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SAN MIGUEL DE TUCUMAN, DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 2013

3 En “El secreto de Puccini”, el autor Marcelo Zapata entrega una novela de escritura brillante

4 ¿Por qué envejecemos?, se plantea como disparador el reconocido filósofo y escritor Jorge Estrella

5 a SECCION

ENTREVISTA A ALMÚDENA GRANDES

“A medida que

pasan los años estoy menos segura de las cosas” La escritora española, una de las más destacadas y con mayor proyección internacional de la literatura de habla hispana, conversó con LA GACETA Literaria durante su estadía en Buenos Aires, donde vino a presentar El lector de Julio Verne, su último libro. Pero ella prefiere decir que este viaje es, en verdad, la excusa perfecta para encontrarse con los variados lectores que tiene en nuestro país. Aquí se refiere a su España rota, al rol de la mujer como escritora y a la desazón que le queda cuando termina una novela ◆

Por Alejandro Duchini

PARA LA GACETA - BUENOS AIRES

i yo me aburro de lo que escribo, es indeclinable que mis lectores también se aburrirán”, dice al comienzo de la entrevista. Segundos antes había dicho que no tiene problemas en eliminar aquellos textos que no le agradan. No le importa, cuando lo hace, que sean extensos y le hayan llevado demasiado trabajo. Y lo reafirma: “Inés y la alegría la escribí dos veces. Tenía fe en la historia pero sentía, de todos modos, que no iba bien. Y me dije ‘la vuelvo a escribir’. Mi marido me decía que no, que me fijara bien, que había otro camino. Pero no: la volví a hacer. Pude aprovechar muy poco de lo que tenía y lo demás lo reescribí. Cuando me pasa eso siento una liberación, porque localicé el problema”. Inés y la alegría (Tusquets, 2010) tiene más de 700 páginas y es el antecesor de El lector de Julio Verne, que se publicó el año pasado y que ahora presenta en la Argentina. “Aquí me siguen muchos españoles y descendientes de españoles”, explicará luego, en su enorme habitación de hotel, en la que se recupera de un gran resfrío.

“S

-¿Qué le significan sus lectores? -Son muy importantes. Los lectores son la libertad del autor. Yo puedo escribir los libros que me da la gana porque mis lectores me mantienen. Si no los tuviera, debería escribir los libros que los editores crean que debo escribir. Sí, los lectores son mi libertad. Pero cuando escribo no pienso en ellos. Pienso en una sola lectora, que soy yo. Y trato de ser exigente conmigo como lo soy con los libros de otros. Desde ahí se produce una misteriosa conexión que hace que si soy capaz de reírme, de emocionarme conmigo misma, normalmente a los lectores les pasará lo mismo. Por eso cuando me aburro de algo que escribí, lo borro. Igual soy una escritora muy afortunada porque mis lectores me gustan. Podría tomar una cerveza con la mayoría de ellos y pasármelo bien. -¿Cómo son sus lectores? -En España, su perfil ha cambiado. Al principio me leían sólo mujeres por esa especie de reticencia de los hombres a leer a escritoras. Pero desde que empecé a escribir sobre historia he ganado muchos seguidores hombres. Aunque en general también tengo un público transversal. Y en Argentina hay un grupo compacto de descendientes de españoles para quienes me he convertido en una autora local. Hay gente de todas las edades. Y también argentinos.

-¿Por qué cree que hay hombres reticentes a leer mujeres? -Es lógico. Tal vez por recelo a lo desconocido. Y porque el canon literario es masculino. Igual, cuando la protagonista es una mujer, hay algo de asombro. Aunque creo que en general los hombres y las mujeres nos parecemos muchísimo. Es verdad que algunos temas no se ven de la misma manera si eres hombre o mujer. Pero la división no es sólo de género. También puede dividirse en si eres hijo único o tienes siete hermanos, si eres pobre o millonario, feliz o infeliz. El mundo se puede dividir en muchas categorías. Hay otras divisiones más sólidas para separar al mundo en dos mitades que el de los hombres y las mujeres. -¿Cree que los escritores pueden escribir desde el sexo opuesto? -(Gustave) Flaubert se metió en Madame Bovary y mira qué bien le salió. La opción de travestirse literariamente existe desde hace mucho. Yo escribí libros en los que el protagonista era un hombre. Pero creo que hay que hacerlo cuando es bueno para una novela y no como algo preconcebido. Yo lo elegí, por ejemplo, cuando pensé que la novela necesitaba de un protagonista masculino. Es muy importante juzgar por la calidad y la situación, pero sobre todo por la calidad. La obligación del escritor es escribir buenos libros. -¿Qué le pasa cuando escribe y se da cuenta de que algo no le gusta? -Cuando algo no va, lo borro. Inés y la alegría la escribí dos veces. Escribí antes El lector de Julio Verne que Inés y la alegría. Intenté contar la historia de Inés en nueve capítulos y un epílogo en primera persona. Pero no funcionaba. Tenía fe en la historia. Pero me dije “esto no ha salido bien. La voy a volver a escribir”. Mi marido me decía que no, que la retoque. Pero decidí volver a escribirla. Y pasó de un narrador a tres. Pude aprovechar muy poco y lo demás lo reescribí entero. Cuando me pasa eso siento una liberación, porque localicé el problema. -¿Es fundamental el entusiasmo para escribir? -Pues no se responder muy bien. ¿Qué te podría decir? Lo que me gusta a mi es escribir. Empezar un libro, me encanta; acabarlo, me da mucha pena. Lo vivo como algo triste, como un entierro. Terminar una novela es casi como te echen de tu casa. Mien-

