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nº6 febrero · 2014

impresa

Contra el capitalismo, la derecha y el fascismo

Solo el pueblo salva al pueblo Sumario Balance y organización, 2013 año crítico, balance · Estado comunal o revolución

comunal roland denis · EZLN: treinta años del mas sensato de los delirios ángel luis lara · Desactivar el fascismo roland denis · Qué Hacer (Versión “desde abajo”) miguel denis equipo la guarura impresa · El resumen del año 2013, en Cuba, que yo viví · El “legado lingüístico” del chavismo o el camino de la otra comunicación · Crónicas del pueblo en lucha: el cemento incautado · C o n t r a l a criminalización de la lucha obrera, ¡ luchemos por el socialismo ! fidel martínez, militante de Bravo Sur · A propósito de la fantasía aquarela padilla · Por qué anibal castillo muere siendo anarquista roland denis · Declaración del Centro Rakovsky sobre Bosnia · Carta abierta a mi nieta juan gelman

Responsables de este número: roland denis, pascual estrada, beatriz pantin.


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Editorial

Balance y

Año crítico, bal E

2013

l año que está cerca de terminar es posiblemente el año más critico y desesperanzador que se ha vivido en los últimos 14 años, incluido el año 2002 donde por el contrario las respuestas antifascistas colectivas y autorganizadas llenaron de esperanza y fuerza al colectivo. El asesinato de Sabino Romero y sobretodo dos días mas tarde la muerte de Chávez unió el quiebre del liderazgo histórico con el quiebre monetario un mes antes. En apariencia sin nada que ver uno con otro, estas circunstancia son de quiebre ya que rompen el hilo de construcción de un proceso histórico repleto ya de errores y bajo el peso de un proyecto burocrático-corporativo en marcha desde el 2004, con la desaparición de la continuidad de su piso material y político mínimo. Las consecuencias no se han hecho esperar. En el plano económico lo que comenzó a desatarse entre Noviembre y Diciembre del año pasado cuando comienza la subida del dólar negro de manera vertiginosa y empieza a dispararse la inflación termina de traducirse en carestía caída del del valor del salario, hiperinflación, parálisis económica, etc. El modelo estatista de control en manos de una burguesía en formación desde los mandos del Estado se desmorona, terminando por convertir la economía en un juego monetarizado soportado no en la producción creciente sino en la pura renta petrolera y el dinero inorgánico que es acaparada en un juego de guerras y alianzas por el capital monopólico y bancario junto a los estratos mayores del Estado. Esto hace evidente que lo que fue en algún momento una verdadera lucha de ricos contra pobres con un reflejo inmediato en el campo político (chavistas-escuálidos) ya a estas alturas se ha convertido en una confrontación entre fracciones burguesas que esconden su raíz en los movimientos sociales que manejan por razones históricas, uno más entremezclado con las clases medias el otro con las clases populares. Fracciones por cierto ca-

da vez más próximas a todas las formas del contrabando, narcotráfico y demás formas de acumulación paralelas. Se trata de una vieja burguesía ligada a un modelo dependiente y oligárquico de acumulación, la otra a la corrupción y el beneficio directo de las direcciones de Estado; fracción de clase que empieza a pelearle a la otra sus propiedades centrales en tierras, inmuebles domésticos y comerciales, industrias sobrevivientes, empresas monopólicas de importación y comercialización, telecomunicaciones, capital bancario, relaciones transnacionales, etc. Dentro de tal contexto se ha generado efectivamente una “guerra económica” de estas dos fracciones de clase cuyas consecuencias se traducen en la drástica pérdida del poder de adquisición y el derecho a la alimentación de la mayoría popular (vuelve a ascender la curva de pobreza). Situación que el gobierno trata de compensar con más deudas y utilizando la ya corruptas redes de distribución públicas o iniciativas desesperadas de más control sobre el mercado de precios y la administración pública (incluido el incremento de la presencia militar en las direcciones de Estado y en las calles que a su vez evidencia una profundización del poder militar) que despiertan expectativas para el consumidor pero que pueden convertirse en un boomerang en el corto plazo para toda política productiva, estando conscientes además de que su política económica clientelar y rentista lo ha secado cada vez mas de recursos de inversión. Mientras que la otra parte trata de explotar toda esta situación a su beneficio económico y político utilizando el acaparamiento y la especulación por un lado, la propaganda política y la movilización social y electoral por el otro. Bajo el entendido de que la continuidad de este estado crítico e improductivo generado por el modelo corporativo-burocrático es lo que más le conviene a su ganancia inmediata y la eventual retoma del poder de Estado.

Asamblea de militantes


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Organización

alance

Sin embargo todavía no hemos llegado a los puntos límite de esta confrontación. El rezago histórico de la oposición burguesa archireaccionaria y el asistencialismo de Estado soportado en la capacidad de maniobra financiera producto de las reservas en riquezas energéticas principalmente, acolchonan por el momento la situación y hasta los obliga a la negociación tácita y permanente, algo que se ha visto perfectamente en el mes de Noviembre con la iniciativa del control de precios. Probablemente para el año que viene desde sus comienzos el punto límite de una crisis que en definitiva es de modelo de acumulación (parasitario-rentista) y de mando (burocrático-corporativo-partidista) se podrá visualizar con mucha más claridad y los efectos económicos y políticos emerjan con más fuerza incrementándose el desabastecimiento y la estanflación y con ello la crisis social en puertas. Es allí donde nos debe inquietar mucho mas en este balance la respuesta producida y por producirse de parte de los movimientos populares y el pueblo en lucha. Evidentemente el “oficialismo” por las caracterísiticas de este proceso en los últimos 14 años ha hegemonizado y administrado la inmensa mayoría de las fuerzas populares. La “hipnosis” creada por el comandante Chávez (hoy utilizada como imagen “suprema”) que dirigía, formaba pero a la vez neutralizaba esa fuerza, todavía tiene un peso inmenso. A su vez no es poca la cantidad de núcleos originarios de la base que se han corrompido o viven del esquema corporativo-burocrático, sirviendo de correas de transmisión para garantizar la desmovilización de la mayoría. Pero esta hegemonía ya entró en crisis en primer lugar en favor de la fuerza electoral de la oposición que absorbe parte del descontento popular pero sin la fuerza mediática y militar de hace 11 años lo cual los limita en sus tentativas conspirativas y de clara mayoría electoral. Por otro es natural que los

mismos deterioros de la calidad de vida, desabastecimiento y valor del salario incremente la protesta social por lo general despolitizada, llegando a los extremos de algunos fenómenos de saqueo. Finalmente tenemos ciertos puntos de despertar importantes a nivel de la “otra política” autogobernante presente como horizonte genuino de la revolución bolivariana y del proceso popular constituyente. Luchas por la defensa y expansión del control obrero, verdaderas comunas en proceso constitutivo, reorganización de colectivos y espacios autónomos de encuentro, alguna capacidad productiva demostrada, cierto despertar de la movilización regional y obrera, ha permitido ampliar el espectro de la resistencia popular pero andando en un proceso de tiempo mucho mas lento que el de la crisis del esquema de dominación burocrático ante el cual todavía se es muy dócil y sin disposición de confrontarlo. Fuerzas importantes pero que todavía no han gestado la voluntad férrea de liberarse en su dependencia de recursos con respecto a un Estado que a su vez establece una política macroeconómica suicida y estatista dirigida en el mejor de los casos a subsidiar precios, bajar recursos a quien conviene social y políticamente y aumentar el asistencialismo, quebrando así todo proceso de liberación de las fuerzas productivas que no necesitan ni de prebendas ni de asistencialismos (“en mi hambre mando yo” dirá “el Toto” en Maracaibo) sino de medios de producción reales y oportunidad abierta de superación del modelo capitalista de acumulación. Lo cierto es que todavía falta mucho para lograr demostrar que la potencia revolucionaria del pueblo en lucha recobre un despertar suficiente que permita que la historia siga respirando el oxígeno de la emancipación sea cual sea el enemigo que toque confrontar. Esto puede crear las condiciones que ante la crisis la derecha avance mucho más rápidamente que la revolución impulsada desde

la base y las alianzas interburguesas a la final inevitables bloqueen el camino revolucionario e incluso utilicen organizaciones del pueblo para emprender una ofensiva contrarevolucionaria definitiva (con lenguaje revolucionario pa’ colmo) como de hecho viene pasando en algunas zonas del país, con signos de terror incluso, como ya lo estamos viendo en Apure. Es en otras palabras, el “quiebre del proceso” ya no solo del liderazgo o la moneda. El fascismo a la final siempre se soporta en el despotismo que construye sus raíces desde las mismas bases populares que no han superado la conciencia esclavista, la voluntad de servidumbre que nos mata. Problemática que en términos estratégicos generales a los niveles que estamos hoy tiene una sola respuesta mientras exista tiempo a nuestro favor: restablecer tal y como de visualizó hace 14 años comenzando la presidencia del comandante Chávez una estrategia constituyente de doble poder, propios de una república autogobernante. Quiere decir: el Estado y el mercado capitalista están allí, conocerlos y saberlos utilizar y hasta transformar a nuestro favor es parte sustancial del problema que tenemos enfrente siempre y cuando establezcamos una relación de equivalencia nunca de dependencia o sumisión. Eso supone confrontarlo y a la vez obligarlo a esa equivalencia quebrando el modelo corporativo-burocrático. Pero la verdadera salida a un capitalismo globalizado en su versión parasitaria nacional (empresarial y burocrática) es el establecimiento de tejidos cada vez mas vastos y productivos de un poder popular autónomo en todas versiones comunales, obreras, comunicacionales, formativas, investigativas, creadoras. Otro poder que se libere cada vez mas de la explotación del mercado capitalista y la opresión de Estado... Solo la disposición irreverente del pueblo que no tiene otro vestuario encima que el del amor a su hogar y el arraigo a su tierra y trabajo salvara el camino libertario.

...Volvemos por todos los caminos


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ESTADO COMUNAL O REVOLUCIÓN COMUNAL Roland Denis

I

Desde hace alrededor de tres años el discurso político revolucionario proveniente de las bases del chavismo se ha concentrado fundamentalmente en una meta: la construcción del llamado “Estado Comunal”, mediado por la constitución de comunas socialistas como espacios de autogobierno del pueblo. El sueño de crear un Estado organizado en comunas. Aunque nunca habló de Estado Comunal propiamente, ésta es, si se quiere, la última gran meta nacional que deja Hugo Chávez; convirtiéndose en bandera de numerosos movimientos sociales, y del discurso político oficial, desde la presidencia hacia abajo. Pero ¿qué quiere decir un Estado Comunal?. Uno de los problemas reiterativos de la dirigencia chavista en todos estos años es la costumbre de inflar los conceptos políticos, dichos en un tono de estruendosa radicalidad, pero que, a la hora de descomponer su significado concreto (descrito en leyes y programas) y consecuencias reales en la estructura de orden de una sociedad, o en la estrategia política de un gobierno, nada queda claro, salvo el tono pomposo en que se ha dicho. Estado Comunal supone, en principio, la formación de numerosas comunas, y éstas a su vez estarán normadas por una ley, que no habla de otra cosa que de los pasos que una población cualquiera ha de dar para que se sea aceptada la existencia de una comuna en determinado territorio. El criterio es agregativo, es decir, se suman un determinado grupos de consejos comunales que seguirán unos determinados pasos asamblearios, electivos y de delegación de funciones, estableciendo acuerdos y proyectos comunes hasta terminar en una carta fundacional que debería darle legalidad a la nueva comuna. Bajo la costumbre

empezada desde el 2005, fecha que comienza a legalizarse la figura del consejo comunal, el movimiento popular, desde las alturas del Estado, se concibe como una serie homogénea de espacios de organización integrados por la actividad directiva del Estado. Es la serialización del movimiento y el poder popular, visto en cada una de las localidades desde donde irrumpe, y luego es cooptado y administrado por el fuero burocrático, hasta ordenarlo en pequeñas series de núcleos reconocidos que son homogeneizados (son y valen lo mismo en el papel) dentro de las oficinas gubernamentales . En el caso de las comunas no es nada distinto, aumenta simplemente el límite territorial hasta concebir no sólo comunas, sino ciudades y confederaciones comunales, que irían convirtiéndose en una “telaraña”, como dice el ministro Iturriza. Bonita figura, pero que al final, no es más que una nueva división político-territorial paralela al viejo Estado, creado en la constituyente del 61 y aún vigente. La derecha opositora denuncia esto porque efectivamente le quiebra su piso representativo-partidista tradicional ligado a los municipios y gobernaciones, dándole preferencia al poder delegativo controlado, en principio, desde la acción política de Estado y el PSUV. La derecha oficial del chavismo lo defiende porque le asegura una base obediente organizada que se encargará de determinados asuntos propios de las comunidades, mano de obra empleada, y su lealtad a los mandos del poder constituido y el gobierno en particular. Mientras la esencia de las relaciones sociales de poder, estructuradas a través de la propiedad sobre el capital, la tierra y los medios de producción, no cambian en absoluto. Ambas derechas (entendida la derecha como aquella

ubicación política interesada en la conservación de lo mismo, cambiar para que no cambie nada) garantizan desde su óptica la obediencia social a su proyecto de dominio, teniendo en este caso la delantera quien maneja actualmente el gobierno. El Estado Comunal, en ese sentido, es una fantasía burocrática agregativa, externa totalmente al proceso concreto en que se desenvuelve tanto la lucha de clases, como los proyectos emancipativos en cada región o territorio, e igualmente externo a las pocas comunas que realmente se han venido constituyendo con el pueblo en lucha a la cabeza. Ese Estado Comunal que ya habla a través del ministerio de comunas y el discurso social del gobierno, suma, según declaraciones, más de trescientas comunas constituidas este año (¿dónde?, ¿quienes hablan por ellas?, ¿qué cambiaron?, ¿que hacen?, ¿qué producen? ¿cuánta gente participa?, ¿qué insurgencia les dio vida?, ¿qué expropiaron?, ¿cuál es su ley autogobernante?), y alrededor de tres o cuatro mil, dentro de tres años, de acuerdo al plan estratégico establecido en las oficinas ministeriales. Esto es un escupitazo a cualquier preámbulo básico del pensamiento liberador, que mucho antes de estar haciendo cuentas y números del mundo que habrá de ordenar, construye la idea, produce la acción, genera movimiento para que una realidad “otra”, es decir, un hecho transformador real pueda manifestarse y generar el poder constituyente necesario que garantice su expansión y hegemonía por el resto del espacio dominado por las viejas estructuras de poder y dominio. En definitiva, trescientas o tres mil comunas, pre-vistas y pre-establecidas en mapas y divisiones arbitrarias hechas en los lugares de oficina o en las reuniones de un grupo cerrado de activis-


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tas gobierneros en algún punto del país, es sin duda, un proyecto de control político ajustado al lenguaje revolucionario de los últimos años. Algo que ha querido negar y hasta advertir de su peligro, el ministro Iturriza, pidiendo prioridad a lo político y no lo administrativo, pero que se derrumba en su propio plan estratégico ministerial (ya publicado en la página web del ministerio), quedando perfectamente claro el propósito de hacer muchas “comunas”, miles, que no sean formatos genéricos de organización que cualquier grupo político-social puede emprender junto a sus aliados territoriales, hasta terminar constituyendo una supuesta institución de autogobierno popular que nadie conoce. El Estado Comunal no es otra cosa que un burócrata vigilando, dando aprobaciones, permisos y recursos -o no- a un grupo de personas probablemente de muy buena voluntad, otros mas vivarachos; que antes de reventar el aplastamiento opresivo, le garantizarán su perpetuidad en el poder. Es una fantasía que delira en aquella visión muy comentada últimamente de unas supuestas 22 millones de personas viviendo en comunas en pocos años. ¿En comunas o bajo el dominio de un Estado Comunal que verán en ellas ciudadanos integrados al territorio, que les dio la gana de nombrar comuna, y organizar en ella su poder local?. De acuerdo a este plan serán 22 millones de personas que en algún momento les avisarán que son parte de tal o cual comuna (cerca de mi casa, utilizando el nombre de un gran revolucionario y hermano de vida mio ya despedido de esta tierra, hay supuestamente una comuna en formación ¿o constituida? que ni rogando me invitan a saber de qué se trata, ni a mi, ni mucho menos al que hace café en la esquina). Son 22 millones de personas manejadas y “representadas” en el mas burdo sentido de la opereta democratista, por un grupo, que de acuerdo a los cálculos, no llega ni al 5% de la población; particularmente en zonas urbanas, donde la dispersión existencial y complejidad clasista de esa población es muy superior al campo. En fin, un delirio del poder burocrático.

II

¿Pero esto le quita sentido al principio de Comuna?. Por esta vía podrían acabarlo, ya que las comunas, al final, serán un fracaso rotundo, en lo que supone lo más importante de todo, que es su constitución como espacio de transformación radical de la vida; una comunidad restablecida sobre parámetros antagónicos al individualismo perdido y egoísta de la vida, dentro del mundo capitalista. Un fracaso productivo, ya que se están hablando de empresas comunales marginales que no cambiaran para nada la estructura vampírica del modelo económico rentista y el poder corporativo de Estado. Estructuras de territorio estático, que al final, hasta los más comprometidos tenderán a abandonar, obligados por el orden salarial y de sobrevivencia capitalista que los rodea y supera infinitamente. Por ello, y tomando como referencia de apoyo, el inmenso descontento que se ha venido sumando en todas las bases populares que han garantizado la sobrevivencia del ideario revolucionario por todo lo que supone la confrontación, con tanta falsedad regada, entre los estamentos estatales; la recomendación es, primero, dejar de lado esa fantasía, de hecho muy libresca, del Estado Comunal, que puede terminar siendo una calamidad. Y en segundo lugar, avanzar efectivamente en un movimiento comunero que asuma de lleno el reto, no de un Estado, sino de una Revolución Comunal. ¿Qué puede significar esto?. La comuna es un sujeto social y político que se constituye en un proceso, que de hecho, ya ha avanzado sus pasos en varias regiones del país, generando una experiencia subversiva al orden representativo-capitalista, todavía precaria y débil, pero donde se acumulan saberes y experiencias que podrían acelerar los pasos en ciertas condiciones. Un sujeto del que nadie decreta su existencia, que se hace gracias el empeño luchador y territorial de vanguardias colectivas que asumen de lleno el reto revolucionario y se dan el derecho de crear, bajo cualquier condición, una realidad de justicia e igualdad. Es una “utopía”, en el sentido clásico

del término, que necesita hacerse real por objetivos de liberación y sobrevivencia del planeta, donde lo fundamental está en la capacidad política autónoma que vaya sintetizando, cuyo movimiento ha de decidirse a dar pasos superiores de lucha. Estemos claros que ningún orden libertario puede llegar a constituirse de manera legal. Eso es pedirle al hidrógeno que por alquimia milagrosa se transforme en agua. Se necesita el oxígeno de lo que respira y se mueve por fuera del “antiguo régimen” para encontrar la laguna conveniente y criar en sus aguas los sujetos dispuestos en primer lugar a NEGAR EL ESTADO BURGUÉS, entenderse dentro de una dinámica ética y políticamente superior a él, no sujeta a sus leyes -que cuando mucho se negocian-, menos a sus ordenes y condiciones. Es lo mismo que hicieron las comunas de Castilla del siglo XVI, que tanto felicitó Marx, como la primera revolución seria de Europa, las cuales se enfrentaron abiertamente al imperio español naciente. Es lo que hicieron los comuneros de la Nueva Granada al enfrentar el colonialismo de entonces. Es la comuna proletaria de París o los soviets revolucionarios del 1905 y 17; las comunas chinas de los años cincuenta y sesenta, entre tantas otras experiencias mundiales. Todas estas comunas lo fueron porque negaron el derecho del “antiguo régimen”, o de nuevos órdenes opresores en formación, a regir la vida de quienes ya se han dado o comienzan a darse, “otro orden de vida” sobre parámetros éticos contrarios y superiores. La comuna no es una nueva división territorial del país, es la revolución social llevada a su máxima expresión territorial. Esto por supuesto necesita que se invierta por completo la visión de dicho proceso comunero, un “golpe de timón” efectivamente. Quienes hacen comunas son los comuneros en un movimiento nacional y articulado que produce su propio plan estratégico. Un movimiento que exige respeto al Estado y obediencia a sus decisiones, de acuerdo al artículo 71 de la constitución, si se requiere legalidad; y a la premisa de “mandar obedeciendo” del Plan


6 Patria, si se trata de congruencia política conjunta. Si no hay respeto los niveles de lucha pasan a otro nivel como condición de vida o muerte para el proceso comunal revolucionario. Por otra parte, si la forma-comuna no es ninguna serie homogénea de espacios organizados que han cumplido con unos determinados pasos de ley y de allí son “reconocidos”; es por tanto, un movimiento vivo y expansivo, profundamente participativo y horizontal, tan diverso como cada región y sociedad donde se desata, y a la vez unificado en un objetivo común revolucionario, donde los ritmos y procesos son altamente distintos (sobretodo si diferenciamos los procesos de ciudad y el campo) y al mismo tiempo convergentes política y estratégicamente. Aquí no cabe un plan de trescientas o tres mil comunas preplanificadas para un determinado tiempo exigido desde arriba, porque se trata de un tiempo político que nada tiene que ver con los ritmos e intereses del orden constituido. Por lo cual no estamos hablando de una serie de papeles registrados con poblaciones anónimas incluidas por obligación y a sorpresa de cada quien; sino de una insurgencia diferenciada, profundamente solidaria, y articulada entre sí, producida por sujetos conscientes y plenamente politizados, trabajando en un cruce dialéctico de tiempos, que pasa por días de rapidísimo avance que pueden ser hasta insurreccionales, y a su vez de años de difícil construcción societal. Existen entonces exigencias comunes de respeto y obediencia del Estado. Pero cuidado, es posible que si nos atrevemos a anticipar exigencias al final no sean mas que una estupidez, dada la complejidad que supone un proceso real de construcción de comuna (empezando por la pregunta: ¿serán en paz o en un clima de confrontación abierta?, aquí en Venezuela es casi un hecho) en un mundo que ya no es una realidad atomizada de colectividades humanas, sino un mundo cada vez más globalizado y “desterritorializado”. No obstante, atrevámonos a jugar el papel de conciencia ilustrada y enumeremos un mínimo de exigencias, y por sugerencia nuestra, al movimiento: • En primer lugar, una comuna no es una suma de consejos comunales sino de núcleos reales y dinámicos de lucha, espacios de producción de colectivos e individuos que trabajan en pro del poder popular (donde pueden estar, por supuesto, consejos comunales) y se alinean en función de crear un orden autogobernante (metafóricamente es una república autogobernante territorialmente constituida). • Establece una nueva democracia que no es ni meramente delegativa ni mucho menos representativa, borra la división entre gobernantes y gobernados, siendo una democracia abierta y directa, que se ordenará de muy diversos modos de acuerdo a la cultura, el espacio, las posibilidades tecnológicas

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y las exigencias del colectivo (todo lo contrario a la ley que formatea homogéneamente el orden “democrático” de las comunas como cualquier burgués liberal que diseña “su empresa y su nación”). • Absorbe el poder territorial y exige al Estado el traspaso del conjunto de las políticas públicas bajo su mando colectivo (misiones, etc). • Toma bajo su conducción, de acuerdo a una nueva concepción de la educación, la salud, el deporte, la cultura, el desarrollo de los centros locales de dichos servicios y participa directamente en la cogestión de los centros de carácter nacional (quiebra las paredes donde aún se enclaustran estos servicios y los hace de todos y de acuerdo al saber de todos). • Se desarrolla posesionándose o exigiendo el control absoluto o cogestionado de los principales centros de producción locales en que caso de existir, de lo contrario, exige los recursos necesarios de capital, tierra y maquinaria para que esto sea posible, de acuerdo a un plan consensuado colectivamente que será autogestionado en una visión integral de las necesidades de desarrollo. • Los planes de cada comuna los aprueba ella misma, no el Estado, quien por el contrario, debe ponerse a su servicio. • Exigirá al Estado de acuerdo a las características del espacio un avance profundo en el proceso de socialización de la tierra. • La propiedad privada y pública de producción, comercio y vivienda aportarán directamente a la comuna como impuesto al capital en recursos de uso o de dinero (condición para su participación en la misma de sujetos privados) • Dentro de las relaciones comunales y centros de producción de bienes en proceso de desarrollo no existirá la propiedad privada ni la división social del trabajo. El establecimiento de relaciones salariales, colaboraciones, contrataciones y reparto de beneficios, en caso de haberlos, se establecerá de acuerdo a cada circunstancia. • No aceptará ninguna empresa que suponga el deterioro del ambiente y la mala alimentación, desarrollando iniciativas y tecnologías para la recuperación de los ecosistemas locales. • Establecerá, tomando como referencia el plan nacional comunal y nacional, un entretejido cada vez más complejo de relaciones de inversión conjunta, intercambio, comercialización, formación, comunicación con otras comunas, centros de producción y espacios sociales en función de ir creando una verdadera economía socializada.

