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SAN MIGUEL DE TUCUMAN, DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2013

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4 El salto del tigre revela detalles íntimos, anécdotas farandulescas e historias familiares de Sergio Massa.

Raúl Apold, ese personaje tan poco conocido como influyente del primer peronismo, tiene ahora su biografía.

5 a SECCION

PENSAR LA POLÍTICA, PENSAR EL PERONISMO Dos de los mayores intelectuales de nuestro país nos proponen reflexionar sobre los avatares institucionales que hemos vivido los argentinos y acerca del gran fenómeno político de las últimas siete décadas. Luis Alberto Romero analiza la crisis de representación y las paradojas del kirchnerismo; Juan José Sebreli habla sobre los

mitos argentinos y la relación del peronismo con el populismo y el fascismo. En este número también analizamos distintos libros recientemente editados que abordan el peronismo en sus distintas etapas históricas. Silvia Mercado y Carlos Piñeiro se concentran en su construcción y en el primer gobierno, mientras Nelson Castro se ocupa

de los últimos días de su máximo líder. Ricardo Forster, por su parte, aborda la última variante del movimiento configurada por los Kirchner. Su porvenir se prefigura en las flamantes biografías de Sergio Massa y Daniel Scioli, los rivales que quieren llegar a la presidencia y que aspiran a diseñar una nueva versión del partido. LT10DIGITAL.COM.AR

SEVERO. Según Sebreli, Perón y Eva eliminaban la libertad para implantar, supuestamente, la justicia social.

ENTREVISTA A JUAN JOSÉ SEBRELI “Perón pendulaba entre el fascismo y el bonapartismo” ◆

Por Marcelo Gioffré

PARA LA GACETA - BUENOS AIRES Juan José Sebreli es un iconoclasta. Alza su voz disonante en medio de una sociedad cuyo defectuoso método de organización consiste en ir encontrando falsos ídolos que le confieren espasmódicos y, por lo general, fugaces entusiasmos. Es un lunes lluvioso y frío. El pretexto es la aparición del film El Olimpo vacío, cuyos directores, Pablo Racioppi y Carolina Azzi, están presentes durante la entrevista. La película se presentará en Tucumán, con la presencia de Sebreli, el martes a las 19 30; y al día siguiente, a la misma hora, dialogará con Alberto Benegas Lynch en el auditorio de la Unsta. - ¿Es posible hablar de una ideología peronista? - No exactamente. Perón era un hombre de acción, un pragmático, un oportunista, que iba haciendo lo que le convenía de acuerdo a cada momento. Sólo se puso a pensar qué era el peronismo en el exilio. Perón se creía un gran estadista pero es probable que ni siquiera haya leído a Maquiavelo. Creía que Estado y Ejército debían fusionarse, la industrialización era más bien para el poderío militar, y sentía, como buen soldado, que la organización era superior a la libertad. No nos olvidemos que el nacimiento del peronismo tiene una fecha fija: 4 de junio de 1943. Un golpe de Estado. - ¿Cómo juega el fascismo en la construcción original del peronismo? - Los intelectuales más lúcidos, como José Luis Romero, Gino Germani o Tulio Halperín Donghi, adhieren a la idea de que el fascismo es central en

Perón. De todas las influencias que tuvo sin duda que ese viaje a Europa de 1939/41 lo marcó. Creo que Perón pendulaba entre el fascismo, que es jacobino y plebeyo, y el bonapartismo, que es más suave, más conservador y burgués. A veces lo jacobino sobrevivía en Evita y él se mostraba más razonable, pero eran dos transformistas, a veces ella se sacaba el traje sastre, se ponía el de Dior e iba al Colón, y él a su vez mandaba a incendiar el Jockey Club. -¿ El peronismo es antidemocrático? - Hay algo engañoso. Ellos decían que eran apoyados por el pueblo. Eliminaban la libertad y los derechos civiles para implantar supuestamente la justicia social. Lo que pasa es que la falta de libertad a la larga termina por arruinar las mejoras sociales. De ahí viene la persecución sistemática a los opositores y cerrarle todas las puertas a los medios de comunicación, que tienden a ser monopolizados por el partido gobernante. Continúa en la página 2...

PERFIL Juan José Sebreli comenzó a publicar ensayos a los veinte años en las revistas Sur y Contorno, y posteriormente en Perfil, La Nación y Ñ. Durante la dictadura militar, formó grupos de estudio que fueron llamados la universidad de las sombras. Es autor de ensayos en los que se mezclan sociología, historia contemporánea, filosofía y política. Algunos de ellos, como Buenos Aires, vida cotidiana y alienación, son textos clásicos. El malestar de la política (2012) es su último libro.

CRÍTICO. Según Romero, los “K” se presentan como estatistas, pero contribuyeron a destruir el Estado.

ENTREVISTA A LUIS ALBERTO ROMERO “Es muy difícil que el reemplazante de Cristina renuncie a usar el aparato político que construyó el kirchnerismo” ◆

Por Por Ezequiel Mario Martínez

PARA LA GACETA - BUENOS AIRES En La larga crisis argentina, su último libro, Luis Alberto Romero aborda con extrema agudeza la conformación de la Argentina actual en la larga historia del siglo XX -atravesada por golpes institucionales, crisis económicas y estallidos sociales. Este trabajo de interpretación histórica ayuda a comprender cómo surgieron y se desarrollaron las crisis recurrentes que aún hoy afectan la vida social y política del país, y que impiden la construcción colectiva de un país normal. Con gran capacidad de síntesis, recorre 100 años de historia argentina que nos permiten comprender –aunque sea un poco mejor- un presente complejo. - ¿Qué pasó con ese Estado vital y potente de principios del siglo XX, con activa participación en la resolución de los distintos aspectos de la vida social y económica de la Argentina? - Hasta mediados de la década del 70 todavía existía un Estado con capacidad de establecer políticas públicas y sobre todo de controlar a los distintos actores. Aunque también era un Estado colonizado por diferentes intereses sectoriales; tan instalados que en la década del 70 se dio una lucha abierta dentro del propio Estado entre los grupos corporativos. Esto explica en parte el programa del gobierno militar y Martínez de Hoz de

“achicar el Estado para agrandar la Nación”; la idea de que era en el Estado y sus disputas sectoriales internas donde residía el origen de los conflictos argentinos. El plan entonces consistía en reducir el Estado, sobre todo reduciendo todas las cosas que el Estado sostenía y subvencionaba, para dejar de ser un botín atractivo. El argumento de “la larga crisis” es que después de 1983 -y a pesar de que la clase política repudió la acción de los militares- la destrucción del Estado continuó. En algunos casos, declaradamente. En la década del 90 se sostenía que había que privatizar; en la época de Alfonsín no, por acciones deliberadas del propio gobierno, pero sí por no considerar que había problemas por encarar y resolver. Continúa en la página 4...