tras escribo una novela mi vida tiene sentido: me levanto, escribo, leo lo que escribí el día anterior, me zambullo como en una vida paralela. Escribo todos los días. Y cuando termino un libro y ya no tengo nada qué hacer me digo “¿qué hago ahora con mi vida?”. Por eso no me gusta acabar las novelas. Supongo es porque me gusta mucho escribir. -Algunos de sus personajes demuestran melancolía. ¿Hasta qué punto la reflejan a usted? -Las novelas normalmente se escriben en pasado porque el autor conoce el final de historia. Tengo

Almudena Grandes nació en Madrid. Se dio a conocer en 1989 con la obra “Las edades de Lulú”. mucho entusiasmo para escribir y levantarme por las mañanas. Pero soy propensa a escribir novelas de personajes que no están seguros de casi nada. Porque me pasa lo mismo: a medida que transcurren los años estoy menos segura de las cosas. No me gusta ir por caminos principales sino laterales. No me interesa escribir sobre héroes y villanos, sino crear personajes con contradicciones. Tampoco me interesan las grandes tragedias sino las pequeñas amarguras de la vida cotidiana. Suelo escribir sobre las cosas que están cerca de mí. Es mi manera de mirar al mundo. Escribo sobre mi país, mi ciudad. Las cosas que tengo cerca. Y me interesan los supervivientes. Si me dijeras cuáles son mis personajes tipo, te digo los supervivientes. Quizás porque la tradición de mi país es esa. Los españoles a lo largo del

siglo XX básicamente tuvimos que sobrevivir. Hay melancolía, sí, en mis últimas novelas. Tiene que ver con aquello que pudo haber sido y no fue. Los españoles tenemos la sensación de que nuestra historia termina mal. Hasta los alemanes progresaron y tuvieron democracias y desarrollo económico. Pero en España hay una cierta melancolía por lo que pudo haber sido y no fue. Esa es la melancolía de mis personajes. -¿Seguirán los personajes melancólicos? -En mi próxima novela, que aparecerá en marzo del año que viene, hay una persona que acaba en la cárcel, que va a morir allí, y que dice “todo se ha perdido. Y podría haber sido tan hermoso… ”. Siento la pena abrumadora de la gente que luchó para tener un país más luminoso y todo se le cayó encima. -La España actual está llena de lo que usted llama supervivientes… -España está más complicada de lo que parece. Pero para mi no es una crisis sino una estafa. Es más grave. Las crisis económicas acaban, antes o después. Los ricos volvieron a ganar dinero y los pobres no se han enterado aún. Se saldrá. Pero el problema es que en España hay además una crisis institucional, política y moral. Nadie cree en las instituciones, los políticos están desprestigiados, los ciudadanos tienen la sensación de que hay mucha corrupción. Y eso es verdad. Pero lo más grave es la crisis de credibilidad. -¿Es optimista o pesimista en general? -Soy pesimista respecto de cómo vamos a salir de este momento. Pero soy optimista por naturaleza. Desde que nací. Siempre miro el lado positivo. Sin embargo, no me gusta el siglo XXI. ...pasa a pág. 3


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 2013

LANZAMIENTOS / LA GACETA LITERARIA / CRÍTICA DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / ADELANTOS / LA GACETA LITERARIA

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Desnudándose

o v e d a d e s

por fuera y por dentro

ROSA CANDIDA Audur Ava Olafsdóttir

CLASIFICAR EN PSIQUIATRÍA Néstor A. Braunstein

$ 75

SIGLO VEINTIUNO EDITORES (144 PÁGINAS)

La empresa clasificatoria es la llave maestra para (uni)formar a los psiquiatras y estimular en ellos el sueño de explicar las dificultades de los sujetos como efectos de factores “biológicos”: los genéticos o las perturbaciones funcionales del cerebro.

EL CONTRATO SOCIAL Jean-Jacques Rousseau

$ 49

TAURUS (176 PÁGINAS)

Este explosivo llamamiento de Rousseau a favor de la libertad humana contribuyó a encender la mecha de la Revolución Francesa y ha avivado desde entonces cualquier debate sobre cómo deberíamos gobernarnos los unos a los otros.

SEMILLAS DE LA LLUVIA Jorge G. Tula

$ 40

EDICIONES EL MONO ARMADO (60 PÁGINAS)

El libro incluye un prólogo de Aníbal Albornoz Ávila, quien destaca que en los poemas de Jorge Tula “conmueve el lenguaje puntual, sinfónico, de la palabra con intuición que acontece sin refutaciones con su iluminación perpetua”.