• Estas mismas relaciones se extenderán a nivel internacional, para lo cual el Estado estará en la obligación de facilitar las condiciones de posibilidad. • Hará respetar su derecho a la defensa y seguridad propia, estableciendo una coordinación directa, mas no sumisa, con los cuerpos policiales y militares del Estado. • Cada comuna igualmente ha de comprometerse en rendir cuentas a la sociedad en su conjunto, de manera transparente y abierta. En ese sentido ella pueda ser juzgada o incluso sancionada si sus principios y aportes obligados a la sociedad en su conjunto no sean cumplidos. Todos estos elementos hacen parte de una memoria colectiva convertida en premisas programáticas todavía a prueba y por ejercerse. Queda abierto de todas formas un proceso más complejo aún, de acuerdo al mundo en que nos toca vivir en este siglo. Obviamente el individuo y el colectivo no son realidades que se puedan fusionar absolutamente, a estas alturas, de acuerdo a un colectivismo clásico y estático territorialmente. Los territorios hoy en día no sólo son físicos, son igualmente virtuales, por lo cual una comuna o confederación de las mismas, puede perfectamente incorporar en su seno individuos de aquí y el mundo entero, internacionalizándose y haciéndose ella un evento plurinacional, ampliando su espacio tanto físico como virtual a un nivel indefinido. Igualmente pasa con el individuo en sí. Primeramente todo individuo tiene el derecho de participar o no en un determinado proceso comunal obviamente. Pero mucho más allá, un individuo que quiera hacerse comunero no sólo vive la contradicción de la sociedad capitalista que perdura, sino que hace más trágica su realidad como individuo alienado, aislado y a la vez social, eso ya es un problema inmenso. Además, como “individuo del mundo” tiene todo derecho a ser parte de una o cuanta comuna quiera ser parte activa, con la aprobación de la misma. En respuesta, un individuo a estas alturas pueden ser parte de variados procesos de transformación comunal, aportar a ellos, y de allí superar la tragedia de la sobrevivencia capitalista, ampliando infinitamente su existencia liberada. Si lo vemos desde esta lógica de apertura territorial las comunas venezolanas podrían potencialmente integrar al mundo entero (no veintidós ¡sino a cuatro mil millones de seres humanos!). Y viceversa, un mundo donde triunfe la libertad sobre la explotación podría igualmente integrar a todos los venezolanos. Entramos entonces en una fase realmente extraordinaria de liberación humana de fronteras y ataduras que sólo una verdadera revolución comunal, autogobernante, socialista, puede visualizar y concretar. Cada comuna es entonces toda la humanidad liberada.


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por Angel Luis Lara /Desinformémonos / Resumen Latinoamericano.-29 diciembre 2013

E

l zapatismo, ajeno a focos, modas y consensos, no sólo goza de una excelente salud a 30 años de su nacimiento, sino que constituye una potentísima herramienta decolonial. En noviembre de 1983, un diminuto grupo de hombres que se contaban con los dedos de una mano aterrizó en la tupida Selva Lacandona, en el mexicano estado de Chiapas. Habían decidido nombrarse rimbombantemente como Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La mayoría urbanitas sin remedio, portaban en la mochila un propósito que resonaba en sus conversaciones como sentido delirante: hacer la revolución. Sin embargo, dadas las condiciones de extrema pobreza y de urgencia social en Chiapas, tal delirio resultaba ciertamente sensato. Además, las montañas y las selvas chiapanecas no sólo albergaban a pueblos en resistencia desde hacía casi 500 años, sino que desde que a finales del siglo XIX algunos de los desterrados protagonistas de la Comuna de París dieran con sus huesos en Chiapas, en dichas tierras no habían dejado de florecer antagonismos y disensos subterráneos. Armado con cuadriculados lenguajes y manidos artefactos ideológicos, ese pequeño grupo inicial no tardó en chocar con el sentido común de los pueblos indígenas originarios y habitantes de esos territorios. Entonces fue cuando el Subcomandante Marcos, el más conocido participante en esa primigenia y delirante mónada zapatista, decidió que las fuerzas ya no le daban de sí y que mejor se bajaba de ese barco zozobrante e incierto. “¿Dónde está la salida?”, preguntó. “No hay salida”, le contestaron los pueblos indígenas. “Y entonces, ¿qué hacemos?”, respondió un aturdido Marcos. “Quedaros y aprended”, sentenciaron los pueblos mayas. Y eso es lo que hicieron. Escucharon y aprendieron de los pueblos indígenas hasta el punto de devenir indígenas ellos mismos. Una suerte de posesión con trazos de realismo mágico que no solo desarmó la arrogancia y los clichés tradicionales de la izquierda, sino que activó un maravilloso híbrido revolucionario hecho de saberes y cosmovisión indígena, capaz de parir una artesanía del cambio social revolucionario repleta de paradojas y de puentes hacia fuera. Así, armados de preguntas, los zapatistas nacieron como un oxímoron: el más sensato de los delirios. Hoy ese maravilloso delirio no solo está habitado por miles y miles de mujeres, hombres, niños, niñas, ancianos y ancianas en Chiapas. Además ha sido capaz de construir la materialidad tocable y respirable

de una vida otra. Con infinitas dificultades, errores y caminos torcidos. En este mundo, pero con otros mapas y en otras coordenadas. Treinta años después de su nacimiento, el EZLN protagoniza una de las experiencias más ricas y radicales de libertad y de emancipación humana que los últimos siglos de historia hayan conocido. Desde que se levantaran en armas en enero de 1994, los zapatistas habitan en una cotidiana restitución del sentido verdadero de la palabra democracia y en una trabajada liberación de la vida de las garras de la supervivencia. Miles y miles de personas viviendo de otra manera. Aquí, ahora y ya. En su treinta cumpleaños, la disutopía zapatista decidió abrir sus puertas y sus ventanas para compartir las formas de vida que han generado tres décadas de delirio sensato. Para ello han creado una escuela a la que han llamado “La libertad según l@s zapatistas”. Se trata, sobre todo, de una escuelita, así en diminutivo, que sirve para desaprender. No ofrece pistas para un modelo y tampoco regala ningún manual de instrucciones. Como en el Blade Runner de Ridley Scott, los zapatistas saben que los replicantes ni aman ni tienen emociones. Por eso no les interesan las copias ni las recetas. Simplemente tratan, con perseverancia e infinita paciencia, de compartir tan solo un mapa del tesoro de un mundo otro. En ese mapa destaca una coordenada por encima de las demás: una imperiosa necesidad de decolonizar la existencia. El zapatismo, ajeno a focos, modas y consensos, no sólo goza de una excelente salud a 30 años de su nacimiento, sino que constituye

una potentísima herramienta decolonial. En los territorios chiapanecos donde los zapatistas son gobierno, la humanidad ha abierto un agujero irreparable en la modernidad, en la matriz abisal del pensamiento occidental y en la racionalidad de la dominación. Una decolonización del vivir más allá de la terrible imposición generalizada de la forma mercancía, en la construcción colectiva e igualitaria de un mundo de usos y no de consumos. Una decolonización del poder, más allá de la dominación de lo privado y de lo público, en el tejido democrático de un común en el que todas las personas son llamadas a ser y a hacer gobierno. Una decolonización de las pasiones, más allá de las vilezas y los egoísmos con los que la imposición neoliberal nos sujeta a las pasiones tristes que la constituyen. Sin pedir permiso. Miles y miles de mujeres, hombres, niños, niñas, ancianos y ancianas. Un presente y no un futuro. Aquí, ahora y ya. Y un mensaje, tal vez desesperado, a los que estamos del otro lado del espejo: “ORGANÍCENSE”. Porque no basta con desearlo. A su modo, los zapatistas le han llamado a todo eso autonomía. Una experiencia de autogobierno participado por miles y miles de personas y en la que el giro decolonial se traduce en el territorio zapatista en instituciones, escuelas, hospitales, leyes, administraciones locales, relaciones sociales, sistemas productivos, economías, sexualidades y profundos cambios culturales llenos de puntos suspensivos. Concreto y tangible. Por y para las personas. ¿No fue en el deseo de algo de eso en lo que nos reconocimos en las plazas en un mayo de hace más de dos años?


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Desactivar el fascismo Roland Denis - 19/02/14

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i cabe una síntesis, el fascismo como movimiento reaccionario y contrarrevolucionario extremo, en el caso de Venezuela, en esencia no es más que una burbuja social que se expande, desinfla y vuelve a renacer, de acuerdo a la misma desesperación de los sectores tradicionales dominantes nacionales y transnacionales por controlar la totalidad de la renta energética y garantizar el ordenamiento tremendamente desigual de la sociedad que pueden sentir en peligro. Hoy se vuelve a activar, aprovechando el deterioro profundo que sufre este lento proceso revolucionario, tanto a nivel de gobierno como en sus bases populares. Su reaparición y entrelazamiento con la “sociedad civil democrática” es una advertencia clarísima al movimiento popular de que o convertimos este momento en una crisis creadora y reactivadora de la voluntad revolucionaria colectiva, o mejor empecemos a despedirnos de esta linda y traumática historia que hemos construido en los últimos 25 años. Antes de abordar la situación veamos algunos elementos para entender el sujeto social proclive al violentismo-fascismo en la actualidad.

El sujeto fascista - Su agitación se centra en las capas medias y las clases trabajadoras estables, jugando a un discurso democrático y una acción que expande su propia necesidad de violencia, sustentada en odios simples nacidos del miedo a la igualdad y la pérdida de privilegios. • El hecho violento es absolutamente necesario para estas franjas de la sociedad que viven de hecho en un ambiente interno por lo general pleno de prejuicios sociales y culturales: violencias familiares, encierro domiciliario y laboral, relaciones personales que tienden a centrarse en el interés material y la salvación personal; sublimada por la religión y valores tradicionales como identidad de grupo. • Su “ideal de vida” lo absorbe el consumo alienado, buscando el espacio ordenado de la casa, el centro comercial, el hotel turístico, el placer mediático; siempre preestablecido y acatando el ordenamiento que se ofrece como salida, en función de hacer equivalentes las necesidades de placer social prometidas por la sociedad de consumo y la ganancia capitalista. • Un mundo tremendamente violento por lo reprimido que vive y la ausencia de todo

goce colectivo realmente libre y abierto, donde el individuo se haga social en su descubrimiento del mundo y no lo “hagan social” a la manera de modus vivendi jerarquizado y encerrado de la sociedad de consumo y división social del trabajo. • El “fascio” desde su nacimiento en la sociedad europea convulsionada por las rebeliones obreras del principio del siglo veinte supo entender, primero, que tenía que ser masivo y “popular”, ajeno aparentemente a las élites tradicionales. Y luego, que la respuesta no-aristocrática, es decir, la respuesta a una pulsión revolucionaria que haga puente con importantes franjas sociales, necesitaba situarse en sus propios miedos y odios y no sólo en el narcisismo de las élites y la orden de obediencia, que por lo general impulsaban los movimientos reaccionarios comandados por las noblezas o la alta burguesía. • El “fascio”, en ese sentido, es un autentico movimiento social, un “movimiento de ciudadanos” dirían ahora, siempre inorgánico y hasta espontáneo en apariencia, pero terriblemente jerarquizado en su juego interno, promovido por cabecillas y jefes inapelables. • Por ello, el fascismo no es sólo una expresión política de la violencia de las clases dominantes frente a un movimiento de transformación promovido por las clases subalternas. Eso siempre ha existido con la desigualdad social. Es un movimiento que se sitúa en la necesidad de orden y esperanza individualizada de una franja de la sociedad que ya ha sido totalmente amansada por el orden y los valores dominantes. • Un movimiento donde el esclavo “sienta liberarse” del miedo que le produce la insurgencia “del otro” inferior que puede voltearle el mundo y poner en peligro sus estúpidos privilegios. • Por ello, aunque parezca totalmente paradójico, el fascismo hoy reproduce exactamente la misma realidad del consumo. Es una maravilla placentera, pacífico, humano y democrático, un movimiento “de todos”. Es su cara comercial. Pero necesita a su vez ser terriblemente violento en su realidad interna, al igual que un centro comercial importante: lindo en sus fachadas, terriblemente represivo por dentro. La violencia reaccionaria dirigida contra la persona o el símbolo odiado (el médico cubano por ejemplo), y no contra el enemigo esclavizante como es el caso de la violencia revolucionaria, es el momento fundamental de éxta-

sis que necesita para desplegarse y sentirse fuerte. • Así, el antecedente de toda movilización de orden fascista, apelando al odio y la imposición de un orden, es la violencia socio-política como acontecimiento inicial. Exactamente como viene ocurriendo estos días en su primera fase de calle, magnificada de una manera magistral por la manipulación mediática. Primero, de la acción de una fuerza superior (interna y externa), donde se desvele el verdadero contenido de clase y aristocrático de su revuelta. Es allí donde ha de actuar la fuerza bruta del golpe, de la invasión, de la promoción de verdaderos ejércitos paramilitares, de la guerra civil como estrategia. Combinando todos estos elementos, esto también está en camino. En caso de concretarse será la fuerza brutal e incuestionable que termine de arrastrar, bajo una pasividad de aceptación, el resto de los sectores conservadores de la sociedad no fascistas (no violentistas y sembrados en el odio social) ganando una aparente mayoría atemorizada por la violencia. Y segundo, se apoya en una realidad material de gran inconformidad generalizada que le permita no sólo arrastrar sectores conservadores, sino de las propias clases trabajadoras o marginadas que en su desesperación acepten el orden de la brutalidad bajo la promesa de resolverles sus problemas inmediatos, estando ellos mismos atados a los elementos básicos de identidad y aspiración social promovidos por las clases dominantes. Esta es una clave muy importante para entender lo que hoy pasa.

Los movimientos fascistas del 2002 y de hoy Situándonos en el año 2002, vemos como el movimiento golpista se monta sobre una subjetividad fascista (odio a la igualdad y al otro socialmente inferior) que se va acrecentando rápidamente y que nace de la enorme violencia social y mediática que se despliega desde finales del 2001 hasta arropar una inmensa mayoría de las clases medias y los restos del movimiento obrero sindical que aún manejaban los adecos. Es un movimiento en bloque desde su primer momento, que con-


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grega a toda la burguesía y los sectores dominantes políticos, religiosos, militares, propios del orden de la cuarta república, con el apoyo evidente de los EEUU. El movimiento es muy fuerte, arrastra todo un orden y una subjetividad social aún viva extensamente a pesar de la victoria de la rebelión popular simbolizada en la figura de Chávez y su victoria electoral del 98. La violencia burguesa de los paros empresariales, se une a una violencia de calle soportada en los sectores medios. Esto hace que el movimiento “ciudadano” necesario, dispuesto a aceptar cualquier brutalidad que proteja sus miedos y odios logre, en sólo algunos meses, acumular la suficiente fuerza para permitir que se quiten las caretas los factores militares que hacían falta, acompañada por una doctoral manipulación mediática el día del golpe sustentada en la sangre derramada por ellos mismos. Así tumbaron a Chávez el 11 de Abril. Pero Chávez regresa el 13 porque hay un punto de la agenda que no tienen en su poder. El movimiento popular no sólo está lleno de fuerza y capacidad de autoorganización, para entonces producto de la fuerza acumulada de más de diez años de revuelta y victoria. Igualmente hay una situación de esperanza que convoca a las clases subalternas que no aceptan de ninguna manera cualquier orden de terror. La situación económica por el contrario tiende a mejorar, aunque nada todavía ha cambiado en lo sustancial. Más rápida es esta esperanza libertaria, material y justiciera que la imposición del terror golpista que se queda festejando. Es en este cuadro que vuelve Chávez. De todas formas, como sabemos, el golpe continúa, esta vez tratando de unir la actividad golpista con la desesperación material que aún, con toda su agitación continuada, no la logran generar por el ciclo económico natural; por el contrario, sigue el buen ambiente económico. Por ello lanzan el paro petrolero como medida extrema para generar tal desesperación, y efectivamente lo logran. Pero se impone, por un lado la capacidad de respuesta que sigue acrecentándose dentro del movimiento popular, ya más exigente y con capacidad de organizar a una buena parte del pueblo esperanzado; y por otro, no aparece la fuerza militar complementaria como factor determinante en última instancia. Esto aunado a la enorme capacidad de liderazgo de Chávez, hacen fracasar todo el golpismo de entonces y sus restos en los años posteriores.

Hoy en día el violentismo fascista y el potencial golpismo que le sucede aparece en una situación muy distinta. Esa subjetividad fascista sembrada desde el 2002 siempre se mantuvo disminuida pero consolidada. De hecho López y Capriles, como personajes más representativos de este movimiento “ciudadano”, nunca se desligaron de ella, desde psicologías y patologías histéricas distintas, y divididos en su partido original Primero Justicia. Pero hoy aparecen como los líderes de la oposición compitiendo entre ambos por el liderazgo único. Lo cierto es que la reaparición del elemento del “fascio” violentista y odioso, desde el año pasado se da fundamentalmente como continuidad de una subjetividad social construida desde temprano en las clases medias, y que sólo en Venezuela, en el caso de Nuestramérica, la han podido expandir en forma clara arropando al conjunto de la oposición, aunque una parte trate de desligarse del violentismo. No es el caso de ningún otro país, ni siquiera Colombia, donde la oligarquía actúa de manera descarada y dando la cara directamente como factor de chantaje asesino (estatal o paraestatal) frente a quien intente cuestionar el orden socio-económico que manejan a pleni-

tud. No hace falta ningún “movimiento ciudadano”. Mientras en otros casos la derecha se maneja aún dentro de cánones pacíficos y representativos de las democracias burguesa, o meramente golpistas y tradicionales, como lo hemos visto últimamente en Honduras y Paraguay. Todo esto tiene que ver con la importancia particular de las capas medias y su cultura en una sociedad rentista como la nuestra. Sin embargo, el desate del violentismo fascista hoy en día se da sobre un panorama que lo debilita por un lado y al mismo tiempo lo favorece enormemente hacia el futuro inmediato. El sujeto social de su acción se ha centrado particularmente en la juventud, cosa que no aparecía en el 2002, eso lo favorece por su capacidad de activismo permanente, sobretodo de estudiantes que no trabajan y sin ninguna responsabilidad social. Pero a su vez su componente de clase se ha debilitado. Aparentemente, por lo menos hasta los momentos, pareciera existir un desacuerdo importante entre las burguesías monopólicas y bancarias con la línea imperialista venida de los EEUU. Esta gran burguesía nacional ha vivido en los últimos años un paraíso de ganancias bajo el modelo corporativo-burocrático y de capitalismo de estado promovido por el esquema económico de gobierno. El rentismo corrupto y de redistribución clientelar de la renta que han aplicado, las ha llenado como nunca de divisas y capitales, a ellos y sus pares de gobierno. Por esta razón no se desbocan a juntar de inmediato toda su fuerza (paros empresariales, saboteo abierto a la economía, golpe interno, etc) para asaltar el poder. Le interesa la estabilidad y una transición que no ponga en juego su actual paraíso de ganancias. Mientras que los EEUU, más interesados en la base estratégica de apoyo que Venezuela pueda darle a nivel político, militar, y de base energética para su economía; promueven y financian la transición rápida bajo un esquema que se trasluce claramente: violentismo fascista “ciudadano”, actos golpistas y sangrientos que caoticen por completo la situación, negociación final y caída del chavismo por acuerdo de fuerzas. Esta doble estrategia divide actualmente la oposición, y es donde López aparece como la pieza más clara de los intereses EEUU-Uribe y capital global, aunado a la desesperación de las capas medias; mientras que Capriles le juega al “nacionalismo” de la burguesía local, con una mano en la conspiración, pero cautelosa.


