “Usted es apocalíptico o usted es integrado”. PERIODISTA: Pero esa queja de que ya la gente no se relaciona personalmente debido a la omnipresencia de Internet. ECO: Esa es la crítica que hacemos todos. Pero antes los apocalípticos eran los que criticaban y rechazaban. Hoy son los que critican, pero a la vez usan estas cosas, así que es un discurso interno: yo soy muy crítico con Wikipedia, porque contiene noticias falsas. Las hay también sobre mí, falsas y no falsas, pero utilizo Wikipedia, porque si no, no podría trabajar. Mientras escribo, por ejemplo, Tirso de Molina y no me acuerdo de cuándo nació, voy a Wikipedia y lo miro, en cambio antes tenía que coger la enciclopedia y tardaba media hora. Antes los apocalípticos no usaban estas cosas: escribían a mano con la pluma de ganso. Como podemos ver el panorama es mucho más complejo que hace medio siglo, cuando la televisión era el new media emergente. Hoy encontramos muchas más especies mediáticas en la ecología de la comunicación, nuevas formas de acceder a los contenidos e innovadoras prácticas a cargo de los consumidores. Las viejas oposiciones no son suficientes para encuadrar los diferentes enunciadores que ponen en discurso a lo mediático-digital. Al mismo tiempo asistimos a nuevas tomas de posición y observamos que algunos investigadores como Sherry Turkle y, en menor medida, Umberto Eco, están adoptando una visión que comienza a ir más allá de la necesaria y saludable crítica para acercarse a las costas del apocalipticismo. Cierro este artículo con una pregunta inspirada por las últimas reflexiones de Eco: ¿Está naciendo una nueva figura híbrida, el “apocalíptico-integrado”, un intelectual que reniega de ciertas tecnologías y deplora sus efectos pero, al mismo tiempo, las utiliza todos los días?


Suplemento Cultural 7

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Colaboraciones

Educar: el desafío de hoy:

construyendo posibilidades y alternativas

Con este título, la Mesa Redonda: Magisterio, publicó un valioso documento, con los auspicios del Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano, CINDE, en Colombia, en el año de 1999, es decir, hace 14 años. Por lo actual de su contenido y sus reflexiones, y porque es un referente válido en la coyuntura actual por el que pasa del sistema educativo guatemalteco hoy, que facilita insumos a los padres de familia, profesores, alumnos e instituciones que buscan promover diálogos fecundos con las actuales autoridades del ministerio de Educación guatemalteco, en relación con el currículo de la carrera de magisterio, que, es sólo uno de los grandes problemas deficitarios de la educación en Guatemala, en pleno siglo XXI, se presentan estas consideraciones a través del suplemento cultural, de un medio escrito de comunicación, único en su género: La Hora. Y además como un homenaje a las y los estudiantes de magisterio, que con su coraje y valentía demuestran como auténticos jóvenes, su inconformidad ante las imposiciones y la falta de diálogo en un tema de enormes repercusiones en la vida social y cultural guatemalteca. Por Raúl Hernández Chacón

L

a Licenciada Ofelia Roldán Vargas, en su estudio CURRICULO, del documento citado, desarrolla con propiedad y muy bien documentado el tema de las TEORIAS Y CONCEPTUALIZACIONES CURRICULARES. Parte de sus reflexiones abordan el tema de los PROCESOS CURRICULARES, a partir del núcleo articulador hacia el cual convergen. Así, pedagógicamente explica una taxonomía en la que establece las diferencias de esos procesos curriculares en tres momentos: 1. La teoría logocéntrica, que ubica al conocimiento como centro del currículo, remitiéndose a un segundo plano las necesidades y especificidades de los sujetos en formación. 2. La teoría paidocéntrica, que ubica al sujeto que aprende y la atención a sus necesidades y posibilidades cambiantes de ser en desarrollo como el centro del currículo. Y 3. La teoría sociocéntrica,

que ubica la sociedad con sus intereses y necesidades de transformación de desarrollo como centro del currículo, “de ahí que su diseño se apoye en estudios de corte sociológico y en teorías del desarrollo social. Al consultar el Currículo Nacional Base, CNB del primer ciclo, publicado por el Ministerio de Educación de Guatemala, 2005, se encuentra que “La Transformación Curricular es parte importante del proceso de Reforma Educativa. Permite crear las condiciones para lograr la PARTICIPACION, y el compromiso de todos los sectores involucrados en mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje y busca acercar más la educación a la realidad nacional”. Y más delante señala que entre los aspectos que desarrolla encontramos “Un paradigma diferente que centra en la persona humana con una visión intercultural y bilingüe”. Pero lo que más llama la atención del documento oficial es la respuesta al pregunta que así mismo se formula:” ¿qué