CAMPOS DE LUZ Javier Ramírez Gálvez

S/ DATOS

EDITORIAL DUNKEN

Campos de Luz están en la unidad de los seres humanos con la naturaleza, con sus árboles, con sus aves y demás animales. Javier Ramírez Galvez es mexicano y está radicado en Las Vegas, Nevada, Estados Unidos.

SOL ALTO Graciela Pernasetti

CUENTOS CUENTOS INESPERADOS Cristina Pérez (Sudamericana - Buenos Aires) En su primer libro, la periodista tucumana y conductora de Telefe Noticias se desnuda por fuera y por dentro. Su título representa perfectamente su contenido y el asombro por el contraste entre una imagen seria -y hasta modosa- y el deseo interno de mostrar todo de sí. Esta asignatura pendiente consigo misma, descubre una pluma privilegiada. Al lector “se le hace cuento” que es su primer libro. Identificamos algunos personajes por las señales que nos va dando. “Semen” muestra la crueldad de un golpeador; “Sudor”, la verosimilitud de un encuentro ocasional; “Combustible”, el acoso femenino; “Gel”, el abuso del poder, el cinismo y la crueldad. “Bilis” devela el narcisismo de “Pedro-yo me amo”, excelente cuento con final genial. Los personajes no están identificados por nombres propios sino por una nomenclatura cuya génesis obtuvo de sus características, como Federico Dulce-Nerd en “Miel” o Segismundo sin – sentido y Palmiro del-porvenir en “Lluvia”. Esta denominación no es nueva en literatura, la diferencia radica en que la autora la aplica en todo el libro. En todo el libro hay una interrelación entre la literatura inglesa (especialmente la isabelina, que la autora conoce a la perfección) y la representación del teatro shakespeariano, que paralelamente interpreta en la realidad con maestría. El lenguaje coloquial está, quizás, justificado por el contexto y la cruda realidad que expresan sus cuentos. Aunque suena extraño escuchar mencionar a la obra de Shakespeare “Cómo gustéis” por “Como te guste” en el prólogo. Pero se trata, en definitiva, de un libro que muestra a una autora brillante.

$ 35

EDICIONES DEL DOCK

CANTOS OLVIDADOS Orlando Mario Punzi

$ 55

VINCIGUERRA (120 PÁGINAS)

El autor es, ante todo, un poeta. Uno de los más polifacéticos de la poesía argentina. Riguroso, de métrica y rima, eximio sonetista, sus poemas incluyen temas líricos, épicos y populares. Podría definirse a Punzi como un poeta y escritor humanista.

BELLE EPOQUE TROPICAL – SOCIEDAD Y CULTURA DE ÉLITE EN RÍO DE JANEIRO A FINES DEL SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL XX Jeffrey D. Needell

$ 150

UNIVERSIDAD NACIONAL DE QUILMES

Arquitecto e historiador urbano, la carrera de Adrián Gorelik se ha desarrollado mayormente en el campo académico y editorial.

TODOS SOMOS GAUCHOS Raúl Oscar Finucci

$ 135

LETEMENDÍA (182 PÁGINAS)

Concebido sobre la certeza de ser representante de una verdadera clase social, detalla su nacimiento, desarrollo y desaparición, con el mayor respeto por él, al cual con gran acierto lo describe como arquetipo nacional. Un libro escrito con el rigor de un erudito en esta materia.

PATRIA O SUERTE. VENCEREMOS. PROPÓSITO Y OBJETIVO DE LA REVOLUCIÓN INTERGALÁCTICA Pibe Trosko

$ 29

AGUILAR (224 PÁGINAS)

Pocos personajes han generado tantos interrogantes como él. Sus aventuras concitan adhesiones y repulsas en el ciberespacio. Pero acá, en el mundo del libro, nuestro héroe muestra toda su espléndida intimidad.

EL INFIERNO DE LOS VIVOS Alicia Barberis

$ 52

COLIHUE (144 PÁGINAS)

La literatura de Alicia Barberis a menudo organiza su trama transitando fuertes problemáticas de nuestro tejido social y se enfrenta a heridas que no terminan de cerrar en nuestra sociedad, porque hay verdades que se ocultan, hay voces silenciadas y hay una justicia que no llega.

DUERME NEGRITO Paloma Vladivia FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

$ 75

(c) LA GACETA

Un poemario en el que la autora aborda temas de la vida y el amor, poniendo el acento en mujeres que hilan, que tejen ponchos, que disfrutan la vida, que sufren y que aprenden a liberarse y a soñar en la complejidad del mundo en el que les toca vivir.

“Duerme negrito”, canción latinoamericana de cuna, ha inspirado a esta ilustradora a plasmar coloridas y enternecedoras imágenes que proponen un nuevo acercamiento y una nueva lectura para las generaciones que, a través del libro, conocerán esta dulce composición.