10 El fascismo en este caso está obligado a forzar por dentro de ellos los acontecimientos y obligar al resto del bloque burgués a juntarse, por ello su activismo, al contrario del 2002, tiene el componente de la violencia de calle, permitir que se desborde la situación, jugar al enloquecimiento odioso de la subjetividad social fabricada, ahora centrada en la juventud y sus aliados inmediatos, respaldados en su retaguardia por una presencia paramilitar importante no presente en el 2002 y que ya ha penetrado los organismos de seguridad de Estado y militares. Sincretismo que se probó en acción con los hechos del 12 de febrero y su saldo de sangre. Existe una situación que pareciera favorecer esta posibilidad, antes que se desgaste el juego caótico y violentista actual. Primero, al contrario del 2002, la esperanza ha mermado de manera tremenda y el participacionismo sociopolítico de antes ahora tiende a disolverse, agarrando a un movimiento popular en gran parte fatigado, burocratizado, administrado desde las oficinas de Estado y clientelizado. En fin, un movimiento popular castigado a más no poder (con sangre o retaliaciones) en todos sus impulsos rebeldes y resistentes más importantes por este esquema corporativo-burocrático, que ha forzado la desactivación de la lucha de clases y la tarea emancipatoria permanente. Por ello, el “pacifismo” del gobierno se recoge abajo sin mayores contradicciones, aunque con muchas dudas e incomprensiones de la realidad que vivimos. Es una “paz” que no produce, que no activa un movimiento de renovación interna y radicalización del proceso, que no crea nuevos retos y nuevos niveles de movilización, simplemente apoya a la figura victimizada de Nicolás y su gobierno dando claros signos de debilidad y ausencia del sentido épico que ha de tener toda revolución. Es finalmente un lenguaje tan pequeño-burgués como los carajitos que se la pasan quemando basura y destrozando el metro de Altamira. Esta debilidad interna dentro de las vanguardias colectivas del pueblo y el gobierno que han elegido, juega evidentemente muy a favor de esta maldición fascista. Pero hay algo que lo favorece aún más, se trata del modelo de un capitalismo de Estado rentista y parásito, que bajo sus políticas de control, concentración de poder y sustitución del control social por el funcionariato tecnócrata o burocrático; no sólo ha hecho a los ricos más ricos, a pesar de sus dádivas y políticas de justicia social, sino que ha aplastado a las fuerzas productivas y creadoras de una sociedad obrera y de pequeños productores privados y cooperativos. Ese es un modelo que a estas alturas está en quiebra, como ha quebrado la moneda y monetarizado todos los reflejos económicos de una vasta población que sólo en el “tracaleo” de divisas o contrabando ve futuro. Un modelo que en el corto plazo si no se cuestiona totalmente y se toman las medidas radicales de fondo, nos

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lleva a un desabastecimiento e inflación continuada, donde ningún control va a servir para nada, así estaticen toda la economía si les da la gana, y hagan todas las leyes y decretos que quieran. Ese modelo sí que es el granero perfecto del fascismo. Desespera a las clases medias productoras, vuelve loca toda la demanda de consumo cada vez más insatisfecha, evidencia su incapacidad de responder por vía de la economía de Estado (sea de importación o de producción, las empresas de Estado están siendo quebradas por esta mentalidad inútil dedicada a destrozar la productividad social). Reactiva la curva de empobrecimiento por la inflación, y pronto de desempleo, por la improductividad económica, mermando día a día el valor del trabajo, cualquiera que sea el salario nominal. El fascismo, a pesar de su irracionalidad absoluta, mantiene una perversidad lúcida. En este caso se trata no sólo de forzar el acompañamiento explícito de imperios, burguesías y todo el bloque dominante, esta vez también mira hacia abajo, tratando de lograr su gran objetivo: que la desesperación por el quiebre total del ciclo productivo les permita venderse como salida ante una mayoría popular, convirtiéndose él mismo en un gran “movimiento popular”, de unión de “amos y esclavos”. Fenómeno que le permitiría ganar adeptos dentro de un oficialismo de gobierno corrompido y cada vez más tensionado por esta situación de deterioro político y económico, adelantando la salida del “golpe o autogolpe” (no teniendo una fuerza militar significativa en estos momentos, al menos a esos niveles) con suficiente impacto como para crear el caos total que se busca en la estrategia yanqui, hasta lograr la negociación de derrota. Eso aún está todavía lejos de darse. La sociedad, el pueblo mayoritario, se mueve como puede, alejado por completo de la fachada de éxtasis violentista del fascismo que sigue reducido a sectores medios y el anticomunismo militante de los jóvenes. Pero esto puede no ser así en poco tiempo. Están abiertas las puertas de la desesperación material, con un movimiento popular pasivo y una vanguardia de izquierda rentista, que no se lo ocurre otra cosa que pedir más controles estatales, sin acordarse que el abc de toda revolución social está en el sujeto productivo, hoy aplastado o empleado en un trabajo explotado pero ligado a cadenas económicas cada vez más improductivas y de mero servicio. La revolución se sitúa en la subjetividad proletaria, jamás en la subjetividad que sólo se remite a la supuesta justicia que ofrece el derecho al consumo y la tarjeta de crédito, administrado además por una burocracia corrompida e inútil. El consumidor, y mucho menos clientelizado, no sirve jamás para transformar absolutamente nada. Su revuelta es la más individualista de todas, totalmente contraria a la

revuelta del “nosotros”, los obreros, verdaderos productores de este mundo. En un cuadro así la tendencia se mueve hacia la posibilidad de un puente en el corto plazo entre el fascismo y el pueblo desesperanzado, individualizado y desesperado, absorbiendo en sus planes una gran franja delincuente que aprovechará la oportunidad caótica, acentuando el terror colectivo. El peligro fascista de hoy tiene allí su principal futuro.

La desactivación del fascismo Desde que este proceso comenzó hemos visto la salida al fascismo desde el punto de vista del “plan de contingencia” y la movilización de apoyo. Si esto es aún una necesidad permanente, se trata de un reflejo aprendido cada vez menos efectivo y real como mecanismo de desactivación de todo el potencial contrarrevolucionario que vuelve a insurgir. La denuncia de planes imperialistas, que los hay, la información interna y la movilización, los puntos de unidad cívico-militar, ya no resuelven en absoluto la tamaña crisis a la cual nos enfrentamos como pueblo en lucha y como país. La respuesta tiene que ser de fondo, porque todo esto se debe a un proceso que pierde día a día su vitalidad original y capacidad de transformación. La voluntad transformadora y de verdadera rebelión en favor de la reactivación de la capacidad productiva y socializada que potencialmente tenemos y abunda, es la única salida. Es la lucha de clases pura y dura contra todos los elementos de opresión capitalista y burocrática que viven del festín de la renta que ahora se pelean a muerte. Lo demás es dejar correr la arruga, jugar al desgaste y la división del enemigo, a la movilización controlada, pero guardando un cáncer final que está a punto de acabar, no con un gobierno que sería lo de menos, sino con la esperanza revolucionaria en sí, e instalarnos un gobierno de cualquier cosa y cualquier gentes, donde hasta la presencia yanki puede aparecer de un momento a otro. Hay medidas de gobierno a proponer. La ingenuidad y la ilusión todavía nos llevan a adelantar algunas: - Renovar por completo los cuadros dirigentes y llevar a juicio la cantidad de bandidos hoy en altos cargos desde ministros para abajo, incluidos los poderes judiciales, legislativos y militares. - Renovar todo el gabinete, empezando por el económico, pero bajo el consenso de una gran asamblea bolivariana que proponga nombres. - Reactivar la comisión de transformación del Estado abandonada desde el 2003, ampliada a nivel nacional y regional. - Acordar en el plazo de un mes la formación de un sistema de planificación de abajo a


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arriba por localidades y regiones, que ponga todo el énfasis en la reactivación productiva y en la medida de lo posible socializada del país. - Descentralizar todo el sistema de abastecimiento de Estado poniéndolo en manos de organismos de base y sobretodo de productores directos que venderían directamente sus productos allí. - Sustituir el actual sistema de control de precios por precios consensuados entre productores distribuidores y consumidores, establecidos a través de los consejos populares de precios. -Acabar de inmediato con ese desastroso, corrupto y monopólico, control de cambio actual y sustituirlo por un sistema de bandas flexibles, generando una ganancia cambiaria que tiene que devolverse a un sistema bancario comunal, que debe crearse lo más pronto, y se ajuste a las decisiones de planificación de abajo a arriba. - Promover de inmediato una nueva ley de impuesto sobre la renta que ponga a pagar a los ricos. - Formar un centro de crédito para la obtención inmediata de divisas necesarias para la activación de la producción comunal y socializada. - Poner bajo control social y de agentes de producción todos los organismos que en estos momentos condensan el crédito, semilla, fertilizantes, etc. - Comenzar la subida progresiva del precio de la gasolina hasta racionalizar su precio a niveles de costo. - Devolver a la clase trabajadora el control sobre las empresas tomadas y nacionalizadas, pero asumiendo el compromiso de su productividad y rentabilidad en un plan de acuerdo a los casos. - Hacer un inventario de todas las empresas, maquinarias, galpones, en manos públicas o privadas que han sido abandonadas y devolverle su control a unidades sociales productivas convocadas desde ya a su constitución. - Declarar el país en emergencia productiva, convocando a todas las redes de pequeños y medianos productores industriales y agrarios a reactivar la producción bajo compromiso social y de mercado justo, obligando a la banca privada a ajustarse a las medidas de este decreto. - Articular todo el sistema educativo medio y universitario a colaborar directamente con este plan general bajo la participación concreta de estudiantes, investigadores, docentes y empleados. Medidas como estas, aunque sean medias u otras mejores, lo más probable es que no se tomen y ojalá estemos totalmente equivocados, eso se sabrá muy pronto. Por ello pensemos desde la perspectiva de “otra política” de lo que hoy se puede hacer bajo

esta situación: fuera del Estado y la representatividad del Estado burgués. Es imposible estar dando líneas en ese sentido. Lo cierto es que el fascismo o la movilización contrarrevolucionaria se monta sobre la disminución progresiva del poder revolucionario del pueblo organizado, subsumido por la burocracia institucional y corporativa a ser un mero sujeto administrado en favor de sus intereses. En ese sentido, ante una situación así, no queda otra salida que el diálogo y la asamblea por la iniciativa revolucionaria que acuerde acciones de defensa, comunicación, tomas institucionales y medios de producción, que sin duda nos llevaría a una confrontación superior, donde es la exigencia sin condiciones y no la negociación, mucho menos la sumisión, lo que se impon-

ga frente al gobierno, sea cual sea y quien sea ese gobierno. Eso muy probablemente haga que la enorme masa potencial que pueda unirse hoy a las clases medias liderizadas por la subjetividad fascista, se unan más bien a la insurgencia revolucionaria, incluidos sectores conscientes y progresistas de la clase media. ¿Podrá ser posible? Me guardo mi escepticismo personal y pongo toda mi credibilidad en el espíritu original del 27F y del 13 de Abril. Lo cierto es que “llegamos al llegadero” como tantas veces repetimos. Todo proceso necesita de un desenlace donde se confronten en una batalla inevitable. Toda esta situación nos toma en una gran debilidad aparente, pero es precisamente sobre ella que se prueban históricamente los pueblos victoriosos.


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Versión “desde abajo”

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Gu igu ar e ur l D a Im en pr is es a

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Qué Hacer Introducción Se fue el año 2013 corroborando casi a la medida exacta lo que fueron las previsiones básicas del documento del ¿QUE HACER?, pensado a principios de año y sistematizado en sus últimas cuatro versiones por Felipe Pérez, ex ministro de planificación 2002-2003. Hasta los momentos ha sido un

que sugiere un desarrollo profundo de las fuerzas productivas combinado con una democratización radical del Estado y el poder centrado en el Soviet, palabra rusa que alude a Comuna. En lo que son sus previsiones: efectivamente terminamos el año como lo prefigura el documento

* ...Los cambios consisten en profundizar la revolución socialista. Los problemas que hay que solucionar tienen que ver con una inflación endémica y un aparato productivo que no ha respondido a los estímulos de gasto público, mientras se ha profundizado la dependencia rentística del petróleo. Pueden ser caracterizados por una inflación por encima de mil puntos porcentuales en los 14 años de gobierno, con el precio de los alimenticios subiendo en 1760%, siendo la cifra más alta de toda Latinoamérica, con signos claros de aceleración. La producción solo ha crecido en 10%, la más baja de la región, excepto Haití. El índice de industrialización siguió bajando en nuestro gobierno, situándose en 13,9% el año pasado, cuando había llegado a 20% en 1986, y las exportaciones no petroleras pasaron de ser, de 40% del total, a solo el 4% en 14 años. La situación fiscal es grave, llegando a 15% del PIB, con problemas para financiar los gastos sociales, con una situación de producción petrolera muy problemática, a pesar de los altos precios petroleros, y se ha recurrido a la emisión de dinero del BCV para financiarla. Las causas de la situación tienen que ver con el aumento del tamaño del estado centralizado heredado de la Cuarta República, que no pudiendo transformarse desde arriba, ha absorbido en su corrupción buena parte de nuestra gestión, bien intencionada. Además, el gasto social y el estímulo productivo se han convertido en inflación, y no en producción, en presencia de un régimen cambiario y unas políticas de importación que han perjudicado el desarrollo productivo, sobre todo por la emisión de papel moneda por parte del Banco Central...

documento crítico colectivo con una sólida discusión de orden estrictamente económico cuyo supuesto básico “Comuna y producción”, consigna análoga a aquella de principios de la revolución soviética “Soviet y electrificación”

con una inflación por encima del 50%, con tendencias fuertes de desabastecimiento, incremento de la deuda y el déficit público a unos niveles descomunales, con una fuerte desvalorización del salario individual que ya afecta el

“salario social” como ganancia justiciera y central del proceso. Esto combinado con una enorme fuga de capitales (cerca de 200 millardos de dólares en el período chavista) que han aprovechado los controles para hacer todo lo contrario de lo que preconizan, una terrible especulación y monetarización de la economía soportada en la sobrevalución monetaria y mercados negros de contrabando y divisas externas, hasta provocar el colapso de la estanflación actual. Añadamos que los cambios estructurales fiscales no se han dado, los ricos no pagan prácticamente nada en impuestos, y es en definitiva el gran capital importador, especulativo y bancario quien ha detentado todo el provecho de la situación. Por lo cual eso de la “guerra económica” de la burguesía contra el gobierno no paso de ser una retórica de confrontación conveniente entre fracciones de la misma; una oficialista la otra de oposición y una ocasión para la toma de medidas de corto plazo que no resuelven nada como la ofensiva del control de precios hecha desde Noviembre que mueren con la navidad. A la final sirvieron para forzar una negociación política difícil para ambos lados por intereses extremos mutuos que se oponen y dejar la alfombra abierta al paquete económico del nuevo año que comienza. En síntesis el ¿QUE HACER? es un documento polémico pensado en un primer momento como formato programático viable para un nuevo gobierno poschavista dispuesto a superar las carencias tremendas tanto económicas como políticas que dejó el largo período presidencial del comandante Chávez. Económicas porque se hizo todo lo posible para contraponer lo social a lo económico, es decir, el subsidio social y cliente-


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lar mató la economía hasta hacer decreto (hay por el contrario que base militante del pueblo con el imposible mantener la carga de ponerlo a jugar a favor y no en documento del ¿QUE HACER?. Si subsidios ya que la economía ren- contra, dejar la actitud defensiva no fue posible discutirlo a nivel de tista (la única que queda) entra en y acusatoria y convencernos de gobierno comencemos entonces un quiebre progresivo como esta- que la revolución social es supe- a adaptarlo a una mirada “desde mos viviendo a pesar de los altos rior al capital nacional), marcan- abajo”, desde la verdadera goberprecios petroleros. Y por otro lado do propuestas al respecto donde nabilidad popular, agregando elepolítico porque este mismo es- la propiedad socializada pueda mentos y argumentos propios de quema trajo consigo una terrible superar la lógica capitalista de una visión y una necesidad del burocratización pueblo en lucha. del proceso, una Por supuesto nos ...Por eso, el equipo económico del gobierno debe corrupción con es papel de Misaber lidiar con el mercado y sus reglas desde una pocrecimiento expoguel ni de nuestro nenciales que faci- sición revolucionaria, y es un grave error hacerse la equipo de trabajo litó el nacimiento vista gorda a esas reglas, simplemente descalificándolas estar dando recede una nueva “bo- como “capitalistas especuladoras, con ansias insacia- tas del ¿Cómo haliburguesía” y una bles de ganancia” sin aprovecharlas a su favor... cer? todo esto. clintelización adFuera del Estado el ministrada partipueblo está en su distamente de gran parte del mo- acumulación aún estando en ella lucha, pariendo de la consideravimiento popular que se desmovi- bajo el formato de mercado. ción de que esta historia revoluliza y despolitiza, rompiendo el Ejemplo de esto: la propuesta cionaria nos ha preparado como alma participativa, subversiva y hecha sobre “modo de produc- parte de la vanguardia colectiva constituyente de la revolución bo- ción de conocimiento libre” que que ha motorizado el proceso, a livariana. De allí que el ¿QUE HA- quiebra todos los esquemas de volver a viabilizar el punto central CER? en su resdel año 99: la repuesta integral a la fundación nacio...no son las empresas las que han producido la insituación restanal, la explosión y flación en Venezuela en los últimos 14 años, sino las blezca la premisa expansión social de “todo el poder condiciones macroeconómicas, sobre todo el régimen del Proceso Popual pueblo” como cambiario, con inyecciones de dinero por parte del go- lar Constituyente, principio econó- bierno como las que ha habido... como método de mico y político de construcción de salvación revoluun verdadero pocionaria desde una concepción privatización y burocratización der popular que hoy por hoy tiene libertaria que choca con todos los centralista del conocimiento y la que hacerse “gobierno” con capaesquemas ideológicos del capita- acción colectiva, algo pecami- cidad de desbordar la pobredumlismo de Estado tan presente y do- noso para esa vieja izquierda; bre actual del poder constituido . minante aún en la generalidad de vanguardias felices solo mientras la izquierda. se hable de Estado, nacionaliza- Qué Hacer (Versión “desde abajo”) Pero el gobierno nunca quiso ciones y controles. discutir nada por tratarse de una El trabajo que aquí presentaLa inflación junto al desabasteélite cerrada ya amarrada al es- mos hecho por Miguel Denis, es quema corporativo-burocrático lo que toca hacer si se está en la cimiento han determinado la sique se creó en estos años y que tanta ganancia le ha dejado a la corrupción militar y civil que na...El estado representativo versus el poder popular ció con él. Por el contrario lanzó El problema principal de todo lo descrito es que no su tropa intelectual contra el dohemos creído, en los hechos más relevantes, más allá de cumento y criminalizarlo como las palabras, algunas leyes, y algunos intentos muy ha pasado con todo el pensatímidos, en el socialismo como el mecanismo que podía miento critico revolucionario desresolver los problemas, tanto políticos, como económide hace años. Pero además una cos y sociales, que enfrentamos como producto de la buena parte de grupos políticos de vanguardia, militantes honesherencia de la Cuarta República. Hasta ahora el énfasis tos pero aún anclados en las conha sido el tratar de solucionar los problemas del puecepciones estatistas de la transiblo, gestionando esas soluciones desde arriba, con la ción al socialismo igualmente lo mejor intención, y con resultados notables en lo social descalifican y tratan de “neolibey lo político-legal. Pero en el camino, para realizarlo, ral”. Lo hacen simplemente entre se ha fortalecido el Estado centralizado, burocrático, otras porque reconoce la existencorrupto-corruptor, corporativo, que sustituye al puecia de una sociedad de mercado blo en vez de darle el poder, que, en el mejor de los global e ineludible hoy, del miscasos, lo representa, en vez de permitirle que se remo empresariado privado como presente a sí mismo... rémora que nadie acabará por

13 tuación nacional, marcando el problema económico como central dentro de la dinámica coyuntural. Desde el documento ¿Qué Hacer? se plantearon los marcos económicos que originaban esta situación de “estanflación” ubicados en la política económica del gobierno. Como documento dirigido al equipo económico del gobierno se propusieron acciones y políticas concretas para aplacar la crisis y avanzar en la construcción de un modelo productivo socialista, autogobernante, solidario, partiendo desde un principio fundamental: el estado no es garantía de socialización ni eficiencia productiva, sino el control directo y efectivo de los trabajadores y las comunidades; la producción socialista no se enmarca desde la nacionalización y estatización de empresas sino desde el principio de Comunas y Producción. Ahora en este aporte que hacemos se pretende abordar la misma problemática pero desde otro punto de partida, ya no desde las posibilidades de acción que se le proponen a un gobierno nacional, sino desde la acción de un movimiento popular que se organiza desde su propio poder, desde un punto fuera del estado y el poder burocratizado. Entendamos que si hay un contexto “en crisis” actualmente no es en sí la economía capitalista que a la final sobrevive desde la maneras incluso mas criminales, fascistas y empobrecedoras si es necesario y como lo están demostrando en Europa y el Medio Oriente. Lo que sí es muy lamentable es la crisis en su capacidad de respuesta y movilización de un movimiento popular nuestro que fue capaz de generar una lucha heroica contra la cuarta república y la conspiración fascista posterior pero que quedó amarrado a un capitalismo clientelar de Estado sintetizado en la polarización políticoelectoral. El efecto de este amarre ha sido tremendo ya que no se ha podido enfrentar el problema de fondo ni entender el estancamiento revolucionario que ya se hace obvio por la crisis que vive el modelo económico burocrático. Por eso la referencia al ¿QUE HACER? y su versión “desde abajo” lo tomamos como apoyo a un debate


14 obligado y profundo, totalmente “nuestro”, en un horizonte por venir que va a ser definitivo en el futuro inmediato. Marcos de acción y organización El proceso revolucionario que ha surgido en Venezuela se ha desarrollado bajo dos líneas o puntos de partida para la acción. Uno originario que surge desde la organización autónoma y libre del pueblo. Originario porque “origina” este proceso, siendo su primera expresión el Caracazo, y la rebelión de febrero del 89. El segundo punto de poder ha venido absorbiendo al primero, se ubica en el Estado, imponiéndose por los recursos a su disposición como dirección única de un proceso de cambio. El Estado en vez de motorizar un proceso revolucionario ha venido consolidando una nueva clase burocrática que absorbe gran parte de la vieja dirigencia de base, junto a la llamada “boliburguesía” que contiene cualquier movimiento de avance revolucionario, impidiendo la constitución del autogobierno popular. Si bien no podemos negar la inevitabilidad del Estado (o de la forma-Estado) como parte de un proceso revolucionario, suponiendo que nos movemos en una transición al socialismo, lo que si viene siendo claro es que este no puede ser la “vanguardia” ni el motor del proceso. Aquí vuelve a cobrar vigencia la frase aquel manifiesto desobediente del 92: “sólo la acción soberana del pueblo es libertad” “sólo el pueblo salva al pueblo”. Reconociendo la existencia del Estado que no podemos simplemente suprimirlo por decreto de la realidad, el papel de este tiene que ser el de garantizar condiciones para la transición al socialismo, garantizar condiciones para que esa “acción soberana del pueblo” se despliegue sobre el viejo sistema, pero no sustituirla por el entramado burocrático como ha venido pasando hasta llegar al absurdo esquema del llamado “Estado Comunal” (comunidades diseñadas y dirigidas por una burocracia externa al proceso constituyente y original que debería llevar toda comuna autogobernante desde su tiempo, espacio e identidad).