propone? Fundamentalmente, la Transformación Curricular, se propone el mejoramiento de la calidad de la educación y el respaldo de un currículum ELABORADO CON PARTICIPACION DE TODOS LOS INVOLUCRADOS.” Se deja a consideración, las conclusiones personales de las acciones desarrolladas, en relación con la carrera de Magisterio, por la actual administración del Mineduc en el año 2012 y 2013. La autora del documento que se cita al inicio de este artículo, manifiesta algunas preocupaciones en interrogantes reflexivas: 1. ¿sólo la escuela tiene el privilegio y a la vez la responsabilidad de diseñar currícula? 2. ¿qué orientaciones teóricas, metodológicas y operativas reciben los otros actores sociales, no vinculados a la educación formal, para el diseño de propuestas de formación dirigidas a los colectivos no escolarizados? 3. ¿es posible entonces hablar, por ejemplo, de un curriculum para desarrollar la creatividad como responsabilidad de la familia, o de un curricu-

lum para el desarrollo ambiental como propuesta de los medios de comunicación? Al hacer referencia al tema educativo a nivel mundial dice “la Unesco, en su intento de hacer aportes significativos en lo que a mejoramiento de la calidad de la educación se refiere, por su reconocimiento al carácter central que ella y la producción del conocimiento tienen en el proceso de desarrollo de los países de América Latina y el Caribe, ha venido impulsando desde la década de los 70 un nuevo paradigma curricular cuyo eje articulador es la participación comunitaria.” Pero aún es más específica nuestra autora consultada cuando apunta que “Cuando se habla de diseño curricular , la participación, más que un deseo o una posibilidad adquiere el carácter de requerimiento para poder garantizar la correspondencia entre propuestas curriculares diseñadas y especificidades de los sujetos y de los contextos.” En nuestro contexto guatemalteco, la educación no es, desafortunadamente, prioritaria. Cuando se firmaron los Acuerdos de Paz en diciembre de 1996, se asumió el compromiso de una verdadera reforma educativa integral. La comisión paritaria elaboró el diseño de la Reforma Educativa, como diseño está sujeto a mejorar, pero no se trabaja en esa línea. Hubo una comisión consultiva, que trabajó diez años y ahora está el Consejo Nacional de Educación. Tres instancias de diálogo y consenso que no son referencia en la gestión educativa del Mineduc. Por ello, es acertada la opinión calificada de nuestra autora del documento que se comenta: “Así las cosas, la participación no puede reducirse a la aceptación o rechazo de las opciones presentadas por los expertos, más que eso, es abrir espacios para la intervención crítica de los diferentes estamentos de la comunidad educativa en términos de recoger la información requerida y pertinente, analizar dicha información y a partir

de esto tomar decisiones consciente y democráticamente.” Por último la Licenciada Roldán Vargas elabora un análisis comparativo de las consideraciones y puntos de vista de varios autores que ella consultó y de ello plantea lo siguiente: “ ¿La búsqueda conjunta y permanente de la verdad se constituye en la razón fundamental que convoca al encuentro pedagógico, o es más el afán de asumir protagonismos en la transferencia de “verdades acabadas”, el móvil principal de su acercamiento? ¿Se establecen relaciones cálidas y de complementariedad en el aprendizaje, mediadas por el respeto mutuo y el reconocimiento a la autoridad intelectual o es el poder manifiesto en la evaluación el factor normalizante de tales relaciones? ¿La sospecha, la intuición, las preconcepciones, la reflexión sobre el error son valorados como elementos generativos en el aprendizaje o, por el contrario, se atisban como causantes de retraso? Estas y otras consideraciones deben ser la motivación permanente para el “hacer pedagógico”, derivado de un proceso curricular que lleve a la reflexión crítica del estudiante. Lo que sucede actualmente en Guatemala, es una acción concreta de crítica al sistema, a la imposición, a la falta de diálogo. No hay consenso para imponer un bachillerato con orientación en educación. No puede cerrarse la carrera de Magisterio del nivel medio. Hay que sentarse a discutir con juicio crítico, con la comunidad educativa. Eso apunta el CNB que oficializó el Ministerio de Educación desde el año 2005. La participación, el diálogo, el consenso son tres fundamentos teóricos y prácticos en la visión de educación del siglo XXI. El desarrollo humano exige nuevos paradigmas, pero no sólo escritos. Se impone la necesidad de llevarlos a la concreción. Por todo ello la Educación es un desafío. Educar es el desafío de hoy.