HORACIO SEMERARO ◆

Las lecciones de 20 grandes maestros ENSAYO LAS ARTES QUE ATRAVIESAN EL TEATRO MARCOS ROSENZVAIG (Capital Intelectual - Buenos Aires) El título del libro podría sugerir la idea de un abordaje transdisciplinar del tema. El teatro “atravesado” por otros sistemas expresivos y comunicativos remite a una mirada transversal y, si bien ésta aparece en algunos testimonios, el autor conceptualizó su trabajo desde un marco interdisciplinar, donde el discurso escénico se crea a partir de la comunión de ciertos elementos técnicos, procedimientos y saberes que cada disciplina aporta. El libro está estructurado en cuatro capítulos (Lenguajes, La dirección, La voz, La escenografía) donde Rosenzvaig entrevista y reflexiona sobre los testimonios de

reconocidas personalidades de la escena nacional, tales como Mauricio Kartún, Sergio Renán, Mauricio Wainrot, Rafael Spregelburd, Daniel Veronese, Gerardo Hochman, Emilio García Wehbi y Héctor Calmet, entre otros. Los títeres, el mimo, el circo, el cine, la danza, constituyen en sí mismos lenguajes diferentes que cuando convergen con el teatro, se retroalimentan para la construcción de un hecho artístico nuevo, donde lo que cada disciplina aporta es muy difícil de extraer íntegramente. Dice Mauricio Kartún: “…La crisis del teatro lleva apenas un siglo de historia. No es tanto. Los escenarios pueden ser prestados a cualquiera y cualquiera puede saquear un escenario. Se subió la plástica y lo saqueó usando el lenguaje de la performance, irrumpe la danza y aparecen formas de danza-teatro; se suben la política, el circo, los títeres, la música y se

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a n k i n g ARGENTINA

FICCIÓN

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Y LAS MONTAÑAS HABLARON Khaled Hosseini CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E.L. James INFIERNO Dan Brown EL HÉROE DISCRETO Mario Vargas Llosa LA DAMA DE NOCHE Viviana Rivero

NO FICCIÓN

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LA CABEZA DE CRISTINA José Antonio Díaz MI HISTORIA Sergio “Kun” Agüero MAL COMIDOS María Soledad Barruti EL MAR DE LOS MONSTRUOS Rick Riordan CRESCENDO Becca Fitzpatrick

crean nuevos híbridos. El futuro del teatro va a depender en parte de la experimentación de esos híbridos y de cierta continuidad genética de lo puro… el teatro tiene una sabiduría propia, dicen los viejos cómicos, el teatro sabe”. Rosenzvaig es actor, director y

Una obra en la que Marcos Rosenzvaig entrevista a reconocidas personalidades de la escena nacional. autor teatral, y en este libro indaga en las posibilidades que cada uno de estos lugares ofrece al teatrista para plasmar su “dramaturgia”, en los recursos narrativos de los que se vale para construir su discurso artístico y producir sentido”. El teatro y las artes en general

prestan imágenes a la filosofía para que ésta pueda seguir pensándose”, dice Spregelburd, “el problema es cuando una obra pretende ser protagonista de una idea, una excusa funambulesca para ser transmitida. En ese caso se puede inferir que la idea está muy bien, pero lo que sobran son actores, coreografía y argumento”. Las artes que atraviesan el teatro puede resultar atractivo y de interés para quienes buscan un abordaje teórico sobre el tema, como así también para los que piensan su hacer teatral. Las palabras de estos 20 maestros dejan huellas imborrables en una arte efímero. Porque como dice Rosenzvaig en el epílogo: “la esencia del teatro sobrevive en el hecho en sí, su magia está allí y seguramente morirá, como tantas cosas, antes de que huya el día”. (c) LA GACETA

PABLO PAROLO ◆

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FUENTE: REVISTA ADN

El joven Arnljótur abandona su casa, a su hermano gemelo autista, y a su padre octogenario. En un país cercano, en un antiguo monasterio, existe una rosaleda legendaria. De camino hacia ese destino, Arnljótur está, sin saberlo, iniciando un viaje en busca de sí mismo.

LIBRERIAS EL ATENEO, EL GRIEGO Y LA FERIA DEL LIBRO

$ 140

ALFAGUARA (288 PÁGINAS)

a n k i n g TUCUMÁN

FICCIÓN

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Y LAS MONTAÑAS HABLARON Khaled Hosseini EL HÉROE DISCRETO Mario Vargas Llosa CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E.L. James INFIERNO Dan Brown CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E.L. James

NO FICCIÓN

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LÍNEAS PARALELAS Charly García MAL COMIDOS María Soledad Barruti ÁGIL MENTE Estanislao Bachrach ¡VIVA LA SANGRE! Ceferino Reato ENCUENTROS Gabriel Rolón


LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 2013

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CRITICAS DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / CRITICAS DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / CRITICAS DE LIBROS

Una ficción-manual de lectura de la obra y la vida de Puccini NOVELA CARTAS A ELVIRA DANIEL MARTÍNEZ RUBIO (Turmalina - Buenos Aires)