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...Retomando el asunto de los fundamentos teóricos de la propuesta de empoderamiento político y productivo del pueblo y los trabajadores, el principio para las Comunas o Consejos Comunales es el mismo que el de las cooperativas y empresas solidarias. En el caso de las empresas productivas, cuando la propiedad pasa a ser común, e igualitaria, su ganancia pasa a ser un bien público para los trabajadores: cuando alguien, algún trabajador, contribuye con su esfuerzo productivo a su beneficio, todos ganan (porque uno gane, no se excluye a nadie, aunque la ganancia sea repartida entre todos). Por esto es precisamente que la gestión mejora sustancialmente, pues, al eliminarse la lucha de clases al interior de la organización productiva, eliminarse la alienación explotadora de la plusvalía del trabajador, la alineación de intereses implica que los incentivos para los trabajadores los hace ser más productivos, más cuidadosos...

Desde esta manera, desde el movimiento popular organizado en autonomía, surgen tres necesidades o líneas de acción ya abordadas por el documento del ¿QUE HACER?: Primero. De exigencia de condiciones económicas y políticas favorables para el surgimiento y el desarrollo de su propio poder y producción (Comuna y Producción), incluido un marco macroeconómico favorable al desarrollo endógeno y socializado. Segundo. La construcción directa de estas instancias de poder y producción autogobernantes, una construcción que por la misma dinámica de la lucha de clases se opone a puntos de poder estatales y por supuesto burgueses. Tercero. Un rediseño total de la actividad social y educativa que favorezca realmente la liberación de

sitamos que nos den de comer ni nos enseñen a pensar.

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• Las actuales políticas económicas han fortalecido la dependencia de la renta petrolera, y por ende la dependencia de las importaciones, siendo esto un paso atrás en el desarrollo de cualquier modelo productivo (burgués o socialista). En cuanto a la edificación de un modelo productivo socialista se ha avanzado muy poco aunque se hayan desarrollado una gran cantidad de proyectos comunales o de propiedad social. Por ejemplo, el impulso a través del crédito de miles de cooperativas y pequeñas empresas no ha tenido una respuesta en cuanto a productividad, más bien se le ha dificultado salir adelante sin depen-

...se puede demostrar, teórica y prácticamente, que la solidaridad entre los trabajadores aumenta: el egoísmo da paso al altruismo, que termina mejorando aún más la eficiencia productiva, y a los egoístas les conviene ser altruistas. Es el ejemplo básico que da la razón a Marx cuando decía que el cambio de estructura produce un cambio de cultura: la competencia, y la lucha de clases, produce egoísmo entre las partes contrincantes, la propiedad común produce altruismo e internaliza la ética...

las fuerzas productivas y no solo un “subsidio” al estómago y la conciencia de la sociedad. Diremos que en nuestra hambre y consecuente ignorancia las superamos nosotros mismos, no nece-

der de los créditos del Estado. ¿Por qué aunque haya todo este apoyo no surge un sistema productivo alternativo?. El marco en que se mueve la economía venezolana dificulta el incentivo pro-

ductivo, beneficiando la importación como una actividad mucho más rentable. En segundo lugar los grandes incentivos y créditos económicos a las empresas grandes, como las de la CVG han sido ineficientes ni ha subido la productividad de las mismas volviéndose cada vez una carga más pesada para el presupuesto nacional. Este proceso se ha venido acrecentado con el decrecimiento de la participación de los trabajadores en la actividad industrial (caso Alcasa) hasta la consolidación de una derrota burocrática del Plan Guayana Socialista. Mientras de manera más impositiva y vertical se implantan las gerencias menos productivas son las empresas, por tanto la corrupción y la ineficiencia se vuelve un problema estructural en los modelos burocráticos. Se plantean así en este primer eje de exigencias se plantean dos problemas centrales: la necesidad de un marco económico para la transición a un modelo productivo socialista y la necesidad de derrotar la burocratización-corruptacorruptora del modelo productivo con la lucha por el control obrero y la participación cada vez mayor del voceros del movimiento popular, obrero, comunal en las instancias de gobierno y administración. Ahora, ¿qué marco económico se hace necesario para encaminar una transición al socialismo? Proponemos:

• Elaborar a través de una “constituyente legislativa” una reforma fiscal integral que incremente el impuesto sobre la renta (siendo actualmente gravemente bajo, incluso para un país plenamente capitalista) y rebaje el IVA. • Exigir un sistema de transferencias de divisas preferencial para empresas sociales, comunales y bajo control obrero. No estamos pidiendo ningún control de cambio mas sí la tenencia de un “fondo autogestionario crediticio” que le permita a la producción social tener amplia capacidad de pago de las divisas en su valor de acuerdo a un sistema de “bandas limpias”. • Regresar al marcaje obligatorio del P.V.P y generar el P.V.P “social”


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indicativo del mercado justo socializado

• Impulso de un modelo productivo socialista estableciendo diversos tipos de propiedad: .Para pequeñas y medianas empresas (EPS). · Un sistema de propiedad comunal de propiedad común y directa · Otro sistema propietario de empresas grandes y sistemas sociales mixtos en donde se establece la propiedad de los trabajadores y las comunas. · Un marco para empresas de interés nacional (PDVSA, CVG, etc) de propiedad estatal con control obrero y participación directa de los trabajadores. En este mismo sentido es importante lograr la incorporación de voceros del poder popular organizado, vale decir, Comunas, Consejo de Trabajadores, Sindicatos, Organizaciones Campesinas, etc., en los espacios de decisión, al igual que la incorporación del pueblo organizado en la distribución de los alimento:

• Reformar al Consejo Federal de Gobierno para incorporar de forma activa al pueblo organizado • Discusión colectiva y popular del plan económico de gobierno (el marco del “Plan de la Patria” debe ser rediscutido colectivamente como lo pidió el mismo Chávez). • Paso de las misiones, principalmente de las que participan del ámbito de la salud, educativo y económico (Mercal y Pdval) al control y distribución de las comunidades. La Misión Vivienda (las instancias alimentarias y, productivas y comunitarias que deberían acompañarla) debe canalizarse progresivamente a través del sistema autogobenante de las comunas. Ahora, una transición hacia un modelo económico socialista, también implica una transición política, y en este sentido hay mucho camino que re-discutir y re-hacer para poder cumplir con la máxima revolucionaria de “todo el poder al pueblo”. Al igual que en el “asunto económico” no le podemos plantear al Estado

más que condiciones básicas para el surgimiento de instancias autogobernantes, siendo la primera de estas condiciones las formulaciones legislativas que rigen la modalidad de las organizaciones del pueblo, es decir las leyes del poder popular. Dentro del marco de estas leyes del po-

a la Comuna no se le otorgarían derechos y funciones, se le otorgaría la facultad de auto-legislarse. Esta forma legislativa presenta un cambio radical y necesario, que por cierto no es ninguna novedad, es la misma forma que se le aplica a las comunidades indígenas, cuando en vez de normar

…absolutamente todas las instituciones del estado están para servir al pueblo. Y este caso no es una excepción. Para ponerlo crudamente, dada miembro de una comunidad es un Comandante en Jefe para la Fuerza Armada y cualquiera de sus miembros, en el sentido de que esta está para servirlo a él, y no éste a ella…

der popular se establecen las normas bajo la que funciona la comuna, el Estado fija la forma y los límites de estas organizaciones. ¿Hasta qué punto una Comuna es efectivamente una Co-

sus condiciones de vida y organización, se les reconoce su propias formas culturales, organizativas, y fundamentalmente su propia forma de justicia.

...El pueblo es infinitamente más sabio que estos “técnicos-ideólogos”, por muchos títulos académicos, o carnets políticos o institucionales que tengan, enviados desde arriba en materia de administración de recursos! Si no lo creen, ¡miren cómo el pueblo pobre ha sobrevivido, de manera realmente milagrosa, para poder enfrentar en este clima de escasez y de inflación, con unos ingresos tan escasos como los que ha tenido!...

muna si es normada por el Estado?. Estemos claros en un punto básico conceptual y filosófico: La “Comuna” y sus derivados constituyentes son instancias superiores desde el punto de vista de su legitimidad y ética social por conquistar a cualquier marco legal derivado de la democracia burguesa.

• Se propone desde esta misma “constituyente legislativa” una reforma de las leyes del poder popular en cuanto a su forma legislativa,

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• En este punto toca trazar el camino concreto de construcción de un modelo productivo socialista, el cual no es más que un modelo productivo en manos directas del pueblo. Para este punto vale la pena hacer evaluar los avances o las acciones que se han dado en ese sentido. El Estado nacionalizó en este proceso un conjunto importante de empresas privadas tomando un control parcial de varias ramas in-

...El pueblo es infinitamente más sabio que estos “técnicos-ideólogos”, por muchos títulos académicos, o carnets políticos o institucionales que tengan, enviados desde arriba en materia de administración de recursos! Si no lo creen, ¡miren cómo el pueblo pobre ha sobrevivido, de manera realmente milagrosa, para poder enfrentar en este clima de escasez y de inflación, con unos ingresos tan escasos como los que ha tenido!...

dustriales como la de las industrias básicas, (conservando o recuperando el control total) cementeras, del papel, y algunas ramas de alimentos. En algunos casos este proceso se dio por la lucha de trabajadores como es el caso emblemático de SIDOR y en otros por decretos de expropiación. Sin embargo la mayoría de estas empresas no han desarrollado sus niveles de productividad, incluso han llegado a graves situaciones como el de las empresas básicas de aluminio o Ferrominera las cuales se encuentran parcialmente quebradas, dependientes de un subsidio estatal. La corrupción y la ineficiencia son las principales características de la gestión burocrática en estas empresas, sin contar además con los constantes conflictos laborales que tienen que llevar a cabo los trabajadores para lograr las reivindicaciones que necesitan. Ahora, esto es la expresión del modelo productivo burocrático, pero otra historia ha sido cuando se logran niveles de control obrero; estas gestiones por lo contrario han sido eficientes y han elevado la productividad de las empresas, además de ser un gran ejemplo de organización y de construcción de nuevas relaciones sociales que experimentaros los trabajadores. El caso de ALCASA es un excelente ejemplo de esto; cuando estuvo bajo un modelo de control y autogestión obrera (aunque sea parcial, y no total) se logro la producción de 190.000 toneladas de aluminio, logrando sacarla del déficit en que estaba y pagando todas las deudas laborales que se tenían, incluso suficientes insumos para 1 año de producción. En estos momentos, después de haber sido desmontado el control obrero, la producción se sitúa en el 30% de la cantidad lograda con la dirección de los trabajadores. Entonces, ¿Cómo el movimiento popular construye un sistema productivo fuera de la burocracia estatal? La expropiación como acción clara de apropiación de la economía por parte de trabajadores y comunidades populares en general tiene que organizarse y surgir desde estos mismos actores, las expropiaciones se tienen que realizar “desde abajo”. ¿Cómo fortalecemos un movimiento por el control obrero? ¿Cómo se contru-


16 ye y defiende este modelo productivo (revisar caso de represión en empresas Souto, entre otros)? Ahora evidentemente la situación de improductividad fruto del rentismo petrolero, si no hay un aparato productivo consolidado, tampoco no hay nada que expropiar más allá de los galpones de empresas de importación. Entonces el problema se plantea en cómo utilizamos la renta petrolera en la construcción de un modelo productivo socialista, o más bien: Cómo se socializa la renta petrolera, qué línea de acción nos podemos plantear como movimiento popular para que la renta petrolera sea tomada por el “poder popular o las comunas” desplazando así el control burocrático corporativo e im­pro­ductivo o el sistema liberal burgués real controlado por los monopolios alimentarios como la Polar, los monopolios y mafias de distribución como Cavidea y el monopolio crediticio en manos de los bancos privados.

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• Otro de los elementos claves que tenemos delante que trasciende las condiciones económicas, legales y propietarias de un proceso de transición atañe directamente al desarrollo del conocimiento y la conciencia colectiva. Este es quizás uno se los puntos más complejos ya que aborda el centro de la subjetividad social como motor esencial de un proceso de transformación revolucionaria. El documento del ¿QUE HACER? al abordar esta problemática se centra fundamentalmente en la idea del “modo de producción de conocimiento libre” como formato que permitiría en un juego de poderes (llamemos de una vez lucha de clases) enfrentados, todo movimiento que libere el conocimiento de todas las formas de privatización y apropiación que se ha venido generando desde el comienzo de las civilizaciones despóticas hasta los modelos actuales de privatización y mercantilización del conocimiento capitalistas, siempre ganará el fuerza y calidad la actividad socializada. La historia del softwer libre es un ejemplo clásico que se especifica el documento. Lo cierto que en ese sentido es muy poco lo que se ha avanzado.

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...Si las organizaciones del poder popular, sea en lo político, o en lo económico, se organizan en redes, a la manera del movimiento de Software Libre, para compartir información, decisiones económicas, y hasta políticas, la productividad económica, y el nivel de vida, crecería y mejoraría de manera inmensa... Es el momento de retomar esto, con mucha fuerza. En este entorno, todo el sistema educativo, en particular las universidades, los institutos de investigación, jugarían un papel fundamental, con un rediseño, por supuesto, de su modo tradicional de enseñanza de aula, que debe estar al servicio de la promoción del poder popular, en el cual deben estar inmersos, ser parte de él, y no separarse de él para usufructuarlo, como principalmente ha hecho hasta ahora al ser aliados del modo de producción capitalista. La Cultura Popular, sería, al fin y al cabo, el motor de la economía y del bienestar, pues la ciencia, los saberes ancestrales, y el arte son los componentes principales de la economía, como dijimos, y compartidos de manera solidaria, liberados de la privatización antinatural, potencian a grados, inverosímiles para el sistema capitalista, la oferta de bienes y servicios, produciendo una sociedad de la abundancia, y no de la escasez como la que tenemos...

Desde el punto de vista educativo y formativo en general tenemos efectivamente un balance positivo que dar en cuanto a la expansión numérica de la nomina educativa tanto en la escuela básica como universitaria donde se ha multiplicado por cinco desde el año 99. Igualmente abunda desde el ala mas noble del funcionarato de Estado y de movimientos sociales todas unas redes de formación gerencial, técnica y participativa en muchos ámbitos. Sin embargo, el nudo del problema está muy lejos de ser asumido por un una estructura de gobierno que no ha querido cambiar en absoluto salvo en intención y palabra, el viejo orden vertical y academicista

que ya muchas democracias liberales piden para sí mismas (formas de gobierno abierto), mucho menos lo que es la liberación y transmisión generalizada de los conocimientos necesarios como de unidades de producción cognitiva (tecnológica entre otras) que realmente afecten al conjunto social y productivo, ayudándolo a salir de su parasitismo ya cultural, la alienación consumista, su dependencia del subsidio o el salario, la economía tercerizada o en el peor de los casos de la misericordia. El desarrollo y liberación de las fuerzas productivas solo se ve, repitiendo la ideología del nefasto desarrollismo dependiente, en la máquina y la inversión y no en el

...La idea, pues, es estimular la autonomía del pueblo, tanto en lo político, como en lo productivo. Y que esa autonomía, con el motor del desarrollo de las fuerzas productivas socialistas, le ganen la libertad definitiva, no solo a niveles locales, de Comunas y cooperativas, sino a nivel de un estado cada vez más transformado a su favor...

desde el cual se articula toda la actividad educativa. Y muchísimo menos ha abordado a fondo el problema en sí de la socialización del conocimiento tanto en el control social de la acción gubernamental

sujeto como tal y las herramientas que obtenga para ejercer su libertad cognitiva y pensante. Sobre estas bases dejamos como propuestas inmediatas los siguientes puntos

• Reiniciar la constituyente educativa y universitaria en función de terminar de romper los paredones del academicismo y el verticalismo burocrático (recuperación del Programa educativo Nacional PEN del 2001) • Concretar dentro del contexto unificado o diverso de una constituyente campesina y de los trabajadores los diversos mecanismos para la cualificación y generación de producción de saber para la liberación en puntos como: · Generalización y uso de softwer libre para el saber y el control social. · Iniciación de unidades de liberación tecnológica a nivel de maquinarias, tecnologías, transporte, tecnologías blandas, telecomunicaciones, energías alternativas, recuperación de tecnologías ancestrales (medicinales, agrícolas. · Multiplicación de las escuelas de gerencia nos y planificación social

· Restablecer el plan de soberanía agro-alimentaria; producción de tecnologías para las semillas, abonos, insecticidas naturales y herramientas apropiadas al marco de dicha soberanía y nuevo régimen alimentario. · Socialización de los saberes para la defensa social y nacional restableciendo las escuelas para una verdadera milicia revolucionaria en mando popular. Entendamos no hay forma ni manera de avanzar en la revolución si no destruimos el modelo de justicia misericordiosa propia del capitalismo de Estado y el modelo corporativo de redistribución de la renta por una comunidad productiva que comience por liberarse como clase trabajadora atada al saber y mando del patrín público o privado y se defienda a ella misma en cualquier terreno. Por ello el centro del problema vuelve a estar del lado del conocimiento y la herramienta productiva como núcleos originarios de nuestra condición humana. *Extractos del documento ¿Qué Hacer? disponible en laguaruraimpresa.blogspot.com


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El resumen del año 2013, en Cuba, que yo viví Víctor Andrés Rodríguez Gómez

“¡La Revolución sigue igual, sin compromisos con nadie en absoluto, solo con el pueblo!” General de Ejército Raúl Castro Ruz

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a Revolución Cubana cumplió medio siglo más un lustro de continuidad histórica el 1ro. de enero del 2014; pero lo atravesó durante todo el año 2013, una cifra incómoda para los supersticiosos. Tras la crisis de la década de los 90 del siglo veinte, eran más los “parties” de sus enemigos celebrando por adelantado la “caída” de los Castro, y las misivas con “salvavidas” de ciertos amigos del sistema socialista cubano, que quienes se mantenían firmes en la defensa de sus principios. Los que vivieron en medio de los embates inéditos de esa crisis ya pueden ir mirando hacia atrás un poco; porque el sistema está evolucionando, duro; y de manera complicada –no tan lenta–, para algunos muy complicada. Pero a fe de ello se podría afirmar que los sistemas siempre están en movimiento, por más ardua que se presente su cinética. La sobrevivencia del mismo proceso depende de la voluntad política para la rectificación radical socialista del modelo actual; lastrado por trastornos que antes fueron emergencias con que atravesar circunstancias difíciles, malos hábitos en una cotidianidad azocada por los machaques del acoso angloestadounidense desde una guerra política y económica tan añeja como su misma continuidad histórica (1961); su reforzamiento a principios de esa crisis de los 90; los errores internos institucionales sobre los que cabalgan nuestras taras neo-coloniales, y las que se aparecían como de nuevo cuño y no son sino disfraces que “postmodernizan” a los referentes del orden capitalista desmantelado hace más de media rueda, pero que se mantienen en la acumulación cultural o totalidad histórica cubana. Para no extraviarnos en laberintos y ditirambos, teniendo en cuenta, que el presente está lejos de parecerse a un resumen del diario Granma o el tele-canal Cubavisión Internacional a la hora del noticiero estelar, lo organizaremos en tres momentos: Del cerebro al corazón (la política), Del corazón al cerebro (la cultura); y Del cerebro al estómago, pasando por el corazón (la economía). Y un Resumen donde la implicación política de la cultura hace interactuar al presente con relación al pasado en pos de futuridad. 1. Del cerebro al corazón (la política) La revolución cubana, en tanto proyecto de emancipación social arriba al medio siglo más

un lustro en medio de una perspectiva cinética inédita como modelo o sistémica social: evolucionando de un estatus de resistencia anticapitalista hacia uno de perfeccionamiento dentro de esa resistencia, es decir, de rectificación radical social y política que permita hacer sustentable el avance de la transición socialista posible. No es, solo, que una sistémica nunca deje de “moverse”, sino que dicho proceso, el o los cambios, pasan a ocupar una atención cenital por parte de la administración del gobierno, la coordinación y guía del PCC y la Asamblea Nacional del Poder Popular; y de la observación y participación agudas del pueblo políticamente organizado. Aún cuando falta un trecho para que ese pueblo políticamente organizado se empodere todo lo necesariamente posible, y tome total conciencia de ello, el camino iniciado por las acciones emprendidas en pos de esos cambios necesarios que no es más que enrumbar a la hiperkinesis de una sistémica social, hacia la consecución de los objetivos que enuncia el proyecto emancipatorio socialista cubano. Y lo más importante, la confirmación de voluntad política para esos fines como parte de los principios del proceso revolucionario. De lo contrario, no habría algo qué celebrar. En consonancia con lo anterior, se experimenta un movimiento social dentro del espacio público que va manifestándose dentro de la cotidianidad cubana. Este no es un resumen de eventos sociales, pero el 6to. Congreso del PCC del que salieron aprobados los lineamientos generales que guían esos cambios dentro de la rectificación socialista radical, los congresos de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), de lo(s) (insigne organización social histórica) Comité(s) de Defensa de la Revolución (CDR) que han salido maltrechos de la crisis y urgidos de una reformulación orgánica que aún no llega, el de la Asociación de Escritores y Artistas Jóvenes Hermanos Saíz (AHS), y el de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) fueron de los más significativos. Cada una de estas organizaciones reúne a una porción indicadora por su cantidad de miembros o por el rol que debe asumir en esa rectificación radical socialista, de ese pueblo políticamente organizado. Líbreme la cordura de utilizar el término “masa”. Se experimenta una reorganización no solo de la cotidianidad y la res-pública, sino sobre todo de la reproducción (social) a través de la que deberán expandirse, potenciarse, inter-

subjetivarse esos cambios producto de la rectificación radical socialista. La crisis no ha sido rebasada –al menos, no totalmente–, pero ya va pasando el tiempo de hacer balance acerca de los desastres de esa crisis, y de emprender acciones institucionales, culturales y políticas en tan sentido. Los resultados que se esperan solo llegarán en dependencia de la a(p)ctitud que se asuma en la prosecución de aquellos objetivos. La cotidianidad cubana fue dramáticamente trastornada por la crisis, y posteriormente la reforma que siguió a la misma en busca de mantener los objetivos esenciales de justicia social de la Revolución Cubana. Pero otros, también esenciales pero no tan urgentes como el de los valores que soportan a las relaciones sociales socialistas y su reproducción fueron sensiblemente dañados. Y es indispensable repararlos durante dicha rectificación socialista. La tradición de la unidad en la diversidad social alrededor de los principios de la revolución cubana debe ser rehabilitada hasta en sus mínimos detalles; no existirá otra forma con que reforzar las evidentes debilidades de que adolecemos frente a las “fortalezas” del imperialismo. Y eso empieza por trabajar duro con y entre el pueblo políticamente organizado, el cansancio histórico frente a los excesos de una resistencia que aunque heroica en algunos momentos se desplazó a través de errores internos que ya no tienen espacio posible dentro de esa rectificación radical socialista, si queremos salvar al proyecto. No será ya el poder sobre el proyecto sino el empoderamiento del proyecto por sobre el poder, que equivale al pueblo políticamente organizado por empoderado en democracia. El 2013 en Cuba ha sido un año en que comienzan a visualizarse expresiones de la voluntad política al efecto. Aun cuando la crisis misma propició cierta fragmentación social imprevista; que se manifiesta en la concentración de algún estrato en planes de vida esencialmente personales o familiares mediante un porciento fluctuante de divorcio de los objetivos de mantenimiento y elevación de los actos de justicia social, cuyas especificidades, algunas de ellas, se exponen en el acápite dedicado a la economía. Se percibió en este año la intención manifiesta en acciones prácticas de oxigenar a la dirección administrativa y política del país. El aumento sensible de mujeres en general y sobre todo negras ocupando escaños en la Asamblea Nacional del Poder Popular y en el mismo Consejo de Estado y el Consejo de Ministros, lo que ya venía siendo vergonzoso, cuando más del 60% de la fuerza laboral profesional (calificada) del país está compuesta por mujeres.1 Y no pocas negras. El Comité provincial del PCC en La Habana, capital del país, lo encabeza Mercedes López Acea, una mulata guajirita de Cienfuegos profesional de