PERFIL Luis Alberto Romero es profesor en la Universidad Di Tella y en Flacso. Fue profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet. Dirige la colección Historia y Cultura de Siglo XXI editores. Es colaborador de estas páginas y de los diarios La Nación, Clarín y La Voz del Interior, entre otros. Obtuvo el Premio Konex de Historia y la Beca Guggenheim. Su Breve historia contemporánea de la Argentina, reeditado constantemente desde su primera publicación, es un clásico de la historiografía argentina.


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2013

LANZAMIENTOS / LA GACETA LITERARIA / ENTREVISTAS / LA GACETA LITERARIA / BIOGRAFÍAS / LA GACETA LITERARIA /

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El último Perón

o v e d a d e s

LA CULTURA EN EL MUNDO DE LA MODERNIDAD LÍQUIDA Zygmunt Bauman

$ 75

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (101 PÁGINAS)

La cultura fue concebida originalmente como agente de cambio, una misión emprendida con el objeto de educar a las masas y refinar sus costumbres. Pero hoy perdió el rol misional: sólo busca seducir al público.

LA CASA DE RIVERTON Kate Morton

$ 150

SUMA DE LETRAS (520 PÁGINAS)

Grace, una anciana que otrora fue doncella en la mansión Riverton Manor, recibe a una joven directora de cine que está rodando una película sobre el suicidio del poeta. Esa visita convoca los fantasmas del pasado, que durante décadas Grace fue incapaz de enfrentar...

LA TROMPETA DEL ÁNGEL VENGADOR Dalton Trevisan

$ 80

MARDULCE (160 PÁGINAS)

Los relatos están hechos sobre escenas cargadas de violencia cotidiana, pulsiones sexuales, corrupción moral y tensiones sociales. El mundo de las clases bajas, el habla popular, la familia, el machismo, el desastre de la vida íntima son descriptos con realismo poético.

PAN, EDUCACIÓN, LIBERTAD Petros Márkaris

$ 142

TUSQUETS (256 PÁGINAS)

Grecia retorna al dracma y la crisis parece no tener fin. En ese clima de crisis total, la amenaza neonazi gana cuerpo. Y un empresario rico, que participó de las revueltas contra la dictadura en 1973, aparece muerto. El comisario Kostas Jaritos deberá esclarecer el crimen.

RINACIONAL.COM.AR

INVESTIGACIÓN LOS SECRETOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS DE PERÓN NELSON CASTRO (Vergara - Buenos Aires) Las derivas del Juan Domingo Perón post exilio en Madrid son siempre fruto de investigaciones, conjeturas e interrogantes jamás saldados. Y no lo son porque ese segmento, el que va desde el regreso hasta la muerte del General, condensa una trama que en buena medida cifrará no ya los años inmediatos sino un período extenso en la sinuosa marcha de la República Argentina. No se trata, como pretenden algunos, de dar vía libre al infinito territorio del potencial (lo que pudo haber sido y no fue), pero sí, en todo caso, de reponer las condiciones que impulsaron la consumación de lo que en efecto fue. Es decir, de establecer la orientación general de circunstancias de la que Perón, va de suyo, resultó una pieza primordial. Para bien o para mal, para bien y para mal, o como se prefiera mensurar su gravitación, la gravitación del caudillo por antonomasia.

Oídos sordos ¿QUÉ ES USTED, PROFESOR FOUCAULT? Michel Foucault SIGLO VEINTIUNO EDITORES (320 PÁGINAS)

$ 135

Nelson Castro reconstruye la etapa final del caudillo

Foucault aporta herramientas para pensar una política progresista, o entender qué son las ciencias humanas y cuál es su historia, cómo se constituyeron y en qué medida alimentan la ilusión de que dicen algo acerca del hombre y de que procuran su felicidad.

EL CRIMEN DEL SIGLO Miguel Torres

Descontado que al respecto han corrido ríos de tinta, justo es reponer que el tema, el regreso de Perón, su tercera presidencia, su deceso, su sucesión, etcétera, está todavía lejos de rozar siquiera la frontera de la extenuación. Han dejado huellas saberes variopintos, cada cual con sus modos narrativos, con sus hipótesis, con su impronta, y deja su huella el periodista Nelson Cas-

tro con su vigoroso y al tiempo polémico Los secretos de los últimos días de Perón. Vigoroso porque sus más de 500 páginas abundan en documentos y testimonios exclusivos, y polémico

porque su conjetura, devenida conclusión, no será necesariamente correspondida con la certeza de que después del lunes viene el martes. En concreto, que al aceptar postularse a la

presidencia de la Nación y asumir su tercer mandato, Perón desoyó las señales negativas que emanaban de su salud, el consejo de sus médicos y el gesto severo del Padre Tiempo. Y que de tal error germinarían los años más sangrientos, más brumosos y más dolorosos de la historia de la Argentina. Sin embargo, lo más sustancial del libro no son por cierto las presunciones del autor, tampoco las interpretaciones que hace de sus pesquisas, sino más bien el amplio abanico que abren esas pesquisas. Por ejemplo, la eficacia de las provocaciones del general Lanusse, el motor que representaba para Perón el profundo deseo de volver al país, su desvelo por propiciar el Pacto Social y sus dificultades para arbitrar la tensión entre sectores de cosmovisiones y propósitos abiertamente disímiles, el crecimiento desmesurado de la influencia de López Rega, el papel pasivo y a la vez decisivo que cobraría Isabelita, el desconcierto, las pasiones y los diversos horizontes que desató la certeza de que la vida del caudillo se apagaba de forma inexorable, etcétera, etcétera. Esos climas el doctor Castro los recrea con información acreditada, con agilidad narrativa y con pluma sobria. Es posible, cómo no, que aludir a los secretos de los últimos días de Perón suene desmedido, pretencioso o pomposo, pero si ponemos en remojo un título que de forma tácita y legítima busca un cierto impacto, encontraremos una contribución valiosa y, por valiosa, digna de ser apreciada. © LA GACETA