La ópera es un catálogo de pasiones, ya exclusiva y elitista ya popular, fue siempre escenario de revoluciones estéticas, intenta expresar tanto la intimidad como la épica como lo señala Fernández Walker. Cartas a Elvira nos enfrenta con una ficción-manual de lectura de la obra y la vida de Giacomo Puccini. La trama rescata el componente dramático de las óperas de Puccini, combinando los temas. La estructura dual se apoya en dos tiempos y dos espacios: el presente y el pasado, Europa y América. Permite recorrer, de modo amoroso, las obras del compositor italiano. Nos entrega las alternativas de biografías tormentosas. Están las cartas imaginarias del compositor a su hermano Michele, quien también era músico. Michele emigró a Buenos Aires en 1890 huyendo del hambre y de un misterioso amor. Acabó dando clases en Jujuy. El periplo del hermano menor está signado por la condición melodramática propia de la ópera. Muere en Río de Janeiro, adonde llega huyendo de amores prohibidos. La historia de Giacomo encierra sombras y luces, en especial en sus relaciones amorosas, en particular con su mujer Elvira. En el presente hay otra historia que transcurre en Salta. Arrigo es el dueño de un restaurante italiano, DOS TIEMPOS. Una novela de búsquedas y un enamorado de también cuaderno de bitácora de la música de la música de Pucci- Giacomo Puccini. ni que ofrece miércoles de óperas a sus clientes. En ese espacio, Santiago, Ana, Paolo, Elvira y Marisol protagonizan tramas que se reflejan en el mundo de las óperas. Arrigo colecciona con pasión todo lo relacionado con el compositor italiano. Busca, por el paisaje del norte, los lugares que recorrió Michele y, sobre todo, intenta encontrar una supuesta ópera escrita durante los meses en Jujuy, una obra que el músico habría escondido en su huida. La fábula se arma en el intercambio epistolar: cartas de Giacomo y Michele, correos electrónicos, mensajes, anotaciones del “Diario de Lupo”, un periodista que acompañó a Puccini en su visita a la Argentina en 1905. Una profusa documentación con la que se intenta llegar a la ópera perdida que llevará el nombre de Cartas a Elvira. Martínez ha creado un mundo que cualquier lector curioso disfrutará. © LA GACETA

CARMEN PERILLI

MARCELO ZAPATA. Todo lo bueno que el periodismo puede dar a sus cultores inteligentes, brilla en su primera novela.

El otro Puccini y su drama argentino Excelente novela con eje en sucesos reales de 1889

NOVELA EL SECRETO DE PUCCINI MARCELO ZAPATA (Emecé-Buenos Aires) Michele Puccini, músico y hermano del famoso autor de Tosca y La Bohème, quiso radicarse en la República Argentina de 1889, en mala hora. Nunca hubiera sospechado que el destino lo llevaría a ser protagonista de una peripecia extraordinaria, cuyas secuencias más dramáticas se desarrollaron en San Salvador de Jujuy: la aldea semicolonial de aquellos años, donde el senador Domingo Teófilo Pérez era señor de horca y cuchillo. Sobre este hecho real, Marcelo Zapata ha elaborado “una historia imaginaria”, magníficamente

escrita, que el lector no puede abandonar desde que se interna en la primera página. El tratamiento que le otorga revela una nada común sensibilidad: no de otra manera pudo llegar hasta las más recónditas posibilidades que ofrecen su asunto y sus personajes. Va y viene en el tiempo. Italia, Buenos Aires, Jujuy, sueños, exaltaciones, depresiones. Y por supuesto la música, cuyo único propósito –según asentía Michele- era “explorar las profundidades del corazón”, para Beethoven. El lector viaja maravillado por las catacumbas misteriosas de la condición humana: inquietudes, remordimientos, incertidumbres, pasión. Tiene la condición maestra del gran novelista, que es saber crear climas con mínimas palabras. Planta en escena gentes y

sucesos que nunca aparecen forzados. Narra con una virtuosa plasticidad, que se desliza sobre el telón de fondo de una época cuyas notas más oscuras y miserables quedan claras sin que el autor se proponga subrayarlas, porque no le importan demasiado. Zapata es un fogueado periodista de temas culturales y un calificado experto en lo que se refiere a la ópera y a su mundo. Todo lo bueno que el periodismo puede dar a sus cultores inteligentes –aquellos enemigos “de la reiteración y del grueso calibre”brilla en esta que es su primera novela. Nada de trucos con el idioma, nada de barroquismo, nada de pedantería en una prosa que prefiere la sugestión y el susurro. Tiene un variopinto retablo de personajes, pero ninguno deja de albergar alguna clave del

asunto central. Michele y Giacomo Puccini han sido trabajados con el máximo cuidado y hasta nos parece sentir su respiración. Entre las figuras secundarias, resalta la sabia composición de ese par de italianos -Antonio Baldi y Ghigo Tabarracci- traídos por los vientos de la inmigración, que arman su vida como pueden en un país que acaso nunca terminaron de comprender. En suma, Marcelo Zapata entrega, sin rellenos ni concesiones a la moda, una novela de escritura brillante y de ajuste impecable. El fervor creativo hace vibrar la historia apasionante que constituye su eje. (c) LA GACETA