18 nivel superior, además nacida después de 1959; la alcaldesa de la capital es también una mujer; la directora de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, en La Habana, es también una mujer. Hay mucho más “café con leche” en las reuniones ampliadas del Consejo de Ministros. Y espero que ya no se trate de cumplir una “norma” de equidad. Aún cuando sabemos que la emigración cubana es en esencia, epitelialmente blanca; como lo era la burguesía en el poder hace más de medio siglo y un lustro. Políticamente, la mujer cubana, de todos los colores “raciales”, ha sido el “horcón” del proceso revolucionario. ¿Cómo entender, sino, el empecinamiento de la subversión imperialista que intenta armar, en las calles, coritos de “Damas de Blanco” a diez dólares la hora? Una de las experiencias formidables de este 2013 que acaba de transcurrir en Cuba, es el “descubrimiento” de la fidelidad y la firmeza de las mujeres en la defensa de los principios de la revolución cubana, aun cuando ciertos materiales de comercialización audiovisual pretenden exhibir solo las zonas menos pudendas femeninas. El gobierno revolucionario encabezado por Raúl, va exhibiendo cierto nivel de sensibilidad en el asunto, sobre todo en un país donde demográficamente, por lo menos en la capital, la población femenina casi duplica a la masculina. Aunque durante los debates de la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, exhibidos por la televisión cubana, se percibió una tendencia concomitante con un machismo oficialista trasnochado, sobre todo en boca del actual Secretario del Consejo de Ministros, que ante una justa intervención y propuesta de la diputada Mariela Castro Espín, se debatió con pasión excesiva en medio de ditirambos y formalismos inútiles que nos hizo a algunos visualizarlo, por momentos, como un hombre de las cavernas garrote en mano. Y además, le aplaudieron por eso. Lo que demuestra que aunque no sea todo lo necesario, en las sesiones del parlamento cubano se está discutiendo casi a “jaquimón quitado”. Que ya era hora de dejar por el camino al maloliente unanimismo. El PCC dirige, orienta pero no administra, porque la política no se circunscribe a administrar; durante mucho tiempo la esencia política del PCC en Cuba pasaba por “administrarle” al administrador la administración social. Parece que el año 2013 será el inicio del desmantelamiento de dicho entuerto, al menos las acciones tomadas desde el control del orden social así lo expresan.2 El sentido del PCC está en su vínculo estrecho e interactivo, por democrático con el pueblo políticamente organizado y empoderado. La administración de la “bodega” y de los “bodegueros” es un asunto del Estado (que es una relación); el sentido de esa relación y su libertad están dilucidados por una voluntad política que los guía: el partido. Aún existen muchos problemas; y algunos problemones, pero la definición política del PCC quedó reafirmada en Santiago de Cuba la tarde

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noche del 1ro. de enero del 2014 por Raúl. De ahí en adelante no queda más que trabajar y exigirle al que sea. El partido debe ser la vanguardia, no el poder. Porque el poder pertenece al pueblo políticamente organizado; que es el “soberano”. Que estamos en Cuba socialista, no en una monarquía neoliberal. Solo resta que todos los militantes se lo lleven de “tarea para la casa”. La política sube desde el corazón del pueblo políticamente organizado; o no es política. Se expanden las relaciones de Cuba con otros países, sin que esto requebraje ni un ápice los principios de la revolución. Esas relaciones basadas en la colaboración solidaria con otros pueblos en las que Cuba comparte lo que tiene y no le sobra en el campo de la salud, específicamente la colaboración médica que se presta en lugares a donde casi nadie quiere ir a buscarse un problema; en parajes difíciles de diversos continentes (América Latina, África, Oceanía). Incluyó a la asunción de La Habana como el espacio compartido para las conversaciones de paz entre la guerrilla y el gobierno colombianos; la presidencia pro-témpore de Cuba al frente de la CELAC, su integración a la Comisión de los Derechos Humanos en Ginebra. Manteniendo la distancia correspondiente de la OEA. Las relaciones con el gobierno angloestadounidense, es un balón que hace mucho está en terreno yanqui. Es un acto de estulticia valorar las relaciones de Cuba con el mundo a partir de tal condición. Según criterio de los especialistas en la materia3, esa es una de las llaves de presión de la subversión imperialista contra Cuba. Allan Gross puede quedar olvidado cumpliendo su sanción en una prisión cubana, mientras cuatro de nuestros Cinco Héroes continúen ilegalmente detenidos en cárceles de Estados Unidos bajo la presión no solo de la ultraderecha cubano-norteamericana, a su vez de los aparatos de inteligencia que persisten en sus planes contra la revolución cubana; como parte esencial de sus estrategias contra la nueva integración regional de Nuestramérica. Aún muy lejos de haber salvado al proyecto de emancipación socialista de la zona de riesgos; la posición política internacional de la revolución en el año 2013 se mantiene firme. Queda continuar avanzando mediante el desmantelamiento de los peligros internos. El legado de Chávez y su revolución bolivariana comienzan a materializarse en la integración ALBA-TCI. Por cierto, las estrechas relaciones de Cuba con Venezuela bolivariana, al igual que

con Bolivia, Ecuador o Nicaragua son de complementariedad, y no de apadrinamiento; versionando a Samir Amir la cultura política es un producto a largo plazo de la Historia y toma una forma peculiar en cada país. Las posiciones antimperialistas y socialistas no requieren apadrinamiento. No deja de ser una ingenuidad política pensar que Raúl pretende viabilizar un camino neoliberal a través del cual encauzar a Cuba. Ni el partido de vanguardia, ni el pueblo políticamente organizado camino a su empoderamiento pertinente jamás lo permitirán. A pesar de estratos que buscan las aceleraciones en los cambios, que en realidad son rectificaciones socialistas, para que tales “cambios” expediten un salto hacia el vacío del sistema capitalista; hasta donde se ha comprobado Raúl es el primer “disidente”4. Las agencias internacionales necesitan “escándalos” y etapas de “corre, corre” desde donde extraer sus inventos acerca del desmantelamiento del proceso.5 El espacio público cubano, políticamente se manifiesta tenso, hurgando las respuesta posibles necesarias entre las contradicciones cotidianas; pero tranquilo. La gente, en general sabe a donde no quiere ir, en ocasiones se percibe cierto recogimiento hacia el contexto familar, los espacios entre amigos allegados, la tranquilidad de la privacidad desestresante; pero, puñetera casualidad, siguen siendo sociales los temas que debaten alrededor y dentro del proyecto social. Incluso, cuando alguien está en contra. Las disidencias relacionadas con la SINA an- gloestadounidense acaparan, solo, la atención de un microreducto de la subjetividad cubana. No poca gente comie nz a a cansarse de hablar demasia-


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do de Estados Unidos y de Obama, al que comienzan a ver como a otro anglo-blanquito, subordinado al poder WASP. “Todo el mundo” quiere y le gusta lo “bueno” pero el nivel de instrucción general alcanzado durante más de medio siglo de revolución –a pesar de nuestras “debilidades”-, le permite al más “norte-americanizado” de los de los nativos de a pie, discernir que la “onda” es buscar algo de dinero y/o pacotilla y volver para arreglarse los dientes, garantizar tratamiento médico, tomarse una cerveza, ir al estadio a ver un juego de béisbol, pasear con su “jeba”, su “jebo”, con los hijos o la familia e ir a sentarse tranquilamente en el malecón de La Habana. Se percibe cierta tendencia consolidada de retorno a Cuba; un retorno del migrante disimulado (del tipo péndulo), o con evidentes intenciones de quedarse, sobre todo después de los reajustes radicales a la ley migratoria que garantiza a cualquiera viajar hacia donde pueda conseguir visa. Por cierto además de desbaratar algunos espejismos imperialistas, esa ley, su puesta en práctica, le está sacando buenos sustos a más de uno que se ha visto rechazado de visa por países como EE.UU., España, Canadá o Francia. La tranquilidad ciudadana pertenece a la administración del gobierno, pero la ampliación del espacio de libertad pertenece a la política. Lamentablemente, Cuba no puede hacer algo para que al ciudadano local le garanticen en otro país una visa. En Cuba aún tenemos corruptos pero no plutocracia, pertenecemos a su porción Sur del planeta desde el punto de vista geográfico y social. La defensa del país es ineludible si persistimos en ser un territorio con soberanía. Nuestra

doctrina para la defensa tiene un carácter defensivo, e integra a todo el pueblo políticamente organizado. Cuba no posee casta militar. ¿Increíble? Las Fuerzas Armadas Revolucionarias –FAR-, nacieron de un movimiento guerrillero popular. Durante la guerra en África el ejército cubano llegó a tener una altísima cantidad de efectivos en el teatro de operaciones; y la inmensa mayoría eran civiles con preparación militar, algo lógico en un país asediado como el nuestro. El ejercicio BASTIÓN (este 2013 se realizó) reajusta los requerimientos de nuestra doctrina de defensa del país. Casi nadie habla de eso; menos las agencias de prensa internacionales. El fallecimiento lamentable de Nelson Mandela6 (Madiba), a finales del 2013 fue muy sentido en Cuba. Ciertas agencias de información, entonces, iniciaron una campaña para mitificarlo. Hicieron de un casual saludo entre Raúl y Barack Obama toda una fuente de conjeturas; “el camino de reivindicación de EE.UU. como país, como cultura y como parte nefasta de la civilización actual, pasa por Cuba, por Venezuela y por la nueva integración regional latinoamericana y caribeña de la que EE. UU. no es partícipe. Y pasa por las disculpas históricas que le debe a la toda la Humanidad. Y, por supuesto, por el desmantelamiento del 7 sistema imperialista”. Los niños y adolescentes del interior del país, asombrosamente, por lo general no solo son más aplicados en el estudio y tienen mejor educación formal. Políticamente son más cultos que los de la capital. No es que no existan problemas en el interior del país. Las secuelas del huracán Sandy fueron enormes, sobre todo en Santiago de Cuba; dudo que exista una provincia como Santiago que agradezca mejor la ayuda internacional que recibió. En un país pobre, intentando salir de una crisis económica con lógicas implicaciones políticas, el pueblo de esa capital y las autoridades del territorio, se volcaron hacia la reconstrucción de una manera épica. Para diciembre del 2013, un año después un poco más de 50% de las viviendas destruidas fueron rehabilitadas; y además fue una digna sede para los actos por el 55º del Triunfo de la Revolución. Es una muestra palpable de la salud política en la Ciudad Héroe.

2. Del corazón al cerebro (la cultura) La cultura cubana experimenta un asedio tan fuerte como en lo político y lo económico, a través de una guerra cultural impuesta por el capitalismo que va desde su soporte intersubjetivo: la cotidianidad, hasta su sistema de semantización en estrecha interacción con la ideología –con perdón de los epítomes de la academia global y sus puritanismos. La ofensiva de dicha guerra cultural tiene como punto rojo de colimador a la acumulación cultural o totalidad histórica con la que esa cotidianidad debe interactuar para tener un sentido. El objetivo consiste en hacer polvo a la memoria histórica de esa acumulación o totalidad; imposibilitando al más mínimo intento de discernimiento con relación a la dominación imperialista. Cierto es que existen fisuras, resultantes de los diez primeros años de esa crisis de la década de los 90 del siglo veinte. Al invertirse la pirámide social, también se invirtió la capacidad general de intelección, en un país que a pesar de los logros en el sistema de instrucción, recién descubren algunos que no somos un país lo pertinentemente culto. Lo material interactúa con lo espiritual de una manera ineludiblemente efectiva. Los retrasos en el perfeccionamiento de los planes en el sistema nacional de enseñanza dieron al traste con síntomas de una banalidad tonta que se expande convocando la atención concentrada hacia los referentes de la cultura burguesa; que junto con la expansión del neoliberalismo promueve una adoración fetichista a criterios e imaginarios que ensalzan a un supuesto modo de vida angloestadounidense como modelo de cotidianidad de una verdadera “cultura”. Como al sistema, en su núcleo le sobra gente, lo que está in vogue es vivir en La Habana con la cabeza en Nueva York o en Los Ángeles. Y directamente dirigido a los jóvenes a quienes es más fácil desmoronarles lo poco o lo mucho que conserven de esa memoria histórica o memoria a largo plazo. Hubo un momento del verano del 2013 en que la capital del país se vio inundada de pacotilla con emblemas como los de la bandera inglesa, marcas famosas de ropa –los emblemas solo no, las ropas, que son muy caras-, pulóveres, pitusas, zapatillas, relojes, gorras, ropa interior de cuarta mano, en un país con una industria en extremo deprimida. No pocas mujeres, incluso en madurez de guapura, aún visten como las del mercado sexual en el llamado “primer mundo”. Y son personas decentes, trabajadoras, es el pago trágico a la escasez y a la pobreza de una crisis muy dura. Y a la incultura supina que promueve esa guerra cultural; porque las mismas personas que en ocasiones viajan al extranjero regresan al país con la dentadura, el cuello y muñecas y tobillos dorados; pero sin dinero con que pagar el impuesto de aeropuerto. Existe un problema agudizado en la segunda mitad del 2013 estrechamente vin-


20 culado a los valores sociales indispensables a la autoproducción socialista. En Cuba le denominábamos educación formal; no es más que el cambio de unos valores por otros, más convenientes al acopio de plusvalía improductiva, a la ostentación; y sobre todo al desprecio por el desarrollo del intelecto culto a contracorriente de la cultura burguesa. El reto está en atravesar ese barrizal manchándonos lo menos posible la suela de los zapatos. Junto al cuentapropismo y su legalización dentro del mercado del trabajo se da un reavivamiento de profesiones, ocupaciones “impropias” de un país agrícola y subdesarrollado en el que todo el mundo quería ser ingeniero o licenciado de nivel superior, pero en profesiones que nada tuviesen que ver con el duro trabajo agrícola. Evadiendo sus implicaciones trágicas es como para reírse. La prioridad en la producción de alimentos pudo haber incentivado ese regreso al laboreo de la tierra; en un contexto socialista en el que en determinados momentos, ir a trabajar al campo institucionalmente se aplicaba como un castigo. La cultura sufrió enormemente. Una de las peores secuelas de la guerra cultural se evidenció en el 2013 en el intento concomitante de separar a la cultura de la política, una vez inutilizada la memoria histórica o memoria a largo plazo. Abel Prieto durante el fructífero tiempo en que fue Ministro de Cultura lo criticó y luchó contra ello constantemente. Para el mal discernimiento que culturiza la burguesía, la cultura es neutral, no tiene algo que ver con la identidad cuando la raza8 se intelige como una construcción biológica y no social, ni con la política cuando se expresa en un tiempo abstracto, ni con las luchas sociales. El núcleo duro de la cultura en Cuba se mantiene con buena salud, pero los fetiches del consumismo capitalista rondan aún. Lamrani comentaba que, Raúl subrayó la presencia de un problema crucial en Cuba: el relevo generacional y la falta de diversidad; que es un grave asunto cultural y que algunos ubican en la zona de la política o la economía. Denunció Raúl “la insuficiente sistematicidad y voluntad política para asegurar la promoción a cargos decisorios de mujeres, negros, mestizos y jóvenes, sobre la base del mérito y las condiciones personales”. Sin eludir su propia responsabilidad: “No haber resuelto este último problema en más de medio siglo es una verdadera vergüenza, que cargaremos en nuestras conciencias durante muchos años”. Por lo tanto, Cuba sufre “las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez para asumir las nuevas y complejas tareas de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno” [acabar con] “el hábito del triunfalismo, la estridencia y el formalismo al abordar la actualidad nacional y generar materiales escritos y programas de televisión y radio, que por su contenido y estilo capturen la atención y esti-

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mulen el debate en la opinión pública” para evitar “materiales aburridos, improvisados y superficiales” en los medios de comunicación, precisó Raúl, durante su Informe Central al VI Congreso del PCC el 16 de abril de 20119; pero que en el 2013 aún a pesar de celebrado el congreso de los periodistas es un problema cultural pendiente. Aún ante las dificultades de esa guerra cultural debe tenerse en cuenta la garantía de voluntad política en la conservación del acceso a, y la gratuidad en el sistema de enseñanza... pero más selectividad y con rigor en la enseñanza superior... La confrontación álgida entre los referentes burgueses y la real cultura cubana. Es una confrontación político-ideológica. Muy complicada. Que no se aborda con simplismos, clisés, ni dogmatismos. ¿Podrán la ilustración y la pobreza interactuar de manera coherente? La tecnofilización de la cultura es un espejismo; es inviable enfrentar a la acumulación cultural o histórica con las tabletas, los ordenadores, los ipods, los teléfonos celulares, y la digitalización de la sociedad. Ese arribazón de lo tecnológico, en Cuba ocurrió a mediados de los 90 del siglo veinte en medio de la crisis; pero aún la densidad telefónica es insuficiente en el 2013. Debido a las condiciones culturales y socioeconómicas del país, bloqueo yanqui de por medio, la cultura comunicativa deja que desear. Debemos superar las enormes lagunas de la comunicación directa, entre los individuos; alcanzar una cultura general sustentable. No es posible, tal y como se evidenció en el 2013, que a excepción del Ballet Nacional de Cuba con Alicia Alonso a la cabeza, artistas como Frank Fernández, Chucho Valdés, Omara Portuondo, Silvio Rodríguez sean la expresión internacional del espíritu creador de la cultura cubana. La música popular bailable goza de buena salud; pero todavía depende del rabioso comercialismo del mercado, la farándula no podrá ser la vía a través de la que se expanda la música cubana por el mundo. El cine despierta de la crisis mediante la variedad de soportes audiovisuales, la danza se mueve salvando dificultades; el teatro muy injustamente está subvalorado y no por falta de excelentes resultados de trabajo. La televisión en Cuba posee -¡agárrese!-, canales provinciales (comunitarios) excelentes en su programación. El Canal Habana, comunitario perteneciente a la provincia capitalina es posible que pueda discernirse como el mejor del país. Cubavisión, Tele Rebelde –al que salva la serie nacional de béisbol-, y los canales Educativo y Educativo 2 –este último tiene más de la mitad de su tiempo en cadena con TeleSur–; Multivisión es un sarcoma de Discovery Channel. La perspectiva de una televisión solo para “entretener” es un axioma inculto. En cuanto aparece un programa de rescate de la memoria cultural, tres semanas después desaparece de las pantallas. Aun así en el 2013 la

televisión cubana reafirmó ser la menos envenenada del mundo. Cero comerciales. Y con implicación sociopolítica orgánica. Pero no es suficiente. Su soporte tecnológico va camino a la digitalización. La cultura debe integrarse más orgánicamente a los intereses comunitarios; está llamada a ser el ordenamiento político de la rectificación radical socialista, en tanto enlace del presente con el pasado en pos de futuridad. Las nociones del sentido no son en todos los lugares las mismas. El 2013 obliga a pensar en la mayor territorialización comunitaria de la cultura. Un respeto profundo a la radio cubana; que nos salvó del ostracismo cultural en el momento más oscuros de la crisis de los 90 del siglo veinte. Durante décadas en Cuba, sobre todo en el interior del país, las personas se salvaron del “limbo” comunicativo gracias a la radio nacional y a las emisoras comunitarias; el 2013 no fue la excepción. En Cuba uno se siente más incentivado a sintonizar una emisora de radio, que a conectar la televisión. El riesgo, reiteramos, está en la elevación de la cultura general, al margen de su implicación política. A pesar de contar con una Feria Internacional del Libro y con presentaciones de nuevos títulos, y pese a lo que dicen los medios de información, el 2013 confirma nuevamente que en Cuba se está leyendo menos, quizás mucho menos, que antes de 1989. La literatura de ficción y sobre todo la poesía lo llevan muy duro. Las alternativas de entretenimiento digital hacen de las suyas, sobre todo entre los niños y los jóvenes. Los espacios de interacción sociocultural para personas mayores de treinta y cinco años, y sobre todo para los ancianos, a pesar del esfuerzo por parte de determinadas instituciones y proyectos comunitarios, al menos la capital se puede quedar sin alma sin el espacio del corazón donde reproducir y disfrutar de la acumulación cultural; sin memoria histórica o memoria a largo plazo; en un país que va camino (a galope tendido) de convertirse en un “país de ancianos”. La prensa atraviesa por momentos muy difíciles aún; diarios como Granma y Juventud Rebelde –de pocas páginas en sus tiradas-, y otros, tienen una presencia mayor en intra e internet, si tenemos en cuenta que en Cuba la venta de dispositivos informáticos es casi nula o prohibitiva para la inmensa mayoría de la población, entonces, en ocasiones da la impresión de que se promueven más para el exterior que otra cosa. El 2013 no augura saltar esa “brecha” informativa. La gente está leyendo menos, advertimos; si en un lugar del planeta no ha pasado de moda la prensa plana es en Cuba. Existen deudas con la acumulación histórica dentro de la cultura. Momentos más cercanos como los del Movimiento de la Nueva Trova