WALTER VARGAS ◆

$ 150

ALFAGUARA (392 PÁGINAS)

Desde aquel viernes 9 de abril de 1948, Juan Roa Sierra viene interpretando en la historia de Colombia el papel del asesino del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán. Nadie sabe quién era este hombre. En esta novela, sobre la base de una investigación, Torres lo retrata.

DERRIDA POLITICO Ana Paula Penchaszadeh-Emmanuel Biset

$ 105

COLIHUE (288 PÁGINAS)

Los textos reunidos ofrecen diversas lecturas en torno a Derrida, a la política y a sus paradojas, perplejidades y aporías. Hay trabajos precisos sobre la bipolítica, la ley, la violencia, el mesianismo, la infancia, las instituciones, la democracia o la animalidad, entre otras cuestiones.

UTOPÍA Tomás Moro

$ 49

TAURUS (160 PÁGINAS)

Moro describió una isla lejana donde la sociedad se ha perfeccionado hasta alcanzar la armonía. Pero su título, literalmente, significa “el no lugar”. Esta influyente obra no constituía sino un ataque a su propia época, corrupta y peligrosa, y a los defectos de la humanidad.

EL DILEMA DE JAVIER Y OTROS CUENTOS Osmar Lasalvia

$ 30

DUNKEN (80 PÁGINAS)

El relato que da título a este volumen narra la historia de un hombre que, por fin, recibe la noticia de que el Incucai consiguió un corazón para el transplante que necesita su madre. Pero en ese mismo momento le informan que también su esposa necesita ese órgano...

NOCTUMBRIA Marta Rosa Mutti

$ 60

VINCIGUERRA (128 PÁGINAS)

La niña deja la muñeca tras quitarle los ojos. Detrás, el espejo ahoga el llanto. Ya no devolverá inocencia, sino azahares que amarillean sin perfume una cintura insomne que se vuelve de cera. En el cuarto, los brazos del hombre deshilan sin pena un camino de niebla...

OLIVIA Y LAS PRINCESAS Ian Falconer

$ 92

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (40 PÁGINAS)

Olivia no quería ser una princesa, como el resto de sus amiguitas. No comprendía por qué todas se disfrazaban con faldas brillosas, varitas mágicas y coronas. Criticaba que siempre quisieran ser princesas rosas. ¿Por qué no princesas indias, tailandesas, africanas o chinas? No entendía. Sí tenía en claro que no sería una de ellas.

DIMINUTO Y EL GOL DE ORO Liliana Cinetto

$ 60

ALFAGUARA INFANTIL (112 PÁGINAS)

El abandonado club Atlético de Multitudes necesita de la ayuda del barrio. Federico y Diminuto se embarcan en una aventura inesperada, junto con algunos valientes amigos. Para salvar al club será necesario develar el enigma del Gol de Oro, pero los esperan túneles misteriosos, malvados sin escrúpulos y otros peligros.

ENTREVISTA A JUAN JOSÉ SEBRELI “Perón pendulaba entre el fascismo y el bonapartismo” ... Viene de la página I. Y esta actitud antidemocrática del peronismo no deja a la oposición otra salida que buscar destruir al peronismo, aunque sea por un golpe de Estado, con lo cual se genera un juego de espejos. Así se pierde la democracia. - ¿Quizás el rasgo más neto es la pérdida de republicanismo? - Bueno, claro, la división de poderes es mantenida formalmente, pero el Legislativo y el Judicial quedan sometidos al Ejecutivo. El mismo día que asumió Perón dijo que ponía el espíritu de justicia por arriba del Poder Judicial, que es lo mismo que dijo más brutalmente años después: A los enemigos, ni justicia. Pensá que puso presa a Victoria Ocampo… - ¿Cómo funcionaron los herederos de Perón, los sucesivos peronismos? - El kirchnerismo es lo más parecido al peronismo canónico. Si no existiera la globalización e Internet, quizás Cristina sería más totalitaria que Perón. Y lo curioso es que Chávez, que también era militar y también nació con un golpe de Estado, empezó por imitar a Perón, y luego los Kirchner imitaron a Chávez. Es un viaje de ida y vuelta. Son todas características muy parecidas: el movimientismo reemplaza al sistema de partidos, el líder autoritario reemplaza a las instituciones, manipulación de masas, economía de mercado interno, subsidios que terminan por hacer explotar la economía. Y otra vez como en los 50 aparecen el intento de manejar los medios, el intento de manejar el poder judicial, y siempre con el argumento de que están en una gran cruzada democratizadora. Antes el enemigo era La Prensa y ahora es Clarín. - ¿Cómo terminan los populismos si no hay democracia ni república? - Los viejos y los nuevos populismos entran en crisis cuando termi-

nan las condiciones favorables del mercado. Y ahí en general producen un gran ajuste que deja a mucha gente en la calle: Gómez Morales en los 50, el rodrigazo en los 70, Remes Lenicov en los 2000. ¡Y lo que se viene ahora! La fiesta se paga, tarde o temprano se paga. - ¿Sos pesimista? - Soy optimista porque se termina el kirchnerismo, pero soy pesimista porque muy probablemente lo va a suceder un gatopardismo.