CARLOS PÁEZ DE LA TORRE (H) ◆

Paradigmas en la creación musical ENSAYO HISTORIA IDEOLÓGICA DE LA MÚSICA JOSÉ LUIS CONDE (Ediciones Trompetas – Tucumán) Parecieran términos difíciles de conciliar en una lectura a primera vista. El arte nació como una necesidad del hombre de expresar las voces de su alma, de su corazón, la vida misma con sus luchas, dichas, adversidades e inquietudes metafísicas. Como individuo social por naturaleza, sus manifestaciones artísticas son la expresión de su tiem-

po, de allí que la pintura o la música del Barroco, por ejemplo, sean diferentes de las del siglo XXI. Podría afirmarse entonces que cada etapa de la historia del hombre tiene su ideología, es decir el conjunto de ideas fundamentales que caracterizan el pensamiento de una persona, una colectividad, una doctrina o una época. “Toda obra musical, desde la más inocente zarzuela hasta la más rotunda composición propagandística al servicio de un régimen determinado, es susceptible de abordaje epistemológico, sociológico y por ende, ideológico”, sostiene José Luis Conde, mentor de esta Histo-

ria ideológica de la música. Paradigmas estético-ideológicos en la creación musical académica de la modernidad. “Ni los campos de concentración nazis pudieron contener la idiosincrasia artística y la libertad creativa de muchas de sus víctimas. El espíritu siempre hallará resquicios por donde filtrarse… ¿Reflejan las músicas sistemas de gobierno? ¿Puede la música absoluta ser totalitaria, monárquica, republicana o aristocrática per se? ¿Hay músicas de izquierda y de derecha? ¿Existen músicas revolucionarias que puedan atentar contra el orden establecido?”, interrogantes que el autor responderá a lo lar-

go de más de 400 páginas. La época de la Ilustración será su punto de partida y examinará los nacionalismos europeos, norteamericano y latinoamericano del siglo XIX, con ideología no impuesta, según su criterio, y llegará a la música en la Unión Soviética bolchevique, la Italia fascista, la España franquista y la Alemania nazi, con ideología impuesta. Compositor, guitarrista, docente en el Instituto Superior de Música de la UNT, ganador de varios lauros nacionales -incluyendo el Martín Fierro Federal- por sus excelentes programas en Radio Universidad, Conde realiza con erudición y

amenidad, lúcidos análisis de un período trascendental de la música llamada académica, construyendo un texto valioso y de gran utilidad para estudiantes, docentes y amantes de la música. “Cuando se puede cantar libremente, respirar profundamente y danzar están dadas ya las condiciones de la libertad. Se piensa que son sólo las palabras, pero es también todo tipo de expresión. No se puede controlar lo que viene del corazón, no se lo puede ahogar”, afirmaba Yehudi Menuhin. Esta historia ideológica de Conde lo confirma. © LA GACETA

ROBERTO ESPINOSA

ENTREVISTA A ALMÚDENA GRANDES

“A medida que pasan los años estoy menos segura de las cosas” viene de pág. 1 ...El XX me gustaba mucho más, porque fue marcado por la intensidad, por grandes desastres, grandes hermosuras. Pero sobre todo marcado por la intensidad, que produce errores, virtudes y contradicciones y colorea la vida. En el XXI se ha instalado una facilidad mayor. En todo el mundo. La gente es cada vez más indiferente, individualista, insolidaria. Le preocupa menos lo que le pase a los demás. Es la consecuencia de la ausencia de ideologías. Vivimos en una sociedad en la que hay un pen-

samiento único, el neoliberalismo. Y no tiene oposición. La izquierda no puede enfrentarse a una situación insólita como la que vivimos con recetas de 1870. No podemos atacar enemigos nuevos con armas viejas. Hay que refundar la izquierda, también. Por eso no soy muy optimista. Es muy complicado el mundo que nos espera. -¿Con cuáles de sus personajes se identifica más? -Mis libros son años de mi vida. Entonces no puedo renunciar a

ningún período de mi vida. Todos son importantes para mí. En todos hay personajes en los que me encarno. Tengo debilidad por los personajes que se me parecen: Malena (Malena es un nombre de tango), Juan Olmedo (Los aires difíciles), Alvaro Carrión (El corazón helado), Inés (Inés y la alegría) y Ana y Fran (Atlas de geografía humana). Los quiero a todos. A las mujeres porque comparto con ellas hasta el cuerpo. Les he dado cosas mías hasta físicamente. Y Álvaro Carrión es el portavoz de mis propias in-

quietudes. Y en menor medida, Juan Olmedo también. -Cómo se imagina a Malena en el mundo actual? -Malena se parece mucho a mí. Quizás la que más se me parece. Imagino que viviría de una forma similar a la mía. A ella, que era fuerte y peleaba, la imagino en la calle. Peleando.

(C) LA GACETA

PERFIL

Almudena Grandes Hernández nació en 1960, en Madrid. Su primera novela fue Las edades de Lulú, publicada en 1989 y llevada al cine un año después (al igual que otros cuatro títulos suyos). La novela tuvo gran repercusión y fue traducida a 19 idiomas. Luego publicaría Te llamaré Viernes (1991), Malena es un nombre de tango (1994), Los aires difíciles (2002), Castillos de cartón y El corazón helado (2007), entre otros. Con Inés y la alegría, uno de sus últimos dos libros, ganó el Premio de la Crítica de Madrid, el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. “Almudena Grandes es una de las más grandes escritoras de nuestro tiempo”, afirmó Mario Vargas Llosa.