8 Suplemento Cultural

Nueva Guatemala de la Asunción, 1 de febrero de 2013

Beyonce y las realidades simuladas de Estados Unidos

La hermosa modelo en la portada no es tan flaca ni su piel tan perfecta. ¿Ese reality show que nunca te pierdes? Quizás no lo creas, pero su drama no es 100% improvisado. ¿Y qué decir de esa diva que habría cantado el himno sobre una pista con su voz previamente grabada? ¿Y qué? Era su gran momento y quería sonar lo mejor posible. Por TED ANTHONY

E

n los Estados Unidos de hoy, de incontables y sutiles maneras, gran parte de lo que vemos no es exactamente lo que parece. Y lo sabemos, pero a menudo no nos importa porque lo que percibimos nos agrada mucho más que lo que habría sido su versión verdadera. Si Beyonce cantó o no en la juramentación presidencial la semana pasada es, superficialmente, la clásica tempestad en un vaso de agua. Pero el debate revela algo importante de la sociedad y la gran interrogante ya no es si lo que es real importa sino si puede competir con lo que no lo es. “Es como si la falsedad se volvió satisfactoria”, dijo Jonathan Vankin, coescritor de “Forever Dusty”, un musical que dramatiza eventos en la vida de la difunta cantante de soul Dusty Springfield. “Creo que casi todo el mundo sabe que constantemente nos alimentan de irrealidades. Y aun así parece ser poca la curiosidad por descubrir lo que en realidad ocurre”, agregó Vankin, quien también ha escrito extensamente sobre cómo los acontecimientos históricos son representados en escenarios ficticios. Muchos, incluso algunos admiradores y amigos de Beyonce, consideran ridículo el debate de la juramentación porque después de todo, incluso si usó una pista grabada, lo estaba haciendo sobre su propia voz. Es un argumento justo que sin embargo obvia dos aspectos de las actuaciones en vivo. Primero, lo que muchos consideran como un contrato implícito entre un artista y el público presente, la expectativa de que el público merece una actuación en el momento que podría verse afectada por su propia presencia. Si eso no sucede, mejor quedarse en casa y oír a la artista en un iPod. Segundo, la versión de la voz de Beyonce grabada en un estudio, con la ayuda de la tecnología, podría ser muy distinta a una producida en vivo en un

ventoso día de invierno. “La realidad es complicada, embrolladora e incierta. Queremos que sea empaquetada y claramente etiquetada”, dijo Mark Carnes, autor de “Past Imperfect: History According to the Movies” e historiador de la universidad Barnard College. “Preferimos la claridad de una grabación que la cacofonía del mundo que nos rodea”. Y no se trata sólo de música. Ejemplos de pequeños artificios aparecen por doquier en la cultura estadounidense. Tanto, que a duras penas nos percatamos de ello. Damos por hecho que los Cheetos y Doritos son de un naranja brillante porque ese es el color que nos dice “queso de verdad”. Compramos velas Yankee Candles llamadas “Hogar Dulce Hogar” que evocan “una reconfortante mezcla de canela y especies con un toque de té recién colado” aun cuando

no tenemos la más mínima intención de cocinar. Compramos palomitas de maíz con “mantequilla de cine” que no tienen nada que ver ni con cine ni con mantequilla. Y los retoques de las fotografías digitales: las herramientas del artificio, una vez sólo accesibles a profesionales, se han democratizado. Ahora millones de manipuladores pueden borrar manchas, rasgos no deseados y a personas completas de una foto. Pero es el mundo del entretenimiento donde esta noción juega un papel más amplio. La sórdida saga de Lance Armstrong, que parece tener poco en común con el asunto de Beyonce, puede enseñarnos algo. Claro, lo principal aquí es que él se drogó, hizo trampa e intimidó a aquellos que lo expusieron. Pero él, también, ofreció una actuación pública no tan real y violó el contrato

implícito con sus espectadores. En una nación ya disgustada por la parcialidad de los medios (una encuesta de Gallup mostró en septiembre que el 60% de los estadounidenses confían poco o desconfían del todo en los medios de comunicación), ¿tienen estos ejemplos algún efecto a largo plazo? Es difícil de medir, pero si las pequeñas cosas de la vida no son lo que parecen, ¿qué le depara el futuro a nuestra sociedad? “Quizás, sólo quizás, estamos un poco cansados de que nos engañen”, dijo Virginia Lee Blood, una música y cantante de Nashville, Tenesí. Más allá de eso, ¿nos estamos creando expectativas poco realistas sobre el mundo? ¿Cómo puede ser esa rebanada de queso de verdad si no es anaranjada ni sabe a Cheetos o Doritos? ¿Cómo puede uno estar satisfecho con su pareja si por todos lados nos invaden imágenes de

seres humanos perfectos? ¿Y cómo convencer a una jovencita que quiere llegar a ser como Beyonce de que, si practica y trabaja duro, podría cantar un día el himno nacional en un importante evento? Hasta Kurt Cobain, cuya música fue considerada por muchos como una explosión de autenticidad en la industria del espectáculo, forcejeó con el asunto. En su nota de suicidio en 1994 habló una vez más, esa vez sobre fingir su entusiasmo en el escenario. “El peor crimen que se me ocurre”, escribió, “sería estafar a la gente fingiendo”. Claro, su banda Nirvana también produjo un verso en la canción “Smells Like Teen Spirit” que encapsuló la era en la que vivimos, y que quizás sirva como el último veredicto en este asunto: “Here we are now. Entertain us” (“Aquí estamos ahora. Diviértannos”).

Suplemento Cultural 01-02-2013  

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