- Nos veíamos frecuentemente pero la película salió más tarde -dice Sebreli-. Una de las vocaciones frustradas de mi vida es la de ser director de cine. Hubiera sido un fracaso porque a mí me hubiera gustado hacer un cine a lo Visconti, lo que acá no habría sido posible. Además, estoy incapacitado para trabajar en equipo y una película es un fenómeno colectivo. Lo que nunca hubiera imaginado es ser actor. Y en El olimpo vacío soy casi un actor.

-¿Podemos hablar un poco de El Olimpo vacío? ¿Cómo te convencieron para hacerla? - Contale vos –le dice Sebreli a Pablo Racioppi. - Yo había leído los libros de Sebreli, un autor que demitificaba to-

- ¿Y te gustó cómo quedó la película? - Esta película es un género distinto. Se diferencia de otro tipo de documentales porque hay una narración. Mis ensayos pueden leerse como una novela, hay un relato de

“El kirchnerismo es lo más parecido al peronismo canónico. Si no existiera la globalización e Internet, quizás Cristina sería más totalitaria que Perón”. do lo que a mí me interesaba demitificar. Un día pasaba por un bar y lo vi. Entré y me quedé charlando un buen rato. - ¡Pero decile cuál fue tu tarjeta de presentación! –lo interrumpe Sebreli–. Porque mucha gente viene a saludarme y ahí queda. - Yo estaba leyendo en ese momento Buenos Aires vida cotidiana y alienación. Le pedí que me lo firmara y ahí me preguntó mi nombre. “Me llamo Pablo Racioppi, ¿no sé si ese nombre le dice algo?”, le dije. Entonces me responde: “Sí, pero nada que ver con vos, un viejo actor de los años 40 que trabajaba con Evita”. Era mi abuelo, que además había tenido un breve romance con Evita. - ¿Cómo llegan a hacer la película?

ideas. Y esta película es como un ensayo narrado. - Los mitos, ¿son mentiras? - No. Surgen. Son símbolos. Son una explicación de algo que no se entiende. Por eso los pueblos primitivos y la infancia están llenos de mitos. La función nefasta del mito es cuando se lo manipula políticamente o por cálculo económico. El caso prototípico es Maradona: hace años que no juega, cualquier cosa que hace la hace mal, pero el mito sigue porque da plata. - En la película, cada mito tiene un defensor, una figura pública que saca la cara por el personaje y en contra de tus opiniones. ¿Cómo analizás esas defensas? -Víctor Hugo Morales, que defiende a Maradona, no me res-

ponde, se centra exclusivamente en un pequeño detalle: el tema de la manipulación política de Maradona por la dictadura, pero del resto de mis argumentos no dice nada. Pongo lo de la dictadura como un ejemplo más, pero ha incidido más el apoyo a Castro que a la dictadura, todos los políticos lo usaron y él se dejó usar. En el caso de la dictadura, sí, podrías decir que era muy chico, pero después siguió con otros dictadores, y de eso Víctor Hugo no dice nada. - Con Gardel la defensa la ejerce José Gobello. - Que dice lo mismo que digo yo, pero lo hace desde la admiración. Es una persona que sabe mucho de tango, él dice que ha pasado a la inmortalidad porque lo citamos Borges y yo. - Antonio Cafiero sale en defensa de Eva Perón. - Me hace una crítica ad hominem. Revela los prejuicios típicos de un fascista de San Isidro y de los años 40. Que me estigmatice por ser gay me causa gracia, muestra los rasgos típicos del ala derecha de la época del peronismo histórico. Hoy se cuidan más. - Osvaldo Bayer es el único intelectual, pero su defensa del Che es muy difusa. - No dice absolutamente nada. Empieza diciendo que el Che no era un romántico y termina diciendo que sí era un romántico. No tiene coherencia. - Y vos, Juan José, ¿qué riesgos asumís por ser un iconoclasta, un aguafiestas? - Cuando algunos intelectuales nos manifestamos en contra del tema Malvinas a mí me agredían por la calle. El peligro de los mitos de la película es que te transmiten pasión, excitación, y se puede terminar en agresiones o, mucho peor, en una guerra. © LA GACETA


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LITERARIA DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2013

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EN 1949. Luego de asumir como subsecretario de Informaciones de la Nación, Raúl Apold recibe las felicitaciones del entonces ministro del Interior, Ángel Borlenghi. Eva Perón, a la izquierda, lo aplaude.

La historia de Raúl Apold, el creador del relato peronista uno de los hombres más influyentes y menos conocidos del primer gobierno de Perón

BIOGRAFÍA EL INVENTOR DEL PERONISMO SILVIA D. MERCADO (Planeta - Buenos Aires) Pensar el pasado, analizarlo, escribirlo, para así comprender el presente. Esa parece ser la búsqueda de la periodista Silvia D. Mercado en El inventor del peronismo, su último libro, que mezcla biografía con historia argentina y que presenta en profundidad a uno de los personajes más influyentes pero menos co-

nocidos del primer gobierno peronista, quien desde el periodismo escaló hasta la Secretaría de Informaciones y Prensa: Raúl Apold. A partir de datos certeros, confesiones y algunas hipótesis, Mercado se anima a desentrañar un período de la política argentina que se transmite de generación en generación como de bonanza, incuestionable, pese a que incluyó persecución y torturas; un gobierno que contó con un aparato de comunicación sin precedentes -más que en la Alemania de Hitler y en la Italia de Mussolini-, y que se las arregló para que el relato venciera a la realidad; un modelo que parece

ser la inspiración del actual gobierno argentino. El artífice de esta historia oficial peronista fue justamente Apold, que murió en la más completa soledad y sin dinero, pero que desde 1946 hasta 1955 fue partícipe clave de cada decisión tomada por Juan Domingo Perón. Un hombre que venía del mundo del cine y que sabía muy bien cómo hacer del gobierno un teatro masivo, cómo controlar a los medios para que dijeran sólo lo que el general quería, cómo conseguir el apoyo del pueblo, cómo convertir las fechas patrias en rituales que persisten cinco décadas después, cómo hacer de Perón el

presidente más destacado: “(…) para la opinión media nacional no necesariamente peronistapareciera que nada se hizo en la Argentina antes de sus dos presidencias, tampoco después”. El inventor del peronismo conjuga espectáculo, periodismo, militares y poder. Es la historia de un armado simbólico que dependió mucho más del discurso que de la acción. Y es también una forma de entender nuestro presente, la lucha de poder, la necesidad del kirchnerismo de imitar las estrategias comunicacionales del “Goebbels nacional y popular”. © LA GACETA