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 2013

¿Por qué envejecemos? ◆

Por Jorge Estrella

PARA LA GACETA - TUCUMÁN

ma genético para el envejecimiento, se funda precisamente en las dificultades que enfrenta cada célula no germinal al realizar su función de producción de proteínas. Debe cumplir un altísimo nivel de mantenimiento para eliminar proteínas alteradas producidas por síntesis equivocadas. Cuando esos errores prevalecen, surgen desórdenes como el Alzheimer o el Parkinson. (Piénsese, por ej., que en nuestro estómago, lleva de 3 a 5 días reemplazar completamente el epitelio superficial) El biólogo Lewis Wolpert, sostenedor de este enfoque, afirma que “El ADN tal vez sea la estructura cuya integridad más cuesta mantener a lo largo de su vida… experimenta miles de alteraciones químicas a diario… Se calcula que la eliminación de bases dañadas en el ADN ocurre 20.000 veces al día en cada célula del cuerpo” (1). Maravilla que la evolución haya generado grupos de genes que codifican proteínas capaces de enfrentar la variedad casi infinita de basura molecular acumulada con la edad. He consultado la opinión autorizada de mi amigo el biotecnólogo Roberto Navarro sobre la enormidad de esa labor diaria en cada célula, y me confirma que esa cifra es verosímil. Entre esas labores de mantenimiento está la autofagia que cada célula puede cumplir con partes dañadas de sí misma. Con la edad, la disminución de esa capacidad de autofagia sería una de las causas del envejecimiento. La apoptosis –esgrimida por la versión que defiende un programa genético para el envejecimiento- aparece ahora como un recurso, el suicidio, para evitar que la célula cargada de errores derive en cancerosa. En resumen, según este enfoque, “La senectud resulta de un desequilibrio acumulativo entre deterioro y reparación” (2) Un hecho que tiende a reforzar esta interpretación, es el distinto modo en que envejecen los gemelos humanos, donde historias diferentes de ambas vidas conducen a deterioros también distintos. A mi juicio, esta discusión sobre las causas del envejecimiento deberá hacerse cargo de un hallazgo insólito: se trata de la medusa turritopsis nutricola. Es una pequeña medusa oriunda de los mares del Caribe, de apenas un centímetro de diámetro. Presenta la desconcertante propiedad de regresar, luego de haber alcanzado su madurez sexual y próxima de morir, a su condición anterior de pólipo. Y reiniciar así la reconstrucción de su organismo. Naturalmente es víctima de la cadena trófica y arriesga, por ello, morir en la digestión de otros animales. Pero lo notable es que en principio puede recuperar indefinidamente su juventud y vivir así como un animal inmortal. Desde la década del 90 está siendo estudiada y aún no se ha encontrado dónde radica genéticamente esta propiedad única en el mundo viviente. De hallarla, cabe imaginar algunas consecuencias de los ensayos humanos por aplicar ese saber. ¿Cuál de ambas teorías sobre el envejecimiento se ve favorecida por este hecho experimental? ¿Acaso no sugiere que la medusa turritopsis nutricola recorre un programa genético de ida y regreso? ¿Cómo, si no, podría eludir la fatal entropía que conduce hacia la muerte final? (C) LA GACETA

Aunque paulatino acercamiento al fin de nuestros días, la vejez sorprende siempre a su portador por la brusquedad y contundencia de las nuevas limitaciones que trae consigo: disminución de movilidad, achicamiento intelectual, enfermedades de distinto pelaje El estrago de los años sobre nuestros cuerpos es notorio y preocupante. ¿Por qué ocurre? De las muchas interpretaciones escogeré dos sobresalientes. 1) Aquellas que proponen la existencia de un programa químico inherente a la evolución celular (apoptosis) que conduce a la muerte; 2) Otras que niegan tal programa y entienden que las tareas de reparación en los errores cometidos por el trabajo celular se ve desbordada por esos errores, justamente. De donde el deterioro y muerte de los organismos resultaría de un triunfo del desorden acumulado en las fallidas tareas de reparación celular. La vejez entre los animales en estado de naturaleza es infrecuente. Pues la cadena trófica los hace morir en manos de sus predadores antes que envejezcan (un ratón vive un promedio de 10 meses, otro de laboratorio unos 3 años) ¿Puede asimilarse el envejecimiento a las transformaciones, que tiene un organismo desde su gestación hasta su crecimiento, y que lo convierten en adulto reproductor? Quienes ven la vejez como parte de un programa genético, responderán que sí. Y en su favor recordarán que a la evolución le interesa solamente la reproducción que sirve para conservar la especie; y que los individuos son desechables una vez que cumplieron esa tarea. De donde el esfuerzo de la vida se concentra en el cuidado de las células germinales: si éstas (óvulos y espermatozoides, por ej.) fueran tan ineficaces como el resto de las células del organismo para corregir los errores que se producen al sacar copias de sí mismas, entonces la especie se extinguiría rápidamente. Esto es, la especie correría la suerte de sus individuos. Las células germinales no envejecen. Así, en nuestra especie, la menor probabilidad de muerte entre hembras es de 14 años, es decir la edad de maduración sexual que las habilita para la reproducción. De ahí en más los genes privilegian el tiempo de sobrevivencia necesario para cuidar las crías: el resto es descartable y envejece. Ratones con mutaciones que los convierten en estériles y enanos, viven mucho más. Y hay árboles cuya vida se extiende por 5 mil años, debido a que no hay diferencias tan marcadas entre células germinales y corporales, éstas tienen también medios eficientes para evitar el envejecimiento. Pero la otra interpretación, que niega un progra-