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desde finales de los 60 y hasta bien entrado los 80 del siglo veinte, han sido borrados prácticamente de la promoción cultural cubana. La pérdida física de epígonos como Sara González, no ha sido lo suficientemente valorizado; igual sucede con la trova tradicional, con los originales, en el campo del teatro Estorino, Esther Borja en espera de alguien con mejor memoria. Las expresiones del arte cada vez se desvinculan más de lo político. Lo patriótico va pasando de moda, peligrosamente. 3. Del cerebro al estómago, pasando por el corazón (la economía) Para evitar un “boxeo” con los economistas daré algunos soslayos, porque la implementación de los Lineamientos aprobados en el 6to. Congreso del PCC está en proceso de praxis iniciática. A tenor de la aclaración anterior Morales reflexionaba que “algunos problemas exigirán de mucho tiempo para solucionarlos; otros, demandan de más determinación política, que propiamente de tiempo. Todos, sin embargo, exigen trabajar con la mayor fuerza, radicalidad y agresividad de que seamos capaces. Sin apresuramientos ni improvisación. Porque se trata de problemas, que en medio de la complejísima situación que hoy vive el país, tienden a refugiarse, a veces, en alternativas de solución 10 no siempre convenientes socialmente”. Aún somos, lo ha confirmado también el 2013, incultos en economía, y como no existe economía a secas, entonces aún somos políticamente incultos en economía. Es la cuenta que nos pasa el asistencialismo estatal que tiende a la pasividad económica, a la distención laboral (holgazanería residual) y al conformismo. Rebasar esa “brecha” durará un tiempo, porque el salario no aumentará sin productividad. Y si pensamos que hay que pagar más para ser más productivos, pasaremos el 2014 mordiéndonos la cola. Todavía no existe economía política socialista, académicamente hablando, sino referentes sólidos para su estructuración teórica y enriquecimiento de su praxis. Nos olvidamos un ¿un poco?, del Che Guevara, que para algunos analistas tampoco tenía la razón, o parte de ella. ¿La tiene la economía neoclásica? ¿Entonces, la productividad, el salario mensual y la libreta de abastecimiento? Raúl Castro admite “una ausencia de cultura económica en la población”, así como los errores del pasado. “No pensamos volver a copiar de nadie, bastantes problemas nos trajo hacerlo y porque además mucha veces copiamos mal” (18 de diciembre de 2010). Poseemos un comercio exterior acosado 11 por el bloqueo yanqui , pero al no aprovechar las escasas posibilidades de incentivar la productividad a través de ese comercio, devenimos también en reos de nosotros mismos. Del 2012 al 2013 la zafra azucarera dejó de producir en Cuba alrededor de 700 toneladas de

azúcar en un momento en que disfrutaba de buen precio en el mercado internacional. Hubo advertencias de Machado Ventura a CUBAZUCAR, pero… veremos como viene el 2014.12 Como parte de las estrategias que se implementan partir del 2013 está la apertura de alrededor de 115 cooperativas no agropecuarias, es en el sector de transporte donde mejor parecen estructuradas. Artemisa, La Habana y Mayabeque son las provincias donde primero se activaron a modo de ensayo operativo. Bases de taxis y terminales de ómnibus urbanos –por cierto el primer servicio con aire acondicionado con vehículos chinos-, a un precio “potable” de cinco pesos cubanos. Una ayuda sensible para un parque que los mismos nativos maltratamos bastante. Debemos reflexionar que Igualdad liberal no es equidad (igualdad de oportunidades no implica igualdad salarial, la igualdad es el tratamiento diferenciado a cada problema, en el socialismo da cada cual según capacidad y a cada cual se le retribuye según su trabajo) aún no hemos llegado a la dimensión social del salario según lo necesite el individuo, al margen de su aporte laboral. ¿Qué nos critican desde la dimensión capitalista donde el desempleo deja pelado al más pinto? Solo la sustentabilidad productiva posibilitará la sustentabilidad salarial. Con los aportes del 2013 más la aprobación del Código de Trabajo en el 2014, dentro del congreso de la Central de Trabajadores de Cuba que también adolece de algunos estrabismos como el “guataqueo” a las administraciones empresariales, la defensa insuficiente del trabajador o el “halalevismo” a los superiores, que deben desaparecer tras el congreso; porque los trabajadores están “pitando duro”. Es muy posible que la cefalea de bolsillo en el 2013 haya estimulado al pensamiento crítico del proletariado local. Y la gente no quiere capitalismo. El salario realmente ha perdido, el mismo Raúl lo dijo, su razón de ser como equivalente al principio socialista, pero la atención médica es gratuita, al igual que la educación a todos los niveles, la mayoría de los servicios: teléfono, energía eléctrica, pago de la vivienda, y la aún existente, pero un poco magra canasta básica están subsidiados. Y eso no es socialismo sustentable posible. La producción de alimentos es esencial. Ya en agosto del 2011 Raúl alertaba que: “El mayor obstáculo que enfrentamos en el cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso es la barrera sicológica formada por la inercia, el inmovilismo, la simulación o doble moral, la indiferencia e insensibilidad y que estamos obligados a rebasar con constancia y firmeza”.13 Y que en el 2013 se manifiesta de manera palmaria; esa barrera psicológica sirve de soporte a la guerra económica que despliega el imperialismo extendiéndolo a la integración nueva regional de Nuestramérica. No existe mejor herramienta para la subversión que una

mala economía, y economistas como simuladores políticos. Como demostración de una muestra, podríamos recurrir a la intervención de la ministra de Finanzas y Precios Lina Peraza quien enunció que: “A pesar de los discretos avances obtenidos en el control presupuestario, los resultados aún denotan la existencia de incumplimientos de normativas, debilidades en la contabilidad, así como indisciplinas e ilegalidades que deberán continuar enfrentándose con rigor y exigencia”. Lo que evidencia que aunque aún somos incultos en política económica, aquí existen algunos expertos en prestidigitar el dinero público. O que al fin podrán los municipios contar con la recaudación presupuestaria local para las necesidades propias, sin tener que apelar a una “cola” a nivel central: “se implementan medidas que favorecen los presupuestos municipales, tales como la incorporación en 25 municipios de la Contribución Territorial para el Desarrollo Local, que aportan los establecimientos de entidades nacionales, con lo que ascenderán a 47 los municipios en los que se aplica este tributo.” Frente a otras informaciones un poco preocupantes, incluso para el futuro; aún si llenas de cifras que marean al no diestro: “En la propuesta de Presupuesto del Estado para el 2014, se planifican Ingresos Netos por 43 mil 258 millones de pesos, que representan el 98 por ciento de los estimados para el año 2013, mientras se prevén Gastos Totales por 47 mil 148 millones de pesos, el 99 por ciento del estimado de 2013. Con estos niveles de ingresos y gastos, se obtiene como resultado un Déficit Fiscal de 3 mil 890 millones de pesos, el 4.7 por ciento del Producto Interno Bruto, a precios corrientes. Se mantiene el principio, ya adoptado desde el año anterior, de no financiar el déficit en automático con emisión de dinero, por lo que en cumplimiento de los objetivos de las políticas monetaria y fiscal, solo se emitirá el 30% del déficit que se financie. El 70% restante se asumirá con dinero en circulación. Esta medida favorece el control de los procesos inflacionarios. Para captar los recursos que financian el déficit, el Ministerio de Finanzas y Precios, en representación del Estado Cubano, emitirá bonos soberanos, con vencimiento hasta 20 años y a una tasa de interés promedio anual del 2.5%. Una peculiaridad desfavorable de este Presupuesto, es la existencia de un resultado deficitario en sus operaciones corrientes, de Mil 899 millones de pesos, lo que demandará el establecimiento de medidas que potencien los ingresos y disminuyan los gastos, sin afectar los niveles de actividad planificados, en el interés de atenuar su impacto en los recursos futuros del país. Por otra parte, el crecimiento del déficit es superior al crecimiento del Producto Interno Bruto, lo que


22 también constituye un desequilibrio macroeconómico, cuestión que se debe monitorear durante la ejecución presupuestaria, y considerar que no se presente en el Presupuesto del 2015”. 14 Y con relación a la Zona de Desarrollo del Mariel con inversión brasileña aclara que: “La inversión extranjera y los negocios que se ejecuten en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, tributarán de conformidad con los regímenes tributarios que se encuentran vigentes”.15 Con respecto a la incentivación en la producción de alimentos en el sector agrícola: “Dada la particular importancia que reviste para el país el desarrollo del sector agropecuario, se han concebido para este sector las siguientes medidas: No aplicar en el 2014 el Impuesto sobre la Propiedad de la Tierra, pero sí el de la Ociosidad, con las excepciones que para las diferentes producciones se requieran. Exonerar del pago del Impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo de los contratados directamente a la producción agropecuaria. No aplicar el Impuesto sobre las Ventas en Artemisa, Mayabeque y La Habana por la venta minorista de productos agropecuarios”.16 El cuentapropismo; y sus avances y peligros están en el centro de no solo los Lineamientos del partido, a su vez en la deriva de la rectificación radical socialista. Después de más de cuarenta años teniendo como dueño de los medios y modos de producción así como contratista universal al Estado, el trabajador en Cuba podrá decidir para quién trabaja, incluyéndose a sí mismo, en tanto, dueño absoluto de su fuerza de trabajo , y del resultado de este. No es asunto totalmente de albricias; luego de décadas y generaciones subordinado, a veces cómodamente a una rutina salarial, ahora deberá asumir la responsabilidad de sí mismo como ciudadano que incluye el pago de impuestos –casi una mala palabra en Cuba-, lo que contradice a la propaganda imperialista que ponía al trabajador como un antes “esclavo” del sistema, y ahora como un “desempleado” o desamparado social. La gente en Cuba lo ha asumido con bastante entusiasmo y ya existe más de medio millón de cuentapropistas. ¿Peligros? Los hay y algunos muy sofisticados, desde empleos aprobados que pueden reproducir la pobreza, hasta otros como el de sastre, que algunos astutamente han convertido en mondo y lirondo “vendedor de pacotilla de cuarta” ingresada, casi siempre, ilegalmente al país desde ¡Ecuador! “La diversificación de las formas de propiedad con la apertura al capital extranjero, […] y de otras formas de trabajo cooperativo, y el crecimiento del cuentapropismo, ha tenido importantes repercusiones sobre las condiciones de trabajo y de vida de sectores importantes y ha provocado un proceso de recomposición

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de la estructura de clases de la sociedad, en el que sin duda alguna el componente generacional tiene una particular relevancia”.17 Pero el conflicto esencial dentro de las finanzas y la economía cubanas es el de la doble moneda. ¿Peso convertible (CUC) o peso cubano (CUP)? Esa dualidad monetaria deviene en estos tiempos en un entuerto que ralentiza y pone en peligro el avance dentro de la implementación de esos Lineamientos, que tienen una intencionalidad económica. Debatir a la sustentabilidad económica del país en medio de tal dilema es un riesgo no solo “matemático”. Todo pronóstico al respecto peregrino teniendo en avance que depende del aumento de la productividad en el país, y de la limpieza de los libros de cuentas.18 Resumen La implicación política de la cultura hace interactuar al presente en relación con el pasado en pos de futuridad. Así es que mediante la rectificación socialista radical, acopiando desde el presente todo lo necesario desde esa acumulación o totalidad histórica en pos de futuridad, el proyecto socialista cubano, podrá salvarse de la modelización inservible dentro de la que aún se mantiene. El 2013 ha sido un año importante, más allá de su significación alegórica a los 55 años de la Revolución. Y de pérdidas como la del Comandante Hugo Chávez

Frías, que para nosotros se mantiene vivo yendo y viniendo del corazón a la cabeza de Nuestramérica. Porque llevó a la integración hasta donde pudo, que fue mucho en tiempos de globalización y de despliegue de esa ocupación imperialista del mundo que estudia Ceceña. Integración que ha cambiado la perspectiva política de la región, de una manera imprevista para la hegemonía angloestadounidense. Y porque se hermanó y quiso a Cuba, comprendiendo que solos no llegamos a ningún lugar. En cuestiones de rectificación socialista la pelota está en nuestra cancha. El esfuerzo ha comenzado, pero es todavía insuficiente. Hay que halar parejo. Aunque algunos lo cuestionen, el 2013 ha demostrado que Cuba está, sigue en guerra contra el imperialismo y contra la porción de sí misma que reniega del proyecto socialista. Y contra nuestros errores e idioteces. Que no somos perfectos, por cierto. No se puede desde la cabeza llegar al estómago sin pasar por el corazón; ni se puede driblar del corazón a la cabeza ignorando al estómago. El pueblo políticamente organizado debe cultivarse más en la reproducción de la decencia, con las manos bien lejos de los bolsillos. Estamos defendiendo nuestro presente y el sacrificio impagable de mucha gente humilde que no lo pensó dos veces para dejarle su vida por el camino. El capitalismo está rotundamente desfuturizado. Veremos cómo lo hacemos para el 2014.

Desde el litoral oeste de la Habana marxista, revolucionaria, socialista, martiana y bolivariana. 07/01/2014

1 Con anterioridad Lamrani citó que Raúl Castro también subrayó la presencia de un problema crucial en Cuba: el relevo generacional y la falta de diversidad. Denunció “la insuficiente sistematicidad y voluntad política para asegurar la promoción a cargos decisorios de mujeres, negros, mestizos y jóvenes, sobre la base del mérito y las condiciones personales”. Expresó su despecho sin eludir su propia responsabilidad: “No haber resuelto este último problema en más de medio siglo es una verdadera vergüenza, que cargaremos en nuestras conciencias durante muchos años”. Por lo tanto, Cuba sufre “las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez para asumir las nuevas y complejas tareas de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno” Salim Lamrani. Raúl Castro, el verdadero disidente. Opera Mundi. http://operamundi.uol.com.br/view/id/26621/titulo/raul+castro+el+v erdadero+disidente.shtml 2 Nunca estaría de más recordar que: “lo político habita en una relación, [...] todo es politizable: el Estado hace parte de lo político, y no a la inversa, [...] El sentido de la política, como decía Hannah Arendt, es la libertad. La mera administración […] hace descender lo político a la dimensión de paz, seguridad y orden. [...] la construcción democrática tiene lugar en el campo ampliado de lo político, supone el desarrollo de la política sobre la administración y el desenvolvimiento de la segunda bajo el control de la primera.” Julio César Guanche. Prólogo a El espacio y el límite. Estudios sobre el sistema político cubano, de Juan Valdés Paz Buenas nuevas sobre un viejo tema: política, administración y socialismo. Rebelión. 10-02-2010. http://www.rebelion. org/noticia.php?id=100188 3 Ver: Carlos Alzugaray Treto. Las (inexistentes) relaciones CubaEstados Unidos en tiempos de cambio. Revista Nueva Sociedad No 242, noviembre-diciembre de 2012, ISSN: 0251-3552, http:// www.nuso.org. 4 “Raúl Castro no sólo es el Presidente de la nación, sino también –según parece– el primer disidente del país y el más feroz crítico de las derivas e imperfecciones del sistema.” Salim Lamrani. Ibidem. 5 Ver: Preside Raúl Castro reunión del Consejo de Ministros. En la reunión del Consejo de Ministros se trataron asuntos vitales para el desarrollo del país y se aprobaron políticas que permitirán avanzar en la actualización del modelo económico en el país... 3/06/2013, http://www.cubahora.cu/politica/preside-raul-castroreunion-del-consejo...

6 Ver: Víctor Andrés Gómez Rodríguez. ¿Aceptar a la “defensiva” esa mano peluda? Un pacifismo en abstracto por “izquierdoso”. La Guarura Impresa. lunes, 16 de diciembre de 2013. http://laguarura-impresa.blogspot.com/2013/12/aceptar-ladefensiva-e... 7 Víctor Andrés Gómez Rodríguez. Quien me tiende su mano al pasar, la tiene peluda… La Guarura Impresa. jueves, 12 de diciembre de 2013. http://laguarura-impresa.blogspot.com/2013/ 12/quien-me-tiende-su-ma... 8 Esteban Morales. Frente a los retos del color como parte del debate por el socialismo. Rebelión. 11-05-2011. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=128176] 9 Puede encontrarse en http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/04/16/texto-integro-del-informe-central-al-vi-congreso-delpcc/ 10 Esteban Morales. Ibidem. 11 Ver: Comercio exterior en el colimador del bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Granma. La Habana, viernes 27 de septiembre de 2013. Año 17 / Número 269 12 “El gobierno cubano da prueba de lucidez en cuanto a las carencias en materia económica. Reconoce que “la espontaneidad, la improvisación, la superficialidad, el incumplimiento de los alcances, la falta de profundidad en los estudios de factibilidad y la carencia de integralidad al emprender una inversión” atentan gravemente contra la nación. Partido Comunista de Cuba, « Resolución sobre los lineamientos de la política económica y social del partido y la Revolución » 13 Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el Séptimo Periodo Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 1ro de agosto de 2011, “Año 53 de la Revolución” http://www.granma.cubasi. cu/2011/08/02/nacional/artic03.html 14 Intervención de Lina Pedraza, ministra de Finanzas y Precios, durante la presentación de la Ley del Presupuesto del Estado para el año 2014. GRANMA INTERNACIONAL DIGITAL http:// www.granma.cu/espanol/cuba/23diciem-financia.html 15 Ibidem. 16 Ibidem. 17 María Isabel Domínguez. CUBA: CIENCIAS SOCIALES Y JUVENTUD. CIPS. Boletín Electrónico. Nº9 Mayo/2005. http:// www.cips.cu 18 Onedys Calvo y Marjorie Peregrín. Aurelio Alonso: La unificación monetaria en Cuba no es un acto de magia. Cubadebate. Lunes, 30 de diciembre de 2013. http://www.cubadebate.cu


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El “legado lingüístico” del chavismo o el camino de la Otra Comunicación Una y otra vez hemos insistido en la necesidad de hacer revisión de la retórica discursiva imperante en el escenario político venezolano, como un mecanismo para hacer transparentes ciertas relaciones de poder, que agazapadas subrepticiamente en el pensamiento promedio de quienes ejercen el control político en Venezuela, terminan construyendo en sus prácticas una situación adversa a la consolidación de esa Otra Política, la cual muchos aspiramos por lo menos ver nacer en la Venezuela revolucionaria de este siglo que apenas comienza. A lo largo de este año 2013 que culmina, estas experiencias de análisis pragmático de las arengas institucionalistas con las cuales abundan nuestros gobernantes y sus medios públicos de información, nos han llevado a identificar enunciados que intentan deliberada o inconscientemente manipular el pensamiento de las mayorías, ocultando, trivializando o tergiversando información relevante para la formación de un pueblo con pensamiento crítico, hábil para identificar y diferenciar ideas y opiniones, establecer relaciones adecuadas entre conceptos, y organizar en fin, su propia y particular perspectiva desde la cual observar y juzgar la sociedad en la cual le tocó vivir, para finalmente actuar en consonancia y con mecanismos de acción verdaderamente transformadores. Con base en lo antes expuesto, nos atrevemos a formularnos las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las causas para que las expresiones verbales de los políticos (llámense de izquierda o de derecha) pretendan sostenida y permanentemente “hacer lo que dicen, diciendo que lo hacen”? Nos dijeron, por ejemplo, que transitábamos por un pro-

ceso de “emancipación” alimentaria, que nunca más íbamos a ser presa de sabotajes ni guarimbas en materia de electricidad porque ya el Estado estaba tomando las medidas y correctivos necesarios, anunciaron que tal o cual período era el de la consolidación del socialismo bolivariano… ¿Es imprescindible para el ejercicio de la política, la construcción de una retórica encubridora y/o distorsionadora de la realidad? ¿Se trata de una condición natural e intrínseca al ejercicio político, la falta de sinceridad discursiva? ¿Es el contexto estructural desde el cual se gerencia el que imposibilita que los actos que se enuncian, se cumplan efectivamente? ¿O es quizás –tal y como se ha pretendido últimamente hacernos creer− la ausencia de leyes efectivas las que impiden el éxito del desarrollo productivo y social de nuestro pueblo? Comencemos −para intentar dar respuesta a algunas de estas interrogantes− por colocar en el tapete de la discusión una de las pa-

labras más manidas y vapuleadas de la arenga chavista de este año: el término legado. Según la definición del Diccionario de la Real Academia Española, el término proviene del latín legâtum, y es “una disposición que en su testamento o codicilo hace un testador a favor de una o varias personas naturales o jurídicas”. De acuerdo a esta definición formal, inferimos que un legado es una disposición de transmisión que ejerce alguien (envestido de poder político y jurisprudencia para ello) sobre un bien material o inmaterial hacia unos beneficiarios o receptores necesariamente pasivos de la herencia en mención. Un legado es, en consecuencia, un beneficio adquirido sin esfuerzo, merced a la benevolencia, gracia o consanguinidad personalista de quien lo ejerce. Del empleo indiscriminado y altamente ideológico de este término, y en el contexto situacional de la muerte del Presidente Chávez, a quien le correspondió antes de abandonar sus funciones

presidenciales y emprender el viaje para ser sometido a su última y fatal operación, dirigirse a la nación para nombrar un sucesor en sus funciones ejecutivas (en este caso, al actual Presidente Nicolás Maduro Moros, quien para entonces ejercía el cargo de vicepresidente de la República) se derivan una serie de expresiones pretendidamente legitimadoras de acciones posteriores, tales como: los herederos políticos del Líder Eterno, fidelidad absoluta, disciplina y unidad al legado presidencial, los hijos de Chávez, unidad, batalla y victoria, los candidatos de la patria, el plan de la patria como el legado fundamental de Chávez… La mención del “pueblo despierto” como legado cultural del testamentario, (mérito que dista mucho de ser prerrogativa exclusiva de un hombre que entró en el escenario de lucha del pueblo venezolano a finales del siglo pasado y comienzos del presente siglo) sólo cobra fuerza en ocasión de “combatir” al enemigo, a quien se le identifica con el opositor al gobierno “revolucionario”, con palabras-choque incitativas y maniqueas del calibre de: derecha fascista, burguesía apátrida, cachorros del imperio… Se oculta asimismo en las arengas politiqueras del chavismo institucional, la confesión de que la actual crisis económica por la cual atravesamos, podría ser considerada también consecuencia lógica del llamado “legado” de Chávez; es decir, de esa suerte de personalismo, más allá de la tumba, con que los “herederos políticos” de Chávez pretenden ejercer el control de la emotividad del pueblo venezolano, en desmedro de su capacidad reflexiva y de su