DOLORES CAVIGLIA ◆

Una explicación acerca de cómo -y bajo qué influencias- se gestó el movimiento POLÍTICA

comprensión del fenómeno polí-

PERÓN, LA CONSTRUCCIÓN tico más significativo de la historia sociopolítica argentina: el peDE UN IDEARIO CARLOS PIÑEIRO IÑÍGUEZ (Ariel - Buenos Aires)

“La teoría puede enseñarse a los dirigentes y a la masa, pero la doctrina no se enseña: se inculca. La enseñanza en sí de una doctrina no tiene ningún valor. El valor está en que cada uno de los integrantes de los organismos la sienta, porque en caso contrario de nada vale que la conozca”. (Perón, del Manual del peronista) En la primera página de la reedición del libro, el autor desnuda sus intenciones y demuestra que simpatiza con el personaje, sus ideas y acciones, al remarcar que su propósito es aportar a la

ronismo. Esa sinceridad, bajo un manto afectivo, no desmerece su trabajo, que encara con tremenda altura y honestidad intelectual ya que, más allá de la extensa bibliografía que cita (en 21 páginas) para su labor, retrata a un Perón con todos sus matices. Aunque, en algunos casos, atenúa conductas cuestionadas del líder justicialista con justificaciones enmarcadas en lo histórico. Lo que convierte en interesante al texto es la idea con la que lo concibió Piñeiro Iñíguez: bucear en las influencias que tuvo Perón para crear una doctrina, para hacer germinar un gran movimiento político y convertirse en el mayor personaje histórico del país en el siglo XX. Para los que investigan al peronismo y han

convertido al “fenómeno peronista” en su objeto de estudio este libro es imprescindible. El propio autor lo expone al advertir que muchos estudios se concentran en lo fáctico, sin preocuparse por su ideación. Con un ancla en los 50 años de Perón, en el golpe del 43, Piñeiro Iníguez trata de mostrar las influencias que recibió y cómo va asimilando experiencias con gran pragmatismo para abrirse paso a la historia. En un gran trabajo de síntesis, en más de 600 páginas aborda la influencia socialcristiana, la relación tirante con la Iglesia por “la conquista de las masas obreras”, la influencia de Maritain, el aporte de la disciplina militar en la construcción de un estratega y conductor político, muestra al escritor, al experto, incluso al que plagia y lo reconoce, al pia-

nista, al que monta piezas teatrales, las ideas económicas que lo marcaron, los libros que leyó y a los hombres a los que admiró. Rescata un pensamiento de Scalabrini Ortíz para pintar al líder y lo que generó: “los enemigos de Perón son de dos clases: por sus errores y por sus aciertos”. Vale la pena concluir con una frase que Piñeiro Iñíguez destaca: “Perón no fue la causa del fenómeno sociopolítico que encarnó. Fue la consecuencia de un conjunto de condiciones que él supo percibir, de premisas mayores que olfateó con instinto de animal político, para inferir las consecuencias y darles, con visión de estadista, forma, color, sentido y movimiento. Así nació su doctrina”. (Hipólito Paz) © LA GACETA

JUAN MANUEL ASÍS ◆

ENTREVISTA A SILVIA MERCADO “Perón se convenció de que una cosa es lo que dicen los medios y otra es lo que votan los pueblos” - ¿Cómo trabajaste en la investigación? - El desafío más importante al investigar el período 46-55 es la falta de documentación y, en particular, la imposibilidad de recurrir a los diarios como primera fuente histórica. Considero que se trata de una década sellada, de características orwellianas, altamente relatada desde el Estado, difícil de contrastar con otros hechos y visiones, entre otras cosas, porque la mayoría de los diarios estaban en manos de los testaferros de Perón y los que no, como dependían de Raúl Apold para conseguir el papel, estaban obligados a autocensurarse. Así y todo, tuve la fortuna de contar con las memorias inéditas de un funcionario muy importante de la Subsecretaría de Informaciones, Enrique Wehmann, y con el testimonio de distintas personalidades que vivieron la etapa, desde José María Castiñeira de Dios hasta Rodolfo Decker, pasando por Antonio Cafiero, Nelly Omar, Roberto Alemann, entre 30 entrevistados. Trabajé mucho en el Archivo General de la Nación, en la Biblioteca Peronista del Congreso de la Nación, en las hemerotecas de la Biblioteca Nacional y de la Legislatura de la Ciudad, en las bibliotecas de la Fuerza Aérea Argentina y del Colegio La Salle, en el Museo Pablo Ducrós Hicken de la Ciudad de Buenos Aires, en la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires. - La frase de Perón “Gané con todos los medios en contra y perdí con todos los medios a favor”, parece contradecir la estrategia de Apold para construir el poder del partido que protagoniza la vida política argentina desde hace más de medio siglo. ¿Cuánta influencia tenían los medios en las décadas del 40 y 50, y cuánta tienen ahora? - Perón pronunció esa frase crítica de su propia política de medios, al regreso de su largo exilio, donde vivió en Europa y conoció los debates democráticos de los vecinos de España. Se convenció de que una cosa es lo que dicen los medios y otra cosa es lo que votan los pueblos. A veces coinciden, a veces no. Y de que en toda sociedad democrática, los diversos actores tienen intereses distintos, y está bien que así sea. Efectivamente, los medios eran muy importantes en la Argentina cuando llegó al poder, con el golpe del 43. Nuestro país tenía diarios muy admirados por su calidad periodística y por su éxito empresarial. El caso ícono, por supuesto, era La Prensa, pero también estaban Crítica, El Mundo, La Nación, por nombrar unos pocos. Ya habían nacido LA GACETA en Tucumán y El Intransigente en Salta. Eran medios que participaban del debate público, por supuesto, e incomodaban a los gobiernos, desde Yrigoyen hasta Uriburu, sin embargo hasta el golpe del 43 nadie se había animado a clausurarlos. - La estrategia de Apold convirtió el peronismo en un movimien-

INFOBAE.COM

CLAVE. Para Mercado, en el país no se reeditará un metarrelato político como el del peronismo.