Jorge Estrella - Escritor, filósofo, exprofesor de la Universidad de Chile. Notas: (1) Lewis Wolpert: Por ti no pasan los años (Tusquets, Bs. As., 2013), página 114. (2) Ídem., página 134.

A 90 años de su nacimiento

ITALO CALVINO ◆

Por Cristiana Zanetto

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La decisión de la Editorial Siruela de publicar nuevamente casi toda su obra es una buena ocasión, para quienes no lo han hecho, para acercarse a uno de los mayores escritores de la segunda mitad del siglo XX. También para aquellos que ya han frecuentado sus cuentos y sus Lecciones americanas, pues podrán descubrir que su crítica a la realidad imaginada o real, era una lúcida anticipación de los años actuales

Ítalo Calvino es, quizás, el narrador más importante de la segunda mitad del siglo XX. Este escritor, nacido en Cuba en 1923, hijo de padres italianos, ha transitado por las principales tendencias literarias, del neorrealismo al posmodernismo, pero siempre ubicándose a una cierta distancia y desenvolviendo su propio camino de búsqueda. Su propia voz. De ello, tal vez, la impresión contradictoria que, a veces, ofrecen sus obras y su personalidad. Pero, quizás, es en este perfil que está escondido el significado más profundo de la obra de Calvino, quien ha buscado durante toda su vida una respuesta, en términos racionales y morales, al sentido de un mundo que se le revelaba siempre más incomprensible y laberíntico. Podemos decir que el racionalismo iluminado es el motivo de su principal inspiración artística y que, seguramente, no fue extraño a esta inclinación el tipo de formación recibida de sus padres, ambos científicos e investigadores. Fue el escritor Cesare Pavese quien influyó, sin proponérselo, sobre Calvino para dirigirlo hacia el oficio de narrador. Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Calvino escribía cuentos breves y los ponía, cada día, a consideración de Pavese. Éste, tal vez para sacárselo de encima, le sugirió que escribiera algo más largo. Calvino volvió a su

casa y escribió El sendero de los nidos de araña, su primer gran éxito. Seguirán luego El vizconde demediado, El Barón rampante, Fábulas italianas, Las ciudades invisibles y tantos otros hasta llegar a Lecciones americanas, seis propuestas para el nuevo milenio, de 1985, compendio de las lecciones que Calvino impartió en la Universidad de Harward, obra inconclusa porque ese año falleció. En la base de la aparente fábula narrativa y del tono divertido de Calvino, hay siempre una meditada y dramática concepción de la vida, alienada por las relaciones sociales, por la tecnología, por los prejuicios, por la moderna producción industrial. Por ello una espléndida novela, como El Barón rampante, puede ser leída como una fábula para niños (trata de un niño que decide vivir sobre un árbol y no bajar nunca más a tierra) pero, esencialmente, es la fotografía que representa el ideal de hombre y de intelectual que poseía el autor.

El infierno Calvino advertía y sufría todas las contradicciones del intelectual italiano en el período posbélico. Analizaba y ponía en evidencia la crisis de la nueva sociedad burguesa, transfiriendo sus reflexiones al plano de la fábula y exponiéndolas, pero dejando

abierta la problemática en sí. Por ejemplo, en El sendero de los nidos de araña eligió representar, a través de la mirada de un muchacho, la guerra partisana y, además, la realidad degradada de un submundo urbano en el cual se sobrevivía de picardías y de diversas prostituciones durante la ocupación alemana. La difusión de sus libros, en Italia y en el extranjero, se debe sobre todo a su estilo, privado de oropeles, de tendencias estetizantes y de componentes retóricos. Al contrario, su prosa es esencial y despojada. En Las ciudades invisibles escribe: “El infierno de los mortales no es algo que será. Si hay alguno, ya está aquí. Es el infierno que vivimos todos los días, que hacemos estando juntos. Dos modos hay para no sufrir. El primero es fácil para muchos: aceptar el infierno y formar parte de él hasta el punto de no verlo más. El segundo es peligroso y exige cuidado y formación constante. Consiste en buscar y saber reconocer quién y qué cosa, en este infierno, no pertenecen a él y una vez ubicados, hacerlos durar y darles espacio”. (c) LA GACETA Cristiana Zanetto - Periodista italiana de medios gráficos y audiovisuales.


27 10 2013 Literaria La Gaceta