24 necesaria problematización en torno a la eficiencia de unas estructuras institucionales diseñadas desde el capitalismo corporativo de Estado y sobre las cuales se ejecutan medidas económicas de corte reformistas que no terminan de solventar los grandes males por los que se desangra nuestro territorio. Esa política discursiva de poca transparencia es el sustento para que el ciudadano promedio venezolano ignore las diversas causas que hacen posible el desabastecimiento interno en rubros vitales de nuestra economía, desconozca los mecanismos a través de los cuales operan los procesos inflacionarios en las sociedades capitalistas, así como las razones que hacen posible el empeoramiento progresivo de las empresas productivas, industriales y agrícolas del país y las consecuencias del terco sostenimiento de un régimen cambiario discrecional que favorece la importación y la activación de mafias corruptas, convirtiéndose en terreno fértil para la ocurrencia del tan anunciado fenómeno de hiperinflación. El término “legado”, en este sentido ideológico en el cual lo observamos, parte de la creación de referentes ideológicos ocultadores de la realidad, castradores del pensamiento racional, enmarcados en esquemas de pensamiento que nada tienen que ver con el concepto de democracia participativa y protagónica enunciado por nuestro marco constitucional; y su empleo nos aproxima más a conceptos emparentados con regímenes monárquicos y pensamiento mágicoreligioso ya superados con casi dos siglos de historia nacional. De igual manera que se emplea este término como palabra institucional legitimadora de acciones torpes, contradictorias y diseñadas desde las bases mismas de un Estado rentista controlado por una dirigencia con una escasa o nula formación ética y transformadora, el lenguaje chavista ha servido para desmovilizar y golpear fuertemente las bases de organizaciones populares que pudieran ejercer la crítica necesaria sobre el enorme abismo creado entre el discurso y la praxis gubernamental. Todo aquel que no apoye, por ejemplo, a los candidatos psuvistas a alcal-

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des, elegidos por cooptación, son traidores a Chávez y están condenados a desaparecer del mapa político venezolano. ¿Puede existir y difundirse comunicacionalmente un referente objetivo que movilice a los colectivos y les impida entramparse en la piñata institucionalista de prebendas y beneficios coyunturales que alimenten la visión fragmentada del contexto socio-político de una nación? ¿Cómo liberarnos de los códigos oficiales que nos impone el llamado sistema nacional bolivariano de medios públicos, el cual

subsume la voluntad de los otrora medios alternativos nacidos al calor de la lucha revolucionaria contra la burguesía venezolana de principios de siglo, y se muestra complaciente con la nueva burguesía roja, rojita? Desde el esfuerzo en la conformación de un Sistema Comunicacional Libre y Militante, creemos que sólo desde la palabra del pueblo en lucha puede ser posible un nuevo ciclo de comunicación rebelde y permanentemente transformadora que insistimos en reivindicar con la hermo-

sa metáfora de la guarura inquieta, ese caracol ancestral que va y viene del mar para ser portador de la Otra Comunicación, aquella que no impide el libre y racional pensamiento de los pueblos, que no se dosifica ni silencia a partir de su inserción en un Estado, sino que conspira todos los días para que éste desaparezca y dé paso al fin a otras formas de relaciones sociales entre los seres humanos, experiencias nuevas que nos aproximen cada vez más a nuestra verdadera esencia gregaria, cooperativa y solidaria.

crónicas del pueblo en lucha reportajes de

La Guarura impresa

ELCEMENTO INCAUTADO

moto taxistas y ellos corrieron como linces a la caza de la gacela herida. A los pocos momentos la multitud fue tal que ya era Era las 9 de la noche del miérco- imposible ocultar que el cemento les 13 de enero en el sector Legión estaba en ese lugar. de María. Pedro como todas las noches acostumbra a acostarse a las Llega La “Autoridad” 11 pm, generalmente acostumbra a realizar una lectura rápida a las noUna de las premisas de la gente ticias o a esperar y ver un juego de era “no los tienen que vender” y en beisbol. eso no hay quien le gane a los tocuEl silencio de la noche que es yanos que se han ganado la fama costumbre ya en nuestro pueblo se resteados con sus objetivos. Inmevio interrumpido por el sonido del diatamente llegó una dama la cual motor de un camión. Ese sonido se ha sido señalada de manejar el coescucha pocas veces por este sec- mercio del cemento en nuestra ciutor por lo cual llamó la atención de dad. Dijo que ese cemento era para Pedro; decidió salir de su casa y unas casas de la misión vivienda asomarse a la calle a ver qué pasa- Venezuela, que venía del estado ba. El sonido del motor venía del Falcón y que no podía ser vendido. local del Señor Leo Ramírez, frente La gente no le creyó y se mostró a la Dirección Municipal de Educa- inmutable ante la decisión de comción. El camión tenía una carga prar el Cemento en ese lugar, era grande, inmediatamente Pedro su- todo o nada. Es así como llega al po que se trataba de un cargamen- lugar de los sucesos el comandante to de cemento. del Cruz Carrillo el cual fue llamado No lo podía creer, se acercó sin por la dama y les aseguró a la gente ser visto y exactamente como pen- que los papeles del cemento estasó, así fue. Era el preciado polvo. ban en regla y que no había razoInmediatamente se dijo ¿qué haré?. nes para venderle a la gente y que Después de meditar en las acciones él mismo llevaría el cemento al coa tomar y envuelto en una gran mando Cruz Carrillo para evitar emoción decidió decirle a sus fami- más problemas. Igual llegaron unos liares y amigos. La idea era esperar Guardias Nacionales los cuales sea que amaneciera y llegarle al por- ñalaron lo mismo sobre el cemento tón donde habían alojado el ce- en cuestión. mento. Eso hizo. En la mañana, él y unos amigos El Poder Popular empezaron a correr la voz “van a vender cemento en este local”, fue La gente no se amilanó y dijeron fácil, sólo bastó informarle a unos 5 que ese cemento no salía de allá

y a saber de la posible trampa en la que podían caer señalaron que dejarían ir el cemento si les mostraban la Guía del Cargamento. En ese instante los militares y la dama les mostraron una copia de una Guía la cual no tenía como destino el lugar donde estaba el cemento (el documento señalaba que era para la avenida circunvalación). De igual forma señalaron que ese cemento era para un Consejo Comunal de Humocaro, para la Construcción de unas casas. En ese instante un ciudadano de Humocaro que se hallaba en ese lugar y que conoce a la persona encargada del Consejo Comunal llamó e inmediatamente llegó la señora que regenta el consejo Comunal, señalando que ella no había pedido cemento, que ella había pedido era piedra picada y que ella no se hacía responsable de ese cemento y que como cristiana evangélica tenía su testimonio intachable para que la señalaran de corrupta por la venta ilegal de cemento. En ese instante la Dama del Cemento señaló que exactamente el vital polvo salió a nombre de su Cooperativa pero que ella lo había transferido a esas personas porque no podían tener acceso al cemento pero ella sí. Conclusión El comandante del Cruz Carrillo tuvo que vender el cemento a 40 bolívares, la gente ganó, pero la mafia sigue.


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Contra la criminalización de la lucha obrera,

¡ luchemos por el socialismo ! Fidel Martínez, Militante de Bravo Sur

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n estos días estuvimos conversando con unos compañeros del barrio aquí en Maracay. Ellos nos mencionaban todo lo malo y bueno sucedido el año pasado. Hacían algo parecido a un balance, por supuesto sin tener intensiones de saber si hubo o no errores propios o si se cumplieron metas de trabajo. Era sencillamente una conversa de gente que siente y padece lo que pasa en las calles y que no ven una mejor forma de expresarse sino junto a sus amigos. Ellos nos explicaban cómo les había costado asimilar la partida del comandante; dicen que VTV se los hacía más difícil. Al principio veían bien esa programación en base a Chávez, porque siempre es bueno recordar, pero luego les parecía que había detrás de eso mucha manipulación. Ya era hora de aceptar la situación, apretarnos los pantalones y “darle duro a esta corrupción que nos está matando”. También nos daban el apoyo usual sobre la situación con el compañero Nervizon Castillo (privado de libertad injustamente durante 7 meses en el penal de Tocorón). Les parecía increíble ver en plena de democracia a gente torturada, que se encarcelara a alguien porque al dueño de la Polar le diera la gana, no entendían como en revolución se ponía preso a un trabajador por ser chavista, por luchar contra el acaparamiento y a favor del pueblo. Esa y muchas otras cosas compartimos con los compas de la cuadra toda una tarde, luchadores que han pasado por comités de consejos comunales, UBES, patrullas, batallones, mesas de agua y cualquier otro espacio abierto en tiempos del Chavismo. Ellos y mucha gente, están contentos porque “se les dio duro

a los escuálidos” en las últimas elecciones, pero igualmente están “arrechos” porque sigue la inflación, los policías siguen abusando, en los hospitales y clínicas te tratan mal y sobre todo, dicen ellos, “no hay cuadros políticos, no hay moral y luces, no hay líderes con discurso”, además, “la burguesía sigue mandando en todos lados, esos escuálidos siguen mandando”. Esta fue una simple conversación de miles llevadas a cabo diariamente en la Venezuela de hoy en día, que ya ha pasado por 40 años de punto fijismo y por 14 años de Proceso Bolivariano. Hay muchas ganas, decepción, muchas fuerzas, dolor, tristezas y expectativas. Es toda una mescolanza de sentimientos y percepciones, los cuales nos dicen cómo ve el pueblo lo que sucede. Es usual la indignación y molestia ante toda la represión e irrespetos propios de un mundo capitalista, es común que en nuestros análisis no vayamos a las causas y como consecuencia, muchas veces no demos buenas propuestas para cambiar esa realidad. Nos llamó mucho la atención como por sobre todos los puntos del “debate”, los compas le hayan dado mucha importancia a la falta de discurso político

de los líderes y que siga “mandando la burguesía”. Eso denota tal vez un gran paso en el desarrollo de la conciencia de clase de nuestro pueblo. Nuestros líderes sociales ya manejan cuales pueden ser nuestros enemigos de clase y tienen una visión del deber ser de la moral de nuestra vanguardia, exigencia que representa una gran reivindicación política. Ellos nos preguntaban “¿cómo veíamos nosotros la cosa?” y les contestábamos que seguimos firmes en el hecho de pensar que ésta sigue siendo una lucha de clases, de ricos contra pobres, de burguesía contra trabajadores. No debemos esperar cosas diferentes a las sucedidas porque si todavía no hemos superado al capitalismo, siguen mandando los burgueses. El que tiene la plata compra todo, hasta las conciencias y con eso consigue el


26 poder. Eso nunca nos lo dicen en la escuela, iglesia o televisión, pero es así. Los compas que aún quedaban en el compartir, Roberto y Alejandro, en la medida que hablábamos, nos daban ejemplos puntuales de ello. De cómo los profesores les enseñaban una manera individualista de ver a la familia o cómo la televisión mostraba cuan buenos eran los gringos y cuan malos somos supuestamente los latinos. Nosotros continuábamos hablándoles: Este año fue difícil para la clase trabajadora, sin embargo, hubo también muchos avances; nos detuvieron, sólo en Aragua, a 11 compañeros obreros, camaradas que hasta ese momento no tenían tal vez conciencia de los altos costos de la lucha, pero también tomamos las calles varias veces como clase obrera organizada. Nos sacaron ilegalmente a un montón de gente de sus puestos de trabajo, como suele suceder, pero tuvimos grandes victorias y sobre los obstáculos, nos movilizábamos, tomábamos instituciones donde no querían pararnos, abrimos un gran frente de sindicatos y consejos de trabajadores llamado FAURTRAB, realizamos infinidad de charlas de formación, ganamos varias elecciones obreras, hicimos un encuentro nacional obrero, pero por sobre todo, la clase no se amilanó. A pesar de las detenciones, golpes, vejámenes, amedrentamientos, muchos compañeros y compañeras siguen firmes y conscientes de que la lucha no es sólo entre las frías paredes de la empresa, sino por la vida. Si yo me entiendo luchador obrero, ahora sé que para obtener las reivindicaciones económicas debo organizarme junto a los míos, luchando contra la explotacion del hombre por el hombre y en favor del socialismo. Formamos también “La Herramienta”, órgano divulgativo de la clase obrera que dice la verdad a trabajadores de todo el país, sobre lo que pasa dentro y fuera de las empresas. La conversación se iba poniendo más interesante. Nos ofrecieron unas cervezas, pero nosotros, con todo respeto, les dijimos que en otro momento tal vez, porque ahorita lo que más nos importaba es poderles explicar de la mejor manera posible, nuestra posición sobre las cosas que estaban pasando y nuestros anhelos, pero para eso no necesitábamos, en ese momento, del licor. Proseguíamos entonces: El capitalismo se encuentra en crisis a nivel mundial; a lo largo del año, se revientan explosiones sociales en Grecia, España, Francia, Siria, Líbano. Las grandes corporaciones se pelean continuamente la hegemonía en el mundo y la posibilidad siempre real para ellos, de ganar más y más. Esa gran burguesía vuelca sus ojos a Venezuela y no se queda tranquila. Nuestro país, siempre deseado y apetecido por grandes capitales debido a su ubicación geopolítica, agua dulce, minerales, petróleo y al consecuente mercado creciente interno, ha encontrado, con evidente testimo-

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, s e b i r c s e ¡ sólo s con tu , s o t n e i m pensa s a r t e l s a l a r t s e u n e d victoria ! nio, a facciones de la burguesía pugnándose por este pedacito de torta llamado Venezuela. Por un lado, el imperialismo norteamericano y europeo, por el otro, el capital chino y ruso. La lucha política actual es mucho más profunda que sólo una confrontación entre chavistas y escuálidos; esta última es la representación política de los grandes intereses económicos y de poder detrás de ellos. Poderosas águilas y leones, con manto de belleza, huelen la sangre que se derrama detrás de sus garras. Cada uno se come al otro y entre los dos, buscan al más débil para arrebatarle la vida. Esa es la guerra a muerte entre grandes capitales, la cual encarna una parte de la coyuntura política. La otra parte está representada por las luchas legítimas del poder popular, las cuales, enarbolando el plan de la patria y las banderas del socialismo, se plantean una nueva forma de vida. Entre tantos desmanes podemos llegar a pensar que todo está perdido y no hay cabida para el mov-

imiento revolucionario. Nada más lejano a la realidad. Este año fue de crecimiento para varios factores obreros, campesinos y comunitarios. Las expectativas de unidad crecen entre diferentes movimientos revolucionarios y ningún burgués o burócrata podrá evitar la construcción de la vanguardia revolucionaria. El Proceso Bolivariano es el abre boca para la gran revolución socialista y el 2013 anuncia el porvenir. Los obstáculos contra los trabajadores para organizarse, la represión física y política hacia los obreros que se rebelan, la falta de proyecto político de avanzada de la burguesía, no brinda la estabilidad social y política al capitalismo para seguir gobernando. Cada vez el pueblo aumenta más su capacidad de acción frente al gran capital. La conciencia de clases y la madurez de las organizaciones políticas revolucionarias sólo esperan un momento político más álgido, cuando, superando imposiciones culturales como el paternalismo, oportunismo y alienación, las masas obreras y campesinas, en los barrios o desde sus centros de trabajo, no se la calen más y rompan los débiles bloques que levantan los terribles muros del capital. Muchas veces pareciera imposible de alcanzar y realmente había sido así, sin embargo los tiempos se están acortando para el burgués, el esclavismo duró miles de años en el poder, luego vinieron los señores feudales, grandes latifundistas que mandaron siglos. El capitalismo sólo tiene doscientos años y ya se le ve su cara de agonía. Las grandes corporaciones no saben cómo mantener la estabilidad social y política que justifique sus fastuosas ganancias y, el deterioro político–moral adeco y escuálido, el debilitamiento de las instituciones burguesas nacionales, la politización de todo un pueblo y el crecimiento de las vanguardias obreras y revolucionarias, acercan cada vez más el triunfo de la revolución socialista. Ya entre algunos sarcasmos de los compañeros que pretendían decirnos que estábamos aburriendo un poco la conversa, dejamos de hablar por un momento, luego vimos como salía del piso corriendo desesperada una cucaracha, detrás un gatico dulce e inocente jugando con ella, quitándole la vida. De momento se me pasó por la mente que los grandes asesinos vienen bien vestidos y nosotros los pobres, que somos vistos por ellos como sucias cucarachas, no armamos ni un chiripero. Por otro lado, millares de hormigas obreras, levantan todos los días cientos de hormigueros. Esos gatitos deben jugar con peloticas, no con vidas. El gran tigre de papel, que es el imperialismo, lo tumbaremos tarde o temprano. Roberto, viéndome a los ojos directamente, me preguntó ¿Crees que estas soñando? Y yo sin vacilaciones le asentí con la cabeza. El mismo me respondió: _Te equivocas, ¡sólo escribes, con tus pensamientos, las letras de nuestra victoria!


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A propósito de la fantasía

Alto Apure, Agua Brava Aquarela Padilla

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icen que el agua cura, que el camino que deja en su recorrido puede sanar las heridas. El agua del Arauca es agua brava, pero curar la huella de la masacre de un pueblo no ha de ser tarea sencilla; hará falta algo más fuerte para soportar los embates del olvido, para mantener la mirada al centro, en la dignidad. El imaginario nacional tiene en su memoria reciente la masacre de El Amparo como un símbolo del horror de los gobiernos de la cuarta y vencida República, desde el discurso oficial se ha asumido el acontecimiento como bandera, a pesar de la impunidad que aún pesa sobre él. Pero es evidente que no sólo puede ser algo inmutable el recuerdo del horror; éste al menos debe servir para dejar dicho lo no permitiremos que suceda jamás; las madres de Plaza de Mayo en Argentina podrían darnos sendas lecciones al respecto. La masacre, las muchas masacres, rumor ensordecedor en los paisajes del Alto Apure, a pesar de los cambios de gobierno y las tendencias políticas; tienen los mismos protagonistas de entonces; otros son los tiempos, las prácticas y los jodidos los mismos. Tras la máscara de la violencia el enemigo no es tan fácil de identificar, ya no es sólo un López Sisco quien maneja la guerra de un lado, buscando guerrilleros; y del otro, el pueblo, víctima de un gobierno represivo. La violencia tiene capacidades de trasmutación y adaptación abrumadoras, sea como instrumento de defensa legítima o de opresión y sometimiento; el, llamémoslo de una vez por su nombre, terrorismo de Estado; el terrorismo de Estado de la quinta república, donde cabe la violencia ejercida contra el pueblo, el mismo masacrado en El Amparo hace 24 años; se despliega en un marco fronterizo con las mismas prácticas repudiables de los gobiernos más rancios de la derecha, bajo la fachada pública de grupos organizados y financiados, de carácter claramente parapolicial, en manos de individuales políticas dentro del Estado. Estrategia de la aplicación de la dominación en todo orden; el que piensa distinto es disidente, todo disidente debe ser castigado; así de tajante es la violencia en los límites de la política de guerra. Esto es, cada vez menos, un secreto a voces; y corresponde al pueblo revolucionario debatirlo internamente, de-

del

Arauca . Noviembre 2013

nunciarlo, enfrentarlo en la medida de sus posibilidades. En ese marco tan complejo andan los y las compañeras del Movimiento Campesino Bolívar y Maisanta, que a pesar de su esfuerzo tampoco han podido superar la lógica de la imposición de dirigentes sobre los líderes naturales de las comunidades indígenas y campesinas. Haciendo política desde abajo, con una mirada crítica, que se coloca en la posición de defensa e intenta consolidar una fuerza capaz de sostenerse a los embates de los factores (todos de peso político y militar) de la dinámica fronteriza colombo-venezolana. Y por eso se encuentran para debatir las ideas que permitan deslindarse de las promesas del Estado, que enfrenten la corrupción en términos políticos (profundamente humanos), que recuperen el sentido de una revolución que es legado de América, mil veces derrotada y vuelta a levantar. Y del debate forma parte también el miedo, que es en gran parte consecuencia. Por eso el hablar de lo que nos duele, nos preocupa y lo queremos; de este lado del río, y del otro, no es fácil. La palabra justa, la arrebatada, la necesaria; muchas veces, y aquí, cuesta la vida. Se gira en torno a la idea de Poder Popular, del ejercicio urgente de desentrañar los conceptos que hemos repetido hasta la saciedad, y que las pantallas han sabido repetir hasta vaciar el sentido. Parte de la tarea es la recuperación del escalofrío, de la emotividad a voz de cuello, en el pronunciamiento de las palabras que prestamos. De las que hicieron luego un festín de luces y cantos alegóricos, las que nos costaron ese punto doloroso y repetido que al Arauca no le alcanza para sanar. ¿Es el Poder Popular una fantasía hoy?, nos preguntamos. A 14 años de “revolución” ¿es el Poder del Pueblo una fantasía?, ¿qué somos nosotros en esa fantasía? ¿De quién es la tierra? ¿Para quién trabajamos? ¿Quién transfiere Poder a quién? Y es que los discursos que se repiten desde el oficialismo, como un murmullo sordo del convencimiento, nos hicieron creer que la Revolución era una gran escalera sostenida por un líder, nosotros, sus caminantes en ascenso, fieles soldados, cada proceso electoral vendría siendo un escalón ganado a la victoria final. Así lo imaginamos, ¿era esa entonces la fantasía?; quizá la ausencia de ese

gran domador de los medios, maestro de la representación simbólica y la palabra certera, Hugo, podía difuminar al fondo los aires descompuestos de una estructura de poder que reproduce en lo concreto el control sobre los medios de producción, el control sobre los procesos, la corrupción de cualquier nacimiento. ¿La tierra es nuestra? Pregunta central de una deuda no cumplida, La Ley de Tierras, que en su momento fue uno de las muestras de enfrentamiento real de clases, se convirtió luego en el chantaje de la apropiación de tierras en manos del Estado; trabajadas por los campesinos, esa tierra sigue produciendo alimentos de manera individual y para acumular capital, la forma es la misma, el patrono cambió. ¿Y cuál es entonces el papel de la Comuna? Evidentemente el camino a la respuesta no es la firma de un acuerdo legal, una figura jurídica, un proceso burocrático que garantiza las dádivas del Gobierno a la gente –un sector de poder apostando a los embates del olvido-. El pueblo venezolano, el que nunca bajó la guardia, y que le ha costado este proceso como un parto, no se reduce un reconocimiento por parte del Estado de sus maneras organizativas; el pueblo tiene derecho, y de la manera que mejor le parezca, a organizarse, para alimentarse, para no dejarse joder más en definitiva, para pensarse en libertad, decidir colectivamente (y no como una fórmula de manual) qué es lo que necesita y por dónde empieza el mapa de su sueño; eso se llama autogobierno, y en ese concepto no cabe dádiva, misericordia ni transferencia de poder. La comuna como esencia ha sido práctica de nuestro pueblo durante años, un cuento al respecto nos dijo un compañero, dirigente histórico de la zona (desde una mirada crítica de los movimientos antes mencionados), Freiman Páez, dice: Existen experiencias de construcción de movimientos campesinos que han rescatados tierras, como la comunidad de Trinchera, La Gloria, El Hato La Victoria. En el año 99, después de la victoria electoral de Chávez. Ese rescate de tierras y la propuesta de producción colectiva fueron deteriorándose por la imposición de las lógicas del Estado en figuras como el INTI, FONDAS, etc. Y por otro lado las organizaciones que no tienen que ver con los campesinos, que tie-