PERFIL Silvia Mercado es periodista y docente universitaria. Trabajó en Página/12, fue jefa de prensa del Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel y directora general de medios de la Ciudad de Buenos Aires. Este año publicó El inventor del peronismo. Raúl Apold, el cerebro oculto que cambió la política argentina, libro que figuró en los ránkings de libros más vendidos por varias semanas. to que trascendió a su líder. ¿Qué creés que quedará del kirchnerismo cuando Cristina Fernández deje el poder? - Así como los teóricos de la posmodernidad postulan la crisis de los grandes relatos, o de los metarrelatos, esos suprasentidos de la realidad que derramaban certezas en los tiempos modernos, tampoco Argentina repetirá un metarrelato político de las características del peronismo original, una verdad de la que no escapan siquiera los que no son peronistas. Tampoco ningún gobierno nos regalará una democratización de la palabra que ya vivimos, solamente por las facilidades tecnológicas disponibles. Vivimos una trama cultural ultrasegmentada y diversa, y nadie podrá cambiar eso, ni siquiera un gobierno con vocación autoritaria. De todos modos, está claro que miles de jóvenes en todo el país se politizaron tras la muerte de Néstor Kirchner, y esa es una experiencia emocional que los marcó para siempre. Así como suelo decir que soy de una generación que cree, profundamente, que con la democracia se come, se cura y se trabaja, estos jóvenes que se politizaron en la batalla de Kirchner contra los medios independientes, reproducirán su malestar seguramente hasta el final de sus vidas. Y el momento cumbre de sus vidas, para ellos, será siempre eso: una lucha contra el Grupo Clarín y Héctor Magnetto. No mucho más, tampoco. © LA GACETA

Forster analiza la Argentina “K” y ofrece claves para entenderla ENSAYO EL LITIGIO POR LA DEMOCRACIA RICARDO FORSTER (Planeta - Buenos Aires) Siempre es una tarea difícil combinar armónicamente la mirada teórica con el análisis de la coyuntura política, a la vez es algo imperioso, necesario y enriquecedor. Forster logra combinar esas dos miradas de un modo que despierta interés, hace reflexionar y permite acceder a un rico acervo de información. La elaboración teórica es de considerable sofisticación. El

autor se adentra en lo profundo de la teoría democrática para analizar de manera punzante su paradoja central y constitutiva, esto es, la tensión entre participación y representación política, entre gobernantes y gobernados. La perspectiva teórica está siempre anclada a la historia actual, con un marcado énfasis en América Latina en general y Argentina en particular. El autor propone que la historia es testigo de giros excepcionales, que abren caminos imprevistos en el andar de las sociedades. La profundidad de las transformaciones

políticas y culturales tanto en nuestro país como en nuestro continente da cuenta, afirma, de un momento histórico excepcional. Esta afirmación lo lleva a bucear con gran pericia en autores y teorías vitales para una cabal comprensión de los debates sobre las democracias contemporáneas (Ranciere, Laclau, Tatián, entre otros). A la vez, el libro recorre con gran lucidez el análisis crítico de la ideología neoliberal tanto como de la socialdemocracia y la izquierda tradicional, para proponer que la excepcionalidad del fenómeno político kirchnerista lo di-

ferencia de todas estas variantes y que más aún, hace de él una opción superadora. La clave está en la reformulación de una fuerte tradición nacional-popular en clave global, es decir, acorde al tiempo actual. Es el retorno de lo político y con él, de una profunda herencia de luchas sociales que devuelven visibilidad a sectores expulsados de la política, a la vez que construye nuevos sujetos y derechos.

Recorrido Luego de un agudo diagnóstico del escenario en que emerge el kir-

chnerismo, el autor gira hacia una crónica periodística de alto vuelo sobre los hechos que marcaron los últimos diez años. En ese relato Forster abarca el conflicto con las patronales agropecuarias, la relación con los medios, el rol de los intelectuales, el asesinato de Mariano Ferreyra, la tensa relación con el sindicalismo, qué significan derecha e izquierda en la Argentina, la intimidad de los intercambios de opinión con Néstor Kirchner y una notable serie de artículos sobre aquel Octubre de 2010 que fue testigo de su muerte, mo-

mento en el cual se cierra la crónica de Forster. En síntesis, una amplia gama de eventos, anécdotas, crónicas e interpretaciones de sucesos o personajes puntuales que tienen como marco explicativo las democracias latinoamericanas y su sugestivo rol de verdaderas potencias ideológicas en el escenario global. Todo esto sazonado con una sólida lectura de los debates de vanguardia en torno a las democracias contemporáneas. © LA GACETA

JUAN PABLO LICHTMAJER ◆


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2013

Retrato escrito sobre la sorpresa política de 2013

Vida pública y privada de Daniel Scioli DYN

DYN

Un libro que no aporta mucho a quien ha seguido de cerca al candidato

Un hombre calmo hacia afuera e irascible hacia adentro

PERFIL

BIOGRAFÍA

EL SALTO DEL TIGRE

EL CANDIDATO

PABLO DE LEÓN (Aguilar - Buenos Aires)

MARIANO CONFALONIERI (Planeta - Buenos Aires)

Si lo que se busca es conocer la trastienda del lanzamiento opositor de Sergio Massa, pues entonces uno dará vuelta la última página satisfecho. Pero si lo que se pretende al optar por El salto del tigre es desentrañar la ideología, las razones y los porqués del político argentino del momento, pues en ese caso uno cerrará la contratapa y sentirá sabor a poco. A lo largo de las 200 páginas que escribió el periodista Pablo de León, la sensación general es que el autor nunca pudo -o quiso- ir más allá de la superficie. Como en esas piletas públicas, en las que los usuarios pueden optar por zambullirse en el sector más profundo o caminar seguro con los pies en el piso, en este caso uno se queda con la duda sobre si el autor intentó o no avanzar un poco más allá. La obra, de lectura rápida y amena, permite conocer detalles íntimos, familiares y hasta farandulescos del hombre que -tal como lo remarca el autor- logró hacer pasar un susto mayúsculo al kirchnerismo. De León muestra tangencialmente a Massa en su infancia, su adolescencia y su juventud. Cuenta anécdotas que dan cuenta de un personaje con dotes innatos de político, un hombre de sonrisa fácil que cautivaba a las mujeres durante sus épocas mozas con la misma facilidad con las que ahora seduce a los más avezados dirigentes argentinos.