28 nen unas prácticas particulares de lucha que llevan a la intimidación y sometimiento de los líderes naturales de estas experiencias. Actualmente en la comunidad La Trinchera, existe aún un proceso autónomo de producción de alimentos, reparación de vialidad y construcción de escuelas, pero que ha sido invisibilizado. Un quiebre. El agotamiento, la violencia, la impunidad, el control, los secretos a voces, deben producir un quiebre. Y los últimos indicadores electorales son un instrumento de medición importante, Desde el 2010 existe un rechazo de la población a las prácticas impulsadas desde el gobierno, que se evidencia en la participación electoral. La imposición de candidatos por parte del PSUV, ha producido niveles de abstención en el chavismo que en este caso (últimas elecciones municipales) tuvieron resultados favorables para la oposición (Freiman Páez). ¿Entonces esa escalera a la victoria final era la fantasía?, la idea de una revolución “pacifica” “buena” “correcta”, empujada por la fuerza de un espíritu intangible, ¿parecido a Dios? …¿era la fantasía? Lo cierto es que las transformaciones no son acumulados, no se pueden sumar (como no se pueden simplemente sumar cuántas Comunas hay en el país) las voluntades, las subjetividades de los cambios profundos, que se generan en cada terreno de lucha, diversos, múltiples, con-

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tradictorios; de los cuales se aprende, y que este pueblo escucha, porque también ha aprendido a hablar. Freiman Páez: Había mayor autonomía de lucha en la Cuarta República, en comparación con la actual. El control que ejerce el Estado y los movimientos campesinos que buscan aplicar “todas las formas de lucha” complica la situación en la frontera. La derecha ganó la candidatura con Voluntad Popular, la mayoría chavista rechazó esa forma de hacer política, están cansados del sicariato, el cobro de vacuna y la extorsión; del contrabando, del que participan elementos del Estado, (Sebin, Policía Nacional, Guardia Nacional). Ante esto, la propuesta que debe discutirse en colectivo es: 1-La forma de tenencia de la tierra debe superar la parcela. Existieron algunas experiencias de producción comunitaria de la tierra, el gobierno chavista acabó con eso. 2-Generar una forma organizativa que permita al campesino una relación directacon el consumidor. Resolver el problema del transporte de los alimentos. Controlar la cadena productiva completa. Los alimentos que producen los campesinos acá se venden en Colombia más baratos, o a los intermediarios. Una buena idea serían los mercados campesinos abiertos en las calles de Guasdualito, que

se acompañen de actividades culturales diversas, esto iría generando una nueva forma de comunicarse. Las comunas que existen hasta ahora sólo se adoptan a las condiciones del Estado, se aprovechan de los beneficios que pueden adquirir de éste. ¿Qué viene? La mirada del optimismo. Que bueno que ganara la derecha (en las pasadas elecciones municipales), eso debe producir un despertar de los sectores que fueron marginados por los actores del gobierno. Debe haber un resurgir de fuerzas y experiencias pasadas, nuevos liderazgos, un quiebre de esa lógica organizativa. ** Nos encontramos ante un cuadro que con los años vive un deterioro progresivo e indetenible, donde la lógica de la violencia aplasta los atributos de instinto emancipador que lograron irrumpir comenzando el siglo XXI. Después de quedar despedazado otra vez (primero vinieron los colonizadores a destruir las ancestrales comunidades indígenas de la región) el auge colectivista de comienzos de la revolución bolivariana, el Estado, los movimientos administrados por sus intereses y ganancias políticas propias, y la lógica burocrático-capitalista, vuelven a reducir al campesino a sus parcelas e individualismos. De esta manera, con un movimiento fragmentado e individualizado, vuele a vencer la violencia. En Apure, como todo el territorio nacional, la propuesta de los compañeros y compañeras luchadoras de la zona nos indica con toda claridad: o colectivizamos el trabajo y socializamos la tierra, o toda la oscuridad acumulada por siglos de coloniaje y violencia seguirá acabando nuestros sueños.


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POR QUÉ ANIBAL CASTILLO MUERE SIENDO ANARQUISTA “El anarquismo tiene bien claro que la libertad no es hija del desorden, sino madre del orden... Para el anarquismo es fundamental una teoría general de la acción. Y la prueba de la acción significativa es el rejuvenecimiento de la existencia personal. Los cambios significativos se producen únicamente mediante la confrontación directa de las clases... El acto revolucionario es útil en su naturaleza, por encima de su éxito o fracaso político, precisamente porque la acción guiada por un fin moral es redentora”. Irving Louis Horowitz

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nibal Castillo, hermano luchador de toda la vida atravesando los sesenta años muere el 13 de Diciembre del 2013, el mismo día en que se conmemora la muerte del comandante Argimiro Gabaldon, héroe histórico de la lucha guerrillera de los sesenta y punto de inspiración en la vida de Anibal. Fueron sujetos de la misma sangre política (las legendarias Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, luego PRV-FALN) y una historia insurgente que la llevó en la memoria hasta el final de sus días. Pero a diferencia de Argimiro, Anibal no fue un comandante clásico, fue un combatiente subterráneo que se fusionó en espíritu y cuerpo entre quienes le tocó encontrarse en su vida militante (barrios, comunidades obreras, mineros, indígenas) estableciendo un solo motivo: acabar con el viejo orden de opresión que se resume sobre sí mismo la máxima de insensibilidad, arrogancia, brutalidad y opulencia vacía de los personajes que lo representan a lo largo y ancho del mundo. Ese viejo orden tiene una manera de repetirse en cada uno de los escenarios y al mismo tiempo una diferenciación particular en las mascaradas que utilizan sus connotados personajes, siendo siempre una repetición de lo mismo. Contra ellos luchó Anibal, muchas veces con armas en mano, con la violencia de la pólvora si era necesario, él y sus acompañantes. Anibal empieza su historia siendo un subversivo de armas, cuya participación en innu-

merables combates, fugas y expropiaciones deja constancia. Fue un soldado o así se asumió siempre no un jefe, y no por incapacidad de mando sino por radicalidad de sus principios militantes. El guerrillero de los comandos armados del PRV-FALN no fue jefe porque en los tiempos de su generación hasta la misma guerrilla era comandada por lo general por hombres provenientes de una pequeña burguesía formada y radicalizada que no dejó caminos y herramientas de formación para que sus bases populares mas leales pero sin los acomodos lingüísticos y culturales de esta clase asuman finalmente los mandos de una causa que en definitiva era solo suya. Aníbal aunque estudió antropología nunca quiso confundirse con esta dirigencia letrada que con el tiempo y sus fracasos fue buscando salvaciones individuales totalmente ajenas a la lucha que ayudaron a desatar. Los finales de la IV República y la aparición del chavismo lo comprobarán; tanto la izquierda como la derecha política que se acomoda en los últimos 25 años de crisis de Estado e intentos de revolución estará inundada por estos viejos comandantes. Los rencores creados, intercalados por confrontaciones entre grupos ligados al comandante mas admirado o acusaciones de traición por los otros costados y grupos formados al interno de las organizaciones, desploma la guerrilla al final de los setenta, dejando a Ani-


30 bal sin base de organización. Pero la persecución del régimen burgués de entonces -años ochenta- sigue su rumbo y hasta se afinca aún más, obligando al guerrillero originario del 23 de Enero a internarse en la selva al sur del Orinoco donde vivió sus últimos treinta años. Hizo lo mismo que muchos pueblos caribes huyendo del coloniaje español; mundo de la selva salvación del salvaje. Probablemente es desde que comienza a discurrir lo que llamaríamos su vida verdadera. Apasionado por la antropología encontró en esas selvas el objeto primario de su ciencia: el indio, nuestro ser originario. Pero como militante auténtico no se dejó llevar por la seducción que produce en el científico positivista ser solo un estudioso de su objeto respectivo. Anibal por el contrario construyó una fraternidad total con muchas de las comunida-

des Yekuanas y Pemonas con quienes intercambió la vida ya sea por el lado del río La Paragua o en el sur-oriente del estado Bolívar. Pero además no se estableció límites muy propios de los fundamentalismo o el ecologismo tradicional. No se ahogó en ello, asumiendo al indígena como hermano de lucha mientras, por razones de sobrevivencia, le tocó ser minero junto a indígenas y mineros propiamente. Es así como le tocó raspar, reventar la roca y hundirse en la tierra en vastas fronteras entre Brasil y Venezuela. Recorriendo a pie días y días o hasta semanas los caminos mineros es donde Anibal se convierte en “el botánico” como terminaron llamándolo. Muy pocos han llegado a conocer como él las plantas y animales con quienes se topó en estas décadas y las características particulares de cada una de esas selvas. Su amor y su confianza con ellos era impresionante, no había viaje de paso por Caracas o la costa donde deje algu-

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nos de estos animales (lapas, pajarracos de todo tipo, hasta tigrillos entre tantos) y plantas auténticas en las casas de amigos. Buscando el mineral-fetiche e inservible del oro como vía de sobrevivencia sin querer se hizo sabio, dejando seguramente escritos perdidos entre sus papeles aún por recuperar de una inmensa valía política y científica. Es en este tránsito del militante y combatiente disciplinado, al hombre involucrado de manera radical con lo mas ancestral de nosotros como nación y como pueblo, como naturaleza viva o rocosa que Anibal empezó a cambiar sus perfiles ideológicos dándose cuenta que la organización y la disciplina, que la capacidad de combate y victoria, que la identidad que nos da el pertenecer a algo donde se lucha en común, no viene de los patrones jerárquicos muy propios de las viejas organizaciones marxistas-leninistas donde militó, mucho menos del anquilosamiento burocrático que produce “el hacerse del poder y el Estado”, sino de una esencia mucho más permanente y genuina que aún está presente entre nosotros. Anibal mejor organizado y siendo el mismo hombre de disciplina extrema empezó a hacerse anarquista y conocer la historia y el pensamiento libertario por aquellas tierras. Entendamos que el anarquismo no es solo una posición político-ideológica, no es solo un pensamiento que se asume científico; tragedia del marxismo que se asume como ciencia en vez de disponerse a hacerla. El anarquismo obligatoriamente es una condición humana radical. Se trata del hombre que no necesita gobierno y por tanto se mete en la obligación de vivir totalmente la vida de los hombres y mujeres, de sus comunidades, estén donde estén, reconociendo sus sufrimientos y compartiendo sus saberes, ritos y alegrías, sean quienes sean, haciéndose ellos. Digamos entonces que es en ese momento que Aníbal quiso ser anarquista, de manera tan leal y consecuente como fue y de alguna manera siguió siendo un guerrillero, pero en este caso obligado por el reto a ser un hombre mucho mas total. Admirador desde entonces del gran guerrero anarquista español Durruti. Es en esa misma selva llena de lo indescifrable, de la belleza de la inmensidad pero también del horror humano allí condensado, donde Anibal encuentra esa totalidad y la asume en pleno. Sus últimos años transcurrieron entre El Callao y la Paragua, formando escuelas agrícolas y nueva organización minera que permita dar un salto de la antigua minería destructora a convertirse en proveedora de vida, algo que por supuesto nuestro apestoso Estado nunca ha dejado que se haga, buscando a como de lugar en el extractivismo rentista y

geocida la razón de su propósito. Sin embargo, su militancia lo llevo a permitir el tránsito formativo entre Parupa comunidad Yekuana del alto Paragua y El Callao donde al fin además de oro se habla de formación agrícola sin ninguna necesidad de Estado. De igual forma su compromiso político con los movimientos de base integrados al chavismo siguió siendo la misma a pesar de su abierta crítica a la reproducción burocrática difundida entre los mismos agentes de base. Era un anarquista que votaba por compromiso pero luego recordaba en cada rincón la necesidad de radicalizar la esperanza libertaria que nada tiene que ver con votos y cargos sino con la irrupción de nuevos escenarios para una vida libre, común y productiva. Ahora, ¿de verdad pudo lograr ser un anarquista?. Posiblemente no del todo, el anarquismo en solitario aunque hay muchos

que lo reivindican es muy difícil si no imposible porque él mismo es una posición colectiva de vida que por tanto necesita de muchos. Sus angustias finales, las rabias que nunca pudo sacar de su cuerpo por historias traicionadas o presentes que se mueven hacia ese mismo destino traicionero, no lo dejaron terminar de recorrer su camino y enseñar a otros lo que él mismo pudo aprender desde la vida cruda y real. Digamos que hasta le produjeron por dentro lo que sería su enfermedad fatal. En todo caso con la pérdida de Aníbal se va un cuadro militante fundamental del sur del Orinoco, un maestro y ayudante como ninguno de esas comunidades mineras e indígenas. Queda su memoria y ejemplo de un venezolano que la vivió y la luchó de verdad, un regalo a la ciencia, la pasión y la política libertaria. Roland Denis


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Declaración del Centro Rakovsky sobre Bosnia ¡La caldera de Bosnia finalmente ha estallado! En un país desgarrado por la guerra fratricida hace sólo dos décadas y que languidece bajo una estructura estatal inflada y disfuncional impuesta por los EE.UU mediante los Acuerdos de Dayton en 1995, un país donde la tasa de desempleo se sitúa oficialmente en 27,5%, aunque otros estimaciones la calculan cercana al 45%, y donde el desempleo entre los jóvenes de 18-29 años de edad se eleva oficialmente a 57%, era sólo cuestión de tiempo para que una explosión social tuviera lugar. La clase obrera y la juventud de la ciudad de Tuzla, un centro industrial, tomó la iniciativa el 4 de febrero y el levantamiento, ahora en su sexto día, se ha extendido como fuego en la pradera a casi la totalidad de la Federación de Bosnia y Herzegovina (BiH), con la capital Sarajevo y las principales ciudades de Mostar, Bihac y Zenica a la cabeza, así como el neutral y autónomo Distrito Brcko. La República Srpska, en cambio, apenas resiente la situación. ¡Esta es la más pura de la lucha de clases! La insurrección en Tuzla comenzó como una protesta contra el cierre de las fábricas privatizadas entre 2000 y 2008. Un centro industrial y cultural floreciente bajo la Federación Socialista de Yugoslavia, Tuzla vio sus fábricas químicas, de muebles y otras industrias, saqueadas por la antigua burocracia en forma de privatización. ¡Los nuevos propietarios realmente ni siquiera estaban interesados ​​en el valor excedente de la producción! Habiendo vendido los activos, muchos de ellos se declararon en bancarrota y despidieron a los trabajadores sin indemnización. A los trabajadores se les deben salarios atrasados ​​de hasta 27 meses y, además, exigen tanto la indemnización por despido como la atención médica y el pago de pensiones. Naturalmente, todas estas demandas económicas han pasado a segundo plano ya que las protestas se han convertido en una verdadera insurrección. En Tuzla, el edificio del gobierno del cantón local ha sido destruido. En Sarajevo, los manifestantes incendiaron los edificios de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina y la sede del gobierno cantonal. El pueblo ha generalizado su crítica al régimen, cantando “¡Ladrones!”, y planteó la consigna de “¡Revolución!”, poniendo así la cuestión del poder político en la agenda. Sin embargo, la insurrec-

ción parece ser totalmente espontánea y los jóvenes y trabajadores aún tienen que desarrollar las formas de organización que puedan representar de forma realista una alternativa a la estructura de poder existente. Por otro lado, además de la confianza en sí mismo que la destrucción de los edificios del gobierno ha inculcado en los trabajadores, la lucha también ha alcanzado ya algunos triunfos políticos iniciales con la renuncia de los jefes de los cantones de Tuzla y Sarajevo y de todo el gobierno del cantón de Zenica-Doboj. También algunas consignas muy importantes han sido presentadas por las masas, incluso en esta etapa temprana. En Tuzla, “¡Abajo el gobierno!”, ha sido moneda común. Las consignas por la protección del derecho al trabajo y la abolición de los privilegios de los políticos, una gran cantidad debido a la naturaleza fragmentada y en cascada de las estructuras del Estado, son importantes. Tal vez lo más sorprendente es que los rebeldes de Bosnia pidan ¡la abolición de los imperialistas Acuerdos de Dayton! La dificultad más formidable para el movimiento de masas viene de los miedos internalizados de un resurgimiento de la extrema violencia y crueldad que vivió Bosnia-Herzegovina en la guerra civil de los años 1992-1995 y la consiguiente hostilidad casi racista entre los tres principales grupos religiosos étnico-culturales, en particular entre los bosnios, predominantemente musulmanes, y los serbios, predominantemente cristianos ortodoxos, con los croatas católicos romanos al pie cerca de los bosnios. Pero hay buenas noticias en este frente también. Un evento muy importante se ha producido en los últimos días, cuando varios cientos de manifestantes marcharon en Banja Luka, la sede del gobierno de la República Srpska, coreando consignas llamando a “la unidad entre todos los grupos étnicos de Bosnia”. En el otro extremo, en la ciudad bos-

nio-croata de Mostar, las sedes de los partidos musulmán bosnio SDA y croata HDZ (Ustasha), fueron incendiados, lo que demuestra que las masas tienen una clara tendencia a romper con los nacionalismos o las identidades religiosas. Si esa fuese la tendencia de incluso una minoría considerable de los tres pueblos de Bosnia y Herzegovina, esto traería una gran energía y el potencial para el proceso revolucionario inminente en el país. Los imperialistas han estado jugando un papel cuasi-colonialista en Bosnia y Herzegovina desde la firma de los Acuerdos de Dayton. Así, no es casual que la Embajada de EE.UU. en Sarajevo haya emitido una declaración que, después de reconocer algunas de las demandas del pueblo en rebelión de la boca para afuera, se niega rotundamente a permitir toda forma de violencia, en particular contra las fuerzas de policía y, por supuesto, los edificios del gobierno. Dada la brutalidad con que la policía bosnia manejó las protestas de los trabajadores en los primeros días de las manifestaciones en Tuzla, resulta una ironía esta defensa de los EE.UU. a las fuerzas policiales del gobierno. ¿Es una coincidencia que Stefan Füle, Comisario de la Unión Europea (UE) para la Política de Ampliación y Vecindad Europea, también desaliente el recurso a la violencia? ¡No! El imperialismo está muy al tanto en que los eventos deben tomar un curso más sostenido, nacerá una situación revolucionaria y, por tanto, está advirtiendo a los trabajadores y a los jóvenes de Bosnia y Herzegovina ¡que no van a permitir un derrocamiento violento del sistema político! Pisando los talones de la caída del gobierno rumano, de las manifestaciones incesantes por largos meses en Bulgaria, de masivas protestas contra la situación económica de Eslovenia, por la revuelta de 2008 y las luchas de clase trascendentales de 2010-2013 contra la Troika y los gobiernos sucesivos en Grecia, y de los acontecimientos espectaculares en Parque Gezi, realmente la rebelión de un pueblo, en Turquía el pasado verano, el levantamiento en Bosnia y Herzegovina adquiere un significado adicional. Los Balcanes están plagados de fervor revolucionario. ¡Es la clase obrera y la juventud de esta desafortunada región la que reunirá el espectro múltiple de los pueblos de esta geografía en y a través de la actividad revolucionaria!

¡Solidaridad con los trabajadores yla juventud de Bosnia y Herzegovina

EE.UU. y la UE, ¡Manos fuera de Bosnia!


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Carta abierta a mi nieta

por juan gelman

“Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. El estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración Automotores Orletti que funcionaba en pleno Floresta y los militares habían bautizado “el Jardín”. Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron -y a vos con ella- cuando estuvo a punto de parir. Debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar -así era casi siemprea manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez, o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: Los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y, con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después. Han pasado 12 años desde que los militares dejaron el gobierno y nada se sabe de tu madre. En cambio, en un tambor de grasa de 200 litros que los militares rellenaron con cemento y arena y arrojaron al Río San Fernando, se encontraron los restos de tu padre 13 años después. Está enterrado en La Tablada. Al menos hay con él esa certeza. Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Me lo aseguró el padre Fiorello Cavalli, de la Secretaría de Estado del Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino. Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugna la posibilidad de que llamaras “papá” a un militar o policía ladrón de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise

que, cualquiera hubiese sido el hogar al fuiste a parar, te criaran y educaran bien y te quisieran mucho. Sin embargo, nunca dejé de pensar que, aún así, algún agujero o falla tenía que haber en el amor que te tuvieran, no tanto porque tus padres de hoy no son los biológicos -como se dice-, sino por el hecho de que alguna conciencia tendrán ellos de tu historia y de como se apoderaron de tu historia y la falsificaron. Imagino que te han mentido mucho. También pensé todos estos años en que hacer si te encontraba: si arrancarte del hogar que tenías o hablar con tus padres adoptivos para establecer un acuerdo que me permitiera verte y acompañarte, siempre sobre la base de que supieras vos quién eras y de dónde venías. El dilema se reiteraba cada vez –y fueron varias– que asomaba la posibilidad de que las Abuelas de Plaza de Mayo te hubieran encontrado. Se reiteraba de manera diferente, según tu edad en cada momento. Me preocupaba que fueras demasiado chico o chica -por ser suficientemente chico o chicapara entender lo que había pasado. Para entender lo que había pasado. Para entender por qué no eran tus padres los que creías tus padres y a lo mejor querías como a padres. Me preocupaba que padecieras así una doble herida, una suerte de hachazo en el tejido de

en homenaje a juan gelman

tu subjetividad en formación. Pero ahora sos grande. Podés enterarte de quién sos y decidir después qué hacer con lo que fuiste. Ahí están las Abuelas y su banco de datos sanguíneos que permiten determinar con precisión científica el origen de hijos de desaparecidos. Tu origen. Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije. Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verdegrises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo especial y tierno y pícaro. Quién sabe como serás si sos varón. Quién sabe cómo serás si sos mujer. A lo mejor podés salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera.” 12 de abril de 1995

Guarura N°6  
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