El gobernador bonaerense Daniel Scioli es uno de los hombres públicos de mayor exhibición mediática, pero también es uno de los que más blinda sus propuestas políticas de fondo. Toda una paradoja en una sociedad que debe ser más rigurosa con los grises que enmarcan las ambiciones de los jerarcas del poder. El periodista de Perfil, Mariano Confalonieri, se propone develar los distintos aspectos de la trayectoria del quien empezó a hacer política con Carlos Menem, siguió con Eduardo Duhalde y permanece incólume en el ciclo del matrimonio Kirchner. Algunas pistas de la personalidad del ex motonauta se plantean en el prólogo mismo del texto: “es un hombre que hace negocios con sus amigos con dineros del Estado: un hombre que eligió la represión para resolver la inseguridad: uno que es calmo hacia afuera, tiene arranques de ira hacia adentro”. Esta faceta temperamental se complementa con. referencias a maltratos a funcionarios del gabinete y sus ministros. Confalonieri reconstruye la personalidad del jefe de Estado que administra Buenos Aires desde 2007 con entrevistas a personas vinculadas a él, además de una conversación con el biografiado. De esta última charla, Confalonieri infiere que Scioli deliberadamente rehúye las respuestas comprometedoras, mientras se muestra hiperkinético. En la larga lista de hombres de negocios y empresas que se beneficiaron con concesiones y contratos relacionados con el Estado figuran Enrique Aldrey Iglesias, Daniel Hadad, el ex jefe montonero Franco Montoto, Eduardo Eurnekian, el grupo Boldt y Benito Roggio.

Prolijo resumen Dejándose llevar por el relato uno puede concluir que Massa, a sus 41 años, tiene impregnada la década menemista (y ucedeísta) en su accionar. De buena relación con el peronismo de centroderecha, Massa -según el texto- guarda más afinidad con Eduardo Duhalde que con Néstor Kirchner. De León asegura -y destaca- que el intendente de Tigre siempre desafió el verticalismo del santacruceño. Para los tucumanos, el periodista de Clarín expone el trabajo de Massa a favor de Ramón “Palito” Ortega durante los últimos años del menemismo, y su buena relación con Pablo Fontdevila. Lejos de escarbar en el pasado y profundizar una crítica sobre el protagonista, el libro avanza como una suerte de elegía del massismo. Sólo hay un repaso por las denuncias públicas sobre propiedades en Miami que se le atribuyen al hoy “cuco de los K” y su buena relación con la diplomacia norteamericana. De igual manera, sobre su gestión como intendente de Tigre. Hay un capítulo en el que se exhiben cuadros comparativos sobre los

ABOGADO Y FUNCIONARIO. Massa tiene 41 años. Nació el 28 de abril de 1972.

Construcción de imagen indicadores de ese municipio bonaerense respecto de otras ciudades de esa provincia, pero ninguna conclusión que a los lectores más desprevenidos les permita calificar el trabajo público de Massa. Un curioso o apasionado de la política que a lo largo de los últimos tres meses haya seguido con atención las entrevistas y el día a día de la campaña electoral de poco se sorprenderá al hojear El salto del tigre. Por el contrario, sentirá que la obra constituye un prolijo resumen del bombardeo mediático y la figura que supo transmitir el propio Massa a la audiencia. © LA GACETA

FERNANDO STANICH ◆

Descripto como alguien acostumbrado a vivir lujosamente desde chico, Scioli aprendió el valor estratégico de la comunicación. Ferviente consumidor de encuestas, ha contratado varias empresas que le acercan las preocupaciones de los argentinos y lo orientan sobre el humor social. Sin embargo, evita las precisiones y busca suplir el vacío discursivo con apelaciones a la familia, la fe y el optimismo. Scioli no lee libros. Confalonieri apunta que a la construcción de la imagen positiva del gobernador contribuyó su buena relación con Susana Giménez, Mirtha Legrand, el dúo Pimpinela y Ricardo Montaner. Estos tres últimos, además, son artistas estelares de los festivales populares

ENTREVISTA A LUIS ALBERTO ROMERO “Es muy difícil que el reemplazante de Cristina renuncie a usar el aparato político que construyó el kirchnerismo” ... Viene de la página I. En la época de Kirchner es más paradójico porque el gobierno se presenta como estatista, pero en realidad en materia de lo que se entiende por Estado -su burocracia, sus poderes, sus agencias- más bien contribuyó a destruirlo. - Esto se conecta con una idea interesante presente en tu libro que sostiene que “la Argentina actual tiene mucho gobierno pero poco Estado”. - Sí, claro. Es una de las frases que finalmente me redondeó la idea que tenía en la cabeza. Tiene la ventaja de hacer pensar y reflexionar a la gente que cree que el Estado actual es estatista… - ¿Qué factores históricos imposibilitaron la construcción de instituciones fuertes que pudieran internalizar los conflictos sociales y los intereses particulares? - Eso fue lo que se hizo en la Argentina desde 1880, con Roca: las instituciones del Estado se consolidaron y las instituciones republicanas se afianzaron. Estas dos vertientes que parecían desarrollarse de manera conjunta, Estado y República, se separan a partir del gobierno de Yrigoyen, que fue un tipo de gobierno plebiscitario. Entonces, la República comenzó a funcionar los tum-

POLÍTICO, DEPORTISTA Y EMPRESARIO. Scioli tiene 56 años: nació el 13 de enero de 1957.

bos, pero el Estado y sus capacidades mejoraron sobre todo desde la década del 30, cuando asume nuevas tareas. Perón también amplió las bases de las políticas de estado que se venían desarrollando en la década anterior, y en el gobierno de Frondizi se profundizarán aún más. A este proceso lo llamo “la potencia del Estado”: el poder tener una política educativa, una política de dirección de la economía, una política de inclusión social -como fue la de Perón- una política de apertura al capital extranjero, y poder sostenerlas en el tiempo. Frondizi lanza su política petrolera y de apertura al capital extranjero en el 58, a Illia no le gustan muchas cosas y las cambia, pero no modifica su orientación general. Inclusive, durante el gobierno de Illia fue madurando todo lo que comenzó con Frondizi. Por su lado, nada de eso tuvo mucho que ver con la República, porque tanto los gobiernos de Yrigoyen como los de Perón no fueron muy republicanos, y luego con la proscripción del peronismo se terminó de dinamitar el sistema republicano. La República no funcionaba, pero el Estado sí.

los períodos democráticos, que contenían los gérmenes autoritarios para los golpes de Estado. Los militares siempre tuvieron el llamado de una parte importante de la sociedad civil y los actores políticos, porque la política no tenía buenos mecanismos para regular sus conflictos. Todo esto me lleva al presente, porque tenemos conflictos políticos muy serios. Dudas de cómo vamos a llegar, cómo continuamos, etcétera, pero el Ejército no existe más como factor de poder político. Entonces, de un modo o de otro, todos debemos actuar con las instituciones para llevar adelante la vida social y política del país, aún para resolver nuestros conflictos. No se nos ocurre otra manera de hacerlo. Por ejemplo, no me gusta una medida del Poder Ejecutivo y puedo recurrir a la Justicia. A la Presidenta no le gusta el estado actual de la Justicia y apela a una nueva ley del Congreso. De alguna manera existe un mínimo funcionamiento institucional que todos los actores respetan. Éste es un avance fuerte, pero en comparación con los períodos militares es un progreso importante.

- ¿Y en lo institucional? - En lo institucional, los golpes de Estado se van jalonando y profundizando cada vez más. Aunque me parece que no hay que separarlos de las prácticas políticas durante

- ¿Hasta dónde es posible la reconstrucción del sistema de partidos en un marco de crisis de representación política? - Para analizarlo de manera completa, conviene recordar que es la crisis de un sis-

de verano en Mar del Plata. En ese contexto, es relevante el papel de Karina Rabollini, quien aporta belleza, distinción y conexiones con el mundo de la moda, que contribuyen a resaltar el entorno. Todo gira en torno de la edificación del proyecto presidencial de Scoli 2015, a partir del hundimiento del proyecto continuista de Cristina Fernández. La conclusión de Confalonieri es demoledora: el gobernador se niega a revelar los datos de sus declaraciones juradas de bienes. “El se niega a mostrar su patrimonio”. © LA GACETA

tema que se estableció en 1983. Cuando hacemos el balance por los 30 años del regreso de la Democracia, partimos de la idea de que en 1983 había un buen sistema de partidos, y quizás tendríamos que revisar esa afirmación. No estaban tan bien los partidos, creo que más bien formó parte de la ilusión y el recuerdo histórico de aquel momento. De todos modos, durante la década del 80 y en buena parte de los 90, funcionaron. Ahora, en 2001 la crisis fue muy profunda y nadie salió indemne. ¿Qué partidos tenemos hoy? El gobierno actual no es un partido, a veces son justicialistas y a veces no, según las circunstancias. Han fortalecido más bien el Frente para la Victoria, que no es un partido. Finalmente, el gobierno es una especie de acuerdos y confederaciones de gobernantes locales: gobernadores, intendentes, etc. Por otro lado, tenés un partido en Santa Fe como el Socialismo, pero sólo de alcance provincial. Por su lado, el PRO es un partido de la Ciudad de Buenos Aires y le cuesta mucho trabajo extenderse a nivel nacional. Lo que queda es la vieja UCR, que sigue teniendo sus bases locales en los pueblos y ciudades. Pero, apenas levantan un poco, empiezan a dividirse. Hay algo en el radicalismo con lo cual se podría construir un partido, pero hoy no termina de serlo. Como dicen los manuales, para construir un sistema de partidos tienen que existir varios partidos constituidos, un juego de alternancia institucional, y que en todas partes funcionen mecanismos para definir las candidaturas. Los partidos, además, vienen unidos a los ciudadanos. Para

CARLOS ABREHU ◆

que haya partidos tiene que haber gente que quiera participar en esos partidos y que crea en esas formas de hacer política. En la Argentina existe un tercio de la población que no tiene idea lo que esto significa, ni cree que esto sea importante. Allí radica el gran cambio que ha habido en el país: la formación rápida, en dos o tres décadas, de niveles de pobreza que coloca a la Argentina muy cerca del resto de los países latinoamericanos. - ¿Con los niveles de pobreza que hay en la Argentina no hay democracia posible? - Imposible para una democracia de partidos que verdaderamente funcione. Supongamos que termina el mandato de Cristina y concluye ese férreo aparato político. Es muy difícil que el reemplazante renuncie totalmente a usar ese aparato. Además, la imposibilidad de reemplazarlo automáticamente por otro nos da la pauta que la condición social determina el modo de hacer política. Esta es una manera muy desesperanzada de decirlo, pero las sociedades siempre son difíciles de cambiar. - ¿Ciertas condiciones sociales se traducen a la escena política? - Cuando los partidos políticos dicen “el modelo de Argentina que queremos” o “hacia dónde vamos”, yo diría que el punto 1, 2, 3 y 4 de todo programa político debe ser el abordaje de la pobreza, que requiere una cantidad de políticas concurrentes inmensas. © LA GACETA

29 09 2013 Literaria La Gaceta  

Domingo 29 de septiembre de 2013 Literaria LA GACETA

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